Concepto de clima.
Conjunto de condiciones atmosféricas propias de un lugar, constituido por la cantidad y
frecuencia de lluvias, la humedad, la temperatura, los vientos, etc., y cuya acción compleja
influye en la existencia de los seres sometidos a ella.
El clima hace referencia al estado de las condiciones de la atmósfera que influyen sobre una
determinada zona. El uso cotidiano del término, por lo general, se vincula a la temperatura y al
registro o no de precipitaciones (lluvia, nieve, etc).
Aunque, en ocasiones, clima se utilice como sinónimo de tiempo, dichos conceptos no tienen
el mismo significado. El tiempo se refiere a la situación de los factores atmosféricos que actúan
en un momento específico y en una región determinada. Por ejemplo: “El tiempo en Buenos
Aires es cálido, con un temperatura, en estos momentos, de 27º”, “Me gustaría conocer cómo
está el tiempo en Acapulco, ya que, en unas pocas horas, llegaremos a la ciudad y quisiera
pasar la tarde en la playa”.
El clima, en cambio, supone una información enfocada a un periodo de tiempo más extenso,
de unas tres décadas como mínimo: “El clima de mi región es subtropical, con muchas
precipitaciones durante la temporada de verano”, “El calentamiento global ha generado un
marcado aumento de la temperatura y un nuevo clima caracterizado por la elevada humedad”.
Factores que determinan el clima
Los factores del clima son agentes como la latitud, vientos predominantes, corrientes marinas,
distancia al mar, altitud y relieve, que modifican, acentúan o limitan los elementos del clima y
dan lugar a los distintos tipos de climas.
Los elementos constituyentes del clima son temperatura, presión, vientos, humedad y
precipitaciones. Tener un registro durante muchos años de los valores correspondientes a
dichos elementos con respecto a un lugar determinado, nos sirve para poder definir cómo
es el clima de ese lugar. De estos cinco elementos, los más importantes son la
temperatura y las precipitaciones, porque en gran parte, los otros tres elementos o rasgos
del clima están estrechamente relacionados con los dos que se han citado. Ello significa
que una mayor o menor temperatura da origen a una menor o mayor presión atmosférica,
respectivamente, ya que el aire caliente tiene menor densidad y por ello se eleva (ciclón o
zona de baja presión), mientras que el aire frío tiene mayor densidad y tiene tendencia a
descender (zona de alta presión o anticiclón). A su vez, estas diferencias de presión dan
origen a los vientos (de los anticiclones a los ciclones), los cuales transportan la humedad
y las nubes y, por lo tanto, dan origen a la repartición de las lluvias sobre la superficie
terrestre.
Temperatura atmosférica[editar]
Artículo principal: Temperatura atmosférica
Se refiere al grado de calor específico del aire en un lugar y momento determinados.
El clima depende de la manera en que la energía de la radiación solar se reparte entre
la atmósfera y la superficie terrestre. El clima es más cálido donde llega más energía a la
superficie, y más frío donde menos.
Esta insolación depende de dos tipos de factores:
Factores planetarios: el movimiento de rotación terrestre (que origina el día y
la noche, con las diferencias térmicas que ello conlleva) y el movimiento de
traslación de la Tierra alrededor del Sol, que da origen a las estaciones
(épocas de mayor o menor exposición de la radiación solar debido a la
inclinación del eje terrestre con respecto a la eclíptica u órbita terrestre).
Factores geográficos. Son aquellos que dependen de las condiciones
específicas del lugar con respecto a las características térmicas del aire en
dicho lugar. Son: la latitud (que explica la mayor o menor radiación solar en
función de la inclinación del eje terrestre a lo largo del año); la altitud, que da
origen a la diferenciación térmica de la atmósfera dando origen a lo que se
conoce como pisos térmicos, aspecto fundamental en el estudio del clima; la
mayor o menor distancia al mar que afecta la mayor o menor oscilación
o amplitud térmica del aire, respectivamente; la orientación del relieve de
acuerdo a la insolación (vertientes o laderas de solana, más cálidas, y
de umbría, más frías, ambas consideradas a una altitud y latitud equivalentes)
y las corrientes marinas, que proporcionan una forma muy importante de
trasladar calor de la zona intertropical a las zonas templadas y polares,
haciendo más suave el clima en estas últimas zonas geoastronómicas.
Estos cinco factores no afectan solamente a la temperatura atmosférica, sino también al
resto de los elementos del clima: la presión atmosférica, los vientos, la humedad y las
precipitaciones.
Presión atmosférica[editar]
Artículo principal: Presión atmosférica
Es la presión que ejerce el peso de las masas de aire en todas direcciones, y varía
inversamente con la altitud y con la temperatura, es decir, en condiciones normales, a
mayor altitud o mayor temperatura, menor presión.
Viento[editar]
Artículo principal: Viento
Es el movimiento de masas de aire de acuerdo con las diferencias de presión atmosférica.
En sentido general, el viento es el vehículo por el medio del cual se realiza el transporte de
energía en el seno de la atmósfera y, por lo tanto, ayuda a distribuir más equitativamente
esa energía. El viento constituye un elemento fundamental en el ciclo hidrológico que, a su
vez, resulta imprescindible para sustentar la vida en la Tierra.
Humedad[editar]
Artículo principal: Humedad
Se denomina humedad al agua que impregna un cuerpo o al vapor presente en la
atmósfera. El agua está presente en todos los cuerpos vivos, ya sean animales o
vegetales, y esa presencia es de gran importancia para la vida.
Precipitación[editar]
Artículo principal: Precipitación
Es cualquier forma de hidrometeoro procedente del agua atmosférica en forma
de nubes que cae a la superficie terrestre por medio de las precipitaciones
(lluvia, nieve, granizo, etc.).
Factores que determinan el clima[editar]
Partes constitutivas del sistema climático terrestre.9
Latitud
Altitud
Distancia al mar
Corrientes oceánicas
Orientación del relieve
Dirección de los vientos planetarios y estacionales