ESTUDIO BÍBLICO 25-02-22
LECCIÓN: Colosenses 1:22-23
LECCIÓN:
22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e
irreprensibles delante de él;
23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio
que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui
hecho ministro.
TEXTO: Efesios 5:27
“a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa
semejante, sino que fuese santa y sin mancha.”
Desarrollo:
Verso 22 “en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e
irreprensibles delante de él”
Punto 1: Reconciliación por su cuerpo y su muerte.
Hemos sido reconciliados por Cristo por medio de su cuerpo de carne, pues era la única manera de
reconquistar la libertad de la esclavitud del pecado. La escritura nos enseña que Adán pecó ante Dios y
cayó de la gracia y la libertad. Así que fue necesario que viniera un segundo Adán, mediante un cuerpo
de carne, que luchara y peleara la batalla bajo los mismos parámetros humanos, para reconquistar la
libertad en Dios y elevar a una condición digna al ser humano. Cristo era el segundo Adán; “Así
también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu
vivificante.” (1 Corintios 15:45). ¡Sí!, Jesucristo es el Espíritu que nos da vida, y fue quién mediante su
cuerpo le ganó la batalla al pecado, y al morir la muerte no lo pudo retener. ¡Porque la paga del pecado
es la muerte! Así que Jesús hecho carne no pudo recibir el pago, y la muerte lo devolvió al mundo de
los vivos. ¡Jesús resucitó! y hoy tenemos una tumba vacía en Israel. Y además tenemos a un
representante de carne y hueso en el reino de los cielos. ¡Bendito es su nombre!
Punto 2: Para presentarnos;
Santos: Del griego “jágios” que significa, “Consagrado, apartado para”
El Señor desea que seamos santos, apartados del mal y consagrados para su servicio. Esto no quiere
decir que seremos todos pastores, evangelistas o líderes en nuestras congregaciones, sino que
entendamos que ahora somos reyes y sacerdotes; “Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio”
(1ª Pedro 2:9), y como tales, debemos dedicarnos al servicio divino. Dedicar tiempo a nuestra
preparación y consagración espiritual.
Hebreos 12:14 “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”
1ª Pedeo 1:16 “porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”
Sin mancha: Del griego "ámomos" que significa “sin defecto, sin arruga, sin culpa”
La arruga hace referencia a Apocalipsis 19:8 “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino,
limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos”. Dios desea que
vivamos nuestra vida como lo hizo Cristo, que era poderoso en palabras y obras. Haciendo el bien, no
pagando mal por mal, perdonando y no ofendiendo.
Irreprensibles: Del griego "anénkletos " que significa "Irreprochable, intachable, o “que no puede ser
llamado a rendir cuentas”, “que hay una inexistencia de cualquier tipo de cargos o de alguna acusación
en contra”, Es decir, Absuelto. Esta condición es netamente de parte de Dios hacia nuestra persona. Si
nos mantenemos en Cristo, y su Espíritu está guiando nuestra vida, entonces estaremos en permanente
justicia de Dios. No habrá acusación en nuestra contra; “¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios
es el que justifica” (Romanos 8:33). Y el acusador de nuestras almas no podrá levantar su dedo en
nuestra contra; “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el
poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el
acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. (Apocalipsis
12:10)
1
ESTUDIO BIBLICO 25-02-22
LECCIÓN: Colosenses 1:22-23
Verso 23 “si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del
evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo
Pablo fui hecho ministro.”
Punto 1: Permanecer fundados y firmes en la fe
“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió”
(Hebreos 10:23). Mantenernos firmes significa saber en quién hemos creído. Saber que Jesús no falla y
no defrauda a sus hijos. Cristo es la verdad y debemos mantenernos en Él. No debemos volver al pecado
y practicarlo para volver al mundo y llenarnos de maldad y darle lugar a que los demonios tengan lugar
en nuestra vida; “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres…” (Gálatas 5:1). Así
que sirvámosle con alegría, con decisión de nunca apartarnos de Él, pero también con temor de saber
que nada somos ante Él, porque Dios nos amó y nos recogió del mundo. “Así que, el que piensa estar
firme, mire que no caiga. (1ª Corintios 10:12)
Punto 2: No olvidando nuestra esperanza del evangelio que un día oímos.
1ª Juan 3:2-3 dice; “…sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos
tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es
puro.” Nuestra esperanza debe estar puesta en que Jesús retornará por nosotros. “En la casa de mi
Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para
vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde
yo estoy, vosotros también estéis”. (Juan 14:2-3). Nunca debemos perder la esperanza de que Cristo
vendrá un día en las nubes y nos arrebatará a los cielos, junto con Él. Dice la escritura que ahora
permanecen tres cosas; “La fe, la esperanza y el amor…” (1ª Corintios 13:13), y debemos perseverar en
estas cosas. Si en nosotros existe ésta esperanza, seremos verdaderamente felices, porque ésta esperanza
conlleva en sí misma la alegría y la felicidad de esperar algo que sabemos que es real, aunque no lo
vemos, pero lo creemos con todo nuestro corazón, y que estamos seguros que sucederá. Por eso dice la
escritura; “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios
y Salvador Jesucristo, (Tito 2:13)
Punto 3: Se predica en toda la creación
Todo lo que está debajo del cielo es nuestro campo de trabajo. Todo aquel que tiene un alma que salvar
debe ser nuestro objetivo. Antes de partir a su trono celestial, y ser llevado en una nube delante de la
vista de los discípulos, el Señor Jesús les dio la gran comisión de anunciar el evangelio; Y les dijo: Id
por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”. (Marcos 16:15). A veces nos cegamos sin
ver la necesidad del prójimo, tal como les pasó a los discípulos del Señor Jesús, cuando pasaban por
samaria. Mientras todos querían pasar de largo para no juntarse ni contaminarse con los impíos judíos
de Samaria, la prioridad del maestro era anunciar su mensaje, y les dijo; “¿No decís vosotros: Aún
faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos,
porque ya están blancos para la siega.” (Juan 4:35)
Para Dios honra y Gloria Pastor Juan Escobedo Acuña