The Dark God
Volumen 1 – Prólogo
Año 205 A.C en el hermoso reino de Stratham, al sur de Cristol y al norte de Mahiem, está la
capital más grande del reino, ‘Tamis’ es una ciudad con grandes producciones de Acero, esto
hace que grandes aventureros y guerreros vengan a comprar armaduras a esta ciudad.
Eso nos lleva a mí, ‘Sinderus Lex’ procedente del Imperio Mahiem, vengo a buscar fortuna a
Stratham, dicen que pagan muy bien por trabajos de cacería, últimamente se han escuchado
rumores de que hay una cueva donde hay nidos y nidos de monstros. Enviaron a varios
exploradores acompañados de aventureros pero solo regreso una persona, y murió a los pocos
minutos de ser llevado a un hospital.
En tal caso, estoy en frente de la mejor armería de todo Tamis, hoy veré si hay un arma mejor
que mi increíble ‘Mysthic’, una espada de dos manos, fue un regalo de mi abuelo, él fue un
trotamundos hace tiempo, y me dejo su espada antes de fallecer, esta espada además de estar
encantada con daño incurable, también está hecha de mithril, no es un material tan fuerte como
el acero, pero es mucho más ligero.
— ¡Tu amigo fue el último en verlo! — entro en la armería y me encuentro a dos personas que
estaban discutiendo, uno era un Alto elfo, estaba vestido con ropas demasiados llamativas, es
con lo que vestiría un noble, pero eran más excéntricas y bellas… el otro, era un semi-ciclope,
es decir, un ciclope un poco más grande que un humano, por la ropa que llevaba puedo decir
que era el herrero de la tienda. Al parecer estaban discutiendo sobre la pérdida de un
compañero.
Los dos se percatan de mi presencia y enseguida el semi-ciclope me atiende.
¿En qué puedo ayudarte? – me dijo con un aura pesada.
Vengo a comprar una Espada – Le dije mientras miraba alrededor de la tienda.
¿Una espada? Pues pasa y elije la que te guste – Me fije en una espada peculiar, estaba
encerrada en un escaparate de vidrio, me acerque a ella.
No está en venta – me dijo el semi-ciclope antes que pudiera preguntar algo sobre ella.
¿No lo esta? – pregunté de regreso... sin respuesta alguna solo me dio un panfleto.
‘¿Quieres ganar una espada de Acero Plateado? Pues únete al gremio de luchadores de Tamis!
Aquí recibiras la información completa para ganar la espada.’. Tenía un dibujo idéntico a la
espada que vi en el escaparate.
¿Dónde esta el gremio de Luchadores? – pregunté al ciclope que estaba hablando de nuevo con
otro Ciclope. – Al salir de la tienda, ve hacia la derecha, te encontraras con la capilla de
Armand, cruza a la derecha, camina unas 2 manzanas y llegarás a tu destino – me respondió el
otro Ciclope.
Al salir de la tienda me encuentro con una escena interesante, dos personas tenían un duelo en
media calle, un tipo grande con una espada grande y una espadachina con una katana. Desde mi
punto de vista pensaba que el tipo grandote iba a perder, la espadachina era lo suficientemente
delgada para tener una velocidad espectacular, pero resulta que el grandote lo contrarresto con
unos reflejos demenciales. Ambos se estaban dando pelea, ya no podría decir quien iba a
perder… no paso ni un minuto cuando ya estaba llegando la guardia, los 2 duelistas se echaron a
correr.
Acabo el alboroto, pude conocer al vice-capitán de la guardia pero solo de lejos, ‘Delinard
Teiman’, parecía que fue entrenado desde niño, emite un aura peligrosa para los criminales. De
todas formas, proseguí mi camino hasta el gremio de luchadores.
Volumen 1 – Capítulo I “Un largo registro”
Entre en el gremio de Luchadores, mucha gente musculosa, pero otros que no necesitaban de
eso, lo que si se, había mucha bebida… me dirigí hacia la recepción en donde me atendió una
hermosa joven de cabello castaño y ojos grises.
Hola, bienvenido al gremio de luchadores. Mi nombre es Anabella… no he visto su cara por
aquí ¿Viene a registrarse? – su voz también es bella…
Así es, mi nombre es Sinderus Lex, provengo del Imperio Mahiem.
Ok, toma esta hoja de formulario, anota todos los datos requeridos ahí, y vuelve con la hoja para
unos últimos arreglos. – me dijo la recepcionista. Fui a una mesa cercana en donde procedí a
anotar todos los datos.
Nombre: Sinderus Lex
Edad: 19
Procedencia: Mahiem
Habilidades: Espadachín (Oficial), Bala eléctrica, Fortificador de Velocidad, Curar Objetivo.
Clase: Mago de Guerra
Ya termine con el formulario, ahora tengo que llevarlo con la recepcionista… Mientras
caminaba a la recepción me topé con un tipo alto, barbudo y musculoso.
Tienes musculo, pero no tanto como para pertenecer al Gremio de luchadores – Me dijo el
barbudo, suena a alguien que quiere ser humillado…
A veces se necesita a alguien con cerebro, no un bruto musculoso. – El barbudo no parece
importarle, de hecho, a nadie le importo.
¿Ah si? Pues el gremio de cerebritos no es este, y de muy poco te sirve pensar si no puedes
aguantar un golpecito – ya veo, quiere una paliza.
Escucha bastardo, si quieres decirme algo más, intenta decírmelo en un duelo. – Parece que el
registro tendrá que esperar.
Me parece bien, pero que no sea un duelo cualquiera… el perdedor, dejará de ser un miembro
del gremio ¿Te parece? – Ni siquiera soy un miembro oficial, pero con esto no me lo volveré a
topar.
Salimos del gremio, en mi mano derecha teniendo mi hoja de registro, la cambio por mi
espada… Por el encantamiento de daño incurable tiene un brillo rojizo, los espectadores
quedaron asombrados. Tal vez nunca han visto una espada encantada… pero sería extraño.
3 minutos, 3 minutos para que Drunke se divierta – dijo el barbudo, parece que su nombre es
Drunke, o al menos así le dicen… en algo tiene razón, solo durara 3 minutos. Drunke tiene un
Mazo, pero hay algo curioso, el Acero no es negro.
Estirando mis brazos hacia abajo, la punta de la espada en dirección hacia mi oponente y mis
piernas cortamente separadas, me preparo para una embestida rápida, Drunke solo toma su
mazo con ambas manos.
Cuando las últimas personas se reúnen en la calle, esperamos una señal para comenzar… la
cual fue el sonido de la campana de la capilla.
Hago mi esperada embestida hacia Drunke, el cual sube hacia encima de el para después dejarlo
caer en mi dirección… me detengo en el lugar justo donde iba a golpear el mazo y uso mi
espada como bloqueo, posiciono las piernas más separadas e inclinadas y el filo de la espada
hacia los lados… la espada se podría romper, pero confío en su resistencia, para asegurarme
intento castear un hechizo de reforzado pero no me da tiempo, el mazo impacta en la espada. Mi
cuerpo es afectado por el impacto y por unos segundos no me puedo mover… pero la espada
sigue intacta.
Parece que no se le puede subestimar… Drunke hace un ataque horizontal con el mazo,
aprovecho que ya me puedo mover para esquivarlo, un pequeño salto hacia atrás, casteo una
bala eléctrica el cual impacta en su armadura y Drunke es electrocutado… cae al suelo como
una roca, todo el mundo queda en silencio. Esto ya está ganado…
O eso pensé, Drunke se levanta del suelo y corre hacia a mí, vuelvo a direccionar la punta de mi
espada hacia el brazo dominante que tomaba el mazo, y cuando está lo suficientemente cerca
hago una estocada. Todos perplejos por la increíble salpicadura de sangre, había dejado a un
tipo el doble de grande que yo y el doble de musculoso también, sin un brazo.
Drunke en el suelo estaba gritando de dolor, se escuchaba como se acercaban los guardias, creo
que me metí en problemas. Todas las personas que estaban viendo la pelea, se dispersan, yo
espero a los guardias, si me escapo, no podría asistir al gremio, aunque si lo pienso, por esto
podrían demitir mi registro.
¿¡Que sucede aquí!? – Era el capitán de la guardia, Delinard, quien venía con un grupo de 5
guardias.
Synd, Trisha, sanen el brazo de ese hombre. ¡Los que tengan algo que testificar que se
acerquen! – Nadie se acerca, así que me toca a mí hacerlo.
Yo tengo algo que decir – Delinard sacó una hoja y me la dio.
Anota tu testimonio en esa hoja – dijo sin mirarme a la cara. Que bien me voy a llevar con este
bastardo arrogante.
No hace falta, te lo diré directamente – en ese momento me vio fijamente. – Pues te escucho –
Le estaba contando todo al capitán de la guardia, no sabía si me iba a llevar a la mazmorra o iba
a pagar otro tipo de castigo. Mientras tanto, Drunke ya había sido sanado, no sangraba, pero no
tenía su brazo…
Pasado 10 minutos, termino de contar todo a Delinard, el cual no tenía expresión de sorpresa.
Muy bien, como esto fue consecuencia de un duelo, solo pasaras una noche en prisión, a menos
que pagues una compensación de 13 monedas de oro. – ¿13 monedas de oro? Eso es demasiado,
pero sigue siendo menos que ir a prisión, además que tengo cosas que hacer como para perder el
tiempo.
Bien, ahora no te metas en más problemas, o la multa será más cara la próxima vez – Todos los
guardias se retiraron, nadie se acercó a mí, no sé si era miedo o qué, pero me funciona de
cualquier forma.
Entro a la sala del gremio y voy a recepción, le entrego el formulario a la recepcionista y lo
verifica.
Muy bien, todo está perfecto… por último, hay una prueba que al terminarla confirmara si eres
apto para ser un miembro del gremio. Aunque con vencer a un Luchador de clase C ya
demuestras que eres apto. – ¿Un luchador de clase C?
Antes de asignarte tu misión de aprobación, déjame darte instrucciones sobre el sistema del
Gremio – Estuvimos hablando un rato, sobre todo lo que tengo que saber del gremio.
Cada luchador comienza en la clase N, y la forma de subir es consiguiendo PE, puntos de
experiencia, verás, cuando aceptas una misión en el tablón de publicaciones, estas tienen la
cantidad de PE que vale cada una, también verás la recompensa, ya sea dinero, o alguna
herramienta especial.
La jerarquía es la siguiente:
Vocero del gremio – Winder Makhomer
Capitán del gremio – Fritz Makhomer
Luchadores Campeones – necesito 5000 PE y la aprobación del Capitán del Gremio
Luchadores Clase S – necesito 2000 PE
Luchadores Clase A – necesito 600 PE
Luchadores Clase B – necesito 300 PE
Luchadores Clase C – necesito 150 PE
Luchadores Clase E – necesito 50 PE
Luchadores Clase N – luchadores nuevos
Para crear un grupo, necesitamos ser mínimo 3, de la misma clase, si uno de nosotros avanza a
una clase superior, automáticamente deja de ser parte del grupo, de todas formas ganan PE
juntos por ser un grupo.
Solo puedes tomar trabajos de tu misma categoría o menor, no puedes ser Clase E y tomar
trabajos de clase C pero si trabajos de clase N.
Esta prohibido asesinar a civiles, o miembros del gremio, a menos que ambos se encuentren en
la Arena. Es decir, ser asesinado en un arreglo legal. También hay otras reglas pero no son tan
importantes.
— Eso es todo, ahora, te asignaré tu misión de aprobación. Hay unos no-muertos que están
acampando en el bosque azul, al sur de Tamis, emboscan viajeros y los asesinan para después
alimentase de ellos. — ¿No-muertos emboscando? Emboscar es una táctica que ellos no
pensarían, a menos que sea un Nigromante el que los controla.
— Una pregunta ¿Los bienes de los viajeros han desaparecido? — pienso que es un nigromante
el que controla a los no-muertos — Ahora que lo mencionas, si, al principio pensamos que eran
bandidos, pero un viajero sobreviviente dijo que son no-muertos, esqueletos para ser exactos.
Fue el quien hizo el pedido. -—
Pero veo este trabajo como uno de clase E, no como uno de clase N – la recepcionista hizo una
expresión de confusión hacia mi respuesta — Este es un trabajo de clase N, puede que sea
confundible con uno de clase E, pero la dificultad es de clase N. — Un poco raro, no imagine
que los no-muertos fueran algo de poca dificultad en Stratham, bueno, terminemos con esto de
una vez.
Según la información que me dio la recepcionista, estos no-muertos atacan al sur de Tamis, en
el bosque azul, hay una granja cerca, debería preguntar algo. Camino hacia el sur y me dirijo a
la granja… a unos pocos metros veo a un granjero sentado en la entrada de una cabaña tapado
con su sombre… no le podía ver el rosto, supongo que tocará acercarme.
Disculpe ¿Señor? — Sin respuesta, seguro está tomando una siesta. Me acerco lo suficiente
noto algo raro, sangre en su pecho… — Oiga, señor! — Lo sacudo esperando una respuesta
pero no hubo. Le quito la camisa y me encuentro con que le sacaron el corazón. Tuvo que ser
obra del nigromante.
Después enterraré su cadáver, primero tengo que acabar con ese nigromante y tengo una idea…
camine por la ruta que se describía en los ataques, escondí mi armadura con una capa, con la
apariencia de un forastero. A un par de kilómetros de la entrada del bosque, aparecieron los no-
muertos.
Hay unas reglas en la nigromancia, para controlar no-muertos. Uno, debes estar en un radio de 4
– 10 m para poder controlarlos, los metros exactos depende de tu habilidad en la nigromancia.
Dos, si controlas unos 5 no-muertos al mismo tiempo, necesitas fuerte concentración, y esto
causa que no puedas detectar magia.
Con un pergamino de hechizo de invisibilidad que compre, lo uso para volverme invisible, para
luchar con un mago esto es inservible ya que pueden detectar la magia que emite este hechizo
pero siguiendo la segunda regla, el no podrá detectarlo, y siguiendo la primera, está cerca. No
puedo detectar magia aun, así que tendré que usar otro pergamino, ‘Detectar vida’. No hace
falta explicar que hace, es demasiado útil. Usando el pergamino de hechizo, visualizo el aura
vital del nigromante, está detrás de unos arbustos, corro hacia allá desenvainando mi espada, al
estar en una cercanía suficiente uso un corte deslizante, haciendo un daño no letal en el
nigromante.
Todos los no-muertos caen al suelo, la desconcentración del nigromante seguramente fue la
causa. Me acerco al nigromante y le doy una vuelta para que este boca arriba, al ver su rostro
veo que es un hombre de aproximadamente 35 años, reviso sus pertenencias pero no consigo
nada útil… espera, ¿esto es una llave? ¿Para qué? Hmmmmm…. Será mejor que se lo deje a la
persona correcta.
Aun con el nigromante inconsiente, lo llevo en mi hombro hasta el gremio de luchadores. Al
llegar al gremio me encuentro con la expresión de curiosidad de la recepcionista. — ¿Sinderus?
¿Quién es ese? — Preguntó la curiosa Anabella — Esta persona es la causante de los asesinatos
hechos por no-muertos. Es un nigromante el que los controlaba, para quitarles el corazón y
pertenencias a sus víctimas —
— Entiendo, llamaré al capitán del gremio para que se encargue de este asunto. Por ahora,
bienvenido al gremio de magos, Sinderus. — Anabella llama a un tipo de ayudante para que se
lleve al nigromante que aún estaba inconciente. — Oye, una última cosa, esta llave le pertenece
al nigromante, parece ser para un cofre o parecido — Le entrego la llave a Anabella, que se va a
escaleras arriba con el ayudante. Y ya con esto soy parte del gremio de Luchadores.
Vol 1 – Capitulo II ‘Caballos de temer’
Ya soy parte del gremio, antes de tomar mi primera misión, tengo que buscar un lugar donde
descansar y comer algo, deberé preguntar a alguien del gremio. Me acerco a una chica que se
veía amigable, cabello negro, estatura no muy alta, piel pálida, diría que es un elfo si no fuera
por su cabello negro, desde esta posición no puedo ver sus orejas, así que termino de acercarme.
— Hola, mi nombre es Sinderus… quería saber si conoces un lugar donde podría pasar la noche
— Cuando la chicha fija su mirada en mí, puedo ver que sus ojos son de un color verde
amarillento, y sus orejas… son de humano. Sabía que no podría ser un elfo. — Es un gusto
Sinderus, mi nombre es Camilla… hay un hotel al norte de aquí, junto a un restaurante. Me
hospedo allí, si quieres esperar unos minutos que termine con mi bebida te puedo llevar — Su
voz da impresión de calma, como si tu madre estuviera cantando una canción de cuna, y su
sonrisa te hace saber que es demasiado agradable. — Por mí no hay problema. — Aunque dije
eso, si se tarda demasiado me iré solo.
No pasaron ni 5 minutos cuando Camilla se acercó a mí. — ¿Listo para irnos? Espero que no
tardará demasiado — me dijo con una sonrisa con una sonrisa de pena. — No, no esperé tanto,
podemos irnos —
Salimos juntos del gremio y emprendimos camino hasta el hotel. — Escuche de tu primera
misión, venciste a un nigromante y a sus no-muertos… ¿Fue complicado? — Si no fuera por ese
plan que idee, solo fuera vencido a los no-muertos y hubieran seguido los ataques. — No fue
fácil, pero tampoco difícil. Tuve que usar dos pergaminos pero lo importante es completar la
misión. — Camilla se queda callada por unos segundos hasta que volví a escuchar su voz — Mi
primera misión fue demasiado fácil, me enviaron a acabar con un nido de hormigas carmesí.
Son desagradables en muchos sentidos, tienen un aspecto diferente al de una hormiga normal, y
son de color rojo carmesí, de ahí su nombre. ¿Habías odio hablar de ellas? Cuando pican, dejan
una enfermedad grave, te vuelves demasiado delgado y pálido. — ¿Pálido? Eso quiere decir que
Camilla fue picada, pero no es delgada. — Se lo que estás pensando, y tienes razón, fui picada
por una hormiga, pero eso fue hace una semana… una hormiga se coló en mi bolso, y cuando
estaba descansando me picó. Pero ya están pasando los efectos, hasta hace 2 días puedo seguir
con mi día a día, por eso ya no estoy delgada. — ya veo, suena lógico.
En todo el recorrido conocí un poco a Camilla, es una persona demasiado conversadora, se le da
muy bien, además de que es Agradable e inteligente. Es raro que no esté en ningún grupo, pensé
en crear uno, conmigo seríamos uno, invitando a Camilla seríamos dos, pero faltaría otro.
Bueno, ya resolveré en otro momento. Camilla es de Clase N, igual que la mía, y tiene 5 PE.
Nació en Stratham pero en un pueblo lejano de aquí, solo sé que se llama Juanis.
Llegamos al hotel y allí nos despedimos, ella subió hasta su habitación, y yo fui a hablar con el
casero. — Hola, vengo a pedir una habitación. — le dije al casero, un tipo de cuarenta años más
o menos, cabello negro con pocas canas. — Son 10 monedas de oro por noche. Escaleras arriba,
la del final. — le di sus 10 monedas de oro y subí hasta mi habitación.
Era una habitación lo suficientemente grande para dos personas, dos camas pequeñas, una en
cada extremo, una ventana grande en el medio de la pared. Una mesa de noche larga, que iba
desde una cama a la otra, en el piso había una alfombra azul marino, con un dibujo de una
espada y un escudo, en la mesa de noche había una lámpara de velas. Es muy buena habitación.
Será mejor que descanse…
Siento un fastidio en los ojos, como si estuviera viendo el sol a las 12 del día, pero todo está en
negro, se me complica abrir los ojos, pero no es imposible. Al hacerlo, veo la luz de la mañana
entrando a la habitación, con mi mano izquierda tapo la luz cae en mi cara para tener una vista
clara… me levanto de la cama, me pongo mi ropa y voy hacia el piso de abajo.
Veo que esta Camilla tomando un café en la barra, y en las otras mesas hay algunas personas.
Me dirijo a la barra y tomo asiento al lado de Camilla.
— Buenos días, Sinderus ¿Cómo va todo? — Me dijo con su sonrisa única apenas me vio. —
Pues para ser un comienzo del día va muy bien — con la sonrisa aun en su cara, sigue tomando
de su café. Justo después escucho el sonido de alguien poniendo una taza de porcelana frente a
mí, era el casero que trajo “mí” café, el cual aún no había pedido… no me quejo.
Conversé un poco con Camilla, y ella se fue al gremio, yo camine por las calles de Tamis
explorando, necesitaba encontrar un establo para comprar Caballos, una tienda mágica, y
conocer un poco más la ciudad.
Recordé que la primera vez que llegue aquí, por la puerta norte de la ciudad había lo que parecía
un establo, pero no vi ni un caballo… debería preguntar a alguien, por ahora voy a buscar la
tienda de magia.
Al llegar al final de una calle, me encuentro con una plaza, un árbol gigante en el centro, flores
de lino alrededor, niños jugando, vendedores de dulces. Un lugar agradable para pasar el rato,
desde el lugar donde estaba, podía ver detrás del árbol una tienda colorida, me acerqué un poco
y pude ver que era una tienda mágica, la que estaba buscando… entro en la tienda. Tenía varios
objetos mágicos en vitrinas y escaparates, eran extraños, al menos su forma. No había nadie
atendiendo, así que me acerco al mostrador y toco la campanita que estaba encime de este.
Pasaron varios segundos cuando apareció una chica alta, cabello largo castaño y su piel era un
poco amarilla, usaba lentes pero se pueden ver sus ojos amarillos, me hace pensar que es un
Alto Elfo.
— ¿En qué puedo ayudarle? — dijo con suspiros de cansancio… no puedo imaginar que haría
en la pequeña habitación de atrás… pero no es de mi importancia de todas formas. — ¿Tienes
tomos para aprender hechizos? Preferiblemente hechizos de defensa — Un tomo es un libro
para aprender hechizos, un maestro de magia escribe uno con varios hechizos que el investigo,
estos libros son famosos en la Universidad Arcana de la Capital Imperial en Mahiem.
La elfo volvió con tres libros gruesos, estaban bien cuidados, se podían ver símbolos mágicos en
las portadas, pero no podía entender el título de un libro. — Aquí tienes, tres tomos de magia
defensiva, si tienes problemas con leer este, toma este otro libro, te enseñara el idioma
necesario. — Solo me llevaré uno ¿Cuánto sería? — No creo tener suficiente dinero para 4
libros… — 100 monedas de oro —
— ¿Por qué a ese precio? No tengo suficiente… — Imagine algo como 30 monedas de oro, 100
es más del triple. — Bueno, sabes que escribir un libro es algo costoso, suma las horas de
investigación, todos los ingredientes que se usaron para crear hechizos… es demasiado trabajo
—. Si lo dices así… suena entendible, pero aun así no tengo esa cantidad.
— Hagamos algo, lee y firma este documento, si lo haces puedes llevarte el libro y pagar la
mitad ahora, y la otra mitad en una semana o antes si lo terminas de usar y tienes el dinero —.
Demasiado conveniente, tendré que trabajar duro para conseguir los otros 50… Entrego la
primera mitad a la elfo. — Una pregunta ¿Sabes algo sobre el establo de la puerta norte? —
— ¿El establo de Rolley? Escuché que sus caballos desaparecieron hace tres días pero si quieres
saber porque, tendrás que ir tu mismo — ¿Hace 3 días? Eso fue antes de que yo llegara, por eso
no vi a ningún caballo.