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Tipos de duelo y su intervención psicológica

El documento describe diferentes tipos de duelo, incluyendo duelo patológico, anticipado, preduelo, inhibido, crónico, congelado, enmascarado, exagerado y ambiguo. También discute el duelo por enfermedad crónica, amputación o pérdida corporal. Cada tipo se caracteriza por cómo la persona experimenta y procesa la pérdida de un ser querido.

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Tipos de duelo y su intervención psicológica

El documento describe diferentes tipos de duelo, incluyendo duelo patológico, anticipado, preduelo, inhibido, crónico, congelado, enmascarado, exagerado y ambiguo. También discute el duelo por enfermedad crónica, amputación o pérdida corporal. Cada tipo se caracteriza por cómo la persona experimenta y procesa la pérdida de un ser querido.

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Universidad Autónoma de Nuevo León

Facultad de Psicología

Intervención psicológica del duelo

Tipos de delo

Mtra. María Guadalupe Iglesias Ramírez

Jocelin Gabriela Ríos Reyes

Tipos de duelo

Duelo patológico
El duelo anormal aparece en varias formas y se le han dado diferentes nombres. Se
le llama patológico, no resuelto, complicado, crónico, retrasado o exagerado.
Es la intensificación del duelo al nivel en que la persona está desbordada, recurre a
conductas desadaptativas o permanece en este estado sin avanzar en el proceso
del duelo hacia su resolución. Esto implica procesos que llevan a repeticiones
estereotipadas o a interrupciones frecuentes de la curación.

Duelo anticipado
El duelo no comienza en el momento de la muerte, sino mucho tiempo antes.
Cuando se emite un pronóstico de incurabilidad, se produce tristeza en el familiar,
pero también una adaptación más o menos inconsciente a la nueva situación que se
acaba de crear. A partir de ese momento se crea lo que se ha llamado el duelo
anticipado, que ofrece a las personas involucradas la oportunidad de compartir sus
sentimientos y prepararse para la despedida.

Preduelo
Es un duelo completo en sí mismo que consiste en creer que el ser querido ha
muerto definitivamente “en estado de salud”. El que está ahora a nuestro lado ha
sido transformado por la enfermedad a tal punto, que en algunos casos no se le
reconoce más.

Duelo inhibido o negado


Se niega la expresión del duelo porque la persona no afronta la realidad de la
pérdida. Puede prevalecer una falsa euforia, que sugiere la tendencia patológica de
la aflicción.

Duelo crónico
Es el que tiene una duración excesiva y nunca llega a una conclusión satisfactoria.
Un duelo crónico puede llegar a ocupar toda una vida. Cobo Medina dice que
existen personas estructuradas existencialmente por el duelo, en las que éste
determina el núcleo constitutivo de su existencia.

Duelo congelado o retardado


Se le conoce también como duelo inhibido o pospuesto. Se presenta en personas
que, en las fases iniciales del duelo no dan signos de afectación o dolor por el
fallecimiento de su ser querido. Se instaura en el deudo una especie de
prolongación del embotamiento afectivo, con la dificultad para la expresión de
emociones. En el duelo congelado, a los deudos les cuesta reaccionar a la pérdida.

Duelo enmascarado.
La persona experimenta síntomas (somatizaciones) y conducta que le causan
dificultades y sufrimiento, pero no las relaciona con la pérdida del ser querido.
En este tipo de duelo, el deudo acude frecuentemente a los médicos aquejados de
diferentes disfunciones orgánicas, pero calla el hecho de su pérdida reciente, ya que
no lo relaciona con ello.

Duelo exagerado.
También llamado eufórico. Este tipo de duelo puede adquirir tres formas diferentes.

● Caracterizado por una intensa reacción de duelo. En este caso habrá


que estar atentos a las manifestaciones culturales para no confundirlas
con ellas.
● Negando la realidad de la muerte y manteniendo, por lo tanto, la
sensación de que la persona muerta continúa viva.
● Reconociendo que la persona sí falleció, pero con la certeza exagerada
de que esto ocurrió para beneficio del deudor.

Duelo ambiguo
La pérdida ambigua es la que más ansiedad provoca ya que permanece sin aclarar.
Existen dos tipos de pérdida ambigua. En el primero, los deudos perciben a
determinada persona como ausente físicamente pero presente psicológicamente,
puesto que no es seguro si está viva o muerta, ya que no se ha localizado el cuerpo.
Esta forma de duelo ambiguo aparece muy frecuentemente en catástrofes y
desaparecidos por distinta índole.
En el segundo tipo de pérdida ambigua, el deudor percibe a la persona como
presente físicamente pero ausente psicológicamente. Muy común en personas con
demencias muy avanzadas o que han sufrido daño cerebral y se encuentran en
estado vegetativo persistente.

Duelo por enfermedad crónica


Hay duelos complicados en otras pérdidas, como es en el caso de la pérdida de la
salud. Lo vemos todos los días en muchos de nuestros pacientes renales; aceptar
una enfermedad crónica que conlleva bastantes limitaciones no es fácil. La
vulnerabilidad, la impotencia, el miedo al futuro, la dependencia y consecuencias del
tratamiento, la limitación en las relaciones sociales propicia que con frecuencia la
persona se rebele ante la dependencia, mostrando emociones y conductas muy
parecidas al duelo por la muerte de un ser querido. El estilo de afrontamiento de la
enfermedad y su adaptación va a tener que ver con los recursos personales y el
estilo utilizado en otras pérdidas y su aprendizaje. Como en otros duelos, los apoyos
externos tienen un papel importante, por un lado, la familia y por otro los
profesionales de la salud; la persona enferma con Enfermedad Renal Crónica
necesita, del profesional, comprensión, normalización y validación de sus
emociones y actitudes. Esto no significa que el profesional esté de acuerdo con lo
que hace o manifiesta, significa que muestra respeto, no juzga, le acepta y acoge de
manera incondicional, tiene una actitud empática y se muestra auténtico. Lo que
toda persona vulnerable espera recibir: Respeto, Empatía y Autenticidad.
Duelo por amputación o pérdida corporal
Algunas de estas pérdidas suceden con el paso del tiempo, por ejemplo: la
disminución visual, la pérdida de los rasgos de juventud, disminución de memoria
y reducción de capacidad auditiva. Con el paso de los años, la ciencia ha ido
encontrando opciones para disimular o revertir, algunos efectos de la edad; sin
embargo, hay circunstancias donde la ciencia no puede hacer más, y entonces, la
única opción es aceptar que el cuerpo ha cambiado.
Desafortunadamente existen otras pérdidas corporales causadas no sólo por el
paso del tiempo, sino por alguna enfermedad o un accidente
En el tipo de pérdidas donde no solo se pierde una parte del cuerpo o alguna
función de éste; la pérdida corporal, generalmente provoca un cambio en la vida
de quien la experimenta.
En casos de una amputación suele manifestarse el síndrome de miembro fantasma
en el la persona que ha perdido un miembro advierte que le falta gracias a la visión,
pero perceptivamente su cerebro cree que todavía sigue ahí.
¿Por qué se da este fenómeno?
Se da porque a pesar de que han quitado una parte del cuerpo, el área del cerebro
dedicada a ello sigue intacta. Parece ser que al dejar de recibir información de la
parte ausente de una manera repentina, el cerebro se auto estimula generando
sensaciones por su cuenta.
Entre el 50 y 80% de las personas amputadas experimentan estas sensaciones
fantasmas en su miembro amputado, y la mayoría de estas personas dice que las
sensaciones son dolorosas. Las sensaciones fantasmas también pueden ocurrir
después de quitarse otras partes del cuerpo y no necesariamente un miembro, por
ejemplo después de quitarse un seno, un diente o un ojo.

Referencias
Cabodevilla, I.. (2007). Las pérdidas y sus duelos. Anales del Sistema Sanitario de
Navarra, 30 (Supl. 3), 163-176. Recuperado de
[Link]
66272007000600012&lng=es&tlng=es.

Gómez Carmen. (2020). El doloroso camino del duelo (y, sin embargo, hay luz). 23(
4 ): 329-332. Disponible en: [Link]
script=sci_arttext&pid=S2254-28842020000400001&lng=es. Epub 25-Ene-
2021. [Link]

Martinez Felipe (2014) Duelo por pérdida de un miembro. Asociación Mexicana de


Tanatología, A.C
[Link]

Meza Dávalos, Erika G; García, Silvia; Torres Gómez, A; Castillo, L; Sauri Suárez,
S; Martínez Silva, B. (2008). El proceso del duelo. Un mecanismo humano
para el manejo de las pérdidas emocionales Revista de Especialidades
Médico-Quirúrgicas, vol. 13, núm. 1, pp. 28-31

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