Grfica inca y tradicin oral
JORGE FLORES OCHOA
(Per)
1. Los Incas El extenso imperio andino del Tawantinsuyu, tuvo como capital al Cuzco. Esta ciudad era sagrada, por ser el centro del universo. Los incas, como eran llamados los gobernantes del "Reino de las Cuatro Partes del Mundo" q u e e s e l si g n i fi ca d o d e Taw a n ti n su yu eran hijos del Sol. Era por su encargo y voluntad que regan el mundo andino. El poder poltico estaba ligado al religioso. El Sapan Inka o Gobernante Supremo, era la mxima autoridad religiosa. Su hermano ocupaba el puesto de Sumo Pontfice. Para explicar su posicin, tenan varios mitos de origen. Estos mitos fueron recogidos por los escritores espaoles de los siglos XVI y XVII, y repetidos por los historiadores posteriores. Relacionados con el origen de los incas del Cuzco, hay dos mitos-tipo, con versiones que muestran variaciones de grado. Uno de estos mitos es conocido como de "Los Hermanos Ayar" y el otro como de "Manco Capac y Mama Ocllo". El Inca Garcilaso de la Vega, el primer historiador andino, fue un cuzqueo que public su obra central titulada Los Comentarios Reales: el Origen de los Incas, en 1609. La cual alcanz rpidamente varias ediciones. Durante dcadas fue la nica fuente histrica disponible para quienes tenan inters en estudiar y conocer los incas; recin a fines del siglo pasado y primeros aos del presente, es que se comenz a tener acceso a otras fuentes histricas. La autoridad y prestigio del Inca Garcilaso de la Vega se basa en su filiacin con una de las familias reales de los incas del Cuzco. Como hijo de una princesa inca, que fuera bautizada cristianamente como Isabel Chimpu Ocllo, tuvo acceso a las tradiciones que narraban sus parientes maternos; de ellos recibi informacin y noticias del tiempo de los incas, cuando stos eran los supremos soberanos del Tawantinsuyu. Por supuesto que de ellos aprendi tambin sus mitos. Muy joven viaj a Espaa, de conde nunca ms regres al Cuzco; mantuvo nutrida correspondencia con sus parientes maternos y consult escritos de cronistas anteriores; con toda esta informacin prepar la obra histrica que escribi en su edad madura. El libro del Inca Garcilaso de la Vega incluye el mito de "Los Hermanos Ayar" aunque en versin breve y el de "Manco Capac y Mama Ocllo". Este ltimo es el que logr una mayor difusin y popularidad, aunque histricamente sea el que merece mayor observacin y cuidado, porque no se halla respaldado por informacin arqueolgica. Parece que el linaje de Garcilaso tenia especial inters en adjudicrselo y conservarlo por la relacin que tiene con el Lago Titicaca, el cual era considerado uno de los lugares de mayor sacralidad del mundo surandino. Este lago era uno de los lugares de origen ms importantes, por lo que confera prestigio a los que reclamaban descender de los hombres que salieron de sus aguas. 2. Los mitos.
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El mito de los "Hermanos Ayar", cuenta que los incas tuvieron su origen en Paqareqtampu, una zona cercana a la ciudad del Cuzco, al sureste, en la provincia de Paruro. Los cuatro hermanos Ayar, acompaados de sus esposas -que eran tambin sus hermanas salieron por las ventanas de la cueva
de Tamputoqo. Los nombres de los hermanos son Ayar Manco, Ayar Cachi, Ayar Auca y Ayar Uchu; y los de sus esposas son Mama Huaco, Mama Cuca, Mama Ocllo y Mama Tahua. Salieron de la cueva lujosamente vestidos, con trajes con adornos de oro, que relucan con los rayos del sol. Su padre El Sol les entreg una vara de oro. Con ella deban ir dando golpes en eI suelo, porque el lugar en el que se hundiera era el elegido para que se establecieran. La suavidad del suelo, mostrada por el hundimiento de la vara, sealara la fertilidad de las tierras; all sembraran las semillas que sacaron de la cueva de Tamputoqo. Luego procederan a fundar, en el mismo lugar, una ciudad sagrada. El viaje hacia el valle del Cuzco, est matizado con episodios de celos, conspiraciones, grandes transformaciones y muertes. El nico que llega al valle del Cuzco es Ayar Manco, con las esposas de sus hermanos, las que tom para s. Sus hermanos se fueron quedando en el camino. Ayar Cachi estaba dotado de gran fuerza; con su honda disparaba piedras que eran capaces de partir las montaas. Sus hermanos sintieron temor de su poder, por lo que lo indujeron a volver a la cueva, donde lo encerraron.
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El otro hermano, Ayar Uchu, se transforma y convierte en una gran roca, que es considerada waka (lugar o sitio sagrado); un cerro, que en la actualidad es lugar de culto para los quechuas contemporneos del Cuzco. Ayar Auca estaba provisto de alas, con las que volaba; en el lugar llamado Cozco se transforma en otra waka. El ingreso de Manco Capac al valle del Cuz co, no es pacfico, porque se enfrenta con los ocupantes del mismo; luego de varios combates logra tomar posesin del lugar. En estas luchas cumple destacado papel Mama Huaco, peleando con gran ferocidad, da muerte a un indio gualla uno de los grupos que moraban en el valle, le extrae las vsceras y las sopla, con lo que espanta a los dems, que huyen despavoridos. El mito de "Manco Capac y Mama Ocllo"' es el ms conocido y difundido. La versin que trae el Inca Garcilaso de la Vega, la recibi de sus parientes maternos, un da que rememoraban las grandezas de los incas. Dijo el Inca: Nuestro Padre el Sol, viendo los hombres tales como te he dicho, se apiad y hubo lstima dellos y envi del Cielo a la tierra un hijo y una hija de los suyos para que los doctrinasen en el conoci-
miento de Nuestro Padre el Sol, para que lo adorasen y tuviesen por su Dios y para que le diesen preceptos y leyes en que viviesen como hombres en razn y urbanidad, para que habitasen en casas y pueblos poblados, supiesen labrar las tierras, cultivar las plantas y mieses, criar los ganados y gozar dellos y de los frutos de la tierra como hombres racionales y no como bestias. Con esta orden y mandato puso Nuestro Padre el Sol estos dos hijos suyos en la laguna Titicaca, que est a ochenta leguas de aqu, y les dijo que fuesen por do quisiesen y, doquiera que parasen a comer o a dormir, procurasen hincar en el suelo una varilla de oro de media vara en largo y dos dedos en grueso que les dio para seal y muestra, que, donde aquella barra se les hundiese con solo un golpe que con ella diesen en tierra, all queria el Sol Nuestro Padre que parasen e hiciesen su asiento y corte (...) Ellos salieron de Titicaca y caminaron al septentrin, y por todo el camino, doquiera que paraban tentaban hincar la barra de oro y nunca se les hundi. As entraron en una venta o dormitorio pequeo, que est siete u ocho leguas al medioda desta ciudad, que hoy llaman Pcarec Tampu, que quiere decir venta o dormida que amanece. Psole este nombre el Inca porque sali de aquella dormida al tiempo que amaneca. Es uno de los pue blos que este Prncipe mand poblar despus, y sus moradores se jactan hoy grandemente del nombre, porque lo impuso nuestro Inca. De all llegaron l y su mujer, nuestra Reina, a este valle del Cuzco, que entonces todo l estaba hecho montaa brava. Inca Garcilaso de la Vega (1959-99 101). No considero sea este el momento oportuno para un juicio crtico de los dos mitos; solamente haremos una aclaracin rpida para explicar mejor el planteamiento central del presente trabajo. Estos mitos histricos tienen versiones modernas, que forman parte de la historia popular tradicional del Tawantinsuyu, de los incas, de su cultura y de la ciudad del Cuzco. Algunas de las versiones han sido adoptadas por los autores de textos escolares de instruccin primaria, secundaria e incluso del nivel universitario. Estas publicaciones se ilustran con dibujos; en ellos los incas se representan en formas muy alejadas de las que se hallan en la informacin histrica y grfica de los siglos XVI y XVII. Los vestidos, armas, herramientas, construcciones, son mostrados con toda la licencia que se permiten los artistas plsticos modernos, quienes se copian unos a otros, sin un juicio cr-
tico, como lo desearan los historiadores, etnohistoriadores y arquelogos profesionales. El mito de "Manco Capac y Mama Ocllo", es uno de los temas que se ilustran con mayor frecuencia. A la pareja mtica se le muestra surgiendo de las aguas del lago, suspendida en el aire, iluminada por rayos solares, o desplazndose sobre las ondas lacustres, ms bien al modo de sirenas, tritones o del mismo Neptuno de la mitologa europea. Tales dibujos no continan una tradicin cultural esttica pre-invasin espaola, como ocurre con otras manifestaciones artsticas que siguen utilizando elementos decorativos de la riqusima tradicin iconogrfica inca. Los incas pintaron temas mticos e histricos: uno de ellos pudo ser sus orgenes. Pero no cabe duda que no lo hicieron en la forma que muestran ilustraciones de los modernos textos escolares, sino de acuerdo a sus propias concepciones estticas. 3. Los qeros
En mi trabajo citado, expliqu el significado de dos temas en qeros existentes en el Museo e Instituto de Arqueologa de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cuzco. El que llamo "La defensora del Cuzco", representa una escena, del mito de la invasin al Cuzco por un pueblo de la periferia, que son conocidos como los chanka. El Cuzco, ciudad sagrada, fue sitiado, estando a punto de caer en manos de los chankas. Tras una serie de episodios heroicos, en los que se presentan los dioses a los incas y las piedras se transforman en soldados defensores del Cuzco, se logr as derrotar a los invasores. Uno de los episodios de la lucha, cuenta que una mujer llamada Chaan Coricoca pele bravamente. Su valor infundi nimo a los defensores, que se reanimaron con su ejemplo, y en un ltimo esfuerzo derrotaron a los enemigos. Este mito es narrado por el cronista espaol Pedro Sarmiento de Gamboa (1572) y por el indgena Juan de Santa Cruz Pachacuti Yamqui Salcamaygua (1613), resal(ando la accin de Chaan Coricoca, reiterando su nombre. Un qero del Museo e Instituto de Arqueologa de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cuzco, muestra en su figura central a una mujer que exhibe en alto la cabeza decapitada de un soldado chanka. A sus lados hay otros muchos elementos humanos, as como animales y plantas que completan la pintura. El mismo museo de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cuzco exhibe un leo que reproduce el tema del mito de "La defensora del Cuzco" que est pintado en el qero; s existiera alguna duda la leyenda esusta Chaancoricoca de los doze incas de crita en la base del cuadro dice: "S. El Gran los Reinos del Per." El cuadro pudo ser pintado a fines del siglo XVIII, tal vez a comienzos del XIX, lo que le da mayor valor, porque prueba la continuidad de un mito de origen pre-invasin espaola, convertido en parte de la cultura de resistencia. Sin duda que en el qero est pintado un hecho importante, recogido por un mito histrico inca, que est relacionado con el inicio del gobierno del Inca Pachakuteq, al que se le atribuyen la autora de cambios fundamentales en la organizacin estatal del Tawantinsuyu, la remodelacin del Cuzco y la expansin de los incas. El qero prueba que los incas mantuvieron sus tradiciones histricas, perpetundolas en lia memoria colectiva. Para lograrlo recurrie-
En un trabajo anterior (Flores, en prensa) muestro que la tradicin pictrica inca continu bajo el gobierno colonial espaol. Utilizaron para este propsito los qeros, que son vasos hechos de madera por los incas pre invasin y durante ia colonia. La forma de los qeros se remonta a ms de mil aos antes de Cristo, son por lo tanto pre-incas. Se elaboraron de oro, plata, cobre, bronce, cermica y madera; tienen forma cilindrica con la boca expandida; el cuerpo se angosta y vuelve a ensanchar en la base. La tradicin inca de fabricarlos no se interrumpi. Por eso en la colonia comenz la costumbre de utilizarlos para pintar. Los vasos inca pre-invasin espaola no son tan ornamentales, apenas presentan pequeas figuras, porque la decoracin est hecha con incisiones o utilizando pequeos clavos de plata, formando figuras geomtricas. Los temas que se pintan son variados. Se pueden encontrar escenas de la vida diaria, como actividades agrcolas, ganaderas, de caza, enfrentamientos blicos entre incas o entre incas y otras etnias, as como con los espaoles. Tambin hay escenas de la vida cotidiana en la colonia, con personajes hispanos. En la parte central del qero hay dibujos de plantas, animales y motivos geomtricos, conocidos como tokapu, a los cuales se han dado diversas interpretaciones, incluso considerarlos como forma de escritura fontica. Hay qeros con pinturas mas complicadas, especialmente para explicarlas y entenderlas.
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ron a la narracin oral, complementada con pinturas conmemorativas en los vasos de madera. Con estos antecedentes, planteo en esta oportunidad que otro mito de importancia en la tradicin histrica inca, est tambin representado en una pareja de vasos de madera. Me refiero al conocido mito de "Manco Capac y Mama Ocllo" que he citado in extenso pginas atrs reproduciendo la versin que proporciona el historiador cuzqueo el Inca Garcilaso de la Vega. El mito est pintado en dos vasos de madera. Ocupa un recuadro del qero, que abarca un tercio de la parte superior de la cara externa. La mitad inferior no muestra mucha decoracin: solamente se ha pintado un kantu, una flor nativa de la regin del Cuzco, lo que no es frecuente, porque los incas rechazaban los vacos, trataban de cubrir todos los espacios con diversos elementos decorativos. Esto puede deberse a su datacin, porque es un qero tardo, fabricado posiblemente a fines del siglo XVIII. La escena central de la pintura muestra a un hombre y una mujer, bogando cada uno en su pequeo bote. Los botes estn confeccionados con totora (Scirpus sp.) o anea, planta acutica que crece en las orillas del Lago Titicaca. Esta totora es muy apreciada por su utilidad. Sirve para confeccionar botes, esteras de uso diverso, techos, para las casas, pasto para animales e incluso de alimento para la gente. Los navegantes se impulsan con una prtiga, como la que usan hoy en da los pescadores del Titicaca, que no emplean remos. Moviendo las prtigas a los costados impulsan el bote en los lugares profundos, donde las prtigas no encuentran fondo donde apoyarse. Al lado se han pintado plantas acuticas y manchas circulares, que pueden representar gotas de lluvia o nubes. Los botes tienen igual forma a los que usan los actuales habitantes de la regin del Lago Titicaca, que los fabrican de diversos tamaos, desde los que son de uso personal, hasta los capaces de transportar treinta o cincuenta personas; incluso existen vehculos motorizados, o tan pequeos como para que los conduzcan nios. La pareja de qeros se encuentra fraccionada. Uno de ellos est en el Museo e Instituto de Arqueologa de la Universidad Nacional de
San Antonio Abad del Cuzco (Fotos 1 y 2) y el otro se halla en el Museum fr Vlkerkunde de Berln (Foto 3).
Foto No. 1. Qero con el Mito de "Manco Capac y Mama Ocllo". Museo del Instituto de Arqueologa de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cuzco.
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Foto No. 2. El mismo qero del Museo del Cuzco, en dibujo hecho por Emilio Arajo.
En el vaso del Museo de Berln, la mujer va primero. En lugar de la figura del sol, se han pintado plantas de maz. Esto le confiere sentido femenino al qero, porque el cultivo guarda relacin con la Madre Tierra la Pachamama de los incas la deidad femenina por excelencia en la cultura quechua. El cultivo de maz no es extrao en el altiplano del Lago Titicaca. Pese al clima fro y la altura de unos 3850 metros sobre el nivel del mar, existen microclimas en los cuales es posible cultivar maz; es el caso de las islas de Taquile, Amantani y del Sol, que producen diversas variedades de maz, que tienen gran demanda por su sabor especial, as como por el valor ceremonial que se les confiere: se las utiliza en las ofrendas a las divinidades andinas. La pareja de navegantes representa, sin duda, a Manco Capac y Mama Ocllo. El artista indgena imagin la salida de la pareja mtica del lago, navegando en botes de totora, no encima de olas, ni brotando de las aguas. El mito dice que su Padre el Sol los coloc en las islas, de las cuales partieron para comenzar su peregrinaje hacia el Cuzco: la manera lgica del salir del lago es navegando. Una pintura naturalista no poda entenderlo de otra manera. La representacin pictrica inca del mito, es diferente a la de los plsticos modernos. Los artistas incas no pensaban en Manco Capac y Mama Ocllo sobre las olas. Su concepcin estaba ms cerca del mundo real que los circundaba, considerando los elementos del paisaje natural y cultural del Lago Titicaca, as como de la gran meseta del altiplano, en la que se encuentra este gran mar interno. 5. A modo de conclusin
Foto.No. 3. Qero del Museo de Berln, con el mito de "Manco Capac y Mama Ocllo.
Hacerlos por pares es una caracterstica andina. Uno de los vasos tiene sentido masculino y el otro femenino. Esta dualidad es parte de la cosmovisin andina, de acuerdo a la cual el mundo natural y cultural est formado por mitades que se complementan: su unin es la que forma la unidad. As lo confirman el alto nmero de parejas de qeros que se exponen en el Museo del Cuzco. Los comerciantes en antigedades y obras de arte separaban las parejas para formar dos colecciones, que les era ms fcil vender. Esto explica por qu hay tantos qeros sin su par, o que stos se puedan encontrar en lugares tan distantes como el Cuzco y Berfln. En el vaso del Museo del Cuzco, el hombre navega delante de la mujer. Entre los dos est pintado un crculo, que representa al sol. La forma cmo est dibujado ste, tiene clara influencia europea, puesto que los incas no representaron al sol con la forma de un crculo. La imagen en bulto del sol que se veneraba en el templo cuzqueo del Qorikancha, tena forma humana, del tamao de un nio, que era conocido con el nombre de Punchao. La inclusin del sol sugiere pertenencia masculina, porque este astro tiene esta connotacin de gnero. Tan es as que en las actuales comunidades indgenas de la sierra sur, se le llama al sol como Inka,''Nuestro Padre", "Nuestro Seor" y otras denominaciones que muestran su masculinidad.
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Para saber las razones por las cuales se pintaban mitos, es necesario considerar la situacin social que se viva. Al pintar mitos estatales, se buscaba conservar en la memoria de los miembros de los linajes reales, la historia que justificaba su gobierno. Adems, el dibujo permita mantener vivo el mito histrico. Serva para ensear a los jvenes, que de esta manera aprendan y se familiarizaban con la tradicin incaica; adquiran, lo que llamo el sentimiento incanista, que con variantes y matices, perdura hasta hoy en da, en los diversos niveles sociales y culturales del Cuzco; la mitologa moderna incanista, ser tema de otro trabajo an en proceso. Los vasos eran utilizados en las libaciones ceremoniales. Representacin y utilidad que permitan actualizar los mitos, para que se volvieran temporalmente presentes. De esta manera contribuan a crear un clima de gran intensidad emocional, en un tiempo ritual en el que los mitos de origen deban ser recor-
dados para reforzar la identidad de la nobleza inca. Reforzamiento an necesario, cuando se vive sujeto a un injusto rgimen de dominacin extranjera. Este sentido de los qeros y su importancia como smbolo de nacionalismo, no fue ignorado por el gobierno colonial espaol, por lo cual, como indico en el trabajo citado (Flores, en prensa), se dictaron medidas represivas para destruir y eliminar los vasos de madera. El gobierno colonial no logr su objetivo. Las pinturas de los mitos en los vasos de madera, convertidos en arte clandestino de resistencia, sobrevivieron al rgimen colonial, llegando hasta nuestros das, para que con paciencia y pasin por la cultura andina, podamos ir conociendo poco a poco el mensaje que trasmitan a sus usuarios, al recordarles los grandes mitos que narraban sus mayores.
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BIBLIOGRAFA Flores Ochoa, Jorge A. (en prensa). Arte de Resistencia en vasos ceremoniales inka. Siglos XVII-XVIII. Revista de la Direccin de Investigacin de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cuzco Garcilaso de la Vega, Inca. Los comentarios Reales: el origen de los Incas (1809). Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Patronato del Libro Universitario, Lima, 1959. Pons Muzzo, Gustavo. Historia del Per. La Cultura Autctona. Primer Ao de Secundaria. Lima, 1951. Sarrdoval Valdivia, Elba. Ciencias Histrico Sociales. Educacin Primaria. Editorial Bruo, Lima, 1981. Santa Cruz Pachacuti Yamqui, Joan de. Relacin de antigedades deste reyno del Per. Tres relaciones Peruana... 207-286 01.613). Guaran, Asuncin, 1950. Sarmiento de Gamboa, Pedro. Historia de los Incas. (1572) 3ra. ed.- Biblioteca EMECE S.A., Buenos Aires, 1942.
JORGE FLORES OCHOA. Peruano. Dr. en Antropologa. Vice-Rector de la Universidad de San Antonio Abad del Cusco y profesor principal de la Facultad de Antropologa de la propia Universidad. Ha sido profesor invitado en varias universidades europeas. Ha publicado "Pastores de la puna" y "Llamichos y paqocheros".