Introducción
A
pesar de los avances en los estudios por imágenes, el análisis digital y otras técnicas, el elec-
troencefalograma (EEG) continúa siendo el estudio más importante en el diagnóstico y el
tratamiento de una persona con epilepsia. Sin embargo, para que la información que apor-
ta sea correcta, debe ser realizado en forma adecuada por técnicos en electroencefalografía con
experiencia, y evaluado e interpretado con cuidado por médicos neurólogos o neurofisiólogos expe-
rimentados en el cuadro clínico definido que presenta el paciente.
Además del EEG convencional, los registros EEG poligráficos y la reciente incorporación del video-
EEG en la práctica clínica habitual han contribuido al mejoramiento del diagnóstico y el tratamien-
to de las personas con epilepsia (Delamónica, 1984; Gil-Nagel y cols., 2002; Doose, 2003; Crespel y
cols., 2006; Panayiotopoulos, 2007, 2010).
Al lector interesado en los detalles técnicos le sugerimos consultar el Atlas Electroencefalografía, de
E. Delamónica (1984), el libro Convulsiones en la infancia, de Fejerman y Medina (1986) y el Manual
de electroencefalografía, de Gil-Nagel y cols. (2002).
Electroencefalografía
Más del 50% de los pacientes derivados para la realización de un EEG son presuntos portadores de
epilepsia. Este estudio es imprescindible para el diagnóstico correcto del tipo de crisis epiléptica,
de epilepsia o de síndrome epiléptico.
El EEG es obligatorio en todo paciente con antecedentes de haber sufrido una crisis epiléptica, des-
pués de una primera convulsión o en un paciente cuyos síntomas hacen pensar en la epilepsia. En
medicina el objetivo principal es el diagnóstico, el cual nos permite llevar a cabo un manejo terapéu-
tico adecuado y realizar un pronóstico certero. El EEG es una ayuda valiosa para establecer un diag-
nóstico de epilepsia correcto, ya que ofrece información entre las crisis epilépticas, actividad que se
denomina intercrítica o interictal, y también durante el transcurso de la crisis, actividad llamada crí-
tica o ictal.
El EEG se recomienda para:
• Sustentar el diagnóstico de epilepsia en pacientes cuya historia clínica lo sugiere.
• Determinar el tipo de crisis epilépticas, de epilepsia o de síndrome epiléptico.
• Identificar los factores precipitantes de la crisis epiléptica.
• Detectar las características clínicas durante las descargas paroxísticas (poligrafía, video-EEG). El
registro de las crisis epilépticas es la mejor documentación de que la persona padece epilepsia.
El diagnóstico de epilepsia es fundamentalmente clínico, es decir, el paciente posee antecedentes de
haber sufrido crisis epilépticas. Por lo tanto, un EEG intercrítico normal no excluye el diagnóstico
de epilepsia. Además, es muy importante tener en cuenta que en diversos trastornos paroxísticos no
2 ATLAS DE ELECTROENCEFALOGRAFÍA EN LA EPILEPSIA
epilépticos, patologías más frecuentes que la epilepsia en los niños, la interpretación incorrecta del EEG
lleva a un diagnóstico equivocado de epilepsia. Esto, que suele observarse en la práctica diaria, probable-
mente se deba al desconocimiento de muchos profesionales de la actividad normal del EEG en los
pacientes pediátricos, pues las características electroencefalográficas del adulto son diferentes de las de
un niño. También observamos que en algunos pacientes con trastornos paroxísticos frecuentes, como
síncopes, migraña o espasmos del sollozo, el EEG puede mostrar, excepcionalmente, alteraciones focales
o generalizadas similares a las encontradas en los pacientes con epilepsia. En estos casos el aspecto fun-
damental para definir el diagnóstico es que, desde el punto de vista clínico, estos enfermos presentan
episodios compatibles con trastornos paroxísticos no epilépticos. Más del 10% de las personas sanas pue-
den tener alteraciones inespecíficas en el EEG y un 1% de la población general puede tener alteraciones
paroxísticas epileptiformes no asociadas con crisis epilépticas. La prevalencia de estas anormalidades
electroencefalográficas es mayor en los niños; en el 2 al 4% de los niños sanos se observan espigas fun-
cionales. También es posible que una persona tenga epilepsia y al mismo tiempo migraña, o sea que
quien padece epilepsia puede tener asociado un trastorno episódico no epiléptico.
En orden de frecuencia, deben considerarse diversos factores importantes de error en la interpreta-
ción del EEG, a pesar de haber sido realizado con una técnica correcta:
• Interpretación del EEG fuera del contexto clínico del paciente.
• Sobrevaloración de alteraciones EEG inespecíficas.
• Interpretación inadecuada por parte de médicos no especializados de cambios fisiológicos relacio-
nados con la edad del paciente en el registro durante el sueño, la hiperventilación, la fotoestimu-
lación, etc.
• Actividades EEG transitorias no epilépticas, como espigas positivas de 6 y 14 Hz por segundo o des-
cargas rítmicas temporales medias, que pueden ser consideradas de origen epiléptico por médicos
no especialistas.
• Falta de registros EEG al inicio de la epilepsia o durante el curso evolutivo por destrucción, pérdida
o no realización del estudio en el momento oportuno, y en algunos casos las alteraciones pueden
desaparecer o ser modificadas por el tratamiento con antiepilépticos.
• El EEG puede ser alterado por fármacos, como neurolépticos o antiepilépticos, o modificado por
enfermedades asociadas.
Valor del EEG interictal
El EEG interictal de rutina es de gran valor para el registro y la evaluación de las descargas paroxís-
ticas epileptiformes que generan crisis epilépticas. Por lo tanto, es un estudio fundamental para con-
firmar el diagnóstico clínico, descartarlo, cuestionarlo e, incluso, para documentarlo (Delamónica,
1984; Doose, 2003; Crespel y cols., 2006; Panayiotopoulos, 2007, 2010; Walczar y cols., 2008).
Las clasificaciones de las crisis epilépticas y de los síndromes se basan en las manifestaciones clíni-
cas y electroencefalográficas combinadas. Precisamente, los adelantos en el reconocimiento de los
síndromes epilépticos han partido de los datos aportados por este estudio. En los recién nacidos, más
allá de la naturaleza de los eventos paroxísticos, es la herramienta principal para la investigación de
las convulsiones.
Es interesante conocer los criterios generales que definen las características de las descargas epilép-
ticas interictales. Existe un amplio consenso que define los criterios electroencefalográficos necesa-
rios para reconocerlas (Chatrian, 1974):
1. Las alteraciones interictales son paroxísticas, es decir que se diferencian claramente de la activi-
dad de base.
2. Debe producirse un cambio brusco de la polaridad durante varios milisegundos. Esto le otorga a la
descarga interictal una configuración aguda, comúnmente referida como actividad espicular.
3. La descarga debe durar menos de 200 milisegundos. Se debe distinguir una espiga que tiene una
duración de menos de 70 milisegundos de una onda aguda que dura entre 70 y 200 milisegundos,
con independencia del valor clínico que pueda tener esta diferenciación.
INTRODUCCIÓN 3
4. La alteración intercrítica debe ser registrada por más de un electrodo y tiene un gradiente de vol-
taje a lo largo del cuero cabelludo (scalp). Esto permite distinguir una actividad epiléptica intercrí-
tica de un artificio. Sin embargo, las descargas interictales pueden presentar, en determinadas
situaciones, un campo eléctrico muy restringido; por ejemplo, en los recién nacidos y en la epilep-
sia benigna de la niñez con espigas centrotemporales o rolándicas.
Además de los criterios necesarios descritos, la gran mayoría de las alteraciones interictales presen-
tan una polaridad negativa y son seguidas de una onda lenta delta. Si bien estas dos características
no se requieren de manera estricta, se presentan con frecuencia y ayudan a distinguir una altera-
ción intercrítica de otras formas de actividad paroxística (Chatrian, 1974).
En la figura I-1 se ilustran ejemplos de diferentes grafoelementos epileptiformes interictales que
pueden encontrarse en el EEG de pacientes con epilepsia.
Fig. I-1. Ejemplos de diferentes tipos de alteraciones EEG interictales en personas con epilepsia.
4 ATLAS DE ELECTROENCEFALOGRAFÍA EN LA EPILEPSIA
El EEG es muy sensible en síndromes epilépticos como las formas focales benignas de la niñez y puede
ser menos sensible en epilepsias focales sintomáticas originadas en el área mesial del lóbulo frontal. En
más del 40% de los pacientes con epilepsia el EEG interictal puede ser normal; sin embargo, este porcen-
taje se reduce al 8% si se realizan varios EEG durante un período prolongado de seguimiento y con méto-
dos de activación adecuados, sobre todo durante el sueño. Un registro EEG interictal en pacientes con
epilepsias no tratadas es improbable que sea normal en lactantes con síndrome de West y otras encefa-
lopatías epilépticas, epilepsia focal benigna de la niñez con espigas centrotemporales, epilepsia ausen-
cia de la niñez y epilepsias con fotosensibilidad. En cambio, es más probable que sea normal en epilep-
sias mesiales de los lóbulos frontal, temporal y occipital. Las alteraciones electroencefalográficas interic-
tales pueden estar relacionadas o no con la severidad de la epilepsia. Más aún, en algunos pacientes con
crisis epilépticas bien documentadas pueden observarse EEG normales en forma reiterada y persisten-
te. Los pacientes portadores de una epilepsia focal benigna de la niñez con espigas centrotemporales
pueden presentar descargas de punta-onda continua durante el sueño lento con mínimas manifestacio-
nes clínicas asociadas. En este caso se plantea una duda en cuanto a la real necesidad de llevar a cabo un
tratamiento farmacológico intensivo.
Las alteraciones EEG interictales en personas sin epilepsia son raras. Su presencia en personas sanas
estaría genéticamente determinada y en la gran mayoría de estos casos no se desencadenan crisis
epilépticas en el futuro.
Algunas de estas alteraciones son:
• Espigas centrotemporales en niños normales.
• Paroxismos generalizados de punta-onda en niños normales.
• Paroxismos generalizados durante la fotoestimulación.
• Ondas agudas bifrontales en recién nacidos.
• Ondas agudas focales en la región temporal media en recién nacidos prematuros.
Por otra parte, el registro EEG en pacientes con patologías no epilépticas, especialmente metabóli-
cas, puede revelar alteraciones interictales epileptiformes. Los siguientes son ejemplos de estas
anormalidades EEG interictales:
• Ondas trifásicas en pacientes con encefalopatía hepática u otras encefalopatías metabólicas.
• Espigas focales, multifocales, difusas y ondas agudas difusas en pacientes con hipocalcemia o pos-
diálisis asociada con demencia.
• Alteraciones EEG en pacientes tratados con altas dosis de clorpromazina, litio o clozapina.
• Alteraciones generalizadas y respuesta fotoparoxística prolongada en pacientes no epilépticos
luego de la suspensión brusca de barbitúricos de acción corta.
• Lesiones cerebrales de masa ocupante: tumores de lento crecimiento, abscesos, etc. En este grupo
la presencia de alteraciones focales epileptiformes indica la posibilidad de que el paciente sufra
crisis epilépticas en el futuro.
Valor del EEG ictal
El registro EEG ictal permite confirmar que el episodio en cuestión tiene un origen epiléptico.
También ayuda a clasificar el tipo de crisis epilépticas, si es focal o generalizada, si es una mioclonía
o un espasmo, etc. En ocasiones, se identifica el área del cerebro en la cual se origina la crisis, la fre-
cuencia de las convulsiones y la eficacia de un determinado tratamiento.
En general, es posible reconocer las características de un registro EEG ictal, aunque a veces resulta
difícil diferenciar un registro interictal de una actividad ictal. Sin embargo, existen patrones EEG que
indican o hacen suponer que las alteraciones observadas pueden ser de origen ictal (Niedermeyer y
López Da Silva, 1993).
Las características que orientan al reconocimiento de un patrón EEG ictal son:
• Cambio brusco de frecuencia: el comienzo de una crisis clínica puede asociarse con un cambio
brusco en la frecuencia. Puede aparecer un nuevo tipo de ritmo, que además predomina y se des-
INTRODUCCIÓN 5
taca sobre el ritmo de base. La frecuencia puede ser en la banda alfa o también en una frecuencia
lenta delta-theta, pero indica con claridad un nuevo patrón en el trazado de base, lo cual señala un
nuevo evento electrofisiológico.
• Disminución brusca del voltaje: puede ocurrir rápidamente una desincronización de la actividad
eléctrica. El comienzo de estos episodios puede asociarse con casi una completa disminución del
voltaje, focal o generalizado, pero con un predominio de ritmos rápidos de bajo voltaje que gra-
dualmente aumenta la amplitud y disminuye la frecuencia.
• Aumento brusco del voltaje: menos a menudo se puede observar una actividad rítmica caracteri-
zada por un aumento brusco de la amplitud.
• Duración y descargas rítmicas: las descargas rítmicas de espigas, poliespigas, espiga-onda y polies-
piga-onda de varios segundos o minutos de duración son compatibles con un registro ictal. Es
decir que una actividad paroxística rítmica, independientemente de la morfología del grafoele-
mento, y prolongada, hace presuponer una actividad ictal.
• Es interesante destacar registros ictales particulares debido a que las manifestaciones clínicas y
EEG son breves. Ejemplo de crisis breves son las mioclonías positivas y negativas, o los espasmos
epilépticos. Las mioclonías duran milisegundos y los espasmos, no más de 2 segundos; por lo tanto,
la manifestación EEG ictal en estos tipos de episodios es breve, muy similar a la actividad EEG inte-
rictal. Es muy importante conocer el patrón EEG ictal de estos tipos de crisis, en especial si no se
está habituado a realizar un registro poligráfico que permita documentar el fenómeno a nivel
muscular, para que no pasen inadvertidos durante la lectura del EEG. Por ejemplo, una mioclonía
negativa unilateral puede estar asociada, en el EEG, con una espiga o una onda lenta que le sigue
a una espiga (Fejerman y Caraballo, 2008).
En las figuras I-2 A y B se muestran ejemplos de registros ictales de una mioclonía positiva, una
negativa, espasmos epilépticos, etc.
En ciertas circunstancias, las crisis epilépticas no tienen correlato EEG o resulta muy difícil reco-
nocer la actividad eléctrica anormal. Durante algunas crisis, la actividad eléctrica cerebral puede
estar completamente oscurecida por la actividad muscular o por los artificios. En estos casos, las
alteraciones posictales pueden ayudar al reconocimiento o a la presunción de un origen comicial
del evento. En pacientes con crisis focales simples debido a un potencial de campo restringido
puede no haber un correlato EEG, sobre todo en las crisis focales simples que se originan en la cor-
teza mesial, basal o interhemisférica e, incluso, en la convexidad. Esta falta de correlato también
puede ocurrir en las crisis focales simples originadas en el área motora suplementaria, aun con
manifestaciones clínicas motoras bilaterales. En algunas crisis focales complejas originadas en el
lóbulo frontal, en raras ocasiones, el EEG no registra ninguna actividad eléctrica anormal
(Sperling y Clancy, 2008).
Métodos fisiológicos de activación de las alteraciones EEG
Los métodos de activación de las descargas son importantes pues permiten inducir o aumentar las
alteraciones EEG y mejorar así el aporte de este estudio al diagnóstico (Delamónica, 1984; Fejerman
y Medina, 1986). Los métodos utilizados en el laboratorio de EEG de rutina son:
• Vigilia
- Hiperventilación
- Fotoestimulación
- Cierre y apertura palpebral
- Otros
• Sueño
- Inicio del sueño
- Durante el sueño
- Despertar
6 ATLAS DE ELECTROENCEFALOGRAFÍA EN LA EPILEPSIA
Fig. I-2. A. En la parte superior se muestra la expresión EEG y a nivel muscular de mioclonía, crisis tónica y
espasmo. En la parte inferior se observan algunos ejemplos de actividades EEG ictales breves.
Hiperventilación
La hiperventilación es un procedimiento estándar en un EEG de rutina. Se lo debe instruir al pacien-
te para que respire en forma profunda con una frecuencia aproximada de 20 respiraciones por
minuto durante 3 minutos. En los niños pequeños se debe utilizar el ingenio para lograr una hiper-
ventilación adecuada mediante ciertos juegos, como inflar globos o soplar una velita.
La hiperventilación es el proceso de activación más importante para provocar las ausencias típicas
asociadas con descargas de punta-onda bilaterales de 3 Hz simétricas y sincrónicas. Otro aporte de
la hiperventilación es el conteo de cada proceso de espiración, el cual puede poner de manifiesto
alteraciones leves de la conciencia durante descargas de punta y polipunta-onda generalizadas. Sin
duda, en este último método el niño debe ser intelectualmente normal para que colabore con el
mecanismo del proceso. El compromiso de la conciencia puede detectarse por un cambio en el com-
portamiento o dificultad en el conteo por parte del niño durante la hiperventilación
(Panayiotopoulos, 2007). Este proceso permite, además, detectar trastornos cognitivos paroxísticos
leves.
Estimulación luminosa intermitente
La estimulación luminosa intermitente ayuda a reconocer a las personas sensibles a la fotoestimu-
lación. En los pacientes con presunta lipofuscinosis neuronal ceroidea infantil tardía, la estimula-
ción luminosa intermitente de baja frecuencia suele ser positiva. Este hallazgo EEG es un elemento
de valor para sustentar el diagnóstico de lipofuscinosis.
INTRODUCCIÓN 7
Fig. I-2. B. En la parte superior, el registro EEG ictal evidencia un paroxismo de polipunta-onda asociado con mio-
clonía positiva. En la parte inferior de la figura, el EEG ictal muestra un complejo de punta-onda; las ondas len-
tas se correlacionan, a nivel muscular, con una crisis atónica.
Cierre y apertura palpebral
En el registro EEG durante la vigilia, el cierre y la apertura palpebral deben ser una maniobra obli-
gatoria, no sólo para evaluar la reactividad de la actividad alfa en las regiones posteriores en rela-
ción con la organización del ritmo de base, sino también porque el cierre palpebral puede favorecer
la aparición o el aumento de descargas interictales focales paroxísticas, sobre todo en las regiones
posteriores, y la apertura palpebral puede disminuirlas en niños con síndrome de Panayiotopoulos
o epilepsia occipital idiopática de Gastaut. También el cierre palpebral puede desencadenar mioclo-
8 ATLAS DE ELECTROENCEFALOGRAFÍA EN LA EPILEPSIA
nías palpebrales, con ausencia o no, en pacientes con epilepsias generalizadas idiopáticas o con sín-
drome de Jeavons, o epilepsia con ausencias y mioclonías palpebrales (Caraballo y cols., 2009).
Sueño
Un EEG realizado durante el inicio del sueño, durante su transcurso y al despertar es importante
para registrar actividades epilépticas que ayuden a obtener un diagnóstico correcto. Estos métodos
de activación son muy útiles en los pacientes con crisis epilépticas en los cuales el EEG realizado en
vigilia es normal o las crisis ocurren durante las etapas del sueño o al despertar.
Para obtener la mejor información del EEG durante el sueño hay que tener en cuenta algunas con-
sideraciones:
• Privación del sueño parcial o durante toda la noche.
• Sueño inducido por fármacos.
• Se aconseja realizar el EEG durante el sueño en la forma más natural posible y de acuerdo con el
hábito del paciente, con los menores riesgos y del modo más confortable para él y la familia.
La privación parcial del sueño es más aconsejable que la privación del sueño durante toda la noche;
es más práctica, natural y mejor tolerada. La mayoría de los niños con privación parcial del sueño
duermen bien y permiten un registro EEG de sueño y despertar adecuado. Los pacientes pueden ir a
dormir una o dos horas más tarde y levantarse una o dos horas más temprano de lo habitual y deben
permanecer despiertos hasta la realización del estudio. El período de la siesta podría ser un momen-
to oportuno para realizar el EEG, que debería llevarse a cabo en una habitación oscura y tranquila.
En los lactantes, es preferible que duerman en brazos de su madre. El EEG de sueño debe durar entre
30 minutos y 1 hora, según la profundidad del sueño y las alteraciones observadas. Luego, hay que
despertar al paciente para realizar la hiperventilación, la fotoestimulación y el cierre y apertura pal-
pebral. Esta última fase durante el período de despertar debe durar alrededor de 15 minutos.
La privación del sueño durante toda la noche suele ser aconsejada por la mayoría de los centros que rea-
lizan EEG. El estudio se efectúa a la mañana siguiente con la idea de obtener un registro de sueño de 30
a 40 minutos. Nosotros recurrimos a la privación total del sueño sólo en los niños con dificultad para con-
ciliarlo. Otro inconveniente que se observa en los pacientes que se privaron de dormir toda la noche, ade-
más de la incomodidad para el paciente y su familia, es la posibilidad de sufrir una convulsión, sobre
todo si son jóvenes con epilepsia mioclónica juvenil. El sueño inducido por fármacos debería reservarse
sólo para los pacientes a quienes les resulta difícil dormir o son poco colaboradores.
Otros métodos de activación
Otras formas de activación de las descargas EEG epilépticas, como lectura, ruidos, estímulos táctiles
o música, deben considerarse en los pacientes con crisis epilépticas reflejas.
EEG poligráfico
El EEG poligráfico permite evaluar, además y al mismo tiempo de la actividad eléctrica cerebral, múl-
tiples parámetros fisiológicos. En el estudio de la epilepsia, la poligrafía ayuda a determinar la pre-
sencia de un evento, las características de las modificaciones de las diferentes funciones fisiológicas
asociadas con cambios en el EEG y la temporal relación con el evento electroencefalográfico
(Tassinari y Rubboli, 2008).
Los datos obtenidos del EEG poligráfico pueden ser muy útiles para describir la sintomatología de la
crisis epiléptica, definir las características de diferentes condiciones epilépticas, comprender los
mecanismos fisiopatológicos de estas, y establecer y verificar la hipótesis diagnóstica. También es
un estudio de valor para el control y la evaluación de la respuesta a los antiepilépticos. Este registro
poligráfico no se puede realizar en un aparato de EEG estándar. También son necesarios amplifica-
INTRODUCCIÓN 9
dores especiales para el registro de diferentes variables, como actividad muscular, presión arterial o
parámetros respiratorios.
Se conoce muy bien que existen crisis epilépticas con manifestaciones motoras breves, que no resul-
ta simple definir desde el punto de vista clínico. En estos pacientes un estudio poligráfico que inclu-
ya el registro muscular permite reconocer la fenomenología del evento motor, identificar el síndro-
me epiléptico e instituir el tratamiento correcto (Tassinari y Rubboli, 2008).
El estudio poligráfico también es útil para reconocer los diagnósticos diferenciales de una serie de
trastornos episódicos motores no epilépticos (Caraballo y cols., 2009). Por lo tanto, sería muy impor-
tante incorporarlo en la práctica diaria para implementar el tratamiento adecuado de las personas
con epilepsia.
En las figuras I-3 A y B se muestran las características musculares de diferentes tipos de crisis moto-
ras registradas en los estudios poligráficos.
Polisomnografía
La polisomnografía es el registro poligráfico de los ciclos del sueño en personas con trastornos de esa
función. En los pacientes con epilepsia es bien conocido el papel del sueño en la generación de las
crisis y como activador de las descargas electroencefalográficas. Por otro lado, las crisis epilépticas o
los antiepilépticos pueden determinar la modificación de la arquitectura del sueño. La polisomno-
grafía puede ser muy útil para el diagnóstico y la comprensión de los mecanismos fisiopatológicos
de la epilepsia y el sueño (Tassinari y Rubboli, 2008).
En los pacientes con epilepsia, la polisomnografía puede indicarse en dos situaciones:
1. Para investigar la presencia de trastornos del sueño.
2. Para identificar y analizar descargas epilépticas interictales, detectar crisis epilépticas nocturnas
y evaluar la influencia de la epilepsia y los antiepilépticos en la arquitectura del sueño.
Video-EEG
El video-EEG permite documentar las características clínicas y el origen epiléptico del episodio pero,
obviamente, la crisis tiene que desencadenarse en el momento del registro.
Este estudio ofrece la posibilidad de reconocer episodios sutiles que no son observados por los
padres, cuidadores, familiares o amigos de los pacientes. En personas con crisis epilépticas fácilmen-
te reproducibles, como ausencias típicas o crisis reflejas, el video-EEG es fundamental para describir
en detalle las características clínicas de los episodios. También es de sumo valor el registro de las cri-
sis en pacientes con episodios frecuentes, diarios o semanales, en quienes la alternativa quirúrgica
podría ser una opción. Muchas veces, los pacientes que sufren crisis frecuentes antes del inicio del
registro dejan de tener convulsiones durante su realización. En estos casos, se disminuye la dosis de
los antiepilépticos para provocar la crisis durante el estudio (Caraballo y Fejerman, 2009).
El video-EEG es crucial para la identificación precisa de algunos eventos cuya interpretación, respec-
to de su origen epiléptico o no, plantea dificultades. La seudocrisis de origen psicógeno es un ejem-
plo de ello. En ocasiones, hasta el especialista más experto en el tema se puede equivocar clínica-
mente en el reconocimiento de estas crisis, pero el estudio de video-EEG establece el diagnóstico.
Valor del EEG luego de una primera convulsión
La realización de un registro EEG estándar para la evaluación diagnóstica de una persona con pre-
sunta epilepsia, luego de una primera crisis, se aconseja en las siguientes situaciones:
• En una persona con sospecha de epilepsia en un período sin tratamiento, especialmente luego de
una primera convulsión.
10 ATLAS DE ELECTROENCEFALOGRAFÍA EN LA EPILEPSIA
Fig. I-3. A. Características, a nivel muscular, de diferentes tipos de crisis epilépticas, particularmente aquellas que
son breves. ms, milisegundos; s, segundo(s) (modificado de Panayiotopoulos 2007).
• Para definir el síndrome epiléptico, sobre todo en los niños.
• Para detectar crisis epilépticas sutiles o subclínicas.
• Para reconocer los factores precipitantes de la crisis y poder realizar, así, recomendaciones clínicas
apropiadas para un mejor tratamiento del paciente.
• Las alteraciones EEG intercríticas orientan sobre los riesgos de que las crisis recurran.
INTRODUCCIÓN 11
Fig. I-3. B. Registro poligráfico de manifestaciones motoras no epilépticas. En la parte superior el EEG-poligráfico
muestra una mioclonía no asociada con alteraciones EEG. En la parte inferior de la figura se observa un espasmo
muscular sin evidencias de paroxismos EEG.
Valor del EEG en la suspensión del tratamiento
El EEG, sumado a la evolución clínica del paciente, es necesario para evaluar la posibilidad de sus-
pender la medicación antiepiléptica. Un registro normal no es suficiente para retirar el tratamiento
si el paciente presenta epilepsia activa con crisis recurrentes. Un EEG que muestra alteraciones icta-
les confirma la presencia de una epilepsia en curso. Es obvio que en este caso no está indicada la sus-
pensión de la medicación. Sin embargo, un EEG interictal patológico en un paciente sin crisis puede
no ser un factor en contra para suspender el tratamiento. Por ejemplo, si un niño presenta una epi-
lepsia focal de la niñez con espigas centrotemporales o rolándicas o un síndrome de
Panayiotopoulos y no tuvo crisis durante dos o más años, la presencia de espigas focales no invalida
la decisión de suspender la medicación. No es un criterio adecuado condenar a un paciente a un tra-
tamiento con antiepilépticos durante un tiempo prolongado sólo por observar alteraciones EEG
intercríticas. El criterio fundamental a la hora de decidir la suspensión de los antiepilépticos es qué
12 ATLAS DE ELECTROENCEFALOGRAFÍA EN LA EPILEPSIA
tipo de síndrome epiléptico tiene el paciente; luego, si no ha sufrido crisis durante un tiempo míni-
mo necesario y, por último, se debe considerar el resultado del EEG.
Papel de los técnicos en electroencefalografía
La principal responsabilidad de un técnico en electroencefalografía es realizar un estudio correcto e
informar sobre determinados hechos que puedan suceder durante el registro, no sólo relacionados
con el paciente sino también con aspectos propios del trazado. Sin embargo, su papel debería ser
aún más completo. Durante los 15 a 20 minutos que tarda para preparar al paciente para el registro,
el técnico puede obtener información sobre las características de las crisis, los factores precipitan-
tes, la distribución circadiana de las crisis u otros aspectos particulares de ese enfermo. No hay que
olvidar que la interpretación correcta de un EEG depende de la historia clínica del paciente y en oca-
siones esta información falta o es incompleta. La necesidad de obtener datos clínicos adquiere aún
mayor preponderancia si se tiene en cuenta que la mayoría de los EEG se solicitan por trastornos epi-
lépticos, algunos de ellos indicados por médicos clínicos, pediatras u otros profesionales que no
están tan familiarizados con los diferentes síndromes epilépticos, y los datos requeridos en los for-
mularios de solicitud del estudio no están adecuadamente completados. Por lo tanto, un técnico en
electroencefalografía bien preparado debe estar entrenado para reconocer los diferentes tipos de
crisis epilépticas, tipos de epilepsias y síndromes epilépticos. Todas estas consideraciones señalan la
importancia de contar con técnicos en electroencefalografía competentes en el equipo de profesio-
nales responsables del tratamiento integral de un paciente con epilepsia. Un artículo interesante
relacionado con el EEG en el síndrome de Panayiotopoulos señaló que un grupo de técnicos electro-
encefalografistas entrenados en las características clínicas del síndrome pudieron diagnosticar el
trastorno en 14 niños y en 9 de ellos su información fue crucial para lograr el diagnóstico (Sanders y
cols., 2004). Este estudio refuerza la importancia del papel que desempeña el técnico en electroen-
cefalografía en el diagnóstico de las epilepsias.
Comentarios
El EEG debe ser realizado por técnicos calificados y evaluado por especialistas certificados y califica-
dos en electroencefalografía. Además, debe ser interpretado en relación con el contexto clínico, el
cual debe ser referido por el médico y suplementado por el técnico y el especialista en EEG.
El médico especialista en EEG (neurofisiólogo) debe tener un conocimiento profundo sobre diversas
características de este estudio, así como saber interpretarlo adecuadamente.
A continuación se mencionan las características sobresalientes que hay que considerar y conocer
respecto del EEG:
• Cambios del EEG relacionados con el desarrollo cerebral y los límites de la normalidad.
• Ritmos fisiológicos de un EEG normal y sus variantes durante la vigilia y el sueño.
• Grafoelementos interictales e ictales característicos de las epilepsias.
• Diferenciación de las variantes del EEG normal de los patrones interictales e ictales vinculados a
la epilepsia.
• Especificidad y límites de un EEG normal o anormal en relación con un determinado tipo de crisis
epiléptica o síndrome epiléptico.
• Alteraciones EEG inespecíficas y su significado en un contexto clínico particular.
• Prevalencia de algunas alteraciones epileptiformes que se observan en la población general de lac-
tantes, niños y adolescentes.
• Influencia de los antiepilépticos, otros fármacos y enfermedades comórbidas sobre el registro.
Todos estos conocimientos, incorporados en los especialistas en EEG y relacionados con el cuadro clí-
nico, deben reflejarse en el informe electroencefalográfico, con el propósito de colaborar con el médi-
co clínico en el diagnóstico y el tratamiento de la persona con epilepsia.
INTRODUCCIÓN 13
Referencias
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