UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS
(UAPA)
Asignatura:
Derecho Internacional Privado
Tema:
Nacionalidad de las Personas Físicas y las Personas Jurídicas Morales.
Participante:
Carla Esther Valdez Rosario
M: 2019-08335
ID: 1000-3127
Carrera:
Derecho
Facilitador:
Vinicio Restituyo Liranzo
Recinto Cibao Oriental, Nagua,
María Trinidad Sánchez, Rep. Dom
INTRODUCCIÓN
En esta importante asignación vamos a desarrollar las diferencias entre La
nacionalidad, la ciudadanía, y la naturalización, incluir el procedimiento legal
que debe agotarse en cada figura.
OBJETIVOS ESPECÍFICO
Realiza un análisis comparativo donde se destaquen las diferencias entre La
nacionalidad, la ciudadanía, y la naturalización, incluir el procedimiento legal
que debe agotarse en cada figura.
La nacionalidad
La nacionalidad es el vínculo jurídico y de pertenencia entre una persona y
un Estado, el cual implica derechos y deberes entre ambas partes de forma
recíproca.
La nacionalidad es la unión jurídica de un individuo con un Estado, lo que
supone ciertos derechos pero también una serie de obligaciones entre las
partes.
Uno de los derechos que se adquieren a través de la nacionalidad es
la protección por parte del Estado, mientras que la obligación del individuo
frente al Estado es el cumplimiento de sus normas.
La nacionalidad puede entenderse desde un punto de vista netamente jurídico,
pero también desde un aspecto más sociológico. El que una persona posea
una nacionalidad no significa únicamente que esté obligada a seguir las leyes
de un país, sino que tiene que ver con su identidad, el cual implica una relación
estrecha con la historia, tradiciones y, en general, forma de vivir, de un
territorio.
Adquisición y pérdida de la nacionalidad Adquisición Diferente según la
legislación de cada país, las variantes pueden resumirse en cuatro principios
jurídicos expresados en latín:
Ius sanguinis: derecho de sangre. La nacionalidad se adquiere como
consecuencia de haber nacido de unos determinados progenitores
(poniendo como requisito la nacionalidad de la madre, del padre o de
ambos). Toma como base los nexos familiares de raza y tradición. La
nacionalidad es la de los padres, aunque el hijo haya nacido en el
extranjero.
Ius soli: derecho de suelo. La nacionalidad se adquiere por el lugar de
nacimiento, independientemente de la nacionalidad de los padres.
Ius domicili: derecho de domicilio. La nacionalidad se adquiere por el
lugar del domicilio, vecindad o residencia legal, poniendo como
requisitos determinados plazos o criterios de arraigo (propiedad, trabajo,
etc.).
Ius optandi: Derecho de optar, es el poder de optar a una nacionalidad
distinta de la que se ostenta; tiene lugar cuando la persona puede
escoger entre dos o más nacionalidades originarias, o, lo que es lo
mismo, cuando no concuerden el derecho de suelo y el derecho de
sangre (ius soli – ius sanguinis) y se puede escoger de entre las
nacionalidades a las que se tiene derecho.
Pérdida y apatría
La nacionalidad puede perderse en algunos casos, puede compartirse
una doble nacionalidad, y puede adquirirse una nueva nacionalidad,
cumpliendo determinados requisitos (naturalización). La situación
de apátrida es la del que no posee ninguna nacionalidad. Los ciudadanos de
los Estados Unidos pueden renunciar a su nacionalidad y voluntariamente
convertirse en apátridas.
La ciudadanía
Artículo 21 Artículo 21.- Adquisición de la ciudadanía. Todos los
dominicanos y dominicanas que hayan cumplido 18 años de edad y quienes
estén o hayan estado casados, aunque no hayan cumplido esa edad, gozan de
ciudadanía.
Artículo 22 Artículo 22.- Derechos de ciudadanía. Son derechos de
ciudadanas y ciudadanos: 1) Elegir y ser elegibles para los cargos que
establece la presente Constitución; 2) Decidir sobre los asuntos que se les
propongan mediante referendo; 3) Ejercer el derecho de iniciativa popular,
legislativa y municipal, en las condiciones fijadas por esta Constitución y las
leyes; 4) Formular peticiones a los poderes públicos para solicitar medidas de
interés público y obtener respuesta de las autoridades en el término establecido
por las leyes que se dicten al respecto; 5) Denunciar las faltas cometidas por
los funcionarios públicos en el desempeño de su cargo.
Artículo 23 Artículo 23.- Pérdida de los derechos de ciudadanía. Los
derechos de ciudadanía se pierden por condenación irrevocable en los casos
de traición, espionaje, conspiración; así como por tomar las armas y por prestar
ayuda o participar en atentados o daños deliberados contra los intereses de la
República.
Artículo 24 Artículo 24.- Suspensión de los derechos de ciudadanía. Los
derechos de ciudadanía se suspenden en los casos de: 1) Condenación
irrevocable a pena criminal, hasta el término de la misma; 2) Interdicción
judicial legalmente pronunciada, mientras ésta dure; 3) Aceptación en territorio
dominicano de cargos o funciones públicas de un gobierno o Estado extranjero
sin previa autorización del Poder Ejecutivo; 4) Violación a las condiciones en
que la naturalización fue otorgada.
La naturalización
El término naturalización hace referencia a un procedimiento o un modo
derivativo de adquirir la nacionalidad. La naturalización otorga la nacionalidad a
una persona que no tiene vínculos originarios con el Estado.
Para un extranjero solicitar la naturalización dominicana por naturalización,
debe reunir ciertos criterios o condiciones establecidos en la Ley núm. 1683
sobre Naturalización contenida en la Gaceta Oficial núm. 6782, de fecha 21 de
abril de 1948, dichas condiciones están basadas en el tiempo de residencia, la
relación matrimonial o vínculo familiar con un nacional dominicano/a o un
extranjero/a naturalizado/a, entre otras.
El proceso de naturalización inicia mediante una carta de solicitud motivada,
dirigida al presidente de la Republica, vía el Ministro de Interior y Policía (MIP),
acompañada de las pruebas documentales requeridas al efecto.
En República Dominicana existen diferentes tipos de naturalización, tales
como: naturalización ordinaria, condicional de migrantes, etc. Sin importar el
tipo de naturalización al que esté aplicando el extranjero, este deberá
demostrar su permanencia legal en la Republica Dominicana a través del
carnet de residencia emitido por la Dirección General de Migración (DGM). La
única excepción a esta regla es la de la nacionalidad privilegiada, la cual sólo
es otorgada por el presidente de la República a los extranjeros que han hecho
algún aporte al país o a la humanidad y no necesita ningún requisito de
documental o de permanencia.
El peticionario de la nacionalidad por naturalización debe depositar su
expediente de solicitud y diligenciar el mismo, en el Viceministerio de
Naturalización y Migración del MIP. Inmediatamente el expediente esté
completo, es elevado por el MIP al Ministerio General de la Presidencia para
que a consideración del Presidente decida si se emite o no el Decreto que
aprueba la nacionalidad dominicana por naturalización. Asimismo, el
Presidente puede revocar la solicitud de naturalización a cualquier persona si
luego de obtener la nacionalidad sale del país y no regresa en diez años, entre
otras circunstancias.
El Decreto en sí no acredita la nacionalidad por naturalización, debido a que el
mismo debe ser publicado en la Gaceta Oficial y posteriormente el interesado
debe prestar juramento de fidelidad a la República, mediante ceremonia
realizada ante el MIP. El funcionario que tome el juramento le entregará una
copia certificada del mismo, la cual llevará una foto sellada del naturalizado.
Este juramento también debe ser publicado en la Gaceta Oficial (ambas
publicaciones están sujetas al pago de los derechos de publicación).
Otorgada la nacionalidad, se entregan a los naturalizados los documentos que
los acreditan como tales y los oficios correspondientes para que sean excluidos
de los registros en los cuales figuran como extranjeros domiciliados y se les
inscriba como dominicanos naturalizados, y por consiguiente, se expida la
cédula de identidad personal y el pasaporte en las instituciones
correspondientes.
A través del proceso de naturalización las personas inmigrantes profundizan
sus lazos con la República Dominicana, a la vez que el Estado reconoce con
estos vínculos el aceptarlas como sus nacionales.
CONCLUSIÓN
En conclusión; no debe confundirse el concepto de nacionalidad con el
de ciudadanía. La ciudadanía está relacionada con los derechos políticos y
sociales de una persona en un país determinado (como por ejemplo el derecho
a voto), pero contar con la ciudadanía de un país no implica necesariamente
tener su nacionalidad.
BIBLIOGRAFIA
https://www.inm.gob.do/index.php/noticias/item/362-proceso-de-naturalizacion-
en-la-republica-dominicana#:~:text=La%20naturalizaci%C3%B3n%20otorga
%20la%20nacionalidad,en%20la%20Gaceta%20Oficial%20n%C3%BAm.