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Caso Quispe vs. Naira: Análisis Legal

El documento presenta el caso de María Elena y Mónica Quispe contra el Estado de Naira. Analiza la admisibilidad y el fondo del caso relacionado con violaciones a derechos humanos de las hermanas durante un conflicto armado interno en Naira. También incluye un análisis legal y una solicitud de medidas de reparación.
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Caso Quispe vs. Naira: Análisis Legal

El documento presenta el caso de María Elena y Mónica Quispe contra el Estado de Naira. Analiza la admisibilidad y el fondo del caso relacionado con violaciones a derechos humanos de las hermanas durante un conflicto armado interno en Naira. También incluye un análisis legal y una solicitud de medidas de reparación.
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143

CASO MARÍA ELENA Y MÓNICA QUISPE

VS.

REPÚBLICA DE NAIRA

REPRESENTANTES DE LAS VÍCTIMAS


143

I. TABLA DE ABREVIATURAS

Art./ arts. : Artículo, artículos

BME : Base Militar Especial

BPL : Grupo armado “Brigadas por la Libertad”

CADH : Convención Americana sobre Derechos Humanos

CBDP : Convención Belém Do Pará

CEDAW : Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación

contra la Mujer

CIDH : Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Corte IDH/Corte : Corte Interamericana de Derechos Humanos

CV : Comisión de la Verdad

DIDH : Derecho Internacional de los Derechos Humanos

JT : Justicia Transicional

Naira /Estado : República de Naira

OEA : Organización de los Estados Americanos

OIT : Organización Internacional del Trabajo

ONU : Organización de las Naciones Unidas

2
143

Pág. / págs. : Página, páginas

PARG : Programa Administrativo de Reparaciones y Género

Párr./ párrs : Párrafo, párrafos

PTCVG : Política de Tolerancia Cero a la Violencia de Género

SIDH : Sistema Interamericano de Derechos Humanos

TEDH : Tribunal Europeo de Derechos Humanos

3
143

II. ÍNDICE

I. TABLA DE ABREVIATURAS ................................................................................................ 2

III. BIBLIOGRAFIA .................................................................................................................... 5

A. Libros, Artículos y Documentos Legales ............................................................................ 5

B. Casos Legales ...................................................................................................................... 9

IV.- EXPOSICIÓN DE LOS HECHOS ..................................................................................... 15

V.- ANÁLISIS LEGAL DEL CASO.......................................................................................... 17

A.- ASPECTOS DE ADMISIBILIDAD ................................................................................... 17

A.1.- Improcedencia de la excepción preliminar por ratione temporis ................................. 17

B.- ANÁLISIS DE FONDO...................................................................................................... 19

B.1.- Delimitación del escenario ........................................................................................... 19

B.2.- Incumplimiento del deber de respeto a los artículos 4; 5; 6 y 7.2 de la CADH por parte

de Naira en perjuicio de las hermanas Quispe ....................................................................... 22

B.3.- Incumplimiento del deber de garantía en relación con los artículos 7.6, 8 y 25 de la

CADH y el artículo 7 de la CBDP por parte de Naira en perjuicio de las hermanas Quispe 32

VI.- PETITORIO ........................................................................................................................ 43

4
143

III. BIBLIOGRAFIA

A. Libros, Artículos y Documentos Legales

A.1 Libros y Artículos:

➢ ADGER, N. “Social Vulnerability to Climate Change and Extremes in Coastal Vietnam”.

World Development, vol. 27, Norwich UK, 1999. Pág. 21.

➢ CHAPMAN, A. & CARBONETTI, B. “Vulnerable and Disadvantaged Groups: The

Contributions of the UN Committee on Economic, Social and Cultural Rights”, Human

Rights Quarterly, vol. 33, Connecticut, 2011. Pág. 20.

➢ DE GREIFF, P. “Justicia y Reparaciones” En: “Justicia Transicional: Manual para América

Latina”, Comisión de Amnistía del Ministerio de Justicia de Brasil; Nueva York: Centro

Internacional para la Justicia Transicional, 2011. Pág. 43.

➢ DE LA CUESTA, J. PEGO OTERO, L & PÉREZ MACHIO, A. “Impulso de la Paz y de

la Memoria de las víctimas del terrorismo”. Editorial Académica Española, Barcelona,

2012. Pág. 36.

➢ DE LA TORRE, C. “Prohibición de la esclavitud, el trabajo forzoso y la servidumbre”

Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM, México D.F,

2013. Pág. 28.

➢ ESTUPIÑA, R. “La vulnerabilidad en la jurisprudencia de la Corte IDH”, Ediciones

Pedone, París, 2014. Pág. 20.

➢ FERRER MACGREGOR, E. y PELAYO MÖLLER. C. Comentarios al Arts. 1. En:

“Convención Americana sobre Derechos Humanos Comentada”, Konrad Adenauer

Stiftung, Bogotá, 2014. Pág. 22.

5
143

➢ FREEMAN, Mark, “Truth Commissions and Procedural Fairness”, Cambridge University

Press, Nueva York, 2006. Pág 41.

➢ HAYNER, Priscilla B. Unspeakable Truths: “Transitional Justice and the Challenge of

Truth Commissions”. 2ª ed., Nueva York, 2010. Pág. 41.

➢ GROS ESPIELL, Héctor. “La Convención Americana y la Convención Europea de

Derechos Humanos: Análisis comparativo”, Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 1991.

Pág. 22.

➢ IBAÑEZ, J. M. Comentario al Art. 25. En: “Convención Americana sobre Derechos

Humanos Comentada”, Konrad Adenauer Stiftung, Bogotá, 2014. Pág. 30.

➢ MÉNDEZ, J. “Responsabilización por los Abusos del Pasado”, en: Justicia transicional:

Manual para América Latina, Comisión de Amnistía del Ministerio de Justicia de Brasil;

Nueva York: Centro Internacional para la Justicia Transicional, 2011. Pág. 36.

➢ NIÑO LOPEZ, L. “Justicia transicional: principios de Chicago comparados al proceso de

paz en Colombia” en: Revista Academia & Derecho, Año 7, N° 13, Universidad Libre

Seccional Cúcuta; Santander, 2016. Pág. 36.

➢ TEITEL, R. G, “Human Rights in Transition: Transitional Justice Genealogy,” Jornada de

DDDH de la Universidad de Harvard, Massachusetts, 2003. Pág. 41.

➢ VAN ZYL, P. “Promoviendo la Justicia Transicional en Sociedades Post Conflictos” en:

Justicia transicional: Manual para América Latina, Comisión de Amnistía del Ministerio

de Justicia de Brasil; Nueva York: Centro Internacional para la Justicia Transicional, 2011.

Pág. 36.

A.2 Documentos legales internacionales

6
143

➢ CIDH. "Acceso a la Justicia para Mujeres Víctimas de Violencia en las Américas",

OEA/Ser.L/V/II, Doc. No 68, 20 de enero de 2007. Pág. 40.

➢ CIDH. "Las Mujeres Frente a la Violencia y la Discriminación Derivadas del Conflicto

Armado en Colombia", OEA/Ser/L/V/II.124/Doc.6, 18 de octubre de 2006. Pág. 40.

➢ CIDH. “Acceso a la justicia para Mujeres Víctimas de Violencia Sexual en Mesoamérica”.

OEA/ Ser. L/V/II. Doc. 63, 9 de diciembre de 2011. Pág. 37.

➢ CIDH. Reglamento de la Comisión. Aprobado en noviembre del 2009. Pág. 17.

➢ OEA. Conferencia Especializada Interamericana sobre DD.HH.”, OEA/Ser.K/XVI/1.2,

San José Costa Rica, del 7 al 22 de noviembre de 1969. Pág. 31.

➢ OEA. "Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas Privadas de

Libertad en las Américas, A/Ser/L/V/II.13, Doc. 26, 31 de marzo del 2008, Principio XIV

Trabajo. Pág. 30.

➢ OEA. Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura. Cartagena de

Indias, 1985. Pág. 23, 25.

➢ OIT. Convenio N°29 Sobre el Trabajo Forzoso, Adoptado en Ginebra, 28 de junio de 1930,

Pág. 27.

➢ ONU. Asamblea General “Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas

de violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho

internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones”, A/RES/60/147,

16 de diciembre de 2005. Pág. 42.

7
143

➢ ONU. Asamblea General, "Acelerar los esfuerzos para eliminar todas las formas de

violencia contra la mujer: garantizar la diligencia debida en la prevención",

A/HRC/14/L.9/Rev.1, 16 de junio de 2010. Pág. 40.

➢ ONU. Asamblea General. "Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la

mujer", A/RES/48/104, 20 de diciembre de 1993. Pág. 39.

➢ Asamblea General. "Intensificación de los esfuerzos para eliminar todas las formas de

violencia contra la mujer". A/RES/63/155, 30 de enero de 2009. Pág. 40.

➢ ONU. Comisión de Derechos Humanos. "Informe presentado por la Sra. Radhika

Coomaraswamy, Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer", E/CN.4/1998/54,

26 de enero de 1998. Pág. 25.

➢ ONU. Comité de la CEDAW. Opinión sobre la Comunicación 6/2005, Fatma Yildirim Vs.

Austria. Fecha de la Comunicación 21 de julio de 2004. Pág. 37.

➢ ONU. Comité de la CEDAW. Recomendación General No 25, "Referente a medidas

especiales de carácter temporal," CEDAW/C/2004/I/WP.1/Rev.1, 2004. Pág. 40.

➢ ONU. Consejo Económico y Social. "Las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el

Tratamiento de los Reclusos", Ginebra, 1955. Pág. 29.

➢ ONU. Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por la Asamblea General en su

Resolución 44/25, de 20 de noviembre de 1989. Pág. 20.

➢ ONU. Informe del Secretario General “El Estado de Derecho y la justicia en las sociedades

que sufren o han sufrido conflicto”, S/PRST/2004/616, 3 de agosto de 2004. Pág. 36.

8
143

➢ ONU. Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

"Protocolo de Estambul. Manual para la investigación y documentación eficaces de la

tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes", HR/P/PT/8/Rev.1,

Ginebra, 2004. Pág. 25.

A.3. Legislación Comparada

➢ Código Procesal Penal de la República de Chile, Ley 19.696 de 2000, 29 de septiembre de

2001. Pág. 32.

➢ Código Procesal Penal de la República de Perú, Decreto Legislativo N° 957, 22 de julio

de 2004. Pág. 32.

➢ Código Procesal Penal de la Nación Argentina, Ley 27.063, 10 de diciembre de 2014 (CPP)

de la Nación. Pág. 32.

B. Casos Legales

B.1 Casos Contenciosos de la Corte IDH

➢ Almonacid Arellano y otros Vs. Chile. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y

Costas. Sentencia de 26 de septiembre de 2006. Serie C No. 154. Pág. 39.

➢ Argüelles y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.

Sentencia del 20 de noviembre de 2014. Serie C No. 288. Pág. 18.

➢ Barrios Altos Vs. Perú. Fondo. Sentencia de 14 de marzo de 2001. Serie C No. 75. Pág.

38.

➢ Bulacio Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 18 de septiembre de

2003. Serie C No. 100. Pág. 38.


9
143

➢ Carpio Nicolle y otros Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de

noviembre de 2004. Serie C No. 117. Pág. 39.

➢ Castañeda Gutman Vs. México. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.

Sentencia de 6 de agosto de 2008. Serie C No. 184. Pág. 19.

➢ Castillo Petruzzi y otros Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 30 de mayo

de 1999.Serie C No. 52. Pág. 34 y 35.

➢ César Vs. Trinidad y Tobago. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 11 de marzo

de 2005. Serie C No. 123. Pág. 26.

➢ Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo,

Reparaciones y Costas. Sentencia, 26 de noviembre de 2008. Serie C No.172. Pág. 31

➢ Comunidad Moiwana Vs. Surinam. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y

Costas. Sentencia de 15 de junio de 2005. Serie C N° 124. Págs. 19, 20, 37, 38.

➢ Favela Nova Brasilia Vs. Brasil. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.

Sentencia de 16 de febrero de 2017. Serie C No 333. Pág. 34.

➢ Fernández Ortega y otros Vs. México. Excepción preliminar, Fondo, Reparaciones y

Costas. Sentencia, 30 de agosto de 2010. Serie C No. 215. Págs. 23, 24 y 26.

➢ Fornerón e hija Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 27 abril 2012.

Serie C No. 242. Pág. 21.

➢ Gangaram Panday Vs. Surinam. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de enero

de 1994. Serie C No. 16. Págs. 17, 31.

➢ García Lucero y otras Vs. Chile. Excepción Preliminar, Fondo y Reparaciones. Sentencia

de 28 de agosto de 2013. Serie C No. 267. Págs. 17, 43.

10
143

➢ Gelman Vs. Uruguay. Fondo y Reparaciones Sentencia de 24 de febrero de 2011. Serie C

No 221. Pág. 41.

➢ Goiburú y otros Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de

septiembre de 2006. Serie C. No. 153. Pág. 25.

➢ Gonzáles y otras Vs. México. Excepción preliminar, fondo, reparaciones y costas.

Sentencia de 16 de noviembre de 2009. Serie C No. 205. Págs. 23, 33 y 36.

➢ González Medina y familiares Vs. República Dominicana. Excepciones Preliminares,

Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de febrero de 2012 Serie C No. 240. Págs.

17 y 18.

➢ Gudiel Álvarez y otros Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de

noviembre de 2012. Serie C. No. 177. Pág. 23.

➢ Heliodoro Portugal Vs. Panamá. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.

Sentencia de 12 de agosto de 2008. Serie C No. 186. Pág. 18.

➢ Instituto de Reeducación del Menor Vs. Paraguay. Excepciones Preliminares, Fondo,

Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112. Pág. 20.

➢ J. Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de

noviembre de 2013. Serie C No. 275. Pág. 23.

➢ La Cantuta Vs. Perú. Fondo. Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de noviembre de

2006. Serie C. No. 162. Pág. 22.

➢ Loayza Tamayo Vs. Perú. Fondo. Sentencia de 17 de septiembre de 1997. Serie C No 33.

Pág. 34.

➢ Masacre de Pueblo Bello Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 31

de enero de 2006. Serie C No. 140. Pág. 23.


11
143

➢ Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo y

Reparaciones. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C No. 259. Pág. 20.

➢ Masacres de Ituango Vs. Colombia. Sentencia del 1 de julio de 2006. Serie C No. 148.

Págs. 27, 28 y 29.

➢ Penal Miguel Castro Castro Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de

noviembre de 2006. Serie C No. 160. Págs. 23 y 26.

➢ Rodríguez Vera y otros (Desaparecidos del Palacio de Justicia) Vs. Colombia. Excepciones

Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 14 de noviembre de 2014. Serie

C No. 287. Pág. 38.

➢ Rosendo Cantú y otra Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.

Sentencia de 31 de agosto de 2010. Serie C No. 216. Págs. 24, 25 y 42.

➢ Ruano Torres y otros Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 5 de

octubre de 2015. Serie C No. 303. Pág. 25.

➢ Servellón García y otros Vs. Honduras. Sentencia, 21 de septiembre de 2006. Serie C No.

152. Págs. 20 y 25.

➢ Villagrán Morales y otros Vs. Guatemala. Reparaciones y costas. Sentencia del 26 de mayo

de 2001. Serie C No. 77. Pág. 13, 21 y 26.

➢ Ximenes Lopes Vs. Brasil. Sentencia del 4 de julio de 2006, Serie C No. 149. Pág. 21.

➢ Yatama Vs. Nicaragua. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.

Sentencia del 23 de junio de 2005. Serie C No. 127. Pág. 21.

➢ Zambrano Veléz y otros Vs. Ecuador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de

julio de 2007. Serie C No. 166. Pág. 42.

12
143

B.2 Opiniones Consultivas de la Corte IDH

➢ “Garantías judiciales en estados de emergencia (arts. 27.2, 25 y 8 de la CADH”. Opinión

Consultiva OC-9/87 de 6 de octubre de 1987. Serie A No 9. Pág. 34.

➢ “El hábeas corpus bajo suspensión de garantías (Arts. 27.2; 7.6 y 25 de la Convención

Americana sobre Derechos Humanos)”. Opinión Consultiva OC-8/87 del 30 de enero de

1987. Serie. A No. 8. Pág. 34.

➢ “La Expresión "Leyes" en el Artículo 30 de la CADH”. Opinión Consultiva OC-6/86, del

9 de mayo de 1986. Serie A No. 6. Pág. 31 y 34.

B.3. Votos razonados de la Corte IDH

➢ Voto concurrente conjunto de los jueces A.A. Cançado Trindade y A. Abreu Burelli.

Villagrán Morales y otros Vs. Guatemala, Fondo. Sentencia de 19 de noviembre de 1999.

Serie C No. 63. Pág. 26.

➢ Voto razonado del Juez Sergio García Ramírez. Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela.

Excepciones preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre

de 2009. Serie C No 207. Pág. 35.

B.4. Casos Contenciosos de la CIDH

➢ Ignacio Ellacuría y Otros Vs. El Salvador. Informe N° 136/99, Fondo, 22 de diciembre de

1999. Pág. 40 y 41.

➢ María Eugenia Morales de Sierra Vs. Guatemala. Informe No. 4/01. Fondo, 19 de enero de

2001. Pág. 39.

13
143

➢ María Da Penha Maia Fernandes Vs. Brasil, Informe No. 54/01. Fondo, 16 de abril de

2001. Pág. 40.

➢ Claudia Ivette González y otras Vs. México Informe No. 28/07.Admisibilidad, 9 de marzo

de 2007. Pág. 37.

➢ Jessica Lenahan (Gonzales) y otros Vs. Estados Unidos, Informe, No. 80/11. Fondo, 21 de

julio de 2011. Pág. 37.

B.5 Jurisprudencia comparada

B.5.1 Casos contenciosos del TEDH

➢ Aydin Vs. Turquía. Solicitud No 23178/94 .Sentencia de 1997. Pág. 24.

➢ C.N. y V. Vs. Francia. Solicitud 67724/09. Sentencia del 11 de octubre de 2012. Pág. 28.

➢ Opuz c. Turquía. Solicitud 33401/02. Sentencia del 9 de junio de 2009. Pág. 37.

➢ Floroiu Vs. Rumanía. Solicitud 15303/10. Sentencia del 12 de marzo de 2013. Pág. 29.

➢ Irlanda Vs. Reino Unido. Solicitud 5310/71. Sentencia, 18 de enero de 1978. Pág. 24.

B.5.2 Casos Contenciosos de otros Tribunales Internacionales

➢ Corte Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos. Ouko c. Kenia, Comunicación

N° 232/1999, 28°. Pág. 24.

➢ Tribunal PIR. Fiscal Vs. Akayesu, Caso No ICTR-96-4-T. Sentencias del 2 de septiembre

de 1998. Pág. 23.

14
143

IV.-EXPOSICIÓN DE LOS HECHOS

A. Contexto general de Naira

1. Entre 1970 y 1999, Naira sufrió una serie de hechos de violencia y enfrentamientos en las

provincias de Soncco, Killki y Warmi, donde el grupo armado BPL fue autor de diferentes acciones

de terror, que tuvieron como resultado la declaración del estado de emergencia en dichas

provincias y el establecimiento de Bases Militares entre 1980 y 1999 por parte del Estado.

2. En Warmi, los oficiales de la BME detentaron, entre 1990 y 1999, el poder de mando militar,

político y judicial. Durante este período perpetraron diversos abusos contra la población, entre los

cuales resaltan los casos de violencia sexual cotidiana contra las mujeres y niñas de la zona.

B. Violencia de género en Naira

3. Naira siempre ha sido escenario de numerosos casos de violencia de género, situación que se ve

reflejada en alarmantes estadísticas, entre las cuales resaltan que en el año 2017 se han cometido

121 feminicidios y cada dos horas una mujer es víctima de acoso callejero.

4. Al respecto, el Estado ha decidido implementar la PTCVG, dentro de la cual se encuentran

iniciativas como la creación del PARG, por el cual se implementarán medidas de reparación para

las víctimas de cualquier forma de violencia de género, sin embargo, dicho programa no permite

la judicialización de los casos.

5. En diciembre del año 2014, las hermanas María Elena y Mónica Quispe fueron entrevistadas en

el programa de televisión GTV debido a un notorio caso de violencia, dentro de sus declaraciones

contaron ser originarias de Warmi y que en marzo del año 1992, a la edad de 12 y 15 años

respectivamente, fueron recluidas en la BME durante un mes, debido a acusaciones falsas de ser

15
143

informantes de las BPL, siendo obligadas a lavar, cocinar y limpiar a diario; asimismo, ambas

fueron violadas sexualmente por los soldados en más de una ocasión y muchas veces de manera

colectiva.

6. El 10 de marzo del año 2015, la ONG Killapura denunció los hechos de violencia sexual sufrida

por las hermanas Quispe durante marzo del año 1992, sin embargo, las denuncias no fueron

tramitadas aduciendo que el plazo de prescripción de 15 años había vencido. Ante ello, Killapura

emplazó al gobierno a que se manifieste y tome las medidas necesarias para permitir la

judicialización de estos hechos.

7. El Poder Ejecutivo respondió señalando que no le corresponde interferir en el proceso judicial,

pero creará un Comité de Alto Nivel para explorar la posible reapertura de los casos penales.

Asimismo, afirmó que incluirá el caso de las hermanas Quispe en la PTCVG, y dispuso la creación

de una CV compuesta por representantes del Estado y de la sociedad civil.

8. Sin embargo, a la fecha el PARG no ha sido implementado y las hermanas Quispe no han

recibido reparación alguna. Asimismo, aún se encuentra pendiente el informe de la CV, el cual se

encuentra programado para el año 2019.

C. Trámite ante el SIDH

9. Killapura presentó, en mayo del año 2016, una petición ante la CIDH alegando la vulneración

de los derechos contenidos en los artículos 4; 5; 6; 7; 8 y 25 en relación con el artículo 1.1 de la

CADH, así como la violación del artículo 7 de la CBDP por parte de Naira, todo ello por los hechos

de violencia sufridos por las hermanas Quispe en 1992. Dicha petición fue declarada admisible y

sometida a la jurisdicción de la Corte IDH, el 20 de septiembre del año 2017.

16
143

V.- ANÁLISIS LEGAL DEL CASO

A.-ASPECTOS DE ADMISIBILIDAD

A.1.-Improcedencia de la excepción preliminar por ratione temporis

10. En primer lugar, el Reglamento de la Corte IDH establece que al oponer excepciones

preliminares, los Estados deberán exponer los hechos referentes a las mismas, los fundamentos de

derecho, las conclusiones y los documentos que las apoyen1, siendo posible desestimar una

excepción preliminar por falta de sustentación, ello con base en el criterio expuesto por este

Tribunal en casos como Gangaram Panday contra Surinam2 y García Lucero y otras contra

Chile3.

11. En el presente caso, el Estado no ha señalado las razones por las que considera la incompetencia

por ratione temporis de este Tribunal4, motivo por el cual se deberá desestimar la excepción

preliminar interpuesta por Naira debido a su falta de fundamentación. Sin embargo, sin perjuicio

de lo expuesto, esta representación demostrará la improcedencia de la excepción interpuesta, tanto

con relación a la CADH como a la CBDP.

12. En cuanto a la CADH, este Tribunal ha señalado que al examinar su competencia temporal se

debe tomar en cuenta la fecha del reconocimiento de la competencia contenciosa de la Corte IDH

por parte del Estado y el principio de irretroactividad5.

1
Reglamento de la CIDH. Aprobado en noviembre del 2009, art. 42.2
2
Corte IDH. Caso Gangaram Panday Vs. Surinam. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de enero de 1994.
Serie C No. 16, párr. 36.
3
Corte IDH. Caso García Lucero y otras Vs. Chile. Excepción Preliminar, Fondo y Reparaciones. Sentencia de 28 de
agosto de 2013. Serie C No. 267, párrs. 26-27.
4
Hechos del caso, párr. 40 y Respuesta aclaratoria N° 7.
5
Corte IDH. Caso González Medina y familiares Vs. República Dominicana. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de febrero de 2012 Serie C No. 240, párr. 46.
17
143

13. Al respecto, de la plataforma fáctica se desprende que Naira ratificó la CADH y reconoció la

competencia contenciosa de la Corte IDH en el año 1979, por tanto, teniendo en cuenta que las

violaciones de derechos humanos que sufrieron las hermanas Quispe tuvieron lugar en 1992, esta

Corte es competente para conocerlos.

14. Ahora bien, en el supuesto que Naira haya orientado la excepción preliminar a cuestionar la

competencia de la Corte IDH para conocer sobre vulneraciones directas a la CBDP, ello en mérito

a que fue ratificada por el Estado en el año 1996, dicha excepción también deberá ser desestimada,

como se demostrará a continuación.

15. Al respecto, en el caso de violaciones continuadas6 de derechos humanos, es decir conductas

cuya consumación se prolonga en el tiempo como una violación única y constante 7, la Corte ha

estimado la posibilidad de pronunciarse sobre las mismas, a pesar que se inicien con anterioridad

a la fecha del reconocimiento estatal de su competencia, que en el caso de la CBDP se da con la

sola ratificación del instrumento.

16. Así, en el año 1992 nació la obligación del Estado de investigar, procesar y juzgar a los

responsables de la violencia sufrida por las hermanas Quispe. Dicha obligación ha sido incumplida

por el Estado hasta la fecha, constituyendo tal incumplimiento una vulneración continuada a la

CADH y a la CBDP, que puede ser examinada desde la fecha del reconocimiento por Naira de la

6
Corte IDH. Caso Argüelles y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia del 20 de noviembre de 2014. Serie C No. 288, párr. 26.
7
Supra nota 6, párr. 26.

18
143

competencia de la Corte IDH, sin que ello infrinja el principio de irretroactividad8, tal como lo

señaló esta Corte en el caso Heliodoro Portugal contra Panamá.9

17. Aunado a ello, en la medida que el examen de la compatibilidad de las acciones y omisiones

del Estado, respecto a esta investigación, es de competencia de esta Corte10, es necesario analizar

si el Estado incumplió su deber de investigar a la luz de los estándares dados por la CBDP, lo que

supondría una valoración de fondo del caso concreto, razón por la cual tampoco podría ampararse

la excepción, pues contravendría el carácter preliminar que deben tener las excepciones

preliminares11.

18. Por lo anteriormente expuesto, este Tribunal deberá desestimar la excepción preliminar

presentada por el Estado y pronunciarse sobre el fondo de la controversia.

B.-ANÁLISIS DE FONDO

B.1.-Delimitación del escenario

19. Antes de pasar a demostrar la responsabilidad internacional de Naira por el incumplimiento de

sus obligaciones internacionales, es necesario contextualizar los hechos sobre los que versará la

presente defensa; los cuales se enmarcan en la violencia sufrida por las hermanas Quispe en el año

199212, quienes desde ese entonces se encontraban en una grave y múltiple situación de

vulnerabilidad, como se demostrará a continuación.

8
Supra nota 5, párr. 40
9
Corte IDH. Caso Heliodoro Portugal Vs. Panamá. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 12 de agosto de 2008. Serie C No 186, párr. 25.
10
Corte IDH. Caso de la Comunidad Moiwana Vs. Suriname. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia del 15 de junio de 2005.Serie C No. 124, párr. 43.
11
Corte IDH. Caso Castañeda Gutman Vs. México. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 6 de agosto de 2008. Serie C No. 184, párr. 63.
12
Respuestas aclaratorias Nº 74 y N° 94.

19
143

B.1.1.-Sobre la especial vulnerabilidad de María Elena y Mónica Quispe

20. En el SIDH, al hablar de personas en situación de vulnerabilidad, se ha hecho referencia a

aquellos individuos afectados por una fragilidad superior que el promedio de otros sujetos en el

seno del mismo Estado, lo que provoca un grado mayor de exposición a la violación

convencional13, tal como sucedió con las hermanas Quispe, como se procederá a demostrar:

21. En primer lugar, María Elena y Mónica Quispe se encontraban en una grave situación de

vulnerabilidad puesto que fueron recluidas en la BME a la edad de 12 y 15 años respectivamente,

ello en la medida que su condición caracterizada por la fragilidad física14 e inmadurez15, propias

de la niñez16, se vieron agravadas por la detención17 sufrida en un contexto de conflicto armado18,

por lo que se encontraban, además, en una situación de una fragilidad social.

22. Asimismo, pertenecen a una comunidad indígena19, cuyo factor de vulnerabilidad se ve

determinado en su identidad étnica y cultural minoritaria20, situación agravada por la ausencia de

13
ESTUPIÑA, R. “La vulnerabilidad en la jurisprudencia de la Corte IDH”, Ediciones Pedone, París, 2014, pág 200.
14
CHAPMAN, A.R; & CARBONETTI, B, “Vulnerable and Disadvantaged Groups: The Contributions of the UN
Committee on Economic, Social and Cultural Rights”, Human Rights Quarterly, vol. 33, Connecticut, 2011, pág. 706.
15
Corte IDH. Caso Servellón García. Vs. Honduras. Excepciones Preliminares, Sentencia y Reparaciones. Sentencia
del 21 de septiembre de 2006. Serie C No. 152. párr.116.
16
Convención sobre los Derechos del Niño, Adoptada y abierta a la firma y ratificación por la Asamblea General en
su Resolución 44/25, de 20 de noviembre de 1989, art. 1.
17
Corte IDH. Caso Instituto de Reeducación del Menor Vs. Paraguay. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112, párr.160
18
Corte IDH. Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo y Reparaciones. Sentencia
de 30 de Noviembre del 2012. Serie C No. 259, párr.239.
19
Respuesta aclaratoria N° 16
20
Corte IDH. Caso Yatama Vs. Nicaragua. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del
23 de junio de 2005. Serie C No. 127, párrs. 201 y 202 y Supra nota 10, párr. 79.

20
143

recursos económicos individuales y familiares, que en la actualidad se ve reflejada en su situación

de pobreza21 y por tanto constituye una amenaza22 de violación de sus derechos23.

23. Finalmente, las hermanas Quispe pertenecen a un grupo históricamente vulnerable al ser

mujeres; al respecto, este Tribunal ha señalado que las mujeres pueden adolecer de fragilidad física

cuando se encuentran, al mismo tiempo, sometidas a una situación de fragilidad social o cuando

viven en un contexto particular que las expone a causa de su género24; tal como sucedió en el caso

concreto, en la medida que las hermanas Quispe fueron víctimas de violencia en razón de su género

en el marco de un conflicto armado.

24. Respecto a lo anterior, María Elena y Mónica Quispe debieron ser titulares de una protección

especial por parte del Estado, en concordancia con los deberes necesarios para satisfacer las

obligaciones generales de respeto y garantía de los derechos humanos25.

25. Sin embargo, se evidencia por parte de Naira un inexistente carácter garantista sobre las

mujeres de su jurisdicción, con quienes mantiene una deuda histórica al haberlas expuesto

continuamente a vulneraciones de derechos humanos en razón de su género.

26. Al respecto, es preciso señalar que en Naira existe un contexto estructural, sistemático y

progresivo de discriminación hacia la mujer, el cual se ve reflejado en su deficiente y

21
Respuesta aclaratoria N° 17
22
ADGER, N. “Social Vulnerability to Climate Change and Extremes in Coastal Vietnam”. World Development, vol.
27, Norwich UK, 1999, págs. 249-269.
23
Corte IDH. Caso Fornerón e hija Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 27 abril 2012. Serie
C No. 242, párr.137 y Caso Villagrán Morales y otros ("Niños de la Calle") Vs. Guatemala. Reparaciones y costas.
Sentencia del 26 de mayo de 2001. Serie C No. 77, párr. 194.
24
Corte IDH. Caso Gonzáles y otras Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
16 de noviembre de 2009. Serie No. C 205, párr. 282.
25
Corte IDH. Caso Ximenes Lopes Vs. Brasil. Sentencia del 4 de julio de 2006, Serie C No. 149, párr. 103.

21
143

desactualizado marco jurídico sobre la materia, pues únicamente tipifica como forma de violencia

sexual a las violaciones sexuales, lo que trae como consecuencia alarmantes cifras 26 como que 7

de cada 10 mujeres entre los 15 y 35 años han sufrido acoso callejero y tan solo el 15% de las

denuncias por violencia sexual tienen como resultado la condena de los agresores27, situación de

impunidad que impregna y condiciona la responsabilidad internacional estatal28.

27. Bajo dichas premisas, resulta sumamente necesario que el contexto dentro del Estado de Naira

sea interpretado a la luz de la CBDP, pues ello permitirá demostrar la negligencia estatal respecto

a los derechos de las mujeres y en el caso en particular, respecto a las hermanas Quispe.

B.2.-Incumplimiento del deber de respeto a los artículos 4; 5; 6 y 7.2 de la CADH por parte

de Naira en perjuicio de las hermanas Quispe

28. La Corte IDH ha definido la obligación de respeto como aquella que tiene el Estado y todos

sus agentes de no violar, directa ni indirectamente, por acciones u omisiones, los derechos y

libertades reconocidos en la Convención29, tratándose por lo tanto de una limitación al poder

público30.

29. A continuación, se analizará la responsabilidad internacional del Estado por el incumplimiento

de su obligación general de respeto a los derechos humanos de las hermanas Quispe.

B.2.1.-Sobre la vulneración del derecho a la integridad personal

26
Hechos del caso, párr. 12.
27
Respuesta aclaratoria N° 45.
28
Corte IDH. Caso la Cantuta Vs. Perú. Fondo. Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de noviembre de 2006. Serie
C. No. 162 párr. 98.
29
GROS ESPIELL, H. “La Convención Americana y la Convención Europea de Derechos Humanos: Análisis
comparativo”, Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 1991, pág. 65.
30
FERRER MAC-GREGOR. E y PELAYO MÖLLER C. Comentario del artículo 1.1, de la CADH. En: “Convención
Americana sobre Derechos Humanos Comentada”, Konrad Adenauer Stiftung, Bogotá, 2014, pág. 28.

22
143

30. Conforme a lo señalado por este Tribunal, el artículo 5 de la CADH reconoce el derecho de

toda persona a que se proteja su integridad física, psíquica y moral, el cual constituye a su vez una

norma de ius cogens y no puede ser suspendido en ninguna circunstancia31.

31. Específicamente sobre las afectaciones a la integridad personal de la mujer, la CBDP delimita

obligaciones adicionales a los Estados para enfrentarlas, pues la violencia contra la mujer, física32,

mental o sexual, así como las amenazas de sufrirla33, se encuentra prohibida34, y conforme a

diversos tribunales supranacionales, puede alcanzar la categoría de tortura35; tal como ha sucedido

en el caso concreto, en razón a la violencia sexual sufrida por las hermanas Quispe en marzo del

año 1992.

B.2.1.1-Violencia sexual castrense como forma de tortura

32. La Corte IDH36 ha desarrollado a lo largo de su jurisprudencia, los elementos constitutivos de

la tortura37, los cuales se configuran en el presente caso de la siguiente manera:

31
Corte IDH. Caso de la Masacre de Pueblo Bello Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 31 de
enero de 2006. Serie C No. 140, párr.119.
32
Supra nota 24, párr. 184.
33
Corte IDH. Caso del Penal Miguel Castro Castro Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de
noviembre de 2006. Serie C No. 160, párr. 303.
34
Corte IDH. Caso J. Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de noviembre
de 2013. Serie C No. 275, párr. 342; supra nota 33, párr. 378. y Caso Gudiel Álvarez y otros Vs. Guatemala. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2012. Serie C. No. 177, párr. 299.
35
Corte IDH. Caso Fernández Ortega y otros Vs. México. Excepción preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia, 30 de agosto de 2010. Serie C No. 215. párr. 124 y Tribunal PIR. Fiscal Vs. Akayesu, Caso No ICTR-96-
4-T. Sentencias del 2 de septiembre de 1998, párrs. 395-398.
36
Supra nota 35. párr. 91.
37
OEA. Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura. Cartagena de Indias, 1985, art.42.2.

23
143

33. Sobre el primer elemento, sufrimientos físicos38 o mentales39: en marzo del año 1992, las

víctimas, quienes en ese momento histórico eran niñas, fueron recluidas por treinta días en la BME,

periodo en el que fueron golpeadas y violadas sexualmente por los soldados en más de una ocasión

y muchas veces de forma colectiva.

34. Al respecto, la Corte IDH ha reconocido en el caso Rosendo Cantú contra México que es

inherente a la violación sexual el sufrimiento severo de la víctima, debido a que las mujeres

experimentan severos daños y secuelas psicológicas y sociales devastadoras, que se ven agravadas

por su condición de niñas40.

35. En adición a lo anterior, es importante destacar que además de la invasión física del cuerpo

humano, los actos que no involucren penetración o contacto físico alguno como la desnudez

forzada41, también pueden constituir violencia sexual42, y en consecuencia una forma de tortura43.

36. Al respecto, las hermanas Quispe además de ser obligadas a desnudarse44, fueron testigos de

cómo las mujeres detenidas por la BME también sufrían las misma agresión, siendo expuestas a

los soldados para ser golpeadas y manoseadas en reiteradas oportunidades, lo que constituye un

38
TEDH. Caso Irlanda Vs. Reino Unido. Solicitud 5310/71.Sentencia del 18 de enero de 1978, párr.165 y Corte
Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos. Ouko Vs. Kenia, Comunicación No 232/1999, 28° período de
sesiones, del 23 de octubre al 6 de noviembre de 2000, párr. 26.
39
Supra nota 38, párr. 167.
40
Corte IDH. Caso Rosendo Cantú y otra Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 31 de agosto de 2010. Serie No. 216, párr. 115.
41
Supra nota 33, párrs. 305-308 y TEDH. Caso Aydin Vs. Turquía. Solicitud No 23178/94. Sentencia de 1997, párr.
84.
42
Supra nota 40, párr. 109 y supra nota 35, párr. 688.
43
Supra nota 35, párr. 688.
44
Respuesta aclaratoria N° 50.

24
143

sufrimiento psíquico45 y moral agudo46, que también ha sido considerado como forma de tortura

por este Tribunal.

37. En segundo lugar, sobre la finalidad47: El objetivo de los agentes de la BME al ultrajar a las

víctimas, fue sustraerles información sobre las BPL, debido a que habían sido identificadas como

sus presuntas informantes; aunado a ello, en el contexto de un conflicto armado, la agresión sexual

a menudo se considera y practica como medio para humillar al adversario48, tal como lo señaló la

Relatora Especial de la ONU para la Violencia contra las Mujeres.

38. Respecto al tercer elemento, la participación del agente estatal49: los agentes de la BME, de

forma contraria a su deber estatal, utilizaron su investidura oficial50 para cometer violaciones en

perjuicio de las hermanas Quispe y demás mujeres de la zona.

39. Finalmente, sobre la intencionalidad51: Las acciones anteriormente descritas fueron realizadas

con total consciencia y voluntad por parte de los agentes estatales, con el propósito de intimidar,

degradar y humillar a las hermanas Quispe.

40. Asimismo, es importante señalar que en el caso de mujeres indígenas, como Mónica y María

Elena, el dolor y la humillación propios de una violación sexual, se agravan debido al repudio de

45
ONU. Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. "Protocolo de Estambul.
Manual para la investigación y documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes", HR/P/PT/8/Rev.1, Ginebra, 2004, párr. 234.
46
Supra nota 40, párr. 111.
47
Corte IDH. Caso Ruano Torres y otros Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 5 de octubre
de 2015. Serie C No. 303, párr. 127.
48
ONU. Comisión de DD. HH. "Informe presentado por la Sra. Radhika Coomaraswamy, Relatora Especial sobre la
violencia contra la mujer", E/CN.4/1998/54, 26 de enero de 1998, párrs. 12 y 13
49
OEA. Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura. Cartagena de Indias, 1985, art. 3.
50
Corte IDH. Caso Goiburú y otros Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de septiembre de
2006. Serie C. No. 153, párr. 66.
51
Supra nota 15, párr. 107.

25
143

su comunidad como consecuencia de los hechos52, lo que se ve reflejado en el pronunciamiento

público de la comunidad de Warmi, que alegando la defensa del prestigio de su pueblo, negó los

hechos de violencia sexual sufrida por las hermanas Quispe en 1992.

41. Por todo lo expuesto, teniendo en cuenta que el art. 5.2 de la CADH señala que nadie debe ser

sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, de igual manera que toda

persona privada de libertad debe ser tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser

humano53, Naira ha violado el derecho a la integridad personal de Mónica y María Elena Quispe,

consagrado en el artículo 5 de la CADH.

B.2.2.-Sobre la vulneración al derecho a la vida digna

42. Para demostrar la responsabilidad de Naira por la violación del artículo 4 de la CADH, resulta

pertinente traer a colación el desarrollo jurisprudencial de la Corte IDH sobre el derecho a la vida

digna.

43. Al respecto, en el caso Villagrán Morales y otros contra Guatemala, este Tribunal desarrolló

una interpretación amplia del derecho a la vida para incluir en él las condiciones dignas de

existencia, más aún cuando se trata de personas de situación de vulnerabilidad puesto que en

palabras de los jueces Cançado Trindade y Abreu Burelli: “las necesidades de protección de los

más débiles, requieren en definitiva una interpretación del derecho a la vida de modo que

comprenda las condiciones mínimas de una vida digna54”.

52
Supra nota 35, párr. 90.
53
Corte IDH. Caso César Vs. Trinidad y Tobago. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 11 de marzo de 2005.
Serie C No. 123, párr. 69
54
Supra nota 23, párr. 7

26
143

44. Por tanto, al haberse demostrado la gravísima afectación que las hermanas Quispe, quienes se

encontraban en una situación de vulnerabilidad múltiple, sufrieron durante su detención al haber

sido víctimas de actos de tortura a través de violaciones sexuales y diferentes actos de violencia

sexual durante un mes en manos de soldados de la BME; resulta evidente que el Estado no les

garantizó el acceso a condiciones propias de una existencia digna, pues dichas acciones por sí solas

deben considerarse claramente contrarias al respeto debido a la dignidad humana, en consecuencia

Naira es internacionalmente responsable por la vulneración al derecho a la vida consagrado en el

art. 4 de la CADH.

B.2.3.-Sobre la vulneración del derecho a no ser sometido a trabajos forzados

45. Durante el desarrollo del concepto de trabajo forzado, esta Corte ha considerado apropiado

utilizar otros instrumentos internacionales como el Convenio N° 29 de la OIT sobre Trabajo

Forzoso, con el objeto de interpretar sus disposiciones de acuerdo a la evolución del SIDH, habida

consideración del desarrollo experimentado de dicha organización en esta materia55.

46. Con base en lo anterior, esta Corte concluyó en el caso Masacres de Ituango contra Colombia,

que el trabajo forzado consta de dos elementos básicos: en primer lugar, un elemento objetivo

referido a que el trabajo o el servicio ha de exigirse bajo amenaza de una pena y, en segundo lugar,

un elemento subjetivo referido a que debe llevarse a cabo de forma involuntaria56.

47. Así, en cuanto al elemento objetivo, la Corte IDH ha precisado que ello puede consistir en la

presencia real y actual de una intimidación, que puede asumir formas y graduaciones

55
Corte IDH. Caso de las Masacres de Ituango Vs. Colombia. Sentencia del 1 de julio de 2006. Serie C No. 148, párr.
157 y OIT. Convenio N°29 Sobre el Trabajo Forzoso, Adoptado en Ginebra, 28 de junio de 1930, Artículo 2
56
Supra nota 55, párrs. 161 y 164

27
143

heterogéneas57. Asimismo, conforme a lo dispuesto por el TEDH en el caso C. N. y V. contra

Francia, una interpretación correcta del concepto de sanción o pena no solo habrá de tener en

cuenta el hecho que el trabajo se ejecutase bajo la supervisión de hombres armados, sino también

la situación de vulnerabilidad del individuo58.

48. Bajo dichas premisas, el mencionado elemento se configura en el caso concreto, debido a que

las víctimas se encontraban en una grave situación de vulnerabilidad al momento de ser apresadas

por los Militares de la BME, quienes, debido a su investidura y autoridad como agentes del Estado,

lograron colocarlas en un estado de subordinación; situación evidenciada con la perpetración de

violaciones sexuales y demás vejámenes a la integridad personal de las víctimas durante su

detención.

49. Ahora bien, en relación al elemento subjetivo, esta Corte consideró que la falta de voluntad

para realizar el trabajo o servicio consiste en la ausencia de consentimiento o de libre elección 59,

para lo cual, es necesario analizar cuestiones tales como las condiciones de trabajo y la existencia

de una retribución por el trabajo realizado60.

50. Así, respecto al consentimiento, de la plataforma fáctica se desprende claramente que las

víctimas fueron obligadas a lavar, cocinar y limpiar a diario en las instalaciones de la BME y

atender a los militares61, lo que evidencia una ausencia de voluntad o libre elección, más aun

considerando que tan solo contaban con 12 y 15 años de edad en ese momento histórico.

57
Supra nota 55, párr. 161.
58
TEDH. Caso C.N. y V. Vs. Francia. Solicitud 67724/09. Sentencia del 11 de octubre de 2012, párr. 78
59
Supra nota 55, párr. 164.
60
DE LA TORRE, C. “Prohibición de la esclavitud, el trabajo forzoso y la servidumbre” Biblioteca Jurídica Virtual
del Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM, México D.F, 2013, pág. 284.
61
Respuesta aclaratoria N° 50.

28
143

51. Asimismo, en cuanto a la retribución por el trabajo realizado, el TEDH en su decisión de

inadmisión en el asunto Floroiu contra Rumanía, ha recurrido a las normas sobre remuneración

equitativa de las Reglas de Prisión Europeas del año 200662, las cuales en concordancia con lo

establecido en las "Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el tratamiento de los reclusos63",

señalan que un claro indicio que el trabajo es involuntario, es la falta de remuneración del mismo,

tal y como sucedió con los trabajos que realizaban las hermanas Quispe durante su reclusión en la

BME, confirmándose de esta manera el segundo elemento.

52. Finalmente, teniendo en cuenta que las hermanas Quispe fueron obligadas a realizar los actos

anteriormente señalados por agentes de la BME y que este Tribunal considera necesario para la

configuración de una violación del artículo 6.2 de la CADH, que la misma sea atribuible a agentes

del Estado64, queda demostrado que Naira es responsable por la vulneración del derecho a no ser

sometido a trabajos forzados de las hermanas Quispe.

B.2.2.1-Sobre las excepciones establecidas en el artículo 6.3 de la CADH

53. Ahora bien, en la medida que el artículo 6.3.a de la CADH, hace referencia a que aquellos

trabajos o servicios que se exijan normalmente de una persona recluida en cumplimiento de una

sentencia o resolución formal no constituyen trabajos forzados; resulta pertinente analizar dicho

apartado con la finalidad de demostrar que los trabajos y las condiciones de los mismos, realizados

por las hermanas Quispe durante su reclusión, no pueden ser amparadas por dicha excepción.

62
TEDH. Caso Floroiu Vs. Rumanía. Solicitud 15303/10. Sentencia del 12 de marzo de 2013, párr. 263.
63
ONU. Consejo de Económico y Social. "Las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los
Reclusos", Ginebra, 1955, regla 76.
64
Supra nota 55, párr. 166.

29
143

54. En primer lugar, se debe tener en cuenta que está excepción se encuentra limitada a personas

condenadas por delitos que tengan señalada explícitamente la pena privativa de libertad

acompañada de trabajos forzosos65.

55. Al respecto, sin perjuicio del posterior desarrollo de la vulneración del derecho a la libertad

personal de las hermanas Quispe, se estima que tanto María Elena como Mónica fueron recluidas

en la BME con base en acusaciones falsas, siendo liberadas treinta días después; sin embargo, no

se desprende que hayan sido condenadas y tampoco que la pena correspondiente sea la de efectuar

los trabajos que realizaron.

56. Por otro lado, si bien los Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas

Privadas de Libertad en las Américas, establecen que toda persona privada de libertad que es

sometida a algún trabajo forzado, deberá realizarlo a fin de promover la reformación, rehabilitación

y readaptación social y por lo tanto en ningún caso el trabajo tendrá carácter aflictivo 66.

57. Sobre lo anterior, las hermanas Quispe no recibieron en ningún momento una sentencia

condenatoria que determine la comisión de un delito, por lo tanto no podrían estar reformando,

rehabilitando o readaptando a personas cuya conducta delictiva no ha sido comprobada, por lo que

los trabajos que realizaron configuran claramente un trabajo forzado prohibido por el artículo 6 de

la CADH y no son susceptibles de ampararse en la excepción en análisis.

B.2.4.-Sobre la vulneración al derecho a la libertad personal

65
IBAÑEZ, Juana María. Comentario al art. 25 de la CADH. En: “Convención Americana sobre Derechos Humanos
Comentada”, Konrad Adenauer Stiftung, Bogotá, 2014, pág. 177.
66
OEA. "Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas Privadas de Libertad en las Américas,
A/Ser/L/V/II.13, Doc. 26, 31 de marzo del 2008, Principio XIV Trabajo.

30
143

58. El primer numeral del artículo 7 de la CADH consagra, en términos generales, el derecho a la

libertad y seguridad personal, mientras que los demás numerales del mencionado artículo se

encargan de diversas garantías que deben darse al momento de privar a alguien de su libertad67.

Así, la CADH prohíbe a los Estados hacer detenciones o arrestos ilegales 68; deber estatal

incumplido en el caso concreto como se procederá a demostrar.

59. Si bien el Estado podría alegar la derogación del derecho a la libertad personal, entre otros,

durante el estado de emergencia, es preciso analizar la legalidad de dicha suspensión de garantías

puesto que, aun cuando el Estado dirigió una comunicación al Secretario General de la OEA69, no

se desprende del caso que haya existido una declaración formal y legal de un estado de excepción

de acuerdo a los estándares que este Tribunal ha fijado70.

60. Sobre lo anterior, la CADH en sus artículos 27 y 30, establece que la suspensión de garantías

debe hacerse mediante una ley y por razones de interés general 71; obligación que ha sido

incumplida por Naira, puesto que no se desprende de la plataforma fáctica que un órgano

constitucionalmente facultado por el Estado (Poder Legislativo) haya emitido un pronunciamiento

legal, como lo ha dispuesto esta Corte en su Opinión Consultiva N° 672. Así, la sola comunicación

de la suspensión de garantías a la OEA, no resulta suficiente ni satisface el principio de legalidad

exigido para la restricción de derechos convencionalmente reconocidos y, en consecuencia, las

actuaciones estatales indebidamente amparadas en esta informalidad, devienen en ilegales.

67
Corte IDH. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia, 26 de noviembre de 2008. Serie C No. 189. par. 53.
68
Supra nota 2, párr. 47.
69
Hechos del caso, párr. 9. Respuesta aclaratoria N° 10.
70
Corte IDH. La Expresión "Leyes" en el art. 30 de la CADH. Opinión Consultiva OC-6/86, del 9 de mayo de 1986.
Serie A No. 6.
71
OEA. "Conferencia Especializada Interamericana sobre DD.HH.”, OEA/Ser.K/XVI/1.2, San José Costa Rica, del 7
al 22 de noviembre de 1969, arts. 27 y 30.
72
Supra nota 70, párr. 37.

31
143

61. Lo anterior clarifica que efectivamente el Estado no podía suspender las garantías establecidas

por la CADH; en tal sentido, de acuerdo a la normativa comparada de Perú73, Argentina74 y Chile75;

los agentes estatales encargados de detener a cualquier persona que se encuentre en flagrante delito

son los miembros de la policía nacional.

62. De la plataforma fáctica se desprende que las hermanas Quispe fueron detenidas por militares

de la BME con base en acusaciones falsas de haber brindado información a las BPL, es decir, el

motivo de su detención tuvo origen en una acusación más no en una situación de flagrancia que

podría justificar una detención sin mandato judicial.

63. Bajo dichas premisas, considerando que nadie puede verse privado de su libertad personal,

sino por las causas, casos o circunstancias expresamente tipificados en la ley, en sujeción a los

procedimientos objetivamente definidos por la misma76, la detención a la que fueron sometidas las

hermanas Quispe resulta ilegal y por lo tanto vulneratoria del artículo 7.2 de la CADH.

B.3.-Incumplimiento del deber de garantía en relación con los artículos 7.6, 8 y 25 de la

CADH y el artículo 7 de la CBDP por parte de Naira en perjuicio de las hermanas Quispe

64. Desde su primer caso, Velásquez Rodríguez contra Honduras, este Tribunal ha señalado que

la obligación estatal de garantía implica la organización de las estructuras a través de las cuales se

manifiesta el ejercicio del poder público, de forma que aseguren jurídicamente el libre y pleno

ejercicio de los derechos humanos77.

73
Congreso de la República de Perú. Código Procesal Penal, Decreto Legislativo N° 957, 22 de julio de 2004, art. 259.
74
Código Procesal Penal de la Nación Argentina, Ley 27.063, 10 de diciembre de 2014 (CPP) de la Nación, art. 284.
75
Código Procesal Penal chileno, Ley 19.696 de 2000, 29 de septiembre de 2001,art. 9.
76
Código Procesal Penal de la República de Chile , Ley 19.696 de 2000, 29 de septiembre de 2001, art. 9.
77
Corte IDH. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Fondo. Sentencia de 29 de julio de 1988. Serie C No 4, párr.
166.

32
143

65. Este deber incluye obligaciones específicas como la investigación seria de violaciones a

derechos humanos, a fin de identificar a los responsables e imponer las sanciones pertinentes, y

asegurar una adecuada reparación78, deberes que han sido incumplidos por el Estado de Naira,

tanto en el periodo de detención como a partir de la liberación de las hermanas Quispe hasta la

actualidad, como se procederá a analizar.

B.3.1.-De la inexistencia de garantías judiciales indispensables durante la detención de las

hermanas Quispe en 1992

66. Si bien es cierto, esta representación ha demostrado previamente la ilegalidad de la suspensión

de garantías efectuada por Naira79, es importante resaltar que aún si dicha suspensión hubiese sido

legal, la Corte IDH ha establecido que las garantías judiciales indispensables contenidas en los

artículos 7.6 y 25.1 de la CADH, dentro del marco y según los principios del artículo 8 del mismo

instrumento, no son susceptibles de suspensión.

67. En ese sentido, la suspensión de las mencionadas garantías por parte del Estado de Naira

durante el estado de emergencia, contraviene directamente sus obligaciones internacionales

derivadas de la CADH, siendo responsable por las violaciones a los artículos 7.6, 8 y 25 del

mencionado instrumento, que se realizaron durante el periodo de ilegal derogación, en perjuicio

de las hermanas Quispe, las cuales se procederán a demostrar.

78
Supra nota 24, párr. 236.
79
Hechos del caso, párr. 9. Respuesta aclaratoria N° 10

33
143

68. En primer lugar, el artículo 7.6 de la CADH consagra el acceso al procedimiento judicial del

hábeas corpus80, considerado un aspecto específico del derecho a un recurso judicial efectivo

contra actos violatorios de derechos fundamentales81 (artículo 25 de la CADH).

69. Dicho derecho debe ser garantizado por el Estado, incluso en circunstancias excepcionales 82,

por lo tanto, Naira estaba obligada a garantizar el acceso a un recurso judicial efectivo a las

hermanas Quispe, ello dentro de la obligación general de garantizar el libre y pleno ejercicio de

los derechos reconocidos por la CADH a toda persona bajo su jurisdicción83.

70. Sin embargo, el Estado mantuvo a las víctimas por un mes en situación de incomunicación 84,

lo que de acuerdo con el criterio utilizado por este Tribunal en el caso Loayza Tamayo contra Perú,

imposibilitó la interposición de un hábeas corpus que les permitiera recurrir ante un juez o tribunal

competente para que verifique la legalidad de su detención 85, en ese sentido, Naira vulneró los

artículos 7.6 y 25, al igual que el Estado peruano en el caso mencionado.

71. Aunado a ello, los Estados se encuentran obligados a mantener en todo momento la división

de poderes como presupuesto86 del Estado de Derecho87. Al respecto, si bien el Estado de Naira

podría alegar la posibilidad que un tercero hubiese activado algún recurso judicial en favor de las

80
Corte IDH. El hábeas corpus bajo suspensión de garantías (Arts. 27.2; 7.6 y 25 de la CADH). Opinión Consultiva
OC-8/87 del 30 de enero de 1987. Serie. A No. 8, párr. 33
81
Supra nota 77, párr. 91.
82
Corte IDH. Caso Castillo Petruzzi y otros Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 30 de mayo de
1999.Serie C No. 52, párr.186.
83
Corte IDH. Caso Favela Nova Brasília Vs. Brasil. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 16 de febrero de 2017. Serie C No 333, párr. 174.
84
Respuesta aclaratoria N° 77.
85
Corte IDH. Caso Loayza Tamayo Vs. Perú. Fondo. Sentencia de 17 de septiembre de 1997. Serie C No 33, párr. 52
86
Supra nota 80, párr. 24
87
Corte IDH. Garantías judiciales en estados de emergencia (arts. 27.2, 25 y 8 de la CADH. Opinión Consultiva OC-
9/87 DE 6 DE OCTUBRE DE 1987. Serie A No 9, párr. 38.

34
143

hermanas Quispe, es menester precisar que cualquier recurso interpuesto hubiera resultado

ilusorio, puesto que debía ser interpuesto ante los oficiales de la BME, quienes detentaban también

el poder judicial en Warmi, lo que hubiese minado considerablemente su imparcialidad88.

72. En ese sentido, el Estado no ha garantizado el cumplimiento de las reglas del debido proceso

legal89, consagradas en el artículo 8 de la CADH, siendo determinante verificar la garantía de un

juez o tribunal competente independiente e imparcial, presupuesto en cuya ausencia, según el juez

interamericano Sergio García Ramírez, no existe un verdadero proceso sino meramente la

apariencia de tal90.

73. De esta forma, se ha demostrado la responsabilidad internacional de Naira por el

incumplimiento de su obligación de garantizar los derechos contenidos en los artículos 7, 8 y 25

de la CADH en perjuicio de María Elena y Mónica Quispe.

B.3.2.-Sobre la necesidad de analizar la conducta estatal a la luz de la JT

74. Considerando que los hechos del presente caso se enmarcan en un contexto de conflicto armado

que tuvo lugar entre los años 1970 a 1999, resulta pertinente analizar el cumplimiento de las

obligaciones del Estado a la luz de la JT, la cual representa un esfuerzo que deben realizar los

88
Supra nota 82, párr. 130.
89
Supra nota 77, párr. 91.
90
Corte IDH. Voto razonado del Juez Sergio García Ramírez párr. 6 Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela. Excepciones
preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2009. Serie C No 207.

35
143

Estados por construir paz sostenible tras un período de conflicto91, violencia masiva o violación

sistemática de los derechos humanos92, abarcando una variedad de procesos y mecanismos93.

75. Al respecto, internacionalmente se han establecido directrices como los Principios de

Chicago94, o aquellas desarrolladas por voces autorizadas como Juan Méndez95; parámetros que

se subsumen en las obligaciones específicas desarrolladas en el SIDH tales como investigar, juzgar

y sancionar a los responsables de violaciones de derechos humanos; el reconocimiento del derecho

a la verdad de las víctimas y la sociedad y, finalmente, el derecho a ser debidamente reparados.

76. En ese sentido, siendo que todas las obligaciones mencionadas han sido incumplidas en su

totalidad por parte de Naira, resulta responsable internacionalmente por las mismas, como se

demostrará a continuación.

B.3.2.1.-Sobre la vulneración de los artículos 8 y 25 de la CADH y el artículo 7 de la CBDP

en el marco de la JT

77. Considerando que, en el marco de la violencia contra la mujer, el artículo 7 de la CBDP reviste

de alcances adicionales a la obligación de investigar, sancionar y reparar de los Estados96, resulta

91
DE LA CUESTA, J; PEGO OTERO, L & PÉREZ MACHIO, A. “Impulso de la Paz y de la Memoria de las víctimas
del terrorismo”. Editorial Académica Española, Barcelona, 2012. pág. 164.
92
VAN ZYL, P. “Promoviendo la Justicia Transicional en Sociedades Post Conflictos”, Ediciones DCAF, Ginebra,
2005, págs. 47- 49.
93
ONU. Informe del Secretario General “El Estado de Derecho y la justicia en las sociedades que sufren o han sufrido
conflicto”, S/PRST/2004/616, 3 de agosto de 2004, párr. 93
94
NIÑO LOPEZ, L. “Justicia transicional: principios de Chicago comparados al proceso de paz en Colombia”. Revista
Academia & Derecho, Año 7, N° 13, 2016. Universidad Libre Seccional Cúcuta. pág. 149
95
MÉNDEZ, J. “Responsabilización por los Abusos del Pasado”, en: Justicia transicional: Manual para América
Latina, Comisión de Amnistía del Ministerio de Justicia de Brasil; Nueva York: Centro Internacional para la Justicia
Transicional, 2011, págs. 201-203.
96
Supra nota 24, párr. 293.

36
143

sumamente necesario para el presente caso analizar la conducta de Naira de acuerdo a los

parámetros de dicho instrumento.

78. Al respecto, en cuanto a la posibilidad de declarar responsable al Estado por la violación del

artículo 7 de la CBDP, es menester precisar que, si bien dicho instrumento fue ratificado en 1996,

este Tribunal ha establecido en el caso Moiwana contra Suriname, que el incumplimiento del deber

de investigar puede constituir una vulneración continuada97 y permanente en el tiempo, tal como

sucedió en el caso de las hermanas Quispe.

79. En ese sentido, esta representación demostrará que el Estado no solo es responsable por la

violación de los artículos 8 y 25 durante la detención de las hermanas Quispe, sino también luego

de la liberación de las víctimas hasta la actualidad, acarreando además su responsabilidad por la

violación del artículo 7 de la CBDP.

80. Al respecto el Estado ha incumplido su deber de investigar con debida diligencia98, a la luz de

las disposiciones establecidas en la CBDP99, y en virtud a la condición de niñas que tenían las

víctimas cuando fueron violadas durante su detención en marzo de 1992100, en la medida que los

vejámenes sufridos por las mismas nunca han sido investigados de oficio por el Estado, a pesar

que las autoridades estatales pudieron conocer de estos sucesos101.

97
Supra nota 10, párrs. 43 y 141
98
CIDH. Caso Claudia Ivette González y otras Vs. México Informe No. 28/07.Admisibilidad, 9 de marzo de 2007,
párrs. 78; TEDH. Caso de Opuz c. Turquía. Petición 33401/02. Sentencia del 9 de junio de 2009 y Comité de la
CEDAW. Opinión sobre la Comunicación 6/2005, Fatma Yildirim Vs. Austria. Fecha de la Comunicación 21 de julio
de 2004.
99
CIDH. Caso Jessica Lenahan (Gonzales) y otros Vs. Estados Unidos, Informe, No. 80/11. Fondo, 21 de julio de
2011, párrs. 125‐128.
100
CIDH. “Acceso a la justicia para mujeres víctimas de violencia sexual en Mesoamérica”. OEA/ Ser. L/V/II. Doc.
63, 9 de diciembre de 2011. párr. 299
101
Hechos del caso, párr. 27-30 y 34, Respuesta aclaratoria N° 36.

37
143

81. Al respecto, la Corte IDH ha establecido que el deber en análisis no solo abarca la

investigación, sino también la identificación, procesamiento, juicio y, en su caso, la sanción de los

responsables de violaciones a derechos humanos102; asimismo, las investigaciones sobre

violaciones de derechos humanos se deben llevar a cabo con seriedad,103 evitando dilaciones y

entorpecimientos que conduzcan a la impunidad104.

82. Sin embargo, cuando en el año 2015 Killapura denunció los hechos de violencia cometidos en

contra de las hermanas Quispe, la Fiscalía Provincial de Warmi rechazó las denuncias por haberse

vencido el plazo de 15 años105 .

83. Al respecto la Corte IDH ha sido clara al señalar que aquellas disposiciones de prescripción

que impidan la investigación, juzgamiento y sanción de los responsables de violaciones a derechos

humanos tales como la tortura106, son inadmisibles; pues todos los órganos estatales están

sometidos a la CADH, lo cual les obliga a inaplicar normas contrarias al objeto y fin de dicho

instrumento, estando obligados a ejercer ex officio el control de convencionalidad entre las normas

internas y la Convención107.

84. Asimismo, es preciso señalar que, al haber incorporado a las hermanas Quispe de oficio al

PARG, Naira ha impedido de jure la judicialización en sede penal de sus casos, lo que constituye

102
Corte IDH Caso Rodríguez Vera y otros ("Desaparecidos del Palacio de Justicia") Vs. Colombia. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 14 de noviembre de 2014. Serie C No 287, párr. 460
103
Supra nota 10, párrs. 146 y 147.
104
Corte IDH. Caso Bulacio Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 18 de septiembre de 2003.
párr. 115
105
Hechos del caso, párr. 33, Respuesta aclaratoria N°20
106
Corte IDH. Caso Barrios Altos Vs. Perú. Fondo. Sentencia de 14 de marzo de 2001. Serie C No. 75, párr. 259.
107
Supra nota 18, párr. 142.
38
143

una vulneración directa al derecho al acceso a la justicia de ambas, conducente a la impunidad de

los crímenes cometidos en su contra.

85. Finalmente, lejos de cumplir con las obligaciones mencionadas, se ha creado un Comité de

Alto Nivel para explorar la posible reapertura de los casos penales, lo que constituye una medida

dilatoria, puesto que, como ha manifestado la Corte IDH en reiterada jurisprudencia, un Estado no

puede invocar como eximente de su obligación de investigar y sancionar, sentencias emanadas de

procesos que no cumplieron los estándares de la CADH108, y que el principio ne bis in ídem, no

resulta aplicable cuando no hubo la intención real de someter a los responsables a la acción de la

justicia109.

86. Cabe resaltar que el incumplimiento del Estado sobre las mencionadas obligaciones, evidencia

una directa relación con el contexto actual de discriminación estructural y de violencia contra la

mujer110 reinante en Naira, lo que se manifiesta en el hecho que apenas el 15% de las denuncias

presentadas por feminicidios, violencia sexual y física contra mujeres así como por acoso sexual,

terminan con sentencias condenatorias con penas de cárcel efectivas111, ello a pesar de que sólo

durante 2017 se hayan registrado 247 casos de tentativa de feminicidio y 121 casos de

feminicidios112.

108
Corte IDH. Caso Carpio Nicolle y otros Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de
noviembre de 2004. Serie C No. 117, párr.131.
109
Corte IDH. Caso Almonacid Arellano y otros Vs. Chile. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 26 de septiembre de 2006. Serie C No 154, párr. 154.
110
ONU. Asamblea General. "Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer", A/RES/48/104, 20 de
diciembre de 1993, arts. 3 y 4 y CIDH. María Eugenia Morales de Sierra Vs. Guatemala. Informe No. 4/01. Fondo,
19 de enero de 2001, párr. 44.
111
Hechos del caso, párr. 12 y Respuesta aclaratoria Nº 45.
112
Respuesta aclaratoria Nº 23.

39
143

87. Consecuentemente, el Estado no se encuentra cumpliendo con garantizar el acceso a recursos

judiciales adecuados y efectivos para las víctimas y sus familiares113, lo que se refleja en la

ausencia de medidas positivas a favor de aquellas personas en especial situación de

vulnerabilidad114, como lo son las hermanas Quispe, por su condición de mujeres indígenas en

situación de pobreza115.

88. Por todo lo expuesto, ha quedado demostrado que Naira ha incumplido con su obligación de

investigar las violaciones cometidas en perjuicio de las hermanas Quispe, vulnerando

continuadamente su derecho al acceso a la justicia y en consecuencia los artículos 8 y 25 de la

CADH y el 7 de la CBDP.

B.3.2.2.-Sobre la vulneración del derecho a la verdad de las hermanas Quispe

89. Ahora bien, corresponde demostrar la inobservancia del Estado en relación a otra garantía

enmarcada en el proceso de justicia transicional, el derecho a la verdad, el cual ha sido definido

como un derecho de carácter colectivo que permite a la sociedad tener acceso a información

esencial para el desarrollo de los sistemas democráticos116.

113
ONU. Asamblea General. "Intensificación de los esfuerzos para eliminar todas las formas de violencia contra la
mujer". A/RES/63/155, 30 de enero de 2009, párrs. 11, 14, 15 y 16; CIDH, "Acceso a la Justicia para Mujeres Víctimas
de Violencia en las Américas", OEA/Ser.L/V/II, Doc No 68, 20 de enero de 2007, párrs. 123‐216 y CIDH. Caso
12.051, María Da Penha Maia Fernandes Vs. Brasil, Informe No. 54/01. Fondo, 16 de abril de 2001, párrs. 36‐44.
114
ONU. Asamblea General, Consejo de DD. HH, "Acelerar los esfuerzos para eliminar todas las formas de violencia
contra la mujer: garantizar la diligencia debida en la prevención", A/HRC/14/L.9/Rev.1, 16 de junio de 2010, párr.
10; CIDH, "Las Mujeres Frente a la Violencia y la Discriminación Derivadas del Conflicto Armado en Colombia",
OEA/Ser/L/V/II.124/Doc.6, 18 de octubre de 2006, párr. 140 párr. 272 y ONU, Comité para la Eliminación de la
Discriminación contra la Mujer, Recomendación General No 25, "Referente a medidas especiales de carácter
temporal," Doc./CEDAW/C/2004/I/WP.1/Rev.1, 2004, sección II, párr. 12.
115
Respuestas aclaratorias Nº 16 y 17.
116
CIDH. Caso 10.488 Ignacio Ellacuría y Otros Vs. El Salvador. Informe N° 136/99, Fondo, 22 de diciembre de 1999,
párr. 224.

40
143

90. Asimismo, la Corte IDH, en concordancia con el segundo Principio de Chicago117, ha resaltado

que el derecho a la verdad se encuentra subsumido fundamentalmente en el derecho de la víctima

o de sus familiares a obtener de los órganos competentes del Estado el esclarecimiento de los

hechos violatorios y las responsabilidades correspondientes, a través de la investigación y el

juzgamiento que provienen los artículos 8 y 25 de la CADH118.

91. En el caso concreto, Naira, ha creado una CV 17 años después de haberse desinstalado la BME

en Warmi119, excediendo ampliamente el plazo razonable en el cual debió asegurar el mencionado

derecho de las víctimas y sancionar a los eventuales responsables120, vulneración aunada al plazo

prescriptorio previsto todavía por la legislación interna, que impide la determinación de

responsabilidad penal de los autores de violaciones sexuales durante el estado de emergencia.

92. En este sentido, si bien el establecimiento de una CV puede contribuir a la determinación de

responsabilidades institucionales, sociales y políticas, estos mecanismos son organismos

extrajudiciales121, que se crean con el objetivo de esclarecer hechos, causas y consecuencias

relativos a pasadas violaciones de DDHH122; sin embargo, no pueden ser consideradas como un

sustituto adecuado del proceso judicial123, ni tampoco como un sustituto del fuero penal, pues

117
Supra nota 33, pág. 153
118
Supra nota 77 párrs. 181 y 263.
119
Hechos del caso, párr. 34
120
Corte IDH. Caso Gelman Vs. Uruguay. Fondo y Reparaciones Sentencia de 24 de febrero de 2011. Serie C No 221,
párr. 243
121
FREEMAN, Mark, “Truth Commissions and Procedural Fairness”, Cambridge University Press, Nueva York,
2006, pág. 56; HAYNER, Priscilla B. Unspeakable Truths: “Transitional Justice and the Challenge of Truth
Commissions”. 2ª ed., Nueva York, 2010, pág. 67.
122
TEITEL, R. G, “Human Rights in Transition: Transitional Justice Genealogy,” Jornada de DDDH de la Universidad
de Harvard, Massachusetts, 2003, págs. 69-94
123
CIDH, Caso Ignacio Ellacuría, S.J, Segundo Montes, S.J, Armando López, S.J, Ignacio Martín Baró, S.J, Joaquín
López y López, S.J, Juan Ramón Moreno, S.J, Julia Elba Ramos y Celina Mariceth Ramos Vs. El Salvador. Informe
No. 136/99, 1999, párrs. 229-230.

41
143

ambas vías son complementarias entre sí para determinar la verdad 124 y las CV no combaten la

impunidad125.

93. Por otra parte, el mandato específico que se le ha dado a la CV, es investigar el contexto y los

casos de violación de derechos humanos con especial énfasis en los casos de violencia sexual 126,

que según el marco jurídico de Naira solo comprende el feminicidio y la violación sexual127,

cuando la Corte ha dispuesto que aquellos actos que no involucren penetración o incluso contacto

físico alguno128, también pueden constituir violencia sexual; destinando de antemano a la

impunidad las investigaciones que se puedan realizar.

94. Finalmente, la referida CV aún no ha emitido el informe correspondiente hasta la fecha,

manteniéndose vulnerado el derecho a la verdad129 de las hermanas Quispe respecto a la violación

de sus derechos humanos en marzo de 1992, vulnerándose consecuentemente los artículos 8 y 25

de la CADH por parte de Naira.

B.3.2.3.-Sobre la falta de reparaciones debidas a las hermanas Quispe

95. En el caso concreto, han transcurrido 25 años desde que se vulneraron los derechos humanos

de ambas víctimas y si bien el Estado se comprometió a efectuar una compensación administrativa

124
Corte IDH. Caso Zambrano Veléz y otros Vs. Ecuador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de julio de
2007. Serie C No 166. párr. 128
125
Ibídem.
126
Respuesta aclaratoria Nº 65.
127
Hechos del caso, párr. 14
128
Supra nota 40, párr. 109
129
ONU. Asamblea General “Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones de las
normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener
reparaciones”, A/RES/60/147, 16 de diciembre de 2005. Principio y directriz I

42
143

a las hermanas Quispe, dicha obligación sigue encontrándose incumplida, ya que ni el PARG ni el

Fondo Especial para Reparaciones se han implementado hasta la fecha130.

96. Por otra parte, la Corte IDH ha señalado que este tipo de reparaciones 131 no pueden generar

una obstrucción a la posibilidad que las víctimas, de conformidad a los derechos a las garantías y

protección judiciales, interpongan acciones civiles en reclamo de justicia, por lo que, de no

permitirse una acción judicial civil, el Estado puede estar negando de facto la reparación132.

97. Dicho esto, la inscripción de oficio de las hermanas Quispe en el PARG les impedirá demandar

a sus vulneradores a través de un proceso judicial ordinario, siendo entonces que la naturaleza del

PARG diseñado por Naira es contraria a los estándares establecidos por este Tribunal.

98. Por lo anteriormente expuesto, el Estado no ha cumplido con sus obligaciones internacionales

en el marco de la JT en relación con las hermanas Quispe, vulnerando sus derechos al acceso a la

justicia, a la verdad y a recibir una debida reparación por las violaciones de derechos humanos que

sufrieron, debiendo ser declarado responsable por la violación a los artículos 8 y 25 de la CADH

y el artículo 7 de la CBDP.

VI.-PETITORIO

99. Por los argumentos de hecho y derecho expuestos, se solicita a la Honorable Corte

Interamericana de Derechos Humanos, desestime la excepción preliminar por ratione temporis y,

en su conocimiento del caso, declare la responsabilidad internacional del Estado de Naira por la

violación de los siguientes artículos de la Convención Americana de Derechos Humanos: 4; 5; 6;

130
Respuesta aclaratoria N°66
131
DE GREIFF, Pablo, Comisión de Amnistía del Ministerio de Justicia de Brasil; Nueva York: Centro Internacional
para la Justicia Transicional, 2011, pág. 409.
132
Supra nota 3, párr. 190.

43
143

7; 8, y 25 en relación al art. 1.1 del mismo instrumento, así como el artículo 7 de la Convención

Belém Do Pará en perjuicio de Mónica Quispe y María Elena Quispe; en consecuencia:

100. Al amparo del artículo 63.1 de la CADH, este Tribunal deberá dictar las siguientes medidas

de reparación: (i) medidas de satisfacción, se ordene a Naira realizar un evento en el que se pida

disculpas públicas a las víctimas, asimismo investigar penalmente a todos los responsables de las

violaciones cometidas en perjuicio de las hermanas Quispe; (ii) garantías de no repetición, se

ordene a Naira subordinar sus políticas respecto a una perspectiva de género, conforme a los

estándares internacionales sobre derechos humanos y velar por el cabal cumplimiento de toda las

normativas ya existentes en Naira respecto a la lucha contra la violencia hacia la mujer y si es

preciso modificar las mismas para una mayor eficacia.; (iii) indemnización compensatoria, se

ordene a Naira pagar a todas las víctimas del presente caso la indemnización que este Tribunal

considere pertinente.

44

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