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1.- Microondas.
- Bandas de Microondas.
- Dificultades de elementos pasivos en altas frecuencias.
- Técnicas de Microondas.
2.- Línea de Transmisión ideal.
- Secciones elementales.
- Diferencia del potencial entre conductores de la línea.
- Propagación de ondas electromagnéticas transversales.
- Espectro de frecuencias y longitud de onda.
Concepto de microondas
Habiendo ya definido las ondas nos ocuparemos ahora de las microondas, aquellas
cuya longitud de onda es pocos centímetros (entre 1 milímetro y un metro). Son
menores que las ondas de radio pero mayores que las ultravioletas. Su frecuencia es
de entre 300 MHz y 300 GHz lo que es ultra alta.
Integran el espectro de alta frecuencia de las ondas electromagnéticas, que se
originan en dispositivos sólidos y tubos de vacío.
Se usan en radares, en telefonía y en televisión, en Astronomía, y
para comunicación satelital, donde se transportan en línea recta las microondas del
aparato transmisor al receptor. En conexiones locales e internacionales, son muy
preciadas, por su ancho de banda y su bajo costo relativo. La señal puede verse
obstaculizada si se pierde su línea recta, por ejemplo si se interpone una gran lluvia.
En Informática las redes de microondas son inalámbricas, utilizando antenas para la
transmisión.
Una aplicación moderna es en los hornos a microondas que deben
su funcionamiento a la elevada absorción que la materia orgánica responde a
la radiación electromagnética, lo que origina que los alimentos se calienten en forma
rápida por agitación molecular. Su frecuencia es aproximadamente 2,45 GHz. Las
moléculas de agua se mueven en determinada dirección, pero luego rotan al variarse
el campo eléctrico, originando calor a causa de fricción. Se necesita agua, los
alimentos secos o platos vacíos no se calientan. Aparentemente fueron las rosetas de
maíz lo primero que se calentó en microondas para demostrar su efectividad, y lo hizo
el científico estadounidense Percy Spencer, en 1945.
¿Qué son las microondas?
Las microondas son ondas electromagnéticas de frecuencia muy alta, es
decir, con un número muy elevado de vibraciones por segundo.
Se emplean para transmitir señales telegráficas de alta velocidad y para
comunicar satélites y las ondas especiales con las estaciones de la
Tierra.
Fueron estudiadas inicialmente por el científico Heinrich Herz alrededor
del año 1857.
Tienen la propiedad de excitar la molécula de agua, por consiguiente se
utilizan en los hornos de microondas para calentar alimentos que
contengan este líquido.
Las microondas están situadas entre los rayos infrarrojos (cuya
frecuencia es mayor) y las ondas de radio convencionales.
Longitud de onda: aproximadamente desde 1 mm hasta 30 cm.
Las microondas se generan con tubos de electrones especiales como el
klistrón o el magnetrón, que incorporan resonadores para controlar la
frecuencia, o con osciladores o dispositivos de estado sólido especiales
Rango de
Banda Origen del nombre,
frecuencia
Banda I hasta 0,2 GHz
Banda
0,2 a 0,25 GHz
G
Previous, dado que los primeros rádares del Reino
Banda
0,25 a 0,5 GHz Unido utilizaron esta banda, pero luego pasaron a frecuencias
P
más altas
Banda
0,5 a 1,5 GHz Long wave (Onda larga)
L
Banda
2 a 4 GHz Short wave (Onda corta)
S
Banda
4 a 8 GHz Compromiso entre S y X
C
Banda 8 a 12 GHz Usada en la II Guerra Mundial por los sistemas de control de
X fuego, X de cruz (como la cruz de la retícula de puntería)
Banda
12 a 18 GHz Kurz-unten (bajo la corta)
Ku
Banda
18 a 26 GHz Alemán Kurz (corta)
K
Banda
26 a 40 GHz Kurz-above (sobre la corta)
Ka
Banda
40 a 75 GHz Very high frequency (Muy alta frecuencia)
V
Banda
75 a 111 GHz W hiper frecuencia
W
Microondas UE, OTAN[editar]
Rango de
Banda
frecuencia
Banda A hasta 0,25 GHz
Banda B 0,25 a 0,5 GHz
Banda C 0,5 a 1 GHz
Banda D 1 a 2 GHz
Banda E 2 a 3 GHz
Banda F 3 a 4 GHz
Banda G 4 a 6 GHz
Banda H 6 a 8 GHz
Banda I 8 a 10 GHz
Banda J 10 a 20 GHz
Banda K 20 a 40 GHz
Banda L 40 a 60 GHz
Introducción
Unas de las fuentes de interferencia que más llaman la atención son las imperfecciones en los
componentes pasivos. La ausencia en ellos de ganancia de potencia induce a pensar que tienen
muy poco que ver con el problema EMI (ElectroMagnetic Interference). De hecho, es cierto que
ellos de por sí no producen propiamente interferencias. Sin embargo, el examen detenido de las
especificaciones de los fabricantes muestra claramente que todos estos componentes se
comportan no sólo de una forma que dista de la ideal, sino a veces incluso de forma opuesta a
la deseada, y ésta es la causa de los problemas.
La discrepancia entre comportamiento real y comportamiento ideal se pone de manifiesto en
particular a altas frecuencias, lo que significa que es grave no sólo en los circuitos digitales
rápidos y de radiofrecuencia, sino también precisamente cuando se trata de suprimir
transitorios, que son un problema habitual en EMC (ElectroMagnetic Compatibility).
A continuación se describen algunos modelos realistas para los componentes pasivos más
comunes, desde el punto de vista de su posible influencia en problemas EMI. Luego se
considerarán los parámetros que en algunos componentes repercuten en su comportamiento
desde el punto de vista de la degradación de las señales (derivas, ruido). Haremos también
algunas consideraciones básicas sobre los cables y los circuitos impresos.
Resistencias
La resistencia eléctrica de un material o componente se define como el cociente entre la tensión
continua aplicada y la intensidad de corriente que circula por ella, de acuerdo con la ley de
Ohm. Si la tensión aplicada es alterna, se define entonces como la parte real del cociente
(complejo) entre tensión y corriente. El primer hecho importante es que, en general, la
resistencia en continua difiere de la resistencia en alterna. Esta última crece al aumentar la
frecuencia debido al efecto pelicular. En cualquier caso, la resistencia eléctrica de un material o
componente determina la parte de energía eléctrica que se convierte en energía térmica al
circular por él una corriente eléctrica. En las resistencias empleadas en electrónica, dado que
para protegerlas de la humedad se las cubre con un aislante eléctrico, que lo es también
térmico, la mayor parte del calor se evacua por los terminales de conexión.
La resistencia es una propiedad intrínseca a los materiales, pero no es una constante. Por un
lado, la resistencia es función de las dimensiones y del estado cristalino o físico del material y
de sus impurezas. Depende, además, de la frecuencia, intensidad de la corriente y tensión
aplicada. Puede variar también con la temperatura, humedad, presión, iluminación y campos
magnéticos externos. Algunas de estas dependencias se emplean en la protección de
transitorios, otras son el fundamento de diversos transductores. Pero el comportamiento
frecuencial, en particular, puede ser una fuente de sorpresas y hace que, en la práctica, no se
tengan componentes puramente resistivos, sino que las resistencias presentan, además de la
resistencia propiamente dicha, inductancia y capacidad.
Para caracterizar el comportamiento real de un componente pasivo se suele emplear un circuito
equivalente de parámetros concentrados que presente un comportamiento similar al que se
obtiene al medir la impedancia del componente en cuestión. Dicho circuito está formado por
componentes ideales pero cuyo valor puede que tenga que cambiarse de unas a otras
frecuencias para poder obtener una descripción correcta de la impedancia real. El circuito
equivalente más adecuado depende del material y del tipo de resistencia, distinguiéndose tres
tipos principales: de composición de carbón, de hilo bobinado, y de película (metálica o de
carbón).
Para una resistencia de composición de carbón, un modelo habitual es el indicado en la figura
siguiente:
Figura 1. Modelo equivalente para una resistencia de composición de carbón.
donde R es la resistencia en continua; L representa la inductancia de los dos terminales
(decenas de nanohenrios); y C (de 0,1 a 1,5 pF; más grande a mayor potencia) representa la
capacidad total equivalente, resultado de la combinación de capacidad que hay entre los
numerosos granos de carbón.
La impedancia real de la resistencia es, pues, de la forma
Z=ESR+jX
en donde la resistencia equivalente serie (ESR, Equivalent Series Resistance) es:
ESR=R/(1+w 2C2R2)
Obsérvese que no sólo es ESR ¹ R, sino que ESR depende de la frecuencia, por la presencia de
w en el denominador y quizás también por el posible cambio del valor de C con la frecuencia.
La discrepancia entre ESR y R es tanto mayor cuanto más grande sea C.
Como parámetro adicional, de gran interés para todos los componentes pasivos en general, se
introduce el factor de calidad Q. Se define como el cociente entre el módulo de la componente
imaginaria y la componente real de la impedancia. Un valor de Q alto significa que la disipación
de energía es pequeña, por lo que en una resistencia indica que su comportamiento difiere
mucho del ideal. Para el circuito equivalente anterior se obtiene
Q» (L/R-CR)w
expresión que pone de manifiesto que tanto un aumento de L como de C hacen que el
comportamiento del componente se aleje del ideal. La presencia de componentes reactivas en
resistencias puede producir desfases en los circuitos donde se las incorpore, y la presencia de
inductancia las hace sensibles a campos magnéticos externos variables.
Para una resistencia de hilo bobinado, el modelo de parámetros concentrados habitual es el de
la figura siguiente:
Figura 2. Modelo equivalente para una resistencia de hilo bobinado.
L representa ahora la inductancia del devanado, de 100 nH a 25 m H, y C la capacidad
equivalente a la que hay entre espiras, de 2 a 14 pF. Para este caso tenemos que la resistencia
equivalente serie se puede aproximar por
donde la dependencia frecuencial es también clara, y la discrepancia respecto a R depende
de L y de C.
Para el factor de calidad se tiene de nuevo
Q» (L/R-CR)w
Figura 3. Comparación de las características frecuenciales de resistencias de película y de
composición de carbón .
Para que sea Q = 0, debe cumplirse CR2 = L mientras que para tener ESR = R debe
cumplirse CR2= 2L. La primera condición suele ser preferible a la segunda, aunque ello se
traduzca en un valor de ESR un poco inferior a R. La componente inductiva de estas
resistencias puede reducirse en gran parte utilizando distintos tipos de devanado no inductivo:
bifilar, malla trenzada, Ayrton-Perry, etc., pero aun así, las unidades con más de 1000 W no
son recomendables para frecuencias superiores a 1 MHz.
Las resistencias de película metálica son las que presentan un mejor comportamiento en
frecuencia. Su circuito equivalente es el mismo que para las resistencias de composición, pero
los valores de capacidad son menores (0,1 a 0,8 pF), mientras que su inductancia, debida a los
terminales, es de unos 15 a 700 nH. En la figura 3 se compara el comportamiento del módulo
de la impedancia para ambos tipos de resistencias. En ella puede observarse que, debido al
efecto de la capacidad en paralelo, y al efecto pelicular, la impedancia de una resistencia de
película metálica tiende a decrecer a partir de una frecuencia que depende de la resistencia
nominal, mientras que en las resistencias de composición de carbón la impedancia decrece
mucho antes.
Figura 4. Módulo y fase de las resistencias de película metálica de baja inductancia MRS251i de
Philips. La longitud de los terminales es de 4 mm, e influye en gran manera en la amplitud de la
resonancia (Documentación Philips).
A frecuencias muy altas y con valores de resistencia menores de 50 W , la presencia de la
inductancia en las resistencias de película metálica produce un pico de resonancia. En la figura
4 se muestra este comportamiento, en módulo y fase, para una familia de resistencias
comerciales. Obsérvese que las frecuencias en la escala horizontal son muy altas. Ciertamente,
la utilización de una resistencia de este tipo a frecuencias altas, por ejemplo para filtrar en paso
bajo un transitorio, puede ser totalmente contraproducente por culpa de la resonancia
presente, bien especificada por el fabricante. A frecuencias superiores a unos 100 MHz, es
mejor acudir a los componentes de montaje superficial, que tienen menos de 1 nH y de 0,1 pF.
Figura 5. Modelo equivalente para un condensador.
Para reducir la capacidad de una resistencia de valor grande, se pueden poner varias más
pequeñas en serie. Para reducir el tamaño de una resistencia de potencia, se pueden poner en
paralelo varias de mayor valor y menor potencia. Por ejemplo: 4 resistencias de valor 4R y 1/4
W disipan la misma potencia que una de valor R y 1 W.
Condensadores
Un condensador es un dispositivo que consta de dos superficies conductoras separadas por un
material aislante, el dieléctrico. La capacidad de un condensador es la propiedad que permite el
almacenamiento de una carga eléctrica cuando se aplica una diferencia de potencial entre los
conductores. La capacidad se mide en faradios, y es función del dieléctrico y de la forma y
dimensiones geométricas del componente. Varía con la humedad, la temperatura, las
vibraciones, la presión barométrica (en algunos modelos) y a veces incluso con la tensión
eléctrica aplicada. Un condensador real no presenta sólo una capacidad sino que tiene
asociadas una resistencia e inductancia, debidas a los terminales y a la estructura del
componente. Un modelo del circuito equivalente de parámetros concentrados es el de la figura
5, donde Rs es la resistencia de los terminales, placas y contactos, L es la inductancia de los
terminales y placas, Rp es la resistencia de fugas del dieléctrico y del encapsulado, y C la
capacidad del condensador. La impedancia real es, en este caso, de la forma
donde ESR es la resistencia equivalente serie (mayor siempre que Rs) y Ce es la capacidad
equivalente. Para el caso en que Rp sea suficientemente grande, se cumple
ESR» Rs
donde
y fr es la frecuencia de resonancia. Se observa que Ce depende de la frecuencia y del valor
de L. Desde bajas frecuencias hasta la frecuencia de resonancia, Ce decrece al aumentar la
frecuencia, y es siempre mayor que la capacidad esperada C, lo que en principio es una ventaja.
Para frecuencias mayores que la de resonancia (w >w r), el valor de Ce es negativo, lo que
significa que el componente se comporta en realidad como una inductancia. Por ello interesa
que w r sea alta, lo que se traduce en la necesidad de un valor pequeño de L. Para lograrlo, los
terminales deben ser muy cortos o inexistentes, como en el caso de los condensadores
pasamuros y los utilizados para filtros EMI.
La frecuencia de resonancia es tanto menor cuanto mayor sea la capacidad, y de ahí la práctica
común de poner condensadores de alta calidad en paralelo con los condensadores que por su
capacidad elevada difícilmente pueden ser de alta calidad. En la figura 6 se presenta la
variación de la impedancia con la frecuencia para tres tipos de condensadores distintos. Para
un condensador ideal, la impedancia decrecería según 1/w La resonancia es tanto más abrupta
cuanto menor sea la resistencia serie (aumenta el factor de calidad Q).
Figura 6. Variación de la impedancia de tres tipos de condensadores distintos, en función de la
frecuencia. En los tres casos se ve la presencia de una resonancia y su carácter más o menos
abrupto.
La presencia de ESR en el circuito equivalente de un condensador significa que habrá en él una
disipación de energía, que repercutirá en el aumento de su temperatura. Esto no sólo hará
variar el valor de la capacidad equivalente, sino que puede acortar su vida en el caso de los
condensadores electrolíticos. La relación empírica entre temperatura y vida del componente es
donde L2/L1 es la relación entre la duración esperada del componente a la temperatura T2 con
respecto a la que tiene a T1. Por ejemplo, si a 750C es de 1000 H, a 850C se reduce a 500 H.
Como se infiere también del circuito equivalente, en un condensador real el desfase entre la
tensión aplicada y la corriente que circula será menor de 90o. Al coseno del ángulo de fase (j )
que existe entre tensión y corriente se le denomina factor de potencia (FP). Al ángulo
complementario de j se le denomina ángulo de pérdidas (d ) y a su tangente, factor de
disipación (FD).
En la fabricación de condensadores se emplean materiales dieléctricos muy diversos, cada uno
con las ventajas e inconvenientes derivados de sus características físicas. Entre éstas se
encuentran la constante dieléctrica, la máxima tensión que soportan, y el margen de
frecuencias y de temperaturas de utilización.
Para un mismo valor de capacidad, los materiales con una mayor constante dieléctrica
permiten obtener condensadores de dimensiones físicas más pequeñas. El dieléctrico también
determina la resistencia de fugas Rp, que se especifica en [W .m F] ya que, exceptuando las
fugas en el encapsulado, el producto RpC es constante para cada material, si bien decrece al
aumentar la temperatura. El margen de valores va desde 5´ 104 en algunos cerámicos (X5- y
Z5-) hasta 1012 en algunos condensadores con dieléctrico de plástico o teflón. En los
condensadores electrolíticos (aluminio y tantalio), las fugas se especifican dando la corriente;
lo usual es de 0,01 a 10 [m A/m F] para los de aluminio, y de 0,01 a 1 [m A/m F] para los de
tantalio.
Una característica muy importante a tener en cuenta desde el punto de vista de las señales, en
particular en circuitos con conmutaciones (muestreo y retención, corrección de cero, etc.), es la
absorción dieléctrica, por la cual el dieléctrico no restituye todas las cargas creadas por el
campo eléctrico. Debido a la absorción dieléctrica, un condensador no se descarga
completamente de forma inmediata cuando es cortocircuitado. En la práctica, esta propiedad
se evalúa dando el tanto por ciento de tensión que aparece en bornes del condensador después
de cortocircuitarlo. Para considerar la absorción dieléctrica en el circuito equivalente de la
figura 5, habría que añadir una red serie Ra-Ca en paralelo con la resistencia Rp. La absorción
dieléctrica es de hasta un 10% en algunos condensadores de aluminio y del 2 % en
condensadores de papel y de tantalio, mientras que en los de poliestireno, polipropileno y
teflón, no llega al 0,02 %.
Figura 7. Margen de utilización aproximado para diversos tipos de condensadores según su
dieléctrico. Las líneas a
trazos indican variaciones debidas a la tecnología, valor, etc. .
En la figura 7 se muestran los márgenes de frecuencia en los que pueden emplearse los
diferentes tipos de condensadores, según el dieléctrico. El límite inferior viene determinado por
el mayor valor de capacidad nominal disponible para cada tipo. El limite superior de frecuencia
es debido a la resonancia y al factor de disipación.
Los condensadores electrolíticos son los que tienen mayor capacidad nominal, por su mayor
relación capacidad/volumen. Ello los hace atractivos a simple vista para las aplicaciones de
filtrado tipo de paso bajo. No obstante, su ESR es elevada, del orden de 0,1 W e incluso 1 W en
los de aluminio, valor que aumenta con la frecuencia y al disminuir la temperatura. Su
corriente de fugas aumenta si permanecen largo tiempo sin tensión aplicada. Debido a su gran
tamaño, la inductancia de los condensadores de aluminio es elevada, lo que limita su
utilización a frecuencias inferiores a 25 KHz. Se emplean principalmente en filtrado,
desacoplamiento y acoplamiento a baja frecuencia. Ante la posible presencia de altas
frecuencias, deben desacoplarse con un condensador de tipo distinto dispuesto en paralelo, que
tenga pequeño valor y baja inductancia.
Una desventaja de los condensadores electrolíticos es que están polarizados, lo que obliga a que
la tensión entre sus bornes tenga siempre una polaridad determinada. Puede obtenerse un
condensador no polarizado conectando dos condensadores electrolíticos iguales en oposición-
serie, resultando un condensador con capacidad mitad y la misma tensión nominal que la de
los condensadores empleados.
Los condensadores electrolíticos de tantalio sólido tienen características similares a las de los
de aluminio, pero presentan menor resistencia serie y una relación capacidad/volumen mayor.
Algunos tipos tienen una inductancia menor y pueden emplearse a frecuencias ligeramente
superiores a las de los de aluminio. En general son más estables con el tiempo, temperatura y
vibraciones. También es menor su absorción dieléctrica. Tienen el inconveniente de soportar
mal los transitorios de sobretensión, llegando incluso a cortocircuitarse si éstos tienen un valor
alto.
Los condensadores de papel y de mylar tienen resistencia serie bastante menor que la de los
electrolíticos, pero su inductancia es aún relativamente elevada, lo cual limita su utilización a
unos pocos mega-hercios. La absorción dieléctrica de los condensadores de papel es del 2 % y la
de los de mylar del 0,5 %. Sus aplicaciones típicas son filtrado, desacoplamiento, acoplamiento,
temporización y supresión de interferencias a frecuencias medias.
Los condensadores de mica tienen valores de resistencia serie e inductancia muy bajos y son
útiles hasta unos 500 MHz, siendo su absorción dieléctrica del 1 %. Se emplean en filtrado,
desacoplamiento, acoplamiento, temporización y discriminación de frecuencia a altas
frecuencias. En general son muy estables con respecto al tiempo, la temperatura y la tensión.
Los condensadores cerámicos varían ampliamente tanto en su constante dieléctrica k, de 5 a
10.000, como en sus características térmicas. Como regla genérica, cuanto mayor es la
constante dieléctrica, peor es su característica capacidad-temperatura. Se acostumbra a
separarlos en dos grupos.
Los condensadores cerámicos del grupo 1 se caracterizan por emplear materiales con valores
bajos de k (de 5 a 500). Estos condensadores se fabrican, normalmente, empleando titanato de
magnesio, que tiene coeficiente de temperatura positivo y titanato de bario, que tiene
coeficiente de temperatura negativo. Combinándolos adecuadamente se controla su coeficiente
de temperatura. De ahí que se les denomine condensadores cerámicos NPO (negativo, positivo,
cero) o CGO. Estos coeficientes de temperatura están normalizados y pueden variar entre 50
ppm/°C y 4700 ppm/°C, con tolerancias de hasta ± 15 ppm/°C. Debido a su gran estabilidad
con la temperatura, estos condensadores pueden emplearse en circuitos compensadores de
temperatura, osciladores, circuitos resonantes y filtros. Gracias a los bajos valores de
resistencia serie e inductancia pueden emplearse hasta 500 MHz. Su absorción dieléctrica es
del 0,2 %.
Los condensadores cerámicos del grupo 2 (X7R, Z5U, 2F4), de alta permitividad, sólo pueden
emplearse a frecuencias medias ya que son inestables con respecto a la frecuencia, además de
serlo también con respecto al tiempo y la temperatura (ver la tabla 6, en la parte de Derivas y
Ruido). Su principal ventaja es su mayor relación capacidad/volumen comparados con los
otros condensadores cerámicos. A veces, los condensadores tipo Z5U (que tienen mayor deriva
térmica en su capacidad) se consideran como un grupo aparte (grupo 3). Normalmente los
condensadores del grupo 2 se emplean para desacoplamiento, acoplamiento, bloqueo (filtrado
serie) y para filtros de entrada y salida en fuentes de alimentación conmutadas de baja potencia
y baja tensión de salida que trabajen a más de 100 KHz. Su inconveniente es que pueden ser
dañados por los transitorios de tensión, por lo que no deben emplearse para el
desacoplamiento de transitorios fuertes, igual que sucede con los de tantalio.
Los condensadores de poliestireno tienen una resistencia serie extremadamente pequeña y su
capacidad es muy estable con la frecuencia. Su absorción dieléctrica es del 0,02%. Su
comportamiento es el que más se acerca al de un condensador ideal, aunque su empleo está
limitado a temperaturas inferiores a 85°C. Se aplican en filtrado, desacoplamiento,
acoplamiento, temporización y supresión de interferencias.
Inductores
La inductancia de un circuito es la relación entre la fuerza electromotriz inducida en él por una
corriente variable, y la velocidad de variación de dicha corriente. Los componentes diseñados
de modo que presenten adrede un valor de inductancia elevado se denominan bobinas
eléctricas, inductancias o inductores. Consisten básicamente en un conductor arrollado de
forma que se incremente el concatenamiento del flujo magnético creado por la corriente
variable que circule por las espiras. La inductancia de una bobina depende de sus dimensiones,
del número de vueltas del hilo (espiras) y de la permeabilidad del núcleo, m . De todos los
componentes pasivos, es el que más cambia con la frecuencia.
Los inductores se clasifican según el tipo de núcleo sobre el que están devanados. Los dos tipos
más generales son los de núcleo de aire y los de núcleo magnético (hierro o ferrita). En
cualquier caso, un inductor real presenta, además de la inductancia, una resistencia en serie y
una capacidad distribuida en el bobinado. Esta capacidad se representa por un condensador en
paralelo en un modelo de parámetros concentrados.
Figura 8. Modelo equivalente para una bobina con núcleo de aire.
Para una bobina con núcleo de aire y con un aislamiento perfecto entre espiras, el modelo
aceptado es el de la figura 8. La impedancia real, silos valores de R y C son pequeños, puede
aproximarse por
siendo el factor de calidad aproximado, en estas condiciones
donde se puede observar que una capacidad entre espiras grande reduce el valor de Q y, por lo
tanto, empeora la calidad del inductor.
De las expresiones anteriores se deduce que la resistencia equivalente serie es siempre mayor
que R y aumenta con la frecuencia,
la inductancia equivalente Le es, aproximadamente
Por lo tanto, es siempre mayor que L, hecho beneficioso en principio, y aumenta al hacerlo la
frecuencia. Hay que recordar, sin embargo, que estas aproximaciones sólo son válidas
mientras R y C puedan considerarse pequeñas. En el caso general, se tiene
Queda así claro que a alta frecuencia la inductancia equivalente puede ser negativa, es decir, el
inductor se puede comportar como un condensador. De las expresiones anteriores es inmediato
deducir que el factor de calidad real es siempre inferior al teórico.
La principal ventaja de las bobinas con núcleo de aire (o no magnético en general), es su
estabilidad, ya que los efectos de la intensidad de la corriente, de la temperatura y de la
frecuencia son menores que en las bobinas con núcleo magnético. Los inconvenientes son su
bajo factor de calidad, el efecto de la presencia de materiales conductores en sus proximidades,
y el mayor flujo de dispersión que crean, pues carecen de núcleo que concentre el flujo
magnético.
Figura 9. Modelo equivalente para una bobina con núcleo magnético.
Para bobinas con núcleo magnético el circuito equivalente es el de la figura 9. En este caso se
incluyen las pérdidas por histéresis (Rh) y por corrientes de Foucault (R0) en el núcleo. La
impedancia equivalente es:
Tanto la parte real como la imaginaria dependen de la frecuencia, de las resistencias de
pérdidas, y de la capacidad entre espiras. Si esta última es muy pequeña, se puede aproximar
siendo . Resulta, pues, que ahora la inductancia decrece al aumentar la
frecuencia, y es menor que la prevista.
En los inductores con núcleo magnético se observa también que, por la saturación del núcleo,
la inductancia decrece al aumentar la corriente, y que el coeficiente de temperatura es positivo
o negativo, dependiendo del coeficiente de permeabilidad del núcleo. La eficiencia volumétrica
es mayor que en las bobinas con núcleo de aire, pero, por contra, la susceptibilidad a campos
magnéticos externos es mayor por cuanto el núcleo concentra los campos magnéticos externos,
en mayor grado si se trata de un núcleo abierto que si se trata de un núcleo cerrado. La
histéresis da lugar también a efectos no lineales.
En la figura 10 se muestra el comportamiento frecuencial de una familia de inductores con
núcleo de ferrita, empleados como filtros («choques») de radiofrecuencia. El valor del factor de
calidad viene limitado
Figura 10. Factor de calidad para una familia de inductores empleados en filtros RF
(Documentación Caddell-Bums).
por la ESR, que ensancha además la curva resultante. A bajas frecuencias el factor de calidad
crece por hacerlo la inductancia equivalente, hasta que empieza a ser considerable el efecto
pelicular; entonces crece más lentamente y luego decrece porque aumentan más las pérdidas
que la inductancia, al tener C una influencia ya considerable. Por encima de la frecuencia de
resonancia, el comportamiento es el propio de un condensador.
Dado que las pérdidas resistivas reducen en los inductores el factor de calidad y provocan
desfases adicionales en los circuitos que los incorporan, se han considerado varias formas de
incrementar dicho factor. Una posibilidad es emplear un hilo de mayor diámetro,
disminuyendo así la resistencia del bobinado tanto en alterna como en continua; el
inconveniente está en el aumento de volumen, peso y coste. Otra posibilidad es separar las
espiras para disminuir así la capacidad distribuida del devanado, debido a que el aire tiene una
constante dieléctrica menor que la mayoría de aislantes; el inconveniente está en el mayor flujo
de dispersión, lo cual se puede subsanar mediante blindajes individuales (conductores a alta
frecuencia, ferromagnéticos a baja frecuencia). También se puede incrementar la
permeabilidad del camino de las líneas de flujo (núcleo de material magnético, en polvo
compactado o de ferrita para evitar las corrientes de Foucault) porque así hacen falta menos
espiras para una inducción dada; los inconvenientes ya se han señalado.
Núcleos de ferrita
El término genérico ferritas designa los componentes cerámicos fabricados mediante la mezcla
de polvos de óxido de hierro con óxidos o carbonatos de uno o más materiales como, por
ejemplo, manganeso, cinc, cobalto, níquel, magnesio y otros metales. Su permeabilidad
magnética es inferior a la de las mejores aleaciones ferromagnéticas (1000 frente a 100.000),
pero poseen una ventaja esencial: su resistividad eléctrica es muy alta, lo que hace que las
pérdidas por corrientes de Foucault sean muy pequeñas. Por ello retienen un valor alto del
factor de calidad hasta frecuencias de gigahercios.
Los núcleos de ferrita se emplean no sólo para la construcción de inductancias, sino también
como elementos individuales para la supresión de interferencias. El fundamento de esta
aplicación es muy simple: si un conductor por el que circula una corriente de alta frecuencia,
que se desea suprimir, se rodea en una zona de su trayecto por un núcleo de ferrita, el efecto
inductivo resultante equivale a una impedancia serie elevada, sin que se atenúen las
frecuencias más bajas, que pueden ser la señal de interés. Al ser tan alta su resistividad
superficial, se pueden colocar directamente sobre hilos no recubiertos de aislante.
Elementos de este tipo son las cuentas de ferrita. Consisten en un cilindro con uno o dos
agujeros en el centro (si se va a aplicar a dos conductores paralelos), que se deslizan sobre el
conductor a proteger, sea de la entrada de interferencias, sea de la salida, pues su acción es
bidireccional. El circuito equivalente es el de la figura 11 , donde se demuestra que
siendo:
donde l es la longitud de la cuenta en milímetros, d0 es el diámetro exterior y di el interior;
m i es la permeabilidad del material; fr es la frecuencia de resonancia; y aR son las pérdidas
normalizadas a muy bajas frecuencias (tan d = aR.(f / fr) ), especificadas por el fabricante.
Figura 11. Modelo equivalente de una cuenta de ferrita
En la figura 12 se puede observar la variación de impedancia introducida por tres núcleos de
ferrita diferentes. La Q no es excesivamente alta y, de hecho, a alta frecuencia las cuentas de
ferrita se comportan como una resistencia, pero en esta aplicación poco importa el valor de Q,
siempre y cuando la impedancia que presenten sea alta. Para tener una impedancia alta en un
ancho de banda grande, pueden conectarse en serie núcleos de materiales distintos. Para
aumentar la impedancia en una banda de frecuencias dada, se pueden usar cuentas más largas,
o varias en serie, o una con varios agujeros, e ir pasando el conductor por ellos. De los valores
absolutos de la impedancia presentada, que no llegan a alcanzar los 100 W , se deduce que su
efectividad es alta sólo en circuitos de baja impedancia, como fuentes de alimentación, circuitos
resonantes y circuitos de conmutación con tiristores.
Las tolerancias en la permeabilidad, coercitividad y otros parámetros magnéticos de las cuentas
de ferrita son del orden de ± 25 %, y para los coeficientes
Figura 12. Impedancia de tres cuentas de «ferroxcube» para tres grados distintos de material,
en función de la frecuencia.
de temperatura son de hasta el 50 %. No se trata, pues, de componentes de precisión.
Otro tipo de elementos de ferrita válidos para similares aplicaciones son los toroides. En ellos
se devanan varias vueltas del conductor donde se desea suprimir la interferencia. Pueden
aplicarse en casos en los que la corriente sería excesiva para las cuentas de ferrita, pero tienen
mayor capacidad parásita, y ello limita su aplicación a frecuencias más bajas. El tipo de circuito
equivalente es esencialmente el mismo de la figura 11. Para cables planos hay elementos
prismáticos huecos, en dos mitades longitudinales. Para los circuitos integrados hay elementos
planos con dos filas de agujeros DIP.
Transformadores
De todos los componentes pasivos, los transformadores son sin duda aquellos cuyas
imperfecciones tienen habitualmente repercusiones más negativas. En términos elementales,
un transformador consiste en dos bobinados acoplados inductivamente. Cuando se aplica una
tensión alterna a uno de los bobinados (primario), en el otro (secundario) se induce la tensión
alterna correspondiente. El valor de esta tensión viene determinado por el número de vueltas
que hay en cada bobina y, si el acoplamiento magnético es perfecto, se puede expresar de la
forma V2/V1 = N2/N1. En la figura 13a se representa el diagrama esquemático de un
transformador ideal.
El comportamiento de los transformadores reales difiere del ideal. En la figura 13b se presenta
el circuito equivalente para un transformador real, donde: Cp y Cs son las capacidades
respectivas del primario y del secundario; Cps es la capacidad entre primario y
secundario; R1 es la resistencia del primario y R2 la del secundario; L1 y L2 son las
inductancias de dispersión del primario y secundario, respectivamente; Rn es la resistencia de
pérdidas en el núcleo, y Lca es la inductancia del primario en circuito abierto. Como
alternativa, se puede separar Cps en dos mitades, una en la parte superior y otra en la parte
inferior del transformador.
Figura 13. (a) Símbolo para un transformador ideal. (b) Circuito equivalente para un
transformador real.
El valor de estas inductancias, capacidades y resistencias depende del tamaño del
transformador, de los materiales utilizados en su fabricación, del tipo de transformador y de
sus aplicaciones (potencia, medida, inversores, fuentes conmutadas, pulsos, banda ancha, etc.).
Estos parámetros afectan a la eficiencia, a la regulación, al aumento de temperatura y a la
respuesta frecuencial del transformador.
Desde el punto dé vista de las interferencias, por tratarse de una carga inductiva, además de los
transitorios de conexión y desconexión, los parámetros más preocupantes son: las resistencias,
que determinan el calentamiento y, por lo tanto, la existencia de gradientes de temperatura en
las proximidades, con la repercusión que ello tiene por causa de las derivas térmicas de los
componentes; las inductancias de dispersión, que determinan el flujo magnético no abarcado
por el núcleo y, por lo tanto, susceptible de interferir con otros circuitos; y, sobre todo, la
capacidad entre primario y secundario que acopla al secundario las tensiones de modo común
existentes en el primario y viceversa, aparte de acoplar por vía no magnética las tensiones de
modo normal (entre 1 y 2 y entre 3 y 4). Es de destacar que Cps no depende directamente de la
relación N2/N1 y, por lo tanto, en el momento de conectar el transformador se puede acoplar al
secundario, vía Cps una tensión de pico igual a la del primario.
Para evitar el sobrecalentamiento hay que trabajar con materiales de alta permeabilidad y alta
resistividad, y con flujos por debajo de la saturación. Esto es especialmente importante en el
momento de conexión del transformador, en el que se pueden drenar corrientes muy intensas,
que hay que limitar. Los flujos de dispersión se reducen mediante núcleos toroidales de hierro
o ferrita, y también rodeando el transformador con una cubierta conductora (blindaje) o, al
menos, con una lámina fina de cobre o aluminio. Para reducir el acoplamiento capacitivo entre
primario y secundario, un primer paso es separar los devanados. Se logran así valores
inferiores a los 5 pF, frente a las capacidades de 10 a 50 pF en transformadores normales
(devanados superpuestos). Cuando se emplean apantallamientos electrostáticos entre
devanados , se consigue reducir Cps a centésimas de picofaradio.
Los métodos de medida de estos distintos parámetros están normalizados. Para el caso de un
transformador con triple apantallamiento, por ejemplo, un método de medida simple para
determinar Cps es mediante el montaje de la figura 14a. La tensión medida es
donde Cm es un condensador de referencia, que para el caso concreto de transformadores de
aislamiento para alimentación de ordenadores se toma del orden de 10 nF. Una forma indirecta
de dar Cps es mediante lo que algunos fabricantes denominan relación de rechazo del modo
común (CMRR), y que definen como
CMRR = 2O log (V/Vm)
de donde resulta CMRR » 20 log (Cm/Cps). Hay que advertir, sin embargo, que el
término CMRR se emplea normalmente con un significado distinto: para describir la tensión
en el secundario debida a una tensión aplicada simultáneamente a los dos terminales del
primario (tensión en modo común).
La medida del CMRR, en el sentido habitual, se puede realizar con el circuito de la figura 14b,
donde se supone un transformador con un apantallamiento electrostático simple entre
primario y secundario. Las tomas centrales de los devanados, si las hay, deben estar puestas a
masa o terminadas según especifique el fabricante. R2 puede ser la propia impedancia de
entrada del instrumento de medida de tensión. El CMRR se calcula en decibelios como
CMRR = 20 log (V2 /V1)
En el caso de los transformadores empleados en telefonía, en vez del CMRR se emplea un
término con significado análogo, que es el equilibrado longitudinal. Se define como el cociente
entre la tensión en el secundario cuando se aplica una tensión determinada en el primario, y la
tensión en el secundario cuando la misma tensión se aplica entre los dos terminales del
primario juntos y tierra (de la forma indicada en la figura 14b). A la tensión en el secundario se
la denomina transversal en el primer caso y longitudinal en el segundo.
Figura 14. Ejemplos de disposiciones para medir distintos parámetros de los transformadores.
(a) La capacidad entre
primario y secundario. (b) El CMRR.
Conductores
Como los elementos de conexión entre componentes pasivos o activos, los conductores son,
junto con los contactos, los «componentes» más abundantes en cualquier circuito electrónico.
Aun considerados individualmente, su comportamiento difiere del ideal por cuanto presentan
resistencia e inductancia no nulas. Cuando se considera la presencia simultánea de varios
conductores, surge además el problema de los acoplamientos entre ellos. Aquí nos limitaremos
a considerar las características individuales, que dependerán del material (cobre en general) y
de la geometría.
La resistencia de un conductor determina la caída de tensión en sus extremos cuando circula
por él una corriente. Para corriente continua, viene dada por la expresión
donde l es la longitud, S la sección y s la conductividad del material. Para mantener Rcc baja,
hay que elegir una sección adecuada. Para corrientes alternas, la resistencia aumenta,
particularmente a altas frecuencias, debido al efecto pelicular, hasta el punto de que a alta
frecuencia tiene igual resistencia un conductor macizo que uno hueco (con el ahorro de
material que éste supone). Si se toma como parámetro la denominada profundidad de
penetración, d ,
donde m es la permeabilidad magnética y f la frecuencia, para un hilo recto de sección circular
con radio r se tiene, cuando r < d ,
y cuando r > d ,
Para el cobre, por ejemplo, en el que s = 5,8´ 107 [S/m] y m = 4p ´ 107 [H/m], a 10 KHz se
tiene d = 0,66 [mm], y para un hilo recto de sección circular de 1 [mm] de diámetro, la relación
aproximada entre la resistencia en alterna y continua es
Rca » Rcc (1 +6,48´ l0 -3)
A 1 MHz, en cambio, Rca » 0,083 [W /m] y Rcc » 0,022 [W /m]. A alta frecuencia en general,
donde d es el diámetro del hilo expresado en milímetros y f la frecuencia en hercios.
Cuando la sección no sea circular, se pueden seguir aplicando las fórmulas aproximadas
anteriores a base de sustituir d por perímetro/p . Se deduce entonces que, a igualdad de
sección, un conductor con sección rectangular tiene menor resistencia a alta frecuencia que uno
circular, hecho de gran interés en las puestas a tierra a alta frecuencia.
La inductancia de los conductores suele producir mayores sorpresas (desagradables), que su
resistencia porque incluso a bajas frecuencias un conductor puede tener una reactancia
inductiva superior a su resistencia. Las fórmulas para el cálculo de la inductancia (e
inductancia mutua) de distintas configuraciones de conductores, aparecen en pocos libros. Un
libro recomendado es "Inductance calculations working formulas and tables" de F. M. Grover,
edición especial preparada por la Instrument Society of America, 1973, de donde proceden la
mayoría de las fórmulas que siguen.
Para un conductor recto de sección circular, aislado, con longitud 1 mucho mayor que su radio
(figura 15a) se tiene, a baja frecuencia (d >> 2r)
donde, en ésta y en todas las expresiones que siguen, l está en centímetros y m r es la
permeabilidad relativa (m r = 1 para el cobre). A muy alta frecuencia (d << 2r)
Si el conductor, supuesto no magnético, tiene una sección transversal rectangular (figura
15b) se tiene, a baja frecuencia ,
donde ln k es un parámetro tabulado, en función de la relación A/B (tabla 1).
A alta frecuencia se define una distancia geométrica media, M, y suponiendo un espesor muy
inferior a la anchura (B << A)
Resulta entonces
Figura 15. Diversas configuraciones de conductores, que presentan distinta autoinductancia.
(a) Conductor recto circular aislado. (b) Conductor recto de sección rectangular aislado. (c)
Conductores rectos circulares paralelos con corrientes opuestas. (d) Conductor recto circular
con retorno de corriente por plano de masa. (e) Conductores rectos de sección rectangular en
planos paralelos y con corrientes opuestas. (f ) ídem al caso anterior pero coplanares.
(g)Conductor recto de sección rectangular con retorno de corriente por plano de masa. (h) Tres
conductores rectos de sección rectangular, los dos externos con corriente opuesta al central
(barra BUS).
A/B ó B/A ln (k)
0 0
0,05 0,00146
0,1 0,00210
0,2 0,00249
0,3 0,00244
0,4 0,00228
0,5 0,00211
0,6 0,00197
0,7 0,00187
0,8 0,00181
0,9 0,00178
1 0,00177
Tabla 1.- Valores de ln (k) para el cálculo de la inductancia de un conductor de sección
rectangular de lados A y B.
Cuando en vez de un solo conductor recto de sección circular, se tienen dos conductores
paralelos iguales, con corrientes opuestas (conductor de retorno), figura 15c, se tiene, de forma
general,
L=2(Li-Lm)
donde Li es la inductancia de cada conductor por separado y Lm es la inductancia mutua. Esto
significa que la inductancia total equivalente para cada conductor es menor que la que presenta
un conductor solo, y tanto menor cuanto más cerca estén (mayor acoplamiento
mutuo Lm). Este es un hecho a tener muy en cuenta en la distribución de la alimentación en
circuitos impresos. El valor aproximado de la inductancia de cada uno es
Si en lugar de circular corrientes con sentidos opuestos, por ambos conductores circulara la
misma corriente con igual sentido, se tendría que la inductancia global sería
que implica una disminución de inductancia tanto mayor cuanto más grande sea la
separación d comparada con el radio r.
Si el retorno de la corriente en un conductor circular es a través de un plano de masa (figura
15d) la inductancia del conductor es
Comparando los resultados obtenidos para las figuras 2.15c y 2.15d, se concluye que es mejor el
retorno por un plano de masa muy próximo que por otro conductor, siempre y cuando 2h sea
menor que d, y aceptando que el plano de masa tiene poca inductancia (cuando menos inferior
a la de otro conductor circular).
Análogamente, si en vez de un solo conductor recto de sección rectangular se tienen dos en
paralelo, situados en planos paralelos y con corrientes opuestas (figura 15e), también la
inductancia de cada conductor es inferior a la que tiene cuando está solo. El valor aproximado
es, a baja frecuencia y cuando A>d y A >B,
En el caso en que se cumpla d>A y A>B, se tiene
Si los dos conductores paralelos son coplanares (figura 15f) se tiene, a baja frecuencia,
Si en cambio el retorno de la corriente es por un plano de masa paralelo al conductor (figura
15g) este último presenta una inductancia
También en este caso la mejora respecto al de la figura 15f puede ser importante si el plano de
masa es muy próximo.
La configuración de la figura 15h, con tres conductores paralelos donde la corriente circula en
la misma dirección por los dos externos, se emplea en las denominadas «barra BUS». Su
inductancia es
donde 1 es la longitud.
Cables
La interconexión de subsistemas o de sistemas completos no se realiza mediante conductores
individuales sino mediante conjuntos de ellos que constituyen un cable. Las propiedades
eléctricas a considerar entonces no son ya solamente la resistencia y la inductancia, sino
también la capacidad y aislamiento entre conductores, que en conjunto determinan la
respuesta en frecuencia del cable.
La resistencia en continua de un cable viene determinada por su longitud, sección, y material.
Como la longitud viene impuesta y el material habitual en aplicaciones comerciales es el cobre
electrolítico, la resistencia se controla mediante la sección, eligiéndose ésta en función de la
caída de tensión aceptable. En aplicaciones espaciales y en ciertos ordenadores se emplean
aleaciones de cobre, por ejemplo con cadmio y cromo, que permiten una reducción de volumen
y peso. El aluminio, con una densidad 1/3 de la del cobre, se emplea a veces en aviónica. Dado
que el cobre se oxida al exponerlo a la atmósfera, raramente se emplea en electrónica sin un
recubrimiento protector: estaño hasta 150 °C; plata entre 150 °C y 200 °C; y níquel hasta 300
°C.
Para evitar cortocircuitos y garantizar un funcionamiento correcto, los conductores de los
cables deben recubrirse con un aislante eléctrico, lo que permite, además, agrupar varios
conductores en un haz. El aislamiento (dieléctrico) se elige, en cuanto a composición y espesor,
en función de la capacidad e impedancia deseadas, teniendo en cuenta, además, la máxima
tensión aplicada. Los dieléctricos más usuales son el PVC (cloruro de polivinilo), el polietileno y
el teflón. El blindaje se elige en función de las características EMI del entorno, mientras que la
cubierta del blindaje se elige atendiendo a consideraciones mecánicas y químicas. Además del
PVC, es común también el neopreno. En todos estos elementos, hay que considerar, además,
los factores de temperatura, humedad, peso, manejabilidad y, por supuesto, precio.
Tipo de cable Capacidad [pF/m] Impedancia Z0 Atenuación
[W ] [dB/100m]
Par trenzado rígido 5a8 115 a 70 -
Par trenzado con PVC irradiado 4 a 6,5 135 a 80 -
Coaxial tipo RG 44 a 101 95 a 50 17 a 57 @ 400 [MHz]
Coaxial miniatura dieléctrico 43 a 53 95 a 75 33 a 52 @ 400 [MHz]
aire
Coaxial miniatura PVC 69 76 34 a 46 @ 400 [MHz]
irradiado
5 a7 @ 10 [MHz]
Par paralelo 5a6 90 a 82 59 @ 75 [MHz]
Triplete paralelo 10 50 66 @ 75 [MHz]
Cable plano gris 3,5 a 5 120 a 85 -
Cable plano con plano de masa 8,2 65 -
Cable plano multicolor 4,2 105 -
Tabla 2.- Parámetros característicos de diversos tipos de cables comerciales para conexiones en
electrónica.
Aunque algunas aplicaciones pueden exigir la construcción de cables propios, lo habitual es
elegir alguno de los modelos comercializados. En la tabla 2 se dan los órdenes de magnitud de
las características eléctricas de los más comunes y en la tabla 3 se hace una comparación
cualitativa de sus propiedades.
El par trenzado es la solución más barata en general. Los tres tipos más comunes son: con
aislamiento de PVC, que son los más baratos pero tienen características eléctricas pobres
(impedancia no uniforme, altas reflexiones); los de PVC irradiado y de bajo dieléctrico (teflón,
tefzel, politetileno); y los formados por dos hilos apantallados individualmente y trenzados
(twinax).
La capacidad aproximada de un par de hilos trenzados y al aire es
donde D es el diámetro externo (sobre el aislante), d el diámetro de cada conductor, y k la
constante dieléctrica relativa del aislante. La impedancia característica , como en
toda línea de transmisión, es
Si se trata de un par trenzado con una cubierta aislante («en cable»), la fórmula para Z0 es la
misma y la respectiva para C es
Si el par trenzado está además apantallado, las fórmulas correspondientes son
En todas estas expresiones, si el conductor interno no es sólido sino a base de múltiples hebras,
hay que multiplicar d por un factor entre 0,9 y 1, tal como especifica el fabricante.
Los cables coaxiales son la elección obligada para frecuencias altas y muy altas. Están
constituidos por un conductor central y otro concéntrico externo con un dieléctrico o una
combinación aire-dieléctrico entre ellos. El conductor externo actúa como apantallamiento
capacitivo, y puede ser una malla tejida (con densidades de tejido muy diversas), e incluso una
lámina metálica. Los modelos que emplean aire como dieléctrico tienen menor atenuación que
los de dieléctrico sólido (teflón, polietileno), pero son más susceptibles a vibraciones (que
afectan a la separación entre conductores).
Coaxial Cable Plano
Característica Sólido Aire
Par trenzado
Tolerancia en Z0 M E E B E
Atenuación A E E B B
Diafonía B E E B A-B
Retardo M-A B E B B
Tiempo de subida A B E B B
Ancho de banda A B E B A
Integridad mecánica E B B A A
Flexibilidad B B B E E
Dimensiones M E E B B
Tolerancia de la A B B B E
dimensión
Precio compra E B B A A
Precio instalación A A A A E
Tabla 3.- Comparación cualitativa de diversos tipos de cables de conexión.
E: Excelente – B: Bueno – A: Aceptable – M: Malo (Adaptado a partir de
documentación de Brand-Rex Co.)
Si el diámetro del conductor externo es D, el del conductor interno es d, y la constante
dieléctrica del material entre ellos es e , sus características eléctricas vienen dadas por
donde las expresiones aproximadas de la derecha corresponden al caso de que el dieléctrico sea
el aire.
Los cables planos con teflón o poliolefina como aislante, son en general más flexibles, ligeros y
pequeños que los coaxiales, pero tienen mayor diafonía. Esto último se resuelve en parte
poniendo un plano de masa o intercalando conductores puestos a masa entre los de señal. Los
pares paralelos se emplean como línea equilibrada, mientras que los tripletes sirven como
sustitutos de los cables coaxiales a frecuencias menos altas.
Para el caso de un par de hilos redondos de diámetro d, cuyos centros estén a una distancia D,
tal que D >> d, las características eléctricas son
donde las expresiones aproximadas de la derecha corresponden también al caso de que el
dieléctrico sea el aire. En la primera aproximación se ha sustituido
.Una última «imperfección» a considerar en los cables, en
particular en los coaxiales, es la presencia de propiedades piezoeléctricas en algunos de los
dieléctricos empleados. Ello se traduce en la presencia de interferencias en formas de picos de
tensión muy abruptos, en cuanto entre el conductor interno y la cubierta metálica haya un
movimiento que provoque deformaciones del dieléctrico, y con ellas la aparición de cargas
eléctricas. Para evitar este tipo de interferencias, algunos de estos dieléctricos se les hace
parcialmente conductores mediante la adición de polvo de grafito. Si la degradación de ancho
de banda que esto supone no se puede aceptar, cabe acudir a los cables rígidos.
Circuitos impresos
Los circuitos impresos, junto con los zócalos en su caso, son el soporte físico habitual de los
componentes electrónicos, incluidos los conductores. En consecuencia, determinan las
relaciones de proximidad y orientación entre componentes y son, por lo tanto, un elemento
clave en todos los problemas EMI/EMC.
Característica Epóxica Poliimida Fenol P-Vinilo
Constante dieléctrica relativa, a 1 [MHz] 4,8 4,5 5
Factor de disipación a 1 [MHz] 0,02 0,01 0,02
Resistividad volumétrica (´ 1014) [W cm] 50 100 30
Resistividad superficial (´ 1012) [W /cuadrado] 50 100 40
Absorción de agua 24h [%] 0,06 0,17 0,08
Tabla 4.- Algunas propiedades de diferentes sustratos empleados para la fabricación de
circuitos impresos. El más habitual es la fibra de vidrio con resina epóxica.
Por su función, los circuitos impresos ideales debieran ser desde el punto de vista mecánico
perfectamente rígidos, y desde el punto de vista eléctrico totalmente aislantes, incluso en
atmósferas húmedas. La elevada rigidez es necesaria para que las conexiones de los
componentes no tengan que soportar esfuerzos mecánicos durante posibles vibraciones. La
realidad es ciertamente distinta. En la tabla 4 se resumen algunas características de varios
materiales comunes empleados como substrato en los circuitos impresos, de los que el más
frecuente, con mucha diferencia, es la fibra de vidrio con resma epóxica. El sustrato es de tipo
laminado y se reviste de cobre por una o dos caras, con un espesor de cobre de 30 a 40 [m m].
El metalizado posterior tiene a lo sumo un décimo de este espesor, por lo que poco afecta, salvo
a frecuencias donde el efecto pelicular sea importante. Una falta de aislamiento puede hacer
que una resistencia que se supone elevada quede parcialmente cortocircuitada. Una rigidez
dieléctrica baja puede llevar a fallos en el caso de tensiones altas debidas, por ejemplo, a
transitorios.
Una vez realizado el circuito impreso, tras limpiarlo con agua desionizada se recubre con una
resina protectora, que afecta en mayor o menor grado a las propiedades eléctricas del circuito.
El parámetro más importante es de nuevo el aislamiento: resistencia, constante dieléctrica y
rigidez dieléctrica. Los parámetros térmicos (coeficiente de dilatación, conductividad térmica y
temperatura máxima), la absorción de humedad y la resistencia química, son factores a tener
también muy en cuenta. En la tabla 5 se comparan los valores de estos parámetros para
distintos recubrimientos usuales.
Conclusiones
Los componentes pasivos no presentan, en particular a altas frecuencias (>1 MHz), un valor
igual a su nominal, debido sobre todo a las capacidades e inductancias parásitas. Este hecho es
más acusado en las resistencias bobinadas, en los condensadores en general, algunos de los
cuales se comportan como inductancias a partir de frecuencias medias, y en las bobinas. En la
utilización de estos elementos en filtros para supresión de interferencias, hay que tener bien en
cuenta su comportamiento real.
Las resistencias con mejor comportamiento, dentro de unos precios razonables, son las de
película metálica. En la elección del tipo de condensador, el parámetro clave es la frecuencia de
trabajo. En los inductores la diferencia está en el tipo de núcleo. Los inductores con núcleo de
aire o con núcleo magnético abierto son más proclives a las interferencias que los de núcleo
magnético cerrado.
Los transformadores son los componentes pasivos más problemáticos desde el punto de vista
de las interferencias. Ello se debe a que son el origen de gradientes de temperatura, al flujo
magnético de dispersión que producen, y al acoplamiento capacitivo parásito entre primario y
secundario. Este último se reduce a base de apantallamientos conductores entre devanados,
mientras que los otros problemas se reducen mediante núcleos toroidales y [imitadores de
corriente en el momento de la conexión, y también con devanados separados recubiertos con
una hoja metálica conductora.
En los conductores, los parámetros clave son la resistencia y la inductancia. Ambas son
menores en las formas rectangulares que en las circulares, y en cualquier caso son menores
también cuanto mayores sean las secciones. La inductancia total del circuito es menor cuando
las corrientes de retorno van por planos paralelos próximos al conductor de «ida».
En la interconexión de subsistemas electrónicos, la solución más efectiva en cuanto a la
relación prestaciones/precio es en general un par de hilos trenzados. Su principal limitación es
el ancho de banda, que no excede de unos 100 KHz. Para frecuencias mayores hay que acudir al
uso de cables planos, en particular si hay muchas líneas paralelas, o bien a cables coaxiales, con
aire corno dieléctrico si se va a trabajar a frecuencias superiores a los 100 MHz.
En los circuitos impresos, los parámetros básicos son la rigidez mecánica y el aislamiento
eléctrico. Este último viene determinado no sólo por el sustrato sino también por los
recubrimientos protectores. La situación relativa de los componentes, su proximidad y
orientación, las dimensiones y trazado de las líneas de interconexión, son un punto clave en la
prevención de los problemas EMI/EMC.
Derivas y ruido en componentes pasivos
Además de las imperfecciones descritas anteriormente, los componentes pasivos presentan
derivas térmicas en su valor, y hay un ruido electrónico en aquéllos capaces de disipar energía.
La presencia de las derivas influye en la susceptibilidad a las interferencias, por ejemplo,
desapareando dos componentes críticos en la entrada de un amplificador diferencial o
alterando la respuesta frecuencial de un filtro, aparte de repercutir en las características
funcionales del sistema frente a la señal de interés. El ruido térmico es un factor de error
adicional a las posibles interferencias de origen externo al elemento.
En la tabla 6 se presentan los coeficientes de temperatura orientativos de resistencias y
condensadores de diversos tipos.
Los inductores tienen derivas térmicas muy acusadas, y se les debe descartar en aplicaciones
donde su valor sea crítico, si los cambios de temperatura esperados son fuertes. Para las redes
de resistencias interesa más el apareamiento de sus coeficientes (y de sus tolerancias), que el
valor de los coeficientes en sí mismos. Obsérvese que los condensadores tienen en general unas
derivas mucho mayores que las resistencias. Lamentablemente, los condensadores con
menores derivas térmicas (cerámicos NP0), tienen una absorción dieléctrica excesiva: 0,1 al 1
%, e incluso mayor.
Si se mide con un instrumento de alta resolución la diferencia de potencial entre los terminales
de una resistencia R por la que no circula corriente, se observan unas fluctuaciones aleatorias
en la lectura, que tienen una distribución de amplitudes gausiana de media cero y variancia
RESISTENCIAS Coeficiente de Apareamiento de coef. de
temperatura [ppm/°C] temperatura [ppm/°C]
Composición de carbón hasta 1500
Bobinadas 1
Película metálica 1 a 100
Redes de película gruesa >100 10
Redes de película delgada sobre vidrio, <100 2
cerámica, silicio o zafiro
CONDENSADORES
Cerámico:
COG (NP0) 0 ± 30
COH 0 ± 60
COJ 0 ± 120
COK 0 ± 250
U2J -750 ± 120
P3K -1500 ± 250
S2L -330 ± 500
S3N -3300 ± 2500
X5F -500 ± 2500
X7F +1000 ± 3000
X5U ± 7500
Y5F ± 2500
Y5R ± 3000
Y5T +1000 ± 4000
Y5V ± 20000
Z5F ± 2000
Z5P +2500 ± 2500
Z5R +2500 ± 2500
Z5U ± 10000
Z5V ± 10000
Mica +500 a ± 10
Poliéster (mylar) +400 ± 200
Poliestireno -120 ± 30
Policarbonato 0 ± 100
Polipropileno -450 ± 300
Parileno 0 ± 50, -200
Teflón -200
Papel impregnado 0 ± 500
Vidrio +140 ± 25
Vidrio alta k ± 4500
Aluminio, lámina +10000
Tantalio sólido +1000
Tantalio, lámina +2500
Tabla 6. Derivas térmicas orientativas para resistencias y condensadores de diversos tipos
(Basado en documentación de Analog Devices Inc.)
Vn2 = 4kTRB [Vef2]
donde k = 1,38´ 10-23 [J/K] es la constante de Boltzman; T es la temperatura absoluta (en
kelvins) y B es, aproximadamente, el ancho de banda de medida. La tensión Vn determina en
último término la resolución que se podría obtener en un amplificador que tuviera dicha
resistencia de entrada, y se debe al movimiento aleatorio de los electrones, siendo su origen
térmico. De ahí que se denomine ruido térmico o de Johnson, en honor de quien lo estudió. El
valor exacto de la lectura en un instante dado no se puede predecir, pero dada su distribución
gausiana, se puede dar la probabilidad de que no exceda un valor determinado. El valor por el
que hay que multiplicar Vn y la probabilidad asociada se dan en la Tabla 7. La distribución
frecuencial de este ruido es plana y, por ello, se dice que es un ruido blanco.
El ruido térmico se presenta en cualquier dispositivo que disipe energía y, por lo tanto, el
cálculo anterior es válido no sólo para las resistencias sino también para la parte real de
cualquier impedancia, sea de un dispositivo pasivo o activo. En el caso de las resistencias, si por
ellas se hace circular una corriente, el ruido que se mide es sólo el térmico en el caso de las
resistencias bobinadas; en las de película es un poco mayor, y mucho mayor en las de
composición. En éstas es unas tres veces más grande en las de 1/2 W que en las de 2 W. La
magnitud de este ruido adicional, atribuido a las fluctuaciones de los contactos entre granos del
material, depende, además, del valor medio de la intensidad de la corriente y de su frecuencia,
así como del ancho de banda de medida. La distribución de amplitudes es gausiana, pero la
densidad espectral es proporcional a 1/f, y de ahí que se lo denomine "ruido 1/f" o "ruido rosa".
La corriente de ruido equivalente es
donde K es una constante que depende del tipo e material y de su geometría; Icc es el valor
medio de la corriente; y B es aproximadamente el ancho de banda de medida, centrado en la
frecuencia f0. El ruido 1/f también aparece en relés e interruptores, donde hay contactos con
fluctuaciones de conductividad y en el área efectiva de contacto.
El ruido total de una resistencia no se calcula mediante la suma directa de Vn e If R, sino que,
tratándose de magnitudes aleatorias que se suponen independientes (no correlacionadas), la
potencia total es la suma de potencias, por lo que hay que proceder a la suma los cuadrados de
las tensiones (o corrientes), es decir, Vt2 = Vn2 + (If R)2.
Apéndice 1. Características, tipos constructivos, criterios de selección.
Apéndice 1a. Resistencias
La demanda actual de resistencias refleja de forma directa los cambios continuos en el diseño y
a reducción de tamaño de los productos electrónicos en todo el mundo. Las resistencias fijas de
película de carbón y de película de metal, con potencias de 1/4 de vatio o inferiores, han
desplazado a las resistencias de carbón y a las bobinadas, que se utilizaron con tanta frecuencia
en el pasado. Las menores necesidades de potencia de los circuitos integrados actuales y el paso
incesante hacia la miniaturización han llevado al uso de resistencias más económicas, de menor
tamaño y potencia.
Las redes de película gruesa y delgada permiten el montaje automatizado de los circuitos, en
especial de los digitales, donde se utiliza un gran número de resistencias del mismo valor. Los
circuitos integrados de resistencias han pasado desde sus orígenes en los microcircuitos
híbridos a las placas montadas mediante la Tecnología de Montaje Superficial (SMD). Otras
tendencias en el uso de las resistencias incluyen:
Aumento del empleo de resistencias fijas y de circuitos integrados de resistencias con
tolerancias resistivas entre el ± 1% y el ± 5%, y preferentemente sobre las de entre el ± 10%
y el ± 20% que se utilizaban en el pasado.
Aumento de la demanda de las resistencias fabricadas en circuitos integrados planares y en
redes para el montaje automático de componentes, incremento en la densidad de
materiales, al tiempo que se reduce el espacio necesario en las placas de circuito impreso y
se reducen los costes de montaje.
Los potenciómetros de ajuste son fabricados para soportar la inserción automática o el
montaje superficial, la soldadura en ola y la limpieza de solvente basada en agua a alta
presión.
Se ha reducido la demanda de los potenciómetros de precisión por la sustitución de las
funciones analógicas, las cuales necesitaban una calibración repetitiva y precisa por
circuitería digital.
Resistencias fijas
Todos los componentes impiden, en cierta medida, el paso de la corriente eléctrica. Materiales
como el cobre o la plata ofrecen una resistencia muy baja al flujo de corriente, por lo que se
denominan conductores. Otros materiales, como el cristal, la cerámica o el plástico presentan
una elevada resistencia al paso de la corriente eléctrica, de ahí que se denominen resistivos.
Los valores nominales de las resistencias se proporcionan para una temperatura ambiente de
25°C. El diagrama de bloques en árbol de la figura A1 muestra la clasificación de las
resistencias fijas.
El valor de la resistencia de cualquier material resistivo viene dado por la ecuación siguiente:
donde R = resistencia; r = resistividad del material en [W cm]; L = longitud del material en
[cm]; A = área de la sección del material en [cm].
La resistividad r es una propiedad inherente a los materiales. En la Tabla A1 se resumen los
valores de r para algunos de los materiales utilizados con más frecuencia. La ecuación indica
que para un material que tenga una determinada resistividad, la resistencia varía de forma
directa a la longitud L y de manera inversa al área de la sección A. Por ejemplo, un cable largo
tendrá una resistencia mayor que un cable corto, y un cable grueso tendrá una menor
resistencia que un cable delgado.
La tensión y la corriente en una resistencia se encuentran relacionadas por la ley de Ohm:
I = E/R, E = I R, R = E/I,
donde E es la tensión a través de la resistencia, e I es la corriente que pasa a través de la
resistencia.
Figura A1. Clasificación de las resistencias fijas.
La potencia P [W], disipada en una resistencia, se puede hallar mediante cualquiera de las
siguientes expresiones matemáticas:
P = E I = I2 R = E2/ R
Hay una serie de términos que definen una resistencia, además de su valor nominal en ohmios:
tolerancia, coeficiente de temperatura de la resistencia, potencia y tensión de funcionamiento
continuado. La tolerancia expresa la desviación máxima porcentual en la resistencia con
relación o su valor nominal. Las resistencias de propósito general tienen tolerancias del ± 5%, ±
10% y del ± 20%. La mayoría de las resistencias de compuesto de carbón, de película de carbón
y algunas de película de metal se encuentran en este caso.
Figura A2. Curva típica de una resistencia que muestra la potencia en función de la
temperatura ambiente, es decir, es la temperatura del entorno donde está funcionando la
resistencia.
Las de semiprecisión del ± 1% y del ± 2% incluyen algunas de película metálica y redes de
resistencias, mientras que las de precisión con tolerancias del ± 0,5% y el ± 1% incorporan
algunas de película metálica y bobinadas.
Material Resistividad [W .Cm]
Plata 1,5´ 10-6
Cobre 1,7´ 10-6
Aluminio 2,6´ 10-6
Carbón 30´ 10-6
Grafito 190´ 10-6
Nicromo 100´ 10-6
Cristal 1´ 1010 a 1´ 1014
Tabla A1. Resistividad de los materiales más comunes.
El coeficiente de temperatura de la resistencia (CTR), indica la forma en que cambia la
resistencia del elemento resistivo con la temperatura. El CTR se suele indicar en partes por
millón por grado Celsius (ppm/°C) y puede ser positivo o negativo. Los elementos de
semiprecisión y de precisión tienen, normalmente, los valores más bajos de CTR.
La potencia disipada es el valor máximo de potencia, en vatios, que puede disipar una
resistencia a una temperatura máxima de 70°C. A temperaturas superiores a los 70°C se indica
un valor de potencia inferior. En la figura A2 se puede ver uno curva de reducción de potencia
típica para una resistencia.
La tensión de funcionamiento continuado (TFC) representa la tensión máxima que se puede
aplicar a la resistencia sin que ésta se destruya.
Clasificación de las resistencias
Los bloques de figura A1 representan los cuatro tipos de resistencias fijas más utilizados:
compuesto de carbón, película de metal, carbón-metal y bobinadas. La categoría "especial"
incluye productos como las resistencias de alta tensión, circuitos integrados de resistencias y
redes de resistencias.
La tabla A2 resume las características de las resistencias fijas más populares. Los datos
recogidos en esto tabla indican los valores extremos típicos para cada tipo de resistencia, no los
que se encuentran disponibles realmente como producto comercial. Los fabricantes ofrecen
una selección limitada de resistencias con valores estándar como elementos de catálogo. Por lo
tanto, es posible que no se pueda obtener una resistencia del tipo y valor exacto entre las
indicadas en el catálogo. Las resistencias con una serie de características específicas para una
determinada aplicación pueden pedirse a los fabricantes.
Tipos de Rango de Rango de Rango de Coeficiente de Estabilidad
resistencias resistencia tolerancia [%] potencia [W] temperatura con el tiempo
[ppm/°C] [%/1000 hs.]
Compuesto de 1 W a 100 MW ± 5 a ± 20 1/8 a 5 ± 100 a ± 1000 ± 5 a ± 10
carbón
Película de 10 W a10 MW ± 0,5 a ± 10 0,1 a 2 ± 100 a ± 200 ± 0,5 a ± 3
carbón
Película 0,2 W a 10 MW ± 0,1 a ± 2 1/20 a 20 ± 20 a ± 200 ± 0,1 a ± 0,5
metálica
Película cermet 10 W a 20 MW ±1a±5 0,1 a 3 ± 50 a ± 200 ± 0,5 a ± 2
Bobinadas de 0,1 W a 1 MW ± 2 a ± 10 5 a 1500 ± 20 a +450 +2 a ± 0,5
potencia
Bobinadas de 0,1 W a 10 MW ± 0,01 a ± 1 0,4 a 2 ± 0,5 a ± 50 ± 0,1 a +0,5
precisión
Tabla A2. Características de las resistencias fijas más populares.
Es importante tener en cuenta que, en muchas de las aplicaciones generales, pueden ser
adecuadas más de un tipo de resistencia. En estos casos, la decisión de compra se basará en el
precio del elemento.
Resistencias de compuesto de carbón
Las resistencias de compuesto de carbón han sido durante años el producto más común entre
las resistencias fijas. La figura A3a es una vista de un corte de una resistencia clásica de
compuesto de carbón moldeada. Tiene un elemento resistivo fabricado por una mezcla de
grafito, un tipo de carbón con un elemento aglutinante viscoso que resulta adecuado para
formar una masa uniforme de material resistivo. Las resistencias se fabricaban insertando
terminales en el elemento resistivo, el cual se cubría de un soporte aislante, al tiempo que se
moldeaba la unidad en un único paso antes de sellarla por presión a elevada temperatura.
Los valores de resistencia del compuesto de carbón moldeado del elemento resistivo se pueden
variar modificando la relación entre el carbón y el aglutinante o el tamaño del elemento. Otra
forma de resistencia de compuesto de carbón se fabrica mediante la aplicación de una gruesa
película de carbón sobre un aglutinante en un mandril aislante. Las resistencias de compuesto
de carbón pueden tener valores de resistencia entre aproximadamente 10 W y 22 MW , y los
valores típicos de tolerancia oscilan entre el ± 5% y el ± 20%. Las potencias varían entre 1/8 y 5
W. Los coeficientes de temperatura suelen ser normalmente mayores que 500 ppm/°C. Las
tensiones de funcionamiento continuado pueden alcanzar hasta 350 V. Estas resistencias son
capaces de absorber humedad durante el almacenamiento o cuando no se encuentran en
funcionamiento, por lo que su valor puede variar, y, además, se suelen recuperar normalmente
después de ponerlas en funcionamiento debido a que el calor elimina la humedad. Las
resistencias de compuesto de carbón continuaron usándose mucho después de que aparecieron
resistencias de película de carbón de bajo coste, debido a su capacidad paro soportar grandes
sobrecorrientes sin ser destruidas.
Las resistencias bobinadas se encuentran clasificadas como componentes electrónicos de
potencia o de precisión, y los dos tipos se fabrican bobinando hilo resistivo sobre un mandril de
cerámica o epoxi y terminando cada extremo del hilo con una caperuza terminal, como se
puede ver en la figura A3b.
Las resistencias de potencia bobinadas se fabrican devanando una única capa de cable de
aleación resistiva sobre un mandril cerámico. Seguidamente, el bobinado es cubierto por un
material aislante, como el cemento vítreo (una cerámica inorgánica), o de silicona, para
proteger la resistencia de la humedad y de los posibles daños causados al tocar la resistencia sin
aislar los objetos que la rodean. El bobinado se puede poner muy caliente durante el
funcionamiento normal. El hilo de la resistencia se selecciona de forma que mantenga unas
propiedades de resistividad uniformes, un bajo coeficiente de temperatura y la posibilidad de
soportar elevadas temperaturas. La aleación de níquel-cromo (nicromo) es la que se suele
utilizar para lograr elevados valores de resistencia.
Los valores comerciales de resistencia (para las resistencias fijas bobinadas) varían entre
menos de un ohmio hasta más de un megahomio, y las tolerancias resistivas oscilan entre el ± 5
% y el ± 10 %Los niveles de potencia pueden ser de hasta 1.500 vatios y el coeficiente térmico
(CTR) inferior a ± 20 ppm/°C. Una resistencia de potencia puede doblar su valor de potencia
simplemente colocándola en una caja de aluminio, con la finalidad de radiar el calor, y
montando la caja posteriormente sobre un disipador de calor.
Las resistencias bobinadas de precisión se fabrican con frecuencia como bobinas multicapa,
arrolladas sobre mandriles de epoxi. El cable de resistencia de aleación de cobre se utiliza para
los valores de resistencia reducidos y el cable de nicromo se emplea para los valores de
resistencia elevados. Las resistencias bobinadas de precisión tienen valores que oscilan entre
menos de un ohmio y 60 Megaohmios, las tolerancias resistivas pueden ser inferiores al ± 1 % y
el coeficiente térmico inferior a 0,5 ppm/°C. Los valores de potencia máxima, menos
importantes en sus aplicaciones, suelen ser de 2 vatios por término general.
Resistencias de película metálica
Las resistencias de película metálica se encuentran fabricadas con diferentes elementos
resistivos, y se pueden clasificar como de propósito general, de precisión y de semiprecisión.
Las resistencias de película delgada incluyen a las de aleación de níquel-cromo, las cuales
tienen un grosor de menos de una millonésima de pulgada. Las de película gruesa incorporan
los "cermet" y las de metal vitrificado que tienen un grosor superior a la millonésima de
pulgada. Las resistencias de película metálica ofrecen una buena estabilidad térmica y,
normalmente, unos valores de ruido bastante reducidos en general.
La figura A3c es un dibujo de un corte de una resistencia de película metálica, donde se puede
ver el método general de fabricación de la mayoría de las resistencias de este tipo. Las películas
resistivas delgadas se depositan sobre un soporte o mandril cerámico de gran longitud en una
cámara de alto vacío mediante la deposición en vacío. Por el contrario, las de película gruesa se
aplican mediante el enmascaramiento o la pulverización de tintas resistivas sobre un mandril
similar al anterior, antes de que éste sea cocido.
Posteriormente, los mandriles se cortan según el tamaño de las resistencias individuales y se
colocan en sus extremos las caperuzas con los terminales. El ajuste de la resistencia a su valor
nominal se realiza mediante un láser en un circuito de bucle cerrado bajo el control de un
ordenador. La película resistiva se elimina en forma de una espiral cuya longitud define el valor
deseado de la resistencia. Posteriormente, se colocan unas coberturas aislantes de epoxi. La
película metálica de níquel-cromo es adecuada para valores de resistencia en el rango entre 1
ohmio y 1 Megaohmio, con tolerancias tan reducidas como un ± 1 %. El coeficiente térmico
puede variar desde tan sólo ± 25 ppm/°C y ± 200 ppm/°C. Los valores de potencia pueden ser
de hasta 5 vatios y los tensiones de trabajo pueden llegar hasta los 200 voltios.
Los elementos resistivos de "película-cermet" se preparan mezclando metales preciosos con un
aglutinante para formar una tinta que se aplica mediante máscaras sobre mandriles cerámicos,
antes de ser cocidos al horno. Los resistencias "cermet" tienen valores de hasta 10 Megaohmios
y tolerancias resistivas tan reducidas como ± 1 % un coeficiente térmico de ± 25 ppm/°C como
mínimo y unos valores de potencia de hasta 3 vatios.
Resistencias de película de carbón
Las resistencias de película de carbón se fabrican, por lo general, en la misma forma que las
resistencias de película metálica "cermet", como se puede ver en la figuraA3c. Estas resistencias
han ganado en popularidad, para las aplicaciones de propósito general, debido a que su precio
es inferior al de las resistencias de compuesto de carbón. Dado que se utilizan frecuentemente
en los protegidos circuitos transistorizados de baja tensión, no necesitan ser tan robustas.
Las resistencias de película de carbón están disponibles con valores de entre 1 W y 10 MW , con
tolerancias resistivas tan reducidas como el ± 5% y con coeficientes térmicos inferiores a ± 200
ppm/°C. Los valores de potencia máximos suelen ser de hasta 3 vatios. Estas resistencias son
menos ruidosas que las de compuesto de carbón y son menos propensas a ser afectadas por la
humedad.
Resistencias especiales
Hay muchos tipos diferentes de resistencias fijas fabricadas para aplicaciones especiales. En
general, la mayoría están fabricadas con el mismo tipo de materiales resistivos que con el que
se fabrican las resistencias fijas convencionales. Por lo tanto, todas las tecnologías y fórmulas
que se explicaron anteriormente también se pueden aplicar en este tipo de productos. Entre las
resistencias especiales se incluyen las resistencias de alta tensión, los circuitos integrados de
resistencias y redes de resistencias empaquetadas. Las resistencias de alta tensión son aquellas
que pueden trabajar con tensiones efectivas de hasta 40.000 voltios. Estas resistencias se
pueden fabricar como las de película de carbón: con terminales axiales, pero selladas
herméticamente en cápsulas de cristal.
Las resistencias de circuito integrado son básicamente resistencias de película delgada o gruesa
que se han depositado sobre un substrato cerámico, como se puede ver en la figura A4. El
"cermet" de óxido de rutenio de película gruesa se emplea ampliamente como material resistivo
en las resistencias integradas comerciales para montaje superficial. Los electrodos laterales de
placa metálica de estas resistencias integradas permiten soldarlos después de pegarlas a la
placa de circuito impreso, una pasivación de cristal protegerá el elemento resistivo de las
agresiones del entorno.
Las potencias máximas típicas para esta clase de resistencias de circuito integrado son 1/8 de
vatio o inferior. Las resistencias integrados para montaje superficial están fabricadas en un
tamaño estándar de 1,6 mm ´ 3,2 mm para permitir que sean tomadas y colocadas por las
máquinas automáticas. Las redes de resistencias son conjuntos de resistencias de película
gruesa o delgada depositadas como un substrato común y empaquetadas para facilitar su
montaje en las placas de circuito impreso. Se clasifican en redes DIP (Dual In-line Package) o
SIP (Single In-line Package). En la figura A4b se puede ver una red SIP. Los conductores de las
redes SIP y DIP están formados por polvos de plata-paladio, mezclados con un aglutinante
volátil, que se aplican mediante enmascaramiento del substrato cerámico antes de calentar al
horno. Estos conductores se conectan a los pines de salida que están fuertemente unidos al
extremo del substrato. Las conductores también forman una gran variedad de esquemas de
interconexión. En las redes comerciales estándar, las resistencias tienen el mismo valor, pero se
pueden encargar redes con diferentes valores de resistencias.
Las redes resistivas se utilizan para transiciones entre circuitos lógicos, como terminación de
amplificadores, y para limitadores en los visualizadores LED. Las redes DIP, formadas par
moldeo epoxi, se encuentran disponibles con 14 ó 16 pines. Se pueden insertar con las mismas
máquinas que se insertan las circuitos integrados en encapsulados DIP. Las redes SIP, por el
contrario, normalmente tienen 6, 8 ó 10 pines en un extremo para ser montadas de forma
vertical de manera que se ahorre espacio en la placa de circuito impreso. Se encapsulan
mediante el moldeo de epoxi a por la conformación del revestimiento.
Las redes resistivas de película gruesa estándar tienen valores de resistencia que se encuentran
en el rango entre los 10 W y las 10 MW , con un coeficiente de temperatura del ± 2%. El límite
para la disipación de potencia total típica para esta clase de encapsulados es de 1/2 W. Las
redes de resistencias también están disponibles en encapsulados de circuito integrado (SOIC =
Small Outline IC) DIP miniatura, así como encapsulados de red abierta y con el soporte de
circuitos integrados de encapsulado hermético para montaje superficial.
Resistencias variables
Figura A5.- Árbol de la familia de las resistencias variables.
Las resistencias variables tienen una forma de modificar el valor de su resistencia nominal que
consiste en el movimiento manual de un contacto o cursor sobre el elemento resistivo. Las
cualidades de la resistencia variable dependen del elemento resistivo, el tamaño de dicho
elemento y la configuración del encapsulado o estilo del componente.
La figura A5 es un diagrama de bloques en "árbol" que muestra la forma en la que se
encuentran clasificados los potenciómetros como de propósito general, de semiprecisión y
ajustables ("trimmer"). Los componentes de propósito general y de semiprecisión también se
denominan con frecuencia controles de volumen o potenciómetros de panel Los elementos
resistivos se clasifican dependiendo de que se sean o no bobinados por ejemplo plástico
conductor, carbón y "cermet".
Potenciómetros de precisión
Un potenciómetro con una precisión del ± 1 %, o superior, se define como potenciómetro de
precisión. Estas resistencias variables se suelen considerar con frecuencia como instrumentos,
en lugar de como componentes electrónicos. Se mantiene una precisa relación entre la posición
del cursor y el valor de la resistencia a la salida del potenciómetro. Los potenciómetros de
precisión fueron una parte importante de los ordenadores híbridos y analógicos en los que la
salida dependía de la precisión de los potenciómetros. La precisión está determinada por
factores como la resolución, la estabilidad térmica y la repetitividad, es decir, la posibilidad de
volver a colocar el cursor en el mismo punto del elemento resistivo y obtener la misma salida de
tensión o de corriente.
Los modernos potenciómetros de precisión comerciales se parecen mucho a los controles de
volumen para montar sobre panel. La mayoría se fabrica de forma específica para aplicaciones
concretas, pero algunos se encuentran disponibles como tales. Los potenciómetros pueden ser
de una o de varias vueltas, para así obtener una mayor precisión.
Los de precisión de una única vuelta tienen elementos resistivos planares (circulares), mientras
que los potenciómetros de precisión multivuelta disponen de elementos helicoidales. En la
figura A6 presentamos una vista en corte de un potenciómetro multivuelta, donde el cursor gira
y atraviesa de forma axial la longitud de la caja, al tiempo que sigue el elemento resistivo
helicoidal.
La mayoría de los potenciómetros multivuelta se manejan mediante diales de tipo "vernier"
para permitir la repetitividad de las selecciones. Sus elementos resistivos se encuentran
bobinados o son hélices híbridas. Los elementos híbridos se encuentran arrollados como
hélices cubiertas de un plástico conductor. Hasta 10 vueltas pueden ser necesarias para que el
cursor recorra toda la longitud del elemento. En la actualidad, los elementos resistivos de un
potenciómetro de precisión de una única vuelta suelen estar fabricados con plástico conductor,
o con cermet, en lugar de ser un bobinado.
Los elementos de plástico conductor se fabrican mezclando carbón con un aglutinante plástico
adecuado para obtener una hoja con una resistencia volumétrica constante. Se puede cortar o
estampar como un elemento uniforme en forma de C; y, si se trata de aplicaciones especiales,
con otra forma. Este material muestra una buena linealidad y una larga vida rotatoria.
Los más estándar, es decir, los potenciómetros de precisión que no son para aplicaciones
especiales, disponen de salidas lineales y, por consiguiente, los valores de resistencia son
proporcionales al movimiento del cursor entre los dos terminales, como se puede ver en la
figura A7a. Si el valor de resistencia no es directamente proporcional al movimiento del cursor,
se dice que el cursor no dispone de una elemento resistivo lineal. Los cambios en la ley de
salida se pueden lograr modificando la forma del elemento resistivo. La variación del valor de
la resistencia (y, por lo tanto, de la salida) puede seguir una ley cuadrática, como se puede ver
en la figura A7b, u otros leyes matemáticas, en función de lo que se muestra en la figura A7c.
Controles de panel
Los controles de volumen de panel suelen ser potenciómetros de propósito general cuyos
ajustes están determinados de forma subjetiva. Estos controles ajustan el volumen de las radios
y de los televisores, y el brillo en los televisores y en los monitores de los ordenadores. En estos
casos no se necesita una relación precisa entre el ajuste del cursor y el valor de la resistencia.
Los potenciómetros de panel pueden tener elementos resistivos bobinados o sin bobinar (por
ejemplo, carbón, plástico conductor o "cermet". Las prestaciones de estos componentes están
relacionadas con sus elementos resistivos (por ejemplo, rango de tolerancia, coeficiente
térmico, y capacidad de potencia). Los elementos de carbón se desgastan con la rotación
repetitiva del cursor, y los elementos "cermet" tienden a desgastar el cursor.
Algunos potenciómetros de panel se encuentran montados a partir de módulos y tienen un eje
común, o cual permite estar combinados de forma que el movimiento de un único eje axial
cambie el ajuste de dos o más elementos resistivos al mismo tiempo. Los potenciómetros para
montaje en panel también se fabrican para las placas de circuito impreso y para montaje
superficial.
Potenciómetros de ajuste
En la figura A8 se muestra un corte de un potenciómetro de ajuste. Sin embargo, los
potenciómetros de ajuste se suelen tener que reajustar después de las reparaciones del circuito
o durante la recalibración de instrumentos para, así, evitar los efectos del envejecimiento de los
componentes. Los potenciómetros de ajuste no suelen estar accesibles a los usuarios finales.
Fabricados como componentes para placa de circuito impreso, o para montaje superficial, los
potenciómetros de ajuste pueden tener elementos resistivos bobinados o de los fabricados con
carbón o "cermet". Como ocurre con los potenciómetros de panel, las características, y el coste,
están relacionadas con el elemento resistivo que se haya seleccionado. Algunos potenciómetros
de ajuste se puede ajustar de forma directa con un destornillador, mientras que otros se ajustan
de manera indirecta con mecanismos de cursor multivuelta y de precisión, como el que se
puede ver en la figura A8. Los potenciómetros de ajuste con elementos resistivos lineales se
adaptan manualmente desplazando el cursor a lo largo del elemento resistivo.
Los tamaños de las cajas para los potenciómetros de ajuste se han estandarizado. Algunos
potenciómetros de ajuste disponen de cajas abiertas con el elemento resistivo expuesto,
mientras que otros disponen de cajas cerradas herméticamente, lo cual evita la entrada de flujo
de soldadura y de soluciones para la limpieza de flujo de soldadura de los circuitos impresos.
Apéndice 1b. Capacitores
Los condensadores o capacitores, son, después de las resistencias o resistores, los componentes
pasivos más ampliamente utilizados en electrónica
Los condensadores son también los componentes electrónicos más antiguos. De hecho, las
legendarias botellas de Leiden, que causaron fascinación a comienzos del siglo XVIII, no eran
más que condensadores rudimentarios constituidos por un contenedor de vidrio recubierto por
dentro y por fuera con hojas metálicas, figura B1. Estas últimas actuaban como placas y el
contenedor de vidrio como dieléctrico. Los condensadores modernos han progresado mucho
con respecto a las botellas de Leiden, no solamente en sus formas y tamaños, sino en sus
aplicaciones y los materiales utilizados en su fabricación. En este apéndice examinaremos su
principio de funcionamiento, sus características constructivas y sus aplicaciones básicas.
Construcción y funcionamiento
Los condensadores, al igual que las bobinas o inductores, son básicamente dispositivos
almacenadores de energía. Sin embargo, mientras un inductor almacena energía en un campo
magnético, un condensador la almacena en un campo eléctrico, es decir en forma de cargas
eléctricas. El nombre de condensador dado a este dispositivo se debe precisamente a su
habilidad para condensar o concentrar la energía eléctrica.
En su forma más simple, un condensador está formado por dos láminas metálicas paralelas
llamadas placas separadas por un medio aislante llamado dieléctrico, figura B2.
Todos los condensadores prácticos obedecen, de una u otra forma, a esta estructura básica. Si
se aplica un voltaje DC constante a las placas, entre las mismas se establece un campo eléctrico
estacionario y cada una adquiere una carga eléctrica de la misma magnitud pero de signo
opuesto.
Asumiendo que el dieléctrico es uniforme, la magnitud de la carga acumulada en cada placa es
proporcional al voltaje aplicado y está dada por
Q = CV
siendo Q (en coulombios) la carga en cualquiera de las placas, V (en voltios) el voltaje aplicado
entre ellas y C una característica intrínseca del condensador llamada capacitancia. La unidad
de medida de la capacitancia en el sistema SI es el Faradio (F), denominado así en honor de
Michael Faraday (1791-1867), quien desarrolló el concepto. Puesto que el faradio es una unidad
relativamente grande para la mayoría de situaciones reales, en el trabajo electrónico práctico se
utilizan submúltiplos como el microfaradio (m F), el nanofaradio (nF) y el picofaradio (pF),
equivalentes respectivamente a 10-6F, 10-9F y 10-12F.
En otras palabras, la capacitancia de un condensador mide su habilidad para almacenar cargas
eléctricas. Analíticamente se puede demostrar que la capacitancia de un condensador de placas
paralelas está dada por
C = ke 0 A / d
siendo C la capacitancia (F), k la permitividad relativa del dieléctrico (adimensional), e o la
permitividad del vacío (8.85418x10-12 [F/m]), A el área de las placas (m2) y d la separación
entre las placas (m), es decir el espesor del dieléctrico. Por tanto, la capacitancia es
directamente proporcional al área de las placas y a la permitividad del dieléctrico, e
inversamente proporcional al espesor de este último. Los fabricantes juegan con estos tres
parámetros para obtener condensadores de cualquier capacitancia en un volumen dado.
Parámetros
Además de su capacitancia nominal (generalmente expresada en m F o pF y especificada para
una temperatura ambiente de 25 °C), los fabricantes de condensadores caracterizan sus
productos mediante una serie de parámetros que deben ser tenidos en cuenta al seleccionarlos
para una aplicación específica. Los más utilizados son la tolerancia, el coeficiente de
temperatura y el voltaje de trabajo. Otros parámetros importantes son la temperatura de
trabajo, el voltaje de ruptura, la corriente de fuga, la resistencia de aislamiento, la reactancia
capacitiva, el factor de potencia, la resistencia equivalente serie (ESR), la impedancia, el factor
de disipación y el factor de calidad.
La tolerancia es la variación en la capacitancia nominal expresada como un porcentaje.
El coeficiente de temperatura (TC) especifica como cambia la capacitancia del dispositivo con el
incremento de la temperatura. Se expresa generalmente en ppm/°C y puede ser positivo (P),
negativo (N) o cero (NP0), dependiendo de si la capacitancia aumenta, disminuye o permanece
constante al aumentar la temperatura. Los condensadores con coeficiente NP0 son los más
estables. Por esta razón se utilizan en circuitos osciladores para compensar las desviaciones de
frecuencia debidas a los cambios de temperatura. Siempre que se reemplace un condensador, el
sustituto debe tener el mismo TC, por ejemplo N750.
El voltaje de trabajo (VW) es el voltaje máximo, AC o DC, que puede aplicarse a través de un
condensador en forma continua sin causar el deterioro del dieléctrico. Esto último sucede
cuando se excede el voltaje de ruptura (breakdown), en cuyo caso el dispositivo permite el paso
de corriente entre las placas y se cortocircuita. Los condensadores para aplicaciones
electrónicas se diseñan generalmente con voltajes de trabajo entre 8 [V] y 1 [KV], aunque
también se dispone de condensadores de construcción especial capaces de soportar tensiones
superiores a 10 [KV].
Tipos de condensadores
Los condensadores modernos se clasifican principalmente teniendo en cuenta el material
dieléctrico utilizado en su construcción, ya que éste es el elemento que determina realmente la
cantidad de carga que pueden soportar. Desde este punto de vista, los condensadores fijos más
utilizados son los cerámicos, los electrolíticos de aluminio o tantalio y los de película plástica de
poliestireno, polipropileno o poliéster (mylar). En algunos casos se utilizan también la mica, el
vidrio o el papel kraft parafinado. En los condensadores variables, el dieléctrico es
generalmente aire, aunque a veces se utilizan hojas flexibles muy delgadas de materiales
sólidos.
También se dispone de condensadores de estado sólido, llamados varactores o varicaps, cuya
capacitancia varía en función de un voltaje externo aplicado, en lugar de hacerlo por medios
mecánicos. Estos dispositivos, pueden llegar a proporcionar capacitancias desde menos de 0,4
[pF] (para aplicaciones de microondas) hasta más de 2.000 [pF] (para aplicaciones de baja
frecuencia). Son muy utilizados en receptores de radio y televisión de sintonía electrónica,
multiplicadores de frecuencia y otros circuitos.
La tabla B1 resume las características típicas de los condensadores fijos más comunes. Para
cada tipo se proporcionan los rangos de valores de capacitancia, voltaje de trabajo y tolerancia
en que se consiguen normalmente. En los siguientes párrafos se realiza una breve descripción
de la construcción física, ventajas, limitaciones, aplicaciones, etc. de algunos de ellos.
Tipo Rango de capacidad Voltaje de trabajo Tolerancias
Cerámicos
k pequeña 1 [pF] a 0,001 [m F] 30 [KV] (máx.) ± 5% a ± 20%
k grande 100 [pF] a 2,2 [m F] 500 [V] (máx.) + 100% a - 20%
Electrolíticos
Aluminio 0,47 [m F] a 1 [F] 1 [KV] (máx.) + 100% a - 20%
Tantalio 0,001 [m F] a 1000 [m F] 100 [V] (máx.) ± 5% a ± 20%
Tipo chip
Cerámicos 0,47 [pF] a 3,5 [m F] 50 [V] a 1 [KV] ± 1% a ± 20%
Aluminio 0,22 [m F] a 220 [m F] 6,3 [V] a 100 [V] + 100% a - 20%
Tantalio 100 [pF] a 220 [m F] 4 [V] a 50 [V] ± 5% a ± 20%
De película plástica
Poliestireno 500 [pF] a 10 [m F] 1 [KV] (máx.) ± 0,5% (típico)
Polipropileno 0,001 [m F] a 10 [m F] 600 [V] (máx.) ± 1%
Poliéster 0,001 [m F] a 100 [m F] 1,5 [KV] (máx.) ± 1%
Mica
Mica normal 1 [pF] a 0,1 [m F] 50 [KV] (máx.) ± 0,25% a ± 5%
Mica plateada 1 [pF] a 0,1 [m F] 75 [KV] (máx.) ± 1% a +20%
Tabla B1.- Características típicas de condensadores fijos comunes.
Los condensadores cerámicos convencionales, figura B4, que son no polarizados y pueden
tener forma de disco, plana, tubular o roscada, constan de dos placas metálicas separadas por
una capa dieléctrica de dióxido de titanio. Los de tipo roscado (feed-through) se pueden
montar directamente en gabinetes metálicos y son muy utilizados en aplicaciones de baja
frecuencia. Los tubulares se fabrican de valores muy pequeños y se emplean principalmente en
circuitos de VHF y UHF. Todos pueden tener un coeficiente de temperatura positivo (P),
negativo (N) o cero (NP0).
También se dispone de condensadores chip cerámicos para montaje superficial, figura B5,
constituidos por una serie de capas alternadas de película metálica (tinta conductora) y
sustrato cerámico de alta constante dieléctrica (entre 2.000 y 6.000). Este arreglo multicapa
permite obtener capacitancias razonables en un espacio muy reducido.
En aplicaciones que requieren altas capacitancias en volúmenes relativamente pequeños, deben
utilizarse condensadores electrolíticos. En estos dispositivos, que pueden ser de aluminio o de
tantalio, una de las placas (ánodo) es de un material metálico y la otra (cátodo) un electrolito
conductor sólido. Como dieléctrico se utiliza un óxido aislante formado por métodos
electroquímicos sobre la placa metálica. Debido a esto último, los condensadores electrolíticos
son por naturaleza polarizados, aunque también se dispone de unidades no polarizadas que
utilizan internamente dos ánodos recubiertos de óxido.
Los condensadores electróliticos de aluminio, figura B6, se forman enrollando juntas una tira
muy delgada de aluminio (ánodo) sobre la cual se forma una capa de óxido de aluminio
(dieléctrico) y una película plástica o de papel sobre la cual se deposita un electrolito conductor
sólido (cátodo). Todo el conjunto se encierra en un envase de aluminio de forma cilíndrica y los
terminales pueden estar dispuestos axial o radiamente. No son muy efectivos a frecuencias por
encima de 100 KHz, presentan altas fugas, su vida de almacenamiento es limitada y su
capacitancia se deteriora con el tiempo. Los condensadores de aluminio tipo chip para montaje
superficial son más eficientes en estos aspectos, además de ser mucho más pequeños.
Los condensadores electrolíticos de tantalio que pueden tener forma cilíndrica o de lágrima,
utilizan como ánodo (placa positiva) polvo de tantalio, como dieléctrico pentóxido de tantalio y
como cátodo (placa negativa) dióxido de manganeso, obtenido por evaporación a partir de una
solución electrolítica que contiene nitrato de manganeso. Son más estables y pequeños que los
condensadores de aluminio, tienen menos fugas, más larga vida útil y pueden trabajar a más
altas frecuencias. Sin embargo, son más costosos, escasos y su voltaje de trabajo es
relativamente bajo.
Los condensadores de película, figura B7, son similares en su construcción a los cerámicos,
pero utilizan como dieléctricos materiales plásticos como el poliestireno, el policarbonato, el
polipropileno y el poliéster o Mylar. Estos últimos son los más utilizados. En muchos casos, la
película plástica está metalizada con el fin de conseguir una alta eficiencia volumétrica, es
decir una alta capacitancia en un volumen pequeño. Estos últimos son particularmente
adecuados para aplicaciones de potencia (motores monofásicos, lámparas fluorescentes,
ventiladores eléctricos, fuentes conmutadas, etc.).
Aplicaciones
Las aplicaciones de los condensadores son muy amplias y variadas, pero pueden agruparse en
las siguientes categorías generales:
Bloqueo de niveles DC
Acoplamiento de etapas
Derivación de señales AC
Filtración
Sintonización
Generación de formas de onda
Almacenamiento de energía
En circuitos DC, los condensadores actúan básicamente como dispositivos de carga. En las
fuentes de alimentación lineales, por ejemplo, se utilizan condensadores de gran capacitancia
para convertir la DC pulsante obtenida a la salida del rectificador en DC uniforme. El ripple o
rizado que queda de este proceso se elimina mediante condensadores de baja capacitancia para
obtener DC pura.
Una de las principales propiedades de los condensadores es su habilidad para bloquear la DC
mientras dejan pasar la AC. Esto los hace muy valiosos en situaciones donde sólo se desea la
una o la otra, pero no ambas. En los sistemas digitales, por ejemplo, se utilizan extensivamente
condensadores de bypass para eliminar los transientes AC que se inducen en las líneas de
alimentación DC como resultado de los cambios de estado. Si estos transientes no se derivan a
tierra, pueden influenciar la operación de la circuitería lógica y generar resultados
impredecibles.
Otro campo donde los condensadores juegan un papel extremadamente importante es como
temporizadores de intervalos, largos o cortos. Un condensador, asociado a una resistencia o
una bobina, no se carga ni se descarga instantáneamente, sino que requiere un cierto tiempo
(predecible) para alcanzar un nivel determinado. Este hecho se aprovecha para establecer
constantes de tiempo en osciladores, temporizadores, filtros, generadores de formas de onda,
etc.
3.5.1 Fundamento de la técnica
Las microondas son un conjunto de radiaciones electromagnéticas que corresponde a
la parte de baja energía del espectro electromagnético (Fig 3.23).
Fig 3.23 Esquema de las regiones del espectro electromagnético.
A las radiaciones de microondas les corresponde el intervalo de frecuencia comprendido entre 0,3 y 300
GHz, si bien todos los hornos microondas domésticos y
los reactores de microondas diseñados específicamente para realizar reacciones químicas emiten a una frecuen
cia de 2,45 GHz, a la cual corresponde una longitud de onda de 12,24 cm y una energía de 1,6·10-
3 eV. Esta frecuencia se seleccionó para evitar interferencias con las telecomunicaciones y telefonía, a
la vez que permite que la radiación penetre de forma adecuada en
los materiales con que se quiere que interaccione.
La energía que trae asociada la radiación de microondas es insuficiente para inducir reacciones químicas pero
puede producir el calentamiento del medio que contiene los reactivos o
los propios reactivos y facilitar de este modo la reacción. Así, su utilización se basa en
el calentamiento eficiente y dependerá de la capacidad de absorber la energía de microondas de un
material específico y convertirla en calor.
Línea de transmisión
Una línea de transmisión es una estructura material de geometría uniforme utilizada para
transportar eficientemente la energía de radiofrecuencia desde un punto a otro; como puede
ser de un equipo de transmisión a otro, de un transmisor a la antena, entre otras aplicaciones.
Un parámetro que la define comúnmente es su impedancia característica, siendo los valores
más comunes 50 y 75 ohmios cuando nos referimos a un tipo particular de líneas de
transmisión conocidos, en este caso, como cables coaxiales. Un ejemplo típico de 75 ohmios
es el cable RG-6 el cual es usado para la acometida del servicio de televisión por cable
residencial.
En adelante utilizaremos la denominación de línea de transmisión exclusivamente para
aquellos medios de transmisión con soporte físico, susceptibles de guiar ondas
electromagnéticas en modo TEM (modo transversal electromagnético). Un modo TEM se
caracteriza por el hecho de que tanto el campo eléctrico, como el campo magnético que
forman la onda son perpendiculares a la dirección en que se propaga la energía; sin existir,
por tanto componente de los campos en la dirección axial (dirección en que se propaga la
energía).
Para que existan propagación energética en modo TEM, es necesario que existan al menos
dos conductores eléctricos y un medio dieléctrico entre ambos (que puede incluso ser aire o
vacío). Ejemplos de líneas de transmisión son el cable bifilar, el cable coaxial, y líneas
planares tales como la stripline, la microstrip...
Cuando el modo de propagación es TEM, se pueden definir, sin ambigüedad, tensiones y
corrientes, y el análisis electromagnético de la estructura (estudio de campos) no se hace
imprescindible, siendo posible una representación circuital con parámetros distribuidos, tal y
como aquí se trata con posterioridad.
Así podemos decir que el modelo circuital equivalente de un tramo de línea de transmisión
ideal de longitud infinitesimal dz está compuesto por una bobina serie que representa la
autoinducción L de la línea de transmisión por unidad de longitud (medida en H/m), y un
condensador en paralelo para modelar la capacidad por unidad de longitud C de dimensiones
F/m.
Cuando la línea de transmisión introduce pérdidas, deja de tener un carácter ideal y es
necesario ampliar el equivalente circuital anterior añadiendo dos nuevos elementos: una
resistencia serie R, que caracteriza las pérdidas óhmicas por unidad de longitud generadas
por la conductividad finita de los conductores, y que se mide en Ω/m, y una conductancia en
paralelo G, con dimensiones de S/m (o Ω-1m-1), para representar las pérdidas que se
producen en el material dieléctrico por una conductividad equivalente no nula, lo que da lugar
al circuito equivalente de la siguiente figura:
Las ecuaciones que rigen V(z) e I(z) con dependencia armónica con el tiempo en una línea de
transmisión son las siguientes:
Índice
1Reseña histórica
2Modelado en cuadripolo
3Las ecuaciones del telégrafo
o 3.1Ecuaciones
o 3.2Línea de transmisión disipativa
o 3.3Dirección de propagación de la señal
4Referencias
5Bibliografía
Reseña histórica[editar]
El análisis matemático del comportamiento de la transmisión de ondas electromagnéticas se
realizó gracias a los trabajos de James Clerk Maxwell, Lord Kelvin y, principalmente, Oliver
Heaviside.
En 1855, Lord Kelvin formuló un modelo de difusión para la corriente en un cable submarino.
Este modelo predijo correctamente el pobre desempeño que tendría el cable submarino
transatlántico de 1858. En 1885, Heaviside publicó los primeros documentos sobre el estudio
de la línea de transmisión, en los que describía su análisis de propagación en cables y la
forma actual de las ecuaciones del telégrafo.1
Modelado en cuadripolo[editar]
Para propósitos de análisis, una línea de transmisión puede modelarse en
un cuadripolo (también llamada red bipuerto) como sigue:
En el caso más simple de estudio, asumiremos que la red es lineal (esto es, la respuesta a
una combinación lineal de varias excitaciones, es una combinación lineal de las respuestas
que tendría la red para cada una de las excitaciones por separado, o dicho de otra forma es
aplicable el principio de superposición). Además la red es recíproca y simétrica (es decir,
ambos puertos son intercambiables).
Si la línea de transmisión es uniforme en toda su longitud y sin pérdidas (línea de transmisión
no disipativa) entonces su comportamiento estará enteramente descrito por un único
parámetro llamado impedancia característica, representada por Z0. Ésta es la razón de la
tensión compleja a la corriente compleja en cualquier punto de una línea de longitud infinita (o
finita en longitud pero terminada en la una impedancia de valor igual a la impedancia
característica). Cuando la línea de transmisión es sin pérdidas, la impedancia característica de
la línea es un valor real. Algunos valores típicos de Z0 son 50 y 75 ohmios para un cable
coaxial común, 100 ohmios para un par trenzado y más o menos 300 ohmios para un par de
cobre usado en radiocomunicaciones.
Cuando se envía potencia a través de una línea de transmisión, lo más deseable es que toda
esa potencia enviada sea transmitida a la carga, sin que exista potencia reflejada hacia la
fuente. Esta condición ideal se logra haciendo que las impedancias de fuente y carga sean
cada una iguales a Z0, caso en el cual se dice que la línea de transmisión está adaptada.
En las líneas reales parte de la potencia que se envía a través de la línea de transmisión se
disipa (se pierde) debido al efecto resistivo. Esta pérdida se llama pérdida resistiva o pérdida
óhmica. En altas frecuencias, se hace significativo otro tipo de pérdida, llamado pérdida por
dieléctrico, que se agrega a la pérdida resistiva. La pérdida por dieléctrico es causada cuando
el material dieléctrico que forma parte de la línea de transmisión absorbe energía del campo
eléctrico alterno y la convierte en calor.
La pérdida total de potencia en una línea de transmisión se conoce como atenuación y se
especifica en unidades de decibel por metro o neperio por metro. La atenuación generalmente
depende de la frecuencia de la señal. Los fabricantes de líneas de transmisión acostumbran
adjuntar a sus productos la hoja de características que contiene las atenuaciones en dB/m
para un rango determinado de frecuencias. Una atenuación de 3 dB corresponde,
aproximadamente, a la pérdida de la mitad de cierta potencia.
Se puede definir como línea de transmisión de alta frecuencia a aquellas que están
específicamente diseñadas para transmitir ondas electromagnéticas cuyas longitudes de
onda son pequeñas (alta frecuencia) y, por tanto, comparables a la extensión completa de la
línea. Bajo estas condiciones, la longitud física de la línea puede ser pequeña, pero dado que
el tamaño de la línea es comparable a la longitud de onda, las aproximaciones útiles para
bajas frecuencias, que asumen propagación energética instantánea entre dos puntos
separados de un mismo conductor, dejan de tener sentido y se ponen de manifiesto
fenómenos de retardo en la propagación. Esto ocurre con las señales de radio, de microondas
y ópticas, y con las señales que se encuentran en los circuitos digitales de alta velocidad.
Línea de transmisión ideal:
El término microondas se usa para describir ondas electromagnéticas en el intervalo
de frecuencias de 300 MHz a 300 GHz, las cuales corresponden a longitudes de onda en
espacio libre de 1 metro a 1 milímetro. Para ello las líneas de transmisión a frecuencias
milimétricas requieren cumplir con bajas pérdidas y baja dispersión, las pérdidas
dependen de los materiales usados en la fabricación y se refieren a la conductividad de
los metales; la tangente de perdida de los dieléctricos y la resistividad de los
semiconductores. Las perdidas dependerán proporcional y directamente a las
propiedades mencionadas además de la distribución del campo electromagnético dentro
de la línea de transmisión.
Para que una línea de transmisión sea idea debe cumplir con las características
mencionadas, la mayoría de los sistemas de comunicación llevan información en grupos
de frecuencias, en banda base o radiofrecuencia, una línea de transmisión consiste en
dos o más conductores separados por un aislador, como por ejemplo un par de alambres
o un sistema de pares de alambres. Una línea de transmisión puede tener desde unas
pocas pulgadas hasta varios miles de millas de longitud. Se pueden usar las líneas de
transmisión para propagar corriente directa o corriente continua de baja frecuencia, como
la corriente eléctrica de 60 ciclos y las señales de audio; también se pueden usar para
propagar frecuencias muy altas, como las señales de frecuencia intermedia y de
radiofrecuencia. Cuando propagan señales de baja frecuencia, el comportamiento de una
línea de transmisión es bastante sencillo y muy predecible, sin embargo, cuando
propagan señales de alta frecuencia se complican las características de las líneas de
transmisión.
Idealmente, una línea de transmisión de baja pérdida y baja dispersión para ondas
milimétricas es una línea que tiene aire como medio de propagación, para evitar pérdidas
por dieléctricos, además de tener un medio uniforme de propagación para evitar la
dispersión. Esta línea de transmisión ideal, también será totalmente encerrada por un
conductor, para evitar las perdidas por radiación.
Secciones Elementales:
Para analizar el comportamiento de la línea descompondremos ésta en secciones
elementales de longitud dz, y realizaremos las hipótesis siguientes:
1). Entre dos secciones elementales cualesquiera no existe influencia c1éctrica, 10 que
equivale a suponer que no están unidas por líneas de campo eléctrico y, por tanto, éstas
han de estar contenidas en planos transversales (carece de componente axial).
2). Entre dos secciones elementales cualesquiera tampoco existe acoplamiento
magnético, es decir, no existen líneas de campo magnético que abracen simultáneamente
dos secciones elementales; esto también supone que éstas han de estar contenidas en
planos transversales.
Diferencia del potencial entre conductores de la línea
Introducción La capacitancia es el resultado de la diferencia de potencial entre los conductores
y origina que ellos se carguen de la misma forma que las placas de un capacitor cuando hay
una diferencia de potencial entre ellas. La capacitancia entre conductores paralelos es la
carga por unidad de diferencia de potencial. La capacitancia entre conductores paralelos es
una constante que depende del tamaño y espaciamiento entre ellos. El efecto de la
capacitancia puede ser pequeño en líneas cortas pero en líneas de alta tensión y largas, la
capacitancia crece en importancia. La capacitancia afecta, la caída de tensión, eficiencia,
factor de potencia y la estabilidad del sistema del cual forma parte. La base para el análisis de
la capacitancia es la ley de Gauss para campos eléctricos. La cual establece que la carga
eléctrica total dentro de una superficie cerrada es igual al flujo eléctrico total que sale de la
superficie.
apacitancia en lineas de transmisión.
La capacitancia en una linea de transmisión es el resultado de la diferencia de
potencial entre los conductores y origina que ellos se carguen de la misma forma que
las placas de un capacitor cuando hay una diferencia de potencial entre ellas. La
capacitancia que se presenta entre conductores se define como su carga por unidad
de diferencia de potencial entre ellos o bien de la carga de los conductores con
respecto a tierra.
La capacitancia en conductores paralelos es una constante que depende del tamaño y
espaciamiento entre ellos. El efecto de la capacitancia puede ser pequeño y muchas
veces se desprecia en lineas de transmisión que tienen menos de 80 km de largo.
Para lineas de alto voltaje mas largas, la capacitancia crece en importancia. La
capacitancia afecta tanto la caída de tensión a lo largo de la linea, como la eficiencia,
el factor de potencia de la linea y la estabilidad del sistema del cual la linea forma
parte.
La propagación de energía eléctrica a lo largo de la línea de transmisión ocurre en forma de ondas
electromagnéticas transversales (TEM). Una onda es un movimiento oscilatorio. La vibración de
una partícula produce vibraciones similares en las partículas cercanas. Una onda TEM se propaga
principalmente en un no conductor (dieléctrico) que separa los dos conductores de una línea de
transmisión. Por lo tanto, una onda viaja o se propaga a través de un medio. Para una onda
transversal, la dirección de desplazamiento es perpendicular a la dirección de propagación. Una
onda superficial de agua es una onda longitudinal. Una onda en donde el desplazamiento está en
la dirección de propagación se llama onda longitudinal. Las ondas de sonido sen longitudinales.
Una onda electromagnética (EM), se produce por la aceleración de una carga eléctrica. En un
conductor, la corriente y el voltaje siempre están acompañados por un campo eléctrico (E) y un
campo magnético (II), en la región de espacio colindante. La figura 8-1b muestra las relaciones
espaciales entre los campos E y H de una onda electromagnética. La figura 8-lb muestra una vista
transversal de los campos E y H que rodea una línea coaxial y de dos cables paralelos. Puede
verse que los campos de E y H son perpendiculares, el uno al otro (en ángulos de 900), en todos
los puntos. A esto se le conoce como cuadratura de espacio. Las ondas electromagnéticas que
viajan a lo largo de una línea de transmisión, desde la fuente a la carga, se llaman ondas
incidentes, y aquellas que viajan desde la carga nuevamente hacia la fuente se llaman ondas
reflejadas. Características de las ondas electromagnéticas.
Velocidad de onda. Las ondas viajan a distintas velocidades, dependiendo del tipo de onda y de
las características del medio de propagación. Las ondas de sonido viajan aproximadamente a 1100
pies/s en la atmósfera normal. Las ondas electromagnéticas viajan mucho más rápido. En el
espacio libre (un vacio), las ondas TEM viajan a la
velocidad de la luz, c = 186,283 mi/s o 299,793,000 mIs, redondeado a 186,000 mi/s y 3 x 10 mis.
Sin embargo, en el aire (como en la atmósfera de la Tierra), las ondas TEM viajan ligeramente más
despacio, y las ondas electromagnéticas viajan considerable mente más lentas a lo largo de una
linea de transmisión.
Frecuencia y longitud de onda. Las oscilaciones de una onda electromagnética son periódicas y
repetitivas. Por lo tanto, se caracterizan por una frecuencia. La proporción en la que la onda
periódica se repite es su frecuencia. La distancia de un ciclo ocurriendo en el espacio se llama la
longitud de onda y se determina por la siguiente ecuación fundamental:
distancia = velocidad X tiempo (8-1)
Si el tiempo para un ciclo se sustituye en la ecuación 8-1, obtenemos la longitud de un ciclo, que se
llama longitud de onda y cuyo símbolo es la letra mini griega lambda (2)
ð= velocidad x periodo
ðð v X T
Para la propagación en el espacio libre, v = c; por lo tanto, la longitud de un ciclo es
La figura 8-2 muestra una gráfica del desplazamiento y velocidad de una onda transversal,
conforme se propaga a lo largo de una línea de transmisión, desde una fuente a una carga. El eje
horizontal (x) es la distancia y el eje vertical (y) es el desplazamiento. Una longitud de onda es la
distancia cubierta por un ciclo de la onda. Puede verse que la onda se mueve a la derecha o se
propaga a lo largo de la línea con el tiempo. Si se coloca un voltímetro en cualquier punto
estacionario de la linea, el voltaje medido fluctuará de 0 a máximo positivo, nuevamente a cero, a
máximo negativo, nuevamente a cero, y luego se repite el ciclo.
na onda transversal es una onda en la que cierta magnitud vectorial presenta oscilaciones.
Para el caso de una onda mecánica de desplazamiento, el concepto es ligeramente sencillo,
la onda es transversal cuando las vibraciones de las partículas afectadas por la onda son
perpendiculares a la dirección de propagación de la onda. Las ondas electromagnéticas son
casos especiales de ondas transversales donde no existe vibración de partículas, pero los
campos eléctricos y magnéticos son siempre perpendiculares a la dirección de propagación, y
por tanto se trata de ondas transversales. Ejemplos de onda transversales incluyen ondas
sísmicas secundarias, el movimiento de los campos eléctricos (E) y magnéticos (V) en
una onda plana electromagnética, donde ambos oscilan perpendicularmente entre sí, así
como en dirección de la transferencia de energía. Por lo tanto, una onda
electromagnética consta de dos ondas transversales, la luz visible es un ejemplo de onda
electromagnética, el campo es originado por la carga acelerada Véase Espectro
electromagnético para información de distintos tipos de onda electromagnética.
DEFINICIÓN DE ONDA TRANSVERSAL
En el terreno de la física, una onda es un movimiento periódico cuya
propagación se puede producir en el vacío o en un medio
físico. Transversal, por otro lado, es un adjetivo que alude a aquello que se
aleja de la dirección recta, que se cruza de manera perpendicular o que se
encuentra atravesado.
Una onda transversal, en este marco, es aquella
que presenta una magnitud
vectorial con oscilaciones en dirección
perpendicular respecto a la dirección de
propagación. Esta característica permite diferenciarlas de las ondas
longitudinales, que oscilan en la misma dirección que el desplazamiento
de la onda.
Se denomina espectro electromagnético a la distribución energética del conjunto de
las ondas electromagnéticas. Referido a un objeto se denomina espectro electromagnético o
simplemente espectro a la radiación electromagnética que emite (espectro de emisión) o
absorbe (espectro de absorción) una sustancia. Dicha radiación sirve para identificar la
sustancia de manera análoga a una huella dactilar. Los espectros se pueden observar
mediante espectroscopios que, además de permitir ver el espectro, permiten realizar medidas
sobre el mismo, como son la longitud de onda, la frecuencia y la intensidad de la radiación.
Diagrama del espectro electromagnético, mostrando el tipo, longitud de onda con ejemplos, frecuencia y
temperatura de emisión de cuerpo negro.
El espectro electromagnético se extiende desde la radiación de menor longitud de onda, como
los rayos gamma y los rayos X, pasando por la radiación ultravioleta, la luz visible y
la radiación infrarroja, hasta las ondas electromagnéticas de mayor longitud de onda, como
son las ondas de radio. Si bien el límite para la longitud de onda más pequeña posible no
sería la longitud de Planck (porque el tiempo característico de cada modalidad de interacción
es unas 1020 veces mayor al instante de Planck y, en la presente etapa cosmológica, ninguna
de ellas podría oscilar con la frecuencia necesaria para alcanzar aquella longitud de onda), se
cree que el límite máximo sería el tamaño del Universo (véase Cosmología física) aunque
formalmente el espectro electromagnético es infinito y continuo.
Banda Longitud de onda (m) Frecuencia (Hz) Energía (J)
Rayos gamma < 10x10−12m > 30,0x1018Hz > 20·10−15 J
Rayos X < 10x10−9m > 30,0x1015Hz > 20·10−18 J
Ultravioleta extremo < 200x10−9m > 1,5x1015Hz > 993·10−21 J
Ultravioleta cercano < 380x10−9m > 7,89x1014Hz > 523·10−21 J
Espectro Visible < 780x10−9m > 384x1012Hz > 255·10−21 J
Infrarrojo cercano < 2,5x10−6m > 120x1012Hz > 79·10−21 J
Infrarrojo medio < 50x10−6m > 6,00x1012Hz > 4·10−21 J
Infrarrojo lejano/
< 1x10−3m > 300x109Hz > 200·10−24 J
submilimétrico
Microondas < 10−2m > 3x108Hzn. 1 > 2·10−24 J
Ultra Alta Frecuencia-Radio <1m > 300x106Hz > 19.8·10−26 J
Muy Alta Frecuencia-Radio < 10 m > 30x106Hz > 19.8·10−28 J
Onda Corta - Radio < 180 m > 1,7x106Hz > 11.22·10−28 J
Onda Media - Radio < 650 m > 650x103Hz > 42.9·10−29 J
Onda Larga - Radio < 10x103m > 30x103Hz > 19.8·10−30 J
Muy Baja Frecuencia - Radio > 10x103m < 30x103Hz < 19.8·10−30 J
Radiofrecuencia
Longitud de onda
La longitud de onda es unos de los parámetros que se utiliza para definir
físicamente una onda. Este parámetro puede definirse para toda onda
periódica, es decir, para el tipo de onda que se repite con exactamente la
misma forma cada un intervalo de tiempo determinado.
En una onda periódica la longitud de onda es la distancia física entre dos
puntos a partir de los cuales la onda se repite.
Esta definición puede verse claramente en la siguiente onda sinusoidal. En
este caso la longitud de onda es la distancia entre dos crestas, entre dos
valles o entre dos de los puntos en los que la onda tiene un valor igual a
cero.
Longitud de onda y frecuencia
La longitud de onda y su frecuencia se relacionan fácilmente a partir de
la velocidad a la que viaja la onda.
La frecuencia (f) es simplemente una medida del número de ciclos o
repeticiones de la onda por unidad de tiempo. Por ejemplo, si una onda se
repite diez veces por segundo significa que tiene una frecuencia de diez
ciclos por segundo. Esto puede expresarse como una frecuencia de 10
hercios o 10 Hz.
Espectro electromagnético según la
longitud de onda
El espectro electromagnético es una distribución en función del rango de
frecuencias de las ondas o radiación electromagnética.
Este espectro se ha dividido convencionalmente en bandas o segmentos
definidos a partir de unos límites de frecuencia o longitud de onda. Esta
división es interesante porque nos permite diferenciar entre distintos tipos
de onda.
La siguiente tabla presenta una clasificación de estas bandas de radiación
electromagnética en función de su longitud de onda.