SEMINARIO DIOCESANO DE TOLUCA
ESCUELA DE FILOSOFIA
«Un acercamiento a las consecuencias filosóficas del
nihilismo nietzscheano en la antropología cristiana
a partir de una hermenéutica analógica de sentido
en el fenómeno de la postpandemia»
Protocolo de trabajo de investigación, tesina, que presenta:
ARMANDO TOPETE CRUZ
Alumno del 6to. Semestre de Filosofía
Asesor
Dr. MARCO ANTONIO MONROY JIMÉNEZ
Ciudad de Toluca, lunes 02 de mayo del 2022.
Índice general de la tesina.
Introducción
1. La perspectiva filosófica de Nietzsche y el nihilismo.
1.1 Contexto histórico del nihilismo alemán.
1.1.1 El esplendor Kierkegaardiano.
1.1.2 La interpretación de Arthur Schopenhauer.
1.2 La contraargumentación hacia la metafísica clásica.
1.3 La muerte de Dios como vía de superación para el Übermensch.
2. La propuesta de Friedrich Nietzsche en las filosofías estructuralistas del siglo
XX y el consecuente proceso de secularización europeo.
2.1 El paso de la modernidad en las instituciones vigentes del siglo XIX.
2.2 El corpus philosophicum de J. Derrida y el deconstructivismo en Europa.
2.3 El ocaso del hombre moderno. Desvelamiento de la crisis existencial.
2.4 Consecuencias del estructuralismo filosófico en la filosofía cristiana
2.4.1 Directrices metodológicas de los filósofos del CVII.
2.4.2 El personalismo existencial y su referente con el secularismo de la
Europa postguerra.
3. El desarrollo de la antropología filosófica y sus repercusiones a la concepción
cristiana del hombre en el mundo actual de la post-pandemia.
3.1 Supuestos generales de la antropología filosófica desde el panorama
aristotélico-tomista.
3.2 La antropología cristiana como vía de conciliación con el deconstructivismo
posmoderno del siglo XXI.
3.3 La vuelta al origen de la filosofía cristiana. Apostar por una teología secular.
Conclusiones.
Bibliografía.
Apéndice.
Justificación de la tesis.
Tanto se ha dicho de las implicaciones de la modernidad en nuestros tiempos actuales, pero
¿comprendemos los alcances de la filosofía occidental del siglo XIX en las postremas
concepciones de la realidad contemporánea? Sin duda, hay mucho que decir al respecto
porque los recovecos de nuestro entendimiento frente a los fenómenos sociales de estos
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últimos cien años son tantos y parcos que, incluso en pleno siglo XXI, no han dejado de tener
irremediables consecuencias de toda índole; hablemos ya a nivel social, político, económico,
cultural y religioso, por decir algo.
Es por ello que la motivación por desentrañar las convicciones del corpus filosófico
nietzscheano resulta ser una de las tareas más nobles para interpretar la incidencia
antropológica-social de este ilustre hombre en el terreno religioso, cuya injerencia puso en
entredicho el auténtico dinamismo del hombre con Dios, negando toda posibilidad de
trascendentalidad humana y, por ende, cualquier manifestación de nuestra propia naturaleza.
La intención de la presente tesina es aportar luces a la actual crisis humana que a travesamos
como consecuencia de la pandemia. Y es que pareciera que las repercusiones del nihilismo
continúan dejando de manifiesto que sin la posibilidad de lo ‘eternamente necesario’, las
personas somos capaces de habitar un mundo con mejores condiciones de vida, cuando por
la experiencia sabemos que es todo lo contrario; no hay la menor duda que -como advirtió
Kant- Dios sigue siendo una pieza fundamental para comprender todas las dimensiones de la
realidad. Asimismo, pretendo abrir un escenario de dialogo con el mundo secular para
resignificar el rumbo de futuras reflexiones en torno al resquicio filológico de este autor y su
relación con una hermenéutica de sentido al ámbito existencial tambaleante de inicios de este
siglo.
Planteamiento del problema.
Con el advenimiento del nuevo milenio se agudizaron los exacerbados cambios
socioculturales que han intentado acabar con las instituciones. Tal es el caso de una creciente
secularización cuyos alcances han logrado trastocar las fibras filo-teológicas de la concepción
cristiana del mundo, de Dios y el hombre. Esto, de suyo, declinó todavía aún más con la
irrupción de una pandemia que, al igual que el siglo pasado, desestabilizó todas y cada una
de las estructuras educativas, culturales, políticas, sociales, económicas… y aquellas
competentes al área cultual del catolicismo (v. gr. no por nada fue eminente la necesidad de
un Concilio Vaticano II).
Actualmente, no estamos exentos de que el mismo fenómeno de inicios del siglo XX tenga
reminiscencias en lo comúnmente llamamos postpandemia. Nos encontramos en un
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momento propenso a cambios altamente volátiles con plausibles afecciones a la forma de
concebir la antropología cristiana y, por ende, de manifestar el valor de la fe ante el mundo
secular que oportunamente nos ha tocado vivir. Hoy por hoy, las expresiones de una juventud
inquieta, anárquica, pasiva y, sobre todo, confundida, vienen a confirmar la necesidad de
buscar una vía filosófica que concilie las inhibiciones del nihilismo con las expectativas del
futuro.
Cuando hacia la década de los ochentas Derrida habló de su famosa tesis deconstruccionista,
vaticinó lo que sería el inevitable momento culmen del posmodernismo. Ya desde entonces
hemos sido testigos de innumerables procesos —digámoslo así— nominalistas a la
cosmovisión metafísica occidental que heredamos desde Grecia. La deconstrucción
derridiana es en gran parte herencia de Friedrich Nietzsche porque expone una fuerte dosis
de rebeldía y critica al sistema social imperante (capitalismo); sin embargo ¿cómo es que ha
sobrepasado sus propios límites?, ¿seguirá siendo una interpretación filosófica vigente?, ¿qué
puede ofrecer una línea dialógica-hermenéutica de esta realidad? Ciertamente son
interrogantes enérgicas que pretenden encausar la reflexión hacia donde mejor se preste
atención a las consecuencias —reitero— del incontenible nihilismo exacerbado en pleno
tercer milenio.
Objetivos
General: Desentrañar de las categorías nietzscheanas los estragos de la filosofía moderna
con el fin de hacer una interpretación de las consecuencias antropológicas de su filosofía en
los acontecimientos socioculturales del siglo XXI desde el deconstructivismo propuesto por
Derrida.
Específicos:
• Analizar la obra Así habló Zaratustra para obtener las ideas de su pensamiento,
especialmente las que se refieren a su concepción antropológica.
• Comparar las tesis deconstructivistas de Nietzsche y de J. Derrida para sintetizar en
una sola interpretación el devenir antropológico del siglo XXI.
• Explicar los principales acontecimientos de estos últimos 22 años en general para
concretizar el punto de inflexión con la llamada filosofía posmoderna.
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• Vislumbrar algunas cuantas alternativas al problema antropológico de la modernidad
y su eventual postura frente al cristianismo.
Marco teórico.
El tiempo pasa y todavía no podemos salir del asombro y del miedo que nos ha
provocado la crisis humanitaria actual de consecuencias que se han exacerbado bastante con
el advenimiento de la pandemia por coronavirus. No se por qué, pero la historia nos ha
enseñado que los tiempos de crisis han marcado un antes y un después en distintas áreas del
saber humano; veamos, por ejemplo, el cambio de transición acaecido tras la peste bubónica
en el siglo XV en toda la Europa medieval, etc. Digamos que no estamos exentos de esa
realidad por lo que será imperante elaborar una especie de recuento histórico-filosófico desde
Nietzsche hasta por lo menos María Zambrano para averiguar el asunto medular del
secularismo en popa.
Con la problemática de la subjetividad que impera las primeras décadas de este nuevo
milenio, comenzamos a cerrar un circulo y abrir otro. En la base de los planteamientos de
gran parte de las ciencias sociales y de las filosofías de inspiración social y política que se
practican en la actualidad aparece una concepción del conocimiento que en líneas generales
hemos de llamar constructivismo.
El constructivismo es una teoría del conocimiento según la cual las personas no tienen
acceso directo a la realidad, sino que la construyen activamente según sus modelos o
esquemas mentales. En consecuencia, según la posición constructivista, el conocimiento no
es una copia de la realidad, sino una construcción del ser humano, esta construcción se realiza
con los esquemas que la persona ya posee (conocimientos previos), con lo que ya construyó
en su relación con el medio que lo rodea.
Es conveniente saber que el pensamiento de Nietzsche esta fuertemente relacionado
con las corrientes postestructuralistas que surgieron principalmente en Francia hacia la
década de los 70’s, y en Italia donde se fortaleció la llamada ideología del «pensamiento
débil». En resumidas cuentas, diremos que esta concepción constructivista del conocimiento
es la que ha dado el tono a la epistemología hermenéutica dominante en el universo
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académico de las ciencias sociales y, por ende, a un sinnúmero de acepciones filosóficas
cuyos contenidos ahogan a la humanidad en un sinsentido abismal. La hipótesis es que el
constructivismo exacerbado es la guía metodológica de muchos pensadores en su
aproximación a lo real, de ahí que en vez de observar con cierto distanciamiento lo que
produce el virus en la sociedad, las huellas de su recorrido, le atribuyan el sentido que les
dicta su voluntad.
Por ello ¿será aventurado afirmar que Nietzsche es el padrino de la posverdad? En La
gaya ciencia, nos dejo pensamientos de una extraordinaria profundidad. En uno de ellos
podría estar la clave epistemológica del presente:
«¿Qué significa conocer? -¡Non ridere, non lugere, nequedetestari, sed
intelligere!, dice Spinoza, con esa sencillez y sublimidad muy suyas. Sin
embargo: ¿Qué es, en definitiva, este intelligere, sino la forma por la que estas
tres cosas se nos hacen perceptibles a un tiempo? ¿Qué es sino el resultado de los
impulsos distintos y antagónicos de querer burlarse, lamentarse, y renegar?»1
Es indispensable penetrar en Nietzsche para caer en cuenta de que en el
perspectivismo nietzscheano no es posible una sola interpretación sino múltiples
interpretaciones y que la vida, cuyo núcleo está constituido por un conjunto de fuerzas, solo
se sostiene si es capaz de interpretación. Si hay algún sentido en la realidad lo hay porque es
introducido por el dinamismo que interpreta.
Por otro lado, conviene hacer la conjetura que todo esto añade a la concepción
nihilista de la realidad. Para ello, debemos comprender que el primer filósofo en empelar este
concepto fue William Hamilton en una de sus obras titulada Lectures on metaphysics.
Hamilton consideró que el nihilismo (del lat. nihil: ‘nada’) es la negación de la realidad
sustancial. De hecho, según este autor, Hume era un nihilista al negar que hay una realidad
sustancial o que hay, en realidad, sustancias, contrario a sostener solamente la existencia del
conocimiento de fenómenos y nada más. El nihilismo, desde este punto de vista, es idéntico
al fenomenismo. Por esta razón ha sido llamado luego «nihilismo epistemológico», a
diferencia de otros tipos, como el nihilismo moral, metafísico, existencial, etc.
1
Nietzsche, La gaya ciencia, Akal, Madrid, 2009, p.239.
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La noción de nihilismo desempeña un papel muy importante en el pensamiento de
Nietzsche. En La voluntad de poder¸ Nietzsche se refiere a lo que llama «nihilismo europeo».
Por un lado, este pensador ve avanzar por todos lados «la pleamar del nihilismo». En un
sentido, el nihilismo es una amenaza, porque es el termino final de un desarrollo histórico sin
salida. En otro sentido, cabe considerar como nihilista la interpretación de la existencia
humana y del mundo proporcionada por la Europa moderna, tanto en el campo moral como
en el metafísico. Esta interpretación niega los auténticos valores superiores de la fuerza, la
espontaneidad, la «superhombría», a beneficio de los supuestos valores de la equidad, la
humildad, etc. se puede hablar, así, de un nihilismo «malo», que es el nihilismo pasivo de la
tradición moral y metafísica. Pero se puede hablar asimismo de un nihilismo «bueno». Este
nihilismo es activo y consciente en destruir aquel sistema de valores de aquel nihilismo
pasivo tradicional.2 El nihilismo de los que están más allá de los «hombres superiores» (así
se refiere en Así habló Zaratustra) pone punto final al nihilismo débil del pesimismo, del
historicismo, de la idea de que todo es vano.
Dada la dicotomía que nos presenta Nietzsche en su filosofía nihilista, regurgita de la
intención de esta tesis la necesidad de tomar en cuenta que también su acepción ideológica
puede darnos luces a los estragos antropológicos del sentido de la vida y su estrecha relación
con el sentido religioso –como lo diría el sacerdote y filósofo católico Luiggi Giussani–,
cuyas raíces todavía no hunden totalmente su incidencia en el mundo actual. Será únicamente
a partir de una correcta asimilación de la obra del filósofo en cuestión que interpretaré el
panorama de las posibles consecuencias de la modernidad en la acusante e invertebrada
posmodernidad, sobre todo a la época que va de, más o menos, 1980 a la actualidad.
La voluntad de poder del filólogo alemán, tal como se ha enunciado, será la obra clave
para llevar a cabo una hermenéutica analógica de sentido a los hechos sociales
contemporáneos a esta época que, para fines prácticos, denominaré post-pandémica.
Asimismo, algunos discursos del Así habló Zaratustra coadyuvarán, con algunas de sus
máximas, al análisis interpretativo de la comúnmente llamada «transmutación de valores»
que, dicho sea de paso, se refiere al cambio de paradigma entre aquellas valoraciones
2
Cfr. José Ferrater Mora, Diccionario de filosofía, Vol. 3, Montecasino, Madrid, 2009, p. 606.
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heredadas por la tradición, que causan resentimiento, y las nuevas perspectivas que cada ser
humano construya para si mismo.
Puede afirmarse, con toda seguridad, que la temática y sus respectivos enfoques son
cuestiones que no se han abordado detalladamente desde el inicio de este fenómeno social
que llamamos pandemia. Existe la gran bondad de contar con una gran variedad de
bibliografía secundaria capaz de delimitar bien las sugeridas vertientes que resultan en el
proceso, tal es el caso de Giorgio Colli con su obra titulada Después de Nietzsche¸ con la
cual, pretendo dilucidar el campo especifico del desarrollo de la filosofía estructuralista de la
actualidad; Martin Hopenhayn que escribió Después del Nihilismo, obra en la que, no sólo
se relee enérgica y perspicazmente la obra de Nietzsche, sino que es una expedición a partir
de él que atraviesa toda la modernidad filosófica; sin embargo, he de conceder mayor
prevalencia a Espolones: Los estilos de Nietzsche del ilustre filosofo Jacques Derrida a quien
se debe el término «deconstrucción» (crítica a la metafísica ya que pone énfasis en la no
substancialización y/o sugiere al menos que la esencia se encuentra en apariencia).
Metodología
Como se ha repetido en un par de ocasiones, el método adecuado para los fines ya
establecidos será el de una hermenéutica analógica de sentido, esto es: la realidad social tiene
un componente material susceptible de medición, y otro inmaterial, el sentido de las «cosas
sociales» —digámoslo de alguna forma— que ha de ser interpretado y comprendido. Ambas
dimensiones son imprescindibles en la descripción de la realidad, mas durante mucho tiempo
se ha privilegiado a la primera, ocasionando la cientifización de los hechos. La hermenéutica
analógica de sentido, por su parte, busca mantener abierta la pregunta por el sentido de la
existencia en todas sus dimensiones, pero al preguntar por el sentido de la existencia, se alude
ya al sinsentido: no habría pregunta por el sentido sin la sospecha o imprecisión de un cierto
absurdo.
Asimismo, pretende ser un proyecto de carácter deductivo que trastocará los
recovecos de ciertas expresiones confirmatorias del nihilismo actual (háblese ya de carácter
epistemológico, religioso, existencial, etc.) a fin de esclarecer un camino posible de
soluciones mediáticas con los aportes de los filósofos más representativos de esta rama:
Heidegger, Foucault, Sartre, por supuesto, Derrida, entre otros.
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CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES
2022 2023
MAY-
ACTIVIDAD JUN
JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE FEB MAR ABR MAY JUN
Finalización del protocolo de investigación, corregido y
aumentado.
Delimitación del tema y elaboración de organigrama por
contenido conceptual.
Explicar los principales acontecimientos de estos últimos 22
años en general para concretizar el punto de inflexión con la
llamada filosofía posmoderna.
Lectura de bibliografía base: Así habló Zaratustra, La Voluntad
de Poder, El origen de la tragedia…
Lectura de bibliografía secundaria: Después de Nietzsche,
Después del Nihilismo, Espolones: Los estilos de Nietzsche
Redacción del primer capítulo. *La perspectiva filosófica de
Nietzsche y el nihilismo.
Comparar las tesis deconstructivistas de Nietzsche y de J.
Derrida para sintetizar en una sola interpretación el devenir
antropológico del siglo XXI.
Redacción del segundo capítulo. *El pensamiento derridiano y
las filosofías estructuralistas del siglo XX
Vislumbrar algunas cuantas alternativas al problema
antropológico de la modernidad y su eventual postura frente al
cristianismo.
Redacción del tercer capítulo. *El desarrollo de la antropología
filosófica y sus repercusiones a la concepción cristiana del
hombre
Elaboración de la introducción a la tesina.
Composición de las conclusiones.
Defensa de la tesis ante los sinodales en curso.
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Bibliografía
Colli, G., Después de Nietzsche, FCE, México, 2002.
Derrida, J., Espolones: Los estilos de Nietzsche, UNC, Chile, 1987.
Ferrater Mora, J., Diccionario de filosofía, Vol. 3, Montecasino, Madrid, 2009.
Guardini, R., La esencia del cristianismo, Encuentro, España, 1987.
Hopenhayn, M., Después del Nihilismo, Mounier, Buenos Aires, 1998.
Nietzsche, F., Así hablo Zaratustra, Globus Comunicaicón, Madrid, 2018.
_____, La gaya ciencia, Akal, Madrid, 2009.
_____, La voluntad de poder, Gredos, Madrid, 2014.
_____, Humano, demasiado humano, Alianza, México, 2000.