0% encontró este documento útil (0 votos)
13K vistas18 páginas

Documento César Gaviria

El documento resume la situación política y social de Colombia. Resalta que el país enfrenta grandes desafíos como la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades para muchos colombianos. También destaca la importancia de culminar el proceso de paz iniciado en 1991 y fortalecer la Constitución para proteger los derechos de todos los ciudadanos. Finalmente, reconoce que el próximo gobierno heredará una difícil situación económica y social que requerirá de soluciones democráticas y no autoritari

Cargado por

Semana
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
13K vistas18 páginas

Documento César Gaviria

El documento resume la situación política y social de Colombia. Resalta que el país enfrenta grandes desafíos como la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades para muchos colombianos. También destaca la importancia de culminar el proceso de paz iniciado en 1991 y fortalecer la Constitución para proteger los derechos de todos los ciudadanos. Finalmente, reconoce que el próximo gobierno heredará una difícil situación económica y social que requerirá de soluciones democráticas y no autoritari

Cargado por

Semana
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA COLOMBIA DE HOY

Hay varias maneras de ver, desde distintos ángulos, la Colombia de hoy para identificar qué
le espera a un nuevo presidente. El partido liberal ha completado su recuperación frente a
los errores históricos que cometió en la segunda mitad de la década de los noventa, hemos
retomado nuestras mayorías en el congreso, nuestra capacidad reformista, esta vez de
cirugías mayores, para apoyar los sectores sociales más débiles. En esta década, el
liberalismo se ha mantenido en la línea de señalar los problemas estructurales de Colombia
con reformas, pues la derecha ha estado inclinada al autoritarismo desde entonces.

Haber cortado con el ímpetu reformista que se inició con la Constitución de 1991 hizo que
los problemas de ilegalidad, desigualdad e informalidad crecieran hasta convertirse en
epidemias para las que el país no encuentra soluciones y se limita a evadir. Esta situación
se representa en que Colombia tiene hoy 3 millones de pobres más, esto es hoy 2 de cada
cinco colombianos.

Pero a los liberales nos ha faltado coraje, la nuestra ha sido una posición tibia, sin la fuerza
transformadora e imperiosa para tener una Colombia justa, equitativa y dispuesta a darle a
esta nación el brío necesario para transformar la realidad, a una de la que nos sintamos
orgullosos, un país que le dé una vida digna cada colombiano.

Un liberal debe siempre buscar la unidad de las fuerzas civiles y políticas; escuchar las
distintas voces de la democracia participativa y pluralista, y construir acuerdos
programáticos amplios en un país que los exige con urgencia. Este es un asunto que a Duque
le ha importado cero. Los liberales creemos que, si alguna vez ha existido una ocasión en la
que un gobierno ha debido jugársela todo por los pobres, por los desempleados, por los
que sufren, es esta. Y aunque reconocemos que ha tomado algunas medidas positivas,
también sabemos que se han quedado muy cortas, y que han llegado tarde. Y lo
lamentamos. Y falta mucho trecho.

A continuación, se mencionan una serie de temas e ideas, que el próximo gobierno deberá
considerar, reflexionar y examinar, si queremos generar un verdadero cambio de rumbo en
nuestro país.

COLOMBIA Y LA CONSTITUCION DEL 91

La paz fue el origen de la Constitución del 91, un tratado que alcanzó para llegar y culminar
la negociación con las FARC. Antes se había hecho la paz con el M19 y cinco grupos más. La
nueva Constitución fue generosa en derechos para todos los colombianos; para las minorías
religiosas, sexuales, étnicas y para enfrentar todas las formas de discriminación. Lo que se
nos viene como una tarea ineludible e inmediata es desarrollar los derechos sociales por
medio de leyes estatutarias. La Corte Constitucional ha interpretado esos derechos

1
fundamentales de una manera muy conforme con los principios del liberalismo.
Principalmente los derechos de las minorías, que ha sido una tarea histórica del liberalismo
y con la que estamos indeclinablemente comprometidos.

Estamos en la tarea de construir una agenda en la que la prelación absoluta es la igualdad.


En este periodo presidencial hemos chocado con un gobierno al que solo le interesa la
economía formal y que han dejado en la vera del camino los indígenas, los
afrodescendientes, los estudiantes, las mujeres, los sindicatos, los maestros y los
campesinos. A ellos el gobierno les dio la espalda. Nos dolió que el proceso de paz lo vio el
gobierno y su partido con desdén, como un estorbo. Con este gobierno no comenzó la
transformación de la sociedad colombiana que debía comenzar con la aplicación del
Acuerdo. El empleo no reacciona porque prácticamente dejaron desaparecer las compañías
medianas y pequeñas de la economía, por la carencia de apoyo en la pandemia. Los trámites
para acceder a recursos eran casi inalcanzables.

Estamos terminando un gobierno que muy poco ha hecho para mejorar nuestra economía,
para promover la justicia social, para desarrollar el potencial de las regiones. Nada hizo para
reducir la desigualdad. La solución estándar para cada sector o problema era entrégales los
recursos de las reformas tributarias a los más ricos, tan escondidos de los ciudadanos como
fuera posible.

CULMINAR EL PROCESO DE PAZ

El tema de culminación del proceso de paz debe merecer toda la atención de partidos y
candidatos. Fue necesario un gran esfuerzo, con colaboración internacional del plan
Colombia y la conformación de la Fuerza Pública más grande, mejor dotada y entrenada de
América Latina, para convencer a la guerrilla de que la sociedad colombiana estaba en pie
de guerra para derrotarla. Hay que culminar el proceso de paz. Se desmovilizaron 12.000
guerrilleros, pero no hemos resuelto ninguno de los conflictos rurales que han generado
centenares de miles de muertos a lo largo de varias décadas.

El acuerdo señala que todo aquel que haya sido víctima de intimidación está exento de
responsabilidad. Es un gran instrumento que facilita resolver el problema de muchos
hacendados y otros civiles para vincularse al proceso de paz, y así abrirle paso a su
incorporación de los terceros. Para ello se necesita solo que la fiscalía general de la Nación
liste los empresarios y empresas intimidadas, y no necesariamente a solicitud de estos. Hay
que resolver con esta facultad todos los problemas que se puedan presentar, para hacer
eficaz el plan de paz que está a media marcha.

Es difícil entender como algunos altos funcionarios convencieron los hacendados de


permanecer en la justicia ordinaria. Ese fue un pésimo consejo, ya que, en esa jurisdicción
la Corte Suprema y los jueces han actuado con la severidad debida con todo aquel que
pretenda hacer justicia por mano propia, o haya acudido a las armas en los conflictos rurales

2
que quedaron vivos en Colombia después de la desmovilización de las FARC, sin posibilidad
de ofrecer verdad, reparar y, por tanto, no pueden obtener los beneficios penales del
proceso.

También, hemos llegado a la absurda situación en que, la falta de autoridad y decisión de


las fuerzas policiales hacen que se culpe de todos los problemas de seguridad a los alcaldes,
con el peregrino argumento de que ellos son los jefes de la policía locales. Esto no es verdad.
Ellos cumplen algunas funciones de policía, más no son los jefes de esa policía local. La falta
de autoridad reinante es dramática, y la detención de unos peligrosos narcos, aunque es
bienvenida y felicitamos nuestra Fuerza Pública, no resuelve los acuciantes problemas de
seguridad que sufren de manera dramática millones de los colombianos.

En Urabá quienes desde el Fondo Ganadero de Córdoba siguen disfrutando de miles de


hectáreas, como ya lo describió con detalle la semana anterior un testigo ante la JEP.
¿Cuándo se va a hacer justicia? ¿Qué cirugía hay que hacer para corregir esta situación
consecuencia del paramilitarismo en el Fondo Ganadero de Córdoba? ¿Será tan difícil
aplicar justicia?

Si esto no se hace, la violencia en el campo no solo continuará, y más bien se incrementará,


como lo hemos observado en las masacres que han ocurrido a lo largo de los últimos años.
El incremento del número de muertos por año ha sido considerable. La discusión no puede
centrarse exclusivamente en si el gobierno Duque ha cumplido o no los acuerdos de paz. O
en que si Duque cumplió más que Santos.

Hay que preguntarse como culminar el proceso. Santos dejo los terceros en la justicia
ordinaria. Duque trato de suspender la creación de las curules de paz por iniciativa del
secretario general de la presidencia. Para no hablar de sus objeciones a las funciones de la
JEP. Aún con información equivoca sobre el Consejo de Seguridad y el secretario general de
Naciones Unidas, que se han comprometido con el acuerdo, no se los puede considerar
culpables de lo que está ocurriendo en Colombia en materia de violencia contra lideres
sociales. Y esto vale aun para los Estados Unidos, que tuvo su representante en la mesa de
negociación, y que promovió́ y avaló lo allí ́ acordado. A pesar de las opiniones de la canciller,
el Departamento de Estado debe estar la altura de sus compromisos, aunque la política del
gobierno Biden también parece condicionada por las elecciones en Florida.

En el orden interno no hay tema que le duela más a los sectores contestatarios que el de la
paz. Por fortuna, el presidente frenó, luego del desatino del secretario de la presidencia, de
pedir la nulidad de la sentencia de la Corte Constitucional que ordenó reconocer las curules
para las víctimas. Oponerse a ello, después de la decisión judicial, significaba un portazo
definitivo al acuerdo y una actuación claramente inconstitucional.

3
COLOMBIA Y EL PARO

Colombia atraviesa por uno de los periodos más críticos del último siglo, una crisis
comparable con la que origino el narcoterrorismo de Pablo Escobar, o el asesinato de Gaitán
y el de Galán. Tenemos que reaccionar de nuevo, como entonces, sin respuestas
autoritarias y populistas sino con respuestas democráticas. Infortunadamente gobiernos de
origen distinto al liberal no aprovecharon las altísimas tasas de crecimiento de la década
que terminó con la crisis del 2009 para tener una política social mucho más acorde con las
necesidades de nuestro pueblo.

Estamos además sufriendo una crisis inflacionaria que no vivíamos hace varias décadas, y
algunas de sus razones son conocidas. A las políticas del Banco de la República hay que
sumar medidas efectivas para incrementar la oferta, sobre todo de alimentos. El gobierno
dejara un inmenso hueco Fiscal que va a exigir medidas muy severas para taparlo. El
problema que el próximo gobierno va a heredar es gigantesco y la política de Duque de una
gigantesca irresponsabilidad. En todo caso en las decisiones fiscales que se tomen para
enfrentar estos enormes desafíos y problemas, los recursos deben tener un origen sano,
especialmente para enfrentar los problemas en salud y pensiones. No se pueden financiar
con recursos provenientes del Banco de la República, los que demandaría unanimidad en la
junta del banco y crearían enormes problemas adicionales. El gobierno no usó este recurso
con la pandemia, cuando se justificaba como una medida transitoria, a diferencia de otros
países.

Y queremos dejar claro: no puede haber solo promesas sino compromisos, firmes de tomar
decisiones dentro de nuestro estado de derecho, con total respeto por la separación de
poderes y la autonomía judicial, y dentro de las competencias de nuestros organismos de
control. No es con artificios engañosos que vamos a resolver los problemas sociales más
urgentes. Nada de propuestas de los candidatos que en pocos días desaparecen por su
ilegalidad o desconocimiento de nuestras normas constitucionales.

Y las reformas que reclama hoy el país son profundas. Se necesitan cirugías mayores. Es
indispensable depurar la política y recuperar la credibilidad del quehacer político. Pero,
además, es indispensable enfrentar la captura soterrada de algunas entidades del estado
por parte de mafias y organizaciones criminales, al parecer, con la complicidad del gobierno.

4
LOS QUE PROTESTARON NO ERAN TERRORISTAS

La declaración del ministro de Defensa durante el paro de que la obstrucción de cualquier


vía pública era terrorismo fue terriblemente equivocada, y generó enormes dificultades a
la justicia, que tendría que abrir miles y miles de procesos. Aun creemos que esas
declaraciones pudieron conducir a abusos de la fuerza pública, o de civiles armados
amparados en la declaración del ministro como ocurrió en Cali.

En un par de veces en que se alteró el orden público en el Cauca, el gobierno encabezado


por el Mindefensa decidió enviar batallones y brigadas. Cuando hay enfrentamientos en el
Cauca se necesitan más negociadores que batallones o nuevas brigadas. Sigo sin creer que
intimidar las protestas con amenazas le sirve a la sociedad y al gobierno. Eso es echarle leña
al fuego.

Los casos más graves de abusos policiales ocurrieron en Cali y todos ellos se deben
investigar y sancionar, cuando se compruebe incumplimiento de los protocolos policiales.
Queremos dejar claro que la simple ofensa o expresiones insultantes no le dan a un policía
el derecho a matar. Solo lo puede hacer si está en peligro inminente su vida. Como lo han
dicho nuestras Cortes.

Esperamos que nuestro Próximo presidente respete la vigencia del artículo de nuestra
Constitución que hace prevalecer las normas de los convenios internacionales de derechos
humanos, de los que ha hecho parte Colombia sobre el régimen interno. Las decenas de
muertos que se produjeron en Colombia fueron un caso excepcionalísimo y en nada se
parecen a lo ocurrido en otros países donde hubo protestas similares.

RENTA BÁSICA Y CAMBIOS EN LA TRIBUTACIÓN

La débil situación económica ocurrida durante la pandemia, en gran medida consecuencia


de un ministro de Hacienda que hizo totalmente a un lado los intereses de los más débiles,
marginados y discriminados de la sociedad colombiana, para rodear de privilegios y
beneficios a los ricos y poderosos. En esta reprobable tarea tuvo el apoyo de la débil
coalición de gobierno, construida a base de abundantes beneficios burocráticos y
despilfarro sin límites de los recursos públicos. El gobierno y sus aliados han olvidado las
necesidades de austeridad y asignación sana y prioritaria de los escasos recursos del Estado.
La profundización de la corrupción en la contratación pública, sin duda, nos ha puesto como
una Nación al borde de ingresar a una unidad de cuidados intensivos sin cuerpo médico que
la administre. Cada día las acciones públicas se alejan más de nuestras necesidades y
problemas como población agobiada, que observa con sorpresa los juegos pirotécnicos para
entretener la galería.

En la asignación de los subsidios hay una alarmante falta de criterios para evitar el fraude;
hay desidia para proteger los recursos públicos. El Ministerio de Hacienda insiste en

5
minimizar tramites en el Congreso para manejar los subsidios con toda la libertad, violando
la letra y el contenido literal de la Constitución. Para acceder a los subsidios no hay
requisitos claros, no hay montos definidos, no hay sanciones a quien otorgue beneficios sin
los requisitos. Los subsidios representan ya un 11% del PIB y cerca del 60% se destina a
población no pobre. Su mejor manejo, conforme a la Constitución, es fundamental para
acometer la tarea de financiar las necesidades de los pobres, de los desvalidos, de los
trabajadores informales, de los campesinos sin tierra.

El ingreso solidario tiene que ser nuestro principal objetivo. Hay que establecer el ingreso
básico familiar para todos los que van quedando atrás, sobre todo los que queden por
debajo de la línea de pobreza. Hay muchas cifras y promesas, pero estas no sirven si no se
define cual va a ser la financiación. Los liberales queremos proponer la ampliación del
programa jóvenes en acción, de quinientos mil beneficiarios a 3 millones de jóvenes, para
que les ayude a su manutención y les abra posibilidades de formación para el trabajo.

En el esfuerzo para obtener los recursos para la renta básica, es importante establecer una
tributación eficaz para las personas naturales adineradas que pagan poco en comparación
con las empresas. Hay que cerrar tantos huecos que tiene el Estatuto tributario, que
esconde las tarifas reales de tributación, muy inferiores a las nominales, y a las que dicen
que pagan las personas con bienes de fortuna, en comparación a casi todos los otros países
Latinoamericanos. Debe asegurarse que se cobre a los empresarios y empresas que están
gravados de manera más favorable en otras jurisdicciones. Se podría justificar también la
venta de algunos activos del Estado, pero no con el método Carrasquilla, de vender todos
los activos a la vez. Hubo varios casos discutibles en sus propuestas como el Fondo Nacional
del Ahorro o el Banco Agrario. Afortunadamente ninguna de estas propuestas tuvo tramite
en el Congreso. Se puede considerar también la introducción de un impuesto mínimo de
renta para las empresas, que permita mejorar sustancialmente la equidad en la tributación.
La muy abultada expansión burocrática, supuestamente para que contribuyera a la
recuperación, también debe ser racionalizada. La plata de los impuestos no debe financiar
el desperdicio.

SISTEMA DE SALUD

Colombia es el país de mayor cobertura entre todos los países emergentes, y mejor que
varios de los industrializados. Cubre el 95% de la población. Funciona con los recursos que
pagan todos los trabajadores. En el caso del servicio de salud esto se ha hecho por
sentencias de la Corte Constitucional, pero ya se va llegando la hora de que el sistema sea
administrado por el Ministerio de Salud y no por los jueces. La Superintendencia de Salud
debe tener funciones tan amplias como las de las otras superintendencias. Las tutelas de
salud representan cerca del 30% de todas las que hay en trámite.

6
La culpa de algunos problemas de nuestro sistema de salud es de los gobiernos que nunca
hicieron su trabajo de supervisión y control del sistema. El próximo gobierno debe poner su
capital político al servicio de reformar los grandes desvíos, los muchos abusos que aún se
cometen por haber dejado cartelizar el sistema, aceptar la integración vertical y la debilidad
de los controles públicos. Nada de raponazos para feriar los recursos de la salud. Para hacer
prevención no es necesario cerrar todas las EPSs y dejar la mayoría de los ciudadanos sin el
servicio de salud.

SISTEMA PENSIONAL.

Los ahorros que se han constituido desde que se creó el sistema, son propiedad de los
trabajadores. No son recursos públicos. Llevarse la plata de las pensiones sería una
confiscación sin indemnización a millones de ciudadanos. En cuanto a los subsidios de las
pensiones de Colpensiones, ellas llegan a los ciudadanos con mayores recursos. Es hora de
ponerle un techo a cómo se van a distribuir los recursos nuevos que se deben obtener para
permitir la jubilación de los excluidos, que ya son muchos, y representan un problema de
una altísima prelación. Los retiros anticipados de fondos agudizan el problema de las
pensiones, y afectan a los más desposeídos a través de una mayor inflación.

VIVIENDA

El déficit de vivienda afecta a 5,1 millones de hogares colombianos, de los cuales 2,3
millones habitan en suelo rural (46,3%). Según el censo de población y vivienda (DANE,
2018), el déficit cualitativo afecta al 57,3% de los hogares rurales que tienen carencias en
servicios básicos como agua para cocinar (35,9%), recolección de basuras (31,8%) y
alcantarillado (26,3%). A pesar de los avances realizados en los últimos años, el déficit de
vivienda rural presenta retos mayores que pueden llegar a ir más allá de las capacidades del
Estado.

Los denominados cuellos de botella que enfrenta la aplicación de la política vivienda rural
siguen evidenciando la baja capacidad técnica instalada, lo que sumado aspectos como la
dispersión de hogares rurales a lo largo y ancho del territorio nacional dificulta su
implementación , en parte por la Información de baja calidad y la disponibilidad sobre los
costos de transporte y construcción de vivienda en suelo rural, la poca experiencia de los
actores en la construcción de vivienda rural, así como el poco uso de materiales
tradicionales y sistemas constructivos en cumplimiento a normativas vigentes.

Persisten entonces una serie de retos que van desde lo financiero hasta lo técnico, que aún
no permiten materializar el derecho a la vivienda digna (tal como lo consagra el artículo 51
de la constitución). Es por ello por lo que, se hace necesario avanzar en garantizar no solo
la seguridad jurídica del derecho de propiedad, sino la implementación de un catastro
rural que más allá de los beneficios fiscales, facilite la formalización de la tenencia de la

7
propiedad rural, el otorgamiento de subsidios, la titulación de baldíos y la restitución de
tierras despojadas a las víctimas del conflicto armado.

CAMBIO CLIMATICO

No hay duda de que las medidas propuestas en la Reunión de Glasgow de descarbonizar la


economía mundial deben acatarse, pero no debemos ser el primer país en aplicarlas, antes
de que lo hagan los principales contribuyentes a la contaminación y el cambio climático
Estados unidos, Rusia, China, Brasil, India. Esta semana los Estados Unidos anunciaron el
reinicio de la exploración de petróleo y gas en su territorio. Colombia debe aprovechar los
altos precios de carbón, petróleo y café, para ajustar sus finanzas públicas y financiar las
erogaciones fiscales, con el fin de atender las necesidades de los que realmente lo
necesitan.

ORINOQUIA

Sea esta la oportunidad para decir que en el desarrollo de la Orinoquia estamos sacrificando
un potencial mayor que el de la minería y el desarrollo de los recursos energéticos. Son
tierras de la misma calidad de las Del Cerrado en Brasil, que necesitan tratamientos
similares a los de Brasil y que pueden representar 8 millones de hectáreas para uso agrícola,
si se descuentan los dos millones de hectáreas que hay en humedales. Hoy solo cultivamos
en toda Colombia 5 millones de hectáreas. Pero hay que comenzar por conseguir un artículo
de la constitución que autorice un estatuto que no solo se refiera a los tamaños de tierras,
sino a la dotación de servicios públicos, a la protección ambiental que no permita
contaminar el Orinoco, tratamiento tributario especial, legislación laboral y conseguir la
navegación por el Orinoco para las producciones en Vichada. Hay que tener presente que
el uso de estas tierras está convirtiendo a Brasil en el segundo exportador mundial de
alimentos del mundo. Es el momento de la revolución de la Orinoquia.

REFORMA POLICIAL

Si queremos fortalecer la policía. Lo primero que tenemos que hacer es rechazar las
actuaciones abusivas. No sirve de nada utilizar como pretexto el debido proceso, que claro
que se debe cumplir, pero no para demorarse en condenar los hechos. En el caso de los diez
civiles muertos en el paro del 2019, el gobierno no se tomó la molestia de iniciar
investigaciones, y si lo hizo en dos casos, a pesar de que no hubo policías muertos ni heridos,
y donde simplemente se trataba de retomar unos CAIs al terminar el día.

Colombia necesita policía como pocos países, y no hay como reemplazarla, en la lucha
antinarcóticos tiene un enorme prestigio internacional. En los momentos de mayor
gravedad de alteraciones de orden público es cuando más estricto hay que ser en el
cumplimiento de los protocolos del uso legítimo de la fuerza del estado. Los errores

8
cometidos por el ESMAD no justifican su desaparición, porque habría que crear un
mecanismo similar. Cuando los directores no cumplen o no quieren cumplir su deber, no
son los policías los responsables, sino sus jefes. Nada justifica la violencia contra
manifestantes o miembros de la fuerza, ni la afectación a bienes públicos o el saqueo a
comercios. Fue oportuna la actuación del Fiscal general de la nación durante el paro. Era en
extremo necesaria. Tenía que profundizarse para lograr resultados rápidos en todos los
casos de muertes en el marco de las protestas.

La imagen de nuestra policía será difícil de mejorar pronto y su reforma es imprescindible.


Recuperar su prestigio nacional e internacional va a ser una tarea larga y difícil pero urgente
como ninguna. No puede haber ninguna duda que al gobierno le preocupan la vida de los
ciudadanos tanto como la de los policías.

La condición de civil del ministro de defensa es precisamente para eso, para servir de control
de la actuación de la policía, si fuera para dirigir operaciones es mejor un oficial preparado
para esto. La impresión que se tenía de nuestra parte es que era necesario un ministro que
fuera capaz de medir los peligros a enfrentar, y que impusiera una política que no siguiera
agravando la amenaza de rebelión. Insistir en cerrar cualquier vía pública era un acto de
terrorismo, lo cual podía facilitar la acción paramilitar como todos lo vimos por televisión.
Pero Mindefensa nunca se plegó al lenguaje presidencial, que era el que tenía fundamento
constitucional. Prefirió seguir con su lenguaje a pesar de los enormes peligros que ello
conllevaba. La orden a la fuerza pública de despejar todas las vías públicas se dio en un
momento en el cual la vía Panamericana estaba cerrada por los indígenas en cuatro puntos.
Personalmente llamé al presidente Duque para plantearle que las protestas del Cauca no
las podían enfrentar dándole órdenes a la Fuerza Pública indiscriminadamente, donde había
problemas de tierras entre los Ingenios y los indígenas, conflicto de décadas. La inmensa
mayoría de las personas que protestaron en Cali querían paz y no guerra, y se necesitaba
un ministro que usara un lenguaje de paz, no que incitara a la confrontación. Los ciudadanos
esperaban eso y no lo contrario.

Considero que el ESMAD es necesario, pero es urgente que tenga una cabeza que garantice
que la gran cantidad de problemas que se han presentado se corrijan de inmediato. El solo
rumor de que esta política está en duda crea enormes dificultades para los participantes de
cualquier protesta y para muchos más, incluido el partido liberal y la opinión internacional.

EL COMBATE A CULTIVOS ILICITOS

La solicitud de fumigar con glifosato era de la administración Trump. Dudo mucho que sea
de la administración Biden, y muy pocas personas en el mundo saben de este tema como el
presidente actual. Como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de
Estados Unidos le pidió a la Oficina del Congreso que evaluara el Plan Colombia y lo hizo
con un enorme rigor, que se apoyó en el general Clark, jefe del Comando Sur y luego
candidato presidencial, y que conocía al detalle todos los graves incidentes militares al

9
comienzo del gobierno Pastrana, incidentes en los que sistemáticamente veníamos
perdiendo. Lo supe porque tuve con las extensas conversaciones, cuando viajamos de
Washington a Brasilia para poner fin a los graves incidentes militares

Recientemente la Comisión de Política de Drogas del hemisferio occidental (Western


Hemisphere Drug Policy Commission [WHDPC]) publico las conclusiones sobre el plan
Colombia. Donde había sido eficaz en la lucha antisubversiva, pero no en la lucha contra el
narcotráfico. Un estudio de la Universidad de los Andes indicó que la eliminación de una
hectárea de coca con glifosato cuesta cerca de US $ 70. 000.dolares por hectárea, como
consecuencia del número de veces que es necesario fumigar para garantizar por unos años
su desaparición. Y ello en realidad solo se puede hacer en tierras planas como las de la
Orinoquia y no en las cordilleras.

Esta decisión de fumigar con glifosato es más que inconveniente, porque menoscabar el
presupuesto del Ministerio de defensa, en magnitudes no conocidas, parece muy
equivocada, y en todo caso, no debe realizarse sino con recursos externos, y cumpliendo
las restricciones que puso la Corte Constitucional. Pero a hoy, el gobierno no se sale de esa
política de la fumigación con glifosato que nunca va a realizar, pero que le permite decir
que si tiene una política así sea inviable. Y esto ocurre cuando la producción de coca de
Colombia crece de manera exponencial y no conocemos su destino. Puede haber crecido
hasta 800 toneladas.

La idea de que el glifosato hace daño a la salud humana es bastante contundente en Estados
Unidos, donde se han dado negociaciones entre Estados y los fabricantes de Roundup, por
un valor de varios miles de millones de dólares. ¿No será esto suficiente para probar que
tiene enormes riesgos, ya comprobados, de que afecta la salud? También se han impuesto
multas significativas en otros países europeos.

POLITICA EXTERIOR.

Nunca hemos entendido por qué solo hasta ahora al finalizar el gobierno, convocan la
Comisión Asesora. No necesitamos explicaciones en este momento de por qué el gobierno
no citó nunca la Comisión Asesora, y no es porque no hayan tenido problemas serios en
relación con Nicaragua, Venezuela, y la administración Trump. No creemos que el
presidente y la Ministra fueran muy versados en estos temas. Creo que el incremento en la
producción de cocaína y el cambio de la relación de Estados Unidos con Venezuela son
temas que no se deben ignorar. No nos basta, como se nos ha informado, que nos hablen
sobre el cumplimiento no por parte de Colombia de la decisión de la Corte Interamericana
en lo que tiene que ver con Nicaragua, aunque no parece que estemos en la mejor posición.

10
SEGURIDAD.

Colombia ha consolidado algunas políticas de seguridad iniciadas en dos gobiernos


anteriores, y se nos ha dicho que hoy tenemos la fuerza pública más numerosa y mejor
entrenada de América Latina. Eso nos implica gastos en defensa y seguridad que
proporcionalmente al producto interno son similares a los de los Estados Unidos, y uno de
los porcentajes más altos del mundo. Lo más importante hoy es la interdicción, y en ello
Colombia y nuestra fuerza pública hacen una tarea excelsa, superior e incomparable a la de
cualquier país. No es comprensible que el presidente Duque haya callado cuando el
presidente Trump dijo que en pocos meses la exportación de cocaína había aumentado
50%. Fue un simple chantaje para que el gobierno de Colombia aceptara fumigar con
nuestros propios recursos.

En materia de narcotráfico capturamos decenas de veces más droga que la que capturan
los organismos norteamericanos en la frontera con México. Me pregunto yo, quién será el
que se está quedando corto en sus logros para reducir el consumo o para detener el ingreso
de drogas a Estados Unidos. Hemos defendido y agradecido en Colombia la cooperación
militar con Estados Unidos, y habrá que pedir de nuevo su colaboración para entender como
está creciendo el número de muertos por año, y como crece la producción de coca a pasos
agigantados. Y qué nuevo papel juegan los carteles mexicanos. Como también cuál es el
destino de esa coca ¿Será que nos quieren llevar de nuevo a comprometer los recursos
públicos en armas y en nuevo pie de fuerza para contrarrestar el crecimiento vertiginoso de
nuestra producción? Ni más faltaba. No aceptamos ser el policía del mundo por la cobardía
de unos cuantos gobiernos, que para no reconocer el esfuerzo descomunal que realizamos,
pretenden que Colombia se desangre porque ellos no se atreven hacer lo que les
corresponde.

Las amenazas de descertificación en el gobierno Trump fueron un despropósito mayúsculo,


así acá hayamos descuidado el control de los cultivos que ya en las montañas difícilmente
se pueden erradicar, además es una actividad costosa, peligrosa y con pocos efectos sobre
el tráfico de drogas y de escasos réditos sociales. Siempre hay abundancia de hoja de coca.
Si será que usaríamos bien nuestros recursos gastando 70 u 80 mil dólares para fumigar y
destruir una hectárea de coca, destruir nuestro entorno natural para arrebatarles la comida
de la boca a miles de campesinos raspachines, que inmediatamente empiezan sus siembras
de nuevo. Si será que es siquiera posible en nuestras montañas, erradicar hoy los montes
plagados de coca por debajo de otros árboles o cultivos.

REFORMA DE LA JUSTICIA

El liberalismo no se puede plegar a la idea según la cual ningún área de nuestra justicia
funciona, y no debe tomar responsabilidad por las reformas judiciales fallidas y mal
concebidas. En la justicia el ejemplo más sobresaliente de lo que hemos dejado como ruta
en la Constitución es la acción de tutela, que le da eficacia y vivifica la generosa Carta de

11
Derechos. La tutela es un tipo de control, único en el mundo, para asegurar la supremacía
de la Constitución, cuya eficacia hay que extenderla al resto de las áreas de la justicia, con
más oralidad y menos formalismo; plazos más perentorios y con el principio de
oportunidad; con el uso masivo de tecnologías de la información en los procesos laborales
y eventualmente con las conciliaciones, los tribunales de arbitramento y más justicia
administrativa. Y esto hay que hacerlo área por área, y no proponiendo el cambio de
muchos artículos de la Constitución.

También en materia de justicia y con la adopción del sistema acusatorio y la creación de la


fiscalía general, hemos dado saltos con zancos para disminuir la impunidad, hacerle frente
a la terrible dinámica que ha generado la mezcla del conflicto armado, el terrorismo y el
tráfico de drogas. Y con la Fiscalía a la cabeza seguiremos en la batalla contra todas las
formas de criminalidad. Y ojalá con el necesario apoyo de nuestra Fuerza pública.

Hoy los corruptos y los delincuentes de cuello blanco le temen a la Fiscalía. Ya no se puede
decir que la justicia de Colombia solo sanciona a los de ruana. Ese estigma en su momento
lo rompió la Corte Suprema en el proceso 8000 y castigando severamente la intromisión de
los paramilitares en nuestra política, donde sentó sanciones contundentes. Es obligación de
nuestro aparato judicial darle más atención al tema del racismo. En cuanto a los derechos
de la mujer, por ejemplo, debe asegurar que efectivamente la igualdad en el empleo, la
igualdad en las condiciones de trabajo, igualdad en la atribución de las cargas familiares,
igualdad en la participación en los cargos públicos y privados, igualdad de pagos por tiempo
trabajado frente a los hombres. También la debe proteger efectivamente de los problemas
de violencia intrafamiliar.

Tenemos también que hacer más para dignificar la acción de nuestros jueces, y una política
criminal con vocación de permanencia que ha brillado por su ausencia de tiempo atrás, el
partido debe estar firme en la defensa de la independencia judicial. Ella es un baluarte de
la tradición jurídica, tan temida hoy por quienes han violado la ley. Es el prerrequisito de
un sistema de frenos y contrapesos real y efectivo, sin el cual se empezaría a desmoronar
el principio de la separación de poderes. Senadores y representantes liberales aseguraron
que harán énfasis en que la reforma facilite el acceso de los ciudadanos a la justicia, y por
tanto propondrán que se garantice que en todos los municipios de Colombia haya al menos
un juez, y que los jueces especializados no se concentren en las ciudades capitales como es
hoy.

El Partido Liberal propondrá que se adopten incentivos para que jueces y fiscales de las más
altas calificaciones se establezcan en municipios que hoy no cuentan con un servicio de
calidad. De la misma manera el liberalismo procurará que los límites que se proponen para
los salarios de los altos funcionarios del Estado no afecten el servicio de la justicia, y se
compromete a garantizar que se complete la nivelación salarial de jueces y funcionarios
judiciales, que está pendiente hace décadas.

12
Es necesario garantizar las apropiaciones presupuestales para fortalecer la Fiscalía, el
Instituto de Medicina Legal y la infraestructura judicial para facilitar la implementación de
los códigos de procedimiento contencioso administrativo que se aprobaron hace más de
cinco años, sin que se haya dotado a los jueces para hacerlos efectivos.

Este es un país democrático que no va a hacer una revolución por contrato, sino la paz en
la que vamos a aplicar la justicia transicional, que nos permita empezar de nuevo a construir
entre todos la democracia que queremos, sin armas, sin intimidaciones, sin extorciones
veladas. Los demás pensamientos febriles y alucinantes que pretenden desconocer los
acuerdos encontraran una realidad inescapable y tozuda. Encontraran una Corte
Constitucional que no se los va a permitir. El Congreso de Colombia será el escenario de
las transformaciones institucionales que se han pactado con las FARC. Algunos alegan que
hoy las encuestas marcan el rechazo a la paz. Olvidan el final del gobierno de Carlos Lleras,
de López Michelsen o el de López Pumarejo, lo que importo para que quienes ejercieron la
presidencia cumplan con sus tareas de gobernante y será la historia la que los juzgue.

EDUCACIÓN

Colombia necesita derrotar la desigualdad. Solo las vamos a derrotar con buena educación
y con el decidido apoyo a esos jóvenes que vimos marchando. El país necesita un sistema
educativo que preserve y acelere los aumentos de cobertura en secundaria, también se
necesita encarar la tarea de la calidad y de la pertinencia de nuestro sistema. La calidad de
la educación primaria y secundaria es muy deficiente como lo han señalado los organismos
internacionales. Para ello es necesario hacer más evaluación, someternos a los estándares
internacionales, comprometer más a los educadores, dignificar su profesión, y hacer de
todo ello un propósito nacional para lo cual se necesita mucha más voluntad política.

De igual manera, programas como Ser Pilo Paga y Generación E han tenido una buena
intención como mecanismos de lucha contra la desigualdad en materia de educación. Sin
embargo, deben reestructurarse, con una visión que incluya tanto a las clases bajas como
medias, y con una prioridad de ingreso de los estudiantes a las universidades públicas. De
igual forma, es fundamental asegurar la conectividad a internet de los estudiantes en las
zonas alejadas del país, sin que se desaparezcan los recursos, y con miras a una educación
basada en un entorno digital.

Por otro lado, es imperante la necesidad de una educación bilingüe primaria y secundaria
tanto en instituciones públicas como privadas, si Colombia quiere una fuerza de mano de
obra calificada para los desafíos del futuro, es necesario incluir el inglés como idioma de
aprendizaje obligatorio para jóvenes y niños en los colegios. De igual manera, se debe
enfatizar en la enseñanza de lenguaje de programación básico en las instituciones
educativas, ya que son herramientas necesarias de las que hay que dotar a la juventud, para
llegar a potencializar en el futuro una industria digital en Colombia.

13
Se dice en uno de los documentos de la Misión de Sabios que hay al menos tres aspectos
en los que el mundo actual es diferente al de 1994. El primero es el progreso acelerado de
diferente tecnología. El avance de la banda ancha para internet y de conectividad a través
del internet de las cosas ha reconfigurado numerosas cadenas de valor y ha habilitado la
creación de negocios en plataformas. Las posibilidades de las tecnologías convergentes para
solucionar problemas y crear valor económico y social son gigantescas
.
El segundo es la evidencia creciente sobre los impactos del cambio climático y de la urgencia
de un enfoque de economía circular para modelos que alinean la creación de valor con la
reducción de los efectos de la contaminación creciente del agua y del aire urbano.

El tercero es la presión por descubrir nuevas formas de expresión y participación de los


ciudadanos. La ciencia, la tecnología, las industrias creativas y culturales y la reflexión de las
ciencias sociales pueden contribuir a que los ciudadanos desarrollen su capacidad de
imaginar su sociedad y su papel en ella.

DESAFIOS

Estamos concluyendo un gobierno que poco nos deja. Una administración contagiada de la
serenidad imperturbable de un presidente que se parece más un actor al que alguien le
escribe el libreto. Los desafíos que debemos enfrentar son muchos. El primero por lo menos
hacerle frente al problema fiscal que nos ha dejado la pandemia. En segundo lugar,
debemos hacerle frente a la desigualdad. Chile, un país próspero como ninguno en Latino
América es un buen ejemplo que examinar. Allá se redujo la pobreza, pero no la mala
distribución del ingreso.

Esa evidente y atroz desigualdad nos ha traído los paros generales del 2019, 2020 y 2221.
Súbitamente se han dejado ver en las redes sociales y en los medios más ortodoxos todas
las injusticias. Se ha dejado ver la falsedad en la enunciación en términos de la igualdad que
los políticos nuestros han usado elección tras elección. En 2019, Global Witness registró
más asesinatos de personas defensoras de la tierra y del medio ambiente en Colombia que
en cualquier otro lugar del mundo. Los grupos indígenas se encuentran particularmente en
riesgo: conforman la mitad de los asesinatos documentados, a pesar de representar solo el
4.4% de la población. Es evidente que el aumento del narcotráfico y las luchas entre grupos
armados ilegales han influido en todos estos asuntos.

No más tanta miseria, no más tanto marginamiento, no más maltrato a sectores sociales
históricamente abandonados como los afrodescendientes e indígenas o muchos de
nuestros trabajadores urbanos marginalizados, pero también de los organizados, así como
a nuestros campesinos.

14
Vamos a resolver con sentido de urgencia las quejas más sentidas de los jóvenes que se han
convertido en los más militantes de las protestas. La muy pobre reacción de nuestra
sociedad a sus angustias marcadas por la desesperanza, el no futuro, a la imposibilidad de
hallar un trabajo digno y decoroso. Muchos de ellos se quieren hoy ir del país, que nada les
puede ofrecer.

Los liberales hemos propuesto eliminar todas las exenciones tributarias que durante varios
gobiernos se les han entregado a las grandes empresas de la economía formal, con la excusa
de que son ellas las que generan el empleo. Esto es evidentemente falso. Son cerca de 20
billones de pesos dirigidos a los más ricos y poderosos, y no a las pequeñas y medianas
industrias que si generan el empleo.

El liberalismo apoyara tres millones de jóvenes, no cobrara su matrícula en las universidades


públicas. No solo no cobrar las matrículas en las universidades públicas, sino dar el apoyo
adicional que recibirán los becados para sobrellevar una vida que permitan recibir
efectivamente las ventajas de una mejor educación. Vamos a hacerlo con recursos sanos,
sin emisión, ni tomar los ahorros de la gente en sus pensiones.

QUÉ HACER

No podemos dejar que del país se apodere el populismo o el autoritarismo. La retórica vana
de sembrar entre los ciudadanos miedos, odios y temor al cambio no es lo nuestro. No
queremos la nostalgia de algún caudillo montado en su caballito: tratando de vender el
mito que pretende que solo determinada persona puede gobernar el país... esa es otra
forma de volver siempre a donde estábamos, vana nostalgia, esa de que todo tiempo
pasado fue mejor. Todo liderazgo que sólo inflama las preocupaciones de su gente con el
fin de crear unidad a su alrededor genera un liderazgo vacío. Todo liderazgo incapaz de
mostrar una visión, y de dar pasos dolorosos, aunque sean razonables, no es liderazgo sino
escapismo, paternalismo.

Debemos entender que solo partiendo de una rigurosa critica de la tarea de gobierno actual,
de las instituciones públicas que tenemos, de sus instituciones, de sus políticas y de la
sociedad, es como se logra construir un programa y una agenda de cirugías profundas que
toque el fondo de las estructuras de gobierno, y también este es el camino para la gran
coalición de centro progresista que el país debe construir y anhela. No otros cuatro años de
polarización, ni de vivir en función de las pujas del partido Centro democrático y los otros
partidos afines con el expresidente Uribe, que ha estado en el gobierno por 12 años, donde
las recriminaciones y los odios han terminado por prevalecer sobre los verdaderos
problemas del país. El expresidente Santos, con ocho años de gobierno tampoco pudo
escapar de estas tormentas.

Colombia es hoy un país que ha dado pasos adelante en materia de seguridad, y algunos en
lucha contra la pobreza en las últimas dos décadas. Sin embargo, estamos muy lejos de que

15
mujeres y jóvenes tengan acceso a los bienes sociales que la sociedad les debe dispensar.
Hay enormes sectores de la sociedad víctimas de la exclusión social, víctimas de la violencia,
desplazados.

Los fallos de la Corte Constitucional no han puesto en entredicho ni los valores cristianos,
ni la importancia de la familia, entendida esta en el sentido más amplio. Lo que pretenden
que los roles anticuados de las mujeres, y cierta prevalencia del machismo se mantengan
en nuestras sociedades. Hay que estar alertas de que no traten de regresarnos a la teoría
de que la autoridad viene de dios y no del pueblo, y que las creencias religiosas pueden
alegarse para desconocer los derechos de las minorías.

La paz es acabar la injusticia “que genera exclusión y violencia”, la de optar por “los
postergados y los arrinconados”, la de saber la verdad sobre los crímenes de guerra, la del
perdón y la de ser “más grandes que nosotros mismos”, y del dolor sin nombre de las
víctimas nuevas que oraron y lloraron con las palabras del papa Francisco. En lugar de juzgar
y condenar, Francisco aposto a comprender y a solidarizarse con todas las personas en su
dolor humano y en proporción a este. Por eso sus interlocutores preferidos son los niños
con síndrome de down, los drogadictos, los enfermos terminales, las mujeres violentadas,
los refugiados, los migrantes sin techo, los presos, los pandilleros, los indígenas, los
afrodescendientes, las víctimas de todos los horrores, los desechables, los arrinconados y
los pisoteados de la tierra. Nos dio una lección sin par a los liberales y progresistas. Es el
regreso al Jesús de los humildes. Y estas no son en absoluto preocupaciones de las elites
colombianas

REFORMAS Y POLÍTICA SOCIAL

Nuestro propósito principal debe ser concebir e impulsar un conjunto de reformas que
hagan mirar al país hacia el mañana. Tenemos que sacarlo de ese escapismo en el cual se
encuentra, para que encaremos nuestros grandes desafíos y problemas, exigiéndoles a los
ciudadanos y a la sociedad civil, sacrificios, solidaridad y el cumplimiento de sus deberes y
responsabilidades.

El liberalismo tiene que impulsar un conjunto de reformas o de verdaderas cirugías para la


búsqueda de la igualdad, de la justicia social, de la lucha contra la pobreza, y la total
eliminación de la miseria. El liberalismo se tiene que poner a la cabeza de quienes reclaman
muchos más resultados en la lucha contra la pobreza; en la mejor distribución del ingreso;
en el crecimiento de los salarios reales de los trabajadores; en menores cifras de
desempleo; y en un sistema educativo acorde con los requerimientos del nuevo tipo de
globalización y la revolución de las comunicaciones (frustrada por un robo que ya hoy es

16
irreparable y del que no se ha vuelto a hablar. Le pusieron la campana del silencio cómplice).
Vuelve y juega el jefe de corrupción que se devoro a Bogotá.

A mi juicio, las enormes fallas del estado en el cumplimiento de sus obligaciones sociales
son las que le estaban abriendo una brecha a la credibilidad de las instituciones
democráticas. El liberalismo debe comprometerse a fondo con la reforma del estado.
Haciendo cirugías profundas en Colombia estamos urgidos de recuperar la idea de un
estado fuerte, eficaz, prestigioso. Un estado más eficiente y con mayor capacidad de
vigilancia, regulación y control. Que se mueran niños de hambre no es un problema de
recursos sino de malas políticas, de pésima administración, de corrupción, de indolencia,
desidia y abandono.

Señores Liberales, tenemos que actuar de nuevo pensando en las ideas de Galán, el altivo,
el franco, el fiscalizador, el crítico, el opositor, el irreverente, el atrevido y temerario. Galán
nos enseñó que ante las dificultades lo preciso es no claudicar, y nos infundió que la política
es el más poderoso instrumento para transformar la sociedad. Perdió su vida desafiando la
acción y la mentalidad de los mafiosos que se estaban entronizando en nuestra política vida
pública.

De López Michelsen tengamos presente su rebeldía, su contestación permanente, su


irreverencia, su ironía, su humor provocador, su desdeño hacia la pompa. A mi generación
López le enseñó a pensar, y Galán a actuar basados en conductas éticas. Creemos en la
importancia del libre examen, en la práctica del disentimiento, de la importancia de la
tolerancia, del respeto al derecho ajeno. De Gaitán aprendimos a conocer mucho de lo que
mueve a millones de colombianos desprotegidos.

Estamos en un punto de inflexión en nuestra historia, es hora de llevar a cabo las reformas
estructurales que amerita la nación, de ofrecer una esperanza de vida prospera y digna a
nuestros jóvenes, de ejecutar las cirugías mayores que necesita el país con apremio, y de
asumir nuevamente nuestro papel de partido protagonista en la historia de Colombia.

CESAR GAVIRIA TRUJILLO


Director Partido Liberal Colombiano
26/04/2022

17
18

También podría gustarte