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Derecho Sucesorio y Legítima en Venezuela

Este documento trata sobre conceptos básicos del derecho sucesorio como la legítima, los legitimarios, la sucesión forzosa y la sucesión legítima o ab intestato según el Código Civil venezolano. Explica que la legítima es la porción de bienes que el testador no puede disponer y que debe reservarse a ciertos herederos forzosos como descendientes, ascendientes y cónyuge. También define los legitimarios, cómo se calcula la legítima, y analiza las teorías sobre la naturaleza jurídica de la leg

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Derecho Sucesorio y Legítima en Venezuela

Este documento trata sobre conceptos básicos del derecho sucesorio como la legítima, los legitimarios, la sucesión forzosa y la sucesión legítima o ab intestato según el Código Civil venezolano. Explica que la legítima es la porción de bienes que el testador no puede disponer y que debe reservarse a ciertos herederos forzosos como descendientes, ascendientes y cónyuge. También define los legitimarios, cómo se calcula la legítima, y analiza las teorías sobre la naturaleza jurídica de la leg

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UNIVERSIDAD NORORIENTAL PRIVADA

“GRAN MARISCAL DE AYACUCHO”


FACULTAD DE DERECHO
ESCUELA DE DERECHO

Integrantes:
VERONICA LEIBA C.I.V-18.512.424

Maturín, 15 de Octubre del 2019


Introducción
Para el derecho la muerte física de una persona es de suma importancia, la

situación que sigue a la muerte en relación con la titularidad del patrimonio de las

cuales eran sujeto y para ello existen disposiciones legales, que regulan la suerte

de esas relaciones jurídicas y los efectos que sobre ellas produce la muerte de su

titular.

El derecho hereditario o derecho sucesorio se activa siempre y cuando esa

persona fallecida posea algún patrimonio y que tenga herederos para que nazca el

derecho sucesoral que no es más que el conjunto de normas jurídicas que regula

el destino de esos bienes tanto activos como pasivos que el de cujus poseía antes

de la muerte. Es decir es el modo de adquirir la propiedad y otros derechos por

causa de la muerte
La Legítima
Es una porción de bienes de la cual el testador no puede disponer por haberla

reservado la ley a determinados herederos, llamados "herederos forzosos".

Según el Artículo 883 del Código Civil.- La legítima es una cuota de la herencia

que se debe en plena propiedad a los descendientes, a los ascendientes y al

cónyuge sobreviviente que no esté separado legalmente de bienes, con arreglo a

los artículos siguientes. El testador no puede someter la legítima a ninguna carga

ni condición.

Artículo 884 ejusdem.- La legítima de cada descendiente o ascendiente, legítimos

o naturales, y la del cónyuge, será la mitad de sus respectivos derechos en la

sucesión intestada; y concurren y son excluidos y representados según el orden y

reglas establecidos para dicha sucesión.


La Legítima en el Código Civil

De acuerdo a su definición (art. 806), se han sucedido las siguientes teorías

respecto a su naturaleza jurídica:

a) La legítima es una parte alícuota del caudal relicto. El legitimario es un heredero

forzoso.

b) La legítima es una cuota del activo líquido, una vez deducida las deudas, que

se puede recibir por cualquier título. El legitimario no ha de ser necesariamente

heredero.

c) La legítima otorga al legitimario un título que le permite adquirir determinado

valor sobre los bienes hereditarios. Se configura, por tanto, como un derecho real

de realización del valor.

d) La legítima es un derecho de crédito. Confiere el derecho a percibir en dinero

una cuota del activo líquido de la herencia.


Los Legitimarios: art. 807 cc

1.- Hijos y descendientes, respecto de sus padres o ascendientes.

2.- A falta de los anteriores, los padres o ascendientes respecto de sus hijos y

descendientes.

3.- El viudo o la viuda en la forma y medida que establece el Código.

Hermanos e hijos de hermanos y demás parientes colaterales, aunque pueden ser

herederos legítimos o abintestato, nunca serán legitimarios.

Cálculo de la Legítima

El Código civil establece las reglas para fijar el valor de la cuota legitimaria, sólo

de esta forma podrá determinarse si existe lesión al derecho que, conforme a la

Ley, se atribuye a los legitimarios.

La norma aplicable es el art. 818 del Código civil.

Art. 818: Para fijar la legítima se atenderá al valor de los bienes que quedaren a la

muerte del testador, con deducción de las deudas y cargas, sin comprender en
ellas las impuestas en el testamento. Al valor líquido de los bienes hereditarios se

agregará el de las donaciones colacionables.

Caudal relicto-deudas+ donaciones colacionables.

Sucesión Forzosa

Es la obligación que tiene la persona en vida, al momento de hacer o dictar su

testamento, de respetar los derechos que por ley le corresponden a sus

descendientes, ascendientes y cónyuge, que como ya hemos dicho es el 50 % de

su patrimonio.

Importante: Suele hablarse de sucesión necesaria, lo cual ni significa que exista

otra causa de adquisición de la herencia, sino que esta es una especie dentro de

la sucesión legítima o legal que impone, contra la voluntad del difunto (cuando

éste ha dispuesto sus bienes por testamento, pretendiendo excluir en todo o en

parte a ciertas personas unidas a él por estrechas relaciones parentales), la

obligación de respetar a favor de tales personas una cuota parte de sus bienes

que es la cuota denominada legítima (Art. 883° C.C.)


Sucesión Legítima o Ab-Intestato.

La sucesión legítima es la que se defiere de acuerdo la ley, cuando no existe

testamento; cuando habiendo testamento el testador no ha dispuesto de todos sus

bienes, entonces la parte no dispuesta se defiere conforme a las normas del

Código Civil. En la sucesión legítima o intestada existen dos formas de suceder:

por derecho propio o representación. El primero, cuando el sucesor recibe llamado

directo o inmediato de la ley. Por ejemplo, cuando existe un solo heredero,

siempre que se encuentre dentro del grado máximo exigido por la ley. Cuando hay

varios herederos, todos suceden por derecho propio cuando son descendientes

inmediatos de un mismo tronco común. El segundo, la representación, consiste en

un llamado indirecto al sucesor, a objeto de que tome el lugar de un heredero por

derecho propio, por no ocurrir éste a la herencia. La sucesión intestada acoge los

principios y directrices del derecho justinianeo, como ha podido evidenciarse. El

que desee conocer las instituciones de hoy, debe sumergirse en esa ciencia

milenaria que marcó como ninguna otra, la regulación de las conductas humanas

al compás de los cambios y transformaciones que inciden en la sociedad.


Los diversos ordenamientos jurídicos recogen las ideas de la doctrina sobre el

testamento. En efecto, la susodicha doctrina refiere que la sucesión testamentaria

tiene su basamento en la voluntad individual del causante, o sea, en la autonomía

de la voluntad que debe respetarse, aun cuando el autor de misma hubiere

fallecido.

Fundamento de la Sucesión Legítima o Ab-

Intestato

La regulación de la sucesión intestada, como conjunto de normas destinadas a

regir el destino de las relaciones jurídicas que conforman el patrimonio hereditario

de un determinado causante, buscando un sucesor y evitando así que, en último

término, aquéllas se conviertan en bona vacantia, constituye un necesidad

primaria de todo ordenamiento jurídico que reconozca el derecho a la propiedad

privada y a la herencia, y ello tanto para aquellos sistemas llamados de línea

germánica como para aquellos otros de corte romano. En este sentido, la

necesidad de que un patrimonio hereditario no quede sin titular se manifiesta

como una de tantas exigencias de seguridad jurídica que acompañan a todo

ordenamiento.
Es evidente que las bases de la sucesión intestada han sido y son, en esencia, la

propiedad y la familia, pues solo el círculo de personas cercanas al causante y,

dentro de ellas, los familiares, pueden justificar a priori, por unos u otros motivos,

una designación innominada de la ley en su favor para llevar a cabo la adquisición

mortis causa de sus bienes. Y ello por una razón que tradicionalmente se ha

entendido cercana al derecho natural, la cual permite descartar, de principio, tanto

un hipotético derecho de ocupación de los bienes relictos abandonados por parte

del primer sujeto, extraño al difunto o no, que consiguiera apropiarse

materialmente de los mismos, incluso por medios violentos, como una adquisición

directa por parte del Estado.

Ahora, pues bien, existen dos teorías al respecto: hay quienes sostienen que el

fundamento de la sucesión intestada se trata de la idea de que los bienes de una

persona no son realmente de esa persona, sobretodo en caso de comunidades

matrimoniales o de vida entre padres e hijos o entre hermanos, y que entonces, en

base a esa idea la ley reparte los bienes; y también hay quienes dicen que se trata

del mismo fundamento de todas las normas supletorias, es decir, que la ley

supone la voluntad presunta del de cujus. Si usted se muere sin decir nada, es

porque usted quiere que se reparta su herencia en la forma que determina la Ley,

lo cual es cierto la mayoría de las veces, porque salvo personas que tienen una

fortuna muy grande, las personas con una economía normal, lo que pretenden es

que herede el cónyuge y los hijos, o los hijos solamente a falta de cónyuge; en

razón de lo cual, es lógico que la persona no se vea en la necesidad de hacer un


testamento, si al final de cuentas, lo van a heredar las mismas personas que la

Ley ha determinado para ello.

Existe otra tesis según la cual el Código parte del orden natural de los afectos, y

que dichos afectos van desde el más profundo e importante, que es el conyugal y

que luego de este, va el afecto por los hijos, después los ascendientes, y que ese

es el orden que establece la Ley.

Accione para la Defensa de la Porción

Legitimaria

La legítima es de estricto orden público, y se debe en plena propiedad a los

herederos que la ley ordena sean sus beneficiarios (Art 883 CC).

Tal defensa se realiza mediante la denominada acción de reducción, y procede

como condición sine qua non en los casos donde exista probadamente lesión o

menoscabo de la porción legitima.

Entonces nos encontramos que "Es una acción personal con la cual los

legitimarios piden a los herederos testamentarios o a los legatarios la restitución

de todo o parte de los bienes recibidos por testamento o donación del que les

debía la legitima"
Características de la Acción de Reducción

1. Ser patrimonial, por lo cual es trasmisible a los herederos y causahabientes

del legitimario.

2. Ser divisible, en el entendido de que cada coheredero puede intentarla

individualmente para reclamar su respectiva cuota aparte.

3. Hay que intentarla contra el todo patrimonial, salvo disposición

testamentaria. (art. 892 C.C), ya que es la única forma de determinar con

exactitud si hubo o no trasgresión de la cuota legitima. Art. 889 C.C.

4. Ser irrenunciable ya que sería similar a pactar sobre sucesión futura, lo que

prohíbe nuestro derecho sucesorio; párrafo 3° del art. 1469 C.C "no puede

renunciarse a este derecho durante la vida del donante ni mediante una

declaración expresa ni dando su consentimiento para la donación.

Determinación de la Lesión de la Legítima

La ley ha establecido los mecanismos necesarios a fin de que el legitimario lesión

en su derecho, pueda hacer corregir la situación. Tales mecanismos son la


reducción de las disposiciones testamentarias y la reducción las donaciones

efectuadas por el causante en los últimos diez años de su vida, que efectúan la

legítima de los herederos legitimarios o de cualquiera de ellos.

Al respecto establece el artículo 888 C.C: “las disposiciones testamentarias que

excedan de la porción disponibles, se reducirán a dicha porción en la época en

que se abra la sucesión”. Y el artículo 1468 ejusdem, dice: “las donaciones de

toda especie que una persona haya hecho durante los diez últimos años de su

vida, por cualquier causa y en favor de cualquier persona, quedan sujetas a

reducción se reconoce que, en la época de la muerte del donador, excedían de la

porción de bienes de que pudo disponer el mismo donador según las establecidas

en el capítulo II, Título II de este libro [Tercero]”.

Como su nombre lo indica, dichos procedimientos de reducción implican y

significan la rebaja de las disposiciones de última voluntad y de las donaciones

llevadas a cabo por el de cujus en los últimos diez años de su vida, hasta su total

eliminación –si ellos fuere necesario- para trasladar su contenido patrimonial a la

porción hereditaria del heredero legitimario, hasta que quede totalmente

satisfecho el mínimo que la ley le asigne.


Desde luego, para que pueda hablarse de lesión de la legítima, es indispensable

el concurso de las siguientes circunstancias:

a) Que la respectiva sucesión haya abierto, pues los derechos del

legitimario solo surgen solo cuando el causante fallece y no antes (supra,

n° 46, 4)

b) Que el legitimario haya aceptado la herencia, por cuanto en nuestro

sistema legal no existe la figura del heredero necesario, motivo por el

cual aún el legitimario es libre de repudiar la herencia del causante, si así

lo desea (supra, n° 45)

c) Que se haya calculado la porción legitima de la herencia, con arreglo a la

ley, ya que esa cuota debe ser determinada en base a ciertas reglas

específicas (supra, n° 49)

d) Que el legitimario haya imputado a su cuota todo cuanto recibió del

causante, por donación, por capitulación matrimonial o por testamento,

puesto que la ley le impone esa obligación (supra, n°50)

e) Que después de efectuar todo lo antes dicho, resulte que la porción

legitima que corresponde a dicho heredero forzoso todavía no haya

quedado íntegramente satisfecho


Acción Reivindicatoria

El reintegro de la legitima es la acción que tiene la finalidad de reconstituir al

porcentaje previsto en la ley, la legítima que ha sido lesionada por el causante

mediante los actos de liberalidad como ser los legados o las donaciones. De este

modo, los herederos forzosos que hubiesen recibido una cantidad inferior en las

porciones de sus derechos, tienen la plena facultad de ser reintegrados en sus

legítimas, a tal efecto, la ley pone a disposición de los herederos las acciones del

reintegro y la reducción, que deberán dirigirse contra los coherederos, legatarios o

donatarios; bajo el fundamento de que las reglas de la legítima son de orden

público y se hallan amparadas por el principio de la Intangibilidad


Conclusión

En el derecho hereditario o sucesoral, se toma muy en cuenta las relaciones

familiares, los nexos de parentesco, para determinar la titularidad de la herencia al

intestado y la legítima. El heredero continua la personalidad jurídica del causante,

es decir la sucesión se abre en el momento de la muerte y cuya aceptación no

puede hacerse a terminó, ni condicional, ni parcialmente, y una vez asumida es

irrenunciable, para los herederos no solo se transfieren los derechos y las

obligaciones, sino también otras relaciones jurídicas, más o menos importantes

como la usucapión y la prescripción, la aceptación de la oferta

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