Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales “Ezequiel Zamora”
Núcleo: Santos Marquina – Tabay
Subproyecto: Derecho Procesal Laboral
Mérida – Mérida
EVOLUCIÓN DEL PROCESO LABORAL
VENEZOLANO
Integrantes:
IV año de Derecho
Tabay, Marzo de 2022
Introducción
El desarrollo de la historia del derecho laboral venezolano, se puede comprender
mejor estableciendo cada una de las etapas que determinan el surgimiento del mismo
dando a conocer las características distintivas de cada uno de ellos con el propósito de
determinar cómo se ha ido configurando hasta la actualidad.
Aun cuando la Ley del Trabajo de 1936 viene a representar la expresión legislativa del
reconocimiento de los derechos laborales en Venezuela, la ratificación de estos
derechos debió pasar por muchas situaciones y sucesos para alcanzar el cumplimiento
efectivo de lo establecido en el papel.
Evolución Histórica del proceso Laboral Venezolano
La regulación laboral de la clase obrera en Venezuela se distingue en tres
periodos: El Primer periodo va desde la conformación del estado Venezolano en
1830 cuando se promulga la Constitución de la República Independiente de
Venezuela que va desde el Estado Liberal hasta 1900, el segundo periodo va desde
1900 hasta 1936, y el tercer periodo que se extiende desde el último año hasta la
actualidad pasando por periodos de dictadura, la influencia del derecho
internacional, las luchas del movimiento obrero venezolano el Estado Social y
Democrático de Derecho hasta la vigente Constitución.
Período de 1830 a 1900
Con la separación de Venezuela de la Gran Colombia, se conforma un Estado
Centro Federal donde se le dio poder a las provincias, estados y municipalidades
para sancionar códigos, leyes y ordenanzas de carácter policial, pues en ellas se
establecían las reglas de aplicación regional sobre el trabajo jornalero dirigida más al
mantenimiento del orden público que a la regulación moderadora del trabajo y la
protección del trabajador.
Cabe destacar que a pesar de la ausencia de una orientación dirigida a la protección
de los derechos de los trabajadores, se desarrolló una serie de movimiento dirigidos
a agrupar y organizar a artesanos y artistas aunque no se consolidaban como
organizaciones laborales. Con la evolución de ciertos movimientos se dio
reconocimiento a los derechos de los trabajadores con la aparición de un
movimiento denominado “OBRERISMO” el cual fue promovido por Antonio Guzmán
Blanco en los sectores terciario y de la minería que se caracterizó por no establecer
las condiciones adecuadas de trabajo y vida.
Período de 1900 a 1936
En este segundo período se destaca la Ley de Minas de 1904, 1909 y 1915 en
las que se establece las normas para regular las relaciones entre el trabajador y el
patrono. Donde se estableció un sistema de reparación de accidentes de trabajo que
sirvió de base para la Ley de Trabajo de 1928. De igual modo se promulga la Ley de
Talleres y Establecimientos Públicos donde se destacan aportes como las horas
laborables de ocho horas y media diarias, los días de descanso obligatorio, la
declaración que tiene el patrono de garantizar la seguridad del trabajador y las
condiciones de aseo, ventilación y salubridad de los talleres.
En 1919 se crea la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde
Venezuela fue miembro fundador se podía prever un avance significativo en materia
laboral, sin embargo la existencia de un régimen dictatorial como el de Juan V.
Gómez dificulto este avance. La confirmación de la Ley de Talleres y
Establecimientos Públicos como normativa laboral no establece algún tipo de cambio
favorable al desarrollo de los derechos laborales en Venezuela lo que produjo una
fuerte represión de los movimientos de los trabajadores a fin de solicitar las
reivindicaciones para sí mismo, con objetivo de conseguir un aumento salarial y el
mejoramiento de las condiciones de trabajo pues estas eran consideradas
infrahumanas.
Con la Ley de Minas de 1920 y 1925 se promovieron disposiciones laborales como
la disminución de la jornada diaria a ocho horas laborables, la reforma en materia de
prevención de accidentes y las condiciones de explotación de minas.
Posteriormente en 1928 Venezuela se incorpora definitivamente a la
Organización Internacional de Trabajo (OIT) aun con el gobierno de Juan V. Gómez
se promulga la Ley de Trabajo con su correspondiente reglamento con la que se
deroga la Ley de Talleres y Establecimientos Públicos, con la promulgación de la
Ley de Trabajo del mismo año representado por estudiantes universitarios sirvió de
detonante para el inicio y desarrollo de protestas de trabajadores en apoyo a los
estudiantes, reclamo de libertades y exigencias de orden laboral.
Tras el paro general del 26 y 27 de febrero del mismo año se dio una nueva
expansión de luchas de orden social y político como consecuencia de un nuevo
sistema de producción; se pasó de un sistema semi-feudal a uno capitalista. Aunado
a esto las exigencias de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Venezuela
suscribió nuevos acuerdos obligatorios estipulados en el Tratado de Versalles donde
se incluían tratados en materia laboral, reparación por accidente de trabajo, igualdad
de trato para trabajadores nacionales y extranjeros, reparación por enfermedad
profesional y trabajo nocturnos. Sin embargo esta ley tenía significativas
limitaciones.
En este sentido, con relación a la Ley de Trabajo de 1928 se puede decir que se
consagro algunos derechos laborales y estableció algunas normas que iban en
contra de otros como la Libertad Sindical y el Derecho a Huelgas. Con la
conformación de una legislación donde se edificarán las bases de derechos
laborales, se puede afirmar que se produce a partir de 1936, cuando se promulga la
nueva Ley del Trabajo, hecho que se produce durante el gobierno de Eleazar López
Contreras. Se inicia un proceso sistemático y coherente dirigido a establecer las
normas y reglas de las relaciones laborales que habría de continuar por muchos
años hasta el presente.
Periodo 1936 – hasta la Actualidad
La Ley de Trabajo de 1936 representa el reconocimiento de los derechos
laborales en Venezuela, para alcanzar este estatus debió pasar por diversos
acontecimientos que marcaron la lucha de los trabajadores ante los patronos entre
los que se puede destacar: la huelga petrolera de 1936, la cual fue dirigida por los
Sindicatos Petroleros, la Unión de Trabajadores del Zulia, Partido Comunista y
Partido Revolucionario Progresista.
El objeto de esta huelga se encontraba en la solicitud de mejoras de las
condiciones de trabajo y el rechazo a los contratos individuales. Sin embargo
después de 47 años la huelga fue terminada ejecutivamente y bajo una violenta
represión policial y militar en la que accedieron a las mínimas reivindicaciones
salariales.
Este suceso ocasiono que las empresas petroleras fueran introduciendo una
serie de mejoras sucesivas en las condiciones de vida de los trabajadores. Otro
hecho significativo es la instauración del Primer Congreso de Trabajadores de
Venezuela, donde se planteó como objetivo principal la creación de la Confederación
Venezolana del Trabajo (CVT). Cabe destacar que la ley se mantuvo en vigencia por
55 años con las reformas sucesivas hasta el 1 de Mayo de 1991, cuando entra en
vigencia la Ley Orgánica del Trabajo.
En este nuevo instrumento se concentra todo lo relacionado en materia laboral y
donde se incorporan las disposiciones constitucionales es importante destacar que
algunos acontecimientos previos y posteriores a esta ley explican la evolución de los
derechos del trabajo como:
En 1958, se aportan elementos esenciales para la legislación laboral donde
se autorizan contratos colectivos por ramos de industria.
Durante el gobierno de Rómulo Betancourt, se crean tres resoluciones
dirigidas a restituir y determinar los bienes sindicales como la Federación
Campesina de Venezuela, la Organización de Obreros y Empleados de
Maracaibo, el Sindicato de Trabajadores del Estado Bolívar entre otros
En 1973 se elabora el Reglamento de Ley del Trabajo, cuya vigencia es a
partir del 1 de Febrero de 1974. En este reglamento se equiparan las
condiciones de los trabajadores rurales a los urbanos de acuerdo a las
jornadas laborales, vacaciones, antigüedad y cesantías.
En 1997 se promulgó una reforma parcial a dicha ley de 1990, y en 1999 se
difundió el reglamento correspondiente a dicha reforma. Cuyo esfuerzo de
sistematización se fue reuniendo en un sólo texto conformando así una
estructura integradora igualmente contribuyo a resolver problemas de la
legislación anterior.
Con la entrada en vigencia de la Ley Orgánica del Trabajo de 1990, se mantiene a
figura del contrato individual de trabajo con el propósito de entender el origen y
desarrollo del nexo entre el patrono y el trabajador de igual modo se incluyen relacione
especiales de trabajo como las relativas al transporte aéreo, marítimo, lacustre, fluvial,
los trabajadores motorizados, minusválidos, de la mujer y la familia.
En esta ley se disponen también los términos propios de la Relación Colectiva de
Trabajo, de igual modo autoriza a los Sindicatos Nacionales y Regionales para actuar
en todo el territorio del país y en jurisdicción de varios estados; desde este punto los
derechos laborales facilitan los mecanismos de participación de los trabajadores en
beneficio de la empresa. Benardoni afirma, que en dicha ley se expresan rasgos
propios del derecho, cuyas características se orientan hacia el proteccionismo y
garantías de los derechos individuales del trabajador, sin embargo restringían los
derechos colectivos de negociación, autocomposición de los conflictos y participación
colectiva de igual modo mantiene la superioridad del Estado a la voluntad y libertad de
la contratación de los individuos.
Con la reforma de la Ley Orgánica de Trabajo en 1997, se crea la llamada Comisión
Tripartita, donde se estableció la limitación de la antigüedad del Trabajador en servicio,
se redujo la causa del salario sobre las prestaciones sociales y por último se insertó
una ley laboral sobre seguridad social. El 25 de febrero de 1999, entra en vigencia el
Reglamento General de la Ley Orgánica de Trabajo y se derogan 8 normativas entre
ellas la reglamentación para negociar los convenios colectivos de los funcionarios o
empleados de la administración pública, la participación de los trabajadores en
beneficio de la empresa, el cuidado integral de los hijos y la remuneración entre otros.
Por otro lado dicho reglamento reconoce ciertos avances como:
Desarrollo de las normas protectoras contra la discriminación
Definición de la libertad sindical
Reconocimiento de los grupos de trabajadores titulares de libertad sindical
Negociación colectiva en el sector público
Clasificación de los tramites colectivos según su objeto
Definición de huelga, titularidad y contenidos esenciales
Creación de la Comisión Nacional de Mediación, para conocimiento de los
conflictos colectivos de trabajo que afecten al servidor público y los servicios
esenciales.
Institucionalización del Referéndum Sindical en caso de negociaciones de
convenciones colectivas de trabajo.
Ahora bien, es pertinente hacer la observación de que los cambios en dicha ley no
obedecen solamente a la naturaleza misma del su contenido; sino a los hechos socio-
políticos, económicos y laborales de una realidad histórica continua lo que coadyuvó a
la incorporación de los planteamientos y mecanismos para su aplicación; muestra de
ellos se hace presente en la promulgación de la Reforma de Ley Orgánica del Trabajo
en 2006 que da un paso atrás en materia de autonomía sindical al prohibir las juntas de
organizaciones sindicales de periodo vencidos, la realización de actos jurídicos y la
solución de conflictos laborales tomando en cuenta que esta figura se encuentra
establecida de conformidad en la Constitución Nacional cuya elección es facultad de
uno de los Poderes Públicos como lo es el Electoral, en el que se transgreden las
normas que garantizan la Libertad Sindical en los Convenios Internacionales números
87 y 98.
Con esta reforma se limitan las organizaciones sindicales a prácticas
administrativas. La interposición de que estas organizaciones puedan elegir a sus
representantes por vía electoral tiene una doble implicación por un lado la limitación de
la autonomía sindical y por el otro la intromisión del Estado en los aspectos laborales lo
que podría ser la antesala a la eliminación de los movimientos sindicales.
En materia laboral la evolución no solo se basa en los cambios producidos por las
leyes, si no en diferentes factores como las características del desarrollo económico, la
existencia de un movimiento obrero sólido, a fin de promoviera la ejecución, practica y
procedimientos de dichos derechos.
Constitución de los Derechos Laborales
Con la constitucionalizaciòn de los Derechos Fundamentales Laborales de
Venezuela, cabe destacar que poseen un carácter indivisible en el sentido de su
garantía, protección y defensa tanto en el ámbito de la vida cotidiana como la vida
laboral. El autor Villasmil Prieto, habla de cuatro rasgos que ocasionaron el retraso en
la constitucionalizaciòn de los derechos laborales como:
Constitucionalización Tardía
Constitucionalización per saltum
Constitucionalización Selectiva o Discriminada
Constitucionalización Abierta
Estos cuatro elementos representan la base de sustentación ético – jurídica de estos
derechos, otro elemento que se destaca es la industrialización tardía, la demora de los
movimientos sindicales y la tradición autocrática que marco todo el siglo XIX en el
campo económico contribuyó al subdesarrollo, es por ello que en comparación con
otros países Latinoamericanos, en Venezuela se dieron diversos acontecimientos
como: la huelga de los cigarreros, los trabajadores portuarios y los jornaleros del
campo consolidaron una estructura legal que le diera mayor solidez, sustancia y
defensa a estos derechos.
Aunado a ello se debe considerar los factores políticos representados en la figura
autoritaria que obstaculiza toda forma de desarrollo y manifestación de los derechos de
los trabajadores, otro factor importante es de orden social expresado en un país con
permanentes enfrentamientos entre diferentes estamentos y clases con este hecho
surge en Venezuela el primer proletariado obrero aunque su capacidad organizativa se
hallaba casi paralizada por la falta de libertades políticas y sociales como la huelga
petrolera de 1925 en Mene Grande y la 1936 en todo Maracaibo.
Ahora bien, con la Constitucionalización Per Saltum, se establece un aspecto muy
distintivo de los derechos laborales en primer lugar la denominación de los mismos se
hace desde una perspectiva legal y luego constitucional cuya implicación y
características se encuentra localizada en los componentes legislativos y no en un
basamento doctrinario. En segundo lugar, la existencia de una base legislativa no
constitucional deriva del nacimiento tardío y débil de los movimientos laborales. En
tercer lugar la estructura constitucional anclada a argumentos socioeconómicos
basados en las relaciones de producción propias del capitalismo incidió en que el texto
constitucional de 1961 y de 1999 se diera una definitiva a la consolidación de los
derechos laborales.
Con la Constitucionalización discriminada en primer lugar se establece la
persistencia en la separación entre los derechos laborales y los derechos de la persona
humana con la que se afirma todo lo relativo a la condición del trabajador. En segundo
lugar se establece un resultado ascendente producto de las luchas que históricamente
tuvo que librar la clase trabajadora por sus derechos laborales frente a las imposiciones
de los propietarios nacionales y trasnacionales así como la represión por parte del
Estado.
En este sentido la Constitucionalización del Derecho Laboral en Venezuela está
caracterizado por el acercamiento de las relaciones laborales y su regulación jurídica;
su sustento constitucional debe pasar por el desmontaje ideológico, conjuntamente con
un cambio sostenido entre la empresa y la relación dentro de ella como parte de la
expresión social entre el empresario y las personas con derechos fundamentales.
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se convierte en la base
de carácter dogmático donde se establece que el Estado debe participar activamente
no solo en la protección de los derechos laborales sino en su promoción cuya tutela
garantizará las condiciones laborales adecuadas a la dignidad del trabajador, donde no
solo se dependerá de las decisiones unilaterales del patrono sino de un conjunto de
trabajadores en forma autónoma. Así lo expresa el artículo 95 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela (1999) donde los trabajadores tienen como
derecho la libertad sindical y de constituir libremente las organizaciones sindicales que
estimen convenientes para la defensa de sus derechos e intereses, así como a afiliarse
o no a ellas, de conformidad con la ley.
En este mismo orden de ideas los derechos laborales fundamentales en Venezuela
alcanzan su estatuto en una Constitucionalización Abierta tras un largo proceso
histórico accidentado que partía de una industrialización tardía y de gobiernos
autoritarios a favor de una producción capitalista y en deterioro del trabajador. Se
puede decir que con la entrada en vigencia de la nueva constitución los derechos
laborales se encuentran consagrados en tres planos:
En el primer plano se coloca al trabajador como sujeto débil en la relación de
trabajo. También se establecen las jornadas de trabajo y el salario mínimo.
En segundo plano la Constitución de 1999 hace referencia a la Libertad
Sindical, las negociaciones colectivas, el Derecho a Huelgas como derechos
fundamentales atribuidos al trabajador.
Por ultimo hacer referencia a la no discriminación, intimidad y libertad de
expresión como derechos inespecíficos es decir, como ciudadano donde la
empresa le garantiza un trato digno, justo y ajustado a los derechos
fundamentales del ciudadano.
Conclusión
Al realizar la revisión histórica de los eventos relacionados con el nacimiento y la
evolución, de los derechos fundamentales del trabajador se hace posible establecer
los aspectos cronológicos que han configurado el modelo de las relaciones
laborales en Venezuela alineado con la norma constitucional y las normas
internacionales, por lo que la incompatibilidad de la práctica con relación al modelo
establecido actualmente, deviene en la vulneración de un derecho humano
fundamental y a la vez contribuye a socavar las bases democráticas que le dan
sustentación a las relaciones laborales del venezolano.
Referencias
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999)
Antecedentes del derecho procesal laboral venezolano. [Link]
La autonomía del proceso laboral venezolano y sus cambios
[Link]