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Novena Bíblica a Nuestra Señora

Este documento presenta un devocional a Nuestra Señora de la Asunción. Contiene temas para reflexionar sobre la vida de María, incluyendo sus respuestas a los anuncios del ángel, su visita a Isabel y la pérdida de Jesús en el templo. Cada tema incluye lecturas bíblicas, comentarios y oraciones. El devocional guía a los lectores a contemplar las virtudes de María como modelo de fe, humildad y obediencia a Dios.

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Novena Bíblica a Nuestra Señora

Este documento presenta un devocional a Nuestra Señora de la Asunción. Contiene temas para reflexionar sobre la vida de María, incluyendo sus respuestas a los anuncios del ángel, su visita a Isabel y la pérdida de Jesús en el templo. Cada tema incluye lecturas bíblicas, comentarios y oraciones. El devocional guía a los lectores a contemplar las virtudes de María como modelo de fe, humildad y obediencia a Dios.

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DEVOCIONAL A NUESTRA SEÑORA

DE LA ASUNCIÓN
1. NOVENA BÍBLICA A NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN

2. Tema primer día: ¿Cómo será eso, pues no conozco varón?


3. Versículo introductorio
V. El Señor la eligió.
R. Y la predestinó.

4. Introducción
El día 1 de noviembre de 1950, Pío XII definió solemnemente la Asunción de la Santísima Virgen María:
“Proclamamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado, que la Inmaculada Madre de
Dios, siembre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la Gloria
celestial” (DS 3903).
Era obvio que la Madre de Dios, recibiera antes que nadie morada en el cielo y fuera glorificada para que
desde allí continuase velando por sus hijos.
En momentos importantes, difíciles de la vida o en fechas memorables, nuestro primer pensamiento debe ir
hacia la “madre”: su pensar, su sentir, su actuar… con cariño de hijos, recordar sus palabras, sus consejos.
También la Virgen María, antes de su tránsito al cielo, nos dejó unas palabras, pocas, pero que son la clave
para desvelarnos su semblanza humano-espiritual, a su paso por este mundo.

5. Lectura
Lc 1:26-34 “¿Cómo será eso, pues no conozco varón?”

6. Comentario
María, la joven doncella de Nazaret, a la que Dios le ofrece la maternidad divina, se sorprende del anuncio
del ángel, pide una aclaración y recibe una respuesta misteriosa: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” (Lc
1:35).
María no comprende, pero cree y confía; no pone inconvenientes, no se para a pensar en sí misma: si está
preparada, si tiene capacidades…; sabe que para Dios todo es posible y pone su vida a disposición de su
plan divino, siendo Madre y Virgen a la vez.
“Esta opción del estado virginal por parte de María, que en el designio de Dios la disponía al misterio de la
Encarnación… constituyó una opción valiente, llevada a cabo para consagrarse totalmente al amor de Dios”
(M.C. 37).

7. Peticiones
a) Señor, por intercesión de la Virgen María, Virgen oyente, orante y oferente, te pedimos que también
nosotros escuchemos y oremos tu Palabra divina y haz que nuestra ofrenda de cada día te sea agradable y
sea dedicación a los que sufren para que permanezcamos fieles al evangelio y al espíritu de nuestra Santa
Madre Fundadora.
Ave María… y Gloria al Padre
b) Señor, por intercesión de la Virgen María, que permaneció firme y fuerte junto a la cruz de su hijo, te
pedimos para que sepamos estar junto a los enfermos y seamos portadores de evangelio, consuelo y paz.
Ave María…y Gloria al Padre
c) Señor, por intercesión de la Virgen María, que fue elevada al cielo y glorificada sobre los coros de los
ángeles y santos, te pedimos que Ella mire con materno amor a todos y dirija nuestros pasos y nos impulse
a encarnar el espíritu y carisma que vivió Santa María para que, recorriendo el camino de la caridad
perfecta, lleguemos un día a la gloria del cielo.
Ave María… y Gloria al Padre

8. Oración final
Señor, te pedimos conservar la fidelidad a la misión de “estar” junto a los enfermos y ser para ellos signo
del amor maternal de la Virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen.

9. Tema del segundo día: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí,
según tu palabra”
Versículo introductorio

V. Aquí está la esclava del Señor.

R. Hágase en mí según tu voluntad.


Lectura

Lc 1:35-38: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra”.

Comentario

“Ser esclava del Señor”, ahí está el secreto de María, la clave de su santidad. María declara
con estas palabras que no se pertenece, que es propiedad del Señor, en quien ha puesto
toda su confianza.

María cree, se entrega y camina a oscuras, en un fíat irreversible, pero en un fíat que es un sí
gozoso al Padre, testimonio de su libertad interior, de su confianza y serenidad. No
comprende, no sabe cómo se llevara a cabo su servicio, pero ella, libre y en total
disponibilidad, responde: Fíat. Desde entonces, “La voluntad del Señor será la luz de su vida,
su paz en el sufrimiento y la fuente de su alegría” (Pablo VI).

“Hágase en mí…” es la actitud “oyente de María”, que acoge con fe la Palabra divina,
convirtiéndose en Madre de Dios por haber engendrado en su seno al Verbo. Es una actitud
de “aceptación y de servicio al plan divino en la donación total de sí misma… es la actitud
que debemos tener todos... siguiendo el ejemplo de María de Nazaret” (Cf. V.C. 18).

Peticiones

a) Señor, por intercesión de la Virgen María, Virgen oyente, orante y oferente, te pedimos
que también nosotros escuchemos y oremos tu Palabra divina y haz que nuestra ofrenda de
cada día te sea agradable y sea dedicación a los que sufren para que permanezcamos fieles
al evangelio y al espíritu de nuestra Santa Madre Fundadora.

Ave María… y Gloria al Padre

b) Señor, por intercesión de la Virgen María, que permaneció firme y fuerte junto a la cruz de
su hijo, te pedimos para que sepamos estar junto a los enfermos y seamos portadores de
evangelio, consuelo y paz.

Ave María…y Gloria al Padre

c) Señor, por intercesión de la Virgen María, que fue elevada al cielo y glorificada sobre los
coros de los ángeles y santos, te pedimos que Ella mire con materno amor a todos y dirija
nuestros pasos y nos impulse a encarnar el espíritu y carisma que vivió Santa María para
que, recorriendo el camino de la caridad perfecta, lleguemos un día a la gloria del cielo.

Ave María… y Gloria al Padre

Oración final

Padre Santo, tú que quisiste que tu Hijo naciera de Santa María Virgen, concédenos por su
intercesión, servirte con puro corazón como Ella, estar siempre abiertas a tu voluntad divina
y obedientes a tu Palabra para que nos dediquemos gozosamente a los enfermos. Por
Jesucristo, nuestro Señor. Amen

10. Tema del tercer día: “Proclama mi alma la grandes del Señor…”
Versículo introductorio

V. Dichosa eres Santa María.

R. Y digna de toda alabanza.

Lectura

Lc 1:46-55: “Proclama mi alma la grandeza del Señor”

Comentario

“María en la visita a la Madre del Precursor, aparece como la Virgen orante; su espíritu se
abre en expresiones de glorificación a Dios, de humildad, de fe, de esperanza, tal es el
Magnificat” (M.C. 18).

Después del saludo por ambas partes, María prorrumpe en un canto de alegría, de alabanza
a Dios Salvador, un canto de gratitud a Dios, Padre fiel y todopoderoso, que obra maravillas
con los pobres. María expresa con este poema su grandeza de alma, su gozo, el más grande
que ha invadido el corazón humano – Cristo vive en ella – es un gozo unido a la humildad
más profunda y a la acción de gracias porque el Señor ha mirado la pequeñez de su esclava.
Con la oración del “Magnificat”, la Virgen María nos abre caminos de esperanza, de mayor
vivencia de la fe; nos abre caminos de alegría porque el que todo lo puede es fiel y
misericordioso de generación en generación.

La Virgen orante – de la Visitación – nos impulse a “que sepamos acudir a las necesidades de
los demás con el fin de socorrerlas, pero sobre todo para que llevemos a Jesús… y
proclamemos las maravillas que el Señor hace en el mundo…” (Cf. V. C. 112)

Peticiones

a) Señor, por intercesión de la Virgen María, Virgen oyente, orante y oferente, te pedimos
que también nosotros escuchemos y oremos tu Palabra divina y haz que nuestra ofrenda de
cada día te sea agradable y sea dedicación a los que sufren para que permanezcamos fieles
al evangelio y al espíritu de nuestra Santa Madre Fundadora.

Ave María… y Gloria al Padre

b) Señor, por intercesión de la Virgen María, que permaneció firme y fuerte junto a la cruz de
su hijo, te pedimos para que sepamos estar junto a los enfermos y seamos portadores de
evangelio, consuelo y paz.

Ave María…y Gloria al Padre

c) Señor, por intercesión de la Virgen María, que fue elevada al cielo y glorificada sobre los
coros de los ángeles y santos, te pedimos que Ella mire con materno amor a todos y dirija
nuestros pasos y nos impulse a encarnar el espíritu y carisma que vivió Santa María para
que, recorriendo el camino de la caridad perfecta, lleguemos un día a la gloria del cielo.

Ave María… y Gloria al Padre

Oración final

Oh Dios, Salvador de los hombres, que, por medio de la Virgen María, llevaste la salvación y
el gozo a la casa de Isabel, concédenos proclamar tu grandeza con la santidad de nuestras
costumbres y que vayamos gozosos al encuentro de los que sufren proclamando la Palabra
de salvación para que reconozcan a Cristo como el Salvador. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amen
11. Tema del cuarto día: “Hijo, ¿Por qué has hecho así con nosotros?”
Versículo introductorio

V. María conservaba todas estas cosas.

R. Meditándolas en su corazón.

Lectura

Lc 2:41-52 Jesús entre los doctores

Comentario

La pregunta de María, doliéndose por la pérdida del hijo, se hace lenguaje de amor, de
docilidad plena, a la vez que manifiesta su pobreza, su íntima humillación, su dolor, su
entrega a los planes divinos.

“Sin embargo es consolador para nosotros saber que también la Virgen preguntó “por qué” a
Jesús en una circunstancia de intenso sufrimiento… demostrándonos en esta escena
evangélica que la Virgen no siempre, ni inmediatamente comprendió el comportamiento de
su Hijo… pero a pesar de ello María creía, confiaba y “conservaba todo esto en su corazón”
(Lc 2, 51) (Juan Pablo).

Ante este episodio que nos narra San Lucas, María nos enseña una doble actitud: su silencio
ante la respuesta del Hijo y su serenidad y equilibrio, virtudes tan necesarias en nuestra
búsqueda constante de Dios, a través de todos los acontecimientos prósperos o adversos, a
través de toda la vida, tanto en momentos de gozo como en circunstancias dolorosas y a
veces humanamente incomprensibles. María nos muestra el camino: silencio, fe y oración.

Peticiones

a) Señor, por intercesión de la Virgen María, Virgen oyente, orante y oferente, te pedimos
que también nosotros escuchemos y oremos tu Palabra divina y haz que nuestra ofrenda de
cada día te sea agradable y sea dedicación a los que sufren para que permanezcamos fieles
al evangelio y al espíritu de nuestra Santa Madre Fundadora.

Ave María… y Gloria al Padre


b) Señor, por intercesión de la Virgen María, que permaneció firme y fuerte junto a la cruz de
su hijo, te pedimos para que sepamos estar junto a los enfermos y seamos portadores de
evangelio, consuelo y paz.

Ave María…y Gloria al Padre

c) Señor, por intercesión de la Virgen María, que fue elevada al cielo y glorificada sobre los
coros de los ángeles y santos, te pedimos que Ella mire con materno amor a todos y dirija
nuestros pasos y nos impulse a encarnar el espíritu y carisma que vivió Santa María para
que, recorriendo el camino de la caridad perfecta, lleguemos un día a la gloria del cielo.

Ave María… y Gloria al Padre

Oración final

Señor, Padre santo, que quisiste que Jesús se quedará en el templo y estuviera a tu plena
disposición, concédenos, por intercesión de Santa María, profundizar en el misterio de tu
voluntad y haz que seamos verdaderos discípulos de tu Hijo conservando y meditando en
nuestro corazón tu Palabra divina. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen.

12. Tema del quinto día: “No tienen vino”


Versículo introductorio

V. Dichosa la Virgen María.

R. Porque se compadece de los necesitados.

Lectura

Jn 2:1-4 Jesús invitado a la boda de Caná

Comentario

Jesús y María se hallan presente en unas bodas en la ciudad de Caná. Durante el banquete,
María se da cuenta de que falta el vino y con delicadeza maternal, se acerca a su Hijo para
decirle: “no tienen vino”. Son unas palabras de súplica y de intercesión, que revelan la
grandeza e importancia de la oración de petición. María nos enseña que la oración no es
para que Dios cumpla nuestros deseos, sino para que nos cambie a nosotros a fin de
hacernos instrumentos aptos en su manos, capaces de recibir sus dones.
“No tienen vino”, María sabe que el vino es algo que no puede faltar en una fiesta. Por eso,
intercede ante Jesús y colabora en los planes de Dios. Así, Jesús realiza el primer milagro por
la intercesión de María su Madre.

Peticiones

a)     Señor, por intercesión de la Virgen María, Virgen oyente, orante y oferente, te pedimos
que también nosotros escuchemos y oremos tu Palabra divina y haz que nuestra ofrenda de
cada día te sea agradable y sea dedicación a los que sufren para que permanezcamos fieles
al evangelio y al espíritu de nuestra Santa Madre Fundadora.

Ave María… y Gloria al Padre

b)     Señor, por intercesión de la Virgen María, que permaneció firme y fuerte junto a la cruz
de su hijo, te pedimos para que sepamos estar junto a los enfermos y seamos portadores de
evangelio, consuelo y paz.

Ave María…y Gloria al Padre

c)      Señor, por intercesión de la Virgen María, que fue elevada al cielo y glorificada sobre los
coros de los ángeles y santos, te pedimos que Ella mire con materno amor a todos y dirija
nuestros pasos y nos impulse a encarnar el espíritu y carisma que vivió Santa María para
que, recorriendo el camino de la caridad perfecta, lleguemos un día a la gloria del cielo.

Ave María… y Gloria al Padre

Oración final

Padre santo, en la boda de Caná la Virgen María ejerció su función maternal como
mediadora, te pedimos, por su intercesión, que continúe ejerciendo su mediación entre tu
Hijo y nosotros para que socorra a los afligidos, consuele a los tristes, fortalezca a los
vacilantes y dé a los enfermos la esperanza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

13. Tema del sexto día: “Haced lo que Él os diga”


Versículo introductorio

V. Dichosa eres Virgen María.

R. Porque intercediste ante tu Hijo Jesús.


Lectura

Jn 2:5-11 El primer milagro de Jesús

Comentario

Con estas palabras, María nos revela su extraordinaria personalidad. De espíritu firme y
decidido, en armonía con su bondad, sabe afrontar la situación con serenidad, no desiste
ante el aparente rechazo de Jesús y con cierta audacia obliga de alguna manera a Jesús a
actuar y a hacer el milagro de la conversión del agua en vino.

“Haced lo que Él os diga” es la consecuencia del gran amor que María profesa a su Hijo, de
su profunda fe, de la aceptación plena a la misión confiada por Dios, misión que lleva a la
abnegación, a la renuncia de toda complacencia, misión que comporta dolor y que hace que
todas las cosas sean nuevas en Jesús. Por eso María, confiando plenamente en Él, interviene
como Madre solícita, como Mujer asociada a la obra salvadora de Cristo.

“Haced lo que Él os diga” son sus últimas palabras en el Evangelio.

Peticiones

a) Señor, por intercesión de la Virgen María, Virgen oyente, orante y oferente, te pedimos
que también nosotros escuchemos y oremos tu Palabra divina y haz que nuestra ofrenda de
cada día te sea agradable y sea dedicación a los que sufren para que permanezcamos fieles
al evangelio y al espíritu de nuestra Santa Madre Fundadora.

Ave María… y Gloria al Padre

b) Señor, por intercesión de la Virgen María, que permaneció firme y fuerte junto a la cruz de
su hijo, te pedimos para que sepamos estar junto a los enfermos y seamos portadores de
evangelio, consuelo y paz.

Ave María…y Gloria al Padre

c) Señor, por intercesión de la Virgen María, que fue elevada al cielo y glorificada sobre los
coros de los ángeles y santos, te pedimos que Ella mire con materno amor a todos y dirija
nuestros pasos y nos impulse a encarnar el espíritu y carisma que vivió Santa María para
que, recorriendo el camino de la caridad perfecta, lleguemos un día a la gloria del cielo.

Ave María… y Gloria al Padre


Oración final

Señor, que en tu providencia quisiste que la Virgen María estuviera presente en el primer
milagro de tu Hijo, concédenos hacer aquello que Él nos ha mandado en el Evangelio y
anunciemos la hora de la salvación presente en el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

14. Tema del séptimo día: Epílogo de la vida de María


Versículo introductorio

V. Alégrate, María, llena de gracia.

R. Porque has escuchado la Palabra divina.

Lectura

Lc 8:19-21 “Mi madre y mis hermanos son los que hacen la voluntad de Dios”.

Comentario

Las seis palabras de la Virgen nos han ido desvelando el verdadero perfil humano-espiritual
de María, a través de las etapas concretas de su vida por las que Ella fue caminando en fe,
esperanza y amor, en disponibilidad y aceptación de la misión a Ella confiada,
conformándose progresivamente a Cristo.

María se nos muestra – decía Pablo VI – como la Virgen oyente, orante y oferente; como la
Virgen fiel, coherente desde el “hágase de la Anunciación” hasta el “hágase silencioso al pie
de la cruz”, ofreciéndose al Padre con Cristo y en Cristo por la Salvación del mundo.

Si la Asunción de María solo se explica a través de su Maternidad divina, también puede


decirse que la Asunción fue el epílogo de la historia de María, el coronamiento de toda su
vida mortal y de su misión en la tierra.

La Virgen, la llena de gracia, la que es Sagrario y Esposa del Espíritu Santo, transformada y
vivificada por Él, es asunta en cuerpo y alma al cielo, está completamente compenetrada e
identificada con Cristo, y ahora, en la gloria intercede por todos para que el Padre envíe
sobre su Iglesia el Espíritu y configure a los hombres en su Hijo Jesús. Por tanto, bien
podemos decir que la Asunción de María nos evoca también el poder de su poderosa
intercesión, de ahí nuestro culto de alabanza a la Medianera de todas las gracias.

Peticiones

a) Señor, por intercesión de la Virgen María, Virgen oyente, orante y oferente, te pedimos
que también nosotros escuchemos y oremos tu Palabra divina y haz que nuestra ofrenda de
cada día te sea agradable y sea dedicación a los que sufren para que permanezcamos fieles
al evangelio y al espíritu de nuestra Santa Madre Fundadora.

Ave María… y Gloria al Padre

b) Señor, por intercesión de la Virgen María, que permaneció firme y fuerte junto a la cruz de
su hijo, te pedimos para que sepamos estar junto a los enfermos y seamos portadores de
evangelio, consuelo y paz.

Ave María…y Gloria al Padre

c) Señor, por intercesión de la Virgen María, que fue elevada al cielo y glorificada sobre los
coros de los ángeles y santos, te pedimos que Ella mire con materno amor a todos y dirija
nuestros pasos y nos impulse a encarnar el espíritu y carisma que vivió Santa María para
que, recorriendo el camino de la caridad perfecta, lleguemos un día a la gloria del cielo.

Ave María… y Gloria al Padre

Oración final

Señor, que nos has dado a tu Hijo, por medio de la Virgen María y la has asociado a la obra
de la redención humana, te pedimos que, como Ella, escuchemos y meditemos en nuestros
corazones tu Palabra, perseveremos en la oración y nuestra vida sea una ofrenda
permanente para alabanza y gloria tuya. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen.

15. Tema del octavo día: “María, fue asunta en cuerpo y alma al
cielo”
Versículo introductorio

V. Dichosa, tu María, que llevaste en tu seno a Cristo.


R. Él te ha llevado al cielo en cuerpo y alma.

Lectura

“Proclamamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado, que la Inmaculada


Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrestre, fue asunta en
cuerpo y alma a la Gloria celestial” Cf. DS 3903

Comentario

La gloria de María en el cielo consiste en participar de la gloria de Dios, estar ya gozando de


la plenitud total de Dios. María continúa en el cielo la alabanza de gloria, que había iniciado
en la tierra, es decir: alaba y glorifica a Dios. Ahora podemos aplicar a María las palabras de
Isaías 61, 10: “Desbordo de gozo con el Señor y me alegro con mi Dios”.

María asunta al cielo, por ser Madre de Jesús, sigue siendo Madre de todos los hombres,
Madre de la Iglesia, “porque en virtud del Espíritu Santo continúa generando al Cuerpo
Místico de Cristo que es la Iglesia y a cada creyente… esta maternidad de María en la
economía de la gracia perdura sin cesar… hasta la consumación perpetua de todos los
siglos” (L.G. 62).

Una vez asociada a la glorificación de su Hijo, María continúa intercediendo en el cielo como
Mediadora al Mediador y de esta forma, el recurrir a María debe conducirnos al encuentro
con Cristo y por medio de Él llegar al Padre.

“María es la figura de una Mujer que, calladamente y en espíritu de servicio, vela por la
Iglesia y la protege benignamente en su camino hacia la Patria hasta que llegue el día
glorioso del Señor” (Cf. Pablo VI, 2-2-1974)

Peticiones

a) Señor, por intercesión de la Virgen María, Virgen oyente, orante y oferente, te pedimos
que también nosotros escuchemos y oremos tu Palabra divina y haz que nuestra ofrenda de
cada día te sea agradable y sea dedicación a los que sufren para que permanezcamos fieles
al evangelio y al espíritu de nuestra Santa Madre Fundadora.

Ave María… y Gloria al Padre


b) Señor, por intercesión de la Virgen María, que permaneció firme y fuerte junto a la cruz de
su hijo, te pedimos para que sepamos estar junto a los enfermos y seamos portadores de
evangelio, consuelo y paz.

Ave María…y Gloria al Padre

c) Señor, por intercesión de la Virgen María, que fue elevada al cielo y glorificada sobre los
coros de los ángeles y santos, te pedimos que Ella mire con materno amor a todos y dirija
nuestros pasos y nos impulse a encarnar el espíritu y carisma que vivió Santa María para
que, recorriendo el camino de la caridad perfecta, lleguemos un día a la gloria del cielo.

Ave María… y Gloria al Padre

Oración final

Señor, has querido elevar a tu humilde sierva María a la dignidad de Madre de tu Hijo y la
has coronado de gloria en el cielo, te pedimos, por su intercesión, que imitemos su ejemplo,
camine por la senda de la caridad perfecta, para que un día podamos gozar con ella en el
cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

16. Tema del Noveno Día: “María, creyó en la Palabra del Señor y en
su cumplimiento”.
 
Versículo introductorio
 
V. Dichosa, tu, María porque has creído.
 
R. Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
 
Lectura
 
Lc 1, 46-55 - "Alegría del alma en el Señor".
 
Comentario
 
 
"Dichosa tú por haber creído" (Lc 1,45). Vinculando esta expresión de Isabel dirigida a María
con la de Jesús dirigida a Tomás «dichosos los que crean» (Jn 20,29), vemos cómo esta
bienaventuranza, que interesa a toda la humanidad, designa el culmen de la libertad
humana: es dichoso y feliz y realiza el designio de Dios quien alcanza la plenitud de su
vocación. La libertad humana está hecha para la fe, en la que obtiene su perfección y su
culminación.
 
El hombre se salva, no simplemente obedeciendo a una ley exterior, sino amando,
entregándose y creyendo en Dios. María, dichosa por haber creído, es figura antropológica
de la vocación humana a la felicidad.
 
Peticiones
 
a) Señor, por intercesión de la Virgen María, Virgen oyente, orante y oferente, te pedimos
que también nosotros escuchemos y oremos tu Palabra divina y haz que nuestra ofrenda de
cada día te sea agradable y sea dedicación a los que sufren para que permanezcamos fieles
al evangelio y al espíritu de nuestra Santa Madre Fundadora.
 
Ave María… y Gloria al Padre
 
b) Señor, por intercesión de la Virgen María, que permaneció firme y fuerte junto a la cruz de
su hijo, te pedimos para que sepamos estar junto a los enfermos y seamos portadores de
evangelio, consuelo y paz.
 
Ave María… y Gloria al Padre
 
c) Señor, por intercesión de la Virgen María, que fue elevada al cielo y glorificada sobre los
coros de los ángeles y santos, te pedimos que Ella mire con materno amor a todos y dirija
nuestros pasos y nos impulse a encarnar el espíritu y carisma que vivió Santa María para
que, recorriendo el camino de la caridad perfecta, lleguemos un día a la gloria del cielo.
 
Ave María… y Gloria al Padre
 
Oración final
 
Oh Señor, os pedimos que nos proteja a todos nosotros la oración de la Madre de Dios, la
cual, aunque sabemos que salió de este mundo muriendo como los demás, resucitada a
nueva vida, ha sido llevada al Cielo y coronada por Reina de todo lo creado. Os suplicamos
también que, ya que no podemos agradaros con nuestras solas obras, nos salvemos por la
intercesión de la misma Virgen María. Amén.

Fuente: [Link]

17. Novena para niños Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen


María 15 de agosto

El dogma de la Asunción
Solemnidad de la Asunción de la bienaventurada Virgen María, Madre de nuestro Dios y Señor Jesucristo, que, acabado el
curso de su vida en la tierra, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria de los cielos. Esta verdad de fe, recibida de la tradición
de la Iglesia, fue definida solemnemente por el papa Pío XII en 1950.

1. Día primero
Oh, María sin pecado concebida!
la más Preciosa Niña,
Reina de las Maravillas.
Regálame en este día,
hacerme pequeñito,
y siempre ser tu verdadero hijo,
para llegar algún día al Dios de la Vida.
Amén.

En cada día se puede rezar un


Padrenuestro, Ave María y Gloria.

 
2. Día segundo

María, princesa desde niña,


sobre la tierra sería ya nuestra guía
y en Tí resplandecería
el cumplimiento de las profecías.
Oh! mi dulce compañía,
guía a este siervo pequeñito,
que nada sería si en él no estaría
la Luz Divina.
Amén.

3. Día tercero
Vaso purísimo!, Estrella mía!
que hilabas en tu Seno, como Virgen Inmaculada,
al Dios que amabas,
que por Él suspirabas
y que brillaba, en una Niña Casta
que se esposaba como Inmaculada.
Haz que la pureza en mí resplandezca
y que inunde toda la tierra que parece desierta.
Amén.

 
4. Día cuarto
Oh, María! del mismo Dios alegría.
Oh, María! a la que el ángel saludaría
y le confiaría la más hermosa noticia,
que en Tí viviría el Dios de la Vida,
el Mesías esperado,
ya anunciado y por los corazones anhelado.
Oh, Lirio Perfumado! por el Señor siempre Santo!
haced que digamos siempre “Sí” y vivamos para Tí,
pues el Buen Dios a Tí nos dió
y desde la Encarnación te señaló
como Corredentora para nos.
Amén.

5. Día quinto
Madre mía, bella María!
que en tus brazos acunarías,
al Sol que iluminaría nuestras pobres vidas.
Oh, María! cuyos ojos mirarían
con dulzura infinita al Niño que padecería
y nos redimiría en la Cruz un día.
Haz que seamos mansos y humildes de corazón
como lo fue siempre Nuestro Señor.
Amén.

 
6. Día sexto

Oh, Madre de Redención!


cáliz de amor!
llévanos al Salvador,
misterio de alegría en el corazón
y en el que palpita la alabanza al Padre Creador.
Haz que la esperanza inunde nuestra alma,
pues es nuestro Dios, escudo de Salvación,
quien es nuestra protección
ya que con Su Sangre nos cubrió
y nos enseñó lo que es el verdadero amor.
Amén.

7. Día séptimo
Oh, María!, Señora mía!
enséñame en este día,
lo que la caridad sería,
para llegar algún día
a la Tierra Prometida!.
Oh, María!, Rosa Castísima!
muéstrame el camino de la verdad
para que llegue a la santidad
Amén.

 
8. Día octavo
Oh, María!, Auxiliadora mia!
haced que el Espíritu Santo,
sea derramado
en esta pobre vasija de barro
y que sea por Él llenada
para purificarla y habitarla,
labrándola a tu semejanza.
Amén.

9. Día noveno
Oh, Amadísima! oh, Madre mía!
oh, Virgen María!
a la que los ángeles subirían
al Cielo con singular alegría.
Oh María, pináculo de amor!.
Oh, María!
reina hoy en cada corazón,
dándonos tu Inmaculado Corazón,
como Reina del Cielo y la tierra que sos!.
Oh, María, postrado ante Vos,
sólo tuyo soy, como esclavo de amor.
Amén.

Fuente: [Link]
10. Fotos
Fuente [Link]
maria/

11. NOVENA EN HONOR A LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN


MARÍA - ORACIONES DE LOS SANTOS A NUESTRA SEÑORA.
ORACION INICIAL PARA TODOS LOS DÍAS
Por la señal, etc.

Oración de San Bernardo para empezar todos los días.

Acordaos, OH piadosa
Virgen María, que jamás se ha
oído decir que ninguno de los
que han acudido a Ti,
implorado tu asistencia
y reclamado tu socorro,
haya sido abandonado de Ti.
Animado con esta confianza,
a Ti también acudo,
OH Virgen Madre de las vírgenes,
y aunque gimiendo
bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer
ante tu presencia soberana.
No desechéis, OH Madre de Dios,
mis humildes súplicas;
antes bien, escuchadlas y
atendedlas favorablemente.

Así sea

(Rezar aquí la oración para cada día)


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh santísima Señora, excelentísima Madre de Dios y piadosísima Madre de los hombres! Después de Dios, tú eres la única
esperanza de los pecadores y la mayor confianza de los justos. La Iglesia te llama vida, dulzura y esperanza nuestra, y todos los
pueblos ponen en ti sus ojos, esperando de ti todas las gracias. Nosotros también, dulce abogada, acudimos a ti en estos días,
instándote para que nos oigas y concedas las gracias que te pedimos. Danos, en primer lugar, un amor sincero a tu divino Hijo,
observando su santa ley cristiana; alcánzanos también la salud del cuerpo y la serenidad del espíritu, la paz en la familia y la
suficiencia de medios para la vida; concédenos, en fin, una santa muerte en la santa Iglesia Católica.

¡Oh Virgen, que superas toda alabanza! Todo lo que tú quieres, lo puedes ante Dios, de quien eres Madre; y, aun cuando
nosotros somos pecadores, tú eres dulce madre del Redentor y dulce madre nuestra, y puedes abogar por tus hijos pequeños y
pecadores ante tu Hijo altísimo y redentor; a tu nombre se abren las puertas del cielo; en tus manos están todos los tesoros de la
divina misericordia; óyenos, oh plácida Virgen y Madre, y, si nos conviene, concédenos las gracias que te pedimos en esta
novena.

Petición. Santa María, socorre a los desgraciados, ayuda a los pusilánimes, reanima a los que lloran, ora por el pueblo, intercede
por el clero, intercede por las mujeres consagradas, sientan tu auxilio todos los que celebran tu santa festividad.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

Oración. Concédenos, por favor, Señor Dios, que nosotros, tus siervos, gocemos de continua salud de alma y cuerpo y, por la
gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, seamos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutemos
de las alegrías de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
1. DIA PRIMERO
Concededme, oh Reina del cielo, que nunca se aparten de mi corazón el temor y el amor de tu Hijo santísimo; que por tantos
beneficios recibidos, no por mis méritos, sino por la largueza de su piedad, no cese de alabarle con humildes acciones de gracias;
que a las innumerables culpas cometidas suceda una leal y sincera confesión y un firmísimo y doloroso arrepentimiento, y,
finalmente, que logre merecer su gracia y su misericordia. Suplico también, oh puerta del cielo y abogada de pecadores, no
consientas que jamás se aparte ni desvíe este siervo tuyo de la fe, pero particularmente que en la hora postrera me mantenga con
ella abrazado; si el enemigo esforzare sus astucias, no me abandone tu misericordia y tu gran piedad. Por la confianza que tengo
en ti puesta, alcánzame de tu santísimo Hijo el perdón de todos mis pecados y que viva y muera gustando las delicias de tu santo
amor. Amén.
Oración de Santo Tomás de Aquino (1225-1274).
Doctor de la Iglesia.
DIA SEGUNDO
Propio es de ti, Señora, que siendo tú, al mismo tiempo que esclava del Señor, Madre de Dios, Reina y Señora, pues Dios quiso
también ser Hijo tuyo, no apartes de nosotros tu memoria, habiendo de presentarnos ante el soberano e inexorable Juez, que, si a
nosotros nos infunde pavor, es para contigo sobremanera amable y te otorga cuantas gracias le pides, pues eres llamada llena de
gracia y de alegría por haber sobrevenido en ti el Espíritu Santo. Por esto, aun los ricos de la nación, los más favorecidos en
justicia y santidad, claman a ti e invocan tu protección. No nos cierres las puertas de tu pecho, y deja que fluya sobre nosotros el
mar de gracias que encierra.. Amén.
Oración de San Atanasio de Alejandría (295-373).
Doctor de la Iglesia.
DIA TERCERO
No son para contar, Reina clementísima, los que, habiendo invocado tu nombre, han conseguido la eterna salvación; ¿y quieres
que, invocándote yo, sea defraudado en mis esperanzas? Tal vez no oyes mis clamores en razón de mi gran maldad; pero, aun
así, no dejaré de llamarte y de decirte con toda el alma: pues eres tan noble y benigna de condición, da oídos a quien
humildemente llama a tus puertas y no le desatiendas en sus esperanzas, ni le abandones en su tribulación, ni le dejes sin una
palabra de perdón en medio de su pecado. Sana con tus celestiales medicinas las profundas heridas en mi alma abiertas, desátame
de los carnales lazos que me aprisionan en la tierra y abrígame siquiera con un jirón del espléndido manto de tu gloria. Amén. 
Oración de San Anselmo (1033-1109). Doctor de la Iglesia.
DIA CUARTO
Ven, oh gloriosa Reina María; ven y visítanos; ilumina nuestras almas dolientes y danos el vivir santamente. Ven, salud del
mundo, a lavar tantas manchas que nos afean, a disipar tantas tinieblas que nos envuelven. Ven, Señora de los pueblos, y apaga
estas llamas de concupiscencia que nos abrasan, arrójanos el manto de tu pureza y señala el seguro camino que nos ha de llevar
al puerto. Ven a visitar a los enfermos, a fortalecer a los débiles, a dar firmeza a los que fluctúan entre mares de dudas. Ven,
estrella, luz de los mares, e infúndenos paz, gozo y devoción. Ven, oh cetro de reyes, poderío de las naciones, y vuelve al seno de
la fe, al amor y vida de su unidad, a las muchedumbres extraviadas que no conocen lo que conviene a su salud. Ven, trayéndonos
en tus manos los dones de tu casto, eterno esposo, el Espíritu Santo, para que vivamos por su lumbre y calor, y sean nuestro
sustento aquellos frutos eternos que nos han de merecer entrar en la unidad de la vida bienaventurada. Amén.
 Oración antigua de autor anónimo.
DIA QUINTO
Amansa, oh piadosa Madre, las olas de tristeza y de congoja que combaten mí corazón; apaga las llamas enemigas que me
cercan; embota los dardos que manos crueles vienen arrojando contra mi alma, amenazando atravesarla y envenenarla y meter en
ella la muerte. Oh alegría bienaventurada, oh paz, oh serenidad de los que te invocan, oh escudo y fortaleza de tus fieles
servidores, ven y tiende tu mano sobre las llagas recibidas y sobre las angustias que me atormentan; da suavidad y paz a mi
entendimiento, para que mi lengua engrandezca siempre la alteza de la merced recibida. Devuélvenos en lluvias de gracias las
alabanzas que te dirigimos; abre ese manantial de gracias que por nosotros quiso encerrarse en ti y no vivamos ya entre noches,
incertidumbres y temores; a ti seremos deudores de mercedes que jamás labios humanos podrán agradecer ni ponderar. Amén.
 Oración de San Sofronio (siglo VII). Patriarca de Jerusalén.
DIA SEXTO
Oh clementísima Virgen, que con mano piadosa repartes vida a los muertos, salud a los enfermos, luz a los ciegos, solaz a los
desesperados y consuelo a los que lloran. Saca de los tesoros de tu misericordia refrigerio para mi ánimo quebrantado, alegría
para mi entendimiento y llamas de caridad para mi durísimo pecho. Sé vida y salud de mi alma, dulzura y paz de mi corazón y
suavidad y regocijo de mi espíritu. Y, pues, tú eres estrella clarísima del mar, madre llena de compasión, endereza mis pasos,
defiéndeme de riesgos de enemigos, hasta aquella postrera y suspirada hora en la cual, asistido de tu auxilio, enriquecido con tu
gracia, vencidas las enemistades del infernal dragón, salga de este mundo para los eternos y seguros gozos de la vida
bienaventurada. Amén.
Oración de San Ildefonso (siglo VII) Arzobispo de Toledo
DIA SEPTIMO
Nadie está en el cielo más cerca de la Divinidad simplicísima que tú, que tienes asiento sobre la cumbre de los querubines y
sobre todos los ejércitos de los serafines, y por esto no es posible que tu intercesión sufra repulsa, ni que sean desatendidos tus
ruegos. No nos falte tu auxilio mientras vivamos en este mundo perecedero; alárganos tu mano, para que, obrando las obras de
salud y huyendo de los caminos del mal, demos seguro el paso de la eternidad. Por ti esperamos que, al cerrar a este destierro los
ojos de la carne, se abrirán los del alma para anegarse en aquel piélago de soberana hermosura, de suavísimos deleites, por el
cual ansiosamente suspiran las almas regeneradas y que nos anunció y mereció Cristo Señor nuestro haciéndonos ricos y salvos.
A El por ti, Señora, rendimos gloria y alabanza, con el Padre y el Espíritu Santo, ahora y siempre por los siglos de los siglos.
Amén.  
Oración de San Juan Damasceno (649-749) Doctor de la Iglesia.
DIA OCTAVO
Oh Virgen purísima, Madre de Dios, Reina de todo lo criado, levantada sobre todos los cortesanos del cielo y más
resplandeciente y pura que los rayos del sol: tú eres más gloriosa que los querubines, más santa que los serafines y sin
comparación más sublime y aventajada que todos los ejércitos del cielo. Tú eres la esperanza de los patriarcas, la gloria de los
profetas, la alabanza de los apóstoles, honra de los mártires, alegría de los santos, ornamento de las sagradas jerarquías, corona
de las vírgenes, inaccesible por tu inmensa claridad, princesa y guía de todos y doncella sacratísima; por ti somos reconciliados
con Cristo mi Señor. Guardame debajo de tus alas; y apiádate de mí, que estoy sucio con mis pasiones y manchado con los
innumerables males que he cometido contra mi Juez y Criador. No tengo otra confianza sino en ti, que eres el áncora de mi
esperanza, el puerto de mi salud y socorro oportuno en la tribulación.
Oración de San Efrén de Siria (306-373). 
Doctor de la Iglesia.
DIA NOVENO
Ninguno se salva sino por ti, oh Virgen Santísima. 'Ninguno se libra de males sino por ti, oh Virgen purísima. Ninguno recibe
gracias de Dios sino por ti, oh Virgen castísima. Ninguno obtiene misericordia sino por ti, oh Virgen venerabilísima. ¿Quién,
después de tu bendito Hijo, tiene tanto cuidado del linaje humano como tú? ¿Quién así nos defiende en nuestras tribulaciones?
¿Quién tan presto nos socorre y nos libra de las tentaciones que nos acosan y persiguen? ¿Quién, con sus piadosos ruegos,
intercede por los pecadores y los libra de las penas que por sus pecados merecen? Por esto recurrimos a ti, oh purísima y
dignísima de toda alabanza y de todo obsequio.
Haz que, por medio de tus oraciones, que tanto pueden con el Señor, las cosas eclesiásticas sean bien gobernadas y tú misma las
conduzcas a puerto seguro. Viste ricamente a los sacerdotes de justicia y de la gloria de la fe probada, inmaculada y sincera.
Dirige en estado próspero y tranquilo los cetros de los soberanos cristianos. Sé, en tiempo de guerra, la protección del ejército,
que siempre milita bajo tu amparo, y confirma al pueblo para que, conforme Dios lo tiene mandado, persevere en el obsequio
suave de la obediencia. Sé el muro inexpugnable de este pueblo que te tiene a ti como a torre de refugio y cimiento que la
sostiene. Preserva la habitación de Dios y el decoro del templo de todo mal; libra a cuantos te alaban, da redención a los cautivos
y sé refugio para el peregrino y consuelo para el desamparado. Extiende, por fin, a todo el orbe tu mano auxiliadora, para que, así
como celebramos con alegría esta festividad, celebremos también todas las demás que te dedicamos, en Cristo Jesús, Rey de
todas las cosas y verdadero Dios nuestro; a quien sea la gloria y la fortaleza, junto con el Padre Eterno, que es principio de la
vida, y con el Espíritu coeterno, consubstancial, y que reina con los dos, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de San Germán (496-576). 
Obispo de París.

FUENTE: [Link]/2012/08/[Link]
La Asunción de la Virgen María
Fuente: [Link]
Autor: Teresa Fernández

Explicación de la fiesta

La Asunción es un mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el Cielo, la gloria de
Dios y en la alegría de tener una madre que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos.

Este día, recordamos que María es una obra maravillosa de Dios. Concebida sin pecado original, el cuerpo
de María estuvo siempre libre de pecado. Era totalmente pura. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo
nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado.

También, tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre María y cómo ella
supo responder a éstas. Ella alcanzó la Gloria de Dios por la vivencia de las virtudes. Se coronó con estas
virtudes.

La maternidad divina de María fue el mayor milagro y la fuente de su grandeza, pero Dios no coronó a María
por su sola la maternidad, sino por sus virtudes: su caridad, su humildad, su pureza, su paciencia, su
mansedumbre, su perfecto homenaje de adoración, amor, alabanza y agradecimiento.

María cumplió perfectamente con la voluntad de Dios en su vida y eso es lo que la llevó a llegar a la gloria de
Dios.

En la Tierra todos queremos llegar a Dios y en esto trabajamos todos los días. Esta es nuestra esperanza.
María ya ha alcanzado esto. Lo que ella ha alcanzado nos anima a nosotros. Lo que ella posee nos sirve de
esperanza.
María tuvo una enorme confianza en Dios y su corazón lo tenía lleno de Dios.

Ella es nuestra Madre del Cielo y está dispuesta a ayudarnos en todo lo que le pidamos.

Un poco de historia

El Papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma el 1 de noviembre
de 1950.
La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su
honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida. Es la celebración de su grandeza, de todos sus
privilegios y virtudes, que también se celebran por separado en otras fechas.
Este día tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre, María. ¡Qué bien
supo Ella corresponder a éstas! Por eso, por su vivencia de las virtudes, Ella alcanzó la gloria de Dios: se
coronó por estas virtudes.
La maternidad divina de María fue el mayor milagro en su vida y la fuente de su grandeza. Pero Dios no la
coronó por su maternidad, sino por sus virtudes: su caridad, su humildad, su pureza, su paciencia, su
mansedumbre y su perfecto homenaje de adoración, amor, alabanza y agradecimiento a Dios.
María es una obra maravillosa de Dios: mujer sencilla y humilde, concebida sin pecado original y, por tanto,
creatura purísima. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre
un templo santo e inmaculado de Dios.
En la Tierra todos queremos llegar a Dios y por este fin trabajamos todos los días, ya que ésa es nuestra
esperanza. María ya lo ha alcanzado. Lo que ella ya posee nos anima a nosotros a alcanzarlo también.
María tuvo una enorme confianza en Dios, su corazón lo tenía lleno de Dios. Vivió con una inmensa paz
porque vivía en Dios, porque cumplió a la perfección con la voluntad de Dios durante toda su vida. Y esto es
lo que la llevó a gozar en la gloria de Dios. Desde su Asunción al Cielo, Ella es nuestra Madre del Cielo.

Sugerencias para vivir la fiesta:

 Tener una imagen de la Virgen María en el momento de la Asunción y poner junto de ésta un florero para
repartir una flor con un letrero de una virtud propia de la Virgen para que cada uno medite en esta virtud y
deposite la flor.

 Coronar a la virgen María poniéndole una corona y explicando al mismo tiempo por que llegó al Cielo en
cuerpo y alma.

 Llevar y ofrecer flores a la Virgen.


Rezar el Rosario en familia con mucha devoción.

 Cantar la canción a la Virgen María “¿Quién será esa mujer?”


<[Link]

Sigue consultando sobre la Asunción de la Virgen María


<[Link]
2. LA ASUNCION DE LA REINA DEL CIELO – DIALOGO DE MARIA Y
JUAN

-¿Quieres entonces dejarme?


- No, estaré contigo, pero prepárate Juan mío para estar solo.
- ¿Entonces te sientes mal y me lo ocultas?
- No, Créemelo. Nunca me había sentido tan fuerte, tan serena, tan alegre como
ahora, que tengo dentro de mi un tal gozo, una plenitud tan sobrenatural que
pienso que no puedo soportarla viviendo. Por otra parte, mi alma es eterna, mi
cuerpo no.
- ¡No llores!, exclama la Virgen mirando la cara descompuesta del apóstol,
bañada en lágrimas. Al pie de la cruz te mostraste fuerte, y la escena era tan
horrible, estabas tan sereno que me consolaste. Y hoy, un día tan tranquilo, en
el que me alegro sumamente, ¿te turbas así?, todo en nuestro rededor es paz, tú
también tenla.
Juan se ha calmado un poco al escuchar a la Virgen, mientras en el rostro de
María se va como extendiendo una luz bellísima, se le acerca para sostenerla
mientras exclama:
- ¡Estas como Jesús cuando se transformo en el Tabor!, tu cuerpo resplandece,
tus vestidos brillan ante una luz blanquísima. El siendo Dios y hombre podía
sostenerse, pero tu no puedes. Ven. Te ayudare a reposar tu cuerpo sobre la
cama. Descansa.
Y amorosamente la lleva a la cama sobre la que María se extiende sin quitarse
el manto. Juan, comienza el salmo 118, los tres primeros versos del 41, los
ocho primeros del 38, el 22 y el 1. Luego el Pater Noster, las palabras de
Gabriel a Isabel, el cántico de Tobías, y finalmente “El Magnificat”, al llegar
al noveno verso se da cuenta que María no respira, pero sigue sonriente y
placida, como si en ella no hubiera cesado la vida. Juan lanza un grito de
dolor y se lanza por tierra. Juan la contempla largamente y las lágrimas le
siguen cayendo. Juan se sienta en un banquito y contempla en medio de sus
plegarias a la Virgen que yace ante él.

¿Cuántos días habrán pasado?. Si se juzga por las flores que rodean al cuerpo,
pocas horas, si se juzga por las ramas marchitas de olivo en que están las
flores frescas, varios días. El cuerpo de María esta como si hubiera acabado de
morir, ninguna señal de muerte en su rostro, hay un perfume indescriptible.
Juan que hace varios días que vela, se ha dormido de cansancio.

En cierto momento, una gran luz llena la habitación, es una luz argenteada, con
tintes de azul como fosforescente. Aumenta, aumenta. Anula la luz del alba y la
de la lámpara. ¡Una luz como la que rodeo la gruta de Belén cuando nació
Jesús!. Y en medio de esta luz se ven seres angelicales. Comienzan a rodear el
lecho, se inclinan, levantan el cuerpo inmóvil, se abre milagrosamente el
techo, así como en el sepulcro de Jesús se hizo a un lado la piedra, y se
llevan consigo el cuerpo de su Reina, cuerpo Santísimo. Hay un rumor tan
fuerte, como el sonido de un órgano, que Juan se ha movido dos o tres veces
sobre su banco, semidormido, se despierta ante la luz tan potente que lo
hiere.
El apóstol mira a su alrededor para ver lo que sucede. Mira que el lecho esta
vacío y que no hay techo. Comprende que ha sucedido un prodigio, corre hacia
fuera y por instinto espiritual levanta la cabeza.
Y mira el cuerpo de María, semejante a quien esta dormido, que sube cada vez
más, sostenido por el grupo angelical. Como un postrer saludo, la punta del
velo y el manto se agitan, y movidas por el viento, flores caen sobre la
terraza, sobre Getsemani.
Juan continua mirando el cuerpo que sube al cielo, ve claramente que María
envuelta en los rayos de sol que ha nacido, sale del éxtasis que separo el alma
del cuerpo, que vuelve a la vida, se pone de pie, pues goza desde ahora de los
dones de los cuerpos glorificados.
Su Santísimo Hijo también resplandeciente, de una belleza indescriptible, baja
del cielo, se encuentra con ella. ¡Y con ella, sube de donde había venido!

Envió: Pbro. Juan José González Parada (México)

Fuente: [Link]

3. Llegada de los apóstoles para la muerte de María Santísima – Beata Ana


Catalina
Cuando la Virgen
María
sintió
acercarse su fin sobre la tierra llamó en oración, según se lo había encargado Jesús, a los apóstoles junto a su lecho**Tenia ahora 63 años
de edad**Cuando nació Jesús tenia sólo
15
años**Antes de su Ascensión**Jesús había enseñado a
María,
en la casa de Lázaro en Betania, como debía llamar a los apóstoles junto a sí y darles su última bendición que debía
series
de gran provecho**Le encargó también diversos trabajos espirituales, cumplidos los cuales debían verse satisfechos sus vehementes
deseos de reunirse con Jesús en el cielo**En esa ocasión Jesús había mandado a Magdalena que debía vivir en la soledad allá adonde la
llevarían
ya
Marta
que debía vivir en una comunidad de mujeres, y que Él, Jesús,
estaría
siempre con ellas///aquí la fe Mediante la oración de María, los ángeles recibieron el encargo de avisar a los apóstoles dispersos que se
juntaran en Éfeso
junto
a
la
Virgen María**He visto que los apóstoles tenían erigidas en todas partes pequeñas igles ias provisorias de maderas entrelazadas o chozas
de barro blanqueadas, hechas en la forma como veo la casa de
María
y su oratorio, es decir, por detrás termi nadas en triángulo**tenían altares para los divinos oficios**Los largos viajes que hicieron no
fueron sin especial ayuda de Dios**Aunque ellos no lo sabían expl icar, yo veía que muchas veces hacían viajes imposibles sin ayuda
sobrenatural**Los he visto muchas veces caminar entre multitud de paganos sin ser vistos por ellos**Los prodigios que he visto obrar en
sus misiones se me presentan algunos algo diferentes de lo que se sabe por los libros que los narran**Obraban en todas partes según las
necesidades de los diversos pueblos**Los he visto llevar huesos de los profetas o de algunos primeros mártires y tenerlos delante de sí en
la oración y en la celebración de Jos oficios divinos**
Pedro
estaba, cuando fue avisado de ir a Éfeso, con otro apóstol en Antioquía**Andrés, que había estado hacia poco en Jerusalén**donde fue
perseguido, no estaba lejos de
Pedro**
He visto a
Pedro
y a Andrés en varios lugares, de camino, no lejos uno del otro**Descansaban de noche en lugares abiertos de los países cálidos**
Pedro
estaba recostado junto a una pared cuando vi venir al ángel, que le tomó de la mano y le dijo que se levantase y partiese adonde estaba la
Virgen esperándole y que en el camino encontraría a Andrés, su hermano**
Pedro,
que ya era de edad y postrado por los trabajos, se enderezó sobre sus rodillas, apoyándose en las manos y escuchó al ángel que le
hablaba**Luego se puso de pie, echóse el manto encima, tomo su bastón y se encamino hacia afuera**
Pronto
se encontró con su hermano Andrés que había tenido la misma visión**De camino encontraron a Tadeo, quien dijo haber recibido también
aviso del ángel**Así llegaron a Éfeso, donde hallaron a Juan**Judas Tadeo y
Simón
se encontraban en
Persa
cua ndo recibieron el aviso del ángel**El apóstol Tomás era de pequeña estatura y de barba rojiza; estaba más lejos que todos, y llegó
después de la muerte de
María**
Cuando el ángel le avisó, estaba el apóstol orando en una choza de barro y caña**Con un compañero muy senci llo lo he visto navegando
los mares en una pequeña embarcación**Luego atravesó la comarca, sin entrar en ciudad alguna**Venía un discípulo con él**Tomás
estaba en la India cuando recibió el aviso**
Se
había propuesto, antes de recibir el aviso, penetrar en la Tartaria, y no podía resolverse a dejar su proyecto**Tenia el carácter de querer
hacer siempre demasiado y así llegaba a veces tarde**
Se
internó más al Norte, a través de China, en las comarcas de Rusia**Aquí le -58-alcanzo el segundo aviso y entonces se dirigió a Éfeso**El
criado que tenía consigo era un tártaro, a quien había bautizado**Tomás no volvió a la Tarraria después de la muerte de María**Fue
traspasado por una lanza en la India, adonde había vuelto**He visto que en estas comarcas levantó una piedra de recuerdo**
Sobre
ella
había orado de
rodillas,
dejando la impresión encima**Dijo que cuando el mar
llegase
hasta esa piedra vendría otro misionero a predicar aquí la fe
(San Francisco Javier///Juan había estado hacia poco en Jericó, pues iba con cierta frecuencia a Tierra
Santa,
aunque vivía de ordinario en Éfeso y en los alrededores**A
Bartolomé
lo he visto en Oriente**en el Asia**Era un hombre de
bello
aspecto y muy arriesgado**
Su
rostro era blanco: tenia la frente
ancha,
ojos grandes,
cabellos
negros y encrespados y barba partida en dos**Había convertido a un rey y a su familia cuando recibió el aviso**Cuando volvió a ese país,
fue martirizado por un hermano del rey convertido**El apóstol
Pablo
no fue llamado, pues lo fueron solo
aquéllos
que habían conocido o eran parientes de la Sagrada Familia///cubiePedro, Andrés y Juan fueron los primeros en
llegar
a la casa de la Virgen María, la cual, próxima
ya
a
la
muerte,
estaba
tenclida en el lecho de su cel da**He visto que
la
criada de María se afligía: en un rincón y aun delante de la casa se echaba de cara al suelo, orando con grande aflicción y tristeza con los
brazos levantados**He visto acudir a dos parientes próximos de María y a cinco discípulos**Todos parecían muy cansados**Tenían
bastones de viaje**Estos discípulos llevaban debajo del manto con capucha, la vestidura blanca de sacerdotes, cerrada por delante con
cuerdas de cuero, formando rodetes como botones**Las capas y estas vestiduras sacerdotales eran recogidas hacia arriba cuando estaban
de viaje**Algunos traían bolsos colgados de la cintura, Al encontrarse se abrazaron con mucho afecto**Algunos
lloraban
de alegría y de emoción al verse reunidos otra vez**Al entrar dejaban sus capas, bastones, bolsos y cinturones; sus largas vestiduras
blancas les caían en pliegues hasta los pies**Ahora se ponen un cinturón ancho que tiene letras hebreas bordadas**Luego se acercaron
con reverencia al lecho de María para saludarla**La Virgen pudo decir pocas palabras**No he visto a estos viajeros tomar otro alimento
que un liquido que bebían en recipientes que
llevaban
consigo**No dormían en la casa, sino afuera, en tiendas que se improvisaban junto a las paredes exteriores de la
mjsma
casa, con telas, mimbres y maderas entrelazadas y cubiertas con esteras///He visto que los primeros en llegar arreglaron, en la parte
anterior de la casa, un lugar para celebrar la Misa y orar**
Se
preparó un altar con tela roja y encima otra blanca donde colocaron un Crucifijo que parecía de madreperla**La cruz era como la de
Malta**Esta cruz era como un relicario, pues se podía abrir y tenia cinco compartimentos en forma de la
mjsma
cruz**En uno, el del medio, estaba el Santísimo Sacramento; en los otros estaban dispuestos el crisma, el aceite, el algodón y la sal**Era
de apenas un palmo de largo y lo
llevaban
los apóstoles en sus
viajes
colgado del
cuello**
Con este recipiente trajo
Pedro
la Comunión a María Los demás apóstoles y discípulos se dispusieron en dos hileras desde el altar hasta el lecho de la Virgen y se
inclinaron profundamente al paso del Sacramento**El altar, donde se veía también un atril con
rollos
de las Escrituras, no estaba en e l medio de la sala, donde se
hallaba
el hogar, sino al lado derecho de la pieza, y era removido al dejar de usarse**Cuando los apóstoles se reunieron para desped irse, se había
removido el tabique de separación**Los apóstoles
llevaban
sus largas vestiduras blancas con el ancho cintu rón con letras**Los discípulos y las santas mujeres estaban alineados a los lados**He
visto que la Virgen María estaba en -59-su lecho sentada**y que cada apóstol venia y se hincaba, y que María oraba, y con las
manos cruzadas sobre la cabeza, los bendecía**Lo mismo hizo con los discípulos y las santas mujeres**
Una,
que se inclinó mucho sobre
ella,
fue abrazada**Cuando se acercó Pedro, he visto que tenía un rollo de Escritura en las manos**Habló la Virgen María a todos, en
general; y esto lo hizo según lo que le había mandado Jesús en Betania**He visto también que dijo a Juan cómo debían hacer
con su cuerpo y que debía repartir los vestidos que quedaban a la criada y a las otras mujeres que a veces venían a ayudarla**
Sen
talo hacia el armario; he visto que la criada fue allá, abrió y volvió a cerrar///
- 60 - XXIV Tránsito y sepultura de María
Se
colocó el altar**de rojo y blanco, delante de la Cruz del oratorio**
Pedro
dijo la Misa tal como yo lo había visto hacer en el altar de Betesda**
Sobre
el altar ardían velas y no la lámpara**María se mantuvo sentada en su lecho
dw·ante
el acto**en silencioso recogimiento**
Pedro
llevaba sobre su vestidura sacerdotal blanca, un palio rojo y blanco y la gran capa**Los cuatro apóstoles que le asistían estaban revestidos
de sus capas de fiesta**Después de comulgar,
Pedro
dio la Comunión a los demás**Durante este acto llegó Felipe, que venía de Egipto**Recibió lloroso la
bendición
de María y luego, también, la santa
Comunión**
Pedro
llevo la Comunión a la Virgen María en la cruz que colgaba del cuello del apóstol**Juan le llevó sobre un platillo el sagrado cáliz**Este
cáliz era pequeño, de color
bl~nco ,
como fundido, y se
parecí~
~1
de
1~
ú[Link]~
Cen~**
Su pie era
t~n
corto que sólo con dos dedos se podía sostener, Tadeo traía un pequeño incensario**
Primero
dio
Pedro
a la Virgen la Extremaunción: lo hizo como se hace hoy**Luego le
dio
la santa Comunión, que María recibió derecha, sobre s u lecho, sin apoyarse**Después se recostó y tras la breve oración de los apóstoles
recibió el cáliz de manos de Juan, erguida un tanto sobre su lecho**aunque no ta nto como cuando recibió la Comunión bajo la especie de
pan**Después de la Comunión ya no habló María**Tenía vuelto hacia arriba su rostro, hermoso y fresco, como en su juventud**Yo no
veía el techo de su habitación: la lámpara colgaba en el aire**
Una
senda de luz se dibujo desde María hacia la Jerusalén celestial y hasta el trono de la Santísima Trinidad**A ambos lados de esta senda
luminosa había caras de innumerables ángeles**María levantó sus brazos hacia la celeste Jerusalén y el cuerpo se levantó tan alto sobre el
lecho, que yo veía perfectamente todo lo que había debajo**
Parecía
que salia de ese cuerpo una figura resplandeciente que extendía sus brazos hacia lo alto**Los dos coros de ángeles cerraron por debajo ese
nimbo de luz y subieron en pos del alma de María, separada de su cuerpo, que se inclinó suavemente, con los brazos cruzados sobre el
pecho, en la cama desde la cual se efectuó su caprichoso tránsito**Muchas almas de santos, entre las cuales reconocí a varias, vinieron a
su encuentro**Allí estaban José, Ana, Joaquin, Juan el Bautista, Zacarías e Isabel**María se elevó entre estas almas hasta el encuentro de
su divino Hijo, cuyas llagas brillaban más que la luz, envolviéndolo todo**Jesús recibió a su Madre y le entregó el cetro, señalando el
universo a su alrededor**En el
mismo
momento he visto algo que mucho me consoló: salían muchas almas del Purgatorio en dirección al Cielo**Tengo la seguridad de que cada
año, en el día de su Asunción, muchas almas devotas de María reciben la liberación de sus penas y suben al Cielo**En cuanto a la hora
del tránsito de María, se me indicó que era la hora nona, en la cual murió también su divino Hijo**
Pedro
y Juan deben haber visto esta glorifi cación de María, pues noté que tenían los ojos elevados a los cielos, mientras las demás personas
estaban postradas inclinadas hacia la tierra**El cuerpo de María estaba resplandeciente, como en tranquilo reposo, con los brazos
cruzados sobre el pecho, y tendido en su cami lla, mientras los presentes, de rodillas**oraban con fervor y lágrimas en los ojos**- 61 -Más
tarde las santas mujeres cubrieron el cuerpo con una sábana**Reunieron todos los objetos de uso en una parte y lo taparon todo, hasta el
hogar**Luego se cubrieron con sus velos y oraron largo tiempo, ya de rodillas, ya sentadas, en la primera sa la**Los apóstoles se
cubrieron la cabeza con la capucha que traían y se ordenaron para rezar en coro**Dos de ellos se hincaron a la cabecera y a los pies del
lecho**He visto que durante el día se turnaron cuatro veces y que los apóstoles recorrieron el Vía Crucis de María**Mientras tanto
Andrés y
Manas
estaban ocupados en preparar la sepultura**la cueva que María y Juan habían dispuesto como sepulcro de
Jesús
al final de las estaciones del Vía Crucis**Esta gruta no era tan grande como la de
Jesús**
Tenía apenas la altura de un hombre y delante un jardincito cercado con estacas**
Un
sendero llevaba hacia la gruta donde había una piedra ahuecada para recibir el cuerpo, con una pequeña elevación donde descansaría la
cabeza La estación del monte Calvario estaba en la colina de enfrente; no había allí una cruz visible, sino sólo grabada en la
piedra**Andrés, especialmente, trabajó mucho en esta obra, y colocó una puerta delante del sepulcro**El sagrado cuerpo fue preparado
por las
santas
mujeres para la sepultura**Entre estas mujeres recuerdo a una hija de Verónica y a la madre de Juan Marcos**Trajeron hierbas olorosas y
esencias, y procedieron al embalsamamiento de acuerdo con la costumbre de los judíos**Cerraron las puertas y se servían de luces en su
trabajo**Cerraron también el tabique de división de la cámara de María y despejaron esa división para tener más espacio**Los tabiques y
esteras que dividían el lecho de María fueron
quitados
por la criada, como también el armario de los vestidos**
Sólo
quedo el altar delante del Crucifijo de la Virgen, en e l oratorio, y así todo ese espacio quedó convertido en una iglesia, donde los
apóstoles podían rezar y celebrar los divinos oficios**Mientras las santas mujeres preparaban el sagrado cuerpo para la sepultura, los
apóstoles oraban en coro**parte en la primera sala y parte afuera**Las mujeres procedían en su trabajo con la reverencia con que debían
tratar tan sagrado cuerpo**Lo hicieron con el mismo cuidado con que habían tratado e l sagrado cuerpo de
Jesús**
El sagrado cuerpo de María fue colocado con su vestidura en un canasto, hecho
según
la forma del cuerpo, de tal modo que este sobresalía del cajón, El cuerpo era blanco,
ltLrninoso**
tan liviano y espiritualizado que se levantaba con toda facilidad**El rostro era fresco**rosado y
juvenil**
Las mujeres cortaban los cabellos para conservar
reliquias
de la Virgen**Pusieron plantas olorosas en torno del cuello y la cabeza, bajo los brazos y en las axilas**Antes de que pusieran sobre el
cuerpo revestido de blanco, otras telas blancas para envolverlo todo,
San
Pedro celebró, delante del sagrado cuerpo, la santa
Misa,
y dio a los apóstoles la Comunión**Después se acercaron Pedro y Juan con sus capas magnas de fiesta**Juan sostenía un recipiente con
con oraciones, bálsamo, y Pedro ungió todavía, en forma de cruz y aceite y la frente, las manos y los pies del sagrado cuerpo, y luego las
santas mujeres lo envolvieron todo con sábanas blancas**
Sobre
la cabeza pusieron una corona de flores blancas, rojas y azul celestes, como símbolo de su virginidad**
Sobre
el rostro pusieron un género transparente, de modo que se pudiera ver la cara Los brazos estaban cruzados sobre el pecho, y los pies,
rodeados de hierbas olorosas, cubiertos con un genero transparente**Así preparado el sagrado cuerpo**fue puesto finalmente en un cajón
de madera blanca, con una tapa que por arriba, por el medio y por debajo se podía sujetar al cajón**Este cajón se colocó sobre unas
andas**Todo se
hizo
con cierta solemnidad y emoción tranqui la; el duelo también fue con mayor exterioridad y muestras de dolor que en la sepultura de
Jesús,
donde hubo mezcla de miedo y de apresuramiento por causa de los enemigos**- 62 -Para
llevar el sagrado cuerpo hasta la gruta, como a media hora de camino, procedieron de este modo:
Pedro
y Juan levantaron el cuerpo de sobre las andas y lo llevaron hasta la puerta de la
casa**
allí, puesto de nuevo sobre las andas, lo
cargaron
en sus hombros**
Seis
de ellos se alrernaban en llevar el sagrado depósito**El sagrado cuerpo colgaba de entre las barras de las andas, corriéndolas entre correas
y esteras**como una cuna**Delante de esta procesión iban parte de los apóstoles rezando y las santas mujeres detrás, cerrando el
cortejo**Llevaban antorchas metidas en unas
calabazas
y levantadas sobre palos largos**Llegados a la gruta depositaron las andas**Los apóstoles introdujeron el cuerpo y lo depositaron en el
hueco cavado de antemano**Todos desfilaron una vez más delante de los sagrados despojos para rezar y honrarlos**Luego cubrieron
toda la sepultura con una estera**Delante de la gruta cavaron un hoyo y trajeron una planta bastante grande con sus raíces y sus bayas, la
plantaron profundamente y la regaron abundantemente para que
nadie
entrara por delante en la gruta**
Sólo
podía llegarse a ella por los lados, por entre los matorrales**- 63 -XXV
La gloriosa Asunción de María Santísima En la noche de la sepu ltura sucedió la Asunción de la Virgen al cielo con su cuerpo**He
visto a varios apóstoles y mujeres esa noche rezando ante la gruta o**mejor dicho, en el jardincito delantero**He visto bajar del cielo una
senda luminosa y tres coros de ángeles rodeando el alma de
María,
que venia resplandeciente a posarse sobre la sepultura**Delante del alma venia Jesús con sus llagas luminosas**En la parte interior de la
gloria donde estaba el alma de María, se veían tres coros de ángeles**La más interior parecía de caras angelicales de niños pequeños; la
segunda hilera eran caras de criaturas de seis a ocho años, y la mas exterior eran de jóvenes**
Sólo
se distinguían bien los rostros: el resto del cuerpo era como una estela luminosa algo indeterminada**En tomo de la forma de la cabeza de
María había una corona de ángeles**No podría decir qué es lo que veían los presentes; yo sólo veía que miraban arriba, llenos de
admiración y emoción**A veces, llenos de
ml'lrl'lvilla,
se
echl'lbl'ln
con los rostros
l'll
suelo**
Cuando
e-~c;tJt
l'lpl'lrición
se hizo más clara y se poso sobre el sepulcro, se abrió una senda desde allí hasta la celeste Jerusalén**El alma de
María,
pasando delante de Jesús, penetró a través de la piedra en el sepulcro; luego se alzó de allí con su cuerpo, resplandeciente de luz, y se
dirigió triunfante, con el angélico acompañamiento, a la celeste Jerusalén**Cuando días después estaban los apóstoles rezando en coro,
llegó el apóstol Tomás con dos acompañantes**Era uno el discípulo Jonathán Eleazar y un criado del país de los Reyes Magos**Tomás
quedo muy afectado al oír que María había sido ya depositada en su sepulcro**Lloró amargamente y no podía consolarse de haber llegado
tan tarde**Con su discípulo Jonathán se echó de rodillas, llorando muy afligido**ante el lugar donde había sido el tránsito de
María**También oró delante del altar allí erigido**Los apóstoles, que no habían interrumpido su canto coral de los salmos, acudieron
entonces; lo alzaron con cariño, lo abrazaron y le ofrecieron pan, miel y alguna bebida**Después lo acompañaron, llevando luces, al
sepulcro**Dos
discípulos
apartaron las ramas del arbusto**Tomás y Eleazar oraron delante del sepulcro**Juan abrió las tres pretinas que cerraban el
cajón**Dejaron la tapa de un lado y vieron, con gran maravilla, el
sepulcro
vacío**
Sólo
estaban allí las sábanas y las telas con las que habían envuelto los sagrados restos**Todo estaba en perfecto orden**La sábana estaba
corrida por la parte del rostro y abierta por la parte del pecho**Las ataduras de brazos y manos aparecían abiertas, puestas en buen
orden**Los apóstoles alzaron las manos en lenas de gran admiración, y Juan grito:
"No
esta más
aquí"**
Los demás se acercaban, miraban, lloraban de alegría y admiración; oraban con los brazos levantados y los ojos en lo alto, y se echaban al
suelo pensando en la luz que habían visto la pasada noche**Luego tomaron todos los lienzos y el cajón consigo, como reliquias, y llevaron
todo hasta la
casa,
orando y cantando salmos en acción de gracias**Cuando llegaron a la casa, puso Juan las telas dobladas delante del altar**Tomás y los
demás rezaban**
Pedro
se apartó un tanto, preparándose para los misterios**Luego lo vi celebrar la Misa delante del Crucifijo de María, y a los demás apóstoles
detrás de él, en orden, orando y cantando**Las mujeres estaban junto a la puerta y cerca del hogar**- 64 -El criado de Tomas tiene aspecto
de extranjero: ojos pequeños, los huesos de las mejillas alzados, frente y nariz hundidas y color moreno**Ya estaba bautizado y era
sencillo en su modo de ser, muy rendido y humilde**Hacia todo lo que se le ordenaba: quedaba de pie o se sentaba conforme le decían;
volvía los ojos adonde se le indicaba; iba y venia según le mandaban, y a todos sonreía**Cuando vio que Tomas lloraba, lloró también
él**Fue
inseparable
compañero y ayuda de Tomás, y lo he visto
alzar
piedras muy grandes cuando Tomás edificaba alguna capilla**A los apóstoles los veo con frecuencia reunidos contando en qué países
estuvieron de misión**y lo que les pasó en ellos**Antes de separarse los apóstoles para volver a sus respectivos países, fueron a la
sepultura, y cavando y echando tierra e impedimentos
hlcieron
imposible el acceso a la gruta**De una parte de esta dejaron un acceso hasta la pared con un pequen boquete para mirar adentro**Este
sendereo era conocido sólo de las santas mujeres que habitaban allí**Sobre la gruta erigieron una capilla con maderas y esteras, cubierta
con colgaduras**El pequeño altar interior era de piedra con una grada también de piedra**Letras del altar colgaron una tela donde estaba
bordada la imagen de María en su vestido de fiesta**El jardincito fue transformado, como asimismo las estaciones del Vía Crucis y
recorrido entre rezos y cánticos**El espacio donde había tenido la Virgen su Crucifijo, su altar y su dormitorio fue transformado en iglesia
La criada de María ocupó la pieza delantera y Pedro dejo allí a dos discípulos para cuidar a los cristianos que vivían en los
contornos**Los apóstoles se despidieron, después de abrazarse una vez más y de haber celebrado la Misa en la pieza de María**Algunos
volvieron mas tarde, según la ocasión, a este lugar para rezar**He visto que en algunos lugares los fieles erigían capillas imitando la
forma de la casa de María y que el Vía Crucis y el oratorio de su sepultura eran muy visitados en años posteriores por los primitivos
cristianos**Tuve una visión referente a la devoción a María en los tiempos primitivos**
Una
mujer de las cercanías de Éfeso tenía gran devoción a la Virgen, y habiendo visitarlo su casa y visto el altar, mando hacer uno semejante
en su casa, el cual lo cubría con un tapiz de muy subido precio**Años después la mujer empobreció y tuvo que vender parte de sus
posesiones**Llegó su necesidad al punto de verse obligada a vender el hermoso lienzo del altar de María, y Jo hjzo a una mujer cristiana
casada**Cuando llegó la fiesta de la Asunción se conturbo mucho por no tener aquel hermoso lienzo con que adornar el altar de la
Virgen**Con esta aflicción se determine ver a la mujer que le había comprado el lienzo, pidiéndole se Jo prestara, sólo por el día, para
adornar el altar de María Esta mujer, que había tenido dos criaturas gemelas, no quiso acceder a su petición, y el marido llego a decir:
"María esta muerta y no necesita esta prenda; en cambio mi mujer, que la ha comprado, la necesita"**La piadosa mujer se alejó muy
contristada y expuso su pena a la Virgen**Esa misma noche vi lo que paso en casa de aquella familia**Se les apareció la Virgen, con
rostro airado, y les dijo que en castigo de su dureza para con la pobre mujer, morirían sus dos hijos gemelos y ellos se verían reducidos a
mayor miseria que la de la pobre mujer**Los dos despertaron con cierto temor, aunque lo tuvieron por un simple sueño al
principio**Pero grande fue su espanto cuando encontraron a sus dos hijos muertos**Recién entonces reconocieron su grave culpa, y el
hombre fue con mucha humildad a presentar a la mujer pobre la tela pedida para la fiesta de María**y así obtuvieron que no se
realizara la otra parte del castigo con que se les había amenazado** - 65 -En la casa sólo queda Juan Evangelista; los otros han
partido**Vi a Juan, en cumplimiento de la orden de la Virgen Santísima, repartiendo la ropa, que había dejado la Virgen**a la criada y a
otra mujer que venia con frecu encia a ayudar en los quehaceres de la casa**En el armario se encontraron algunos objetos procedentes
de los tres Reyes Magos**Vi dos largas vestiduras blancas, varios velos, colchas y algunas alfombras, Vi también aquel vestido listado
que María había llevado en las bodas de Cana y que se ponía cuando hacia el Vía Crucis**De este vestido poseo un trocito**Algo de ello
fue a la Iglesia**Así se pudo hacer un adorno sacerdotal para la iglesia de Betesda con el hermoso velo nupcial de color celeste, bordado
de oro y sembrado de rosas**En Roma quedan todavía reliquias de esta prenda**Yo las veo all í, pero ignoro si alguien conoce estas
reliquias**María llevó estas prendas en la época de sus esponsales y nunca más después**Todas estas cosas se hacían si lenciosamente;
todo procedía bien y en secreto, pues no había aun esa agitación, esa inquietud tan propia de nuestros tiempos** La persecución no
había llegado a desarrollar la red de espionaje y todo se hallaba aun en paz en tomo de la comunidad cristiana**- 66 –

Visiones Beata Ana Catalina Emerick Tomo XIIpag58-66

4. CONSAGRACION A MARIA (V) LA ASUNCION DE MARIA/MANUAL:


RENUNCIO EL MUNDO..

San Luis de Montfort nos ofrece una obra de maestro en la vida espirtual  con
el  TRATADO.     Para tener una Mariologia completa debemos sostener devocion y
doctrina: las dos alas para volar hacia el cielo con Maria.  Si no caemos en
“Sentimentalismo” o sequedad hacia Maria!

Desde ahora hemos aprendido tres(3)dogmas Marianos: La Inmaculada Concepcion


de Maria, La Maternidad Divina de Maria, la Virginidad Perpetua de Maria. Todos son
dogmas proclamados por la Iglesia que veneramos y obedecemos como hijos fieles de
la Iglesia.  Como Buenos catolicos debemos ser humildes y obedecer en  todos
tiempos lo que Dios dice mediante el Santo Padre, el Papa.   S. Ignacio de Loyola dice
que si nosotros vemos blanco pero el Papa dice que es “Negra” en verdad es “Negra”! 
Nosotros debemos cambiar lentes!
La  quarta (4th ) dogma Mariano, y el ultimo proclamado por la Iglesia catolica—mas
recien—es el   DOGMA DE LA ASUNCION DE MARIA EN EL CIELO.
EXPLICACION DEL DOGMA DE LA ASUNCION DE MARIA EN EL CIELO.
1.    Siempre fue creido en la historia de la Iglesia, aunque no fue proclamado hacia poco!
2.     La Proclamacion dogmatica fue el ano 1950 con el Papa Pio XII con la
bula “Munifentissiumus Deus”.    Fue la bula/ escrito/ proclamacion official del dogma. 
El dia Noviembre 1st — el dia de todos los santos. Maria es por supuesto “La Reina de
todos los santos”.
3.    CELEBRACION LITURGICA:   EL 15 DE AGOSTO.    Es el dia que la Iglesia catolica
celebra la “Solemnidad de la Asuncion de Maria al cielo”.  Es dia de
precepto/obligacion donde faltar a Misa ese dia sin razon es pecado mortal!  Pero
deberiamos tener gusto de ir a Misa, asisitir a Misa y recibir la Santa Comunion este dia
en honor de Maria y su Asuncion en el cielo.
4.     EVITAR CONFUSION!   Cuidado de no confundir la “Ascencion de Jesus al Cielo”
con la “Asuncion de Maria al Cielo”.  Ascencion de Jesus al Cielo es el Segundo (2nd)
Misterio Gloriosos, cuando la Iglesia celebra el dia que Jesus ha subido al cielo, por
sus propios meritos, 40 dias despues de la Resureccion.
5.    ASUNCION DE MARIA.  Es esl quarto (4th_)Misterio Gloriosos que refiere a Maria, al
final de su vida, subiendo al cielo!
6.     EXPLICACION DEL DOGMA!    Al final de su vida terrenal, La Santisima Virgen
Maria fue llevado al cielo en cuerpo y alma.  Algunos teologos lo llaman   “La Dormicion
de Maria”— es decir, que Maria se ha dormido el sueno de la muerte, y luego fue
llevado al cielo.  No esta proclamado en forma dogmatica si Maria haya muerto o
simplemente llevado al cielo.(No es definido)  La mayoria aceptan la muerte de Maria. 
Sin embargo, si fuera la muerte, Maria no ha muerto como nosotros— enfermedades,
paro cardiac, accidentes, la vejez, mal-funcionamiento de los rinones, etc.. La razon! 
Maria no tenia que morir porque no tenia la mancha del pecado Original. Maria nunca
se enfermaba tampoco. Los santos misticos presentan Maria muriendo (Durmiendose)
con un exceso del amor!  El amor de Maria en su Corazon, y su deseo ardiente para
estar con Dios fue tan grande que su alma ha dejado su cuerpo y volo al cielo! (Padre
Patrick Peyton en sus peliculas sobre el santo Rosario lo presenta en forma
maravillosa!)
7.     DOCTRINA!      Por lo tanto, ahora en el cielo existen dos (2) personas que tienen
ambos, el cuerpo y el alma unidos: Jesus, mediante su Ascension al Cielo, y Maria,
mediante el privilegio de su Asuncion en el cielo!  Mientras nosotros, al morir, si vamos
al cielo ahora estaremos en el cielo solamente con nuestro cuerpo.  Solamente, al fin
del mundo, con el juicio universal, estaremos finalmente unidos con nuestro cuerpo, un
cuerpo renovado y glorificado.   
8.    PASAJE BIBLICO APOC. 12:1…    Una senal aparecio en el cielo una mujer vestida
de sol, con la luna bajo sus pies, con una corona de 12 estrellas…  Este pasaje que
leemos  en la Fiesta de la Virgen de Guadalupe tambien se aplica a la Asuncion de
Maria en el cielo y tambien el quinto (5th) Misterio Glorioso, la Coronacion de Maria en
el cielo como reina del cielo, de la tierra, y del universo.  La  Coronacion de Maria en el
cielo se celebra una semana despues de la Asuncion de Maria al cielo—el 22 de
Agosto.
9.    Nota Mariana: Kolbe.   Su fiesta es el 14 de Agosto. Fue un grande santo que amaba
mucho a Maria, tenia el sueno de las dos (2) coronas y ha muerto en el campo de
concentracion dando su vida por un hombre casada con una familia!
10. El cuerpo de Maria no ha sufrido corrupcion…     Es un elemento esencial de la
doctrina Mariana. 
MENSAJES PRACTICAS DEL DOGMA DE LA ASUNCION DE MARIA AL CIELO..
1.     DIGNADAD DEL CUERPO HUMANO..  Maria era Hija del Padre, Madre del Hijo y
“Esposa Mistica del Espiritu Santo”.   Nos ensena la dignidad de nuestro cuerpo.  En la
creacion, fuimos creados en la imagen  y semajanza de Dios; con el Bautismo fuimos
transformados en Templos de Dios; finalmente, al recibir  La Santa Comunion—el
Cuerpo y Sangre de Cristo, somos “Sagrarios del Dios viviente/Tabernaculos vivos de
Dios. Maria nos recuerda nuestra gran dignidad.  El Papa Leon Magno en su sermon
por la Navidad recalca:  “Cristianos reconozcan a su dignidad.”  En fin, si
entendieramos la grandeza de nuestra dignidad, mediante nuestra devocion a Maria,
pecariamos mucho menos!
2.    USAR EL CUERPO COMO INSTRUMENTO PARA GLORIFICAR A DIOS Y NO
INSTRUMENTO DEL PECADO…      Evitar los pecados que ofenden la dignidad del
cuerpo; cuales son?  La lujuria, la avaricia, la gula, la flojera, la desidia.   Bajo una
punta de vista natural nos ensena de comer lo suficiente para trabajar bien; dormir lo
suficiente para trabajar fuerte el dia siguiente y de hacer ejercico fisico para evitar
enfermedades!
3.    RECONOCER EL DESTINO DEL CUERPO!    El cuerpo esta destinado a morir un
dia. Sin embargo, en el dia final, el cuerpo ser juzgado y se fuera usado bien, sera
glorificado.   San Pablo dice, “Sea que comamos, sea que bebamos, hagamos todo por
la Gloria de Dios.”
4.    La gracia  de una muerte santa!     Maria nos ayudara con sus oraciones y ejemplo de
vivir bien para poder morir bien y luego para estar con ella en el cielo adorando la
Santisima Trinidad par todos los siglos! Por esos rezamos a ella, “Santa Maria, Madre
de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hor ad nuestra muerte . Amen
5.     RESPETAR EL CUERPO AJENO.    Esta implicado en respeto por el cuerpo en
general tambien de respetar el cuerpo del otro.  Voy a tener el maximo respeto por el
cuerpo del otro en todos tiempos y en todos los lugares!
6.    RESPETAR EL CUERPO DE CRISTO: EN FORMA ESPECIAL EN LA IGLESIA Y
SACRAMENTOS…    El Cuerpo de Cristo est presente en el Tabernaculo, en la
Consagracion, y en la Santa Comunion. Se extiende nuestro tema al respeto por el
Cuerpo de Cristo en todo lo que refiere a los sacramentos!
PREPARACION PARA CONSAGRACION: CONOCIMIENTO A SI MISMO—-
PRIMERA ETAPA!
 Para alcanzar la consagracion total a Maria, S. Luis de Montfort expone varios niveles:
1)conocer a si mismo, 2) Conocer al mundo y renuncia del mundo, 3) Conocimiento a
Maria, y finalmente, 4)Conocimiento a Jesus.  Al final se llega a la consagracion total a
Maria  en la “Santa esclavitud”.

Fuente: [Link]

Oración para todos los días.


CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN

Oh Gloriosísima Virgen María, de cuya muerte fue causa un Amorosísimo deliquio de amor divino, cuya felicísima alma voló á la
gloria entre innumerables coros de ángeles y Serafines, y al tercer día, volviendo en compañía de ellos y entrando en su santísimo
cuerpo, le llevó triunfante acompañado de los celestiales espíritus al Cielo, donde os coronasteis Reina gloriosísima de aquella
augustísima corte en la cual gozáis de un gloria incomparablemente excesiva a la de todos los Ángeles y santos. Yo N.N. me
consagro a tu protección y auxilio mi cuerpo alma, mente y espíritu, mis pensamientos, recuerdos y memoria, mis sentimientos y
sexualidad, mi familia y todo mi ser. Gózame, oh virgen Gloriosísima, de vuestra dichosísima Asunción y augustísima Coronacón y
os suplico por estos sagrados misterios, tan gloriosos para vuestra majestad que me alcancéis una muerte feliz, en gracia y la
gloria que me espera. Amén

Oración a la Virgen de la asunción día noveno

Virgen gloriosísima, Madre de Dios, Reina de Ángeles y hombres, Purísima en vuestra Concepción, felicísima en vuestra Natividad,
religiosísima en vuestra Presentación, castísima en vuestros desposorios, graciosísima en vuestra Anunciación obedientísima en
vuestra Purificación, dolorosísima en la sagrada Pasión de vuestro divino Hijo, gloriosísima en vuestra Asunción y Coronación. Aquí
tenéis á vuestros pies el más indigno de vuestros devotos a tan soberanos misterios; pero acordaos, oh Virgen Piadosísima, Madre
de Dios, que aunque indigno soy hijo vuesto y como tal, obligado a alegrarme y daros el parabién de todas las gracias y
singularísimos privilegios con que os adornó la Santísima Trinidad, empeñándose el Padre con su infinito poder, el Hijo con su
infinita sabiduría y el Espíritu Santo con su infinito amor. Y os suplico, oh Virgen gloriosísima, por todos estos Misterios. Gracias,
prerrogativas y virtudes, que yo viva siempre en gracia de vuestro Divino Hijo Jasús, imitando vuestras virtudes, y consiga la gracia
que pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, honor vuestro y provecho de mi alma. Amén.

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