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Gramática Oracional - Parte 1

Este documento presenta una introducción a la gramática oracional. Explica que 1) la gramática puede referirse a un libro de reglas, un campo de estudio o el sistema subyacente de una lengua, 2) la enseñanza tradicional se ha centrado demasiado en el análisis del sistema en lugar del uso del lenguaje, y 3) la gramática como disciplina estudia los elementos de la lengua y sus relaciones sistemáticas a diferentes niveles como la fonología, morfología y sintaxis.

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Gramática Oracional - Parte 1

Este documento presenta una introducción a la gramática oracional. Explica que 1) la gramática puede referirse a un libro de reglas, un campo de estudio o el sistema subyacente de una lengua, 2) la enseñanza tradicional se ha centrado demasiado en el análisis del sistema en lugar del uso del lenguaje, y 3) la gramática como disciplina estudia los elementos de la lengua y sus relaciones sistemáticas a diferentes niveles como la fonología, morfología y sintaxis.

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ENS Nº 4

Enseñanza de las Prácticas del Lenguaje 1 (PNP)

Prof. Cecilia Ansalone


Prof. Claudia Calió
Prof. Florencia Lamas

GRAMÁTICA ORACIONAL
Parte 1

CONTENIDO

1. LA GRAMÁTICA
1.1. La gramática y su enseñanza
1.2. Algunas razones sobre la importancia de profundizar en la gramática de la lengua
1.3. ¿De qué se ocupa la gramática como disciplina?
1.4. Niveles o subcampos de la gramática oracional
1.5. Gramática oracional y gramática textual
1.6. Gramática y pragmática

Aclaraciones:

▪ Esta carpeta de trabajo es una fuente de información sobre diversidad de conceptos


gramaticales y aspectos normativos de la lengua; NO se trata de una propuesta para llevar
al aula tal como acá se presenta. El conocimiento de estos conceptos y normas favorecerá
el diseño de situaciones didácticas que permitan reflexionar sobre el lenguaje, en el marco
del enfoque propuesto en el Diseño curricular de la Ciudad de Buenos Aires.

▪ Este material toma y amplía materiales elaborados por las profesoras Cecilia Ansalone,
Claudia Calió, Beatriz Sarquis y Liliana Heredia.

1
1. LA GRAMÁTICA

El término GRAMÁTICA puede asumir distintas acepciones:


1. “Gramática” puede designar un libro, manual o tratado en el que se describe la
estructura de una lengua determinada y establece la norma de uso de la lengua
(reglas de concordancia, reglas de correlación verbal, etc.). Por ej.: Gramática de la
lengua española, de la Real Academia Española, o Manual de gramática del
español, de Ángela Di Tullio.
2. “Gramática” entendida como un campo dentro de la lingüística. A lo largo de la
historia, la delimitación de su alcance y su objeto de estudio ha variado de acuerdo
con diferentes modelos teóricos. Así, en la Gramática de Nebrija de 1492, lo que se
entendía por “gramática” era diferente de lo que se considera hoy.
3. “Gramática” como un sistema de reglas que subyace en una lengua particular.

1.1. LA GRAMÁTICA Y SU ENSEÑANZA


El enfoque de Prácticas del lenguaje propuesto en los diseños curriculares
actuales en la Ciudad de Buenos Aires toma como punto de partida la diferenciación
entre “enseñanza de la lengua” y “enseñanza de las prácticas del lenguaje”. En este
sentido, postula que la enseñanza limitada al estudio de la lengua como sistema
debe ser reemplazada por una enseñanza con énfasis en la lengua en uso, es
decir, en el lenguaje. Así, propone una enseñanza sustentada en la práctica y no en
la descripción de un sistema.
La enseñanza tradicional ha dado como resultado que los estudiantes puedan
analizar bien la sintaxis de una oración, pero en cuyos escritos suelen presentarse
problemas de coherencia. En este sentido, Marta Marín comenta que, con
frecuencia, se escucha a docentes del área sorprendidos ante este hecho: “¡Ay! yo
no sé qué le pasa a Fulanita (o Zutanito); las pruebas de análisis sintáctico están
perfectas, pero cuando escribe no se entiende qué es lo que quiere decir, salta de
una cosa a la otra...”.
Saber gramática y conocer los usos son dos cosas bien diferentes. El que domina
los usos tiene ciertos conocimientos de gramática que son los estrictamente
necesarios y que a veces ni siquiera puede explicitar. Y también sabe muchas otras
cosas que no dice la gramática y que son necesarias, por ejemplo, qué registro usar
en determinada situación, en qué situaciones es mejor usar frases cortas que
extensas, etc. El que solamente sabe gramática conoce una parte reducida de los
usos: reglas ortográficas, morfología de las palabras, estructura de la frase, etc. Y,
muchas veces, no aprovecha estos saberes en una situación determinada de uso.
El uso de la lengua es el componente principal del proceso de adquisición del
sistema de escritura. La gramática cumple un rol secundario, pero desempeña un rol
relevante en los procesos de corrección y revisión durante la producción de textos.
El reconocimiento de las diferentes clases de palabras o el análisis sintáctico no
tienen un fin en sí mismo. De nada vale que un niño vaya por la escuela
reconociendo sustantivos y verbos y los señale en los textos o haga extensas listas

2
inútiles, separándolos según su clasificación semántica o morfológica. Tampoco
sirve que pase seis meses dedicado a analizar sintácticamente oraciones aisladas.
Entonces, ¿cómo debemos enseñar los conceptos gramaticales? En el marco de
situaciones comunicativas que induzcan a la reflexión sobre su uso. Como se
señala en el Diseño curricular, en el apartado “Reflexión sobre el lenguaje”: “A través
de la intervención del maestro los alumnos van a ir aproximándose al conocimiento
sistemático de la lengua en un juego dialéctico del uso a la reflexión y de la reflexión
al uso, del uso y la reflexión a la sistematización didáctica, y de esta sistematización
al uso o a la reflexión”.1
“Reflexionar sobre el lenguaje es entonces una actividad muy diferente de hacer
análisis sintáctico o memorizar reglas ortográficas. La reflexión sobre el lenguaje
tiene sentido en la medida en que está imbricada en las prácticas, en la medida en
que surge en situaciones de producción o de interpretación y permite elaborar
respuestas para los problemas enfrentados por el hablante-oyente o por el lector-
escritor” (ibídem: p. 643).

La profundización sobre cómo enseñar estos contenidos será objeto de estudio en


la materia Prácticas del lenguaje 2. Pero, para poder diseñar situaciones didácticas
interesantes y eficaces para su enseñanza, primero es necesario conocer bien los
conceptos.

1.2. ALGUNAS RAZONES SOBRE LA IMPORTANCIA DE PROFUNDIZAR


EN LA GRAMÁTICA DE LA LENGUA

“...tres buenas razones del 'para qué' de la gramática en la escuela:


- el dominio de la propia gramática facilita el aprendizaje de segundas lenguas, ya
que permite delatar diferencias y semejanzas con la lengua extranjera;
- fundamentalmente, aprender gramática sirve para compartir un metalenguaje
por medio del cual justificar si un texto está bien o mal escrito, más allá del "me
suena bien o me suena mal". ¿Cómo decir y entender que una construcción es
incorrecta, porque no hay concordancia entre verbo y núcleo del sujeto sin usar los
términos 'concordancia', 'sujeto', 'verbo'? ¿O bien que una narración está bien escrita
o relatada, porque se aplican adecuadamente las reglas de correlación verbal sin
mencionar 'tiempo', 'modo', 'oración'?
- el conocimiento de la gramática se constituye sobre una base teórica
imprescindible para el estudio de otros aspectos del lenguaje. ¿Cómo abordar el
estudio de la cohesión sin manejar los conceptos de ‘pronombre', 'elipsis',
'conjunción'? ¿Cómo comprender y explicar las diferencias entre los dialectos sin
aplicar los términos de 'fonema, 'entonación', 'acento', 'palabra'? ¿Cómo estudiar
seriamente la historia de la lengua sin contar con ciertos saberes de fonología y
morfología?”2

1.2. ¿DE QUÉ SE OCUPA LA GRAMÁTICA COMO DISCIPLINA?


1
Diseño curricular 2° ciclo. Prácticas del lenguaje (p. 744). Nótese que el DC no titula “gramática” sino
que pone el énfasis en los términos “reflexión” y “uso”.
2
Gaspar, Ma. del Pilar y Laiza Otañi: El Gramaticario. Bs. As., Cántaro, 1999, p. 17.

3
En la actualidad, no hay una sola manera de entender la gramática y de definir su
objeto de estudio3. La gramática es solo un modelo de la lengua y ese modelo puede
variar según la corriente teórica en que se inscriban quienes lo definen, que se
plantean diferentes interrogantes o preocupaciones sobre su objeto de estudio. Por
lo general, un modelo se pregunta o produce una teoría a partir de las grietas o las
fisuras del modelo previo o contemporáneo, o también a partir de las omisiones. Es
por eso que, a lo largo de la historia, se han construido diferentes modelos para dar
cuenta del sistema lingüístico. Entre ellos, la llamada gramática tradicional y la
gramática estructural.
“Con el nombre de gramática tradicional se designa aquella gramática cuyas
primeras reflexiones se remontan a la Antigüedad griega, sus desarrollos tienen
lugar principalmente en las Edades Media y Moderna y, desde sus inicios, está
marcada por un objetivo claramente normativista. [...] El tema de estudio básico de
este modelo es la palabra y su clasificación, estudios orientados a la conservación
de la lengua ‘culta’ (griego literario, latín literario, español literario) para evitar que
fuera ‘corrompida’ por el habla cotidiana. [...]
Los modelos no tradicionales y contemporáneos de la gramática coinciden en dos
revisiones de esa tradición: a) el interés central ya no está solo en la palabra, sino
también en la construcción o sintagma; b) la finalidad normativa se desplazó hacia la
descriptiva o hacia la descriptiva y la explicativa”.4
El modelo tradicional dominó la enseñanza escolar en nuestro país hasta
alrededor de mediados del siglo XX. Frente a este, desde comienzos del siglo XX, la
gramática estructural trata de explicar la estructura y el funcionamiento del sistema
lingüístico. En este sentido, centra su estudio en la lengua como un conjunto de
elementos que mantienen entre sí una relación sistemática, y no como un
conglomerado de fenómenos aislados. Los estructuralistas tomaron un corpus de
emisiones lingüísticas y se concentraron en identificar los elementos constantes y
sus variables, para establecer las reglas que rigen las relaciones entre ellos. Así,
ofrecieron una rigurosa descripción y clasificación de la lengua como sistema.
Durante las primeras décadas, sus estudios se centraron básicamente en los niveles
fonológico, fonético, morfológico y sintáctico. Es decir, incorporaron la oración como
objeto de análisis. Este modelo gramatical, ingresó a la enseñanza en nuestras
escuelas en la década del 70. Y convivió con la enseñanza de contenidos de la
llamada gramática tradicional.

En este apunte nos centraremos en lo estudiado por las gramáticas descriptiva y


normativa. Es decir, el foco estará puesto en la lengua como objeto abstracto y,
particularmente, nos detendremos en el estudio de la oración.
Pero es necesario tener presente que, como hemos visto (1.1), el Diseño curricular
de la Ciudad de Bs. As. postula la enseñanza de la lengua EN USO, es decir, postula la
reflexión sobre el lenguaje en el marco de las prácticas de lectura y escritura que
desarrollen los estudiantes en las situaciones didácticas diseñadas por el docente.
La GRAMÁTICA DESCRIPTIVA es una construcción teórica que tiene como finalidad la
descripción y/o explicación del sistema de la lengua; mientras que la GRAMÁTICA
3
Hay gramáticas teóricas, descriptivas, normativas, históricas, comparadas, etc. Marta Marín, en Una
gramática para todos, presenta estas variantes, que no profundizaremos en este apunte.
4
Gaspar, Ma. del Pilar y Laiza Otañi: “La gramática”; en Alvarado, Maite (comp.): Problemas de la
enseñanza de la lengua y la literatura. Bs. As., Universidad Nacional de Quilmes, 2004, pp. 92-93.

4
NORMATIVA se preocupa por el uso correcto del lenguaje según las reglas que
describe la gramática descriptiva; en este marco, establece normas por las cuales
algunos usos son correctos o no.

1.3. NIVELES O SUBCAMPOS DE LA GRAMÁTICA ORACIONAL


Para su estudio, los gramáticos organizan el objeto de estudio, la oración, en
niveles o subcampos.
“En un sentido estrecho, la gramática solo estudia las unidades significativas y
su combinatoria. Comprende dos partes: la MORFOLOGÍA y la SINTAXIS. La primera se
ocupa de la estructura interna de las palabras. Su unidad de análisis es el morfema,
la unidad significativa mínima. Una palabra como libro no es segmentable en partes
que preserven la dualidad entre sonido y significado: es una palabra simple. En
cambio, libro-s, libr-ero, libr-ito contienen cada una dos formantes. La morfología
detiene su análisis al llegar a la palabra. La sintaxis, a su vez, estudia la
combinatoria de las palabras en el marco de la oración, su unidad máxima. Entre el
morfema y la oración, unidades mínima y máxima, respectivamente, del análisis
gramatical, se ubican la palabra, unidad compartida por ambas partes, y las
unidades intermedias, los sintagmas, construcciones como el libro, mi viejo libro de
gramática, muy interesante, lejos de la ciudad, leer detenidamente. La gramática
tradicional centró su estudio en la palabra y su clasificación (‘las partes de la
oración’), por lo que estuvo más cerca de la morfología que de la sintaxis
propiamente dicha. En cambio, en la gramática moderna, fundamentalmente, desde
mediados de este siglo, la oración se convierte en la unidad básica cuyos formantes
son las unidades intermedias.
La noción clave para la labor del gramático es la gramaticalidad: esta permite
deslindar construcciones (morfológicas y sintácticas) bien formadas de secuencias
anómalas (que se representan precedidas por asteriscos: *). [...]
En un sentido amplio, la gramática incluye, además del componente
morfosintáctico, otros componentes: el FONOLÓGICO, que concierne al sistema de
sonidos de una lengua y que determina la pronunciación de una determinada
secuencia, y el SEMÁNTICO, que incluye el significado de las palabras y el de las
construcciones de las que aquellas forman parte.” 5

▪ LA FONOLOGÍA
Investiga los sonidos de las lenguas, las reglas de combinación de esos sonidos y
otros aspectos como la entonación y el acento.
Indaga, analiza, clasifica y sistematiza los rasgos fónicos constantes que tienen
funciones lingüísticas. Estudia aquellos elementos fónicos, los fonemas, que tienen
un valor diferenciador, distintivo en cuanto al significado y cómo esos elementos se
comportan entre sí y según qué reglas pueden combinarse unos con otros para
formar palabras o frases.
Si bien en la enseñanza, la fonología no es objeto de estudio, se relaciona con
una parte de la enseñanza de la ortografía.

5
Di Tullio, Ángela: Manual de gramática del español. Bs. As., Edicial, 1997.

5
▪ LA MORFOLOGÍA
El objeto de estudio de la morfología es la palabra, es decir, de su forma. Se
ocupa de la estructura interna de las palabras y estudia cuáles son las partes con
significado que las forman.
Estas partes de palabras con significado se llaman MORFEMAS. LOS MORFEMAS
son las raíces (le dan la base de significado a la palabra), los prefijos (se ubican al
inicio de la palabra) y los sufijos (van al final).
Por ejemplo: re escrib ir

prefijo morfema base sufijo

Solo tienen estructura interna aquellas palabras que contienen más de un


morfema, que es una unidad mínima que consta de una forma fonética y de un
significado. Comparemos las siguientes palabras: gota, gotas, gotita, gotera,
cuentagotas. Gota es la única de estas palabras que consta de un solo formante;
entonces, carece de estructura interna; las otras sí la tienen porque tienen más de
un formante.
cuenta gota s
aa
prefijo morfema base sufijo

La morfología se ocupa de todas las variaciones que pueden sufrir las


palabras, lo que incluye género, número, persona, tiempo, modo y aspecto.
En los sustantivos, adjetivos y pronombres, algunos morfemas (sufijos) indican el
género y el número. Por ejemplo: en escritoras, A señala género femenino y S
señala número plural.
En los verbos, los sufijos indican tiempo, modo, número y persona. En escribían,
ÍA señala tiempo pretérito imperfecto del modo indicativo; N indica 3° persona plural.
Algunas palabras no admiten prefijos ni sufijos; se las llama invariables.

▪ LA SINTAXIS
Estudia cómo se combinan las palabras para formar oraciones o unidades
menores que estas (construcciones sintácticas). [En el apartado 3 de esta carpeta,
se desarrolla este nivel con mayor profundidad.]

▪ LA SEMÁNTICA
Se ocupa de los significados de las palabras y de las construcciones. Ahora bien,
el plano del significado es un objeto difuso y disputado por distintas disciplinas; por
lo tanto, siempre ha sido difícil establecer los límites de la semántica.
“Supongamos que en el marco de un programa televisivo, un periodista político
comienza su discurso diciendo: ‘El presidente se lució con su discurso’. Los
televidentes podrán interpretar sin problemas el significado de ese enunciado. Sin

6
embargo, es evidente que el mismo puede ser usado en situaciones muy distintas.
Es posible que el periodista pretenda dar cuenta del brillante discurso que pronunció
el presidente. O, por el contrario, que pretenda aludir en forma irónica a los fallidos
de una nefasta actuación.
En la primera situación, el significado que el periodista pretendió dar a su
enunciado fue el literal, también llamado significado oracional o gramatical, que
consiste precisamente en el significado que se le asignaría a la oración
independientemente del contexto. En cambio, en el segundo caso, el significado que
el periodista pretendió asignar a ese enunciado solo se interpreta si se tiene en
cuenta, además, la situación comunicativa particular. En términos estrictos, en todos
los enunciados es posible identificar al menos dos significados: el significado
oracional, que se deduce de los ítems léxicos y de sus relaciones en la oración, y el
significado pragmático, que suma al significado oracional los datos de la situación
comunicativa. [...] La semántica [...] no se ocupa del significado pragmático sino del
significado léxico y oracional. [...]
Las gramáticas y los diccionarios intentan describir y congelar las unidades de
una lengua; sin embargo, cada individuo no conoce ni usa todas esas unidades, sino
solo algunas. Específicamente en cuanto al léxico, el almacén mental de palabras de
cada persona no es estático, sino que se renueva constantemente. Esa renovación
tiene lugar de diferentes maneras: por medio de la incorporación de palabras nuevas
o el olvido de otras, y a través del establecimiento de nuevas relaciones entre
palabras ya existentes. [...] el almacén mental está organizado no como una lista de
palabras, sino como una red de unidades interrelacionadas de distintas maneras;
esas relaciones se establecen por el sentido, por el significante, por asociaciones
libres.
Los objetivos tradicionales de la semántica léxica han sido por un lado representar
el significado de cada palabra de una lengua y por otro mostrar cómo los
significados de las palabras están interrelacionados. Si bien ambos pueden
formularse separadamente, lo cierto es que el significado de una palabra se define,
en buena medida, por sus relaciones con otras palabras de la lengua, relaciones que
pueden ser de muy diverso tipo: sinonimia, oposición, hiperonimia, parte-todo, etc. A
esas relaciones se las denomina relaciones de sentido.”6

En líneas generales, los gramáticos clasifican y describen las palabras, sus clases
y sus funciones. También describen cuáles son los elementos mínimos que integran
las palabras y cómo estas se combinan para constituir construcciones y oraciones.
Así, establecen, por ejemplo, que en español los adjetivos pueden colocarse antes o
después del sustantivo (en otras lenguas, no). Otro ejemplo: se establece que la
palabra “primero” pierde la O delante de un sustantivo masculino (“primer día”), pero
no pierde la A delante de uno femenino (“primera clase”).

1.4. GRAMÁTICA ORACIONAL Y GRAMÁTICA TEXTUAL

6
Gaspar, Ma. del Pilar y Laiza Otañi: “La gramática”; en Alvarado, Maite (comp.), 2004, pp. 81-82.

7
La gramática oracional se ocupa de las palabras y sus combinaciones en
construcciones y oraciones (es decir, en sintagmas). Por eso, se centra en el estudio
de las clases de palabras (su forma y función) y en la sintaxis oracional.
La gramática textual (surgida hacia 1970) se ocupa de los textos y adopta una
perspectiva funcional para su estudio. Esta perspectiva toma en consideración cómo
la lengua crea significados y cómo permite intercambiarlos por medio de textos. Los
hablantes intercambian significados a través de los textos. A diferencia de la oración,
el texto no puede ser pensado sin el contexto, ya que es la unidad del lenguaje en
uso en cierto contexto.7 La gramática textual se ocupa de cómo están entretejidos
los enunciados que componen los textos, de modo que el conjunto constituya un
todo coherente. Toma en consideración toda clase de textos escritos y orales. Es
decir que considera tanto letras de canciones, como noticieros televisivos y radiales,
diarios, textos expositivos, novelas o discursos políticos. 8 Parte del modelo
propuesto por la gramática textual ha sido tomado por el Diseño curricular actual.

1.5. GRAMÁTICA Y PRAGMÁTICA


Ahora bien, algunos estudios gramaticales actuales introducen más reflexiones
sobre el uso concreto del lenguaje. Este es el campo de la PRAGMÁTICA, que estudia
cómo funciona la lengua en los procesos comunicativos. Señala Marta Marín:
“Los estudios pragmáticos sostienen que el uso de la lengua abarca más que las
funciones, el significado, la forma de las palabras y el modo como se combinan:
incluye además intenciones y acciones recíprocas de quienes usan el lenguaje. En
este sentido, para entender cómo funciona el lenguaje en la comunicación humana
es necesario ir más allá de la estructura lingüística y observar los hechos
comunicativos y los diferentes modos de realización de la comunicación.
La pragmática trata de responder cuestiones como las siguientes: Si me dijo ‘ya
vamos a hablar’, ¿se trata de una promesa o de una amenaza? ¿En qué situaciones
es una u otra? [...]
La gramática y la pragmática no se excluyen; por el contrario, se complementan.
Por ejemplo, si la gramática describe cuáles son los tiempos verbales, la pragmática
describe el sentido de ciertos tiempos verbales y por qué algunos sirven para marcar
los hechos principales en un relato y otros, en cambio, indican que un hecho es
accesorio. Del mismo modo, si la gramática describe cuáles son las terminaciones
de diminutivo, la pragmática explica cómo el diminutivo puede significar menor
tamaño, pero también cierta actitud afectiva o despectiva del hablante hacia el objeto
nombrado”.9

Bibliografía consultada

7
En otro apunte de la cátedra, profundizamos en la noción y características de los textos.
8
En este punto, es necesario llamar la atención sobre una interpretación errónea y generalizada de la
gramática textual que condujo al diseño de un tipo de actividades en las cuales se daba a los chicos
un texto solicitándoles que analizaran sintácticamente sus oraciones. Para el diseño de secuencias
didácticas, es importante tener en claro que hablar de gramática textual NO significa tomar un texto
para la mera identificación, clasificación y análisis de clases de palabras o de oraciones.
9
Marín, Marta: Una gramática para todos. Bs. As., Voz Activa, 2011, pp. 11-12.

8
Di Tullio, Ángela: Manual de gramática del español. Desarrollos teóricos, ejercicios,
soluciones. Bs. As., Edicial, 1997.
Gaspar, Ma. del Pilar y Laiza Otañi: El Gramaticario. Bs. As., Cántaro, 1999,
Gaspar, Ma. del Pilar y Laiza Otañi: “La gramática”; en Alvarado, Maite (comp.): Problemas
de la enseñanza de la lengua y la literatura. Bs. As., Universidad Nacional de Quilmes, 2004.
Gaspar, Ma. del Pilar y Laiza Otañi: “Sobre la gramática”. En Alvarado, Maite (comp.) Entre
líneas. Teorías y enfoques de la enseñanza de la escritura, la gramática y la literatura. Bs.
As., FLACSO- Manantial, 2001.
Marín, Marta: Conceptos claves. Gramática, lingüística, literatura. Bs. As., Aique, 2012. (1ª
ed. 1992).
Marín, Marta: Una gramática para todos. Bs. As., Voz Activa, 2011.

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