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Intervención Psicosocial en Chile: Retos y Propuestas

El documento analiza la intervención psicosocial en Chile y plantea dos posiciones alternativas. Una es entenderla como una acción neutra y descontextualizada, enfocada en el individuo. La otra es situarla dentro de estrategias de profundización democrática, buscando empoderar a comunidades y ajustar la gestión gubernamental a sus demandas. Actualmente, la práctica se ha desarrollado bajo un modelo liberal que ha limitado su sentido transformador original.
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Intervención Psicosocial en Chile: Retos y Propuestas

El documento analiza la intervención psicosocial en Chile y plantea dos posiciones alternativas. Una es entenderla como una acción neutra y descontextualizada, enfocada en el individuo. La otra es situarla dentro de estrategias de profundización democrática, buscando empoderar a comunidades y ajustar la gestión gubernamental a sus demandas. Actualmente, la práctica se ha desarrollado bajo un modelo liberal que ha limitado su sentido transformador original.
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Artículo

Apuntes para
una intervención
psicosocial con
incidencia

Héctor Berroeta Torres.


artículo CASTALIA
año 13, no 19, 2011
pág.: 37-50

Resumen
Apuntes para
Como resultado del modelo de desarrollo que ha
guiado la construcción de país en los últimos 20
una intervención
años, el campo de la intervención psicosocial en
Chile se ha transformado en un quehacer de acción
inespecífico difícil de identificar con el sentido
psicosocial con
incidencia.
transformador que le fuere constitutivo.

Se analiza este campo desde el contexto actual,


definiendo sus características internas como parte
de un ámbito disciplinar, y se establecen elementos
para su vinculación a la construcción de un proyecto
de cambio social que como requisito considere las Héctor Berroeta Torres1
condiciones en que se desarrolla actualmente la
práctica interventiva.

Palabras Claves: Intervención Psicosocial, Enfoque


Psicosocial,
Introducción
Abstract
En la década de los '90 los gobiernos de la
As a result of the development model that has Concertación optan por consolidar un modelo de
guided the construction of the country over
the past 20 years, the field of the psychosocial desarrollo liberal, de economía abierta y creciente
intervention in Chile has been transformed in an gasto público. En este marco, la oferta programáti-
unspecific action task that is hard to identify with
the transformative role that ought to be at its core. ca de los servicios públicos ha explorado diversas
estrategias de asignación de recursos en base a las
This field is analyzed from the actual context,
defining its inner characteristics as a part of a prioridades políticas de los distintos contextos de
disciplinary area, and elements are established
for its vinculation to the construction of a
gobernanza. En este transcurso, especialmente
project of social change that has to consider, durante el segundo quinquenio de los noventa y
as a requirement, the conditions on which the
interventive practice is currently developed. primero de los dos mil, se implementó y conso-
lidó un enfoque de habilitación individual en el
Key words: Psychosocial intervention, psychosocial
approach abordaje de los problemas y la integración social.

Una consecuencia fáctica de esta estrategia


es el aumento considerable de psicólogos y
psicólogas que trabajan en la institucionalidad
gubernamental (Alfaro y Zambrano, 2009),
especialmente en programas dirigidos a grupos
vulnerables y minorías empobrecidas, en lo que se
ha venido a llamar genéricamente intervenciones
psicosociales.

La acción que desarrollan los y las psicólogos/


as en éste marco, está ligada a la generación de
habilidades individuales para la integración social

1 Académico, Escuela de Psicología de la Universidad de Valparaíso.


Magister en Políticas Sociales y Gestión Local, Universidad Arcis.
Candidato a Doctor en Espacio Público y Regeneración Urbana,
Universidad de Barcelona. e-mail [email protected]

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de sus usuarios/as y al enfrentamiento de proble- diatista, entendiendo y abordando los problemas


máticas específicas. En el menor de los casos, se sociales desde la carencia y la vulnerabilidad; y
trata de acciones asentadas en territorios y vincu- focalizando la intervención en el nivel familiar e
ladas a la participación colectiva de agrupaciones individual. Es decir, adscribir a una intervención
sociales, en lógicas de carácter promocional o psicosocial entendida como acción neutra, carente
preventivo. Se trata de intervenciones acotadas de reflexividad en torno al proyecto político que
en el tiempo y altamente focalizadas. sustenta todo proceso de intervención, distanciada
de la acción comunitaria y orientada exclusiva-
Por lo general, las profesionales realizan de mente a la formación de competencias profesio-
manera oportuna y adecuada sus actividades y nales idóneas para la ejecución de programas.
cumplen con los requerimientos que se les solici-
tan desde las direcciones de servicio. Sin embargo, Otra posición alternativa es situar la iterven-
un número importante manifiestan un descontento ción psicosocial dentro del campo de estrategias
con su quehacer. de profundización democrática, en el entendido
de que “la esencia de un régimen democrático es
Esta incomodidad, que no pocas veces se ma- que en última instancia legitima la posibilidad
nifiesta como frustración, tiene su nudo crítico en que tienen los ciudadanos de interferir en el curso
un enérgico cuestionamiento al sentido político de de los acontecimientos. Por lo tanto, en el plano
una práctica realizada al alero de políticas socia- formal, una democracia debe poseer las corrientes
les, donde los marcos ideológico-conceptuales en participativas correctas, para que el conjunto de
los que se han formado académicamente tienen los ciudadanos sea el autentico responsable de
poca aplicabilidad. sus destinos” (Sabucedo, J. 1988:165). En este
sentido, la intervención psicosocial que se articula
Como respuesta, la acción profesional se ha desde esta posición busca aportar no solo a través
encaminado en dos direcciones: o se transforma del empoderamiento de individuos, grupos y co-
en una ejecución ciega y unidireccional, carente munidades, sino también propiciando el ajuste de
de reflexividad, de sentido crítico, y con pocas po- la gestión gubernamental a las demandas y desig-
sibilidades de propiciar acciones movilizadoras; nios ciudadanos, es decir, proponiendo contenidos
o se vuelve una acción travestida que se maquilla y direccionalidad al cambio social organizado por
oportunamente ante los requerimientos de control, la institucionalidad.
invisibilizando contradicciones y favoreciendo la
complacencia gubernamental.
Contexto de producción
Este escenario de ejercicio y coste profesional,
consecuencia del modelo de desarrollo que ha El proceso social que ha vivido Chile en los
guiado la construcción de país en los últimos 20 últimos 20 años ha significado profundas transfor-
años, demanda pensar el contenido y el valor que maciones en el nivel simbólico de participación y
se asigna a la intervención psicosocial en estos en el nivel gubernamental del quehacer de la ac-
contextos. ción socioprofesional. Se han constituido políticas
de corte liberal, basadas en la reafirmación de un
Una posición posible es responder a la crecien- paradigma habilitador como vía de integración,
te demanda por soluciones psicológicas a los pro- al alero de un Estado poco descentralizado, con
blemas sociales, haciendo uso de un eclecticismo programas descontextualizados y con municipios
pragmático que mezcle estrategias clínicas con sin recursos para desarrollar políticas autónomas.
enfoques sociales, incorporando planteamientos En estas condiciones, han disminuido considera-
cognitivistas de comprobado eficientismo inme- blemente los programas sociales que se orientan

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a la intervención con organizaciones y comuni- de cualquier proyecto de cambio social situada


dades, multiplicándose las acciones dirigidas a la en el polo de la transformación.
familia y el individuo.
Estas formas y contenidos con que se ha ido
Bajo el discurso de igualar oportunidades estructurando el espacio de la intervención psico-
frente a las profundas desigualdades existentes, social desde el Estado, discrepa del planteamiento
los gobiernos de turno han priorizado por un académico de la psicología social que tradicional-
enfoque individual como estrategia para afrontar mente ha ligado este campo a las perspectivas y
los problemas sociales, aproximación que en el sentidos de la Psicología Comunitaria (Olave y
conjunto de las políticas sociales que la sostienen Zambrano, 1993). Desde estos planteamientos, la
se ha denominado conceptualmente como enfoque intervención psicosocial se asocia a prácticas mo-
psicosocial y en su expresión operativa como, vilizadoras, más centradas en acciones y recursos
intervención psicosocial. comunitarios que en intervenciones individuales,
con énfasis en la participación y con una orien-
La forma en que la política social en Chile ha tación al cambio social. Esta posición, vinculada
incorporado lo psicosocial en el abordaje de los a las primeras reflexiones académicas de una
problemas sociales ha estado marcada por una psicología comunitaria, es prendaria del contexto
fuerte focalización en los sujetos y sus entornos de inicios de los noventa, de una recién estrenada
cercanos, y por la utilización de categorías propias democracia, con un aparato público en formación
de una psicología social clásica y sociocognitiva que se instala con los profesionales y los énfasis
(Berroeta, 2009). de las ONGs, centrados en el desarrollo local, en
la creación de políticas territoriales con acento en
La manera en que el estado ha organizado sus la prevención y la promoción, en la canalización
servicios y el modo en que ha incorporado a la de los intereses colectivos y la reconstitución
psicología social en la solución de los problemas del tejido social. Es decir, en el contexto de un
sociales, concuerda con lo que el Colegio de imaginario de proyecto país, todavía consonante
Psicólogos de Madrid (1998) ha denominado con la práctica comunitaria.
“psicología de la intervención social”, ámbito del
quehacer profesional de las y los psicólogo/as en Sin embargo, como ya esbozamos, la situación
los servicios sociales; ejercicio profesional que real del contexto actual dista significativamente
se caracteriza por actuar sobre las interacciones de aquel proyecto imaginado.
personales, ubicar los problemas sociales en la
relación entre el individuo y su contexto social Estas dos posiciones –gubernamental y aca-
y situar los objetivos de la acción profesional en démica– aparentemente encontradas, marcan la
reducir o prevenir el riesgo social y personal. ambigüedad y complejidad terminológica con que
nos movemos en este campo. En esta vaguedad, se
Esta aproximación, centrada fundamental- van construyendo sentidos y objetivos asociados
mente en una efectividad técnica de marcada al quehacer de la psicología social en el ámbito
orientación individual, asigna poco valor a las de lo público, y evidentemente asociados a la
condicionantes sociales, a los recursos comunita- construcción diferenciada de lo que podríamos
rios y a la participación ciudadana, factores que en genéricamente denominar, un proyecto país.
el contexto de una sociedad tan extremadamente
desigual como la nuestra, con un volumen de Por tanto, creemos necesario analizar este
recursos estatales muy por debajo de un Estado campo desde el contexto actual, definiendo no
de bienestar, y con una sociedad civil muy debi- solo sus características internas como ejercicio
litada, resulta incompatible con la construcción profesional, parte de un ámbito disciplinar, sino

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sobre todo en su vinculación a la construcción de posición de neutralidad ideológica. Propone seis


un proyecto de cambio social que, como requisito características para la intervención psicosocial,
parta de las condiciones reales en que se desarrolla que operan a modo de principios:
actualmente la práctica interventiva.
· Mediación del interventor entre dos ele-
mentos o sistemas, el del cliente y el del medio;
Notas para una demarcación
· Participación activa del sistema-cliente
El concepto “intervención psicosocial” hace en la interacción. El individuo o grupo apare-
referencia a un nivel intermedio entre un abor- cen como agentes de su cambio;
daje psicológico y social, como señala Ayestarán
(1996. p, 10): “la intervención psicosocial se · El alcance sistémico de la interacción
sitúa en la relación que se establece entre va- resaltando, pues, la importancia del contexto
riables sociales y psicológicas”, y está centrada y de la comunidad;
fundamentalmente en suscitar un cambio social
a partir de la solución a una problemática social · Implicación personal del profesional de la
específica. Se trata de aquellas intervenciones intervención psicosocial, que no puede parape-
centradas en procesos psicológicos que suponen tarse bajo una supuesta neutralidad ideológica;
relaciones, interacciones, influencias y comuni-
caciones interpersonales y grupales (Hernández · Concepción democrática de las relaciones
y Valera, 2001). sociales y humanas;

La característica central de la intervención psi- · La visión optimista en las posibilidades


cosocial (IPS) es la orientación al cambio, es decir, del hombre y la mujer para orientar y optimizar
su intención de alcanzar una situación deseada su propio destino.
mediante la acción psicosocial, siendo el modo y
la finalidad lo que marcan las diferentes formas de (Barriga, 1987. p, 19)
hacer IPS. Cuando Blanco y Valera (2008) señalan
que “en la intervención psicosocial se dan cita la San Juan y Vidal (2001. p, 136), en un plantea-
relevancia social, el interés por el conocimiento, la miento más incisivo, señalan que la intervención
aplicación de las teorías y el decidido intento por psicosocial debe cuestionar el marcado peso de los
mediar e interceder a fin de que las cosas sean dis- paradigmas de la psicología social de carácter in-
tintas de lo que son (cambio social)” (op cit. p.29), dividualista, y plantean la necesidad de conformar:
están señalando orientaciones transversales para
la IPS. pero no definiendo valores y principios · Una psicología comprometida con la
rectores. A nuestro juicio lo central de la IPS son problemática de la comunidad, lo que exige
los sentidos en que se enmarca la acción y su dar respuesta inmediata a problemas reales
coherencia con los objetivos planteados, es decir, y perentorios, cuyos efectos psicosociales
el marco valorativo de referencia y su expresión limitan y trastornan al individuo, generando
operativa según el contexto socioinstitucional en condiciones tendentes a perpetuar el problema;
que se produce.
· Ubicar el problema psicosocial en un
En este sentido, Barriga (1987), desde una po- contexto global. Esto implica la toma de
sición humanista, asigna un valor fundamental a conciencia de la existencia de una realidad
la autonomía personal y a la comunidad, y destaca socioeconómica como marco explicativo de
la imposibilidad del interventor de situarse en una esa situación;

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· Concebir a la comunidad como recurso Desde esta perspectiva, el interventor psi-


activo, tanto en el mantenimiento como en cosocial se podría definir como “un arquitecto
la transformación de las condiciones de vida de cambios sociales que, en definitiva, están
(Marchioni, 1999). Se parte de la idea de que concebidos para incrementar la calidad de vida
dicha transformación debe darse tanto en y los recursos psicológicos de las personas”
el ámbito individual como social, y que las (San Juan y Vidal, 2001: 135). Y por lo tanto,
soluciones solo son posibles si los individuos a la intervención psicosocial “como un proceso
participan activamente en ellas; de redistribución de recursos contemplando a
la comunidad como recurso, al equipo como
Este planteamiento nos propone la necesidad recurso y al usuario como recurso” (San Juan,
de que en la intervención psicosocial exista un 1996:32). La acción del interventor psicosocial
marcado énfasis en el uso de enfoques holistas, ha de estar fuera de toda lógica asistencial,
que aborden la intervención desde aproxima- dirigida exclusivamente a la entrega de servi-
ciones más complejas que la individual, en una cios. Por lo cual, hay que contemplar tanto las
orientación al cambio social concebida como capacidades y habilidades de los usuarios como
una mejora en la calidad de vida de las personas las oportunidades y recursos del aparato estatal,
y comunidades, tanto en su dimensión material pues de otra forma se corre el riesgo de caer en
como subjetiva. la desmovilización ciudadana cuando el Estado
provee todos los recursos, o en una carencia de
Nos plantean la necesidad de ubicar el proble- provisión de derechos en el caso contrario.
ma social en un contexto global, que se analice
desde distintos niveles. La comprensión del pro- Los enfoques y estrategias con que se abordan
blema social debe situarse en distintas escalas, no los problemas sociales son diversos. Dependen
es suficiente con ubicar la intervención exclusi- del lugar ideológico desde donde se ubique el
vamente a nivel del territorio específico o de los interventor, y como plantea Montenegro (2001),
sujetos que se ven afectados por el problema; se la intervención psicosocial busca atacar los
requiere comprender la ligadura histórica con la problemas sociales presentes en la sociedad a
sociedad de la cual es parte. Esto implica, como partir de modelos teóricos que explican qué es
señala San Juan (1996), que debemos necesaria- lo social y cuáles son las presuntas causas de los
mente situar nuestra intervención en alguno de problemas; y de modelos prácticos sobre cuáles
estos niveles, definiendo si queremos y podemos son las mejores maneras de incidir sobre estos
intervenir. problemas a favor de las personas involucradas
en las situaciones problemáticas. Por tanto, la in-
Un aspecto sustantivo son los actores involu- tervención psicosocial no se trata de una “única”
crados en el proceso de cambio, Marchioni (1999) manera de abordar los problemas sociales, sino de
distingue tres actores que participan: el promotor distintos modos de entenderlos, conceptualizarlos
(administrador publico), la propia comunidad y y analizarlos, dependiendo del enfoque teórico
los profesionales. En consecuencia, en el pro- con que se opera.
ceso de intervención confluyen las lógicas del
interventor, el organismo público y los usuarios, Este aspecto resulta fundamental, pues aquí se
posiciones que no siempre son concordantes. Esto expresa lo que señalaba Barriga (1987) acerca de
implica para el interventor constituirse en un faci- la imposibilidad de una neutralidad ideológica por
litador y negociador del proceso, que debe incidir parte del interventor. Toda vez que se opta por un
en las lógicas de relación entre estos actores y enfoque teórico para comprender los problemas
abogar por la adecuación de las estrategias a las sociales, se está adscribiendo a una determinada
necesidades de los ciudadanos. visión de cambio social posible. De ahí la impor-

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Marcos conceptuales que guían la


tancia de comprender los distintos enfoques psico-
sociales y mantener una coherencia ideológica que intervención
ponga al servicio de las necesidades los recursos
teóricos y la técnica. “Que no sean las teorías las Distintos autores (Corvalán, 1996; Chacón,
que definan los problemas de nuestra situación 1998; Alfaro, 2000; Montenegro, 2001; Montero,
sino que sean esos problemas los que reclamen 2004) han propuesto clasificaciones descriptivas
y, por así decirlo, elijan su propia teorización” que distinguen los distintos marcos analíticos que
(Martín-Baró, 1998: 314). orientan la intervención social. Estos trabajos
aportan significativamente a la comprensión y
Por último, respecto al desarrollo de conoci- actualización de los desarrollos en los campos
miento en la IPS, Hernández y Valera (2001) nos disciplinares propios de la acción social.
plantean que la IPS es “el estudio de las inter-
venciones centradas en procesos psicosociales, Una visión rápida y transversal de las distintas
capaces de generar cambios en la interacción posiciones y posibilidades que otorgan los dis-
social con el propósito de incrementar nuestro tintos cuerpos conceptuales que nutren la acción
conocimiento sobre dichas interacciones y nues- interventiva, contribuye a enmarcar la propia
tra capacidad de modificarlas, para contribuir a acción e identificar los supuestos más complejos,
la solución de los problemas sociales y promover que están presentes en los distintos ámbitos y
un incremento del bienestar tanto individual programas de intervención, así como las nociones
como colectivo” (Op cit:56). Es importante este de cambio que estas prácticas sostienen.
énfasis en desarrollar investigaciones sobre las
estrategias de intervención y su pertinencia a los Revisaremos sucintamente algunas propuestas
contextos locales donde tiene lugar, pues nos de organización de estos desarrollos conceptuales,
permite comprender los procesos de interacción con el objeto de situar coordenadas mínimas en
que se suscitan entre los distintos actores involu- la lectura que aquí se propone.
crados y favorecer una mayor adecuación de las
intervenciones a las características y necesidades Javier Corvalán (1996) recurre al concepto de
de los usuarios. Sin embargo, consideramos que “paradigmas” para plantear que la intervención
la investigación no es la única estrategia para ge- social tiene un carácter sociopolítico, “dado por
nerar conocimiento desde la práctica; existe una la concepción de la misma en torno a objetivos
larga tradición en Latinoamérica de implementar societarios mayores y relacionados con el funcio-
procesos de sistematización para recuperar el namiento del modelo de desarrollo de una socie-
saber de los distintos participantes de una inter- dad”. Por lo dicho, para este autor los distintos
vención, reconocer aquellos momentos o hitos tipos de intervención, tienen que ver más con
que marcan el desarrollo de la acción, analizar el el discurso desde donde se realizan que con las
quehacer de los equipos de trabajo, sus acciones acciones concretas que se hacen. Las propuestas
y supuestos de base con que orientan su labor. de intervención, según Corvalán, se inspiran
La sistematización es un recurso que va más allá en los grandes paradigmas de explicación de lo
de las posibilidades que nos entrega la investi- social, construidos a partir de la sociedad indus-
gación, ya que nos permite reflexionar acerca trial en torno a la tríada progreso /modernidad/
de los procesos de participación de los actores y modernización., entendiendo por paradigmas de
sus estrategias de comunicación, identificar los lo social al conjunto de teorías provenientes tanto
supuestos teóricos explícitos e implícitos que de la sociología como de la economía, que son
operan en la intervención, y comunicar a otros convergentes y confrontacionales a la vez. En
equipos técnicos y agentes sociales y políticos la este marco, el autor identifica cuatro paradigmas
experiencia de trabajo (Berroeta, 2007). para la intervención social: los paradigmas de la

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Competitividad, de la Alienación, del Conflicto principales marcos conceptuales propuestos para


Social y de la Integración. la intervención social, distinguiendo en cada uno
de ellos las nociones de cambio social y las defini-
La intervención social desde el Paradigma ciones de problema; los agentes involucrados en el
de la Competitividad se enfoca al acceso de los cambio y las estrategias utilizadas; y el papel del
individuos a las instancias sociales de intercam- los intelectuales y la producción de conocimiento,
bios simbólicos y materiales. Presupondría la partir de lo cual establece la siguiente tipología:
necesidad de potenciar la acción racional y el
uso de la libertad del individuo. En el Paradig- La intervención social dirigida: son interven-
ma de la Alienación el problema que se plantea ciones que mayoritariamente son planificadas y
el interventor social es la potenciación de un llevadas a cabo por parte de quienes son definidos
actor estructuralmente definido; dicha poten- como expertos. Los problemas son leídos desde
ciación se conoce como “toma de conciencia”, la idea de déficit o riesgo, por lo cual la noción de
en un proyecto colectivo que no se enfoca en cambio social gira en torno a la integración de los
una perspectiva de inserción sino de confron- sujetos o colectivos afectados, en pos de mejorar
tación. El Paradigma del Conflicto Social se su calidad de vida.
plantea la acción desde los proyectos sociales
que emergen de la base social y no desde un La intervención social participativa: se carac-
proyecto predefinido a partir del Estado. Por teriza por incorporar dentro de sus planteamientos
esto, se intentará potenciar las organizaciones y la participación de las personas afectadas en la
movimientos sociales que surgen en la sociedad solución de sus propios problemas. Los problemas
civil, mejorando su capacidad de negociación o sociales son planteados como efecto de las con-
de presión frente al poder del Estado y de otros diciones desiguales de relación entre los sujetos
grupos sociales. Por último, el Paradigma de miembros de una estructura social, por lo que
la Integración presupone la acción del Estado su solución esta mediada por la transformación
sobre individuos deficitarios (marginales, que social de estas condiciones. En esta perspectiva,
tienen necesidades objetivables que deben ser los profesionales cumplen una función de cata-
satisfechas desde la normativa objetiva de un lizadores de los procesos comandados por los
proyecto nacional. La intervención pretende la propios participantes.
integración de los marginales a este proyecto
nacional a través de una re-socialización de La intervención social situada: propuesta desa-
estos. Esta re-socialización capacita a los mar- rrollada por la propia Montenegro, que destaca la
ginales para acceder a los beneficios materiales necesidad de una intervención social no controlado-
y simbólicos de la sociedad. ra ni centrada en un abordaje cientificista. Plantea
que la intervención social se ha de hacer desde una
Una segunda propuesta de organización es la posición particular, que se fija por la localización
elaborada por la psicóloga venezolana Marisela de quien lleva a cabo el proceso y de los múltiples
Montenegro (2001). Esta autora entiende la in- factores que definen y delimitan la “visión” del
tervención social como “los discursos y prácticas fenómeno en cuestión. Propuesta que aboga por
en las que personas definidas como técnicos, pro- la construcción de articulaciones entre actores y
fesionales y/o voluntarios, a partir del desarrollo contextos, desde donde se definen los contenidos
de conocimientos especializados, trabajan para y las orientaciones de la transformación.
buscar las soluciones a demandas producidas
por individuos, grupos, instituciones, etc., que Desde la psicología comunitaria son diver-
identifican ciertas situaciones como problemas sas las propuestas de clasificación para ordenar
sociales”. Desde esta perspectiva analiza los conceptualmente sus marcos teórico-operativos.

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Una primera clasificación de los “marcos con- miento desde una relación de respeto e igualdad,
ceptuales en psicología comunitaria” es propuesta la inseparabilidad de sujeto y objeto, que asume
por Chacón (1998), quien realiza el siguiente un rol que sitúa al psicólogo como un catalizador
agrupamiento: Psicología Clínica Comunitaria, de las transformaciones sociales, que hace uso
en que incluye a la salud mental comunitaria, el de metodologías que se transforman al ritmo de
marco conductual comunitario y el modelo de las comunidades y cuyo objetivo es la acción
Estrés Psicosocial; el Enfoque Organizacional; ciudadana generada a partir de la desalienación
el Marco Ecológico; el Marco Transaccional; y y la concientización.
el Marco de la Acción Social.
Más allá de las particularidades de cada uno
Por su parte, Alfaro (2000) clasifica en, tradi- de estos modelos, podemos identificar que tras las
ciones de trabajo estas distintas perspectivas, en orientaciones más críticas de la acción psicoso-
coherencia con su planteamiento de entender la cial se encuentra un enfoque de intervención que
psicología comunitaria como un campo técnico pudiéramos denominar de tipo colectivo, cuyos
de carácter profesional sin autonomía disciplinar, principios originarios se nutren de una interpreta-
que se nutre conceptualmente de la Psicología y ción materialista histórica de la realidad, y que se
de la Psicología Social. Estas tradiciones son: actualizan en una relectura desde el componente
Amplificación Sociocultural, en las que incorpora simbólico.
la Psicología Social Comunitaria, la Educación
Popular y a la propia Amplificación Sociocultural; Thompson (1993) denomina formas simbóli-
la tradición de Desarrollo de Competencias, que cas a las acciones, los objetos y las expresiones
se caracteriza por compartir los principios de la significativas de diversos tipos en relación con los
Psicología Social Clásica; y la Tradición de Redes, contextos y procesos históricamente específicos
que corresponde a los distintos desarrollos de la y estructurados socialmente, en los cuales y por
teoría de sistemas. medio de los cuales se producen, transmiten y
reciben tales formas simbólicas.
Montenegro (2002), en tanto, señala que exis-
tirían en la literatura especializada “tres modelos Este enfoque sostiene que la sociedad nece-
a los que se apela bajo el rótulo de psicología sita transformación. Existe un estado de cosas
comunitaria. Estos son: el de Salud Mental Co- que debe cambiar. La visión de la sociedad se
munitaria, el Ecológico y el de Transformación hace desde un punto de vista conflictivista, pre-
Social (Montenegro, 2002). sentando a una sociedad dividida y con intereses
contrapuestos. Se postula que en la sociedad
Mas recientemente Montero, (2004) refiere actual los recursos económicos, sociales y cul-
a cuatro perspectivas teóricas que se pueden turales están distribuidos asimétricamente, lo
reconocer en la psicología comunitaria contem- que marca condiciones y trayectorias de vida
poránea: Psicología de la Liberación, el Enfoque muy desiguales. Como señala Bourdieu (1991),
Crítico, la Tendencia Sistémica, la Perspectiva el volumen y distribución de los recursos de
Conductual y el modelo Iterativo-Reflexivo- diversos tipos de capital económico, cultural y
Generativo; y a su vez propone la definición de simbólico (conocimiento, habilidades simbólicas
un paradigma inclusivo para estas perspectivas, y prestigio acumulado), constituyen las posicio-
que denomina de Construcción y Transformación nes y las trayectorias de un sujeto en un campo
Crítica, y que se caracteriza por un rechazo a de interacción. Por lo tanto, el eje central de
toda consideración pasiva de la comunidad, que este enfoque gira en torno a una redistribución
incorpora al otro en la producción de conoci- de estos capitales.

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En consecuencia, la noción de problema social educación popular son incorporadas en acciones


que se desprende se asocia a la noción de estructu- psicosociales orientadas a desarrollar capacidades
ra social. Es decir, como la asimetría y diferencias de emprendimiento económico, en contextos de
relativamente estables que caracterizan a los cam- promoción de autoempleo precario, así como técni-
pos de interacción y a las instituciones sociales, cas de habilitación social son utilizadas en procesos
en términos de la distribución de los recursos de liderazgo comunitario o sindical, fenómenos
de diversos tipos, el poder, las oportunidades y que evidencian la no linealidad entre los sentidos
las posibilidades de vida y acceso a todo ello. de los enfoques y las técnicas que aparentemente
(Thompson, 1993). les representan. Al respecto, tal como señala Pri-
lleltensky (1994), creemos que lo fundamental son
Lo que se persigue, finalmente, es un cambio los valores que guían la intervención.
en las condiciones objetivas de las personas que
participan de los procesos de intervención, me- Este mismo autor (Prilleltensky, 2003; 2008) nos
diado por una reflexión acerca de las causas de propone la validez psicopolítica como un marco de
su posición en los campos de interacción que los valor que nos parece sumamente pertinente, desde
lleve a ejecutar acciones transformadoras de estas el cual se define tanto la orientación hacia la tras-
condicionantes. formación como la comprensión epistemológica de
los fenómenos que la intervención debe sustentar.
El rol del interventor en estas perspectivas no Propone la necesidad de promover el bienestar en
es el de un experto que tenga la capacidad de diag- los tres niveles de los enfoques antes planteados –
nosticar y solucionar los problemas. Su papel es el individual, relacional y colectivo–, favoreciendo el
de facilitador de procesos de desnaturalización y control sobre las dinámicas de opresión y el desarro-
concientización, el desarrollo del fortalecimiento llo de procesos de liberación, para lo cual propone
tanto de los sujetos y sus agrupaciones como de como fundamental considerar el rol del poder en la
las comunidades, favoreciendo la generación de opresión y la libertad, y sus efectos en el bienestar
procesos de autogestión. individual, relacional y colectivo.

Estas diversas aproximaciones, tanto en los


fundamentos epistemológicos que proponen las Desafíos
organizaciones de la intervención social como en
los contenidos específicos de las tipologías de la A partir del contexto nacional y de las caracte-
psicología comunitaria, establecen distinciones im- rísticas descritas para la intervención psicosocial,
portantes para situar la posición que puede asumir planteamos a modo de síntesis algunas de las
el quehacer de la intervención psicosocial. Aportan características que consideramos relevantes en el
lecturas que permiten bosquejar sus límites, iden- contexto de la práctica gubernamental2.
tificar sus sustratos teóricos y abren posibilidades
para expandir sus estrategias operativas. Se trata de un abordaje intermedio centrado
en las interacciones sociales a distintas escalas y
Respecto de ellos, coincidimos con la propues- dimensiones, –conductual, simbólica y cultural–,
ta de Corvalán (1996) en dos puntos esenciales: con énfasis en el trabajo grupal y orientado a los
primero, que la intervención social (y psicosocial) problemas sociales, entendidos estos como pro-
tiene un carácter sociopolítico que se asocia a un
modelo de desarrollo; y segundo, que la interven-
ción se define más por el discurso desde el cual se 2 Hacemos hincapié en la práctica gubernamental, pues
entendemos que la intervención psicosocial tiene expresión en otros
sustenta que por las acciones específicas que se campos, en los que no tendría necesariamente que compartir estas
desarrollan. Somos testigos de cómo técnicas de características.

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cesos complejos que tienen lugar en un contexto debe aportar a la construcción de políticas que
socio-histórico glocal del que el agente interven- vean como “necesario incorporar nuevos actores a
tor es parte. la acción y a la reflexión, oír las voces de aquellos
que viven los problemas y a quienes se destinan
Es una acción intencionada que busca ge- los programas sociales, o que son excluidos de
nerar un cambio en contextos de asignación de ellos” (Montero, 2004:161), para lo cual es fun-
recursos escasos (Berroeta, 2007). Por tanto, damental abrir canales de comunicación y regula-
requiere de procesos de planificación, lo que ción que posibiliten la construcción participativa
no implica que no sea participativa o que éste de la lógica programática.
determinada unidireccionalmente por el inter-
ventor. Debe organizarse en torno a un proceso En este rol de articulador entre los ciudada-
participativo que parta desde las capacidades de nos y el Estado, la concientización ya no es una
los usuarios y busque desarrollar autonomía de tarea a desarrollar solo con los habitantes de una
la intervención. comunidad, sino también con los técnicos y po-
líticos miembros de la estructura programática.
De orientación comunitaria –real o imagina- Es fundamental que tanto técnicos como usuarios
da–, entendida como comunidades comunicati- valoren la participación de los actores ciuda-
vas basadas en la pertenencia cultural, donde la danos en la definición y toma de decisiones de
individualidad no es incompatible. Es decir, una las políticas sociales que les afectan. Sugerimos
intervención más centrada en la generación de como condición ideal a alcanzar, la creación de
pertenencia que en la de fronteras de identificación consorcios público-ciudadanos que decidan en
con respecto a los otros, como estrategia frente a conjunto las demandas y estrategias pertinentes
los valores individuales y el beneficio personal. En para la co-solución de los problemas locales.
un país tan desigual como el nuestro, la identidad Esto implica reconocer que es necesario generar
se convierte en un problema cuando el Si Mismo se las instancias democráticas que permitan a las
constituye en el reconocimiento de la diferencia, entidades locales participar, pero también utilizar
en lugar de la similitud. y crear metodologías socioeducativas que forta-
lezcan las capacidades de los participantes para
El proceso de intervención se sitúa en la que esta participación sea real.
confluencia de diversos actores y de lógicas
encontradas: la del interventor, la del organis- Desde esta posición, el agente social que actúa
mo público y la de los usuarios. Por lo tanto, en estos campos ha de ser un actor crítico, capaz
los efectos de la intervención tienen lugar en de leer y releer los designios de su quehacer;
cada uno de ellos y la acción interventiva debe las prácticas han de constituirse en una acción-
dirigirse a todos. reflexión permanente y la participación debe
convertirse en el eje central de las propuestas de
Es necesario dialogar con las políticas sociales, intervención. Para ello, es imprescindible que
influyendo en los discursos, las estrategias y en los los profesionales, sean capaces de comprender la
criterios con que se definen los problemas socia- estructura de poder en la que se sitúan sus accio-
les, y utilizar el espacio de socialización que todo nes; establecer lecturas críticas a partir de sólidos
programa social genera, propiciando diálogos referentes conceptuales y desde ahí transformar
críticos con los distintos actores y desarrollando sus visiones en acciones proactivas, sustentadas
procesos de fortalecimiento en distintos niveles. en un pertinente manejo de herramientas técnicas
Solo de esta forma es posible el fomento del y en una coherente postura ética, que oriente el
control ciudadano sobre los órganos de decisión. cambio social al bienestar en diversos niveles –in-
Plantear que la intervención psicosocial puede y dividual, grupal y colectivo– según sea la escala y

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Apuntes para una intervención psicosocial con incidencia pág.: 37-50

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Artículo recibido: 10 de mayo de 2011. Aceptado: 25 de julio de 2011.

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