II Modulo Alimentacion Niños Tea
II Modulo Alimentacion Niños Tea
Y
ATENCION PSICOPEDAGÓGICO
(MAESTRO SOMBRA)
II MÓDULO
Alimentación Saludable/Conducta
INTRODUCCIÓN
II MODULO
La finalidad del taller es prevenir los problemas alimenticios en personas con discapacidad,
Trastorno del Espectro del Autismo, Trastornos de conducta, etc.
Este taller ha sido elaborado para participantes del Curso Formativo en Apoyo Educativo
(Maestra Sombra) de los primeros ciclos de preescolar y primaria, a fin de que se refuercen
los conocimientos y la forma de elección de los alimentos. Con el aprendizaje la MS a su vez
orienta a la familia en la preparación de una lonchera saludable, beneficiando a los demás
miembros.
En la actividad se van dando los pasos necesarios para que los participantes reconozcan los
alimentos saludables o negativos, su procesamiento hasta su consumo, a la vez que aprenda
la frecuencia del consumo de cada uno de ellos,
Objetivos General
Objetivos Específicos:
En la actual denominación el DSM-V reconoce que los niños con trastornos del espectro del
Autismo (TEA) presentan alteraciones en el procesamiento sensorial, como hipo
respuestas o híper respuestas o interés inusual en aspectos sensoriales del entorno.
Esto podría estar afectando en la manera de realizar las actividades de la vida diaria, en este
caso concretamente en el área de la alimentación, como un problema en el procesamiento
sensorial.
¿Por qué los niños con Autismo tienen dificultades para comer?
En diferentes revisiones de estudios se ha demostrado que entre el 46% y el 89% de los
niños con trastorno del espectro del autismo tienen un trastorno de alimentación (Ledford &
Gast 2006). Las causas más destacadas en la dificultad de los trastornos de alimentación de
niños con TEA se deben en gran medida a la selección limitada de grupos de alimentos
introducidos en su dieta, así como a la selección de comida, es decir que presentan menos
de 15 alimentos en su dieta diaria.
• Hiperselectividad,
• Rigidez e inflexibilidad mental,
• Alteraciones en el procesamiento sensorial,
• Alteraciones oro-motoras,
• Posibles alteraciones gastrointestinales,
• Enfermedades del tipo alergias,
• Intolerancia,
• Problemas conductuales,
• Condicionamiento clásico negativo en torno a la comida y el comer,
Las alteraciones en la alimentación suelen estar relacionadas con la ingesta de determinados
alimentos, las conductas desadaptativas que adquieren ante esta situación, el
comportamiento y la conducta del niño.
El tipo de tratamiento más efectivo para intervenir en los trastornos de alimentación se trata
del enfoque multidisciplinar.
De ésta manera se trabajan varios aspectos implicados en la vida del niño, así como la
relación de diferentes profesionales que puedan estar implicados: médicos, nutricionistas,
psicólogos, logopedas, fisioterapeutas, ortodontistas, etc.
Son múltiples los problemas relacionados con la alimentación en el niño con Trastorno del
Espectro del Autismo.
Pueden ir desde problemas en el comportamiento del niño debido a la falta de modulación
sensorial o a la híper e hipo respuesta ante ciertos estímulos que intervienen en la actividad,
como problemas en el ambiente o entorno que afectan a la hora de comer.
La evaluación de las habilidades motoras orales, en particular las que se relacionan con las
habilidades de la alimentación, forman parte del dominio de terapia ocupacional, colaborando
a menudo con el fonoaudiólogo.
Los terapeutas que trabajan en esta área es esencial comprender la anatomía y fisiología de
la boca, la faringe y el proceso normal de la deglución.
La evaluación deberá incluir las estructuras orales, habilidades de deglución, sensibilidad
oral, reflejos motores orales, sensibilidad oral, posicionamiento sentado, etc.
El tipo de alimentos, por su selectividad, repercute en los problemas de digestión, en las
caries dentales, etc.
Con frecuencia, la ira, la agresión y otras conductas problemáticas de los niños con Trastorno
del Espectro del Autismo (TEA) se asocian con alteraciones psicológicas; sin embargo, en
muchos casos ese comportamiento se debe a una disfunción gastrointestinal (estreñimiento
o diarrea, entre otras).
Es bien sabido que los niños con autismo a menudo sufren de problemas gastrointestinales
(GI), en donde aquellos que experimentan los peores síntomas suelen desarrollar los casos
más graves de autismo
Común en el autismo, pero difícil de detectar
• Deficiencia de vitamina D
• Inflamación intestinal provocada por un microbioma desequilibrado. Los factores que han
contribuido incluyen la cesárea, microbioma anormal en la madre, alimentación con
fórmula infantil y una alimentación rica en alimentos procesados.
¿Cómo ayudar a un niño con autismo a comer?
Debemos vigilar los alimentos que brindamos o consume, tratando dentro de lo posible
mantener una dieta balanceada que prevenga en la gran mayoría de los casos flatulencias,
distensión y dolor abdominal, lo que sugiere interrelación estrecha entre las alteraciones
gastrointestinales y psicoemocional.
Consejos básicos.
En muchas ocasiones los niños/as con autismo tienen niveles altos de metales pesados en
su organismo como puede ser el mercurio o el arsénico. También pueden padecer
infecciones de diversa tipología como la Candidiasis.
Otro ejemplo de problemas alimentación con origen médico son las Alergias e Intolerancias
Alimenticias. Todos estos factores influyen en la salud y bienestar emocional del niño/a y
tienen consecuencias observables en su conducta.
Es recomendable, por tanto, realizar un estudio médico al niño/a que evalúe posibles
problemas metabólicos.
Por otro lado, deberemos tener en cuenta el planeamiento motor oral e identificar de qué
manera el niño o niña maneja el alimento en la boca: masticación, pasar el alimento de un
lado al otro, movimientos de la lengua…
A lo largo del día, los niños/as realizan diferentes comidas; desayuno, almuerzo, comida,
merienda y cena. En el horario escolar tienen perfectamente organizados los tiempos de
almuerzo y comida, pero ¿qué ocurre en casa?
En caso de que utilice el mismo espacio donde juega, retirar todos los juguetes en el
momento de las comidas. Es aconsejable que sea un lugar que permita el movimiento en
caso de que desee levantarse y moverse.
No importa que hasta ahora haya comido cada día en un sitio o incluso tenga el hábito de
corretear mientras los adultos van detrás dándole de comer. A partir de hoy establecer un
lugar concreto y NO cambiar ni vuelvas a lo anterior una sola vez.
Lo primero de todo es cambiar el hábito que ya tiene adquirido mantenerse firme esto se
consigue en muy poco tiempo.
4. Utiliza Apoyos visuales y establece una rutina muy motivadora para después de
comer.
Aprovechar la merienda para poner encima de la mesa y a su vista diferentes alimentos que
podamos usar posteriormente como reforzadores, estos pueden ser; quicos, chocolate,
golosinas, fritos, palomitas, rosquilletas, galletas, papas…
Dejar que el niño pruebe y escoja libremente, sin marcarle un tiempo y sin obligarle a probar.
Simplemente déjale explorar y mientras observa detenidamente.
Se trata de averiguar qué alimentos pueden ser un refuerzo cuando introduzcamos alimentos
nuevos. Cualquier alimento que le guste mucho puede ser un reforzador, eso sí, mejor si es tipo
snack, ya que será más fácil de utilizar.
6. Elabora un menú con todos los alimentos que le gustan
Cuando comiences con la “nueva rutina de comer” es importante que al principio solo le
ofrezcamos alimentos que le gustan. Si no son los reforzadores mejor. Es recomendable utilizar
platos elaborados. No importa que sus gustos sean restringidos. Si sabemos que le gusta el pollo,
a tortilla y la manzana, por ejemplo, iremos alternando dichos alimentos durante el tiempo
necesario. Puede ser una semana, dos semanas o incluso tres semanas…
Anotar lo que sabes que sí le gusta y elabora el menú de comida y/o cena de toda una semana.
Es esencial que los primeros días no le ofrezcamos un alimento que no le gusta o que es nuevo.
Si no come nada no le ofrezca otra comida. Tal vez esté esperando a que ocurra lo que ocurre
normalmente (me dan de comer, me muevo por toda la casa, van detrás de mi…) y necesita más
días para aceptar que ahora tiene que sentarse a comer. Puede mostrar enfado o rabietas. Ser
paciente y aprovecha su enfado para trabajar emociones. Es importante no cambiarle el plato
principal. Si se queda sin comer NO pasa nada, podemos intentarlo más tarde.
Una vez acepte que tiene que sentarse y acceda a comer (pueden pasar días) premiarle con un
refuerzo de la lista (que no sea de los primeros, ya que esos se utilizarán cuando
introduzcamos nuevos alimentos), una vez terminado el plato principal.
7. Introduce nuevos alimentos.
• Empieza ofreciendo poca cantidad del alimento nuevo en el plato (2 trocitos de tortilla, 1
cucharada de arroz…)
• Puede mostrar enfado y frustración porque para conseguir el refuerzo debe comer algo que
no quiere. Es importante que dejes que llore y se enfade pero manteniéndote firme y tranquila.
Solo le daremos el refuerzo si prueba el nuevo alimento. Aunque proteste o se levante de la
mesa, volverá para conseguir el reforzador y finalmente acabará probándolo. La clave es
mantenerse en calma y respetar sus tiempos.
• Refuérzale cada vez que coma una cucharada o trozo del nuevo alimento.
• Con los días ve espaciando el refuerzo, por ejemplo 3 cucharadas y luego refuerzo hasta dejar
el refuerzo al finalizar el plato.
Introduce de forma progresiva más cantidad del nuevo
alimento en el plato a lo largo de los días y asegúrate de
que lo come correctamente antes de combinarlo con otro
nuevo.
Los problemas de alimentación en el autismo no solo están relacionados con los alimentos sino
con todo lo que rodea a la rutina de comer. Es importante que fomentemos la autonomía
exigiendo que coman por sí mismos.
En el caso de necesitar ayuda, la mejor posición es colocarse detrás del niño/a o a un lado y
moldearle sin hablar ni darle instrucciones.
Una vez que en el niño/a ha adquirido el hábito de comer sentado, iremos incluyendo objetivos
referidos a la autonomía y hábitos alimenticios básicos en función de su edad, como pueden ser;
Para abordar los problemas de alimentación no olvidar estas tres claves: constancia,
paciencia, confiar en el niño/a.
LONCHERA
SALUDABLE
DEFINICIÓN Y BENEFICIOS
DEFINICIÓN
Es un conjunto de alimentos que tiene por finalidad proveer a los alumnos de la energía y
nutrientes necesarios para: cubrir sus recomendaciones nutricionales, mantener adecuados
niveles de desempeño físico e intelectual y desarrollar sus potencialidades en la etapa de
desarrollo y crecimiento correspondiente.
La lonchera escolar constituye una comida adicional a las tres comidas principales, por lo
consiguiente no es un reemplazo de las mismas.
Contiene del 10 al 15% del valor calórico total de los alimentos ingeridos en el día, lo que se
traduce en unas 150 a 350 Kcal (dependiendo de la edad, peso, talla y actividad física); y
puede suministrarse a media mañana o media tarde dependiendo de la jornada escolar.
ANTECEDENTES
A nivel internacional, podemos citar que, en New York, “Wellness in the School” (2005)- Nace
como una propuesta para la difusión de una alimentación balanceada y actividad física en
los colegios públicos de la zona.
En Singapur (2004), la educación nutricional en clase, combinada con la oferta de bebidas y
alimentos sanos en el medio escolar y un especial seguimiento de los alumnos que ya
padecían sobrepeso u obesidad, se tradujo en un notable descenso del número de
estudiantes obesos.
A nivel Nacional el MINSA (2006) Lanza un Proyecto de Refrigerios y loncheras saludables
dentro del marco del Modelo de abordaje de promoción de la Salud.
BENEFICIOS DE UNA LONCHERA SALUDABLE
Desde el punto de vista nutricional estará integrada por alimentos energéticos, constructores
y reguladores; además de líquidos.
Alimentos energéticos:
Aportan la energía que los niños necesitan. Consideramos dentro de este grupo a los
carbohidratos y grasas en general. Haciendo la salvedad de la importancia de los
carbohidratos complejos constituidos por la fibra.
Eje: pan (blanco, integral), hojuelas de maíz, avena, maíz, etc. En cuanto a las grasas: maní,
almendra, marañón, aceitunas, etc.
Alimentos constructores:
Ayudan a la formación de tejidos (músculos, órganos, masa ósea) y fluidos (sangre). En
este grupo encontramos a las proteínas de origen animal y vegetal, pero daremos mayor
énfasis al consumo de proteínas de origen animal, por su mejor calidad nutricional y mejor
utilización en el organismo en crecimiento. Eje: derivados lácteos (yogurt, queso), huevo,
carnes, etc.
Alimentos reguladores:
Proporcionan las defensas que los niños necesitan para enfrentar las enfermedades. Eje:
Frutas (naranja, manzana, pera, etc.) y verduras (zanahoria, lechuga, brócoli, etc.) Líquidos:
Se deberá incluir agua o toda preparación natural como los refrescos de frutas (refresco de
manzana, de piña, de maracuyá, limonada, naranjada, etc.), cocimiento de cereales
(cebada, avena, quinua, etc.), infusiones (manzanilla, anís, etc., excepto té); adicionando
poco o nada de azúcar.
Inocuidad
Todos los alimentos deberán de ser manipulados con el mayor cuidado para que éstos no se
constituyan como agentes contaminantes. Del mismo modo, es importante tener en cuenta
los envases a utilizar ya que los utilizados deberán serlos más apropiados para no deteriorar
el alimento durante el transcurso del horario escolar.
Practicidad
La preparación de los alimentos debe ser rápida y sencilla, a modo de que podamos
asegurarnos que son colocados en condiciones óptimas en la lonchera. Por su parte, los
envases deben ser herméticos e higiénicos garantizando que sean fáciles de portar por los
niños.
Variedad
Uno de los métodos más efectivos para promover el consumo de alimentos saludables y
nutritivos es la creatividad y variedad en las presentaciones enviadas, tanto en colores, como
texturas y combinaciones.
Por ello, la lonchera debe ser planificada con tiempo para tener todos los alimentos
adecuados a nuestro alcance y lograr enviar una lonchera saludable.
Idoneidad
La lonchera debe ser pensada y elaborada según la edad del niño, su grado de actividad y
el tiempo que éste permanece fuera de casa, así tenemos que:
Preescolares (2 a 5 años):
La energía aportada por este refrigerio será de aproximadamente 200 kcal. (Ej: medio pan
con queso, mango en trozos y refresco de maracuyá). *En cuanto a las frutas lo ideal es
que sean enviadas en trozos, manteniendo su cáscara y con unas gotas de limón para
evitar que se oxiden y cambien a un color oscuro.
Primaria (6 - 11 años):
La energía aportada por este refrigerio será de aproximadamente 250 kcal. (Ej: un pan con
pollo, piña en trozos).
*En esta etapa los niños empiezan a hacer deporte, por lo que es necesario que consuman
mucho líquido para evitar la deshidratación. Evitar las bebidas azucaradas y artificiales.
Secundaria (12– 17 años):
La energía aportada por este refrigerio será de aproximadamente 300 kcal. (Ej: un pan con
palta, una mandarina, un banano y refresco de manzana) *En esta etapa los adolescentes
están en un proceso continuo de crecimiento por lo que es de suma importancia que no
omitan comidas importantes como el desayuno y el almuerzo a parte de su refrigerio.
Toda lonchera escolar debe contener un alimento de cada grupo (energético, constructor y
regulador); es muy importante saber combinar cada uno de los alimentos para que la
lonchera resulte atractiva y sea consumida en su totalidad. Tener en cuenta el tamaño de
la porción de cada alimento, según la edad y nivel de actividad física del escolar.
ENERGÉTICOS CONSTRUCTORES REGULADORES
-Pan blanco
-Pan integral -Atún
BEBIDAS RECOMENDADAS
-Refrescos naturales
3. Embutidos
Como hot dog, salchichas, mortadelas, ya que contienen mucha grasa y colorante
artificial
RECOMENDACIONES
CONDUCTA:
Sabemos que las causas pueden ser muy diversas y debemos tener en cuenta las
dificultades en sensorialidad, inflexibilidad, comprensión, expresión, interacción,
inhibición…
Los niños más grandes han presentado problemas de conducta anteriores que no se
han trabajado porqué o bien, se achacan al trastorno que presenta o no se observan
como tales. Esto no debería ser así, hay que tener en cuenta que cualquier dificultad
adaptativa y cualquier aspecto que dificulte la calidad de vida de estos niños y de todas
las personas que están a su alrededor, es un problema de conducta y nosotros los
adultos, debemos intentar ayudar a mejorar.
Así pues, tal y como citan Laura Escribano y colaboradores en los documentos de la
mesa del congreso de AETAPI “Proyecto Arcade” 2000-2002. “Si desde pequeños
intentamos educar en la comunicación y en la negociación evitaremos muchos
problemas y dotaremos de recursos a las personas que, por falta de interacciones
adecuadas, pueden presentar conductas desafiantes”.
Utilizando el enfoque proactivo: “Podemos enseñar a un niño con TEA a pedir ayuda si
no le gusta estar manchado y quiere lavarse las manos después de pintar. Así, nos
estaremos anticipando a que tenga que presentar una conducta disruptiva para que le
hagamos caso”.
Para buscar la causa, las personas que conocen muy bien a la persona que presenta
los problemas de conducta y se debe redactar un listado de motivadores o reforzadores
muy potentes. A la hora de redactar la causa se han de tener en cuenta una gran
cantidad de variables como son: personales, interpersonales, ecológicas, físicas,
metodológicas, organizativas y psicomédicas.
Una vez realizado todo este estudio, se pasa a redactar el lenguaje tanto corporal como
verbal en cada una de las fases que presenta una conducta disruptiva. A partir de este
análisis, se elabora un listado de estrategias comunes a realizar todos, incluida la
familia, que están en contacto con la persona en cada una de las fases:
(desencadenante, intensificación, explosión y recuperación).
Estas estrategias se redactan para intentar evitar que pase a la siguiente fase y frenar o
actuar ante la conducta.
A partir de este análisis y dadas tanto las estrategias como las pautas oportunas, se
elabora el plan de intervención en donde se detallan: la formulación de hipótesis, el plan
de acción, el cambio esperado, la duración de este y la fecha de revisión.
Cada quince días aproximadamente y dependiendo de cada caso, llevar a cabo el plan
junto con la familia. Supervisamos, comentamos, revisamos y ajustamos el plan de
para lograr los objetivos más adecuados
A la hora de trabajar las conductas con niños con TEA ya sea en el ámbito terapéutico,
escolar o familiar, hay diferentes habilidades sobre las que deberemos incidir, estas
son: la previsión, la anticipación, la secuenciación, las habilidades sociales y las
historias sociales.
Para desarrollar estas habilidades se realizan diferentes tipos de actividades en las que
el niño va adquiriendo nuevas destrezas, como por ejemplo la ordenación de
secuencias, la creación de historias sociales, la interacción social con su entorno, etc.
Algunas Estrategias en el aula:
VALIDOS PARA LOS NIÑOS CON TDAH, TEA DE ALTA FUNCIONALIDAD Y TND
Apático: poco activo, actitud indiferente, evita participar en las actividades de clase,
escasa motivación y falta de energía, baja autoestima.
Matón: agresivo física o verbalmente con las personas u objetos de clase, intimida,
insulta, amenaza, provoca, humilla, desobediente y contestón, se burla de otros, baja
autoestima, busca víctimas pasivas, busca el lado negativo de cualquier situación,
asocia violencia con reconocimiento y prestigio.
Gracioso: interrumpe con chistes a destiempo, tiene respuestas para todo lo que se le
dice, popular, sociable, inmaduro emocionalmente, siempre pendiente de hacer
gracias.
Cotilla: siempre está murmurando de los demás, suele comentar cotilleos y hechos
negativos, busca atención mediante los rumores, busca alarmar y sorprender, quiere
darse importancia, necesita estar con gente que escuche sus "primicias".
Estrategias: explicarle el daño que puede estar causando, evitar hundirlo o rechazarlo,
darle vías para hablar en positivo ("intenta contar sólo cosas positivas de los demás
durante un cierto tiempo"), no atender a los cotilleos, preguntarle por cualidades de los
compañeros más criticados.
Tímido: retraído, con pocas habilidades para relacionarse con sus compañeros, habla
poco con los compañeros y con el profesor, se aísla voluntariamente, inseguro y pasivo,
excesivamente ansioso al hablar o al estar en público.
Chivo expiatorio: suele ser el blanco de las iras ajenas y de las agresiones físicas o
verbales, sufre humillaciones y ofensas en silencio, es objeto de burlas con frecuencia.
Estrategias: insistirle en que pida ayuda a los primeros indicios, buscar fuentes alternativas
de información que puedan informarnos de los abusos, si la víctima no es capaz de
hacerlo, proporcionarle apoyos en clase que le aporten seguridad, no entrar en
provocaciones, evitar estar solo, entrenamiento en asertividad.
Contestón: hace comentarios continuamente, siempre tiene que decir la última palabra,
desconsiderado con las opiniones de los demás.
• No retener en el mismo grado: Cuando se les retiene los niños se vuelven más
agresivos y las niñas más depresivas.
• Centrarse durante las 2 primeras semanas del curso en el comportamiento más
que en la materia que se va a dar.
• No se les debiera dar tanto trabajo como a los demás o al menos dividírselo.
• Todos los pupitres deben estar mirando al profesor y al niño/a situarle delante.
• Enfocar en la productividad. El punto de rendimiento está en clase, no en casa
(punto de desempeño). Se les debiera de dar los lunes la tarea a realizar a lo largo
de la semana, anotada o fotocopiada. Así la vida familiar se podrá organizar en
torno a los deberes.
• Los deberes no tienen ningún valor en primaria. Son importantes en secundaria.
Superior a 1 hora y media es improductivo. Lo ideal es utilizar 10 minutos por curso.
• Mayor libertad de movimientos, ejercicio físico, más descansos, clases más
interactivas. Cuanto más se puedan mover, mejor aprenderán.
• Para no hacer distinciones entre los que levantan la mano y no la levantan utilizar
una "pizarra contestación" para todos.
• Mantener un contacto físico y visual para llamar su atención.
• Preguntarle cuantos problemas puede hacer.
• Dejarles manejar el ordenador.
• Para usar recompensas: La primera semana se les dice a todos los padres que
limpien los armarios y lo lleven en una caja al colegio para usar ese material como
recompensa.
• Ganarse una recompensa en casa por su comportamiento en el colegio.
• Usar cartulinas de colores para comunicarse cuando se pueden mover o acercarse
a la mesa del profesor.
• El castigo no funciona si no existe una compensación disponible por algo positivo.
• Se debe implementar el castigo inmediatamente. Ejecutar la justicia
inmediatamente.
BIBLIOGRAFÍA
Vaello Orts, J. "Cómo dar clase a los que no quieren". Editorial Grao (2011).