Ahora, redacta el texto en función al trabajo realizado previamente.
Debate en torno al consumo y toxicidad de la cafeína
El cafeinismo combina la dependencia a la cafeína con un amplio rango de
condiciones físicas y mentales desagradables. Se sabe que la cafeína
promueve comportamientos ansiosos y puede precipitar ataques de pánico en
algunas personas. Al respecto podemos decir que esa problemática parte
acerca de considerar la cafeína como droga. La clasificación Internacional de
enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera a la
cafeína como una adicción, dependencia y síndrome de continencia. Se puede
decir que la cuarta edición del manual de diagnóstico y estadístico de los
trastornos mentales (DSM-IV-TR) no contempla la existencia de la dependencia
de la cafeína entre sus estudios. Sin embargo, se puede decir que queda en
investigación el hecho de la abstinencia como causante a algún trastorno que
se pueda ocasionar.
Por un lado, a pesar que no haya un sustento fehaciente, la cafeína podría
reducir la aparición de la enfermedad que se le conoce como PARKINSON
(EP), que se da en los hombres y las mujeres. Se podría decir que no queda
claro si la reducción del riesgo de la EP por la cafeína es autónomo o no del
tabaco y el alcohol. Según los investigadores suecos que realizaron un estudio
sobre dosis tóxicas de cafeína, encontraron que, de 5000 autopsias realizadas,
el 1% presentaba niveles plasmáticos de cafeína. En los 16 años de estudio, se
descubrieron 12 casos en donde la causa de muerte fue la intoxicación por
cafeína. Los investigadores llegaron a la conclusión de que la ingesta de 3 a 10
gramos de cafeína en un corto plazo, puede ser letal. Se ha recomendado el
uso de la cafeína en otras enfermedades neurodegenerativas tales como: el
Huntington y el Alzheimer.
Por otro lado, en el tema digestivo hay estudios que han relacionado el
consumo del café con la pero ningún estudio de cohortes lo ha confirmado.
Varios estudios caso-control han relacionado el consumo crónico de café con la
reducción del riesgo de cáncer colorectal y de colon, pero ningún estudio de
cohortes lo ha confirmado. Por otro lado, la cafeína disminuye los síntomas y
el riesgo de desarrollar litiasis biliares, pero no se han descrito estos efectos en
el café descafeinado, té y las colas. Cabe decir que podría existir un
componente en el café que te cuida frente a la cirrosis de origen alcohólico. El
consumo del café negro podría reducir el riesgo de la diabetes y aumentar la
sensibilidad de la insulina gracias a su componente con capacidad de
antioxidantes.