Instituto de Estudios Superiores "Tomás de Aquino"
INCORPORADO A LA SECRETARÍA DE EDUCACIÓN
DEL ESTADO DE CHIAPAS
CLAVE 07PSU0064Q
LICENCIATURA EN FILOSOFÍA
EL CONOCIMIENTO: DESDE LA CIENCIA,
LA FILOSOFÍA Y LA RELIGIÓN
Alumno: Ernesto del Carmen Mayo Sánchez.
Catedrático: Pbro. Lic. Hrothgar Cynric Algarín Sidaway.
Matrícula: 403420016.
Ciclo: 2021 – 2022/V Cuatrimestre.
Filosofía, Ciencia y Religión/ Trabajo cuatrimestral.
Tuxtla Gutiérrez, 03 de marzo de 2022.
INTRODUCCIÓN
En este trabajo, nos planteamos el problema sobre la relación que existe entre el
conocimiento que produce la ciencia, el que produce la filosofía y el de la religión, por
lo que la pregunta a resolver se formula de la siguiente manera: ¿Qué relación existe en
cuanto a las concepciones de conocimiento, desde la ciencia, la filosofía y la religión?
A lo que proponemos como hipótesis que: existen tres niveles de conocimiento,
que, de acuerdo a su profundidad, se ordenan, después del conocimiento ordinario, el
conocimiento científico, que busca las causas próximas de las cosas; después, el
conocimiento filosófico, que busca las causas últimas; finalmente, el nivel más alto de
conocimiento, sería la sabiduría revelada en la fe, por Dios a los hombres.
Nuestro objetivo general, es analizar las distintas perspectivas, es decir, la
científica, filosófica y religiosa, en torno al conocimiento, mediante un análisis de cada
manera de concebir al conocimiento, para ofrecer, en la conclusión, una visión de
conjunto del conocimiento.
Como objetivos específicos, buscamos, en el primer capítulo, exponer el tema en
torno al conocimiento desde la ciencia moderna, mediante un análisis para ofrecer una
valoración crítica de esta perspectiva, en el segundo capítulo, nuestro objetivo será el
mismo pero desde la filosofía, y, en el tercer capítulo desde la religión, buscando en los
tres, ofrecer una valoración crítica que nos ayude a obtener, en la conclusión, una visión
de conjunto de las tres perspectivas, en cuanto a la manera en la que se complementan y
en la que se distinguen o difieren.
EL CONOCIMIENTO
CAPÍTULO I
Perspectiva Científica
En este capítulo vamos a hablar acerca del conocimiento, pero desde la
perspectiva científica, es decir, la pregunta a responder aquí es ¿Cómo concibe el
conocimiento la ciencia? O bien, ¿Qué es el conocimiento para la ciencia o desde la
perspectiva científica?
1.1 Delimitación de la perspectiva científica
En este punto breve, únicamente, vamos a dedicarnos a delimitar a qué nos
referimos con perspectiva científica. Hay que tener en cuenta, que el término ciencia al
que nos referimos en este apartado, no es la ciencia a la que se referían los filósofos de la
antigua Grecia, sino, a la ciencia moderna, porque, cabe decir, que hoy en día, se da un
fuerte fenómeno de reduccionismo cientificista.
En otras palabras, se concibe la ciencia como puro conocimiento experiencial,
reduciendo, así, las distintas áreas que la ciencia, hasta poco antes que el Renacimiento,
tenía, al puro empirismo, positivismo y lo experimental. Es decir, la ciencia solo es el
estudio que obtiene conocimientos desde lo material, lo corpóreo.
Así, entonces, queda claro que la perspectiva desde la cual abordaremos el
conocimiento, en este apartado, es la perspectiva científica, pero, la ciencia, entendida en
la modernidad, como ciencia experimental, ciencia moderna, nueva ciencia, que deja
fuera todo conocimiento que sobre pasa su campo.
1.2 Definición del conocimiento desde la ciencia moderna
Primero, hay que decir que, en este pequeño punto, vamos a responder a la
pregunta, ¿Qué es el conocimiento para la ciencia moderna? Y es que un hecho
indudable, es que la ciencia, hoy en día, se entiende como un tipo de conocimiento
derivado de los hechos de la experiencia1.
La ciencia actual, está muy ligada al conocimiento, pero tan solo a una parte de
él, el conocimiento experimental, quitando el valor de validez al conocimiento
especulativo, filosófico o teológico, pues absolutiza lo experimentable como lo
realmente conocible, esto, sobre todo, desde la modernidad, con el surgimiento del
positivismo, la Nueva Ciencia, entre otros fenómenos.
Desde la ciencia, suele decirse que las características del conocimiento son tres,
es decir, «los hechos se dan directamente a observadores cuidadosos y desprejuiciados
por medio de los sentidos, los hechos son anteriores a la teoría e independientes de ella,
los hechos constituyen un fundamento firme y confiable para el conocimiento
científico»0.
Esto quiere decir, primero, que los hechos son observables, lo que sucede es,
entonces, experimentable, de ahí que algo que no se observa, no se experimenta, no
sucede, además, la teoría surge de la repetición de los hechos, por eso, son los hechos, en
cuanto observables, es decir, experimentables, son el fundamento del conocimiento.
En otras palabras, la ciencia, pone el fundamento del conocimiento que produce,
en la observación, por eso afirman que «el conocimiento científico tiene un carácter
especial, en parte porque se funda sobre una base segura, los hechos sólidos firmemente
establecidos por la observación»0.
1
Cfr. A. F. CHALMERS, ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?, 13.
0
A. F. CHALMERS, ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?, 15-16.
0
A. F. CHALMERS, ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?, 29.
CAP. I EL CONOCIMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA CIENTÍFICA
Más adelante, abordaremos que la observación, desde la ciencia moderna se
entiende como experimentación, entonces, observación y experimentación, son
equivalentes.
Por otro lado, «los rasgos esenciales del tipo de conocimiento que alcanzan las
ciencias de la naturaleza y de la sociedad son la racionalidad y la objetividad» 0, es decir,
para la ciencia moderna, el conocimiento es objetivo, y razonable, objetivo, porque se
basa en los hechos, en el objeto experimentable, palpable, positivo; y racional porque, a
partir del hecho observable, se formula la teoría en el pensamiento. Aunque, a saber, esta
teoría es exacta y, por lo tanto, no trasciende, por eso, es incompleta.
Otra característica, es que «el conocimiento científico es claro y preciso: sus
problemas son distintos, sus resultados son claros»0, de aquí, que a la ciencia moderna se
le conozca como ciencia exacta, o positiva, porque el conocimiento que produce, es
exacto, positivo, incluso, podría decirse que el conocimiento es sensible, pero el error de
la ciencia es absolutizar el conocimiento sensible como único conocimiento válido.
Por lo tanto, para la nueva ciencia, «el conocimiento, tal como se le concibe hoy,
es el proceso progresivo y gradual desarrollado por el hombre para aprehender su mundo
y realizarse como individuo, y especie»0, en otras palabras, se destruye la concepción del
conocimiento como adecuación y se concibe como un proceso para que el hombre
genere una relación entre su realidad y él, la diferencia entre esta relación y la
adecuación, es que en la adecuación el sujeto conoce y el objeto se da a conocer en
equilibrio, aquí, el sujeto conoce y se hace más sujeto, manipulando al objeto en muchas
variables, es decir, condiciones.
En tanto, el conocimiento que percibe la ciencia es un «conocimiento sistemático
y riguroso que busca explicar los fenómenos naturales y sociales a partir del uso de la
razón»0, por eso, la ciencia social, por ejemplo, no es especulativa, sino que consiste en
hacer estadísticas y estudios a la población, obteniendo conclusiones de ahí.
0
M. BUNGE, La ciencia. Su método y su filosofía, 10.
0
M. BUNGE, La ciencia. Su método y su filosofía, 13.
0
A. V. RAMÍREZ, «La teoría del conocimiento en investigación científica» in: UNIVERSIDAD
NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS, Anales de la Facultad de Medicina, 218.
0
M. CARBONELLI – J. CRUZ ESQUIVEL – G. IRRAZÁBAL, Introducción al conocimiento científico
y a la metodología de la investigación, 19.
5
EL CONOCIMIENTO DESDE LA CIENCIA, FILOSOFÍA Y RELIGIÓN
1.3 Proceso del conocimiento desde la ciencia
Hemos añadido este apartado, en el que se dará respuesta a la pregunta de ¿Cómo
se obtiene conocimiento desde las ciencias positivas o exactas? Y esto, es porque, como
afirma Cabonelli:
El conocimiento que proporciona la ciencia es metódico porque la producción de saberes acerca
de la realidad no se establece de cualquier manera o mediante criterios arbitrarios, sino que se
formula mediante una serie de pasos que el científico debe cumplir rigurosamente a la hora de
presentar una teoría, es decir, una determinada idea o planteo sobre algo que ocurrió u ocurre en
la realidad0.
El método científico experimental, es mediante el cual, la ciencia obtiene
conocimiento, este proceso, a grandes rasgos, tiene, por lo menos, cinco pasos, el
primero, es el planteamiento del problema, la construcción de un modelo teórico, que
sería la hipótesis, la deducción de consecuencias particulares, que incluye determinar las
condiciones de verificación, la prueba de la hipótesis, que no es otra cosa que la
experimentación, y la introducción de las conclusiones en la teoría, que sería, expresar
los resultados como teoría, incluye la verificación y si se comprueba absolutamente, se
hace ley0.
Sin embargo, este método, suele sintetizarse en cinco pasos esenciales:
observación, experimentación, formulación de hipótesis, comprobación y formulación
de teorías o leyes si ya se tiene evidencia del hecho.
Otro modo de llamarle a este método científico experimental, en una sola
palabra, es investigación científica, que se define como el «proceso propio del
conocimiento científico creado para resolver problemas probando una teoría en la
realidad sustantiva, dejando a salvo ir en sentido inverso, de la realidad a la teoría» 0, es
decir, es un proceso cuyo fin es resolver preguntas que el hombre se plantea, en torno a
su realidad física, pues dicha respuesta se da sobre lo evidente, que es lo experimentable,
por eso, de lo que no se tiene evidencia física, no se tiene validez de verdad.
0
M. CARBONELLI – J. CRUZ ESQUIVEL – G. IRRAZÁBAL, Introducción al conocimiento científico
y a la metodología de la investigación, 29.
0
M. BUNGE, La ciencia. Su método y su filosofía, 42.
0
A. V. RAMÍREZ, «La teoría del conocimiento en investigación científica» in: UNIVERSIDAD
NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS, Anales de la Facultad de Medicina, 220.
6
CAP. I EL CONOCIMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA CIENTÍFICA
Un paso importante es la observación, pero, no entendida como un análisis
profundo de la realidad, como en otras ciencias especulativas, como la filosofía, sino
que, este tipo de observación, para los científicos, es pasivo y privado.
Empero, hay que señalar que aquí hablamos de la observación, entendida desde
el ámbito experimental, pues «el sentido de la vista es el que se usa de un modo más
extenso en la práctica de la ciencia»0, por eso, afirman que ver es creer.
Pero, la observación requiere siempre de la experimentación, por eso, hay que
saber en qué sentido, la ciencia, entiende al experimento. «En su forma ideal, un
experimento se obtiene sólo cuando se observen los efectos de variaciones controladas
de una propiedad llamada “operativa” en otra propiedad llamada “experimental”,
mientras se mantienen constantes todas las otras propiedades que podrían influir sobre la
segunda»0.
Además, «la investigación científica no se limita a los hechos observados: los
científicos exprimen la realidad a fin de ir más allá de las apariencias; rechazan el grueso
de los hechos percibidos, por ser un montón de accidentes, seleccionan los que
consideran que son relevantes, controlan hechos y, en lo posible, los reproducen»0.
En este sentido, hablamos de experimentación, que es la reproducción, repetición
de hechos que a la ciencia le parece interesante, de ahí, que no reproducen los hechos en
todas las variantes o posibilidades, sino solo en aquellas que le interesan al científico,
por eso, se dirá en la conclusión general, que el conocimiento que produce y percibe la
ciencia moderna es limitado y parcial, incompleto.
1.4 Conclusión parcial
A modo de síntesis, hay que decir, que la ciencia a la que nos referimos en este
apartado, no es la ciencia de los griegos, sino la ciencia moderna, que es positiva, es
decir, experimental, exacta, de hecho, hay que decir, que toma mayor fuerza con la
llamada Nueva Ciencia, que es la Ciencia exacta que se ha llevado a cabo desde los
descubrimientos de Albert Einstein.
0
A. F. CHALMERS, ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?, 16.
0
A. MARRADI – N. ARCHENTI – J. I. PIOVANI, Metodología de las ciencias sociales, 18.
0
M. BUNGE, La ciencia. Su método y su filosofía, 11.
7
EL CONOCIMIENTO DESDE LA CIENCIA, FILOSOFÍA Y RELIGIÓN
«El conocimiento científico es verificable: debe aprobar el examen de la
experiencia»0, por eso, para la ciencia, el conocimiento es el proceso mediante el cual el
hombre aprehende su realidad, manipulándola para reproducirla en distintas variables,
de modo que, al aprehenderla, el hombre se va haciendo más hombre.
Pero este conocimiento es exacto, fundamentado en los hechos, racional, preciso,
claro y objetivo, pero, también, incompleto, parcial, pues se obtiene solo por una de las
fuentes de conocimiento, los sentidos, más concretamente, por el método científico
experimental, también llamado investigación científica, que se basa, por lo menos, en
dos pasos esenciales, la observación y la experimentación, es decir, los hechos y la
repetición de esos hechos.
Por otro lado, si quisiéramos dogmatizar la concepción del conocimiento que
tiene la ciencia moderna, traería una gran repercusión social, puesto que, se tendría que
eliminar todas las religiones, puesto que, en los distintos fenómenos religiosos, se tiene
la concepción de una divinidad, y, en la mayoría de los casos, esta divinidad es
sobrenatural, inmaterial, incluso espiritual.
Entonces, si solo el conocimiento experimentable, positivo es real, valido y
verdadero, esta concepción de divinidad es falsa, mentira y no es válida, por lo tanto, se
tiene que eliminar, y surgiría otra pregunta ¿Cómo ha surgido, entonces, el fenómeno
religioso a lo largo de la historia, sino existe, por lo menos, una divinidad real?
También la Metafísica tendría que ser eliminada, y fue, precisamente, uno de las
críticas que el hizo el Círculo de Viena, del cual surgió el estatuto epistemológico de que
la Metafísica debe partir de la realidad, pero ese es otro tema. En cuanto a la crítica,
decía el Círculo de Viena, que la Metafísica produce conocimiento inválido, pues, el
alma no se puede experimentar, pero eso no quiere decir que no tengamos alma. Un
poema, por ejemplo, no se puede experimentar, y, sin embargo, es real.
Por eso, es que se concluye que este conocimiento que concibe la ciencia, por ser
exacto, preciso, concreto, es parcial, porque es particular, no tiene validez de ser un
conocimiento universal, pues no se experimenta en todas las variables posibles.
0
M. BUNGE, La ciencia. Su método y su filosofía, 15.
8
CAPÍTULO II
Perspectiva Filosófica
En este capítulo, abordaremos, también, el tema en torno al conocimiento, es
decir, su significado, su proceso, sus características, como en el capítulo anterior, sin
embargo, cambiará nuestra perspectiva y, con ello, nuestro objeto formal, es decir,
nuestro método. Si bien, en el capítulo anterior, nos quedamos en las cosas próximas,
ahora lo abordaremos desde la filosofía y, por tanto, un paso más allá que la ciencia. La
pregunta a responder, entonces, durante todo este capítulo será, ¿Qué es el
conocimiento, desde la Filosofía?
2.1. Delimitación de la perspectiva filosófica
Sin embargo, antes de abordar el conocimiento, hay que delimitar nuestra
perspectiva, pues, si bien, nuestro objeto formal será la sola luz de la razón natural, hay
que delimitar, qué entendemos por filosofía y, además, desde qué corriente filosófica lo
estamos abordando y la causa por la cual tomamos la postura desde esta línea.
Pues bien, hay que decir, que la filosofía es una ciencia – entendida en sentido
estricto y no en el sentido reduccionista cientificista – que estudia todas las cosas,
materiales, inmateriales, y lo que está más allá, pero las estudia en sus causas últimas,
utilizando la sola luz de la razón natural, es decir, sin revelación, sin experimentación,
pero, esto no significa que esté separada de la ciencia exacta, sino que la trasciende.
Ahora bien, en la filosofía, a lo largo de la historia, han surgido distintas
corrientes epistemológicas, es decir, precisamente, en torno al conocimiento, por un
lado, el idealismo, que afirma que solo se pueden conocer las ideas.
El escepticismo, que afirma que nada podemos conocer, además, el dogmatismo,
que afirma que el conocimiento es posible, pero no se preocupa en demostrarlo, solo
basta creer que es posible, saber que es posible, aun sin ser argumentado y esto, por
tanto, se convierte en una falacia.
Pero, además, el racionalismo, que afirma que la razón es la única causa y fuente
del conocimiento, el empirismo, que afirma que solo podemos conocer a través de los
sentidos, y el realismo, que se divide en tres: el realismo nominalista, que afirma que se
conoce por los nombres, es decir, los universales solo se encuentran en los nombres de
las cosas; el realismo exagerado, que dice que las palabras o que los universales son
entes concretos.
Finalmente, el realismo moderado, que será nuestra postura, no la explicamos
aquí, porque esta doctrina epistemológica se irá explicando detalladamente durante el
desarrollo de este capítulo.
2.2. Definición del conocimiento desde la perspectiva filosófica
El conocimiento, es una relación que se da entre un sujeto – el que conoce – y un
objeto – que es la cosa conocida –. Hay que decir, sin embargo, que la filosofía perenne,
es decir, la línea aristotélico-tomista, que es la del realismo moderado, tiene el concepto
tradicional del conocimiento como una «operación mediante la cual un sujeto obtiene
representaciones internas de un objeto»0.
Para comprender esto, hay que decir que el sujeto, es la persona que conoce,
mientras que el objeto es la persona u objeto que es conocido, así, la operación es el acto
mismo de conocer, y las representaciones internas, son la esencia que se capta mediante
la adecuación de la mente con la realidad, es el resultado, el conocimiento del objeto.
0
R. GUTIÉRREZ SÁENZ, Introducción a la lógica, 58.
CAP. II EL CONOCIMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA FILOSÓFICA
Una de las características esenciales del conocimiento, es la verdad, que Tomás
define como «adaequatio intellectus et rei»0, es decir, la adecuación de la mente con la
realidad, por lo tanto, el conocimiento no lo determina el objeto por sí solo, ni el
intelecto, sino la relación de adecuación que existe entre ambos.
2.3. Proceso del conocimiento en la filosofía
Primeramente, hay que decir, que, para poder conocer, el hombre, desde la
infancia, percibe la realidad, la observa y, al hacerlo, va generando conocimiento,
aunque, claro, en menor grado que cuando se adquiere la consciencia del acto de
conocer.
Este conocimiento, se va formando y fundamentando en ciertos principios, que
son llamados primeros principios, es decir, un primer principio es una «proposición que
es verdadera, absolutamente evidente, universal y necesaria. Por tanto, no necesita
demostración, sino que, por el contrario, está supuesta en cualquier demostración»0.
Estos primeros principios son el de no-contradicción, que expresa que «es
imposible afirmar y negar un mismo predicado a un mismo sujeto, al mismo tiempo y
bajo el mismo aspecto»0, de aquí se desprende el principio de identidad, el de tercer
excluido y el de razón suficiente.
2.3.1. Conocimiento sensible
El primer nivel, en tanto, del conocimiento, es el conocimiento sensible, respecto
a la cual afirma Aristóteles que es necesaria una facultad, es decir, «la forma de un
órgano material, no una forma capaz de existir sin dicho órgano»0.
Este nivel del conocimiento es el que se obtiene por medio de los sentidos, tanto
externos, que ya conocemos, como los sentidos internos, «que son aquellos que
0
T. DE AQUINO, Cuestiones disputadas de la Verdad, q. 1, a. 1, (5) 166-174.
0
R. GUTIÉRREZ SÁENZ, Introducción a la lógica, 174.
0
R. GUTIÉRREZ SÁENZ, Introducción a la lógica, 175.
0
R. CORAZÓN GONZÁLEZ, Filosofía del conocimiento, 64.
11
EL CONOCIMIENTO DESDE LA CIENCIA, FILOSOFÍA Y RELIGIÓN
conservan las especies recibidas por los sentidos externos. Clásicamente se distinguen
cuatro: el sensorio común, la imaginación o fantasía, la estimativa y la memoria»0.
Es conocimiento sensible, en cuanto que se capta por medio de la sensación, que
es «el acto por el que un sentido conoce su objeto» 0, en tanto, el sensible es aquello que
es captado por los sentidos, es decir, los objetos inteligibles.
Una característica importante de este nivel de conocimiento, es que «los sentidos
sólo conocen lo singular y lo concreto»0, es decir, el conocimiento sensible ciertamente
genera conocimiento, pero de las cosas particulares, y es, precisamente, en este nivel,
donde se ubica el conocimiento que produce la ciencia experimental, de la que hablamos
en el capítulo anterior, al menos se menciona aquí, porque es lo que la filosofía afirma
de este nivel de conocimiento.
Hay que decir, entonces, que el conocimiento que se genera de los sentidos, es un
conocimiento válido, de hecho, para conocer la realidad, necesitamos partir de la
experiencia sensible, porque la realidad existe independientemente de que la
conozcamos o no, sin embargo, este conocimiento es incompleto, puesto que conoce lo
particular, necesitamos de la inteligencia para captar, de todo lo particular, lo universal,
por eso, el siguiente nivel es el conocimiento intelectual, que abordaremos en seguida.
2.3.2. Conocimiento intelectual
Ahora bien, es necesario afirmar que «la verdad de nuestro conocimiento
implica, por lo tanto, la posibilidad del conocimiento intelectual del singular, es decir, la
continuación del conocimiento intelectual en el sensitivo: la mente llega a lo singular en
cuanto que su conocimiento se continúa en los sentidos, que versan sobre lo particular» 0,
por lo tanto, el conocimiento sensible es base del conocimiento intelectual.
En otras palabras, «para poder contemplar la esencia de las cosas – ese “ver”
penetrante, al que los griegos llamaron theorein – la inteligencia necesita antes contar
0
R. CORAZÓN GONZÁLEZ, Filosofía del conocimiento, 64.
0
R. VERNAUX, Epistemología general o Crítica del conocimiento, 173.
0
R. CORAZÓN GONZÁLEZ, Filosofía del conocimiento, 63.
0
A. LLANO, Gnoseología, 134.
12
CAP. II EL CONOCIMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA FILOSÓFICA
con una experiencia adecuadamente preparada»0, dicha experiencia, se da por los
sentidos, y, entonces, la inteligencia ha de trascender este conocimiento, completarlo.
Además, «es necesario puntualizar que, en el hombre, el conocimiento se da en
manera totalizante y unitaria; es decir, que el aspecto sensible y el aspecto intelectual
conforman un todo cognitivo y “forma en su conjunto una estructura dinámica”»0.
Sabiendo, entonces, que ambos niveles del conocimiento se complementan,
abordemos el tema en torno al conocimiento intelectual, que es la facultad a través de la
cual «el hombre obtiene, de los datos que le proporciona la experiencia, los conceptos y
los juicios universales, y después elabora los razonamientos»0.
Si el hombre solo tuviera la capacidad de adquirir conocimiento sensitivo, sería
un animal irracional, porque, de hecho, esta es la diferencia entre el hombre y los demás
animales, su facultad intelectiva que le viene por tener un alma racional.
En este sentido, no acumularía conocimientos, sino experiencias, en cambio, el
conocimiento intelectual, es un grado todavía superior al sensitivo, pues ayuda a guardar
estas experiencias sensibles, como conocimientos, manteniéndolos en el intelecto,
captando de las cosas particulares, las esencias universales de las cosas.
Finalmente, este proceso del conocimiento intelectual, se da en tres niveles o
pasos: la abstracción, que es comenzar a captar las esencias de las cosas; el juicio, que es
afirmar o negar algo de una cosa; y el raciocinio, que es la capacidad de unir juicios para
obtener conocimientos nuevos.
2.4. Conclusión parcial
En conclusión, en este capítulo hemos abordado el tema en torno al
conocimiento, desde la filosofía, pero, de tantas que existen hoy en día, hemos tomado la
filosofía perenne, es decir, la línea realista moderada, que es la que sigue nuestro
Instituto, el IESTA, la línea Aristotélico-Tomista-Zubiriano.
Hemos dicho, entonces, que el conocimiento es el proceso mediante el cual un
objeto adquiere representaciones mentales de un objeto, y que, precisamente, son estos
0
A. LLANO, Gnoseología, 132.
0
R. LUCAS LUCAS, El hombre, espíritu encarnado, 83.
0
R. LUCAS LUCAS, El hombre, espíritu encarnado, 121.
13
EL CONOCIMIENTO DESDE LA CIENCIA, FILOSOFÍA Y RELIGIÓN
cuatro elementos, los que constituyen el conocimiento, el objeto, el sujeto, la operación
y las representaciones mentales.
Así, hemos de sintetizar este proceso del conocimiento, abordado desde la
filosofía, que el hombre, a partir de los primeros principios, consigue pasar de su
conocimiento sensitivo, a tener un conocimiento racional, pero, siempre unidos, nunca
se da un conocimiento separado del otro, de no ser así, sería dudosa su validez.
Además, inicia conociendo las cosas de manera empírica, los sentidos captan las
cosas particulares, y el intelecto, capta, de la información que le proporcionan los
sentidos, las esencias universales de las cosas y la esencia particular.
Se da a través de la abstracción, del juicio y del raciocinio, en este sentido, el
conocimiento sensible es base para el conocimiento intelectual, y éste trasciende y
completa al conocimiento sensible.
Por lo tanto, sentidos y razón, son dos facultades que trabajan unidas, para poder
conocer la realidad que nos rodea, son, en tanto, inseparables, por eso, quien termina en
el racionalismo, negando los sentidos, no encuentra fundamento para captar la realidad,
sino termina cayendo en idealismo.
Quien, de lo contrario, niegue la razón y sea empirista, termina negando aquella
facultad – a saber, la razón – que utiliza para argumentar las razones por las cuales solo
conocemos por los sentidos y eso es contradictorio y, por lo tanto, falso.
Finalmente, hablamos también acerca de la verdad, que es precisamente, la
adecuación de la mente con la realidad, y en este sentido, deja en claro, que sentidos e
intelecto, tienen la misma importancia y son inseparables.
14
CAPÍTULO III
Perspectiva Religiosa
En este capítulo, abordaremos el tema en torno al conocimiento, como se ha
realizado en los capítulos anteriores, pero, en esta ocasión, se ha de hacer toda una
reflexión, desde la perspectiva religiosa.
Sin embargo, para poder iniciar este estudio, se ha de comenzar por explicar a
qué tipo de fe o doctrina nos referimos cuando hablamos de perspectiva religiosa,
porque, por lo menos, existen cuatro grandes religiones en el mundo, de las cuales se
puede abordar este tema.
Por lo tanto, la pregunta a resolver en este apartado, ha de ser ¿Qué es el
conocimiento para la religión? O bien, planteada con mayor claridad, ¿De qué manera se
concibe el conocimiento desde la perspectiva religiosa?
Para poder responder esta pregunta, después de haber delimitado y especificado a
qué religión nos referimos, se ha de hablar del conocimiento como tal, concebido desde
dicha perspectiva, así como sus principales características.
Además, hemos de hablar acerca de cuál es el proceso para adquirir
conocimiento desde la enseñanza de la fe, y esto, nos llevará a identificar, que hablamos
de un tercer nivel de conocimiento más elevado que los anteriores.
3.1. Delimitación de la perspectiva religiosa
En este apartado, vamos a considerar el tema en torno al conocimiento, pero
desde la perspectiva religiosa, y para ello, es necesario concretizar que nos estamos
refiriendo a la fe cristiana, específicamente, a la religión cristiana oficial, es decir, dentro
de los límites de la doctrina católica, la enseñanza de la Iglesia de Roma.
Ahora bien, hay que afirmar que, aunque parezca que el conocimiento sea algún
tesoro de este mundo, y que nada tiene que ver con el tema de Dios, tanto Dios como el
conocimiento están estrechamente unidos, pues si el hombre busca conocer y Dios le ha
dado esta facultad, Dios es la sabiduría misma, además, Dios ha dotado al hombre de
esta facultad «pues Él quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento
de la verdad»0.
La doctrina católica a la que nos referimos, entonces, no es opuesta a la
perspectiva filosófica que hemos abordado en el capítulo anterior, pues la fe lleva a su
plenitud el conocimiento científico, y el conocimiento racional sustenta a este
conocimiento revelado. Incluso, podría afirmarse que el catolicismo es una doctrina
compatible con la línea filosófica del realismo moderado, pues «todo pensador cristiano
es realista porque el realismo es una exigencia del objeto de su conocimiento»0.
En otras palabras, un cristiano tiene que ser realista, de otro modo, al perder de
vista su realidad, se hará fideísta, es decir, hará de su fe, una fe irracional, y, por lo tanto,
no una fe que venga de Dios, sino a su manera, y, en este sentido, se formará una fe
caprichosa, de acuerdo a sus intereses.
Para erradicar la corriente que afirma que solo la fe basta y la filosofía hace
perder la fe, hay que decir que «la Iglesia, convencida de la competencia que le incumbe
por ser depositaria de la Revelación de Jesucristo, quiere reafirmar la necesidad de
reflexionar sobre la verdad […] a fin de que quien sienta el amor por ella pueda
emprender el camino adecuado para alcanzarla y encontrar en la misma, gozo
espiritual»0.
0
1 Tm 2, 5
0
M. OCAMPO PONCE, «El conocimiento humano en el cristianismo frente al helenismo y al
modernismo» in: infocatólica, infocató[Link]
0
JUAN PABLO II, Carta encíclica Fides et Ratio, 6.
CAP. III EL CONOCIMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA RELIGIOSA
De hecho, hasta la ciencia y sus avances, aunque nieguen la existencia de Dios,
sin percibirlo, respaldan las verdades reveladas, pues «la ciencia aparece como un
camino por medio del cual nos acercamos al misterio de Dios, ya que cuanto más
sabemos acerca de la realidad física, acerca de la historia y estructura del universo […]
tanto más podemos apreciar la inmensidad del misterio de Dios»0.
3.2. Definición del conocimiento desde la religión
Primero, hay que decir, que el conocimiento, en Dios, se conoce como sabiduría,
y el conocimiento que por Él hemos obtenido en la historia de salvación, se llama
revelación. En este apartado, además, analizaremos la definición de conocimiento,
entendido como sabiduría, porque es el nivel mayor de conocimiento.
Por lo tanto, todo conocimiento que el hombre genere en esta vida, ha de servir
para conocer a Dios, y así, amarlo, sin embargo, más adelante estudiaremos si se puede
conocer a Dios completamente. En otras palabras, afirma Ocampo Ponce que:
La diferencia estriba en que la ciencia cristiana se apoya en el reino de Dios para elevarse a Él. El
mundo a imagen del creador. Del ser de las cosas el cristiano deduce el Ser de Dios. Lo que Dios
nos revela, lo confirma la creación. En esto se diferencia también el cristianismo del luteranismo,
que ve la creación como algo totalmente corrompido por el pecado y por lo mismo no ve por qué
buscar a Dios en la creación. Por eso el pensamiento protestante no es el realismo filosófico sino
el idealismo, porque al protestante le basta experimentar a Dios en su alma. A diferencia del
protestante, el católico, aunque reconoce que la naturaleza está caída, lucha contra el pecado con
la conciencia clara de que requiere la gracia. Además, ve el mundo no como algo totalmente
corrompido sino como algo hecho para que el hombre lo ayude a llegar a Dios0.
En la Edad Media, la filosofía estuvo estrechamente unida a la teología, de
hecho, los escritos teológicos, eran filosóficos, así tenemos al gran Tomás y Agustín,
ambos coinciden, como se expuso en la perspectiva filosófica, que la verdad juega un
papel importante en el conocimiento. «Para Agustín la verdad es la medida de todas las
cosas y su noción de verdad se constituye en el eje fundamental de la relación alma-
J. PAPANICOLAU, «Religión y ciencia en el pensamiento de Juan Pablo II» in: Teología, 87.
0
0
M. OCAMPO PONCE, «El conocimiento humano en el cristianismo frente al helenismo y al
modernismo».
17
EL CONOCIMIENTO DESDE LA CIENCIA, FILOSOFÍA Y RELIGIÓN
Dios. El mismo, busca la verdad en su interior y luego afirmará con certeza: Dios es la
verdad»0
Para el creyente, el conocimiento de Dios, es el máximo nivel del conocimiento
que pueda alcanzarse, es sabiduría que vale mucho, de ahí en fuera, todas las demás
cosas son «como peso muerto en comparación con eso tan extraordinario que es conocer
a Cristo Jesús, mi Señor»0, que se logrará en plenitud hasta el final de los tiempos.
El conocimiento, entonces, para el cristiano, es la sabiduría revelada por Dios,
que hace que el hombre «pueda distinguir entre el bien y el mal» 0. «Porque Dios crea
con sabiduría, la creación está ordenada […] Nuestra inteligencia, participando en la luz
del Entendimiento divino, puede entender lo que Dios nos dice por su creación»0.
3.3. Proceso del conocimiento en la religión
«La fe y la razón (Fides et ratio) son como las dos alas con las cuales el espíritu
humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Dios ha puesto en el corazón del
hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle a Él para que,
conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo»0, así
comienza Juan Pablo II su encíclica Fides et Ratio.
Así pues, hay que decir que Dios mismo le ha dado al hombre la facultad
racional para que pueda conocer el mundo, y si quiere que conozca al mundo, con
mucha mayor razón, quiere ser conocido, además, «la misma Santa Madre Iglesia
sostiene y enseña que Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con
certeza a partir de las cosas creadas con la luz natural de la razón humana»0.
Sin embargo, para la doctrina católica, el creyente puede conocer de dos modos,
el primero es a la sola luz de la razón natural, mientras que el segundo es a través de la
luz sobrenatural de la revelación, es decir, por la gracia santificante de Dios, pero, para
ello, el hombre ha de aceptar, como pago, la luz de la fe, y aquí es donde, el
0
G. GÓMEZ SANTIBÁÑEZ, San Agustín: fe y razón, 7.
0
Flp 3, 8.
0
1 R 3, 9.
0
CCE #299.
0
JUAN PABLO II, Carta encíclica Fides et Ratio, 1.
0
CONCILIO VATICANO I, Constitución dogmática Dei Filius; Cap. 2, 11.
18
CAP. III EL CONOCIMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA RELIGIOSA
conocimiento como revelación – que es la concepción religiosa – no se opone al
conocimiento científico o filosófico, sino que lo trasciende.
Incluso, nuestra fe proclama y enseña que las «numerosas investigaciones
científicas que han enriquecido magníficamente nuestros conocimientos sobre la edad y
dimensiones del cosmos, el devenir de las formas vivientes, la aparición del hombre […]
nos invitan a admirar más la grandeza del Creador, a darle gracias por todas sus obras y
por la inteligencia y la sabiduría que da a los sabios e investigadores»0.
En otras palabras, la primera «vía del conocimiento que, en algún sentido, tiene
su comienzo en el hombre y en su mente, permite a la criatura subir al Creador.
Podemos llamarla la vía del "saber". Hay una segunda vía, la vía de la "fe". que tiene su
comienzo exclusivamente en Dios. Estas dos vías son diversas entre sí, pero se
encuentran en el hombre mismo y, en cierto sentido, se completan y se ayudan
recíprocamente»0.
Por lo tanto, se ha de decir que Dios le ha dado al hombre facultades que «le
hacen capaz de conocer la existencia de un Dios personal. Pero para que el hombre
pueda entrar en la intimidad de Él ha querido revelarse al hombre y darle la gracia de
poder acoger en la fe esa revelación. Sin embargo, las pruebas de la existencia de Dios
pueden disponer a la fe y ayudar a ver que la fe no se opone a la razón humana»0.
«No sólo se afirma de hecho por la revelación la posibilidad de un conocimiento
natural de Dios, sino que él es, de derecho, la condición necesaria sin la que no podría
sobrevenir el acontecimiento de una revelación»0, es decir, tanto el conocimiento natural
de Dios, como el sobrenatural se complementan, por lo que no se contradicen.
En otras palabras, el conocimiento natural, es a la sola luz de la razón natural, en
cambio, el sobrenatural nace de la fe, pero también es un conocimiento racional, solo
que es llevado a un nivel más profundo por la revelación, esto porque nuestra fe católica
es una fe racional.
0
CCE #283.
0
JUAN PABLO II, Audiencia general del 27 de marzo de 1985, 2.
0
CCE #35.
0
F. M. GENUYT, El misterio de Dios, 30.
19
EL CONOCIMIENTO DESDE LA CIENCIA, FILOSOFÍA Y RELIGIÓN
«La gente sencilla aprenderá a juzgar bien, los jóvenes se instruirán, su espíritu
se abrirá»0, así, entonces, el requisito para comenzar a conocer es ser sencillo, y Dios
otorgará su gracia y sabiduría para conocerle.
Porque la fe es un acto libre, por lo que implica un sujeto con libertad y si tiene
libertad, tiene las tres facultades espirituales, porque lo que tiene el entendimiento que es
una facultad espiritual, por tener un alma racional, de ahí que el conocimiento que se
acepta por la fe, es también racional, porque el conocimiento natural da sustento al
sobrenatural, y éste ilumina al natural, de hecho, el conocimiento sobre Dios, puede
hacerse desde la razón y ese es el estudio que realiza la Teología Natural, mientras que
el que se hace desde la revelación, es el que se hace con la Teología sobrenatural.
«Si la revelación sobrepasa en profundidad a la filosofía, no la destruye ni
absorbe. Cierto que las dos desarrollan un conocimiento de Dios; pero no se confunden
ni por su objeto ni por su procedimiento» 0, el primero se ha explicado en la perspectiva
filosófica, mientras que el segundo se está explicando en este apartado.
Esta fe, que ha sido revelada por Jesucristo, «como verdad suprema, a la vez que
respeta la autonomía de la criatura y su libertad, la obliga a abrirse a la trascendencia» 0,
y aquí es necesario abordar el tema de la plenitud del conocimiento desde la religión.
Incluso, la verdad, para el conocimiento cristiano, no es una situación, ni un
verbo, ni siquiera un simple sustantivo, sino que es un sujeto, es Dios, pues Él mismo ha
dicho en su Hijo Jesús «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino
por mí. Si me conocen a mí, también conocerán al Padre»0.
No se conocerá nunca a Dios por completo en esta vida, sino en la parusía, y es
que, en la perspectiva filosófica, hablamos de que el hombre, para conocer, necesita de
su cuerpo unido a su alma, pues los sentidos captan la realidad y el alma razona y capta
las esencias.
Ahora bien, en la muerte, el alma se despide de su cuerpo, y quedan como
sustancias incompletas, por lo que no se puede conocer, sino a través de los ojos de
0
Prov 1, 4.
0
F. M. GENUYT, El misterio de Dios, 36.
0
JUAN PABLO II, Carta encíclica Fides et Ratio, 15.
0
Jn 14, 6-7.
20
CAP. III EL CONOCIMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA RELIGIOSA
Jesús. Sin embargo, el día de la resurrección final, el alma volverá a unirse a su cuerpo
glorificado, y, aunque no esté sujeto al tiempo y al espacio, podrá conocer a Dios
plenamente.
3.4. Conclusión parcial
Por lo tanto, hay que decir que, desde la perspectiva religiosa de la fe católica, el
conocimiento se da por revelación, por lo que es posible que se pueda conocer a Dios,
incluso desde dos maneras, primero, por las fuerzas naturales de la razón, y, por designio
de Dios, cuando Él se da a conocer, esto es, la revelación.
Por eso, para el creyente, conocer va más allá, es el nivel supremo de
conocimiento, el que se da por fe, por lo tanto, no se llama conocimiento, ni ciencia, sino
sabiduría.
Por otro lado, la fe no implica irracionalidad, sino que exige ser un ente racional,
pues es un acto libre y la libertad viene por tener un alma racional; además, es preciso
decir que, en esta vida, no se puede obtener un conocimiento pleno de Dios, sino hasta la
vida la eterna, se conocerá a la Verdad Inmutable y Eterna.
Que Dios, queridos hermanos, nos permita, un día, alcanzar la vida eterna, la
felicidad plena, que no es sino la contemplación de Aquél que es el Amor, que es la
Verdad, que nos ha creado con las facultades necesarias para conocerle y conocerle en la
verdad.
21
CONCLUSIÓN
En conclusión, hay que decir que, de este tema hay mucho que decir, de hecho,
una experiencia que obtuve, fue que, al elegir el tema del conocimiento, no imaginaba
que era el tema central de la ciencia, porque ciencia, en cierto modo, es un concepto
similar a conocimiento, lo mismo que en filosofía, es medular el tema del conocimiento,
porque reflexiona en torno a las cosas, desde el conocimiento.
Para la ciencia moderna, la verdad, es el conocimiento, para los griegos toda la
filosofía antigua, no es «más que otro nombre para designar el bien y la belleza» 0. Ahora
bien, procederemos a identificar las diferencias entre las tres perspectivas, después,
abordaremos sus similitudes, de manera que se encuentren conciliadas, mediante puntos
convenientes entre estas perspectivas.
Primeramente, hay que afirmar que «la principal diferencia entre conocimiento
científico y filosófico es el carácter verificable de la ciencia, para lo que ella misma
configura numerosas ramas especializadas»0.
Más aun, aunque las tres perspectivas buscan conocer la realidad, como su objeto
material, difieren en su objeto formal, pues mientras la ciencia la estudia desde la
experimentación y observación, en sus causas próximas, la filosofía estudia la realidad
desde la especulación y la argumentación, en sus causas últimas, y la religión la estudia
desde la fe y la revelación, en su Fin último y Causa primera que es Dios.
El error de la ciencia es pensar que su conocimiento es absoluto, pues el
conocimiento lo obtuvieron solo en ciertas condiciones experimentables, y no en todas
0
S. N. CAPONI, «La ciencia y la condición humana» in: Açâo Sâo Paulo, 103.
0
A. V. RAMÍREZ, «La teoría del conocimiento en investigación científica» in: UNIVERSIDAD
NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS, Anales de la Facultad de Medicina, 219.
las condiciones posibles, cosa que, de hecho, sería imposible, por lo que su
conocimiento es más próximo, superficial.
De hecho, la ciencia estudia ámbitos concretos de la realidad, por ejemplo, un
físico es experto en las leyes físicas, pero desconoce la profundidad del cuerpo humano,
de la cual es experto un anatómico. Sin embargo, ambos desconocen los misterios de la
naturaleza, a diferencia de la manera en la que la conoce un biólogo.
Por otro lado, la filosofía estudia ámbitos más generales de la realidad, la
antropología o la filosofía de la naturaleza, por ejemplo, toman conclusiones de la
anatomía, de la biología y de la física, para tener una visión de conjunto de ambas,
racionalmente, y desarrollar sus reflexiones filosóficas, es decir, sus ciencias
especulativas. Incluso, la metafísica, trasciende la física, en cuanto que estudia cosas
espirituales e inmateriales, como el alma.
En cambio, la religión estudia ámbitos más trascendentes de la realidad, como es
la doctrina y la fe, la existencia de Dios y la relación que el hombre ha de mantener con
Él, su Creador, por ser este estudio más elevado, es, muchas veces, incomprensible, pero
el creyente sabe, como decía Tomás, que se cree para entender y se entiende para creer,
de modo que las cosas incomprensibles a la razón humana se saben ciertas por la fe, aun
cuando sean incomprensibles.
Ahora bien, en sus resultados, se ha de decir que la ciencia produce conclusiones
experienciales, leyes, como conocimiento resultante, mientras que la filosofía genera
ciencia, inteligencia, y así, la religión no produce, sino que recibe de Dios, revelación,
sabiduría.
De este modo, hay quien pueda decir que las tres perspectivas, por ser distintas
están separadas y, por tanto, no se complementan, y eso sería mediocridad, porque se
reduciría cada ámbito, cada estudio y se cerraría a exageraciones y extremos que no son
sanos para el conocimiento, así, quien niegue que la ciencia es la base para hacer
filosofía y que su conocimiento es absoluto, reduce la ciencia a puro cientificismo.
Quien afirma que la filosofía es la única ciencia que produce conocimiento
válido, es decir, que la razón es la única fuente de conocimiento, reduce la visión
integral de la filosofía y cae en racionalismo. Finalmente, quien afirma que ni la ciencia
CAP. III EL CONOCIMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA RELIGIOSA
ni la filosofía producen conocimiento válido, y que solo la fe basta, cae en fideísmo y
niega que Dios sea un ser Inteligente y que nos ha dotado de las facultades racionales
para conocer mediante la ciencia y la filosofía.
Así, entonces, se puede tener una visión integral y de conjunto de estas tres
perspectivas, esta visión de conjunto, ha de expresarse afirmando, como se planteó al
principio, que existen tres niveles de conocimiento, que, de acuerdo a su profundidad, se
ordenan, después del conocimiento ordinario, el conocimiento científico, que busca las
causas próximas de las cosas; después, el conocimiento filosófico, que busca las causas
últimas; finalmente, el nivel más alto de conocimiento, sería la sabiduría revelada en la
fe, por Dios a los hombres.
Sin embargo, cronológicamente en la historia, se dio, desde el principio de los
tiempos, la revelación, por tanto, surgió el conocimiento religioso, después, el filosófico,
en la antigua Grecia, y así, en la época moderna, el de la ciencia nueva.
Hoy en día, sin embargo, suele decirse que solo el conocimiento científico es
válido, y se tiene un fuerte rechazo al conocimiento filosófico y, con mucha mayor
fuerza, al religioso, pues la sociedad actual, ha prescindido de Dios y ha colocado al
hombre mismo como único criterio de conocimiento válido, cayendo, así, en
subjetivismo.
Sin embargo, a esto hay que decir, que es evidente que existen verdades
absolutas, por ejemplo, que un bote es un bote y no otra cosa, es una verdad absoluta,
más aún la existencia del hombre mismo es una verdad todavía más evidente. Así pues,
estas verdades absolutas, han de fundarse en una verdad absoluta, de hecho, todo
conocimiento se funda en el primer principio, que es el principio de no-contradicción, y
en la ética, la sindéresis es el principio que fundamenta todo.
Ahora bien, se ha de cuestionar, quién le ha dado al hombre estas verdades
absolutas, que son eternas e inmutables, por lo que no puede ser, sino una inteligencia
infinita, es decir, necesaria, eterna e inmutable, por lo tanto, esta Inteligencia Suprema,
es compatible con lo que el creyente llama Dios.
25
EL CONOCIMIENTO DESDE LA CIENCIA, FILOSOFÍA Y RELIGIÓN
Por lo tanto, es necesario tener una visión de conjunto de estas tres perspectivas,
en cualquier tema o ámbito de la realidad, de tal manera que nos ayude a dar respuestas
a todas las problemáticas actuales.
Por eso, quise abordar el tema en torno al conocimiento, porque cualquier tema
que quiera abordarse, es necesario que se conozca y por eso, es necesario, conocer,
primero, la manera correcta de conocer, de generar conocimiento, para que, aquel tema
que se aborde, sea dentro de los límites de un conocimiento válido, es decir,
verdaderamente real, existente.
Más aún, aun cuando se profundice demasiado, desde la ciencia o desde la
filosofía, incluso, desde ambas en conjunto, la revelación nos ayudará a iluminar aquello
que no comprendemos, y éstas, le darán sustento a aquello que por fe creemos.
26
BIBLIOGRAFÍA
DE AQUINO, T., Cuestiones disputadas de la Verdad, Pamplona 1991.
BUNGE, M., La ciencia. Su método y su filosofía, Madrid 20138.
CAPONI, S. N., «La ciencia y la condición humana» in: Açâo Sâo Paulo, 19
(1996), 103-114.
CARBONELLI, M. – CRUZ ESQUIVEL, J. – IRRAZÁBAL, G., Introducción al
conocimiento científico y a la metodología de la investigación, Buenos Aires 2018.
CHALMERS, A. F., ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?, México 20003.
CONCILIO VATICANO I, Constitución dogmática Dei Filius; Roma 1869.
CORAZÓN GONZÁLEZ, R., Filosofía del conocimiento, Pamplona 2002.
GENUYT, F. M., El misterio de Dios, Barcelona 1974.
GÓMEZ SANTIBÁÑEZ, G., San Agustín: fe y razón, Managua 2017.
Gutiérrez Sáenz, R., Introducción a la lógica, México 198823.
JUAN PABLO II, Audiencia general, miércoles 27 de marzo de 1985.
JUAN PABLO II, Catecismo de la Iglesia Católica, México 2014.
JUAN PABLO II, Carta encíclica Fides et Ratio, Roma 1998.
LLANO, A., Gnoseología, Pamplona 19913.
LUCAS LUCAS, R., El hombre, espíritu encarnado, Salamanca 1999.
MARRADI, A. –ARCHENTI, N. –PIOVANI, J. I., Metodología de las ciencias
sociales, Buenos Aires 2007.
OCAMPO PONCE, M., «El conocimiento humano en el cristianismo frente al
helenismo y al modernismo», in: infocatólica, (11-09-2017) [accesado: 05.02.2022],
[Link]
humano-en-el
Papanicolau, J., «Religión y ciencia en el pensamiento de Juan Pablo II» in:
Teología, 82 (2003/2) 83-113.
RAMÍREZ, A. V., «La teoría del conocimiento en investigación científica» in:
UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS, Anales de la Facultad de Medicina,
70 (2009), 217-224.
VERNAUX, R., Epistemología general o Crítica del conocimiento, Barcelona
19857.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN........................................................................................................1
CAPÍTULO I. Perspectiva científica.....................................................................3
1.1 Delimitación de la perspectiva científica....................................................3
1.2 Definición del conocimiento desde la ciencia moderna.............................4
1.3 Proceso del conocimiento desde la ciencia.................................................6
1.4 Conclusión parcial......................................................................................7
CAPÍTULO II. Perspectiva filosófica...................................................................9
2.1. Delimitación de la perspectiva filosófica....................................................9
2.2. Definición del conocimiento desde la perspectiva filosófica...................10
2.3. Proceso del conocimiento en la filosofía..................................................11
2.3.1. Conocimiento sensible................................................................11
2.3.2. Conocimiento intelectual............................................................12
2.4. Conclusión parcial....................................................................................13
CAPÍTULO III. Perspectiva religiosa.................................................................15
3.1. Delimitación de la perspectiva religiosa...................................................16
3.2. Definición del conocimiento desde la religión.........................................17
3.3. Proceso del conocimiento en la religión...................................................18
3.4. Conclusión parcial....................................................................................21
CONCLUSIÓN.........................................................................................................23
BIBLIOGRAFÍA.......................................................................................................27
ÍNDICE...................................................................................................................29
DECLARACIÓN DE ORIGINALIDAD DEL TEXTO......................................................31
DECLARACIÓN DE ORIGINALIDAD DEL TEXTO
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, a 03 de marzo de 2022.
Asunto: Declaración de originalidad del texto.
Pbro. Lic. Hrothgar Cynric Algarín Sidaway.
Director Académico.
Instituto de Estudios Superiores Tomás de Aquino.
PRESENTE.
El que suscribe, Ernesto del Carmen Mayo Sánchez, con número de matrícula
403420016, inscrito al V cuatrimestre de la Licenciatura en Filosofía, en el
Instituto de Estudios Superiores Tomás de Aquino, al entregar el trabajo final de la
materia de Ciencia, Filosofía y Religión, con el título: El conocimiento desde la
ciencia, la filosofía y la religión.
Declaro ser el autor del texto final íntegro y que tal texto no ha sido entregado ni
in toto ni en alguna parte, para conseguir otro Título Académico o Diploma en cualquier
otra Universidad o Instituto Universitario.
Declaro expresamente no haber transgredido ninguna norma del Código de ética
sobre el fraude académico del Instituto de Estudios Superiores Tomás de Aquino, en el
texto aquí presentado, especialmente a las normas relativas al plagio (Art. 4.2, §b), que
he conocido y valorado.
Declaro, además, bajo mi responsabilidad personal, sabedor de las sanciones
penales previstas por las leyes vigentes (CPF Art. 424-428), que el texto contenido en el
archivo Word entregado en el Departamento de Servicios Escolares, corresponde
exactamente al mismo texto que ahora presento aquí, físicamente.
Declaro, finalmente, de estar en pleno conocimiento de las sanciones previstas en
caso de plagio y de una falsa declaración.
Se extiende la presente para los finales legales a que ha de dar lugar en la Ciudad
de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México, a los 03 días del mes de marzo del año 2022.
Protesto lo necesario,
Ernesto del Carmen Mayo Sánchez.
Alumno del IV Cuatrimestre