Fluorescencia
tipo de luminiscencia
La fluorescencia es un tipo particular de luminiscencia, que caracteriza a las
sustancias que son capaces de absorber energía en forma de radiaciones
electromagnéticas y luego emitir parte de esa energía en forma de radiación
electromagnética de longitud de onda diferente.[1]
Colección de 47 minerales iluminados con luz ultravioleta, emitiendo luz visible de
diversos colores mediante el proceso de fluorescencia.
Peces marinos fluorescentes.
La energía total emitida en forma de luz es siempre menor a la energía total
absorbida y la diferencia entre ambas es disipada en forma de calor. En la
mayoría de los casos la longitud de onda emitida es mayor -y por lo tanto de
menor energía- que la absorbida, sin embargo, si la radiación de excitación es
intensa, es posible para un electrón absorber dos fotones; en esta absorción
bifotónica, la longitud de onda emitida es más corta que la absorbida, sin
embargo en ambos casos la energía total emitida es menor que la energía total
absorbida.
En general las sustancias fluorescentes absorben energía en forma de radiación
electromagnética de onda corta (p. ej. radiación gamma, rayos x, UV, luz azul,
etc.), y luego la emiten nuevamente a una longitud de onda más larga, por
ejemplo dentro del espectro visible; los ejemplos más notables de fluorescencia
ocurren cuando la luz absorbida se encuentra dentro del rango ultravioleta del
espectro -invisible al ojo humano- y la luz emitida se encuentra en la región
visible.
El mecanismo de fluorescencia típico implica tres pasos secuenciales, llamados
respectivamente absorción (1), disipación no radiativa (2) y emisión (3).
El ciclo completo es muy breve, transcurre en tiempos del orden de
los nanosegundos, por lo que puede considerarse prácticamente instantáneo. Es
este tiempo tan corto lo que diferencia a la fluorescencia de otro conocido
fenómeno luminoso, la fosforescencia. El mecanismo de fluorescencia también se
encuentra muy relacionado con el proceso de quimioluminiscencia.
Las sustancias que son capaces de emitir luz al ser excitadas por diferentes tipos
de radiación se denominan fluoróforos. Es posible obtener una amplia variedad
de colores por fluorescencia, dependiendo de la longitud de onda que emita el
compuesto fluorescente.
El fenómeno de fluorescencia posee numerosas aplicaciones prácticas, entre las
que se encuentran por ejemplo análisis en mineralogía, gemología, sensores
químicos (espectroscopia fluorescente), pigmentos y tintas, detectores biológicos
y lámparas fluorescentes.