Watson
El punto de partida del conductismo es el hecho que los organismos (humanos y
animales), se adaptan a su entorno. Así, la psicología sería el estudio de la conducta
adaptativa. El método sería directamente comparable al trabajo con animales. Para él el
contenido mental <> por lo que su estudio carecía de interés.
Para Watson la herramienta de investigación del conductismo sería el método de Pavlov
aplicado a los humanos y así, la teoría de los reflejos condicionados proporcionaría la
base para la predicción y el control de la conducta en humanos y animales.
Watson creía que los humanos estamos dotados de pocos reflejos incondicionados, por
lo que la conducta de los adultos se explicaría como la adquisición de reflejos
condicionados durante años. Así, negaba la herencia, las bases biológicas en la
capacidad intelectual, el temperamento… era ambientalista radical <>(Watson, 1930).
En 1920 con el experimento que el autor hizo con un niño, <>, experimento éticamente
cuestionable, consideró haber demostrado que la rica vida emocional del ser humano
adulto era una serie de respuestas condicionadas incorporadas a lo largo de su
desarrollo. Para él el ser humano nacía con pocos instintos: miedo, ira y respuesta
sexual. Proclamaba que las demás emociones eran versiones condicionadas de estas
primeras emociones incondicionadas. En el experimento, utilizó como estímulo
incondicionado (EI) -para provocar miedo- un sonido fuerte producido por el golpe de
una barra de metal con un martillo. Emparejó el EI con un estímulo condicionado (EC),
una rata que le gustaba acariciar al niño. Después de varias veces de este
emparejamiento, el niño desarrolló miedo a la rata que antes tanto le gustaba. De esta
forma Watson ilustra el condicionamiento clásico de Pavlov en el hombre.
Skiner
Burrhus Frederick Skinner (1904-1990) fue el conductista más conocido e infuyente de
todos los tiempos. Su conductismo radical, que siguiendo a Watson, situaba la
responsabilidad de la conducta en el ambiente. Skinner creía que la verdad debe
buscarse en las observaciones mismas más que en la interpretación de lo que se observa.
Rechaza por lo tanto también, la causalidad mental interior.
Skinner inició un sistemático programa de investigación centrado en un nuevo tipo de
conducta: la conducta operante. Su ciencia la denominó el análisis experimental de la
conducta.
Skinner defendía que el ORGANISMO es el lugar de confluencia del las Variable
independiente (VI) y la Variable dependiente (VD), para producir una conducta. El
autor distinguió 2 tipos de conductas aprendidas: la conducta respondente (conducta
elicitada por un estímulo concreto) y la conducta operante (la conducta voluntaria). Si
bien la conducta operante no puede ser provocada, la probabilidad de que se incremente
depende de si su emisión va seguida de un refuerzo. De esta forma Skinner estableció
que toda conducta aprendida o no, es producto de la historia de reforzamientos del
individuo. Concebía la conducta humana no demasiado diferente de la conducta de las
ratas o las palomas que había estudiado en su laboratorio. Con sus experimentos con
palomas consiguió un control tan absoluto de sus conductas, que como Watson
anteriormente, quería conseguir controlar científicamente las vidas humanas por el bien
de la sociedad.
Si bien el conductismo radical de Skinner rechazaba todas las causas internas de la
conducta como Watson, en cambio Tolman no lo hacía.
Tras la Segunda Guerra Mundial, un tipo de causas internas, los procesos cognitivos,
recibían cada vez más atención. Pocos conductistas apoyaban la idea de Skinner en que
los organismos estaban “vacíos”. Así, los psicólogos entendían que las personas tienen
la capacidad para representarse el mundo internamente, y que las repuestas humanas
eran controladas por estos símbolos en lugar de estar directamente controladas por la
estimulación externa.
En la década de los ’50 los psicoterapeutas emplean el condicionamiento en la terapia
conductual, aunque la psicología cognitiva va ganando posición, por las limitaciones
evidentes del modelo conductista.