Agentes Extintores y Métodos de Apagado
Agentes Extintores y Métodos de Apagado
E HIGIENE EN EL TRABAJO
UNIDAD 4
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INDICE UNIDAD 4
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Elementos Extintores y Sistemas de detección de fuegos
CLASE “D”: fuego sobre metales combustibles. Ej.: magnesio, titanio, potasio, sodio,
circonio, uranio, etc. Para su extinción debe recurrirse a la arena seca, grafito, ceniza y polvos
especiales únicamente, ya que por otros medios estos metales pueden reaccionar violentamente y
no son sofocados.
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COMO SE APAGA UN FUEGO
ELEMENTOS DEL FUEGO ACCIONES CONTRA INCENDIOS
COMBUSTIBLE ACCION DE DILUCION
COMBURENTE ACCION DE SOFOCACION
ENERGIA DE ACTIVACION ACCION DE ENFRIAMIENTO
RADICALES LIBRES ACCION ANTICALITICA
COMBURENTES
En la mayoría de los casos es aire.
ENERGIA DE ACTIVACION
Un combustible en presencia de comburente no arde si no se le suministra una energía en
cantidad y forma apropiada.
ACCION DE DILUCION
Consiste en la eliminación del combustible. No se consigue con ninguno de los agentes
extintores conocidos hasta el momento. Un ejemplo aproximado sería el bombeo del líquido
inflamable fuera del depósito incendiado.
ACCION DE SOFOCACION
Consiste en la eliminación del aire o comburente. Ejemplos típicos: vapor de agua, CO2, gas
inerte, etc.
ACCION DE ENFRIAMIENTO
Consiste en la eliminación de la energía de activación, sea cual fuere su origen, la forma
más directa de eliminarla es en forma de calor. Sólo un 10 % del calor producido permanece en el
foco, el resto se va como humos y gases. Lo que debemos eliminar es ese 10 % y se consigue con
un agente que reaccione endotérmicamente (evaporación, sublimación, descomposición, etc.).
Ejemplos típicos: evaporación del agua, evaporación del CO2 líquido y sublimación del sólido.
ACCION ANTICALITICA
Consiste en la eliminación de los radicales libres. Esto se logra entre otras cosas con un
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muro cortafuegos (muro finamente dividido que se proyecta en el foco), polvo seco o agentes
halogenados.
EXTINTORES QUIMICOS
Los agentes extintores químicos son aquellos denominados supresores de la combustión y
actúan directamente en las REACCIONES EN CADENA no inhibidas; en el siguiente cuadro se
dividen los distintos agentes extintores:
Base sódica
Agentes extintores Tipo “BC”
Base potásica
químicos (supresores)
Polvos químicos secos Organo metálico
Tipo “ABC”
Compuestos 1301
halogenados 1211
2408
Polvos Especiales
Distintas formulaciones
Fuegos clase D”
EXTINTORES FISICOS
Podemos decir que los agentes extintores físicos son los que actúan sobre las otras 3 caras
del tetraedro que son: oxígeno, temperatura y combustible. En el siguiente cuadro ilustramos los
diferentes agentes extintores físicos:
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AGENTES CHORRO PLENO
EXTINTORES NIEBLA MECANICA
FISICOS NIEBLA ALTA VELOCIDAD PROTEINAS
AGUA VAPOR FLUOROPROTEINICA
SODA-ACIDO S
AGUA MOJADA BE
SINTETIC
QUIMICA AFFF
BAJA EXPANSION ESPECIALES (AFFF +
ATC)
ESPUMAS MEDIA EXPANSION HAZMAT
MULTIPROPOSITO
FISICA
ALTA EXPANSION
ANIDRIDO
CARBONICO (CO2)
NITROGENO (N2)
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Extinción por dilución: se puede extinguir o atenuar un fuego en combustible miscibles en
agua, al diluirlos en agua.
Reemplazo de capas
calientes por frías: disminuye
la vaporización de
combustibles y de esta manera
se altera la mezcla
estequiométrica no
permitiendo la combustión.
Reacción química: se
ha demostrado que el agua
reacciona químicamente en la
zona de llama con algunos
productos del fuego, en forma
endotérmica (absorbiendo
calor). Aunque la cantidad es
poco significativa.
Aditivos: el agua puede
mejorarse con la adición de
agentes tensoactivos a los
efectos de favorecer la acción
de penetración y
empapamiento, de agentes
espesantes para producir un
retardo en el goteo y aumentar
la penetración, de fosfatos
amónicos, carbonatos
alcalinos y boratos alcalinos
para obtener un recubrimiento
ignífugo, y por último de concentrados de espumas formando una película protectora espumante
sobre los sólidos y la mayor parte de los líquidos.
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al producirse la penetración en la llama, el chorro se hunde produciendo la elevación del nivel del
fuego y haciendo que éste se propague a otros sectores. La eficacia de esta modalidad radica en
descascarar aquellas superficies en que va pegando y humedecer interiormente las mismas,
evitando el recalentamiento interior y la continuidad del fuego. Reviste de importancia el alcance del
chorro pleno ya que siendo éste bien dirigido puede alcanzar una distancia de aproximadamente 70
m, trabajando normalmente a una presión de 16 -18 kg/cm2.
NIEBLA DE AGUA: es utilizado en sistemas automáticos, para proteger transformadores
eléctricos, sistemas de lubricación de turbinas, depósitos de aceite, en casos de sólidos licuables,
y líquidos no miscibles cuando la temperatura de inflamación de hidrocarburos es superior a 100
°C. El agua pasa a través de una lanza especial (una “flor”) que la pulveriza transformándola de
líquida a gaseosa, aumentando de esta forma 1700 veces su volumen original, desplazando el
oxígeno y finalmente de esta manera atenuar o romper el triángulo de fuego. El tamaño ideal de las
gotas es de aproximadamente 0,4 mm de diámetro. Las ventajas de este sistema en el menor
consumo de agua ya que reduce la cantidad y peso de agua que se tira, la cual se vaporiza
rápidamente tomando energía de la zona de combustión, generando vapor que desplaza al oxígeno.
Además, precipita las partículas de carbón como el humo y los gases tóxicos, en aquellos incendios
donde se presentan condiciones empeoradas por la gran cantidad de humo. También cabe destacar
que su grado de protección al operador es notablemente mayor, permitiendo que éste desarrolle
técnicas anti-incendio para mayor ventaja en la penetración. Es muy aconsejable en fuegos de
superficie, no así en fuegos de arraigo.
NIEBLA DE ALTA PRESION: básicamente cumple la misma función que la anteriormente
mencionada, permitiendo gran pulverización con menor consumo; posee mayor alcance (l2-15 m)
pero logra menor penetración. Humedece el ambiente y toda la masa se convierte en una gran nube
de vapor. Hay lanzas especiales para trabajar sobre tensión pero no es recomendable ya que exige
del operador gran destreza. Su presión es de 40 kg/cm2.
VAPOR DE AGUA: se utiliza en aquellos casos en los cuales el sistema generador de vapor
se halle instalado para cumplir funciones que no sean exclusivamente la lucha contra el fuego. El
vapor también puede existir disponible en calderas. No es de gran funcionalidad debido al
requerimiento de mangueras aisladas para evitar pérdidas de calor; además existe el peligro de
quemaduras en la gente. Suele traer numerosos inconvenientes.
AGUA MOJADA: se trata de agua común a la que le ha sido adicionado alcohol laurílico
(destilado del aceite de coco) con el fin de disminuir la tensión superficial que originalmente es de
73 dinas/cm2 y, finalmente, por la acción de este aditivo, pasa a 25 dinas/cm2. De este ¡modo el
agua puede penetrar con mayor facilidad en cuerpos compactos (ej. fardos de algodón).
AGUA FRACCIONADA: es la única forma de usar el agua para cualquier propósito, excepto
para fuegos tipo D (por reacción química). El agua de una cañería pasa por picos fraccionadores
especiales en el interior de los cuales está provisto con un helicoide centrifugándola. Trabaja de 7-
12 kg/cm2. Es muy conocido también con los nombres de “DILUVIO” o “MULSYFIRE”; las gotas
fluyen discontinuamente; no es conductora de electricidad, por lo tanto se utiliza a menudo para
instalaciones eléctricas, Como así también para emulsionar el combustible favoreciendo así su
extinción.
SODA-ACIDO: es utilizada mediante matafuegos y es la resultante de la combinación
química de agua bicarbonatada y ácido sulfúrico. Gran cantidad de CO2 se genera al ponerse en
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contacto ambos elementos, la cual es suficiente para impulsar el agua, levemente acidulada,
formada hacia el exterior del matafuego. Este método ha caído en desuso en la actualidad debido
a la peligrosidad existente durante el mantenimiento de los matafuegos.
LLUVIA: la lluvia fina es casi imprescindible para la extinción de incendios de polvo, como
así también puede ser empleada en incendios de tipo superficial con muy buen resultado. El efecto
de la lluvia es casi siempre más satisfactorio que el del chorro pleno, ya que la fina distribución de
sus gotas le permite una mayor cantidad de calor.
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ESPUMAS DE ALTA EXPANSION
Tienen un grado de expansión de aproximadamente 1000 veces el volumen original. Su
densidad es bajísima y su alcance tan pequeño que su utilización está limitada a equipos para
sistemas fijos de extinción. También se usa como emulsor un detergente sintético. Los concentrados
líquidos para la producción de espumas de alta expansión son hidrocarburos tensoactivos que
forman abundantes burbujas con pequeña turbulencia. Se usan soluciones acuosas con una
concentración aproximada del 3 %. Esta clase de espumas impide la llegada total o parcial del aire
a la zona de fuego. Las burbujas colapsan rápidamente vaporizando la fase líquida y reduciendo la
concentración de oxígeno por dilución del aire. Además, forman una barrera aislante para la
protección de materiales no atacados por el fuego, impidiendo por lo tanto la propagación. Posee
una acción bloqueadora de la realimentación del proceso de combustión por radiación debido al alto
poder reflectante de sus burbujas. Deberá evitarse la generación de espuma de alta expansión con
gases de combustión o aire contaminado con productos de combustión debido a que por pirolisis
se generan productos tóxicos y además disminuirán notablemente el rendimiento de producción de
espuma. En general, las espumas (de todos los tipos) ofrecen ventajas, algunas de las cuales son
las siguientes:
a) menor requerimiento de agua
b) menores riesgos del personal por impulsión de humo y calor
c) eliminación de humo y calor
d) acción simultánea sobre fuegos clase A y B
e) menores daños que los manifestados por la acción del agua.
Si las espumas son utilizadas en equipos especialmente diseñados, son más ventajosas que
el agua en los siguientes ejemplos: colchones de seguridad para pistas de aterrizaje; minas en
subsuelos; sótanos; túneles de cables; etc. Las espumas químicas se aplican mediante el uso de
matafuegos; las físicas y mecánicas, mediante el uso de lanzas acopladas al sistema impulsor; y
las de media y alta expansión, además de poder utilizarse mediante lanzas especiales, su utilización
queda reservada en la mayoría de los casos en forma de instalación fija, debido a su poco alcance.
ANHIDRID0 CARBONICO
El dióxido de carbono (CO2), desde el punto de vista de la extinción de incendio actúa como
agente bloqueador o sofocador. Se lo puede encontrar libre en la naturaleza; su densidad es 50 %
mayor que la del aire y ésta es una de las propiedades fundamentales para su uso como agente
extintor. El CO2 es producido por la combustión de materiales orgánicos cuando la oxidación es
completa. Lo encontramos dentro de los matafuegos o tubos de mayor capacidad para
instalaciones, bajo la forma líquida, pero ellos no se encuentran llenos totalmente. La Norma Iram
exige una relación de llenado de 75 %, dado que una de las propiedades del CO2 es que su presión
aumenta o disminuye según aumente o disminuya la temperatura y siempre en función además, de
la “relación de llenado”. Los tubos que contienen CO2 se prueban a 250 kg/cm2 y teóricamente
soportan mucho más, no obstante en función del tiempo pueden reducir su resistencia hasta valores
críticos, por eso es de suma importancia la prueba hidráulica periódica. Es de imaginar el grave
peligro que representan los tubos de CO2 que no cuentan con discos de seguridad o sea la placa
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delgada que se coloca mantenida por un tapón perforado y guardada de tal manera que su colapso
se produzca aproximadamente a 180,200kg/cm2. El CO2 es incoloro, se descarga bajo la forma de
una nube blanca, no daña ni deteriora los materiales con los cuales entra en contacto, no humedece,
no corroe, no es conductor de electricidad. A diferencia de otros agentes extintores, este no deja
suciedad que deba ser eliminada después de su uso, ya que una vez extinguido el fuego se disipa
rápidamente en la atmósfera sin dejar rastros. Además no es tóxico, pero si la concentración fuese
muy grande provoca asfixia por defecto de oxígeno. La descarga directa del CO2 sobre los ojos
provoca una ceguera temporaria por endurecimiento del cristalino que desaparece rápidamente al
ser interrumpida la descarga. Otra de sus características más notables es su rápida difusión hasta
cualquier intersticio de riesgo y siempre hacia abajo por ser más pesado que el aire, debido a que
su poder de expansión es 1:450.
La descarga del CO2 es del tipo de alta presión; cuando ésta se efectúa a través de una
tobera produce una fuerte reducción de temperatura, tanto es así que parte del gas se convierte en
hielo seco; hay un efecto enfriador el cual se suma al de bloqueo y sofocación. Si la parte sólida se
forma sobre una superficie ardiente será mucho más eficaz pues al producirse la transformación al
estado gaseoso lo hará absorbiendo gran parte del calor.
Químicamente la acción del CO2 puede ser explicada en la siguiente forma: la llama tiene
un límite de temperatura, el CO2 reduce dicha temperatura, pero fundamentalmente reduce el
número de átomos del oxígeno aptos para combinarse con el combustible y proseguir la combustión.
Este es el fenómeno de dilución. En el primer momento de la utilización de un agente sofocante o
bloqueante como el CO2 se produce un aparente incremento de la llama que se debe a que la
misma, ávida de oxígeno asciende rápidamente buscándolo, pero es una llama fría que desaparece
pronto. El calor específico del CO2 es prácticamente igual al aire. La cantidad de CO2 necesaria
para lograr la extinción varía de acuerdo al elemento combustible. Asimismo cuanto menor sea el
punto de ignición tanto mayor debe ser el porcentaje de CO2. La gama de utilización del mismo es
elevada. Su máxima eficacia se encuentra en los incendios de combustibles líquidos (clase B).
También es utilizado en riesgos de clase A cuando se desea evitar deteriorar materiales
involucrados, pero en este caso deberá recibir el complemento de otro elemento extintor (agua) y
un adecuado entrenamiento del personal que deba intervenir en la emergencia.
Tiene pocas contraindicaciones. Por ejemplo no tiene efecto para extinguir el fuego en
metales alcalinos (clase D) como ser magnesio, sodio, potasio, titanio, zirconio, etc. Tampoco se
puede utilizar para atacar incendios en compuestos químicos que son capaces de liberar su propio
oxígeno para mantener la combustión, [Link].: plásticos de piroxilina, nitrato de celulosa.
El CO2 es un generalizado elemento extintor actual, sus múltiples ventajas, sus pocos
problemas, su fácil uso y mantenimiento lo hacen recomendable en la mayoría de los casos. Cabe
destacar que es usado como extintor por ser un gas inerte, por lo tanto otros gases inertes también
pueden ser utilizados como extintores.
NITROGENO
Posee características extintoras similares a las del CO2, pudiendo reemplazarlo en incendios
de polvos metálicos, especialmente el magnesio. Otro uso muy usual en la técnica de extinción es
como agente de impulsión para equipos de extinción de polvo químico seco. Posee una temperatura
de ebullición de 209,8 °C, de congelación de 195,8 °G y una temperatura crítica de 147,1 °C. Su
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presión crítica es de 33,5 kg/cm2 y tiene una solubilidad en agua de 2,33 vol/100 vol. agua.
Si bien químicamente el nitrógeno es uno de los elementos más inactivos (presenta mayor
calor de disociación que los gases distómicos comunes) a elevadas temperaturas puede reaccionar
con los metales formando nitruros, que generalmente son incombustibles.
A diferencia del CO2 que se envasa líquido, el nitrógeno se comercializa en forma de gas
envasado a 150 kg/cm2 de presión en cilindros de acero sin costura. Si bien el nitrógeno no es
idealmente un gas neutro, su bajo costo en relación a otros gases como el neón, helio, lo hace apto
para inertizar por ejemplo tanques, recipientes de combustibles líquidos, en la operación previa a la
soldadura.
Polvos químicos: uso, características, ventajas, inconvenientes y aplicaciones.
Los polvos químicos se utilizan principalmente para extinguir fuegos de líquidos inflamables.
Por ser eléctricamente no conductores, también pueden utilizarse contra fuegos de líquidos
inflamables en que también participen equipos eléctricos bajo tensión debido a la rapidez con que
estos agentes extinguen la llama.
Los polvos químicos se emplean sobre fuegos de superficie de materiales combustibles
sólidos (clase A), debiendo complementar la extensión con agua pulverizada. La acción extintora
de estas sales en polvo, se basan en la sofocación producida por el anhídrido carbónico que se
desprende del fuego. Además, en la zona de combustión, se encuentran radicales libres cuyas
reacciones entre sí son necesarias para que continúe dicha combustión y es sobre esas reacciones
donde actúa el polvo interrumpiendo la reacción en cadena (actúa como catalizador). Este tipo de
polvos químicos presenta las siguientes desventajas:
— No es capaz de penetrar en el interior de las superficies en combustión.
— No deben usarse en instalaciones donde se encuentren disyuntores u otros contactos
eléctricos delicados (centrales telefónicas) por sus propiedades aislantes.
— Debido a la ligera corrosividad, deben eliminarse de las superficies lo antes posible,
después de apagar el fuego.
A pesar de estas desventajas, son muy eficaces por su alto potencial extintor (superior al
CO2).
Polvos químicos organometálicos: uso, características, ventajas, inconvenientes y
aplicaciones.
Se utilizan para combatir fuegos líquidos inflamables (clase B) y no son conductores de la
electricidad, por lo tanto son eficaces (clase C).
Estos aprovechan el concepto de que se puede obtener una alta eficacia de extinción cuando
se logra una mayor dispersión de las partículas del agente extintor. Este polvo está formado por:
POTASIO + UREA + CARB0NATO DE CALCIO.
Comercialmente se lo conoce como Monex. Es un sólido blanco, no tóxico, formulado con
polvo de excepcional fluidez.
Atribuyen su elevada eficacia a dos factores básicos:
1. Estallido de partículas relativamente grandes en otras más pequeñas, con lo que se
incrementa la superficie activa, en condiciones a intervenir en el proceso.
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2. Volatilización de pequeñas partículas, químicamente reactivas, que forman una gaseosa
con notables propiedades inhibidoras o “supresoras”.
Es muy alto el costo y deja residuos, pero el potencial extintor es 62 veces más poderoso
que el del CO2.
AGENTES HALOGENADOS
Los agentes extintores halogenados son hidrocarburos en los que uno o más átomos de
hidrógeno han sido sustituidos por átomos de hidrógeno Los elementos halógenos son Flúor, Cloro,
Bromo y Yodo. Los hidrocarburos de donde se derivan los agentes extintores halogenados son
gases muy inflamables y, en muchos casos, la sustitución de los átomos de halógenos, no sólo les
confiere ininflamabilidad, sino propiedades de extinción de las llamas; se derivan del metano (CH )
y del etano (CH3-CH3) y, según el grado y naturaleza de la sustitución con halógeno varían en
estado desde gases a líquidos a temperatura ambiente. Los agentes extintores halogenados se
conocen actualmente como halones, los más empleados y seguros se clasifican en:
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CLASIFICACION DE LOS AGENTES EXTINTORES
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Descripción de los Extintores
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TIEMPO DE DESCARGA: La carga del agua será proyectada en forma de chorro compacto
a una distancia mínima de 6 metros de acuerdo con lo indicado en la siguiente tabla:
Capacidad Tiempo de descarga Tiempo de descarga
Litros Mínimo (Seg) Máximo (Seg.)
5 40 80
10 60 120
CARACTERISTICAS:
Extintor de agua con cilindro de gas: Capacidad 10 lts, Alcance 8 mts carga agua pura limpia
en el cilindro longitudinal CO2 o aire comprimido en el botellón.
MANTENIMIENT0: Renovar el agua anualmente, efectuar control peso del botellón cada
mes, realizar prueba hidráulica cada dos años al botellón.
Extintor de agua pura bajo presión: Capacidad 10 lts, alcance 9 mts, carga agua presurizada
con aire o gas inerte.
MANTENIMIENT0: Renovar el agua anualmente, realizar prueba hidráulica cada dos años.
Forma de Uso: Se quita la traba y el precinto, se oprime la palanca y se dirige el chorro a
la base de las llamas y se debe mantenerlo en movimiento atacando sobre el área del fuego. Un
fuego que se derrama verticalmente deberá ser atacado en su punto más bajo y continuar hacia
arriba. La niebla de agua es más adecuada donde debe ser cubierta un área más grande y donde
no se necesita la penetración que brinda el chorro pleno. Los fuegos de superficie en materiales
combustibles sólidos comunes son atacados más efectivamente con niebla de agua y es más apta
que el chorro pleno para evitar daños innecesarios en materiales valiosos. Localizar todo lugar
caliente luego que el fuego ha sido extinguido.
Ataque al fuego: Se debe tomar una posición donde no esté restringido el acceso al fuego,
pero donde sea posible una retirada segura y rápida. Una posición en cuclillas ayudará al operador
a mantenerse alejado del humo y evitar el calor, permitiéndole así una aproximación más cercana
al fuego. Siempre debe tenerse cuidado de asegurarse que un fuego esté totalmente extinguido y
no esté propenso a la reingnición.
Se renovará el agua anualmente y se controlará el peso del botellón de CO2 o Aire
comprimido, si el extintor fuera de este tipo, cada tres meses. Si el matafuego fuera del tipo
presurizado interior recargarlo de agua anualmente y por medio del manómetro controlar su presión.
Se obtienen óptimos resultados para la extinción de fuegos sólidos comunes (madera, papeles,
etc.). Depende principalmente de su acción refrigerante. El agua tiene propiedades enfriantes
mejores que otros agentes y es mejor usar en fuego de estos materiales que pueden volver a
encenderse si no son adecuadamente enfriados. El agua puede penetrar fácilmente hasta alcanzar
suficiente profundidad en el fuego. No se recomienda en los fuegos de clase B, C y D. En los fuegos
de clase B el agua en forma de chorro esparce el líquido combustible sin extinguirlo, en los de clase
C el agua conduce la electricidad, las impurezas y las sales que generalmente tiene la hacen gran
conductora de la electricidad, lo que torna su uso muy peligroso. En los de clase D debido a que los
metales arden a temperaturas muy elevadas el agua no es aconsejable ya que por tener un punto
de evaporación muy bajo (100 °C), se requeriría demasiado volumen de agua para enfriar una
superficie determinada. Cabe acotar que el agua solidifica a 0 °C. Lo que limita su uso en lugares
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donde esta temperatura puede alcanzar comúnmente (sur Arg.) dado que las válvulas y cañerías
de conducción suelen obturarse y reventar. Entre otras limitaciones, además de la señalada
podemos citar las siguientes: Gran tensión superficial, peso, eficacia limitada en combustibles de
bajo flash point.
En cuanto a las ventajas de los equipos de agua se puede decir que han perdido validez
como elemento de extinción y el agua puede ser considerada como el elemento básico de toda
técnica de extinción combinada. Si tenemos en cuenta que para enfriar un fuego se necesita la
aplicación de algo que absorba el calor y entre otros el agua es el agente enfriante más común con
características atípicas. Entre las ventajas también podemos señalar que: es abundante, es barata,
se puede almacenar, se puede presurizar, no daña, no es tóxica ni corrosiva, es fácilmente
evaporable y absorbe gases. El agua ha sido y sigue siendo el agente de extinción más comúnmente
usado, las acciones extintoras de la misma son: ENFRIAMIENTO, SOFOCACION,
EMULSIFICACION Y DILUCION. A temperatura ordinaria, el agua es un líquido pesado y
relativamente estable. La conversión en agua de un gramo de hielo a cero grado absorbe 80
calorías, que es el punto de fusión del hielo. Para elevar la temperatura de un gramo de agua entre
cero y cien grados centígrados hacen falta 100 calorías más. El calor de vaporización del agua es
de 540 calorías por gramo a presión atmosférica. Otro factor influyente, es cuando el agua pasa de
líquido a vapor ya que en este proceso aumenta en aproximadamente 1700 veces su volumen.
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Soporte: El recipiente tendrá un soporte adherido
firmemente para sujetar la manga.
1) Consiste en un recipiente de capacidad mayor (100, 200 y 300 lts), con transporte sobre
ruedas, cuyo contenido es de agua con extracto espumoso.
Es un recipiente de cierre hermético que posee válvulas de seguridad. Posee una tapa
para carga de la mezcla extintora, abertura de descarga para la adaptación de una
manguera que termina en una lanza especial con tomas de aire destinada a emulsionar
la mezcla extintora.
El agente impulsor es nitrógeno comprimido a 150 Atm. y almacenado en un tubo de
acero adosado al recipiente. Entre ambos, tubo y recipiente, está intercalada una válvula
reguladora con dos manómetros, uno que marca la presión del gas en el tubo y otro que
señala la presión de trabajo. La válvula del tubo cuenta con dispositivo de seguridad.
Uso: Para usarlo se procederá a ubicarlo estratégicamente, desenrollándose la
manguera y tomando la posición de ataque, se abrirá el robinete de la botella de acero
que contiene el gas comprobándose la presión en el manómetro de reducción, de
manera que cuando éste marque 9 kilos se procederá a accionar un pequeño robinete
que da paso al fluido al interior del recipiente que expulsará su contenido a través de la
manguera lanza especial. Una vez usado el matafuego se lavará la manguera y el
recipiente, retirándose la botella de aire comprimido para su recarga o reemplazo por
otra de reserva. El aumento volumétrico de espuma debe considerarse
aproximadamente siete veces el líquido contenido. El principio de funcionamiento es el
antes marcado en detalle.
2) Son recipientes con las mismas características que los anteriores, pero sin cierre
hermético y con transporte mediante ruedas. En este tipo se reemplaza el tubo de
nitrógeno y el regulador de presión por uno o más dispositivos dosificadores o eyectores
que se instalan en la parte superior del recipiente.
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Los dosificadores tienen un
cuerpo central con cámara de
succión y dos roscas, una para
alimentación hídrica y la otra para
armar la línea de ataque.
El agua al pasar por la
cámara de succión aumenta su
velocidad originándose una
absorción que provoca la subida
del espumógeno. El líquido
absorbido se mezcla con el agua
produciendo una solución
dosificada, la que al llegar a la
lanza especial emulsora se
transformará en espuma.
Uso: Para usarlo se
procederá a emplazarlo en las
proximidades de una boca de
incendio o expulsión de autobomba
o motobomba armándose la
manguera de alimentación en la
entrada del dosificador, y en la
salida de este dispositivo se armará
la manguera de ataque con su
correspondiente lanza especial
emulsora. Al dar paso al agua
haciéndola circular por eyector
dosificador se producirá la
absorción del espumógeno
mediante caño de pesca, continuando la mezcla por la manguera de ataque hasta la lanza emulsora.
EXTINTORES DE ANHIDRIDO CARBONICO
El cuerpo de este matafuego está formado por un tubo fabricado de acero sin costura, con
resistencia de prueba hidráulica a 250 Kgs Cm2. La norma IRAM exige una relación de llenado del
75 %; que es un porcentaje que se calcula en base al cociente del peso del gas del cilindro y el peso
del agua que el mismo podría alojar.
Este concepto es fundamental ya que una de las propiedades del CO2 es que su presión
aumenta o disminuye en función de la temperatura y de la relación de llenado; obteniéndose los
siguientes valores para el 75 %;
a 21 C ......................................................... 60 Kgs/Cm2
a 27 C ........................................................ 81 Kgs/Cm2
a 32 C ......................................................... 126 Kgs/Cm2
a 43 C ......................................................... 148 Kgs/Cm2
a 49 C ......................................................... 172 Kgs/Cm2
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Se puede apreciar el rápido incremento de la presión a medida que aumenta la temperatura
manteniendo constante la relación de llenado; y el incremento es tanto mayor cuando más elevada
es la relación de llenado. Esta es la razón por la cual no se llenan totalmente los tubos y la
importancia que reviste el disco de seguridad, que consiste en una placa delgada que se coloca
mantenida mediante un tapón perforado, y graduada de manera que su colapso se produzca
aproximadamente a 180 - 200 Kgs/Cm2. Estos tubos se fabrican de distintos volúmenes
controlables por el peso de su carga (1/4, 1/2, l, 2, 3, 3, 5, 5, 7, 10, 20 y 30 Kgs. La válvula de control
de salida del gas puede ser: a robinete, palanca o pistola. Estas válvulas son fabricadas de bronce
resistente a altas presiones, siendo de exigencia reglamentaria poseer dispositivos de seguridad
para permitir la salida del gas en caso de una sobrepresión circunstancial. Un caño de pesca de
material no oxidable, que por el interior del tubo llega casi hasta el fondo, está en comunicación
directa con la válvula de control.
Los matafuegos desde 1 Kg. hasta 3,5 Kgs. de carga, con excepción de algunos que llevan
armada directamente a la válvula su correspondiente tobera, poseen un pequeño codito tubular y
en su extremo la tobera de descarga. Esta tobera debe ser fabricada de material dieléctrico (goma,
plástico, fibra, etc.) llevando en su interior una boquilla ruptora de presión, con escapes radiales que
favorecen la expansión del gas.
Los matafuegos desde 5 Kgs. hasta 30 Kgs. o más de carga, poseen mangueras de
dimensiones variables y diámetros de acuerdo al tubo pescador resistentes a altas presiones,
fabricándose de tela y goma con refuerzo de alambre de acero y cubierta de malla metálica. En el
extremo de la manguera se ubica la tobera, que de acuerdo a la carga del matafuego tiene distintas
medidas, esta tobera poseerá mango de material aislante.
Los matafuegos de 10 Kgs. de carga en adelante, llevan para su transporte ruedas que
pueden ser macizas, de goma o metálica. Cuando el rodado cuenta con llantas de goma debe
colocársele una pequeña cadena de cobre o bronce puesta a tierra, para descarga del potencial
electrostático, que deberá encauzarse desde el interior de la tobera mediante filetes metálicos en
unión con el revestimiento conductor de la manguera. De no contar con este dispositivo, el operador
que trabaje calzando zapatos de suela aislante (goma o plástico) acumulará una considerable carga
electrostática. Si en este estado fuera tocado por otra persona, ésta recibirá un intenso golpe
eléctrico de descarga.
El matafuego de gas carbónico es ampliamente empleado para combatir fuegos, ya que a
su gran poder extintor debe agregarse que no mancha, no moja, no es agresivo para personas ni
cosas, y en su función extintora es de acción catalítica negativa indirecta. La carga de los tubos es
anhídrido carbónico licuado, del cual daremos algunos datos ilustrativos, es un gas incoloro
transparente y de sabor agrio, de un olor un poco picante. Su densidad es de 1.529. El agua disuelve
un volumen igual al suyo a presión ordinaria y mucho más cuando la presión aumenta. Este gas se
licúa a temperatura de 0 °C y bajo la presión de 36 Atm., o a 18 °C y 70 Atm., formando un cuerpo
incoloro, muy fluido, soluble en el alcohol y éter e insoluble en el agua. Al pasar al estado gaseoso
este líquido produce frío (70 °C bajo cero).
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Cuando se dirige un chorro de CO2 líquido sobre una superficie, parte del mismo se
condensa en las paredes de aquéllas obteniéndose CO2 sólido (hielo seco) en forma de capa de
nieve, de allí que a este sistema extintor se le conozca como nieve carbónica. El CO2 queda como
residuo de combustiones completas, siendo un gas inerte impropio para la respiración, poseyendo
factor inhibitorio con respecto al aire que alimente una combustión cuando se encuentra en un
porcentaje de 19/20 %. Existe una tabla donde se hacen conocer las distintas cantidades de CO2
necesarias en el aire para producir la incombustibilidad con respecto a cuerpos combustibles, de
los cuales mencionaremos algunos.
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EXTINTORES A BASE DE POLVO
Las partes componentes de los extintores a
base de polvo, salida libre son:
1. Tapa
2. Recipiente
3. Válvula de seguridad
4. Un recipiente de gas carbónico
(Propulsor)
5. Un tubo impulsor de CO2 en su interior
6. Pico de salida
3. Tapón de material plástico
Estos extintores de polvo salida libre cuentan con una válvula de seguridad en su interior;
ésta es a resorte y con la humedad se inutiliza. Son equipos muy viejos, constan de un recipiente
que no tiene válvula de regulación. Dichos extinguidores tuvieron muchos problemas pues el polvo
se apelmazaba con la humedad.
Los peligros más frecuentes son que en muchas oportunidades, debido a la presión de CO2,
puede volar la tapa con el consiguiente peligro de accidente, por ello en la actualidad prácticamente
no se utilizan estos equipos en lugares donde la humedad relativa ambiente es elevada.
Los extintores de polvo presurizado son aquellos que tienen el gas impulsor (CO2) dentro
del recipiente, y que es controlado mediante un manómetro que posee el matafuego y marca el nivel
de carga. Consta de tres marcas: una roja, otra blanca y otra verde. La verde significa que tiene
carga completa, y al utilizarla pasa por la marca blanca y cuando llega a la roja está descargado.
Para recargar hay que vaciar totalmente el polvo y el gas que pudiera haber quedado; y
proceder a la recarga completa de ambos elementos.
Este extintor debe operarse a una distancia de 2 a 3 metros, tirando nubes de polvo sobre
la base del fuego. Se usa en fuegos clase ABC (llamados también Triclase), y con polvos especiales
para fuegos clase D.
La limitación está dada por el potencial extintor.
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radiante de la llama a la superficie líquida.
— Efectos inertizantes debido a la reducción de la concentración de oxígeno dentro de
la zona activa de la llama.
2. Se acepta una acción extintora secundaria que incluye los siguientes fenómenos:
— Efectos de absorción del calor (particularmente a altas concentraciones de polvo).
— Efecto refrigerante adicional debido a la formación de vapor de agua por los procesos
de pirólisis.
— Efectos inertizantes debido a la formación de CO2 por la pirólisis del polvo.
Hay ciertos polvos especiales que se emplean exclusivamente para la extinción de incendios
de metales. Cada fuego clase D debe ser considerado como un caso particular y analizado como
tal. Es fundamental aplicar un sano criterio técnico-económico de aplicación y la recopilación de
experiencias previas es un paso que no debe ser omitido.
La espuma consiste en un gas (aire) y un líquido (agua + aditivos) en un proceso de
dispersión que produce la formación de burbujas por: a) tensión superficial menor y b) viscosidad
de superficie mayor.
Las espumas existen bajo ciertas condiciones definidas y tienen determinada duración
aunque está demostrado que son más estables cuando más uniforme es el diámetro de burbujas.
Asimismo la “vida” de la burbuja es inversamente proporcional al diámetro que posee.
Esencialmente el efecto extintor se debe:
a) Exclusión del aire (oxígeno), lo que supone una supresión de vaporización.
b) Enfriamiento por su alta capacidad de absorción de calor al vaporizarse el agua que la
compone.
Los extintores de espuma forman una capa que, extendida sobre la superficie de un líquido
en combustión, impide el acceso de aire; separa el líquido de la llama, corta el desprendimiento de
vapores y consecuentemente extingue el fuego.
La espuma no es aconsejable para un incendio móvil, que es aquel donde el líquido arde a
medida que se va desplazando, impidiendo así la formación de una capa continua.
La miscibilidad de ciertos líquidos inflamables, como los alcoholes y otros que se mezclan
con el agua, hacen que la espuma se destruya. En estos casos se debe emplear espuma de tipo
especial de acuerdo con las características del líquido en cuestión.
La espuma tiene la ventaja de persistir lo suficiente para permitir que el líquido y el recipiente
se enfríen, impidiendo así la reignición; por tal motivo es particularmente efectiva contra fuegos de
aceites pesados contenidos en tanques o depósitos de gran capacidad.
Este agente extintor es buen conductor de la electricidad, y por ello no debe ser empleado
en incendios de instalaciones eléctricas bajo tensión; tampoco puede utilizarse en fuegos de
metales.
El agua, que es el agente extintor más antiguo y abundante, luego de una aparente pérdida
de prestigio, lo ha recuperado, al conocerse más a fondo su increíblemente versátil mecanismo de
extinción. Efectivamente, puede comprobarse que, si bien es cierto que su acción fundamental la
ejerce sobre el factor calor por absorber fácilmente calorías, en función de la superficie que logra
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ofrecer al fuego, también incide sobre los restantes factores: aire (oxígeno), combustible y la
reacción química inclusive.
El agua actúa simultáneamente de diversas formas:
— Enfriamiento superficial: eficaz cuando el punto de inflamación tiene una temperatura
superior a la del agua, pero materiales con punto de inflamación menor no podrían
extinguirse y sin embargo ocurre. La conclusión es que no sólo es con enfriamiento
superficial como actúa sino de otras varias formas.
— Acción sofocante o bloqueadora: el agua al evaporarse se expande a razón de 1:2500
reduciendo mucho el porcentaje de oxígeno en los espacios cerrados (efectos de
dilución).
— Aditivos: La eficacia del agua puede mejorarse con la adición de agentes tensoactivos
para favorecer la acción de penetración y empapamiento, de agentes espesantes para
retardar el goteo y aumentar la penetración, de fosfatos amónicos, carbonatos alcalinos
o boratos alcalinos para obtener un recubrimiento residual ignífugo y de concentrados
de espuma para formar una película protectora espumante sobre los sólidos y la mayor
parte de los líquidos.
Las impurezas y sales que generalmente tiene el agua la hacen gran conductora de la
electricidad, lo que torna muy peligroso su uso especialmente en instalaciones eléctricas de alto
voltaje.
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SISTEMAS MUNICIPALES O EXTERNOS
Cumplen dos funciones: A — Reciben las llamadas a través de los puestos de alarma
situados en las calles.
B— Transmiten la alarma a las compañías de bomberos y al
personal que debe acudir en casos de emergencias.
La Norma N.F.P.A., clasifica los sistemas municipales de alarma en dos tipos:
TIPOS DE ALARMAS
Hay varios tipos de señales que se pueden utilizar, éstas pueden ser audibles o visuales.
BOCINAS
SIRENAS ANUNCIADORES
AUDIBLES CAMPANILLAS LUCES DE
UMBADORES
VISUALES DESTELLO
CARRILLON
TIMBRES TABLERO DE SEÑALES
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DISTRIBUCIÓN DE LOS DETECTORES
Para una protección completa, los detectores deben instalarse por todas las instalaciones.
Los factores que deben tenerse en cuenta para el espaciamiento de los aparatos de
detección son:
— La conformación del techo.
— La altura del mismo.
— La temperatura normal del local.
— La distribución de los espacios.
— El volumen del local.
— La posibilidad de temperaturas anormales debidas a aparatos productores de calor o a
procesos industriales.
— La existencia de corrientes de aire que pudieran influir sobre el funcionamiento normal
del aparato.
Detectores de gas
Los detectores de gas pueden ser de dos tipos:
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— Fijos (detectores iónicos de humo)
— Portátiles (explosímetros)
DETECTORES PORTATILES
En la mayoría de los casos las atmósferas a ensayar son
conducidas a través de un filamento de platino, que se calienta mediante
una pila. Este filamento forma parte de un puente de Wheatstone, que
se calibra antes de su empleo con otro filamento incandescente en
atmósfera inerte. Cualquier combustible presente en la muestra, al
atravesar el hilo incandescente es oxidado o quemado catalíticamente,
con lo cual se produce un aumento de temperatura en el filamento y
como consecuencia un aumento de su resistencia eléctrica. Este
aumento es proporcional a la cantidad de gases de la muestra y se mide
mediante un galvanómetro.
PRUEBAS DE FUNCIONAMIENTO
Debido a que del funcionamiento de los sistemas de detección dependen vidas, el
mantenimiento y las inspecciones son importantes. Si bien los sistemas de detección cuentan con
dispositivos de autocontrol y de doble seguridad, éstos pueden presentar problemas en el cableo,
en el suministro de energía y en los mismos detectores. La sensibilidad de los detectores debe
medirse y registrarse por lo menos una vez al año. En esta prueba deben incluirse el accionamiento
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de la alarma desde cada detector y un control integral de funcionamiento de todo el sistema. Deben
sacarse y limpiarse los detectores cuando una inspección visual haya indicado que se encuentran
contaminados con hollín, polvo u otra materia extraña.
El personal encargado de mantenimiento del edificio puede golpetear suavemente la cabeza
del detector para quitarle el polvo del exterior, sin embargo, el desarme lo realiza sólo una persona
calificada. Esto también debe hacerse cuando no funciona bien, hay alarmas frecuentes e
inexplicables o se presentan dificultades para dar la alarma durante una prueba. Si los registros
indican un cambio significativo de sensibilidad con respecto a la calibración original y las condiciones
ambientales son las mismas, también será necesario efectuarle una prueba. Para tener garantías
de que el funcionamiento de los detectores que se instalen en los conductos de ventilación es
correcto además del control de sensibilidad deberá realizársele una prueba de velocidad. También
deben inspeccionarse: el sistema de energía auxiliar, el nivel electrolítico de las baterías y probar
las baterías para asegurarse de que éstas estén cargadas adecuadamente.
La inspección general debe incluir una prueba al panel principal de control y a los sistemas
de altavoces. Si es necesario se limpian los contactos. Se revisarán todas las cajas de alarma y el
mecanismo para abrir las puertas de éstas. En forma periódica se comprobará el correcto
funcionamiento del sistema. Como parte del programa de inspección periódica de protección contra
incendios, se efectuará una revisión por muestreo, de uno o dos detectores por mes.
DETECTORES
DESARROLLO DE INCENDIO Y
HUMOS y LLAMAS
CONDICIONES AMBIENTALES TERMICOS RAYO
GASES LASER
COMBUSTIBLE DE HUMO EN LLAMA
PRODUCCION DE HUMO DENSA O ESCASA
MUY POCO CALOR
POCA RADIACION DE LLAMA
COMBUSTION RAPIDA
FUENTES DE PRODUCCION DE CALOR
FUENTES DE RADIACION DE LLAMAS
TEMPERATURA AMBIENTE HASTA 30 °C.
VELOCIDAD DEL AIRE HASTA 5 MTS/SEG.
SIN LIMITE DE LA VELOCIDAD DEL AIRE
HUMEDAD AMBIENTE NORMAL
SIN LIMITE DE RADIACION OPTICA
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DETECTORES IONICOS DE HUMO
Se utilizan cuando las concentraciones de
humo son casi invisibles.
Su principio de funcionamiento se basa en
que una fuente de radiaciones (aunque sea muy
débil) produce por ionización el aumento del
coeficiente de conductividad del aire. Estos
detectores cuentan con doble cámara de
ionización: una abierta para la medición y otra
cerrada para comparación.
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