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Análisis del Barroco en Arte y Arquitectura

El documento resume las características principales del arte barroco. Reconoce que el barroco refleja la naturaleza contradictoria del ser humano, mostrando tanto la racionalidad como las emociones. Da como ejemplo la escultura de Bernini del David, que muestra determinación pero también expresiones de sentimientos. Finalmente, explica que el barroco surgió como respuesta de la Iglesia católica a la reforma protestante y se caracterizó por formas elaboradas y ornamentadas que combinaban diferentes artes.

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Análisis del Barroco en Arte y Arquitectura

El documento resume las características principales del arte barroco. Reconoce que el barroco refleja la naturaleza contradictoria del ser humano, mostrando tanto la racionalidad como las emociones. Da como ejemplo la escultura de Bernini del David, que muestra determinación pero también expresiones de sentimientos. Finalmente, explica que el barroco surgió como respuesta de la Iglesia católica a la reforma protestante y se caracterizó por formas elaboradas y ornamentadas que combinaban diferentes artes.

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ALUMNO: ALDO IVAN VARGAS RODRIUEZ

PROFESOR: CARLOS CRUZ LOPEZ

MATERIA: ANALISIS CRITICO DE LA ARQUITECTURA Y EL ARTE

TEMA: EL BARROCO

ESCUELA: JOSE MARIO MOLINA PASQUEL Y ENRIQUEZ

04/04/2022
El arte barroco reconoce que el ser humano se enfrenta ante su naturaleza
contradictoria. Que no es un ser meramente racional como se exaltaba en el periodo
renacentista, sino que también las emociones ejercen un poder importante en sus
acciones. “El arte barroco lo que revela es cómo el ser humano concilia un punto
muy importante entre el cuerpo y el alma que está constituida por cierta
personalidad muy particular. Además, el artista debía reflejar los sentimientos
experimentados en la circunstancia que se encontraban los personajes”, detalló la
maestra Galland Camacho, el pasado 20 de abril.

Un ejemplo claro es la famosa escultura del David de Bernini, en la que él se ve


fuerte y magnífico con una anatomía muy impactante, pero no sólo eso, sino que se
ve claro el gesto que tiene de determinación. Cabe resaltar que Bernini, se inspiró
en su propia figura y, por lo tanto, en sus expresiones y sentimientos.

“El arte es el claro reflejo de lo que acontece en la sociedad, en esa época Descartes
publicó el Tratado de las Pasiones del alma. En él, el autor mencionó que son seis
emociones básicas, entre las que se encontraban la maravilla, el odio, el amor y la
alegría. Por lo que la Academia real de pintura y escultura, con sede en París,
introdujo el estudio de las pasiones, y enseñó a representarlas tomando en cuenta
que existe una personalidad que determinará la manifestación de las emociones en
cada sujeto.

De igual manera, Charles Le Brun en su Fisiognomía de las pasiones, estudia la


relación que existe entre la apariencia física de los animales y los seres humanos.
“La semejanza física con un animal puede también revelar la personalidad del
individuo”,

El Barroco fue una época de la historia que se produjo después del Renacimiento y
se definió por sus expresiones elaboradas y altamente ornamentadas, que
combinaban diferentes artes para crear efectos impresionantes. Este estilo apareció
por primera vez en Italia a principios del siglo XVII como respuesta de la Iglesia
católica a la reforma protestante. Luego se desarrolló en países vecinos como
Francia hasta que finalmente se extendió por toda Europa y colonias europeas. En
Francia, el período barroco se ve entre los siglos XVII y XVIII, principalmente
durante los reinados de Luis XIII, Luis XIV y Luis XV.

La palabra barroco tiene un origen interesante. Viene de la palabra


portuguesa Barroco, que se utiliza para describir las perlas que aún no están
completamente formadas y las de formas irregulares, básicamente las que no son
hermosas. El término comenzó a ser usado con un significado negativo por sus
detractores, quienes enfatizaron el exceso que vieron en este estilo. Hoy en día, el
término se usa comúnmente para referirse a este período y también para nombrar
algo muy elaborado.

Al igual que con la mayoría de los movimientos artísticos y arquitectónicos de la


historia, el barroco estaba directamente relacionado con el contexto social y
económico de esa época. Durante los siglos XVII y XVIII, en Francia, la monarquía
absolutista estaba en su apogeo. El rey se veía a sí mismo como el centro del
universo, como un gobernante designado por Dios y todo el poder estaba en sus
manos; Esto fue especialmente cierto durante el reinado de Luis XIV. El rey tenía la
autoridad absoluta para decidir qué hacer con el dinero del Estado, por lo que ningún
proyecto era demasiado caro o ambicioso para ser comisionado. Por lo tanto, la
iglesia ya no era el objeto principal; Esta fue una arquitectura secular, centrada en
las viviendas del rey y su corte.
La idea detrás de cada nuevo palacio era resaltar el poder del monarca, por lo que
los edificios eran muy opulentos. Los arquitectos diseñaron cada habitación para
que fuera lo más sobresaliente posible, cada esquina estaba llena de pinturas,
esculturas y ornamentos arquitectónicos. La arquitectura barroca fue diseñada para
crear una impresión impresionante en los visitantes; a lo que comúnmente nos
referimos en arquitectura como la cara de wow, y después de más de 300 años, ese
efecto sigue ahí. Esta fue una arquitectura de magnificencia, poder y opulencia.

Barroco en sí es un término generado en un momento específico que es el s.XVIII,


y esta creado por los tratadistas neoclásicos a modo de algo extravagante o ridículo.
“Extravagante o ridículo” significa un término negativo, es peyorativo relacionarlo
tanto como con algo pesado como con una verruga que es una anomalía.
Justamente esto habla de esa condición que siempre anunciamos y hacemos
referencia: la historia es vista siempre desde el presente, el juicio histórico revela
los intereses del presente, de la actualidad; cuando yo estudio Renacimiento lo
hago desde mi condición de arquitecto del siglo XXI. El juicio crítico que hace el
Neoclasicismo sobre el Barroco es despectivo, porque precisamente se esta
oponiendo al desborde ornamental y formal de la arquitectura barroca,
fundamentalmente aquella arquitectura del período final del Barroco conocida como
rococó, donde el exceso ornamental y la búsqueda formal llegan a la saturación. El
neoclásico va provocar una reacción, una búsqueda, un regreso a las
raíces del clasicismo como fuente de toda verdad y belleza, al clasicismo mas puro.
Podríamos decir que el Neoclasicismo se planta frente al Barroco como una
manifestación de rechazo y provoca la necesidad de una búsqueda de volver a las
raíces clásicas que garantizan cierta normalidad, cierta normativa, cierta condición
de universalidad frente a la expresión subjetiva y particular del Barroco.
Este juicio de ponerle un término negativo fue tanto como cuando a los pintores
expresionistas se los denomina de esa manera, o al cubismo de Picasso se lo
denomina de esa manera, se lo hace críticamente a partir de la negación. En estos
dos casos la denominación se la han puesto los contemporáneos, es un juicio de
valor histórico porque la crítica se hace a posteriori. Siempre en los términos hay
que entender de dónde vienen las fuentes, el origen y el sentido histórico que tienen.
Henric Wölfflin (1864-1945), un crítico de arte historiador, le va a conferir el actual
significado, que es un arte que sucede al Renacimiento y se antepone al
Neoclasicismo; Wölfflin esta tomando un periodo largo del Renacimiento,
incorporando al Barroco dentro del Renacimiento (lo mismo hace Benévolo).
Otros, como Hauser, diferencian no sólo entre Renacimiento y Barroco, sino que
entre Renacimiento, Manierismo y Barroco.
Wölfflin, desde 1888, define 5 categorías para diferenciar el Barroco del
Renacimiento. Dice que son “pares de antinomias en la evolución hacia una forma
libre”. El Renacimiento para Wölfflin sería lineal, y el Barroco pictórico. El
renacimiento manejó por 1º vez como instrumento proyectual la perspectiva que se
resuelve con líneas, la arquitectura del renacimiento es una arquitectura que se
puede definir con líneas, se puede definir a partir de la geometría y la base de la
geometría en su representación es la línea. En cambio, decimos que el Barroco es
pictórico en tanto trabaja con la masa, con el volumen y no con el plano. En el
renacimiento podríamos trabajar de manera bidimensional, si se quiere, y en el
Barroco de manera tridimensional. Por eso lo pictórico alude a la representación
espacial del volumen a partir de la masa. Por eso decimos que el renacimiento es
superficial y el Barroco profundo (no como un juicio de valor sino por su tratamiento
respecto del espacio). El renacimiento trabaja desde la superficie y el Barroco lo
hace considerando el volumen, entonces hay superficie y profundidad en uno y otro
caso.
El renacimiento parte de una forma cerrada, trabaja desde la idea de que no se
puede agregar ni quitar nada sin alterar el equilibrio de la obra. El Barroco es una
forma abierta, siempre da la idea de continuidad, que se puede expandir.
Si el renacimiento propone la idea de la claridad, que se puede entender todo a
partir de la transparencia que, precisamente, genera su imagen, el Barroco va a
tener falta de claridad en el sentido que se nos va a hacer confusa la intención de
separar las partes, es imposible separarlas.

Y tenemos 2 medidas, variedad y unidad, variedad en el renacimiento y unidad en


el Barroco; no vamos a poder desagregar la forma barroca porque cada una de sus
partes esta intrínsecamente ligada a la totalidad.
La ciencia natural es la creación de la época barroca, todo va a ser referido desde
la ciencia como una manera de entender el mundo, y entender el universo como un
mecanismo de relojería, y ahí esta la idea de comprender las leyes del universo;
hay una nueva conciencia cósmica, esta la idea de concebir la organización del
universo como una infinita interdependencia de efectos. Allí vamos a encontrar el
surgimiento de la ciencia newtoniana por ejemplo, la idea de buscar explicaciones,
por ejemplo vamos a encontrar que la mayoría de las plantas son elípticas, ya sea
en lo urbano en lo arquitectónico, muchas plantas elípticas porque se asumió esta
idea de la Teoría copernicana de que las órbitas de la Tierra y de los demás planetas
que giran en torno al sol son elípticas (Teoría heliocéntrica), y eso da una idea
dinámica, de movimiento, de infinita revolución permanente; y vamos a encontrar
una cantidad de argumentos provenientes del campo científico.
En el Barroco vamos a encontrar espíritu de sistema, que quiere decir que en esta
infinita interdependencia todos los elementos estan interrelacionados, y un sistema
para que se constituya como tal según el ideal barroco va a necesitar de un
centro. El centro es clave para entender la propuesta del Barroco: los centros van a
ser los núcleos de los cuales se va a propagar o irradiar un fenómeno o una idea.
La propagación sólo va a ser efectiva y significativa en relación con un centro que
representa en si mismo la razón de ser y la condición de todo el sistema. Entonces
va a aparecer la idea de estos centros religiosos, científicos, económicos y
políticos como focos de fuerza irradiantes, que vistos desde el propio centro no tiene
límite de espacio. Pensemos también que ya esta asumida la condición, ya esta
incorporada a la visión espacial del mundo la idea del Nuevo Mundo, o sea América
es todo un nuevo continente para explorar. Entonces desde los centros emisores de
las ideas políticas, religiosas, económicas, etc., la expansión es infinita. Habíamos
visto que se produjo el Concilio de Trento, entre 1545 y 1563, que fue la definición
de todo un nuevo sistema de valores y estrategias que asumió la Iglesia católica
para contrarrestar los efectos negativos de la Reforma protestante. O sea, el
Concilio de Trento tiene como propósito provocar la recuperación de fieles y generar
nuevos fieles asociados a la idea de la Iglesia católica, apostólica y romana. Se crea
también la Compañía de Jesús: los jesuitas tuvieron una amplísima importancia en
la evangelización de América, o sea, hay una búsqueda y una intención explicita de
la Iglesia católica, a partir de lo que se conoció como la Contrarreforma, de provocar
una vuelta hacia la Iglesia, una recuperación de sus fieles.

precisamente a partir de la idea de sistema. Y en cuanto a la construcción de centros


significativos van a ser fundamentales las plazas, como la Plaza del Pueblo (Piazza
del Popolo) de Carlos Reinaldi donde vamos a ver la forma de 3 avenidas como un
tridente, la Plaza de España con la Fontana di Trevi de Nicola Salvi, la Plaza de San
Pedro de Bernini y su Fuente de los 4 ríos en Plaza Navona. Vamos a ver que el
embellecimiento de las ciudades con las fuentes escultóricas va a formar parte de
este plan. Entonces vamos a ver que el espacio urbano esta pensado como un
espacio en movimiento, como un espacio dinámico. A partir de la dinámica propia
de la ciudad es que se van a generar ideas para, a su vez, proyectar ese dinamismo
hacia el futuro.
Los temas de la arquitectura barroca van a ser: la idea de sistema, de centralización,
de extensión y de movimiento. La iglesia va a ser un tema principal, sobre todo en
Italia como expresión de la Contrarreforma, y en las plantas de las iglesias vamos a
encontrar 2 tensiones sin resolver que son la del espacio central alargado y la del
espacio longitudinal centralizado, esto significa que vamos a tener iglesias de planta
central pero con tensión a alargarse definidas por plantas elípticas o iglesias de
planta alargada que van a tener intención de centralizarse fundamentalmente a
partir de la utilización de la cúpula, y acá vamos a tener otra tensión: toda la
experiencia barroca genera una fuerte relación entre fachada (que es el escenario
urbano representado a través de la fachada teatral de las iglesias como un cartel de
anuncio publicitario) y luego la cúpula que fija el centro, que fija ese espacio en
territorio urbano. Entonces la fachada anuncia la iglesia y la cúpula fija su posición
(la cúpula se puede ver desde muy lejos).

Características del barroco

El barroco se puede definir como el “arte de parecer”, ya en las artes, ya en la


literatura. Tres elementos pueden ser considerados fundamentales de su estética:
el efectismo, la espectacularidad y la emocionalidad.

El término barroco se usó por primera vez a mediados del siglo XVIII en pleno
contexto de la Ilustración o Iluminismo. Originalmente, el significado de barroco fue
tomado de portugués antiguo, pues "barroco" designaba un tipo de perla de forma
irregular.

En la época de la Ilustración, los iluministas Diderot y Rousseau usaron esta palabra


para describir de manera peyorativa el arte de ese período, al que consideraban
estrambótico y confuso. Sin embargo, la historiografía posterior ha reivindicado el
valor estético de este período.

Si algo caracterizó al barroco fue el principio del horror vacui, expresión latina que
quiere decir 'horror al vacío'. El arte barroco, en todas sus manifestaciones, gusta
de los acabados abigarrados y recargados, con lo que pretende llenar todo el
espacio.
Dinamismo y tensión

El sentido de movimiento, dinamismo y tensión es fundamental en el barroco. No se


busca el reposo, sino que, por el contrario, se establecen tensiones entre las formas,
los sonidos, las palabras o los conceptos.

Representación de pasiones y temperamentos interiores

El barroco se aleja de las prescripciones filosóficas del renacimiento que llamaban


a la mesura y al equilibrio. Opta más bien por la representación de las pasiones y
los temperamentos interiores, tanto lo que respecta a cada personaje como al
conjunto de la obra.

Búsqueda del contraste

En las diferentes disciplinas artísticas, el barroco revela un gusto por el contraste,


que en las artes plásticas se expresa por medio del claroscuro. Aplica no solo a la
pintura, sino a la arquitectura, la escultura, la música e, incluso, la literatura.

Sustitución de lo absoluto por lo relativo

Lo absoluto cede su lugar a la relatividad, en consonancia con una época que


carecía de seguridades filosóficas, teológicas y culturales. Domina el orden de la
percepción, del efecto, de la búsqueda de sensaciones y contradicciones por
encima de los principios cerrados.

El arte barroco destacó por dejar de lado la idea de una obra con un solo centro de
interés (por ejemplo, en pintura el punto de fuga único) para recurrir a los centros
múltiples. Estos centros con frecuencia generan composiciones elípticas. Tal
principio fue visible en todas las disciplinas artísticas, aunque adaptado a sus
recursos.

Efecto incompleto o inconexo

El barroco promovió, en consecuencia, el efecto de inconexión o de obra abierta o


incompleta, a diferencia del renacimiento que cerraba el universo de la obra en sí
misma. Ese gusto por lo incompleto expresó la inquietud por la infinitud y la
trascendencia.

Búsqueda del estremecimiento metafísico


Frente a la voluntad racional del renacimiento, que buscaba la armonía y el
equilibrio, el barroco prefiere la promoción del estremecimiento metafísico.

Pesimismo y desengaño

A diferencia del Renacimiento, en el barroco domina un pensamiento pesimista y/o


desengañado, como respuesta a la crisis histórica que estaban viviendo.

Se siguieron cultivando los temas de historia, religión y mitología, aunque prefirieron


las escenas de mayor dramatismo y conmoción.

En cuanto a la religión, la Iglesia católica fijó la iconografía para prevenir la herejía.


Se prefirieron temas como la Inmaculada Concepción, la Eucaristía, los santos y la
Iglesia triunfante, asuntos muy sensibles en la disputa con el protestantismo.

También fueron frecuentes la alusión a la fugacidad del tiempo y el desencanto del


mundo, así como las costumbres y vida cotidiana, incluida la realidad social.

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