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Pacto de Varsovia en 1955

El documento describe brevemente a los primeros habitantes de la región de Corrientes antes de su fundación, incluyendo a los guaraníes, charrúas y otros grupos. Luego detalla la fundación de Corrientes en 1588 por el adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, incluyendo los primeros pobladores y dificultades que enfrentaron. Finalmente, compara el establecimiento de Corrientes con el de Buenos Aires, ambas fundadas por los primeros y últimos adelantados del Río de la Plata.

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Pacto de Varsovia en 1955

El documento describe brevemente a los primeros habitantes de la región de Corrientes antes de su fundación, incluyendo a los guaraníes, charrúas y otros grupos. Luego detalla la fundación de Corrientes en 1588 por el adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, incluyendo los primeros pobladores y dificultades que enfrentaron. Finalmente, compara el establecimiento de Corrientes con el de Buenos Aires, ambas fundadas por los primeros y últimos adelantados del Río de la Plata.

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FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES

BOLILLA I.

Breve descripción de habitantes de Corrientes en el Siglo XVI antes de su fundación.

Corrientes se inserta en el área Litoral-Mesopotamia en la cual los ríos Uruguay y Paraná


sirvieron como vías de circulación para las tribus canoeras. La economía de esta región estaba
relacionada con ambos ríos y sus afluentes. La escasez de piedra se notaba en sus
construcciones y tecnología. En cuanto a las modalidades culturales se distinguen dos grupos
diferentes; uno de los horticultores de origen amazónico, a lo largo de los cursos de agua, los
guaraníes y el grupo principal del gran grupo chaná timbú. La otra modalidad, los que
habitaron el interior, cazadores y recolectores muy primitivos; charrúas en lo que hoy es la
República Oriental del Uruguay, Entre Ríos y Parte de Corrientes. Los cainpag en Misiones,
Ctes y sur de Brasil; los querandíes sur la carcarañá, Sta. Fé y Misiones. Una cultura pre-
guaraní fueron los caingang(los más primitivos habitantes) a los cuales se les dio diferentes
denominaciones (entre nosotros llamados los Guayanas) sufrieron procesos de aculturación,
ocupaban la zona de territorios brasileños, San Pablo, Santa Catarina, Paraná, Rio grande do
Sul y en nuestro país Misiones y noreste de Corrientes (zona de los Esteros del Ibera),
mezclándose con los guaraníes. Según Félix de Azara eran músculos, robustos, bien
proporcionados, piel clara, ojos azules, naturalmente pacíficos. Los charrúas eran nómades, sus
desplazamientos continuos hizo que se los confundiera con otras tribus, la conquista hispana los
llevó a una acelerado proceso de aculturación lo que llevó a su desaparición como entidad
etcnica independiente. El contacto con los españoles los llevó a un rápido dominio del caballo
según Mantilla eran vagos, ladrones y muy guerreros se mantenían con el botín obtenido en
guerras, la caza, la pesca, recolección de frutos silvestres, muy crueles con prisioneros,
aumentaba su prestigio cuando más cráneos de enemigos tenía y más cicatrices en su cuerpo.
Entre otro, el principal grupo eran los guaraníes; practicaban la antropofagia de carácter ritual,
usaban tipoy (camisón).Las mujeres usaban orejeras de oro y plata con piedras azules. Los
hombres una pluma de papagayo atravesada en la nariz o piedrecillas azules. Armas arcos,
flechas y especie de espada o macana de madera dura y con filo. Agricultura intensiva, batatas,
mandioca, maíz, zapallo, poroto, mate, algodón, y bixa para pintarse el cuerpo. Sistema de rosa
y milpa que consistía en la tala del bosque, luego se prendía fuego y posteriormente se
cultivaba en el espacio logrado. Cuando se agotaba( 5 años mas o menos) cambiaban de lugar
dejando que el bosque creciera nuevamente. Cerámica, vasos pintados de blanco, decoraciones
geométricas con finísimas líneas rojas. Urnas funerarias, enterraban a sus muertos con cantos y
bailes,Ser supremo,tupá,no erigían templos, ni adoraban ídolos, ni hacían sacrificios su culto
era interno.El genio del mal,añang,influjo de agoreros y superstición, anhelo de penetrar por la
astrología y los secretos de la naturaleza. Los primeros que entran en contacto con estos
pueblos son los integrantes de la expedión de Gaboto, denominó Santana al puerto luego mandó
a explorar más arriba,por el río Parana,sufrieron hambre siendo auxiliados por Yaguarú.

Ordenes religiosas
Los Primeros religiosos que se van a establecer en Ctes son los de la orden seráfica y los
mercenarios aunque ya en 1598 el cura Godínez tomó posesión del terreno destinado a la
iglesia matriz comenzando los trabajos de construcción de esta de inmediato, no pudiendo ser
completados hasta principios del Siglo XVIII por falta de recursos .Hasta ese momento sirvió
de iglesia parroquial de la ciudad una pequeña capilla levantada en la parte sudoeste de la Punta
San Sebastián que había sido terminada a principios de 1593.y que se denominó Hermita de
San Sebastian. Los Jesuitas demolieron esa capilla luego de construir su templo cerca de ella.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Primeros pobladores. Luego de duros tiempos de lucha los colonizadores casados trajeron
a sus familias y eso va a estimular la llegada de otros pobladores ,hacia 1591 varones eran
35,mujeres 29 fue aumentando muy poco la cifra, año 1595 mujeres 12,varones 11.etc.En estos
primeros años la edificación era extremadamente pobre , las viviendas eran simples ranchos de
madera ,barro y paja y estaban levantadas con cierto desorden .Existía la obligación para los
vecinos de limpiar las calles y la plaza semanalmente, siendo multados con 2 pesos los que no
lo hicieran.
Las encomiendas. La población tuvo momentos de peligro y miseria debido a las luchas de
los indios que atacaban queriendo sacudirse el yugo de las encomiendas .los víveres
comenzaron a escasear,muchos pobladores emigran.por eso el gbdor Ramirez de Velazco se
traslada a la ciudad de Vera en 1596 ordenando que vuelvan o perderían sus solares y chacras
en 6 meses si no las edificaban e inicia una campaña contra los indios.Luego de ess duras
luchas los pobladores dieron a los indios un trato mas benebolo y no trataron de vivir
exclusivamente a costa de ellos. El total de las encomiendas dadas fueron de 123 por 3 vidas y
los propietarios tenían la obligación de brindar doctrina cristiana a los aborígenes, tener
residencia en la ciudad poseer armas y caballos para la conquista, no ausentarse de la ciudad sin
permiso por el termino de 5 años y volver al término del plazo dado.

Orígenes de la ganadería correntina Los primeros ganados llegados a Ctes al fundarse la


ciudad fueron transportados por tierra por Hernandarias junto con los pertrechos de
guerra .Según el hijo del adelantado Juan Alonso de Vera y Zarate en representación hecha al
rey las 1500 vacas y bueyes y los 1500 caballos y bueyes traídos pertenecían al adelantado Juan
de Torres pero los puso al servicio de la población reservándose los dchos de dominio. Según
Labougle, el ganado vacuno pertenecía a Alonso de Vera “el tupí” ,por eso su hijo Pedro de
Vera y Aragón como heredero suyo fue propietario y accionero mayor de ganado vacuno.
Debido a los ataques de indios muchos animales escaparon al interior del territorio
multiplicándose y dando origen al ganado cimarrón. El cabildo para evitar eso, mandó a
construir un gran corral donde fueron puestos caballos, yeguas y vacunos, quedando a su
cuidado y bajo su responsabilidad y plena fianza a vecinos (fiadores). A pesar de esto el ganado
se esparció y los fiadores sancionados. Ésa pérdida produce escasez de carne y cuero para el
sustento, eso con el tiempo se solucionó vaqueando en la zona donde había ganado cimarrón.
Luego el cabildo le da a Pedro Rotela ( 1er veterinario ) la cura de animales en 1604 se
multiplica el ganado y también había ovinos y caprinos. Fallece Alonso de Vera y Aragón,
hereda su hijo Pedro. El visitador de la Audiencia de Charcas, Francisco de Alfaro que estaba
de visita, viendo la extrema pobreza de la población lo convence para que permitiese a los
vecinos, entrar, vaquear, charquear y como pago obtenían la cuarta parte de la matanza, así
comienzan las vaquerías en la región para obtención de carne, cuero, sebo y grasas.

La agricultura. Los cultivos se hacían en pequeñas escalas debido a la escases de semillas,


útiles y animales de labranza, siendo magro el rendimiento para el consumo gral. En 1602 se
cosechó 20 fanegas de trigo que el cabildo al dueño a venderlas a los pobres. Los colonos
extienden su dominio fuera de los límites de las tierras repartidas porque debieron abandonar la
ciudad por las ocupaciones rurales. A veces los ranchos rurales estaban al cuidado de los
sirvientes indios .Irala repartió nuevas tierras para cultivo de trigo, vid y algodón.

La fundación de corrientes y después


FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Estas dos ciudades son Buenos Aires y Corrientes y sus fundadores fueron, por rara
coincidencia, el primer y el último adelantado del Río de la Plata: Don Pedro de Mendoza y
Don Juan Torres de Vera y Aragón. Este último cerro la serie de seis adelantados que desde
mitad del cuarto diseño o del siglo XVI, pusieron al servicio de su rey su fortuna, sus afanes y
sus vidas para realizar la conquista y colonización de este inmenso territorio que solamente les
deparó sufrimientos y miseria en la vida, pero la gloria de la inmortalidad de sus nombres
después de muertos.

El licenciado don Juan Torres de Vera y Aragón pertenecía a una familia noble y era hijo de
don Alonso de Vera y Aragón y de doña Luisa de Torres. Había sido pudor de la Real
Audiencia de Concepción en el Reino de Chile en 1565 y fue trasladado a Charcas con igual
cargo en 1575. Aquí fue el pretendiente preferido por doña Juana de Zárate, hija mestiza del
difunto adelantado don Juan Ortiz de Zárate y de una supuesta princesa Inca, y adquirió con
este matrimonio el título que por tan poco tiempo había usufructuado su suegro. Pero las leyes
de Indias establecían con toda claridad que los picores no podían casarse con personas que
vivieran dentro del territorio de su jurisdicción y esto acarreó al flamante esposo a una serie de
pleitos y la imposibilidad de trasladarse al territorio de su mando por orden expresa del Virrey
de Perú. Así se dio una curiosa situación: mientras al adelantado se le negaba el permiso para
hacerse cargo directamente del gobierno del Paraguay y del Río de la Plata, estos territorios
eran gobernados por sus lugartenientes.

Pero por fin, luego de casi diez años, a principios de 1587, consiguió el anhelado permiso,
muy posiblemente porque el impedimento legal había desaparecido por el fallecimiento de su
joven esposa doña Juana. Consiguió que el rey lo designara Adelantado interino, hasta tanto
justificara legalmente ante el Consejo de Indias sus Condiciones y pretensiones.

Ya en Asunción, ciudad principal de su jurisdicción, se propuso llevar a cabo un viejo sueño


de los pobladores y autoridades de lugar y que no había podido ser concretado por su sobrino
don Juan Torres de Navarrete, que había reemplazado a Juan de Garay como teniente de
gobernador: poblar la costa del Brasil, para acortar el largo viaje que tenían que realizar los que
venían de España o iban hacia ella y debían realizar el largo recorrido hasta la plata, entrar en
este y luego remontar al Paraná y el Paraguay. Pero siempre los proyectos ambiciosos
encuentran muchos obstáculos y éste lo encontró de parte de los oficiales reales que
consiguieron doblegar los deseos del adelantado.

Pero en este mismo territorio nada estaba hecho y Don Juan de Torres así lo comprendió y
pronto se embarcó en la organización de otro proyecto: la fundación de una población. Con ello
cumpliría una de las obligaciones que tenía su antecesor en la corona y que él había heredado
junto con el título de Adelantado. Juan Ortiz de Zárate se había comprometido a fundar 4
ciudades y 3 ya lo estaban: Santa Fe y Buenos Aires, que se debían al emprendedor don Juan de
Garay, Concepción de Nuestra Señora del Río Bermejo, obra de uno de los tantos sobrinos de
don Juan de Torres que se encontraban por esas comarcas, Alonso de Vera( Cara de Parro).

Claro que el lugar en que se pensó levantar la nueva población no fue obra del Azar, ni fue
idea original del adelantado, ya que el sacerdote Francisco Fray Juan de Rivadeira había
aconsejado en 1581 el lugar conocido con el nombre de las Siete Corruentes, pues era necesario
contar con un puerto intermedio entre Santa Fe y Asunción para proteger a los navegantes que
hacían el recorrido en uno u otro sentido debido a que los indígenas de la región salían en
canoas "A robar y matar a los españoles que de las ciudades de Santa Fe y Buenos Aires venían
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
a la ciudad de Asunción" cómo lo expresaba en un Memorial remitido al rey con fecha 5 de
abril el Cabildo de corrientes.

Asunción, oyó el redoble de tambores y la voz de los pregoneros que anunciaban la nueva
empresa y que llamaban, sobre todo, a los jóvenes y emprendedores para iniciar otra de las
tantas aventuras civilizadoras. Cómo ocurrió antes, cuando se convocó para las expediciones
fundadoras de Santa Fe y Buenos Aires, ahora también acudieron, en gran mayoría, los
"mancebos de la Tierra", hombres por cuyas venas corría el espíritu individualista y
emprendedor de sus padres españoles y la valentía de sus ascendientes maternos los guaraníes.
Esta era su tierra y ellos debían poblarla. El llamado tuvo éxito y esto lo constatar en un
segundo Memorial que los cabildantes de Corrientes enviaron al rey, también el 5 de abril de
1588, en el que afirmaban que debido al celo que por el bien del monarca sentían los
pobladores de las provincias del Río de la Plata, habían respondido con entusiasmo al
llamamiento que hiciera "el licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón, Adelantado y
gobernador de ellas, (y) salimos de la ciudad de la Asunción en su compañía siento y 50
soldados los más de ellos con mujeres e hijos, armas, caballos y todo género de ganados".

Pero la expedición fundadora partió fraccionada desde Asunción, por qué un grupo de 40
hombres, al mando de Hernando Arias de Saavedra, qué inició el viaje el 25 de enero de 1588,
debía arrear 1500 cabezas de ganado vacuno y otras tantas de ganado caballar. Se esperaba que
fueran los primeros en llegar a destino y que el joven Hernandarias, que contaba apenas 24
años, pero en cuyo juicio se confiaba, eligiera el lugar adecuado para levantar la población. A
tal efecto el joven criollo fue designado "capitán de Su Majestad para todas las cosas que se
ofrecieran proveer desde esta ciudad (Asunción) hasta las dichas provincias de las Siete
Corrientes".

A fines de febrero salió de Asunción un segundo contingente, qué haría el viaje por el río, al
frente del cual estaba Alonso de Vera, sobrino del Adelantado y primo de "cara de perro" del
que lo diferenciaba el apodo de "El Tupí", que en guaraní significa "cuero negro". Por ultimo,
algunas semanas despues, partio el Adelantado con el grueso de la gente que firmaría la nueva
poblacion; lo acompañaba su sobrino don Juan Torres de Navarrete, el Maese de campo don
Diego Gallo de Ocampo y el alférez general Felipe de Cásceres. Los sobrinos de Torres de
Vera y Aragón que, como podemos apreciar, secundaban a su tío en las distintas empresas y
ocupaban cargos importantes en el gobierno del territorio, fueron motivo para que la audiencia
de Charcas le enviara una real provisión en la que se le comunicaba qué debía quitar de los
empleos públicos a sus parientes. Debía haberse originado en alguna denuncia de nepotismo
contra el Adelantado. Este, que recibió la comunicación cuando llegaba a la desembocadura del
río Paraguay, de manos del escribano que se había apresurado a alcanzarlo, protestó en
principio, pero luego, con muy buen criterio, hizo caso omiso de ella y continuó adelante,
confiando en la capacidad de sus parientes, que en honor a la verdad, no lo defraudaron.

El primero en llegar al lugar señalado para la fundación fue "El Tupí", A mediados de
marzo, y luego lo siguió el Adelantado, que arribo el 2 de abril. Los indios se mostraron
pacíficos en todo momento, acercándose a los colonizadores, observándolos con curiosidad y
hasta proveyéndolos de alimentos y leña. El último en llegar a las Siete Corrientes fue
Hernandarias con su pequeño contingente y los animales que arreaban, después de un agotador
viaje de casi tres meses en el que tuvieron que irse abriendo paso entre la maleza y los bosques
con sus hachas y espadas, no sólo para eliminar los obstáculos que la naturaleza les presentaba,
sino también para hacerse respetar por los indígenas hostiles.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
El adelantado no perdió tiempo y seguramente decidió llevar a cabo la fundación en el lugar
que le aconsejara Alonso de Vera, que había tenido tiempo desde su llegada para recorrer la
zona y elegir el sitio apropiado. Éste reunía las condiciones exigidas por las Ordenanzas de
Población y en el Acta de Fundación se enumeran sus excelencias. Para la delineación del
poblado fue elegido un lugar comprendido entre dos arroyos que desembocaban en el Paraná y
éste mismo río, con el fin de aprovechar estos obstáculos naturales en la defensa contra posibles
ataques de los indios. La curva que hacía en ese lugar el Paraná resguardaba a la población por
el norte y el oeste además las pequeñas penínsulas que penetraban el río formaban ensenadas
abrigadas Y cómodas qué servían de magnífico puerto natural. Además se consignaba en el
Acta que el sitio que había sido elegido por tener buenas tierras de labor, leña, pesca, caza,
agua, pastos y montes que hacían que no faltara nada a los pobladores y al ganado; habiendo
también muchas tierras aptas, para estancias, para repartir a los pobladores. Pero también se
hacía la aclaración de "que si se hallare otro sitio mejor se pueda trasladar la ciudad con el
propio nombre donde convenga más al servicio de Dios y de Su Majestad y utilidad de los
pueblos..."

El 3 de abril de 1588 se efectuaron las ceremonias con toda la formalidad y solemnidad que
era costumbre en los españoles. De acuerdo con el acta queda bien claro que el nombre que se
dio a la nueva fundación fue ciudad de Vera. Continuando con el hecho de la fundación, el
Adelantado procedió a delimitar la jurisdicción que le correspondería y cuya amplitud era en
rigor de verdad bastante exagerada dadas las escasas posibilidades de ejercer dominio efectivo
sobre ellas: por el norte, hasta las jurisdicciones de las ciudades de Asunción, Villa Rrica y
Ciudad Real; por el este, hasta las jurisdicciones de San Francisco y Mbiaza en la costa del mar
del Norte (Océano Atlántico); por el sur, hasta la jurisdicción de San Salvador; por el suroeste,
hasta la de Santa Fe de la Veracruz y por el noroeste, hasta la Concepción del Bermejo.
Traduciendo esto a jurisdicciones actuales comprendería a la provincia de corrientes, noreste de
Entre Ríos, una angosta franja costera de Santa Fe y del Chaco, una ancha faja del Sur del
Paraguay, toda la provincia de Misiones, los estados brasileños, casi completos, de Santa
Catarina y Río Grande y él sur del Paraná y el noroeste de la República Oriental del Uruguay

Luego, nombró las autoridades del Cabildo y dispuso que las elecciones para elegir
autoridades comunales se llevasen a cabo el primer día de cada año. Todos miembros de la
corporación prestaron juramento ante el fundador y es interesante destacar entre ellos a algunos
mestizos que en este caso, como antes había ocurrido en Santa Fe, Buenos Aires y Concepción
del Bermejo, fueron considerados vecinos por ser fundadores, aunque en épocas posteriores
fueron despojados de ese privilegio por ser considerados inferiores. El ceremonial continuó y el
adelantado, acompañado por los cabildantes, eligió el lugar donde estaría ubicada la iglesia,
colocando en él, una señal de posesión, una cruz y poniendo aquella bajo la advocación de
Nuestra Señora del Rosario. Posteriormente se desarrolló uno de los actos más importantes de
la fundación: fue plantado en Rollo de la Justicia ante el cual Don Juan de Torres de Vera y
Aragón desenvainó su espada y dándole dos golpes con ella pronunció en voz alta: "Por el Rey
Don Felipe Nuestro Señor". Por último fue señalado el ejido de la ciudad con lo cual
terminaron la ceremonia de la que quedó testimonio por mano del escribano público y del
Cabildo, Don Nicolás Villanueva.

Don Juan de Torres dío a la ciudad su propio escudo: un águila que apoyaba sus garras en
dos torres. Pero más tarde, cuando la población asentó su dominio sobre el territorio y aseguro
su vida, adoptó otro, del que desgraciadamente el comprobante de su creación. Las primeras
referencias a él son A mediados del siglo XVII y consistía en una cruz incombustible abrazada
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
por llamas en medio de siete lenguas de tierra. Como puede apreciarse representaba a la Cruz
del Milagro, de la cual hablaremos más adelante. Aclaremos que este escudo no es el de la
provincia sino el de la ciudad de corrientes.

Torres de Vera y Aragón no pudo permanecer mucho tiempo en su flamante fundación


porque tuvo que continuar viaje rumbo a España para conseguir su nombramiento definitivo de
Adelantado. Pero antes de partir quiso organizar convenientemente la defensa de la ciudad para
prevenir eventuales ataques de los naturales y por lo tanto decidió nombrar autoridades con
sobradas condiciones para el mando. El gobierno civil fue encargado al Capitán Alonso de Vera
(El Tupi) y el militar trabajos de pacificación de los indios y conquista, a Hernandarias, al que
también encargó la construcción de un fuerte sobre la plaza y una empalizada que circundara la
ciudad. Los trabajos Se realizaron con toda rapidez y el día 6 de abril de 1588 El último
adelantado del Río de la Plata se embarcó en un bergantín que lo conduciría a Santa Fe, desde
donde seguiría a España. No podemos saber cuáles serían sus pensamientos en el momento de
la partida, pero creemos que su mirada abra reflejado en el gozo que sentiría ante la cariñosa
despedida que deben haberle tributado los 300 o 400 habitantes de esa población que era obra
suya y que comenzaba su vida llena de esperanzas.

Al otro día de la partida del Adelantado, Alonso de Vera prestó juramento como Teniente de
Gobernador ante el Cabildo Y puede asegurarse que su gestión debe haber sido muy
satisfactoria porque 4 meses después hubo una presentación de la corporación comunal ante el
rey solicitándole que le confirme en el cargo. Este pedido debe haber sido bien despachado
porque "El Tupi" desempeño sus funciones hasta mediados de 1596. Otro hombre que se
granjeó la simpatía Y la admiración de los pobladores fue Hernando Arias Saavedra, qué se
dedicó de lleno a la pacificación de los naturales, logrando, en los primeros tiempos, qué las
mujeres indias, los viejos Y los muchachos, trabajarán en las chacras de los colonizadores
donde se cultivaban el maíz y la mandioca. Pero esta situación no duró mucho pues la armonía
y equilibrio de las relaciones fue quebrada por los españoles Cuándo empezó el reparto de las
encomiendas hacia octubre de 1588. Sesenta y uno fueron los repartimientos llevados a cabo en
esa ocasión y tuvieron una particularidad con respecto a otros lugares: se comprendió en ellos a
51 mujeres que se encontraban entre los fundadores de la ciudad. Es curioso que Hernandarias,
el hombre que hasta ese momento hubiera sido artífice del sometimiento de los naturales, no
obtuvo ninguna encomienda. Pronto abandonó la ciudad para dirigirse a Concepción del
Bermejo dónde era necesario sus servicios. Los repartimientos no se terminaron hasta el 29 de
junio de 1598, fecha en la que el gobernador del Río de la Plata, Hernandarias, otorgó 83
Mercedes en la banda Norte del río Paraná.

Pero volviendo a los primeros tiempos de corrientes encontramos que los indígenas no
aceptaron con total mansedumbre que sus amigos, hasta ese momento, se convirtieran ahora en
sus amos. La reacción de recelo fue tocándose luego en abierta rebelión. La situación fue
tornándose cada vez más peligrosa para los habitantes de Vera, pues ya no eran solamente las
tribus del alto Paraná las que los atacaban, sino también las más cercanas. A principios de
noviembre de 1589, en un furioso ataque que tuvo que soportar el poblado, las bajas de los
defensores ascendieron a 23 muertos y gran cantidad de heridos, lo que torno angustiosa la
situación. Si no se recibía ayuda a corrían el peligro de ser masacrados todos los habitantes. Un
grupo de españoles consiguió llegar a la costa y embarcarse en una pequeña canoa con la cual,
luego de un azaroso viaje de varios días, pudieron llegar a Asunción. El gobernador Alonso de
Vera (cara de perro), pensó que el hombre indicado en esas circunstancias era hernandarias y a
él recurrió. El Bravo criollo, pese a encontrarse enfermo, no se hizo rogar y rápidamente partió
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
con cerca de 80 hombres, en canoas, llegando luego de 14 días ala desfalleciente ciudad. Su
presencia infunde ánimo y todos se pusieron a trabajar con renovados Bríos en la construcción
de un fuerte de madera que reemplazará al anterior semidestruido. Pero Hernandarias no se
contentó con una acción defensiva y decidió salir a escarmentar al enemigo tomándolo por
sorpresa. El éxito de su acción fue fulminante y tomó gran cantidad de prisioneros, que luego
fueron repartidos entre los habitantes de Vera y Asunción, haciendo que el resto se retirara del
sitio. Pero parece ser que el destino de hernandarias era no poder descansar mucho tiempo y
pronto tuvo que partir, requerido por "Cara de Perro", para ayudar a Concepción del Bermejo
atacada nuevamente por los guaycurúes. Durante su ausencia Los Indios guaraníes que
comenzaban a sentir gran respeto por él, atacaron nuevamente la ciudad de Vera que se salvó
gracias al fuerte que había hecho construir, desde el cual los defensores pudieron rechazar los
ataques.

A pesar de los escarmientos llevados a cabo por los españoles contra los salvajes, éstos no
cesaron de su empeño de desalojar al conquistador que cada vez los oprimía más con las
odiadas encomiendas, y las guerras se hicieron interminables, debiendo los españoles tener
junto a sus herramientas de trabajo el Arcabuz y la espada casi constantemente.

Por otra parte las encomiendas van a ser el germen de los futuros enfrentamientos entre los
comuneros correntinos y los jesuitas, de los que ya nos ocuparemos.

En una de estas guerras, que nadie ha podido determinar con precisión, tuvo lugar el suceso
de la cruz del Milagro al que los historiadores tampoco se han puesto de acuerdo para
calificarlo, pero que sin duda debe haber sucedido aunque en el se entremezcla la historia y la
leyenda.

Según la tradición, en un momento que nadie ha podido determinar exactamente, los


salvajes sitiaron a la ciudad de Vera Y ante la imposibilidad de rendir o destruir los defensores,
decidieron quemar una gran Cruz que se encontraba plantada a unos 200 metros del fuerte y ala
qué consideraban un talismán protector de los asediados. La cantidad de veces que lo intentaron
también varía con los diferentes autores, pero todos coinciden en que la cruz no se quemó y que
el indio encargado de encender o avivar el fuego cayó fulminado por un rayo o por un tiro de
arco de Arcabuz. La tradición religiosa pretende más lo primero que lo segundo, pero lo
importante verdaderamente parece haber sido la sumisión y conversión en masa de los salvajes,
impresionado por el suceso. Manuel F

Mantilla niega terminantemente la existencia del Milagro partiendo del siguiente


principio:"...la historia no admite ni puede admitir milagros, porque jamás los hubo en el
mundo". La leyenda se debe a que Conquistadores y colonizadores eran ignorantes y crédulos,
explotando los españoles a su vez la inocencia y credulidad de los indios. A su vez Manuel V.
Figuerero admite el episodio de la tradición, pero no acepta el milagro intentando explicar el
hecho por las normas de la filosofía positivista. Por su parte Ramón Contreras, Esteban Bajac y
Ángel Navea admiten la intención divina, extraordinaria conforme al dogma católico. Por
último Hernán Gómez considera que no fue uno solo el milagro sino que al primero del fuerte
Arazatí, por lo que La Cruz se la llamó Cruz de los milagros, siguieron otros similares que
salvaron a la ciudad en distintas ocasiones y por eso luego a la cruz se la llamó Cruz de los
Milagros. No precisa fecha porque no es posible en base a lo que se sabe, pero la da como antes
de la fundación del 3 de abril de 1588. Lo que no hace es describir cómo fueron los hechos y en
consecuencia no entra en el análisis de ellos, que para emitir opinión tienen fundamental
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
importancia, aunque no haya coincidencia sobre ello entre los distintos cronistas.

Luego de haber construido el quinto y último templo de la serie destinada a la Cruz del
Milagro, se le dio carácter de basílica y monumento histórico. Esta elevación a la categoría de
monumento histórico adquiere singular importancia, porque quiere decir que los competentes
historiadores que realizaron el correspondiente estudio hallaron méritos suficientes desde el
punto de vista histórico para considerar el suceso de la cruz del Milagro como un hecho cierto y
trascendente en su momento. Lo que sí continuará, serán las polémicas sobre Sí fue un milagro
o no y creemos que serán interminables, pues es muy difícil que se pongan de acuerdo un
creyente y un descreído. Para el primero, un milagro tiene explicación racional; en cambio para
el segundo todo tiene su explicación. En consecuencia esta parte del suceso queda reservada en
el fuero interno de cada persona.

Después de los hechos de la cruz del Milagro y reducidos los naturales, se dispuso qué para
evitar sorpresa nadie durmiera fuera de su casa y cada uno debía tener su cabello atado a la
puerta para acudir al primer llamado en caso de alarma.

El nombre de la ciudad y la evolución que sufrió: De acuerdo con el Acta de Fundación


queda claro que don Juan de Torres de Vera y Aragón dio a la ciudad el nombre de Vera; con la
intención de perpetuar su apellido en su obra. La primera adición de San Juan hecha al nombre
de Vera, se remonta al periodo comprendido entre los años 1625 y 1630, siendo el documento
más antiguo que lo contiene, de los que quedan de aquella época y donde la fecha se lee con
claridad en el Acta capitular del 30 de mayo de 1633. Aunque hay otra, en la cual está hecha la
anteposicion de San Juan, del mes de diciembre del mil seiscientos-el día y el año no se leen-
que figura antes que la otra en la recopilación de las Actas Capitulares de Corrientes llevada a
cabo por la Academia Nacional de la Historia. Aunque Hernan F. Gómez cita un documento del
20 de diciembre de 1598 en el que consta la designación de Jacome Antonio como teniente de
gobernador en la ciudad de San Juan de Vera en las Corrientes, bernador de estas provincias
Hernando Arias de Saavedra. Consideramos que este aditamento se hizo en homenaje al santo
del fundador, como también era práctica corriente en la época. Transcurrido el tiempo y sin que
media hora una resolución oficial, el uso popular le agregó el nombre del lugar, Las Siete
Corrientes, alargandose la denominación de la ciudad a San Juan de Vera de las Siete
Corrientes. Pero con el tiempo está larga denominación se acortó, aunque en lugar de volver al
nombre primitivo comenzó a llamarse Corrientes a la ciudad, imponiéndose definitivamente
este.

Mantilla explica de donde proviene la denominación de Taragüi. Significa pueblo cerca no y se


la daban los indígenas de la región. Así comenzaba la vida de Corrientes, comienza agitado,
con la mayor parte de su existencia, comienza heroico y sufrido, también como la mayor parte
de su existencia.

BOLILLA II

En el Siglo XVII Se levantaron 2 fuertes para proteger a los viajeros uno llamado San Juan
sobre la costa del Paraná y otro llamado San Lorenzo sobre el río Santa Lucía.Cada uno
contaba con guarnición de 20 soldados. Favoreció el poblamiento del interior del territorio ya
que la tranquilidad lograda con los guaraníes se veía alterada por las incursiones de las tribus
chaqueñas que pasaban el Paraná en pequeños grupos y asaltaban las chacras. Estos pueblos
eran los abipones a los cuáles los tobas llamaban callagaik, luego se los denominó callagaes, los
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
guaicurúes que es difícil determinar su origen y los payaguas (significa de los pantanos) que
venían del actual Chaco paraguayo. El cabildo ordenó a los vecinos que no salieran
desarmados. Los contantes levantamientos llevó a la idea de que los indios vivieran en
sociedades organizadas, las reducciones vigiladas por los colonizadores, así se establecen las de
Itatí, Guacarás y Ohóma.Se establecen los franciscanos y jesuitas .La de Itatí el 7 de Diciembre
de 1615, llevada a cabo por el padre Luis de Bolaños conocedor del idioma guaraní, se
denominó de la Pura y Limpia Concepción de Itatí. La de Guacará.Tenía iglesia nueva, casa
para el doctrinante, los indios guaraníes andaban vestidos, vivían en casas de tapia y madera,
tenían estancias de ganado vacuno del cuál como de maíz y pescado se alimentaban, tenían
bueyes y herramientas para la labranza. Muchos sabían leer y escribir, tenían maestros que les
enseñaban esos ramos en su misma lengua en cambio los caciques con sus vasallos no eran
libres, pertenecían a la encomiendas dadas a los vecinos. Un buen día los indios se sublevaron
contra los franciscanos los echaron y pidieron ser puestos bajo las órdenes de los jesuitas. El
jesuita Roque González le cambió el nombre por Santa Ana. La de los Guacarás cuyo nombre
provino de los indios que fueron dados en encomienda a Alonso de Vera ( el tupí ),por su primo
cara de perro,cuando este fundó Concepción del Bermejo y aquel los trasladó a Corrientes
instalándose en lo que hoy es el pueblo de Santa Ana que sirvieron de base a la reducción que
lleva ese nombre. La de Ohóma ,Nuestra Sra de la Candelaria de Ohóma,significa el que fue, el
que pasó. Los jesuitas comienzan su acción en alto Paraná, hoy provincia de Misiones.
También se instalaron en Ctes franciscanos y mercenarios que fundaron conventos en terrenos
cedidos, obteniendo chacras y estancias.
Tema 2 Al producirse la formación de las gobernaciones del Río de la Plata y la del Guayrá
o Paraguay, en 1617,por Real Cédula de Felipe II ,las ciudades que serían la de Santa
Fé,Buenos Aires, Corrientes y Concepción del Bermejo integraron la primera. La principal era
Buenos Aires y la segunda, Corrientes.Instituciones Las funciones políticas y militares eran
ejercidas por un lugar teniente de gobernador. El cabildo se ocupaba de los asuntos de
justicia,policía y administración estaba compuesto por 2 alcaldes , 12 regidores y su sesiones
presididas por 1 lugarteniente de gobernador. El servicio militar si bien no era permanente era
obligatorio.( ver video del ejercito de cazadores correntinos),los pobladores además de sus
ocupaciones habituales debían costearse ellos mismos todo lo que precisaran en campaña,
guarnición sin recibir ninguna remuneración. El gobierno de Cabral de Alpoin funda las
reducciones de Santiago de Sánchez a orillas del río Empedrado y Santa Lucía.
En la segunda década del Siglo XVII comenzó en la zona del Alto Paraná y del Alto
Uruguay el establecimiento de las Misiones jesuitas .Fueron fundadas la de Itapuá, San
Ignacio ,Corpus, San Javier, De los Santos Reyes Magos de Yapeyú y Candelaria de
Ibicuity .En la región del Guairá gran parte de las misiones debieron levantarse y trasladarse a
territorio correntino debido al ataque de mamelucos portugueses .Así se establecieron las de
Santa María la mayor,San José, San Carlos, Santo Tomé y La Cruz. Posteriormente se fueron
asentando otras. Las Misiones dividieron al territorio correntino, era un gobierno independiente
manejado por misioneros. Los correntinos van querer oponerse al cercenamiento de su territorio
pero el poder de la Cía. de Jesús hicieron que los jesuitas conservaran los territorios al oriente
del Ibera y del Miriñay.
Un inesperado aumento de la población experimentó Corrientes cuando llegaron los
sobrevivientes de Concepción del Bermejo luego de haber sido destruida por los indios.Eran
tan miserables que pedían limosna relato del padre Francisco Montoya.La población aumentó
no solo con los de Concepción del Bermejo,sino también con la gente llegada del
Paraguay,Santa Fé y Buenos Aires.La actividad Economica creció y las chacras,antes
producían en cantidades reducidades para propio consumo, trigo, maíz, batatas, zapallos,tabaco,
algodón,vid,trigo.Crecieron las áreas de yeguarizos y vacunos,se elaboraba vino ,harina de trigo
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y maíz y almidón de mandioca.por métodos rudimentarios .miel y azúcar.Las mujeres hilaban
algodón con husos y tejían ponchos,liensos.De todo eso solo seexportaba hilo en ovillos y
tejidos.En pequeñas cantidades se exportaba cuero a Bs As,bueyes y ganado manso al
Paraguay.Los primeros se trocaban por genero europeo,los segundos por yerba mate e
instrumentos de labranza.El uso de la yerba fue enseñado por guaraniés a españoles.Los jesuitas
perfeccionaron su elaboraci´n y cultivo.Justamente esa fue una de las causas entre los jesuitas y
el Paraguay.La madera era trabajada para la construcción local.Se fabricaban carretas para
exportar.Los conchabados estaban a cargo del trabajo,( hombres libres que recibían
sueldos,indios de encomiendas y negros esclavos ,estos últimos eran muy pocos).

Los Jesuitas llegados de Asunción A mediados de 1649 llegaron a Corrientes los jesuitas del
Colegio de Asunción que habían sido expulsados por el obispo fray Bernardino de Cárdenas ,de
la orden Serafica, que había sido nombrado gobernador del Paraguay por un levantamiento
popular.Los jesuitas llegaron a Corrientes en un estado lamentable y fueron alojados en su casa
durante un año y a su cargo por Cabral de Alpoin. El comportamiento de estos padres en el
ejercicio de su ministerio fue ejemplar y esto borró a toda prevención de parte de los
correntinos con respecto a ellos,haciendo que muchos desearan contar con un colegio de la
compañía.Sea lo que fuere ,la presencia de La Compañía de Jesús en Corrientes y sus
enseñanzas dejaron un saldo favorable que no se puede negar,no solo impartieron enseñanzas
sino que la basta cultura de los sacerdotes hizo que estos asistieran como médicos ya que no los
había en la ciudad a los vecinos y a los naturales durante la epidemia de viruela que azotó a la
población (1719) .De ahí derivó ,poco a poco,que cambiase la actitud de los vecinos con
respecto a los jesuitas que agradecieron su labor.

Yapeyú es la primera fundación de los jesuitas en el actual territorio de Corrientes, por lo


que, considero válido hacer un poco de Historia colonial para recordar a aquellos valerosísimos
sacerdotes que tan honda huella dejaron en el río de la Plata como para que Ramiro de Maeztu
considerase que su expulsión por Carlos III fue “el hecho central y decisivo del siglo XVIII”.
Es que los discípulos de San Ignacio de Loyola, con su fervor evangelizador y su potencia
intelectual, encarnaron el triunfo de la Contra Reforma en el Nuevo Mundo, a tal punto que
quizá resulte válido afirmar que hay un “antes” y un “después” de los jesuitas en el río de la
Plata, muy visible geopolíticamente sólo con visualizar los inmensos territorios que usufructua-
ron pacíficamente con sus conversos, resignados o directamente perdidos a manos portuguesas
y brasileñas. Por la corona española primero y la cortedad de miras porteña luego.
También hay un “antes” y un “después” de la visión histórica de los jesuitas y de sus guara-
níes misioneros, que divorcia el pensamiento del siglo XIX y de la primera mitad del XX, de lo
posterior, porque al férreo anticlericalismo y al pensamiento desacralizador del positivismo y
las escuelas análogas a su pensamiento, ha sucedido no sólo el indigenismo rescatista que rei-
vindica cuanto tenga visos de “originario” sino también el estudio profundo y objetivo de esa
orden que obtuvo mayor éxito que ninguna otra en su trato con los aborígenes.
Un éxito que quizá nadie haya explicado mejor que Tulio Halperín Donghi, cuando afirmó
que su expulsión dejó en el río de la Plata “un hueco inmenso”, atribuyendo la causa del éxito
jesuítico a “…la superioridad cultural de esa élite internacional que no podía encontrar rivales
entre los funcionarios relegados a ese rincón del imperio que era el Río de la Plata, y aún menos
los hallaría entre los colonos mismos”.
Los jesuitas fundan en Corrientes cuatro pueblos, como parte del movimiento expansivo de
la orden en el primer tercio del siglo XVII, en función de una política de estado vinculada a la
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fundación de reducciones en la cuenca del río Uruguay, producto de una autorización concedi-
da por el gobernador Diego de Céspedes en 1626.
Esos cuatro pueblos son Yapeyú, La Cruz, Santo Tomé y San Carlos, y ya en el mismo año
1626 el provincial jesuita Nicolás Durán Mastrilli considera que Yapeyú es el sitio ideal para
facilitar las comunicaciones fluviales con Buenos Aires, por lo que será el primero de los cuatro
pueblos en fundarse a partir de una iniciativa misionera de San Roque González de Santa Cruz.
En un escrito, Durán Mastrilli reseña la fundación diciendo: “Cuando volví del Guayrá con-
formándome cada día más en que convenía ocupar este puesto, me determiné ir yo allí en per-
sona con el padre Roque y el padre Pedro Romero, y dar principio a la fundación con los indios
que hallase. Hicimos nuestro viaje y hallamos sólo tres casas con cien indios, los cuales me re-
cibieron con alegría y repartiéndoles algunas cosas que yo llevaba, para ganarles la voluntad,
quedan muy amigos y gustan mucho que quisiéramos fundar allí pueblo, dando principio a él
con mucho contento, el 4 de febrero de 1627. Y lo tomaron tan de veras que antes de partir ha-
bía ya cortada la madera para levantar una buena iglesia en el sitio que les señalé y desmontar
para las sementeras, que es la primera cosa que se hace en la fundación de cada reducción”.
Tres años más tarde, en 1629, merced a la acción misional del jesuita padre Pedro Romero,
se funda La Cruz, que tendrá varias denominaciones producto de sus cambios de ubicación:
Nuestra Señora de la Asunción del Acaraguá, Asunción del Mbororé. Y finalmente La Cruz (en
Corrientes, luego de un traslado temporario a Yapeyú).
El tercer pueblo jesuítico, San Carlos, lo funda en 1631 el padre Pedro Mola, en Caapí, so-
bre el río Uruguay. Dedicada a San Carlos Borromeo, fue conocida como San Carlos del Caapí.
En 1635. Se traslada cerca de Candelaria, por los ataques de los mamelucos, en 1639. Se instala
en las nacientes del río Aguapey y en 1652 experimenta una nueva mudanza en las inmediacio-
nes, a su ubicación actual.
La última fundación, Santo Tomé, la realizan en 1632 los padres. Luis Ernot y Manuel Ber-
tod, sobre el Tebicuarí, cerca del río Ibicuí. Fue conocida como Santo Tomé Apóstol. En 1634
ya tiene 1200 familias y escuela; por su crecimiento es conocida como “Tapé” (Ciudad), dándo-
le nombre a toda la provincia según dice el padre Montoya.
Sin embargo, en 1649 entra en crisis por diversas razones: epidemias, una plaga de tigres ce-
bados y los ataques de los mamelucos. Los reducidos cruzan el río en más de 200 canoas y se
refugian en Yapeyú. De allí se trasladan a la ubicación actual de la localidad.
A pesar de las tradiciones y leyendas sobre el rotundo éxito de las misiones jesuíticas, la rea-
lidad es que a los aborígenes reducidos les costó acostumbrarse a vivir en las reducciones y no
en sus chacras.
No obstante, lograban buenas cosechas de cereales y de algodón aunque debieron enfrentar
sequías y mangas de langosta.
En materia de ganadería, que fue una de las grandes innovaciones de los Jesuitas, los guara-
níes se adaptaron rápidamente y se hicieron justamente célebres los yapeyuanos. Los rebaños se
formaban realizando vaquerías, que fueron luego el nudo de los prolongados y duros conflictos
de Yapeyú con la ciudad de Corrientes, a tal punto que ya en 1694, el provincial de los Jesuitas
Lauro Núñez, ordenó que no se vaqueara en el territorio de Corrientes.
Sin embargo, los conflictos persistieron debido al agotamiento del ganado cimarrón, y en
1673 los jesuitas decidieron extraer animales de la llamada “Vaquería del Mar”, situada en lo
que actualmente es territorio uruguayo.
En 1692 se formó Santiago, la primera estancia de Yapeyú, y en 1694 la estancia San José.
A comienzos del siglo XVIII, en 1705, se arrean gran número de vacunos desde la Vaquería
del mar, para formar la llamada “Vaquería de los Pinares”, en un espacio geográfico que hoy es
parte del Brasil, pero en 1730, esa vaquería es destruida por los portugueses, lo que obliga a los
jesuitas a formar estancias en los 4 pueblos, con sus puestos, corrales, capillas y ranchos para
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vivienda. Allí se crían vacunos, caballos, yeguas, ovejas, carneros y mulas, y la principal es Ya-
peyú que en 1768 tiene 48.119 vacas, 6.596 lecheras, 5.700 bueyes, 340 mulas, 46.118 ovejas,
5.774 equinos.
En la próxima nota se reseñarán las características de los pueblos, sus problemas de límites,
sus instituciones, su vida cultural y religiosa, las razones de su apogeo y las causas de su deca-
dencia: la guerra guaranítica y la catástrofe que les significó la expulsión.

En 1611 se publicó la real orden de protección de las reducciones. Cada reducción contaba
con una iglesia y cabildo propio con total autonomía para gobernarse siempre que existiera un
representante del rey allí. Se prohibía el acceso a las reducciones a españoles, mestizos y
negros, y se garantizaba a los indios que nunca caerían en manos de encomenderos. Sin
embargo, pese a estas reales órdenes, no estuvieron libres de las incursiones portuguesas. Entre
1628-1631 los indios capturados por los portugueses superaron los 60.000. No se debe dejar de
tener presente que el miedo a la esclavitud fue una de las claves del éxito de las reducciones
(más que el carácter persuasivo de los jesuitas). Ante esta situación, los miembros de la
Compañía organizaron estas reducciones con pertrechos claramente defensivos (planta
cuadrada rodeada de empalizadas y fosos, con milicias armadas de indios adiestrados y cuerpos
de caballería para la defensa, con plaza en el centro y la iglesia, de la que partían todas las
calles). La organización misionera no sólo se limitaba a tareas doctrinales, sino que organizaba
la vida económica y política fundada en la sólida preparación de los jesuitas que iban allí, que
poseían grandes conocimientos prácticos en arquitectura, medicina, ingeniería, artesanía...

En lo que se refiere a la forma tributaria de distribución de la tierra, ésta se dividía en tierra


de Dios, comunal del pueblo y las parcelas individuales de los indígenas. La tierra de Dios la
conformaban las mejores tierras, tanto agrícolas como ganaderas, y era trabajada por turnos por
todos los indios. Los beneficios de esta tierra de Dios se dedicaban a la construcción y al
mantenimiento del templo, el hospital y la escuela. Los beneficios de la propiedad comunal
también se destinaban para pagar a la Real Hacienda y los excedentes servían para fomentar la
propia economía. Las parcelas individuales proporcionaban a los indios su sustento familiar, y
si conseguían excedentes, éstos pasaban al silo común para ser consumidos en momentos de
necesidad o vendidos en situaciones de bonanza. Para evitar el absentismo, los jesuitas
propusieron un horario de trabajo rígido, de seis horas laborables diarias, que era ciertamente
cómodo si lo contrastamos con las doce horas que tenían que trabajar los indios en las
encomiendas. Pese a la diferencia de horas, hemos de hacer constar que los rendimientos eran
mucho más elevados en las reducciones que en las encomiendas. Se recogían hasta cuatro
cosechas de maíz; también cultivaban algodón, caña de azúcar, la hierba mate. También
desarrollaron la ganadería, permitiendo a su vez la realización de trabajos artesanales (sobre
todo, el cuero y su exportación). Todos estos factores impulsaron el comercio de las
reducciones a través de las grandes vías fluviales. Como hecho significativo, cabe destacar que
dentro de las reducciones no existía la moneda, sino que se practicaba el trueque. En el
comercio exterior sí se utilizaba moneda, que se atesoraba para comprar los artículos que no se
producían en la misión.

Con su gran desarrollo, las reducciones guaraníes se transformaron en fuertes competidoras


de las ciudades cercanas (como Asunción o Buenos Aires). En éstas, comenzó el malestar y el
mito de las grandes riquezas atesoradas en las misiones. Llamaba la atención que comprasen
artículos de oro y plata para magnificar el culto. Es posible que no sea del todo equivocado este
mito porque existían conexiones entre las reducciones y los colegios jesuitas de toda América,
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y se sabe que los bienes de los colegios, seminarios y las tierras que los sustentaban pudieron
ser compradas gracias al dinero de las reducciones. También se decía de los padres de la
Compañía que mantenían circuitos de capitales y actuaban de depósito de muchos seglares.

La situación estratégica de las reducciones, entre las posesiones de españoles y portugueses,


se convirtió en tema peligroso y una de las causas de su ruina, porque las milicias de las
reducciones eran un obstáculo serio para el avance portugués hacia el sur. Durante el reinado de
Felipe V, la monarquía apoyó a los jesuitas por estas razones. Pero lentamente los constantes
choques de España contra Portugal y la necesidad de concretar los límites entre ambos países
vieron en las reducciones un gran obstáculo. Los jesuitas esgrimieron su obediencia al Papa,
resistiéndose a aceptar los acuerdos entre Lisboa y Madrid. En 1750, en virtud del célebre
Tratado de Límites de Madrid, impulsado por el ministro José de Carvajal, se estableció que
Portugal devolviera a España la provincia de Sacramento a cambio del territorio cercano al río
Paraguay, donde había reducciones con más de 30.000 indios. Los jesuitas se negaron a
abandonar las reducciones iniciándose la guerra guaraní entre las tropas hispano-portuguesas y
los indios, capitaneados por algunos jesuitas. La guerra no finalizó hasta 1756. Tras ella, las
reducciones no volverían a recuperarse.
Por entonces, la campaña de desprestigio contra los jesuitas estaba ya en marcha. Los padres
de la Compañía fueron acusados de resistencia a la autoridad, por seguir las tesis políticas del
P. Mariana sobre el tiranicidio. Recibieron múltiples ataques e invectivas de antijesuitas y
regalistas, quienes les acusaron de querer acabar con el rey.

A partir de la guerra guaraní, se desencadenó un momento muy crítico en toda Europa. En


Portugal, el Marqués de Pombal publicó la Relación abreviada de la República de los jesuitas,
considerándoles abiertamente enemigos de Portugal (1757). Otra obra polémica que dañó
considerablemente la imagen de la Compañía fue la Historia de Nicolás I, rey de Paraguay.
Posteriormente, en España se extendió la idea que los jesuitas habían sido los instigadores de
los motines de 1766 y que tenían el propósito de acabar con Carlos III para imponer a un
monarca que mostrase total obediencia al Papa. El año siguiente, la Compañía de Jesús fue
expulsada de los dominios españoles. Y en 1773 fue extinguida.

REBELIÓN DE LOS COMUNEROS (00/03/1731)


En el siglo XVIII se produjo en el Paraguay, perteneciente entonces, al virreinato del Río de
la Plata, lo que se conoce como “La rebelión de los comuneros”. Este suceso comprende las
tres oportunidades que los ciudadanos de Asunción, tomaron acciones para formar una Comuna
y autodenominándose “comuneros”, asumieron la dirección de su propio gobierno .
Esta “rebelión” se considera como uno de los movimientos precursores de la emancipación
americana de España y tuvo una gran importancia porque sus cabecillas defendieron los
ideales jurídicos y políticos del derecho natural, que sustenta el poder soberano del pueblo.
Antecedentes
A comienzos del siglo XVII el fraile LUIS DE BOLAÑOS había fundado siete pueblos en
los territorios comprendidos entre los ríos Paraguay y Uruguay. Bajo la dirección de los
sacerdotes de la “Compañía de Jesús” y con un trabajo muy bien organizado con los indios, en
poco tiempo, se alcanzó un bienestar social y económico. Sin embargo la burguesía, los
encomenderos y los mercaderes de Asunción, se sintieron amenazada y hostigaban a la
Compañía de Jesús, por considerar que las reducciones ocupaban la mejor parte del suelo
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paraguayo y que su presencia, impedía que se explotaran a los indios usándolos como mano de
obra barata.
En 1717 los colonos, sintiéndose resentidos por la dureza del gobernador del Paraguay,
DIEGO DE LOS REYES BALMACEDA, se alzaron en su contra. Lo acusaban de defender los
intereses económicos de los propietarios de tierras y encomiendas, de los regidores del Cabildo,
los comerciantes e ilustrados vecinos criollos de la provincia, afectados por la agobiante
competencia de los jesuitas.
Desataron entonces una guerra contra los payaguá (“los piratas del río Paraguay”) y los
atacaron en sus tolderías como escarmiento por los constantes ataques y pillajes que éstos
cometían en el tráfico fluvial, causando víctimas y pérdidas comerciales. Probablemente lo que
más molestaba a los colonos, era la entrega de los prisioneros payaguá a los jesuitas, en vez de
entregárselos a ellos para aumentar sus encomiendas.
Pero como el gobernador no gozaba de la simpatía de los vecinos ni del Cabildo de
Asunción, aprovechó la ocasión para vengarse de algunos de ellos y encabezó una violenta
represión que produjo muchos muertos entre los rebeldes y la pèrdida de sus propiedades a
otros tantos, dando origen, con su actitud, a una de las primeras contiendas acaecidas en
América en la primera mitad del siglo XVIII.
En 1721, ante la desobediencia de BALMACEDA a las órdenes del virrey del Perú,
GARCÍA MIRANDA, que lo había llamado para que rindiera cuentas de los disturbios que se
producían en Asunción, la Audiencia de Charcas envió a JOSÉ DE ANTEQUERA Y CASTRO
como “Juez Pesquisador”, para investigar las denuncias. Como resultado de la investigación,
ANTEQUERA Y CASTRO separó a REYES DE BALMACEDA, acusándolo de haber sido
culpable de la revolución que se había producido en los territorios de su gobernación y con los
votos del municipio o “común” y asumió como gobernador.
Pronto, ANTEQUERA se puso a favor de los indígenas e inició una violenta campaña en
defensa del derecho natural del pueblo para elegir a sus gobernantes y en contra de toda aquella
autoridad que le fuera impuesta “como servidumbre tiránica”. Armó un poderoso ejército para
defender sus ideas y persiguió a los jesuitas que eran partidarios de la corona española. Después
de enfrentarse con los españoles y de vencerlos en la batalla de “Tebicuary”, atacó diversas
poblaciones que no reconocían su autoridad (ver «Batalla de Tebicuary» en Crónicas).
El conflicto se agudizó por la intervención de los jesuitas, pero Antequera los expulsó de
Asunción e invadió las “misiones”, actitudes que en España consideraron como actos hostiles
para con la corona y se dispuso no reconocer como válido el autonombramiento de
ANTEQUEDA como gobernador de Asunción. El pueblo de Asunción, encabezado por el
Cabildo, resistió la orden del virrey del Perú, que destituía del cargo a “su” Gobernador JOSÉ
DE ANTEQUEDA Y CASTRO y eso dio origen a la que fue la Primera rebelión de los
comuneros.
Finalmente, en marzo de 1731 se produjo en Asunción, un hecho que preanunciaba lo que la
Historia conoce como “Rebelión de los comuneros” y que en realidad no fue la “primera
rebelión que los involucraba (ver «Primera tentativa de rebelión en el Río de la Plata). Fue en
esa fecha cuando, el pueblo de Corrientes, encabezado por el Cabildo, resistió la orden del
virrey del Perú, que destituía del cargo a “su” Gobernador JOSÉ DE ANTEQUERA Y
CASTRO. El conflicto se agudizó por la intervención de los jesuitas, pero ANTEQUERA los
expulsó de Asunción e invadió las “misiones”.
Cumpliendo órdenes del virrey del Perú, el gobernador de Buenos Aires, BRUNO DE
ZABALA, se dirigió al Paraguay al mando de un poderoso ejército con la orden de detener a
ANTEQUERA y luego de vencerlo en batalla en Chuquisaca, entró en Asunción y nombró
Gobernador a MARTÍN DE BARÚA. Ante la imposibilidad de ofrecer resistencia,
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
ANTEQUERA huyó a Córdoba y permaneció allí un tiempo, hasta que se presentó ante la
Audiencia de Charcas para pedir protección, pero fue hecho prisionero y enviado a Lima.
Estando en la cárcel, ANTEQUERA conoció al abogado FERNANDO DE MOMPOX Y
ZAYAS, y lo convenció de la justicia de sus ideales democráticos. Cuando en 1730 MOMPOX
escapó de su cautiverio, recogió las “banderas libertarias” de ANTEQUERA y se dirigió a
Asunción con el firme propósito de hacer triunfar las ideas de su malogrado amigo.
MOMPOX reorganizó con el nombre de “comuneros” a los partidarios de ANTEQUERA y
con el apoyo del Cabildo, logró deponer al Gobernador y a impulsos de su prédica, el “común
de Asunción” vuelve a desobedecer al Virrey en todas las órdenes que de él emanan,
disponiendo no aceptar la autoridad de quien se le imponga como gobernador, decidiendo
nombrar en cambio para el cargo, a quien resulte electo por el voto popular, impidiendo,
incluso por medio de la fuerza, la llegada de un nuevo mandatario enviado por las autoridades
españolas.
Contemporáneamente con estos sucesos, estando ANTEQUERA todavía prisionero en
Lima, se le inició un proceso por su actuación en el Paraguay y encontrándoselo culpable de
sedición, fue condenado a muerte y ejecutado el 3 de julio de 1731, junto con su segundo
JUAN DE MENA, acto que provocó graves incidentes en varias poblaciones del virreinato.
Intentando conciliar en forma pacífica el diferendo con MOMPOX y sus seguidores, el
Gobernador Zavala, con la intervención mediadora del Obispo de Buenos Aires, fray JUAN DE
ARREGUI, les ofreció a los rebeldes una total amnistía, pero en noviembre de 1731, aceptados
los términos de ésta y habiendo abandonado los comuneros su actitud, Mompox traicionado por
el alcalde Barreiro, fue apresado y remitido a Buenos Aires y sus seguidores fueron objeto de
crueles represalias. Los líderes fueron condenados a cumplir trabajos forzados en guarniciones
y fuertes fronterizos, sufriendo penurias que nunca fueron olvidadas por los correntinos.
Desde Buenos Aires MOMPOX fue enviado a Lima para iniciarle allí proceso, pero en el
camino, antes de llegar a Cuyo, fue liberado por un grupo de sus partidarios. Se dirigió
entonces a Colonia del Sacramento (en esa época en poder de los portugueses) y desde allí se
dirigió a Río de Janeiro, ignorándose a partir de entonces lo que fue de él.
Segunda rebelión de los comuneros
El movimiento de los “comuneros” del Paraguay, tuvo luego sus ramificaciones en
Corrientes. En marzo de 1732 el Gobernador del Río de la Plata BRUNO MAURICIO DE
ZAVALA, que el año anterior, cumpliendo órdenes del Virrey, había hecho detener para enviar
al Perú al Gobernador del Paraguay, JOSÉ DE ANTEQUEDA Y CASTRO (quien fue luego
ajusticiado), dispuso la conscripción militar obligatoria de los ciudadanos correntinos, conocida
como “Señorío del Común” y le ordenó al Teniente Gobernador de Corrientes que reclutara
doscientos hombres para reforzar a los guaraníes que se encontraban apostados para reprimir a
los “comuneros de Asunción que se habían alzado contra el reemplazo de su Gobernador
Antequera. Negándose a luchar contra sus pares, los correntinos llevaron a cabo una revuelta en
Itatí, tomando prisionero al Teniente Gobernador Jerónimo Fernández. El Cabildo de
Corrientes apoyó a los “comuneros”, asumió el Gobierno y designó un Comandante militar
para sus fuerzas.
Graves castigos para los “comuneros”. Intentando que estas actitudes de rebeldía no
volvieran a producirse, Zabala dispuso rigurosas medidas y castigos ejemplares para los
rebelados: condena a muerte por horca y descuartizamiento de varios comuneros y el destierro
con la confiscación de sus bienes a otros rebeldes. La cesantía de los corregidores del Cabildo
vinculados con los comuneros, ocupando los cargos vacantes con partidarios del Virrey. La
prohibición absoluta de reunión o junta de personas en cualquier lugar de la provincia, bajo
pena de ser declaradas conspiradoras y condenadas a la pena capital y pérdida de bienes. La
obligación de todas las personas de cualquier sexo, calidad o estado, de acatar, respetar y
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reverenciar las órdenes reales, con advertencia de severos castigos y finalmente, dispuso que la
declaración de la “Real Provisión del 12 de setiembre de 1537” ya no estaba en vigencia y que
su uso había sido ilícito, pues no se hallaba inserta en la “Recopilación de 1680”.
Los comuneros se alzaron nuevamente y en un encuentro en Guayaibity (Pirayú) fue muerto
MANUEL AGUSTÍN DE RUILOBA, por lo que, desde Buenos Aires, tuvo que venir por
segunda vez BRUNO MAURICIO DE ZABALA, quien los venció en Tavapy en 1735
Tercera rebelión de los comuneros.
En 1764, los correntinos se enfrentaron nuevamente con las autoridades de Buenos Aires.
Esta vez fue contra el poderoso Gobernador PEDRO DE CEBALLOS, que, estando exhaustos
por los servicios militares que se los obligaba a prestar contra los indígenas y en otras misiones
con intolerables exigencias. Se les ordenó que acompañaran la expedición que marcharía para
abrir un camino que uniera la ciudad de Corrientes con Tucumán, pero al ser ésta desviada por
los difíciles y arriesgadas condiciones que imponía el trabajo, se les ordenó que se pusieran a
disposición de los jesuitas para apoyar el bloqueo que estaban manteniendo sobre Colonia del
Sacramento que estaba en manos de Portugal.
Los “comuneros» no aguantaron más y desertaron en masa. El Cabildo de Corrientes, que ya
venía haciendo repetidas presentaciones ante el Gobernador de Buenos Aires, quejándose del
mal trato y de las inhumanas condiciones a las que eran sometidos sus vecinos, cuando
CEBALLOS, ante la deserción producida, simplemente pidió nuevos hombres para
reemplazarlos, reaccionó con energía y convocó a un Cabildo Abierto y éste decidió suspender
al Teniente Gobernador por no interponer sus oficios para que cesara este maltrato y comunicó
su decisión a Ceballos.
Éste ni siquiera respondió, pero poco después dispuso el encarcelamiento de algunos
ciudadanos y la ejecución de otros y a fin de imponer su absoluta autoridad, designó a un
partidario de los jesuitas, MANUEL DE RIVERA Y MIRANDA como teniente gobernador de
Corrientes. El 29 de octubre de 1764, el pueblo de Corrientes reaccionó violentamente contra
Ceballos; capturaron y encarcelaron al nuevo funcionario, poniendo al Cabildo en su lugar
hasta que pudiera establecerse un gobierno comunal bajo al dirección de JOSÉ GONZÁLEZ
DE ALDERETE. Así se hizo y en noviembre de 1764; éste asumió el cargo y continuó hasta
abril de 1765, oportunidad en que el teniente coronel PETER MURPHY, un militar de origen
irlandés, enviado por Ceballos, hizo su aparición en Corrientes y exigió su renuncia.
Trescientos sesenta “comuneros” armados salieron a su encuentro y pacíficamente bajaron sus
armas, en clara demostración de que no deseaban derramar sangre.
A continuación tuvo lugar un largo proceso que fue presidido por JUAN MANUEL DE
LABARDÉN que dispuso la ejecución de trece de los líderes correntinos y el exilio de más de
cincuenta de ellos. En 1766, la llegada de BUCARELI para ocupar el lugar de CEBALLOS
como Gobernador del Río de la Plata, tuvo como consecuencia la anulación de todas estas
sentencias, fundamentándose en que las pruebas habían sido falsas. Las acciones llevadas a
cabo por los comuneros de Corrientes señalan muy claramente las irreconciliables diferencias
existentes entre los comuneros criollos que defendían lo que ellos creían que eran derechos
heredados en virtud de los principios que la ley y la costumbre sancionaban y los funcionarios
borbones quienes consideraban que dichas acciones constituían rebeldía frente a la autoridad y
que debían ser reprimidas sin piedad alguna antes de que aquéllas establecieran un antecedente
que acabara con la autoridad, la ley y el orden que sólo ellos podían disponer.
Muchos historiadores argentinos también señalan que las confrontaciones de los comuneros
constituyeron una clara prueba del revolucionario espíritu de independencia existente en el rea
del Plata, aun con anterioridad a la creación del virreinato.
Consecuencias
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Los trágicos resultados de la “rebelión de los comunes” del siglo XVIII se proyectaron por
muchos años. A las drásticas medidas dictadas por BRUNO MAURICIO DE ZABALA, en
1739, se sumó el mandato de la Audiencia de Charcas de restaurar el “Puerto Preciso de Santa
Fe”, con lo que las embarcaciones paraguayas eran obligadas a desembarcar a mitad de camino
y los comerciantes eran agobiados con altos impuestos y obligados a transportar las
mercaderías en carretas desde Santa Fe hasta Buenos Aires.
En octubre de 1777, Carlos III dispuso la creación del Virreinato del Río de la Plata, que
comprendía los territorios de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán, Potosi, Santa Cruz de la
Sierra, Charcas y Cuyo, con la finalidad de dividir el Virreinato del Perú y facilitar la
gobernabilidad de sus posesiones en América.

Entra en Undidad dos causas y consecuencias del levantamiento Comunero en


Paraguay,porque por los problemas suscitados con Cardenas,aunque en un primer momento no
tuvo éxito,con el tiempo va a venir la expulsión de los jesuítas.

Numerosas misiones jesuíticas se instalaron en el noreste de la provincia, donde


desarrollaron una intensa y peculiar labor evangelizadora. Esto fue el verdadero catalizador de
la sociedad guaraní correntina, ya que la alianza de sus dirigentes políticos (los mburuvicha
guazu) con la Compañía de Jesús les granjeó la protección temporal de la Corona de España
frente a las presiones de los hacendados coloniales, interesados en someterlos a un régimen de
encomiendas, y los saqueos de los bandeirantes brasileños.
Durante todo el período en que se desarrollaron las Misiones Guaraníticas, la población de
las ciudades de Corrientes y Asunción consideró que la existencia de esas misiones era un
despojo de sus derechos territoriales. Por otro lado, la existencia de las misiones privaba a los
habitantes de las ciudades de la mano de obra servil de los indígenas guaraníes. Estas
situaciones llevaron a una rivalidad que llevó repetidas veces al conflicto con las misiones,
tanto antes como después de la expulsión de los jesuitas.
La población guaranítica dio lugar a buena parte del tejido social que fue la base para la
organización de la provincia actual. De hecho, la expulsión de los jesuitas provocó el
despoblamiento del territorio de Misiones, cuya población migró en buena medida al interior de
la provincia de Corrientes. No toda la población de las Misiones tuvo ese destino, ya que una
parte emigró a Uruguay, y otra, mayormente los habitantes de las Misiones Orientales, que
caería eventualmente en manos de los brasileños, se incorporó a la población de ese país.

La Real Audiencia de Charcas,,conocida como cancilleria y audiencia de La Plata de los


Charcas era elmas alto tribunal de apelación de la corona española con sede en La actual ciudad
de la Plata,llamada también Chuquisaca y desde 1839,Sucre.

Tratado del cuadrilátero, es uno de los “pactos preexistentes” mencionados en la


constitución nacional de 1853.

El Tratado del Cuadrilátero fue un pacto firmado el 25 de enero de 1822 entre


representantes de las provincias argentinas de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes.
El tratado buscaba ser un pacto ofensivo-defensivo entre las provincias firmantes ante un
ataque luso-brasileño desde la Banda Oriental, lo cual era visto como muy probable. También
quería establecer la paz luego de la derrota del caudillo entrerriano Francisco Ramírez, que
en 1821 había invadido Santa Fe y Córdoba, sin éxito.
Fue firmado por:
Francisco Fernández de la Cruz, por Buenos Aires;
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Juan Francisco Seguí, por Santa Fe;
Casiano Calderón, por Entre Ríos;
Juan Nepomuceno Goitía, por Corrientes.
EL PACTO ESTABLECÍA
 La paz y unión de las cuatro provincias y una alianza ante una posible agresión
extranjera, de españoles o portugueses (y brasileños).
 La libre navegación de los ríos para las provincias firmantes.
 El retiro de los diputados del diminuto congreso de Córdoba.
 Cualquiera de las provincias contratantes podía convocar un congreso cuando creyese
llegada la oportunidad conveniente.
La alianza de Buenos Aires con las provincias del Litoral, asegurada mediante subsidios a
los gobiernos, le dio oportunidad a Buenos Aires de neutralizar al gobernador cordobés Juan
Bautista Bustos, quien esperaba una organización del País con un congreso que estableciera ya
desde 1825 una Constitución Nacional.

TRATADO DEL CUADRILÁTERO 


Con la firma de este tratado se dio por terminada la posibilidad para que las provincias
puedan tener su autonomía interna. 
Las deliberaciones se celebraron en la ciudad capital de Santa Fe y el pacto determinaba
que, entre otras cosas, la paz para las provincias firmantes, ayuda mutua en caso de agresión es-
pañola, portuguesa o cualquier otra potencia extranjera, libre navegación de los ríos.

EL TRATADO CONSTABA DE DOS PARTES 


Una, con diecisiete artículos públicos y otra, con cuatro artículos secretos. De su lectura se
puede inferir que las tres provincias litoraleñas eran absorbidas por el centralismo porteño.
Con la firma de este tratado se dio por terminada la posibilidad para que las provincias pue-
dan tener su propia autonomía interna sin estar supeditadas a una autoridad superior. El Con-
greso que se había convocado para celebrarlo en la ciudad de Córdoba, organizado por el go-
bernador de esa provincia, Bustos, quedaba pues, frustrado.
¿CÓMO BUENOS AIRES LOGRÓ ACORDAR CON ENTRE RÍOS PRIMERO?
Con la muerte de Francisco “Pancho” Ramírez y la destitución del entrerriano Ricardo
López Jordán, asumió el nuevo gobierno el porteño Lucio Mansilla, que como era lógico, se
adhirió a la política centralista llevada adelante por Bernardino Rivadavia.
Las diferencias entre las provincias del Litoral y el Interior, además del distanciamiento del
gobernador de Córdoba Bustos como también la responsabilidad histórica del gobierno
de Martín Rodríguez que provocó la disolución del mencionado Congreso, son aspectos que
surgen nítidos de la lectura del Artículo 13 del Tratado.  Con el Tratado de Cuadrilátero se
suponía que finalizarían los enfrentamientos violentos entre patriotas y se declaraba la libertad
de comercio entre las provincias y la unión ante el ataque de una nación extranjera.
CON LA PROVINCIA DE CORRIENTES
En ese momento ejercía la primera magistratura de la Provincia de Corrientes quien fuera su
primer Gobernador Constitucional: don Juan José Fernández Blanco. Fue uno de los más im-
pulsores del tratado mencionado. Prueba de ello fue que designó a Juan Nepomuceno Goy-
tia y a don Nicolás Atienza como representantes de la provincia, quienes portaron el claro y
contundente mandato de que se consolidaba definitivamente el retorno a nuestro territorio de
los departamentos de Esquina y Curuzú Cuatiá que habían sido anexado a la provincia de Entre
Ríos cuando Francisco “Pancho” Ramírez proclamó la denominada República Entrerriana, ha-
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
ciéndose llamar el Supremo, transformando a nuestra provincia en un departamento junto al te-
rritorio de Misiones.

TRATADO DEL CUADRILÁTERO (15-22 de enero de 1822) - ANTECEDENTES


Luego de la Batalla de Cepeda (01/02/1820), en la que el caudillo santafesino  Estanislao
López y el entrerriano Francisco Ramírez invadieron Buenos Aires para exigir la disolución del
gobierno nacional y el fin del centralismo porteño, las provincias que formaban “Las Provincias
Unidas del Río de la Plata” se separaron del gobierno nacional, asumiendo una “Autonomía
Provincial”.

Luego de esta batalla, en Buenos Aires (y luego de varios gobernadores diferentes y


momentos de caos y crisis) fue elegido gobernador Martín Rodríguez, quién finalmente logró
restablecer el orden en su provincia. Finalmente, Rodríguez decidió tratar de concluir la guerra
con la provincia de Santa Fe para restablecer la paz y seguridad en la campaña. Estanislao
López, con la economía de su provincia devastada, aceptó las negociaciones.

Dadas las exigencias de Santa Fe de recibir una compensación económica por los gastos de
la guerra – rechazada por Martín Rodríguez - la provincia de Buenos Aires se comprometió a
entregar 25.000 cabezas de ganado como indemnización, siendo el hacendado Rosas garantía
de su cumplimiento.

Superadas las dificultades, el tratado fue firmado en la estancia de Tiburcio Benegas el


24/11/1820, con el gobernador de Córdoba, general Juan Bautista Bustos, como mediador y
garante. Además de firmar esta prenda de paz, Buenos Aires accedió a enviar delegados al
congreso a convocarse en Córdoba y Rosas, en un acuerdo privado correlativo, prometió
entregar 25.000 (luego en realidad 30.000) cabezas de ganado a Santa Fe. El tratado tuvo
importantes resultados: la paz entre las dos provincias duró treinta años, se removió al caudillo
de Entre Ríos, Francisco Ramírez, de la posibilidad de intervenir en las relaciones entre Buenos
Aires y Santa Fe y creó una alineación política enteramente nueva.

Santa Fe obtuvo las bases para una nueva prosperidad y Juan Manuel de Rosas, por primera
vez, se hizo conocer y produjo un importante impacto político fuera de su provincia natal de
Buenos Aires. El gobernador cordobés, Bustos, sin embargo, vio naufragar su proyecto de
organizar federativamente el país desde la reunión de un Congreso reunido en su provincia, tal
como se había dispuesto en el Pacto del Pilar, ya que nunca pudo concretarse.

CENTRALISMO PORTEÑO
Buenos Aires, no estaba dispuesta a perder su hegemonía, y por eso, si bien mandó sus
representantes al congreso de Córdoba, fue solo para guardar apariencias. Convenció a su
nueva aliada, Santa Fe, de que aquel congreso no era de utilidad. Primero, bajo el impulso
de Rivadavia, argumentó que no había llegado el momento oportuno de la organización
nacional, pues persistía la lucha contra Ramírez.

Desaparecido este problema se valió de la falta de potestad legislativa y la representación,


que no respetaba la proporción con la cantidad de habitantes de cada provincia. Finalmente
calificó de imprudente la reunión al no existir aún la estabilidad deseada. Sin embargo, decidió
hacer su propia alianza litoraleña, donde su posición era de liderazgo, dejando afuera a
Córdoba. 
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Así, se arribó a un acuerdo entre cuatro provincias: Buenos Aires, representada por su
Ministro de Guerra, el Coronel Mayor, Francisco de la Cruz, Corrientes, por el Cura de las
Ensenadas, Nepomuceno Goitía, Santa Fe, por el secretario de Gobierno, Francisco Seguí, y
Entre Ríos, por Casiano Calderón, Presidente del Congreso Provincial Entrerriano. De allí el
nombre de "Tratado del Cuadrilátero", celebrado en la capital de la provincia de Santa Fe de la
Vera Cruz desde el 15 de enero, hasta el 25 de enero de 1822.

Si bien Buenos Aires ansiaba su posición privilegiada, en los diecisiete artículos del Tratado
renunció a esa situación, reconociéndose a todas en un pie de igualdad en su libertad,
independencia, derechos y representación (art.1) se establecía la paz y amistad sincera entre
ellas (art.1), y todas se sometieron mutuamente ante problemas de invasiones extranjeras
(art.2), comprometiendo auxilio en pos de la defensa común (art.4) y estableciendo una liga
para contribuir a mantener la integridad territorial (art.3) ante cualquier ataque de algún otro
país americano o de otra provincia.

Además, las provincias del litoral alcanzaron una antigua ambición ya que lograron la libre
navegabilidad de los ríos interiores. Las cuestiones limítrofes entre las signatarias serían
resueltas por el futuro Congreso, fijándoselos en esta oportunidad de modo provisorio. Entre
Ríos Y Corrientes tendrían como límites los arroyos de Miriñay y Guayquiraró, y con la
provincia de Misiones, la tranquera de Loreto (art.3). El territorio de Misiones, obtendría la
libertad de conformar su propia organización política, pudiendo solicitar la protección de
cualquiera de las provincias firmantes. Para declarar una guerra se debería contar con el
consentimiento de estas cuatro provincias (art.6), como excepción a la postura de mantener la
paz, como principio, estableciéndose un sistema de mediación para evitar enfrentamientos
bélicos (art.5). 

Buenos Aires, vendería armas a las otras tres provincias (art.7). Con respecto al Congreso a
reunirse en Córdoba, el artículo 13 del Tratado juzgaba conveniente que las provincias
firmantes se abstuvieran de concurrir, por el estado de indigencia en que se encontraban, Entre
Ríos, Corrientes y Santa Fe. Los artículos 10, 11 y 12, disponían que Entre Ríos debía devolver
todas las propiedades pertenecientes a Corrientes obtenidas por el accionar de Francisco
Ramírez, realizándose un intercambio de prisioneros. Por el artículo 14, cabía la posibilidad de
reunir otro congreso, cuando llegase la oportunidad, convocado por alguna de las provincias
contratantes. El Congreso de Córdoba, así, estuvo condenado al fracaso. Dos años más tarde, se
reuniría un Congreso en Buenos Aires.

Estas concesiones otorgadas por Buenos Aires a sus provincias aliadas, no eran gratuitas,
sino que se basaban en la necesidad de contar con su ayuda, ante un avance expansionista por
parte del imperio del Brasil, sobre cualquiera de ellas. Recordemos que la Banda Oriental se
había anexado como Provincia Cisplatina al Brasil, el 31 de julio de 1821. El emperador del
Brasil, el príncipe Pedro, podría aprovechar la situación conflictiva de las provincias vecinas
para integrarlas también a su dominio, y por eso era menester lograr un bloque integrativo y de
defensa común para hacer desistir al Brasil de su propósito. Por eso el tratado incluía una parte
pública, pero también un pacto secreto, donde las cuatro provincias realizaban una alianza
contra la invasión a cualquiera de ellas, por parte de alguna potencia extranjera (art.1 del
acuerdo secreto).
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Entre Ríos y Corrientes debían indemnizar a Santa fe, por las incursiones realizadas por
Ramírez, estimándose su monto en 1000 cabezas de ganado vacuno y 600 caballos (art.2 del
tratado secreto).

EL TRATADO

TRATADO DE PAZ Y UNIÓN ENTRE LAS PROVINCIAS LITORALES


1°) Queda sancionada una paz firme, verdadera amistad y unión permanente entre las cuatro
provincias contratantes, cuya recíproca libertad, independencia, representación y derechos se
reconocen y deben guardarse entre sí en igualdad de términos, como están hoy de hecho
constituídas, sin que por este acto solemne se gradúen renunciados los que defiende Santa Fé
sobre el territorio de Entre Ríos, por documentos legítimos y amparos superiores, cuya
reclamación legal, como las competentes a las demás de los suyos y respectivos, son el
soberano legítimo Congreso General de todas las provincias en la oportunidad que presente el
orden de los sucesos americanos en su perfecta tranquilidad y absoluta cesación de oscilaciones
políticas, cuyas innovaciones convenientes serán obedecidas como emanadas de la soberanía
nacional.

2°) Si los españoles, portugueses o cualquier otro poder extranjero invadiese y dividiese la
integridad del territorio nacional, todas inmediatamente pondrán en ejercicio su poder y
recursos para arrojarlo de él, sin perjuicio de hacer oficialmente al Gobierno agresor las
reclamaciones que estime justas y oportunas.

3°) Subsiste la misma liga contra cualquier poder de los designados, que insida en igual
defecto contra el territorio particular o jurisdicción que cada una de las cuatro provincias
disfruta de buena fe, en pacífica posesión, según las demarcaciones y términos respectivos,
quedando divisorios provisoriamente de la de Entre Ríos y Corrientes, los arroyos Guayquiraró,
Miriñay, Tranquera de Loreto, con el territorio de Misiones, sin perjuicio del derecho que
defiende Santa Fé de las cincuenta leguas que su Representante dice corresponderle por su
fundación, y fueron deslindadas hasta los mojones, o al menos hasta el río Corrientes, como los
que tenga esta provincia a su favor, cuya decisión queda al soberano Congreso General.

4°) Ligan los mismos deberes contra todo poder americano que pretenda usurpar por las
armas los derechos detallados en el artículo 1°. En cuya virtud si alguna o todas las demás
provincias de la nación atacaren con fuerza a cualquiera de las cuatro amigas, se les harán por
todas en unión las más serias y formales protestas sobre su agresión, y caso de ser desatendidas,
irán en su auxilio las otras tres, facilitando más a la invadida todos los recursos que necesite,
que deberán satisfacerse por ésta, concluida la guerra, a los plazos que se estipulen.

5°) Si la provincia invadida hubiese dado mérito a ello, en juicio de las tres, éstas entonces
interpondrán su mediación para con la agresora, a fin de que se evite la guerra; y si ésta se
prestase en conformidad, estará obligada a darle la satisfacción necesaria, y si no, correrá la
suerte que ella misma ha provocado; más si este caso fuese a la inversa, obrarán las tres
provincias consecuentes a lo acordado en el artículo anterior.

6°) Ninguna de las provincias contratantes podrá declararse la guerra u hostilidad ni a otra
cualquiera de las del territorio de la nación sin acuerdo y consentimiento de las otras tres, por
medio de diputados autorizados a ese objeto, que a presencia y examen de las causales que
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
puedan ocurrir la decida, y sin que antes de verificarse un suceso tan funesto se pidan las
satisfacciones correspondientes a los que se sospechen haber faltado a sus deberes respectivos.

7°) La de Buenos Aires facilitará, en cuanto lo permita su estado y recursos, el armamento,


municiones y demás artículos de guerra a cualquiera de las otras que lo necesite y pida, cuyo
importe de los renglones que se suministrasen, será satisfecho en la especie, modo y tipo que
contratasen los respectivos Gobiernos, quedando a más libre el comercio de aquellos entre las
cuatro provincias.

8°) Queda igualmente libre el comercio marítimo en todas las direcciones y destinos en
buques nacionales, sin poder ser obligados a mandarlos abonar derechos, descargar para vender
sus mercaderías o fruto por pretexto alguno por los Gobiernos de las cuatro provincias, cuyos
puertos subsisten habilitados en los mismos términos; sólo si, por obviar el perjudicial abuso
del contrabando, podrán ser reconocidos por los guardacostas respectivos, como sus licencias,
guías y demás documentos con que deban navegar, siendo decomiso lo que venga fuera de
ellos.

9°) Buenos Aires, por un principio de generosidad y buena correspondencia con el actual
Gobernador de Entre Ríos y el de Corrientes, da por condonados, sucedidos y chancelados
cuantos cargos puede hacer y reclamaciones justas por los enormes gastos que le obligó causar
la temeraria invasión del finado Ramirez, consagrando gustoso todos sus sacrificios al
inestimable ídolo de la paz entre hermanos americanos unidos con tan íntimas como sagradas
relaciones y esperando sólo la paga de la gratitud a los esmeros que ha prodigado a su logro.

10°) La provincia de Entre Ríos devolverá a la de Corrientes todas las propiedades de ésta o
de algunos particulares de la misma que, sacadas por D. Francisco Ramirez, existan a la
disposición del Gobierno y ser notorio pertenecerle, y sólo en las que necesiten justificación se
producirá brevemente.

11°) Todos los prisioneros correntinos, de los que condijo de Corrientes, Ramírez, que se
hallen sirviendo en algunas de las provincias o que sin esa calidad estén de soldados, serán
restituídos a aquella, siempre que ellos lo quieran voluntariamente.

12°) Los desertores que de una provincia se pasaren a otra, serán devueltos recíprocamente
luego que sean reclamados.

13°) No considerando útil al estado de indigencia y devastación en que están envueltas las
provincias de Santa Fé, Entre Ríos y Corrientes por dilatadas guerras civiles que han soportado
a costa de sangre, desembolsos, ruinas y sacrificios de todo género, su concurrencia al diminuto
Congreso reunido en Córdoba , menos conveniente a las circunstancias presentes nacionales, y
al de separarse la de Buenos Aires, única en regular aptitud respectiva para sostener los
enormes gastos de un Congreso, sus empresas marciales y en sostén de su naciente autoridad,
quedan mutuamente ligadas a seguir la marcha política adoptada por aquella en el punto de no
entrar en Congreso por ahora, sin previamente arreglarse, debiendo, en consecuencia, la de
Santa Fé retirar su diputado de Córdoba.

14°) Si consiguiente a la marcha política que se adopta algunas de las provincias


contratantes creyese después ser llegada la oportunidad de instalarse el Congreso General, se
harán entre sí las invitaciones correspondientes.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
15°) El territorio de Misiones queda libre para formarse su Gobierno y para reclamar la
protección de cualquiera de las provincias contratantes.

16°) En consecuencia, se devolverán todas las propiedades que reclame, en conformidad a lo


acordado en el artículo 10 con respecto a Corrientes, luego que haya nombrado legítimamente
su Gobierno.

17°) Los presentes artículos serán ratificados por los Gobiernos de Santa Fé y Entre Ríos, en
el término de dos días, y en el de veinte, por los de Buenos Aires y Corrientes.

Acordados y sancionados en la Ciudad Capital de la Provincia de Santa Fé de la Vera-Cruz


desde el l5 de Enero hasta hoy 25 del mismo año del Señor de 1822, y el 13 de la Libertad del
Sud.
Francisco De La Cruz—Juan Francisco Seguí. Casiano Calderon—Dr. D. Juan Nepomuceno
Goitía.
Enero 23 de 1822. Ratificados en todas sus partes. (Estanislao Lopez)
Paraná, Enero 25 de 1822. Quedan ratificados en todas sus partes los artículos del tratado
solemne de paz por el Poder Ejecutivo que invisto. (LUCIO MANSILLA.)
Buenos-Aires, Febrero 8 de 1822. Ratificadas. (RODRÍGUEZ.- Bernardino Rivadavia.)

TRATADO RESERVADO
Que forma parte integrante del público celebrada entre las cuatro Provincias litorales.

Los mismos Representantes nombrados en el Tratado público, hemos acordado los artículos
reservados presentes, que aunque se espresan por separado, se graduan parte integrante de los
públicos, á efecto de que no puedan subsistir unos sin otros.

Art. 1.° Es solemnizada una alianza y liga ofensiva contra Españoles, Portugueses, ó
cualquiera otro poder estrangero que haya invadido ó invada dividido ó divida la integridad del
Territorio Nacional ó particular de las cuatro Provincias.

2.° En consideracion á los perjuicios remarcables y públicos que causó el Gefe Supremo de
la República Entre-Riana con las tropas de esta en la invasion que realizó en la Provincia de
Santa Fé; y queriendo los de Corrientes y Entre-Rios hacer una demostracion justa que
compense de algun modo aquellos, se comprometen á entregarle mil cabezas de ganado vacuno
y seiscientos caballos cada una en el término de dos años, y en cuatro plazos de á seis meses.

3 ° En conformidad al artículo 3 ° del Bando publicado el 1 ° de Octubre de órden del


General D. Lucio Mansilla, deben abonarse por el Entre-Rios los gastos de la espedicion
auxiliadora de Santa-Fé, que tanto contribuyó á su libertad, y son regulados en la suma de cinco
mil pesos, pagaderos mil en Febrero del presente año y mil cada dos meses sucesivos hasta el
completo, segun el estado de su caja, y juicio del Sr. Gobernador; y respecto á que del dicho
auxilio prestado oportunamente al movimiento del 23 de Setiembre pasado en el Entre-Rios,
resultó el beneficio al mismo tiempo ála Provincia de Corrientes, contribuirá ésta al pago de los
cinco mil pesos, que se consideran de abono á dicho Gobierno, con la cantidad de mil
quinientos á los plazos que «e convengan ambos gobiernos de Entre-Rios y Corrientes.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
4 ° Son obligados los Gobiernos de Entre-Rios y Corrientes á remover todos los obstáculos
que puedan turbar la paz y mejor armonía acordada, no permitiendo sean colocados al servicio
de las armas, ó Comandancias de Departamento, ninguno de los complicados y adictos á las
ideas de Ramírez y Jordan, hasta pasados tres años, separando de sus senos cualesquiera otros
individuos discordantes con los sentimientos de los Gobiernos amigos, y que por ello puedan
influir en deliberaciones que minen las bases y principios de la mutua amistad presente.

(En esta parte van transcriptas las fotos que ella le saco a su libro, pero como la primera página
empieza con un párrafo que está incompleto y no se entiende a que se refiere, POR LO TANTO
COMENZARE A ESCRIBIR A PARTIR DEL SEGUNDO)

TRATADO DEL CUADRILATERO SEGÚN CASTELLO

En cuanto a la política interna de la provincia, el anhelo de paz también estaba presente en el


pueblo y el gobierno correntino. El 25 de enero de 1822 se inició el juicio de residencia del ex
combatiente de armas Evaristo Carriego, comunicándose a toda la provincia el edicto que lo
establecía. El juicio, ajustado a las normas regulares del procedimiento, finalizó con una
sentencia absolutoria, de carácter político, que le permitió a Carriego ausentarse hacia Entre
Ríos, aunque prohibiendosele en lo sucesivo penetrar en territorio correntino.

Para llevar más tranquilidad a corrientes El Congreso de diputados que debía reunirse en
Paraná y terminó haciéndolo en Santa Fe, inició sus sesiones el 15 de enero de 1822 con la
participacion del representante de Corrientes, el presbítero Dr.JuAn Nepomuceno Goytía: del
de Buenos Aires, ministro de Guerra y Coronel mayor Francisco de la Cruz; del de Entre Ríos,
presidente del Congreso provincial, don Mariano Calderon; y del de Santa Fe, ministro
secretario de todos los ramos, Dr, Juan Francisco Seguí. En las discusiones previas a la firma
del tratado, Santa Fe hostilizó a Corrientes pretendiendo tener derechos al sudoeste correntinos
y negándole a su vez, jurisdiccion y propiedad sobre el territorio misionero. Goytía sostuvo con
energía la jurisdicción correntina sobre el territorio que le quería disputar Santa Fe pero En
beneficio de la paz dejo la segunda cuestión librada al fallo del futuro Congreso Constituyente
nacional el 25 de enero se firmó el llamado tratado del cuadrilátero entre las cuatro provincias,
costando de dos partes una pública de 17 artículos y otras secreta de 4 artículos No
transcribimos acá dicho tratado por ser conocido y podérselo encontrar en cualquier libro de
historia Argentina pero sí es interesante consignar lo que se establecía En el pacto reservado
una alianza y liga defensiva contra españoles portugueses y cualquier otro poder extranjero que
haya invadido o invada dividido dividida la integridad del territorio nacional o particular de las
4 provincias se establecían indemnizaciones a Santa Fe en ganado y en dinero y devoluciones a
corrientes de bienes perdidos durante la última campaña de Ramírez también se estipulaba que
se separaría de los cargos públicos por 3 años de Entre Ríos y corrientes a los ciudadanos
complicados o adictos a las teorías de Ramírez y López Jordán y de otros individuos
discordantes con los sentimientos de los gobiernos amigos y que por ello puedan influir en
deliberaciones que minen las bases y principios de la mutua amistad presente el tratado del
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
cuadrilátero puso de manifiesto la habilidad del gobierno Porteño llevado de la mano por el
ínclito unitario Bernardino rivadavia para sortear las dificultades hasta suprimir la palabra
federación que era el norte de los gobiernos santafesino, correntino y entrerriano. Las tres
provincias litorales mansamente se entregaban al centralismo Porteño precio que pagaban por
la paz que por fin conseguían respecto a este congreso el delegado correntino goitia le escribió
a Fernández blanco desde Paraná el 27 de enero lo siguiente Por fin se concluyó felizmente el
congreso con aplauso del pueblo de

(esta parte es de la página 216) luego falta una página y así sucesivamente….

con el Brasil, y si apoyaba a Entre Rios tener que enfrentarse a Santa Fe. El ministro de
Gobierno, Dr. García de Cossio encontró una hábil salida en tan difícil situaciòn. en nota del 21
de marzo de 1823 el gobierno correnting al santafesino dando una amplia respuesta a las se
esgrimían para justificar una guerra con el Imperio. Expresaba que en la resolución a tomarse
no debía decidir tido que ha podido inspirar el amor a la libertad y la funesta idea de una futura
presion; no ha debido ni la razón ni la justicia que nos asiste, ni el odio con que todos los
momentos puede ser mirado el poder de un tador sin otros títulos que su ambición y fuerza". Y
1 agregaba: "...el miramiento a la humanidad y los consei de la prudencia van de acuerdo para
no dar principio a derra mamiento de sangre sin esperanza probable de arrancar el territorio
usurpado". Finalmente daba concretos argumentos basados en la cruda realidad: Corrientes,
Entre Ríos y Santa Fe, unidos todos sus recursos, no podían pasar a la Banda Oriental más de
1.500 hombres, agregándose a este número tan corto de fuerzas el hecho de que la guerra no
sería corta.

Ante la insistencia de Santa Fe se le dirigió una segunda nota, con fecha 22 de abril, en la
que se ahondaban los argumentos sobre la inconveniencia de encarar esa guerra por los escasos
recursos de las tres provincias, pero expresando que Corrientes ajustaría su conducta a lo que
resolviese su Congreso provincial, que se convocaría al efecto. Finalmente se hacía al gobierno
santafesino un llamado a la paz, ante su propósito de invadir Entre Ríos para obligarla a luchar.
Pero por otro lado el gobierno de Corrientes envió una nota al de Entre Ríos, con fecha 3 de
mayo, contestando la que esta provincia le enviara comunicándole las intenciones de Santa Fe y
explorando la opinión correntina. Se le hacia saber que Corrientes la auxiliaría, "sin ser un
mero espectador de los sucesos, cumpliendo así lo pactado en los tratados de Cuadrilátero. Era
evidente que ambas provincias unidas que za pudieran llamar a la reflexión a Santa Fe. Pero
tambien hay que tener en cuenta que la actitud del gobierno de tanislao López se basaba en el
pedido de auxilio que fom lara a esa provincia y a Buenos Aires el Cabildo de Montes deo.

Entre Rios, no satisfecha con la ayuda prometida por Corrientes para el caso de ser invadida,
concluyo firmando con Santa Fe, el 4 de agosto de 1823, un convenio para ayudar a
Montevideo a expulsar a los brasilenos y en el que, además de arreglar sus diferencias, resolvia
invitar a Corrientes y a Buenos Aires para cooperar en la lucha. Este convenio alarmo a los
hombres de Buenos Aires por las consecuencias que podía tener una lucha sin garantía de éxito.
Por su parte Corrientes reiteró sus puntos de vista al respecto. Ante este panorama, el gobierno
de Bs. As. Comiciono al doctor Juan Garcìa de Cossio, hermano del ministro correntino, para
que se entrevistara con los gobiernos litorales para aunar voluntades y dar unidad a la acción. El
propósito ostensible de la misión COSSIO, como se ha dado en denominar era gestionar un
acuerdo para nombrar ministro plenipotenciario de las Provincias Unidas y celebrar con España
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
la tan ansiada paz, como también armonizar ideas para la reunión de un Congreso General
Constituyente. El comisionado inició sus gestiones en Corrientes en julio de 1823, luego se
traslado a Entre Ríos donde permaneció por espacio de dos meses, volviendo a Corrientes y
haciendo luego que el autotilulado gobernador de Misiones y protegido de Estanislao Lopez,
Félix Aguirre, reuniese en esa provincia una parodia de Congreso provincial que, el 27 de abril
de 1824, nombró a Aguine gobernador, designó diputado al Congreso Nacional a don Manuel
Pintos y decidió pedir se le considerara como integrante del estado de Buenos Aires. El
gobierno correntino guardo silencio sobre esto, a pesar de que el decreto del Director Posadas
del 10 de septiembre de 1814 al constituir como provincia a Corrientes incluía en ella a
Misiones. No hicieron ninguna reclamación posiblemente con la esperanza de que la
organización como provincia impusiera el orden en las indisciplinadas masas indígenas.

El gobierno correntino dijo al comisionado porteño, en oficio del 24 de diciembre de 1823,


que convocaria al Congreso General de la provincia a quien competia, según la Constitución,
entender en los asuntos planteados. Pero la elección de diputados no pudo realizarse por una
serie de convulsiones que sacudieron la tranquilidad de la provincia.

El primero fue una rebelión de los dragones veteranos conwa el comandante general de
armas Agustín Díaz Colodrero. debido a que éste no quiso ordenar el ataque a los indios
chiquenos que habían invadido la provincia y estaban rodeados

estableciéndose una delegación permanente de cinco diputados que formarian el Congreso


permanente, tendría las facultades correspondientes al Congreso general y duraria el mismo
lapso que el gobernador. El Congreso provincial seguiría reuniéndose, como estaba estipulado,
cada tres años. La constitución fue un avance, con respecto al Estatuto, enla organización
institucional de la provincia, basándose valiosa experiencia y no en teorias deslumbrantes pero
inaplicables a la realidad de la época. Funcionando ya la nueva Constitución, en noviemb

noviembre de 1824, se realizaron las elecciones para el Congreso provin cial que debía
actuar durante tres años y que fue presidida por José Vicente Garcia de Cossio, siendo
vicepresidente J. Francisco Cabral y secretario Juan Nepomuceno Goytia La asamblea,
cumpliendo su principal cometido, eligió gober. nador para el trienio diciembre de 1824 al
mismo mes de 1827 a don Pedro Ferré a quien dio el grado de coronel de Ejército.

La elección de Ferré fue como una transacción entre los jefes militares y los civiles,
especialmente la clase de los propietarios latifundistas y poderosos. El nuevo gobernador estaba
estrechamente vinculado a los comandantes milita res de los departamentos cuyas necesidades
conocía y buscó satisfacer. Ferré, además, era un hombre de honorables antecedentes, maestro
de ribera, formado en Corrientes, dedicado a la construcción naval, de vastas relaciones, media
na ilustración, pero profundo conocedor de su pueblo y de gran sentido práctico en la política.
Durante su gobierno se propició la colaboración de los comandantes militares con los vecinos
de sus respectivos partidos con el propósito de que éstos pudiesen tener la suficiente
tranquillidad para de sarrollar sus ocupaciones e industrias; se persiguió en todo el territorio
provincial la vagancia, la ebriedad, la mendicidad y el juego; se legisló sobre el abandono de
trabajo y horario noctumo; se obligó a realizar contratos escritos entre patrones y peones en las
estancias con el propósito de aca! con los vagabundos en las zonas rurales y se mandaron red
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
lizar censos con el objeto de determinar la cantidad de Das sin recursos, sin ganados y sin
tierras, con el fin de trar medios para su subsistencia. El P Eiecutivo pidió el per so legislativo
para vender la estancia del Rincón de una firma extranjera que la dedicaría a la ganderia y
cultivo de algodón. El 4 de noviembre de 1825 recibìo la correspondiente autorización,
deviendo venderla con la base de $90.000

Su obra administrativa coloco a Ferré entre los princies estadistas de su época, siendo quizá
la figura política és importante de la provincia de Corrientes en el siglo XIX Si clara visión de
la importancia de la industrialización para lograr la grandeza y la prosperidad de un pueblo lo
inclino hacia el proteccionismo, única forma de lograr el florecimiena to de las industrias, pues
sabia que era imposible competir con los productos importados de Europa. Esta política
caracterizó la legislación y la acción oficial de su gobierno, impulsando con toda clase de
estímulos las industrias ya existentes y amparando el establecimiento de nuevas. A su vez
promovió la mayor y mejor colocación de los productos provinciales en los mercados externos.
La provincia comenzó a salir, poco a poco, del marasmo economico en que la encontró
Fernández Blanco cuando asumió la gobernación. El sistema rentistico se basaba en los
derechos de aduana, papel sellado, diezmos, patentes, derechos de puerto, de correos, de
encomiendas y venta de tierras públicas, que en este segundo gobierno constitucional dio un
promedio de 84.000 pesos plata de rendimiento, suma que resultó suficiente para los gastos
públicos, por la moderación y austeridad de ellos. La educación pública elemental tuvo un
decidido impulso con el aumento del número de escuelas, la superior preparación de los
maestros, la sanción de una "Ley sobre instrucción pública" del 29 de noviembre de 1826 y la
creación de un consejo directivo. Además en la capital se instaló una escue. la por el sistema
lancasteriano, con clases de latin, frances. matemática y dibujo. Como complemento cultural de
la educación se introdujo una imprenta a fines de 1825 que se convirtió en Imprenta del Estado.
Con este valioso elemento pudo publicarse con regularidad el Registro Oficial a partir de 1825
y en 1828 apareció el primer periódico correntino con el nombre de "La Verdad sin Rodeos".
Este periodico, que cesó en noviembre de 1829. fue publicado, con la anuencia del gobierno,
por el fraile apóstata agustino Félix Beau05, espanol de origen, que propuso, a cambio de ese
per250, dirigir gratuitamente la Imprenta del Estado y formar en ella operarios.

Como a pesar de los tratados firmados por Fernández

13 Según Ferré, el verdadero motivo de dejar sin efecto el tratado firmado por la provincia
de Corrientes con la de Buenos Aires, cuando I misión Vidal, fueron unos papeles
comprometedores que había cripto el gobernador de la segunda, el coronel Manuel Dorrego,
con re pecto a Misiones. Relata asr lo sucedido: "Mas en los momentos de re gresar el señor
Vidal para Buenos Aires, llegó el teniente coronel Esteche y me entregó unos papeles
encontrados en el sombrero de un corren tino llamado Martínez, que se había hecho caudillo de
los indios minio nero's (y se le cayó en el apuro en que se vio para escapar, arrojándose
desnudo al Uruguay en la persecución que sufrió por sus incursiones tras las vacas y caballos
de Corrientes). Estos papeles contenia una comunicación de Dorrego al referido Martinez,
prometiéndole su pro tección contra las pretensiones de Corrientes e instrucciones para que
reuniendo cierto numero de indios con títulos de corregidores, caciques, etc., nombrasen a don
José Francisco Benítez por diputado de la provincia de Misiones, del modo y forma que le
prevenía. Todo esto pos terior a la salida de Buenos Aires del doctor Vidal, a quien llamé
inmediatamente, y le manifesté aquellos documentos que demostraban blevosía de su gobierno,
previniéndole hiciera presente a éste, y que el también tuviese por entendido, que por ese hecho
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
quedaban nulos de ningún valor los tratados que acabábamos de celebrar. Así fue que para esto
se dio el motivo especioso que se halla impreso, porque.com aquellas circunstancias hubiese
sido un escándalo publicar la realidad, En el archivo de Corrientes deben existir esos
documentos, cuya causó tal sorpresa e indignación al señor Vidal, que no me dejó duda de su
buena fe". (MEMORIA DEL BRIGADIER GENERAL PEDRO FERRE, p. 39.)

Ferré explica así los motivos que lo llevaron a rechazar la res lección por dos veces en 1827,
hasta tener que aceptarla ante la tencia del Congreso provincial. ...expuse a los representantes
que de los móviles de mi renuncia al mando era, que en el veía cifrada desgracia en mí y en mi
familia, y que esta, penetrada de este sentimiento, miraba su ruina en mi continuación en el
gobiern vez pareció esto una paradoja: pero la verdad es que hallándose sa no enteramente
restablecida del parto que había tenido hac……..

UNIDAD III: primera parte

a) La Revolución de Mayo, b) la relación entre criollos y peninsulares. c) Adhesión a la


causa de Mayo,d) García de Cossio) e) Corrientes y las Guerras de la Independencia. f)
Congreso Constituyente del 1814.g) Conspiración del delegado Artigas Genaro Perugorría)
Andrés Guacurarí, Corrientes bajo su dominio .El fin de Andresito.i) Influencia de Artigas en
los pueblos misioneros. j) La pérdida de territorios invasiones de Paraguay y Brasil resistencia
y recuperación 
a) La revolución de Mayo :La noticia del estallido de Mayo llegó al territorio el 16 de Junio
de 1810,siendo teniente de gobernador el español Don Pedro Fondevila y estando la mayor
parte de los cargos del Cabildo en manos de los peninsulares. La comunicación del virrey le
hacía saber de su renuncia invitándolo a enviar un diputado a Bs As, que formaría con los otros
representantes de los pueblos un congreso que decidiría la forma de gobierno a adoptar. Pero la
circular del 27 de Mayo enviada por la Junta y recibida por el Cabildo, invitaba a elegir un
diputado que llegado a Bs As se incorporaría a la Junta de Gobierno. c)Adhesión a la causa de
Mayo en un primer momento los peninsulares pretendieron desconocer a las autoridades del
nuevo gbno, los criollos en cambio la aceptaron de buen grado, pero la falta de noticias de la
actitud asumida por los otros pueblos del Virreinato llevó a los peninsulares ceder en su actitud
con la condición que Corrientes no reconocía otra autoridad que Fernando VII PERO HABIA
OTRA RAZÓN para ese cambio de actitud y eran los conflictos de límites con el Paraguay. A
pesar del laudo arbitral de 1779 el gbno asunceño seguía entrometiéndose en jurisdicción
correntina, provocando que el cabildo correntino se dirigiera al virrey solicitando que se
hicieran respetar sus dchos. Los cabildantes buscaron con el reconocimiento inclinar en su
favor la decisión. El mismo día 16 el cabildo envía un bando de acatamiento a la autoridad de la
Junta, tanto en la ciudad como en la campaña.
d)¿Cómo eligen a Cossio? El 18 de Junio se reúne en el cabildo la parte más “sana y
principal de la ciudad”, que tenían dcho. a sufragio, para elegir al diputado. Díez fueron los
candidatos. Resultó electo José Simón García de Cossio, abogado correntino recibido en
Charcas, que se encontraba avecindado en Bs As, ese mismo día la Junta de gobierno de Bs As
lo nombraba fiscal en todos los asuntos de la Real Audiencia. Corrientes fue el 1er pueblo en
enviar diputado pero no envió testimonio del acta, ni el diploma de Cossio por carecer de
fondos para sostener al representante. La Junta si bien adopto que los pueblos debían .pagar
manutención y cuotas a sus diputados pero en caso contrario el cabildo debía establecer
arbitrios necesarios para cubrir los 8 pesos diarios de dietas a diputados desde su salida y cubrir
su regreso.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
b)La relación entre criollos y peninsulares puede resumirse así; Al iniciarse el Siglo XIX era
comandante de armas y subdelegado de la Real Hacienda, el capitán Don Miguel Gerónimo
Gramajo que falleció en el ejercicio de su cargo en 1801.Meses después asumió la comandancia
general de armas el catalán Don Pedro Fondevila y en 1804 propuso al Virrey Sobremonte
hacer una matrícula de los muchos vagabundos de ambos sexos que había en la campaña
correntina y llevaban según él una vida ociosa y corrompida. Es el 1ro que trae la vacuna
antivariólica. Por esa ‘época continuaban los enfrentamientos entre criollos y peninsulares en la
zona. Siendo virrey Sobremonte a pesar de las protestas elevadas a el por un tal Juan Martínez
denunciando que Manuel Vedoya siempre elegía a personas sin capacidad pero que podía
dominar a su antojo. El selecciona a Fondevila pero el marqués aprueba al candidato que elige
Vedoya porque tenía mayoría de votos (triunfo para Vedoya y peninsulares).Pero siendo virrey
el francés Santiago de Linieres la posición de los patricios de Corrientes se fortaleció pues el
yerno de Martínez el caballero francés Perichón de Vadeuil era a la vez hno. del yerno de
Liniers.Y El único voto de Martínez por decisión del Virrey, triunfo, por lo tanto Fondevila
queda como alcalde de 1er voto. El cabildo compuesto por vecinos del bando peninsular
entabla recurso ante la real audiencia, patrocinado por el Dr Mariano Moreno. La Audiencia
decide la elección por mayoría de votos por lo tanto el triunfo es efímero. Pero durante las
invasiones inglesas los correntinos son llamados a defender posiciones contra los ingleses
donde se convoca otra vez a Fondevila.. Autor Emilio Castello.
b) Completo con párrafos de otro autor de Historia de la Provincia de Corrientes.Raffo.Al
año siguiente, en el Acuerdo del 1 de Noviembre de 1805, insistió el Alguacil Mayor en el
nombramiento de Fondevila, con el apoyo del Regidor decano. El Alférez Real expresó que la
elección pretendida de Fondevila sería nula por dos razones:
* Primero, porque existe disposición que prohíbe sean elegidos oficiales del nuevo
Reglamento; y
* Segundo, porque es veterano y Ayudante del Cuerpo que tiene orden de estar pronto para salir
a campaña en la oportunidad que se le requiera, lo que dejaría vacante el cargo; y que, además,
Fondevila vive en casa alquilada.
Los Alcaldes se manifestaron conformes con el parecer del Alférez Real, pero Martínez
insistió en su posición, apoyado por el Regidor decano. Sobre Monte, el 18 de Diciembre de
1805, resolvió que aprobaría las elecciones en quienes tuviesen mayoría de votos.
e) (Esto entra en Corrientes durante la guerra por la independencia ). En 1806 los
correntinos son llamados nuevamente para defender posiciones frente a las invasiones inglesas,
Virrey Sobremonte ordena a Fondevila marchar a Montevideo con milicias correntinas. En Bs
As se forma el regimiento de cazadores correntinos (cuerpo propio con nativos del
lugar).Uniforme. Chaqueta verde con vueltas y alamares amarillas, pantalón blanco, faja roja,
botas altas y sombrero alto con penacho verde y amarillo, y escarapela roja. Estaba a cargo de
Fernández Blanco.
Van a combatir en Colonia y San Pedro, también llevan a cabo acciones frente a la iglesia de
la Merced y sus alrededores, en los corrales de Miserere.
b) y c) También entra esto en relaciones entre patricios y peninsulares. (se relaciona
TODO)Cuando estaba Fondevila al frente de voluntarios correntinos que marchan a la Banda
Oriental, en el cabildo correntino se hace una requisa y encuentran propaganda subversiva por
parte de los ingleses que ingresan clandestinamente a la ciudad. Cuando vuelve Fondevila
encuentra un clima hostil y desagradable hacia su persona.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Continúa el libro de Castello y esta parte entra en Corrientes durante la guerra por la
independencia.a) y b) también entra en relaciones entre patricios y peninsulares.
e) Van a combatir en Colonia y San Pedro, también llevan a cabo acciones frente a la iglesia
de la Merced y sus alrededores, en los corrales de Miserere.
e) y b) Cuando se encontraba Fondevila al frente de voluntarios correntinos que marchan a
la Banda Oriental, en el cabildo correntino se hace una requisa y encuentran propaganda
subversiva por parte de los ingleses que ingresan clandestinamente a la ciudad. Cuando vuelve
Fondevila encuentra un clima hostil y desagradable hacia su persona. Lo acusaban de ser
“ahijado de So Bremonte “,lo llamaban lujurioso, escandaloso públicamente aun siendo casado,
de malversador de caudales públicos habiendo robado al rey cuando compró caballos para el
regimiento.Mounstruo que era capaz de entregarlo todo a Portugal. La Real Audiencia no hizo
caso a estas calumnias pidiendo al cabildo que colabore con él. En 1808 Liniers lo nombra
teniente de gobernador.
c)Cuatro días duraron los festejos de jura de fidelidad a Fernando VII ,pero no se distribuyó
medalla conmemorativa como era costumbre en tales acontecimientos,posiblemente debido a la
celeridad como ocurrieron los hechos que culminaron con el cambio de monarca y
posteriormente en la Farsa de Bayona no permitieron que se acumularan monedas. Pero lo que
más jubilo produce en 1809 en Ctes fue el reemplazo de Liniers por Cisneros y de la Junta
Central de Sevilla gobernada por Fernando VII ..El 29 de Julio de 1809 salieron a festejar en las
calles con teniendo por alboroto sus adversarios. Se tiraron cohetes,arrjaron buscapiés contra
las casas de los patricios .Con música, improvisaron la marsellesa o marcha de la guillotina,
Con vivas a Fernando VII!.Viva España! Hasta viva Inglaterra ¡.Muera Napoleón!.
C )y e)El espíritu de adhesión a la causa de Mayo tuvo su similar en los pueblos de Misiones
pero por diferentes razones. Su antiguo Gdor. Bernardo de Velazco había sido nombrado en
Mayo de 1804, Gdor. Intendente del Paraguay aunque reteniendo el gbno de Misiones.
Establece su sede en Asunción nombrando teniente de gobernador para Misiones a Tomas
Rocamora. La chispa de la revolución de Mayo explota porque Rocamora reconocía la
autoridad de la Junta de Buenos As y el gobierno en Paraguay ,no.La Junta de Bs As saca
partido de eso ( necesitaba adeptos en el interior) la declara independiente del Paraguay el 16
de Septiembre de 1810 a los pueblos misioneros, designando a Rocamora Gdor. A la vez el
mismo mes designan a Elías Galván (que había sido teniente de los cazadores correntinos y
pertenecía en ese momento al regimiento La Estrella) Gobernador interino de Corrientes y su
jurisdicción. Deciden que Fondevila se traslade a Bs As.Las instrucciones dadas a Galván eran
cortar las comunicaciones entre Montevideo y Asunción, regularizar los fondos, formar milicias
y enviar reclutas a Bs As.
e) Galván retira a Mantilla que se ocupaba de la gestión fiscal de la Hacienda. Ante noticias
que Velazco pensaba enviar una expedión de hombres a Misiones para expulsar a Rocamora,
solicitó a la Junta el envío de clases para ponerlas al frente de los indígenas y que se destacase
un jefe en Yapeyú. Un serio incidente se produjo recién llegado Galván .Una escuadrilla
paraguaya llega al puerto de Corrientes al mando de Zabala, con 4 buques ,1 cañonera y 3 botes
artillados, con instrucciones de incautar algunos barcos del Paraguay que habían sido detenidos
en el puerto correntino cumpliendo órdenes de Bs As.Es adueñaron del puerto y tomaron
posesión de los barcos. Zabala además intima al cabildo que siguiera la conducta de Asunción,
que respetase el comercio del río, y advirtió que si adhería a Bs As los pueblos de su
jurisdicción serían considerados traidores y enemigos.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Una compañía de miñones desembarca en el puerto con el propósito de atemorizar a la
población, paseando los soldados por las calles con amenazas e insultos contra los vecinos.
Zabala además exigió alimentos, lo cual le fue administrado ante la imposibilidad de defensa
organizada. El cabildo comunica esto a la Junta de Bs As, pero los paraguayos no terminaron
allí, ocupan territorio correntino de Curupaití y llevando a cabo 2 asaltos nocturnos en barrios
suburbanos de Corrientes. Galván organiza defensa, el pueblo colaboró con lo que pudo de
armamentos. Esperando ayuda de Bs AS.Envían una expedión al mando de Manuel Belgrano.
Las compañías de infantería de Corrientes se inician por iniciativa de Fernández Blanco, que
las equipa a su costa.Silveste Mayol construye 3 grandes lanchones para vigilar el río. El
cabildo tiene gran movimiento exportador en esa época para sufragar gastos (algodón, lana,
vacunos, cueros, yeguas,carretas embarcaciones menores,madera,etc).
Llega Corrientes 1810, rumbo a Paraguay la expedición de Belgrano, encontró a correntinos
y misioneros envueltos en disputa por cuestión de límites, cuya resolución queda la villa
Curuzú Cuatía como parte de Corrientes y la villa Mandisoví dependiente de Misiones. Los
paraguayos a lo largo del Paraná daban golpes de mano a embarcaciones que llevaban ganado
correntino, pues a ellos les era escaso. Desembarcan con una cañonera artillada en Itatí
exigiendo víveres y datos para defensa de la ciudad no ocultando su intención de atacar la
misma. El comandante Añasco con milicias armadas con garrotes para cuidar los pasos del
Paraná para garantizar las comunicaciones y la posible retirada del ejército de Belgrano, se
cortaban las comunicaciones entre Montevideo y Asunción y el abastecimiento de víveres a las
poblaciones del sur del Paraguay a las que se les hacía difícil subsistir sin el ganado de la
campaña correntina.
Las canoas para el ejercito de Belgrano fueron construidas en el astillero de Corrientes ( de
Pedro Ferré ) y transportadas en carretas a Candelaria. Belgrano sin esperar a las tropas
correntinas que se le unirían triunfa en Campichuelo y avanza sin cuidar su retaguardia siendo
destruidas las embarcaciones cortando las comunicaciones con sus bases ,los correntinos se le
unen ,es derrotado en Paraguarí pide refuerzos a Galván quien envía caballería e infantería, ésas
milicias sirvieron desde 1811 hasta el armisticio que puso fin al sitio de Montevideo.Rondeau
jefe de las fuerzas de la Banda Oriental coloca a tropas correntinas al mando de Perugorría
( caballería) y Silva (reserva) que van a compartir y formar parte del grado heroico otorgado
por las provincias unidas. Después del armisticio de Tacuari,Belgrano ordena a Galván que se
franqueen los pasos a nuestros paisanos paraguayos y en su último oficio permitir la libre
navegación. Después de la derrota de Belgrano en Paraguay,la junta grande propone la
fortificación de Corrientes que queda irrealizada.Las mejores defensa había llevado el patriota
hacia la Banda Oriental, Ctes indefensa.Se produce lo que se temía en Abril de 1811 se
presentan 7 buques paraguayos ,el catalán carpintero,Jaime Ferrer ,el objetivo era trasladar
naves mercantes paraguayas que se hallaban en Ctes.Pero en realidad era apoderarse de la
ciudad y proteger a 3 naves que despachadas desde Montevideo llevaban armas a
Asunción .Galvan sin fuerzas para resistir y obedeciendo ordenes de Belgrano ,accede al pedido
del jefe realista. En lugar de retirarse los barcos en franca actividad belica se aproximan al
puerto.Ferrer exige que los vecinos europeos con sus flias fueran al Paraguay y la entrega de 2
embarcaciones y entrega de la ciudad y someteimiento de ella al Consejo de Regencia a las
ordenes del Virrey Elío. Sumando mas tropas los realistas ocuparon la ciudad Los europeos se
plegaron contentos a los paraguayos ,el cabildo fue obligado a jurar obediencia al consejo de
Regencia y a las Cortes. Galvan se retiró a tres leguas de distancia y armó a sus tropas
correntinas con lanzas de caña de tacuara con cuchillos en punta,otros con lazos y
bolas. ,intentó poner sitio a la ciudad lo que fue imposible tuvo que retirarse perseguido hasta el
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
río Empedrado.Al sentirse seguro Ferrer se marcha dejando como comandante de armas a Blas
Roxas con tropas paraguayas,pero este era adicto a Fulgencio Yedros que en combinación con
otros paraguayos organiza revolución en Asunción en 1811.Angel Fernandez Blanco ,alcalde
de 1er voto y patriota ferviente desarma a los europeos que estarían en contra del movimiento y
reúne milicias para ayudar al 1er llamado.El 21 de Mayo se conoció el pronunciamiento de
patriotas en Asunción.los españoles contrarios fueron evacuados de Ctes por Roxas.
La consecuencia inmediata de la invasión realista a Corrientes profundiza la división entre
patricios y peninsulares o sarracenos como los llamaron,debido a los desbordes de estos últimos
durante su dominio.Luego estos van a ser deshabilitados por orden de la Junta Grande para
ocupar cargos públicos.otros que ocuparon cargos van a se deportados a Cordoba y Santa Fé.El
pronunciamiento paraguayo contra la dominación española fue festejado en Corrientes el 7 de
Septiembre de 1811.Pero el tratado de Belgrano con los paraguayos fue desfavorable ,fue
desmembramiento de territorio ,los paraguayos dominaron la margen izquierda del Paraná y
Candelaria
Congreso Constituyente de 1814.
 20 de abril de 1814, en virtud de un Acta capitular de esta fecha y por instancia del
Protector de Corrientes, José Gervasio Artigas, se declara la independencia de la Provincia,
bajo el sistema federativo.
Nuestra provincia no envió delegados al Congreso de Tucumán porque ya se consideraba un
territorio libre de la monarquía española. Hay dos fechas importantes para Corrientes, el 20 de
abril de 1814 y el 29 de junio de 1815.
Fue en el Cabildo local, en 1814, a instancias del nuevo teniente de gobernador, Juan
Bautista Méndez, que había ofrecido al caudillo oriental José Gervasio Artigas, el protectorado
de Corrientes, tal como lo habían hecho Misiones y Entre Ríos.
Méndez envió una comunicación al órgano municipal el 29 de marzo de ese año en la que
recomendaba la reunión de un Congreso Constituyente provincial que avanzara en tal sentido.
”Todos los pueblos situados a lo largo del Uruguay y Paraná están bajo un mismo pie y
deben buscar una organización consultando a cada una sus ventajas peculiares”, rezaba el texto.
“No una unión mezquina que obligue a cada pueblo desprenderse de una parte de su confianza
a cambio de una obediencia servil, sino aquella que hace al interés mismo sin perjuicio de los
derechos de los Pueblos y de su libre y entero ejercicio.”
El acta capitular de esta fecha dispuso, en atención a las ideas con que Artigas promovía la
causa de los pueblos, “declarar la independencia de la Provincia bajo el sistema federativo”.
Los protagonistas de este hecho fueron el fray Manuel Garmendia, de Riachuelo; José
Antonio Paz, de Empedrado; Manuel Ignacio Pérez, de Concepción de Yaguareté Corá;
Joaquín Cayetano Martínez, de Curuzú Cuatiá; Juan Francisco Cabral, de San José de las
Saladas; fray José Pezoa, de Santa Lucía; Bernardo Garay, de Itatí; Francisco Xavier Lagraña,
de Santa Rita de la Esquina; Juan Antonio Rajoy, de San Roque; Vicente Gómez Botello, de
Goya; Baltasar Acosta, de Caá Catí; y José Simón García de Cossio, de la Capital. Algunos
firmaron el acta capitular y todos ellos conformaron luego el Congreso Constituyente
provincial.
Dos años antes que el Congreso de Tucumán de 1816 declarara la independencia del país,
Corrientes ya había avanzado en esa idea. Y los delegados locales no concurrirían a la cita en
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Tucumán, como tampoco lo harían los representantes de las demás provincias de la Liga
Federal, en señal de protesta con las posiciones unitarias y pro-monárquicas del Directorio
porteño.
En 1815, los correntinos Juan Francisco Cabral y Ángel Mariano Vedoya suscribirían, en
representación de la Provincia, la declaración de independencia del “Congreso de los Pueblos
Libres” en el Arroyo de la China -hoy Concepción del Uruguay- junto a Entre Ríos, Santa Fe,
Misiones y la Banda Oriental del Uruguay. 
Unidad III .Segunda Parte

Andresito: En idioma portugués, el apellido del comandante Andresito se escribe Guacurarí


y se pronuncia [guasú rarí]. En idioma guaraní, la palabra guasú rari4 significa ‘venado arisco’
(siendo guasú: ‘grande’, y rarí: ‘arisco’). Andrés Guazurarí, Andrés Guasurarí o Andrés
Guaçurarí y Artigas (Nació en la reducción jesuítica de Santo Tomé, 30 de
noviembre de 1778  Algunos historiadores[ afirman que podría haber nacido en SanFrancisco
de Borja – falleció Río de Janeiro, hacia 1821), conocido como Comandante Andresito, fue un
militar y caudillo argentino. Fue uno de los primeros caudillos federales de las Provincias
Unidas del Río de la Plata en la Historia Argentina. De origen guaraní, gobernó entre 1811 y
1821 la Provincia Grande de las Misiones, de la cual la actual provincia argentina homónima es
solo un remanente, formaba parte del territorio de Vera. Fue uno de los más fieles
colaboradores del general de la Banda Oriental (actual Uruguay) José Gervasio Artigas, quien
lo apadrinó y lo adoptó como hijo; permitiéndole firmar como Andrés Artigas.  En 1811 se
sumó a las tropas de Manuel Belgrano en el intento de la expedición para liberar al Paraguay de
los realistas. Luego acompañó a Belgrano hasta la Banda Oriental con el mismo objetivo, sin
embargo al ser desplazado Belgrano de la dirección de las tropas y ser suplantado por
el unitario José Rondeau, Guacurarí decidió adherir a los federales liderados por José Gervasio
Artigas. Artigas lo adoptó legalmente, lo que permitió que Andresito pudiera recibir ascensos,
como un oficial del ejército. Hacia fines de 1812, ya como comandante de las Misiones
Occidentales, Andrés Guacurarí logró desalojar a las tropas paraguayas que habían ocupado el
departamento de La Candelaria (ubicado en el suroeste de la actual provincia argentina
de Misiones). Esta actitud se explica por la desconfianza respecto a la actitud paraguaya en la
guerra por la emancipación tanto respecto a España como ante la creciente injerencia del  Reino
Unido de Portugal, Brasil y Algarve y la expansión del Brasil.

La defensa ante los luso-brasileños

Andresito Guacurarí fue el principal capitán en la defensa argentina de los territorios


ubicados entre el río Paraná al oeste y el río Yacuy al este durante las invasiones luso-
brasileñas. En 1815 venció a los invasores en la Candelaria liberando luego Santa Ana, San
Ignacio Miní y Corpus. En septiembre de 1816 cruzó el río Uruguay en Itaquí; derrotó
nuevamente a las tropas brasileñas, logrando así liberar gran parte de las Misiones Orientales,
en la extensión llamada El Tapé (el camino en guaranì) Nuevamente victorioso en la batalla
de Rincón de La Cruz, puso sitio a su ciudad natal, pero los refuerzos que llegaron a auxiliar a
los defensores lo obligaron a retirarse nuevamente tras el río Uruguay. Los lusobrasileños
pasaron a la ofensiva.

En esas circunstancias, el Comandante General de Misiones Andrés Guacurarí (cargo para


el que había sido designado a fines de 1814 por el líder de la Liga de los Pueblos Libres, José
Gervasio Artigas), en marzo de 1817 fundó en la barra del río Miriñay, la nueva capital
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
misionera: Nuestra Señora de la Asunción del Cambay. A principios de mayo Guacurarí
recuperó todo el territorio abandonado por portugueses y paraguayos y luego logró derrotar a
das Chagas avanzando sobre la barra del nacional río Aguapeí. El 17 de enero de 1817, por
órdenes del gobernador de Río Grande del Sur, al mando de Francisco das Chagas
Santos invadieron las Misiones mesopotámicas, saqueando y destruyendo las poblaciones de La
Cruz, Yapeyú, Santo Tomé, Santa María, Mártires, San José, San Ignacio Miní, Apóstoles,
y San Carlos. Sin embargo, Guacurarí les hizo frente en estas últimas dos plazas, derrotándolos
y obligándolos a retirarse. La situación le permitió pasar a la contraofensiva teniendo como
principales lugartenientes a Sití, Matías Abacú y Mariano Mverá, avanzando hasta reconquistar
San Francisco de Borja y gran parte de las Misiones Orientales.Santos, quien había vuelto a
invadir Misiones, en Apóstoles el 2 de junio de 1817.

Entre 1818 y 1819, Guacurarí atendió el frente interno por indicación de Artigas. Marchó


sobre Corrientes, caída en manos de militares afines al poder central porteño, expulsó a
los unitarios y repuso al gobernador Juan Bautista Méndez con la ayuda de la flotilla del
corsario irlandés Peter Campbell y 2000 guaraníes de las antiguas misiones. Hasta 1819
ejercería el gobierno militar de la provincia, propiciando una reforma agraria y liberando
a esclavos aborígenes y negros. En abril de 1819 Guacurarí ocupó los pueblos misioneros de
San Nicolás y San Luis Gonzaga, por lo que los luso-brasileños contraatacaron. Guazurarí era
el único caudillo preparado para enfrentarlos, por lo que avanzó hasta la frontera e intentó sitiar
a Chagas Santos. Los brasileños, apoyados por tropas frescas recién llegadas de  Porto
Alegre y Alegrete, lo sorprendieron el 6 de junio de 1819 en el paso de Itacurubí del río
Camacuá (combate de Itacurubí). El desigual encuentro fue desastroso para las fuerzas de
Guazurarí; muchos de sus hombres, entre ellos el ruvichá Vicente Tiraparé, cayeron en
combate y se vio obligado a abandonar el campo, con la idea de volver a formar sus tropas en la
margen occidental del río Uruguay. Sin embargo fue hecho prisionero por los brasileños
cuando intentaba cruzar el río Uruguay el 24 de junio de 1819.

Fue enviado envuelto en un pellejo de cuero crudo (el cual al secarse le dificultaba la
respiración) a la prisión de Porto Alegre, y de ahí a Río de Janeiro. Se cree que murió
prisionero en las mazmorras de la Ilha das Cobras (isla de las Cobras), probablemente en 1821.
El mismo año de su derrota se firmó en Montevideo el llamado Tratado de la Farola, por el cual
los nacidos en la Banda Oriental que abandonaron a José Gervasio Artigas y pasaron a formar
parte del probrasileño Club del Barón (antecedente del Partido Colorado) ceden las Misiones
Orientales al ya reino de Brasil a cambio de la construcción de un faro en la Isla de Flores.

La entrega de las Misiones, así como la Banda Oriental (hoy República del Uruguay), fueron
parte del acuerdo por el que Brasil anexionó territorios y Buenos Aires eliminó su principal
foco federal de resistencia a su centralismo. Artigas, con restos de su ejército se asiló en
Paraguay en 1820, para ya no regresar.

Sobre Andresito, algunos dicen que nació en San Borja y otros en Santo Tomé, actual
Corrientes en una fecha que, presumiblemente, sería el 30 de noviembre de 1778. Su infancia
transcurrió en Santo Tomé donde pudo educarse desarrollar un muy buen nivel de lectura y
escritura y aprender a ejecutar diversos instrumentos musicales. Tampoco está muy claro
cuándo conoció a quien sería su padre adoptivo y del corazón y su jefe político-militar, José
Artigas. Aunque seguramente tiene razón Jorge F. Machón, cuando afirma que la relación era
ya de larga data al momento de nombrar a su hijo Andrés en 1815 Comandante general de
Misiones, un cargo equivalente al de gobernador. Su primera misión militar fue recuperar los
pueblos misioneros ocupados por los paraguayos. Lo hace al mando de su ejército indígena de
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
500 combatientes armados como pueden, con lo que tienen que no es mucho y que compensan
con coraje y su conocimiento del terreno palmo a palmo. En poco tiempo recupera Candelaria,
Santa Ana, San Ignacio, Loreto y Corpus El único gobernador indígena de nuestra historia
ejerce una conducción humana, justa y socialmente revolucionaria, recordando y aplicando la
máxima artiguista al anunciar la primera reforma agraria de América “que los más infelices
sean los más privilegiados”. Ante todo abolió la servidumbre en todas sus formas y repartió
tierras a los que las habían perdido a manos de la conquista, el saqueo, la estafa o todo eso a la
vez. Durante su gobierno, se eliminaron del territorio bajo su jurisdicción todos los símbolos,
escudos y emblemas que pervivían de la colonización española, y recobraron su vigor los
cabildos de los pueblos originarios que tenían una función central en la administración del
territorio fomentando la producción y comercialización de la yerba mate y la fabricación de
pólvora y hasta la instalación de hornos para fabricar puntas de lanzas. En aquel año 1816, se
desató sobre la Banda Oriental la devastadora invasión portuguesa, realizada  por 30.000
soldados con el mejor armamento de la época y bajo el asesoramiento de nuestro viejo
conocido, el otrora invasor inglés William Carr Beresford, contratado por la corte de Río para
reorganizar su ejército. Iban por Artigas y su gente, a poner fin a la experiencia más
democrática y popular de esta parte del mundo, a exterminar de raíz ese “mal ejemplo” que
podía acarrear el riesgo de contagio. El 12 de septiembre de aquel año el jefe guaraní al mando
de 1.000 valientes en varias pelotones cruzo el río Uruguay por Itaquí. Obtuvo sus primeros
triunfos en San Juan Viejo y en Rincón de la Cruz donde derrotó a 300 portugueses. Esto le
permitió avanzar a Sao Borja y sitiarla el 21 de septiembre. El ejército indígena ya sumaba unas
2.500 voluntades. Andresito demoró quizás demasiado el ataque para no dañar a la población
local ocupada por los lusitanos y esto le dio tiempo al enemigo de rearmarse y recibir refuerzos 
y derrotar al ejército popular artiguista.

La derrota de Andresito y las instigaciones porteñas animaron a los portugueses a pasar a la


ofensiva al mando del brigadier Farancisco das Chagas Santos. Un primer intento fue abortado
por Tiraparé el 19 de enero de 1817 lo que le dio tiempo a Andresito y sus hombres a
replegarse en La Cruz que sería ocupada por los portugueses tras la retirada de Andresito a la
ciudad natal de San Martín, Yapeyú. Poco después ambos pueblos fueron arrasados y
destruidos por los portugueses que en otros frentes habían destrozado Concepción, Santa María
la Mayor, San Javier y Mártires, Apóstoles, San José y San Carlos. Cuando todo parecía
perdido, Andresito y sus heroicos paisanos se lanzaron a la contraofensiva y para mediados de
año Andresito había logrado recuperar buena parte del territorio provincial y el milagro de
recomponer en parte un ejército de 1.000 hombres que concentró en Apóstoles, San Carlos y
San José. Das Chagas fue a su encuentro con sus mejores 500 hombres. Aquel 2 de julio de
1817 tras varias horas de combate Andresito y sus jinetes indígenas lograron el repliegue
portugués. Apóstoles fue recuperada. Tras el triunfo de Apóstoles, José Artigas le pide marchar
sobre Corrientes para reponer en su puesto a su aliado el gobernador Juan Bautista Méndez,
derrocado por un golpe apoyado por Buenos Aires dirigido por José Francisco Vedoya. Su
presencia no fue bien recibida por los sectores latifundistas de la provincia, herederos muchos
de ellos de los encomenderos españoles,  quienes se negaron a asistir a una representación en su
honor brindada por “ese indio”. Andresito desairado los obligó al día siguiente a debutar en
estas cosas del trabajo y a limpiar minuciosamente la Plaza.

De Corrientes Andresito volvió a Misiones y contra todos los pronósticos, pasó a la ofensiva
desde San Nicolás derrotando a Chagas Santos hasta obligarlo a replegarse a Palmeiras. Los
portugueses no tardaron en lanzar una poderosa contraofensiva y Andresito decidió marchar al
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
encuentro de Artigas pero al intentar cruzar el Uruguay fue capturado por una patrulla enemiga
que lo tomó prisionero y llevó caminando junto a muchos de sus hombres a Porto Alegre y
luego a la prisión de la Lague. Fue liberado en abril de 1821  pero tras una riña callejera fue
nuevamente encarcelado. Tras un nuevo calvario y un nuevo sumario aquel hombre que había
dicho El derecho es el ídolo y objeto de los hombres libres por quien se ven empapados en su
propia sangre, poco se sabe sobre su destino y mucho sobre la paciente labor de quienes siguen
tratando infructuosamente de enterrarlo en el olvido para siempre.

Artigas. Corrientes en el año 1814, cuando acababa de incorporarse a los Pueblos Libres que,
bajo las banderas de Artigas, intentarían llevar adelante una empresa revolucionaria en pos
de la emancipación, diferente a la fogoneada por Buenos Aires.

Ello va a dar lugar a distintas declaraciones independentistas, cada una de las cuales en su
momento respondió a distintos intereses y persiguió diferentes objetivos. La primera de ellas, el
20 de abril de 1814, fue acuñada por el Cabildo correntino, con la intención de preservar su
hegemonía y mantener intacto su poder, y en definitiva resultó abortada por imperio de la
voluntad de Artigas.
La segunda, ese mismo año, el 10 de septiembre de 1814, llevó la firma de Gervasio
Antonio de Posadas, representante por antonomasia del centralismo porteño, y tuvo como
intención separar a Corrientes del proyecto artiguista. Resultó huera porque el puerto no ejercía
en forma efectiva el poder en Corrientes, si bien, en líneas generales y con escasas excepciones,
el patriciado correntino, se identificaba con el proyecto revolucionario porteño.

ARTIGAS
Es que ya en aquellos momentos podía hablarse con propiedad de federalismo, entendido al
modo artiguista de mantener la autarquía económica y basados en ella, ejercer la autonomía
política, en tanto el pensamiento centralista de Buenos Aires pretendía simplemente relanzar
una suerte de virreinato recortado al Río de la Plata.

El ingreso de Corrientes al proyecto artiguista, si bien reconoce sus más lejanos


antecedentes en el empoderamiento que el caudillo oriental hace de los oficiales y soldados
correntinos con los que toma contacto durante el sitio de Montevideo, en forma efectiva data de
los primeros meses de 1814, cuando el gobierno se halla en manos del último delegado porteño,
José León Domínguez, y la compañía de dragones organizada por Toribio de Luzuriaga, se
subleva a las órdenes de su jefe, el Teniente Juan Bautista Méndez y lo depone.

Aclamado en Cabildo extraordinario como Teniente Gobernador, Méndez asume el poder y


proclama el protectorado de Artigas. Como todas las de aquel tiempo, en que obra con la
doblez comprensible de quien debe ceder a la fuerza de las armas, la comunicación que hace el
Cabildo, se presta a más de una lectura, porque al tiempo que califica a Domínguez
de “instrumento de la política dictatorial de Buenos Aires” y destaca haber nombrado en su
lugar a Juan Bautista Méndez, simpatizante del federalismo, la nota dirigida a Artigas, va
encabezada al Señor General de los Ejércitos Auxiliadores de Entre Ríos”.
Artigas, acepta la designación, y su primera providencia es proclamarse “adorador eterno de
la soberanía de los pueblos” y “decir a V.S. que a la mayor brevedad convoque un Congreso
Provincial que deberá reunirse en esa Sala Capitular y ser presidido por V.S. mismo: el que
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
declarando su libertad e independencia instalará su gobierno con todas las atribuciones
consiguientes”.

Aquí ya subyace la primera causa grave de disenso relacionada con el cabildo correntino,
porque la convocatoria a un congreso provincial, ampliaba grandemente la base electoral al
incorporar a la población de otras localidades, y en particular a la de las campañas, que por
cierto superaban en mucho numéricamente a la ciudad de Corrientes. Ello implicaba que las
decisiones ya no iban a ser resorte exclusivo del reducido círculo compuesto por los capitulares.

De ese modo, tras un lapso dilatorio, el mismo día 20, en un confuso episodio, el Cabildo
decide postergar el Congreso, en base a una presunta comunicación verbal de Artigas que les
habría llegado por un tercero. A todas luces, parece tratarse de una maniobra, si bien Manuel
Florencio Mantilla la expone como fiel expresión de los hechos, y Hernán Félix Gómez la
considera “un mal entendido”.
No obstante soslayar la convocatoria al Congreso, ese el 20 de abril de 1814 el Cabildo
declara la independencia de la Provincia “bajo el sistema federativo”,  y con Artigas por
“Protector”. Allí entraban a jugar las tensiones internas. Convocar el Congreso hubiera
involucrado resignar el poder en manos del artiguismo. El paso dado, mantenía al margen a las
campañas, columna vertebral del proyecto revolucionario, en tanto con el título de “Protector”
se buscaba dar satisfacción sino poder a Artigas, recortando su injerencia directa de modo que
el poder de decisión, en definitiva, siguiera en las mismas manos de siempre.
Artigas, que había comisionado al Capitán Genaro Perugorría con “amplias instrucciones”,
reacciona duramente. En otra comunicación al Cabildo, puntualiza claramente quienes son sus
seguidores diciendo que “sentía vivamente la fermentación grande en que se hallaba la
campaña de esa jurisdicción” y advirtiendo que no había perdido tiempo “en noticiar…al
paisanaje, que se hallaba reunido en la campaña”, aduciendo haberlo calmado, con la
reiteración de que se iba a realizar la convocatoria deseada por él, dada la necesidad señalada
por él, “de convocar un Congreso Provincial para plantar un orden fijo.”

Artigas también reñía con dureza al Cabildo, negando enfáticamente que se arrogara el
poder de tomar decisiones que competían a la voluntad de “los pueblos”,  porque “fueran cuales
fuesen las atribuciones que yo respetase en la autoridad de V.S. nunca se me había ocurrido que
pudiese por sí, declarar y publicar la independencia de esta provincia. Nunca a mi ver, podría
presentarse circunstancia tan poderosa que indujese a una ilegitimidad de esa naturaleza. Los
pueblos clamarían viendo usurpados sus derechos, en oprobio del dogma de la revolución…”.
Finalmente, instó a los cabildantes a formalizar la convocatoria dado que “…Sean cuales
fueren las observaciones que se hayan hecho, el objeto es la reunión del Congreso. Yo auxiliaré
con todas mis providencias los votos de V.S. por la dignidad precisa para un acto tan augusto”.
Para que no quedaran dudas sobre lo perentorio de su requerimiento, el “Protector” hizo
avanzar sobre la ciudad a algunos comandantes de armas con sus efectivos. El Cabildo,
obligado a explicarse sobre la dilación del Congreso, cede a las presiones y afirma haber sido
víctima de un malentendido, aguardando instrucciones para superarlo. Al mismo tiempo,
reclama ante Artigas de la violencia que se le hace.  Algunos cabildantes e integrantes del
entorno capitular, temerosos por su participación en lo que a todas luces es percibido como una
intriga, abandonan temporalmente Corrientes.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Fijada otra fecha para el Congreso – el 25 de mayo de 1814 -, nuevas dilaciones derivadas
de la disputa sobre el número de representantes por pueblo, retrasan la primera sesión del
Congreso hasta el 11 de junio.

En definitiva, nacido de las combinaciones de los tradicionales detentadores del poder con
Perugorría, que se les ha sumado abandonando la causa de Artigas, pasando a seguir
obedientemente las recomendaciones de uno de ellos, José Simón García de Cossio, se da la
singular situación de que en el Congreso, que él ha inspirado, el artiguismo no tiene
prácticamente representantes.

Decididos a sumar Corrientes al proyecto porteño, ambos conspiradores tratan con el alcalde
de primer voto Angel Fernández Blanco, que propone al Consejo de Estado el 19 de agosto de
1814, la creación de las provincias de Entre Ríos y Corrientes” buscando separar aquellos
territorios de la influencia de Artigas.

Como sea, esa “creación” de Posadas no tuvo efectos prácticos, y los correntinos, tomaron
conciencia de ella mucho después. No obstante, las tendencias posteriores imperantes en la
provincia exaltaron siempre esa provincialización si se quiere fallida. En realidad Artigas era
un adelantado para la época, muchos los han calumniado

Unidad IV

Nosotros diríamos que el último capítulo del prolongado proceso histórico que conduce a la
provincialización y plena autonomía de Corrientes, se inicia el 10 de julio de 1821, cuando
Francisco “Pancho” Ramírez, “El Supremo Entrerriano”, es derrotado en Chañar Viejo, cerca
de la villa del Río Seco, en la Provincia de Córdoba. Dubitativo entre atacar el Paraguay o Bue-
nos Aires, incitado por porteños desplazados del centro de los acontecimientos, como Sarratea,
Chilavert, Malaver, Agrelo y otros, pero especialmente por la firma del Tratado de Benegas en-
tre Buenos Aires y Santa Fe, que acertadamente reconoce como una coalición en su contra, Ra-
mírez abandona Corrientes resuelto a atacar a porteños y santafesinos. Así, se enajena todavía
más el apoyo del patriciado correntino, siempre proclive a impulsar cualquier acción militar de
terceros susceptible de aliviar la presión paraguaya sobre sus fronteras.

Enfrentado inicialmente a Estanislao López, la defección de Lucio Mansilla, uno de sus se-
gundos y la destrucción de su flotilla, lo obligan a combatir en desventaja hasta la acción final
en la que, vencido, busca en la fuga la salvación pero en definitiva es alcanzado y muerto de un
pistoletazo. Su cabeza es enviada a Estanislao López “El Patriarca de la Federación”, que la ha-
ce embalsamar y exponer en una jaula, en la galería del Cabildo de Santa Fe.Muerto el “Supre-
mo”, su “República” se desarticula velozmente. Corrientes, no tarda en protagonizar una revo-
lución incruenta. Triunfo por sobre todo de las hábiles negociaciones de su dirigencia que así
logra adueñarse de su propio destino. El historiador Justo Díaz de Vivar, afirma que Corrientes,
en el lapso 1810 - 1821, se caracterizó por la indecisión, las dudas, el moverse a la deriva. Sin
embargo, en esta ocasión es diferente porque todas las experiencias previas que los correntinos
han atravesado confluyen para dar vida a esa “Revolución”, que por primera vez, como nos di-
ce el mismo Díaz de Vivar, no es el resultado de una intriga externa, sino “inspiración propia de
los correntinos”.¿Qué ha sucedido? En líneas generales, Ricardo López Jordán, el hermanastro
de Ramírez, intenta sucederlo en el gobierno de la República Entrerriana, pero al hacerlo, tro-
pieza con la oposición, entre otros, de Lucio Mansilla, quien tiene sus propias aspiraciones. Por
otra parte, el 22 de agosto de 1821, Santa Fe y Buenos Aires suscriben un acuerdo en el que im-
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
ponen al gobierno de Entre Ríos que deje libre e independiente a Corrientes, que dé de baja a
los soldados de la provincia reclutados por la fuerza, y además les pague el retorno hasta sus lu-
gares de origen.

El patriciado correntino, que rápidamente percibe la imposibilidad en que se halla cualquiera


de las partes para operar militarmente en contra suya, derroca entonces al representante local
del extinto Protector, Evaristo Carriegos, “sin disparar un tiro”, como dice Mantilla, el 12 de
octubre de 1821.Acto seguido, una de tantas Asambleas populares que ha visto la Plaza 25 de
Mayo, designa gobernador interino a Nicolás Ramón de Atienza, hasta que un Congreso cons-
tituyente sancione una Constitución y nombre un gobernador propietario. A los pocos días, el
17 de octubre, los comandantes de campaña, convocados al efecto, convalidan lo actuado.

Apenas depuesto Carriegos, ese mismo día 12, Atienza se dirige ya al gobierno de Santa Fe,
al comodoro de la escuadra porteña en el Paraná, y a Mansilla y López Jordán, proclamando la
autonomía de Corrientes, calificando a la Provincia como federada, y por sobre todo buscan-
do seguridad contra posibles invasiones desde Entre Ríos al colocarla bajo la protección de las
restantes. El paso dado por Atienza es de rápido efecto, Santa Fe y Buenos Aires, como primera
medida, abastecen rápidamente a Corrientes de pertrechos militares.En los primeros días de no-
viembre, Atienza envía una circular a los comandantes de campaña a fin de que los partidos eli-
jan diputados que actuarán tanto como constituyentes, cuanto como electores de gobernador.
Designados los representantes, a fines del mismo mes, el día 26, se reúne el Congreso Provin-
cial y en esa jornada, elabora un manifiesto que en una decena de artículos constituye lo que
Hernán Gómez califica de “programa sintético”. La jornada siguiente, el 27 de noviembre, el
Congreso inicia las acciones diplomáticas tendientes a recuperar de la extinta “República Entre-
rriana” los partidos de Curuzú Cuatiá y La Esquina, e incorpora a José Simón García de Cossio
a la comisión que tendrá a su cargo elaborar un Reglamento Provisorio Constitucional.
Actuando siempre con gran celeridad, el día 5 de diciembre de 1821, los electores designan el
primer gobernador constitucional de Corrientes: Juan José Fernández Blanco, antiguo Je-
fe de los Cazadores Correntinos durante las Invasiones Inglesas, quien en primera instancia se
rehúsa a aceptar el cargo, pero finalmente es persuadido de ocuparlo.

Con estos acontecimientos, se da cima a tan insólita “Revolución” civil. Donde las armas y
los uniformes juegan como fondo, y en la cual participa hasta el mismo gobernante depuesto
porque, como nos relata Pedro Ferré en su Memoria, Carriegos sostiene una serie de reuniones
previas con él, al parecer entra junto con los revolucionarios a la sede del gobierno, y sometido
a una cómoda prisión, cuando se le hace juicio de residencia en definitiva sale prácticamente li-
bre de culpa y cargo. En la campaña, la figura relevante del movimiento es el caacatieño León
Esquivel. Algunos autores, agregan como actores de primera línea a los mismos Atienza y Fer-
nández Blanco. Como quiera que sea, el remate de esa “Revolución”, cuya mayor gloria es no
haber derramado una gota de sangre es no menos virtuoso. En definitiva, las negociaciones para
recuperar el territorio cercenado se ven coronadas por el éxito con el apoyo de Buenos Aires, el
11 de diciembre de 1821 es sancionado el Reglamento Provisorio Constitucional y el 29 de
diciembre, l Congreso por Ley (Nº 33 art. 14, establece la Bandera de la Provincia, deja al arbi-
trio del Gobernador las características del escudo y, por la misma norma y Artículo, se disuel-
ve.¡12 de octubre!, una fecha gloriosa para Corrientes por donde las haya, porque aquel lejano
1821, mientras el resto del Río de la Plata se debate en la anarquía o subyugado bajo el poder
de figuras unipersonales, inicia un período de gobiernos electos según las normas de la época,
bajo el imperio de una Constitución, con Bandera y Escudo, y gozando de un orden y un estado
de paz que rápidamente le permiten desarrollarse como decimos ahora, hasta ocupar uno de los
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
primeros puestos entre sus hermanas. Una situación que se prolonga hasta 1839, cuando se ve
obligada a tomar las armas para librar una guerra cuyo acto final está muy lejos en el tiempo y
el espacio, tanto como el año 1852, y el Palomar de Caseros. Ese 12 de octubre, como jalón de
la autonomía provincial, se conmemoró muchos años hasta que, como tantas otras cosas, resul-
tó subsumido en una celebración diferente, con significado propio:

El 12 de octubre de 1821 un Cabildo abierto nombra gobernador interino a Ramón de


Atienza, quien convocó a un nuevo Congreso Provincial. Atienza intentó incorporar los
territorios misioneros a su jurisdicción, obteniendo respuesta favorable del comandante Félix de
Aguirre. El área al norte del río Aguapey comandada por Nicolás Aripí, se negó a incorporarse
a Corrientes y fue ocupada por tropas paraguayas en diciembre de 1821 que destruyeron
totalmente los pueblos misioneros. El Congreso Provincial de Corrientes en su ley N° 2, llevó
el límite provincial hasta el río Guayquiraró, reincorporando Esquina y Curuzú Cuatiá. Dictó
además el 11 de diciembre de 1821 el Reglamento Provisorio, primera Constitución correntina.
El congreso estuvo integrado por 13 diputados de la ciudad de Corrientes y de las Ensenadas,
de los pueblos indios de Guácaras e Itatí, de los partidos de Galarzas y Palmar y de Empedrado
y de los pueblos y partidos de Caa Caty, San Roque, Goya, Yaguareté Corá, Curuzú Cuatiá y
Esquina.

El Congreso Provincial nombró gobernador a Juan José Fernández Blanco a fines de ese año.

El Tratado del Cuadrilátero firmado el 25 de enero de 1822 entre las provincias de Buenos


Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, reconoció la autonomía de Misiones, que quedó en
libertad de solicitar la protección de alguna de las provincias firmantes. Los límites con
Corrientes fueron fijados por este tratado en el río Miriñay y la Tranquera de Loreto.

Tras Fernández Blanco ocuparía el sillón del gobierno provincial una de sus figuras más
decisivas, el brigadier general Pedro Ferré. Ferré aseguraría la región oriental de la provincia,
en anarquía por el conflicto con los brasileños, que había llegado a las armas, con lo que dio
forma definitiva al territorio provincial; firmaría también la paz con los caciques chaqueños,
dando fin al sistema de reducciones y fomentaría la economía de la región.

El 11 de Diciembre de 1821 se sanciona la primera Constitución de la Provincia de


Corrientes, cuya redacción fue confiada a José Simón García de Cossio, bajo el título de
"Estatuto Provisional Constitucional".

El jurista correntino será el mentor e inspirador directo de la Constitución dictada en 1821 y


de su reforma en 1824. La primera Carta fue sancionada el 11 de Diciembre de 1821 y jurada y
publicada por Bando el 13 del mismo mes. El "Estatuto Constitucional" contuvo los elementos
fundamentales del Gobierno democrático y del régimen federal.

Estableció la división de poderes y los derechos y garantías de los habitantes de la Provincia.

La Constitución Provincial del 1824. Primer Gobierno de Ferre. Meses antes de terminar el
período gubernamental de Fernández Blanco, comenzó a sesionar el segundo Congreso
Constituyente. Este nuevo Congreso Provincial Constituyente convierte en Constitución de la
Provincia el Estatuto Constitucional dictado en 1821. Por esta Constitución se suprime el
Cabildo correntino y se establecen las bases del Poder Legislativo que regirá la Provincia y
nombrará al gobernador.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
El nuevo Estatuto se convirtió en Constitución política de la Provincia, que fue sancionada
el 15 de Septiembre de 1824 y promulgada el 24 del mismo mes. Se estableció la elección en
dos grados para la composición del Poder Legislativo y se restringieron las facultades del Poder
Ejecutivo

  Pedro Ferre fundó el pueblo de Caá Catí. El 27 de diciembre de 1824 fue elegido


Gobernador de la provincia (Art 8º C.P. 1824) por primera vez y por un período de tres años.
Sería luego reelecto para un nuevo mandato, que el propio Ferré puso como condición hasta la
finalización del conflicto con el Brasil. El Congreso General lo habilitó mediante la sanción de
una ley especial ya que la Constitución de la Provincia no permitía la reelección (Art 10 C.P.
1824). Durante su mandato introdujo la imprenta en la provincia, comenzó la impresión
de papel moneda, creó el Consejo de Educación de la provincia, y promovió la industria, el
puerto y la agricultura, y secularizó los bienes de la Iglesia. En cada cabecera de departamento
se fundaron escuelas de primeras letras, incluida una para niñas en la capital, y fundó una
escuela de medicina. Decretó la vacunación obligatoria. Mantuvo una administración financiera
ordenada y sin deudas, e incluso otorgó un crédito a la vecina provincia de Entre Ríos.

Fundó y delineó las ciudades de Mercedes, Empedrado, San Cosme, San Luis del


Palmar y Bella Vista.

Si bien era un admirador de Bernardino Rivadavia y aplaudió su elección como presidente,


se opuso a su política unitaria y rechazó la constitución de 1826.

Luego de la batalla de Cepeda, del 1 de febrero de 1820, el caudillo santafesino Estanislao


López y el entrerriano Francisco llegaron a Buenos Aires para exigir la disolución del gobierno
nacional y el fin del centralismo porteño. La victoria permitió a los estados provinciales que
formaban las Provincias Unidas del Río de la Plata separarse del gobierno central, asumiendo
cada una la "Autonomía Provincial".

El 20 de septiembre fue elegido gobernador de Buenos Aires Martín Rodríguez, quien


finalmente logró restablecer el orden en su provincia.

Martín Rodríguez logró establecer un acuerdo de paz. López aceptó la mediación de Juan
Bautista Bustos, gobernador de Córdoba, con el fin de firmar un nuevo tratado de paz con
Buenos Aires.

Finalmente, Rodríguez decidió tratar de concluir la guerra con la provincia de Santa Fe, para
lograr restablecer la paz y seguridad en la campaña. Estanislao López aceptó las negociaciones,
para lo cual tuvo que renunciar a la alianza con el caudillo chileno Carreras.

Los representantes de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba se reunieron en la


estancia de Tiburcio Benegas, mediante el cual se establecía el fin de la guerra y la reunión de
un congreso en Córdoba. López pretendía que Buenos Aires le reconociera una recompensa
monetaria por las pérdidas ocasionadas a su provincia en la guerra, pero Martín Rodríguez no
podía comprometerse a pagarla. Juan Manuel de Rosas fue quien accedió a cumplir con esa
obligación, le entregaría 25 000 cabezas de ganado.

Para la firma de este tratado no se había invitado a Ramírez, lo que trajo como consecuencia
el posterior enfrentamiento de Santa Fe y Entre Ríos.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Ante las exigencias de Santa Fe de recibir una compensación económica por los gastos de la
guerra — rechazada por Martín Rodríguez — la provincia de Buenos Aires se comprometió a
entregar 25 000 cabezas de ganado como indemnización, siendo garantía de las mismas el
coronel Rosas. El tratado fue firmado en la estancia de Benegas el 24 de noviembre de 1820
tratado del cuadrilatero.

El final de Artigas

Mientras tanto, las noticias de la firma del Tratado del Pilar habían llegado a Artigas; la
exclusión de la Banda Oriental de los acuerdos provocó su enfrentamiento con los caudillos
litoraleños. Artigas, batido por los luso-brasileños en la batalla de Tacuarembó, se replegó
hacia Entre Ríos. Interpretándolo como un intento de imponerse sobre él, Ramírez tomó las
armas contra su otrora jefe y lo enfrentó en una rápida sucesión de batallas.

Fue derrotado en Las Guachas, pero el 24 de junio lo derrotó en una brillante maniobra en
la batalla de Las Tunas, en que hizo un inteligente uso de la artillería, al mando del
comandante Lucio Norberto Mansilla, enviado en su ayuda desde Buenos Aires. 3

Tras una victoria menor cerca de Sauce de Luna y otra cerca de Goya sobre Pedro
Campbell, atacó el propio campamento de Artigas en Ábalos, cerca de Curuzú Cuatiá, ya en
la provincia de Corrientes, y lo derrotó completamente el 24 de julio. Este sería el fin de la
etapa del liderazgo ejercido por Artigas en el litoral.

Mientras sus segundos perseguían a Artigas por todo el territorio correntino, Ramírez ocupó
la ciudad de Corrientes, hizo arrestar a Campbell y a Mariano Vera y se hizo nombrar
gobernador Poco después, tras intentar resistir en Misiones, Artigas debió refugiarse en el
Paraguay del dictador Francia hasta su muerte, más de veinte años después.

El 20 de julio de 1830, diputados bonaerenses, entrerrianos, correntinos y santafesinos se


reunieron en Santa Fe capital para debatir cuestiones económicas e institucionales, como la
nacionalización de las aduanas y la libre navegación de los ríos interiores, reforzando las
cuestiones que quedaban de lado en los tratados interprovinciales (Benegas, Cuadrilátero, etc.)
celebrados por las mismas, más de carácter militar frente a la avanzada "unitaria".El historiador
entrerriano Fermín Chávez, en la 9° edición corregida y aumentada de su "Historia del país de
los argentinos" (1991) aseveró: ""Durante los debates de Santa Fe se evidenciaron dos
tendencias. Corrientes, representada por Ferré, sostuvo la creación de una Comisión
Representativa encargada de realizar una política que procurara el reparto del producto de la
Aduana de Buenos Aires: Esta tesis proteccionista no encontró ningún entusiasmo en el
diputado porteño José María Roxas y Patrón, quien, instruido por Rosas, objetó el
anteproyecto. pero finalmente el gobernador de Buenos Aires aceptó los términos del pacto,
con algunas modificaciones. Lo que permitió que el mismo se firmara el 4 de enero de 1831,
con la ausencia de Corrientes…Pacto Federal de 1831

El Pacto Federal de 1831 fue un acuerdo que suscribieron los gobernadores federales, a
través de sus representantes, como contrapartida y en oposición a la Liga Unitaria o Liga del
Interior, que se había formado el 31 de agosto de1830, bajo el liderazgo de José María Paz,
entre su provincia, Córdoba y las que estaban ajo su influencia: Salta, Tucumán y Catamarca,
en el contexto de las luchas civiles entre unitarios y federales. El Pacto Federal recibió la
profunda influencia de Buenos Aires, que gobernada por Rosas, cada vez se volvía más rica y
poderosa, gracias a su puerto, su ganadería y la extensión de su fronteras, pero que necesitaba el
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
apoyo de otras provincias. Existieron tratados previos al Pacto Federal, como el suscripto entre
Santa Fe y Buenos Aires, el 18 de octubre de 1829, entre Buenos Aires y Corrientes (23 de
marzo de 1830) y entre Corrientes y Entre Ríos (14 de mayo de 1830). El Pacto Federal o Liga
del Litoral, se firmó el 4 de enero de 1831, y era una alianza de carácter ofensiva y defensiva.
Fue suscripto por las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe. Fueron los firmantes
José María Rojas y Patrón, Antonio Crespo y Domingo Cullen, por cada una de las provincias
mencionadas, respectivamente. Por razones económicas (se oponía al libre comercio, pues creía
que las manufacturas extranjeras, especialmente inglesas perjudicarían la industria local)
el gobernador de Corrientes, Pedro Ferré, no lo ratificó, y renunció. Corrientes adhirió por ley
recién el 19 de agosto de ese año.

Fue un acuerdo de diecisiete artículos, donde se establecía la ratificación de los tratados


bilaterales ya mencionados (art. 1) asistencia recíproca (art. 13) en caso de ataque exterior o
interior, artículos 2 y 3, respectivamente. Los naturales de cada provincia gozaban en el resto,
de idénticos derechos. Se establecía por el artículo 15 la creación de una Comisión
Representativa de los gobiernos de cada una de las provincias litorales, con fines de
organización militar, y atribuciones e declarar la guerra o hacer la paz, con diputados elegidos y
removidos a arbitrio de cada uno de los gobiernos a los que representan. El inciso 5 del artículo
16 le atribuía la facultad de invitar al resto de las provincias, a reunirse con las tres firmantes,
cuando estuvieran en libertad y tranquilidad, para poder formar un Congreso General
Federativo, para organizar al país de modo federal.

Las provincias que luego adhirieron fueron: las de Córdoba y Santiago del Estero (20 de
agosto de 1831), Mendoza (1 de septiembre de 1831), y La Rioja (12 de octubre del mismo
año). El 13 de abril de 1832 se sumó San Luis, el 3 de mayo, San Juan, el 4 de julio, Salta,
cuatro días más tarde Tucumán, y el 3 de septiembre, Catamarca. El Pacto Federal fue el
antecedente inmediato de la Constitución Nacional argentina de 1853.

BIOGRAFIA II Cabral Pedro Dionisio.


Natural de Corrientes, No hay datos ciertos de la fecha de su nacimiento, fue uno de sus
hombres públicos. La gobernó dos veces: el 25 de Diciembre de1828 sucedió a Pedro Perré
quien, en su nombre negoció los Tratados preliminares de la Liga del Litoral, ocupando el P. E.
hasta el 25 de Diciembre de 1831.
Fue uno de los mayores hacendados de Corrientes, administrando su gran estancia
“Aguaceros”, situada en el Departamento Mercedes. Abonaba tres mil pesos oro anuales con el
derecho de marcar cien vaquillas, torillos, potrancas, potrillos y borregos, de cada una de estas
especies de sus rodeos.
Desde 1833 a 1836 fue su Administrador Benjamín Virasoro. Su segundo período de
Gobierno es de 1842, como consecuencia de la batalla de Arroyo Grande, perteneciendo al
partido federal.
Pedro Cabral ocupó de facto el P. E., autoridad que fue homologada por un Congreso
Provincial. Pero este segundo período fue breve; el 31 de Marzo de 1843, el general Joaquín
Madariaga abrió lo que se dio en denominar “campaña libertadora” de lo provincia, venciendo
a las fuerzas que obedecían a Juan Manuel de Rosas el 6 de Mayo de 1843, en Laguna Brava.
Días antes Cabral había abandonado la capital;se dirigió a Paraná donde continuó una
parodia de Gobierno sin territorio.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Durante su progresista Gobierno, mantuvo buenas relaciones con el de Buenos Aires, a
cargo de Juan Manuel de Rosas, y con las otras provincias litorales, promoviendo la reunión de
sus representantes en Santa Fe, que culminó con la firma del Pacto Federal de 1831, aunque
Corrientes, por defender una política económica proteccionista, no estuvo presente en ese
preciso momento.
Después de la batalla de Arroyo Grande, que estableció en el Litoral nuevamente el predominio
rosista, se hizo cargo del Gobierno de Corrientes, en nombre de los vencedores,
desempeñándolo desde el 14 de Diciembre de 1842 hasta Abril de 1843.
En esta segunda Administración, en la que nada beneficioso realizó, dictó un Decreto
declarando reos de alta traición a Ferré y sus partidarios.
Fue derrocado por el movimiento revolucionario encabezado por el general Joaquín Madariaga.
Los calificativos que le dieron sus enemigos no fueron nada halagüeños: Ferré lo llamó “corta
cabezas”; Joaquín Madariaga, “el degollador”; y Juan Madariaga dijo de él que era un “hombre
ignorante y sanguinario”. Es posible que en todos estos calificativos hubiera bastante
exageración. Murió fuera de su provincia, en 1847.

GOBIERNO DE RAFAEL LEON DE ATIENZA


Debido a la tensa situación con el Paraguay, el Congreso Permanente de Corrientes decidió -
el 22 de Octubre de 1833, por iniciativa del diputado Justo Díaz de Vivar- que no se convocara
a elecciones para elegir al nuevo Congreso General, que en Diciembre debía designar, a su vez,
al nuevo gobernador.
Se solicitó a Pedro Juan Ferré que convocara a los diputados que ya formaban el anterior
Congreso General y que continuara él en su cargo. Pero el gobernador no estuvo de acuerdo
con esta medida de excepción y expresó a la Sala que la situación no llegaba a ser tan grave
como para que no se pudiera llamar a elecciones.
Sus argumentos convencieron a los Representantes -entre ellos Rafael León de Atienza- y se
realizaron los comicios en el mes de Noviembre. El 18 de Diciembre de 1833 -en un gesto de
humildad- Rafael León de Atienza rechazó el nombramiento considerando que no poseía las
condiciones requeridas para tan importante función, no haciendo lugar a esta renuncia el
Congreso General por medio de la ley N ro.333 del 20 de Diciembre de 1833 con un largo
considerando del motivo de su resolución, precedido de la Nota de declinación de Atienza: A
continuación figuraba la respuesta del Congreso rechazándole la renuncia y expresándole que la
Sala de Representantes sería solidaria con él, para apuntalarlo en su acción de Gobierno cuando
lo precisara: Al asumir, Atienza nombró a Eusebio Antonio Villagra como su Ministro General.
Lo que caracterizará la Administración del gobernador Atienza serán los principios políticos
que sostendrá.
Ejercerá su cargo tratando de mantener las mejores relaciones con el Gobierno de Buenos
Aires y cuando Juan Manuel de Rosas escale el poder supremo, Atienza se apresurará a
implantar en la provincia el lema y la divisa federal y el lenguaje oficial rosista. Esta actitud
tendrá consecuencias en la política correntina.
La actitud de Atienza será funcional a lo que suceda en la provincia de Buenos Aires.
Mientras Rosas no desalojó del Gobierno de esta provincia a moderados -de la fracción de Juan
Ramón Balcarce y de Juan José Viamonte- ninguna modificación se operará en la política de
Corrientes pero, cuando aquél se apoderó del poder, para no largarlo ya, y con descaro implantó
un sistema dictatorial, la política correntina presentará hechos nuevos.
Un sector importante de la provincia repudiaba el régimen de Rosas; con su situación
tranquila y laboriosa ofrecía asilo y trabajo a los emigrados de otras partes; con su Gobierno
regular, contrastaba el arbitrario general de la comunidad argentina. Pensó Atienza que era
peligroso vivir sin armonía estrecha con Buenos Aires cuando le llegaron sugestiones de Rosas,
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
“a quien temía”, según Mantilla. Tolerar la omnipotencia del gobernador de Buenos Aires sin
cometer sus excesos era la política sensata que se imponía -según el gobernador de Corrientes-
para afianzar la paz, el bien de los bienes.
Ese criterio tuvo partidarios y lo ejecutado, en consecuencia, originó la primera escisión del
único partido político que había existido desde la organización constitucional de la provincia (8)
La división no será violenta y ni el rompimiento definitivo; ciertas exterioridades y
complacencias recíprocas conservaron las relaciones amistosas de las dos fracciones. Pero habrá
un hecho que catalizará la situación: la presencia paraguaya en las misiones.
Antes de adentrarnos en los acontecimientos internos y externos que se sucedieron en este
período, que fue el último en el que hubo verdadera paz en Corrientes -a pesar de los sucesos
del estado de guerra con el Paraguay- hasta bien entrado el siglo XX, daremos el concepto que
mereció Atienza a importantes historiadores locales y a un contemporáneo, Pedro Ferré.
* Manuel Florencio Mantilla, hombre comprometido con una línea definidamente liberal y
duro censor del rosismo y sus seguidores, historiador importante, pero apasionado, da su
opinión sobre el personaje y su Gobierno:
“Aunque Atienza pertenecía a lo que podría llamarse patriciado correntino, carecía de luces
y de experiencia en el manejo de los negocios públicos; era solamente un hombre de bien,
patriota y de simpáticas condiciones personales.“El mismo lo comprendía, pues renunció al
Gobierno (ya hemos dado las razones en que fundó su actitud) (...). La renuncia fue rechazada
porque Atienza había sido electo por transacción (...).

* Hernán Félix Gómez, nos dice de Atienza lo siguiente: “Atienza, más militar que político,
vio la verdad en los problemas inmediatos de la provincia y, al darles preferencia, al disciplinar
el Ejército, al crear la fuerza veterana y respetabilizar a Corrientes, creyó estar en lo cierto
desde que todo ello aseguraba la paz y el progreso local.“Para afirmar esos saldos se vinculó a
los hombres que tenían la preeminencia política en las provincias litorales y fue amigo de
Rosas, cuya personalidad se hacía en el horizonte de Buenos Aires.“La filosofía política no
puede censurar a Atienza en este su primer período de Gobierno. No fueron diputados de las
provincias -conforme a la Liga del Litoral- los que realizaron la obra constructiva delegada en
Urquiza. Fueron los gobernantes, caudillos o no, pero hombres que accionan intereses creados,
que se equilibran y armonizan.“Esta actitud de Atienza no importaba la renuncia absoluta de un
principismo levantado (...) Interpretando con justeza los acontecimientos, podemos establecer
que mientras el gobernador Atienza buscaba el relieve de la provincia dentro de las valías de la
hora histórica, el grupo de hombres que formaban el Congreso Permanente procuraba darle una
base de arraigo en el régimen de las instituciones...” (10).

* Y, por último, consignaremos lo que dice su contemporáneo Pedro Juan Ferré:
“... nombraron por mi sucesor a don Rafael Atienza, que parecía bien visto por las clases que
son precisas para sostener con las armas los derechos del Estado, aunque sin ningunas
relaciones con la primera clase del pueblo, a pesar de pertenecer a ésta por su nacimiento, pues
era hijo de don Nicolás Atienza, cuya ilustración y buenos sentimientos lo hicieron muy
recomendable a sus conciudadanos y a quienes no lo eran” (11).

Y el mismo Ferré relata un suceso que tuvo por principales actores a Atienza y a Rosas y
sería, a su criterio, la causa por la cual el segundo se ganó la confianza del correntino y lo
utilizó para introducir su influencia en Corrientes, donde había un sector, cuya principal figura
era Ferré, que no estaba de acuerdo con muchas de sus actitudes y con su espíritu hegemónico:
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
“Don Rafael Atienza, como encargado de los intereses de su familia, habiendo muerto su
padre, sostenía un pleito en Buenos Aires contra don Ángel Sánchez Ricardo, sobre intereses
testamentarios que éste tenía a su cargo.“La razón estaba por parte de Atienza, pero su
contendor era considerado, de modo que evadía responder o cubrir el cargo que se le hacía.
Atienza, valiéndose de su posición, recomendó este asunto a Rosas, para quien fue esto un
hallazgo, pues supo aprovechar esta oportunidad para halagar y ganar a Atienza con sólo
decirle que pronto ganaría su pleito, como era justo.“Con esta esperanza lo entretuvo mientras
consiguió atraerlo a sí de tal modo que, se puede asegurar, que consiguió pusiese en sus manos
y bajo su dirección la provincia de Corrientes.
“Poco antes de morir, Atienza conoció el engaño y me leyó una carta de Rosas en la que,
haciendo uso de su acostumbrada hipocresía, se disculpaba de la finalización del pleito
diciéndole que no podía conseguirla, porque el Gobierno no debía intervenir en los Tribunales
de Justicia.“Pero, ¿quién ignora que Rosas era absoluto y despótico en todos los ramos de la
Administración en el año 1837, que fue cuando decía esto a Atienza?
“Este se exaltó cuando conoció la maldad, pero ya era tarde para que pudiera remediarla, pues
él mismo se había formado un círculo todo de Rosas y había hecho entender a las masas que,
sin la influencia de éste, no podría sostenerse la provincia, aunque su intención era sostenerse él
en el Gobierno, pues dijo que para ello le bastaba el apoyo de Rosas, importándole poco fuera o
no la voluntad de la provincia.
“Rosas halagaba esta ambición y le daba consejos para dirigir su Administración sin descuidar
nunca de encargarle me persiguiera y arruinara, como era natural lo hiciera, porque sabía que
yo lo conocía muy bien y, por consiguiente, alcanzaba sus intenciones” (12).
"No merece dudas la veracidad sobre las insinuaciones de Rosas al gobernador correntino
para que lo vigilase y hostigase; pero si esto ocurrió no fue más allá de lo que era común en la
época en las disputas políticas", señala el historiador Antonio Emilio Castello.

Genaro Verón de Astrada ,La Batalla de Pago Largo. La Batalla de Pago Largo fue
un enfrentamiento armado ocurrido el 31 de marzo de 1839 entre las tropas del gobernador de
Entre Ríos, brigadier Pascual Echagüe, leal al gobernador de Buenos Aires al frente de las
relaciones exteriores de Argentina, brigadier Juan Manuel de Rosas, y las del gobernador de
Corrientes coronel Genaro Berón de Astrada. Berón de Astrada, enfrentado con Rosas por la
negativa porteña a permitir la libre navegación de los ríos, medida que perjudicaba el comercio
y el desarrollo de la provincia de Corrientes, había llegado a un trato con el
presidente uruguayo, brigadier Fructuoso Rivera para declarar la guerra personalmente a Rosas.
El mediador del encuentro había sido el unitario Salvador María del Carril. Echagüe, que — al
igual que el depuesto gobernador santafesino Domingo Cullen — había prestado en un primer
momento apoyo a los conjurados, comunicó el pacto a Rosas y fue destacado por éste para
hacer frente al alzamiento correntino. El tratado incluía entre sus cláusulas que Rivera aportaría
con 2.000 hombres propios y Berón de Astrada 4.000 correntinos, de estos últimos 1.000
quedarían protegiendo la provincia y el resto marcharía con Rivera en contra de Rosas El
caudillo oriental tenía en ese momento 4.000 hombres propios más unos
2.000 mercenarios europeos, principalmente catalanes, por lo que podría formar una tropa de
unos 9.000 hombres contra RosasSin embargo, Rivera no cumplió con su promesa y Berón de
Astrada emprendió la campaña por su cuenta. En ese momento Echagüe tenía solo 2.000
hombres en armas viéndose obligado a llamar a milicianos y reservistas (en total en su
provincia había entre 7.000 y 8.000 hombres en edad militar)
Tras tener noticia de la declaración de guerra, efectuada el 28 de febrero precedente, y luego
de haber concentrado sus efectivos a orillas del arroyo Calá, Echagüe avanzó sobre territorio
correntino con casi 6.000 hombres (360 infantes y 5.500 jinetes), incluyendo contingentes de
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
milicianos de Santa Fe y Corrientes,3 y dos cañones, con intención de impedir que las tropas
correntinas y las uruguayas llegasen a formar un frente común.

Berón de Astrada había concentrado sus fuerzas en el arroyo Mocoretá. Contaba unos 5.000
hombres aproximadamente (450 soldados de a pie y 4.500 jinetes) y tres piezas de artillería.
Sus tropas eran en su mayoría inexpertas, entre 2.500 y 3.000 eran milicianos y sólo 500
veteranos, con el agravante para los correntinos que muchos de ellos se consideraban federales,
se encontraban contrariados al verse mandados por jefes y oficiales unitarios, entre ellos el
coronel Manuel Olazábal, nombrado jefe de Estado Mayor del ejército.

Ante el avance enemigo, Astrada retrocedió desde su posición inicial hacia Ombú, al norte
de Curuzú Cuatiá. El avance de Echagüe lo obligó a movilizarse, presentando batalla a orillas
del arroyo Pago Largo, al sur de Curuzú Cuatiá.

El choque inicial resultó favorable a los correntinos, que avanzaron con la infantería sobre el
centro del frente enemigo. Pero una exitosa carga de caballería entrerriana conducida por el
coronel mayor Justo José de Urquiza, lugarteniente entonces de Echagüe, provocó la
desorganización del inexperto ejército de Berón de Astrada. La batalla duró varias horas,
seguida por una persecución que duró dos días. El ejército correntino tuvo cerca de 2.000
muertos, incluyendo 800 prisioneros que fueron degollados por los vencedores. 5
El caballo de Berón de Astrada fue derribado de un tiro de boleadoras, y el gobernador fue
ultimado a lanzazos en el campo de batalla. De acuerdo a una extendida pero incierta anécdota,
el general Urquiza ordenó arrancar una tira de piel de su espalda para hacer una manea, que
obsequió a Rosas. El poema Isidora, de Hilario Ascasubi, relata el hecho. ras su victoria, el
ejército de Echagüe penetraría en la Banda Oriental, pero sería rechazado.
La derrota de Pago Largo y la muerte del gobernador general Berón de Astrada, los excesos
cometidos por el vencedor en el sur de la provincia de Corrientes, produjeron un estado de
terror. El general Echague pidió de inmediato el nombramiento de una persona adicta a su
causa en la gobernación y que también fuera de la confianza de Rosas, exigió la anulación
del Pacto Federal con la Republica Oriental y que se confiscaran todos los bienes de Berón de
Astrada y de sus seguidores. El congreso nombro gobernador a don Pedro Ferre. Esta
designación no resulto del agrado de Rosas por lo que debió renunciar, para que fuera elegido
por la Legislatura el sargento José Antonio Romero.
batalla de Caaguazú (Departamento Mercedes,  28 de noviembre de 1841) fue un combate
de la guerra civil argentina, entre las fuerzas de Entre Ríos, al mando de brigadier Pascual
Echagüe y las de la provincia de Corrientes, dirigidas por el brigadier José María Paz, que
significó una tremenda derrota del partido federal. Desde 1839 en adelante, la provincia de
Corrientes se había rebelado contra la autoridad del dictador porteño, brigadier Juan Manuel de
Rosas. Los conflictos entre Corrientes y Buenos Aires estaban opacados por los términos que
usaban los contendientes. Los correntinos exigían la sanción de una constitución, que aún no se
había sancionado, mientras que Rosas acusaba al gobierno correntino de pertenecer al partido
unitario. En realidad, el gobernador correntino era, más sinceramente federal que Rosas,
aunque la provincia se había aliado a los generales unitarios Juan Lavalle y José María Paz.
La verdadera discusión se daba por la aduana del puerto de Buenos Aires. Esta provincia
usufructuaba los beneficios de la aduana sin darle participación a las demás provincias,
llevando adelante, por otro lado, una política aperturista que arruinaba las industrias locales en
las provincias. Las provincias más afectadas por esa política de aduanas eran las que tenían
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
puertos sobre el río Paraná. Pero Santa Fe y Entre Ríos estaban firmemente aliadas a Buenos
Aires; de modo que Corrientes estaba sola en la defensa de ese “federalismo fluvial”.
En 1839, el entonces gobernador, coronel Genaro Berón de Astrada se había rebelado contra
los porteños, pero un rápido ataque del gobernador entrerriano, lo había derrotado
completamente en la batalla de Pago Largo, y el gobernador pagó con su vida la rebelión.
Tras un efímero gobierno federal, había sido elegido para sucederle el brigadier Pedro Ferré,
enemigo declarado de Rosas desde el año 1832, en que éste había hecho fracasar la oportunidad
de la derrota unitaria para organizar constitucionalmente el país. Ferré había puesto sus ejército
en manos del general Lavalle, pero éste había invadido Entre Ríos y se había llevado el ejército
a invadir Buenos Aires, dejando la provincia indefensa. Para peor, había fracasado en su intento
y había tenido que retroceder hacia el noroeste, de derrota en derrota.
Ferré puso todos los recursos de la provincia en manos de otro general, José María Paz, de
larga trayectoria unitaria. Éste se dedicó a organizar el ejército, hasta ponerlo en condiciones de
combatir. Tuvo la suerte de que Echagüe no lo pudiera atacar durante el año 1840, porque
Lavalle había ocupado Santa Fe por unas semanas. Tras saberse de la derrota de Lavalle en
la batalla de Famaillá, Echagüe avanzó hacia el norte. Por su parte, Paz acababa de engrosar su
ejército con unos cuantos huidos de las fuerzas de Lavalle, y Ferré firmó una alianza con el
gobernador de Santa Fe, brigadier Juan Pablo López.
Durante varias semanas, Echagüe se mantuvo en el sur de la provincia, llegando al río
Corriente y esperando la oportunidad de atacar con ventajas. Paz no se las dio, y entonces cruzó
el río Corrientes por el paso de Caaguazú.
Al iniciarse la batalla, Echagüe contaba con 5.000 hombres (1.000 de ellos infantes) y 12
piezas de artillería, al mando del coronel Servando Gómez y otros jefes experimentados. No
contaba, sin embargo, con el mejor de sus generales, brigadier Justo José de Urquiza. Las
fuerzas de Paz, de 3.000 hombres, eran mandadas por oficiales mucho menos capaces, entre los
cuales el único que había luchado en las guerras de independencia era el coronel Indalecio
Chenaut. Entre los jefes correntinos se destacarían más tarde los futuros gobernadores,
tenientes coroneles Joaquín Madariaga y Benjamín Virasoro.
Paz esperó el ataque en una posición aparentemente débil: su caballería del ala izquierda se
retiró al primer ataque de las fuerzas de Gómez, y fueron perseguidos varios miles de metros.
Pero a medida que iban avanzando, se iban encerrando entre el río Corrientes y un estero, desde
las orillas de las cuales eran tiroteados por los infantes correntinos. Al llegar al fondo, se
encontraron con la artillería y la infantería concentradas, que los destrozaron; tuvieron que
retirarse, y en el camino fueron nuevamente diezmados por la infantería de ambos costados.
Sólo después se inició el ataque de la caballería correntina del ala derecha, al mando del
general Manuel Ramírez, que, reforzada por la caballería del ala izquierda y la reserva, arrastró
a las desmoralizadas fuerzas entrerrianas que tenía al frente. La persecución a la caballería
federal arrastró a Echagüe, que estuvo a punto de ser muerto. Y la infantería, privada de
protección, tuvo que emprender la retirada; pero varias leguas más adelante, agotados por la
sed, los infantes se rindieron. La artillería del coronel Juan Bautista Thorne fue la que hizo el
mejor papel en el bando federal, pero tuvieron que rendirse con los infantes.
El ejército correntino tuvo 53 muertos, mientras los entrerrianos perdieron 800 muertos y
1.000 prisioneros, además de toda la artillería, el parque y casi toda las armas de infantería. 1
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
La batalla de Caaguazú fue la última y más brillante victoria del general Paz. Todo el litoral
quedaba abierto para el avance de los correntinos, que ahora habían sido fuertemente
reforzados por las armas y los soldados prisioneros.
Paz avanzó rápidamente hacia Entre Ríos y ocupó la ciudad de Paraná (29 de
enero de 1842). Poco antes, la legislatura había elegido a Urquiza como sucesor de Echagüe,
pero éste sólo pudo refugiarse en las islas del sur, para pasar por un tiempo a Buenos Aires.
Al llegar a Paraná, las desavenencias de Ferré con Paz se hicieron muy graves, y Paz quedó
solo, al mando solamente de los prisioneros de Caaguazú. Poco después, Juan Pablo López era
destrozado en Santa Fe, donde fue reemplazado por Echagüe (que era santafesino). De modo
que Paz intentó retirarse hacia el este, a reunirse con su aliado brigadier general Fructuoso
Rivera; pero los ex prisioneros desertaron y se unieron a las fuerzas de Urquiza. Paz llegó solo
a Concepción del Uruguay, donde no quiso ponerse a órdenes de Rivera.
Mientras tanto, el brigadier general Manuel Oribe (rival de Rivera) cruzaba el río Paraná y
avanzaba junto con Urquiza hacia el este, donde derrotaría al jefe uruguayo en la batalla de
Arroyo Grande. Esa victoria federal significó la caída de los opositores a Rosas en todo el país,
incluido Corrientes.
Dos años más tarde, los hermanos Madariaga volverían a levantarse contra Rosas en
Corrientes, y volverían a poner su ejército en manos de Paz. Pero su definitiva derrota
en 1847 significó el control absoluto del país por parte del gobernador porteño.
El gral Paz disidencias con Ferré.Con este incipiente ejército, al que llegó disciplinar
correctamente, venció al gobernador entrerriano Pascual Echagüe el 28 de noviembre
de 1841 en la Batalla de Caaguazú, una de las más brillantes batallas que se ha visto el suelo
argentino ―aún hoy materia militar de estudio― en donde la inteligencia y estrategia militar
del general Paz quedó en evidencia. Al llegar a Montevideo la noticia de la batalla de Arroyo
Grande, del 12 de diciembre de 1842, fue nombrado Comandante en Jefe del llamado Ejército
de Reserva (colorado), para poder hacer frente al ejército uruguayo de Manuel Oribe. Este,
apoyado por Rosas, sitió a los colorados en Montevideo, con lo que se inició la Guerra
Grande en el Uruguay. Organizando eficazmente la defensa, Paz permaneció al frente de ese
cuerpo hasta junio de 1844, en que pasó a Brasil.
Desde allí comenzó el regreso a Corrientes, donde el nuevo gobernador, Joaquín Madariaga,
lo nombró Director de la Guerra contra Rosas. Su plan principal era atacar Entre Ríos, que
estaba desguarnecida por la ausencia del gobernador Justo José de Urquiza, y ―de ser
posible― llegar a Buenos Aires.
Paz asumió el comando del que llamó Cuarto Ejército, y aprovechando que Rosas se negaba
a reconocer la independencia de Paraguay, firmó con su presidente Carlos Antonio López el
Tratado de Alianza y Convención Adicional del 11 de noviembre de 1845. Este envió en su
ayuda un pequeño ejército al mando de su hijo, el después presidente Francisco Solano López,
pero que nunca llegó a unirse a las fuerzas correntinas.
En los primeros días de 1846, Urquiza y Servando Gómez invadieron Corrientes. Paz
decidió repetir la hazaña de Caaguazú, retirándose lentamente para atraerlo a una trampa
perfecta en un rincón en los esteros de Ubajay. Pero Urquiza no cayó en la trampa, sino que
aprovechó para ocupar más de la mitad de la provincia, que Paz le dejaba ocupar, lo que le
valió la oposición de muchos correntinos. Fue por ello que el jefe de la retaguardia en la
retirada, Juan Madariaga, se arriesgó en la batalla de Laguna Limpia, donde fue derrotado
completamente y tomado prisionero. Urquiza siguió avanzando lentamente hasta enfrentar la
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
posición defensiva de Paz, pero ―sabiendo por la correspondencia que había tomado en la
batalla cuáles eran las intenciones de su enemigo― retrocedió hasta Entre Ríos, sin ser
perseguido. Enseguida se iniciaron negociaciones entre Urquiza y el gobernador correntino, por
medio de su hermano Juan.
Paz se negó a pactar nada con Urquiza, y ―ante la insistencia del gobernador― organizó
una revolución que lo depuso, con apoyo en la Legislatura correntina, en marzo de 1846. Una
rápida reacción de los partidarios de Madariaga obligó al general a huir a Paraguay. Sin la
posición intransigente de Paz, Urquiza y Madariaga firmaron el Tratado de Alcaraz, en que se
intentaba una avenimiento entre las partes. El rechazo de este tratado por parte de Rosas obligó
a Urquiza a invadir Corrientes a fines de 1847, lo que terminó con el gobierno de Madariaga,
última oposición que quedaba al gobierno de Rosas en toda la Confederación.
Aprovechando la victoria, en 1842 ocupó la ciudad de Paraná en persecución de Echagüe,
internándose en Entre Ríos y haciéndose nombrar gobernador de esa provincia. Pero el
gobernador Ferré, indignado por ese nombramiento, le retiró su apoyo y lo obligó a abandonar
la capital entrerriana. Firmó una alianza con el presidente uruguayo Fructuoso Rivera, pero acto
seguido abandonó la provincia y se refugió en Montevideo junto con su familia.
La Batalla de Vences, o del Potrero de Vences, fue un combate librado el 26 de
noviembre de 1847 entre las fuerzas federales del gobernador de Entre Ríos, brigadier Justo
José de Urquiza y el de la provincia de Corrientes, bajo el mando de su gobernador, coronel
mayor (general) Joaquín Madariaga. Fue una de las batallas más grandes de las guerras civiles
argentinas. La victoria federal significaría el fin de la rebelión de Corrientes contra la autoridad
del dictador porteño, brigadier Juan Manuel de Rosas, que esa provincia mantenía
desde 1839 casi sin interrupción. Los conflictos entre Corrientes y Buenos Aires estaban
opacados por las palabras que usaban los contendientes. Los correntinos exigían la sanción de
una constitución, que aún no se había sancionado, mientras que Rosas acusaba al gobierno
correntino de pertenecer al partido unitario. En realidad, el gobernador correntino era,
posiblemente, más sinceramente federal que Rosas, pero la provincia se había aliado a los
generales unitarios Juan Lavalle y José María Paz.
Por otro lado, la verdadera discusión se daba por la aduana del puerto de Buenos Aires y por
la navegación de los ríos interiores. La provincia porteña usufructuaba los beneficios de la
aduana sin darle participación a las demás provincias, al tiempo que prohibía a los barcos
mercantes navegar los ríos Paraná y Uruguay para desembarcar en el litoral. Dada la negativa
de Buenos Aires — bajo constante agresión militar y fuertemente endeudada por Bernardino
Rivadavia en la década del '20 — de compartir esas rentas, la alternativa para Corrientes era
luchar por la libre navegación de los ríos para tener así su propia aduana. Pero Santa Fe y Entre
Ríos estaban firmemente aliadas a Buenos Aires; de modo que Corrientes estaba sola en la
defensa de ese “federalismo fluvial", lo que la llevaría a aliarse con las potencias extranjeras,
los colorados uruguayos y los unitarios para enfrentar a Rosas.
El gobernador Madariaga había puesto el mando de su ejército —de unos 5.000, 2 quizás
6.0003— en manos del general José María Paz, que ya en 1841 había logrado un impresionante
triunfo en la batalla de Caaguazú. Éste logró darle una buena formación militar y lo dotó de
valioso armamento. Aparte de haber recibido, por una alianza entre Corrientes y Paraguay, un
refuerzo de 4.0004 ó 5.00035 paraguayos al mando de Francisco Solano López.3
Sin embargo, su principal aliado, Fructuoso Rivera, estaba impedido de llevar a cabo
operaciones bélicas por su derrota en India Muerta ante Urquiza4 y Paz comandaba a los
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
defensores de Montevideo. Por esto la ayuda en tropas y armamento de los paraguayos fue
clave para poder levantar en pie un nuevo ejército correntino.
Pero cuando el general Urquiza invadió la provincia al frente de 6.000 hombres, a principios
de 1846, quiso llevarlo hasta una fuerte posición defensiva en Ibahay, muy al norte de la
provincia.16 Esta estrategia no dio resultado: el entrerriano no cayó en la trampa, en parte
gracias a su segundo jefe, Eugenio Garzón, que le aconsejó evitar un ataque frontal. En cambio,
el general Juan Madariaga, hermano del gobernador y jefe de la vanguardia correntino-
paraguaya, fue vencido y tomado prisionero en la batalla de Laguna Limpia; por otro lado,
Urquiza tuvo la provincia a su disposición para saquearla a gusto, y su ejército aumentó a los
7.000 hombres gracias a los contingentes de correntinos que se sumaron al mando de jefes que
se negaban a obedecer a Madariaga.7
El gobernante entrerriano puso en libertad a Juan Madariaga, y a través de él quiso llegar a
un arreglo con su hermano. Paz se opuso e intentó derrocarlo, pero fue derrotado y debió huir
de la provincia. Meses después se firmaba el Tratado de Alcaraz, que sancionaba la paz entre
Corrientes y las provincias federales, pero no obligaba a la provincia rebelde a participar en la
guerra en Uruguay, donde se organizaban las últimas resistencias contra Rosas.
Rosas rechazó el tratado y exigió que Corrientes lo confirmara como autoridad nacional, y
que se obligara a ayudar contra los colorados de Uruguay, a lo que Madariaga se negó. De
modo que Urquiza recibió orden de atacar a Corrientes.

La batalla
Urquiza se tomó varios meses para iniciar la campaña, ya que tenía la esperanza de
convencer a Rosas. Pero finalmente inició el avance el 4 de noviembre de 1847, desde su
campamento de Calá —cerca de la actual ciudad entrerriana de Basabilvaso— e invadió la
provincia de Corrientes desde el sur. Llevaba en sus filas unos 1.500 correntinos enemistados
con Madariaga, bajo el mando de los coroneles Nicanor Cáceres y José Antonio y Benjamín
Virasoro, junto a unos 5.000 entrerrianos, en total unos 6.500 hombres 4 (6.000 jinetes y 500
infantes) y 7 piezas de artillería.1 El ejército de los hermanos Madariaga, con poco más de
5.000 hombres (900 infantes y 4.100 jinetes) y 12 piezas de artillería, 1 los esperó en una fuerte
posición defensiva, rodeada por detrás y los costados por esteros y defendida en el frente
por abatíes, en el Rincón de Vences, departamento de San Luis Del Palmar, en el norte de la
provincia.
A las 8 de la mañana del 26 de noviembre, las fuerzas de Urquiza iniciaron el ataque a través
de los esteros, que los correntinos habían considerado infranqueables; la división que mandaba
el gobernador entrerriano fue detenida por varias horas. En el centro, la infantería entrerriana, a
órdenes de los tenientes coroneles José Miguel Galán y José María Francia, al grito de ¡Viva
Urquiza!, avanzó rápidamente ganando posiciones, a pesar de los abatíes y la artillería
correntina que la diezmaba. Aprovechando la confusión, la otra ala de caballería, bajo el mando
del general Eugenio Garzón, sorprendió a la defensa del gobernador correntino, apoyada por
jinetes armados de fusiles, logrando derrotarla. Garzón y Urquiza lograron entrar en el
"potrero", con lo que la ventaja defensiva se diluyó. Desde ese momento, quedó sola la
infantería para defender a los Madariaga, apoyada en la artillería. Pero a las 3 de la tarde todo
había terminado, y el gobernador correntino y sus oficiales abandonaron el campo de batalla.
La caballería correntina fue diezmada en la persecución, y tuvieron 500 muertos; la mayor
parte eran lanceados por los correntinos del ejército federal, que tenían menos piedad de sus
comprovincianos que de los forasteros. Y se tomaron más de 2.000 prisioneros. 1 Después de la
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
batalla fueron ejecutados muchos más, degollados muchos soldados, y fusilados cuatro
coroneles rendidos.8

Consecuencias[editar]
El gobernador, su hermano y los políticos que los rodeaban huyeron a Paraguay, pasando
más tarde a Brasil; allí moriría Joaquín Madariaga. La legislatura eligió gobernador a Miguel
Virasoro, el único de los hermanos que no se había pasado a Urquiza antes de la batalla, y éste
reconoció la victoria federal. Semanas después se reinstalaba la legislatura federal que había
sido disuelta cuatro años antes por los Madariaga, y ésta eligió gobernador al coronel mayor
(general) Benjamín Virasoro.
La provincia de Corrientes volvió a pertenecer de lleno a la Confederación Argentina. Se
reinstalaron en ella las fórmulas políticas federales, y Rosas logró finalmente tener el encargo
de un gobierno nacional sui generis de parte de todas las provincias. Virasoro no dio problemas
a Rosas y ayudó en el sitio de Montevideo.
Pero, menos de tres años más tarde, Urquiza y Virasoro se aliarían contra Rosas, en lo que
se conoce como pronunciamiento de Urquiza, y formarían el grueso del ejército con que
Buenos Aires caería derrotada en la batalla de Caseros. Al año siguiente se sancionaría
la Constitución Nacional Argentina.
Pero el problema de la Aduana de Buenos Aires no se resolvería hasta la década de 1860, a
favor del gobierno de Buenos Aires, que se impuso al resto del país con la alianza incondicional
de la provincia de Corrientes. Derogada la ley proteccionista de Rosas -la Ley de Aduana-, y
durante casi un siglo más, la política aperturista del gobierno argentino seguiría condenando al
atraso a las provincias del interior, incluida Corrientes.

UNIDAD V:
Su relación con Buenos Aires, gobernada ya por Juan Manuel de Rosas, sería conflictiva; el
centralismo porteño, no menor en la etapa federal que durante el precedente Directorio, llevaría
a que en 1839 el gobernador Genaro Berón de Astrada se aliase al expresidente
uruguayo Fructuoso Rivera y a los unitarios de Montevideo en contra de Rosas.
Cinco ejércitos correntino participaron en campañas militares en contra de Rosas, el primero
fue derrotado en la Batalla de Pago Largo, el segundo en la de Quebracho Herrado y en la
de Famaillá, el tercero en la Batalla de Arroyo Grande, el cuarto en la Batalla de Vences. El
quinto y último formó parte del Ejército Grande que derrotó a Rosas en la Batalla de Caseros.
El 31 de julio de 1841, el gobernador Pedro Ferré firmó un tratado con el Paraguay por el
cual se reconocía como perteneciente a ese Estado San José de la Rinconada, Candelaria, Santa
Ana, Loreto, San Ignacio, Corpus y San José hasta la Tranquera de Loreto y San Carlos,
Apóstoles, Mártires y los otros pueblos que están en la costa de río Uruguay. Sin embargo, tal
tratado no fue aceptado por ningún gobierno nacional argentino.
La Campaña de Caseros y la caída de los Virasoro
El 20 de agosto de 1851, dejando como Gobernador sustituto a Domingo Latorre, Benjamín
Virasoro marcha con el ejército a reunirse con Urquiza que en octubre pasa a la Banda
Oriental para luchar contra Oribe cuyas fuerzas capitulan casi sin dar batalla.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Quizá a modo de escarnio para la “porteñada”, Urquiza entró en Buenos Aires de poncho y
galera, y no de uniforme. Una división correntina de 1.500 hombres, al mando de José Antonio
Virasoro acompaña al entrerriano, que proclama que no habrá ni vencedores ni vencidos.
Concluye así el sitio de Montevideo. Mientras tanto, Benjamín Virasoro queda en Entre Ríos
con el título de “General del Ejército de Reserva”. Ese mismo mes, Paraguay adhiere al Tratado
de Alianza ofensiva – defensiva entre Brasil, Uruguay y Entre Ríos. A fines de noviembre de
1851, ante la declaración de guerra de la Confederación al Brasil, los firmantes del Tratado de
Alianza se organizan para derribar a Rosas. Por este Tratado, las provincias de Corrientes y
Entre Ríos se obligan a pagar la deuda de guerra a contraerse con Brasil, en caso de que ésta no
fuese reconocida por el Gobierno a organizarse tras la caída de Rosas.
Otro aspecto importante del Tratado, es que establece la libre navegación de los ríos Paraná y
Uruguay y demás afluentes del Río de la Plata. Tras la capitulación de Oribe, Urquiza acampa
en Diamante preparándose para cruzar el Paraná. Cuenta con 30.000 hombres, 24.000 soldados
argentinos y 6.000 uruguayos y brasileños. En Uruguay, queda una reserva de 10.000
brasileños. De los argentinos, unos 5.500 son correntinos.
El 18 de diciembre de1851, luego de que la escuadra brasileña fuerza el paso del río Paraná, el
llamado “Ejército Grande” franquea el río, transportado por la flota de Brasil en su mayor parte.
Muchas embarcaciones menores empleadas, han sido construidas por Pedro Ferré en La Paz. La
caballería correntina cruza a nado. Un desplante de su comandante, José Antonio Virasoro, que
despierta las iras de Urquiza, quien lo había relegado autoritariamente a embarcar en último
término.

El ejército acampa en Espinillo mientras Rosas, durante todos esos meses, permanece
inmóvil, sin adoptar contramedida alguna.A mediados de enero de 1852, las vanguardias del
“Ejército Grande” penetran en la Provincia de Buenos Aires mientras las fuerzas de Rosas se
retiran ante ellas. El 31 de enero, 3.000 jinetes a las órdenes de Juan Pablo López, chocan cerca
de Puente de Márquez con efectivos similares rosistas al mando de Hilario Lagos. Los rosistas
retroceden hacia Santos Lugares. Finalmente, el 3 de febrero de 1852 se libra la gran batalla del
Palomar de Caseros. En ella, entre otros correntinos, luchan Benjamín Virasoro, Juan
Madariaga, Nicanor Cáceres, Bernardino López, Félix María Gómez, José Domingo Ávalos,
Cecilio Ignacio Carreras, Juan Andrés Ricardo, Victoriano Alemí, Basilio Acuña, Francisco
Solano González, Simeón Payba, José Antonio Virasoro, Santiago Acevedo, Salvador Reyes
Bejarano, Wenceslao Martínez, Plácido López, Cayetano Virasoro y Juan Nepomuceno
Serrano. Como secuelas a lamentar de la batalla, cabe mencionar en primer término que
Urquiza autoriza a los brasileños a entrar desfilando junto con sus tropas a Buenos Aires,
circunstancia que aún hoy, en las redes digitales, puede verse exaltada como una revancha de
Ituzaingó.

Además, Urquiza, al parecer por rencores derivados de un antiguo problema de faldas, hace
fusilar al Coronel Martiniano Chilavert, un soldado legendario, y mata y cuelga de los árboles
de Palermo a los soldados pasados a las filas rosistas. Asimismo, quizá a modo de escarnio para
la “porteñada”, Urquiza entra en Buenos Aires de poncho y galera, y no de uniforme.
Después de Caseros, la mayor parte del ejército correntino retorna a la provincia. Una fracción
queda en Buenos Aires a las órdenes de Benjamín Virasoro que detenta plenos poderes para
intervenir en los asuntos de guerra, paz y relaciones exteriores.
Paradójicamente, en aquel momento, cuando todo parece evidenciar que sus triunfos deparan a
los Virasoro un prolongado idilio con el poder, el 24 de Junio de 1852, los antiguos unitarios,
que no han olvidado Vences Rincón, y los federales resentidos, encabezados por Nicanor
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Cáceres, descontento por la posición que le depara la campaña de Caseros, se sublevan en
Curuzú Cuatiá contra “la administración despótica de los Virasoro”. El alzamiento es el eco de
lo que está sucediendo en Buenos Aires, donde los antiguos emigrados vueltos con el Ejército
Grande, y los unitarios que han permanecido en la ciudad, conspiran abiertamente para derribar
a Urquiza, prácticamente al otro día de su triunfo de Caseros.
De esa forma, el 2 de julio de 1852, el Congreso General de la Provincia depone a Virasoro
y, finalmente, tras algunas renuncias de los propuestos para cubrir el cargo, el día 6 de julio
nombra Gobernador Provisorio a Manuel Antonio Ferré.En definitiva, el día 11 de julio, el
Congreso designa Gobernador propietario a Juan Pujol, secretario de Benjamín Virasoro en
Buenos Aires, para completar el período de gobierno de éste. El 25 de agosto de 1852, Pujol se
hace cargo del gobierno. Virasoro, quien rehúsa una oferta de Urquiza para retomar la
Provincia con parte del ejército, se queda viviendo en Rosario.
Con la caída de Benjamín Virasoro, una nueva generación se dispone a ejercer el poder. Los
viejos protagonistas de la Revolución de Mayo en Corrientes, quedan definitivamente atrás, y,
con los “coroneles” y “generales”, muchas de cuyas imágenes venimos reproduciendo, todos
ellos terratenientes ganaderos más o menos poderosos, en adelante la Provincia se asemeja
mucho más a las gobernadas históricamente por caudillos, que a la organizada Corrientes de la
época de Ferré. Se insinúan ya las luchas intestinas que van a desgarrar la provincia, por la
imposibilidad de cerrar la brecha psicosocial que permanece abierta como consecuencia de la
división en bandos a favor y en contra de los Madariaga, de Rosas y de Urquiza, partidismos a
los que se agregarán nombres y hombres nuevos, como Mitre y Sarmiento, entre otros.
Comienza la época de Juan Gregorio Pujol. Nació en Saladas. Abogado y político argentino,
gobernador de su provincia natal entre 1852 y 1859 y ministro de Interior durante la presidencia
de Santiago Derqui. En 1843 ministro de Guerra del general Joaquín Madariaga,  en la cartera
de Relaciones Exteriores con el gobernador Benjamín Virasoro. Tras el mandato de éste, fue
electo gobernador él mismo y asumió el 25 de agosto de 1852; en este cargo desarrolló una
intensa actividad, tendiente sobre todo a soslayar el papel de Buenos Aires como principal
puerto comercial del país. Junto con Santiago Derqui, recibió de Urquiza la tarea de elaborar un
proyecto constitucional que resultara aceptable a los porteños; para ello, retomó varios aspectos
del proyecto de Constitución Argentina de 1826 de Bernardino Rivadavia, lo que sin embargo
no logró vencer las reticencias porteñas contra Urquiza. El 29 de mayo participó en las
deliberaciones de San Nicolás de los Arroyos, que finalmente concluyeron en la firma
del acuerdo de San Nicolás, que otorgaba a Urquiza el directorio provisorio de la
Confederación y convocaba para agosto a la realización de la Convención Constituyente, a la
que cada una de las provincias enviaría dos representantes. El Proyecto llevaba su firma,
aunque a la cabeza de la representación estuvo Virasoro. La relación entre Pujol y Urquiza no
estuvo extenta de dificultades, lo que aprovechó Bartolomé Mitre para sugerir al correntino que
se le aliase tras retirar sus diputados de la Convención. Aunque Pujol rechazó la propuesta, las
tensiones volverían a aparecer más tarde, cuando Urquiza enviara en 1856 a Tomás Guido para
suscribir un tratado de amistad, comercio y navegación, con la intención de evitar que
Corrientes siguiese su tradición de negociar sus propios términos con el país vecino.
Convencido de la necesidad de poblar —según el dictum alberdiano— para gobernar, Pujol
se adelantó a las medidas de fomento de la inmigración en Argentina al proporcionar subsidios,
ayudas y tierras a los inmigrantes que se afincasen a cultivar la tierra. La colonia de San Juan,
en la que se asentaron franceses, fue el más ambicioso de estos proyectos, que sin embargo
debió abandonarse por falta de infraestructura.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
No todas sus acciones pasaron sin oposición de las regiones vecinas; el arancel fijado a
mediados de 1853 sobre los productos paraguayos destinados hacia el sur topó con la oposición
del gobierno del Paraguay, cuyo presidente Carlos Antonio López denunció la medida y cerró
sus puertos a los navíos correntinos. Las tratativas posteriores llevaron a que se derogaran
ambos decretos, y se restableciera la normal relación. La prosperidad siguió limitada sobre todo
por la falta de población, pero no menos de 90 comerciantes estaban radicados en el puerto de
Corrientes hacia 1855, y entre las mercancías que llegaban a la capital provincial se contaban
libros y maquinaria agrícola.
Política educativa.Tras recabar informes de las autoridades locales, el 12 de octubre de
1853 Pujol presentó una Ley de Instrucción Primaria, la primera legislación educativa general
sancionada en el país. El plan estableció una Escuela Normal en la capital correntina, donde
formar preceptores y educadores para nutrir las escuelas departamentales; estableció la
gratuidad y obligatoriedad de la instrucción primaria, la exclusiva competencia del Estado para
proporcionarla, y el establecimiento de una escuela elemental de varones y una de mujeres en
cada uno de los departamentos de la provincia. Cuatro años más tarde otra ley proyectada por
Pujol crearía un conservatorio musical y una escuela de dibujo. Llamó también al anciano
naturalista Aimé Bonpland, que residía en las inmediaciones de la actual ciudad de Monte
Caseros, para hacerse cargo de la cura del museo de Ciencias Naturales creado ad hoc y al que
el sabio donara sus colecciones particulares. En 1858 dictó los reglamentos para la dirección e
inspección de las escuelas; la proyectada Escuela Normal se demoraría, sin embargo, por falta
de personal calificado.
MinisterioAmigo personal de Santiago Derqui, Pujol asumió la cartera de Interior de su
gobierno. Debió hacer frente al conflicto con Buenos Aires, cuya oposición iba en aumento. En
ocasión de la firma de los tratados con España gestionados por Alberdi, que fomentaban el
afincamiento de peninsulares, tuvo ocasión de un fuerte cruce con Carlos Tejedor, a la sazón
canciller porteño. Cuando asumiera Mitre al frente de la provincia, el enfrentamiento se
agudizó, y Pujol tuvo un encuentro con el paraguayo Francisco Solano López, de quien
esperaban recibir fondos para financiar el previsible enfrentamiento con Buenos Aires.
Falleció en Buenos Aires, poco antes de que Derqui declarara a Buenos Aires en sedición y -
tras la renuencia de Urquiza a prestarle apoyo - presentara su renuncia. Una avenida y una
escuela de la capital correntina llevan el nombre de Juan Pujol.
Esto entra. Corrientes y la guerra con el Paraguay.
Félix Luna, la Guerra del Paraguay (1865-1870), también conocida como Guerra de la
Triple Alianza, fue una conflagración "bastante absurda" y el producto "muy complejo de un
problema de equilibrio de poder en el Río de la Plata", en el que se mezclaron la
"megalomanía" del dictador paraguayo Francisco Solano López, las "ansiedades
expansionistas" del imperio brasileño, la "debilidad" de la República Oriental del Uruguay y
"las alianzas de Mitre y sus amigos, los colorados uruguayos". CASTELLO EMILIO. Por
Corrientes pasaba un intenso tráfico de información de y hacia el Paraguay .Los cónsules de
este país destacados en Rosario, Santa Fé, Montevideo y Corrientes y las agencias de las
compañías fluviales de vapores paraguayos que navegaban el río Paraná eran activos centros de
espionaje. Mientras tanto el pueblo de la provincia como el resto de la nación iba tomando
posiciones en su simpatía con los partidos que luchaban en la Banda Oriental inclinándose
hacia los blancos agredidos por el imperialismo brasileño. Pero el pueblo lejos estaba de pensar
que se desencadenaría una terrible guerra. El mariscal Solano López pide permiso al gbno
argentino para pasar con sus fuerzas por nuestro territorio para acudir en ayuda del gbno
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
uruguayo (blanco),el permiso le fue denegado invocando neutralidad que no existía pues el
gbno nacional había ayudado a los revolucionarios colorados uruguayos .Se preparó la invasión
a Ctes, de esto tuvo conocimiento Nicanor Cáceres que envía a su yerno Dr. Tomás Gil para
que avisara a Mitre. Mitre no se convenció y deja indefensa a Ctes. El jueves Santo 13 de Abril
de 1965 mientras la población acudía a la iglesia, se enteran que habían avistado un convoy de
5 vapores paraguayos en el puerto correntino.Alprincipio los correntinos lucharon cuerpo a
cuerpo con machetes, puñales y bayonetas, resultado dos hombres muertos, el capitán del
puerto y sus hombres combatieron hasta que no pudieron resistir. Los paraguayos
desembarcaron. El Gdor. Lagraña colocó a la provincia en estado de asamblea militar y llamó a
la milicia a todos los hombres de 17 a 50 años en la capital y zonas circundantes pero al otro
día frente a la superioridad de fuerzas paraguayas se evacuó la ciudad con escasas milicias. Se
reúnen el San Cosme batallón de infantería 1 .El gbno correntino se instaló en San Roque,
trataron de retirar todos los recursos q el enemigo pudiera aprovechar. La capital de la
provincia fue ocupada por los paraguayos al mando de Wenceslao Rojas que pasan el Paraná
por Paso de la Patria. El jefe de policía dice que las llaves de la ciudad estaban en la
Municipalidad. Toman la comisaria, la municipalidad, muchos correntinos colaboraron con el
invasor.
El general Lagraña por fin recibe en San Roque al Gral. Cáceres que llegó con sus feudos de
1500 hombres q sumados a los de él sumaban 5000 h ,Mitre mediante proclama lo anuncia
como ejercito 1ra división a cargo de Caceres.Los paraguayos con unos 25mil o 30 mil
hombres avanzan hacia el sur del Paraná, Bella Vista, Santa Lucía,Goya,van tomando las zonas
hasta que el general Paunero escoltado por fuerzas brasileñas ataca Ctes el 25 de Mayo
de1865.La resistencia de los paraguayos deja ríos de sangre ,la resistencia fue sobre humana
( en el Puente de la Batería y, la calle más tarde se va a llamar Av. .Victoria) pisaban cadáveres
de paraguayos, muchos no se rendían ..tanto que en Bs As decían para matar a un paraguayo
después de muerto hay que empujarlo. Los paraguayos se retiraban hacia Riachuelo y
Empedrado donde se encontraba el grueso de sus fuerzas. Urquiza recibía noticias que
paraguayos recibirían refuerzos por Paso de la Patria. Ctes estaba desierta, abandonada por
Paunero, que acampo en Esquina, merced del enemigo como casi toda la provincia. Se dice que
los paraguayos matan a muchos indios chaqueños en las calles ,que vendían leña y pasto, se
negaron a recibir la moneda paraguayo y fueron ultimados a sablazos y balazos en pleno día.
En junio de 1865 la escuadra brasileña de Barroso venció a la paraguaya en una batalla en el río
Paraná frente a la desembocadura del Riachuelo. Pero los paraguayos que ocupaban gran parte
de la provincia llegan por el río Uruguay hasta Paso de los Libres y a Uruguaiana.Comenzó a
perfilarse la figura de Placido Martínez que se alistó en la guardia de Goya cuando el enemigo
avanza hacia ella. El batallón 1ro de Ctes organizado como unidad de táctica unido a las fuerzas
de Paunero vencen en la batalla del arroyo Yatay, al noroeste de Paso de los Libres. Fue
hermoso el gesto humanitario de los infantes correntinos tratando de evitar derramamiento
inútil de sangre de sus hnos. de raza exhortándolos en idioma guaraní a que cesaran la
resistencia ante un enemigo muy superior en número. El batallón correntino también presente
en el Sitio de Uruaguaiana y su rendición. Mitre con sus fuerzas en Mercedes .Cuando el
avance de las tropas va hacia el Norte los paraguayos optaron por abandonar la provincia,
llevando a damas de la sociedad cautivas…los revisionistas dicen que hay pruebas que fueron
por voluntad propia. López decía que la guerra no era contra el pueblo argentino sino contra sus
usurpadores. Dando seguridad que se respetaría la propiedad privada, los derechos individuales
y la soberanía argentina. El 22 de Octubre se retiran tropas paraguayas sin saqueo y con la
mediación del comandante de corbeta italiana ,La Veloce,Caimi.El 3 de Noviembre se instala el
gbno provincial en la ciudad ,pero hasta 1866 donde los de la Triple Alianza invaden
Paraguay .La lucha continúa en territorio Paraguayo.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Las intervenciones mas importantes del batallón correntino en territorio paraguayo van a ser
en Estero Bellaco,1866,Tuyutí participaban entre otros soldados correntinos Placido Martinez,
Santiago Baibiene, Daniel Artaza. En Yataytí Corá,donde Placido Martinez obtiene una
medalla. Curupaíti, Humaitá. Hacia principios de 1869 las tropas regresaron con el resto.

26 de Enero de 1871 -Batalla de Ñaembé-


La Batalla de Ñaembé, fue un enfrentamiento armado producido el 26 de Enero de 1871
entre las tropas del gobernador de Entre Ríos, el General Ricardo López Jordán, y las fuerzas
conjuntas del gobernador de la provincia de Corrientes, el Teniente Coronel Santiago Baibiene,
y el Ejército Nacional, al mando del entonces Teniente Coronel Julio Argentino Roca.La batalla
tuvo lugar en el paraje de Ñaembé, en las inmediaciones de Goya. López Jordán había
avanzado sobre territorio correntino luego de seis meses de hostilidades en los que había
tomado y defendido la mayoría de las ciudades entrerrianas contra el ejército nacional. La
necesidad de mantener un triple frente con tropa escasa lo había llevado a intentar intervenir el
territorio correntino, colocando a su frente al ex gobernador correntino Evaristo López, más
afín a su posición que Baibiene, alineado con el gobierno del presidente Domingo Faustino
Sarmiento, y que tres años antes había contribuido al derrocamiento de López.

Este hecho armado concluyó en la total derrota de las fuerzas entrerrianas, marcando el fin
de la insurrección de López Jordán contra el gobierno nacional, del que juzgaba que había
violentado la autonomía provincial garantizada por el federalismo de la Constitución Argentina
de 1853.

Ricardo López Jordán ,fue un colaborador de Urquiza en el gobierno de Entre Ríos y


durante la presidencia de éste en Paraná, capital de la Confederación Argentina. Cuando
Urquiza se retiró de la Batalla de Pavón el 17 de septiembre de 1861, López Jordán no perdonó
la acción de su jefe, quien había pactado con el porteño Bartolomé Mitre y posibilitó el triunfo
de Buenos Aires y la disolución de la Confederación.

En 1870 finalizó la Guerra del Paraguay, a la que López Jordán se opuso y Urquiza recibió
en su palacio San José al presidente Domingo Faustino Sarmiento, el más encarnizado enemigo
de los federales, por lo que López Jordán ya distanciado de él, se preparó para la revolución.

Finalmente el 11 de abril de 1870 se produjo la revolución en contra de Urquiza, que dio


como resultado su inminente muerte. Días más tarde, Ricardo López Jordán fue designado
Gobernador provisorio.

Después de ocurridos una serie de combates, finalmente López Jordán fue derrotado en la
Batalla de Ñaembé en Corrientes, y de allí en más debió permanecer en el exilio. A partir de
allí, los federales estaban prohibidos en Entre Ríos por orden el Presidente Sarmiento. En
medio de dicho escenario, López Jordán regresó a Entre Ríos con el fin de llevar a cabo una
nueva rebelión, por lo que Sarmiento emitió un proyecto de ley a través del cual se ofrecía una
recompensa por la cabeza del caudillo.

Nuevamente en el exilio, desde el Uruguay López Jordán planificando una nueva revolución
a nivel nacional, sin embargo no halló el apoyo necesario para concretarla, lo que en cierto
modo marcó la culminación de la rebelión jordanista.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Por último, el 22 de junio de 1889 Ricardo López Jordán fue asesinado por Aurelio Casas,
quien argumentó que llevó a cabo el homicidio con el objetivo de vengar el fusilamiento de su
padre Zenón Casas.

La influencia de Mitre en Corrientes y batalla de Ñaembe (los Liberales) Santiago Baibiene


y Placido Martínez, la Situación Nacional. Los partidos Liberal y Autonomista –Juan Ramón
Vidal- su hegemonía hasta 1930.
La influencia de Mitre en Corrientes y batalla de Ñaembe (los Liberales) Santiago Baibiene
y Placido Martínez, la Situación Nacional
Al reinstalarse el Gdor. Lagraña, Ctes estaba desquiciada de la guerra, había que empezar de
nuevo la tarea de reconstrucción, pero su período terminó al poco tiempo. Asumió Evaristo
López en 1865, según Mantilla, hombre rústico, honrado y patriota, pero solo afecto a sus
propios intereses. Su elección fue hecha por una junta electoral prácticamente impuesta por el
hombre fuerte de la provincia, Nicanor Cáceres ( la cámara de diputados en esos momentos no
funcionaba por la invasión paraguaya y la junta era con elementos adictos).El periodismo tuvo
un florecimiento desde principios de la década del 60.entre tantos periódico había uno , “La
Esperanza” manejado por Santiago Baibiene, que anteriormente estaba en su ciudad ,Goya y
luego en la capital correntina, crecía la oposición al gbno de Evaristo López, hubo intento
revolucionario encabezado por el ex fiscal Amadeo Benítez que tomaron el Cabildo y el cuartel
de la policía haciendo abandonar la ciudad al Gdor. Una comisión de vecinos encabezados por
Vidal y Billimghurst medió entre los bandos en pugna y logra que se vaya a Bs As los
insurrectos. Se llamó la revolución de los porteños a este episodio, la plebe oficialista y la
policía quemaron los muebles y útiles de la imprenta del periódico, El Nacionalista de los
amotinados. Se envió a la guerra a varias figuras importantes vestidos como soldados rasos,
rapados, entre ellos al Dr Juan Lagraña y Ramón Contreras. Por un lado estaban los caudillos
tratando de subsistir y por otro los más cultos con ideas liberales en contacto con dirigentes
porteños.
Se pensaba que Cáceres aliado de Urquiza tenía aspiraciones presidenciales. Pero su
protegido, López sabía que había gente en la provincia que trabajaba para la candidatura de
Sarmiento. No sabía que esa gente conspiraba para sacarlo a él. El enfrentamiento en Ctes era
inevitable. Los conspiradores lo hacían con tanto sigilo que no enterara Caceres,invitaron a
participar del movimiento a Placido Martínez al que consideraban hombre necesario, de
honor ,en eso no se equivocaron porque a pesar de su excusa para no participar no cometió
ninguna infidencia que pudiera perjudicar a los que habían confiado en él. Tuvieron en cuenta
que López era compueblano suyo, y ante la invasión paraguaya a Goya actuó con valentía y
acierto en la movilización de contingentes en la zona .Contaron con los liberales que apoyaban
a Sarmiento ,la oficialidad que había llegado del Paraguay se distribuyó en la provincia. En
Mayo de 1868 las tropas del Coronel Martínez rodearon la casa deteniendo a López .El
desencanto de este con uno de los hombres que más confiaba. La resistencia era inútil. Ante el
golpe renuncia. El Gral. Cáceres al enterarse se moviliza con tropas quedando la provincia
dividida por el río Ctes. A la vez en el orden nacional Urquiza apoya a Cáceres y los mitristas
lo consideraron gbno de hecho por no contar con su apoyo para elecciones. Se llamó a
elecciones, la mayoría revolucionaria elige a Victorio Torrent Gdor. Interino que acepto
renuncia de López .Sarmiento gana en el país. El liberalismo queda así dueño de la Pcia de Ctes
emigrando los opositores a Entre Ríos.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
El Partido Liberal de Corrientes (PL, PLC, PLCo) es un partido político de la Provincia
de Corrientes, Argentina, fundado el 15 de diciembre de 1856 por Juan Eusebio Torrent y la
generación de 1850. Es el partido en actividad más antiguo de Argentina.
Los partidos Liberal y Autonomista –Juan Ramón Vidal- su hegemonía hasta 1930.Sin
ninguna oposición el liberalismo pero fraccionado en 3 con candidatos propios, uno con
Torrent, otro con el coronel Eusebio Araujo, y el otro con el comandante Santiago Baibiene jefe
de la fracción mitrista del partido. El Dr Guastavino que había ejercido el cargo de secretario de
la Corte Suprema de Justicia solo gobernó unos 11 meses ,las luchas internas del liberalismo y
los obstáculos para gobernar terminaron por cansarlo. Construyó la penintenciaria,se
sancionaron leyes sobre puentes en la provincia, de guías y marcas de hacienda, reconstrucción
del murallón del puerto, el censo .Le sucede su vice Santiago Baiviene.Se dio la supremacía de
la fracción del liberalismo que apoyó su candidatura, se rompe el equilibrio político que logró
Guastavino cuyas promesas de concordia cumplió. En cambio Baibiene favoreció a los amigos
de su círculo. En Entre Rios habían asesinado a Urquiza, asume López Jordan.En Ctes estaban
algunos que no olvidaban la matanza de Pago Largo, los degüellos de Vences, y otros que veían
las cosas desde el gbno de Virasoro en adelante durante lo cual Urquiza conquisto a
correntinos.  La amenaza de una invasión desde Entre Ríos unió provisionalmente al Partido
Liberal, ante la presencia de un enemigo común. El ataque de López Jordán, efectivamente, se
produjo. Pero el gobernador Baibiene logró derrotar al caudillo entrerriano, secundado por el
propio Evaristo López, en la batalla de Ñaembé. En 1871 una terrible epidemia de fiebre
amarilla flageló a la población durante ella falleció el Dr. Juan Ramón Vidal,padre. 1871
triunfó la facción conservadora, cuyo candidato, Agustín P. Justo (padre), (goyano). los
fusionistas no estaban dispuestos a esperar tres años más de autoritarismo y soberbia. A días de
la asunción del nuevo mandatario estrecharon contactos con jefes militares adictos para
derrocar al gobernador Justo. Apoyados por una facción militar se levantaron en armas y
depusieron a Justo en enero de 1872, no sin antes combatir con el oficialismo conservador de
orientación mitrista, que finalmente fue desplazado del poder. Luego, se nombró gobernador
provisional a Gregorio Pampín. La revolución mitrista de 1874 fue finalmente aplastada en
Buenos Aires y en Corrientes, donde se redujo solamente a la ciudad de Goya. La alianza entre
los partidos del Interior que habían conformado el Partido Nacional, liderado por Nicolás
Avellaneda y el autonomismo porteño, dio lugar a una nueva entidad política: el Partido
Autonomista Nacional. la fórmula Avellaneda-Acosta, que contó con el apoyo del oficialismo
correntino. Los "fusionistas" se llamaban "liberales", mientras que los conservadores mitristas
eran "nacionalistas", como en todo el país. 1877, El panorama político provincial quedaba
polarizado en dos partidos: el liberal y el federal. Se produjo entonces un hecho muy
significativo: este último cambió de nombre, adoptando la denominación "Partido
Autonomista", que conserva hasta la actualidad. Autonomistas y liberales se aprestaban para
los nuevos comicios a celebrarse en diciembre de 1877. Se aproximaba para Corrientes una de
las crisis políticas más graves de toda su historia. Los autonomistas proclamaron la fórmula
Manuel Derqui-Wenceslao Fernández; los liberales, por su parte, al binomio Felipe J. Cabral-
Juan Esteban Martínez. El oficialismo declaró vencedores a sus candidatos e inmediatamente
Madariaga entregó el poder a Manuel Derqui. Pero el Partido Liberal, que se autoproclamó
verdadero vencedor, no reconoció a las nuevas autoridades, jurando también sus candidatos
ante sus respectivos electores. Se llegó así a la existencia de dos gobiernos paralelos.
Lógicamente, uno de los dos debía imponer su voluntad al otro, y los continuos
enfrentamientos dieron lugar a una insurrección. Los liberales pidieron al presidente
Avellaneda la intervención de la provincia. Pero el primer mandatario trató de solucionar el
conflicto por medio de la "conciliación", que tan malos resultados había arroja- do en
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Corrientes. Envió como mediadores a dos de sus ministros: Victorino de la Plaza (autonomista)
y José María Gutiérrez (mitrista)…… Predominio del Partido Autonomista.
Durante la década del 80, el Partido Liberal volvió a sufrir fracturas. Hacia 1886, un
importante sector adhirió al gobierno autonomista de Juan Ramón Vidal y terminó
incorporándose al partido oficial. El oficialismo y el liberalismo disidente constituyeron el
Partido Nacional, versión provincial del "único" de Miguel Juárez Celman.
Los liberales no renunciaron a volver al gobierno, pero estaban muy débiles para enfrentar a
un autonomismo apoyado por el gobierno nacional. Todos sus movimientos revolucionarios
fueron irremediablemente aplastados, o impugnados por intervenciones federales. En 1892, se
produce un desacuerdo entre el liberalismo disidente, aliado del gobierno provincial, y el
autonomismo liderado por Vidal que va a mantener su hegemonía hasta 1930.
El Partido Autonomista no es sino la única versión contemporánea del Partido Federal
urquicista. El Partido Liberal de Corrientes, por el contrario, tiene sus raíces en los grupos
provincianos adherentes a la corriente mitrista en el orden nacional. 
Juan Ramón Vidal y la formulación de una identidad política en Corrientes (1884-1940)
En el transcurso de una investigación que tenía por objeto analizar el lugar de Juan Ramón
Vidal en la historia política de Corrientes, intentando determinar su influencia en la
construcción de una cultura política particular y en las razones que permitieron su largo
liderazgo político, hemos profundizado diversos aspectos de su participación política que nos
llevaron a ir identificando ciertos elementos que nos permiten presentar, con algún fundamento,
al vidalismo como una identidad política provincial. Por lo tanto, y a modo de hipótesis,
consideramos que sus características identitarias exceden los límites de una mera identidad de
partido (que en el caso de Vidal sería el autonomista), para pretender la representatividad de
toda la provincia. A partir del análisis de los mensajes que dio a la legislatura de la provincia
siendo gobernador, sus discursos parlamentarios, distintos artículos periodísticos tanto de sus
seguidores como de los opositores a su política, publicaciones de propaganda política y los
trabajos de diferentes historiadores entre los que destacamos a Hernán Gómez es posible
rastrear el recorrido realizado en la formulación de esta identidad, que arraigó muy fuerte en la
provincia por muchos años, y que incluso exceden a la propia vida de Vidal. Esas serán,
entonces, nuestras principales fuentes de información.
Juan Ramón Vidal (Corrientes, 13 de enero de 1860 - Buenos Aires, 4 de septiembre de
1940) fue un abogado y político argentino, que ejerció como gobernador de la provincia de
Corrientes en dos oportunidades, a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Realizó sus
estudios secundarios en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay, y se recibió de
abogado en la Universidad de Buenos Aires. De regreso en su provincia, se dedicó a su
profesión y participó en política como afiliado al Partido Autonomista Nacional. Fue elegido
gobernador y asumió su cargo el día de Navidad de 1886; para posibilitar su elección antes de
haber cumplido los treinta años exigidos por la constitución provincial, se adulteró su fe de
bautismo, figurando en ella la fecha del 24 de junio de 1855, aunque en realidad había nacido el
13 de enero de 1860.  Durante su gobierno contrató un empréstito de un millón de libras
esterlinas, aunque apenas se recibió un 80% del total; con el producto del empréstito se fundó el
Banco de la Provincia de Corrientes, que favoreció la actividad industrial y comercial, pero
también la especulación financiera. Se estableció el Consejo Provincial de Educación, una
Escuela de Artes y Oficios y la Escuela Normal de Maestros. También se fundó la primera
escuela secundaria de la ciudad de Goya. Se extendió la red de ferrocarriles, se construyó el
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
cuartel de policía y la cárcel de la capital, se inauguró la red de agua potable de Mercedes y se
delineó el pueblo de Yapeyú.3
En el año 1889, por iniciativa de Vidal, fue reformada la constitución provincial, que
disponía el aumento de la duración del mandato de los gobernadores de tres a cuatro años. Para
las elecciones de ese año, Vidal promovió la elección de su primo y jefe de policía, Antonio J.
Ruiz, que resultó elegido.3 En 1890 fue elegido senador nacional, ocupando esa banca hasta el
año 1898.2 Durante la agitada última década del siglo, Vidal fue el líder máximo del
autonomismo correntino, y tuvo un papel importante en la lucha contra la revolución de 1893,
paralela a la revolución radical de 1893, que dio el liderazgo al Partido Liberal.1 Volvió a ser
elegido senador nacional en 1907 por una parte de la legislatura correntina, pero al mismo
tiempo había sido elegido para el mismo cargo el liberal Valentín Virasoro; como parte de la
reforma del PAN que estaba llevando a cabo el presidente José Figueroa Alcorta, sus
partidarios en el senado aprobaron la incorporación de Virasoro y rechazaron la de Vidal.
En 1908 fue elegido diputado nacional, cargo que ocupó durante un año y medio. 2
Fue elegido nuevamente gobernador de su provincia, asumiendo el cargo el 25 de diciembre
de 1909.2 Fueron sus ministros Manuel Mora y Araujo y Ramón Beltrán; durante su gestión
tuvo lugar el fastuoso festejo del centenario argentino. Su segundo gobierno continuó con la
actividad constructiva del primero, extendiéndose ramales de ferrocarril por gran parte de su
territorio, y hasta la ciudad de Posadas (Misiones); se fomentó la agricultura, que sufría la
competencia creciente de los vecinos Chaco y Misiones; se disminuyeron los impuestos para
los establecimientos ganaderos que acreditaran utilizar reproductores de razas europeas; se
mejoró sustancialmente la recaudación de impuestos, al punto que el presupuesto estatal del
último año de su gestión fue más del 50% mayor que el del primero; se cambiaron los nombres
de los pueblos de San Antonio de Itatí por Berón de Astrada, y el de Caa Catí por el de General
Paz.4
Durante este segundo mandato se volvió a reformar la constitución provincial —que regía
desde el anterior gobierno de Vidal— y se creó la Diócesis de Corrientes, cuyo primer obispo
fue monseñor Luis María Niella.4
Su mandato terminó el 25 de diciembre de 1913, y fue nuevamente senador nacional desde
esa fecha —reelección mediante— hasta 1930. En 1917 frustró un seguro triunfo radical con un
acuerdo con los liberales, con lo cual logró la elección de Adolfo Contte como gobernador de la
provincia; pero el presidente Hipólito Yrigoyen intervino la provincia. Pese a que el gobierno
federal hizo todo lo posible por hacer triunfar al radicalismo, Vidal organizó un pacto
permanente entre los partidos tradicionales —adelantándose al Pacto Autonomista - Liberal de
la segunda mitad del siglo— y logró la llegada de Contte a la gobernación. Durante toda su
gestión como senador fue un férreo opositor del radicalismo, y especialmente de Yrigoyen; fue
el más fuerte oponente de la intervención federal de su provincia en 1929, que de todos modos
no pudo evitar.1
Apoyó enérgicamente el golpe de estado de 1930, y sus colaboradores formaron la mayor
parte del elenco gubernamental en Corrientes. 1 Nuevamente fue senador nacional
desde 1932 hasta 1935, año en que fue reelegido. 2 Su sobrino Juan Francisco Torrent fue
gobernador entre el 25 de diciembre de 1935 y el 25 de diciembre de 1939. 1
Afectado de cataratas, su vista se vio muy disminuida y estuvo a punto de perderla, junto
con su cargo de senador nacional. Una operación del ojo realizada por el doctor Natale le
devolvió la vista, continuando en el cargo hasta su fallecimiento, ocurrido en septiembre
de 1940.2
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
UNIDAD VI:

Gregorio Pomar 
Gregorio Pomar (Santa Ana (Misiones), 1892 - Buenos Aires, 20 de mayo de 1954) fue un
militar y político argentino de actuación en la Unión Cívica Radical, partido en cuya
representación fue diputado nacional durante el período 1946/1948 integrando el Bloque de los
44 diputados radicales que, presididos por Ricardo Balbín, se opusieron al gobierno del general
Juan Domingo Perón (1946-1952).En abril de 1931 el presidente Uriburu llama a elecciones
para elegir gobernador en la provincia de Buenos Aires. Ante el resultado adverso, no esperado
por el gobierno de facto ya que consideraba que el radicalismo saldría perdedor, decide anular
las elecciones. Es a partir de este momento que Pomar junto a otros militares constitucionalistas
deciden actuar en procura del restablecimiento de las instituciones republicanas.
La contrarrevolución de Pomar sentó el precedente de las intervenciones militares en la
política y dio inicio a la nefasta Década Infame.
Yrigoyen fue detenido, primero en un buque de la marina de guerra, y después trasladado a
la Isla Martín García. El nuevo régimen aplicó de entrada la ley marcial, fusilando a los
activistas anarquistas Severino Di Giovani y Paulino Scarfó y estableció la utilización de la
tortura como método represivo contra la oposición.
En febrero de 1931 el general yrigoyenista Severo Toranzo encabezó un movimiento
revolucionario que fue rápidamente sofocado por las fuerzas del gobierno.
Los militares estaban convencidos de la desaparición del Radicalismo y dispusieron una
convocatoria a comicios provinciales, comenzando por Buenos Aires. El 5 de abril de 1931 se
llevaron a cabo las elecciones en esta provincia donde se puso de manifiesto la vigencia popular
de la UCR. La fórmula Honorio Pueyrredón-Mario Guido derrotó fácilmente al binomio
conservador. Esto provocó la renuncia en pleno del gabinete de facto y la anulación de las
elecciones.
El cierre de la vía electoral empujó al Radicalismo a la revolución. El 20 de julio de 1931 el
teniente coronel Gregorio Pomar se alza en armas contra la dictadura del General Uriburu, al
frente del 9º Regimiento de Infantería en Corrientes.
Pomar fue edecán del presidente Yrigoyen cuando el gobierno constitucional que éste
presidía fue depuesto por el golpe militar. Leal al presidente derrocado, Pomar protagonizó sin
éxito dos levantamientos armados restauradores del gobierno democrático depuesto. El primero
es al que nos referimos. El segundo, sucedió en enero de 1933, al intentar fallidamente sublevar
el regimiento de Concordia, Entre Ríos.
Pomar se insurrecciona en el 9º Regimiento de Infantería en Corrientes y ante la resistencia
de su jefe, el coronel Lino H. Montiel (padre de Sergio Montiel), lo mata de un balazo, pero las
fuerzas legales predominan y sofocan el intento. La Revolución de 1931 se frustró porque
algunos declinaron participar a último momento, por inconvenientes en las comunicaciones
entre los regimientos que debían sublevarse y porque la rebelión de Pomar no tenía las fuerzas
o el poder de fuego suficiente para resistir los ataques del gobierno de Uriburu.
Como consecuencia del intento revolucionario en Corrientes recrudeció la represión y la
persecución política. Ordenan la detención de los socialistas Repetto, Bravo, Dickman, Ghioldi
y Alfredo Palacios; y los radicales Pueyrredón, Güemes, Rojas, Guido y Mosca, quienes fueron
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
conducidos a la cárcel de Ushuaia. A Marcelo T. de Alvear lo desterraron a Montevideo.
Gregorio Pomar estuvo exiliado de Argentina durante casi una década.

BANDO EL COMANDANTE EN JEFE DE LAS FUERZAS NACIONALES DE LA


PROVINCIA DE CORRIENTES AL PUEBLO DE LA REPUBLICA

"El Ejército argentino , asume con el pueblo mismo, la responsabilidad de sus destinos para
encauzar a la Nación en las vías de su normalidad institucional, del trabajo tranquilo y fecundo,
solidarizando todos los espíritus en un mismo sentimiento de concordia fraternal y perdurable.
El programa de este movimiento trascendental queda establecido en los siguientes términos: 1°
Retorno inmediato a la normalidad constitucional con la inmediata asunción del mando
gubernamental de la República Argentina por el Excelentísimo Señor Presidente de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación Dr. José Figueroa Alcorta 2° Constitución de gobiernos
provisorios civiles en toda la república sin distinción de colores o credos políticos. 3°
Convocatorias a elecciones simultáneas y generales para la constitución de todos los poderes
nacionales, provinciales y municipales de la República. 4° Retorno inmediato del Ejército a las
actividades propias de su cometido. Sobre estos principios el ejército y los civiles a él
adscriptos reclaman la cooperación de todo el pueblo de la República, confundido en un solo
ideal y en un mismo sentimiento"
Tte. Cnel POMAR Corrientes, 20 de julio de 1931

Entre los años 1931 y 1933 organizó y participó junto a otros militares como el General
Severo Toranzo, el Tte. Cnel. Bosch, el Cnel. Francisco Bosch, el Tte. Coronel Atilio Cattáneo
y junto a los ciudadanos radicales Benjamín Abalos, Amadeo Sabattini, los hermanos Kennedy,
entre muchos otros, de tres intentonas revolucionarias que fracasaron contra los gobiernos del
fraude.
Pomar estuvo exiliado de Argentina durante casi doce años. Regresó al país en 1942. Fue
elegido diputado nacional por la Unión Cívica Radical de Capital Federal desde 1946 a 1948.
Durante su mandato donó su haber de retiro a las viudas y huérfanos de los caídos en las
distintas jornadas en las que participó. Entre los proyectos que presentó durante su actividad
como legislador nacional: Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas; Jubilación para empleados
separados de sus cargos por causas políticas en los años 1930 a 1936; Pensión a las viudas de
los caídos en las jornadas del 29 y 30 de diciembre de 1933; becas para estudiar en los Liceos
Militares a los hijos de obreros, empleados y suboficiales; neutralidad argentina en el conflicto
revolucionario paraguayo, etc.
Debido a que presidía su partido, en 1948 se negó a presentar su candidatura para obtener su
reelección como diputado.
Pomar desempeñó la presidencia de la Junta Nacional Ejecutiva que reorganizó a la UCR en
1946. Fue convencional radical, presidió el Comité Capital de la UCR durante los años
1950/1953.
Opositor al peronismo, fue encarcelado y sufrió prisiones prolongadas en varias
oportunidades. Falleció el 20 de mayo de 1954 en la ciudad de Buenos Aires.
En el año 2015 los descendientes de Gregorio Pomar donaron toda la documentación
original a la ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA donde se puede consultar.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
----cuando derrocan al gbno de Irigoyen las provincias fueron intervenidas
inmediatamente. En Corrientes asumió el gbno interinamente el Coronel Loredo, el partido
Liberal decidió acompañar la intervención federal, varios dirigentes y simpatizantes de
diversas tendencias políticas en entusiasta manifestación en Mercedes en homenaje al ejercito
“argentino “tuvieron la palabra entre otros Carioni,Bejarano,Vallejos,Colodrero.El 12 de
Septiembre fue designado interventor titular a Carlos F Gómez que decidió hacer intervención
de “guante blanco” que durara el menor tiempo posible, fue recibido con manifestaciones en
varias localidades “conservadoras del Paraná”. Lo van a acompañar el autonomista Juan
Ramón Vidal,Contte y Meabe liberales, José Antonio González y Díaz de Vivar anti
personalistas…el el balcón de festejos.PARA QUE COMPRENDAN QUE CTES la orilla del
Paraná es muy CONSERVADORA……LAMENTABLEMENTE…AFECTA A SUS PROPIOS
INTERESES.
Inauguración del Puente InternacionalAgustín P. Justo-Getúlio Vargas
Habilitado al público el 12 de octubre de 1945 e inaugurado oficialmente el 21 de
mayo de 1947 por los presidentes Juan Domingo Perón (de Argentina) y Eurico Gaspar
Dutra (de Brasil).
Entre 1934 y 1935, los gobiernos de Argentina y Brasil firmaron sendos tratados en miras a
la construcción de un puente binacional sobre el río Uruguay. A través de una Comisión Mixta
Argentino-Brasileña, se realizaron estudios de factibilidad en los cruces
de Alvear - Itaquí, Santo Tomé - São Borja y Paso de los Libres - Uruguaiana, resultando
elegido este último para la construcción.
Luego de años de estudios y deliberaciones, finalmente en 1942 comenzaron las obras. Del
lado argentino, el punto de inicio sería un trecho de tierra entre dos lagunas hacia del sur de
Paso de los Libres, atravesando el río hasta una barranca 200 metros por encima del jusente
(marea baja) en Uruguaiana, en la orilla brasileña. La construcción comenzó desde ambos lados
del río simultáneamente y fue licitada por separado por ambos países, aprovechando que el
punto medio del puente estaba justo en el límite internacional. En la Argentina, la ganadora del
concurso fue la empresa constructora Parodi & Figini. En Brasil, la obra fue llevada a cabo por
la firma Matheus Martins Noronha & Cia. Las obras fueron terminadas y habilitadas al público
el 12 de octubre de 1945 e inauguradas oficialmente el 21 de mayo de 1947.
Hasta 1997, este puente fue el único que cruzaba el río Uruguay a la altura del límite
argentino-brasileño, llegando a concentrar el 80% del intenso tráfico carretero entre ambos
países. Esta situación fue revertida gracias a la construcción del Puente de la
Integración entre Santo Tomé y São Borja.
Los movimientos estudiantiles de la década del 60 .
El Correntinazo fue un movimiento de protesta que incluyó manifestaciones y huelgas
realizadas en la ciudad de Corrientes, Argentina. Se produjo en un clima de tensión
generalizada contra el gobierno militar de facto liderado por Juan Carlos Onganía.
En la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) el interventor ordenó la disolución de los
centros de estudiantes y anunció un aumento del 500% en los precios del comedor
universitario. Inmediatamente los estudiantes universitarios protestaron.
A comienzos de 1969 la Federación Universitaria del Nordeste (FUNE), perteneciente a la
Federación Universitaria Argentina, con el apoyo de todas la agrupaciones estudiantiles declaró
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
la huelga universitaria para reclamar contra el cierre del comedor universitario, impidiendo el
inicio de las clases.
La reacción popular hizo que el gobernador1 y el jefe de policía huyeran de la Casa de
Gobierno y de la Jefatura de Policía. Los efectivos policiales ya no querían salir a reprimir,
porque los vecinos les tiraban de los techos, piedras, agua caliente y todo lo que tenían a mano.
En poco tiempo las protestas estudiantiles contaron con el apoyo del movimiento sindical
encabezado por la CGT, los docentes, los estudiantes secundarios, la Iglesia Católica a través
del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, y en general por la población tanto de
Corrientes como de Resistencia, Chaco.
Corrientes era un hervidero. Los estudiantes manifestaban todos los días en defensa del
comedor universitario. La población se solidarizaba con los universitarios abriendo las puertas
de sus casas para que eludieran la represión policial. A instancia de los sindicatos de SMATA,
Gráficos, Panaderos, dirigidos por "Patita" Ramírez Barrios la CGT de la calle Yrigoyen abrió
sus puertas para que funcionara el comedor popular que daba de comer a centenares de
estudiantes y carenciados de los barrios más pobres.
El día 15 de mayo de 1969 la FUNE, organizada como Coordinadora Estudiantil de Lucha,
convocó a una marcha al rectorado. La marcha contra el rector Carlos Walker fue
violentamente reprimida. Luego del mediodía, un grupo se reagrupó en la Plaza Sargento
Cabral donde fueron interceptados por un automóvil de la policía que abrió fuego directamente
contra los estudiantes, resultando muerto Juan José Cabral y varios heridos.
Esta lucha estudiantil logró que no se privatice el comedor de la UNNE y dos años después,
en 1971, se consiguió derogar el ingreso eliminatorio en la Facultad de Medicina.
Luego, una semana después, los estudiantes rosarinos protestaron contra esas medidas,
durante el denominado Rosariazo llevando a que el gobierno militar declarara la zona en
emergencia y ordenara la imposición de la jurisdicción militar. Más tarde estos hechos
desembocarían en el denominado Cordobazo del 29 de mayo de 1969.
Esta gesta denominada el Correntinazo fue el principio del fin para la dictadura de Juan Carlos
Onganía.

Contexto histórico
El 28 de junio de 1966 tomó el poder en la Argentina una dictadura autodenominada
"Revolución Argentina", liderada por el general Juan Carlos Onganía. La Revolución Argentina
fue la primera dictadura permanente instalada en Argentina, siguiendo la Doctrina de la
Seguridad Nacional . Una de las primeras medidas de la dictadura fue la abolición de
los partidos políticos, medida que desencadenó la generalización de las acciones
insurreccionales y combativas, como la acción guerrillera que comenzó en 1968,
las puebladas que comenzaron en 1969, así como el fortalecimiento de varias corrientes
sindicales combativas y la radicalización del movimiento estudiantil.
Simultáneamente las transformaciones en la Iglesia católica, derivaron en el surgimiento en
toda América Latina de la Teología de la liberación, apoyada en la opción por los pobres. En
1967 se había creado en Argentina el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo; en
1968 los obispos latinoamericanos habían dado a conocer el célebre Documento de Medellín, y
en 1969, en el mismo mes de mayo que el Cordobazo, el episcopado argentino elaboraba
el Documento de San Miguel, proclamando "la Iglesia de los pobres": "la Iglesia honra a los
pobres, los ama, los defiende, se solidariza con su causa". 2
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Julio RomeroDon Julio Romero, desde San Luis del Palmar, a la Gobernación de
Corrientes
político argentino que ejerció el cargo de Gobernador por el justicialismo en la provincia de
Corrientes desde 1973 y hasta 1976, cuando el golpe de Estado encabezado por Jorge Rafael
Videlaq ue depone estela Martinez de Peron. el único Gobernador peronista que accede al
Gobierno por el voto popular.

DERECHOS HUMANOS: EL PRIMER PRESO POLÍTICO

Hoy a 35 años de la interrupción institucional, acaecido el 24 de marzo de 1976, se


empiezan a investigar en Corrientes delitos de lesa humanidad.

Cuando en la provincia reinaba la paz social durante su Gobierno, tras el golpe militar, fue
don Julio apresado, convertido también en preso político, a raíz de causas judiciales impulsadas
por jueces no naturales, que no lograron comprobar un solo delito o ilícito alguno.

Esto que sigue…no lo anterior.. me interesa de Julio Romero, Según Felix Gomez.1973
Julio Romero asume como Gdor. .Ctes presentaba serios problemas económicos, comenzó su
labor de sanear las finanzas del Estado aplicando el presupuesto general de gastos en forma
austera y racionada hasta conseguir reducir la deuda pública. Destinando un buen porcentaje a
educación,cultura,bienestar social,sanidad.seguridad,bienestar social..etc. Pudo cumplir con los
jubilados y docentes que percibieron normalmente sus haberes, aumentándolos a un 75 por
ciento. BUENA ADMINISTRACIÓN. Reincorporo a los trabajadores que habían sido
declarados cesantes por razones políticas. Se preocupó por la educación organizando las zonas
de supervisión escolar para hacer mas eficiente su gestión. Creo escuelas especialmente en la
campaña, erradicando las tipo rancho. Refaccionó las locales. Construyó caminos rurales para
que puedan acceder a las escuelas.
Apoyó a productores agropecuarios con créditos para infraestructura de establecimientos
agrícolas y ganaderos, adquisición de maquinarias para siembra y cosecha. Créditos de
confianza para productores tabacaleros a los que distribuyo tierras beneficiándoles además con
la compra de remanente de venta de tabaco que antes les quedaba. Se refaccionaron edificios
públicos “teatro oficial Juan de Vera “entre otros. Con el Ministerio de Bienestar Social
llegaron ayuda para los mas necesitados, subsidios, alimentos, medicamentos, ropas, juguetes,
instrumentos laborales. El Hogar de ancianos fue siempre recordado por este Ministerio por
donaciones, a los hospitales,maternidades,guarderías.Estableció un subsidio mensual para las
embarazadas, pensión extraordinaria para deudos de policías caídos en servicio. Por Bienestar
social aparecieron pensiones graciables no inferiores al haber mínimo establecido por ley. Creó
Instituto citrícola provincial del seguro y correntino de colonización. Adquirió tierras en el
departamento de Goya que distribuyó ente los productores.
No descuido la salud pública con fondos necesarios para solventar necesidades de hospitales
y salas de primeros auxilios que permanentemente recibieron ropas,mobiliarios,instrumental
médicos ,medicamentos,alimentos,leches hasta pan dulces ,sidras ,juguetes para Navidad., día
del niño. Se dispuso vacunación masiva y compras de ambulancias en capital e interior. En
Goya se adquirieron varias manzanas para construcción de hospital y en el resto se
refaccionaron y ampliaron nosocomios.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Por medio e vialidad se construyeron caminos, puentes,pavimentos en capital e interior. La
policía aumento sus haberes, provechó de uniformes, equipos,unidades automotoras.Su gestión
se caracterizo por ser austera y honesta.

Emma Tacta de Romero trabajo con evita en corrienteds,


-Me acuerdo perfectamente, son momentos inolvidables. Un día me dijo: "Hoy estoy muy
triste, porque vi a una madre de nueve hijos que no tenían para comer". Recordando ese
momento, más adelante, cuando mi marido fue Gobernador de Corrientes, yo preparé un
proyecto de ley que denominé Ley de la madre prolífica y que establecía un subsidio para esas
madres. El proyecto se aprobó por unanimidad. -¿Fue una Ley provincial? -Sí, la aprobó la
Legislatura correntina. Recuerdo que Perón se emocionó con nuestro proyecto y me pidió una
copia; luego se aprobó como Ley de la Nación. Hoy se mantiene vigente como la Ley de la
Madre de siete hijos.
Dejó una administración sin deudas. Hasta que un nuevo golpe a Estela Martinez de Perón
y a todos sus gobernadores en las provincias El Proceso militar en Corrientes.Asumió el
gobierno interino de Ctes el coronel Marcelo Feu que el mismo día fue reemplazado por
gobernador de facto,Gomez Centurión les sucede Juan Pita en 1981 a 1983 que entrega el
Poder ejecutivo al gbdor constitucional Jose Antonio Romero Feris.
Malvinas
Soldados de Paso de los Libres en el frente
3-1-Paso de los Libres rumbo a Malvinas
Al remontarnos al año 1982, en nuestra localidad tenían asiento el Regimiento de Infantería
5 y el Grupo de Artillería 3, del primero hoy solamente podemos ver sus instalaciones
abandonadas o cedidas para otras actividades ajenas a la institución; del segundo, con
profundas modificaciones en sus instalaciones, funciona hasta la actualidad el Grupo de
Artillería 3 con una reducida dotación . El origen del Grupo de Artillería 3 se remonta al 31 de
julio de 1890 con la creación del Regimiento 3 de Artillería ligera. A lo largo de su historia
ocupó distintas guarniciones: Capital Federal, Zárate, Villa Mercedes,(San Luis), Rio Cuarto,
Paracao (campamento cercano a Paraná, Entre Ríos), San Lorenzo y Diamante, hasta al año
1965, desde donde fue trasladado a su asiento actual en la ciudad de Paso de los Libres
(Corrientes).
Existen antecedentes que permiten remontar la creación del Regimiento de Infantería 5
cuando se organizó en Regimiento de Castas o Pardos y Morenos en 1801 por Real Ordenanza
sobre un efectivo de dos compañías de granaderos con 350 plazas. Luego, en 1810, la Junta
Gubernativa , con fecha 29 de mayo, produce la creación de la Unidad, siendo sus jefes el
Coronel Marcos González Balcarce y el Teniente Coronel Agustín Sosa. Luego de varios
destinos en la amplia geografía de nuestro país se trasla da a la ciudad de Paso de los Libres el
20 de diciembre de 1964 ocupando los cuarteles que pertenecían al Regimiento 27 de
Infantería, integrando la III Brigada de Infantería. El 15 de octubre de 1992 pasa a integrar la II
Brigada Blindada, previendo su reducción a la guarnición Militar Villaguay, su actual asiento
de Paz.
La vida cotidiana no dejaba deslumbrar los entretelones de una eminente guerra, los mismos
protagonistas coinciden en señalar la falta de conciencia real de lo que le deparaba el destino.
Cuando se produce la ocupación del Malvinas, el GA 3 se encontraba como grupo de
Reserva, en caso de una invasión a Malvinas . Producido el desembarco se ordena preparar la
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
unidad, se suspenden todas las licencias, con presentación inmediata de todos los miembros.
Este día se inicia el diario de guerra.
La Plana Mayor, con los principales jefes a cargo se reúnen de urgencia con el Coronel
Martín Balza a la cabeza, quien cumplía funciones de Jefe de Grupo en Paso de los Libres. Se
realiza un estudio evaluativo de la situación en el marco regional. En los días posteriores se
realizan tareas de mantenimiento de la unidad. El día 6 de abril se envía por correo telegramas
con la incorporación de la clase 62. Además por la emisora LT 12 Radio Gral. Madariaga se
ordena la presentación inmediata de dicha clase en el GA 3, los soldados convocados son de
aproximadamente de 20 y 21 años.
Transcurrieron los días posteriores con los preparativos de la partida inminente. El día 9 de
abril, a las 20:30 horas se inicia el traslado del personal. La ciudad en masa se congrega en la
estación del ferrocarril para despedir a familiares y compoblanos. La algarabía se mezclaba con
el dolor de la partida y el patriotismo exacerbado acompañado de marchas militares. A las
23:30 horas se inicia la marcha por ferrocarril. El ex combatiente Julio Navone relata “ El 09 de
abril de 1982 marchamos a pie hasta la estación de Paso de los Libres del Ferrocarril General
Urquiza. Todo el pueblo estaba en las calles, nos abrazaban, nos aplaudían,
El GA 3, luego de más de sesenta horas de viaje, el día 12 de abril arriba a Ingeniero White,
Bahía Blanca donde se le agrega la Batería C, organizada con personal de la Escuela de
Artillería, se completan también sus cuadros con 63 oficiales y suboficiales. En la estación de
Martín Coronado, municipio de General San Martín, Partido de 3 de Febrero, cercana a la Base
Aérea El Palomar, se completa el convoy, tomando definitivo conocimiento de que la unidad
sería utilizada en Malvinas . De los 400 hombres que habían partido de Paso de los Libres, se
realizó una selección con el personal más necesario para partir a las islas. El criterio que se tuvo
en cuenta fue la necesidad de materiales a trasladar. Se inicia el mismo en distintos aviones, en
los civiles modificados Boeing 707 y militares Hércules. A las dos y media de la madrugada, la
Batería B, que se encontraba al mando del Teniente Primero Julio Cesar Navone embarcó en un
avión Hércules de la Fuerza Aérea, viajando también el entonces Teniente Coronel Antonio
Balza.
El Regimiento de Infantería 5, cuyo jefe en 1982 era el Coronel Juan Ramón Mabragaña,
parte de nuestra ciudad el 13 de abril, con destino a la ciudad de Paraná, Entre Ríos, constaba
con alrededor de 1000 hombres, 800 soldados, 200 oficiales y suboficiales. Tienen como
primer destino custodiar la destilería de petróleo Gral Mosconi, en proximidades de Comodoro
Rivadavia, en la cual estuvieron aproximadamente una semana.
Transcurrido este período llega la orden de prepararse para ir a las islas. Serán transportados
en aviones de línea de la empresa Aerolíneas Argentinas entre el 23 y 25 de abril con destino a
Puerto Argentino, donde son nuevamente transportados, esta vez en helicópteros a organizar la
defensa de Puerto Howard, en Gran Malvinas, operación que se inicia el 27 de abril. Los
vehículos de la Unidad y parte de la Compañía Servicios había quedado en Comodoro
Rivadavia. Otra sección, con algo de personal, vehículos, armas pesadas, municiones, equipos y
víveres, habían marchado hacia Puerto Deseado para embarcar en el Buque Córdoba, lo cual
finalmente no se hizo, por lo que debió regresar a Comodoro Rivadavia. Finalmente, parte de la
Compañía Comando y de la Servicios debió agregarse al Regimiento de Infantería 25 en Puerto
Argentino. El 30 de abril parte de esa unidad aún se hallaba en el continente, en Comodoro
Rivadavia, sobre toda su sección de apoyo, con cañones de 105 mm, por lo que los apostados
en Malvinas se les reforzó con una sección perteneciente al Regimiento de Infantería 4, que
tenía su asiento de origen en la sureña ciudad correntina de Monte Caseros, donde también
habían soldados oriundos de Paso de los Libres.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES

UNIDAD VII

Gobernadores del Pacto autonomista liberal .de José Antonio Romero Feris a Ricardo
Guillermo Leconte.

El 30 de octubre de 1983como en todo el país, Corrientes fue a elecciones. Se impuso la


fórmula del entonces Pacto Autonomista-Liberal: José Antonio Romero Feris y José María
García Enciso
José Romero Feris En elecciones internas del Partido Autonomista, ganó la Presidencia de
la Juventud del Partido Autonomista de Corrientes con 18 años de edad, y más tarde fue
miembro de la Junta de Gobierno de ese partido. En agosto de 1963 fue elector de gobernador y
en 1965 fue elegido diputado provincial a los 24 años,y al año siguiente presidió la Honorable
Cámara de Diputados de Corrientes.Fue embajador en Costa Rica a los 35 años. Fundó el
diario El Litoral 

Corrientes una provincia agroganadera, situada desde una perspectiva socioeconómica entre
las más pobres del país había votado una vez más de acuerdo con las tradición y sin vuelcos; el
Pacto después de todo fue la fuerza que dominó el escenario político durante el siglo pasado.
Algunas de sus figuras más prominentes ya habían ocupado incluso lugares públicos bajo el
período militar.
El principal oponente derrotado fue el candidato por el justicialismo Julio Romero, quien ya
había sido gobernador de Corrientes a la salida de otra dictadura en 1973.

El Pacto Autonomista- Liberal se presentó en alianza pero sus fuerzas compitieron


internamente por la primera magistratura. De ahí que presentaran candidatos diferenciados
Romero Feris por el PA y Leconte por el PL. El 11 de diciembre José Antonio Romero Feris y
José María García Enciso, asumieron el gobierno de Corrientes.

Sucesivos gobernantes de la provincia durante el período de excepción constitucional habían


sido el general Juan Carlos Gómez Centurión y el coronel Juan Alberto Pita. Prominentes jefes
militares en guarniciones de la región fueron entre otros, Cristino Nicolaides y Leopoldo
Fortunato Galtieri, posteriormente presidente de la dictadura.

El gobernador entrante venía de haber desempeñado funciones durante el proceso militar


como embajador en la República de Costa Rica. También algunos de sus más notorios aliados
políticos ocuparon lugares desde la función pública en ese período como Juan Aguirre Lanari,
canciller de la República, Adolfo Navajas Artaza, ministro de Acción Social del gobierno del
general Pita y Ricardo Leconte intendente de la Capital.

La provincia no estuvo en el foco de los principales escenarios de la represión que desataría


el régimen de facto pero sus ramalazos caerían con particular saña sobre las "ligas agrarias", en
donde se cuentan muertos, desaparecidos y encarcelados. Corrientes tiene una nómina de
cuarenta y cinco desaparecidos y un número aún impreciso de detenidos. Según documentos
que obran en poder de organismos de defensores de los derechos humanos, en la provincia se
constataron como lugares de detención –algunos de ellos clandestinos– Regimiento de
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Infantería 9, Delegación de la Policía Federal, Matadero Municipal (todos en Capital), Hípico o
Campo Hípico, instalado en la Compañía de Telecomunicaciones 121 (Goya), Zona de Loma
Pelada y Estancia “La Polaca” (Paso de Los Libres).

A dos décadas de la recuperación democrática la provincia muestra un 74 por ciento por


debajo de la línea de pobreza, el 28 por ciento con sus necesidades básicas insatisfechas, el 10
por ciento analfabeto sobre la población mayor de quince años y el 23 por mil de mortalidad
infantil. El 2002 registró 77 casos de decesos por desnutrición. (Fuente: Dirección Provincial de
Estadísticas)

Su gestión estuvo concentrada en la educación; en la prevención en salud, particularmente


planes de prevención y prestación médica en unidades barriales y la construcción del Instituto
de Cardiología de Corrientes y el Hospital Zonal de Goya; en la construcción de 20 000
viviendas; en la seguridad social, tratando de sostener un régimen jubilatorio con el 82% móvil
para jubilados y 75% móvil a pensionados; y la promoción de la cultura, con la construcción
del Anfiteatro Cocomarola.9

El estadio más importante de Corrientes, inaugurado bajo su gobierno por un pedido de


firmas del año 1995 se puso su nombre al: Estadio José Antonio Romero Feris.4

A fines de 2018, Pocho Romero Feris junto a varios referentes que le siguieron lograron
juntar los avales necesarios y consiguió que la justicia electoral le otorgue la personería jurídica
para reabrir el Partido Autonomista Nacional, partido que gobernó a la argentina desde 1874-
1916

Ricardo Leconte

gobernador de la provincia de Corrientes entre 1987 y 1991.  intendente de la ciudad de


Corrientesdurante el gobierno de facto del general Juan Alberto Pita entre 1982 y 1983

En 1987 el Pacto obtuvo la victoria nuevamente en las elecciones y, habiendo correspondido


el período anterior al autonomista José Antonio Romero Feris, en esa ocasión el Colegio
Electoral eligió gobernador al candidato liberal Leconte, acompañado como vice por el
autonomista Gabriel Feris. Al finalizar su mandato, las elecciones favorecieron nuevamente al
pacto, aunque obtuvo un muy ajustado triunfo sobre la Unión Cívica Radical; no obstante, la
deserción de un elector de ese partido causó el fracaso del Colegio Electoral, que no pudo elegir
un suceros para Leconte; éste entregó el gobierno al presidente de la Legislatura, Hugo
Manzini, y pocos meses después la provincia fue intervenida por el presidente Carlos Menem.

Raul Rolando Romero Feris.

Nacio en San Luis del Palmar, provincia de Corrientes), más conocido como “Tato”


Romero Feris, es un empresario y político de Argentina. Fue sucesivamente Ministro de
Hacienda y Finanzas de la provincia de Corrientes (1983-1987), Intendente de la ciudad de
Corrientes (1989-1991), Gobernador de Corrientes (1993-1997) y nuevamente Intendente de la
capital correntina (1997-1999). Fue fundador de la Sociedad Rural de San Luis del Palmar. En
2015 la Cámara del Crimen Nº 2 de Corrientes lo condenó a cuatro años y medio de prisión e
inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos al exgobernador por el delito peculado,
como intendente de la ciudad de Corrientes en 1998 y 1999. La misma sentencia recayó sobre
quien fue su vice, Lucía Ortega, imputada por el mismo delito. 1 En 1993 accedió a la
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
gobernación provincial, aunque su acercamiento al Gobierno Nacional del entonces
presidente Carlos Saúl Menem, le valió su expulsión de las filas del PA, creando el Partido
Nuevo (PaNu). Con esta agrupación, conseguiría acceder por segunda vez a la intendencia de
la capital correntina en el año 1997. Su esposa, Nora Lilian Nazar, el 14 de octubre de 2001 fue
elegida como Intendente de la ciudad de Corrientes, representando al PaNu, cuyo mandato fue
desde 2001 hasta 2005; y actualmente se desempeña como Diputada Provincial por el PaNu

Controversias

Una serie de denuncias por importantes fraudes millonarios en las concreciones de obras
públicas para la ciudad,6 sumado a una crisis institucional que derivó de una debacle en el
sector de la educación provincial, terminaría desembocando en su destitución como intendente
y en la Intervención Federal de la provincia de Corrientes, tras una serie de violentos hechos de
sangre ocurridos en el Puente General Manuel Belgrano, conocidos como "la masacre del
puente". Tras su destitución, Romero Feris debió hacer frente a un juicio por 60 causas abiertas
en su contra, por mal desempeño en sus funciones y por enriquecimiento ilícito, 7 tras lo cual fue
sentenciado a prisión e inhibido de ejercer cargos públicos, una vez recuperada su libertad.
Asimismo, debió enfrentar otro juicio por malversación de fondos y mal desempeño en la
función pública, por lo cual recibió una pena en suspenso de 2 años y 4 meses de prisión más la
inhabilitación perpetua a ejercer cargos públicos. 8En 1991 el fiscal de Estado Carlos Dansey
presentó varias denuncias para que se investigue a él y a Pedro Braillard Poccard por
enriquecimiento ilícito y malversación de caudales públicos. 9 También por violaciones de los
deberes de funcionario público por designar como ministro de Salud de Schaerer, en abierta
violación de la cláusula de impedimento constitucional ya que Scharer debía cumplir una pena
de prisión por el delito de robo con violencia física. 9

Desde el mes de junio de 1999, todos los sectores sociales de la provincia acampaban en la
plaza principal de la ciudad de Corrientes, que denominaron "Plaza del Aguante y la Dignidad".
Durante cinco meses las negociaciones estuvieron trabadas. Nadie quería pagar el costo que, en
cualquiera de sus variantes, implicaba negociar una salida. Con el temor a una intervención
federal el Gobierno provincial esperó. El gobierno del Dr. Menem había decidido no actuar y
dejar el tema al nuevo gobierno. Que la situación estallase era sólo cuestión de tiempo. Dos
personas murieron cuando la Gendarmería reprimió a los pobladores que cortaban el puente,
dos días después de la asunción del presidente De la Rúa y de que se decidiera la intervención
federal.

La grieta de 1999 que atrasó a Corrientes por más de 20 años

I- Las causas
Los acontecimientos políticos y sociales de 1999 en Corrientes no fueron un hecho nuevo en su
historia, en una provincia que se caracterizó por profundos conflictos políticos palaciegos, si se
puede llamar palacios a aquellos edificios públicos más parecidos a casonas coloniales en
medio del rancherío de siempre.
En 1999 Corrientes ingresaba en su última crisis política que culminó como todas, en una
intervención federal, como si el remedio constitucional fuera la solución de todas las cosas,
cuestión que esta vez no fue la excepción: la crisis se profundizó.
Pero ese año no estuvo aislado de los anteriores.
Corrientes había sufrido ocho años antes una crisis política casi similar, en medio de los
problemas económicos y políticos del país, con el advenimiento del menemismo y los últimos
estertores de la hiperinflación. Una deuda galopante acarreada de los primeros años de
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
democracia, dejaron siempre al descubierto la endeblez y dependencia del estado provincial de
los recursos de la coparticipación federal, que como siempre, fueron escasos para el gasto fiscal
de una provincia que nunca tuvo su propia solvencia.
Ya en pleno gobierno de Ricardo Leconte (1987-1991) los maestros habían ensayado marchas
multitudinarias, con Graciela Scotto a la cabeza de la Asociación Correntina de Docentes
Provinciales (ACDP), poniendo en vilo a la administración liberal que dependía
exclusivamente de esos escasos fondos.
Una serie de negociaciones permitieron a las administraciones de José Antonio “Pocho”
Romero Feris y Ricardo Leconte contraer deudas, empréstitos y bonos ofrecidos por la Nación
para poder hacer frente a los compromisos salariales. Un alineamiento con la administración de
Ricardo Alfonsín ayudó a sobrellevar no sin algunas peripecias la hiperinflación, y cargó las
arcas de la gestión del Pacto Autonomista Liberal de lo necesario para encarar algún desarrollo,
con los vicios propios del conservadorismo: el gobierno de amigos y el clientelismo político
como práctica que nunca dejó de usarse para mantenerse en el poder por parte de todas las
fuerzas políticas sin excepción.
Lo mismo ocurrió en las intervenciones federales subsiguientes de  Durañona y Vedia, Claudia
Bello y Santiago Ideler Tonelli, que sacrificaron Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en los
bolsillos hambrientos de los estatales correntinos, quienes fueron persistentemente a
reclamarles en medio de las intrigas de poder entre el Pacto conservador y el PJ menemista, en
casi dos años de una lucha electoral signada por un sistema arcaico de elección indirecta.  

II - La deuda y la gestación de la grieta


Cuando Raúl Romero Feris - uno de los protagonistas del 99 y de una historia que aún no
culmina - asume el gobierno en 1993, se encuentra con las arcas vacías y sueldos sin pagar
dejados por la intervención federal anterior.
La buena amistad que tejiera con Carlos Menem, - quien fuera su más enconado adversario, -
de inmediato a las tres elecciones en las que compitió con Alberto Di Filippo y al que el
Presidente había apoyado, logró posicionar el tesoro provincial en mejor forma para iniciar un
rápido proceso de recuperación. Una serie de medidas de contención del gasto público y un
descuento compulsivo a los estatales del 25%, que luego fue devuelto, hizo arrancar la
economía interna del Estado provincial.
Nuevos empréstitos con el Banco Mundial y el BID permitieron avanzar con las obras
estratégicas, y a pesar de los cimbronazos de las crisis internacionales como el “efecto Tequila”
y el “efecto Caipirinha”, en alusión a las devaluaciones producidas por la caída de las Bolsas de
México y Brasil respectivamente, pudieron dejar un panorama un poco más ordenado en lo que
a funcionamiento del Estado se refiere.
Claro que por esos tiempos ya se vislumbraba lo que se vendría hacia el final del siglo: el
comienzo de los vencimientos de la deuda pública de la provincia, aquella contraída en la
década pasada por el PAL y las intervenciones, y que comenzarían a operar en 1999 con el aval
de la coparticipación federal.
Si no ingresaban fondos frescos de otras fuentes, Corrientes entraría en default total, como
finalmente ocurrió en el primer semestre de ese año. La población no era consciente de ello y
en su gran mayoría la desconocía y no se imaginaba, por ende, de los efectos. Esta
circunstancia hacía imperioso refinanciar las deudas, renegociar los bonos externos o venderlos
a buen precio, de tal manera de afrontar las acreencias externas sin afectar el goteo federal que
por ese entonces, en el último período menemista, se preveía como de inminente colapso.
En toda la historia correntina se ha sucedido una constante cual es la anticipación a las crisis
nacionales. Así como ha ido en contramano de los hechos en el país, también lo fue como
anticipo de lo que luego ocurriría en la Nación.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Un solo ejemplo basta para graficar. El Correntinazo de 1969 con la muerte del estudiante Juan
José Cabral y el levantamiento de los claustros universitarios contra el régimen de Onganía,
sería la antesala del levantamiento del Cordobazo meses más tarde, con la incorporación de las
masas de trabajadores a la protesta social que terminó en el fin de la dictadura militar de la
Revolución Argentina años después.
De la misma forma, el colapso económico institucional de 1999 en Corrientes tuvo su correlato
nacional más tarde en el 2001, con la salida intempestiva del gobierno de Fernando de la Rúa.

III- La grieta y el golpe


la volatilidad de la economía hacía prever que si no se tomaban urgentes acciones antes de
1998, Corrientes corría peligro. Lo peor al fin de cuentas, terminó ocurriendo. Se fue gestando
un golpe de estado desde la oposición a Romero Feris, que por ese entonces no tenía mayoría
en las cámaras legislativas tras sus encontronazos con los sectores conservadores del Pacto
Autonomista Liberal y un acompañamiento colateral de sectores rebeldes del PJ.
Tras su triunfo por más del 70 % del electorado en la Capital, y luego  de una aplastante
segunda vuelta impulsada por la muerte del candidato Rubén Darío Casco en plena campaña,
curiosamente culminó con un gobierno sin fortaleza política, como lo fue el de Pedro Braillard
Poccard que asumiera en 1997 sin el respaldo legislativo necesario para imponer su mayoría en
las cámaras.
Siguiendo una vieja estrategia de manual, las fuerzas conservadoras atacaron por venganza por
el lugar más débil: a Braillard Poccard en su cargo y a la economía, en su base.
Visto desde la oposición aparecían como puntos débiles de la nueva administración la
pertenencia política de Braillard a un Partido Nuevo con cabeza en la Municipalidad de
Corrientes donde residía el jefe político Raúl Romero Feris; y los bonos de deuda que se
pretendían negociar en Estados Unidos para oxigenar el Tesoro. Recordemos que era la deuda
de arrastre que desde 1983 -y de antes también- estaba a punto de vencer, y era una espada de
Damocles sobre las gestiones subsiguientes. Unos 1.400 millones de dólares que debían
reprogramarse sí o sí.
Meses antes una carta del presidente del senado correntino, el liberal Luis María Díaz
Colodrero a los interesados compradores internacionales de bonos de la deuda, diciendo que la
Legislatura no iba a convalidar su negociación, echó por tierra la misma, por lo que el gobierno
y el futuro quedaron descalzados e indefensos para intentar una proyección a futuro, si no
ocurriera una negociación urgente con la oposición que, consciente de su poder, se cerraba
sobre sí misma. De allí, al conflicto social no había más que un paso, pues al no haber fondos
en la provincia, la sequedad de las arcas correntinas era un hecho en 1999.
Todo fue premeditado, era previsible, y todos los actores políticos estaban al tanto del proceso
que se había lanzado: la toma del poder por parte de la oposición por fuera de las elecciones, en
venganza a la pérdida del mismo que habían sufrido al desprenderse Raúl Romero Feris del
status quo que gobernó durante décadas, y al alcanzar la preferencia de más del 75 % del
electorado en 1997.
A la vez, venganzas personales como la del dirigente justicialista Rodolfo Martínez Llano, al
que años antes Raúl Romero Feris lo había denunciado en un caso de pedido de coimas para
aprobar un crédito del Banco Mundial para obras públicas, - y que finalmente fue aprobado por
la bancada del PJ previa expulsión del diputado -, y un encono abierto con la cúpula del Partido
Liberal, y con su hermano José Antonio Romero Feris del Partido Autonomista, por haber
alejado del poder a los políticos tradicionales y a sus intereses con empresarios de la
“cementocracia” vernácula, representada por quienes habían sido excluidos de las obras
públicas más importantes del Estado, por acusar sobreprecios.
A la crisis que se veía venir, se sumó un año de grandes inundaciones que azotó a la región, con
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
crecidas de ríos, abundantes lluvias y la consiguiente destrucción del potencial productivo de la
provincia, la caída de la economía nacional, un recambio institucional en el país que dejaba
grandes incertidumbres y al final, una Argentina devastada por la deuda pública contraída por
la Nación y las provincias en el menemato, que anticipaba años difíciles, como finalmente
sucedió en 2001.

IV – 1999, la hora de la venganza


Hasta aquí, es evidente que los acontecimientos de 1999 no fueron aislados sino parte de un
largo proceso que comenzó a tocar fondo ese año.
Aquellos que veían la oportunidad de tomar venganza y hacerse del poder, antes de perder
completamente la oportunidad de su pertenencia, decidieron incursionar por ese lado más débil.
En los primeros meses de 1999 comenzaron los primeros cabezazos. Los pagos a proveedores
se venían atrasando desde el año anterior, se disminuyó el ritmo de obras públicas sin
financiamiento y se priorizó el pago de sueldos estatales.
En el segundo trimestre comenzó el pago a goteo de las escalas salariales cada vez más
espaciadas. Veinte millones de pesos se descontaban por mes de la coparticipación federal a
Corrientes, representando más del 80 % de sus ingresos.
Hasta que, desde mayo en adelante, el retraso se hizo incontrolable. Primero un mes, luego dos
y hasta se llegó a adeudar cuatro sueldos cuando ya el gobierno había caído en manos de la
Coalición.

V - La Coalición
El entramado político golpista se fue tejiendo entre varios sectores, pero en dos determinantes:
el político-clerical y el síndico-estatal. En este último podemos hallar al frente judicial
encabezado por algunos jueces, el SITRAJ y ATE.
Por un lado, el político teniendo como cabeza a Pocho Romero Feris, Ricardo Leconte, Rodolfo
Martínez Llano y algunos sectores del peronismo y el radicalismo como central de comando, al
que luego se sumaron con menor participación en el reparto, algunos de la izquierda vernácula.
No hay que soslayar a la cúpula local de la Iglesia en la Capital, que de la mano de Monseñor
Domingo Salvador Castagna se inclinó por los sectores sindicales, y que luego que no recibiera
fondos estatales de sueldos de las escuelas católicas subvencionadas por el Estado, apoyó desde
atrás a la rebelión a través de la figura del cura Jorge Scaramelllini Guerrero Leconte Reina, a
la sazón representante de las mismas.
La dirigencia del PJ tardó en sumarse, más bien atenta a los mandatos que venían desde la Casa
Rosada, y que en Corrientes seguían las instrucciones de su presidente Ángel Pardo. Menem
sostuvo a Tato, aunque el Presidente venía ya falto de fuerza política y económica.
El núcleo duro de la política sumó al sindicalismo descontento con la pérdida de los fondos a
los que accedían mediante los descuentos automáticos en los sueldos de los estatales,
desfinanciados y sin posibilidad de maniobrar para actividades sindicales. Fueron los primeros
en iniciar las marchas envalentonados por algunas medidas nacionales: la histórica y persistente
Carpa Blanca de Ctera la tomó Suteco en la provincia, ATE regida por los problemas entre la
CGT y la CTA, asumió su rol opositor, y otros gremios menores sumaron banderas y
organizaciones a lo que después fue la llamada “Plaza de la Dignidad”, adonde abundaban las
carpas, las ollas populares, y los debates con alto contenido político, en un año que era también
electoral. De hecho, todos los políticos de la oposición compartían horas con los acampantes.
Tras el desprestigio del Gobierno de Coalición y al no poder cumplir sus promesas terminaron
alejándose cada vez más del predio de la Plaza 25 de Mayo.
No hay que olvidar que el enardecimiento surgió en esos ámbitos. En vez de calmar y aportar a
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
la paz social, los actores fueron subiendo el tono. A cada acción sobrevino una reacción, más
fuerte y acalorada. No había ámbito adonde no se obligara a tomar postura por uno u otro
bando, y los correntinos sufrieron una grieta que terminó despedazando amistades, familias,
círculos y lugares que deberían ser de encuentro.
En solo seis meses de esa gestión se sucedieron los más enconados enfrentamientos, la lucha
del nuevismo por recuperar el gobierno, y la represión y persecución constante, el
encarcelamiento de dirigentes naranjas y la lluvia de causas penales que cayeron en dos
juzgados habilitados al efecto: el de Mario Payes y el de Juan Manuel Segovia, indicados para
recibirlas e impulsarlas. La mayoría prescribieron por el paso del tiempo, otras terminaron en
sobreseimientos en los tribunales superiores y algunas, continuaron su marcha con condenas
que nunca quedaron firmes.
Nuevamente Corrientes estrenaba un anticipo: la misma catarata de causas judiciales contra ex
funcionarios se repetiría 15 años después en la nación contra el Kirchnerismo, con razones
válidas o no, pero siguiendo un mismo parámetro: el uso de la Justicia como ariete político.

VI- La grieta correntina del 99


La grieta lo rompió todo. La necesidad económica dejó sin horizonte a los más débiles
empleados públicos, y muchos se refugiaron en el misticismo para hallar una solución a sus
angustias económicas, tanto que acudían a las imágenes religiosas y rezos como esperanza.
Pulularon las casas de préstamos y los que tenían alguna regularidad en sus ingresos terminaron
siendo garantes de anticipos para sus familiares que se quedaban sumidos en deuda, generando
un encadenamiento de obligaciones y trasladando la crisis a otros sectores de la economía.
El atraso de sueldo de un mes tan solo ya significaba tasas de interés en las surgentes tarjetas de
crédito, y la toma de préstamos implicaba de hecho no poder pagarlos al sumarse más meses
atrasados, lo que acrecentaba el agujero negro de las familias. Con cuatro sueldos sin cobrar, la
vida de muchos quedó más que afectada por años.
La violencia se apoderó de algunos. De la verbal en alguna radio que arengaba a los
manifestantes opositores, se pasó a la acción de grupos de choque que apedreaban casas,
apretaban a los maestros que no se sumaban al paro, amenazaban a los que no tomaban partido,
y rompían y atacaban lo que significaba algo del otro bando.
Todos estaban obligados a tomar partido, y si no a callar o marcharse. Una jornada signada por
bombas de estruendo de sindicalistas dentro de una escuela adonde iban mis hijos, me decidió a
que los sacara de Corrientes y los enviara a Misiones a continuar sus estudios.
Tras los acontecimientos del ataque a Radio Sudamericana, que fuera irrumpida por una horda
descontenta con Natalio Aides, y en medio de una zona liberada por la Policía, cuyo jefe era el
Comisario General Amadeo Smirt Amarilla opté por abandonar también yo a Corrientes,  y
volver a mi ciudad natal para trabajar allí, aunque retornaba periódicamente a la ciudad pues
seguía cubriendo los hechos que acontecían para LT 4 Radiodifusora Misiones, donde era
director el señor Julio Burna, luego Subsecretario de Información Pública en los gobiernos de
Ricardo Colombi y a la fecha.

VI – Camino al golpe 
Del lado del gobierno en crisis, si bien lidiaban con tratar de obtener fondos extras del gobierno
nacional para satisfacer la sangría que se iba produciendo por los descuentos a la Co-
participación por parte de los bancos acreedores, los gestos políticos no alcanzaban y por el
contrario enardecían los ánimos. Renunciaron algunos ministros, se cedía a pedidos en las
cámaras, pero desde la oposición iban por lo innegociable: la no obediencia al líder naranja
Tato Romero Feris.
FINAL DE HISTORIA DE CORRIENTES
Las marchas y movilizaciones multitudinarias del partido oficial dejaban en evidencia el estado
de nerviosismo que generaba tener a la oposición ganando las calles. El enclave de la plaza 25
de mayo fue precedido días antes (el 20 de mayo) por una intentona similar en la plaza
homónima de Resistencia, adonde el gobernador radical Ángel Rozas arrojó de la misma a los
manifestantes con palos y gases lacrimógenos. La acción había traído severas advertencias y
reproches desde la Nación por lo salvaje de la represalia. Una acción similar en Corrientes,
podría haber tenido peores consecuencias políticas a un aliado del gobierno nacional.
Por un lado, eso. Por otro, la falta de reacción eficaz a una cuestión política y económica, la
falta de negociadores u operadores políticos para mantener el avance golpista en las cámaras
hacia los legisladores del PJ y del PL en pos de mantenerlos en el redil oficialista, la virulencia
del discurso en las sesiones, y las reacciones de los grupos de choque armados desde la vice
intendencia capitalina de seguidores de Lucía Ortega, no ayudaban a un clima de pacificación,
sino que ensancharon el enfrentamiento que tendía a generalizarse.
Unos y otros foguearon el desastre. La policía finalmente cayó en la rotura de la cadena de
mandos. Con órdenes contradictorias, en algún momento los mandos medios se negaban a
actuar reprimiendo. La posibilidad y avidez que generaba un cargo superior al que acceder si
cambiaba el gobierno alimentó la interna policial, y meses más tarde pasaron algunos de
Comisarios a Comisarios Generales, desplazando a toda una camada de oficiales de por medio.
Algunos jueces con filiación política anterior tomaron partido. La mayoría provenían del Pacto
y a él respondieron. Salvo el Superior Tribunal que supo mantener su neutralidad muy pocos no
sucumbieron a la ola golpista.
El senado provincial fue el ariete institucional. Con Rubén Perié y sus ganas de ser gobernador
el PJ quedó dividido. Tuvieron que bajar mediadores como el pampeano Rubén Marín, enviado
por el Consejo Nacional Justicialista,  para tratar de frenar la embestida contra el gobernador.
Pero las negociaciones no avanzaron. Algunas sesiones hasta debieron realizarse en la Jefatura
de Policía, adonde concurrió el gobernador, no sin antes pasar por el medio de la Plaza y recibir
insultos y piedrazos.Allí le exigieron que renunciara a continuar bajo la influencia de Romero
Feris, o le bajarían el pulgar e iniciarían el proceso de juicio político y destitución de la fórmula
gubernativa. Se blandieron armas por parte de los políticos. Rodolfo Martínez Llano
exhibiendo un arma en la cintura, y del otro sector el diputado “Chingolo” Díaz Colodrero (PJ)
también con un arma en puño, mostraba el grado de arrogancia e insensatez que se rondaba.
Hasta decían que había un arsenal en la Legislatura y por primera vez en la historia se allanaron
despachos de diputados por sobre sus fueros en busca de armamento, sin ningún éxito. No hubo
combates armados por poco. Pero sí hubo una cabecera de playa previa a una de las sesiones
que intentó el PaNu, que fue resistida por los anteriores ocupantes y no terminó en tragedia de
milagro.

VII- La espiral de la Violencia


Intentar una secuencia de los hechos es describir solo una espiral de violencia que iba creciendo
día a día, azuzada por los enfrentamientos de políticos en los micrófonos y diarios, la presencia
de manifestantes en las calles y el paso de los días con el atraso de los sueldos. La operación
“toma del poder” pergeñada años antes por la oposición iba dando resultados y el gobierno se
deterioraba día a día.
Al faltante de los sueldos se le endilgaba una sola causa por parte de los golpistas: “se robaron
todo”. Así, desde Tato para abajo aparecieron funcionarios y militantes en listas de ricos hechos
supuestamente con dinero del Estado. Se presentaron las primeras causas de enriquecimiento
ilícito, de asociación ilícita, y se iniciaron procesos penales contra funcionarios nuevistas.
Contaban con el aval judicial del SITRAJ, convertido en facilitador de los trámites en los
estrados, y más tarde colaborador íntimo del juez Mario Payes, asumido al cargo tras una
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maniobra política mientras era funcionario del gabinete de Rubén Perié, y nombrado por éste
usando su doble calidad de gobernador y senador a la vez, pues ejerció los dos poderes para su
nombramiento, algo prohibido por la Constitución y el principio de la división de poderes.

VIII-La caída
El golpe de mano lo dieron los sindicatos, presentando un pedido de juicio político al
gobernador primero, y al vice después. Antes habían hecho lo mismo con tres ministros, la de
Hacienda Zunilda Míguez, el de Salud, Juan Pedro Schaerer, y la de Educación Lidia Romero
Feris de Cotelo. Éstos terminaron renunciando para no caer en el escarnio de un juicio político.
Entre los primeros firmantes figura alguien que luego llegaría a ser vicegobernador 15 años
más tarde: Gustavo Canteros de AMET, gremialista que el mismo Tato Romero Feris había
ayudado a consolidar tras el traspaso de las escuelas técnicas nacionales a la provincia. El
motivo: el recorte de aportes sindicales.
Así, el movimiento de pinzas político-sindical, logró sumar los votos necesarios con el apoyo
de un grupo de acampantes de la Plaza, para iniciar los días del juicio político a Pedro Braillard
Poccard y al vice Víctor Hugo Maidana por “falta de idoneidad” y varios delitos contra la
administración pública. Los que contribuyeron al golpe fueron 18 diputados de los 26: seis
legisladores justicialistas, siete del Pacto (tres liberales y 4 autonomistas), cuatro radicales y
uno del cavallismo. 

De nada sirvió la defensa jurídica y argumentos de ambos en su defensa. Los votos


necesarios estaban y se los suspendió en el cargo el 19 de junio. Ese año no hubo acto popular
del Día de la Bandera. Hacía rato el paño celeste y blanco de la Unidad de los argentinos, había
sido arriado en Corrientes.  Tras ello, y al asumir Perié, se ordenó la inmediata intervención de
la Municipalidad de Corrientes y de su ocupante que había llegado allí por una cantidad
histórica de más del 75% del electorado con el dominio absoluto del Concejo Deliberante.
Tato quedó internado en el Instituto de Cardiología el 4 de julio, adonde una comisión policial
fue a ponerlo preso por una orden del juez Juan Manuel Segovia, emparentado al Partido
Autonomista anteriormente. En esa condición fue trasladado para su recuperación cardíaca al
Sanatorio del Norte adonde quedó alojado con prisión preventiva hasta su envío por casi tres
años al Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional. Desde allí se convertiría en el feroz opositor a
la Coalición, a la que venció en las elecciones de octubre. También se impuso a la posterior
elección convocada por la intervención federal de Ramón Mestre y Oscar Aguad, y extendería
su enfrentamiento en elecciones de doble vuelta con Ricardo Colombi, quien le birló la
gobernación en 2001. Una historia de alter egos que se extendió por casi  veinte años después,
con condenas judiciales anunciadas y digitadas, y amenazas de encarcelamiento que luego se
cumplieron.
Claro que con el advenimiento del Gobierno de la Coalición, una feroz persecución a todo lo
que se emparentara con el “nuevismo”, y cuya pertenencia significaba ser parte del “régimen”,
y por lo tanto ser excluido de toda ayuda estatal, y lo que es peor plausible de ser denunciado y
encarcelado, dejó una grieta insondable en muchas personas que por el solo hecho de haber
tenido alguna vinculación “naranja”, pasaba a por lo menos tener lepra. Esta admonición se
extendió por más de una década, y aún hoy sigue siendo una mácula con la que algunos
sectores políticos, cada vez menos según transcurren las generaciones, miran al nuevismo. Se
iniciaron causas penales por doquier contra ex funcionarios, militantes y simpatizantes. Se echó
del trabajo por un decretazo a más de 10 mil empleados públicos nombrados por la anterior
gestión, y se pauperizó el campo, la producción y todos los emprendimientos de índole social,
solo por tener el signo opositor. Las listas negras no permitían ningún tipo de supervivencia, y
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mucha gente terminó emigrando a otras provincias en busca de un mejor horizonte que en su
propia tierra. No solo cayó un gobierno. Cayó la democracia, y se perdieron 20 años, en los que
aumentó la pobreza, proliferaron los asentamientos, las tomas de tierra y el crecimiento de las
villas miseria, cayeron los índices de la producción y se estancó el desarrollo provincial.

IX – El desastre de la Coalición
Los sueldos no se regularizaron durante la Coalición como esperaban desde la Plaza con el
cambio de gobierno. La reticencia de un Menem en retirada a enviar más fondos a un agujero
negro como era Corrientes, hizo que siguieran atrasados.
Se acusó de ello entonces a la anterior gestión: “es la plata que se robaron”, decían para
justificar la falta de efectivo en las arcas, mientras se nombraba un triunvirato por cada cargo
público. En la Municipalidad de Corrientes intervenida por la Legislatura se colocaron tres
interventores: Uno del Pacto, otro del PJ y otro de la UCR, en simultáneo, y así en cada
organismo. La Coalición fue por los los cargos del poder más que por la solución de la
situación desesperante de la población quebrada económicamente.
Esto se extendió por un período que llegó a su fin en Diciembre con el advenimiento de la
Intervención Federal, pergeñada desde la UCR y el gobierno de Perié, y para cortar una salida
“a la correntina” en la nueva composición de la Legislatura luego de las elecciones de octubre.
En el interregno de la Coalición y en medio de la crisis económica y las persecuciones, se
paralizaron todas las obras públicas, se detuvo la asignación a servicios esenciales, y se
postergó todo avance o proyección a futuro.
Todos recuerdan el pase de grado o año por decreto a los escolares afectados por los meses de
paro docente. Algo que impactó fuertemente en el nivel educativo de los estudiantes y se notó
años después en sus rendimientos académicos. Fueron meses muertos para el desarrollo
provincial, y en tan solo cuatro meses, se retrocedió dos décadas, que en materia de desarrollo
fueron cincuenta años. Así y todo, los tiempos electorales apresuraron los alineamientos, y
curiosamente, el candidato a presidente del PJ Eduardo Duhalde recibió el apoyo del nuevismo
y de Perié al mismo tiempo, en las presidenciales de ese año.
Para octubre ya se sabía que Fernando de la Rúa sería el nuevo presidente y se agilizaron los
tiempos para hallar una solución a la correntina, con una nueva Coalición en un nuevo
escenario político  con gobierno radical.

X – El anticipo del 2001


Al no haber ya los números para la destitución de Braillard Poccard y de su vice, y con el
ánimo de no dar marcha atrás, sumado al fracaso económico del gobierno de Perié, en
diciembre se tejieron soluciones vía la nueva composición de la Legislatura, y la posibilidad de
armar un nuevo gobierno que retomara los hilos de la provincia, con la presencia del nuevismo
en el nuevo esquema de poder.
No hizo falta. Perié abrió las puertas a una Intervención Federal, se retrasaron más los sueldos,
lo que enfervorizó a los acampantes que sobrevivían aún en la Plaza 25 de Mayo e hizo que se
posicionaran cortando el Puente General Belgrano.
El nuevo gobierno nacional vio la oportunidad: Un 17 de diciembre reprimió ferozmente con la
Gendarmería, desde la Coalición saliente se armaron grupos de choque y las balas silbaron en
una noche oscura, la que precedió a la llegada con mano dura del ex gobernador perdidoso en
Córdoba, Ramón Bautista Mestre y una camada de cordobeses, quienes arribaron al fin del 99
con las promesas de las arcas llenas. Lo que no dijeron, es que venían por todo, para dejar
papelitos de color marrón sembrados en toda la economía representando a un gobierno que se
moría antes de comenzar.
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El próximo 10 de diciembre, quien triunfe en las elecciones del 8 de octubre, se transformará
en el próximo Gobernador de Corrientes. En ese instante, por primera vez la provincia no con-
tará con un hombre con el apellido Colombi sentado en “el sillón de Ferré”, luego de 16 años.
Año 1999. Corrientes estalla en una crisis política, institucional y económica. El atraso en los
salarios de los empleados estatales se transformó en la “plaza de la Dignidad” que se devoró al
Gobierno provincial de Pedro Braillard Poccard y al del municipio capitalino, encabezado por
el líder del Partido Nuevo, Raúl “Tato” Romero Feris. El Gobierno de coalición, capitaneado
por el justicialista Rubén Perié, no pudo poner mucho paño frío. Es que el dinero para saldar el
atraso llegaba a cuentagotas desde la Capital Federal. El llamado a las urnas no trajo demasiada
paz. Aquellas elecciones se transformaron en los comicios más parejos que se recuerden: cuatro
frentes se diferenciaron por muy pocos puntos. Ese día 24 de octubre de 1999, Horacio Ricardo
Colombi cosechó poco más de 106 mil votos y alcanzó una banca en la cámara de Diputados de
la Nación.

Tras el recambio de legisladores del 10 de diciembre, también se produjo un quiebre en el


Gobierno de coalición y luego de la elección de autoridades en las cámaras parlamentarias, li-
berales y peronistas aseguraban comandar los destinos de la provincia. Mientras tanto, el puente
General Belgrano se mantenía interrumpido por un piquete de estatales que reclamaban por sus
atrasados salarios.
A pocos días de que el radical Fernando De La Rúa asumiera como Presidente de la Nación to-
mó una drástica decisión: solicitó al Congreso la intervención a la Provincia. Así llegó la desig-
nación del cordobés Ramón Mestre y, casi en forma simultánea, la represión de Gendarmería
que causó dos muertos. Mestre luego asumió el Ministerio del Interior en el Gobierno de De
la Rúa y la intervención provincial quedó en manos de otro cordobés, Oscar Aguad, quien in-
tentó quedarse en el cargo hasta 2003 pero, finalmente, tuvo que convocar a elecciones a Go-
bernador para el 14 de octubre de 2001.
Bajo el slogan “Aire Fresco”, el Frent e de Todos llevó como binomio al radical Ricardo Co-
lombi y al peronista Eduardo Galantini. Enfrentaron a “Tato” Romero Feris, quien hizo su cam-
paña proselitista desde una celda de Gendarmería, lugar en el que estuvo arrestado en el marco
de múltiples procesos judiciales por delitos contra el Estado.
El nuevismo mantenía su poder electoral y alcanzó la victoria con un 43% de los votos. Muy
cerca quedó el Frente de Todos con un 41%. Por el resultado fue necesario un balotaje.
La segunda vuelta se concretó el 4 de noviembre y allí el resultado se revirtió: la fórmula
Colombi-Galantini se alzó con el triunfo con el 51% de los votos. Así comenzó el apellido
Colombi en la Casa Rosada correntina.

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