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Lectura 4-Toro.

Este cuento describe a una familia humilde que cría un toro negro al que llaman "Diablo". Para evitar que el patrón se lo lleve por una deuda, deciden dejarlo ir libre. Más tarde, se entristecen al saber que el toro ha sido capturado. A lo largo del cuento, resaltan la nobleza del toro y la injusticia de que haya sido apresado, ya que los animales y hombres libres no deberían ser detenidos.

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Lectura 4-Toro.

Este cuento describe a una familia humilde que cría un toro negro al que llaman "Diablo". Para evitar que el patrón se lo lleve por una deuda, deciden dejarlo ir libre. Más tarde, se entristecen al saber que el toro ha sido capturado. A lo largo del cuento, resaltan la nobleza del toro y la injusticia de que haya sido apresado, ya que los animales y hombres libres no deberían ser detenidos.

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“TORO”

(Cuento)
Nos lo quitaron con engaños. El escribano de panza, tirante, bigote de mosca y
antiparras nos dijo que así nos exigía don Feliciano el pago de la habitación perdida en
la última cosecha.

Preferimos dejarlo ir. Una noche quitamos las trancas. Era mejor así. Que se fuera. Que
se llevara nuestro capricho de pobres. Que trotara por los caminos sin derrotero y sin
Dios. Cuando la gente del patrón vino por él, dijimos que se había escapado, que
no sabíamos por dónde andaría. Mi mujer se puso a llorar fuerte y sin consuelo, como
si hubiera perdido un hijo. Para tranquilizarle y embaucar a los caporales, yo le decía
que al patrón nada se le escapa y que otra vez veríamos en estos campos las huellas
de nuestro toro, su colita levantada, las vacas en celo, y una docena de
terneros rodeándolo. Para nuestros adentros, el "Diablo" se iba corriendo, cortaba
por las malezas orillaba los pantanos, saltaba arroyos y cercas, ascendía cerros
inmensos y, con un viento negro, bajaba después a los valles.

No tenía tiempo de acostarse en la yerba. No tenía tiempo de dormir sobre los


pastos soleados y tranquilos. Se iba por caminos por nadie lo volvería a ver. Se iba a
la región donde sólo vuelan pájaros libres, donde sólo viven bestias salvajes Se iba por
los rumbos donde se esconden los fieros, donde hacen guardia los bandidos. Donde se
guarecen los hombres libres. Pedíamos a la Virgen que hiciera invisible al "Diablo". Que
de negro toro lo trocara en nube, relámpago o viento. Que lo juntara con los toros de la
manada del Niño. Aquellos alegran las festividades, hacen bajar la lluvia, causan la
preñez de los sembríos y se van por la montaña repartiendo milagros. Nos
hubiéramos contentado con que se metiera al corral de un pobre.

Rogábamos a la Virgen que nadie atrapara al "Diablo", que lo dejaran ir. Cuando
llegamos a saber que el Teniente Gobernador lo había apresado nos sentimos
hundidos. Porque a las aves, a los hombres valientes y a los animales libres no se los
detiene. Porque ellos están en un lugar y en otro al mismo tiempo. Por eso nos pusimos
rabiosos.

Hay razón. En estas tierras secas nunca se ha visto un animal como él. Lo trajimos de
mi tierra. Es nuestro orgullo. Mi hijo varón tiene su edad. "Diablo" es un solemne
matrero. En la noche, enamora, roba, burla y encela. Por la mañana vuelve a la aventura
con un trote inocentón. Es holgazán y fiero. Da gusto escuchar su bramido en las
noches calmada de la costa, noches sin nube, rayo o tormenta. Su resoplido y sus
cascos, su cara de maldito, el estruendo que arma y los lechuguinos que devora hacen
que muchos cristianos se santigüen ante él. Pero no se vaya a creer que es dañino
Es un animal noble y de buena raza.

Cualquiera lo puede comprobar. Basta con verle su lengua roja como una llamarada,
sus cascos fuertes, su piel negrísima y brillante, sus cueros como del demonio y sus
ojos que son siempre una amenaza. Por eso nos da coraje que lo haya capturado. Y
ahora, estamos aquí en el campo, cubierto de sudor y de noche, arropados de yerba,
temblorosos y anhelantes. Ahí está él y sospecha que lo espiamos. Mira hacia todos
los lados y le pide auxilio al infierno para vernos. Por eso no va a ser posible. No
queremos que nos vea porque los animales tristes pierden su orgullo.
Hemos estado aquí desde que se acabaron la tarde y el trabajo. Hasta que apareció esta
luna llena, buena para cicatrizar toda clase de heridas. Ya nos vamos a ir.
Allí están los caporales y el toro junto a un arbusto. Y desde aquí, cerca del cerco, tras
el alambre de púas, la rabia nos está entrando. No queremos imaginar cómo va a
ser la vida del "Diablo” Desde ahora, lamiendo apacible el pasto y olisqueando las
estrellas del cielo. Con un cuchillo rojo le están arrancando su hombría.

(Eduardo González Viaña- peruano)

Después de leer atentamente, ¡Ahora respondemos!

1. Identifica cinco palabras desconocidas y averigua el significado en el diccionario.

2. ¿Cuál es el tema principal de este hermoso cuento?

3. ¿Cuál es el escenario donde se desarrollan los hechos?

4. Describe, como era el “Toro”, a quien sus dueños lo llamaban “Diablo”.

5. Qué opinión te merece la actitud de don Feliciano, frente a una familia humilde.

6. El autor en el cuento expresa: “Porque a las aves, a los hombres valientes y a los
animales libres no se los detiene. Porque ellos están en un lugar y en otro al mismo
tiempo...” Que es lo quiere transmitirnos.

7. A lo largo de nuestra historia, los hacendados tuvieron sometidos a cientos de


miles de familias a sus caprichos y a una real explotación, el indio o el cholo no era
dueño ni de su propia vida. Según la lectura la familia que hizo, para evitar que los
caporales, lleven a su hermoso toro.

8. ¿Cuál fue la razón por la cual el hacendado don Feliciano, decidió quitar a esta
familia humilde su hermoso toro, al cual habían cuidado con bastante esmero?

9. ¿Cuál es el mensaje que nos transmite el autor, a través de este hermoso cuento?

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