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Complejo de Edipo: Fundamentos Psicoanalíticos

El documento resume las principales ideas de Sigmund Freud sobre el complejo de Edipo. Explica que el complejo de Edipo implica sentimientos amorosos e incestuosos de niños hacia sus padres, y que pasa por diferentes etapas como la fálica y la de castración. También describe la organización genital infantil, el sepultamiento del complejo de Edipo, y el periodo de latencia que sigue. Finalmente, analiza las ideas de Jacques Lacan sobre las tres etapas lógicas del complejo de Edipo.
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Complejo de Edipo: Fundamentos Psicoanalíticos

El documento resume las principales ideas de Sigmund Freud sobre el complejo de Edipo. Explica que el complejo de Edipo implica sentimientos amorosos e incestuosos de niños hacia sus padres, y que pasa por diferentes etapas como la fálica y la de castración. También describe la organización genital infantil, el sepultamiento del complejo de Edipo, y el periodo de latencia que sigue. Finalmente, analiza las ideas de Jacques Lacan sobre las tres etapas lógicas del complejo de Edipo.
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Complejo de Edipo: Notas introductorias- Lic.

Amanda Cueto

En Edipo Rey y el psicoanálisis.


Se acuño el termino complejo de Edipo para los sentimientos eróticos y amorosos que en
la niñez algunos varones experimentan hacia su madre, simultáneamente con el odio al
padre. De esta forma se refiere a la representación inconsciente a través de la cual se
expresa el deseo inconsciente sexual o amoroso por el progenitor del sexo opuesto, y su
hostilidad por el progenitor del mismo sexo. Esta representación puede invertirse y
expresar amor al progenitor del mismo sexo y odio al progenitor del sexo opuesto.
Se llama Edipo a la primera representación, Edipo invertido a la segunda y Edipo
completo a la representación de ambas.
El sujeto psíquico no se construye de un proceso temporal, sino de una lógica de un
suceso discontinuo regulado por un tiempo futuro anterior o recursivo, es decir, de re
significaciones permanentes.
El complejo de Edipo remonta a los primeros tiempos de vida.
En una etapa primitiva, cuando predomina la lógica del yo de placer purificado cuando no
gay una distinción entre le yo y el objeto. Podemos decir que el yo y el objeto son
idénticos: El yo se ha identificado con el objeto. No lo considera algo ajeno, sino que es el.
No existe la categoría de tener, todo es ser. Predomina la zona erógena oral y el vínculo
se establece apuntando en la incorporación de alimento y el placer del chupeteo. El
modelo incorporativo marca el rumbo de la identificación.
Esta fase llamada oral se continua con el descubrimiento de la organización pre genitales
de la libido (anal y fálica y el hecho singular del desdoblamiento de la evolución sexual en
dos fases, intercambiadas por el periodo de latencia. Finalmente, la cuestión de la
investigación sexual infantil, lo lleva a desplegar el tema de la curiosidad infantil y la
producción de las teorías sexuales infantiles.
Al separase de la tópica inclusiva, reconocer a la madre como otro, como alteridad y
constituirse el Yo, ingresa el tercero, el padre.
Esta etapa es previa a la rivalidad edipica y posterior al yo placer purificado. Sucede que
el padre no es todavía ni el rival (Edipo positivo), ni el objeto de placer (Edipo negativo).
Es la fantasía universal de la completud que caracteriza la organización genital infantil y la
distingue de la organización adulta. Esta fase es fálica, el sujeto infantil solo admite el
órgano masculino como órgano genital para ambos sexos.
Solo la ocasión de visión de los genitales femeninos lo inicia en el descubrimiento del
¿Qué el falo no es un atributo común a todos los seres, niega la falta de la niña alegando
que su órgano es muy pequeño y que ya le crecerá?
Al mismo tiempo de esta identificación con el padre el niño comienza a tomar a su madre
como objeto de sus pulsiones. De esta manera, se observan dos enlaces diferentes. Con
la madre, de orden sexual y con el padre se juega una identificación, el modela al que
imita.
Estos dos enlaces coexisten durante un tiempo sin dificultades, pero a medida que la vida
psíquica tiene a la unificación, van aproximándose hasta que terminan por encontrarse y
de esta confluencia nace el complejo de Edipo normal.
En este estadio de organización genital infantil hay ya un masculino, pero no un femenino.
La antítesis es aquí genital masculino o castrado.
Lo masculino comprende entices el sujeto, la actividad y la posición del pene, lo femenino
integra el objeto y la pasividad.
La carencia de pene es interpretada, como el r3esultado de una castración, sugiriendo en
el sujeto el temor a una mutilación análoga.
El complejo de castración al sentimiento del inocente de amenaza que experimentan los
niños cuando constatan la diferencia anatómica de los sexos.
Si por desear a la madre, el padre puede castrarlo, el miedo es mayor al deseo y esos
sentimientos incestuosos se reprime. Prefiere conservar el órgano que tiene valor
narcisístico y renunciar al objeto sexual. La niña acepta la castración como un hecho
consumado. Entre el período de lactancia, se constituye entonces el módulo del superyó,
que toma del padre su rigor, perpetuando la prohibición incesto.
El complejo de Edipo es un fenómeno central del período sexual infantil se reprime y
viene el periodo de latencia.
La situación amorosa basada en el complejo de Edipo ha de costar la pérdida del pene,
surgirá un conflicto entre intereses narcisistas por esta parte del cuerpo y la carga
libidinosa de los objetos parentales.
Si el YO no ha alcanzado realmente más que una represión del complejo, este continuara
subsistiendo, inconsciente, en el ELLO y manifestara más tarde su acción patógena.
Lacan dice que el Edipo tiene tres tiempos lógicos, no cronológicos.
Primer tiempo: se caracteriza por el triángulo imaginario entre la madre, el niño y falo. En
primer momento el niño ocupa el lugar del falo de la madre, el falo es el tercer término
imaginario que la madre desea más que el niño; representa el deseo de completud de la
madre. El padre simbólico ya está presente. En ambos, en la madre y el niño, la falta es el
falo imaginario.
Segundo tiempo: se caracteriza por la aparición del padre imaginario, es quien ejerce una
doble prohibición al niño, no te acostarás con tu madre y a la madre, no reintegraras tu
producto. El padre impone la ley al deseo de la madre, a negarle el acceso al objeto fálico
y al prohibirle al sujeto el acceso a la madre. En esta la privación de la madre, la
castración; la castración de la madre posibilita el pasaje del narcisismo trasvasarte al hijo
como posicionamiento narcisista. Instala allí al objeto de amor, resultado de la unificación
del objeto y el surgimiento del Yo en el niño. Por otro lado, ahora el padre es el
omnipotente y todo poderoso para el niño, el padre es el falo.
El sujeto ve al padre como a un rival que disputa con él el deseo de la madre. La cual
llamara función del padre y se hablara de la ley.
Tercer tiempo: el que interviene padre simbólico, el padre real castra al niño, así lo libera
de tener que ser el falo de la madre porque el padre lo tiene; esto le permite identificarse
con el padre.
En un tercer tiempo, es el de un padre permisivo, pues si bien le dice “con mamá no”, lo
habita para acceder al resto de mujeres. Lacan dice que los que intervienen en el
complejo de Edipo son 4: niño, madre, padre y el falo.

LA ORGANIZACIÓN GENITAL INFALTIL


No se alcanza una verdadera unificación de las pulsiones parciales bajo el primado de los
genitales, en al apogeo del proceso del desarrollo de la sexualidad infantil. El interés por
los genitales y quehacer genital cobra una significatividad dominante, que poco le va
enzaga a la de la edad madura. El carácter genital de esta organización genital infantil es
su diferencia respecto de la organización genital definitiva del adulto. Reside en que solo
desempeña el papel un genital, el masculino. Hay un primado del falo.
Verlo también en otras personas para compararlo con el suyo; se comporta como si
barruntara que ese miembro podría y debería ser más grande. La fuerza pulsionante que
esta para veril desplegara más tarde la pubertad, se exterioriza en aquella época de la
habilidad, en lo esencial, como esfuerzo de investigación, como curiosidad sexual.
En el curso de estas indagaciones el niño descubre que el pene no es un patrimonio
común de todos los seres semejantes a él. Da locación a ello la visión casual de los
genitales d una hermanita o compañeritas de juegos.
Al parecer, con ello nunca se descubren los genitales femeninos. El niño vive en el vientre
(intestino) de la madre y es parido por el ano. Con estas últimas teorías sobrepasamos la
frontera temporal del periodo sexual infantil.

EL SEPULTAMIENTO DEL COMPLEJO DE EDIPO.


El complejo de Edipo revela cada vez significación como fenómeno central del periodo
sexual de la primera infancia. Después cae sepultado, sucumbe a la represión y es
seguido por el periodo de latencia. Pero todavía no se ha aclarado a raíz de que se va a
pique; los análisis parecen enseñarlo a raíz de las dolorosas desilusiones acontecidas. La
niñita, que quiere considerarse la amada del padre, por tozamente tendrá que vivencia
algunas seria reprimenda de parte de él. El varón que considera a la de madre de su
propiedad, hace la experiencia de que ella le quita amor y cuidados para dárselos a un
recién nacido. Y la reflexión acrisola el valor de estos influyes, destacando el carácter
inservible de tales experiencias penosas, antagónicas al contado del complejo.
Es verdad que el complejo de Edipo es vivenciado de manera enteramente individual por
la mayoría de los humanos, pero también es un fenómeno determinado por la herencia.
Esta fase fálica, contemporánea a la del complejo de Edipo, no prosigue su desarrollo
hasta la organización genital definitiva, se hunde y es relevada por el periodo de latencia.
Su desenlace se consuma de manera típica y apuntalándose en sucesos que retornan de
manera regular.
Cuando el niño ha volcado su interés a los genitales, los deja traslucir por su vasta
ocupación manual de ello y los adultos no están de acuerdo. La amenaza de que se le
arrebatara esta parte tan querida por él.
La masturbación es solo la descarga genital de la excitación sexual perteneciente al
complejo y a esta referencia deberá su significatividad para todas las épocas posteriores.
El complejo de Edipo le ofrece al niño 2 posibilidades de satisfacción, una cativa y una
pasiva.
Las investiduras de objetos son resignadas y sustituidas por identificación. La autoridad
del padre, o de ambos progenitores, introyectan el yo, forma ahí el núcleo del súper yo
que toma prestada del padre su severidad y perpetua la prohibición del incesto y asegura
al yo contra el retorno de la investidura libidinosa del objeto.
El periodo de latencia, que viene a interrumpir el desarrollo sexual del niño.
No veo razón alguna para denegar el nombre de represión al extrañamiento del yo
respecto del complejo de Edipo, si bien las represiones posteriores son llevadas a cabo, la
mayoría de las veces con participación del súper yo, que aquí recién se forman.
Si el yo no ha logrado nada más que una represión del complejo, subsistirá inconsciente
en el ello y más tarde exteriorizará su efecto patógeno.
¿Cómo se consuma el correspondiente desarrollo a la niña pequeña?
También el sexo femenino desarrolla un complejo de Edipo, un súper yo y un periodo de
latencia, se le puede atribuir una organización fálica y un complejo de castración. La
exigencia feminista de igualdad entre sexos no tiene mucha vigencia; la diferencia
morfológica tiene que exteriorizase en diversidades de desarrollo psíquico. El clítoris de la
niña se comporta al comienzo como un pene, pero ella por la comparación con un niño, es
demasiado corto y siente este hecho como un prejuicio y una razón de inferioridad.
La niña no comprende su falta actual como un carácter sexual, lo explica mediante el
supuesto de que alguna vez poseyó un miembro igualmente grande y después lo perdió
por castración. La niña acepta la castración como un hecho consumado, mientras que el
niño tiene miedo a que esto pase.
Su complejo de Edipo culmina en el deseo, alimentado por mucho tiempo de recibir como
regalo un hijo del padre, parirle un hijo. Se tiene la impresión de que el complejo de Edipo
se abandonó poco a poco porque este deseo no se cumple nunca. Ambos deseo el de
poseer un pene y recibir un hijo por parte del padre, permanece en el inconsciente donde
se conserva con fuerte investidura y contribuye al ser femenino para su posterior papel
sexual.

ALGUNAS CONSECUANCIAS PSIQUICAS DE LA DIFERENCIA ANATOMICA ENTRE


LOS SEXOS.
Sobre las teorías sexuales infantiles, conectándola con la envidia del pene por parte de la
mujer y con el complejo de castración, se apunta a que el daño narcisista que esto cusa al
niño la lleva a experimentar resentimiento hacia su madre.
Tres ensayos se declaran que le primer objeto sexual de un niño es el pecho materno, el
cual se vuelve paradigmático para todo vínculo de amor.
A más de los problemas del complejo de Edipo en el varón, el de la niña pequeña
esconde otro. Inicialmente, la madre fue para ambos el primer objeto, y no nos asombra
que el varón lo retenga para el complejo de Edipo. La niña toma a cambio al padre por
objeto, tomando conocimiento de que las mujeres que perseveran en su ligazón al padre y
en el deseo de tener un hijo de él, en que esta culmina.
El niño descubre la zona genital dispensara de placer (pene, clítoris) durante el mamar
con fricción (chupeteo). Las zonas genitales descubiertas en algún momento, y no parece
justificado atribuir un contenido psíquico a los primeros quehaceres del niño con ello.
Las consecuencias psíquicas de la envidia del pene, en la medida que ella no se agota en
la formación reactiva del complejo de masculinidad, son múltiples y de basto alcance con
la herida narcisista, se establece en la mujer un sentimiento de inferioridad.
Una tercera consecuencia de la envidia del pene parece ser el aflojamiento de los
vínculos tiernos con el objeto madre.

LA CURIOSIDAD SEXUAL INFANTIL Y LAS TEORIAS SEXUALES INFANTILES POR


FREUD.
A los 3 años de edad los niños comienzan a preguntarse cómo llegan los bebes,
generalmente en conexión con el nacimiento de un hermano. Esta curiosidad está
determinada por la hostilidad y la rivalidad que el hecho le genera, una exigencia vital. Si
esto les contestas con mentiras nace en ellos una intensa de confianza en los adultos y
una sospecha de una prohibición entorno del tema.
Freud a la masturbación: El interés por los propios genitales, es desplazado
posteriormente hacia los compañeritos de juego, convirtiendo se en la actitud de voyerista
hacia la mixion y defecación de los demás.

LAS TEORIAS SEXUALES INFANTILES


La primera teoría: Se niega la diferencia entre los sexos y atribuye a todas las personas,
incluidas las mujeres la posición de un peno.
La segunda teoría sostiene que los bebes crecen dentro del cuerpo materno y que son
evacuados como excrementos.
Más adelante esta teoría se transforma y afirma que los bebe salen por el ombligo o una
incisión abdominal.
La teoría del parto anal está emparentada con la teoría de la cloaca y se complementa
con la fábula de que basta con ver algo en particular para que se forme un niño, y con la
idea de que tanto los hombres como las mujeres pueden daré a luz.
La tercera teoría se relaciona con el acto sexual (presenciado, oído o fantaseado) entre
los padres. Las percepciones de los niños al respecto son muy incompletas. Las
observaciones parciales que realizan de la posición o ruidos o cualquier circunstancia lo
lleva siempre a la misma conclusión, la escena presenciada o fantaseada denominada
primaria, es imaginada como un daño o acto de sosfuzgamiento que el participante más
fuerte inflige al más débil.
Los problemas de las fantasías, Freud considera que se considera de fantasías primarias
de carácter filogenético en las cuales el ser humano busca as allá de su propia
experiencia.
Bleichmar plantea que el nombre “escena primaria” se refiere a la escena primaria
fantaseada, es un fantasma constitutivo, no le llena así a la visión del coito real de los
padres, al que considera como traumático en el caso de ser repetido.

LA CONSTITUCION DE LA CURIOSIDAD SEGÚN BLEICHAMAR


El concepto de objeto como objeto de la pulsión, como objeto auto erótico, como
representación, como objeto auto engendrado, vimos que es requisito, pero no es
suficiente para la producción de la inteligencia en sentido de objeto de conocimiento. En el
objeto de la pulsión de los primeros momentos de la vida psíquica no hay todavía yo, no
hay yo como representación unificada de sí mismo.
La pulsión no busca conocer ningún objeto y el objeto de la pulsión es el reconociemito de
lo idéntico, con lo cual no habría deseo de saber o conocer.
Vemos entonces que las primeras inscripciones tienen un carácter positivo y son
precursoras de la inteligencia, pero no son suficientes ya que no permite el conocimiento
del mundo ni la inteligencia en el sentido productivo.
El objeto transicional plantea un objeto que tiene características indiciarias (elementos
metonímicos) y de objeto de amor (elementos metafóricos). El objeto transicional
corresponde a las primeras constelaciones y articulaciones narcisistas, en cuanto al
reconocimiento del objeto de amor y yo como objeto de amor, del ello.
El objeto transicional es un precursor del objeto de amor, en capacidad de ternura de y
sublimación de lo sexual primario.
El primer objeto de amor es el yo y el otro es especular, que luego será otro separado (el
otro termina de separarse con la estación del yo de realidad definitivo).
Es imposible de que haya amor al Yo si no hay amor al objeto, no hay amor al objeto si no
hay amor al yo. La existencia del yo es necesario para la constitución de la inteligencia,
porque es una instancia capaz de tomar a cargo la autoconcervacion. El niño que tiene u
yo puede decir “leche”, “noni”, está expresando una serie de necesidades del lado del yo
que son necesidades ya atravesadas por el deseo, cultura, pero que lo ponen en relación
con el mundo exterior y tienen el carácter de remitirlos a sí mismos.
Una vez constituido el yo narcisista ¿, lo que le interesa es ser amado por el otro y amar
al otro, y el enigma que está presente en el objeto, conocer al objeto.
¿Quién es el objeto? Como ¿Por qué el objeto lo ama? Con lo cual el problema de la
hipótesis pasa por el problema del amor y el desamor.
La madre en su intimidad-separación instala los enigmas claves que da surgimiento a la
curiosidad intelectual. La curiosidad es un producto de un movimiento que instituye en un
mismo proceso tanto al inconsciente como al objeto libidinal primario, en su condijo de
objeto externo separado del yo. Es consecuencia de la instalación de la represión
originaria, el yo, el inconsciente y el otro como alteridad en los momentos constitutivos del
aparato.
La aparición de la triangulación del Edipo proporciona los elementos que permiten la
emergencia de la inquietud intelectual a partir del intento de dominio del sujeto sobre el
objeto familiar que da devenido extraño, la inquietante extrañeza de la cual el niño quiere
apropiársela, es lo que da origen a todas las curiosidades. La curiosidad es efecto de la
diferencia que la inclusión del tercero imprime al psiquismo dando origen de este modo
tanto a la aprehensión del otro en tanto otra, como la inquietud por aprender, desplazarse
al mundo.

EN RELACION A LAS TEORIAS SEXUALES INFANTILES Y EL EDIPO.


Bleichamr diferencia entre constitución del psiquismo y producción de subjetividad. La
subjetividad no es del orden del inconsciente, sino que es del orden del sujeto. La
producción de subjetividad es del orden de los modos con los cuales cada sociedad
histórica y políticamente ha determinado cuales son los modelos con los cuales debe
constituirse el sujeto para que pueda ser asimilable o integrable a esa cultura.
La redefinición del Edipo: Ejercicio de una prohibición que la cultura ejerce para poner
coto a la apropiación del cuerpo del niño como lugar de goce del adulto. Y ella más allá
del padre hombre, la madre mujer, o su ensamblaje tal como lo hemos conocido hasta el
presente. Por un lado, el niño se pregunta por el nacimiento y en algún tiempo se
preguntará por su engendramiento y ahí entenderá el lugar y la función que cumple su
padre en la historia.
Las nenas se preocupan por el alumbramiento. Los varones se preocupan por si van a
poder tener bebes en la panza. Los varones envidian la posibilidad de tener a los bebes
en la panza, aparece al mismo tiempo que la angustia de castración.
Lacan plantea la castración como el reconocimiento de la incompletud, de manera que la
teoría de la castración sigue siendo válida como reconocimiento de los modos de
representación que habitualmente el ser humano tiene que atravesar, un pasaje por la
pérdida de completud de los origines que está muy vinculado al discurso parental, en
modo por el cual los padres se colocan frente a las falencias.
La Planche aclara en la medida de que son teorías no son inconscientes desde el
comienzo, después este observable genera angustia y lo reprime. Gran parte de las
teorías sexuales infantiles son abandonadas como falsas y las partes que se ligan al
deseo, se reprimen y otras subsisten paralelamente. Estas sucumben con el Edipo,
permanecen en el inconsciente y de allí puede retornar, produciendo diferentes efectos,
tal como manifestaciones en actos sintomáticos.
Se sepulta junto con el Edipo, no pudiendo resistir el embate de la realidad, del complejo
de castración y la herida del narcisismo.

FICHA: APORTES PSICOLOGICOS EN RELACION A LA IDENTIDAD SEXUAL,


IDENTIDAD DE GENRO, IDENTIDAD SEUXAL, SEXUACION Y ELECCION DE OBJETO
SEXUAL. MARIA CRISTINA HERNANDO
Concepto de genero Stoller: Afirma que los aspectos de la sexualidad que caen bajo el
dominio del genero son esencialmente determinados por la cultura. Este proceso de
inscripción psíquica comienza desde el nacimiento y formaría parte de la estructuración
del Yo. La madre es el agente cultural y a través de su discurso el sistema de
significaciones será transmitido.
La identificación en tanto operación psíquica dará cuenta de la organización de la
identidad de género. El núcleo de la identidad de género se establece antes de la etapa
fálica, es decir, antes de la completa inscripción de la significación sexual de los órganos
genitales y del intercambio sexual en sí mismo, luego intervendrán la angustia de la
castración y la envidia del pene, pero una vez estructurada tal identidad; y, por último,
sostiene que la identidad de género se inicia con el nacimiento. La sociedad plantea un
conjunto de expectativas acerca de mi comportamiento social apropiados para las
personas que poseen un sexo determinado, a esto le llamamos rol de género.
Durante el segundo, tercero, hasta cuarto año de vida, dependiendo de numerosos
factores, los niños establecen las diferencias de género por rasgos exteriores y
secundarios que son en orden de frecuencia: pelo largo, vestido, tamaño y forma corporal,
según cuál de estos atributos sea destacado por los padres para significar la categoría.
Desde el ámbito psicoanalítico, no solo Stoller sostiene la diferenciación entre sexo y
género y que la marcación de genero del cuerpo precede a la sexualizaicon del mismo.
Lapanche hace distinción entre sexo y género. Considera que el sexo y el género
reagrupan ambos un conjunto de determinaciones físicas y psíquica, el primero esta
logado al placer y a la función sexual, mientras que el segundo está ligado a la distinción
masculino/femenino. Para Laplanche “distinción entre géneros precede a la diferenciación
de sexos: El conocimiento previo a la castración de la pareja femenina y masculina no
tendrá valor pulsional”.
Silvia Bleichmar retoma los conceptos de sexualidad asociada, identificación sexual y
sexuacion. Hace una diferencia entre los tres conceptos y platea “Sostenerlos como 3
elementos que van a traer cierto nivel de conflicto”. Plantea que “el recorrido de la
sexualidad construye como un complejo movimiento de ensamblajes y re significaciones,
de articulaciones provenientes de diversos estratos de la vida psíquica, con fuerte
incidencia cultural e ideológica”.
La sexualidad ampliada, entendida que la sexualidad no solo comienza en la infancia, sino
que es reductible a la genitalidad sexual definida como plus de placer que no se reduce a
lo autoconcervtivo. Silvia Bleichmar retoma la idea freudiana de dos tiempos en la
sexualidad infantil: (polimorfo perverso) y genital, coincidiendo con Laplanche que no se
trata de dos tiempos, sino de dos sexualidades diferentes, una pulsional, infantil,
fantasmatica, anárquica, implantada por el adulto, durante los primeros tiempos de la
crianza que se descarga bajo formas parciales, que nunca logran una satisfacción plena,
y otra primacía genital, que comienza en la ´pubertad y que no es simplemente reedición
de la sexualidad infantil, sino que hay una recomposición y un ordenamiento, en función
que existe una primacía de carácter genital que permite el ensamblaje a un objeto genital.
La identidad de género es un concepto sociológico que tiene que ver fundamentalmente
con la asunción de roles, respecto al modo en el cual casa sociedad determina que es los
masculino y que es lo femenino. Muestras la identidad sexual alude a la forma con la cual
el sujeto se posiciona respecto a su propia identificación.
El concepto de identidad de género es un concepto ordenador que permite discriminar
dos etapas diferentes: En la primera, aparece directamente ligados a los enunciados
sobre el yo.
En relación a la sexuacion, el sujeto se ubica frente a la diferencia anatómica, “la
diferencia anatómica ocupa un lugar central en la cultura porque hace la forma de
engendramiento y de resolución de las tensiones sexuales pero lo fundamental es que el
tema de las diferencias sexuales alude al modo de constitución de la alteridad”.
El primer tiempo de vida coexiste la sexualidad ampliada con la identidad. El niño sabe
que es niño o niña, pero aun que no tiene interés para él la diferencia anatómica de los
sexos. Ambos padres son objetos eróticos y de amor.
En un segundo tiempo, a partir del descubrimiento de la diferencia anatómica, se anudan
identidad de género con posicionamiento ante la diferencia anatómica y ahí se produce la
sexuacion. Soy varón porque tengo pene, soy nena porque tengo vagina. En este
momento el niño comienza a comprender y a interesarse sobre la relación erótica entre
los padres, se multiplican las teorías sexuales, la función específica de los órganos
genitales en el coito.
Con el reconocimiento de la diferencia la ternura puede producirse sobre cualquiera de los
objetos, en cambio, el erotismo en este momento comienza a plantear la búsqueda de
concordancia entre el género asumido y el sexo del objeto. Se une sexo y género.
Luego de que el niño reconoce la diferencia se constituye masculino/femenino como
organizador de los atributos. Sin embargo, esto no implica dominación genital. La
atracción genital se da en la pubertad.
En un tercer tiempo (pubertad y adolescencia), se produce la elección de objeto amoroso
y genital, que resignifica las relaciones entre identidad y sexuacion.
La elección de objeto sexual implica la orientación o preferencia del sexo que debe poseer
el compañero sexual.
Dolto dice que en la época de castración primaria como ella llama al descubrimiento y
aceptación de la diferencia de sexos. La aceptación en los niños tiene que ver con la
valoración de los padres acerca de su propias masculinidad y femineidad y en la del
compañero y en el orgullo de que el niño sea varón o mujer en cada caso.
Dolto también afirma que antes del descubrimiento de la diferencia anatómica el niño
consideraba como persona a imitar como ideal a todos los seres humanos más
desarrollados que él, pero prevaleciente coexistencia. Todo objeto preferencial para ella
adquiere para él valor fálico preguntante, es decir, valor de potencia indiscutida.
La aceptación de la diferencia de los sexos en el niño tiene como consecuencia que el yo
ideal será un ser humano con cuerpo, más desarrollado que el niño, pero sometido a las
mismas leyes de la realidad que él y efectivamente del mismo sexo que él.
El proceso de identificación de los rasgos correspondientes al género se intensifica con el
padre del mismo sexo posteriormente a la aceptación de la diferencia anatómica de los
sexos en el caso de no haber conflicto.
En los varones otro proceso es la identificación con el padre sexuado, es decir, con la
elección de un tipo de objeto y un modo de ejercicio de la genitalidad. El varón tiene que
abandonar su posición pasiva frente al de la madre.
En las niñas se debe dar el pasado de la madre al padre, como objeto erótico ya que en
ambos sexos la relación con la madre es primordial. Aquí es de fundamental importancia
la mirada del padre que imprime la ilusión de ser amada como mujer. Luego la niña
deberá abandonar esta ilusión de ser amada como mujer de su padre en el sepultamente
dl complejo de Edipo y la pubertad, y en la adolescencia elegir un objeto exogámico.

SOBRE EL SUPER YO. MARIELA ZACHETTI.


El súper yo nos proporciona el tercer tiempo de construcción de la tópica psíquica según
el planteo de Bleichmar.
Tiempo en el cual tienen lugar los siguientes procesos psíquicos:
Identificación secundaria-Asunción de la identidad sexual. Constitución del Superyó e
ideal del yo.
Según Freud la formación del superyó es correlativa a la declinación del complejo de
Edipo: El niño renuncia a la satisfacción de sus deseos edipicos marcados por la
prohibición transforma su catexis sobre los padres en identificación con los padres,
interioriza la prohibición. De modo que la renuncia a los deseos edipicos amorosos y
hostiles (incesto y parricidio) se encuentran en el origen de la formación del superyó, el
cual se enriquecerá oír las aportaciones ulteriores de las exigencias sociales y culturales
(educación, religión y moralidad).
“Lo primero entonces es el yo ideal, en tanto destinatario del amor a sí mismo, de la
estima por sí mismo, de los que gozaban en la infancia del yo real. Incapaz de renunciar a
la satisfacción de la que gozo en otros tiempos, el hombre no quiere prescindir de la
satisfacción narcisista de la que gozo en la infancia, trata de recuperarla bajo una nueva
forma del ideal del yo”.
Es decir, en “Introducción al narcisismo” aparece el termino para designar una formación
intrapsiquica relativamente autónoma que sirve de referencia al yo para apreciar sus
realizaciones afectivas. Su origen es puramente narcisista y por la imposibilidad de
renuncia a la posición del ser ideal.
Pero al mismo tiempo se deberá considerar al ideal del yo como constituyendo al Súper
yo, como una estructura parcial, no como su equivalencia; ya que aquel estado narcisista
del yo ideal es abandonado especialmente a causa de la crítica de los padres que ejercen
acerca del niño, y esa crítica interioriza en forma de instancia psíquica especial, instancia
de censura y de autobservación, se distinguirá a su vez el idea del yo aunque sea al
mismo tiempo una estructura parcial del súper yo, y su función se caracterizara por la
observación continua del yo actual comparándolo con el ideal.
Es decir que, ante la negativa de renunciar al narcisismo, por la crítica de sus padres, que
se pone en evidencia con la visualización del tercero, se preserva dicho narcisismo bajo la
forma del ideal del yo, que se constituirá como el sustituto del narcisismo perdido, pero a
su vez esa crítica no se echa de menos, sino que se interioriza y medirá al yo con el ideal.
Desde allí surgirá un estado de tensión entre el yo actual que es medido con el yo ideal
que se conoce como sentimiento de sí.
Desde aquí entonces entenderíamos al súper yo como un sistema que comprende
estructuras parciales: Ideal del yo y la instancia critica.
Al mismo tiempo se diferenciará de la función del ideal, la instancia prohibitiva como otra
subestructura del súper yo, ya que: mientras el yo obedece al súper yo por otro lado, por
temor al castigo, por el otro se somete al ideal del yo por amor, esto supone pensar que el
ideal del yo se constituye sobre la imagen de los objetos amados y la instancia prohibitiva
sobre los personajes temidos.
Esto da cuenta de la doble función de los padres:
En la donación del ideal- por amor
En la formación del súper yo- por prohibición.
Al mismo tiempo, se observa que, en la satisfacción del ideal, la pulsión y narscismo se
bifurcan.
El ser yo aparece como una estructura global que implica 3 funciones: Autobservación,
conciencia moral y función del ideal. Conciencia moral y función del ideal se relacionan
con la tensión entre el yo y el ideal del yo.
De la conciencia moral deviene el sentimiento de culpa, tiene que ver con el deseo de la
pulsión.
De la función del ideal deviene el sentimiento de inferioridad, tiene que ver con el
narcisismo.
La función de prueba de realidad pasa de nuevo al yo; lo esencial aquí es que hay una
relación menos estrecha con la conciencia. Se pone aquí en videncia en juego de doble
mandato:
“Tú debes”- hacer como tu padre
“Tú no debes” – hacer como tu padre.
Este mandato supone un mensaje enloquecedor, un momento afirmativo y uno negativo
del mismo mandato.
El primer momento (el tú debes) se relaciona con la genealogía de las identificaciones con
el objeto, sean estas primarias (originarias), anteriores a toda investidura del objeto, o
residuo de las primeras elecciones de objeto de ello: Se relaciona con el ser.
¿El segundo momento (El tú no debes) se relaciona con la formación reactiva, el superyó
no es solo el residuo de las primeras elecciones de objeto del ello, sino también la
enérgica formación reactiva frente a ellas: ¿Se relaciona con el tener?
Es decir que desde este segundo momento deviene de la prohibición, el sentimiento de
culpa y angustia.
La identificación edipica no es solo narcisista (ser), no lo es porque introduce en el yo el
tercero y/o el objeto investido. El niño va ocupando lugares de acuerdo al deseo de la
madre y se identifica también de acuerdo a esos lugares en relación a lo que puede tener.
En este 2 momento se pone en auge el empeño por la represión del Edipo. El súper yo
conserva entonces el carácter de padre.
Llamamos conciencia de culpa a la tensión entre el súper yo que se ha vuelto severo y el
yo que le está sometido.
*/En el primer tiempo de vida, el niño no puede diferenciar el bien del mal, malo no es solo
lo dañino y perjudicial para el yo, puede serlo también lo que anhela y le depara contento,
es aquí donde se manifiesta una “influencia ajena” que determina lo que debe llamarse
malo y bueno y el infante se somete a ese flujo por su desvalimiento y dependencia de los
otros.
Esto implica:
- El carácter exógeno en la constitución del Súper yo.
- Su construcción por angustia frente a la pérdida del amor.
Lo malo es un principio, es aquello por lo cual uno es amenazado con la perdida de amor
(hacerse caca) y es preciso por la angustia frente a esa perdida.
Aquí la conciencia de culpa es angustia frente a la perdida de amor (angustia social).
La angustia es solo frente a la posibilidad de ser descubiertos. Esto es siempre en el niño
pequeño, en el adulto, la comunidad reemplaza al padre o a los progenitores.
Solo sobreviene un cambio importante cuando la autoridad es interiorizada por la
instauración del superyó, los fenómenos de la conciencia moral son elevados a un nuevo
estadio donde solo ahí corresponde hablar de la conciencia moral y sentimiento de culpa,
aquí desaparece la angustia frente a la posibilidad de ser descubierto y la diferencia entre
hacer el mal y quererlo, ya que ante el súper yo anda puede ocultarse, ni siquiera los
pensamientos. En teste segundo estadio, la Conciencia moral presenta una peculiaridad,
se comporta con severidad y desconfianza.
En el Yo y el Ello introduce el concepto de desmezcla pulsional para definir al súper yo
como resultado de la identificación con el modelo paterno.
Dos orígenes del sentimiento de culpa: Por angustia frente a la autoridad externa y por
angustia frente al Súper yo.
1- Cumple a renuncias a satisfacciones pulsionales.
2 – fuerza además a la punición (por los deseos prohibidos.
La severidad del Súper to, es decir, el reclamo de la conciencia moral es continuación de
la severidad de la autoridad externa.
La renuncia en efecto es de la angustia frente a la autoridad externa, se renuncia para no
perder su amor, una vez producido esto no debería quedar pendiente ningún sentimiento
de culpa, pero diferente es lo que ocurre frente al súper yo, la renuncia no es suficiente
porque el deseo persiste y sobrevendrá un sentimiento de culpa, la renuncia de lo
pulsional no vera un efecto satisfactorio porque se trastoca en una permanente desdicha
interna que supone la tensión de la consiente de culpa.
Angustia frente a la agresión de la autoridad externa – renuncia de lo pulsional –
instauración de la autoridad interna – angustia de la conciencia moral.
Sera igual la mala acción que el deseo a realizarla, ambas suponen conciencia de culpa y
con ella la necesidad de castigo.
Dos aspectos del súper yo:
1. La identificación inicial (tú debes).
2. El heredero del complejo de Edipo, introduciendo en el yo los objetos más
grandiosos.
Como heredero del complejo de Edipo conserva a lo largo de su vida el carácter del
origen proveniente del complejo paterno: La facultad de contraponerse al yo y dominarlo.

NOCIONES SOBRE EL SUPER YO DESDE BLAICHMAR


“En un tercer tiempo se va a producir el movimiento fundador de las instancias ideales y la
conciencia moral, movimiento que ha sido concebido clásicamente como efecto de la
articulación deseante a uno de ambos padres y la rivalidad con el otro, lo cual inaugura
una tendencia a la identificación sexuada”
Bleichar, para explicar la constitución de las instancias segundas toma toda la corriente
amorosa, aun no lo refiere al segundo dualismo pulsional. Súper yo como puro cultivo de
la pulsión de muerte.
Bleichmar dice que si la prohibición del incesto y del parricidion están en la base misma
de la moral es porque en ella se juega algo de la renuncia por amor.
Es decir, que si entendemos a la moral como forma en que se inscribe la norma a nivel
del aparato psíquico, se inscribe como identificación, no como objeto perdido. No es
abandonado del objeto materno que el niño inscribe la ley y se identifica con el padre y no
a la madre si aquello a lo que renuncia es a la madre, podemos pensar que el inscribe la
norma entonces para seguir recibiendo el amor del objeto al que debe renuncia, no por
temor al castigo.
La cuestión de la alteridad se plasma en la teoría freudiana de la castración, pero se
constituye en el niño a partir del reconocimiento de la teoría de la especularidad, que es
anterior al descubrimiento de la diferencia anatómica. Para que haya alteridad tiene que
haber ya, algún esbozo del yo. Tiene que empezar a constituirse el yo y en primera
instancia “yo placer purificado” y justamente, a partir del yo placer purificado, el otro como
extraño o molesto.
Bleichmar plantea fijar los precursores de las instancias segundas, en relación al
reconocimiento de la alteridad y ya en el orden de la represión primaria, la cual tiene que
ver con la renuncia al sadismo, con la renuncia al goce de sus propias heces y con todo lo
que implique empleo o desconocimiento del cuerpo como subjetivado.
El primero primordial en nuestra cultura es la madre y en la medida en que los cuidados
precoces están en manos de la madre, están también las primeras legalizaciones en
manos de ella. Estas legalidades internas se construyen precozmente y con la referencia
de la madre a un tercero que no es necesariamente la ley del padre.
Estamos acá ante el surgimiento del sujeto ético anterior al sepulta miento del Edipo,
definido en el anterior de la dualidad que lleva al reconocimiento de la a la alteridad aun
cuando no se sostenga, aun en la triangulación en la cual se constituyen las instancias
ideales. No es del lado del Ideal del Yo o de la Conciencia Moral donde se genera esta
primera eticidad, sino del lado del yo, en el cual el otro queda inscripto como parte u como
diferencia, vale decir, como semejante identitario, pero también como alteridad.
FUNTES DE LA MORAL, PRECURSORES DE LAS INSTANCIAS SEGUNDAS
Asco, pudor, compasión, vergüenza, Bleichamr los cita como precursores de las
instancias segundas.
Asco: Es del orden del rechazo con concomitantes somáticos, no está presente desde los
comienzos de la vida y requiere movimiento. El modelo mismo se sostiene sobre el asco
que producen las heces una vez que la renuncia a las mismas se ha operado. De modo
tal que el asco sería algo del orden lo placentero que se ha tornado rechazado. En este
sentido, el asco seria la marca misma del rechazo al objeto auto erótico una vez que se
ha renunciado a el: El pecho, la leche materna, las heces, todo aquello que ha salido del
cuerpo y se ha transformado en este pasaje
Pudor: No puede sustraerse de lo que implica la mirada del otro, de modo que el pudor
toma un carácter más intersubjetivo.
Freud pone el eje en la pulsión escopica, en el ver ser visto, porque esta constituye el
paradigma mismo del modo con el cual se realiza el reconocimiento narcisistico en el
intercambio con el otro humano. Se tiene pudor de mostrarse desnudo, pero también y
como extensión de esto, de mostrar algo que consideramos censurable.
Si el asco y el pudor son motor fundamental de la renuncia auto erótica, no se puede
entonces desconocer la función que cumple el amor del otro en esta capacidad de auto
despojo. Se renuncia a las heces por amor al objeto, lo cual constituye un paradigma de
roma renuncia a aquello que podría producir asco o rechazo en el otro. Por eso la no
renuncia auto erótica puede ser considerada el triunfo del goce sobre el amor al objeto, en
tanto la fuerza moral solo puede extraerse no solo del deseo de complacer al semejante,
sino de no dañarlo.
Vergüenza: No podemos negar ese vínculo con el pudor, lo que ocurre es que el pudor
siempre implica la mirada del otro, mientras que aquella puede ser un acto puramente
solitario en confrontación con las legalidades propias.
Compasión: Freud la define como la renuncia al deseo de hacer sufrir o hacerle daño a
otro: pero la compasión tendrá que ser además de la renuncia al sadismo, que es el
placer de hacer sufrir, con la posibilidad de equivalencia del otro con uno mismo y con la
posibilidad de identificación con el otro que dará lugar al reconocimiento del otro, a la
compasión tiene que ver con la capacidad de transtivismo en la identificación con el
semejante.
Podemos plantear que con la renuncia del autoerotismo se constituye el yo, y
paralelamente al reusamiento respecto del modo de obtención de placer que tiene que ver
con la perversidad polimorfa, se instala un “dique” un sentimiento de moral, al decir de
Bleichamr, y sentimiento porque es efecto del amor al semejante. Es sentimiento porque
lo siente el yo y afecta al sujeto. Es decir que el mismo movimiento, se instala el yo, la
defensa frente a lo pulsional y los sentimientos precursores de las instancias segundas.
Deberá haber allí reconocimiento de la alteridad y con ello el temor de la perdida de amor
con lo cual la capacidad de amar y reconocimiento de lo malo llevara implícita la
posibilidad de castigo y de un orden dado que tiene que ver con la norma como
proveniente desde el exterior.

LA IMAGEN INCONCIENTE DEL CUERPO. DOLTO

LA CATRACION PRIMARIA A VECES LLAMADA CASTRACION GENITAL NO EDIPICA.


Se trata del descubrimiento sexual entre niñas y niños.
Cuando los niños tienen la libertad para usar las palabras relativas al cuerpo y las
palabras que se les dicen en lo que concierne a estas diferencias del cuerpo los incitan a
suponer, sobre todo si son varones.
La primera visión clara, para un niño, de lo curioso que es el sexo de una niña, significa
un choque, así como la primera visión clara para la niña del sexo masculino.
Y cuántos niños quedan abandonados sin explicaciones a esta observación, fundadora de
su inteligencia general y de su afectividad. Porque ella es la base de todas las
discriminaciones significantes que dan sustento a las comparaciones, las diferencias, las
analogías, la inducción, etc.
La imagen inconsciente del cuerpo s estructura desde la primera castración umbilical,
luego el destete y luego la independencia motriz. Se estructura informando el esquema
corporal con los dichos parentales en cuanto que limitan las iniciativas del niño (pre súper
yo), porque estas podrían en peligro la cohesión del sujeto y de su cuerpo por la que se
mediatiza su relación con su objeto de amor: madre, padre, persona titular.
Entonces cuando su observación y su deseo de saber- pulsión fundamental de todo ser
humano que lleva, respecto de todo, a su investigar para que sirve, de que esta hecho,
como funciona y porque para le permite descubrir claramente la diferencia sexual
sorprendente descubrimiento inmediatamente referido al placer especifico de la región.
Todo niño de tres años y más, cuando pregunta ¿El sexo para qué sirve?, debe oír
claramente expresado lo que se constituye la fecundidad de los seres humanos.
Solo el consentimiento de la unión sexual le permite comprender el sentido simbólico de
las palabras de la paternidad de cuerpo, de la paren talidad afectiva o de corazón, y de la
paren talidad social. Se dirá que el niño de 3 o 4 años de edad no comprende nada de
esto, pero no es verdad; el intruye su sentido, si las palabras acotan una realidad que él
ha experimentado.
Ser papa o mama es para el niño una representación funcional y sin dudas erótica, pero
para él se trata de funciones de zonas erógenas parciales del cuerpo, cuyo supuesto
placer es del orden del que él se procura a través de la masturbación, con el añadido de
fantasmas de felicidad de a dos.
COMPLEJO DE EDIPO Y CASTTRACION GENITAL EDIPICA (PROHIBICION DEL
INCESTO)
El periodo que sucede al momento en que los niños han descubierto su pertenencia a un
sexo es que en el cual ingresan en lo que el psicoanálisis denomina Complejo de Edipo.
Desde el niño tiene conocimiento de esta definitiva pertenencia a un solo sexo, la imagen
de su cuerpo cambia para él; esta imagen ya no es inconsciente, sino que es
conscientemente aquella que debe, en realidad, ponerse en concordancia con un cuerpo
que más tarde será el de una mujer o de un hombre. En cuanto al sujeto y al deseo que
este tiene en lo que respecta a dicho futuro, es un deseo de identificación al ser que más
ama en ese momento de su vida.
EL VARON
¿Qué imagen del cuerpo está en juego para el niño que entra en el Edipo? Las pulsiones
genitales activas, que como hemos visto se arraigan en lo uretral, siguen siendo pulsiones
parciales penianas, de sentido centrifugo en dirección al objeto del deseo. Se trata de las
pulsiones que el varón traspone sobre los objetos parciales que representan a su vez,
imágenes parciales de su cuerpo (el sexo peniano) en particular, que el desplaza sobre
todos los instrumentos percutientes, las armas destinadas al ataque, a la agresión
penetrante, en juegos balísticos, en acciones sádicas, de revestimientos, orientadas a las
niñas y supuestamente para matarlas.
Cuando el niño está en pleno periodo edipico, la vida y la muerte son la cuestión mas
importante. Renunciara entonces a su juego agresivo penianos al menos a los que no
están reglamentaos en juegos sociales. Y con ello gracias a la prohibición del incesto, Por
la palabra del padre y su ejemplo de respeto a las mujeres, a su mujer y a sus hijas, el
varón capta la diferencia entre su deseo uretroanal de adueñarse del cuerpo del otro, de
palmearlo agresivamente para sentirse viril y el hehco de dar un día la vida, llegada la
elección del amor asociado al deseo.
La castración edipica es eso “te prohíbo tu madre que es mi mujer y te ha traído al
mundo”.
Carencia de padre inepto para dar la castración, si el padre o alguien, no importa esta
educación en el dominio del deseo prohibiendo su incesto, el valor puede seguir toda su
vida con la idea de una elección exclusivamente narcisista del objeto elegido, que tal vez
no sea su hermana o su madre pero que estará destinado exclusivamente al placer
parcial genital: objeto elegido eventualmente para ser mantenido bajo su dependencia por
intimidación y violencia.
LA NIÑA
La chiquilla entra en la vida genital con la finalidad de seducir a alguien que la haga madre
igual que a su madre. Para ella, que se remite al falo, el hombre tiene pene y las mujeres
tienen niños, está claro. Su deseo de identificación con la madre conduce a la niña, si la
pareja parental se entiende, a desear disponer de las prerrogativas que el pare reconoce
a la madre. Con relación al falo, sus pulsiones son centrípetas. Ella atrae hacia sí.
Ser tomada, ser penetrada como mamá lo es por papa, hasta sometida a la fuerza a esta
potencia seductora, esto es lo que explica sus sueños de persecución, rato y violación por
un señor cuya cara no ve pero que tiene tales características de su papa o de uno de sus
hermanos.
Este deseo la lleva a desarrollar cualidades femeninas que pueden utilizar para el éxito
social; aprender sus lecciones, hacer bien sus deberes, portarse bien, etc. Las niñas son
perversas en sentido de seducción.
Una vez más, pienso que sería muy importante el papel de la escuela en tanto a dar a los
niños la ley de la prohibición de relaciones sexuales, en entre adultos y niños, al fin de
que puedan distinguir entre fantasías y realidad.
La prohibición del incesto despierta en la niña la sublimación de las pulsiones pre
genitales, mientras que en el varón provoca sobre todo el despertar reforzado de
pulsiones epistemofilicas.
LA APORTACION NARCISISRA DE LA CASTRACION EDIPICA COMO LIBERADORA
DE LA LIBIDO
Para indicar las claras los efectos anrcisisticos propios del choque del deseo con la ley de
prohibición del incesto, es decir, cuando es aceptada la castración genital edipica, se
denomina narcisismo secundario al nivel de relación consigo mismo que el sujeto alcanza
en el momento en que ha franqueado esta etapa estructurante de la última castración.
Esta última castración es la iniciadora de la vida social. Cumple un importante papel, en la
sociedad, los educadores, para sostener al niño en la superación de los modos preedipos
y edipicos de razonamiento y afectividad. Especialmente para iniciar y sostener al niño
cuyos padres, mal castrados edipicamente, viven ambiguamente su relación de amor con
su hijo: relación que puede ser filical o fóbica (caricias o golpes), sentida por el ñoño como
incestuosa a causa del interés que sus padres dirigen a su cuerpo y de las emociones que
ello le procura. Examinemos nuevamente toda la evolución de este narcisismo desde la
infancia.
1. El narcisismo primordial está ligado a la asunción de hecho, por el recién nacido,
de la castración umbilical. El nacimiento es el descubrimiento de su anatomía
respiratoria y cardiovascular, acompañada por la olfacción y por el peristaltismo
del tubo digestivo.
2. Narcisismo primario resulta, por una parte, de la experiencia del espejo que revela
al niño su rostro. Viene adjunta al conocimiento de su cuerpo como sexuado,
masculino o femenino y en ello de una manera definitiva.
3. Lo que la prohibición del incesto agrega, prohibición que es fuente de un
narcisismo diferente que hemos llamado secundario, es el impedimento, para las
pulsiones sexuales en la sociedad, de persistir sin una ley humanizada. Es En lo
sucesivo, el niño deberá controlar sus veces y hacer la diferencia entre el pensar y
el actuar. Aprende a actuar en nombre propio, lo cual constituye su identidad de
sujeto en el grupo social. Su responsabilidad queda comprometida en sus
conductas.
A partir del momento de la castración edipica, el niño debe saber
conscientemente, en la realidad, que su deseo, en lo que tiene de genital, así
como el placer de la intimidad del cuerpo a cuerpo sexual y de fecundidad con los
parientes cercanos, lo debe renunciar en sus primeros objetos heterosexuales y
homosexuales, que son objetos incestuosos, como ellos mismos deben renunciar
a los fantasmas sexuales.
Lo que hace hasta entonces caracterizaba la dinámica del deseo de los niños que
mezclan fantasías y realidad, era el ser sostenido sin saberlo por su deseo incestuoso,
dirigiéndose, sin saberlo, hacia la exclusividad del deseo genital del padre del sexo
opuesto, sin renunciar por ello ni a su narcisismo fundamental del sujeto ni a su
destino futuro de fecundidad como individuos.
Cuando sin percatarse los padres, las pulsiones eróticas incendiarias del niño
obtienen satisfacción en un cuerpo a cuerpo que él se ingenia en conversar, ya sea
con caricias o acostándose en su cama, situación tal perturbadora eróticamente como
los castigos corporales que el los fuerza a aplacarle.
Si por narcisismo, al producirse las diversas castraciones el niño renuncia a las
maneras primeras de goce para satisfacer sus pulsiones, ella también se debe a los
humanos adultos son para él, cuando es pequeño, una imagen de el mismo valioso;
los adultos modelo de un solo eso. Cuando el niño se encuentra en la castración
edipica, la imagen de lo que él creía tener que devenir para afirmar su identificación al
padre de su sexo, tomando su lugar, poderes y prerrogativas.
Es de otro sujeto, castrado como el en relación con sus deseos incestuosos, de quien
el sujeto niño debe recibir el reconocimiento anticipatorio del valor erótico a sus ojos
momentáneamente eclipsado de su cuerpo, de su sexo: por que haga lo que haga, no
puede cumplir con sus deseos, hasta entonces incestuosos y para el inseparable del
hecho de amar a sus padres o de ser amado por ellos.
Ahora bien, la castración edipica sobreviene en la vida de los niños en el momento de
la caída de los dientes de leche. Esta caída en los sueños de los adultos es una forma
imaginaria común de la angustia de castración, la caída de los dientes mediadores de
las pulsiones orales activas y sádicas.
Antes del Edipo, la regulación de la economía libidinal inconsciente podía ser descrita
como una homeostasis entre el Ello, el Yo y el Yo ideal, preservada por un pre- súper
yo, esta economía se modifica, porque el Yo ya no tiene al Yo ideal: Un Ideal de Yo,
que no está representado por una persona, existe, ha ocupado el lugar del fin a
alcanzar que daba sostén a las motivaciones consientes e inocentes del deseo. Si su
persona continúa existiendo, creciendo, ya no es por pre súper yo articulado sobre los
fantasmas que el niño mismo se creó en el momento de su deseo imposible hacia el
objeto incestuoso, fantasma castradores o mortíferos para el varón, fantasma de
hombres raptores de su cuerpo o de violación. Este súper yo, heredero del
inconsciente a la vez de pre súper yo y de los fantasmas provocados por la prohibición
del incesto.
Este deseo no solo está prohibido, sino que es licito uy valido si no que se aplica a la
persecución de los incestuosos, he aquí lo que se debe verbalizar a los niños.
La adolescencia, con el empuje fisiológico de la pubertad, relaza el deseo de sus
manifestaciones a nivel de los genitales y de los afectos de amor por objetos
deseables. Esto confirma, reforzándolo, el narcisismo secundario que incita al
muchacho o a la joven a valorizarse en sociedad: a la vez que para reforzar su propia
imagen y para conquistar el derecho de un encuentro cuerpo a cuerpo con el objeto de
amor, triunfando sobre los rivales. Este fantasma de salir exitoso en cualquier
eventualidad de relación amorosa y sexual no incestuosa sostiene el narcisismo
secundario del sujeto a partir de la fase de latencia y más aún después de la pubertad.
El periodo de latencia comprende primeramente la latencia fisiológica. El volumen de
las zonas genitales, proporcionalmente tan importante en el recién nacido, como lo es
la cabeza en relación con el cuerpo, sigue siendo el mismo para el cuerpo de la niña o
varón de 8 o 9 años. El empuje puberal, acompañado por el rápido desarrollo de sus
órganos genitales y de los caracteres secundarios de la sexualidad, trae nuevamente
a lo imaginario las representaciones del deseo conocidas en el momento de la
inminente castración edipica.
Es el deseo de meta más lejana de consagrar sus fuerzas o de amarse para
desempeñar un papel en la sociedad.
SINTESIS DEL TEMA CASTRACIONES SIMBOLIGENAS Y EEDIPO DE DOLTO
CATRACION Y EDIPO
Dolto dice que la castración humaniza y promotora, de no mediar la prohibición del
incesto,, no podríamos ser seres del lenguaje, tal intercambio cierra el camino a la opción
incestuosa del deseo, y permite que este acceda a la simbolización.
CASTRACION SIMBOLIGENA Y HUMANIZANTE
La castración es dinamizante y constituye la condición para el acceso a una autonomía
mucho mayor. Es concomitante del ser humanizado, sujeto y ya no más objeto del otro.
La castración simboligena en tanto que privación dela satisfacción de las pulsiones en un
circuito corto con respecto al objeto contemplado, a fin de que se la reanude en un circuito
largo con un objeto de transición y luego con sucesivos objetos relacionados con el primer
objeto.
Para que una castración sea simboligena, es preciso que opere en un momento en que
las pulsiones hallaron por derecho a su satisfacción en el cuerpo del niño. Debe
producirse dentro de una relación permisiva que, no obstante, frene la satisfacción
inmediata y estimule el desplazamiento de la pulsión sobre otro objeto. En estas
condiciones la castración es simboligena y promotora, pues al impedir la realización de la
satisfacción inmediata y regresivamente abre al niño las relaciones de intercambio.
DEFINICION DOLTONIANA DE LA CATRACION
La castración es un proceso que se cumple en un ser humano cuando otro ser humano le
significa que el cumplimiento de su deseo, en la forma que el querría darle, está prohibido
por la ley o también son pruebas de división simbólica. Consisten en un decir o un actuar
significante, irreversible y que hace ley, dotado por lo tanto de un efecto operacional de la
realidad.
Dolto dice que la castración debe ser concebid como una interdicción levantada contra
una satisfacción hasta entonces conocida pero que corresponde superar, desplazar hasta
que un día se corta definitivamente del placer que procura la satisfacción directa e
inmediata experimentada en el cuerpo a cuerpo con la madre.
Esta prohibición de actuar como antes, de acuerdo con el deseo, produce un efecto de
choque, una rebeldía, e inhibición.
El niño podrá soportar la prueba gracias a la verbalización y porque verifica que también
el adulto está marcado por el tabú. Habrá prohibición de las pulsiones, las pulsiones no se
pueden satisfacerse directamente en la satisfacción del cuerpo a cuerpo con objetos
incestuosos, represión y luego sublimación.
Tenemos la idea de que la ley no es únicamente represiva, sino también indicadora,
promotora, liberadora y sublimatoria. Al prohibir ciertas realizaciones de deseos, la
castración fuerza y libera a las pulsiones en dirección a otros medios, a otros encuentros,
para que abandonen el modo de satisfacción experimentado hasta entonces, para
acceder a un goce más elaborado.
AVATARES Y CONDICIONS DE LA CASTRACION
Una v castración puede llevas a la sublimación, pero también desembocar en una
represión neurótica o en una perversión. Perversión definida por Dolto como una
simbolización que no se corresponde con la ley para todos, o como una satisfacción de
las pulsiones que no introduce la progresión del sujeto hacia la asunción de la Ley.
Asimismo, una castración que induce al deseo pervertido. De modo que la castración no
es una garantía automática del proceso de simbolización.
Si se quiere que las castraciones alcancen un valor simboligeno, será preciso que lleven
varias condiciones:
- El esquema corporal del niño debe hallase en condiciones de soportarlas. Un niño
que no haya estado lo bastante con el cuerpo de su madre retrogradara en el
momento del destete (durante la castración orla); de ahí la necesidad de un
momento adecuado para aplicar cada castración.
- Es preciso que el adulto aplica la castración este animado de respeto, de casto
amor, pueda servir de ejemplo y haga algún día accesibles su poder de saber.
- El deseo debe ser reconocido y valorizado mediante la promesa implícita de que
las pulsiones podrán ser satisfechas.
- Estas castraciones, siempre conflictivas, no pueden llevarse a cabo sin palabras.
Dolto enumera las diferentes castraciones: Castración umbilical, castración oral,
castración anal, castración primara y castración secundaria.
CACATRSACION UMBILICAL
Castrado el ombligo, de ahí en más el alimento llega por la boca. Se produce en ese
momento una división física del cuerpo, con la perdida de una parte hasta entonces
esencial para la vida (el pasaje de un medio liquido al aéreo), esta separación producida
por el seccionamiento del cordón en el nivel real. Transformaciones fundamentales,
porque da cesura umbilical origina el esquema corporal dentro de los límites de esa
envoltura que es la piel, separada de la placenta y de las cubiertas incluidas en el útero.
Esta modificación acompañada por la separación del aliento pulmonar y la activa miento
del peristaltismo del tubo digestivo.

Lo que alimentaba al foro dentro del vientre materno era la sangre de la placenta, ahora
será el aire de donde la vida se sostenga, la luz, los olores, las sensaciones ya no serán
filtradas por el cuerpo de la madre. Él bebe necesita de un objeto parcial que no sea ya
umbilical sino la sublimación de la elación umbilical (es decir, las relaciones con el
alimento que pasa por la boca y ya no por el ombligo). El ombligo esta castrado, la
separación respecto a la placenta es un hecho simbolizado del nacimiento.
LA CASTRACION ORAL
En el correspondiente destete se prohíbe el deseo del pecho y el niño es privado de la
teta, la castración oral significa la privación que se impone él bebe de lo que para este es
el canibalismo respecto de la madre.
La interacción de comer lo que no es alimento Esta castración representa para el niño su
separación de una parte de sí mismo que se hallaba en el cuerpo de la madre, es decir, la
leche.
El niño se separa del objeto parcial y del primer alimento lácteo, renuncia a la ilusión del
canibalismo para con el pecho, su Meterá su pulgar en la boca, llenará ese amplio hueco
creado por la ausencia del pecho. La castración oral establece la prohibición de cuerpo a
cuerpo, dinamiza el deseo del habla e impulsa a descubrir nuevos medios de
comunicación. Pero el destete también implica que la madre acepte la ruptura del cuerpo
a cuerpo (castración oral de la madre) y sea capaz de comunicar de un modo distinto que
el de los cuidados corporales. Este es el efecto simboligeno de la castración oral: La
introducción del niño, como ya separado de la presencia absolutamente necesaria de su
madre, en la relación con el otro.
El lenguaje se vuelve simbólico de la relación cuerpo a cuerpo al convertirse en círculo
largo, por lo sutil de las vocalizaciones y del sentido de esa palabra que envuelven
percepciones sensoriales distintas, pero todas “mamaizadas” por la voz de la madre, la
misma de cuando tomaba el pecho.
La castración oral no se limita al destete, la sublimación de las pulsiones de deseo no se
puede producir sin una relación de lenguaje, que acompañe los nuevos placeres.
LA CASTRACION ANAL
La castración anal es la separación de la madre en cuanto a la dependencia por las
necesidades excremenciales, así como el fin de la asistencia materna n el mantenimiento
corporal y la acción de vestirse, la autonomía motriz, las manipulaciones lúdicas con los
otros y el discremernimiento de los limites. El tabú de la agresión al cuerpo del otro, del
asesinato, parece derivar la sublimación de las pulsiones anales. La castración anal
induce la prohibición del estragamiento, la prohibición de dañar al otro, el aprendizaje de
la diferencia existente entre posesión personal y posesión ajena, la prohibición de hacer lo
primero que venga a mano para darse placer erótico.
En virtud de la sublimación del deseo anal como el niño se vuelve industrioso y lúdico,
adquiere un mayor dominio en su motricidad en el trato de los demás.
La primera es sinónimo de separación entre el niño y la asistencia de la madre para que lo
“haga”, la segunda alude a la interdicción que se significa al niño con respecto a cualquier
acción dañosa contra cualquier otro. La castración solo existe y se produce si el niño res
reconocido como sujeto y sus pulsiones son parcialmente contenidas. Deben
proporcionarla quienes sostienen la identificación con el sexo del niño.
El concepto de castración ´para dolto no se superpone con el del complejo de castración
de Freud. No se trata de una amenaza o un fantasma de mutilación paneana sino de una
privación, de un destete real y simbólico respecto de un objeto hasta entonces investido
eróticamente y que un día debe ser prohibido. Se pasa así de un objeto parcial a otro, de
cierta modalidad de actividades y relaciones a otra modalidad más elaborada.
Ahora, las castraciones son concomitadas de etapas que puntúan el desarrollo del niño,
tienen participación en el aprendizaje del deseo humanizado.
DIFERENCIA SEXUAL Y CASTRACION PRIMARIA.
El descubrimiento de la diferencia sexual, que tiene efecto alrededor de los 3 años,
significa ante todo el descubrimiento del pene y de su ausencia. Dolto asigna a esta
experiencia el nombre de castración primaria. Ella determinara la valorización del pene
como forma deseable y brindaría una revelación de destino relacionada con la
complementariedad de los sexos en interés de la fecundidad.
La castración primaria es concomitante de la experiencia iniciática del espejo y de la
asunción del sujeto sexuado. Es sucesiva de la integración de las leyes éticas orales y
anales, se ubica entre la castración anal y la castración edipica. Es alrededor de los 2
años y 6 meses cuando la pulsión epistemológica del niño traza el para qué sirve para eso
en torno de todo.
De modo que la castración primaria es lo que conduce el Edipo: Sin dudas es la angustia
primaria de castración superada la que introduce el sujeto, al iniciarlo en la realidad de su
cuerpo masculino o femenino, en la problemática de su sexo.
La castración secundaria es, en el lenguaje daltoniano, la castración edipica. La angustia
de castración edipica sobrevendría en el niño con la comprobación de su impotencia
sexual respecto de un adulto parental, cada vez que aparece su deseo en dirección a la
conquista del objeto incestuoso, la desautorización de la realidad se le impone.
El conocimiento claro de la diferencia entre los sexos proporcionado mediante palabras
simples y valorizaciooras, respalda al varón en su condijo de macho y a la niña en su
condición de hembra.
EL EDIPO Y LA PROHIBICION DEL INCESTO
Dolto habla del complejo de Edipo al deseo que ocupa lo imaginario, el de parir de una
pareja genito- genital e el abrazo de amor y el coito con el propio progenitor heterosexual
y lo bica cuando el niño se ve enfrentado con una agresión en el lugar de su deseo. La
angustia de castración es tanto más impintensa cuando más tolerante se muestra los
padres en satisfacer los requerimientos del niño y más proclives son las manifestaciones
de cuerpo a cuerpo. Esta educación perversa es interpretada por el niño como amor
seductor o celosa rivalidad.
La crisis edipica es dolorosa y narcisizante: Ha quedado atrás un modo de vía, la muerte
sexual de la familia se ha verificado, se opera una reorganización estructural de la libido,
con la disociación entre el deseo genital y el amor casto hacia los padres.
La castración corresponde a la aparición humanizante del deseo genital, integrada, otorga
el derecho al orgullo genital, desbloquea la vida imaginaria, trasmuta las pulsiones
libidinales en actividades creativas, culturales, con ella se entra en la edad de la razón, la
edad de las amistadas extra familiares.
YO IDEAL, SUPER YO, IDEAL DEL YO
YO IDEAL: Se ubicaría antes de la resolución del Edipo y estaría siempre representado
por un ser viviente que suscitase cierta aura. Imagen dinamógena y estructurante, porque
es narcisizante y viene a enfrentar el imaginario del niño con una realidad palpable;
imagen seductora convocante para el sujeto, pues presenta una anticipación del sujeto,
un cuadro más terminado. La dependencia imaginaria del niño respecto de la realizad lo
narcisista, estimula a las pulsiones del niño para que se mezclen con las realizaciones
que la ve producir a su yo ideal. Casi siempre esta instancia es representada por la
madre, el padre o ambos, antes de la percepción formal de la infancia sexual. Con el
Edipo se produce una mutación de la economía libidinal, para el yo deja de haber un yo
ideal, y en cambio se instala un ideal del yo.
El súper to es el heredero posturno del yo ideal preedipoic, heredero de la revelación de
una ética del deseo que la ley articula con la filiación, testigo – garante de una
supervivencia obtenida al precio de la renuncia del deseo genital incestuosa.
El IDEAL DEL YO, concomitante de la resolución del Edipo, surge de los escombros del
deseo incestuoso, y atrae y estimula al yo de las realizaciones culturales. A la inversa de
lo que ocurre con el yo ideal, esta instancia no puede ser personificada por el ser humano.
Es pos edipica, mientras que el yo ideal es ante edipico. Su ética focaliza as pulsiones en
las instancias creadoras.

LAS RELACIONES CON OTROS NIÑOS JUAN DELVAL


LAS RELACIONES CON OTROS NIÑOOS
Sin dudas, la madre desempaña un papel único en las primeras etapas del desarrollo y
las conductas maternales. Es normal que se favorezca durante el desarrollo la aparición
de conductas de relación cooperativa, tiene que haber una perfecta sincronización con el
desarrollo de las capacidades físicas, motoras, perceptivas y cognitivas. Mientras que el
niño tenga las capacidades muy reducidas, el contacto con otros sirve de poco y por eso
no tiene interés durante los primeros meses. Tiene que llegar cuando el niño empiece a
ser capaz de interaccionar con otros que tienen recursos tan limitados como él.
LAS RELACIONES DE AMISTA
En los niños observamos a partir del primer año un interés por los otros niños y pronto
esas relaciones llegan a convertirse en una necesidad, desde los 2 o 3 años, los niños
necesitan estas en contacto con otros niños lo exigen. Los adultos son mucho más
tolerantes, sobre todo hacia los más pequeños, y establecen siempre una relación
desigual, mientras que con otros niños el sujeto se ve obligado a establecer una relación
más simétrica, a competir y a colaborar en el mismo plano. Probablemente el desarrollo
de la independencia requiere el contacto con otros individuos iguales.
Los niños no manifiestan diferencias en su interacción con objetos físicos o sociales.
Como señala Rubinen los primeros contactos los niños se exploran como si se tratasen
de objetos. Los bebés manifiestan un gran interés por las cosas, las exploran con
evidente placer y cuando se encuentran con otro niño lo tratan de forma parecida, un
bebe al que se sitúa junto a otro lo explora, lo toca, lo empuja, lo golpea, etc.
Rubin habla de interacción social autentica cuando los compañeros distinguen de los
objetos inanimados, durante el segundo año el niño empieza ya a establecer contactos
con otros niños con una cierta adaptación a ellos, cada vez es más sociable. Pronto
empiezan a aparecer actividades reciprocas en las que cada uno da y el otro recibe, o en
las que uno tira una pelota y el otro la busca. La aparición del lenguaje permite aumentar
las posibilidades de coordinar la acción, aunque, en un principio, el lenguaje solo
construya un elemento más de esa acción.
Muller y Luccas examinaron el luego con 5 niños primogénitos entre edades de 13 y 18
meses, en un primer estadio, una conducta destacada consistía en que el niño examinaba
un objeto y eso atraía la atención de potros niños, sin que hubiera propiamente
interacción, los otros niños se limitaban a examinar lo que el primero hacía. En el segundo
estadio, los otros niños respondían a las actividades, por ejemplo, imitando lo que había
hecho el primero. Por último, en el tercer estadio, se producían ya respuestas a las
acciones que iniciaba un niño, tales como coger algo que el primero da, seguirse el uno al
otro, etc.
El objeto constituye un centro de atención en torno al cual se realiza una actividad de tipo
social.
A partir del tercer año, se producen cambios en las conductas y las preferencias de los
niños, los otros aparecen como compañeros de juego, a menudo ocasionales o
simplemente para realizar una acción.
Los juegos simbólicos sirven muy bien para aprender los papeles sociales, se juega a la
mamá y a la hija, al medico, etc. Podríamos decir que se aprenden situaciones sociales ya
dadas, procurándose una adaptación de ellas, pues el niño ejercita los guiones
rudimentarios de esas situaciones hasta dominarlos.
A partir de los 6 7 años empieza el juego de reglas, a través de ellos el niño se descubre
socialmente. En el juego simbólico se aprendían a dominar situaciones sociales
establecidas, mientras que en los juegos de reglas se aprende situaciones sociales
propias, creadas por los mismos protagonistas.
El grupo tiene un efecto regulador sobre la conducta de los individuos, y hace que se
establezca una forma de conducta dentro de un grupo, de tal manera que las conductas
se desvían respecto a esa norma y son castigados. Pero con la adolescencia cambia, los
juegos empiezan a hacerse mixtos, son la ocasión de nuevos descubrimientos sobre las
diferencias de sexos el momento de experimentar el atractivo de las personas del sexo
opuesto.
TIPOS DE RELACIONS
Pero no todas las relaciones son del mismo tipo, nos relacionamos con los otros para
cooperar, para competir, para depender, etc. Dos tipos de relaciones son la amistad y la
agresión. En un extremo se puede situar a las conductas de tipo pro social, tales como
ayudar, compartir, cooperar y en el otro las conductitas de tipo agresivas que van dirigidas
contra el otro.
En grupos de niños todavía bastante pequeños, de 2 o 3 años de edad se observan ya
preferencias, hay niños que prefieren estar juntos, que juegan mejor entre ellos y a veces
forman lazos que explayen a los demás. Generalmente la amistad se basa en las
similitudes de caracteres, de intereses, de fuerza física.
Los niños de 6,7 años señalan que con los amigos se comparten cosas, juguetes, se
juega con otros, en cambio, desde los 10 se refieren a compartir pensamientos o
sentimientos, la amistad se hace algo menos material. Entre los preescolares, la amistad
se en poseer determinadas coas, en vivir cerca, en factores muy conconyunturales., Es la
atepa que ha llamado compañeros de juegos momentáneos
En el siguiente periodo, que se desarrolla entre los 4 y 9 años, un amigo es alguien que al
que se conoce mejor que a otros y cuyas acciones coinciden con lo que desea, de tal
manera que la relación se establece sobre todo en una dirección.
El estadio siguiente que se extiende entre los 6 y 12 años supone ya una cooperación en
dos direcciones, lo que indica una reciprocidad en la relación, que los amigos son
personas que se ajustan a los gustos del otro, pero surgen dificultades, si hay conflicto, la
cooperación se puede romper.
Entre los 9 y 15 años aparecen relaciones íntimas, mutuamente compartidas, las
relaciones consisten en compartir problemas, pensamientos, sentimientos y hay un mutuo
apoyo que permite superar pequeñas disputas. Una de las limitaciones es la posesividad
y la contracción de los dos amigos sobre la relación a dos.
En la última etapa, que transcurre desde los 12 años hasta la edad adulta, se forman
amistades autónomas e independientes. La amistad no excluye otras relaciones, por lo
que se produce simultáneamente dependencia e independencia y la amistad se base en
la confianza del otro.
Pero no todas las relaciones son de amistad y de cooperación, también se producen
conductas agresivas.
LAS RELACIONES ENTRE NIÑOS DE DISTINTA EDAD
A llegar a cierta edad, que suele ser vecina al destete. Los niños mayores pueden realizar
un papel de tutores o de protectores de niños más pequeños, y estos pueden aprender
mucho de los mayores, muchas veces más que de os adultos.
Las relaciones con los otros están muy determinadas por el tipo de ambiente social en el
que se desarrollan. Las condiciones físicas del ambiente y también la valoración social de
las conductas ejercen un papel determinante.
LOS BENEFICIOS DE LAS RELACIONES SPCIALES
En primer lugar, el contacto con los otros nos permite constituirnos a nosotros mismos
como seres sociales, tomamos conciencia de lo que somos cuando vemos a los otros. La
primera toma de conciencia tiene lugar en el niño pequeño, conciencia todavía muy
difusa, es la que se produce como efecto de las resistencias que los otros nos presentan.
Los tres nos devuelven una imagen de nosotros mismos que pueden no coincidir con la
que nos habíamos formado y eso nos obliga a reajustes.
Los otros son tan necesarios que sin ellos no llegaríamos a ser nosotros mismos. Gracias
a ellos aprendemos a cooperar, supone compartir un objeto, pero sobre todo ser capaz de
ponerse en el punto de vista del otro, entenderlo y ajustar los puntos de vista, además no
permite hacer una jerarquía social, según las cuales el grupo esta ordenado y unos
individuos tienen privilegios que no poseen otros.

DESARROLLO Y CONDUCTA SOCIAL DE LOS 2 A LOS 6 AÑOS


1. LOS IGUALES ¿UNA NUEVA EXPERIENCIA SOCIAL?
La experiencia social entre los niños de 2 años gira fundamentalmente en torno a las
relaciones de adultos; a este tipo de relaciones las denominamos verticales y están
definidas por la asimetría entre los protagonistas (por ejemplo, entre la madre y el niño);
son las relaciones basadas en las compleplementariedad entre las personas que tienen
un estatus y unas competencias claramente diferente. A parir de los 2años y en la medida
en que el niño asienta entornos de cuidado o educacional extra familiar, empiezan a tener
una presencia estable y creciente en su vida las relaciones horizontales; se trata de
relaciones simétricas (niño-niño) basadas en las igualdades y la reciprocidad entre las
personas con status y destrezas semejantes. Es posible encontrar coincidencias en las
funciones que cumplen, ambos tipos de relaciones influyen prácticamente sobre la
totalidad de los procesos psicológicos (identidad de género, conducta pro social,
agresividad, autorregulación, autoestima, etc.).
No obstante, aunque es evidente que es posible encontrar paralelismo en ambas
experiencias (verticales y horizontales), también lo es que hay notables diferencias. Así,
mientras que el entorno familiar el niño tiene un lugar garantizado, un conjunto de afectos
y actitudes inconscientes, en el grupo de iguales deberá buscarse un lugar por méritos
propios. Por otro lado, hay competencias que se promueven especialmente en el contexto
de las relaciones verticales (típicamente, el apego), mientras que otras se promueven
mejor en el de las horizontales (por ejemplo, el aprendizaje en la resolución de conflictos).
2. LAS RELACIONES ENTRE HERMANOS DE 2 AÑOS Y LOS 6
Probablemente, lo primero que hay que destacar es que las relaciones entre hermanos
constituyen un tipo especial de vínculos a medio camino entre las relaciones horizontales
y verticales.
Las relaciones entre hermanos son mucho más que rivalidad y celos, sin embargo, otro de
los rasgos que caracteriza es el enorme abanico de emociones y sentimientos a que dar
lugar; a pesar de que entre las parejas de hermanos hay diferencias en el sentido de que
unas son más cálidas y positivas que otras, son una de las figuras socializadoras a las
que se suele dirigir las emociones más intensas y variadas.
El nacimiento de un hermano suele llegar acompañado de cambios muy importantes en
las rutinas de la vida de los pequeños de estas edades y significa el único de una bien
común con alguien con quien se va compartir casi todo. Los cambios iniciales tienen que
ver con sus relaciones con quien hasta ese momento ha sido la figura de apego central en
torno a la cual ha pivoteado buena parte de su experiencia y emociones: Su madre.
Se produce un cambio en quien lleva la iniciativa a la hora de comenzar los episodios de
interacción (antes del nacimiento del pequeño, solía ser la madre quien los comenzaba,
después son los hijos mayores quienes pasan a adoptar un papel más protagonista).
Finalmente, otro de los cambios hallados tiene que ver con los temas de conversación
entre la madre y el mayor, antes del nacimiento del hermano menor, las conversaciones
giraban muy frecuentemente en torno al propio niño (deseos, intereses), mientras que tras
el nacimiento de su hermano se discute ampliamente acerca de los deseos, intereses y
circunstancias de otro distinto del propio niño.
Sea como quiera, los hermanos son figuras sociabilizadoras muy significativas, entre otras
razones ¿, porque promueve el conocimiento interpersonal, porque entre ellos se
establecen relaciones de apego, porque sirven como modelos sociales y porque aprenden
juntos.
3. LOS INERACCION SOCIALES EN EL JUEGO, LA AGRESIVIDAD Y LA
PROSOCIALIDAD
Durante estos años previos a la educación primaria se observa una orientación y
preferencia clara de los niños hacia los iguales, preferencia que se manifiesta, entre
otras cosas, es un aumento de las interacciones y su completad. Aunque nos vamos a
centrar en las conductas de juego, las agresivas y las pro sociales, por ser tres
contenidos clave que delatan la competencia social de estas edades, antes de los 2
años. Los niños a estas edades acuden al lenguaje como recurso comunicativo, son
más hábiles en la combinación de herramientas expresivas (gestos, habla) en hacer
entender sus interacciones y deseos (tanto por medio de peticiones directas, como de
peticiones indirectas), es adaptar sus estrategias de comunicación en función de las
características del otro (edad, genero) , en compartir significados con otro y en saber
acoplar la propia conducta al ritmo marcado por la interinteraccion, todo ello en
contradicción con la vieja idea del egocentrismo preoperatorio.

-EL JUEGO

Linaza señala como típico del juego el hecho de estar regido por una evidente
motivación intrínseca, es espontaneo y voluntario, es una actividad que produce placer
y en la que hay un predominio de los medios sobre los fines, de manera que jugar se
convierte en una meta en sí misma en la que el niño experimenta con conductas
complejas sin presión de tener que alcanzar un objeto.
Seleccionamos 3 tipos de juegos: El sensorial, el rudo desordenado y el socio
dramático; a través del juego sensorial manipulativo, los niños aprenden las
propiedades que caracterizan a los objetos y las leyes que los gobiernan, al tiempo
que se simula su creatividad y se afirma un sentimiento de seguridad, de confianza y
de dominio sobre el entorno. Por otro lado, el juego rudo y desordenado ayuda a los
niños a la descarga de energía, además, a través de esta modalidad lúdica aprenden
a controlar sus sentimientos e impulsos, a diferencia r entre lo real y lo que aparenta, y
a consolidar sentimientos de filiación social y cooperación. Por último, a través del
juego socio dramático, los niños ejercitan la simulación y se proyectan en otras
personalidades, lo que enriquece su conocimiento social, emocional o económico que
se sucederían si lo realizan en la realidad; al mismo tiempo, les ayuda a expresar
sentimientos intensos, a resolver conflictos y a integrarlos entre las cosas que ya
saben.
Por lo que se refiere a la clasificación de los juegos en función de las destrezas
sociales implicadas, se ha insistido desde Parten en que la tendencia evolutiva lleva a
una disminución progresiva de las actividades no sociales (el juego solitario y des
espectador, en un primer momento y del juego paralelo después) y a un aumento
también progresado de las actividades propiamente sociales (las asociaciones y las
cooperativas).
El juego de espectador es a estas edades una herramienta útil a la hora de aprender
lo que hacen los otros, de comprender la situación social y de servir como paso previo
a la incorporación a la actividad de otros.
- LA AGRESIVIDAD
Las rabietas van disminuyendo durante este periodo y son poco frecuente después de los
4 años. Segundo, la tendencia a vengarse como respuesta de un ataque o frustración
aumenta significativamente a partir de los 3 años. En tercer lugar, también cambian los
protagonistas que originan la agresión mientras que a los 2 o 3 años los niños suelen
manifestar agresión en situaciones de frustración, enfado cuando los padres han hecho
uso de su autoridad, la agresividad de los mayores suele darse en el contexto de las
relaciones más horizontales, con hermanos o iguales.
Es habitual diferenciar entre la agresividad hostil, en la que la meta es causar un daño o
perjudicar a la víctima, m bien física o verbalmente, o destruyendo sus bienes o
privándola de estos y otros beneficios, mientras que la agresividad instrumental, en la que
se causa daño a otro como medio para conseguir un fin no agresivo: la forma del acto
hostil pero la motivación no, como cuando se golpea el brazo de un compañero para
arrebatarle la pelota.
Un quinto aspecto en las conductas agresivas a lo largo del desarrollo es a los 5 años,
suele ser menos frecuente y menos duraderas. Este declive se relaciona con una
diversidad de factores, por un lado, el progresivo desarrollo del lenguaje, que puede
ayudar a inhibir las conductas agresivas de tipo físico en favor de la expresión verbal de
necesidades y deseos; por otro, la creciente capacidad para demostrar las gratificaciones,
de manera que se es más capaz para controlar.
- LA PROSOCIALIDAD
Otro conjunto de conductas muy característico de estos años es el de que conocemos
como comportamientos pro sociales: actos que se emiten de manera voluntaria y que
sirven para ayudar, compartir, consolar o proteger a otros. En la ejecución de estas
conductas la persona puede actuar por motivos egoístas, prácticos o por una
preocupación autentica por el bienestar del otro. Cuando esto último sucede, hablamos de
conducta altruista, impulsada por motivos y valores internos más que por la explicativa de
una recompensa o la evitación de un castigo.
En definitiva, la observación de las conductas que se dedican los niños entre si esta edad
nos revela un abanico amplio y frecuente de comportamientos dirigidos a atender distintas
necesidades del otro. No obstante, y en conjunto lo que encontramos con más dificultad
entre los bebes y los niños más pequeños son actos espontáneos de auto sacrificio, es
decir, sin precio de los padres o iguales para realizarlos.
4. LAS RRELAICONES ENTRE IGUALES: LA AMISTAD
Hay un conjunto de rasgos típicos de la amistad y comunes en todas las edades.
- QUIENES SE HACEN AMIGOS
Amistades entre los 3 y 6 años, denominan a la selección activa, hemofilia conductual, y
así explican cómo los preescolares se sientan atraídos por iguales con estilos
comportamentales parecidos. Una de las variables que sirven para dar uniformidad a las
relaciones y confirman así esta tendencia es la selección que a estas edades se
establecen en función del género. A los 4 años intervienen tres veces más de tiempo
jugando con una pareja del mismo sexo que otro.
- ¿COMO SE RELACIONAN ENTRE SI LOS AMIGOS?
En general, las interacciones con un amigo suelen caracterizar por un mayor número de
intercambios sociales positivos (sonrisas, aprobaciones, afecto), más cooperación, ayuda,
consuelo, etc.

LA IDENTIFICACION DEL JUEGO


Una vida sin ninguna diversión nos colocaría justamente más allá del principio de placer.
En el ser humano hay una necesidad perentoria, de que la dimensión del fin, del juego,
deba incorporarse al desarrollo de la vida y del trabajo para que este pueda ser pensado
como una actividad sublimatoria. Un trabajo para que este pueda sr pensado como una
actividad sublimatoria. Un trabajo que solo produjese
La satisfacción de las necesidades y la satisfacción de las necesidades y en el cual no se
experimente ningún placer prontamente nos hace sentir que estamos tomados por la
pulsión de muerte, una fuerza muda pero anonadante. Literalmente, sentimos que nuestra
vida se apaga si no encontramos una satisfacción que al mismo tiempo sea diversión en
las tareas que debemos realizar.
La búsqueda del plus de satisfacción pulsional insiste permanentemente, mas allá de
nuestras necesidades satisfechas. Estas segundas instancias, lo pulsional, tiene que ver
con el juego y es por ese atajo, por el juego, que lo pulsional encuentra sorpresivamente
inesperadas revelaciones que pueden transformar la realidad.
Winnicott ve totalmente entrelazados los juegos y la cultura. En todos los fenómenos
culturales, ve traslucirse la presencia de los caracteres del juego y piensa que la totalidad
de las instituciones humanas le están vinculadas. Es el primer instituyente de la cultura d
está el lenguaje.
La metáfora y la metonimia son propias del juego con las palabras. ¿Y porque se necesita
de otras palabras para designar otras actividades que también pertenecen al ámbito del
juego? Esto segundo requiere de una reflexión, por su lado, es evidente que fajarse
despreocupadamente en algo es un tipo de actividad que tiene que ver más con el
olfatear, palpar, examinar, mientras UE los dados tiene más que ver con la acción, actuar,
arrojar, actividades más lúdicas, pero que llevan a otros desarrollos.
A nuestro entender, el vocablo enuncia que aspecto del fenómeno juego esta enfatizado
con la cultura y cual está reprimiendo.
Cuando se juega hay un trabajo psiquiquito complejo de conociendo y cuando se trabaja,
en el buen sentid, es decir, cuando hay sublimación, se juega.
En cuanto a las diferencias, es claro que meritas que palpar, olfatear, examinar llevan
bien con disfrutar de la luna y entretenerse, el arrojar originando en el placer muscular o la
pulsión de dominio lleva a oreo tipo de actividad.
Allí en los juegos de competencia, donde s ¿e tramita la agresión y el narcisismo, en
donde jugar y jugarse se hacen uno. Arriesgar y arrojar la vida propia como objeto en un
juego. O hacer desaparecer el mismo objeto que me mantiene vivo, he ahí el máximo
riesgo en el juego, e la máxima apuesta, que es al mismo tiempo, el juego, la experiencia
de la máxima libertad.
El horizonte del juego está el riesgo adictivo de la ludopatía, pero allí, la pulsión de muerte
es la que se ha adueñado del juego, el impulso suicida encuentra en el domo del juego
una oportunidad.
Tenemos que comprender que jugar no se opone a serio ni a que el trabajo no implique la
aparición del humor, por ej. una partida de ajedrez, desde muy temprana edad, los bebes
juegan a hacer con su boca todo lo posible y el ser humano lo sigue haciendo.
Quiero enfatizar en un momento de juego que el significante es descubierto, es un
momento de juego entre él bebe y la madre, ya que es el jugando que la madre le enseña;
en probable que sea nuestra inclinación a ponernos a jugar solos, en ausencia de alguien,
con el sonido y el trazo lo que nos ha llevado a ese descubrimiento que nos abre el
mundo de la palabra.
Lorenz enfatiza otro elemento de gran importancia para la identificación de las conductas
del juego. El ser inacabado, así definido por Huelen, implica que este debe abocarse a la
constitución activa de su propio medio, basada en su investigación y en su dialogo con él.
La diferencia cuantitativa, que se hacía cualitativa. Reacciona frente a cualquier situación
nueva con conductas de miedo e huida.
De este modo hemos transitado esta importante conceptualización que ubica al juego en
la naturaleza y mistral su función conectada esencialmente al experimento, la
investigación y el aprendizaje.
El juego, la creatividad y el conocimiento son unos ases condición de otros, ya que
justamente el conocimiento, a diferencia de lo instintivo, es producción de un
conocimiento nuevo, lo que es semejante a la condición de algo para ser creativo. Aquello
que caracteriza al juego es la aproximación curiosa a todo objeto nuevo que produce un
nuevo conocimiento del medio y a una profundización del objeto, lo cual produce un
conocimiento del objeto más allá de su apariencia fenoménica.
Este camino de identificación del juego nos conduce a lo siguiente, y es que la oposición
juego realidad es cierta en una dimensión y falsa. También es cierto que no podemos
dejar nuestra tarea y obligaciones para ponernos a jugar; allí las exigencias de la realidad
mandan. El juego solo se pone en realidad en una visión que tiene en cuenta una porción
limitada de tiempo y parece entonces una conducta meramente superflua o meramente
ilusoria; cuya función es simplemente de alivio momentáneo.

NIÑEZ ESCOLAR: DESDE LOS 6 HASTA LAS 12 AÑOS -MORENO


1. DEL UTERO FAMILIAR AL MUNDO ESCOLAR
AA los 6 años moreno considera que esta etapa supera la postura egocéntrica para entrar
en un franco contacto con el mundo externo, así transita desde el realismo egocéntrico al
realismo objetivo.
Se ha liberado de la problemática familiar y de sus relaciones se centran
fundamentalmente en los otros niños.
La turbulencia afectiva, que caracteriza a los cinco primeros años de vida, ha encontrado
un cause ordenador; la etapa de latencia, se enmarca en lo ontogénico, por una
imposibilidad interna que mantiene al niño en una perpetua falta de satisfacción esperada
y en lo filogenético como parte de un programa heredado en el cual una fase se
desvanece cuando se inicia la siguiente.
Consecuentemente se observan, disminución de las actividades sexuales, una
desexualizacionn de las relaciones de objeto y de los sentimientos, en particular,
predomina la ternura sobre los deseos sexuales; por otro lado, la aparición de los “diques
de contención” como el pudor, el asco, la vergüenza, los sentimientos morales y estético;
finalmente, lo sexual deja de ser fundamentalmente una conflictividad afectiva para
experimentarse ahora como una curiosidad intelectual, que se expresa en actividades
sublimatorias, es decir, que por un lado la energía de las mociones sexuales infantiles de
la reproducción están diferidas del uso sexual ya que las funciones de la reproducción
están diferidas y este es justamente el carácter principal de este periodo; dicha energía es
aplicada a otros fines, a nuevas metas. Así mismo, este periodo se caracteriza por la
búsqueda de conocimientos, por este motivo es denominado “la edad del por qué”.
La entrada en la niñez escolar supone ya el establecimiento de un cierto ordenador
interior, pues ha finalizado la constitución de las instancias psíquicas, es decir, Ello, Yo,
Súper yo y la energía pulsional se orienta hacia los objetos extra familiares. De ahí, que el
niño pueda centrar su atención en el desarrollo cognitivo, en los juegos sociales y en la
actividad grupal entre pares.
Los vínculos con los pares van encontrando sus límites psicológicos y sociales, así mismo
sus sentimientos de autoestima comienzan a sustentarse más en estas experiencias extra
familiares. Durante esta etapa el niño generalmente no posee la confianza suficiente de
sus propias habilidades y teme ser excluido.
Predomina el juego reglado social a diferencia del juego simbólico propio de los estadios
anteriores. En su actividad lúdica representa situaciones de la vida real a la cual intenta
imitar.
Concluyendo, ha salido de lo conocido y familiar para explorar un mundo nuevo; toda su
energía está volcada en él, pero con modalidades, problemas y acentuaciones que nos
permiten distinguir dos etapas de este periodo; la primera abarca de los 6 a los 9 y la
segunda de los 10 a los 12.
- EL PERIODO INICIAL DE LA NIÑEZ ESCOLAR (6-9 AÑOS).
El impacto del ingreso en el mundo de la es cual, le sigue la inserción en el nivel
primario, este nivel se caracteriza por las mayores responsabilidades que debe asumir
y por las tareas especificas que son asignadas y posteriormente serán evaluadas.
Las experiencias son consecuencias son la de las modificaciones del vínculo con la
madre por la resolución de la situación edipica, es decir, se separa de esta y el padre
asume un rol más activo que le ayuda a introducirse en la sociedad y aceptar la ley.
Ya que pierde e preeminencia la expansión subjetiva caracterizada por el
egocentrismo, que distoriciona la percepción de la realidad; comienza una etapa con
mayor contacto con lo real, en particular la escuela.
1. El comienzo de la escolaridad primario o inicial; el aprendizaje pasa a desempeñar
el rol central del desarrollo, mientras que la maduración orgánica, que predomino
entre los primeros años de vida, ocupa un papel secundario.
2. La intensificación de las relaciones interpersonales con el grupo de pares.
3. El descubrimiento en el nuevo extra familiar de la importancia de otros adultos
significativos.
4. El nacimiento de la interioridad, la importancia de estar a solas, momento de
ensimismamiento que preanuncia la adolescencia.
5. La emergencia de una actitud más objetiva respecto de la realidad, el modo de ser
de la realidad es aceptado como independiente de sus deseos, de su actividad y
de su voluntad.
6. El pasaje de la inteligencia intuitiva a las operaciones lógicas concretas.

- LA MADUREZ INTANFIL (10-12 AÑOS)

Alcanza un cierto grado de autonomía y de autodeterminación posibilitada por una mayor


distancia afectiva respecto de los padres. Ahora los grupos infantiles van ganando en
consistencia y estabilidad, como así también en homogeneidad.
En este periodo el desarrollo de la voluntad y la autonomía se evidencian, al igual que la
capacidad lógica, que le permiten una mayor coherencia en su pensamiento y en la
acción. El desarrollo de la voluntad conlleva cierta pérdida de la espontaneidad; la
estabilidad también se manifiesta en el plano afectivo, como llorar excepcionalmente; la
afectividad gira fundamentalmente en torno a la aceptación y valoración por parte de sus
pares, aunque la familia continúa siendo la base de su contención afectiva.

 MODIFICACIONES CORPORALES
El niño en este periodo transita desde el ámbito familiar conocido hacia el escolar
desconocido, donde hay reglas, responsabilidades, nuevas autoridades, etc. En un solo
día es supo puesto en juego todo lo q es y conoce, es comparado, es evaluado. Los
padres no están ajenos a este momento; se despiertan fantasías, sus temores, sus
angustias ante la primera presentación en sociedad en la cual el niño es juzgado y en ese
mismo acto también los padres vivencian que ellos son examinados.
Este periodo esta centrado en la escuela y la educación sistémica, por lo tanto, trataremos
a continuación la relación del niño con la escuela y los aprendizajes centrales que logra
como la lectoescritura, las operaciones locas y las nociones de conservación, las normas
morales y éticas, las nociones fundamentales y vivencias infantiles de la religiosidad.

2. EL NIÑO, LA ESCUELA Y LOS AGENTESTRANSMISORES DE LA CULTURA


Este proceso educativo se da dentro de un marco de cierta disciplina escolar a la que es
importante que el niño se adapte. Es, además, un periodo de conformación de la identidad
personal, en donde el niño esta ávido de figuras de identificación, la televisión, las provee
en cantidad y variación aun mayor que las que descubre en sus vínculos interpersonales.
Las series de televisión permiten que el niño se identifique proyectivamente con los
personajes y sus situaciones en un rígido marco “realistas”, la televisión comparte con el
mundo de la computación un lenguaje icónico, es decir, que tienden a reducir el espacio
de lo simbólico. Así se explayen su sentido latente, como el de una metáfora en la poesía
o el sueño. En general, se considera a la tele una habituación al niño a un tipo de
comunicación que transforma los hábitos visuales al crear la necesidad de un
hiperestimulacion audiovisual, que le evita esfuerzos, lo manipula y le disminuye su
capacidad crítica.
Concluyendo, es conveniente que la escuela facilite en el niño la oscilación entre, por un
lado, la acción transformadora de la realidad, el uso de todas las herramientas de nuestro
momento cultural, y por el otro, la interioridad que supone la contemplación y el silencio, la
reflexión y la crítica.
- EL APRENDIZAJE DE LA LECTOESCRITURA
Con el ingreso al primer año de enseñanza en la primaria, se evidencian no solamente la
capacidad de adaptación al medio escolar, sino también a la madurez de diversas
funciones psicológicas, especialmente la lectoescritura.
La madurez para el aprendizaje de la lectura y escritura no implica necesariamente una
edad cronológica determinada.
La madure para le lector escritura supone la interacción de un conjunto de funciones:
1. ORGANIZACIONES PERCEPTIVO MOTORAS Y MNEMICAS
- Madurez motora general, coordinación visomotora, coordinación audio motora.
- Memoria visual y auditiva. Capacidad para retener y frases.
2. APARATO FONADOR
- Capacidad para articular y pronunciar palabras.
3. ORGANIZACIÓN SIMBOLICA
- Capacidad conceptual.
- Capacidad de establecer relaciones entre lenguaje hablado y el escrito (morfemas
y grafemas).
- Uso de reglas lingüísticas
La mayoría de los niños al comenzar el primer año poseen algunos conocimientos y pre
nociones que faciliten el aprendizaje, a saber:
- Orientación de la escritura de izquierda a derecha, propia de nuestra lengua.
- Uso del renglón
- Dominio del espacio grafico
- Diferencia entre letras y números
Así como el niño desde los 12 meses hasta los 36 meses accede al lenguaje hablado,
desde los 5 o 6 a sus 8 años se vincula con la palabra escrita.

DESARROLLO DEL NIÑO Y EL ADOLESCENTE BERK.


LA ETAPA DE OPERACIONES CONCRETAS (7 A 11 AÑOS)
Entre los 7 y 11, como punto de reflexión en el desarrollo cognitivo, cuando los niños yo
alcanzan, su pensamiento se asemeja más al de los adultos que al del niño de las etapas
sensorio motora y pre operacional. De acuerdo con Piaget, el razonamiento operacional
durante concreto es más lógico, flexible y organizado de lo que lo era la cognición durante
el periodo preescolar.

PENSAMIENTO OPERACIONAL
Las operaciones concretas son evidentes en la actuación de los niños en edad escolar.
- Conservación: Piaget considera la conservación como el único logro de mayor
importancia de la etapa de operaciones concretas, en tanto que proporciona una
clara evidencia de las operaciones.
Ej. la cantidad de líquido cambia en di recipientes, pero saben que es lo mismo.
- SERIACION: A la capacidad de ordenar ítems en una dimensión cuantitativa, tal
como la longitud o el peso.
Piaget se refería a la capacidad que hemos considerado hasta que, conservación,
clasificación jerárquica y seriación, como operaciones lógicas matemáticas.
- OPERACIONES ESPACIALES: Adiciolmentea las operaciones lógicas
matemáticas, las operaciones concretas también domina las operaciones
espaciales. Estas tienen relación con la distancia y relaciones espaciales con los
objetos.

HITOS DEL DESARROLLO


Logros cognitivos:
2- 4 AÑOS:
- Muestran un incremento dramático de la actividad representacional, tal y como
queda reflejado en el desarrollo del lenguaje, el juego simbólico, los dibujos
significativos la comprensión de símbolos es parcial.
- Toma la perspectiva de los otros en situaciones familiares significadas y en la
comunicación cotidiana.
- Distingue los seres animados de los seres inanimados, niega que lo mágico pueda
alterar la realidad.
- Categoriza objetos sobre la base del funcionamiento común y de la clase de cosa,
no por las características perceptivas.
4- 7 AÑOS:
- Clasifica los objetos familiares jerárquicamente.
- Reemplaza las creencias mágicas.
- Se fija en las transformaciones, interviene el pensamiento y explica los
acontecimientos en contextos familiares desde la causalidad.
- Muestrita una habilidad mejorada para distinguir apariencia de realidad.
7- 11 AÑOS:
- Piensa en forma más organizada y lógica.
- Muestra una mejora de la comprensión de los conceptos espaciales, la distancia,
habilidad para dar direcciones claras.
- Presenta un dominio secuencial más que completo del razonamiento lógico.
11- 20 AÑOS:
- Razona de formas abstractas en situaciones que ofrecen muchas oportunidades
para el razonamiento hipotético deductivo y el pensamiento proposicional.
- Presenta la audiencia imaginaria y la fábula personal, que son más fuertes en la
adolescencia temprana y que gradualmente van disminuyendo.
DIRECCIONES:
Entre los 7 y 8 años, los niños empiezan a llevar acabo rotaciones mentales, en las que
alinean su propio marco para ajustarse al de una persona que guarde otra orientación.
Son capaces de hacer mapas cognitivos, los dibujos infantiles de entornos familiares,
tales como el vecindario, la escuela ya que requieren una considerable habilidad de tornar
perspectiva.
LIMITACIONES DEL PENSAMIENOT DE LAS OPERACIONES CONCRETAS:
Los niños en edades escolares tienen mayor capacidad de solución de problemas de la
que tenían durante los años preescolares, los niños piensan en forma organizada, lógica
solamente cuando tratan con información concreta que pueden percibir directamente, sus
operaciones mentales funcionan eficazmente cuando son aplicadas a ideas abstractas,
las que no tiene presencia en el mundo real.
CUESTIONAMIENTO ENTORNO A LA ETAPA DE OPERACIONESCONCRETAS DE
PIAGET.
De acuerdo con Piate, la maduración cerebral combinada con la experiencia en el mundo
externo rico y variado, llevaría a los niños a alcanzar la etapa de operaciones concretas.
No creía en el pensamiento operacional dependiese de tipos particulares de experiencias.
Evidencias recientes indican que las prácticas culturales especificas tienen mucho que ver
con el dominio de los niños de las tareas de Piaget.
BREVE RESUMEN
Durante la etapa de operaciones concretas, el pensamiento más lógico, flexible y
organizado de lo que era durante los años preescolares. La capacidad de conservación
indica que los niños pueden descentrar e invertir su pensamiento. Los niños en edad
escolar también han mejorado en la clasificación, la separación y los conceptos
espaciales. La investigación reciente indica que el razonamiento operacional contrato, a
menudo lleva cierto retraso en los pueblos no occidentales y que está fuertemente sujeto
a las condiciones situacionales. Estos hallazgos indican que pueden ser una forma natural
de pensamiento espontaneo y universal en la niñez, como creía Piaget.
ETAPA DE OPERACIONES FORMALES (11 AÑOS EN ADELANTE)
De acuerdo con Piaget, la capacidad de pensamiento abstracto empieza a los 11 años, en
esta etapa los niños pueden operar con la realidad mientras que los adolescentes pueden
operar con operaciones. En otras palabras, cosas y hechos son concretos, ya no son
necesarios como objetos. En lugar de ello, los adolescentes presentan con nuevas reglas,
más lógicos a través de la reflexión interna.

DESARROLLO Y CONDUCTA SOCIAL DE LOS 6 AÑOS A LA ADOLESCENCIA-


MORENO
LA EXPERIENCIA SOCIAL DURANTE LOS AÑOS ESCOLARES
Otro aspecto importante de los iguales es que contribuyen al conocimiento y validación
del yo en cuanto a que, a través de las actividades que con ellos se realizan
(competitivas, cooperativas, resolución de problemas, etc.) se facilita la reflexión sobre
uno mismo, el considerar al yo desde la perspectiva de los otros, provi ¿ueve el
aprendizaje sobre uno mismo como sujeto y como objeto, y sobre los otros como
individuos psicológicos. Son también personas con las que se comparten experiencias
importantes; sirven como confidentes, promueven el desarrollo de importantes
competencias sociales (dominar, proteger, asumir responsabilidades, etc.), especialmente
las que tienen que ver con el manejo y la resolución de conflictos interpersonales, la
asertividad (defender, regatear), la prosocialidad (compartir, consolar, cooperar), así como
la construcción de los propios morales relacionados con la benevolencia, la justicia y la
reciprocidad.
CARACTERISTICAS DE LAS INTERACCIONES, DE LAS RELACIONES Y DE LOS
GRUPOS DE IGUALES
La educación primaria se consolida el protagonismo de los iguales como agentes
socializadores.
- LAS INTERACCIONES
Hay 3 grandes tipos de interacciones: Lúdicas, agresivas y pro sociales:
En relación al juego, lo más llamativo a estas edades es que el juego de las reglas y el
invertir tiempo en charlar se hace cada vez más presente, a costa principalmente de los
juegos de ficción y rudos, desordenados, que tienden a disminuir progresivamente. Este
tipo de juegos está relacionado con la comprensión que tienen algunos de sus
componentes fundamentales, como son la cooperación, la competencia y sobre todo las
reglas. Hasta aproximadamente los 5 años, los niños no tienen conciencia de la existencia
de reglas. En el primer momento (hasta aproa los 8 años), los niños ya juegan a ganar,
conciben las reglas como verdaderas, absolutas, fijas y permanentes, de manera que sus
juegos exigen una adherencia rígida a su cumplimiento; más adelante, en tono a los 8
años, los niños comprenden ya en el sentido de las reglas al considerarlas como
prescripciones que pueden ser modificadas por consenso si todos están de acuerdo.
En cuanto a las interacciones agresivas, los cambios evolutivos durante este periodo
deben analizarse no solo en función de parámetros cuantitativos, sino fundamentalmente
cualitativos.
- LAS RELACIONES DE AMISTAD
Durante estos años de la escuela primaria, los amigos suelen tener la misma edad, el
mismo sexo y ciertas semejanzas conductuales y actitudinales. A partí de la pre
adolescencia, resultan especialmente relevantes las afinidades en 3 áreas: actitudes
hacia la escuela (aspiraciones educativas y actitudes hacia el logro escolar), actitudes
hacia ciertas conductas normativas típicas de las edades y experiencias sexuales. Así, los
amigos se dedican más compartimientos positivos y sus conversaciones son dirigidas
hacia anexidades mutuas.
- LAS CARACTERISTICAS DE LOS GRUPOS
La estructura grupal se consolida y a lo largo de estos años el niño o la niña va tomando
conciencia de su permanencia en el grupo. En primer lugar, se trata de personas que
interactúan no de manera esporádica, sino habitual y asiduamente. Segundo, comparten
maneras de comportarse, actitudes y un sistema de valores. Tercero, los miembros de
grupo tienen tal sentimiento de pertenencia que en sus definiciones de auto concepto es
cada vez más frecuente que hagan referencia a él. Cuarto, el grupo genera un conjunto
de normas propias que de manera explícita o implícitas definen muchos de los
comportamientos y actitudes de sus miembros. Quinto, en el interior del grupo se
desarrolla una jerarquía interna y contribuye al trabajo común y alcanza metas colectivas.

DESARROLLO DEL VELO, TRABAJO DE LATENCIA. RODOLFO URRIBARRI


El periodo de latencia, formulado por Freud como un receso en la evolución sexual hasta
el advenimiento puberal.
La latencia es entonces, carente de sentidos, mera postergación temporal, o “justificada”
en función del periodo siguiente, a lo sumo como preparatorio, cuyo logro es ambiguo
“fortalecimiento del yo”. Es un periodo que se instala a partir de la disolución o sepulta
miento del complejo de Edipo, al igual que es el periodo clave para las víctimas de la
adolescencia.
El trabajo de latencia: Trabajo en el sentido del esfuerzo que realiza para la organización,
diferenciación, complejizarían y ampliación del aparato psíquico; y también en cuanto a la
exigencia de tramitar la pulsión en un nuevo ordenamiento dinámico y estructurado del
aparato. Trabajo y no de periodo, enfatizando la importancia y el eje central en las
modificaciones y neorogeneis en el aparato y no centrado en lo cronológico. Trabajo de
latencia que se expresa en el disimular, ocultar, encubrir, desplazar, aislar, en otros
términos, lo opuesto a la manifestación, en relación con loó prohibido y lo permitido, lo
consiente y lo inconsciente, que posibilita la canalización de lo pulsional y el logro de otros
destinatarios.
ACERCA DE LA TEORIA
Freud delineo la latencia tanto como resultante de las defensas puestas en juego por el yo
(luego de la resolución edipica) y culturalmente iniciadas, promovida por la herencia y la
disminución fisiológica de los impulsos.
Este periodo es promovido por un nuevo ordenamiento intrapsiquico, producto de la
resolución edipica (con la concomitante inclusión del súper yo) e incitado culturalmente, lo
que obliga al yo a buscar nuevas maneras de canalizar el impulso en su labor mediatiza
dora. Entiendo que lo característico del trabajo de latencia es la concurrencia de diversos
mecanismos al fin sublimatorio.
La prohibición súper yoica rehace sobre los deseos incestuosos y consecuentemente,
sobre la masturbación; lo que implica redirigir el impulso, y para evitar la tentación
masturbadora necesita ocupar sus manos en otra actividad. La tolerancia del aislamiento
y la desafectivizacion posibilitan la atención, la concentración y la inserción escolar. La
escuela, como agente de la sociedad, refuerza el mandato represivo y propone algunas
vías de descarga alternativa.
De esta manera, es este actuar conjunto y subordinado de diversos mecanismos
defensivos a los fines sublimatorios lo que acrática la latencia normal. La organización
psíquica de la latencia no se caracteriza por la represión, la formación reactiva, la
sublimación, etc. Que existen desde antes, sino por su configuración dinámica, su
reorganización operativa, su peso relativo y el balance intersistemico, determinado por el
intenso y sutil trabajo de latencia. Es así que, mecanismos como la formación reactiva, el
aislamiento y la desafectivizacion que en el caso de la neurosis obsesiva generan un claro
empobrecimiento y debilitamiento del yo, orientados al servicio de la sublimación favorece
el desarrollo y la ampliación yoica, al igual que la simbolización, la autoestima y la
inserción social.
LATENCIA TEMPRANA Y TARDIA
La primera se llama temprana y la segunda tardía. La primera se caracteriza por la
fragilidad del equilibrio intersistemico con la consecuente emergencia de angustia frente a
lo impulsivo. La lucha primera que emprende el yo está destinada a controlar lo pulsional
y en particular a limitar la descarga.
Poder posponer se transforma en una meta anhelada, ya que solo mediante la renuncia a
la acción directa que evite la descarga inmediata puede armonizar con el súper yo. Esta
capacidad se dirige al control de la motilidad, el poder “quedarse quieto”. El aprendizaje
por la vía sublimatoria. Este “quedarse quieto”, que inicialmente se instala para coartar la
tendencia a la acción masturbadora y a la descarga desorganizada, también favorece la
neutralización libidinal y agresiva necesaria para la sublimación requerida por la sociedad.
El coartar la acción implica una parcial vuelta hacia dentro del niño, que lo torna más
reflexivo, incrementando paulatinamente el dialogo interiorizado y el fantasear; se nota la
creciente ampliación, enriquecimiento y jerarquizaron de lo verbal (pre consiente) en el
funcionamiento psíquico, que constituye uno de los logros claves. Este logro psíquico está
basado en la interiorización de una figura aseguradora que posibilita un acompañamiento
de esa reflexividad, que se liga con la capacidad para estar a solas.
El latente temprano tiene escasa tolerancia, tanto para su crítica como para la crítica
externa que suele provocarle angustia, desaliento, perdida de la autoestima, desborde
afectivo.}
El desenlace edipico inaugura un nuevo orden intrapsiquico y esos primeros años sumen
al latente en el trabajo psíquico de tratar de lograr ese delicado equilibrio entre lo
prohibido y lo permitido, lo placentero y lo displacen tero, consiente de sus dificultades y
sufrimiento.
La amnesia infantil que se instala a partir del desenlace del Edipo produce un efecto de
perplejidad y extrañeza.
Caracteriza esta organización una mayor fluidez, a autonomía, continuidad y equilibrio de
la conducta, menor sufrimiento consiente del temor al desborde y del surgimiento de
angustia, una progresiva tolerancia del principio de realidad en la determinación de la
conducta. Se incrementa el fantasear, aparece con nitidez el ensueño diurno, se aplica el
distanciamiento de los padres y lo familiar y adquiere gradual importancia los grupos de
pares.
La apariencia de un súper yo más permisivo, conflictos menos severos o debilitamiento
pulsional, es debida a la consolidación de un yo más afectivo en su accionar, se redirige la
pulsión, dada la tolerancia fluida de las descargas sublimatorias favorecidas por el
accionar concurrente de las defensas conexas, lo que implica menor presión súper yoica,
y, por consiguiente, decrece la emergencia de angustia.
EL CAMINO EXOGAMICO
Se da el aprendizaje básico de los conocimientos y técnicas que le posibilitan
transformarse en alguien que produzca, oro eso “trabajador y proveedor potencia”, al par
que modifica (más bien sublima) la necesidad de conquistar al otro mediante el ataque
directo para convertirse, apresuradamente, en el partenaire sexual o progenitor, y aprende
a obtener reconocimiento y afecto por medio de la producción de cosas o el cumplimiento
de metas.
Con el desenlace del drama edipico, vislumbra que no tiene lugar en la familia que él
deseaba y creía, debe renunciar al deseo incestuoso que el intercambio y la descarga
sexual no tienen futuro posible dentro de la familia, e trabajo de latencia entorno de la
castración motoriza este primer movimiento exogámico como un plus de placer, el interés
en el aprendizaje de las técnicas, del conocimiento y de nuevas relaciones. Vemos, de
esta manera, confluir en el aprendizaje no solo tendencias previas sublimadas (pulsiones
de ver, de dominio, de saber, de curiosidad sexual) sino, también, la presión social y su
aprovechamiento, preparándose para el futuro en función de la coartación de la descarga
dentro de la familia, la aceptación de los limites.
Este proceso de desplazamiento e inserción en el ámbito social implica la gradual
separación de los padres y la conexión con otros adultos, progresivamente en nuevas
influencias intelectuales, educacionales, sociales, etc. Esto lleva aparejada la modificación
incipiente de la imagen de los padres, especialmente un relativo cuestionamiento y
abandono de la creencia en la omnipotencia de ellos y los nuevos procesos identifica
torios.
Este proceso implica un desplazamiento de la autoridad desde los padres hacia maestros,
etc. El yo encuentra así en la estructura social esas otras miradas y voces.
El funcionamiento psíquico estará operando progresivamente bajo la egida del principio
de placer modulado y dirigido por el principio de realidad, como vía indirecta de
satisfacción del primero, lo que produce un investimento tal de las funciones psíquicas
que las situaciones displácetelas pueden ser elaboradas en un adecua adecuado
equilibrio para lo que lo nuevo encuentre su lugar en el psiquismo.
He denominado a este movimiento CAMINO EXOGAMICO porque, si bien representa un
apartamiento de los vínculos con los objetos primarios y una creciente conexión e
investimento de objetos del medio exprafamiliar, no configura aun la exogamia (que se
concretara solo con la decatectizacion de las imágenes parentales y el hallazgo de objeto
en la adolescencia).
RELACIONES INTERSUBJETIVAS
Los objetos significativos del mundo externo estarían en una posición mediadora respecto
de las relaciones de objeto narcisista y las relaciones de objeto analíticas, siendo la
condición de posibilidad con la resolución edipica, que posibilita la apertura a un circuito
de nuevas investiduras de objeto e identificaciones enriquecedoras para el sujeto, las
cuales favorecen la individuación. Hay tres tipos de relaciones de los niños en latencia
Con los otros: Con los padres y adultos en general, con la escuela e instituciones, con
pares y hermanos.
a) Con los adultos: Con los padres predomina una distancia como evita miento de los
incestuosos criminoso y salvaguarda ante lo castra torio. En tanto figuras que
ejercen control, la amenaza de castración y de pérdida del amor del amor,
prevalece el recelo y el ocultamiento, especialmente en lo referido a episodios
ligados a irrupciones pulsionales, despliegues fantasma ticos y sueños diurnos.
Pueden ir discriminando a las personas más allá de su rol y permitirse
acercamientos, confidencias o búsquedas de apoyo que no realizarían con sus
padres, gestándose vínculos diferenciados.
b) Con las instituciones, l: La escuela cumple una doble función, representa un
ámbito ampliado del medio familiar y de la casa con funciones protectoras, y
también es una institución con estamentos, normas y autoridades que implican
una secndarizacion y abstracción de las relaciones donde no prima lo afectivo y
privilegia el cumplimiento de reglas y tareas.
En el ámbito privilegiado mediante el cual la sociedad promueve la renuncia a la
satisfacción pulsional directa y la derivación a otras actividades; funciona
reforzando las prohibiciones, como aliada del súper yo por lo tanto es temida y
atacada.
c) Con los pares: Dado que las defensas acallan lo agresivo y erótico, se hace
posible el acercamiento objetar de manera menos conflictiva, los vínculos que se
originan ofrecen al yo el beneficio de encontrar el reconocimiento en aquellos
semejantes que se convierten en significativos. Estos no solo o se ofrecen como
figuras de identificación, también brindan enunciados identidicatorios respecto a
sus cualidades y capacidades, que confirman o no los anhelos del infantil sujeto
con relación a lo que es y lo que puede llegar a ser. El reconocimiento y la
valoración esperados dependerán de las singularidades de las series
complementarias, de los avatares de los destinos pulsionales.
d) Los hermanos: Tienen una función como desplazamiento de la conflictiva edipica,
como sustituto parental, y al complejo fraterno se lo ha visto condicionado solo por
celos, odio y rivalidad. Esto ha bloqueado el desarrollo y la profundización de la
especificidad de las representaciones intrapsiquica y la representación vincular, y
su relación con el despliegue libidinal y agresivo. El hermano, semejante y extraño
a la vez, representa a mi entender un destacado rol en la noción de alteridad y de
subjetivación, parcialmente independiente de los padres.
Entre hermanos es de suma importancia la experiencia del juego compartido,
como prototípico de su intercambio, es quizás este el primer escenario de
despliegue fantasma tico que trata de ser proceso y descargado a través del
juego, pero que convoca como participantes a sujetos que tienen algunas
vivencias, lugares, juguetes, padres en común, etc., siendo el juego un medio de
desplegar fantasías compartidas y a la vez establecer diferencias. Las situaciones
vividas en relación con los padres generan en ellos (además de sentimientos de
odio, rivalidad y exclusión) sentimientos de amor que promueven la unión y ayuda.
Esta vertiente amorosa de las relaciones fraternas son las que cimientan la
complementariedad y la solidaridad entre ellos.
IDENTIFICACIONES
Figuras que se han presentado desde lo social (maestros, instructores y pares). Tienden a
ser homologadas por su rol, características del vínculo y diferencia de edad y sexo, a
figuras parentales en el caso de maestros, hermanos, pares, etc. La línea relacional
intersubjetiva la enmarca, pero, insisto, no es mera repetición de alas identificaciones
previas, sino que incluye las diferencias singulares de ese otro sujeto respecto del objeto
primario y las diferencias del vínculo intersubjetivo con respecto del vínculo primario, ósea
al modo de y no igual a.
El trabajo de latencia da lugar al enriquecimiento del tramado identifica torio. En las
actividades compartidas con el grupo de pares, al construir y/o compartir modalidades,
pautas, normas e ideales, se desarrollan identificaciones grupales que posibilitan el logro
de un sentimiento de pertenencia.
DESARROLLO INTELECTUAL Y DEL PENSAMIENTO
La actividad de pensamiento (consiente- preconsciente) en sus orígenes se vincula para
Reus con la pulsión de saber, que promueve el investigar y luego intenta explicar lo
observado y fantaseado. La pulsión del saber no puede computarse entre los
componentes pulsionales elementales, ni subordinarse de manera exclusiva a la
sexualidad, aunque recae tempranamente. Su acción corresponde, por una parte, a una
manera sublimada del apoderamiento y por la otra, trabaja con la energía de la pulsión de
ver.
Esta actividad se inicia tempranamente entorno al enigma ¿De dónde vienen los niños? Y
al procesamiento subjetivo de los fantasmas originarios. Durante la latencia tal actividad
se va acrecentada por las características del desenlace edipico, y las fantasías van siendo
reprocesadas y ampliadas a diversos ámbitos, situaciones y personas, acorde con la
adquisición de nuevas posibilidades de pensamiento. Tengamos en cuenta que, como
consecuencia de la represión secundaria, se instala una separación entre el espacio de lo
reprimido y el espacio del pensamiento que se diferencia, complejiza y acrecienta.
Se instalan dos órdenes de causalidades, cuya alianza asegura la movilidad, la posibilidad
de la búsqueda de la verdad y de modificar las causadas y sus efectos. Este doble
principio de causalidad es:
1. Causalidad del deseo, subjetivo, orden causal que funda y organiza las posiciones
defensivas a las que el sujeto recurrirá. Es la causalidad que el sujeto privilegia en
la pista en sentido de vivenciar afectivo, de su realidad psíquica, en su búsqueda
deseante.
2. Causalidad conforme a un orden causal y temporal, impartido por el conjunto
cultural al que pertenece el sujeto y que este privilegiara en su puesta en sentido
de la realidad externa, en su búsqueda de conocimiento. Digamos que cada orden
se expresa a través de diferentes producciones: El primero con la fantasmatica, el
segundo a través del pensamiento.
En los inicios de la latencia, paulatinamente el niño experimenta esa prima de placer
en la actividad intelectual a través de la descarga mediatizada y la ligazón de energía
representacional. Se produce un alivio en el balance económico y a nivel narcisistico,
por el placer experimentado en la actividad sublimatoria lograda, con el creciente
poder que el conocimiento le otorga.
Puede pensarse que el desconocimiento y/o captación del error de lo previamente
supuesto, en tanto injuria narcisista, motoriza la fantsmatizacion y el pensamiento en
la afanosa búsqueda del saber de la verdad. Es por la vía de la ausencia del objeto
que se inicia la sublimación y es ahora nuevamente la relativa ausencia (por
resignación) del objeto y de la descarga directa la que desarrolla un enorme
despliegue del mundo representacional dinamizando la imaginación y el pensamiento.
El lenguaje posibilitara la nominación y la articulación de imágenes, afectos e ideales.
La actividad de pensar, si bien busca solucionar un conflicto, es a la vez fuente de
nuevos conflictos en tanto “descubre” situaciones o relaciones hasta entonces ocultas
para el yo.
En tanto el latente retoma y refuerza la noción de que, a diferencia de las
manifestaciones corporales (gestos, movimientos del cuerpo, acciones, tac) visibles y
evidentes, el pensamiento es ocultarle, relativamente intangible, puede ser o no
comunicado, o deformado, y por lo tanto no pone en riesgo su integridad corporal o su
vida; este se transforma por el trabajo psíquico en marcha, en un vigoroso elemento
de autonomía, y le posibilita acceder a aquello que le estaba vedado conocer, y
pensar sobre lo que sus padres, en especial la madre, no pueden pensar.
Se caracteriza este periodo no solo por el cambio del objeto a conocer, sino también
por la tolerancia del mecanismo obsesivo y la presión cultural, una organización
sistémica que promueve los rudimentos del accionar científico.
PRECONCIENTE
Cuando se alude al desarrollo del yo durante este periodo, se hace hincapié en las
capacidades efe toras y de dominio de su cuerpo y del ambiente, así como de los
procesos cognitivos.
Prácticamente en todo lo desarrollado acerca del aprendizaje, el pensamiento y las
ensoñaciones, me he basado en características de lo preconsciente y la intensa y
rápida organización que se produce del mismo en este periodo que es la que subyace
y posibilita dichos procesos.
Podría decirse que la sublimación solo es posible si hay mediación y procesamiento
preconsciente. Por otra parte, podemos concebir el armado, organización y ampliación
del preconsciente como una inhibición de la descarga, una redirección de la energía
pulsional y una adecuación a códigos culturales (lenguaje), que definen a ese proceso
como sublimación.
LENGUAJE
La verbalización adquiere paulatinamente preeminencia respecto de la acción. El
sentido ya no es predominantemente expresado por lo caporal, gestual, lúdico,
movimiento, como en la primera infancia, sino que esos canales se restringen con pro
proporcional incremento de lo verbal. El significante verbal es un anudamiento o
confluencia de lo tras, lo inter y lo intersubjetivo, que posibilita la expresión verbal y a
la vez es sostén y dador de sentido de lo expresivo en otros canales. Este cambio
acompaña y posibilita las modificaciones de pensamiento en ese pasaje (nunca
completamente acabado) de las creencias infantiles, asentadas en la fantasía
originaria de cada sujeto y emocionalmente sostenidas, atravesando organizaciones y
reorganizaciones por vía de la confrontación y desilusión.

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