0% encontró este documento útil (0 votos)
141 vistas9 páginas

El Plástico

El plástico representa el 10% de los residuos generados en Perú. Actualmente hay un gran crecimiento en la producción de plástico que tarda entre 100 a 500 años en degradarse, y gran parte termina en los mares. El MINAM elaboró un reglamento para mejorar la recolección de basura y reducir la contaminación, facilitando el cobro municipal por este servicio y creando cuentas para su financiamiento. Se propuso incluir al menos 20% de plástico reciclado en envases nuevos, prohibir bolsas plásticas gratuitas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
141 vistas9 páginas

El Plástico

El plástico representa el 10% de los residuos generados en Perú. Actualmente hay un gran crecimiento en la producción de plástico que tarda entre 100 a 500 años en degradarse, y gran parte termina en los mares. El MINAM elaboró un reglamento para mejorar la recolección de basura y reducir la contaminación, facilitando el cobro municipal por este servicio y creando cuentas para su financiamiento. Se propuso incluir al menos 20% de plástico reciclado en envases nuevos, prohibir bolsas plásticas gratuitas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El plástico representa el 10% de todos los residuos que

generamos en el Perú

El Ministerio del Ambiente (MINAM) participó del conservatorio sobre la reducción del
consumo de bolsas plásticas en el Perú, organizado por la Sociedad Peruana de Derecho
Ambiental (SPDA), y dio a conocer la situación actual de la contaminación causada por su uso,
y las propuestas que el Sector viene promoviendo para reducir su consumo.

El viceministro de Gestión Ambiental, Marcos Alegre, señaló que actualmente el plástico


representa el 10% de todos los residuos que se generan en el país. “Desde el año 2015
tenemos un crecimiento enorme del plástico, cuya transformación o degradación tarda entre
100 a 500 años, y a nivel mundial hasta 13 millones de toneladas de plástico llegan a los mares
cada año”, indicó.

En ese sentido, informó que el MINAM elaboró el Reglamento de la Ley de Gestión Integral de
Residuos Sólidos, que ofrece una oportunidad para mejorar el servicio de limpieza pública,
reducir significativamente la contaminación ambiental a nivel nacional y hacer realidad la gran
cruzada nacional PERÚ LIMPIO impulsada por el MINAM y numerosas entidades públicas y
privadas, y la participación de la ciudadanía.

“Hay dos aspectos importantes en esta normativa, el primero es facilitar a las municipalidades
el cobro por el servicio de limpieza pública, reduciendo así el porcentaje de morosidad a nivel
nacional que actualmente es de 60%; y el segundo aspecto es la creación de cuentas
intangibles (fideicomisos) destinadas exclusivamente a la mejora e implementación del servicio
de limpieza por parte de los gobiernos locales”, dijo.

Agregó que la producción de envases de plástico debe incluir como mínimo el 20% del plástico
reciclado. “Debemos pensar en bolsas plásticas cuya composición sea menor a 900 cm2 y 50
micras de espesor. Prohibir las bolsas gratuitas, los envoltorios de plástico en publicidad,
diarios, etc., y prohibir el uso innecesario de sorbetes sustituyéndolos por materiales
reutilizables y reciclables”, indicó.

Este conversatorio contó con la participación del representante de Conservamos por


Naturaleza de SPDA, Bruno Moteferri; la Directora de la Dirección de Normalización del
Instituto Nacional de Calidad (Inacal), Rosario Uría; el presidente de la Asociación Peruana de
la Industria del Plástico (Apiplast), Eduardo Farah; el presidente del Comité de Plásticos de la
Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Jesús Salazar; la representante del Programa de Política
y Gobernanza Ambiental de SPDA, Fátima Contreras; el representante del Programa de
Biodiversidad y Pueblos Indígenas de SPDA, Carlos Trinidad; y miembros de la sociedad civil,
quienes resaltaron la importancia de reducir el uso innecesario del consumo de plástico a fin
de proteger el ambiente.

https://www.minam.gob.pe/notas-de-prensa/minam-el-plastico-representa-el-10-de-
todos-los-residuos-que-generamos-en-el-peru/
PDF (PLASTICO)

Los desechos plásticos que provienen de las actividades domésticas e industriales son un grave
problema para los diversos ecosistemas tanto acuáticos como terrestres, y pueden presentarse
bajo la forma de nanoplásticos (< 1 µm) microplásticos (1 mm) y macroplásticos (Wright y
Kelly, 2017; Blettler et al., 2017; Frías y Nash, 2019), que logran infiltrarse en las cadenas
tróficas (Waring et al., 2018). Los plásticos son polímeros sintéticos derivados de hidrocarburos
del petróleo (Andrady y Neal, 2009) y presentan una gran versatilidad. Se encuentran en
diversos artículos empleados en la vida moderna, desde envases para alimentos hasta
dispositivos electrónicos y médicos. Además, son residuos sólidos de difícil degradación, de
gran persistencia en el tiempo y característicos de nuestra era geológica, el Antropoceno
(Zalasiewiecz et al., 2016). Se estima que en 2015 se produjeron más de 6300 millones de
toneladas métricas de desechos plásticos; solamente el 9 % fue reciclado, el 12 % fue
incinerado y el 79 % restante está acumulado en el ambiente (Geyer et al., 2017), lo que
representa un gran impacto sobre la biota terrestre y acuática. Actividades económicas
productivas básicas como la pesca (Agamuthu, 2019; Bhuyan, 2020) y la agricultura (Zurier y
Goddard, 2020; Matthews et al., 2020) se han visto afectadas directamente, puesto que los
residuos plásticos se acumulan en los peces y otras especies animales acuáticas (Jambeck et
al., 2015), cultivos vegetales (Khalid et al., 2020) y animales terrestres que incluyen a los seres
humanos. De este modo, se pone en riesgo la salud humana, debido a problemas que van
desde obstrucción alimentaria hasta ser un potencial factor de riesgo de adquirir cáncer
(Halden, 2010; Bradney et al., 2019; Singh et al., 2020). El efecto de los plásticos ha tenido
diversos impactos en las actividades humanas. En las ciudades estos desechos afectan el
tratamiento del agua en plantas potabilizadoras, ya que la obstrucción de los sistemas de
alcantarillado genera un riesgo de inundación (Van Emmerick et al., 2018). Además, debido a
su potencial daño en el ambiente y en la salud pública, es importante su detección en cada
fase del tratamiento de aguas (Turan et al., 2020). Otros problemas asociados a la inadecuada
disposición de envases de plásticos en viviendas en zonas endémicas es transformarse en
reservorio de insectos vectores como el Aedes aegypti, mosquito transmisor de enfermedades
como el dengue, el zika y la fiebre chikunguña en zonas urbanas. Esto constituye un grave
problema de salud pública y favorece la propagación hacia otras regiones (Minsa, 2011;
Getachew, 2015). En Lima Metropolitana y el Callao se generan 886 toneladas de residuos
plásticos al día, que corresponden al 46 % del total de residuos a nivel nacional. En promedio
se usan alrededor de 30 kilogramos de plástico por ciudadano y se emplean unas 3000
millones de bolsas plásticas, a casi 6000 bolsas por cada minuto (Minam, 2017). Los restos de
las bolsas y otros productos plásticos se transforman en microplásticos, que se acumulan en
las playas del litoral costero (Purca y Henostroza, 2017). Desde 2016, en el Perú existe un
marco legal y plan de gestión integral para el tratamiento de este tipo de residuos sólidos
(Minam, 2016), en el que están implicados varios organismos gubernamentales, como el
Ministerio del Ambiente (Minam), el Ministerio de Salud (Minsa), el Ministerio de Educación
(Minedu), las municipalidades y los gobiernos regionales. Sin embargo, problemas como la
falta de control y fiscalización, la falta de aplicación de medidas de control de residuos por
parte de las municipalidades y la carencia de una educación ambiental ciudadana (Bravo,
2013) empeoran el estado actual, pese a los esfuerzos del Minam y el Minedu por
implementarla en los planes curriculares escolares (Minedu, 2012). Tratamiento de los
residuos plásticos Para controlar el impacto del plástico sobre el ambiente existen diversas
medidas que se estudian desde hace varias décadas, como la estrategia de las 4R, que
comprende la reducción, la reutilización, el reciclaje y la recuperación (Klemeš et al., 2020). La
reducción establece una serie de estrategias para limitar el consumo de productos plásticos de
un solo uso entre los ciudadanos y las empresas. Esta medida se aplica desde hace unos años
como parte de una política ambiental de muchos países (ONU, 2018). En el Perú, la
promulgación del Decreto Supremo 013-2018-MINAM, que aprueba la reducción del plástico
de un solo uso y promueve el consumo responsable, estableció parte del marco legal para su
ejecución. Posteriormente, la Ley 30884 y su reglamento amplió la regulación sobre el uso de
los plásticos de primer uso y los recipientes o envases descartables (Congreso de la República,
2018; Minam, 2019). La normativa está disponible desde 2019 en nuestra legislación y su
empleo se ha visto afectado por la aparición de la covid-19. La reutilización se emplea sobre los
productos plásticos con gran resistencia en el tiempo. Sin embargo, esto no aplica para todos
los productos y en particular en los productos sanitarios o dispositivos médicos, que al estar
expuestos a agentes biológicos contaminantes son difíciles de reutilizar. El reciclaje nos
permite obtener materias primas para la elaboración de otros productos orgánicos. Este
proceso se inicia con una primera etapa de segregación de los residuos, conocida como
tratamiento primario. El tratamiento secundario consiste en la fusión de desechos, que son
convertidos en productos diferentes al plástico original, lo que implica procesos físicos de
triturado, lavado, secado y homogeneización (Arandes et al., 2004). El tercer tipo de
tratamiento es el reciclaje químico, que consiste en la transformación de los plásticos en otros
productos orgánicos mediante reacciones químicas como metanólisis, hidrólisis, glicolisis y
aminólisis (Arandes et al., 2004; Elgegren et al., 2012). El cuarto tipo de reciclado es la
aplicación de la degradación térmica de los plásticos, como la pirólisis, la incineración y la
gasificación, con la finalidad de generar energía. Esta última alternativa genera problemas
ambientales, debido a su impacto en los ecosistemas y la salud humana (Tangri, 2005). Por
último, la etapa de recuperación busca emplear directamente el producto plástico sin que
ocurra algún tratamiento previo, para que sea destinado a otra función distinta a la anterior.
Esto es aplicable a ciertos plásticos más resistentes a la temperatura o al fraccionamiento.
Estas actividades se orientan a reducir la huella ambiental, que corresponde al conjunto de
efectos directos o indirectos producidos por alguna actividad humana sobre el ambiente, y que
se transfiere a nivel de la población y las empresas (Boucher, 2018).

PDF (CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES)


Conclusiones y recomendaciones Los residuos plásticos generados durante las actividades
domésticas e industriales representan un grave problema ambiental, tienen una gran
resistencia a los cambios en el tiempo, son de difícil degradación y se acumulan en los sistemas
orgánicos. Es innegable evitar su presencia en muchos de los artefactos que empleamos,
puesto que los productos plásticos pueden ser desde envases de alimentos hasta sistemas
electrónicos o dispositivos de uso médico. Los efectos nocivos que generan en el ambiente son
de importancia global. Los países miembros de la ONU se han comprometido a reducir
progresivamente el uso de algunos de estos artefactos, en particular aquellos de un solo uso o
los que no se pueden reciclar. Sin embargo, con la aparición de la primera gran pandemia del
siglo XXI, la covid-19, se ha afianzado nuestra dependencia hacia este producto, puesto que es
versátil, resistente y no permite generar una barrera contra los patógenos. Así, se ha visto
incrementado su consumo, sobre todo de productos como mascarillas, guantes, mamelucos,
protectores faciales, etc., que están constituidos por materiales plásticos. Una inadecuada
disposición de este tipo de desechos, que están directamente en contacto con los fluidos de
pacientes infectados, podría representar un riesgo de trasmisión entre el personal sanitario y
de tratamiento de residuos sólidos, además de una gran presión ambiental. Es urgente
desarrollar metodologías para su tratamiento adecuado sin que este tipo de actividad genere
mayores impactos al ambiente, así como crear otros productos más fáciles de degradar, como
los plásticos biodegradables, o que presenten una menor pérdida de sus propiedades en el
tiempo y que sean de múltiples usos. A la par, se puede buscar microrganismos que puedan
transformar los plásticos.

………………………………………………..

En el marco de la estrategia Perú Limpio, nace la campaña #MenosPlásticoMásvida a fin de


promover en la ciudadanía el consumo responsable de los plásticos de un solo uso como
bolsas plásticas, cañitas y tecnopor. Es así que buscamos que se cumpla lo que establece la Ley
n.° 30884, Ley que regula el plástico de un solo uso y los recipientes o envases descartables y
su Reglamento.

Prohibiciones de la Ley n.° 30884

La norma, entre otras medidas, establece prohibiciones para bolsas de plástico de un solo uso,
sorbetes de plástico, tecnopor y utensilios y menaje de plástico no reciclable:

A los 120 días a partir de la entrada en vigencia de la Ley (entró en vigencia el 12 de junio de


2019)

La adquisición, uso, ingreso o comercialización de (1) bolsas plásticas, (2) sorbetes plásticos, (3)
recipientes o envases de tecnopor para bebidas y alimentos de consumo humano en: (a) Áreas
Naturales Protegidas, (b) Áreas declaradas patrimonio cultural o patrimonio natural de la
humanidad, (c) museos, (d) playas del litoral y playas de la Amazonía peruana y (e) entidades
de la administración estatal.

La entrega de bolsas o envoltorios de plástico en publicidad impresa, diarios, recibos y


similares.

En el plazo de 12 meses: (a partir de 20 de diciembre de 2019 entra en vigencia esta


prohibición)

Fabricación para el consumo interno, importación, distribución, entrega, comercialización y


consumo de:

Bolsas de plástico con: (1) área menor a 900 cm2 (30 x 30 cm), (2) espesor menor a 50 micras y
(3) aditivos que catalicen la fragmentación de dichos materiales en microfragmentos o
microplástico (este último, solo para el caso de las bolsas no biodegradables).

Sorbetes de plástico (cañitas)

A los 36 meses contados a partir de la vigencia de la presente Ley (a partir de 20 de diciembre


de 2021 entra en vigencia esta prohibición)

Fabricación, importación, distribución, entrega y consumo de:

o Bolsas plásticas no reutilizables y aquellas cuya degradación generen contaminación por


microplásticos o sustancias peligrosas y no aseguren su valorización.
o Platos, vasos y otros utensilios y vajillas de base polimérica para alimentos y bebidas de
consumo humano, que no sean reutilizables y aquellos cuya degradación generen
contaminación por microplásticos o sustancias peligrosas y no aseguren su valorización.

o Envases y vasos de poliestireno expandido (tecnopor) para alimentos y bebidas de consumo


(se prohíbe también la comercialización).

La Ley establece las siguientes excepciones:

o Las bolsas de plástico para (1) contener y trasladar alimentos a granel o de origen animal, (2)
por razones de asepsia o inocuidad para contener alimentos o insumos húmedos elaborados o
insumos húmedos elaborados o preelaborados, (3) por razones de limpieza, higiene o salud.

o Sorbetes de plástico que sean utilizados por (1) necesidad médica en establecimientos que
brindan servicios médicos, (2) personas con discapacidad, (3) adultos mayores, (4) que forman
parte de un producto como una unidad de venta y pueden reciclarse con el envase
comercializado.

Además, la Ley indica:

· En 3 años las botellas de tereftalato de polietileno (PET) para bebidas de consumo humano,
aseo personal y otras similares contendrán al menos 15 % de material reciclado en su
composición.

· El Minam, el Minedu, el Produce y los gobiernos descentralizados desarrollan acciones o


actividades de educación, capacitación y sensibilización. Para ello el Minam ha
elaborado lineamientos para el desarrollo de acciones de comunicación, educación,
capacitación y sensibilización sobre el consumo responsable y la producción sostenible de los
bienes de plástico y la gestión integral de sus residuos.

COMO SE MANEJAN LOS


RESIDUOS
SOLIDOS EN EL PERU
El manejo de los residuos sólidos en el Perú es un tema que tiene muchísimo por
mejorar. No es raro ver por las calles cerros de basura y contaminación. La nueva
ley de manejo de residuos sólidos establece las bases para gestionar estos
desechos de manera adecuada.
 El manejo de residuos se refiere al control, ya sea de recolección, transporte
tratamiento, reciclado o eliminación de los materiales producidos por la
actividad humana y así reducir sus efectos sobre la salud y el medio ambiente.

 La población en el Perú crece hacia las ciudades, el 75% vive en zonas urbanas,
y esto significa más producción de basura. El 50% de estos desechos no se
disponen adecuadamente. Existen más de 1,500 botaderos de basura en el país,
estos son focos de infecciones para la población y un peligro para los
recicladores que tienen a estos como lugar de trabajo para sacar algún tipo de
valorización de los desechos. Conoce en este artículo cuál es la situación actual
del manejo de los residuos sólidos y qué propone la ley para una adecuada
gestión.

Situación actual
La Contraloría ha notificado al Ministerio del Ambiente que la mayoría de
municipalidades viene dejando la basura en lugares no autorizados, esto afecta
la salud de las personas y contaminan el ambiente. Solo 118 Municipalidades
disponen los desechos en un relleno sanitario. Esto se traduce en la creación de
focos infecciosos que exponen la salud de las personas que viven y transitan
alrededor, prolifera plagas y contamina el ambiente. 
La Contraloría detectó, además, la presencia de basura hospitalaria entre los
residuos sólidos, la que afectaría la salud del personal de servicio de limpieza
pública y la población adyacente, además de también contaminar el medio
ambiente.

 El órgano de control también identificó que el 75% de municipalidades no


cuentan con plan de rutas para la recolección de basura y otras no se
encuentran articuladas con sus planes de gestión de residuos sólidos, esto
genera ineficacia e ineficiencia en el servicio de limpieza y uso de recursos
públicos.

 Y, por último, se identificó que 31% de municipalidades no entrega equipos de


seguridad a los recolectores de desechos. Poniendo así, la salud de estos en
peligro, expuestos a infecciones y accidentes de trabajo.

Los estudios de contaminación por plástico en la última década


El plástico se ha convertido en un material indispensable para las civilizaciones modernas. Sus
características, como bajo costo, versatilidad y durabilidad han logrado que se encuentre en la
mayoría de los productos de uso común. Pero, al mismo tiempo, son estas características las
que convierten al plástico en una amenaza para la conservación de los ecosistemas.

Avio et al.1 estima que, aproximadamente, 10 % de los plásticos que se produce anualmente


termina en los océanos. La forma en la cual los residuos plásticos de uso común afectan a la
biota marina ha sido ampliamente estudiada por décadas, y los principales impactos, como la
ingestión, el enredo y el transporte de especies invasivas, han sido establecidos2. Sin embargo,
el plástico se encuentra presente en distintas formas y logra pasar desapercibido, por lo que
continúa siendo estudiado.

Micro plásticos
Los micro plásticos se definen como partículas de plástico menores a los cinco milímetros de
diámetro. Las primeras observaciones de estos fragmentos fueron realizadas por Richard C.
Thompson et al. a inicios del 20003. No obstante, los estudios que investigan la presencia, las
fuentes y los impactos de los micro plásticos comenzaron a publicarse con mayor frecuencia en
la última década. Actualmente, la presencia de micro plásticos ha sido evidenciada en
ambientes acuáticos, terrestres e, incluso, en zonas remotas alrededor del mundo4–6.

Existen dos categorías de micro plásticos: los primarios son fabricados en tamaños diminutos,
como los pellets de producción y las microesferas que se encuentran en algunos exfoliantes y
productos de belleza; y los secundarios, que derivan de la fragmentación de plásticos más
grandes. Debido a su tamaño, los micro plásticos pueden ser ingeridos por la gran mayoría de
organismos marinos. Adicionalmente, podrían escalar a lo largo de la cadena trófica,
alcanzando finalmente especies de interés comercial y ser ingeridos por humanos7. Los
impactos que la ingestión de dichas partículas podría ocasionar en la salud aún requieren
investigación con mayor profundidad.

Las tendencias en los estudios de contaminantes antropogénicos, como los plásticos,


continúan buscando aquello que no se logra ver a simple vista, pero podría estar causando
impactos importantes en los ecosistemas. Nuevas definiciones y derivados del plástico siguen
siendo descritos cada año y subsiguientemente se comienzan a reportar en diferentes partes
del mundo, poniendo en evidencia la huella que ha dejado el humano en el planeta.

A pesar de que la mayoría de los plásticos que se encuentran en el mar, en especial los micro
plásticos, no se pueden extraer masivamente para solucionar el problema, como ciudadanos
podemos evitar que esto continúe empeorando. Para lograrlo, es necesario que nos
informemos sobre los productos que consumimos y su contenido. Además, debemos reducir al
mínimo el consumo de plásticos de un solo uso y asegurar su correcta disposición.

La lucha contra la contaminación por plásticos en el Perú

Cada vez son más numerosas las evidencias del gran problema ambiental que significa la
prolongada permanencia de los residuos plásticos en el medio ambiente, ya que este
material no se degrada, sino que se reduce en partículas microscópicas que afectan la vida de
especies marinas, ecosistemas y por supuesto al ser humano. ¿Pero cuál es realmente el
problema del plástico? Una gran respuesta para esta incógnita fue dada por yogui hindú
Sadhguru:
“¡El plástico es un material milagroso! Es uno de los más fantásticos materiales que ha creado
el ser humano. El problema no es el plástico, es la irresponsabilidad de los seres humanos. Así
que eso es lo que necesitamos solucionar (…) Así que el plástico es una solución para un
sinnúmero de problemas que tenemos. Pero desafortunadamente hemos convertido la
solución en nuestro problema.”

El uso responsable del plástico es una tarea multisectorial, que compete al gobierno, las
empresas y a cada uno de los ciudadanos. Es importante señalar que el reciclaje de plásticos es
una excelente opción para reaprovechar los residuos generados, sin embargo, evitar la
generación de residuos es una alternativa mucho más efectiva. El gobierno peruano también
es consciente de esto, por lo que desde el congreso podemos encontrar un total de siete
proyectos de ley relacionados a la regularización y reducción progresiva del uso del plástico,
además de una propuesta del Ministerio del Ambiente. Al final de este texto le mostramos una
imagen con los hitos más importantes en la lucha contra la contaminación por plásticos en el
Perú.

Nosotros desde Econsulta estamos comprometidos con la formación de una ciudadanía cada


más responsable y comprometida con el medio ambiente, por lo que los invitamos a hacer un
esfuerzo constante por usar el plástico de manera responsable. Además, reiteramos nuestro
apoyo y felicitamos a todas aquellas empresas e instituciones que están en camino de reducir
su consumo.

También podría gustarte