GUIÓN DE LA SANTA MISA
TIEMPO DE CUARESMA – DOMINGO I – CICLO C
INTRODUCCIÓN
Queridos hermanos:
El pasado miércoles, con el rito de imposición de las cenizas, se dio
comienzo al tiempo de Cuaresma. Es un tiempo litúrgico “fuerte” en el que Dios
nos invita sin cesar a la conversión de nuestro corazón y a la Reconciliación
para vivir con mayor plenitud el Misterio de su Muerte y Resurrección.
Recibimos al Padre… para dar comienzo a la Santa Misa.
LITURGIA DE LA PALABRA
1ª lectura: Dt 26, 4-10
Salmo: 90 / Antífona: En el peligro, Señor, estás conmigo
2ª lectura: Rom 10, 8-13
A través de Moisés, se nos recuerdan las maravillas que el Señor hizo
por su pueblo. San Pablo nos advierte que nuestra fe en Cristo es la que nos
salavará.
Evangelio: Lc 4, 1-13
Jesucristo nos enseña a vencer las tentaciones con la misma Palabra de
Dios..
ORACIÓN DE LOS FIELES:
A cada intención respondemos: - Señor, escucha nuestra oración
1. Por la Iglesia y el Papa Francisco, para que vivan con fortaleza el tiempo
cuaresmal, oremos…
2. Por la salud física y espiritual de nuestro Obispo, Mons. Fernando, para
que le concedas en todo momento tu gracia y fortaleza. Oremos…
3. Por todos los que sufren la guerra y sus dramáticas consecuencias y
para que los gobernantes velen siempre por la paz y el bien común.
Oremos…
4. Por nuestros hermanos que sufren enfermedades, soledad, pobreza y
violencia, para que en tu Hijo Jesucristo encuentren fortaleza y consuelo.
Oremos…
5. Por quienes integramos esta comunidad parroquial para que, al
comenzar a transitar el tiempo cuaresmal, vivamos con espíritu de
genuina humildad y caridad, oremos…
LITURGIA EUCARÍSTICA
OFERTORIO:
Junto a los simples dones de pan y vino, que se transformarán en el
Cuerpo y la Sangre del Señor, hagamos también la ofrenda de nuestro corazón
contrito y humillado, dispuesto a convertirse.
COMUNIÓN:
Nuestro Padre nos ha llamado a vivir una vocación que contradice al
mundo y sus criterios. Que la Eucaristía que recibimos nos otorgue la fuerza de
Aquel que venció a la tentación y al mal con el amor y el sacrificio de su vida.
DESPEDIDA:
Queridos hermanos, la Iglesia nos ha invitado a la conversión. Que
nuestra respuesta sea un sí coherente y decidido.