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Antropología Filosófica: Esencia Humana

Este documento discute la naturaleza, el objeto y el método de la antropología filosófica. Explica que la antropología filosófica estudia al ser humano en su totalidad, buscando comprender su naturaleza esencial y principios fundamentales de ser y actuar. Se distinguen tres tipos de disciplinas relacionadas con el estudio del hombre: la antropología física, la antropología cultural y la antropología filosófica. Mientras que las otras dos disciplinas se enfocan en aspectos específicos como

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Antropología Filosófica: Esencia Humana

Este documento discute la naturaleza, el objeto y el método de la antropología filosófica. Explica que la antropología filosófica estudia al ser humano en su totalidad, buscando comprender su naturaleza esencial y principios fundamentales de ser y actuar. Se distinguen tres tipos de disciplinas relacionadas con el estudio del hombre: la antropología física, la antropología cultural y la antropología filosófica. Mientras que las otras dos disciplinas se enfocan en aspectos específicos como

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GARCÍA CUADRADO, J.Á. (2003). Antropología Filosófica.

Una introducción a la
Filosofía del hombre. Pamplona: EUNSA. pp.22-25.

22 ESTATUTO CIENTÍFICO DE LA ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA NATURALEZA, OBJETO Y MÉTODO DE LA ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA 23

La definición de hombre como «conocedor de sí mismo» parece relevante cia o disciplina acerca del hombre. La utilización de este término aplicado a la
desde el punto de vista antropológico. Sin embargo, la pregunta del hombre sobre ciencia del hombre es relativamente reciente 8. Kant, por ejemplo, define la An-
sí no se limita a su propia individualidad. Es posible que la cuestión sobre el tropología como «una doctrina del conocimiento del hombre ordenada sistemáti-
hombre se plantee en términos de «¿quién soy yo?», de modo análogo a como un camente» 9. La definición apenas citada resulta lo suficientemente amplia para
niño se pregunta «¿quiénes son mis padres?», o «¿cómo soy yo?», es decir, aten- acoger lo que ahora entendemos por Antropología filosófica, pero tiene el incon-
diendo a la propia singularidad. Pero cuando estas cuestiones se universalizan veniente de ser excesivamente vaga e imprecisa. De hecho, el término «Antropo-
adquieren el estatuto de filosóficas. Los términos del problema ya no se plantean logía» encierra cierta ambigüedad semántica, puesto que son muy diversas las
dentro de los límites de la particularidad, sino de la universalidad y esencialidad: ciencias que tienen por objeto al hombre. En efecto, «lo primero que evoca hoy
«¿qué es (esencialmente) el hombre (todo hombre)?». Evidentemente en la res- el nombre de antropología es un conjunto de conocimientos empíricos o positi-
puesta se encuentra también presente la propia subjetividad, pero no como un in- vos (...) que se preocupan de la especie humana, de su origen, de la prehistoria,
dividuo particular, sino como sujeto perteneciente a la naturaleza humana. de las razas y costumbres primitivas, etc. (paleoantropología). En un sentido más
«Conócete a ti mismo»: este ideal filosófico del hombre griego continúa amplio, “antropología” puede designar todos aquellos conocimientos de orden
perviviendo en el hombre contemporáneo, incluso de manera más urgente. Sin histórico, psicológico, sociológico, lingüístico, etc., que aborden desde distintas
embargo, a pesar del empeño por conocerse más a sí mismo, el hombre sigue sien- perspectivas el “fenómeno humano” (“ciencias humanas”). Pero el término admi-
do en gran medida un misterio para el hombre. Así se entienden las palabras de te todavía un significado distinto y más radical: aquella reflexión última sobre el
Sófocles cuando afirmaba que «muchas son las cosas misteriosas, pero nada tan ser del hombre y su constitución ontológica, que forma parte de la filosofía (...) y
misterioso como el hombre» 3. Y Ezra Pound decía que «cuando observo con cui- posee como tal una dimensión metafísica» 10.
dado los curiosos hábitos de los perros, me veo obligado a concluir que el hom- Así pues, a la hora de sistematizar los distintos saberes sobre el hombre se
bre es un animal superior. Cuando observo los curiosos hábitos del hombre, le pueden distinguir, al menos, tres tipos de disciplinas:
confieso, amigo mío, que me quedo intrigado» 4. Pascal, por su parte, reconocía: a) Antropología física o etnografía. Es el estudio del hombre desde el punto
«Ciertamente nada nos choca más rudamente que esa doctrina; y no obstante, sin de vista físico; es decir, estudia los rasgos corporales, morfológicos y fisiológicos
este misterio, el más incomprensible de todos, somos incomprensibles a nosotros de los individuos o grupos humanos, según las diversas localizaciones geográfi-
mismos» 5. Y San Agustín mismo confesaba: «Ni yo mismo comprendo todo lo cas y climáticas. En otras palabras, realiza el tratamiento sistemático de las razas
que soy» 6. humanas y el origen de las mismas. Esta disciplina aporta datos muy reveladores
Por otro lado, la pregunta acerca del hombre adquiere para el cristiano un sobre la dimensión corpórea del hombre, pero resulta insuficiente porque meto-
lugar central de su reflexión puesto que en la tradición cristiana la pregunta sobre dológicamente no puede acceder a los aspectos espirituales del mismo. Se debe
el hombre está entrelazada con la pregunta sobre Dios. En efecto, desde el pensa- evitar el peligro de una visión reductivista del hombre que pretende agotar la rea-
miento y la Revelación judeo-cristiana se afirma que el hombre es «imagen y se- lidad humana reduciéndola a un aspecto de la misma. Este reductivismo sólo es
mejanza de Dios» 7. Por lo tanto, para el pensamiento cristiano acceder al miste- posible desde unos presupuestos cientificistas.
rio del hombre es acceder al misterio de Dios, a través de su imagen en el b) Antropología cultural o etnología. Esta disciplina se centra en el análisis
hombre. de la historia, estructura y desarrollo de las diversas culturas humanas. «Es la
ciencia que estudia los modelos típicos de comportamiento de un grupo humano
para descubrir los códigos o reglas de hábitos o tendencias, tanto en el lenguaje,
2. DELIMITACIÓN DEL TÉRMINO «ANTROPOLOGÍA»

La etimología de la palabra «Antropología» proviene del griego anthropos 8. Clásicamente el estudio filosófico del hombre se incluía en los tratados De anima («Acerca
(hombre) y logos (tratado o ciencia): así pues, nos encontramos frente a una cien- del alma»); con el tiempo, pasó a denominarse Psicología: Psiqué (alma) y logos (ciencia). Este tér-
mino de Psicología era todavía el empleado para referirse al tratado sobre el hombre hasta el siglo
XX. En la actualidad parece más acertado hablar de Antropología filosófica o Filosofía del hombre,
porque el hombre no es sólo su principio vital o alma, sino una realidad más compleja compuesta de
3. SÓFOCLES, Antígona, vv. 332-333. alma y cuerpo.
4. Citado por AYLLÓN, J.R., en En torno al hombre, Rialp, Madrid 1992, p. 55. 9. Definición recogida por MONDIN, B., L’uomo: chi è? Elementi di Antropologia filosofica,
5. PASCAL, B., Pensamientos, Barcelona 1984, p. 147. Editrice Massimo, Milano 1975, p. 9.
6. SAN AGUSTÍN, Confesiones, n. 434 Libro X, c. 8, n. 15. 10. IBÁÑEZ LANGLOIS, J.M., Introducción a la antropología filosófica, 5.ª edición, EUNSA, Pam-
7. Génesis, 1, 26-27. plona 1999, pp. 11-12.
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en las acciones, en las técnicas y en las creaciones como en sus normas socio-po- esta ciencia son sectoriales. De la misma manera, para la Antropología sociocul-
líticas, su filosofía, su arte y su religión» 11. El objeto de estudio de la antropolo- tural resultará interesante conocer mejor los hábitos alimenticios de los nativos
gía cultural son los efectos y obras «objetivadas» del espíritu humano, pero no de las Islas Fiji, pero ese estudio carece, en principio, de relevancia para la Filo-
estudia directamente la naturaleza y esencia del ser humano. No obstante, pro- sofía del hombre. Desde otro punto de vista, para el médico puede ser de enorme
porciona datos muy valiosos que corresponde a la Antropología filosófica tratar- interés conocer la patología de los enfermos de hígado, pero puede dejar indife-
los desde la perspectiva metafísica. rente al filósofo que se pregunta por la radicalidad (esencialidad) del ser humano.
c) Antropología filosófica o Filosofía del hombre. Es un estudio sistemático Por último, para el sociólogo puede ser básico saber estadísticamente qué pien-
del hombre por sus causas últimas y principios esenciales del ser y obrar huma- san los ciudadanos del siglo XXI sobre el papel de la ONU en el concierto inter-
nos 12. Éste es el centro de nuestra reflexión: nos proponemos estudiar al hombre nacional; pero esos datos estadísticos no deberían alterar a quien se cuestiona el
en su globalidad. De esta manera los otros dos sentidos del término son asumidos modo de ser y obrar del hombre en cuanto hombre.
pero desde una perspectiva diversa: «Ésta es, en parte, la tarea de la “antropología Con esto queremos hacer ver que ninguna ciencia particular sobre el hom-
filosófica”; ella podría establecer un fundamento último y unas metas unitarias a bre (ya se llame paleoantropología, sociología, medicina, etc.) puede llegar al nú-
esa abigarrada serie de disciplinas especiales que hoy se ocupan del hombre: la cleo último de la realidad esencial del mismo. Corresponde a la Antropología fi-
física, la biología, la etnología, las ciencias psicológicas y sociales, las ciencias losófica realizar la síntesis de esas disciplinas particulares desde una perspectiva
de la cultura, etc.» 13. Para evitar la ambigüedad del término «Antropología» nos metafísica. En definitiva, podemos decir que «el objeto de la antropología filosó-
referiremos a ella también como «Filosofía del hombre» donde se aprecia de ma- fica es el estudio filosófico del hombre, es decir, el estudio de su esencia, para
nera más explícita el carácter filosófico de la reflexión sobre el hombre. encontrar una respuesta a la pregunta: “quién es el hombre”, tomado en la unidad
y en la globalidad de su existir y de su naturaleza» 15. La Antropología filosófica
es la disciplina que tiene por objeto al hombre, estudiado por sus últimas causas,
3. OBJETO DE ESTUDIO DE LA ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA y principios más radicales: estudia al hombre y sus operaciones esenciales en su
globalidad.
Como ya se apuntó anteriormente, la Filosofía del hombre, en cuanto disci- No pretendo ocultar, con esta sencilla definición, las dificultades implícitas
plina filosófica, se propone como objeto de estudio el hombre en sus dimensio- que acerca del objeto de estudio de la Antropología filosófica se han planteado
nes esenciales. Es decir, mira al hombre no desde sus aspectos accidentales o cam- desde diversas instancias. En primer lugar, el existencialismo de Sartre niega que
biantes, sino desde la unidad que proporciona el saber último sobre la realidad. exista una esencia del hombre. Una concepción del hombre —típicamente mo-
«Esta “antropología filosófica” se propone la cuestión de “qué es el hombre” en derna— coloca lo más específicamente humano en el hecho de que el hombre
su sentido más profundo y radical, que ha sido común a los filósofos de todos los posee una «plasticidad» tal que puede comportarse «como un dios o como una
tiempos» 14. bestia» 16. Gracias a su libertad, el hombre es dueño de su propia existencia y pue-
Es precisamente la consideración filosófica (y en última instancia metafísi- de «hacerse a sí mismo». No posee, por tanto, una naturaleza fija y estable: el su-
ca) lo que lleva a que se estudie al hombre en su globalidad, y no aspectos par- jeto humano, mediante su obrar libre va configurando su propia esencia. Poste-
ciales del mismo. La parcialidad del objeto de estudio es propia de las ciencias riormente tendremos ocasión de analizar con detalle esta postura mostrando su
particulares, que con métodos propios y diversificados se proponen analizar al- verdad y sus limitaciones. Pero, por ahora, al menos debemos admitir un princi-
gunas dimensiones específicas de su objeto. Así, por ejemplo, la paleoantropolo-
gía estudia el origen de la especie humana partiendo del análisis de los restos fó-
siles humanos que se conservan: las conclusiones a las que se llegan pueden 15. BASTI, G., Filosofia dell’uomo, Edizioni Studio Domenicano, Bologna 1995, p. 9.
16. Algunos han querido ver en el humanismo renacentista un precedente de las tesis existencia-
constituir una ayuda para la Antropología filosófica, pero los datos aportados por listas. Es bien conocido este bello pasaje de Pico de la Mirándola al evocar la creación del hombre:
«No te dimos ningún puesto fijo, ni una faz propia, ni un oficio peculiar, ¡oh Adán!, para que el pues-
to, la imagen y los empleos que desees para ti, esos los tengas y poseas por tu propia decisión y elec-
ción. Para los demás, una naturaleza contraída dentro de ciertas leyes que hemos prescrito. Tú, no so-
11. VÉLEZ CORREA, J., El hombre: un enigma. Antropología Filosófica, Consejo Episcopal Lati- metido a cauces algunos angostos, te la definirás según tu arbitrio al que te entregué. Te coloqué en el
noamericano, México 1995, p. 33. centro del mundo, para que volvieras más cómodamente la vista a tu alrededor y miraras todo lo que
12. Cfr. MONDIN B., L’uomo: chi è, op. cit., p. 10; LUCAS LUCAS, R., El hombre: espíritu encar- hay en ese mundo. Ni celeste, ni terrestre te hicimos, ni mortal, ni inmortal, para que tú mismo, como
nado. Compendio de filosofía del hombre, Sociedad de Educación Atenas, Madrid 1993, p. 19. modelador y escultor de ti mismo, más a gusto y honra, te forjes la forma que prefieras para ti. Podrás
13. IBÁÑEZ LANGLOIS, J.M., op. cit., p. 14. degenerar a lo inferior, con los brutos; podrás realzarte a la par de las cosas divinas, por tu misma de-
14. Ibid., p. 12. cisión». PICO DELLA MIRANDOLA, De la dignidad del hombre, Editora Nacional, Madrid 1984, p. 105.

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