Ejemplo de Contrato de
Depósito Mercantil:
Debemos recordar que las cláusulas esenciales que debe contener el
Contrato de Depósito Mercantil, son:
La capacidad de las partes siempre es esencial para que pueda darse
un contrato.
DECLARA “EL DEPOSITANTE”:
1. Ser persona física legalmente capaz contratar y de profesión
___________________.
2. Ser propietario del siguiente bien _____________________________, el cual
depositará en manos EL DEPOSITARIO con los fines de guarda y
conservación en el inmueble señalado para ese fin, en la forma y durante el
tiempo que se convengan.
Un tema importante es el domicilio, porque sino carece de sentido, el
contrato, debemos tener claro donde se guardara (depósito) el bien
objeto del contrato.
DECLARA “EL DEPOSITARIO”:
(…) El domicilio para la guarda y conservación del bien mueble objeto del
presente contrato, la siguiente dirección:
___________________________________________________.
Estado físico o condiciones del bien recibido: En el contrato deben
dejarse por escrito las condiciones de mantenimiento en las cuales se
encuentra o se entregará el inmueble al inicio y final del contrato. Por eso
en nuestro formato lo señalamos así:
SEGUNDA. “EL DEPOSITARIO”, se obliga a recibir el siguiente bien con
las siguientes características:________________________________.
Honorarios: El depósito mercantil se caracteriza porque es una actividad
que debe remunerarse, en consecuencia:
EL DEPOSITANTE” por medio del presente contrato, queda obligado a
retribuir a “EL DEPOSITARIO”, desde el momento indicando en la cláusula
segunda por la cantidad de _________________ pesos, con la siguiente
periodicidad (pagos semanales, mensuales etc.).
Con el objeto de garantizar que ambas partes cumplan con sus
respectivas obligaciones se impone una cláusula de penalidad, para
garantizar resarcimientos en caso de supuestos incumplimientos.
Se estima la presente cláusula de penalidad para el caso de incumplimiento de
este contrato por un monto de ______________________, por concepto de los
daños y perjuicios que se causen, además de las acciones que sean procedentes,
sin que sea necesario exigirlo judicialmente.