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MÒDULO III - Teoría General Del Derecho Agrario

Este documento resume el tema de la posesión según el derecho agrario. Explica que la posesión agraria se caracteriza por elementos objetivos como la actividad realizada en la tierra más que elementos subjetivos. También define la posesión agraria como el ejercicio de actividades agrícolas en forma personal y directa para lograr una explotación productiva prolongada de la tierra. Finalmente, cita una definición jurisprudencial de la Corte Suprema de Justicia de Venezuela que describe la posesión agraria como el ejercicio de actividades agrarias de produ

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MÒDULO III - Teoría General Del Derecho Agrario

Este documento resume el tema de la posesión según el derecho agrario. Explica que la posesión agraria se caracteriza por elementos objetivos como la actividad realizada en la tierra más que elementos subjetivos. También define la posesión agraria como el ejercicio de actividades agrícolas en forma personal y directa para lograr una explotación productiva prolongada de la tierra. Finalmente, cita una definición jurisprudencial de la Corte Suprema de Justicia de Venezuela que describe la posesión agraria como el ejercicio de actividades agrarias de produ

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UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS

OCCIDENTALES “EZEQUIEL ZAMORA”


UNELLEZ-BARINAS

MÒDULO III:
TEORÍA GENERAL DEL DERECHO AGRARIO
(ENSAYO ANALÍTICO: TEMA 6 POSESIÓN)

Autores: Danny Seijas C.I. 17.603842

Jean Pereira C.I.:16.679.099

José Rodríguez C.I: V-9.990.216

María cano C.I: V-3.914.15

Tutor: MSc. Nicanor Sánchez

Carrera: Especialización Derecho Agrario y Ambiental

Barinas, Febrero de 2022


INTRODUCCIÓN

El propósito del siguiente ensayo analitico, tiene como requisito cumplir


con las exigencia del subproyecto Teoria General del Derecho Agrario que se
imparte en la especialización de Derecho Agrario y Ambiental en la Universidad
Nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora sede Barinas. Los
contenidos programatico contemplado en el subproyecto del módulo III, el
mismo, abarca el tema 6, posesión distribuida de la siguiente manera:

DESARROLLO

6.1 POSESIÓN.

Diferencia entre posesión y tenencia


El detentador (arrendatario) sin ser propietario ni titular de un derecho
real, tiene sobre la cosa que detenta un poder de derecho conferido por el
propietario o por ley.
El ocupante, el pisatario, tienen un poder de hecho, reconocen al
propietario, se saben detentadores de tierra ajena.
Mientras que el poseedor cuando no es propietario, desconoce los
derechos del dueño.
Los tipos de posesión:

•Posesión de buena fe.


“Es poseedor de buena fe quien posee como propietario en fuerza de justo
título, es decir, de un título capaz de transferir el dominio aunque sea vicioso,
con tal que el vicio sea ignorado por el poseedor. (Art. 788 C C)
La buena fe se presume siempre, y quien alegue la mala deberá
probarla. Bastará que la buena fe haya existido en el momento de la adquisición.
(Art. 789 C C)
“Quien adquiere de buena fe un inmueble o derecho real sobre un
inmueble, en virtud de un título debidamente registrado y que no sea nulo por
defecto de forma, prescribe la propiedad o el derecho real por diez años, a contar
de la fecha del registro del título” (art. 1979 C C)
•Posesión precaria.
La posesión es precaria cuando poseemos por medio de otra persona que
detiene la cosa o ejerce el derecho en nuestro nombre, en el caso El detentador,
arrendatario o del depositario, quienes son poseedores precarios y reconocen la
existencia del derecho del dueño, tienen sobre la cosa que detentan un poder de
derecho conferido por el propietario o por ley.
”Se presume que una persona posee por sí misma y a título de propiedad,
cuando no se prueba que ha empezado a poseer a nombre de otra”. (Art. 773 C
C)
Tipos de posesión
La posesión legítima
La posesión es legítima
Cuando es continua, no ininterrumpida, pacífica, pública, no equívoca y
con intención de tener la cosa como suya propia. (Art. 772 C. C)
Elementos de la posesión legítima continua: Se extiende sin
interrupción a lo largo del tiempo, y el poseedor ejerce actos continuos
posesorios con regularidad manifiesta como lo haría un verdadero propietario.
Implica la persistencia en su uso:

No interrumpida:
La posesión no puede ser suspendida por hecho de una tercera persona
que entre en la posesión de la cosa; opera la interrupción cuando el poseedor,
contra su voluntad deja de usar la cosa. No hay interrupción si no se ha llegado
hasta el despojo.
Pacífica:
La posesión pacífica es la tenencia de una cosa o el goce de un derecho
sin oposición ni contradicción; para que la posesión deje de ser pacífica se
necesitan perturbaciones frecuentes sin llegar al extremo porque si no sería
interrumpida. “no pueden servir de fundamento a la adquisición de la posesión
legítima, los actos violentos ni los clandestinos, sin embargo puede comenzar
cuando ha cesado la violencia o la clandestinidad”. (Art. 777 C C)
Publica:
La posesión es pública cuando el poseedor es reconocido por la
comunidad como tal, por cuanto actúa con ese carácter, procede como
propietario sin serlo, creyendo de buena fe que lo era en realidad o haciéndolo
creer.
No equívoca:
Significa que no debe haber duda en la existencia del corpus (la cosa) y
el animus domini, (la intención de ser dueño) la posesión sería equívoca cuando
los actos realizados por el poseedor no revelan suficientemente el animus
domini.
La posesión agraria
La posesión es el ejercicio de actos agrarios posesorios sobre un predio
rústico, es decir, su explotación económica. No puede haber posesión agraria
sin que se tenga el bien o la cosa, de manera tal que ésta produzca:

•La posesión es un poder de hecho, amparado por el derecho en tanto en


cuanto el mismo está vinculado a la paz social.
•La posesión que en el Derecho Civil se conforma con dos elementos, el
corpus, conceptualizado como el poderío o señorío que se ejerce cobre las cosas
y el ánimus que es el sentido espiritual, en el sentido volitivo de querer poseer
las cosas; en el Derecho Agrario, la posesión es un hecho y un derecho, pues
otorga al poseedor a permanecer en la tierra en la que ejerce actos agrarios, con
preferencia al titular de la propiedad.

•Por ello, la posesión agraria se ejerce sobre bienes o cosas y sobre


derechos.
•La posesión se perfila como el ejercicio de un derecho real de naturaleza
temporal o provisorio.
Las normas de la posesión del Derecho Civil no tienen eficacia en el
Derecho Agrario, que tutela al productor, al sujeto que está ejecutando actos
agrarios, sin importar si es propietario, poseedor o detentador, pues basta con
estar produciendo eficientemente, para tener derecho a permanecer en la tierra
que está cultivando.
La posesión agraria
Instituto típico del derecho agrario Es en el Derecho Agrario
Latinoamericano, donde surgen nuevos institutos más humanos, al exigir la
presencia directa del poseedor en el inmueble, la tierra, en estrecha relación con
el trabajo humano. De forma que la posesión agraria adquiere vitalidad y
características diferentes a la posesión civil, por:

1º.-Aportar al concepto de propiedad agraria el adjetivo de posesiva.


2º.-Concebir a la posesión agraria de forma autónoma, como un medio de
ejercicio de bienes agrarios y como tránsito para la adquisición de la propiedad
a través de la usucapión agraria.

En tal sentido, la posesión agraria se diferencia de la posesión civil por


dejar de lado los conceptos de derecho romano acerca del “corpus” y el “animus”,
(tener la cosa con ánimo de dueño).
Y por el surgimiento de nuevos criterios para determinar la existencia de
la posesión como son:
La morada, la productividad, la profesionalidad agrícola, en definitiva,
actos posesorios.
La posesión agraria instituto
Típico del derecho agrario La posesión agraria deja de ser el poder
ejercido por la persona sobre la cosa o la posibilidad de alejar a cualquier otra
del ejercicio de tal poder, para transformarse en el poder efectivamente
ejercitado unido a la explotación económica del bien.
Por ello, se niega carácter de actos posesorios al mero cercamiento de la
finca, o la presencia de bienes muebles sin desarrollo de la actividad productiva,
pues detrás de la posesión se pretende una participación humana activa.
En tal sentido, las características de la posesión agraria como instituto
agrario son:

a) La necesaria realización de actos posesorios calificados para la


existencia de la posesión agraria.
b) La realización de actos posesorios en forma personal y directa.
c) La subordinación de los elementos subjetivos de la posesión agraria en
relación con los objetivos.

Características de la posesión agraria


Instituto de Derecho Agrario Latinoamericano
1. La posesión agraria, está caracterizada por elementos objetivos y no
subjetivos, porque lo determinante para que exista es la actividad realizada, no
la intención o la buena fe, sino la tenencia productiva o explotación de un predio
prolongada en el tiempo.
2. La posesión agraria por si misma representa el derecho a permanecer
en el medio explotado, y a conservar, incluso a adquirir la propiedad.
3. La posesión agraria es poder efectivamente ejercido en la explotación
productiva agraria, debe traducirse en hechos de trascendencia económica.
4. La posesión agraria no es absoluta porque está inscrita en los fines
sociales del Derecho Agrario, que inspira una mejor distribución de los recursos
naturales.
5. La posesión es el elemento caracterizante y obligatorio de la propiedad
agraria, sin el cual no puede existir. Los actos posesorios son necesario para la
vida de la propiedad. La propiedad sin posesión agraria se pierde. Aporta a la
propiedad el calificativo de posesiva.
6. La posesión agraria siempre será una relación directa, inmediata y
productiva con la tierra, de forma que tanto la posesión originaria unilateral por
ocupación, como la posesión derivada bilateral, transmitida por cualquier causa,
se pierde si no se continúa o mantiene aquella relación.

Definición Jurisprudencial de Posesión Agraria


• La Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia,
Sentencia del 23 julio de 1983, define que es posesión agraria:
“La posesión agraria es el ejercicio de actividades agrarias, aquellas
a las cuales se refiere el artículo primero de la Ley Orgánica de Tribunales y
Procedimientos Agrario, es decir, las actividades de producción, de
transformación, agro-industria, enajenación de productos agrícolas por los
propios productores, sus asociaciones y empresas”
La posesión es el ejercicio de actos posesorios sobre un predio rústico,
es decir, su explotación económica. No puede haber posesión agraria sin que se
tenga el bien o la cosa, de manera tal que ésta produzca.
La posesión es un poder de hecho, amparado por el derecho en tanto en
cuanto el mismo está vinculado a la paz social.
La Nueva Teoría General del Derecho Agrario la Posesión*
Conforme a los fines primordiales del Derecho Agrario:

 a) Proteger los bienes productivos, la tierra, los recursos naturales


por su naturaleza de recursos y fuente de alimento base de la
subsistencia del hombre, que conforman la unidad productiva
suelo agrario: tierra, bosques, agua, fauna y el ambiente.
 b) Facilitar el acceso a quien explote la tierra y garantizar la
estabilidad.
 Hacen que el Derecho Agrario, postule como nueva Teoría
General de la Posesión, el de la Propiedad Posesiva, la
propiedad juega el papel de un sustantivo y la posesión juega el
papel de un adjetivo, basándose en el ejercicio continuo de actos
posesorios agrarios.
 Si el legislador no ha definido la posesión agraria, la da por admitida
cuando a través de una serie de figuras o instituciones prevé la
pérdida de la propiedad por la no explotación económica cuando
se trate de tierras agrarias, o cuando prevé la adquisición de la
propiedad, o de la explotación económica, se llega a la conclusión
de que la PROPIEDAD se puede adquirir por la POSESIÓN
agraria.

Figuras que Sustentan la Nueva Teoría General de la Posesión


Agraria la “Propiedad Posesiva”

1º La propiedad agraria que se considera Legitima es la que cumple con


la Función Social. De ahí, la inexpropiabilidad de las tierras que cumplan la
función social LRA. Hoy, el Certificado de Finca Productiva y Finca Mejorable de
propietarios y ocupantes, lo confirma.
2º La definición de finca ganadera como la que tiene pastos cultivados,
mejoras, cercas, establos, abrevaderos, abolición del sistema de quema,
potreros sin detrimento biológico del suelo, (art. 32 LRA). En la LTDA, los fundos
estructurados.
3º El concepto de explotación agropecuaria útil referida a las fincas
fomentadas en terrenos baldíos (LRA). Fundos estructurados.
4º En el ámbito procesal, la Ley de Tribunales y Procedimientos Agrarios
enumeraba actos específicos que conocían los jueces de primera Instancia
agraria, en el art. 12, literal b. las acciones posesorias en materia agraria… que
la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia en sentencia del 23 de
julio de 1983, definió como “ la posesión agraria es el ejercicio de actividades
agrarias y dice de aquellas a las cuales se refiere el artículo primero de la Ley
Orgánica de Tribunales y procedimientos Agrario, es decir, las actividades de
producción, de transformación, agro-industria, enajenación de productos
agrícolas por los propios productores, sus asociaciones y empresas”. En la Ley
de Tierras, art. 208, Ord 1, hace la misma mención.
5º La consagración de la acción de permanencia, como el medio que
permite al poseedor precario u ocupante sin título y sin vínculo alguno con el
dueño del terreno, a lograr una estabilidad en su ocupación, en el sentido que si
se le declara su derecho a permanecer en una tierra no puede ser desalojado
sino con autorización antes del IAN, ahora del INTI (art. 17 LTDA)
6º Otra figura que permite postular la teoría de la posesión agraria, es
la usucapión especial agraria a favor del comunero, según la LTPA hoy
derogada.
7º En la legislación vigente, la LTDA surge una nueva figura posesoria
pues, los beneficiarios, campesinos y campesinas, productores ocupantes de
tierras con vocación agraria, tienen derecho a permanecer en las tierras que
ocupan, con la finalidad de que la misma les sea adjudicada si mantienen la
eficacia productiva por el término de tres años consecutivos, ADQUIRIENDO EL
DERECHO A RECIBIR a título de adjudicación permanente la POSESIÓN
LEGÍTIMA**de las tierras ocupadas y trabajadas. Y la propiedad sui generis.

Protección a la Posesión
ACCIONES POSESORIAS (Interdictos Posesorios Restitutorio o de
Despojo y de Amparo)
•Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, 197, y CPC 782, 783, 785 y 786)

6.2 CRITERIOS DE DISTINCIÓN ENTRE POSESIÓN CIVIL Y


POSESIÓN AGRARIA.

En la Propiedad Civil el estado deberá cumplir con una obligación de no


hacer, pues deberá abstenerse de ejecutar cualquier clase de actos que
perturben el ejercicio legítimo del derecho por tratarse la propiedad de un
derecho de naturaleza real. La Propiedad Agraria el estado deberá cumplir una
doble función, es decir la obligación de no hacer previamente descrita y una
obligación positiva de hacer todo lo necesario para garantizar el cumplimiento de
la función social de la propiedad ejerciendo funciones de vigilancia, supervisión
y fiscalización. Se puede transferir por título universal y particular también por
actos inter vivos por motriz causa y por títulos gratuitos y onerosos con las
restricciones y obligaciones establecidas por la LEY.
El Derecho de Propiedad Agraria se transfiere por herencia a los
sucesores legales, pero no puede ser objeto de enajenación alguna. La
propiedad Civil es el derecho de usar, gozar y disponer de una cosa de manera
exclusiva, con las restricciones y obligaciones establecidas por la ley. La
Propiedad Agraria se dedica al trabajo de la tierra que están bajo su cuidado
fuesen públicas o privadas tal como lo establece el artículo 2 de la ley de
desarrollo agrario (2010) con vocación de uso agrícola 1. La Posesión Civil 1.
La Posesión Agraria La Posesión Civil no es necesaria la producción con fines
económicos. Se exige un poder efectivo pero a la vez que dicho poder se
traduzca en actos productivos. Posesión Civil procura satisfacer el principio
jurídico de la seguridad en su aspecto de certeza. Premia únicamente al que
trabaja la tierra otorgándole la calidad de propietario. La explotación de la cosa
poseída puede ser hecho por terceros con la autorización el poseedor. Para
considerar un acto como posesorio es necesario que el propietario ponga a
producir dicho inmueble. La usucapión civil puede otorgarle la calidad de
propietario a quien ni siquiera lo sea, Posee preeminencia en la actividad
económica y explotación. Es visto como negocio jurídico que puede ser
trasladado entre varios poseedores. La explotación de la tierra debe estar hecha
por la persona que tiene la posesión.

6.3 TENENCIA DE LA TIERRA Y FORMAS DE TENENCIA.

Tenencia de la tierra es la relación, definida en forma jurídica o


consuetudinaria, entre personas, en cuanto individuos o grupos, con respecto a
la tierra (por razones de comodidad, «tierra» se utiliza aquí para englobar otros
recursos naturales, como el agua y los árboles). La tenencia de la tierra es una
institución, es decir, un conjunto de normas inventadas por las sociedades para
regular el comportamiento. Las reglas sobre la tenencia definen de qué manera
pueden asignarse dentro de las sociedades los derechos de propiedad de la
tierra. Definen cómo se otorga el acceso a los derechos de utilizar, controlar y
transferir la tierra, así como las pertinentes responsabilidades y limitaciones. En
otras palabras, los sistemas de tenencia de la tierra determinan quién puede
utilizar qué recursos, durante cuánto tiempo y bajo qué circunstancias.
La tenencia de la tierra es una parte importante de las estructuras
sociales, políticas y económicas. Es de carácter multidimensional, ya que hace
entrar en juego aspectos sociales, técnicos, económicos, institucionales,
jurídicos y políticos que muchas veces son pasados por alto pero que deben
tenerse en cuenta. Las relaciones de tenencia de la tierra pueden estar bien
definidas y ser exigibles ante un tribunal judicial oficial o mediante estructuras
consuetudinarias dentro de una comunidad. En otros casos, pueden estar
relativamente mal definidas, con ambigüedades que se prestan a abusos.
Así pues, la tenencia de la tierra constituye una red de intereses
interrelacionados. Entre ellos figuran los siguientes:

 Intereses dominantes: cuando un poder soberano, por ejemplo,


una nación o una comunidad, tiene facultades para asignar o
redistribuir la tierra mediante expropiación, etc
 Intereses superpuestos: cuando varias partes han recibido
derechos diferentes sobre la misma parcela de tierra, por ejemplo,
una parte puede tener derecho de arrendamiento y otra derecho de
paso, etc
 Intereses complementarios: cuando diferentes partes tienen el
mismo interés en la misma parcela de tierra, por ejemplo, cuando
los miembros de una comunidad comparten los derechos comunes
a la tierra de pastoreo, etc.
 Intereses enfrentados: cuando diferentes partes reclaman los
mismos intereses en la misma parcela de tierra, por ejemplo,
cuando dos partes reclaman independientemente el derecho a la
utilización exclusiva de una parcela de tierra de cultivo. Los
conflictos por la tenencia de la tierra suelen ser consecuencia de la
existencia de reivindicaciones opuestas. Así pues, la tenencia de la
tierra constituye una red de intereses interrelacionados. Entre ellos
figuran los siguientes:

 Intereses dominantes: cuando un poder soberano,


por ejemplo, una nación o una comunidad, tiene
facultades para asignar o redistribuir la tierra mediante
expropiación, etc
 Intereses superpuestos: cuando varias partes han
recibido derechos diferentes sobre la misma parcela de
tierra, por ejemplo, una parte puede tener derecho de
arrendamiento y otra derecho de paso, etc
 Intereses complementarios: cuando diferentes partes
tienen el mismo interés en la misma parcela de tierra,
por ejemplo, cuando los miembros de una comunidad
comparten los derechos comunes a la tierra de
pastoreo, etc.
 Intereses enfrentados: cuando diferentes partes
reclaman los mismos intereses en la misma parcela de
tierra, por ejemplo, cuando dos partes reclaman
independientemente el derecho a la utilización
exclusiva de una parcela de tierra de cultivo. Los
conflictos por la tenencia de la tierra suelen ser
consecuencia de la existencia de reivindicaciones
opuestas.

La tenencia de la tierra se divide frecuentemente en las siguientes


categorías:

 Privada: asignación de derechos a una parte privada, que puede ser un


individuo, una pareja casada, un grupo de personas o una persona
jurídica, como una entidad comercial o una organización sin fines de lucro.
Por ejemplo, dentro de una comunidad, las familias individuales pueden
tener derechos exclusivos a parcelas residenciales, parcelas agrícolas y
algunos árboles. Otros miembros de la comunidad pueden quedar
excluidos de la utilización de estos recursos sin el consentimiento de
quiénes ostentan los derechos.
 Comunal: puede existir un derecho colectivo dentro de una comunidad
en que cada miembro tiene derecho a utilizar independientemente las
propiedades de la comunidad. Por ejemplo, los miembros de ésta pueden
tener derecho a llevar su ganado a un pastizal común.
 De libre acceso: no se asignan derechos específicos a nadie, ni se puede
excluir a nadie. En este contexto se suelen incluir las actividades marinas,
en que el acceso a alta mar está generalmente abierto a todos; pueden
incluirse también los pastizales, bosques, etc., cuando todos gozan de
libre acceso a los recursos (una diferencia importante entre libre acceso y
sistema comunal es que en virtud de este último quienes no son miembros
de la comunidad están excluidos de la utilización de las áreas comunes).
 Estatal: se asignan derechos de propiedad a una autoridad del sector
público. Por ejemplo, en algunos países las tierras forestales pueden
quedar bajo mandato estatal, sea el poder central o un gobierno
descentralizado.

En la práctica, dentro de una sociedad pueden encontrarse la mayor parte de


las formas de propiedad, por ejemplo, derechos comunes de pastoreo,
propiedades privadas residenciales y agrícolas y propiedad estatal de los
bosques. La tenencia consuetudinaria implica normalmente derechos comunales
a los pastizales y derechos privados exclusivos a las parcelas agrícolas y
residenciales. En algunos países, los derechos formalmente reconocidos a estas
tierras consuetudinarias recaen sobre el Estado o el Presidente, en calidad de
«depositarios» de los ciudadanos.
El derecho que tiene una persona sobre un objeto como la tierra puede
considerarse como una forma de propiedad. El concepto de propiedad es amplio
e incluye, por ejemplo, la propiedad intelectual. En el caso de la tenencia de la
tierra, algunas veces se describe con mayor precisión como el derecho de
propiedad a la tierra. Muchas veces se establece una distinción entre «bienes
raíces» o «bienes inmuebles», por un lado y «propiedad personal» o «bienes
muebles», por el otro. En el primer caso, la propiedad incluiría la tierra y sus
elementos fijos (edificios, árboles, etc.) que se considerarían como bienes
inmuebles. En el segundo, se incluirían bienes no vinculados a la tierra, por
ejemplo, el ganado, etc.
En la práctica, puede haber numerosos derechos ostentados por diferentes
personas o grupos. Ello puede dar lugar al concepto de «haz de derechos». Los
diferentes derechos a la misma parcela de tierra, como el derecho a vender la
tierra, el derecho a utilizarla mediante arrendamiento o a atravesarla, podrían
describirse como «astillas del mismo haz». El titular de cada derecho puede ser
una persona diferente. Este conjunto de derechos puede compartirse, por
ejemplo, entre el propietario y un arrendatario para crear un mecanismo de
arrendamiento o de aparcería que reconozca al arrendatario o aparcero el
derecho a utilizar la tierra en condiciones previamente especificadas. La tenencia
puede adoptar numerosas formas, desde arrendamientos formales de 999 años
hasta acuerdos estacionales informales.
Si la explotación agrícola está hipotecada, el acreedor puede tener uno de
los derechos de ese «haz» que le permitiría recuperar el préstamo pendiente
mediante la venta de la propiedad hipotecada en caso de impago. Un agricultor
vecino puede tener otro de los derechos integrantes de ese «haz», como puede
ser la facultad de hacer pasar el ganado a través de la tierra para llegar hasta el
río. En el Recuadro 1 se presentan algunos ejemplos de derechos.
En algunas ocasiones puede ser útil simplificar la representación de los
derechos de propiedad identificando los siguientes componentes:

 derechos de uso: derechos a utilizar la tierra para el pastoreo,


producción de cultivos de subsistencia, recolección de pequeños
productos forestales, etc.
 derechos de control: derechos a tomar decisiones sobre la forma de
utilizar la tierra, en particular a decidir qué cultivos deben plantarse y a
beneficiarse financieramente de la venta de los cultivos, etc.
 derechos de transferencia: derecho a vender o a hipotecar la tierra, a
cederla a otros mediante reasignaciones intracomunitarias, a transmitirla
a los sucesores mediante herencia y a reasignar los derechos de uso y
control.

En muchas ocasiones, los miembros pobres de una comunidad tienen sólo


derechos de uso. Puede ocurrir, por ejemplo, que una mujer tenga derecho a
utilizar parte de la tierra para producir cultivos que le permitan alimentar a la
familia, mientras que su esposo puede obtener los beneficios derivados de la
venta de los cultivos en el mercado. Si bien estas simplificaciones pueden ser
útiles, conviene señalar que la forma exacta en que se distribuyen y disfrutan
realmente los derechos a la tierra puede ser muy compleja.
En términos generales, los derechos de tenencia de la tierra se clasifican
muchas veces teniendo en cuenta si son «formales» o «informales». Puede
haber problemas de percepción con este planteamiento ya que, por ejemplo,
algunos de los llamados derechos informales pueden ser, en la práctica, muy
formales y seguros en su propio contexto. A pesar de estos problemas de
percepción, la división de la tenencia en formal e informal puede servir en
algunos casos de base para análisis útiles.
Podrían considerarse como derechos de propiedad formales los que son
reconocidos expresamente por el Estado y que pueden ser protegidos a través
de medios legales.
Derechos de propiedad informales son los que carecen de reconocimiento y
protección oficial. En algunos casos, los derechos de propiedad informales son
ilegales, es decir, representan una infracción a la ley. Un caso extremo es el de
los invasores que ocupan un lugar en contravención de un aviso de desahucio.
En muchos países, los casos de tenencia ilegal se producen por deficiencias del
sistema legislativo. Por ejemplo, la legislación define algunas veces el tamaño
mínimo de una explotación, mientras que en la práctica éstas son a veces mucho
más pequeñas debido a subdivisiones informales realizadas entre los herederos.
Los derechos de propiedad pueden ser también ilegales debido a su utilización,
por ejemplo, la conversión ilícita de tierras agrícolas para actividades urbanas.
En otros casos, la propiedad puede ser «extralegal», es decir, no contra la
ley pero tampoco reconocida por ella. En algunos países, la propiedad
consuetudinaria de las comunidades indígenas rurales pertenece a esta
categoría. Muchas veces se establece una distinción entre derechos
reglamentarios o «derechos formalmente reconocidos», por un lado y derechos
consuetudinarios o «derechos tradicionales», por el otro. Esta distinción está
volviéndose cada vez más confusa en algunos países, sobre todo de África,
donde los derechos consuetudinarios gozan de reconocimiento jurídico formal.
Los derechos formales e informales pueden coexistir en una misma
propiedad. Por ejemplo, en un país que prohíbe el arrendamiento o la aparcería,
una persona que tiene derechos de propiedad legalmente reconocidos sobre una
parcela puede arrendarla ilegalmente a un campesino sin tierras.
Estas distintas formas de tenencia pueden crear una pauta compleja de
derechos y de intereses diversos. La situación resulta especialmente compleja
cuando se otorgan derechos reglamentarios de tal manera que no se tengan en
cuenta los derechos consuetudinarios existentes (por ejemplo, en lo relativo a la
agricultura y el pastoreo). Este enfrentamiento entre los derechos de jure (que
existen en virtud de una legislación oficial) y los derechos de facto (existentes en
la realidad) se produce con frecuencia en las tierras de pastoreo y de agricultura
de secano que son ya marginales y están sometidas a fuertes presiones. De la
misma manera, en las zonas donde se registran conflictos o han terminado
recientemente, los enfrentamientos entre las poblaciones asentadas y
desplazadas provocan grandes incertidumbres sobre quién tiene o debería tener,
el control de los derechos y cuáles son éstos.
Es probable que los niveles de complejidad y conflictividad se agraven
particularmente cuando, por ejemplo, se ha declarado oficialmente la propiedad
estatal y se han otorgado donaciones o arrendamientos estatales sin consultar a
los propietarios consuetudinarios (a quienes no se consideran como ilegales) y
cuando los invasores se apropian de la tierra
Administración de tierras
Administración de tierras es la forma en que se aplican y ponen en
práctica las normas relativas a la tenencia de la tierra. Esta administración, sea
formal o informal, comprende una gran variedad de sistemas y procesos:

• Derechos sobre la tierra: asignación de derechos inmobiliarios;


delimitación de los límites de las parcelas sobre las que se reconocen
determinados derechos; transferencia de una parte a otra mediante venta,
arrendamiento, préstamo, donación o herencia; adjudicación de casos dudosos
y conflictos referentes a los derechos y límites de las parcelas;
• Reglamentación del uso de la tierra: planificación del uso de la tierra,
observancia de las normas y resolución de los conflictos sobre utilización de la
tierra;
• Valoración de la tierra e impuestos: recaudación de ingresos mediante
formas de valoración de la tierra y de tributación y resolución de los conflictos
relativos a la valoración de la tierra y a los impuestos.

La información sobre la tierra, las personas y sus derechos es


fundamental para una administración eficaz, ya que los derechos a la tierra no
existen de forma física y deben representarse de alguna manera. En un contexto
legal formal, la información sobre los derechos, sean de individuos, familias,
comunidades, el Estado u organizaciones comerciales y de otra índole, se
mantiene mediante sistemas de registro de tierras y catastros, que pueden
adoptar diversas formas. En un entorno de tenencia consuetudinaria, la
información puede ser conservada en forma no escrita dentro de una comunidad
mediante la memoria colectiva y el uso de testigos. En algunas comunidades,
aquellos que poseen estos derechos informales pueden contar con «pruebas
informales», es decir, documentos aceptados por la comunidad pero no por la
administración pública oficial.
La observancia de las normas o su protección es fundamental para una
administración eficaz, ya que los derechos a la tierra tienen valor cuando se
puede exigir su cumplimiento. Este componente permite proteger los derechos
reconocidos de una persona frente a las actuaciones de los demás. Esta
protección puede venir del Estado o de la comunidad mediante el consenso
social, como se describe más adelante en la sección sobre «seguridad de la
tenencia». Un régimen estable de tenencia de la tierra es aquel en que los
resultados de las medidas protectivas son relativamente fáciles de prever. En un
contexto legal formal, los derechos pueden imponerse mediante el sistema de
tribunales y otros mecanismos semejantes. En los casos de tenencia
consuetudinaria, los derechos pueden imponerse a través de los líderes
tradicionales. En ambos casos, se puede inducir a las personas a reconocer los
derechos de los demás mediante mecanismos informales, como la presión
comunitaria. Quienes conocen sus derechos y saben lo que deben hacer cuando
éstos se infringen se encuentran en mejores condiciones para proteger sus
derechos de quienes no disponen de esa información.
La administración de tierras se lleva a cabo mediante distintos
procedimientos para gestionar la información sobre los derechos y su protección,
entre ellos los siguientes:

 Los procedimientos relativos a los derechos sobre la tierra incluyen


la determinación de cómo se pueden transferir de una parte a otra
mediante venta, arrendamiento, préstamo, donación y herencia.
 Los procedimientos relativos a la reglamentación del uso de la
tierra incluyen la determinación de la forma en que deben
planificarse e imponerse los controles sobre la utilización de la
tierra.
 Los procedimientos relativos a la valoración de la tierra y las cargas
tributarias incluyen la determinación de metodologías para valorar
y gravar la tierra.

Los procedimientos eficientes hacen posible que las transacciones se


lleven a cabo de forma rápida, económica y transparente. No obstante, en
muchas partes del mundo, los procedimientos formales de administración de
tierras son muy lentos, engorrosos y costosos y en muchos casos son
inaccesibles y poco transparentes para gran parte de la población rural y se
llevan a cabo en idiomas y formas que resultan incomprensibles para muchos.
En tales casos, los altos costos de transacción pueden dar lugar a que las
transferencias y otros acuerdos no se registren o se lleven a cabo de manera
informal.
Finalmente, la administración de tierras requiere de actores para aplicar
los procedimientos. En los regímenes de tenencia consuetudinarios, los líderes
tradicionales pueden desempeñar el papel principal en la administración de las
tierras, por ejemplo, en lo que respecta a la asignación de derechos y la
resolución de conflictos. En contextos más formales, los organismos de
administración pueden incluir las oficinas de registro, agrimensura, los sistemas
de ordenamiento territorial rural y urbano y los de valoración e imposición
territorial, así como los sistemas judiciales. Cuando el Estado ha reconocido la
tenencia consuetudinaria, se establecen vínculos funcionales entre los
organismos públicos y consuetudinarios de administración de tierras.
La formalización de la administración de los derechos sobre la tierra se ha
promovido como un prerrequisito necesario para el desarrollo económico. Entre
los beneficios asociados cabe señalar la mayor seguridad en la tenencia de la
tierra y la mayor facilidad de acceso al crédito, lo que ofrece a los agricultores el
incentivo y la capacidad de invertir en mejoras a la tierra. La administración
formal se propone también como medio para impulsar el mercado inmobiliario,
que permite utilizar la tierra en la «forma más indicada».
Por el contrario, otros opinan que, con demasiada frecuencia, los
problemas de diseño y ejecución de los proyectos emprendidos para formalizar
los derechos de propiedad han conseguido de hecho reducir la seguridad, ya
que han concentrado los derechos sobre una parcela en manos de un individuo,
en perjuicio de los demás, en particular las mujeres y otros grupos vulnerables,
que tienen derechos parciales o comunes. De la misma manera, algunos
sostienen que la formalización de los derechos quizá no mejore el acceso al
crédito, ya que no es probable que muchos bancos acepten la tierra de cultivo
como garantía para los préstamos.
En consecuencia, se ha señalado que el registro formal de los derechos
de propiedad individual debe considerarse únicamente en las zonas de alta
densidad demográfica, en que los sistemas consuetudinarios de tenencia y de
resolución de conflictos son débiles o inexistentes, o donde se han producido
graves trastornos en las propiedades consuetudinarias. No obstante, aun cuando
no se den esas condiciones, varios países están mostrando creciente interés por
formalizar los derechos de las comunidades para protegerlas frente a la invasión
de intereses externos (por ejemplo, las empresas agrícolas comerciales e incluso
el Estado). En tales casos, se definen los límites comunitarios y se registra, en
nombre de la comunidad, el título de propiedad. Luego, se confía a la comunidad
la administración de las propias tierras, incluida la asignación de derechos a la
tierra dentro de sus límites.
En muchos países, la administración formal e informal de tierras
coexisten, cuando los registros legales no sustituyen a los derechos
consuetudinarios o cuando entran en vigor derechos informales de reciente
creación. Pueden provocarse tensiones entre los derechos de jure y de facto
sobre la tierra. Las discrepancias entre las versiones formal e informal o
consuetudinaria de los derechos de tenencia provocan ambigüedades que
algunos pueden tratar de aprovechar. En algunos países, donde los sistemas
formales de administración de tierras no funcionan debidamente, el Estado
puede otorgar diferentes títulos de propiedad para la misma parcela de tierra.
Ello complica la condición jurídica de la tierra, ya que da lugar a reivindicaciones
opuestas. El mero hecho de establecer y documentar los límites de la tierra y los
títulos de propiedad no es suficiente; debe hacerse de tal manera que no agrave
la situación todavía más. La función de las comunidades locales en la
investigación de las reivindicaciones es fundamental, ya que tienen información
sobre los mecanismos locales de tenencia de tierras.

Acceso a la tierra
En el caso de la población rural pobre, el acceso a la tierra está basado
muchas veces en la costumbre. Por ejemplo, en las sociedades indígenas los
derechos consuetudinarios a la tierra se crean normalmente siguiendo sus
tradiciones y mediante procedimientos en que los líderes tradicionales asignan
derechos de uso a la tierra a los miembros de la comunidad. Estos derechos de
acceso pueden tener origen en el uso de la tierra durante un largo período de
tiempo. Muchas veces son derechos adquiridos mediante ocupación ancestral y
utilización de la tierra por sociedades tradicionales. En tales casos, lo que da
acceso al derecho es el desbroce original de la tierra y la colonización por parte
de los antepasados.
Pueden utilizarse también estrategias muy diversas para conseguir
acceso a la tierra. Entre ellas figuran las siguientes:

 Compra, muchas veces con capital acumulado trabajando como


migrante en zonas urbanas;
 Prescripción/Usucapión (adquisición de derechos mediante la posesión
durante un período de tiempo determinado). En algunos países, éste
puede ser el único método que permite a los pequeños agricultores
obtener acceso formal a tierras vacantes o abandonadas y dedicarla a
usos productivos.
 Arrendamiento, es decir, conseguir acceso a la tierra pagando un
alquiler al propietario.

 Aparcería, es decir, obtener acceso a la tierra a cambio del


pago de un porcentaje de la producción al propietario.
 Herencia, es decir, obtener acceso a la tierra en calidad de
heredero.
 Invasión ilegal de la tierra.

Además de estas estrategias individuales, el acceso a la tierra se puede


garantizar de forma sistemática mediante intervenciones de reforma agraria por
iniciativa gubernamental, muchas veces como consecuencia de políticas
adoptadas para corregir injusticias históricas y distribuir la tierra de forma más
equitativa. Estas reformas agrarias se producen normalmente en situaciones en
que gran parte de la propiedad se concentra en un número relativamente
pequeño de propietarios y la tierra está improductiva o insuficientemente
aprovechada (aunque conviene señalar que la determinación de si la tierra está
insuficientemente aprovechada depende de los criterios seleccionados para la
evaluación). En algunos países, un tipo importante de reforma agraria ha sido la
restitución de la tierra.
Otras intervenciones pueden ser los programas de redistribución de tierra,
que tratan de ofrecer a la población rural pobre acceso a la tierra y promover la
eficiencia y la inversión en la agricultura. Estos programas se acompañan
muchas veces, pero no siempre, con servicios agrícolas subvencionados, por
ejemplo, de extensión y crédito. En algunos casos, el Estado ha ofrecido acceso
a tierras públicas improductivas o insuficientemente aprovechadas, pero en la
mayoría de las situaciones la tierra utilizada para actividades de reasentamiento
procede del sector privado.
En las reformas agrarias redistributivas impuestas, el Estado suele tomar
la tierra de los grandes terratenientes y transferirlas a campesinos sin tierras o
con escasas posesiones. Los propietarios originales han recibido indemnización
en algunos casos, pero no siempre. Algunas veces, las reformas han beneficiado
a los arrendatarios que trabajaban la tierra. Estas reformas cambian la estructura
de la propiedad de la tierra transformando a los arrendatarios en propietarios,
pero no modifican la estructura de las explotaciones. En otras circunstancias, las
reformas han supuesto el reasentamiento de los beneficiarios en las tierras
expropiadas y la creación de nuevas operaciones de explotación agrícola.
En algunas iniciativas recientes de reforma agraria, los beneficiarios
negocian con los propietarios la compra de la tierra utilizando fondos aportados
por el Estado en forma de donaciones y/o préstamos. Normalmente, los
beneficiarios deben constituir un grupo que identifique la tierra idónea, negocie
la compra con el vendedor, formule un proyecto que reúna las condiciones
necesarias para recibir donaciones estatales y/o crédito y determine cómo se va
a asignar la tierra entre los miembros del grupo y cuáles serán las
correspondientes obligaciones de pago.
Si bien hay amplio consenso en que la reforma agraria desempeña un
papel importante en el desarrollo rural cuando la concentración de la propiedad
es elevada, hay gran controversia sobre cuáles son los mecanismos más
indicados para transferir la tierra de los grandes terratenientes a los pequeños
propietarios o campesinos sin tierra. No obstante, este debate desborda el
ámbito de la presente guía.
Seguridad de la tenencia
La seguridad de la tenencia es la certeza de que los derechos de una
persona a la tierra serán reconocidos por los demás y recibirán protección frente
a impugnaciones específicas. Quienes no tienen seguridad en la tenencia corren
el riesgo de que sus derechos a la tierra se vean amenazados por
reivindicaciones opuestas, e incluso se pierdan como consecuencia de una
orden de desahucio. Sin seguridad de la tenencia, los hogares se ven
fuertemente limitados en su capacidad de garantizar alimentos suficientes y de
disfrutar de medios de vida sostenibles.
La seguridad de la tenencia no puede medirse directamente y en buena
parte, depende de la percepción de los propios interesados. Los atributos de la
seguridad de la tenencia pueden cambiar de un contexto a otro. Por ejemplo,
una persona puede tener derecho a utilizar una parcela de tierra durante un
período de cultivo de seis meses y si esa persona está protegida frente al riesgo
de desahucio durante ese tiempo, la tenencia es segura. Por extensión, la
seguridad de la tenencia puede referirse a la duración de la misma, en el contexto
del tiempo necesario para recuperar el gasto de inversión. Así, una persona con
derechos de uso de seis meses no plantará árboles, invertirá en obras de riego
ni adoptará medidas para evitar la erosión de los suelos, ya que el tiempo es
demasiado breve para que pueda beneficiarse de la inversión. Esa forma de
tenencia resulta insegura para inversiones a largo plazo, aun cuando sea segura
para las de corto plazo.
La importancia de la seguridad a largo plazo ha llevado a algunos a
argumentar que la plena seguridad sólo puede darse cuando hay plena
propiedad privada (por ejemplo, la propiedad absoluta) ya que, en tal caso, el
tiempo durante el que se pueden mantener los derechos no está limitado a un
período fijo. Se considera que sólo el propietario disfruta de derechos seguros y
los titulares de derechos de menor rango, como los arrendatarios, sólo detentan
una tenencia insegura, ya que dependen de la voluntad del propietario. De ahí
podría deducirse que la seguridad de la tenencia se consigue únicamente con la
posesión de los derechos de transferencia, como los derechos de venta e
hipoteca.
La equiparación de la seguridad con los derechos de transferencia para
vender e hipotecar puede estar justificada en algunos lugares del mundo, pero
no en muchos otros. En las zonas con sólidos regímenes de tenencia de base
comunitaria, alguien puede gozar de seguridad de la tenencia sin que ello
signifique que quiera o pueda vender la tierra, o quizá disfrute de derechos de
transferencia estrictamente limitados (por ejemplo, las transferencias podrían
estar limitadas a los sucesores, mediante herencia, o las ventas podrían estar
restringidas a los miembros de la comunidad).
Las fuentes de seguridad pueden variar también de un contexto a otro:

 Una fuente importante es la comunidad y sus grupos específicos, como


las organizaciones locales de campesinos y las asociaciones de usuarios
del agua. Cuando los vecinos reconocen los derechos de una persona y
exigen su observancia, la seguridad de esa persona aumenta. En muchos
sistemas de tenencia consuetudinaria, las personas obtienen derechos de
propiedad mediante la inserción en las comunidades sociales. El
mantenimiento de los derechos de propiedad confirma la pertenencia al
grupo, de la misma manera que ésta facilita la adquisición y salvaguardia
de los derechos de propiedad.
 Los gobiernos representan otra fuente de seguridad, ya que pueden
ofrecer el reconocimiento político de algunos derechos. Por ejemplo, un
gobierno puede aceptar la expansión y asentamiento ilegal de una
comunidad en tierras de bosques nacionales y comprometerse a no tomar
medidas de desahucio. No obstante, con ello, el gobierno normalmente
reconoce el derecho de la comunidad a ocupar la tierra, pero no llega
hasta 4.3 el punto de reconocer los derechos de cada uno de los
individuos de la comunidad.
 Otra fuente puede ser la situación administrativa y el sistema jurídico
formal. El Estado puede ofrecer seguridad en general afirmando los
derechos de las personas y también con medidas específicas, como la
protección frente al peligro de ocupación ilícita. Muchas veces se
considera que la seguridad está basada en la protección ofrecida
mediante sistemas catastrales y de registro de la propiedad, mientras que
la resolución de los conflictos tendría lugar en el sistema judicial formal.
 En algunos países, la seguridad se puede ofrecer mediante estructuras
coercitivas, como los «señores de la guerra» que aparecen en ausencia
de un Estado eficaz durante los períodos de disturbios civiles.
Naturalmente, ésta no es la fuente más deseable de seguridad, ya que
estas estructuras pueden a su vez impedir el desarrollo de comunidades
y sistemas jurídicos sólidos, necesarios para una buena gobernancia.

La seguridad total de una persona es la suma total de la seguridad ofrecida


por diversos factores. En muchos casos, la mayor seguridad de una o varias
procedencias dará lugar a un aumento de la seguridad total. En muchos
proyectos de desarrollo, se considera que la forma más valiosa de aumentar la
seguridad de la tenencia es crear o reforzar las garantías jurídicas. Entre los
ejemplos de reforma de tenencia de la tierra cabe señalar la transformación de
los derechos informales en derechos jurídicamente exigibles; la transformación
de los permisos expedidos por el Estado en arrendamientos que ofrezcan mayor
proyección para los usuarios de la tierra; la introducción de disposiciones para
que las comunidades se conviertan en propietarias legales de sus propiedades
inmuebles, en vez de que el titular de los derechos sea el Estado y la mejor
definición de los derechos de propiedad mediante las mejoras en los sistemas
formales de administración de tierras.
La seguridad de tenencia de una persona puede estar amenazada de muchas
maneras. Curiosamente, los intentos de aumentar la seguridad jurídica de
algunos pueden dar lugar a que otros pierdan sus derechos. Por ejemplo, los
proyectos de reconocimiento y registro de los títulos de propiedad, si están mal
enfocados, pueden reducir la seguridad de muchos residentes rurales porque no
llegan a reconocer determinados derechos, sobre todo de las mujeres y los
pobres y dejan que se fusionen en derechos de «propiedad» concedidos de
forma simplista. Los derechos a algunos usos importantes de la tierra, por
ejemplo, para recoger pequeños productos forestales u obtener agua, quizá no
estén reconocidos por el sistema jurídico y podrían quedar eliminados en la
práctica. Naturalmente, otros tipos de proyectos de desarrollo pueden dar lugar
a la pérdida de derechos a la tierra.
Los derechos pueden reducirse también o eliminarse si el Estado comienza
a imponer normas vigentes que impiden el acceso a los recursos. Por ejemplo,
la observancia más estricta de la política estatal sobre la conservación forestal
puede dar lugar a que los campesinos tengan que abandonar la tierra que vienen
utilizando para actividades agrícolas y de pastoreo.

6.4 DERECHO DE PERMANENCIA Y DECLARATORIA.

El derecho de permanecía y declaratoria, este viene a controlar un poco el


proceso de repartición de tierras en el sector rural.
Melean y Castillo (2009) definen el término de Derecho de permanencia y
declaratoria:

Persigue tutelar la posesión sobre la tierra que tiene el campesino,


grupos de población o los pequeños y medianos productores agrarios
en las tierras que han venido ocupando pacíficamente con el objeto de
la producción agroalimentaria en virtud de que en el Derecho agrario
la propiedad y la posesión se encuentran íntimamente vinculados. p.73

El citado texto presenta la garantía a los productores agrarios facultados


dar la continuidad en la posesión de la tierra que ocupan con fines productivos,
forma una garantía exclusiva que imposibilita desalojarlos, impidiendo así
obstáculos de su acción fructífera lo cual beneficia a la producción
agroalimentaria de la Nación.
Su finalidad es ordenar el territorio rural tomando en cuenta: La productividad
de la tierra, definida en función de su vocación de uso y de la eficiencia y eficacia
productiva de los rubros agrícolas que se seleccionan, además del usufructo,
goce o disfrute que fijen o alcancen los productores que estén asociados
estrechamente con proyectos productivos dirigidos a satisfacer expectativas
colectivas.
La garantía de permanencia encuentra su fundamento en el artículo 17 de la
Ley de Tierras y Desarrollo Agrario ordinales 1,2, 3,4. A tal efecto, la declaratoria
de permanencia sólo reconoce la permanencia y no constituye derechos sobre
el lote de terreno de los ocupantes que lo solicitan, tal como lo establece la propia
Ley. Siendo el Instituto Nacional de Tierras el ente rector de las políticas de
regularización de tenencia de la tierra. La garantía de permanencia no es el
amparo agrario mismo en virtud de que sus aplicaciones y efectos son más
amplios. Esta facultad del Estado para conceder la garantía de permanencia
agraria encuentra su fundamento ulterior en los artículos 305 y 306 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, los cuales propugnan la
consolidación de la agricultura a fin de garantizar la seguridad alimentaria de las
personas.
Un mecanismo para constituir las bases del progreso rural, holístico y
sustentable, eliminando el latifundio y asegurando la biodiversidad, la seguridad
agroalimentaria y la vigencia de los derechos de protección ambiental de las
generaciones presentes y futuras.
En cuanto al sistemático proceso del tema el referido Artículo 20 sustenta que
“Se garantiza la permanencia de los conuqueros en las tierras por ellos
cultivadas y tendrán derecho preferente de adjudicación en los términos del
presente Decreto Ley” reafirmando aún más lo citado en el artículo 17 en donde
se emite que puedan mantenerse en el sitio que ocupan, y continúen con la
actividad agraria que han venido realizando, actos que de una manera u otra
tiendan a desocupar o desalojar a los ocupantes y que propendan a interrumpir
su producción agraria.

La garantía de permanencia agraria como un derecho real


El carácter real del derecho de permanencia agraria, en cuanto se refiere
directamente al bien -fundo en sentido amplio- objeto de la actividad
agroproductiva tutelada, ha sido reconocido por la jurisprudencia del Tribunal
Supremo de Justicia en Sala Social, en sentencia No. 219, dictada en fecha
nueve (9) de agosto del 2.001 en la que dejaron asentado: ”…El derecho de
permanencia agraria en sus diversas modalidades, según se trate o no de un
sujeto beneficiario de la reforma agraria; de un pequeño/mediano productor
o de un sujeto que exceda esas calificaciones; de un fundo ajeno de
propiedad privada, baldío o propiedad del Instituto Agrario Nacional; de una
ocupación de origen contractual o unilateral, consentida o no; debe
considerarse a la luz del carácter publicista o de orden público, económico-
agrario, de las normas respectivas, y de los principios protectores de la
actividad agraria efectiva y productiva, conjugando bajo miras de justicia y
equidad, los intereses particulares de quien pretenda acogerse al mismo y la
utilidad que representa tal actividad para la sociedad en general, con el
derecho de propiedad reconocido legal y constitucionalmente aunque
sometido a las regulaciones que derivan de la aplicación del principio de la
función social que la misma debe cumplir…”
Dentro del mismo fallo sostuvieron: “…el derecho de permanencia agraria
debe entenderse con amplitud y en sus particulares características
desarrolladas por la doctrina, conforme a las cuales, se trata de un especial
derecho real inmobiliario que permite al sujeto-productor agrario colocado en
determinada situación de hecho, de una parte, protegerse frente a los intentos
de interrupción de su actividad, y de la otra, acceder a la propiedad del fundo
en que la desarrolla de manera directa y efectiva, amplitud por la que puede
extenderse la figura del acceso a la acción de permanencia incluso al sujeto
con ocupación de origen contractual que sobrepase la calificación de
pequeño o mediano productor y que resulta permitida según el
encabezamiento del artículo 148 de la Ley de Reforma Agraria, donde se
contempla el amparo para “toda persona”, y por el texto del literal c) del
artículo 2º de la Ley de Reforma Agraria, donde se expresa que en atención
a los fines perseguidos por la ley, se garantiza el derecho a los agricultores
de permanecer en la tierra que están cultivando…”
Eliminar el latifundio y la tercerización, pues va en contravención a la
justicia, la igualdad, al interés general y a la paz social en el campo. 
Asegurar la biodiversidad, la seguridad agroalimentaria y los derechos de
protección ambiental y agroalimentario de la presente y futuras generaciones.
El poder que tiene el hombre sobre la superficie apta para el cultivo, en
función de la producción, de la estabilidad y del desarrollo al servicio
armónico de los sujetos titulares y la sociedad.  Dentro de la propiedad
agraria que proyecta el Derecho Agrario Moderno se presenta conforme a las
exigencias de nuestros tiempos como un poder dinámico, positivo y
participativo. Esto es, funcional, que atribuye facultades, deberes y
limitaciones a sus titulares y de aquí su necesidad, por lo que debe cumplir
una función social; la propiedad agraria es un derecho que nace con el
hombre y con la sociedad, instrumento necesario para la subsistencia,
desenvolvimiento y desarrollo de los mismos.

6.5 LA ADJUDICACIÓN Y PETICIÓN DE TIERRAS

La adjudicación es un procedimiento administrativo previsto en la ley de


tierras y desarrollo agrario (LDTDA) mediante el cual el Estado a través del
Instituto Nacional de Tierras (INTI) otorga o transfiere el derecho de propiedad
agraria sobre sus tierras a los sujetos beneficiarios de la ley, los cuales se
agrupan, vale la pena recordar, en dos categorías:

 Sujetos Beneficiarios (art. 13)


 Sujetos preferentes (art. 14, 17, 7º y 20)

El INTI recibe la solicitud y sus recaudos, instruye un expediente y decide


en 30 días hábiles la procedencia o no de la solicitud (art. 60 y 61). El expediente
contendrá:
El acto que otorgue la adjudicación deberá, además, indicar el plan de
desarrollo productivo a ser desarrollado en la parcela por el adjudicatario, de
acuerdo a los planes establecidos por el Ejecutivo Nacional (art. 62).

Para pensar: ¿cuáles son los planes del Ejecutivo Nacional en materia de
agraria y de seguridad agroalimentaria? ¿Dónde puede el productor
encontrarlos? ¿Existen esos planes a nivel de municipio agrícola, a nivel de
finca?
Características de la propiedad agraria (la llamada propiedad sui géneris) en la ley
de tierras y desarrollo agrario:

 Limitada solo al uso y disfrute, no a la disposición


 El uso y disfrute es con fines agroalimentarios
 Expresamente se prohíbe la enajenación (art. 12)
 Prohibición expresa de constituir hipoteca (art. 11)
 Solo se permite un solo tipo de gravamen: el de prenda sobre la cosecha.
No sobre la tierra en si (art. 11)
 Está excluida toda negociación a terceros no autorizada por el INTI. El
sujeto beneficiado por la transferencia deberá comprometerse a trabajar
la parcela por lo menos durante tres años, al cabo de los cuales podrá ser
favorecido con el título de adjudicación (art. 65).
 La adjudicación transfiere la posesión legítima de las tierras productivas,
transferibles, a su vez, por herencia. Los derechos emanados del título de
adjudicación no podrán ser enajenados (art. 66)
 La adjudicación otorgada es revocable por el INTI, cuando adjudicatario
no haya cumplido el compromiso de trabajar la tierra (art.67).
REFERENCIAS
Brebbia P. y Malanos N. (1997).Derecho Agrario. Buenos Aires: Editorial
Astrea.

Carrozza, A .y Zeledón Zeledón, R. (1990).Teoría General e Institutos de


Derecho Agrario. Editorial Astrea: Buenos Aires.
Casanova, R.V. (1967).Derecho Agrario (Una Doctrina para la Reforma
Agrarias Venezolana). Mérida: Universidad de los Andes. Facultad de
Derecho.

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) Recuperado


10/02/2022

Duque Corredor, R. (2001).Derecho Agrario Instituciones (I, II Tomos).


Caracas: Editorial Jurídica Alva.

Meléan, Andrés. Castillo, Y. (2009) Influencia de la garantía de permanencia


agraria sobre la propiedad Cuestiones Jurídicas, vol. III, núm. 1,
Universidad Rafael Urdaneta Maracaibo, Venezuela

Soto, O. (2001). “El Derecho Agrario Venezolano y la Cuestión Tierra.


Derecho Agrario y Reforma Agraria Revista, 31, pp. 103-144.

Venturini Villarroel, A. (1976).Derecho Agrario Venezolano. Parte General.


Caracas: Ediciones Magón.

Zeledón Zeledón, R. (2002).Sistemática del Derecho Agrario. México: Editorial


Porrúa. Composición María

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