Musicoterapia en trastornos alimentarios
Musicoterapia en trastornos alimentarios
Resumen
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son un grupo de afecciones que producen una
distorsión en la imagen corporal y establecen una relación patológica con la ingesta de comida.
La dificultad en el reconocimiento, expresión y aceptación de emociones; y otros rasgos como
la baja autoestima y la ansiedad, son variables de riesgo para padecer estos trastornos. Tomando
como principio la relación que existe entre la música y la emoción, este estudio muestra en qué
medida la música facilita la gestión emocional en pacientes con TCA y favorece por tanto un
avance en su [Link] realizaron durante 3 meses sesiones semanales de musicoterapia
con un grupo de mujeres en proceso de recuperación de algún tipo de trastorno alimentario.
Hubo progresos en la expresión a nivel musical y verbal, y efectos positivos a corto y medio
plazo a la hora de realizar las comidas y en el estado general. La pertenencia al grupo creó
nuevos lazos entre ellas, generó nuevas ilusiones y aumentó la confianza en sus [Link]
constancia en esta terapia, potenciando sus recursos y fortalezas, con seguridad ayudaría a las
chicas a superar la enfermedad y a conseguir mayor autonomía a largo plazo.
Palabras clave: anorexia, bulimia, musicoterapia, alexitimia, canto.
Introducción
Los trastornos de la conducta alimentaria son un conjunto de afecciones de base
psicológica, que pueden llegar a acarrear graves problemas físicos y sociales. Se
relacionan con conductas obsesivo-compulsivas respecto a la ingesta de alimentos o a la
restricción de los mismos, como respuesta a situaciones de ansiedad generadas de
forma externa o causadas por una imagen distorsionada sobre su propio peso y aspecto
físico.
128
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
• Ansiedad: es uno de los factores de riesgo y rasgo estable en las personas que
pueden tener, tienen o han tenido TCA. El pensamiento sobre su imagen
corporal o cualquier otro elemento externo o interno que genere ansiedad puede
desencadenar las compulsiones: atracones, purgas, ejercicio físico
descontrolado…
129
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
130
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
• La necesidad de apego
• La necesidad de control y orientación
• La necesidad de incrementar la autoestima
• La necesidad de aumentar el placer y huir de lo desagradable
Según Grawe y Grawe Gerber (1999), la mayoría de los pacientes con TCA tienen
problemas en al menos dos o tres de estos puntos. Sufren baja autoestima, falta de
control y orientación, no buscan el placer y satisfacen su necesidad de apego de un
modo inadecuado. El grado de satisfacción de estas necesidades básicas depende de dos
factores: de sus recursos potenciales, y del modo en que el ambiente reacciona a sus
necesidades. La no-satisfacción de estas necesidades genera conductas compensatorias,
es por ello que el trabajo del terapeuta debe encaminarse a reactivar sus recursos,
facilitando la creación de un ambiente que dé respuesta a lo que el paciente necesita
desarrollar.
Para el cambio de comportamiento, existen tres procesos en los que la música
puede influir (Sears, 1968), (García, 1989):
• Experiencia en la estructura (la propia música): la música permite una conducta
adecuada a la capacidad, se orienta por lo afectivo y de acuerdo a los sentidos.
Facilita la actuación en búsqueda del placer y la no-evitación. La motivación por
la experiencia es algo intrínseco a la música y facilita el resto de elementos.
• Experiencia en la auto-organización (la actitud personal en la misma): el
individuo toma conciencia de sus potencialidades en la música y encuentra en
ellas recursos para su propia vida, que pueden revertir en una canalización de la
ansiedad, mayor expresión, asertividad y autoestima. En relación al sentimiento
de indefensión, Pavlakou (2009) afirma que “si mediante la música desarrollan
una sensación de competencia, pueden ver los acontecimientos de su vida como
algo que está en sus manos, y tomar un papel activo en su recuperación”.
• Experiencia en la relación con los demás (la actitud hacia los demás en ella):
facilita experiencias de formar parte de un grupo, invita a regular los propios
intereses y a ser flexible, aporta recursos para la vida social.
Estas pacientes pasan muchas horas al día pensando en la comida, en el peso, en su
problema, en sus conflictos. Ofrecer una actividad en la que durante un par de horas
pueda existir una atención focalizada en una única tarea como es formar parte de la
131
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
música, ayuda a cortar el ciclo de pensamiento obsesivo llegando a permitir a las chicas
fluir libremente en la actividad, con el consiguiente descenso de la ansiedad.
Pavlakou (2009) también señala que un punto muy positivo de la musicoterapia
en los trastornos alimentarios, es que hace posible la expresión sin verbalizar. Esto es
útil en dos aspectos: facilita el trabajo a aquellas que encuentran el trabajo verbal
intimidatorio, y obliga ponerse en marcha a aquellas con perfil anoréxico que suelen
encontrarse cómodas teorizando y hablando para no llegar a tocar sus sentimientos, y les
cuesta llevar sus ideas y reflexiones a la práctica.
En líneas generales, y para el estudio de este caso concreto, podemos decir que
el enfoque que se va a buscar con la musicoterapia es el de desechar la idea de “la
belleza como combate” (anti-grasa, anti-arrugas, anti-edad), tan impuesta en el mundo
femenino occidental (Malpica, 2013), hacia la “belleza como liberación”, donde puedan
encontrarse consigo mismas y con sus emociones en una ambiente que las sostenga de
forma positiva.
Metodología
En el caso de este estudio que nos ocupa, hay que tener en cuenta la forma en
que este centro trabaja. Por las características de su enfermedad y con vistas a una buena
recuperación, en la institución existen pautas y protocolos con los que no se puede
negociar. Las chicas internas en USTA tienen en general un régimen estricto de horarios
y actividades, pautas terapéuticas individuales y gran control del ambiente para prevenir
cualquier conducta nociva. Se trata, por tanto, de un ambiente relativamente rígido. Para
ofrecer un oasis, la institución es favorable a que la musicoterapia se plantee como un
espacio de libertad en que las chicas puedan interactuar con sus compañeras en un
ambiente distinto, moverse (pues algunos de esos regímenes es el de reposo absoluto),
expresar y no sentirse juzgadas por sus actos durante las dos horas que dura la sesión.
Se utilizó la metodología vivencial de las terapias artísticas (Malpica, 2013): en
un primer momento crear y experimentar (hemisferio derecho); y en segundo lugar,
mediante la reflexión, verbalizar y llevar lo vivido al plano cognitivo (hemisferio
izquierdo).
El planteamiento general de las sesiones fue el siguiente:
• Acogida verbal, se les daba el test de ansiedad para que lo rellenasen en el
estado en que venían.
132
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
Hipótesis
Objetivos
-Mejorar la autoestima.
133
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
-Participar de una actividad nueva y agradable que les permita evadirse de sus
problemas durante un tiempo.
Método
Fue el centro USTA quien seleccionó a las pacientes que acudirían a las sesiones
de musicoterapia, considerando quiénes son aquellas que están en un estadio de su
enfermedad en la que pueden participar sin problemas de este tipo de terapia. Se atendió
también a la voluntad y posibilidades de las usuarias.
Las sesiones de musicoterapia se realizaron en un ambiente no clínico: en la
escuela de música Musicay, situada en la misma calle que USTA. Musicay prestó el
espacio y los instrumentos (armónicos, melódicos y de todo tipo de pequeña percusión)
para el desarrollo de la terapia.
Durante los tres meses que se realizan las sesiones, el grupo nunca era el mismo,
pues dependía de altas, nuevos ingresos, distintos regímenes de internación y horarios
de terapia individuales. Comenzó siendo un grupo numeroso (9 personas) para pasar a
estabilizarse más adelante en un grupo variable de 5-6 personas.
Este estudio, por ser de grupo, pone el foco en los progresos que se produjeron a
nivel colectivo. A nivel individual se darán ejemplos del proceso de algunas usuarias
que asistieron de forma más regular a las sesiones, en las cuales puede ser más evidente
el efecto terapéutico de las mismas.
Fuentes de datos
Los instrumentos utilizados para recoger datos primarios fueron los siguientes.
134
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
-Cuestionario numérico sobre el nivel de ansiedad estado: test ad hoc basado el test
STAI de ansiedad estado (anexo 1), pero utilizado solo a nivel comparativo sobre la
percepción de las pacientes sobre su estado previo y posterior a la sesión. Es un test
compuesto por 20 afirmaciones: 10 de ellas positivas, 10 de ellas negativas, que serían
valoradas de 0 a 3 sobre el estado de ansiedad en el que se encuentra la paciente en el
momento de realizarlo.
-Entrevistas con la directora clínica del centro para medir los progresos.
Sesiones de musicoterapia
ACOGIDA VERBAL
Se las recibía en un ambiente natural, se les preguntaba qué tal estaban y por el
transcurso de su semana. En este marco se les ofrecía a rellenar el test de ansiedad
estado previo a la sesión.
135
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
CANTO GRUPAL
Lo que más se trabajó en las sesiones fue el canto grupal y varios elementos
relativos a él. Tras presentar el canto, fue el recurso más explorado y con resultados más
distintos, pues aúna la música, la expresión y el cuerpo. Las pacientes lo requerían, su
disposición durante y después de la sesión mejoraba con ello pues cantar en un grupo
produce cambios positivos de humor (Unwin, Kenny y Davis, 2002). Se vio en este
aspecto en las chicas una actitud intuitiva de búsqueda de placer.
Cantar una canción aprendida se utilizaba como un campo de seguridad. El
registro en que se encontraban las canciones se procuraba en un ámbito vocal cómoda
para cualquiera de las usuarias, independientemente de sus capacidades.
136
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
Estando la letra y la música bajo control, se podía prestar atención a otras facetas
constructivas o expresivas de relevancia: dinámicas, intensidades, percusión corporal,
juegos rítmicos, movimiento…
Fue utilizado también como base hacia la comunicación y el encuentro inter-
personal. En algunas actividades se pautaron actitudes como cantar a los ojos, lo cual
pone a prueba conductas de evitación.
Según Pavlakou (2009) “la participación en el canto puede dar una experiencia
de éxito personal, que puede contribuir a su autoestima más allá del control de ingesta o
la pérdida de peso”. Se trabajaron para esto cánones sencillos o pequeñas piezas corales
a dos o tres voces. Una práctica que se tomó como habitual fue que una de ellas
dirigiese el coro, lo regulase con distintas intensidades e imprimiese en él emociones
propias que se verían reflejadas en la interpretación, de este modo las chicas tendrían
que trabajar también musicalmente con la empatía. Se tomó como una forma de dar
responsabilidad, enfrentar nuevos retos con el consiguiente refuerzo positivo, además
sacar afuera y ver reflejado y apoyado lo que hay dentro de una, con el consiguiente
efecto beneficioso. El canto grupal generó un acceso directo para compartir emociones,
en gran parte por el significado de la música y la memoria asociativa (Soria-Urios,
2011). La música toca directamente el sistema límbico, y pone en marcha esas
emociones.
Por ello, la letra de los temas utilizados también se consideró importante y a
tener en cuenta, pues como afirma Pavlakou (2009) los mensajes positivos encontrados
en las canciones pueden contribuir a borrar pensamientos negativos que niegan el propio
valor y capacidades del paciente (anexos 2, 3, 4 y 5).
137
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
138
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
139
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
intervenciones no sólo amables, sino también algunas críticas constructivas que fueron
siendo bien recibidas por ellas en un ambiente de confianza y aprendizaje.
ESPONTANEIDAD
Resultados y análisis
140
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
Tabla 1
Comparativa de ansiedad antes y después de la sesión
SESIÓN SESIÓN SESIÓN SESIÓN SESIÓN SESIÓN SESIÓN SESIÓN SESIÓN
1 2 3 4 5 6 7 8 9
Ana +24 +3 +28 +31 +27 +17 +18 +26 +12
Silvia +9 -6 +14 +7 +7 -9 +11 +6
Olga -7 +17 +1 +12 +4 +2 +12 -5
Cristina -3 +38 -5 +1 +4
Ainara +8 +8 +11 +5
Paula +16 +8 +10 +10
Sandra +2 +8 +9
Martina -17 +3
Sara +6 +11 +17 0 -2 -10 -1
Teresa +4 +8 +4
Sofía +5
Alicia +19
Soraya +8
Clara +5
Amalia +14
141
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
142
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
En esta segunda sesión, Cristina superó sus valoraciones anteriores y posteriores con
más de 30 puntos positivos (tabla 1, sesión 2).
Puesto que se trataba de musicoterapia de grupo, no se podía hacer siempre este
tipo de trabajo individual con ella. Las pautas en musicoterapia con Cristina fueron muy
encaminadas a controlar esos impulsos y a instarle a formar parte de la música que
sonaba a su alrededor, haciéndole tomar consciencia grupal para salir de sí misma y de
sus acciones compulsivas. Con ella fue determinante el trabajo con dinámicas de roles,
de escucha activa y con tiempos de intervención delimitados.
Cristina, que a duras penas respetaba el turno o controlaba su impulso de tocar
mientras estábamos explicando la actividad, supo tomar consciencia durante la música
de cuándo era el momento de callarse. Su escucha mejoró mucho, tomándose por
ejemplo la libertad de bajar el volumen al teclado cuando otra de sus compañeras estaba
cantando un tema, para que se le escuchase mejor. También, al tener que estar pendiente
de la armonía, sus intervenciones instrumentales adquirían riqueza rítmica y melódica,
más que cuando toca con libertad, sin ninguna pauta de escucha a lo que pasa a su
alrededor. Cristina pudo experimentar un feedback positivo de su actitud de escucha,
materializado en su propia práctica musical.
143
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
Me molestó bastante que cuando yo comencé a llorar, Sara (…) victimizase para
a la vez demostrar que es fuerte: cuando ve que hay alguien que se encuentra
peor que ella se crece. Me molestó bastante que solo algunas acogieseis mis
emociones.
Para Ana fue muy positivo en trabajo en grupo. Tuvo espacios para sentirse arropada
por sus compañeras en su debilidad, para tener momentos de protagonismo en los que
mostrar sus capacidades, y, en definitiva, para sentirse parte de un grupo en el que todas
144
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
145
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
146
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
emociones, y pasar al comedor. La directora clínica del centro observó que tras la sesión
de musicoterapia, hay una tendencia en las usuarias a realizar las comidas de una
manera más normalizada. Esta apreciación da una pista sobre lo positivo de esta terapia
a corto plazo.
Si nos referimos a los efectos a medio plazo en este caso concreto de estudio,
hay otros puntos que se pueden señalar. La relación entre las chicas se volvió más
positiva: parecían saberse unidas entorno a una actividad grupal agradable y
constructiva. La directora señalaba que aunque estuviesen teniendo un mal día en el
centro, si se nombraban las sesiones de musicoterapia parecía subirse el ánimo a nivel
grupal. Hablaban de ello en su tiempo libre, cantaban canciones aprendidas en las
sesiones y enseñaban algunas cosas a sus compañeras que no acudían a musicoterapia.
Para sostener también el efecto positivo a medio plazo de la musicoterapia, podemos
señalar que las chicas mostraban ilusión por crear algo bonito juntas. En una ocasión
vinieron a la sesión todas pidiendo preparar un “cumpleaños feliz” que pudiesen cantar
entre todas a la trabajadora social, que cumplía años ese día. La ilusión partió de ellas
mismas, y la seguridad de que podrían hacerlo, también. La relación en la música
favoreció una unión real. La directora clínica del centro decía notar que tras la sesión de
musicoterapia las chicas pasaban un rato hablando antes de comer, pero de una manera
más auténtica que otras charlas grupales vacías que se tienen en ratos muertos en el
centro.
Por la temporización de las sesiones y el planteamiento de las mismas, no se han
podido valorar los efectos de la musicoterapia a largo plazo. Está en el proyecto del
centro y de la dirección clínica continuar con las sesiones, y que la musicoterapeuta
acuda a las reuniones interdisciplinares que se realizan de forma semanal, para que de
ese modo se pueda conseguir una mejor cohesión de todas las terapias, trabajando
juntos hacia ese objetivo común a largo plazo.
Discusión
Podemos señalar que en el estudio han existido dos dificultades principales:
-La temporización del trabajo: únicamente se han tenido tres meses para realizar las
sesiones clínicas. Esto ha limitado mucho el abordaje de algunos aspectos,
especialmente los que se refieren a la mejoría técnica para obtener mejores resultados y
un mayor aumento de la autoestima; y el acercamiento a los sentimientos más
incómodos, siendo el escaso tiempo uno de los factores que entendiendo la prudencia
personal, no facilitaron el acceso a estas emociones de más difícil acceso.
147
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
-El sacrificio del trabajo individual en favor del trabajo grupal: la programación de las
sesiones de musicoterapia fue siempre como sesiones grupales. Si bien esto aportaba
diversidad, interactuación y soporte musical, cortaba las alas a una expresión sincera y
libre de las emociones de cada usuaria, pues eran conscientes de que al fin y al cabo,
también en la sesión, tenían que cumplir un papel social.
Ha habido puntos positivos que podrían reforzarse o seguirse planteando como líneas
que pueden ser retomadas para seguir con la terapia:
-La mezcla de patologías (distintos TCA), que fue contemplada en principio como una
posible dificultad a la hora de planear las terapias, resultó aportar mucho de bueno. La
propia diversidad de personalidades de las usuarias instaba a una autorregulación, y las
cualidades adaptadas de unas facilitaban que las compañeras que encontrasen mayor
dificultad en una dinámica pudiesen acoplarse más fácilmente siguiendo el testigo de
sus compañeras.
-La realización de la actividad en la escuela de música, un espacio social y agradable
fuera del ambiente clínico podía ayudar probablemente a entrar con mayor facilidad en
una dinámica distinta y liberadora del centro donde se encuentran institucionalizadas.
Con vistas a continuar con la terapia, se pueden proponer nuevas vías de trabajo
y vías de investigación en esta línea.
Referencias bibliográficas
Bauer, S. (2010). Music therapy and eating disorders. Voices: a world forum for music
therapy, 10 (2). Recuperado de
[Link]
Bruch, H. (1973). Eating disorders: obesity, anorexia nervosa and the person within.
New York Basic Books.
148
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
Justice, R.W. (1994) Music therapy inventions for people with eating disorders in an
inpatient seting. Music Therapy Perspectives, 12(2), 104-110.
Malpica, M.J. (2013). Impacto del modelo social de belleza en los trastornos
alimentarios en adolescentes. Arteterapia para jóvenes con anorexia y bulimia en
un centro diurno. Arteterapia en el ámbito de la salud mental, 1, 123-158
Martínez, F., Blanco, M., Páez, D. y Costa, D. (2013). Beliefs about the effects of social
sharing of emotion in alexithymia. Psycothema 25(2), 19-184.
Miller, E.K., Freedman, D.J. y Wallis, J.D. (2002). The prefrontal cortex: categories,
concepts and cognition. The Royal Society, 357, 1123-1136.
Pascual, A., Etxebarria, I., Cruz, M. y Echeburua, E. (2011). Las variables emocionales
como factores de riesgo de los trastornos de la conducta alimentaria.
International journal of clinical and health psychology, 11(2), 229-247.
Pavlakou, M. (2009). Benefits of group singing for people with eating disorders:
preliminary findings from a non-clinical study. Approaches: Music Therapy &
Special Music Education, 1(1), 30-48.
149
Arias y Lorenzo De la belleza como liberación: un estudio de musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios
Salvador, J., Mestas, L., Gordillo, F., Arana, J.M., Meilán, J.J.G., Pérez, E. et al. (2010).
Toma de decisiones en la anorexia nerviosa. Revista de neurolología, 50, 703-
704.
Unwin MM, Kenny DT y Davis PJ (2002). The effects of group singing on mood.
Psychology of Music 30, 175-185
Vallée, R (2001). Puesta en acto: razonar menos, resonar más. Música, terapia y
comunicación. Revista de musicoterapia 21, 61-66
Recibido: 27/10/2016
Aceptado: 29/11/2016
_________________
Sugerencia de cita:
Arias, M. y Lorenzo, A. (2017). De la belleza como liberación: un estudio de
musicoterapia en pacientes con trastornos alimentarios. Revista de Investigación en
Musicoterapia, 1, 127-150
150