Tad Esi y DD HH
Tad Esi y DD HH
1
INDICE
Presentación………………………………………………………………....4
Tema 1
Tema 2
Tema 3
Tema 4
Tema 5
La solidaridad universal…………………………………………………30
Tema 6
La sociedad……………………………………………………………….37
Tema 7
El Trabajo Humano……………………………………………………..46
Tema 8
Tema 9
2
Tema 10
Tema 11
Anexo……………………………………………………………….……94
Bibliografía……………………………………………………….…..…99
3
PRESENTACION
El lector encontrará una visión de conjunto a cerca de temas relacionados con la ESI y los
DD HH. Y la posibilidad de interrelacionarse con otros saberes científicos. A partir del
valor fundamental de la dignidad personal, la lógica de la fe lleva al compromiso de la
promoción humana con una clara opción por la libertad, la justicia y la fraternidad
sustentada en el amor. Finalmente es una oportunidad de plantearse cómo ser ciudadanos
críticos y responsables desde las respuestas éticas que ofrece la Enseñanza Social de la
Iglesia.
4
TEMA I
Muchos de los prejuicios a cerca de la Enseñanza Social de la Iglesia proceden del interior
mismo de la Iglesia Católica, es decir, de los creyentes comprometidos y de los creyentes
cristianos a su manera, ellos versan sobre los siguientes puntos:
*Es un conjunto de normativas que regulan la vida del cristiano.
*Se basa en un legalismo de la Iglesia Católica.
*Normas para vivir mejor el evangelio.
*Desconocimiento total de su contenido.
*Dogmas o leyes.
*Formas actitudes que se vive en la sociedad
Así podríamos seguir enumerando y enunciando muchos otros prejuicios.
5
su conjunto social, la policía que entrega un servicio social de seguridad, así también la
Iglesia realiza acciones sociales en beneficio del pueblo Chileno y de los pueblos
Latinoamericanos. Su preocupación por los problemas sociales se realiza por la vía de la
asistencialidad; luego busca el desarrollo humano fomentando la educación, por medio de
escuelas, colegios universidades católicas, por otro lado, tenemos: el Hogar de Cristo que
realiza una acción social muy reconocida por todos los Chilenos, Un techo para chile,
Caritas, también su compromiso esta en el área de la salud con algunas clínicas y
hospitales. Finalmente cabe destacar las misiones en lugares muy lejanos y recónditos.
Todo esto es muy positivo y muy bueno. Hasta que surge la critica cuestionando la
estructura que operan los sistemas políticos y económicos; que atentan contra la dignidad y
los derechos fundamentales de la persona humana. En todo caso siguiendo el planteamiento
físico de frente a una acción existe una reacción, en nuestro caso esta acción critica sucede
incluso desde el interior mismo del catolicismo, acusando a la iglesia de ser una
entrometida en asuntos de cuestiones temporales, cuando su competencia está en orientar y
dedicarse al culto o a las celebraciones sacramentales.
La Iglesia intenta responder estas objeciones realizadas por sus mismos feligreses, de la
siguiente manera cuando el papa Juan XXIII, dice La Santa Iglesia tiene como principal
misión santificar las almas y hacerlas participes de los bienes del orden sobrenatural, sin
embargo, se preocupa con solicitud de las exigencias del diario vivir de los hombres, no
solo en cuanto el sustento y a las condiciones de vida, sino también en cuanto a la
prosperidad y a la cultura en sus múltiples aspectos y según el ritmo de las diferentes
épocas (M.M., n. 3), es decir entrega una enseñanza o doctrina social como una propuesta a
seguir, la cual se inicia y queda formulada sistemáticamente con el documento o Carta
Magna que es la Rerum Novarum del Papa León XIII en 1891, ella tendrá o seguirá un
proceso progresivo hasta nuestros días.
6
numerosas intervenciones del Magisterio sobre temas sociales1. La Enseñanza Social de
la Iglesia al tener un proceso histórico cronológico progresivo está convencida que la
sociedad con su economía y la política con sus distintos sistemas y modelos son actividades
humanas concretas, que derivan en toma de decisiones libres y con responsabilidades, esto
obedece al efecto otorgado y adquirido por el poder respectivo. Sin embargo, ambas son
ciertamente susceptibles de ser sometidos a un juicio moral, puesto que desde el punto de
vista ético no existe una neutralidad en estos asuntos, puesto que son mecanismos que
muchas veces se prestan para favorecer los intereses personales y de unos cuantos y
dejando en desmedro a la pobreza a muchos.
La dimensión moral o ética de la economía y la política es y debe ser atendida por la Iglesia
católica, colaborando en la sociedad, para generar personas y/o grupos responsables, sobre
todo aquellos que son miembros activos del Pueblo de Dios.
1
Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia N° 72
7
significado de la filosofía e igualmente de las aportaciones descriptivas de las ciencias
humanas.2
Para este juicio, realiza un diagnostico o un discernimiento previo de hechos o situaciones
concretas, para lo cual también se une al complemento de la interdisciplinariedad, en este
caso a las ciencias sociales o a expertos en distintas áreas que posibiliten un verdadero
análisis de la realidad. Una vez comprendida su urgencia y su gravedad, la Iglesia somete a
juicio, considerando los principios de justicia y equidad en perspectiva de la fuente misma
que es el Evangelio de Jesucristo Nuestro Señor y mediante el conocimiento progresivo de
los Derechos Humanos.
La ESI tiene como objetivo central los siguientes tres principios fundamentales:
• la Dignidad de la persona humana como sujeto activo y responsable de derechos
y obligaciones en la vida social.
• La solidaridad universal como una forma que involucra a la persona humana en
su integralidad social y política y;
• El principio de subsidiariedad se refiere a que nadie, ni el estado, ni otra
sociedad debe sustituir la iniciativa y la responsabilidad de las personas o de
grupos sociales a tener acciones libres-
Sin duda a ello se agregan otro principios como ser: la opción por los pobres, la búsqueda
del Bien Común, considerando la prioridad del trabajo por sobre el capital y la búsqueda
constante de la paz sin ningún tipo de violencia.
Estos principios son elementales para poder considerar o emitir un juicio ético o moral. Y
son elementales en las directrices que la Iglesia propone a los cristianos católicos, es decir a
su conciencia y llama también a todos los hombres de buena voluntad a ser responsables
par considerar una convivencia fraternal. La doctrina social es una herramienta más para la
acción social.
2
Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia N° 76
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TEMA 2
LA ENSEÑANZA SOCIAL DE LA IGLESIA COMO UNA
PROPUESTA ESENCIAL DEL MAGISTERIO
La importancia del magisterio de la Iglesia es que ella propone una enseñanza que se
materializa en la ESI como elemento de enseñanza social; por otro lado se debe entender
que el magisterio no solo se reduce al sucesor de Pedro –siendo este muy importante-, sino
que se considera al Concilio Vaticano II, los Sínodos Episcopales, las Conferencias
Episcopales regionales, nacionales y el Obispo ordinario del lugar.
Sin embargo esta enseñanza se inicia con el evangelio mismo, pero la ESI propiamente
sistemáticamente solo se concreta con la encíclica Rerum Novarum del papa León XIII en
1981.
Desde León XIII a nuestros días, prácticamente son 10 pontífices los que asumen el cargo
de guiar a la Iglesia, y por lo mismo cada uno llegara a contribuir y aportar elementos
nuevos a la ESI. Los pontífices son los siguientes:
En consecuencia para utilizar la ESI se debe realizar una interpretación considerando cada
una de sus expresiones, situando cada texto en su contexto cultural e histórico, rescatando
los elementos que tengan mayor relevancia para una toma de conciencia que será asumida
por los cristianos y aquellas personas humanas que se comprometen con la coyuntura
histórica, dando una respuesta apropiada a la realidad concreta.
Una de las tareas importantes que la Iglesia tiene con respecto a la ESI es darle su
continuidad y siguiendo el proceso ya mencionado anteriormente, esto ciertamente conduce
a su renovación constante en el tiempo, eso significa:
10
3.- La ESI no es una tercera alternativa
La ESI de ninguna manera propone un sistema o modelo ideológico. Esto obedece a que en
un tiempo u/o contextos anteriores al nuestro, se describían dos vías: el capitalismo liberal
y el colectivismo marxista. Es ahí precisamente, donde emerge la ESI, sin embargo ella se
desmarca de ambas. Constituyendo una enseñanza social. Aun quedan restos de estas dos
vías, aunque la primera vía hoy esta más vigente que la segunda vía.
3
JUAN XXIII Encíclica Mater et Magistra N° 13
11
También frente a esta situación el papa Juan Pablo II reafirma esta situación:
4
JUAN PABLO II Encíclica Sollicitudu Rei Socialis, N° 20
12
de la solidaridad como instrumento para un desarrollo humano, el ejercicio de la solidaridad
dentro de cada sociedad es válido sólo cuando sus miembros se reconocen unos a otros
como personas5
La iglesia se caracteriza por destacar lo negativo, lo hace con el fin de denunciar los
aspectos morales, de las ideologías, porque ellas también son responsables de la miseria de
muchos humanos y su vida. Por otro lado también crea esperanza, sensibilizando, llamando
a la responsabilidad de tales ideologías sobre los valores fundamentales del ser humano.
• También se reencontró con los pobres, sobre todo con los trabajadores
asalariados de las fábricas producto de la revolución industrial
5
JUAN PABLO II Encíclica Sollicitudu Rei Socialis N° 39
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Constitución Gaudium et Spes N° 4
13
• Utiliza un nuevo lenguaje social a partir de la Rerum Novarum, porque insiste
en los derechos de los obreros, de los pobres, y en la búsqueda obligatoria de la
justicia a nivel humano y social.
Por lo mismo uno espera que la ESI a partir de sus documentos realice lo siguiente:
Por tal motivo su conocimiento es de vital importancia, que ella sea inspiradora de una
constante toma de conciencia que los seres humanos deben considerar. Por tal motivo el
papa Juan XXIII dice en su documento indispensable es que esta doctrina sea conocido,
asimilado y llevada a la realidad social por medio de cursos y de forma sistemática se
extienda a todos los medios educativos modernos 7
7
JUAN XXII Mater et Magistra n° 221 - 223
14
TEMA 3
La Iglesia desarrolla una Enseñanza Social como una propuesta de vida para los cristianos
creyentes, de tal manera que el cristiano debe asumir en su vida la enseñanza del magisterio
como materia social, el cual contiene principios, criterios y orientaciones para la actuación
del creyente en la tarea de transformar el mundo según el proyecto de Dios8
8
Documento Santo Domingo n” 158
9
Concilio Vaticano II: Constitución “Gaudium et Spes” n° 76
15
Por ello que la iglesia sistematiza la ESI para responder a los problemas que plantea la vida
de la persona humana en sociedad y el papa Juan XXIII dice que la persona humana es el
fundamento, el fin y el sujeto de toda actividad social, por ello la preocupación el
magisterio de la iglesia…ha desarrollado en este último siglo, una doctrina social que
indica con claridad el camino seguro para construir las relaciones de convivencia según los
criterios universales, que respondan a la naturaleza, a las diversas esferas del orden
temporal y al carácter de la sociedad contemporánea y precisamente por esto pueden ser
aceptados por todos10
La Enseñanza Social de la Iglesia nace como respuesta a los problemas sociales producidos
por la revolución industrial. La reflexión a cerca de la situación social que realiza la iglesia
surge por la polémica de dos grandes corrientes de pensamiento, que posteriormente se
convierten en dos sistemas socio-político predominantes cada una tiene su propia ideología
que es: el capitalismo liberal y el socialismo.
10
JUAN XXIII; Encíclica Mater et Magistra” n° 220
16
Mirada a la problemática socioeconómica
Fraccionamiento al interior de los católicos 1891 León XIII y la Rerum Novarum
(sobre la cuestión Obrera).
Salario familiar Documento que muestra los derechos y
responsabilidades de empleadores y
Sindicatos obreros.
Describe el rol apropiado del estado.
Democracia cristiana Protege los derechos de los trabajadores a
organizarse en asociaciones, para buscar
salarios justos y buenas condiciones de
trabajo.
La crisis de los sistemas económicos operantes
Crisis de los sistemas económicos. Quadragesimo anno de Pio XI 1931
17
Medellín, teología de la liberación.
Problemas que plantea la Teología de la
Liberación.
Guerra del golfo pérsico. Centesimus annos del papa Juan Pablo II
1991
IV conferencia del CELAM en Santo
Domingo 1992
Una vez visto este panorama del recuadro, ahora conviene precisar las fuentes propias de la
Doctrina Social de la Iglesia son: la ley natural, la revelación y el magisterio de la Iglesia.
a).-la ley natural: se refiere al conjunto de elementos morales que el ser humano descubre
en su conciencia, por el simple hecho de ser humano, es decir su propia razón le dicta que
es el bien y que es el mal. Esto se da en todas las culturas, sean estas prehistóricas como
modernas. Es el modo que tiene el ser humano para situarse frente a su realidad con los que
lo rodean.
b).-la revelación: se refiere a aquello que el ser humano aprende por la manifestación que
Dios le hace de si mismo. Esta revelación esta en las Sagradas Escrituras o Biblia. Sus
enseñanzas son la base fundamental de la ESI. Para que eso tenga un curso necesario es
necesario comprender que la Tradición de la Iglesia es la que le da un sentido y su aporte es
de vital importancia.
Muchos pasajes y textos bíblicos con frecuencia nos recuerdan aspectos esenciales de
carácter social, como ser: “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” (Gn 1,26)
aquí se plantea la voluntad de Dios de crear al hombre con dignidad y un ser superior a las
otras existentes. Este es el punto esencial de la ESI pues se enfoca con claridad la dignidad
de la persona humana.
Otro texto nos indica lo social o las relaciones humanas: “amaras al prójimo como a ti
mismo” (Mt. 22,39). Punto muy relevante de la ESI.
19
muy relevante, porque el Señor mismo no permite estos abusos en desmedro de otros. La
justicia es un pilar principal para la convivencia humana.
c).-el Magisterio social: La iglesia tiene autoridad para denunciar los efectos sociales en
cuanto a moralidad, ella como guía elabora normas y principios relativos en cuanto al orden
social. Es decir que La doctrina social halla su fundamento esencial en la Revelación
bíblica y en la Tradición de la Iglesia. De esta fuente, que viene de lo alto, obtiene la
inspiración y la luz para comprender, juzgar y orientar la experiencia humana y la historia.
En primer lugar y por encima de todo está el proyecto de Dios sobre la creación y, en
particular, sobre la vida y el destino del hombre, llamado a la comunión trinitaria11
11
Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia N° 74
20
Quadragesimo Anno de Pio XI, fue publicada el 15 de mayo de 1931, cuarenta años
después de emitido la Rerum Novarum para su conmemoración.
Ella trata de la restauración del orden social, prácticamente lo que hace es reforzar todos los
planteamientos de León XIII y adecuándolos al contexto nuevo a una realidad social
distinta de la anterior. Prácticamente reafirma el deber que tiene la Iglesia en materia social.
Mater et Magistra de Juan XXIII, publicada el 15 de mayo de 1961, setenta años después
de la primera encíclica. Ella reafirma que a la Iglesia le compete todos los problemas
sociales y refuerza la doctrina de los anteriores papas y también platea con claridad lo
siguiente: El estado debe intervenir, orientar y garantizar la iniciativa privada, generando
así la subsidiariedad. La remuneración del trabajo debe ser con justicia y equidad,
considerando la situación del trabajador y de su familia; también el bien común y la
situación de la empresa. El principio de justicia debe imperar en las relaciones entre
empresarios y obreros: también entre países desarrollados y subdesarrollados. No puede
desconocerse el derecho de propiedad, pues ella cumple una función individual y social.
Para una sana convivencia debe basarse en los principios de la verdad, la justicia, el amor y
la libertad.
Pacem in Terris de Juan XXIII, publicada el 11 de abril de 1963. Ella trata a cerca de lo
siguiente: Aborda sobre la paz mundial fundada sobre el orden en la verdad la justicia y la
libertad. Anuncia los derechos y deberes del ser humano, así como los del estado y de las
autoridades nacionales. La paz mundial solo es posible si se da la justicia y el respeto a los
derechos de las personas, a los de cada nación y a nivel internacional.
21
modo integral fundada en la solidaridad, porque la cuestión social tiene una dimensión
mundial e internacional. Propone elementos nuevos par el ámbito económico como ser: la
constitución de un fondo mundial, con el fin de ayudar a los más desheredados. Además
indica que deben sustituirse algunos obstáculos para lograr la paz verdadera, por medio del
desarrollo solidario de la humanidad.
Octogésima Adveniens de Pablo VI, publicada el 15 de mayo de 1971 con motivo del 80
° aniversario de la Rerum Novarum. En ella se plasma la doctrina cristiana con el tema de
la igualdad fundamental de todos los hombres y sobre el derecho y el deber de participar en
construir una sociedad más justa y con fines solidarios.
Evangelii Nuntiandi es una exhortación apostólica dirigida por el Papa Pablo VI, a los
obispos, al clero y a los fieles de toda la Iglesia, el 8 de diciembre de 1975.
Laborem Exercens, de Juan Pablo II, es publicada el 14 de septiembre de 1981. Ella trata
acerca de la dignidad del trabajo y del trabajador. Destaca la espiritualidad que tiene el
hombre semejante a su creador, ya que por medio del trabajo hace partícipe su acción en la
creación. Además siguiendo el planteamiento de sus antecesores también elabora la función
del Estado como un empresario indirecto y reitera la función de ella en el papel de
subsidiario y promotor del bien común.
El concilio Vaticano II, el papa Juan XXIII anuncia o convoca a un concilio ecuménico
vaticano II el 25 de enero de 1959. Acontecimiento muy relevante e importante para le
Iglesia. Se inicia con su primera sesión el 11 de octubre de 1962, luego de una intensa
preparación de 4 años. Concluye ella el 8 de diciembre de 1965 bajo la atenta mirada del
papa Pablo VI, ya que su iniciador el papa Juan XXIII muere. A ella acuden más de 2500
personas: entre ellos obispos católicos, teólogos intelectuales y además de unos 40
observadores de otras iglesias o denominaciones cristianas.
22
Lo interesante de este concilio son sus conclusiones contenidas en decretos y constituciones
conciliares. El documento Gaudium et Spes (Gozo y Esperanza) es una constitución de
mayor importancia, puesto que ella aborda la situación de la Iglesia y el mundo de hoy, es
decir está directamente relacionado con todo lo que plantean las encíclicas anteriores.
Diez años mas tarde en 1979 se reúne el CELAM en Puebla, México es inaugurada por el
Papa Juan Pablo II, en ella se realiza un nuevo análisis de la situación y la realidad
Latinoamericana, evaluando los logros realizados y proyectarlos a nuevos criterios y
acciones con renovado vigor e ímpetu evangelizador al servicio de los pueblos
latinoamericanos. y Finalmente viene el documento de Aparecida donde se plantea una
nueva mirada para la América latina emergente en lo económico, político, social y cultural.
Solicitudo rei socialis: El Papa Juan Pablo II, el 30 de diciembre 1987. Sobre la
preocupación social de la Iglesia. Es la preocupación Social de la Iglesia, orientada al
desarrollo auténtico del hombre y de la sociedad, que respete y promueva en toda su
dimensión la persona humana, se ha expresado siempre de modo muy diverso.
Esta Encíclica es un homenaje y una evaluación de la “Populorum Progressio”. Juan Pablo
II hace una evaluación más bien crítica, indicando un cierto retroceso, respecto de las
esperanzas y expectativa que tuvo Pablo VI del proceso de desarrollo en el que el mundo de
entonces se movía. Hoy se han intensificado los problemas y se han agudizado las
distancias y separaciones entre los pueblos e, incluso, al interior de los mismos países ricos.
Retoma la idea de “desarrollo integral” para resaltar nuevos aspectos, como por ejemplo,
decir que el desarrollo junto con tocar todos los aspectos del hombre, debería también
afianzar al hombre en su dominio de lo creado y manejar los bienes con “vocación de
inmortalidad”. Como en su anterior documento social, este Papa dedica un apartado que
titula “una lectura teológica de los problemas modernos” en el que denuncia la existencia
23
en el mundo las “estructuras sociales de pecado”, que se debe superar, sin eludir su
complejidad.
12
Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia N° 103
24
TEMA 4
La palabra dignidad significa el merecimiento de algo. Desde este sentido entendemos que
la persona humana tiene dignidad. Es decir que merece un trato superior frente a las cosas
y a los animales. Esto se puede explicar con un ejemplo de la siguiente manera: Cuando el
presidente de una nación es recibido con honores y homenajes especiales por sus pares,
dándole una investidura. Es decir, es merecedor de una dignidad alta en calidad de
representante o miembro de un país amigo.
Por lo mismo, es preciso comprender la causa de tal dignidad, para ver luego las
consecuencias sociales que surgen a partir de ella.
La Biblia en el génesis enseña que el hombre fue creado muy similar a Dios y menciona
así: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”, es decir que toda persona
humana participa de la plenitud de Dios. Es más el hombre y la mujer tienen la misma
dignidad y son de igual valor, no sólo porque ambos, en su diversidad, son imagen de
Dios, sino, más profundamente aún, porque el dinamismo de reciprocidad que anima
él a nosotros de la pareja humana es imagen de Dios. En la relación de comunión
25
recíproca, el hombre y la mujer se realizan profundamente a sí mismos reencontrándose
como personas a través del don sincero de sí mismos.13
Por lo mismo el papa Juan XXIII en la encíclica Pacem in Terris n° 9, señala que la
dignidad del hombre es “…el principio de que todo ser humano es persona, es decir, una
naturaleza dotada de inteligencia y voluntad libre” Por esta razón ningún ser humano debe
ser considerado jamás un mero instrumento o medio por otro u otros.
El fundamento o principio esencial de la dignidad y de los derechos del ser humano, está
en la semejanza querida por Dios. Independiente de sus cualidades individuales, de su
cultura o situación social.
Por ello que Kant también hace un aporte muy importante: la dignidad significa tal y como
expresa en la "Metafísica de las costumbres"- que la persona humana no tiene precio, sino
dignidad: "Aquello que constituye la condición para que algo sea un fin en sí mismo, eso
no tiene meramente valor relativo o precio, sino un valor intrínseco, esto es, dignidad".14
13
Compendio de la Doctrina Social de la iglesia N° 111
14
I. KANT, Metafísica de las costumbres Capitulo II N° 1
15
JUAN XXIII, Encíclica Pacem in Terris, N° 10
26
La revelación nos indica el valor esencial que tiene la dignidad del ser humano, más aun si
consideramos la obra fundamental de Cristo. El hijo de Dios al encarnarse y hacerse
hombre participa de la historia del mundo, como ser humano perfecto, el se incorpora a un
pueblo, a una cultura, y eleva a todos los hombres en dignidad como Hijos de Dios.
El ser humano es un ser corporal, pero eso no basta, por ser imagen y semejanza de Dios,
también posee un alma espiritual, característica esencial que lo diferencia del resto de los
demás seres vivos.
El ser humano es el único que puede reflexionar, analizarse a si mismo, El puede programar
su vida, proyectándose para lograr fines y metas y para ello utiliza distintos medios. Solo el
ser humano es el que se hace preguntas y busca sus respuestas. Vive en busca de la verdad,
ya que ella es el objetivo de su inteligencia.
El Concilio Vaticano II expresa sobre la dignidad de la siguiente manera siendo uno por el
cuerpo y por el alma, el hombre, aun por su misma condición corporal es una síntesis de
todos los elementos del mundo material, de tal modo que los elementos todos de éste por
medio de aquél alcanzan su cima y alzan su voz para alabar libremente al Creador.
Luego no es lícito al hombre el despreciar la vida corporal, sino que, por lo contrario, viene
obligado a considerar a su propio cuerpo como bueno y digno de honor, precisamente
porque ha sido creado por Dios, que lo ha de resucitar en el último día. Mas, herido por el
pecado, el hombre experimenta las rebeldías de su cuerpo. Por ello, la misma dignidad del
hombre le exige que glorifique en su cuerpo a Dios y no lo deje hacerse esclavo de las
perversas inclinaciones de su corazón.
16
Concilio Vaticano II. Constitución Gaudium et Spes, N° 14
27
Para nuestra fe cristiana, esta característica esencial del ser humano, su espiritualidad
procede del mismo Dios
El misterio del ser humano solo se esclarece en el misterio de Dios, pues el ser humano es
la única de las criaturas a la que Dios ama por ser como es. Por ello el debe darle sentido a
su dignidad de modo personal, es decir ser consciente de vivir conforme a esa dignidad y
exigir que se le reconozca esa dignidad en la sociedad.
Este amor trae consigo una consecuencia inmediata que es la igualdad de todos los seres
humanos. El ser humano puede tender hacia los demás con una fuerza consciente de su
voluntad, y, llegar por el amor incluso hasta entregar la vida por los que ama. En el
ejercicio de ese sentimiento maravilloso, el ser humano sale de sí mismo y se proyecta, en
busca del amor divino.
La persona humana, es un animal racional, un ser humano libre, un ser capaz de amar y ser
amado, una criatura de Dios y, ante todo, un hijo o hija de Dios. En Tertio Millennio
Adveniente (1994) Juan Pablo II nos dice que la vida es una peregrinación hacia la Casa del
Padre. El más auténtico sentido de la vida es darse a uno mismo (dar la vida) al servicio de
los demás, y hacerlo por amor. Todo ser humano posee en esencia la misma dignidad
humana y, por tanto, es merecedor de un respeto incondicional.18
Su verdadera dignidad tiene las raíces en el amor. El hombre es, ante todo y sobre
todo, un ser amable, es decir, digno de ser amado. Sólo el amor puede ir desmontando
17
Compendio de la doctrina social de la Iglesia N° 34
18
JUAN PABLO II, Veritatis Splendor, N° 90
28
todos esos telos de cebolla con que se camuflan al hombre en un sinfín de roles en la
sociedad convencional. Sólo al que ama se le revela la verdadera dignidad del otro.
El que no ama, no ve, le ciega el egoísmo. El que ama, en cambio, ve con buenos ojos. Y
no porque el amor haga mirar con buenos ojos, sino porque el amor hace los ojos buenos,
es decir, hace que sean verdaderamente ojos humanos y que puedan descubrir el abismo de
amabilidad que hay en el otro y en todos los otros. No es que el amor haga pasar por alto o
disimular los defectos y fallos del prójimo, que eso sería apasionamiento y en última
instancia egoísmo también, sino que, por el contrario, el amor hace que los ojos recobren
toda su potencialidad del servicio del hombre. Que si la raíz del órgano de la vista radica
en el nervio óptico, la de los ojos humanos radica en el corazón Amar al otro, y por tanto
amar a todos los otros, es ciertamente respetar sus derechos y libertades. Pero es mucho
más, si el respeto y los derechos han de ser algo más que un pretexto para desentendernos
de los otros y dedicarnos a nosotros mismos. Amar al otro es caer en la cuenta del otro,
tenerlo en cuenta y contar con él. Es darle todas las posibilidades para que realice todas sus
capacidades, es contribuir a que sea el otro. Es, en una palabra, hacerle sitio en el corazón,
para que tenga su sitio en la sociedad.
29
TEMA 5
LA SOLIDARIDAD UNIVERSAL
La solidaridad es una de los valores más hermosos, ya sea como realidad vivida o como
proyecto personal.
La solidaridad no se relaciona con el verbo dar, sino con la capacidad de compartir. El dar
suele a veces considerarse más desde un punto de vista asistencialista. En cambio el
compartir implica la capacidad de un derecho de quien recibe el favor.
La solidaridad se podría definir como el sentimiento más profundo que los seres humanos
poseen y eso significa la capacidad de colaborar con los demás en forma totalmente
desinteresada. La persona humana solidaria se convence de que nadie puede ser feliz si no
se esfuerza porque los otros también lo sean.
La solidaridad contiene una dimensión ética, ella imprime un contenido ético y designa un
compromiso, una obligación con el próximo, porque es un ente social.
19
Diccionario de la Lengua Española ( Madrid: Real Academia Española 1984)
30
2.- La solidaridad del ser humano
La solidaridad reconoce la igualdad fundamental de toda y cada persona humana junto con
el respeto por su alteridad, superando así la lógica de una exasperada discriminación y la de
una masificación.
El Papa Juan XXIII en 1963 en su documento Pacem in Terris n° 80, utiliza por primera
vez la palabra solidaridad: “volvemos a confirmar, también Nos, lo que constantemente
enseñaron nuestros predecesores: que también las comunidades políticas, unas respecto a
otras, son sujetos y de derechos y deberes, y. Por eso también sus acciones han de ser
reguladas por la verdad, la justicia, la solidaridad generosa, la libertad. Porque la misma
ley moral que regula las relaciones entre los seres humanos, es necesario que regule las
relaciones entre las respectivas comunidades políticas”, lo cual significa un importante
paso que da la Iglesia para referirse a algo tan vital del ser humano.
En consecuencia también el Concilio Vaticano II en la Constitución Gaudium et Spes y el
Papa Paulo VI profundizaran el significado de solidaridad como muy indispensable para
que el desarrollo integral sea autentico, entre todos los pueblos.
31
Posteriormente en virtud de la unidad internacional la solidaridad se convierte en una
expresión muy genuina e importante. El Cardenal Raúl Silva Henríquez dice que la:
“convivencia pacífica y solidaria vive acechada por múltiples amenazas.… Vigilar
corregir, purificar nuestros juicios alentar iniciativas con paciencia humanidad y serena
objetividad, confiar en el hombre y en la fuerza moral de la persuasión son tareas que
incumben a quienes sueñan con un mundo que sea digna morada del hombre”20
Por lo tanto, la solidaridad es un principio activo, que mueve a los pueblos a una
comprensión mutua, como miembros todos de una gran familia humana y su acción de
colaboración permanente en orden de lograr beneficios de la cultura, el desarrollo y el
progreso para todos, especialmente para aquellos países pobres y que van en busca del
desarrollo.
Sin embargo el Papa Juan Pablo II utiliza el concepto de solidaridad como parte muy
importante para sus planteamientos en tres encíclicas como ser: Laborem Exercens,
Sollicitudu Rei Socialis y Centesimun Annus“La solidaridad es una virtud cristiana… a la
luz de la fe, la solidaridad tiende a superarse así misma, al revestirse de las dimensiones
específicamente cristianas de gratuidad total, perdón y reconciliación. Entonces, el
prójimo no es solamente un ser humano, con sus derecho y su igualdad fundamental con
todos, sino que se convierte en la imagen viva del Dios Padre, rescatada por la sangre de
Jesucristo y puesta bajo la acción permanente del Espíritu Santo…Por encima de los
vínculos humanos y naturales, tan fuertes y profundos, se percibe a la luz de fe un nuevo
modelo de unidad del género humano, en el cual debe inspirarse en última instancia la
solidaridad”21
La solidaridad se entiende como un compromiso de responsabilidad por el otro, ya que en
el otro se reconoce la dignidad de persona humana conferida por Dios.
El ejercicio de la solidaridad dentro de cada sociedad es válido solo cuando sus miembros
se reconocen unos a otros como personas. Los que cuentan más, al disponer de una porción
mayor de bienes y servicios comunes, han de sentirse responsables de los más débiles,
dispuestos a compartir con ellos lo que poseen. Estos por su parte, en la misma línea de
20
Discurso en la ONU el 11 de octubre de 1978.
21
Sollicitudo Rei Socialis, N° 40
32
solidaridad, no deben adoptar una actitud meramente pasiva o destructiva del tejido social
y, aunque reivindicando sus legítimos derechos, han de realizar lo que le corresponde, para
el bien de todos. Por su parte los grupos intermedios no han de insistir egoisticamente en
sus intereses particulares, sino que deben respetar los intereses de los demás22
Hoy frente a una creciente conciencia de interdependencia hace necesaria resaltar la
solidaridad como un deber ineludible.“…Este mundo dividido y turbado por toda clase de
conflictos, aumenta la convicción de una radical interdependencia, y por consiguiente, de
una solidaridad necesaria, que la asuma y traduzca en el plano moral. Hoy más que antes,
los hombres se dan cuenta de tener un destino común que construir juntos, si se quiere
evitar la catástrofe para todos. Desde el fondo de la angustia, del miedo y de los
fenómenos de evasión como la droga, típicos del mundo contemporáneo, emerge la idea de
que el bien, al cual estamos llamados todos, y la felicidad a la que aspiramos no se
obtienen sin el esfuerzo y el empeño de todos sin excepción, con la consiguiente renuncia al
propio egoísmo”23
Por lo tanto la solidaridad es un camino autentico al desarrollo, es la reivindicación del
principio ético del destino universal de los bienes, es un deber para con los países pobres,
asumiendo de modo importante la causa de aquellos que están ofendidos de su dignidad
humana. Y por último la solidaridad trasciende la mentalidad individualista y busca
acciones concretas.
El tema de la solidaridad en los documentos de la Conferencia Episcopal Latinoamericana
(CELAM) son muy recurrentes: “la falta de solidaridad en el continente se caracteriza por
la presencia de las estructuras injustas24; por tanto dice, es preciso despertar un sentido
dinámico de responsabilidad y de solidaridad”25.
Sin embargo la solidaridad, como expresión del reconocimiento de la dignidad de la
persona humana, tiene una preferencia por los más desposeídos, debemos agudizar la
22
Ibíd. N° 39 ver también Centesimus Annus, N° 10
23
Ibíd., N°26, 9, 38 y 39
24
Documento de Medellín (1968) N° 2
25
Ibíd. N° 21
33
conciencia del deber de solidaridad con los pobres, a que la caridad nos lleva. Esta
solidaridad significa hacer nuestros sus problemas y sus luchas, saber hablar por ellos. Esto
debe concretarse en la denuncia de la injusticia y la opresión, en la lucha cristiana contra la
intolerable situación que soporta con frecuencia el pobre, en la disposición al dialogo con
los grupos responsables de esa situación para hacerles comprender sus obligaciones26 Por
otro lado la solidaridad implica la búsqueda de la promoción humana como línea de nuestra
acción a favor del pobre, de manera que respetemos su dignidad personal y le enseñemos a
ayudarse a sí mismo27
26
Ibíd. N° 10
27
Ibíd. N° 11
28
JUAN 15, 13
29
JUAN 13, 34 - 35
34
a).- algunos aspectos erróneos para comprender la dimensión ética de la solidaridad:
* La solidaridad es rechazada por las corrientes liberales y neoliberales, porque
ellos tienen como primacía la libertad individual y la confianza en las leyes económicas.
Por otro lado, las concepciones marxistas, sospechan de encubrir los conflictos sociales,
evitando los desafíos estructurales en las situaciones de injusticia.
* La iglesia en algunos casos confunde y comprende la solidaridad en términos de
una mentalidad paternalista y asistencialista, olvidando así la reivindicación de los derechos
fundamentales de las persona y de los pueblos.
* La solidaridad se puede comprender desde una mirada muy emocional, olvidando
así el real compromiso que se tiene en relación a los problemas sociales.
36
TEMA 6
LA SOCIEDAD
30
LEON XIII: Encíclica Rerum Novarum, N° 64; Juan XXIII Encíclica Mater et Magistra N° 60
31
JUAN XXIII Encíclica Pacem in Terris N° 9
37
a).-¿Porque el hombre necesita del otro?
Dios mismo afirma esta necesidad. De partida los creo macho y hembra y les asigno la
sublime misión de procrear, es decir tener hijos y por ende formar familia. Por ello que la
familia es importante y fundamental de las sociedades humanas.
También el ser humano necesita asociarse para asegurar su supervivencia personal y la
especie. Desde su génesis mismo se agruparon en tribus clanes y pueblos.
Finalmente el ser humano se asocia para proyectarse hacia los demás y compartir los
beneficios de las acciones realizadas en busca del bien común.
“La índole social del hombre demuestra que el desarrollo de la persona humana y el
crecimiento de la propia sociedad están mutuamente condicionados. Porque el principio y
el fin de todas las instituciones sociales es y debe ser la persona humana, la cual, por su
misma naturaleza, tiene absoluta necesidad de la vida social”32 Por lo mismo una sociedad
no es simplemente el conjunto de seres humanos unidos al azar, sino que es una comunidad
organizada de personas, grupos o instituciones que van en busca de un bien común. Una
sociedad debe siempre colocar como fundamento básico la dignidad de la persona humana.
Ello indica condiciones para formar un orden en la vida social. Estas condiciones son:
32
Concilio Vaticano II Gaudium et Spes N° 25
38
De ahí que la sociedad debe tener un fin más alto que es servir y perfeccionar al hombre.
Por eso la iglesia…proclama una concepción actual de la convivencia…en que cada uno de
los seres humanos es y debe ser el fundamento, el fin y el sujeto de todas las instituciones
en las…que actúa la vida social33La participación de realizar un esfuerzo común, no solo es
un derecho sino, un deber, un compromiso social que sea entendido desde el amor,
constituye la base de la solidaridad insustituible para lograr en comunidad, el desarrollo
integral del ser humano de todos y cada uno de los miembros.
A diferencia de los animales, el ser humano posee una naturaleza racional; el conocimiento
humano trasciende las limitaciones físicas y capta la esencia de las cosas a partir de datos
individuales. La capacidad intelectual del hombre constituye su esencia; por eso los griegos
lo definían como animal racional. En virtud de esta condición, puede alcanzar la verdad:
correcta adecuación de la inteligencia con las cosas. Es también un ser libre, lo que
significa ser dueño de sus actos, a diferencia de los animales que se rigen por sus instintos.
Es claro que los hombres también poseen instintos, pero pueden dominarlos, por lo tanto la
conducta de una persona es consecuencia de sus propias decisiones.
La libertad, por cierto, no es absoluta; está condicionada por leyes físicas y por los otros,
pero, puesto que se puede responder de distinta manera a los requerimientos, el ser humano
es responsable, pues debe responder de las consecuencias de sus actos. “La dignidad
humana requiere, por tanto, que el hombre actúe según su conciencia y libre elección, es
decir, movido e inducido por convicción interna personal y no bajo la presión de un ciego
impulso interior o de la mera coacción externa. (...) Cada cual tendrá que dar cuenta de su
33
JUAN XXIII Encíclica Mater et Magistral N° 218
39
vida ante el tribunal de Dios según la conducta buena o mala que haya observado.”34
El orden social, entonces, siempre será el resultado de decisiones humanas, dado que, a
diferencia de los animales, que sólo pueden agruparse siguiendo los imperativos instintivos,
los hombres pueden constituir y modificar las sociedades de acuerdo a sus preferencias. A
pesar de los condicionamientos múltiples a que está sometida la vida temporal de los
hombres, siempre dispondrán de un abanico de posibilidades para organizar la vida
comunitaria. “Pero una opinión equivocada induce con frecuencia a muchos al error de
pensar que las relaciones de los individuos con sus respectivas comunidades políticas
pueden regularse por las mismas leyes que rigen las fuerzas y los elementos irracionales
del universo, siendo así que tales leyes son de otro género y hay que buscarlas solamente
allí donde las ha grabado el Creador de todo, esto es, en la naturaleza del hombre.” 35
En esta dimensión la dignidad del ser humano tiende a lo sagrado, y tiene tres
consecuencias en el orden social:
34
Concilio Vaticano II Constitución Gaudium et Spes N° 17
35
JUAN XXIII, Encíclica Pacem in Terris N° 6
40
La experiencia histórica, por el contrario, demuestra que nunca existió vida humana que no
fuera social. La misma generación de un niño exige la unión de los padres. No existe un ser
tan indefenso como un niño, que no puede alimentarse ni movilizarse sólo, durante los
primeros años de vida. Pero también para un adulto, la perfección supone la convivencia.
La libertad del ser humano, y su condición de ser social, llevó a Aristóteles a definirlo
como animal político. A diferencia de las abejas y las hormigas, que construyen sus
colmenas y hormigueros siempre del mismo modo, las personas pueden diseñar sus
ciudades de diferente manera. Esa capacidad de organizar su propia vida comunitaria, es la
dimensión política del ser humano.
a).-¿Qué es Globalización?
Es un concepto que intenta describir la realidad inmediata como una sociedad planetaria,
más allá de fronteras, barreras arancelarias diferencias étnicas, credos religiosos,
ideologías políticas y condiciones socio-económicas o culturales. Surge como
consecuencia de la internacionalización cada vez más acentuada de los procesos
económicos, los conflictos sociales y los fenómenos político-culturales.
Entre otros, los factores que caracterizan a la globalización, son: la expansión del sistema
económico capitalista; la nueva forma de organización territorial y política del sistema
mundial como proceso permanente (donde el Estado–nación es desplazado de las tareas
que, tradicionalmente, venía desempeñando); el proceso de expansión de las empresas
multinacionales y su peso específico en la producción mundial; el desarrollo de las
comunicaciones y la rapidez con que transcurre la innovación tecnológica36.
36
TOURAINE ¿Podremos vivir juntos?. Pág. 9 . 2006
42
El carácter neoliberal de la globalización, es decir, el sometimiento del proceso de
producción, distribución circulación y consumo al “fundamentalismo del libre mercado”,
así como de la vida social a los valores del individualismo, se impone mediante un proceso
político dirigido por la clase dominante, o su fracción hegemónica.
Los profundos cambios geopolíticos acaecidos después de 1989 han ido acompañados de
auténticas revoluciones en el campo social y económico. La globalización de la economía y
de las finanzas es ciertamente una realidad y cada vez se van percibiendo con más claridad
los efectos del rápido progreso proveniente de las tecnologías informáticas. Estamos en los
umbrales de una nueva era que conlleva a la vez grandes esperanzas e inquietantes puntos
interrogativos. ¿Cuáles serán las consecuencias de los cambios que actualmente se están
produciendo? ¿Se podrán beneficiar todos de un mercado global? ¿Tendrán todos
finalmente la posibilidad de gozar de la paz? ¿Serán más equitativas las relaciones entre los
Estados o, por el contrario, la competencia económica y la rivalidad entre los pueblos y
naciones llevarán a la humanidad hacia una situación de inestabilidad aún mayor? Por ello
el papa Juan Pablo II reflexiona a cerca de las organizaciones internacionales tienen el
cometido urgente de contribuir a promover el sentido de responsabilidad respecto al bien
común para lograr una sociedad más equitativa y una paz más estable en un mundo que se
encamina a la globalización. Pero, para esto, es preciso no perder jamás de vista la persona
humana, que debe ser el centro de cualquier proyecto social. Sólo de este modo las
Naciones Unidas pueden llegar a ser una verdadera "familia de Naciones", según su
mandato original de "promover el progreso social y mejores condiciones de vida en una
libertad más amplia". Este es el camino para construir una Comunidad mundial basada en la
"confianza recíproca, en el apoyo mutuo y en el respeto sincero".37 En definitiva, el desafío
consiste en asegurar una globalización en la solidaridad, una globalización sin dejar a nadie
al margen. He aquí un evidente deber de justicia, que comporta notables implicaciones
morales en la organización de la vida económica, social, cultural y política de las Naciones
y además que compleja le invita a entenderla desde la ESI. El complejo fenómeno de la
globalización, es perceptible en el mundo actual, y además en América. Dentro de esta
37
JUAN PABLO II mensaje jornada de la paz 1998 N°3
43
realidad polifacética, tiene gran importancia el aspecto económico. Por ello que Doctrina
Social, la Iglesia ofrece una valiosa contribución a la problemática que presenta la actual
economía globalizada. Su visión moral en esta materia y se apoya en las tres piedras
angulares fundamentales de la dignidad humana, la solidaridad y la subsidiariedad. La
economía globalizada debe ser analizada a la luz de los principios de la justicia social,
respetando la opción preferencial por los pobres, que han de ser capacitados para protegerse
en una economía globalizada, y ante las exigencias del bien común internacional. En
realidad, “Este sueño se ha desvanecido. En la difícil situación en la que nos encontramos
hoy, a causa también de la globalización de la economía, la doctrina social de la Iglesia se
ha convertido en una indicación fundamental, que propone orientaciones válidas mucho
más allá de sus confines: estas orientaciones -ante el avance del progreso- se han de
afrontar en diálogo con todos los que se preocupan seriamente por el hombre y su
mundo”38
Considerar al proceso de globalización como algo económico-político, implica ver sólo dos
aristas del proceso descuidando el hecho de que es un tema complejo y de que en la esencia
de todo se encuentra el ser humano y sus circunstancias ambientales, históricas y culturales.
La cultura resulta ser el centro normativo-simbólico de cada sociedad. La interiorización
que los miembros de una cultura concreta hacen de sus sistemas de status y roles proviene
de la socialización e integración en los valores de tal modelo cultural. En definitiva, lo que
los individuos interiorizan son clasificaciones en las que subyacen factores de toda índole y
que van desde normas y símbolos hasta motivaciones e intereses ajenos a los del mismo
sujeto y que provienen de los grupos hegemónicos que dominan las estructuras de poder y
control colectivo.
44
modelo cultural con normas, valores, símbolos y códigos de conducta propios y específicos,
y de enorme influencia social. El Estado de Bienestar y la Sociedad de Consumo se
convierten en los ejes para el encauzamiento y asimilación de las enormes poblaciones a
partir de la superación de los años de post-guerra.
45
TEMA 7
EL TRABAJO HUMANO
Podemos definir el trabajo como la aplicación o ejercicio de las fuerzas del alma y del
cuerpo para producir algo útil y remediar una necesidad
Es una actividad humana que tiene la finalidad de producir, transformar o transportar una
cosa. Es decir, el trabajo es una actividad orientada a la adaptación de los bienes naturales
a las necesidades del ser humano y estas a su vez se transforman en utilidades económicas.
En ella entra en juego la inteligencia que es capaz de planear, de crear y de ser imaginativo,
esta es una de las muchas cualidades que tiene el ser humano. El papa Juan Pablo II dice :
“El trabajo entendido como una actividad " transitiva ", es decir, de tal naturaleza que,
empezando en el sujeto humano, está dirigida hacia un objeto externo, supone un dominio
específico del hombre sobre la " tierra " y a la vez confirma y desarrolla este dominio. Está
claro que con el término " tierra ", del que habla el texto bíblico, se debe entender ante todo
la parte del universo visible en el que habita el hombre; por extensión sin embargo, se
puede entender todo el mundo visible, dado que se encuentra en el radio de influencia del
hombre y de su búsqueda por satisfacer las propias necesidades”.39
39
JUAN PABLO II Encíclica Laborem Excercens N° 4
46
Todos los seres humanos llegamos a la vida con facultades intelectuales, corporales que no
debemos ni podemos hacer que ellas sean improductivas. Dios crea el mundo, pero deja
inconclusa su creación, para que los seres humanos por la vía de su esfuerzo completen y
transformen el mundo perfeccionándolo. Este deber de trabajar lo debe realizar por medio
de su inteligencia y su esfuerzo físico. Todo trabajo es noble y todos los seres humanos
están capacitados y tienen la obligación de capacitarse, de ser competentes en el área que le
corresponde.
Ahora no obstante para que el trabajo sea justo es necesario cumplir ciertas condiciones:
• El trabajo debe cumplir con todos los requisitos de seguridad que establece la
ley y que exige la autoridad competente para un buen desarrollo de ella.
40
Compendio de Doctrina Social de la iglesia N° 287
47
• El trabajo debe ser de mucha responsabilidad.
El papa Juan Pablo II exige que el trabajador sea consciente y que el trabajo que realiza lo
deba manifestar como algo propio: “Pero hay que subrayar ya aquí, en general, que el
hombre que trabaja desea no sólo la debida remuneración por su trabajo, sino también que
sea tomada en consideración, en el proceso mismo de producción, la posibilidad de que él,
a la vez que trabaja incluso en una propiedad común, sea consciente de que está trabajando
" en algo propio ". Esta conciencia se extingue en él dentro del sistema de una excesiva
centralización burocrática, donde el trabajador se siente engranaje de un mecanismo
movido desde arriba; se siente por una u otra razón un simple instrumento de producción,
más que un verdadero sujeto de trabajo dotado de iniciativa propia”41.
La primacía del trabajador por sobre los medios de producción, es el eje sobre el cual
desarrolla toda su mirada el Papa Juan Pablo II “el trabajo está " en función del hombre " y
no el hombre " en función del trabajo ". Con esta conclusión se llega justamente a
reconocer la preeminencia del significado subjetivo del trabajo sobre el significado
objetivo. Dado este modo de entender, y suponiendo que algunos trabajos realizados por
los hombres puedan tener un valor objetivo más o menos grande, sin embargo queremos
poner en evidencia que cada uno de ellos se mide sobre todo con el metro de la dignidad
del sujeto mismo del trabajo, o sea de la persona, del hombre que lo realiza. A su vez,
independientemente del trabajo que cada hombre realiza, y suponiendo que ello constituya
una finalidad -a veces muy exigente- de su obrar, esta finalidad no posee un significado
definitivo por sí mismo. De hecho, en fin de cuentas, la finalidad del trabajo, de cualquier
trabajo realizado por el hombre -aunque fuera el trabajo " más corriente ", más monótono
en la escala del modo común de valorar, e incluso el que más margina- permanece siempre
el hombre mismo”.42
41
JUAN PABLO II Encíclica Laborem Exercens N° 15
42
JUAN PABLO II Encíclica Laborem Exercens N° 6
48
Esto constituye que la persona humana es superior a todas las cosas. Sin embargo la
perversión en el ámbito social y económico tiene como origen la inversión de la misma
finalidad. Pablo VI insiste sobre este aspecto subrayando lo siguiente el principio
fundamental que el cristianismo a subrayado particularmente es que en el trabajo el ser
humano es lo primero…nunca más el trabajo por encima del trabajador, siempre el trabajo
para el trabajador; el trabajo el servicio del hombre, de cada hombre de todo hombre43
El trabajo del ser humano esta constituido en una visión personal que a su vez con lleva una
doble dimensión como se explicita en el compendio es objetiva y subjetiva. “En sentido
objetivo, es el conjunto de actividades, recursos, instrumentos y técnicas de las que el
hombre se sirve para producir, para dominar la tierra, según las palabras del libro del
Génesis. El trabajo en sentido subjetivo, es el actuar del hombre en cuanto ser dinámico,
capaz de realizar diversas acciones que pertenecen al proceso del trabajo y que co-
rresponden a su vocación personal: « El hombre debe someter la tierra, debe dominarla,
porque, como "imagen de Dios", es una persona, es decir, un ser subjetivo capaz de
obrar de manera programada y racional, capaz de decidir acerca de sí y que tiende a
realizarse a sí mismo. Como persona, el hombre es, pues, sujeto del trabajo ».
43
PABLO VI Discurso en la OIT Ginebra 10 - 06 - 69
44
Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia N° 270
49
trabajar con otros y trabajar para otros es un hacer algo para alguien. Los frutos del trabajo
son ocasión de intercambio, de relaciones y de encuentro. El trabajo, solo tiene un valor
cuando tiene en cuenta su orden y naturaleza social.
El salario es la retribución que se percibe por el trabajo realizado. Esta retribución queda
plasmada en un contrato de trabajo. Existen distintas formas de pensar un salario:
Salario individual: se considera por trabajo individual cuando la conveniencia es para el
trabajador solo.
Salario familiar: se considera esta para el sustento de toda la familia.
Salario nominal: se refiere a la cantidad de efectivo percibida por el trabajador.
Salario real:
El respeto por la dignidad de todos los seres humanos pasa necesariamente por una mejor
distribución de los bienes, es imperioso asegurarle un salario justo. Lo mínimo para que un
salario sea mínimo es que este sea considerado constantemente ético, si no es así significa
que estamos viviendo en una sociedad que no responde a la dignidad del ser humano y por
lo tanto está en contra la moral. No es correcto resignarse a aceptar la inequidad y la
injusticia social como simples datos de la realidad. Es imposible entender la separación de
la ética de la vida con la economía.
Un salario ético debe situarse en un contexto amplio de considerar al ser humano siempre
como fin. Este desafío exige repensar, desde la responsabilidad ética que corresponde a
cada uno, qué tipo de sociedad deseamos, qué tipo de desarrollo se busca, qué tipo de
crecimiento se anhela, qué tipo de empresas se pretende desarrollar, qué tipo de
conocimientos se desea promover, qué tipo de vida política y de políticos se aspira, qué
modo de vida se desea vivir y qué futuro entregar a las próximas generaciones.
El Evangelio describe la situación de los discípulos en una situación desesperada: cómo
alimentar a una multitud en un lugar despoblado y sin medios suficientes para ello. La
respuesta de Jesús es un desafío a la libertad y responsabilidad de los discípulos: denles
50
ustedes de comer (Mc 6, 37)” Esto mismo se afirma con el llamado que hace el papa Juan
Pablo II: “El problema-clave de la ética social es el de la justa remuneración por el
trabajo realizado. No existe en el contexto actual otro modo mejor para cumplir la justicia
en las relaciones trabajador-empresario que el constituido precisamente por la
remuneración del trabajo. Independientemente del hecho de que este trabajo se lleve a
efecto dentro del sistema de la propiedad privada de los medios de producción o en un
sistema en que esta propiedad haya sufrido una especie de " socialización ", la relación
entre el empresario (principalmente directo) y el trabajador se resuelve en base al salario:
es decir, mediante la justa remuneración del trabajo realizado”45.
Hay que subrayar también que la justicia de un sistema socio-económico y, en todo caso, su
justo funcionamiento merecen en definitiva ser valorados según el modo como se remunera
justamente el trabajo humano dentro de tal sistema. A este respecto volvemos de nuevo al
primer principio de todo el ordenamiento ético-social: el principio del uso común de los
bienes. En todo sistema que no tenga en cuenta las relaciones fundamentales existentes
entre el capital y el trabajo, el salario, es decir, la remuneración del trabajo, sigue siendo
una vía concreta, a través de la cual la gran mayoría de los hombres puede acceder a los
bienes que están destinados al uso común: tanto los bienes de la naturaleza como los que
son fruto de la producción. Los unos y los otros se hacen accesibles al hombre del trabajo
gracias al salario que recibe como remuneración por su trabajo. De aquí que, precisamente
el salario justo se convierta en todo caso en la verificación concreta de la justicia de todo el
sistema socio-económico y, de todos modos, de su justo funcionamiento. La importancia
del sueldo como fuente de ingreso para muchas familias resulta evidente.
Con Juan Pablo II, el tema del trabajo llega a ocupar un lugar central en el pensamiento
social de la Iglesia. No se trata tan sólo de un principio de justicia social, sino la clave está
en su fundamentación antropológica. La dimensión subjetiva del trabajo condiciona la
misma esencia ética del trabajo, porque “quien lo lleva a cabo es una persona
humana”…“Esta verdad, que constituye en cierto sentido el meollo fundamental y perenne
de la doctrina social cristiana sobre el trabajo humano, ha tenido y sigue teniendo un
45
JUAN PABLO II Laborem Exercens N° 6
51
significado primordial en la formulación de los importantes problemas sociales que han
interesado épocas enteras”46.
El auténtico progreso de una sociedad, en el pensamiento social de la Iglesia, “no se mide
exclusivamente por la cantidad de bienes producidos, sino también teniendo en cuenta el
modo en que son producidos y el grado de equidad en la distribución de la renta, que
debería permitir a todos disponer de lo necesario para el desarrollo y perfeccionamiento de
la propia persona”47. La implementación de un salario justo hace, en verdad, de la sociedad una auténtica vida para
todos y todas.
47
Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia N° 303
52
fundamental desarrollada por los sindicatos de trabajadores, cuya razón de ser consiste en
el derecho de los trabajadores a formar asociaciones o uniones para defender los intereses
vitales de los hombres empleados en las diversas profesiones. Los sindicatos « se han
desarrollado sobre la base de la lucha de los trabajadores, del mundo del trabajo y, ante
todo, de lo trabajadores industriales para la tutela de sus justos derechos frente a los
empresarios y a los propietarios de los medios de producción ».Las organizaciones
sindicales, buscando su fin específico al servicio del bien común, son un factor constructivo
de orden social y de solidaridad y, por ello, un elemento indispensable de la vida social. El
reconocimiento de los derechos del trabajo ha sido desde siempre un problema de difícil
solución, porque se realiza en el marco de procesos históricos e institucionales complejos, y
todavía hoy no se puede decir cumplido. Lo que hace más actual y necesario el ejercicio
de una auténtica solidaridad entre los trabajadores”48 A la vez, la negociación colectiva
sirve de contrapeso para la asimetría de poder que existe entre trabajadores y empleadores.
Así, la negociación colectiva, respaldada por la legislación laboral, desempeña un rol
significativo para asegurar que los incrementos de productividad se transformen en
aumentos de remuneraciones de los trabajadores.
48
Ibíd. N° 305
53
TEMA 8
1.-Definicion
2.- Su ordenación y clasificación
3.- Prehistoria de los Derechos humanos
a).- Edad Antigua
b).-Edad Media
C.-Edad Moderna.
d).-Edad Contemporánea
1.-Definición
55
3.-Prehistoria de los Derechos Humanos
Existen algunos datos para poder afirmar el inicio muy incipiente, a cerca del
reconocimiento de la dignidad de la persona humana, como ser:
• Una parte del Código de Hammurabi dice: Entonces (los dioses) ANU y BEL
complacieron a la carne de los hombres llamándome a mí, el dios temido
Hammurabi, para establecer justicia en la tierra, para destruir lo ilegítimo y los
males y para contener al poderoso en su opresión del débil.
• En la Antigua China el emperador tiene un deber para con el cielo: tiene que cuidar
de los intereses de su pueblo. Amando a su pueblo es como el emperador acata la
voluntad del cielo. Mencio (372-289 a de C.), discípulo de Confucio, sostuvo con
firmeza que un gobierno tiene que actuar por la voluntad del pueblo. "El pueblo es
de primera importancia. El Estado es de menor importancia. El Soberano es el de
menor importancia".
56
b).-Edad media
Los derechos humanos en esta época, tienen un leve reconocimiento que se realizan en los
fueros. Estos son aquellos elementos que regulan la adquisición y garantía de los derechos.
Estos poseen unas características no por ser muy relevantes, pero son importantes pese a la
época los textos jurídico-normativos medievales desde la mirada de la historia de los
derechos humanos, tiene los siguientes elementos:
c) Edad moderna
• La visión inglesa.
• La visión francesa
• La visión de las colonias inglesas de América del Norte.
57
La visión histórica de aparición del Estado moderno es identificable porque describe un
proceso de aparición de un poder absoluto que hegemoniza la actividad coactiva y
represora, terminando con los estamentos medievales y el poder eclesial. Sin embargo,
ambos procesos se diferencian en que mientras el proceso en Inglaterra se caracteriza por
una evolución gradual y continuista, el proceso en Francia implica una revolución violenta
y rupturista. Además, mientras en el inglés, el poder se centra en el Parlamento y se expresa
en la ley común, en el francés se propone una división de poderes, una constitución escrita
y una declaración solemne de derechos del hombre.
58
d).- Edad contemporánea
Los derechos humanos son prerrogativas que poseen las personas. Estas prerrogativas son
pautas que orientan la convivencia humana. Tienen como punto de partida los principios de
libertad y de igualdad. Estos principios fundamentan tres tipos de derechos humanos. Que
tendrá su culmen en las Naciones Unidas
Esa organización había tenido por principal objetivo el establecimiento de un foro del cual
participaran todos los Estados del planeta a fin de evitar el acaecimiento de guerras y
conflictos armados entre ellos. Sin embargo, pocos años después, en 1939, se desataría una
nueva conflagración internacional que produciría aun más víctimas y daños que la anterior
y que dejaría en el olvido a la Sociedad de las Naciones.
Este segundo aspecto cobra un interés particular por parte de la nueva institución. Ello en
razón de que se consideró que existía una vinculación muy grande entre la situación
imperante en el interior de los países y el mantenimiento de la paz mundial.
Esta declaración no tiene una fuerza jurídica directa sobre los países, pues no se trata de
una convención internacional. Sin embargo ella presenta un modelo de alto contenido ético
y moral que ha ejercido una gran influencia en todo el orbe.
Ella ha sido tomada como modelo para la redacción de numerosas constituciones y leyes
nacionales. También, los jueces la adoptan como base para fundamentar sus decisiones en
materia de derechos humanos.
60
Las Naciones Unidas, a través de sus diferentes dependencias y organismos especializados,
han trabajado por el cumplimiento de las disposiciones de la Declaración. Se ha promovido
la más amplia difusión del instrumento a nivel social y estatal en todo el mundo.
PREÁMBULO
Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de
Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión
contra la tiranía y la opresión,
Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en
los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y
en la igualdad de derechos de hombres y mujeres; y se han declarado resueltos a promover
el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto mas amplio de la
libertad,
61
Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación
con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y
libertades fundamentales del hombre, y Considerando que una concepción común de estos
derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho
compromiso,
La presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que
todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las
instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la
educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de
carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos,
tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados
bajo su jurisdicción.
• Artículo 1 Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos
y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los
unos con los otros.
• Artículo 2 Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta
Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión
política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica,
nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna
fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya
jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como
de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier
otra limitación de soberanía.
• Artículo 3 Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de
su persona.
• Artículo 4 Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la
trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.
62
• Artículo 5 Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes.
• Artículo 6 Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de
su personalidad jurídica.
• Artículo 7 Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual
protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda
discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal
discriminación.
• Artículo 8 Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales
nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos
fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.
• Artículo 9 Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
• Artículo 10 Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser
odia públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la
determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier
acusación contra ella en materia penal.
• Artículo 11 Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su
inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio
público en el que le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.
• Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no
fueron delictivos según el derecho nacional e internacional. Tampoco se impondrá
pena mas grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.
• Artículo 12 Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su
familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su
reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales
injerencias o ataques.
• Artículo 13 Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su
residencia en el territorio de un Estado.
• Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar
a su país.
63
• Artículo 14 En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a
disfrutar del, en cualquier país.
• Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada
por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las
Naciones Unidas.
• Artículo 15 Toda persona tiene derecho a una nacionalidad. A nadie se privara
arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.
• Artículo 16 Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin
restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar
una familia; y disfrutaran de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el
matrimonio y en caso de disolución del matrimonio. Solo mediante libre y pleno
consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.
• La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la
protección de la sociedad y del Estado.
• Artículo 17 Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y
colectivamente.
• Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.
• Artículo 18 Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia
y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia,
así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y
colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el
culto y la observancia.
• Artículo 19 Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión;
este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de
investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de
fronteras, por cualquier medio de expresión.
• Artículo 20 Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación
pacificas. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.
• Artículo 21 Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país,
directamente o por medio de representantes libremente escogidos.
64
• Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las
funciones públicas de su país.
• La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se
expresara mediante elecciones autenticas que habrán de celebrarse periódicamente,
por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente
que garantice la libertad del voto.
• Artículo 22 Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la
seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación
internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la
satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su
dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.
• Artículo 23 Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo,
a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el
desempleo.
• Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo
igual. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y
satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la
dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros
medios de protección social.
• Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus
intereses.
• Artículo 24 Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a
una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas
pagadas.
• Artículo 25 Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le
asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación,
el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene
asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez,
viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por
circunstancias independientes de su voluntad. 2. La maternidad y la infancia tienen
65
derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los ninfos, nacidos de matrimonio
o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.
• Artículo 26 Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser
gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La
instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de
ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en
función de los méritos respectivos.
• La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el
fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales;
favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y
todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades
de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
• Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de
darse a sus hijos.
• Artículo 27 Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural
de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los
beneficios que de el resulten.
• Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que
le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de
que sea autora.
• Artículo 28 Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e
internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se
hagan plenamente efectivos.
• Artículo 29 Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que solo en
ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
• En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará
solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de
asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y
de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar
general en una sociedad democrática.
66
• Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a
los propósitos y principios de las Naciones Unidas.
• Artículo 30
• Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere
derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar
actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y
libertades proclamados en esta Declaración.
67
TEMA 9
Tiene carácter histórico, de tal manera que va tomando significado y sentido según
las distintas épocas o culturas que lo materializan.
68
Existe, en consecuencia, un concepto formal, universalmente aceptado, acerca del
fundamento de los derechos, ella es la dignidad de la persona humana, pero su
significado y contenido varía de unas culturas a otras y de una épocas a otras.
Puesto que como ya se ha visto con anterioridad los Derechos Humanos son una realidad
compleja de naturaleza ético- jurídica y política, según el ámbito al que se refiere la
fundamentación de los Derechos Humanos puede hablarse de diversas clases de
fundamentación:
69
a).-Fundamentación ético - Jurídica
La fundamentación ético-jurídica de los Derechos Humanos establece una doble vía, que
determina dos líneas de respuesta completamente opuestas y que, por así decirlo, atraviesan
o recorren toda la historia del pensamiento filosófico-jurídico. Esta doble vía corresponde a
dos grandes corrientes de pensamiento:
• corriente naturalista
Para esta corriente el fundamento del derecho positivo y los derechos fundamentales
se encuentra en los Derechos Humanos en cuanto que derechos que corresponden,
"per se", a la naturaleza humana. De ahí que ese fundamento se encuentre en lo
peculiar de la naturaleza humana respecto de los demás seres: su especial dignidad.
Pero, dado que por dignidad se entiende la condición por la que se merece algo.
Para evitar caer en una definición circular, el naturalismo afirma que aquello por lo
que el hombre se hace merecedor e todos estos derechos es la libertad, que supone
racionalidad, posibilidad de autodominio, comunicación, amor y solidaridad.
• corriente positivista
70
Dentro de la fundamentación naturalista, puede hablarse de un doble fundamento:
Un autor clave, fundamental, del que arranca directamente la concepción actual del
concepto de dignidad humana, es Kant. en su obra "Fundamentación de la metafísica de las
costumbres" utiliza, como soporte la dignidad de la persona humana el argumento según el
cual "Los seres cuya existencia no descansa en nuestra voluntad, sino en la naturaleza,
tienen, cuando se trata de seres irracionales, un valor puramente relativo, como medios, y
por eso se llaman cosas; en cambio, los seres racionales se llaman personas porque su
naturaleza los distingue ya como fines en sí mismos, esto es, como algo que no puede ser
usado como medio y, por tanto, limita, en este sentido, todo capricho (y es objeto de
respeto). Estos no son pues, meros fines subjetivos, cuya existencia, como efectos de
nuestra acción, tiene un valor para nosotros, sino que son fines objetivos, esto es,
realidades cuya existencia es en sí misma, un fin".49
49
l KANT Metafísica de las costumbres Capitulo II N° 1
71
Ese elemento teleológico, no puramente negativo, consustancial a la dignidad de la persona
humana es la que permite afirmarla como sujeto. La dignidad significa para Kant -tal y
como expresa en la "Metafísica de las costumbres"- que la persona humana no tiene precio,
sino dignidad: Aquello que constituye la condición para que algo sea un fin en sí mismo,
eso no tiene meramente valor relativo o precio, sino un valor intrínseco, esto es, dignidad.
Se debe tener en cuenta, además, que los valores que fundamentan, junto con la dignidad
humana, los Derechos Humanos no son categorías axiológicas cerradas y estáticas, sino que
se encuentran abiertos a las continuas y sucesivas necesidades que los hombres
experimentan en el devenir de la historia. De ahí que los Derechos Humanos suponen los
valores básicos como:
El valor de la vida, es el valor que mejor muestra la interdependencia entre el poder físico y
el poder social, porque en el poder físico se incluyen a muchos otros vivientes, y en el
poder social sólo a los humanos. Es decir, mientras unos seres vivientes a lo sumo llegan a
72
un determinado nivel de conciencia, el ser humano es el ser capaz de autoconciencia, de
autoposesión y de autodominio.
El valor de la justicia en cierto modo encierra el significado de todos los demás valores en
cuanto que supone que todas y a cada una de las personas les sea atribuido y garantizado lo
que le corresponde -lo suyo-, lo que le corresponde por su especial dignidad.
El valor de la libertad, es quizá sobre el que más se ha insistido por parte de filósofos
sociales. La libertad puede ser definida, en términos muy amplios, como la exención de una
necesidad para el cumplimiento de un fin. Ella puede ser contemplada desde dos
perspectivas diferentes: una negativa y una positiva:
El valor de la solidaridad denota ante todo, la ampliación del sentido del nosotros. Lo cual
tiene una doble perspectiva:
La fundamentación jurídico positiva de los Derechos Humanos no puede estar sino en los
valores que las constituciones reconocen, de forma explícita y de forma implícita. Los
valores constitucionales poseen una triple dimensión:
En cuanto que el principio de legalidad es uno de los pilares fundamentales de las garantías
de los Derechos Humanos, porque es la conexión entre el fundamento inmediato o próximo
de los Derechos Humanos y el fundamento jurídico-positivo de los mismos.
• La teoría del consenso está representada actualmente sobre todo por J. Rawls y por
J. Habermas, que sigue en cierto modo a Appel.
o Todo sujeto capaz de hablar y actuar puede participar en la discusión.
o Todos pueden:
74
a. cuestionar cualquier información,
b. introducir cualquier afirmación en el discurso,
c. manifestar sus posiciones, deseos y necesidades.
o A ningún hablante puede impedírsele el uso de sus derechos.
o
• La teoría del disenso está representada, por Muguerza a través de lo que denomina
"la alternativa del disenso" y el "imperativo de la disidencia". la propuesta de los
consensualistas incurre en cierto angelismo, porque tal "comunidad ideal de
comunicación" es similar a la que propone la teología sobre la "comunidad de los
santos", en la realidad tal nivel de comunicación y consecuente consenso es
impracticable. A su vez, propone que no es tanto el consenso sobre lo que es justo el
fundamento o punto de partida de los Derechos Humanos, sino que éste a su vez
supone un fundamento o momento previo donde se constata el disenso entre los
hombres, lo que los impulsará a buscar un consenso.
Dentro del pensamiento Cristianismo Católico podemos tomar como referencia a Schmaus,
quien en su obra "Teología dogmática" afirma que la dignidad de la persona humana -en
cuanto fundamento de los Derechos Humanos- proviene de Dios y su destino está en Dios.
Esta misma configuración del fundamento de los Derechos Humanos es la que defienden
teólogos como Hans Küng y Karl Rahner. Este ultimo dice que la dignidad de la persona
humana que puede entenderse como una determinada categoría de un ser que reclama ante
sí y ante otros, estima, custodia y realización. Además de estos autores también tenemos al
Magisterio de la Iglesia con la Enseñanza Social de la Iglesia que enfoca de modo muy
importante la dignidad de la persona humana50.
50
Esto ya lo consideramos anteriormente en todo lo que plantea la ESI.
75
TEMA 10
El sujeto de los Derechos Humanos puede definirse como la persona o distintos grupos de
personas a las que va referida la titularidad, y también el que posee el ejercicio y garantías
de los derechos.
Frente al concepto del sujeto de los Derechos Humanos existe una cierta confusión, esto se
debe, a varias razones, la palabra sujeto tiene un carácter polisémico. El concepto de sujeto
de Derechos Humanos posee en consecuencia, una serie de connotaciones de diversa
naturaleza:
o Etimológica
o Antropológico
o Etica
o Jurídica
76
En el sentido antropológico: El sujeto humano es la persona humana, el sujeto
específicamente único e irrepetible, intransferible e insustituible, configurador, actor,
protagonista de la cultura. Las características propias del sujeto, en sentido antropológico,
son:
2.-Los sujetos de los Derechos adoptan una posición doble: activa y pasiva
Los sujetos de derecho pueden considerar y adoptar frente a los Derechos Humanos un
modo activo y otro modo pasivo en cuanto a los derechos:
77
• El sujeto activo de los Derechos Humanos es el titular del derecho respecto del cual
se reclama la defensa y garantía. Es el titular del poder.
• El sujeto pasivo es aquel que reclama el reconocimiento y garantía del concreto
derecho humano de que se trate. Es el titular del deber jurídico correlativo al
correspondiente derecho. Ese es el sujeto obligado a respetar el derecho en cuestión.
La garantía de los derechos con relación a la titularidad se puede distinguir entre el sujeto
titular del derecho y el sujeto de defensa del derecho:
• Es sujeto titular del derecho aquel de quien se pretende la protección del bien de la
personalidad de que se trate. Coincide con la figura del sujeto activo.
• Es sujeto de defensa del derecho aquel que reivindica frente al sujeto pasivo la
protección de un determinado bien, aunque no sea necesariamente el titular del
derecho. Puede, en unos casos, coincidir con el titular de la garantía del derecho,
como es el caso del derecho a la legítima defensa en cuanto al derecho a la vida: el
propio titular del derecho actúa en defensa del mismo. O es el caso del derecho a la
huelga.
78
Los derechos individuales por antonomasia: el derecho a la vida, el
derecho a la integridad física. Corresponden a toda persona,
independientemente de su pertenencia a una determinada ciudadanía.
Estos son "los derechos del hombre".
Los derechos de la persona individual en cuanto que ciudadano de un
determinado Estado. Son "los derechos del ciudadano". En virtud de
ellos se distingue entre los derechos de los nacionales y el derecho de
los extranjeros.
79
las mismas, el derecho de los sindicatos a la negociación colectiva. Son también los
derechos de la familia a obtener protección social, económica y jurídica. Son, por
otra parte los derechos de determinados grupos profesionales, como el derecho a la
libertad de cátedra o el derecho a la cláusula de conciencia de los periodistas o el
derecho al secreto profesional de los médicos y abogados.
El objeto es lo que constituye los bienes de la personalidad. Ellos pueden definirse como el
conjunto de bienes, con carácter esencial para el desarrollo de la personalidad, en cuanto
tales son reivindicados ética, y políticamente, con la pretensión de su conversión en bienes
jurídicos fundamentales para su mejor protección y garantía.
Los bienes de la personalidad tienen especial importancia en cuanto que bienes jurídicos
fundamentales, esto es, en cuanto que bienes regulados por las normas jurídico- positivas y
garantizados básicamente, aunque no exclusivamente, a través de la coacción de la normas
penales.
a).-Algunas características:
Si nos atenemos a la relación de los bienes de la personalidad con los sujetos titulares de los
mismos se pueden clasificar en:
83
TEMA 11
Hijos míos: No rehúyan el llamado del Maestro a caminar con El. No pregunten por qué ni adónde los llama.
Corran con Él la aventura de la fe. Experimentarán que nada hay, fuera de Él, que les entregue esperanza y
salvación duraderas.
Acérquense al Señor en los sacramentos y escúchenlo en la oración para que por sobre todas las cosas sean
capaces de un amor sin límites. Amen sus propias vidas juveniles donde Dios habita. Amen a los demás
jóvenes que abrigan tantas esperanzas en ustedes. Amen a sus padres y familiares y tengan por ellos
actitudes de comprensión y de perdón. Amen a la Iglesia y a sus Pastores y ayúdenla para que sea fiel al
Evangelio. Amen a la humanidad y al mundo y háganse servidores y constructores del Reino. Pero para
poder amar con la intensidad necesaria no olviden amar al Señor con todo el corazón
(Carta a la Juventud de Santiago Pentecostés de 1982 Saludo y Despedida en la Carta Pastoral “Ven y
Sígueme” que el Arzobispo de Santiago dirigió a los jóvenes, en el marco de la Misión Joven.)
1.-Breve biografía.
2.- El temor a los Derechos del Otro
3.- El amor conlleva el respeto del derecho de los otros
4.- El derecho a asociarse.
5.- El rol y vocación de las Universidades Católicas
6.- El principio de la solidaridad
1.-Breve Biografía
Raúl Silva Henríquez nació el 27 de septiembre de 1907 en la ciudad de Talca. Su padre fue
don Ricardo Silva Silva, y su madre Mercedes Henríquez Encina. De una familia numerosa
él es el 16 de 19 hermanos. Sus estudios los inicia en el Liceo Blanco Encalada, con los
Hermanos de las Escuelas Cristianas en Talca, para luego concluir en el Liceo Alemán de
84
Santiago, de los Padres del Verbo Divino. Termina su Bachillerato en 1923 e ingresó a la
Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Chile. En el tercer año de la carrera
decidió consagrarse a la vida religiosa. Se acercó al Patrocinio de San José para conocer a
los salesianos. Se recibió de Abogado en diciembre de 1929. En enero de 1930 ingresó al
Noviciado de la Congregación Salesiana en Macul. Estudió Filosofía en Chile y poste-
riormente se doctoró en Teología y Derecho Canónico en el Estudiantado Internacional de
Turín de la Congregación Salesiana. Es ordenado sacerdote en Turín, Italia, el 4 de julio de
1938 por el Cardenal Maurilio Fossati, Arzobispo de Turín. Vuelve a Chile a fines de
1938 y desempeña las cátedras de Derecho Canónico, Teología Moral e Historia
Eclesiástica en el Teologado Salesiano de Santiago.
En 1943 es nombrado Rector del Liceo Manuel Arriarán Barros, allí construyó el Templo
San Juan Bosco de La Cisterna. Fue Director Espiritual del Seminario mayor Salesiano y
posteriormente Rector entre 1950 y 1956.
Enseñó en el Colegio Patrocinio San José entre 1941 y 1947, y es nombrado Rector de ese
establecimiento salesiano en 1948. También se desempeñó como Rector del Colegio La
Gratitud Nacional entre 1956 y 1958. Fundador y Presidente Nacional de la Federación de
Colegios Particulares (FIDE). También funda la Revista Rumbos. En 1950 fue designado
Director del Estudiantado Teológico Salesiano, cargo que desempeñó por seis años. En ese
tiempo fundó el nuevo Teologado internacional en La Florida, Santiago, para estudiantes
del cono sur de América de la Congregación Salesiana. Dirigió el primer Congreso de
Religiosos de Santiago que fue convocado por la Santa Sede y en 1956 presidió la
Delegación Chilena al Congreso Internacional de Religiosos que tuvo lugar en Buenos
Aires.
85
Fecha clave, el 24 de octubre de 1959 fue elegido Obispo de Valparaíso por el Papa Juan
XXIII. Fue consagrado en la Catedral de esa ciudad el 29 de noviembre de ese mismo año
por Mons. Opilio Rossi, Nuncio Apostólico. Obispos co-consagrantes fueron Mons.
Vladimiro Boric, Obispo de Punta Arenas, y Mons. Emilio Tagle, Arzobispo Tit. De
Nicópolis de Nesto. Su lema episcopal fue “Caritas Christi urget nos” (La caridad de
Cristo nos urge).
Obtuvo numerosas condecoraciones, entre ellas las otorgadas por los gobiernos de
Alemania, Portugal, Perú, República Dominicana y Panamá. Recibió el Doctorado
Honoris Causa de la Universidad Católica de Chile (1962), del Iona College (U.S.A.
1962), de la Universidad de Georgetown (U.S.A. 1963), de la Universidad de Panamá
(1977), del Williams College (U.S.A. 1977), y de las Universidades de Dale y Notre
Dame en Estados Unidos.
86
Como pastor de la Iglesia de Santiago organizó la Arquidiócesis en Decanatos, Zonas
Pastorales y Vicarías Especializadas. Fundó numerosas instituciones de promoción social,
de defensa de la justicia y de los derechos humanos, como el Comité Pro Paz y
posteriormente la Vicaría de la Solidaridad.
Su labor en defensa de los derechos humanos le valió el reconocimiento del Congreso Judío
Latinoamericano, que el 26 de febrero de 1972 le confirió el Premio Derechos Humanos
1971. La Organización de Naciones Unidas reconoció la acción destacada de la Vicaría de
la Solidaridad confiriéndole el Premio Derechos Humanos el 10 de diciembre de 1978 y,
posteriormente, por la misma razón, recibió el Premio Fundación Bruno Kreysky en
Viena el 19 de octubre de 1979.
El Papa Juan Pablo II aceptó su renuncia por razón de edad, el 29 de septiembre de 1982.
Dejó el cargo en 1983 y le sucedió Mons. Juan Francisco Fresno. Posteriormente asumió
como Director Espiritual en el Seminario Pontificio Menor y en el Instituto de
Humanidades Luis Campino durante más de diez años. El Cardenal Raúl Silva Henríquez
falleció en Santiago el 9 de Abril de 1999.51
En uno de sus mensajes el Cardenal habla de que la humanidad debe considerar el temor a
los derechos del otro de la siguiente forma: “Seamos sinceros cuánto nos duele, cuando los
otros golpean a nuestra puerta y hacen valer sus reivindicaciones; cuando exigen su
derecho a la tierra, su derecho a la vivienda, a la educación, a la salud, al trabajo, al
salario equitativo, a la información veraz, a la agremiación, a la huelga, a la seguridad
social, al descanso, a elegir en conciencia su camino y su fe. Una oscura y poderosa
dinámica trabaja en nuestro corazón: LA DINÁMICA DEL EGOISMQ. El egoísmo no es
más ni menos que eso: TEMER LOS DERECHOS DE LQS OTROS. Actuar como si sólo se
pudiera ser feliz postergando los derechos, acallando las reivindicaciones de los demás. El
egoísmo violenta la justicia, deshace el equilibrio en las relaciones humanas y así hace
51
Biografía tomada del P. ORTEGA Miguel; “El cardenal nos ha dicho” Pp. 19 -21
87
imposible la paz. El egoísmo es ya una forma de violencia que genera espontáneamente
una contra violencia. Por eso NO HABRÁ PAZ ALLÍ DONDE NO HAYA JUSTICIA, Y NO
HABRÁ JUSTICIA SIN UNA EDUCACION SISTEMÁTICA A AMAR LOS DERECHOS
DE LOS OTROS”.52
El cardenal hace hincapié en la exigencia de entender los derechos de los otros dejando de
lado el egoísmo, un egoísmo que perturba la justicia que necesita el otro. Justicia en la
reivindicación de sus derechos, derechos que hoy se deben seguir plasmando en nuestro
diario vivir y de nuestra sociedad. Donde impera el individualismo, el egoísmo, etc. Nadie
se preocupa por el otro y socialmente solo se ejercita el derecho particular, descuidando así
el derecho de los otros.
El derecho con relación al respeto, no solo se la entiende desde un punto de vista jurídico,
filosófico, sino que tiene un significado mayor que es poner: “en práctica el amar el
derecho de los otros, tal como ama uno sus propios derechos. Ni circunstancia, por ingrata
o violenta que sea, ningún controversia, discrepancia o conflicto puede hacernos o que en
cada ser humano alienta un germen divino. “Todo hombre es mi hermano”, decía hace
algún tiempo y emocionadamente el Papa Pablo VI. Todo hombre es imagen de un Dios
que se inclina con respeto ante la más perfecta obra de su creación. Nadie es tan impuro
que no haya Podido ser lavado por la sangre de UII Dios que murió derramándola por
todos. Nadie es tan distinto o ajeno que su vida o su muerte, su suerte y su destino dejen de
interesarme y de entrecruzarse con los míos.
Nada puede eximirnos del respeto al hombre. Nada, ni siquiera el hecho -amargo,
irritante- de que ese hombre no nos respetara. El mal sólo se vence con el bien; la
injusticia, con la más estricta justicia; la mentira, con la fuerza avasallante de la
verdad”.53
52
O. Miguel; “El cardenal nos ha dicho” Pág. 99
53
Ibíd. Pág. 154-155
88
Aquí el Cardenal rescata la supremacía del hombre, la inviolabilidad de toda persona
humana, la intangibilidad de todos sus derechos. Por lo mismo la justicia como anhelo es
el fruto de una educación sistemática a respetar y amar el derecho de los otros. Se garantiza
los derechos, sólo cuando se hace de la justicia, un afán permanente; y además tenga la
búsqueda de una protección y promoción de los derechos del ser humano54
“Nuestro gran amor y respeto a los derechos del hombre se deben, sobre todo, a que
estamos convencidos de que la sociedad del futuro y la paz y la libertad que todos
anhelamos, no serán posibles sin el respeto irrestricto por los derechos humanos que
constituyen a la persona humana y son la base firme que sustenta la convivencia solidaria
entre hombres y naciones.”55
54
Ibíd. Pág. 224
55
Ibíd. Pág. 290
89
aunque extremo, para la defensa de los derechos y el logro de las aspiraciones justas de
los trabajadores” (Gaudium et Spes, n. 68).
Sólo la absoluta necesidad de cautelar valores más elevados en aras del bien común
podría justificar -y ello por vía de excepción y durante corto tiempo- la suspensión del
ejercicio de estos derechos.56
El rol que tiene la Iglesia para indicar que tanto los derechos de la persona humana, como
los derechos de los trabajadores, desde la libertad de seres humanos, deben organizarse y
participar libremente en asociaciones. Es lo que hoy llamamos los sindicatos, quienes en
dialogo con las autoridades logran sus aspiraciones justas en beneficios para todos los
trabajadores. Son reivindicaciones necesarias para una sana convivencia. Ellas son producto
también de una reflexión orientada desde las casas superiores.
56
DIAZ, L.A; El pensamiento social del Cardenal Silva Henríquez” Pág. 24
57
Op. Cit ORTEGA, M; “El Cardenal nos ha dicho” Pág. 115
90
b).-La vocación de la Universidad Católica
Ante este rol destaca la vocación misma que contiene ella en vista al ser humano su
vocación es específica: “es la misma vocación de !a Iglesia va exactamente en la misma
línea de la vocación de la Universidad por tratarse de la Iglesia del Dios del Evangelio, de
aquel Dios Servidor del hombre, cuya gloria consiste, precisamente, en que sus criaturas
logren alcanzar la plenitud de vida a que El mismo, al crearlas, las ha orientado.
Nadie puede, por lo mismo, aspirar a ser más celoso en el respeto a la autonomía de los
valores humanos, que esta Iglesia del Dios del Evangelio. Ella reconoce con humildad esa
autonomía de la creación y de la cultura con respecto a ella. Sabe que no es ella la que
constituye la dignidad de Io humano, sino que es Dios –independientemente de ella y antes
que ella existiera- quien participó de su propia bondad y belleza a la creación y quien, así,
fundamenta todo lo noble que existe en el Universo. El mundo y el hombre no son
autónomos frente a Dios, pues proceden de El y a El están destinados, si bien esta
dependencia de ninguna manera anula la causalidad propia de las criaturas y de la
libertad humana que el mismo Dios permanentemente suscita”58.
La Iglesia reconoce y admira esos valores propios conferidos por Dios al hombre y su
mundo y se siente llamada a servir su dignidad. La sirve no para desviarla hacia un fin
nuevo y extraño, sino para ayudarla a madurar en el sentido de la vocación más profunda.
El Cardenal como pastor le plantea a la Universidad Católica una distinción vital frente a
otras universidades, ella prácticamente posee algo que las otras casas superiores no tienen
se trata de su cualidad ya que en ella contiene un elemento muy importante y relevante que
es el contenido de la revelación, donde: “La fe cristiana presta a las ciencias humanas un
servicio que en nada invade su campo propio y que, sin embargo, puede resultarles de
inmenso valor.59 Además de esta distinción también le confiere una diferencia, una
58
Ibíd. Pág. 115
59
Ibíd. Pág. 119
91
diferencia donde dice: “que la fe no es un instinto que señale la dirección del verdadero
humanismo con una certeza solamente “genial”, sino con una certeza “divina”, porque la
fe nos connaturaliza con la visión que el mismo Dios tiene de las cosas. Esto sorprende a
la intuición normal del hombre. Sin embargo, con esta orientación se asegura que lo que
interesa a la Universidad es verdaderamente el hombre en sí mismo, en su realidad
personal y existencial, independiente de otras determinaciones o valores que son
accidentales. En este caso, por la fe, llegamos a la raíz misma del hombre”60
La iglesia preocupada por la realización del ser humano y de la sociedad invita a un dialogo
constante entre fe y ciencia, razón y fe y cultura y fe, para ello se sirve también de la
Universidad y aun desde la catolicidad. Es la preocupación de una humanización.
Como pastor destaca con mucha claridad que la solidaridad es una tarea a compartir con
otros cristianos, y con otros hombres de buena voluntad, que tengan sensibilidad por ella,
porque ella no es exclusividad del catolicismo. “La solidaridad es una actitud que nace de
la condición humana, pues en todas las razas, opciones creyentes y épocas distintas existen
pequeños y grandes héroes de la solidaridad humana…En nuestro siglo…ha adquirido una
fuerza inusitable, sobre todo entre los jóvenes. Es cierto que muchas veces se intenta
manipularla e instrumentalizarla…sin embargo los cristiano buscan la solidaridad desde
una autentica y desinteresada que este encaminada a salvar a todo el hombre y a todos los
hombres, sin mutilar ninguna dimensión de su ser, ni marginar a nadie”61
Es decir es una solidaridad vivida desde el evangelio que va en ayuda de aquellos que
necesitan más, sea la situación en la que se encuentre, sobre todo los pobres, enfermos,
desamparados, agobiados y perseguidos. Por ello que ser solidarios como Cristo implica
riesgos y además ser transparentes, porque el carácter evangélico lo indica desde nuestro
testimonio de fe
60
Ibíd. Pág. 120
61
HENRIQUEZ R. “ Solidaridad” Pp. 18 - 19
92
Así la solidaridad es parte y El alma de Chile, que está íntimamente ligada a la fe cristiana,
muestra desde su mismo nacimiento un sagrado respeto por la dignidad del hombre,
cualquiera sea su raza y condición; y un extraordinario aprecio por su libertad, huella
imborrable de su semejanza divina. Nosotros no hemos hecho otra cosa que procurar ser
fieles a esta tradición, entendiéndola como un legado que nos compromete62.
62
Óp. Cit ORTEGA M. Pág. 290
93
ANEXO
EL PAPA JUAN XXIII Y LOS DEBERES
(Encíclica Mater et Magistra)
28. Los derechos naturales hasta aquí recordados se hallan inseparablemente unidos en la
persona que los posee con otros tantos deberes; y, unos y otros, tienen en la ley natural, que
los confiere o los impone, su raíz, su persistencia y su fuerza indestructible.
MUTUA COLABORACIÓN
31. Al ser los hombres por naturaleza sociables, deben vivir los unos con los otros y
procurar los unos el bien de los demás. Por eso una convivencia humana bien organizada
exige que se reconozcan y se respeten los derechos y deberes mutuos. De aquí se sigue que
cada uno debe aportar generosamente su colaboración para crear un orden colectivo
ciudadano, en el que así los derechos como los deberes se ejerciten cada vez con la mayor
diligencia y utilidad.
94
32. No basta, por ejemplo, reconocer al hombre el derecho a las cosas necesarias para la
vida si no se le procura, en la medida de lo posible, que todas esas cosas las tenga con
suficiencia.
33. Añádase que la sociedad humana no sólo ha de ser ordenada, sino que también ha de
aportar copiosos frutos a sus miembros. Ello exige que los hombres reconozcan y cumplan
mutuamente sus derechos y obligaciones, pero también que todos colaboren, a una, en las
muchas empresas que el progreso actual hace posibles, deseables o necesarias.
EN ACTITUD DE RESPONSABILIDAD
CONVIVENCIA
35. La convivencia entre los hombres será consiguientemente ordenada, fructífera y propia
de la dignidad de la persona humana si se funda sobre la verdad, según la recomendación
del apóstol San Pablo: Deponiendo la mentira, hablad la verdad cada uno con su prójimo,
porque somos miembros unos de otros (25). Ello ocurrirá cuando cada uno reconozca
debidamente los recíprocos derechos y las correspondientes obligaciones. Esta convivencia
así descrita llegará a ser real cuando los ciudadanos respeten efectivamente aquellos
derechos y cumplan las respectivas obligaciones; cuando estén vivificados por tal amor,
que sientan como propias las necesidades ajenas y hagan a los demás participantes de los
propios bienes; finalmente, cuando todos los esfuerzos se aúnen para hacer siempre más
viva entre todos la comunicación de valores espirituales en el mundo. Ni basta esto tan
sólo, pues la convivencia entre los hombres debe estar integrada por la libertad, es decir, en
95
el modo que conviene a la dignidad de seres racionales que, por ser tales, deben asumir la
responsabilidad de las propias acciones.
ORDEN MORAL
37. El orden que rige en la convivencia entre los seres humanos es de naturaleza moral.
Efectivamente, se trata de un orden que se apoya sobre la verdad, debe realizarse según la
justicia, exige ser vivificado y completado por el amor mutuo y, finalmente, encuentra en la
libertad un equilibrio cada día más razonable y más humano.
38. Ahora bien, este orden moral -universal, absoluto e inmutable en sus principios-
encuentra su exclusivo fundamento en el verdadero Dios, personal y trascendente.
El es la Verdad primera y el sumo Bien; y, por lo tanto, la fuente más profunda de la que
puede extraer su genuina vitalidad una sociedad ordenada, fecunda y que corresponda a la
dignidad de las personas humanas que la componen (26). Con toda claridad se expresa
Santo Tomás a este respecto: La voluntad humana tiene como regla y como medida de su
grado de bondadla razón del hombre; ésta recibe su autoridad de la ley eterna, que no es
sino la razón divina... De donde resulta muy claro que la bondad de la voluntad humana
depende aún más de la ley eterna que de la razón humana (27).
96
SEÑALES DE LOS TIEMPOS
40. Ante todo, advertimos que las clases trabajadoras gradualmente han avanzado así en el
campo económico como en el social. En las primeras fases de su movimiento promocional
los obreros concentraban su acción en reivindicar derechos de contenido principalmente
económico-social; después la extendieron a derechos de naturaleza política, y, finalmente,
al derecho de participar en los bienes propios de una más elevada cultura. Ahora, y en todas
las comunidades nacionales, está viva en los obreros la exigencia de no ser tratados nunca
por los demás arbitrariamente como objetos privados de razón y libertad, sino como sujetos
o personas en todos los sectores de la sociedad humana, esto es, en los sectores económico-
sociales, en el de la vida pública y en el de la cultura.
41. En segundo lugar, viene un hecho de todos conocidos: el ingreso de la mujer en la vida
pública, más aceleradamente acaso en los pueblos que profesan la fe cristiana, más
lentamente, pero siempre en gran escala, en países de tradiciones y culturas distintas. En la
mujer se hace cada vez más clara y operante la conciencia de su propia dignidad. Sabe ella
que no puede consentir el ser considerada y tratada como cosa inanimada o como un
instrumento; exige ser considerada como persona, en paridad de derechos y obligaciones
con el hombre, así en el ámbito de la vida doméstica como en el de la vida pública, como
corresponde a las personas humanas.
43. Los hombres de todos los países o son ciudadanos de un Estado autónomo e
independiente, o están para serlo. A nadie le gusta sentirse súbdito de poderes políticos
ajenos a la propia comunidad. Puesto que en nuestro tiempo resulta vieja ya aquella
mentalidad secular, por la que unas determinadas clases de hombres se veían en un lugar
inferior, mientras otras reclamaban el primer puesto en virtud de una privilegiada situación
económica y social, o del sexo, o de la posición política.
97
44. Al contrario, doquier ha penetrado y ha llegado a imponerse la persuasión de que todos
los hombres, por razón de la dignidad de su naturaleza, son iguales entre sí. Y así las
discriminaciones raciales, por lo menos en el terreno doctrinal, ya no encuentran
justificación alguna; lo cual es de una importancia extraordinaria para la instauración de
una convivencia humana conforme a los principios anteriormente expuestos. Cuando en un
hombre surge la conciencia de los derechos propios es imprescindible que surja también la
conciencia de las propias obligaciones: y así quien tiene algún derecho tiene asimismo,
como expresión de su dignidad, la obligación de reclamarlo; y los demás hombres tienen el
deber de reconocerlo y respetarlo.
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BIBLIOGRAFIA
DÍAZ, Luis A. “ El pensamiento social del Cardenal Silva Henríquez” Editorial Salesiana.
Santiago. 1976
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JUAN XXIII, “Encíclica Pacem in Terris”. Ediciones, San Pablo, Santiago 1995
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