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Los Animales de Poder son el alma de la madre tierra, la Pachamama. La palabra animal viene de “anima”,
que es la palabra para “alma”, lo que significa que los animales son sagrados. Los chamanes trabajan
con cuatro grandes Animales de Poder de las cuatro direcciones: Serpiente, Jaguar, Colibrí y Cóndor/
Águila. Cuando estamos en una relación correcta con ellos estamos en Ayni, y nos llevan a una relación
correcta con la naturaleza, con nuestro pasado, presente y futuro. Los Animales de Poder son ayudantes
espirituales y aliados a los que podemos recurrir cuando necesitamos ayuda.
Un Animal de Poder nace junto con nosotros, y nos aporta los dones y atributos que tenemos el potencial
de desarrollar durante nuestra juventud. A lo largo de nuestra vida, podemos encontrar otros Animales
de Poder que nos aporten recursos a medida que los necesitamos o en determinados momentos de
nuestra vida. Cuando llamamos a un Animal de Poder, el Espíritu nos proporciona lo que necesitamos,
no tenemos que elegir. De hecho, podemos recuperar uno que no conocíamos, o que no nos guste. El
animal que viene a nosotros representa una parte instintiva de nosotros mismos de la que podemos
estar desconectados o que incluso nos resulta desagradable.
Trabajar con un Animal de Poder es un proceso instintivo sobre lo que nos estamos convirtiendo, no
sobre lo que preferiríamos ser. Depende de nosotros aprender sus atributos a medida que nos revela
su sabiduría.
Los Animales de Poder asociados a los cuatro puntos cardinales de la Rueda Medicinal pueden
considerarse como la representación de una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza. En
física, se describen como las fuerzas de la gravedad, el electromagnetismo y las fuerzas nucleares fuerte
y débil. Los biólogos también reconocen que toda la poesía de la vida está escrita con un alfabeto que
sólo contiene cuatro letras: las cuatro letras o pares de base del ADN. La única diferencia entre la visión
chamánica y la física y biológica, es que los sabios creen que pueden convocar e interactuar con estas
fuerzas de la naturaleza, comunicándose efectivamente con la Biósfera..
EJERCICIO:
PRÁCTICA PARA ABRIR ESPACIO SAGRADO
Y CONECTAR CON CADA ARQUETIPO
Los chamanes siempre comienzan sus meditaciones y ceremonias creando un espacio sagrado. Aunque
no utilices las palabras de la oración que aparece a continuación, dirígete a cada una de las cuatro
direcciones y siente una conexión con cada uno de los arquetipos animales. Ayuda a tu cerebro educado
y lógico a comprender que se trata de antiguas personificaciones de las fuerzas de la naturaleza.
Mientras te das permiso para conectar con los cuatro puntos cardinales y con el cielo y la tierra, imagina
la red luminosa que te conecta con la naturaleza y con toda la vida.
El Espacio Sagrado es un lugar santo y seguro, puedes imaginarlo como una cúpula resplandeciente
sobre la habitación en la que te encuentras. Es un espacio palpable en el que puedes bajar las defensas
de tu viejo cerebro, un lugar en el que puedes elevarte por encima de tu conciencia depredadora. Puede
que notes que los demás también sienten la calma y la belleza de este espacio, ya que desactiva el
conflicto y hace que la conversación sea fácil y significativa.
Crear Espacio Sagrado es un experimento del poder de la intención que te permite convocar los poderes
de sanación de la naturaleza y entrar en una relación correcta con todas las fuerzas de la creación.
La apertura del Espacio Sagrado consiste en una invocación a los cuatro puntos cardinales (Sur, Oeste,
Norte y Este) y a la Madre Tierra y al Padre Cielo. Los chamanes de todo el mundo utilizan esta invocación
para conectar con las energías vivas de la Biósfera. Utiliza esta invocación hasta que tu propia oración
se te revele.
ABRIR ESPACIO SAGRADO
Y CONECTAR CON CADA ARQUETIPO
A los vientos del SUR
Gran Serpiente
envuélvenos en tus espirales de luz,
enséñanos a despojarnos del pasado así como lo haces con tu piel,
toda de una vez,
y a caminar con suavidad sobre la Tierra.
Enséñanos el Camino de la Belleza.
A los vientos del OESTE
Gran Jaguar,
Protege nuestro espacio medicinal.
Enséñanos el camino de la paz,
y a vivir con impecabilidad.
Muéstranos el camino más allá de la muerte.
A los vientos del NORTE
Colibrí Real,
Enséñanos a descubrir los campos de flores,
y al chupar el néctar de la vida.
A nuestros ancestros,
los invitamos a calentar sus manos en nuestro fuego
y a que nos susurren su sabiduría con el viento.
Los honramos a ustedes que vinieron antes que nosotros
Y a ustedes que vendrán luego de nosotros, hijos de nuestros hijos
A los vientos del ESTE
Gran Águila, Cóndor
Ven a nosotros desde el lugar del Sol naciente
Guárdanos bajo tu ala
Muéstranos las montañas que sólo nos atrevemos a soñar
Enséñanos a volar ala a ala con el Gran Espíritu
MADRE TIERRA
Nos reunimos para la sanación de todos tus hijos
en el mundo de las piedras, en el mundo de las plantas,
y a los que caminan en dos y en más patas,
a los que se arrastran por el suelo, a los que nadan, y a
los que vuelan. Todas nuestras relaciones.
PADRE SOL, Abuela Luna, Naciones de Estrellas.
Gran Espíritu, tú que eres conocido por mil nombres,
y tú que eres el Innombrable.
Gracias por habernos reunido,
y por permitirnos cantar nuevamente la Canción de la Vida.