Ángela Montes De Oca CI-5949
Sentencia Caso Narciso González Medina
Narciso González fue un reconocido activista social y crítico de los regímenes dictatoriales de
Rafael Leónidas Trujillo y Joaquín Balaguer. Tenía 52 años y estaba casado con Luz
Altagracia Ramírez, con quien tuvo cuatro hijos: Ernesto, Rhina Yocasta, Jennie
Rosanna y Amaury, todos de apellidos González Ramírez.
Después del fraude electoral, cometido por Balaguer contra el doctor José Francisco Peña
Gómez, el profesor Narcisazo publicó en la revista “La Muralla” el artículo “10 pruebas que
demuestran que Balaguer es lo más perverso que ha surgido en América”, y más luego, el 25
de mayo, pronunció un discurso en el Aula Magna de la Universidad Autónoma de Santo
Domingo (UASD) en el que llamó a enfrentar el fraude y a Balaguer con la desobediencia civil y
no con simples declaraciones de prensa.
El 27 de mayo, su esposa Luz Altagracia Ramírez de González, al ver a su esposo no regresar a
dormir, inició su búsqueda junto a sus familiares por hospitales y destacamentos policiales. Al
otro día, el 28, interpusieron querella ante la Policía Nacional por su desaparición. Comenzaba
así un largo calvario de insomnios, lágrimas, decepciones e incluso la muerte de Amaury
González Ramírez, hijo de Narcisazo, en circunstancias aún no claras del todo. Algunos
declarantes ante la Corte sugirieron que dicho video llegó a manos de los cuerpos de
seguridad del Estado.
El 28 de mayo de 1994, los familiares del señor González Medina interpusieron una denuncia
por su desaparición ante la Policía Nacional. A partir de entonces se difundió la desaparición
por los medios de comunicación y los familiares recibieron múltiples llamadas telefónicas,
comunicaciones anónimas, “pasquines” y visitas de personas que daban diferentes versiones
sobre lo ocurrido al señor González Medina, con indicaciones de lugar, fecha y hora, en
algunas de ellas, indicando que se encontraba en instalaciones militares o policiales.
El 3 de junio de 1994 Las primeras investigaciones realizadas por el Estado, fueron realizadas
por una Junta o comisión extrajudicial de la Policía Nacional, denominada “Junta Policial”,
compuesta por dos coroneles y un teniente.
En octubre de 1994 familiares, amigos y conocidos de Narciso González Medina conformaron
una organización que denominaron “Comisión de la Verdad”, para exigir que el caso del señor
González Medina se esclareciera, ya que consideraban que la investigación realizada hasta ese
momento no había sido diligente.
El 12 de junio de 1995 la señora Luz Altagracia Ramírez y sus hijos interpusieron una querella
con constitución en parte civil ante el Juez de Instrucción de la Séptima Circunscripción del
Distrito Nacional, por los delitos de secuestro, asociación de malhechores y asesinato, en
perjuicio de Narciso González Medina, ya que en la República Dominicana no se encuentra
tipificado el delito de desaparición forzada.
En junio de 1998, tres años y medio después de que la Junta Policial concluyera su
investigación, El presidente Leonel Fernández creó una “Junta Mixta” de las Fuerzas Armadas
y la Policía Nacional para investigar lo sucedido al señor González Medina, en respuesta a un
pedido del entonces Presidente de la República. Esta Junta Mixta realizó su investigación
paralelamente a la investigación judicial que estaba llevando a cabo el Juzgado de Instrucción
A principios de agosto de 1998, la Junta Mixta entregó un informe al Presidente y al
Procurador General de la República, en el cual no emitió conclusión alguna respecto a lo
sucedido al señor González Medina, sino que, inter alia, recomendó que se remitiera en última
instancia a la jurisdicción de instrucción competente, para “contribuir en su auto decisorio en
torno a la ‘desaparición’, del Profesor Narciso González Medina”.
El 2 de mayo de 2007 el Estado comunica a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que
reabrirá las investigaciones.
Conclusión de La Corte: La Corte Interamericana determinó que lo sucedido al profesor Narcisazo
constituyó una desaparición forzada que se inició el 26 de mayo de 1994, continuaba a la fecha en que
República Dominicana reconoció la competencia contenciosa de la Corte y que dicha desaparición aún
persiste debido a que no se ha determinado su paradero. consideró suficientemente acreditado
que el señor Narciso González Medina fue desaparecido forzadamente el 26 de mayo de 1994,
sin que se conozca su paradero hasta la presente fecha, tomando en cuenta los siguientes
indicios
El 27 de febrero la Corte Interamericana de Derechos Humanos condena al Estado
dominicano por la desaparición forzada de Narcisazo. consideró que, si bien el presente
caso es complejo, el Estado no demostró que la demora prolongada de doce años y
once meses que han durado las investigaciones no sea atribuible a la conducta de sus
autoridades, por lo cual concluyó que las investigaciones a cargo del Juzgado de
Instrucción, de la Cámara de Calificación y del Ministerio Público han excedido un plazo
razonable
El Tribunal concluyó que el Estado violó el derecho a la integridad personal
reconocido en el artículo 5.1 y 5.2 de la Convención Americana, en relación con el
artículo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de Luz Altagracia Ramírez, Ernesto
González Ramírez, Rhina Yokasta González Ramírez, Jennie Rosanna González Ramírez
y Amaury González Ramírez.
De acuerdo con la sentencia, emitida el pasado 27 de febrero, el Estado dominicano deberá
pagar una indemnización de 395 mil 419 dólares, distribuidos entre su esposa Luz Altagracia
Ramírez de González, sus hijos y pago de cotas legales, además de “continuar y realizar las
investigaciones y procesos necesarios, en un plazo razonable, con el fin de establecer la verdad
de los hechos, así como determinar y, en su caso, sancionar a los responsables de la
desaparición forzada de Narciso González Medina”.
También ordena efectuar a la mayor brevedad “una búsqueda seria” para determinar el
paradero del profesor Narcisazo.
El Gobierno, como representante del Estado, deberá realizar un acto público de
reconocimiento de responsabilidad internacional por la desaparición del profesor
universitario, así como publicar un resumen de la sentencia en un diario de amplia circulación
nacional, mientras que la totalidad del veredicto debe ser colgada en un sitio web oficial.
Se ordena colocar una placa conmemorativa en el Centro Cultural Narciso González, en la que
se haga alusión a la sentencia, a los hechos del caso y a las circunstancias en que ocurrieron.
La sentencia de la Corte Interamericana ordena al Estado “realizar un documental audiovisual
sobre la vida del señor Narciso González Medina, en el que se haga referencia a su obra
periodística, literaria y creativa, así como a su contribución a la cultura dominicana”.
La Corte Interamericana observó que de forma inmediata supervisará el cumplimiento íntegro
de la sentencia, en ejercicio de sus atribuciones y en cumplimiento de sus deberes conforme a
la Convención Americana de los Derechos Humanos, y dará por concluido el caso una vez el
Estado dominicano haya dado cabal cumplimiento a sus dispositivos.