LA CALCULADORA
En el pasado, se utilizaban como apoyo al trabajo numérico ábacos, comptómetros, ábacos
neperianos, tablas matemáticas, reglas de cálculo y máquinas de sumar. El término
«calculador» se usaba para aludir a la persona que ejercía este trabajo, ayudándose también
de papel y lápiz. Este proceso de cálculo semimanual era tedioso y proclive a errores.
Actualmente, las calculadoras son electrónicas y son fabricadas por numerosas empresas en
tamaños y formas variados. Se pueden encontrar desde modelos muy baratos del tamaño de
una tarjeta de crédito hasta otros más costosos con una impresora incorporada.
Configuración básica[editar]
La complejidad de las calculadoras cambia según su finalidad. Una calculadora moderna
consiste de las siguientes partes:
Una fuente de energía, como una pila, un panel solar o ambos.
Una pantalla, normalmente LED o LCD, capaz de mostrar cierto número de
dígitos (habitualmente 8 o 10).
La circuitería electrónica.
Un teclado formado por:
o Los diez dígitos, del 0 al 9;
o El punto decimal;
o El signo igual o un botón con algo escrito (por ejemplo "EXE") (más
común en calculadoras científicas), para obtener el resultado;
o Las cuatro operaciones aritméticas (suma, resta, multiplicación y
división);
o Un botón «cancelar» para eliminar el cálculo en curso;
o Botones de encendido y apagado;
o Otras funciones básicas, como la raíz cuadrada y el porcentaje
(%).