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Historia de la Gimnasia: Grecia, Roma y Egipto

Este documento presenta un recorrido histórico de la gimnasia desde la antigüedad hasta la actualidad. Detalla las prácticas gimnásticas en la antigua Grecia, donde se realizaban en gimnasios y tenían un objetivo educativo y estético. Luego describe las prácticas en la antigua Roma, que tenían un enfoque más utilitario y militar, y brevemente menciona que en el antiguo Egipto se han encontrado pinturas que muestran aspectos de la vida cotidiana,

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Historia de la Gimnasia: Grecia, Roma y Egipto

Este documento presenta un recorrido histórico de la gimnasia desde la antigüedad hasta la actualidad. Detalla las prácticas gimnásticas en la antigua Grecia, donde se realizaban en gimnasios y tenían un objetivo educativo y estético. Luego describe las prácticas en la antigua Roma, que tenían un enfoque más utilitario y militar, y brevemente menciona que en el antiguo Egipto se han encontrado pinturas que muestran aspectos de la vida cotidiana,

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CÁTEDRA

GIMNASIA II

TEXTO COMPLEMENTARIO

LA GIMNASIA Y SU RECORRIDO HISTÓRICO: DESDE


LA ANTIGÜEDAD A NUESTROS DÍAS

Profesores:

Mg. Mariano Pochini

Lic. María Julia Núñez

Lic. Antonella Blanco

Lic. Daiana Fernández

Prof. Pablo Dellocchio

Prof. Sebastián Lerena

2021
Introducción
La gimnasia artística, uno de los deportes de mayor tradición dentro del programa
olímpico moderno, es una actividad que ha evolucionado con el paso de los años y hoy
poco tiene que ver con las características que su práctica tenía en el pasado. De allí que
cobra relevancia realizar un recorrido histórico por este deporte, donde se observe la
evolución que ha tenido a lo largo del tiempo, tanto en su concepción y espíritu, así como
en su mirada socio-antropológica, rememorando los hechos más destacados que
permitieron esta evolución.

A lo largo de este recorrido histórico se observarán, tanto las diferencias de sentido que
las prácticas gimnásticas tenían en las sociedades más antiguas de las que se tienen datos,
como las distintas miradas que estos movimientos experimentaron según el momento
histórico en que se practicaran.

Asimismo, se presentará información donde se verá que el origen de las actividades


gimnásticas se encuentra inicialmente vinculado con el concepto que hoy establece el
Diccionario Paidotribo de la Actividad Física y el Deporte (2008), en el cual se afirma
que “la gimnasia es el arte de agilizar, ejecutar, flexibilizar y fortalecer el cuerpo
mediante la realización de ejercicios físicos sistematizados con o sin aparatos” y fue
enriqueciéndose más tarde hasta convertirse además, en un deporte moderno practicado
por millones de personas en el mundo.

La gimnasia en la antigüedad
Indagar sobre antecedentes históricos vinculados a la presencia de actividades
gimnásticas en la antigüedad, implica remitirse a datos y registros vinculados con la
antigua Grecia, la antigua Roma y el antiguo Egipto. En este sentido a continuación se
presenta una breve descripción de dichas actividades en cada una de las sociedades
señaladas.

La gimnasia en la antigua Grecia


Al intentar trazar un recorrido histórico por actividades desarrolladas por el ser humano,
que tienen lugar hoy en nuestra sociedad es casi inevitable encontrar información que
vinculen a las mismas con el pueblo griego. De ellos heredamos una multiplicidad de
conocimientos sobre filosofía, medicina, astronomía, música, física e inclusive sobre
gimnasia.

Para Betancor León y Villanou Torrano (1995:24), “la gimnasia siempre ocupó un lugar
destacado en la paideia helénica, que pretendía formar buenos y bellos ciudadanos. Su
objetivo era claro: obtener excelentes atletas. Y justamente la raíz etimológica de la
palabra atleta —derivada de atlón, "premio de una lucha"— pone al descubierto que sus
ambiciones pedagógicas no eran simples cuestiones higiénicas o estéticas, sino una
irrenunciable preocupación existencial, engarzada a lo más profundo e íntimo de la
concepción griega de la vida y de la muerte”.

En el siglo VI AC, los griegos realizaban sus prácticas en gimnasios, que eran
instituciones públicas donde niños y jóvenes recibían entrenamiento en ejercicios físicos
y educación en artes. De acuerdo con Diem (1966: 124), “la gimnasia era practicada
sobre todo por los ciudadanos libres, pero también la practicaban en gimnasios aparte
los ciudadanos extranjeros [] Los niños debían formarse ante todo hasta los 10 años y
sólo después aprender a leer y escribir, realizándose una dosificación de los ejercicios
físicos proporcionándolos a la energía del crecimiento para que no peligre la armonía
del desarrollo”. Estas prácticas eran realizadas desprovistas de ropa, hecho relacionado
con la costumbre de erotizar el cuerpo masculino propio de esta cultura en dicha época,
de ahí por lo tanto la utilización del vocablo gymnos, palabra que significa en latín,
desnudo.

Los gimnasios eran supervisados por profesores denominados paidotribes, quienes


trataban de lograr un cuerpo sano para una mente sana, y eran los responsables de enseñar
las técnicas de diferentes ejercicios de acuerdo con la edad. Algunos de los ejercicios que
se efectuaban en el gimnasio eran: carreras, lanzamiento de disco, salto de
longitud, lucha. Cada ciudad, por lo general, durante ese período tenía su gimnasio,
siendo en Atenas los más importantes “La Academia”, en la que impartió sus clases
Platón y “El Liceo”, centro de la docencia de Aristóteles (Chacón Zagalaz, Castro López,
Valdivia y Zurita Ortega 2013:227).

Para Diem (1966:123), “para los griegos la gimnasia era una obligación moral en cuanto
a formación del cuerpo dirigida a conseguir la fuerza y la belleza, el descuido de esta
obligación era una vergüenza según Sócrates, tal como nos ha sido referida en Jenofonte.
La gimnasia persigue objetivos físicos, espirituales y morales. Como consideraba al
hombre como conjunto de alma y cuerpo, la gimnasia era inseparable de la cultura
mental. Según esta doctrina, el efecto formativo de los ejercicios de los griegos lo veían
en la resistencia al dolor, desarrollar la sensatez y el valor, así como la formación de un
gran sentido del honor”.

Platón en República deja en claro la importancia que estas actividades tenían afirmando
que “ahora bien, después de la música, los jóvenes deben ser educados por medio de la
gimnasia” “la simplicidad de la música genera moderación en el alma, y la simplicidad
en la gimnasia confiere salud al cuerpo”. Rúa Penagos (2013:134), analiza el rol de la
gimnasia en la filosofía de Platón, señalando que “la gimnasia ayudará a la formación
del carácter del guardián, del gobernante y en general de ciudadano que desee, porque
al igual que el filósofo motivará a llevar una vida buena en donde los ojos tengan como
referente la belleza, signo de la verdad”.
En este sentido, puede observarse que la gimnasia ocupó un lugar destacado en la Grecia
antigua, complementando la educación y aportando a lo que hoy podríamos denominar
un estilo de vida sano.

La gimnasia en la antigua Roma


Las características de las prácticas gimnásticas en la antigua Roma presentan algunas
diferencias respecto de las realizadas en Grecia, puesto que practicaban un tipo de
gimnasia con un mayor sentido utilitario. Los romanos no realizaban una valoración
estética del cuerpo, no buscaban la síntesis entre la armonía física y el desarrollo mental,
sino que el cuerpo en la Roma antigua era pensado, como instrumento o como fuente de
placer. Las prácticas físicas y gimnásticas buscaban lograr una mejora en el rendimiento
por medio del aumento de la fortaleza aplicable en el campo de batalla. En este sentido
Monroy Antón (2007: 103), señala que “la afición griega a la competición sin utilidad
práctica no era compartida por los romanos, no se concebía el deporte por simple
vocación si no había un motivo práctico que lo impulsara”.

Según el historiador Flavio Renato Vegecio (siglo IV), “nadie puede dudar que los
campesinos son los más capacitados para empuñar las armas pues desde su infancia han
estado expuestos a toda clase de climas [] están acostumbrados a toda clase de fatigas y
preparados en cierta medida para la vida militar [] con estas prevenciones sus mentes y
sus cuerpos serán adecuadamente adiestradas para el servicio” (González Rolán y
Saquero Suárez Samonte, 2016).

García Carretero (2003:65), plantea que “en un pueblo que había escogido la dura tarea
de construir un imperio a través de generaciones de guerras agresivas, la educación
física tenía que funcionar con el entrenamiento práctico del ejercicio militar y eran los
padres de familia los que se encargaban del entrenamiento de sus hijos, los llevaban a
una gran esplanada llamada Campo de Marte donde seguían un programa dictado por
las necesidades militares”. En esos momentos, según Monroy Antón (2007:106), “la
educación física de la juventud romana se realizaba en la plaza de armas, de acuerdo
con un programa fiado por las necesidades militares en cada momento. La instrucción
de los legionarios era dura, para conseguir hombres fuertes y curtidos que defendieran
Roma y conquistasen otros territorios. Se les obligaba a marchar a pie continuamente
con todo un pesado equipo, teniendo cada tres meses que realizar una marcha de 30
kilómetros en seis horas, con 20 kg de peso, soportando el hambre y la sed. También los
soldados recibían clases de lanzamientos (con la finalidad de manejar la lanza para la
guerra), esgrima (que en épocas tardías comenzó a hacerse sobre un caballo de madera,
dando origen así al actual aparato de la gimnasia artística)”.
Se aprecia que el desarrollo de la fuerza, la resistencia y la agilidad, planteados como
objetivos básicos de la gimnasia, serían entonces inicialmente desarrollados en el campo,
por medio de la actividad agrícola, para luego ser perfeccionadas a través del
entrenamiento militar

El estudio realizado por Sainz Varona (1992:38), clarifica que la gimnasia en la Roma
antigua tenía como objetivo principal “producir buenos soldados, formar mejores
legiones y conquistar grandes territorios”, dando cuenta de la trascendencia indirecta
que tenía la gimnasia dentro del engranaje militar y de expansión que caracterizó la época
romana.

La gimnasia en el antiguo Egipto


Al indagar sobre la actividad gimnástica en la antigüedad es necesario referirse a Egipto,
una de las civilizaciones más antiguas de la humanidad. La cultura egipcia tenía firmes
creencias con relación a la existencia de la vida después de la muerte, por lo cual se
realizaban ritos mortuorios cuyas tumbas eran adornadas con gran cantidad de objetos y
pinturas. Este hecho permitió siglos después, a los investigadores, conocer muchos
aspectos de la vida de estos pueblos, incluidos aquellos relacionados en torno a la
actividad física y gimnástica.

Tomando como referencia bibliográfica los documentos de la FIG (2006), elaborados en


conmemoración del 125° aniversario de su fundación, puede señalarse que “algunos
faraones como Amenofis II, eran conocidos por sus hábitos deportivos que les daban un
valor a sus cualidades de Dioses. A no muchos kilómetros de El Cairo se encuentra
evidencia de práctica no muy alejada a la práctica moderna. En Beni Hassan, al lado
derecho del Nilo, existe una colección de 127 pinturas antiguas que datan del Imperio
Moyen”. En las pinturas señaladas a continuación, pueden observarse actividades de
lucha y boxeo, junto con movimientos acrobáticos y ejercicios gimnásticos de torsión de
tronco y flexibilidad de brazos y piernas. Para Monroy Antón y Sáez Rodríguez
(2007:34), “los egipcios no sólo valoraban la fuerza ya que, por algunas imágenes
encontradas, como los relieves de la piedra caliza de Sakkara, parece evidente que
también concedieron una gran importancia a la elasticidad, y más en concreto a la
columna dorsal”

Figura 1: Pinturas de actividades de lucha, boxeo, movimientos acrobáticos y ejercicios de


torsión de tronco y flexibilidad de brazos y piernas en la antigüedad. Fuente: FIG (2006).
Con relación a los ejercicios acrobáticos mencionados, se extrae una cita textual de
Rodríguez López (2000:19), que clarifica dicho concepto:
“Los ejercicios acrobáticos son otro de los aspectos deportivos que llaman
poderosamente la atención sobre la historia del deporte egipcio. La existencia
de abundantes representaciones de gimnasia acrobática muy semejante al
deporte actual; nuestro interés se dirige entonces a conocer cual pudo ser su
significado y contexto. Es fundamental entender y aceptar que estos ejercicios
parecen haber pertenecido siempre en la historia egipcia a la danza y no como
deporte acrobático aislado.
La acrobacia aparece ya en representaciones del Antiguo Reinado, como
constituyente de las danzas. La más detallada representación nos la ofrecía la
tumba de Anchmahor de la VI dinastía. En ella, cinco muchachas que elevan la
pierna hasta la vertical al tiempo que doblan su cuerpo horizontalmente,
mientras otras muchachas marcan el ritmo con palmas.
Las representaciones insisten en los ejercicios que exigen extrema flexibilidad
de columna. Una excelente ilustración es la de la tumba de Antefoqer: dos
chicas apoyadas con sus caderas en el suelo arquean sus piernas y su tronco y
llegan a tocar con sus pies su propia cabeza. Abundan las imágenes que parecen
representar el “puente”, pero se trata posiblemente de algo de mayor
dinamismo como un “flip adelante”.
Las danzas y la acrobacia parecen estar presentes en un contexto social de
celebración de festividades reales, religiosas y privadas. Su presencia en
procesiones en honor a los dioses, como parecen manifestar grabados de los
bloques de piedra de Karnak, que se corresponden con el reinado de la reina
Hatshepsut; aquí se representa en tres fases el citado ejercicio de volteo hacia
delante apoyando las manos en el suelo y una cuarta fase que parece sugerir,
según Decker, el mismo ejercicio realizado lateralmente”.

Estas afirmaciones se sustentan en varias decoraciones halladas en las tumbas de Saqqara


y en los templos de Amon en Karnak, y constituyen una prueba de vida del deporte entre
la gente, más de 2000 años antes de Cristo.

Citando a Sainz Varona (1992:33), en referencia a los pueblos que habitaban en las
proximidades del Mar Mediterráneo durante la antigüedad, el antiguo Egipto también
proporciona información y documentación en relación con otras manifestaciones de
actividad física y corporal como, por ejemplo, carreras de caballos, de carros, a pie y otras
competiciones semejantes. Estas actividades, a diferencia de otros pueblos de la
antigüedad, no se realizaban en espacios especialmente diseñados como lo establecen los
estudios de Decker (1992), en Rodríguez López (2000:18), quien afirma que “llama la
atención que, pese a su afición no se construyeron en general instalaciones deportivas,
excepto la pista de la carrera ritual del rey Djoser (III dinastía), que formaba parte de
su monumento funerario”. Asimismo, Saiz Varona expresa “el programa educativo de
entonces (a partir del siglo VII antes de Jesucristo, por influencia griega), comprendía
ejercicios que hoy habría que incluir en la categoría de gimnasia y atletismo”;
confirmando que el deporte de la gimnasia era un aspecto esencial en la cotidianeidad del
pueblo egipcio, sentando bases que aún se encuentra presente en nuestros días.
Origen de las distintas disciplinas
Hacer mención de las actividades gimnasticas en la antigüedad, como en los casos
señalados, conlleva adentrarse en la presencia y evolución que han tenido distintos
aparatos o disciplinas que las han acompañado a lo largo del tiempo.

Dentro de las disciplinas que conforman actualmente la gimnasia como deporte, pueden
encontrarse las huellas más antiguas de tres de ellas: suelo, salto y caballete con arzones.
Las restantes tienen un origen más reciente, gestándose principalmente durante el final de
la edad moderna y principios de la contemporánea.

Los ejercicios de Suelo


La gimnasia con un sentido acrobático en el suelo fue practicada en numerosos pueblos
de la antigüedad tanto en Asia, África, Europa y América en el marco de danzas sagradas,
“al evolucionar la actuación, surgieron las formas acrobáticas en donde se ejecutaban
numerosos saltos con cabriolas y se incluían seguramente volteretas o saltos mortales”
(Diem, 1966: 166). En este sentido suele situarse a las danzas rituales y culturales como
fuente de actividades físicas realizas por el hombre en su tiempo libre, que le permitieron
desarrollar y complejizar los movimientos, juegos e incluso la capacidad de lucha.

Entre aquellos que pudieron haber tenido un papel importante en la difusión de estos
movimientos en la modalidad suelo fueron los saltimbanquis, reconocidos personajes que
formaban parte de compañías circenses desde tiempos remotos. Según el estudio de
Fleites (2004:20), en Roma “los fenómenos, animales amaestrados, saltimbanquis,
tragafuegos, bailarines e ilusionistas poblaban los espacios de representación como el
circo, manifestación espectacular muy difundida en aquellos tiempos”. En el caso de
Grecia, “músicos ambulantes, bailarinas callejeras, charlatanes, adivinos, y bufones
tipifican rasgos inmutables de los hombres”. En Turquía y otros países islámicos “a
pesar de prohibir las representaciones figuradas, acogieron a improvisadores, bufones,
saltimbanquis y a sus pequeñas e ingenuas representaciones”. En la historia del arte
dramático japonés, para esta autora, “los bufones ocupan un importante papel y ellos son
los antecesores del teatro No, que conserva hasta la fecha elementos acrobáticos”.

Si bien durante la Edad Media, el cuerpo fue ignorado por los cristianos, produciéndose
en palabras de Le Goff y Truong (2005), el paso del culto al cuerpo a través de la gimnasia
y el deporte en la antigüedad grecorromana al «ascetismo monástico» promulgado por la
Iglesia; estos personajes continuaron teniendo una presencia dentro de la sociedad que
“tuvo en los saltimbanquis, goliardos y juglares a los inconscientes guardianes del arte
teatral, viajando de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, solos o en pequeños grupos”
(Fleites 2004:27).

Estas prácticas realizadas por los personajes señalados, junto con la manifestación
artística, propiciaron un fenómeno singular, el darle una entidad al espacio llamado suelo,
como lugar de manifestación de posibles actividades gimnásticas y que requería la
atención por parte de los espectadores.

La acrobacia fue difundiéndose y manteniendo su lugar en la expresión colectiva, y las


enseñanzas de estas habilidades se irían transmitiendo en forma oral a lo largo de los
siglos fundamentalmente a partir de la difusión que se realizaba por medio de los
espectáculos acrobático-gimnásticos de distintas compañías que deambulaban por
Europa.

Durante el medioevo, fueron importantes las compañías de volatines, de acróbatas, de


saltimbanquis o funambulescos que hicieron de este arte un modus vivendi. Aparte de las
exhibiciones callejeras de este tipo de compañías, algunas también fueron reclamadas por
la corte para espectáculo y entretenimiento privado de los nobles.

El espectáculo gimnástico-acrobático otorgó la posibilidad que la población conociese las


capacidades físicas del cuerpo humano y sus insospechados límites, retomó el culto al
cuerpo, al movimiento artístico y atlético de los clásicos. Aunque la práctica de este
llamado arte fuese desacreditada al tildarla de antihigiénica y poco educativa por la
extremada peligrosidad de sus ejercicios, lo cierto es que su popularidad invitó a un
numeroso público joven, que románticamente trató de emular las proezas. Los arriesgados
saltos mortales, los complicados equilibrios, los prodigiosos alardes de fuerza, los
sorprendentes malabares o las más insospechadas contorsiones entretuvieron al pueblo,
pero además le orientaron y le instruyeron en la posibilidad de alcanzar objetivos físicos
de perfeccionamiento humano, de belleza corporal, de salud y de desarrollo físico
(Torrebadella-Flix, 2013).

Suele destacarse un escrito netamente técnico sobre acrobacia sin aparatos denominado
“Tres diálogos sobre el ejercicio de saltar y voltear en el aire”, obra redactada por Saint
Archange Tuccaro en el año 1599. El autor era un italiano aficionado al arte gimnástico
y a los ejercicios cubistas modernos, que prestó servicios en Alemania al emperador
Maximiliano y más tarde al rey Carlos IX en Francia, lugar donde se le conoció como “el
saltarín del rey”. Carlos IX, amante de todo tipo de ejercicios corporales, fue alumno de
Tuccaro y practicó algunos de sus saltos mortales que se extendieron por toda la Corte
Francesa (Depping, 1886).

El escrito mencionado está dividido en tres partes: la primera trata de ejercicios


gimnásticos de la danza y la pelota; la segunda se refiere a técnicas de diferentes saltos;
y la tercera describe ampliamente diferentes ejercicios sin elementos. Las figuras que se
presentan permiten una visualización clara y novedosa para la época, permitiendo una
mayor apreciación de su sentido y forma de realización.

Figura 2: Dibujos de ejercicios gimnástico-acrobáticos. Fuente: Saint Archange Tuccaro (1599).

Figura 3: Dibujos de ejercicios gimnástico-acrobáticos y de flexibilidad. Fuente: Saint Archange


Tuccaro (1599).
En consecuencia, en los dibujos que acompañan el texto, puede verse por primera vez la
utilización de un trampolín para facilitar los saltos, así como llama poderosamente la
atención las similitudes de las técnicas de esos con las que se enseñan en la actualidad.

Caballete con Arzones y Salto al Caballete


También son originarios de la antigüedad dos aparatos que con el tiempo se irían
consolidando dentro de las actividades gimnásticas. Estos aparatos son el Caballete con
Arzones y el Salto al Caballete. Los mencionados implementos tienen un origen en
común, que es la utilización del caballo de madera, sobre el cual se realizaban las primeras
acrobacias; con el paso del tiempo se irán diferenciando, adquiriendo características
propias y convirtiéndose en dos modalidades autónomas de las actividades gimnasticas.

Fueron los romanos quienes -tal como se mencionó anteriormente- por razones
relacionadas con la guerra comenzaron a trabajar sobre un caballo de madera, ya que era
necesario encontrar un medio para iniciar a los que empezaban en el arte de montar y
desmotar sin el temor a las reacciones del animal, practicando de forma constante sin
correr riesgos físicos.

Continuando con el planteo de la obra de Vegecio, en aquella época se obligaba


estrictamente la práctica de la equitación, “tenían caballos de madera, y se les enseñaba
a saltar sobre ellos, y era tal su atención hacia este ejercicio que estaban acostumbrados
a montar y desmontar por cualquier lado” (González Rolán y Saquero Suárez Samonte,
2016). Esta actividad fue desarrollándose luego, durante el transcurso de toda la Edad
Media, a partir del uso intensivo del caballo y el apogeo de la caballería.
Uno de los libros más antiguos aparecidos sobre este tema, data del año 1679, y pertenece
al francés Imbotti de Beaumont. Se titula “El escudero francés que enseña a montar a
caballo y voltear”, siendo un texto donde pueden observarse explicaciones de diferentes
acrobacias a realizar con el caballete -como verticales y escuadras- junto a figuras
ilustrativas donde se observa la técnica de dichas acciones.
Figura 4: Dibujos de acrobacias con caballete. Fuente: Imbotti de Beaunont (1679).

Existen también otros escritos que dan cuenta de su evolución recopilados por Karacsony
(1997), el mismo reseña las obras de Paschen de 1861, quien plantea: “podemos ver un
caballo de madera que era una copia fiel del propio animal, este tenía la
cabeza inclinada hacia abajo con el cuello ubicado a la misma altura que su lomo de
modo que era posible hacer saltos sobre él”. También reseña el trabajo de Schmidt, en
el cual “la cabeza del caballo estaba inclinada también y tenía una cola corta”.

Continuando con el planteo de Karacsony (1997:10), “en la segunda mitad del siglo XIIX
el caballete fue relegado a segundo plano, y recién reaparece como un aparato de
gimnasia en el libro de Gerhard Urlich Anton Vieth, Enciclopedia de la Educación
Física, publicado en 1795, en el cual el caballo aún tenía la cola, pero se eliminó la
cabeza”. Para aquel autor “el primer aparato que se podría llamar un “caballete con
arzones” apareció a principios de la década de 1800 de la mano de
Friedrich Ludwig Jahn”.

Friedrich Ludwig Jahn suele ser considerado como el “padre de la gimnasia”, y quien
hizo una distinción entre el ejercicio sobre Caballete con Arzones y los Saltos sobre el
Caballete. En base a sus instrucciones, sus alumnos construyeron el primer
caballete cubierto con cuero, estableciendo todas sus medidas: 41 cm de
ancho, 183 cm de largo, grupas cilíndricas con ambos extremos redondeados, la altura de
los dos arzones era de un máximo de 9 cm, 5 a 6cm de espesor y la distancia entre ellos
debía ser de 49 cm. Según el planteo de Karacsony (1997:10), “el sistema de
entrenamiento de Jahn, contenía tres caballetes diferentes: uno con una cabeza
de caballo con la melena y una cubierta de cuero, otro sin la melena y con cuello
y un caballete plano, simétrico. Este último se volvió a cambiar después de 1813,
volviendo a utilizarse el caballo con cuello más largo”.

La evolución de la gimnasia
Hacer mención a la evolución de la gimnasia desde la antigüedad a nuestros días conlleva
realizar un apartado de Friedrich Ludwig Jahn.
Jahn nació en 1778 en Lanz (Prusia), y desde joven se sintió atraído no solo por la
gimnasia, sino también por los acontecimientos políticos que se sucedían en su patria,
hecho que motivó que ambas actividades estuvieran para él siempre relacionadas. Esta
combinación sería un eje central en su vida (extrañamente para la concepción de deporte
y política que impera en la cultura occidental en la actualidad).

En el año 1806, vivenció la entrada del ejército napoleónico a Prusia y decidió sumarse
como voluntario a las tropas de Federico Guillermo III, pero a su pesar observó en su
camino la retirada de las tropas prusianas que determinaron su salida de las guerras
napoleónicas. Durante su juventud viajó por toda Alemania transmitiendo la idea de
unidad del pueblo y forjando convicciones políticas y que logra plasmar en su primera
obra titulada Nacionalidad Alemana, en donde según Langlade y De Langlade
(1986:343), “reprocha a los estudiantes su blandura, exhortándolos a fortificarse, a
endurecerse a despertar su espíritu combativo por medio de los ejercicios físicos”.

Según el estudio de Diem “Historia del deporte”, poco tiempo después ingresa como
profesor al Centro Educativo Plamann, comenzando con la innovadora tarea de llevar a
los niños a realizar actividad física a un campo cercano denominado “Páramo de las
liebres”, con quienes “él mismo realizaba todos los movimientos enseñados ya que la
efectividad del profesor de gimnasia consiste en que el profesor sepa y haga”. Su
gimnasio (el primer espacio destinado para este fin que se conoce), consistía en un amplio
perímetro en el cual se disponían los distintos obstáculos para la práctica junto a una plaza
destinada a lugar de reunión. Los gimnastas "corrían en pistas rectas, en otras que tenían
forma de caracol, se columpiaban en los troncos de árboles, trepaban por el armazón de
madera que se había montado al efecto y practicaban e inventaban ejercicios en las
paralelas o en la barra fija, formadas por ramas de árboles [] también se practicaba el
salto de distintos tipos de caballete [] también realizaban ejercicios sobre el suelo, para
tal fin había leído la obra Tres Diálogos de Tuccaro” (Diem, 1966: 251-252).
Jahn prohibió la palabra “gimnasia” y la sustituyó por la de “Turnskunst” por
considerarla de origen alemán (Langlade y De Langlade, 1986:343), para marcar el
carácter nacional de su sistema. Durante sus clases transmitía conocimientos sobre
historia y alemán y en esos años fundó el “Deutschen Bund”, pacto secreto para la
liberación de Alemania, y más tarde en 1813, formó parte de la guerra de liberación, para
lo cual se alistó en el cuerpo de voluntarios.

A partir de 1814, muchas ciudades continuaron el ejemplo de Berlín y fundaron sus


propios gimnasios que se encontraban bajo la dirección de sus discípulos.

Durante esos años, el movimiento gimnástico fue acrecentándose en toda Alemania con
una carga ideológica política cada vez mayor, los gimnastas realizaban reuniones que
fueron sumando poco a poco adeptos, pero también detractores. Producto de estas
disputas, el Estado decidió tomar control de toda actividad que se desarrollara en los
gimnasios y Jahn fue encarcelado en 1819 bajo el cargo de actividades secretas y traición.

A pesar de la prohibición de la práctica de gimnasia, las ideas de Jahn calaron hondo en


su pueblo, y para poder continuar con sus prácticas comenzó a organizarse la actividad
en lugares cerrados y locales particulares ya que los gimnasios al aire libre se encontraban
vigilados por gendarmes. Esta prohibición de la práctica gimnástica finalizó en 1842 por
orden de Federico Guillermo IV.

En el año 1825, Jahn recibe la libertad condicional, con la salvedad de no poder impartir
clases en ninguna universidad y se le otorga la libertad total en 1840 una vez que asciende
al trono Federico Guillermo IV, al tiempo que es condecorado con la Orden de Hierro por
sus esfuerzos en la lucha por la unificación alemana.

Durante esos años, todo el territorio alemán ve florecer gran cantidad de asociaciones
gimnásticas que según el estudio de Diem, nacieron en base a una serie de factores
vinculados tanto con lo social como lo político; inclusive en 1846 “aparecía el primer
periódico dedicado a la gimnasia con el nombre El gimnasta, revista para la salud física
y moral” (Diem, 1966:259). Durante esos años de convulsión política, estas asociaciones
fueron plenamente activas en la lucha por la reivindicación de los derechos de la
burguesía, hecho que contrastaba con las ideas de otros personajes del momento que se
oponían abiertamente a que se mezclase la gimnasia con asuntos políticos.

Posiblemente, es a partir de los problemas mencionados y las prohibiciones imperantes


en Alemania, que muchos gimnastas deciden emigrar hacia otros países cercanos para
poder de esta manera continuar con las prácticas gimnásticas en forma libre, trasladándose
fundamentalmente a Suiza, Bélgica Polonia, iniciándose de esta forma una expansión por
toda Europa.

Wildt (1961:15), plantea que “los “turnen no pudieron ejercitarse más que en secreto en
salas cubiertas [] pero cuando en 1842, la prohibición fue levantada, la educación física
en Alemania se había convertido en una educación física de sala. Por consecuencia, no
se pudo más practicar ejercicios que demandaran un amplio espacio, como el
lanzamiento, la carrera y los juegos. Por el contrario, los ejercicios en los aparatos y los
mismos aparatos se fueron multiplicando”. Según Diem (1966:258), como
“consecuencia de este fenómeno, fue la creación de nuevas técnicas, adaptadas al
espacio con el cual se disponía, y esto dará como resultado la gimnasia que hoy se
practica”.

Fue precisamente debido a la actividad casi exclusiva en aparatos dentro del limitado
espacio de un gimnasio cerrado, situación en la que trabajaron los continuadores de Jahn,
que aumentaron las dificultades en los ejercicios, llegando a predominar una idea de alta
destreza y performance deportiva.

En la época de Jahn todos los ejercicios en los aparatos primitivos se realizaron sin
cuidado de la “forma” es decir, apartados de la estética actual del movimiento.
Predominaba una idea de funcionalidad e individualidad en el gesto, en el cumplimiento
del mismo con eficiencia. Así, el hecho que los miembros inferiores estuvieran más o
menos flexionados o separados no interesaba ya que los mismos, para Langlade y De
Langlade (1986:363), “estaban dedicados a lograr una fortificación de los miembros
superiores y de la cintura escapular”.

La gimnasia de la modernidad a nuestros días


De acuerdo con los textos indagados de la FIG (2006), existe consenso en señalar que, a
partir de la emigración de gimnastas por el continente europeo se funda en Suiza, en 1832
la Sociedad Federal de Gimnasia, ya que según el trabajo de investigación de García
Carretero (2003), “las sociedades se habían agrupado de acuerdo con los distintos
cantones en forma muy autónoma y con el tiempo, decidieron formar un ente
supracantonal, de Suiza en su totalidad”.

Lentamente la gimnasia como manifestación deportiva se va extendiendo a todo el


mundo, alcanzando en primer lugar a la mayoría de los países europeos para luego
comenzar a organizarse en América, así como –al concluir la II Guerra Mundial- a
muchísimos países de los distintos continentes, nucleados todos bajo la órbita de la FIG.
La misma es el organismo internacional encargado del dictado de las normativas y
regulaciones que permitieron el desarrollo de la gimnasia, marcando la dirección que
debía seguirse, y de cuya creación ha dependido en gran parte la evolución del deporte.

Realizando un análisis del contenido de los Documentos elaborados por la


conmemoración de su 125° aniversario (FIG, 2006), se observa que la entidad establece
una serie de momentos clave en ese recorrido, los cuales se mencionan a continuación:

- En 1881, se celebra en Lieja, Bélgica, la fiesta federal de la gimnasia. A esta fiesta


se invitó a delegados de Holanda, Francia, Suiza y Alemania además de los locales
belgas entre otros. En esta histórica reunión, considerada la fecha de fundación de
la FIG, se tomó el acuerdo de constituir un estamento internacional para el desarrollo
de la gimnasia y la vigilancia y control de todas las actividades que se realizaran. En
un principio se tomó el nombre de "Bureau des Fédérations Européennes de
Gymnastique". (F.E.G). En esta reunión es elegido presidente el belga Nicolás
Cuperus.

Según García Carretero (2003), los acuerdos que se tomaron en este primer encuentro
hacen referencia a:
• Intercambio de información y documentación entre las federaciones.
• Reglamentación de las invitaciones recíprocas.
• Organización de competiciones.
• Prohibición de actuación de gimnastas profesionales en competición.
• Expulsión de federaciones con fines políticos o religiosos.
- En 1896 en Atenas se celebran los 1° Juegos Olímpicos de la era moderna, en la
cual la gimnasia es incluida como un deporte más. Participan 18 gimnastas varones,
de cinco naciones y se realizaron las siguientes pruebas:

 Ejercicios individuales. Seis pruebas (salto de caballo, anillas, barra fija, caballo
con arcos, paralelas y trepa de cuerda de 8 metros sólo con brazos). Es decir que
no contó con los ejercicios de suelo de la actualidad.

 Ejercicios de conjunto en barra fija y paralelas, que fueron ganados por el equipo
alemán.

A continuación, se presentan imágenes que describen este momento en histórico para la


evolución de la gimnasia artística.

Figura 5: Ejercicios individuales en salto y paralelas durante los Juegos Olímpicos de 1896 (FIG
2006).

- En 1903 se realiza en Amberes, Bélgica, el primer torneo internacional, antecesor a


los campeonatos del mundo de la actualidad.

- En 1921 se realiza una reunión en Bruselas donde se toma la decisión de cambiar el


nombre de la F.E.G por el de F.I.G (Federación Internacional de Gimnasia), nombre
que permanecerá hasta la actualidad.
- Será a comienzos del siglo XX, cuando las mujeres comenzaron a emanciparse y a
progresar, y esto se vio reflejado en su participación en los deportes, entre ellos, la
gimnasia.

En la gimnasia, comenzaron en el uso de los aparatos, para ese entonces sólo de uso
masculino” [] y tuvieron una competición de prueba en el año 1928 en las
olimpiadas de Ámsterdam, pero la gimnasia para mujeres estaba fundamentalmente
vista desde el aspecto técnico-expresivo y participaron en la prueba por equipos.
Algunos años después, en 1934 realizaron su primera participación en campeonatos
del mundo y más adelante, en los Juegos Olímpicos del año 1936, realizarían una
rutina obligatoria en las barras paralelas, utilizando en ese momento el implemento
masculino, con la diferenciación de la elevación de una de sus barras. Es importante
mencionar que, en este último evento, sólo se desarrolló a modo de exhibición, es
decir, no otorgó medallas.

La imagen que se presenta a continuación muestra la participación de una gimnasta


en las barras paralelas asimétricas adaptadas para el evento mencionado.

Figura 6: Rutina de una gimnasta en paralelas asimétricas durante los Juegos Olímpicos de 1936.
Fuente: FIG (2006).

En este período se produce un hecho lamentable para las intenciones de efectuar un


armado del relato histórico del deporte, según los datos oficiales de la FIG “en 1933, el
nuevo presidente de la entidad, el Conde Adam Zamoyski, transfirió las oficinas de la
FIG a su Polonia natal. Con ese país acosado por el caos al estallar la Segunda Guerra
Mundial en 1939, todo el archivo de la FIG fue destruido”, desconociéndose por lo tanto
detalles sobre los motivos que desencadenaron algunas decisiones importantes, como la
elección de cuáles serían los aparatos de uso exclusivo de la gimnasia femenina, y sus
diferencias con los que se utilizaban en la gimnasia masculina.

No obstante esto, podrían entenderse los distintos caminos que tomaron la gimnasia
femenina y masculina, a partir de las palabras de Scharagrodsky (2011:203), para quien,
a comienzos del siglo XX, “se proponía el deporte como el instrumento capaz de
evidenciar la verdadera condición femenina, “la feminidad”. En ese contexto, sería un
error “pretender un deporte igualitario que obligara a la mujer a una práctica idéntica
y de menor calidad, concebida como una simple emulación del deporte masculino. Por
el contrario, se consideraba que la mujer debería entender la práctica deportiva desde
su propia feminidad que, como un valor en sí mismo, habría de potenciarse a través de
esta actividad”. Dando cuenta de esta manera del papel que debería la mujer representar
en el deporte, manteniendo la “feminidad” y eliminando posiblemente de esa manera, los
aparatos masculinos que requerían mayores niveles de fuerza (como las Anillas y el
Caballete con Arzones), al ser ésta una característica que no concordaba con ese modelo
de mujer que se buscaba.

- En Helsinki, en 1952 se celebran los segundos Juegos Olímpicos después de la


Guerra y fueron los primeros en desarrollarse en un gimnasio cubierto, costumbre
que se adoptaría definitivamente. En dicho evento hacen su aparición los gimnastas
de la U.R.S.S., causando sensación tanto en varones como en mujeres, estas últimas
compitiendo por primera vez en forma general individual, y ganando ampliamente la
clasificación por equipos. Este sería el primero de los 8 títulos olímpicos
consecutivos que las damas soviéticas tendrían a futuro.

- En 1953 se desarrolla en Rotterdam la primer Gimnastrada, evento en el cual se


intenta volver a los valores planteados por Cuperus, hacia una gimnasia no
competitiva y en la cual el espíritu de camaradería y reunión entre amantes de la
gimnasia es el eje central del evento hasta nuestros días.

- En Montreal 1976, se produjo un hecho no premeditado por la FIG, pero que le dio
un impulso masivo al deporte, la aparición deslumbrante de la rumana Nadia
Comaneci quien, con sólo 14 años, obtiene 10 puntos, es decir, el primer puntaje
perfecto de la historia, en su rutina obligatoria sobre las paralelas asimétricas.
Esta performance será repetida por Comaneci en otras 6 ocasiones durante el resto de la
competencia, para conseguir el oro individual y ganar las pruebas de paralelas asimétricas
y viga de equilibrio, rompiendo, de esta forma, con la hegemonía de las gimnastas
soviéticas de la época.

Figura 7: Performance de la gimnasta Nadia Comaneci durante los Juegos Olímpicos de 1976.
Fuente FIG (2006).

Gracias al gran interés suscitado por la gimnasia y, especialmente por la rumana Nadia
Comaneci, la cual, con su corta edad, había conquistado a conocedores y neófitos en el
deporte en base a su gracia y carisma, las grandes cadenas de televisión norteamericanas
y las agencias de publicidad ofrecen contratos millonarios para promover y dar publicidad
al deporte. Este hecho permitiría la llegada de la gimnasia artística a lugares donde antes
era desconocida y permitiría más adelante su mayor evolución.

- En los Juegos Olímpicos de Barcelona del año 1992 la antigua U.R.S.S. se presenta
como Equipo Unificado, agrupando a las antiguas repúblicas soviéticas. El gran
triunfador es Vitali Scherbo, quien, entre la competencia por equipos, individual
general y finales por aparatos se lleva 6 medallas doradas, hecho jamás igualado hasta
la fecha en un mismo juego.

La evolución estructural de los aparatos


Como se ha señalado en este texto, los aparatos de la gimnasia artística tanto femenina
como masculina, han tenido orígenes variados, pero cabe destacar también que, más allá
de su origen, todos han mostrado en mayor o menor medida, una evolución en cuanto a
sus dimensiones, sus formas originales y materiales con los que son construidos. De todos
ellos, las paralelas asimétricas de la gimnasia femenina y el caballete de salto de ambas
ramas, representan los dos aparatos que han mostrado una metamorfosis mayor,
fundamentalmente con relación a sus dimensiones.
- El Caballete de salto:
En el año 2004, en los Juegos Olímpicos de Atenas, se presenta la innovación más
importante en diseño de aparatos de los últimos tiempos, el caballete cambia
completamente de tamaño y forma. Este cambio se decidió con el objetivo de permitir el
avance técnico en esta prueba, disminuyendo por otra parte, el nivel de riesgo en los saltos
al contar con una superficie de apoyo de manos más amplia.

Figura 8: Modificación del caballete de salto a lo largo de los años.

- Las paralelas asimétricas:


Este aparato fue construido inicialmente a partir de la paralela de varones, disminuyendo
la altura de uno de sus barrotes. Con el paso del tiempo, la necesidad de realizar nuevos
ejercicios de un mayor dinamismo, ambos barrotes comenzaron a aumentar su distancia
entre sí, y disminuyendo el diámetro de estos para favorecer un mejor agarre. Estos
cambios permitieron que se observen movimientos de mayor velocidad y complejidad
necesarios para la evolución del deporte.
Figura 9: Evolución de la paralela asimétrica de la gimnasia artística femenina.

Conclusiones:
En el transcurso de este texto, se exploraron los hechos más relevantes de la gimnasia a
lo largo de los siglos, analizando la concepción que en la antigüedad imperaba sobre la
actividad que hoy se denomina “gimnástica”. Como primer elemento a destacar, puede
mencionarse que, no obstante las palabras de Diem (1966:121), quien afirma que “poco
es lo que ha llegado a nuestro tiempo de los antiguos compendios de la gimnasia, por lo
que se acrecienta la dificultad de obtener una imagen fidedigna, además es inevitable
que enjuiciemos los ejercicios físicos de los antiguos con el criterio deportivo de hoy”,
según lo expuesto por Herrador Sánchez (2008), Chacón Zagalaz, Castro López,
Valdivia, Zurita Ortega Chacón (2013), Betancor León y Villanou Torrano (1995), en sus
inicios puede advertirse que no se realizaba una diferenciación entre lo que hoy llamamos
prácticas “atléticas” y “gimnásticas”. Las prácticas gimnásticas de ayer tuvieron una gran
relación con las prácticas atléticas actuales y éstas constituían un todo con diferentes
objetivos de acuerdo con el lugar en el que se practicaran ya que en la Grecia antigua la
búsqueda se relacionaba con una armonía cuerpo-mente, mientras que en la antigua Roma
tenía un fin más utilitario vinculado con la preparación para la guerra.

Resulta interesante observar también como, a partir de este inicio en común y por
necesidades vinculadas con las carencias de espacios amplios en los momentos de
prohibición del “turnen” alemán, las pruebas atléticas dejaron de ser realizadas en los
gimnasios por los gimnastas de Jhan, tomado a partir de allí caminos separados, hasta
transformarse en dos deportes diferenciados y centrales del programa olímpico actual: el
atletismo y la gimnasia.
Con relación a los orígenes de los aparatos que se utilizan hoy en la gimnasia artística, se
pudo observar cómo en la antigua Roma, el caballo de madera, antecesor del caballete
con arzones de la gimnasia artística masculina, tenía un papel central en cuanto a método
preparatorio para el monte y desmote del caballo, mientras que ese y otros aparatos (como
las barras paralelas, la barra fija y el salto al caballo), ocupaban un lugar destacado en
Alemania en los inicios del siglo XIX, y se encontraban en cierta forma vinculados con
la problemática política de la nación. En ese contexto, los gimnastas de la época buscaban
en sus orígenes a partir de la práctica de habilidades con estos implementos, alcanzar
otros fines más profundos, y sus acciones estuvieron siempre ancladas a ideales políticos
y compromisos patrióticos, como pilar fundamental.

Este vínculo entre la actividad física y la política parece haber cambiado sin extinguirse
plenamente, mutando con el paso de tiempo y evidenciándose posiblemente, de maneras
más socavadas en otras épocas. Solo por citar algunos ejemplos de esa relación, puede
advertirse cómo el deporte ha ocupado un espacio central como medio de publicidad de
regímenes políticos diversos, desde la Alemania hitleriana de los Juegos Olímpicos de
1936, donde se utilizó este evento como bandera propagandística que evidenciara una
supuesta superioridad de raza; así como durante el apogeo de la denominada “guerra fría”
en los años 50 y 60, en donde los modelos y éxitos deportivos querían ejemplificar las
virtudes de modelos políticos y económicos contrapuestos.

En cuanto a la distinción entre la gimnasia artística masculina y femenina desde sus


orígenes como deporte de competencia, resulta llamativa la particularidad que, a
diferencia de otras actividades como el vóley, básquet, futbol, handball etc., en donde las
diferencias reglamentarias son apenas perceptibles y se limitan, en algunos casos
solamente, a la modificación de medidas de los espacios de competencia, en la gimnasia
artística la distinción resulta más clara, definiendo notablemente el ámbito de acción de
unos y otros.

Hombres y mujeres efectúan un mismo deporte, pero con características distintivas que
se establecen en la utilización de algunos de los aparatos en forma exclusiva según la
rama (como las barras paralelas, la viga de equilibrio, la barra fija, el caballete con
arzones, y las anillas), y con diferencias menos notorias pero claras también en los que
tienen en común (suelo y salto al caballete).
En la búsqueda de información que echara luz sobre los motivos que desencadenaron
estas diferencias en el proceso de construcción de la gimnasia de competencia, se podría
pensar que la gimnasia ha sido uno de los primeros deportes en organizarse en forma
federativa y reglamentar sus competencias. La incorporación de la mujer en el ámbito de
la gimnasia emerge como una consecuencia de las distintas transformaciones sociales,
políticas, culturales y económicas que se han ido desencadenando a fines del siglo XIX y
principios del siglo XX. Las mismas han posibilitado el pasaje de la mujer como
espectadora a ser una participante de dichas prácticas. Sin embargo, en un primer
momento estas prácticas se encontraban limitadas a ciertos movimientos y conductas
acordes con las ideas circulantes sobre la “femineidad” y las acciones motrices esperables
según el género. La fuerza, la velocidad, la resistencia, eran ámbito de dominio de la
masculinidad, mientras que el equilibrio, la lentitud y la elegancia de incumbencia
femenina.

Con este panorama, pueden entenderse las primeras participaciones femeninas en eventos
masivos gimnásticos como los Juegos Olímpicos de Estocolmo de 1912 limitadas sólo a
una participación en la prueba de “gimnasia sueca”; y en los Juegos Olímpicos de 1936,
en la aparición durante el evento de paralelas asimétricas, utilizando el mismo
implemento que en la prueba masculina, pero con el descenso de uno de sus barrotes.

En el análisis de imágenes sobre esta primera participación olímpica (que se desarrolló a


modo de exhibición), se destacan los movimientos acompasados y muestras de equilibrio
y flexibilidad fundamentalmente, en un aparato en el que los hombres, sin embargo,
demostraban destrezas en las cuales la fuerza de sus miembros superiores cumplía un rol
central. Las imágenes que se presentan permiten apreciar las características de dicha
comparación. En la prueba de viga de equilibrio, por su parte, se refuerzan las
características de los movimientos señalados provenientes en su mayoría de la danza.
Mismas particularidades vuelven a caracterizar la disciplina de suelo, con la utilización
de música y elementos como pelotas y aros (inicialmente aspectos vedados a los
hombres). Destacándose por lo tanto el agregado de elementos coreográficos al compás
musical, que establecieron la piedra fundamental para marcar las diferencias que hasta
hoy se mantienen, en un mismo aparato entre hombres y mujeres.

En síntesis, como puede observarse, las características actuales de la gimnasia artística


son consecuencia de un devenir de acciones histórico-políticas que poco tienen que ver
con su espíritu pasado. En ese recorrido, el sentido de sus prácticas fue cambiando,
superándose etapas vinculadas con aspectos estéticos, fines utilitarios, y hasta razones
políticas. Hoy la gimnasia se ha transformado, y esta evolución no se detiene, se nutre de
la ciencia y la tecnología en una búsqueda constante por alcanzar y saber, dentro de las
prácticas gimnásticas, cuáles son los límites del movimiento humano.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
- Autores Varios. (2008). Diccionario Paidotribo de la actividad física y el deporte.
Editorial Paidotribo. Barcelona.
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el deporte a través de los textos. P.P.U SA. Barcelona.
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- Bourgeois, M. (1999). Didáctica de la gimnasia. Editorial Biblioteca Nueva. Madrid.
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de Cultura Económica. México.
- Fédération Internationale de Gymnastique -FIG-. (2006). The story goes on… FIG
Edition. Moutier.
- Fleites, M. (2004). Ese "otro teatro": limites transgredidos en las artes plásticas.
Tesis de Maestría en estudios del arte., pp 20. Universidad Iberoamericana, D.F.
- García Carretero, M. (2003). Las anillas, un aparato de la gimnasia artística
masculina. Tesis de Maestría. Universidad Politécnica de Madrid. Madrid.
- Giraldes, M. (2001). Gimnasia, el futuro anterior. Stadium. Buenos Aires.
- Harre, D. (1987). Teoría del entrenamiento deportivo. Stadium. Buenos Aires.
- Karacsony, I. (1997). Pommel horse exercises: Methods, ideas, curiosities, history.
University of Ljubljana, Faculty of sport. Pp: 9-11.
- Langlade, A.; De Langlade N. (1986). Teoría general de la gymnasia. Stadium.
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- Scharagrodsky, P. (2011). La invención del “homo gymnasticus”. Prometeo. Buenos
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- Tuccaro, A. (1599). Trois dialogues de l'exercice de sauter et voltiger en l'air. Claude
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- Vegecio, F. (1885). Epitoma institutorum rei militaris. Firmin-Didot. Paris.

Cita sugerida: Pochini, Mariano (2017) El proceso de entrenamiento de la Gimnasia Artística Femenina (Tesis de posgrado). -- Presentada
en Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación para optar al grado de Magíster en Deporte.
Disponible en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/tesis/te.1458/te.1458.pdf

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