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Cenaculo HMD

Este documento presenta varias oraciones y lecturas para rezar el Santo Rosario, incluyendo oraciones introductorias, el Credo, meditaciones sobre los misterios gozosos, dolorosos, luminosos y gloriosos, y oraciones finales. Propone rezar el Rosario como una forma de unirse a Dios y a la Virgen María a través de la oración y la meditación.

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Cenaculo HMD

Este documento presenta varias oraciones y lecturas para rezar el Santo Rosario, incluyendo oraciones introductorias, el Credo, meditaciones sobre los misterios gozosos, dolorosos, luminosos y gloriosos, y oraciones finales. Propone rezar el Rosario como una forma de unirse a Dios y a la Virgen María a través de la oración y la meditación.

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Este es el 1er.

paso en el camino de la
persistencia.
Si esto hacen, si así oran, el Padre, por amor a
mí, derramará, sobre ustedes, el Espíritu Santo
y, el Espíritu Santo los guiará, impulsándolos a
ser oración.
Esto es: a llenarse de Dios; a ser santos y a
llegar a ser, como es el Padre, por participación
de su esencia: santos y perfectos, lo cual no es
más que posesión del que Es. (Acta 125)
El Rosario es la rienda con la que María, la
Inmaculada Concepción y siempre Virgen,
conduce a mí los hogares, los pueblos, las
familias y los hombres como unidad y como
integrantes de una colectividad. El Rosario es la
rienda de amor con la que María los une y los
conduce a Dios. (Acta 185)

2
OREMOS EL SANTO ROSARIO

1. Oraciones introductorias
2. Acto de contrición
3. Credo
4. 1 Padrenuestro 3 Ave Marías y 1 Gloria.
(En honor a la Trinidad)
5. Meditación de los misterios (Gozosos,
Luminosos, Dolorosos y Gloriosos)
6. Salve (Dios te salve Reina y Madre)
7. Padre Nuestro, Ave María y Gloria, (por las
intenciones del Santo Padre)
8. Ángelus
9. Lectura de la Palabra
10. Lectura de la lección
11. Consagración

1. (Introductorias Todos los días)

Señora y Madre nuestra, María, la Inmaculada


Concepción, te suplicamos que intercedas por
nosotros ante el Santo de los santos, la
Trinidad Santísima, para que nos de fervor y
corazón dispuesto a las inspiraciones y gracias
del Espíritu Santo.

Todo por los méritos de la Sangre de Cristo, el


Cordero de Dios que quita los pecados del
mundo; en su Nombre; por la acción del
3
Espíritu Santo y por tu entrega y oración. Amén.
(Acta 73)

Madre y Señora: en tus manos ponemos el


Rosario. Reza por nosotros el Rosario.
Llévanos a Dios. Únenos. Danos el amor.
Danos la paz. Amén (Acta 189)

Espíritu Santo bendito: penetra profundamente


en mí, para hacer una nueva creación. Amén.
(Acta 94)

Dios padre,
Dios hijo,
Dios espíritu santo,
Santísima trinidad:
Penetra en el secreto de cada uno de los cuatro
elementos que integran la creación y riega en
sus más pequeñas, simples y elementales
partes, la sangre de Jesucristo, el cordero de
Dios que quita los pecados del mundo; el
aliento vivo del espíritu santo que todo lo
transforma y la mirada del padre omnipotente,
que todo lo crea y ha creado; para hacer una
nueva creación. Llénanos de amor con tu
poder. Crea un nuevo universo; un mundo
nuevo y un nuevo corazón para los hombres.
Amen, amen, amen. (Acta 108)

4
(Lunes, Reparación por las familias)

Jesús, María y José, Sacratísima Familia:


Limpien nuestros ojos,
Limpien nuestras mentes.
Jesús, María y José, Sacratísima Familia:
dispóngannos a orar.
Jesús, María y José, Sacratísima Familia:
Oren intercediendo por nosotros.
Amén, amén, amén. (Acta 125)

(Martes, reparación por los niños abortados


y los niños maltratados, abusados, etc.)

Divino Niño Jesús: te pido que crezcas en mí.


Amén. (Actas 1.116)

(Miércoles, por intercesión de san José


reaparición por los jóvenes)

San José: une tu súplica a la nuestra.


San José: ora por nosotros.
San José: ruega por nosotros. (Acta 125)

San José, varón prudente y justo: sé mi


acompañante permanente y fiel. Amén.
(Acta 1.607)
5
(Jueves reparación por los sacerdotes y los
ultrajes contra la santa eucaristía)

Buen pastor:
Te adoro, te bendigo, te glorifico.
Tu sabes amadísimo Señor, el sitio exacto
donde está la oveja extraviada del redil y las
circunstancias en que esta.
Tu que tienes poder y misericordia ten
compasión y sal a su rescate.
No la dejes perdida ni la dejes enferma.
Sálvala, te lo ruego. Amen.

(Viernes reparación por todo el dolor


causado al sagrado corazón de Jesús a
causa de todos los pecados de los hombres)

Dios mío: limpia mi corazón para que hoy día,


haga tu voluntad y esté contigo. Amén. (Acta
154)

(Sábado reparación por todo el dolor


causado al corazón inmaculado de María)

Madre mía: te ruego humildemente que


interceda por mi ante tu santísimo hijo, como lo
hiciste en Cana de Galilea.
Ruégale, señora y Madre mía, para que el
señor me convierta.
6
Yo pongo en tus manos mi voluntad, mi
libertad, todo lo que tengo y todo lo que soy,
para que Tú, ofreciéndole, todo esto, como
tuyo, le ruegues, de tu parte, que me limpie y
me salve del pecado, que es mi mayor miseria.
Amén.

(Domingo en honor a la santísima Trinidad,


pidiendo la bendición sobre toda la
creación)

Oh Dios, padre, hijo y espíritu santo:


Te adoramos. Te bendecimos. Te glorificamos.
Toma posesión de nosotros.
Bendícenos. Llénanos de ti.
Posesiónate de cada uno de nuestros hogares
y familias; de nuestras ciudades y de nuestra
patria.
Bendícelos, llénalos de ti.
Amén, amén, amén.

2. Oración de perdón

Dios de la misericordia y del perdón: ten


compasión de mí. Tú eres el agua viva que
santifica y perfecciona, lléname de ti. Destruye
mi maldad con tu pureza; fortalece mis
debilidades con tu gracia; transfórmame con tu
7
poder. Yo no puedo ser perfecto sin tu ayuda;
tú no puedes perfeccionarme sin mi voluntad no
por falta de poder, sino por exceso de
misericordia. Dios mío: te doy mi voluntad para
que tú me perfecciones. Hazlo ahora, Señor.
Destruye mi maldad. Lléname de ti, ahora y
aquí, Dios y Señor mío. Amén. (Acta 721)

Madre de la misericordia, ¡Madre buena! tú que


trajiste al Salvador al mundo, eres Madre y
Reina de éste suelo, como lo eres de nosotros
en el cielo. Bendice con tu amor estas comarcas
y estas gentes creyentes y también a los
confusos que desdeñan tu amor y no te aman.
Madre, Madre santa, danos la paz. Y danos el
amor. Danos al Padre y al Hijo y al Espíritu.
Danos, danos con tu gracia, la gracia de ser
santos, la gracia de ser buenos. Amén. (Acta 31)

3. Credo

Creo en el que Es.


Creo en el Padre.
Creo en el Hijo.
Creo en el Espíritu Santo.
Creo en la Santísima Trinidad.
Creo en María Santísima, la Inmaculada
Concepción.

8
Creo en la Santa Madre Iglesia católica,
apostólica.
Creo en la vida eterna.
Creo y confieso el señorío de Jesucristo, mi
Dios y mi Señor.
Creo en la derrota de Satanás, el enemigo
malo.
Creo y confieso su impotencia y destrucción.
Creo que el poderío de su reino ha terminado;
por obra y gracia del que Es, del Santo de los
santos, Dios, el Uno y Trino, el Padre, Amor,
Misericordia, Verdad y Vida.
Creo en la asistencia de los ángeles.
Creo en la permanente oración, asistencia y
protección de María la Inmaculada Concepción,
en cuya hora vivimos. Amén. (Acta 106)

MISTERIOS GOZOSOS
(lunes y sábado)

1. LA ANUNCIACIÓN DEL ARCÁNGEL SAN


GABRIEL A MARÍA SANTÍSIMA Y LA
ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS

Y entrando, le dijo: _Alégrate, llena de gracia, el


Señor está, contigo. El ángel le dijo: No temas,
María, porque has hallado gracia delante de
9
Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a
luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
(Lc. 1, 28. 30-31) Palabra de Dios.

El Salvador quiere ser recibido de modo


individual en cada criatura -hombre o mujer- de
la especie humana. En idéntica forma quiere
ser vivido y dado por cada criatura.
Para eso quiere encarnarse en cada virgen a fin
de que la salvación que Él da sea individual y
partiendo de cada individuo llegue a la totalidad
de los hombres y de las mujeres salidos de sus
manos. Esto es: a la humanidad entera.
(Acta 565)

Oración final:
Señor mío y Dios mío:
abre todo en mí, para recibirte a ti.
Enraízate en mí, para vivirte a ti.
Crece en mí, para darte a ti.
Dios mío: lléname de ti.
Vive en mí. Muéstrate en mí.
Amén, amén, amén. (Acta 236)

2. LA VISITA DE MARÍA SANTÍSIMA A SU


PRIMA SANTA ISABEL
10
Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo
de María, saltó de gozo el niño en su seno, e
Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y
exclamando con gran voz, dijo: “Bendita tú
entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno.
(Lc 1, 41- 42). Palabra de Dios.

Que María, la Inmaculada Concepción, Nuestra


Señora de la Alianza, no se canse de recorrer
en visita personal de amor y de servicio, como
a Isabel, su prima, nuestras vidas, ambientes y
países, para enseñarnos a recibir, vivir y dar al
Salvador, que ella recibe, vive y da, por gracia
excepcional del Uno y Trino. (Acta 140)

Oración final:
Dios mío:
ayúdame a preparar mi corazón
para que tú llegues a él, entres en él
y lo transformes. Señor lléname de ti.
Conviérteme. Haz de mi una nueva criatura,
para ti. Amén (Acta 209)

Madre: ¡ayúdame!
Madre: libérame más,
con el poder y con la gracia de Dios.
Madre: llévame a Dios. Amén.
(Acta 320)

11
3. NACIMIENTO DEL NIÑO JESÚS EN
BELÉN

Y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en


pañales y le acostó en un pesebre, porque no
tenían sitio en el alojamiento. (Lc 2, 7)
Palabra de Dios.

La encarnación y el nacimiento de Jesucristo,


son actos supremos del amor de DIOS-AMOR,
para la salvación de ustedes.
A partir de entonces no están solos. DIOS está
con ustedes y estará para siempre. (Acta 578)

Todos sean benditos con las fecundas


bendiciones de mi Infancia Inmaculada y de los
corazones purísimos mío y de mi madre.
Así es y así será. (Acta 723)

Oración final:
Divino Niño Jesús: te pido que
crezcas en mí. (Acta 1.116)

4. LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS EN


TEMPLO
12
Cuando se cumplieron los días de la
purificación de ellos, según la Ley de Moisés,
llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al
Señor, como está escrito en la Ley del Señor:
Todo varón primogénito será consagrado al
Señor. (Lc 2, 22- 23) Palabra de Dios.

Simeón y Ana… reconocieron a Dios, en el


Niño desvalido e insignificante en apariencias,
que ella llevó a presentar en el Templo. Por eso
lo adoraron”. (Acta 1.219)

Oración final:
Dios mío: lléname de ti. Dame la gracia
de mirarme a mí y de mirar al mundo
y a todos mis hermanos, a través de ti y
sólo con tu luz. Señor: lléname de ti.
Dame tu amor, tu luz, tu paz y tu justicia. Amén.
(Acta 210)

Madre: ayúdame.
Madre: líbrame con el poder y
con la gracia de DIOS
Madre: llévame a DIOS. Amén. (Acta 320)

5. LA PÉRDIDA Y HALLAZGO DEL NIÑO


JESÚS EN EL TEMPLO
13
Y sucedió que, al cabo de tres días, le
encontraron en el Templo sentado en medio de
los maestros, escuchándoles y preguntándoles.
(Lc 2, 46). Palabra de Dios.

¿Dónde fue encontrado Jesucristo cuando se


perdió siendo niño? ¿No fue en el templo?
María Santísima es el templo donde se puede
encontrar y reencontrar a Jesucristo. (Acta 583)

Oración final:
Dios mío: danos la gracia de encontrarte
en el Santuario del Corazón Inmaculado de
María Santísima; la Inmaculada Concepción
y siempre Virgen. Amén (Acta 583)

MISTERIOS LUMINOSOS.
(jueves)

1. EL BAUTISMO DEL SEÑOR EN EL RÍO


JORDÁN

Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en


esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de
Dios que bajaba en forma de paloma y venía
14
sobre Él. (Mt 3, 16) Palabra de Dios.

Pídanme que les de la gracia para entender,


vivir y practicar el Sacramento del Bautismo,
que es el medio creado por Dios, para ser
sagrario vivo para albergar en ustedes a
Jesucristo, como la Santísima Virgen.
(Acta 1.333)

Oración final:
Dios mío: dame toda la luz y fuerza de tu
Espíritu, para entender, vivir y practicar,
estos maravillosos designios de tu voluntad.
Para ser cristiano y para vivir como tu hijo.
Amén, amén, amén. (Acta 289)

2. AUTOREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS


BODAS DE CANÁ

Y no tenían vino, porque se había acabado el


vino de la boda. Le dice a Jesús su Madre: _No
tienen vino. Jesús le responde: ¿Qué tengo yo
contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.
Dice su Madre a los sirvientes: Haced lo que Él
os diga. (Jn 2, 3-5) Palabra de Dios.

La Santísima Virgen todo lo conoce: el pecado


15
de ustedes y la cólera de Dios. Como en las
bodas de Cana de Galilea, ella está suplicante,
entre Dios y ustedes. A Dios clama
misericordia. A ustedes prudencia. Escúchenla.
(Acta 523)

Yo siempre estoy de regreso hacia ustedes;


porque ella me lo ruega sin descansos y, como
en las bodas de Caná, ella me convence con su
amorosa mansedumbre. (Acta 31)

Oración final:
Dios mío: me pongo en tus manos
y descanso en el corazón de María
bajo su amparo. Amén. (Acta 178)

3. EL ANUNCIO DEL REINO DE LOS CIELOS


INVITANDO A LA CONVERSIÓN

Después que Juan fue entregado, marchó


Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva
de Dios: el tiempo se ha cumplido y el Reino de
Dios está cerca, convertíos y creed en la Buena
Nueva. (Mc 1, 14-15). Palabra de Dios.

Convertirse es dejarse llenar de Dios. Es abrirle


las puertas a Jesucristo y dejarlo entrar en
16
ustedes; para que Él viva en ustedes y
gobernando sus vidas, salga de ustedes a
gobernar el mundo. (Acta 1.042).

Oración final:
Dios mío: hazme luz y sal sobre la tierra.
Que sea fermento vivo y ahora de tu Reino.
Semilla viva de tu Resurrección.
Ángel de luz; presente de tu amor;
verdad de tu misterio. Amén. (Acta 208)

4. LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS EN EL
MONTE TABOR

Sucedió que unos ocho días después de estas


palabras, tomo consigo a Pedro, Juan y
Santiago, y subió al monte a orar. Y sucedió
que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se
mudó, y sus vestidos eran de una blancura
fulgurante. (Lc. 9, 28-29) Palabra de Dios.

Por tanto, pídanle a Dios que les dé la humildad


y la prudencia de ser humildes y prudentes.
Si así obran y me dejan hacer según mi
voluntad, aportándome la voluntad de ustedes,
serán testigos fieles y asombrados como los
tres discípulos y apóstoles en el día de mi
transfiguración en el Tabor. (Acta 1.581)

17
Solamente en la cruz, sobre ella, o junto a ella,
hay transfiguración y hombres y mujeres
hechos santos por la transfiguración que hace
el reflejo del Santo sobre ustedes.
Quien quiera de verdad seguir en pos de mí no
podrá hacerlo sin tomar su cruz con alegría.
Alégrense de ser pequeños.
Alégrense de tener una cruz.
Alégrense de ser mis Evangelios. (Acta 70)

Oración final:
Señor mío y Dios mío:
quiero ser testigo de un Dios
tan grande y tan bueno como tú.
Dame la fuerza de tu Espíritu,
para testificarte con mi vida.
Con todo lo que tengo.
Con todo lo que soy.
Amén, amén, amén. (Acta 275)

5. LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA

Tomó pan, y, dando gracias, lo partió y se lo dio


diciendo: Esto es mi cuerpo, que será
entregado por ustedes; hagan esto en memoria
mía. Hizo lo mismo con la copa después de
cenar, diciendo: Esta copa es la alianza nueva
sellada con mi sangre, que es derramada por
ustedes. (Lc. 22, 19-20) Palabra de Dios.
18
Cuando ustedes estén ante la santísima
Eucaristía, anonádense. Crean que Dios está
presente. De hoy en adelante, al acercarse a su
Presencia, anonádense; pues no están ante
algo que es materia; sino ante alguien que es
Dios, en la persona de Jesucristo, el Salvador
resucitado.
Clamen con humildad y con prudencia, al
Espíritu Santo, que les de la gracia de ser
adoradores de la santísima Eucaristía.
(Acta 447)

Adora la santísima Eucaristía; porque es


presencia real del Altísimo.
Si ustedes fueran vírgenes, según mis
enseñanzas, al mirar la sagrada Hostia, no
verían la materia de que está hecha; pues ella
deja de ser tal, para volverse Espíritu, por la
presencia amorosa de tu amadísimo Señor
Jesucristo, quien la absorbe. Y, como el
Espíritu es invisible, ustedes no verían sino la
transparencia o pureza de su esencia que, para
ustedes no es visible. (Acta 447)

Oración final:
Dios mío:
te adoramos, te bendecimos, te alabamos.
Danos humildad, danos misericordia,
danos mansedumbre.
19
Sé bendito, alabado y adorado,
ahora y siempre, como fue en el principio,
como es y cómo será. Amén. (Acta 706)
MISTERIOS DOLOROSOS
(martes y viernes)

1. LA ORACIÓN DEL SEÑOR EN EL


HUERTO DE LOS OLIVOS

Y sumido en agonía, insistía más en su oración.


Su sudor se hizo como gotas espesas de
sangre que caían en tierra. (Lc. 22, 44-45).
Palabra de Dios.

A nadie que tenga una copa - que se asemeje a


la mía del Huerto– le abandono. Yo estoy con
él, y antes que él, Soy Yo quien bebe de su
cáliz, para hacerlo dulce. (Acta +6+6+6)

Fíjate en la noche del Huerto: ¡qué cáliz tan


amargo y qué soledad tan infinita! Qué
inexplicable e inmensamente grande ha sido y
es el peso y el riesgo de la prueba, en los
caminos de mi gracia.
“El Reino” no es barato; cuesta caro,
sumamente caro, precio de sangre, de cruz, de
entrega absoluta y total, esto es, de muerte.
Hijo: pero solo así se logra merecer y él es
seguro. (Acta 79)
20
Oración final:
DIOS mío: no me dejes caer en tentación.
Dame tu luz. Apártame del malo, tu enemigo.
Lléname de ti. Búscame. Protégeme.
Sálvame, Señor. Amén. (Acta 467)

Dios mío: humildemente te lo ruego:


líbrame del temor, de la angustia,
de la soledad y la mentira.
Amén (Acta 611)

2. LA FLAGELACIÓN DE JESÚS

Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle.


(Jn. 19,1). Palabra de Dios.

El viacrucis sigue lento, doloroso, cruel… En Mí


está el peso y la suciedad abominable de todos
los pecados de los hombres. No hay parte de
mi piel que no esté envilecida y desgarrada. Me
azotaron, me hirieron, me escupieron… ¿Qué
no han hecho Conmigo mis hermanos por el
gran pecado de amarlos, como los amo?
(Acta 579)

Oración final:
21
Aquí estoy Jesús. No me desampares.
Mírame y lléname de ti.
Purifica mi sangre con tu Sangre.
Alimenta mis debilidades con tu Espíritu
y dame la gracia de vivir tu voluntad
en todo tiempo y de bendecirte.
Amén. (Acta 989)

Padre bueno, Padre mío,


Padre todopoderoso y eterno:
dame fortaleza para resistir a las tentaciones,
de defenderme de mis calumniadores.
Ayúdame a tener el coraje de bendecirlos
y la sabiduría de agradecerte
el honor que me das de soportar
con Cristo las injusticias. Para eso, dame,
Señor, el Espíritu Santo. Te lo pido en el
Nombre de Jesucristo mi Señor. Amén.
(Acta 642)

3. CORONACIÓN DE ESPINAS

Le desnudaron y le echaron encima un


manto de púrpura; y, trenzando una corona
de espinas se la pusieron sobre su cabeza
y en su mano derecha una caña; y
doblando la rodilla delante de Él, le hacían
burla diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos!
22
(Mt 27, 28-29) Palabra de Dios.

Inclinen la cabeza y bendigan el absurdo,


ostensible, como a una cruz rodeada de
espinas dolorosas. Besen las espinas y, en
lugar de la herida que producen al pisarlas,
sentirán las rosas que brotan entre ellas. (Acta
112)

Oración final:
Señor, Amado mío:
haz que yo sea perseverante.
Haz que yo sea mansa y humilde como tú.
Dame fuerzas para soportar, amar y perdonar.
Enséñame a olvidar las ofensas
y a bendecir a los que me ofenden.
Señor, Amado mío: dame tu paz y tu alegría.
Ayúdame en las pruebas y en las tentaciones.
Ayúdame a vencerlas y a vencerme.
Haz de mí una creatura mansa, humilde
y amorosa. Ayúdame para que yo sea santa
y sea perfecta como el Padre
que tengo en las alturas. Amén. (Acta 551)

4. JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS


HACIA EL CALVARIO

Y Él cargando con su cruz, salió hacia el lugar


llamado Calvario, que en hebreo se llama
23
Gólgota. (Jn. 19, 17). Palabra de Dios.

Sigan con la cruz que yo les mando: la de


amor. El amor es la cruz que para ustedes
quiero. (Acta 94)

Para ser mansos y humildes del corazón el


secreto es: niéguense a sí mismo, tomen su
cruz (acepten sus pruebas, bendíganlas) y
síganme. Este secreto no tiene alternativas.
(Acta 863)

Oración final:
Señor: toma mis manos y guíame.
Toma mi corazón y llénalo. En mis caídas
levántame. En mis incertidumbres anímame.
En todo instante llámame y mándame ir a ti.
Amén, amén, amén. (Acta 365)

Dios mío:
en mis caídas, apiádate de mí.
Si no me levanto y voy a ti,
por temor o por vergüenza,
tú Señor, ven a mí, con tu misericordia.
Levántame, límpiame, libérame.
Resucítame con tu misericordia.
Santifícame con tu presencia.
24
Sálvame con tu amor.
Libérame de tu justicia.
Amén. (Acta 256)

5. LA CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

Llegados al lugar llamado Calvario, le


crucificaron allí a Él y a los malhechores, uno a
la derecha y otro a la izquierda. Era ya cerca de
la hora sexta, cuando al eclipsarse el sol, hubo
oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora
nona. El velo del Santuario se rasgó por medio
y Jesús, dando un fuerte grito dijo: “Padre, en
tus manos pongo mi espíritu y, dicho esto,
expiró. (Lc. 23, 33. 44-46) Palabra de Dios.

La pasión y muerte de Jesucristo, el Salvador,


son el acto supremo del amor de DIOS, a
través del cual, todo el amor de DIOS-Amor,
se riega para el hombre. (Acta 578)

Contemplar al crucifijo, es observar el amor de


Dios en el misterio elocuente de la entrega.
Por eso, quien, humillándose adora ese
misterio y lo contempla, se convierte en amor:
25
ama.
Amar es entregarse para acoger. (Acta 796)

Oración final:
Jesucristo: enséñame a morir contigo;
para resucitar contigo.
Dame humildad, dame amor.
Ayúdame a ser virgen. Amén. (Acta 577)

O bien:
Dios y Señor mío: dame la gracia
de dejarte hacer en mí.
Dame tu Espíritu para no hacer más
que lo que tú quieres que yo haga,
aunque crea que haciendo más
lo hago mejor y más te sirvo.
Enséñame a callar para que hables tú.
Enséñame a morir para que sólo tú seas en mí.
Señor: haz de mí, una copia de María.
Amén, amén, amén. (Acta 265).

MISTERIOS GLORIOSOS
(miércoles – Domingo)

1. LA TRIUNFANTE RESURRECCIÓN DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

Pero él les dice: “No os asustéis. Buscáis a


Jesús de Nazaret, el Crucificado; ha resucitado,
26
no está aquí. Ved el lugar donde le pusieron”.
(Mc 16,6) Palabra de Dios.

Hoy disfruten la alegría de la resurrección de


Jesucristo.
¡Alégrense! ¡Alégrense! ¡Alégrense!
Regocíjense. Vivan y transmitan alegría.
Que quien los mire y los observe, sienta el
deseo de identificarse con Jesucristo; porque,
Él es la propuesta encarnada de la felicidad y la
alegría de Dios.
Que hoy brille para toda la luz de mi esperanza,
mi amor y mi consuelo, porque el Señor soy yo
y yo les basto. (Acta 1.511)

Oración final:
Señor:
que tu resurrección sea nuestra resurrección.
Señor: resucítanos con tu resurrección,
del pecado que es nuestra verdadera muerte.
Danos el Espíritu Santo,
para crecer y permanecer en ti,
como nuestro verdadero Pan de cada día.
Amén. (Acta 382)

O bien:
Jesús resucitado:
hazme tu resurrección.
27
Jesús resucitado:
resucítame, para ser resurrección.
Jesús resucitado:
que no demuestre,
que sea viviendo tu resurrección,
para los otros. Amén. (Acta 203)

2. LA ASCENSIÓN DE NUESTRO SEÑOR


JESUCRISTO AL CIELO

Los sacó hasta cerca de Betania y, alzando sus


manos, los bendijo, se separó de ellos y subió al
cielo. (Lc 24, 50-51) ...y se sentó a la diestra de
Dios. (Mc 16,19) Palabra de Dios.

Sólo se está en Dios cuando Dios está, y


cuando Dios está, en Él, se crece. Esto es
ascender, subir a Él, o subir al Cielo, que es
igual.
Sólo la misericordia de Dios puede rescatar al
hombre y retornarlo a Él.
Subir al cielo es penetrar en Dios, porque Dios
entra en la creatura y la posee. (Acta 323)

Oración:
28
Dios mío: ayúdame a ser limpio.
Ayúdame a ser libre de todo
lo que no te pertenece.
Ayúdame a ser virgen.
Ayúdame a ser inocente.
Ayúdame a subir a ti para
que tú desciendas a mí.
Ven Señor, ven.
Amén, amén, amén. (Acta 420)

O bien:
Dios mío y Señor mío:
dame el Pan de este día con tu Cuerpo;
dame la luz, la fuerza y la alegría
con el Espíritu Santo y la plenitud
con la presencia del Padre.
Señor mío y Dios mío: dame la gracia de vivir
con gracia en este día, como si fuera el último.
Y si lo fuera, dame la gracia de encontrarte,
como al refugio final. Amén. (Acta 621)

3. LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO


SOBRE MARÍA SANTÍSIMA Y LOS
APÓSTOLES

“Se les aparecieron unas lenguas como de


fuego que se repartieron y se posaron sobre
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cada uno de ellos; quedando todos llenos del
Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras
lenguas, según el Espíritu les concedía
expresarse”.
(Hch. 2, 3-4) Palabra de Dios.

Pentecostés es la venida del Espíritu Santo al


espíritu del hombre para darle luces y avivar en
él, la vida del que es el Camino, la
Resurrección, la Verdad y la Vida.
Pentecostés no se da y el Espíritu Santo no
llega a donde hay dispersión, ruido y suciedad.
El Espíritu Santo es dado a los espíritus limpios
y libres de todo lo que no es de Dios.
Esto es, a los espíritus vírgenes. Por eso fue
dado a los apóstoles que estaban unidos y
reunidos en torno de María Santísima, la
Inmaculada Concepción y siempre Virgen,
Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
(Acta 527).

Oración final:
Dios mío: no te apartes de mí. Lléname de ti.
Dame el Espíritu Santo, Padre y Señor mío:
así te lo pido, en nombre de Jesucristo,
el Salvador resucitado.
Así te lo pido, uniendo mi oración
a la oración de María, la Inmaculada
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Concepción y siempre Virgen. Amén, amén,
amén. (Acta 229)

O bien:
Dios mío: dame más luz;
dame más gracias.
Dame el Espíritu Santo,
para hacer tu voluntad.
Amén (Acta 234)

O bien:
Espíritu Santo bendito:
penetra profundamente en mí,
para hacer una nueva creación.
Amén. (Acta 461)

4. LA ASUNCIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA


EN CUERPO Y ALMA AL CIELO

Toda espléndida, la hija del rey, va adentro, con


vestidos en oro recamados; con sus brocados
es llevada ante el rey.” (Salmo 45, 14) Palabra
de Dios.

María Santísima, la Inmaculada Concepción y


siempre Virgen, siempre estuvo en Dios. Por
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una gracia de excepción, única e insólita, no fue
alcanzada por el pecado original. Por eso es la
Inmaculada Concepción.
Por ser Virgen, siempre Dios estuvo en ella.
Ella no es Dios.  Ella no podía elevarse en
Dios.  Pero Dios en Ella, si pudo elevarla;
porque para Dios nada es imposible.
María Santísima, la Inmaculada Concepción y
siempre Virgen, por la acción y la presencia de
Dios en ella, está en el Cielo o sea en Dios, en
cuerpo y alma, como en su tránsito humano,
por la tierra.
Esto, que para ustedes es incomprensible, para
Dios es real y, en Él, es cierto.
María Santísima, la Inmaculada Concepción y
siempre Virgen, está viva, en cuerpo y alma,
aquí y ahora; porque en Dios y para Dios nada
es imposible.
Crean. Crean. Crean.
Crean esto. Créanlo y confiésenlo.
Subir al cielo es penetrar en Dios, porque Dios
entra en la creatura y la posee.
La salvación completa se da cuando el hombre
regresa, en el estado de plenitud individual, a
Dios, para el cual fue creado en cuerpo y alma.
(Acta 323).

Oración final:
Dios mío: danos amor,
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para amar a la que amas;
para amarte, en ella,
con el amor con que tú la amas a ella
y, ella, te ama a ti. Amén. (Acta 250)

O bien:
Madre mía: adoro en ti
al salvador presente en ti.
Amén. (Acta 492)

5. LA CORONACIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA


COMO REINA UNIVERSAL DE TODO LO
CREADO.

Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer,


vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una
corona de doce estrellas sobre la cabeza”.
(Ap. 12,1). Palabra de Dios.

María Santísima, la Inmaculada Concepción y


siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para
ustedes, es Señora y Reina de ustedes, por el
querer y acción de Dios… Acogerse a la
maternidad de María Santísima, es señal de
seguridad en el camino de salvación… Ámenla.
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Acójanse a ella. Ella los lleva a Jesucristo.
Jesucristo los lleva al Padre. Esto es verdad.
Alégrense. No anden tristes, como huérfanos.
(Acta 547)

La Santísima Virgen fue coronada Reina de


todo lo creado, por la virginidad y el amor. La
Coronación de la Santísima Virgen es un honor
concedido por la Santísima Trinidad, el cual la
dignifica. La dignificación de la Santísima
Virgen dignifica al género humano. (Acta 609)

Oración final:
Dios mío: dame la gracia de acoger a la
Santísima Virgen, como Madre, Maestra y
Modelo para mí.
Dame la gracia de acogerme
a su custodia y enseñanzas.
Y dame el Espíritu Santo, para que, Él,
me de la gracia de ser como es ella:
virgen, perfecto, humilde y lleno de tu amor.
Amén. (Acta 714)

Ángelus

El ángel del Señor anunció a María.


Y ella concibió por obra y gracia del
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Espíritu Santo.
¡Bendita es, alabada es!
Llena es de todas las gracias del que Es.
Honrémosla, amémosla, bendigámosla e
imitémosla. Digna es de alabanza y bendición.
AVE MARÍA
He aquí la Esclava del Señor.

Que en mí se haga según tu palabra.

Ella es entrega y sumisión, por amor a Dios;


porque ella es santa, santa, santa en el que es
por sí tres veces Santo.

Alabémosla, bendigámosla, honrémosla e


imitémosla.

AVE MARÍA

Y el Verbo de Dios se hizo carne.

Y habitó entre nosotros.

Sí, el Verbo de Dios, que es el mismo Dios,


se encarnó en sus purísimas entrañas y habitó
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entre los hombres, para salud y salvación de
ellos. Honrémosla, amémosla e imitémosla.
Adoremos y bendigamos el misterio de la Santa
Encarnación, que obra es del que Es, para
salud y salvación para nosotros.

AVE MARÍA

Repitan:
Madre y Señora: tú la llena de gracias, por
acción y gracia del que Es, llénanos de gracia.
Amén, amén, amén. (Acta 373)

Consagración a la Inmaculada Concepción.

Señora y Madre mía: a ti te entrego, como


esclavo tuyo, mi voluntad, mi libertad, mi alma,
mi cuerpo, mi memoria, mi imaginación, mi
inteligencia, mis sentidos, mis instintos; todo lo
que tengo, todo lo que soy; para que tú, según
tu beneplácito, dispongas de ellos,
entregándolos al Santo de los santos, el
Altísimo, el Uno y Trino, el que con el Padre y
con el Espíritu Santo, es Dios, el Único, la
Trinidad Santísima, de quien tú, Señora, eres la
Esclava por amor. 
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Aséame como cosa y posesión tuya. Vísteme
de Gracia y entrégame a Dios Padre, a Dios
Hijo, a Dios Espíritu Santo, rogándoles que
hagan de mí, una creatura nueva.
Señora y Madre mía: a ti me consagro como
esclavo tuyo y en mí, te consagro mi familia,
mis actividades y mi ambiente; porque tú eres
la Esclava del Señor. Posesiónate de mí,
Señora y Madre mía, ahora y para siempre. 
Séllame, por tu ruego, con el sello del Espíritu
Santo.
Sígname con la Sangre de Jesucristo, el
Cordero de Dios que quita los pecados, su
origen, sus huellas y sus consecuencias y
conságrame, como donación tuya, al Padre
Todopoderoso.
Para eso, lávame y vísteme con los ropajes de
la Gracia que Tú tienes por la Gracia de Dios.
Amén. (Acta 278)

Anexos

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PADRENUESTRO

AVEMARIA

GLORIA

OH JESUS MIO LIBRANOS…

SALVE

ORACION YO….. Y MI PAIS PANAMÁ…

Dulce Madre, no te alejes , tu vista de


nosotros no apartes, ven con nosotros a todas
partes y solos nunca nos dejes.

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Y ya que nos amas tanto como verdadera
Madre que eres, haz que nos bendiga el
Padre , el Hijo y el Espíritu Santo.

Amén

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