Nutrición y Fertilización Palma Africana
Nutrición y Fertilización Palma Africana
* Nelson Motato A .
•• Julián Barba R.
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DE LA PALMA AFRICANA
• lng. Agr. , Maestro enCiencias, Especialista en Edafolog(a y F ertilidad de Suelos, Director Estación Experimental
"Santo Domingo", INIAP.
•• I ng. Agr., Jefe Departamento de Suelos y Fertilizantes, EstaciÓn Experim en tal "Santo Domingo", /N/AP.
- 1-
Rág
Capítulo
RECONOCIMIENTO
CONTENIDO 11
1. INTRODUCCION 1
Il. SUELOS PARA PALMA AFRICANA 1
ID. REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES DE LA PALMA AFRICANA 2
IV. ESTADO NUTRlCIONAL DE ALGUNOS SUELOS CULTIVADOS CON PALMA
AFRICANA EN EL ECUADOR 6
v. RESPUESTAS DE LA PALMA AFRICANA A LA FERTILIZACION QUIMICA 10
VI. METODOS PARA DIAGNOSTICAR LA FERTILIDAD DE LA PLANTAClON 15
A. Suelos 15
1. Elaboración de un croquis de campo 15
2. Fonna y profundidad de muestreo 16
3. Precauciones 16
B. Hojas 18
1. Elaboración de un plano o croquis de campo 18
2. Epoca de muestreo 23
3. Número de plantas a muestrear 23
4. Elección de hoja a tomar 23
5. Detenninación del rango de la hoja 23
- 11-
Cuadro Pág
.iii-
Figura Pág
- 1V -
Fotografía Pág
. v.
Por su alta rentabilidad, en los últimos años las áreas sembradas se han incrementado no-
tablemente, existiendo en la actualidad alrededor de 70.000 hectáreas; de las cuales,
la mayor parte se localiza en el triángulo Quinindé-Santo Domingo de los Colorados-
Quevedo. Bajo esta situación y condiciones, el promedio de producción es de 12 Tonl
halaño, que contribuye en gran parte ante la demanda creciente de aceites, mantecas y
otros subproductos, con el lógico ahorro de divisas para el país.
Este promedio de producción se considera bajo , al ser comparado con los obtenidos en
otros países donde se cultiva esta oleaginosa, siendo la causa principal la aplicación in-
correcta de algunas prácticas agronómicas en el manejo del cultivo.
En los actuales momentos, y desde hace algún tiempo , no existe una guía correcta que
ayude a los agricultores palmicultores a establecer y utilizar en forma acertada planes
óptimos de fertilización, que conlleven finalmente a incrementos en la producción , to-
da vez que para los otros factores contables que intervienen en la ecuación de rendi-
miento, existen metodologías y recomendaciones correspondientes.
Es importante señalar, para quienes hagan uso de este manual, que' cada capítulo y tabla
de recomendación no es más que una guía, que ayudará a emitir reco mendaciones más
cercanas a la realidad.
En Ecuador, las áreas de cultivo de palma africana, se encuentran ubicadas en zonas del
trópico húmedo , tanto en el noroccidente del Litoral ecuatoriano , entre Quinindé, San·
to Domingo de los Colorados y Quevedo , como en el nororiente del país en las áreas
próximas a Shushufindi y Lago Agrio.
En el Litoral, cerca del 700 10 del área cultivada se encuentra sobre suelos de origen vol-
CálÚCO formados en el Terciario y Cuaternario clasificados como Dystrandepts y Eutran-
depts. En la vía Santo Domingo de los Colorados-Quinindé existe un predominio de
suelos con apreciables contenidos de alófanos (arcillas amorfas) y en la vía Santo Do-
mingo de los Colorados-Quevedo, prevalecen las arcillas del tipo haloisita.
Desde el punto de vista edáfico la palma africana crece en muchas clases de suelos, siendo
preferible aquellos cuya profundidad varía entre 1 y 1.5 metros, ricos en humus y nu·
trientes, con textura franco arenosa en el horizonte A y arcillosa en el horizonte B.
El drenaje deberá ser bueno para asegurar una excelente aireación y una alta capacidad
de retención de humedad, ya que la palma africana necesita mucha agua. Siempre que
sea posible se debe escoger áreas planas o ligeramente onduladas, aun cuando se pueden
lograr buenos rendimientos en zonas más accidentadas, pero los costos de estableci·
miento y producción aumenta.
Con relación a la acidez del suelo el pH óptimo está entre 5.5 y 7.0, pero en la práctica
los mejores resultados se obtienen en suelos neutros o ligeramente ácidos.
Una descripción detallada del perfil del suelo, y el conocumento de las cualidades de
algunas características físicas y químicas del mismo, ayudarán a determinar las rela·
ciones convenientes de agua, aire y nutrientes.
La palma africana extrae gran cantidad de nutrientes del suelo. Se considera que por
palma y por año se forman aproximadamente 30 hojas, 10 inflorescencias masculinas
y nueve racimos. Se estima que la cantidad de material vegetal elaborada anualmente es
de 300 a 500 kg, de los cuales entre 80 a 230 kg corresponden a racimos, 150 kg a hojas
y 20 kg a inflorescencias masculinas. Esto evidencia que el cultivo necesita cantidades
elevadas de minerales para su desarrollo adecuado.
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Un estudio efectuado por Georgi (1931), en el cual se determinaron las cantidades de
algunos nutrientes, en diferentes órganos de la palma africana, de siete años de edad
y con una producción de 8.2 TM de racimos/hectárea, mostró que los valores tanto
para nitrógeno como para potasio son bastante elevados y que una buena parte de ellos
retornan al suelo, por efecto de la poda de hojas e inflorescencias masculinas ( Cuadro 1).
-2-
Parte de la planta N P K
Hojas 64 4 44
Inflorescencias masculinas 15 2 13
Racimos 21 4 47
Cuadro 2. Nutrientes extraídos (kg/hal. en una plantación de palma africana de 20 años de edad.
TOTAL 1361 231 976 386 260 890 150 840 310 325
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Cuadro 3. Extracción anual de nutrientes, para una prod ucción de 15 toneladas de racimos/ha.
Investigador (País) N P K Ca Mg
-_._---------------------------- kg ------------------------------------
Bunting (Malasia) 39 6 85
Ng., Thamboo (Malasia) 44 6 56 12 12
Blommendaal (India) 90 20 135 39 ,
Wilbaux (Congo·Kinshasa) 66 11 69
I RHO (Costa de Marfil) 66 5 6B 12 12
I RHO (Dahomey) 54 5 6B 15 14
Fuente: OL LAGN IER. N.; OCHS. R. e MART IN. G. 1970. Adubacao do dendezeiro no mundo .
Fertilite 36 (2): 3·64.
La nutrición mineral de la palma aceitera varía con la edad del cultivo , condiciones amo
bientales y aptitud genotípica. Así se ha llegado a estimar necesiades pequeñas en cuanto
a nitrógeno, fósforo, potasio y magnesio , durante el primer año después del transplante
al sitio definitivo. Los requerimentos se incrementan grandemente del segundo al sép·
timo año en el caso del nitrógeno y del segundo al cuarto año en cu,anto al potasio, mano
teniéndose en equilibrio hasta el décimo año , donde se estabiliza la demanda por estos
nutrientes. Respecto al magnesio y fósforo, la necesidad es muy pequeña pero va en
aumento hasta el octavo año, para posteriormente uniformarse. (Figura 1).
Las cifras mostradas sobre los nutrientes almacenados y/o estraídos por la palma aceitera
varían ampliamente, sin embargo se observan las tendencias siguientes:
3. La mayor parte de los nutrientes absorbidos son retirados del campo por los racimos.
4. Las cantidades extraídas por las hojas y raíces son relativamente pequeñas.
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-5 -
El Cuadro 4, muestra los resultados del análisis químico de algunos suelos donde se cul-
tiva palma africana, en tanto que el Cuadro 5 resalta el análisis químico foliar de varias
plantaciones en producción. Las muestras fueron obtenidas de plantaciones ubicadas en
el área palmicultura del triángulo Quinindé-Santo Domingo de los Colorados-Quevedo.
A partir de 1970, las áreas sembradas con palma africana en nuestro país se han visto
afectadas por un trastorno conocido como "amarillamiento-secamiento del follaje",
el mismo que inicialmente se atribuyó a una deficiencia de magnesio de los suelos, de
acuerdo al criterio de algunas personas, incluyendo técnicos extranjeros que en su opor-
tunidad enfocaron el problema. Analizada toda la información técnica disponible por el
Departamento de Suelos y Fertilizantes de la Estación Experimental "Santo Domingo"
del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (NIAP), se ha concluído que
siendo este un problema nutricional, se debe en ocasiones solo al déficit indicado y,
en otras, a las deficiencias de otros elementos y/ o de sns desbalances.
Esto podría deberse a la manifiesta pobreza de gran parte de los suel.os del área palmi-
cultura, agravada por programas de fertilización química inadecuados.
-6 -
Esmeraldas La Unión (lCA) 6.2 29 9 4 9 0.05 9 9.69 A 1.72 A 4.0 M 4.1 A 102.5 A 2.6 9
" Guay llabamba (P. de los Andes) 6.0 21 9 3 9 0.05 9 4.38 A 0.42 M 2.3 9 3.4 M 75.0 A 2.3 9
La Unión (El Limón) 5.6 21 9 4 9 0.06 9 2.97 A 0.21 9 1.3 9 2.6 M 72.5 A 4.1 9
Ouinindé (Santa Mónica) 5.9 32M 6 9 0.28 M 7.56 A 1.26 A 4.7 M 2.9 M 106.0 A 18.6 A
Ouinindé (Mal impia) 6.0 26 9 9 9 0.07 9 8.19 A 0.70 A 1.9 9 1.7 M 48.0 A 5.1 M
La Independencia (PEXA) 5.6 17 9 7 9 0. 10 9 3.34 A 0.54 M 2.4 9 4.0 M 125.0 A 5.1 M
Villegas (Leonas) 5.6 28 9 3 8 0.21 M 6.63 A 0.91 A 2.9 9 5.5 A 75.0 A 2.1 B
Pichincha Santo Domingo (El Salvador) 6.1 26 9 3 9 0.13 9 3.66 A 0.80 A 2.79 7.7 A +125.0 A 3.2 9
"" Santo Domingo (El Pambil) 6.0 15 9 4 9 0.07 9 4.91 A 0.59 M 2.7 9 5.1 A 103.0 A 1.4 9
Santo Domingo (El Bambú) 5.9 21 9 4 9 0.08 9 3.75 A 0.31 9 3.0 9 7.9 A 125.0 A 3.8 S
Santo Domingo (La t0erced) 5.3 20 9 6 9 0.05 B 1.16 A 0.39 M 2.4 B 5.1 A 92 .0 A 2.1 B
Flor del Va lle (Las Canarias) 5.9 20 B 6 B 0.13 9 4.91 A 0.85 A 2.7B 3.2 M 98.0 A 3.2 B
La Concordia (INIAP) 5.8 21 B 10 M 0.14 S 3.75 A 0.62 M 3.5 M 9.8 A 125.0 A 5.6 M
La Concordia (Palfricasa) 5.6 13 9 3 S 0.22 M 3.44 A 0.57 M 3.3 M 5.6 A 92 .5 A 1.1 S
La Concordia (PAECA) 5.6 16 B 4 S 0.10 S 2.41 A 0.54 M 3.7 M 5.1 A 84.0 A 7.4 M
Esmeraldas Qunindé (P. de los Andes) 2.14 B 0.14 A 0.69 B 0.87 A 0.28 A
Quinindé (Santa Mónica) 2.35 A 0. 13 B 0.94 A 0.84 A 0.18 B
Quinindé (Malimpia) 2.28 A 0.15 A 0.81 A 0.87 A 0.23 A
La Unión (El Palmar) 2.05 B 0. 13 B 1.33 A 0.80 A 0.23 A
La Independencia (PEXA) 2.65 A 0.15 A 1.33 A 1.00 A 0.21 B
La Unión (Fusakatan) 2.40 A 0. 12 B 0.90 A 0.80 A 0.12 D
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Pichincha La Concordia 2.23 A 0.12 B 1.00 A 0.90 A 0.09 D
La Concordia (INIAP) 2.09 B 0.11 B 1.20 A 1.00 A 0.12 D
La Concordia (Palfricasa) 2.08 B 0.12 B 1.25 A 0.80 A 0.17 B
Santo Dominggo (E l Bambú) 1.89 B 0.13 B 0.86 A 0.75 A 0.23 A
Santo Domingo (PAECA) 1.78 B 0.10 B 1.30 A 0.60 A 0.11 D
Santo Domingo (María Zoila) 2.17 B 0.14 A 1.00 A 0.84 A 0.19 B
A = Adecuado
B = Bajo
D = Deficiente
Cuadro 6. Resultado del análisis químico de muestras de suelos tomadas a varias profundidades en la corona y la interlínea de plantas de palma africana con
y sin síntomas de "amarillamiento del follaje"
0-5 4.9 0.14 2.25 1.56 0.20 4.15 3.37 4.0 0.34 1.10 0.82 0.10 2 .36 14.40
Corona 5 -10 4.8 0 .10 1.75 0.89 0.18 3.02 3.31 3.9 0 .30 0.30 0.20 0.10 0.90 33.33
-e Fertilizada 10 - 15 5.0 0.06 1.45 0.89 0 .18 2.58 2.32 4.0 0 .24 0 .80 0.27 0.10 1 .41 17 .02
15 - 20 5.2 0.04 1.05 0 .66 0.15 1.90 2.10 4.2 0 .1 6 0.60 0 .15 0 .08 0.99 16.16
Promedio 5.0 0.08 1.62 1.02 0 .18 2.90 2.76 4.0 0.26 0 .70 0.36 0 .10 1.42 18.31
0- 5 5.8 0.01 8.50 1.25 0.20 9.60 0 .10 5.7 0.01 7.40 0.63 0.18 8.22 0 .12
5- 10 6.0 0.02 5.50 0 .91 0.28 6.71 0 .30 5.9 0.01 5.10 0.45 0 .18 5.74 0 .17
Interlínea 10 - 15 6.1 0 .02 4.00 0.56 0.28 4.36 0.45 5.8 0.0 1 3.70 0.34 0.13 4. 18 0.24
15 - 20 6.1 0 .02 3.35 0 .52 0.25 4.14 0.48 5.9 0.0 1 2.90 0.30 0.15 3.36 0.30
Fuente : LAI NEZ, C. 1989. Avances en la investigación del prOblema "amarillamiento-secamiento" de la palma africana en el Ecuador . Guito, Ecuador .
INIAP. Pub licación Miscelanea No . 51. p. 19 .
aluminio intercambiable en relación con la suma total de bases llegó a ser 196 veces
mayor (0.17 contra 33.33 0 /0) en el suelo del horizonte 5·10 cm de la corona de las
plantas con "amarillamiento·secamiento" y, e) tanto la acidificación como la dismi-
nución de calcio, magnesio y potasio, y el aumento del porcentaje de saturación de alu-
minio, fueron menores en los suelos de la corona fertilizada de las plantas sin amarilla-
miento.
v. RESPUESTAS DE LA PALMA AFRICANA A LA FERTILlZACION QUIMICA
En Papua, Nueva Guinea, sobre la misma clase de suelos, no obstante que se lograron
incrementos en los rendimientos y en los contenidos foliares de nitrógeno, conforme
se aumentó la fertilización con urea, estos no fueron significativos (Cuadro 7).
En los dos casos anteriores, existe una tendencia positiva de la fertilización nitrogenada,
sin alcanzar diferencias marcadas o contrastantes. Probablemente bajo las condiciones
de cultivo , existe un nivel elevado de nitrógeno en el snelo, como producto del aporte
del cultivo de cobertura (leguminosas preferentemente), complementado por la intensa
actividad microbiana, que asociado con los altos contenidos de materia orgánica y un
pH adecuado, contribuyen en la aportación de este nutriente; tampoco debe descartarse
la contribución del nitrógeno contenido en las precipitaciones que son importantes en
las áreas de cultivo.
Varios experimentos, en algunos países donde se cultiva palma africana, han mostrado
efectos positivos de la fertilización potásica sobre la producción.
Experiencias en Indonesia, han demostrado el beneficio que se logra, con las aplicaciones
de cloruro de potasio en la producción (Cuadro 9). En el primer caso (Exp. LB-CPl),
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2.6 Testigo
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FIGURA 2. Contenidos foliares de Nitrógeno frente a varios niveles de fertilización nitrogenada, durante varios años
Fuente: OLLAGNlER, M. & OLIVIN. 1984. Eifets de la nutlition sur la production. Progrés génétiques
et cffets de la nutrition sur la qualité de l' huile de paime (1). OJcagineux, 39 (7): p.
349-362.
Cuadro 7. Efectos de la fertilización química, sobre la producción y nutrición en palma africana.
Total 400 ppm 1 / 800 270 134 153 1000 1320 475 300 80
Saunders 130 ~ 200 16 40 18 440 510 92 84 22
Olsen 30 ~ 70 25 14 .7 38.5 96 32 13 8
Bray 15 11 2.8 1.7 5.2 2 9.5 11 7.3 3.9
....
w Capacidad de fijació n ppm 2300 530 820 790 450 950 885 230 200
Respuestas a fosfat os % O 50 O O O O O + 10 200
1/ Estracción usando ácidos perclórico y n(trico Fuente : OLLAGNIER. M.& OLl VIN,J . 1984. Eftets de la nutrition sur la
'lJ Extracción usando soda caliente 0.1 N production. Progres génétiques et effets de la nutrition sur la
~ Extracción usando un reactivo compuesto de NH F, qualité de l' huile de palme (1 l . Oleagineux,39 (71 349·362.
4
0.5 N Y NaHC0 , 0.5 a pH 8.5
• Fertilizaci6n comp lementada con f6sforo Fuente : OLLAGN IER. M. & OLl V IN, J. 1984. Effetsde la nutrition
sur la producti6n . Progrés génétiques et effets de la
Los análisis químicos de suelos y foliares, ayudan a predecir las cantidades de nutrientes
necesarios para complementar la reserva del suelo. El primero, se recomienda antes de
establecer la plantación, el segundo , es la mejor alternativa para determinar las cantidades
de fertilizantes en plantaciones de palma africana en producción.
A. Suelos
Para que las recomendaciones de fertilización, a base del análisis del suelo, sean confiables
en gran parte dependerá del método de muestreo y las precauciones que se tengan al
realizarlo. Las normas que se indican a continuación, deberán tenerse en cuenta a fin de
lograr lo indicado.
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Cuando se tiene el terreno sembrado con palma africana, la definición de las áreas
estará en función de la variedad (origen), edad de las plantas, topografía, etc. (Fi·
gura 5).
3. Precauciones
Recuerde lo siguiente:
B. Hojas
El análisis químico foliar, constituye un método valioso para evaluar el estado nutricio·
nal de las plantaciones de palma africana en producción y sirve para orientar los progra-
mas de fertilización, junto con el conocimiento de la fertilidad del suelo.
Su realización deberá ser orientada a lograr un muestreo óptimo de acuerdo a las normas
que se indican a continuación.
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- 20 -
FOTOGRAFIA 2.
FOTOGRAFIA3.
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- 22 -
Tomar hojas del mismo rango, a fin de poder comparar las diferentes muestras.
En cada planta elegida se recomienda tomar la hoja No. 17, que es adulta, funcio-
nal y fácil de alcanzar.
En el tercio medio de las hojas cortadas para la muestra, se separarán los folíolos,
y de estos se tomará la parte media para el análisis (Figura 7).
Las hojas en la palma africana, se distribuyen formando un hélice que gira hacia
la derecha o hacia la izquierda (Figura 8). Para un observador situado delante de
una palma y que mira a la hoja No. 1, (la cual es la más cercana a la flecha en la que
la mayoría de los folíolos están completamente separados), apreciará que las bases
de las hojas No. 1,9, 17 Y 25 se hayan situadas sobre la misma línea curva.
El proceso de nutrición mineral se inicia, luego que la planta ha agotado las reservas
alimenticias de la semilla, aproximadamente después de tres meses de la siembra en el
vivero. Hay que considerar, en esta etapa de desarrollo, que las disponibilidades naturales
- 23 •
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FIGURA 7. Esquema de la toma de muestra de hojas en palma africana. <a> Hoja No. 17 (b) Folíolos
de la parte media (e) Parte media de los roliolos (Muestra para analizar)
· 24·
A. Para el vivero
Cuadro 10. Recomendaciones de fertilización, para la etapa de viveros, cuando se utiliza como substrato el
suelo virgen de montaña.
3 3 2 o 2
6 6 3 o 3
9 11 5 o 5
Para 108 casos indicados, la dosis totales se dividirán en 10 partes, de las cuales una se
aplicará a los tres meses, tres a los seis meses y seis a los nueve meses de edad de las
plantas. Previo humedecimiento del suelo, los fertilizantes se colocarán alrededor de las
plantas, lo más cercano al borde la funda.
- 26 -
Bajo 55 30 35 25
Medio 35 20 25 15
Alto 20 10 O 10
1. Transplante
Cuadro 12. Recomendaciones de fertilización, para el transplante y/o para el primer año de plantación.
Interpretación Gramos/planta
del análisis N MgO
de suelos
Alto 50 O O O
- 27 -
Cuadro 13. Reco mendaciones de fertiliza ció n para plantaciones de 2 a 3 años de edad.
Adecuado 100 o 50 35
Adecuado 100 O O 40
- 28 -
Para el transplante todo el fósforo se aplicará al fondo del hoyo, mezclando el fertilizante
con un poco de suelo superficial.
FOTOGR A FI A 6.
FOTOGRA FIA 7.
- 29 -
- 30 -
Se puede partir del siguiente ejemplo ; el análisis foliar para un cultivo de tres años de
edad, presentó los siguientes resultados: contenidos deficientes en nitrógeno y fósforo ,
bajo en potasio y adecuado en magnesio . Considerando una densidad de plantación de
143 palmas/ha, las cantidades de nutrientes en elementos puros necesarios para fertilizar
una superficie de 50 has, se dan a continuación.
Las cantidades de elementos puros recomendados por hectárea Son las siguientes:
. 31 .
Cuando se emplea este tipo de fertilizante, los cálculos se inician Con los requerimientos
del elemento que se encuentra en mayor porcentaje en el fertilizante. Por ejemplo al
utilizar el 18-46-0, como fuente de nitrógeno y fósforo, sería el fósforo (46 0 /0). Para el
efecto se sigue este procedimiento:
- 32 -
Entonces:
64.35 - 11.2 = 53.15 kg de N, que se debe completar
Para lo cual:
46 kg de N están en 100 kg de Urea
53.15 kg de N requeridos x
x = 53.15 x 100 = U5.5 kg de Urea/ha/año
46
115.500 g de Urea/ha = 808 g de Urea/planta/año
143 plantas/ha
Los cálculos para potasio y magnesio son iguales que para el caso anterior. En conse·
cuencia, las cantidades de fertilizantes para las 50 has serán las siguientes:
Los Cuadros 15 y 16, resumen los cálculos para los casos de utilización de fertilizantes
simples y compuestos, en su orden, en la transformación de las recomendaciones de
fertilización a fertilizantes comerciales. En el Cuadro 17, se dan dos ejemplos cuando
se utilicen otros fertilizantes compuestos que se expenden normalmente en el mercado.
·33 .
• las cantidades totales a aplicar resu ltan de divid ir las dosis recomendadas
de los elementos para las concentraciones oontenidas en las fuentes de los
fert il izantes comerciales. Ejemplo para nitrógeno, 450 -;- 0.46 978.
=
Cuadro 16. Cálculo de fertilizantes comerciales, a partir de las recomendaciones del análisis foliar, cuando se complementa con un fertilizante compuesto
(18-46-0).
%
Urea (46 NI 372 808
<Il
'"
Muriato de Potasio (60% K 01 300 500
2
• Las cantidades totales a aplicar, resultan de dividir las dosis reoomendadas de los elementos para
las concentraciones contenidas en las fuentes de los fertilizantes comerciales. En estos casos , re·
mitase a la explicación dada en la llamada del Cuadro 16.
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