REQUISITOS DE ETIQUETA
YURLADI LICETH HERNANDEZ BEDOYA
Informe: Requisitos e información de la etiqueta
Analice el ítem “Requisitos generales e información específica de la etiqueta” del
objeto de aprendizaje (OA) "Manejar la información de la Etiqueta de Eficiencia
Energética”.
Y teniendo en cuenta el Reglamento Técnico de Etiquetado RETIQ, seleccione
uno de los equipos de la siguiente lista:
Refrigeradores - congeladores para uso doméstico y comercial
Balastos electromagnéticos y electrónicos
Motores eléctricos monofásicos y trifásicos de inducción
Lavadoras de ropa eléctrica de uso doméstico Calentadores
de agua eléctricos y a gas
Gasodomésticos para la cocción de alimentos de uso doméstico
Para el equipo seleccionado, realice un informe escrito donde explique los
requisitos específicos de etiquetado de productos teniendo en cuenta lo
siguiente:
Parámetros a evaluar
Clasificación de equipos
Información comparable
Rangos para etiquetado
De cada ítem, explique los datos y unidades que se pueden encontrar en la
etiqueta.
Analice el Capítulo III del “Reglamento Técnico de Etiquetado RETIQ”.
Complemente el informe respondiendo al siguiente interrogante: ¿Existen
buenas prácticas operacionales o actividades cotidianas que contribuyan al uso
racional de la energía?, enuncie algunos ejemplos para el equipo seleccionado
en el ejercicio anterior.
RESPUESTAS:
INFORME EQUIPO BALASTOS DE TIPO ELECTROMAGNÉTICO Y ELECTRÓNICO
PARA ILUMINACIÓN.
El balasto (del inglés ballast, «lastre») es un equipo que sirve para mantener estable y
limitar la intensidad de la corriente para lámparas, ya sea una lámpara fluorescente o
una lámpara de haluro metálico
El productor, proveedor o expendedor deberá exhibir junto a cada equipo la etiqueta
URE, cumpliendo los requisitos establecidos en el reglamento técnico.
El etiquetado URE para los balastos electromagnéticos y electrónicos, será exigible a la
fecha de entrada en vigencia del presente Reglamento Técnico.
El presente reglamento será aplicable a balastos electromagnéticos y electrónicos con
potencia nominal igual o superior a 15 vatios para uso de fuentes luminosas
fluorescentes, que se dispongan para su comercialización y uso en el territorio nacional.
En una lámpara fluorescente el papel del balasto es doble: proporcionar la alta tensión
necesaria para el encendido del tubo y después del encendido del tubo, limitar la
corriente que pasa a través de él.
Balasto electrónico
Balasto electrónico para tubo fluorescente de 18 a 58W.
Vista del interior de un balasto electrónico.
Un balasto electrónico utiliza un circuito de semiconductores para proporcionar a las
lámparas un arranque más rápido, sin parpadeo, pudiendo utilizarse para alimentar a
varias lámparas a la vez. En general, los balastos electrónicos aumentan la frecuencia
de trabajo a 20 kHz o más, con lo que se consigue hacer inapreciable el parpadeo que
se produce cuando se trabaja a 100 o 120 Hz (dos veces la frecuencia de la
alimentación). Además, el rendimiento de las lámparas fluorescentes aumenta un 9%
cuando se llega a 10 kHz, y continúa aumentando poco a poco hasta los 20 kHz. Este
aumento de la frecuencia permite aumentar el rendimiento energético de conjunto
lámpara-balasto.
El balasto electrónico reemplaza el conjunto del balasto convencional, el cebador y el
condensador. La carcasa que contiene los componentes tiene forma oblonga para
encajar en el lugar de los viejos balastos en las luminarias.
Otras ventajas:
Silencioso y con un rendimiento energético superior al 98%. Esto es mucho si se
compara con el los balastos corrientes, y se debe principalmente a que casi no se
calientan (no disipan energía en forma de calor).
El rendimiento luminoso aumenta con la frecuencia de algunos centenares de kHz,
con 32 W se obtiene el mismo flujo luminoso que con 36 W con balasto normal,
considerando el consumo exclusivamente del tubo.
Un solo balasto puede encender a uno o más tubos.
Algunos balastos electrónicos no utilizan electrodos de calentamiento, lo que puede
limitar la duración de las lámparas en caso de ciclos de encendido-apagado repetitivos.
Este tipo de balasto es que se utiliza en las lámparas llamadas compactas.
Características de los balastros electrónicos y los electromagnéticos, es importante
conocerlos para saber cuál elegir.
En los balastros electromagnéticos el funcionamiento se basa en el campo magnético
que se genera a través de una gran bobina de hilo conductor de cobre o aluminio
arrollado sobre un núcleo formado por chapas metálicas en conjunción con un
arrancador y un condensador. Estos elementos, que gracias a sus cualidades eléctricas
hacen que el aparato realice su labor, también tienen un efecto colateral, en muchos
casos poco práctico. Esa bobina y ese núcleo son los 'culpables' de que el balastro, al
funcionar, radie una gran cantidad de calor. En realidad ese calor son pérdidas
Naturales de energía que se producen en cualquier conjunto bobina-núcleo metálico en
funcionamiento, lo que les resta eficiencia a nivel energético. Por ello, muchos modelos
de balastro electromagnético cuentan con un sistema de protección contra el
sobrecalentamiento que hace que la bombilla se apague automáticamente si la
temperatura del aparato alcanza una máxima predefinida que pudiera dañar los
materiales que lo componen. Además, en el mejor de los casos, el peso del balastro va
a estar por encima de los seis kilos para los modelos de 600 vatios, lo que hace
bastante más difícil su traslado de un lugar a otro.
En el caso de los balastros electrónicos, el funcionamiento es totalmente distinto a
pesar de que la finalidad sea la misma. En estos aparatos, un circuito controlado por un
microprocesador genera una corriente pulsatoria que se entrega a la bombilla con unas
características magnéticas que la hacen equivalente a una tensión alterna senoidal de
alta frecuencia. En el mercado se pueden encontrar balastros con frecuencias de salida
que van desde los 10 hasta los 60KHz y en determinados modelos incluso superiores.
Al basar su funcionamiento en dicha corriente pulsatoria, generada bajo un patrón fijo
por parte del microprocesador, el balastro pesa mucho menos que un electromagnético,
ya que elimina la gran bobina de cobre y su núcleo metálico. Y, además, al no necesitar
esos casi 6 Kg de materiales con tanta capacidad de radiar calor, sino otra serie de
componentes electrónicos, (que le hacen ahorrar en torno a 50% del peso en
comparación), nunca alcanza las temperaturas tan altas de sus competidores
electromagnéticos.
Otra de las ventajas que nos ofrecen los balastros electrónicos, a parte de la posibilidad
de regular el consumo de energía a través de su potenciómetro, es la de ser menos
dependientes de las fluctuaciones que se puedan dar en la red eléctrica. En el caso de
los electromagnéticos, cualquier variación es trasladada inmediatamente a la salida,
pues por ejemplo, una bajada del 10% en la diferencia de potencial en la red genera un
campo magnético proporcionalmente más débil y, a su vez, produce una bajada en la
potencia que es entregada a la bombilla.
Esto es debido al funcionamiento de las lámparas de descarga que, en cuando están
conectadas, no pueden producir luz en los momentos de diferencia de potencial cero de
la corriente alterna senoidal de entrada, efecto que, si bien el ojo humano no es capaz
de apreciar, todos hemos visto al intentar sacar fotos en nuestro cultivo en forma de
franjas negras que se producen en estas. En los balastros electrónicos, la alta
frecuencia de salida hace que dicho momento de diferencia de potencial cero se
produzca muchas más veces por segundo y que su duración sea muchísimo más
pequeña, lo que hace que la luz producida por la lámpara sea mucho más estable, más
parecida a la luz natural del sol.
En resumidas cuentas, el balastro electrónico hace que cualquier bombilla produzca
más cantidad de luz, y más establemente, que cualquier balastro electromagnético
Los parámetros a evaluar en el etiquetado de balastos
electromagnéticos y electrónicos son los siguientes:
a) El consumo de energía en kwh/año, determinado en condiciones estables, como la
diferencia entre las medidas de energía realizadas en la entrada y la salida del balasto
durante un periodo de 1 hora. Con tal valor de consumo se deberá hacer la estimación
para un periodo de uso anual de referencia de 2.288 horas (Este parámetro de tiempo
responde a un estudio de caracterización del uso y consumo en Colombia). El valor así
obtenido corresponderá con las pérdidas propias por el funcionamiento del balasto
durante un año.
b) El Factor de Eficacia de Balasto, definido como la relación entre el Factor de Balasto,
expresado en porcentaje (%), y la Potencia de Línea medida como la potencia activa a
la entrada de la luminaria, expresada en vatios .
Para determinar el Factor de eficacia del balasto – FEB, y de factor de balasto - FB se
deberá aplicar la siguiente formulación:
FEB= FB
Potencia de Línea
Dónde:
FB, es el factor de balasto dado en (%) que corresponderá con la relación, bien de los
flujos luminosos o, los niveles de iluminación a cierta distancia y posición, obtenidos de
una fuente (o Fuentes) luminosa (s) o bombilla(s) de referencia cuando opera con un
balasto de referencia y cuando opera con el balasto bajo ensayo, a tensión nominal. La
utilización del flujo luminoso o del nivel de iluminación para el cálculo antes referido,
deberá realizarse de acuerdo con las definiciones de factor de balasto (FB) adoptadas a
continuación:
Para balastos de lámparas fluorescentes tubulares de longitud mayor a 60 cm:
Nivel de iluminación de la Bombilla de la referencia con Balasto
FB= bajo ensayo
Nivel de iluminación de la Bombilla de la referencia con Balasto
de referencia
Para balastos de lámparas fluorescentes tubulares y compactas fluorescentes:
Flujo luminoso de la Bombilla de referencia con Balasto bajo
FB= ensayo
Flujo luminoso de la Bombilla de referencia con Balasto de
referencia
Para los balastos de multitensión y/o multipotencia, así como aquellos dimerizables, se
deberá ensayar y etiquetar el factor de eficacia de balasto para las condiciones de
menor desempeño energético, indicando dentro de la etiqueta, en el espacio dispuesto
para información comparable, la tensión, cantidad de bombillas y nivel de dimerización
al que corresponde el valor etiquetado
CLASIFICACIÓN DE EQUIPOS
Para el presente reglamento, se deberá realizar la clasificación del balasto de acuerdo
con su tipo, tensión o rango de tensión, cantidad y clase de lámparas que está en
capacidad de alimentar y características de control así:
Por tipo de tecnología, como: Balasto electromagnético o Balasto electrónico.
Por tensión de operación, como: Tensión única o Multitensión
Por cantidad de lámparas a alimentar: Salida única, Multisalida (cantidad de
lámparas)
Por características de control sobre la fuente luminosa, como No dimerizable o
Dimerizable, Multipotencia conmutable.
INFORMACIÓN COMPARABLE
La etiqueta deberá incluir en el espacio dispuesto para información comparable, la
siguiente:
• Tensión nominal o rango de tensión.
• Potencia de línea del balasto en vatios (W)
• Tipo y cantidad de lámparas o bombillas posibles a alimentar con el equipo.
• Condición de dimerización y posibilidad de conmutación de potencia.
Se debe aclarar que a futuro se exigirá el uso del diagrama de barras una vez se
establezcan los rangos por parte del MME
Rangos para etiquetado
El Ministerio de Minas y Energía, en un tiempo no superior a tres años contados a partir
de la entrada en vigencia del presente reglamento, estudiará el comportamiento del
etiquetado de balastos de acuerdo con el avance tecnológico y mercado con miras a
establecer rangos para la clasificación del desempeño energético.
EJEMPLO DE ETIQUETA PARA BALASTOS
CUMPLIMIENTO DE ROTULADOS
Los balastos comercializados en el país deben cumplir, además los requisitos de
marcación o rotulado individual establecidos en el Reglamento Técnico de Iluminación y
Alumbrado Público – RETILAP.
Analice el Capítulo III del “Reglamento Técnico de Etiquetado RETIQ”.
Complemente el informe respondiendo al siguiente interrogante: ¿Existen buenas
prácticas operacionales o actividades cotidianas que contribuyan al uso racional de la
energía?, enuncie algunos ejemplos para el equipo seleccionado en el ejercicio anterior.
En estos momentos si existen buenas practicas que contribuyen al uso racional de la
energía, cada día estamos tomando conciencia en el cuidado del medio ambiente y en
el ahorro de energía.
EJEMPLOS EN LA ILUMINACION
Las lámparas poseen etiquetado energético con el fin de informar sobre las
características energéticas. Son 7 clases de eficiencia energética que se identifican con
letras y colores, A y color verde como la más eficiente, y G y color rojo como la menos
eficiente. Las lámparas de clase A consumen 3 veces menos que las de clase G.
Buenas prácticas en iluminación doméstica son:
Emplear lámparas de bajo consumo y fluorescentes. Cuando sea precisa una
luz de mayor calidad, para iluminar cuadros, fotos, etc., utilizar halógenos de
bajo consumo o LEDS. Sustituir el 25% de las lámparas incandescentes de la
vivienda que permanecen encendidas durante más horas al día, por lámparas
fluorescentes compactas, se puede reducir hasta un 50% en el consumo
eléctrico en iluminación de la vivienda. Además las lámparas de bajo consumo
duran entre 8 y 10 veces más que las incandescentes convencionales.
No es conveniente encender y apagar los fluorescentes con frecuencia, por lo
que son adecuados para estancias dónde el tiempo de uso es más largo, como
las cocinas. Si se va a abandonar la habitación unos minutos, es mejor no
apagar los fluorescentes, ya que su consumo en el arranque es elevado, se
ahorra y se alarga la vida de las lámparas.
Es recomendable disponer de varios niveles de iluminación, ya sea con
reguladores y/o usando distintos interruptores para distintas zonas de la
habitación. Así se puede adaptar el nivel de iluminación al necesario en cada
momento y en cada zona.
La utilización de colores claros en las paredes disminuye de forma importante
las necesidades de iluminancia, ahorrando, por tanto, en la potencia de
iluminación.
Se debe aprovechar la luz del día utilizando en las ventanas y en las cortinas
colores claros y tejidos que sean ligeros para permitir la penetración de la luz
solar.
En locales de poco uso: despensas, sótanos, bodegas…., es conveniente
colocar detectores de presencia para que el encendido sea automático,
ahorrando así la energía que se derrocha cuando se deja encendida por olvido.
Utilizar luces exteriores equipadas con fotocélulas o temporizadores, para que
se apaguen solas durante el día.
La limpieza y buen estado de las lámparas y luminarias de la vivienda puede
dar lugar a un ahorro de hasta un 20% en el consumo de electricidad en
iluminación. Una bombilla sucia o en mal estado puede llegar a perder hasta un
50% de luminosidad. También se deben limpiar las pantallas de las luminarias y
todos los elementos que ayuden a reflejar y expandir la luz.
Balastos de alta eficiencia, generalmente los balastos están construidos con
circuitos magnéticos y su consumo es de aproximadamente el 20% de la
potencia de la lámpara, existen en el mercado balastos ahorradores que
consumen menos energía y permiten a la lámpara llegar a su vida nominal, por
otro lado están los balastos electrónicos que son los más eficientes claro que el
valor es superior al tradicional o al ahorrador.