Juego de Poder
Juego de Poder
Preludio
Daegu
7:40 a.m.
Park Eunho abrió el sobre y observó la única foto que había dentro. El cuerpo
ensangrentado estaba tirado en la alfombra con dos balas en su espalda y una más en
alrededor del Alfa pero su ojos claros se posaron con detenimiento en la marca del
imperio KoDom grabada a hierro caliente en el pecho de quien, en vida, fue el líder del
imperio Choi.
—Su hijo convocó una junta poco después de que recogieran el cadáver. Va a tomar
posesión esta misma tarde. —Min Danwoo, el Alfa del imperio Abrax, le dio una
mirada calculada.
—Esto es un problema más. Choi Minho esta contra el sistema y la división de plazas.
las medidas que tomarán para controlar a Choi. El hombre está en duelo y furioso,
—El consejo no detendrá a Minho, este asunto sólo nos pertenece a nosotros y ellos
Eunho estaba plenamente consciente de ello. Pese a todos los tratados, pactos y
sanciones, en el ámbito del poder sobre la mafia sólo se movían tres imperios.
KoDom
Abrax
Y Choi.
—El chico va a querer jugar con fuego Park—Danwoo cogió la fotografía y la observó—
—Un levantamiento.
Cierto es que ninguno de ellos estaba de acuerdo con el sistema pero era necesario.
punto de cambiar.
Choi.
opciones—. Los Choi siempre han sido un grano en el culo para mí. Ellos son como una
sorprendería que todo esto fuera una trampa para invadir mis distritos.
—Es una competencia muy fuerte en el tráfico de armas, sus principales socios son
Eunho se mantuvo en silencio. Choi era un rival fuerte y ambicioso que no se detendría
significaba, Minho haría todo lo que estuviese a su alcance para tomar venganza y eso
ponía en peligro sus negocios y su familia. Sabía que podía derrotar a Choi, tenía el
poder para ello pero analizándolo fríamente era una guerra sin sentido que no le
convenía.
por todos lo años que habían sido socios, sabía que Min era un hombre muy ambicioso
podía permitirse el lujo de tomar al toro por los cuernos y enfrentarse él solo.
—No hay opciones Park—la voz ronca de Suga hizo a todos voltear a mirarlo, era la
Ambos Alfas se miraron fijamente, frente a frente. Los demás abandonaron el lugar en
—Necesitas nuestra ayuda—fue una afirmación. Suga señaló la ciudad bajo sus pies—.
Se habían tolerado y sobrellevado la presencia del otro durante muchos años ya, desde
Park Eunho tenía a Min Danwoo en la palma de su mano pero con la muerte de Mark,
—¿Qué quieres a cambio? —Darhio estaba de pie tras la silla de su padre con los ojos
—Mis ambiciones son las mismas pero hagamos esto algo justo. Quiero algo más a
cambio.
Danwoo sonrió como sólo un Min podía hacerlo—Tu cachorro no correrá riesgo. Será
mi pupilo.
Eunho le dio una mirada cargada de veneno. Min había olvidado que entre lobos, se
conocían sus mañas—No entregaré mi hijo si no hay nada que valide su bienestar.
Suga caminó hacia ellos. Sus ojos tenían un brillo calculador que a ninguno de los Park
Eunho sintió a su lobo agazaparse dentro de él. Sabía lo que esas palabras implicaban,
Sí, el bastardo de Min lo tendría justo dónde quería, en sus manos. Si Eunho aceptaba
darle a su hijo como garantía de que iba a cumplir las condiciones al pie de la letra si
sería la estrategia que Choi utilizaría y que su hijo menor no podía estar mejor
—Trato hecho.
que sintió cuando escuchó el sonido del bolígrafo rozar el papel del contrato.
Y había ganado.
Capítulo I
—A partir de ahora el asunto esta en tus manos Agust. Hay demasiado en juego. No
me decepciones.
La gélida mirada de su padre dejaba muy en claro que no iba a tolerar ni una sola falla.
No de él.
ansiaba. No. Él quería poder, quería lo que se le había negado años atrás e iba a
conseguirlo
Danwoo le sonrió, una sonrisa que no le llegó a los ojos. Se mantuvo en silencio un
—Es un trato.
—Lo es hijo.
La habitación en donde estaba era pequeña y fría, con paredes color perla y un amplio
ventanal con vista al enorme jardín con mesas y sillas dispuestas elegantemente.
Desde la ventana pudo ver a su padre, Park Eunho, sentado bajo un árbol de cerezo,
peinado pulcramente hacia atrás, dejando despejado su rostro de rasgos duros y sus
Su semblante era sereno, ahí sentado, bebiendo champagne y brindando por la alianza
Min Danwoo.
—¿Porqué no te has vestido aún? —Park Daeri, con su usual ceño fruncido, se cruzó de
brazos frente a la puerta, enfadada—Sólo faltan dos horas para que la ceremonia
comience Jimin.
asunto.
transparente. Jimin lo tomó con una mueca y fue a encerrarse en el baño. Sin decir
nada más. Dejó el traje en la percha del vestidor y tomó asiento en una silla de
Su vida estaba yéndose al carajo frente a sus ojos y no podía hacer nada para detener
el avance. Estaba a sólo unas horas por casarse. El mero pensamiento le hizo sacudir la
La mayor ambición de su padre era el dominio sobre el mercado del tráfico de armas,
—¿Que te lleva tanto tiempo? —la voz de su madre se oyó amortiguada a través de la
piel clara y le sentaba de maravilla a su cabello rubio. Jimin lo había escogido aquella
tarde en la que fue con Daeri y Julliet, su futura suegra, a medirse lo que sería su pase
al infierno.
Las manos de Jimin se hicieron dos pequeños puños. Estaba enfadado, severamente
Si tan sólo se hubiese negado a aceptar la invitación de Agust para ir al circuito. Pero
¿Qué otra jodida cosa había en esa estúpida ciudad que mereciera la pena una buena
descarga de adrenalina?
Además, era Agust quien lo había invitado personalmente, con su preciosa sonrisa de
encías rosadas y ojos felinos. Min Agust, el capitán del equipo de basquetbol.
Jimin nunca pensó que el popular y codiciado chico del colegio Murakami fuese a ser
su prometido. No es que Jimin fuera feo, todo lo contario, contaba con belleza fresca y
juvenil. Pero era consciente de que tampoco era algo para alardear, no como el
podía creer su buena suerte. Sobre todo por que gustaba del chico desde que lo había
conocido.
—Voy a entrar. —Daeri giró la chapa pero no logró abrir por el pestillo echado. —
Jimin… —antes de que pudiese decir más, su hijo menor salió del baño con el traje
puesto. — ¡Oh!
no haber heredado esa sonrisa, a cambio, sólo había conseguido mejillas regordetas
que hacían desaparecer sus ojos al sonreír pero había heredado los labios generosos
—Te sienta perfecto. —Daeri lo miró con ojo crítico. —Vamos a tener que hacer algo
situación en la que estaba era suficiente prueba de ello. En su lugar, tomó asiento en el
Mirando a su alrededor, cayó en la cuenta, no por primera vez, de que esa noche con
Agust había ganado más que solo adrenalina por la emoción de hacer algo indebido.
El circuito era una pista con pésima reputación en donde gente de toda clase se reunía
para pasar una buena noche de diversión con drogas, alcohol, música ensordecedora,
Agust se había presentado en su casa con una preciosa sonrisa y perfectos modales
para representar la farsa de pedir permiso a Eunho para llevar a Jimin al cine. Sus
Jimin soltó un suspiro al recordar a su novio esa noche. Agust se veía especialmente
caliente con esa cazadora de cuero y sus botas militares, como todo el chico malo y
—Hola bonito. —Agust le había dado un casto beso en cuanto estuvieron fuera de su
arregló su compromiso.
—No te muevas Jimin. —la estilista tomó su rostro entre sus pequeñas manos. —Vas a
—Remarca mucho esa preciosa mirada tuya. —la chica le dio una sonrisa sincera. —
—Pues te va de maravilla.
Jimin no sabía cuánto de cierto eran esos halagos o si sólo los recibía por ser hijo de
Jimin se miró al espejo y tuvo que reconocer que se veía impresionante. Pero ¿De qué
servía? A pesar de que le habían inculcado que la apariencia lo era todo, no le gustaba
El mero pensamiento de tener que salir y caminar rumbo al altar le estaba provocando
náuseas.
tres días atrás, cuando el sonido de la música estridente hizo vibrar su cuerpo y aturdir
sus oídos.
Los amigos de Agust ya estaban ahí, Sehun, Kang y Jackson. Él los conocía de vista y la
Y en algún momento terminó en brazos de Agust besándolo, pero estaba vez la lengua
temblar de nerviosismo.
en cuando dado que el alcohol estaba haciendo efecto en su cuerpo. Jimin sabía lo que
venía y estaba lo suficientemente ebrio como para que no le importase que fuese de
Él no era del tipo romántico, tampoco creía que entregarle su virginidad a Agust fuese
algo relevante. Así que sí, estaba listo para ello pero los disparos al aire frenaron en
seco a ambos chicos. Las fosas nasales del rubio mayor se ensancharon y su ceño se
frunció en preocupación.
—¿Que pasa? —Jimin había agudizado sus oídos pero el alcohol le estaba haciendo
difícil el centrarse.
—Los perros de Choi están aquí.
Agust aferró su mano y corrió con él al auto. Quería luchar pero era consciente de que
estaba en desventaja, no podía atacar sin ser agredido primero o violaría una ley y
tenía que sacar a Jimin de ahí lo más rápido posible para ponerlo a salvo.
Desde la muerte de Choi Mark, dos meses atrás, su hijo, Minho, dejó bastante en claro
que iba a tomar cartas en el asunto del asesinato de su padre. Haría pagar al culpable y
los Park al verlo al fin desprotegido en terreno neutro. Y él no podía permitir eso.
Agust fue consciente de su falta de entrenamiento para luchar contra tres alfas
maduros, como sólo un adulto podría, cuando las cosas se complicaron. Los hombres
— Maldita sea! —Agust trató de perderlos al meterse en una burificación, dio un giro
rápido, entonces, su aroma comenzó a tornarse ácido y no pudo luchar contra ello.
—¡Controlalo Jimin!
inmediatamente
La voz orgullosa y satisfecha de su madre hizo a Jimin salir de sus recuerdos y volver al
presente.
—¿Gracias? —Jimin dejó que ella depositara un beso en su mejilla, después se apartó y
Los invitados ya habían llegado, todos ocupaban un lugar en las sillas dispuestas en fila,
Había hombres alrededor del jardín también, apostados con discreción entre los
Él y Agust se habían salvado por los pelos. Jimin no quería ni imaginar donde estuviese
circuito.
registrar su aroma nuevamente. Jimin nunca se había sentido tan aliviado de ver a
Dereck y Hiro frente a él con su usual expresión irritada por los constantes problemas
—¿Puedo pasar? —la voz de Julliet le hizo apartar la vista mientras escuchaba a su
madre contestar. —¡Pero mira que hermoso te ves! —Julliet fue hasta él y apretó sus
mejillas.
—Lo sé, el traje hace maravillas. —Jimin sonrió sincero por primera vez en la semana.
Min Julliet, una mujer alta y estilizada, de sonrisa amable y ojos marrones, era todo lo
que Jimin quiso alguna vez que fuese Daeri; maternal, alegre y relajada. Para él aun era
un misterio como Julliet podía tener esa vivacidad teniendo en cuenta con el frío
Aunque, bueno, él iba encaminado en la misma dirección y eso era algo realmente
jodido.
—Bueno, te dejo para que respires profundo y camines por ese altar. —volvió a
“No, no lo hago” Pensó con abatimiento, sonriendo tan hipócrita como se le fue
enseñado.
Involuntariamente, volvió a recordar las duras palabras que Eunho le dio al verlo entrar
sano y salvo al auto blindado en dónde estaba esperándolo como un león enjaulado.
—Ni siquiera te reconozco. —sus fosas nasales estaban abiertas en un claro gesto de
furia, tanto así, que ni siquiera había dado señales de estar aliviado de verlo
completamente ileso. —Te crie mejor que esto Jimin. He hecho todo lo posible para
mantenerte a salvo, para que mi familia no sea tocada ¡Y tú vas a meterte a la boca del
—Quita esa cara de culpa ¿De qué sirve ahora? Te di mi confianza para que tuvieras
toda la libertad posible, para que tu vida fuera tan normal como la de cualquier
contenida y nunca lo había visto tan enfadado con él. Nunca su lobo se había sentido
tan amenazado por su propia padre. —No solo te pusiste en peligro tú, pusiste en
—Papá…
—¿Y todo por qué? ¡Por ese estúpido crío de los Min! ¡Ese chico idiota que piensa que
el mundo está a sus pies! ¡¿Cómo se atreve a burlarse así de mí?! ¡¿Qué demonios
estaba pensando al llevarte a ese fétido lugar de mala muerte?! —Jimin se encogió en
su asiento ante la mirada de gélidos ojos claros. —Esto no va a quedarse así Jimin. Min
así a tu Alfa.
Sí, ahí empezó la condena de Park Jimin y él lo supo, sin embargo, nunca imaginó hasta
las mesas, de la exquisita vajilla de plata y el fresco aire de finales de verano. De los
aromas que explotaban en sus fosas nasales y la decoración tan hermosa del lugar.
aspecto decrépito y sus ojos nublados. Jimin sintió el cuerpo acalambrársele cuando
vio al viejo pero siguió caminando, sin prestar atención alguna a las personas a ambos
sólida, en especial cuando Jin dejaba su lado seriedad y daba rienda suelta a su
inmadurez.
hermanos Kim. Cierto era que Eunho no podía hacerle un desaire a los Kim pero sin
si Jimin no hubiese rogado por tener a sus amigos ahí y al menos eso se le fue
concedido.
Pero eso fue dejado en un segundo plano cuando los ojos color miel de Jimin se
encontraron con los grises del hombre que lo esperaba a solo unos metros, en el altar.
El lobo del rubio se puso alerta en cuanto el aroma a tierra mojada y madre selva
“Oh”
Le fue inevitable detenerse por el breve aturdimiento que su lobo sufrió al captar el
Sí. Al final su padre se había salido con la suya, Jimin dedujo que su estupidez había
ayudado en eso.
Park Eunho estaba hecho una fiera debido al peligro en el que su hijo menor fue
Min no pudo hacer mas que darle la razón. Su hijo mediano era un chico rudo y de
armas tomar que le había dado constantes preocupaciones y dolores de cabeza por su
enfrentamiento, las cosas pudieron acabar mal dada la ira de Eunho y el orgullo de
Danwoo, pero Julliet siempre fue una mujer astuta como un zorro y manipuladora.
—Es lo mejor que puedo darte Jimin. —susurró su padre, apremiándolo a seguir
—Lo sé. —y pese a que no estaba de acuerdo, era amargamente consciente de que su
padre corría peligro, el asunto de los territorios estaba muy tenso, los Choi sólo
Darhio, su hermano mayor sólo tenía 22 años, un Alfa, sí, pero no con la madurez y
experiencia necesaria para liderar algo de tal magnitud como el negocio familiar.
ello pero Eunho consideraba que tenía suficiente peso sobre sus hombros como para
además, era un Omega que tendría que emparejarse tarde que temprano.
Eunho prefirió que fuese mas temprano que tarde, conocía a su hijo y Jimin tenía un
carácter fuerte, vivaz y una mente demasiado liberal para su gusto. Era bonito, muy
compromiso con Agust, pese a la gran desventaja que eso iba a provocarle. Ese chico
había demostrado que no era digno de su hijo y que jamás podría cuidar de Jimin como
Pero Julliet no iba a dejar que las cosas se vinieran abajo, necesitaban las grandes
ventajas que esa alianza iba a otorgarles y sobre todo, era primordial tener a Park
—Lo pongo en tus manos Min. —Eunho ofreció la mano de su hijo al pelinegro frente a
Jimin quiso soltar esa mano grande y caliente que tomó la suya y salir corriendo de ahí
hizo. Se limitó a ver esos profundos ojos grises que lo miraron un momento con
sorpresa y después con una profundidad tal, que un escalofrío de miedo lo azotó con
fuerza.
Nunca imaginó que fuera a casarse con Suga, el heredero de los Min y el hombre más
No era la primera vez que Jimin lo veía o lo tenía cara a cara. Desde pequeño había
conocido al Alfa de piel tan pálida como Julliet, que le hacían resaltar su cabellera
Era un hombre muy guapo y con un parecido tan grande a su hermano menor, Agust,
Jimin puso toda su atención al viejo frente a ellos, evitando a toda costa mirar a su,
ahora, pareja.
La ceremonia pasó con una lentitud exasperante. Él era consciente de lo aburridas que
las bodas podían llegar a ser y le parecía ridículo que su gente siguiera esa estúpida
tradición.
Pero hombres de cargos importantes que colaboraban tanto con su padre como con
Danwoo estaban presentes y toda ese espectáculo de boda era mera fachada y pura
garantía. La verdadera unión era el lazo que se creaba cuando el Alfa tomaba al Omega
El apretón en su mano le hizo soltar un quejido y mirar al pelinegro con una expresión
hosca. El anciano lo miraba también y sólo entonces cayó en la cuenta que esperaban
su respuesta.
—Acepto. —el frío anillo de oro encajó a la perfección en su dedo y al menor le supo a
Los labios de Yoongi tomaron los suyos en un beso superficial, Jimin agradeció
El menor todavía no entendía muy bien que hacía Min Yoongi casándose con él. Creía
conocer las razones por las cuales el pelinegro había roto su compromiso con Kim
Jennie para asumir el papel que le tocaba y así sellar un trato que prometía poder,
imperios extranjeros.
Su brazo fue tomado sin mucha delicadeza y se obligó a poner una sonrisa mientras
caminaba por el pasillo hacia el enorme jardín y tomaba asiento en la mesa principal.
mientras dedicaba una rápida sonrisa al pelinegro y al verlo sumergido en una charla
con un socio, borró su sonrisa. —Parecía que ibas a vomitar ahí fuera.
Jimin soltó un suspiro entrecortado. —Estoy demasiado nervioso. —mostró sus manos
Había pánico en su voz. Taehyung le dio un fuerte abrazo. —Voy a estar para ti ¿Vale?
El rubio asintió.
Tae se retiró a su mesa no sin antes darle un apretón reconfortante. La mirada de Jimin
vagó entre las personas y dio un respingo cuando oyó la voz profunda de Yoongi a su
—No está. —ante la confusión en el rostro del niño, Yoongi explicó. -Si buscas a Agust,
no está.
ella.
El ceño de Jimin se frunció. Pensaba declinar la oferta de una bebida pero pensándolo
Cuando su padre le hizo saber que su compromiso con Agust había sido cancelado, la
decepción que se sentó en su estómago no era nada con el retorcijón que lo azotó al
saber que iba a contraer nupcias con el mayor de los Min, Yoongi, dentro de una
semana.
Su lobo se removió alterado. Jimin no pudo menos que darle la razón a ese
comportamiento.
Min Yoongi, públicamente conocido como Suga, era un hombre de 26 años que estaba
por tomar posesión del imperio Min. Era un Alfa con diversos rumores tras él, como el
que a pesar de tener ya un compromiso, Suga había tenido algunos amoríos de los
Pero el que más preocupaba y helaba a Jimin era el hecho de que, como se esperaba
de un líder, el hombre había sido entrenado para matar y manipular. Yoongi era un
Su padre había perdido completamente la cabeza por la ambición cuando aceptó casar
a su tierno, rebelde e hiperactivo hijo menor con un hombre como Min Yoongi.
Al final, tanto él como Min necesitaron más que una copa para tolerar las cosas y la
noche.
Yoongi aflojó su corbata, la maldita cosa se sentía como que lo estaba asfixiando.
Bebió otro trago de vino tinto y evitó mirar al niño a su lado. Conocía a Park Jimin
desde que éste tenía apenas 9 años. Fue en la presentación de Darhio como sucesor de
Eunho al proclamarse Alfa. Entonces Yoongi era un adolescente ansioso por largarse de
Jamás imaginó que ese niño regordete de rizos rubios que correteaba en las escaleras
con el hijo de Kim Taori iba a ser algún día su esposo. La vida tenía un sentido del
—Por su felicidad. —escuchó a Jimin resoplar por lo bajo en ese punto. —Por la unión
puesta en escena.
Jimin tembló. Cierto era que no le disgustaba entregarse a Agust pero era sumamente
diferente hacerlo con Yoongi, que pese a ser su esposo, era un completo desconocido
El rubio estaba aterrado cuando atravesaron las puertas que daban al elegante salón
Yoongi percibió el aroma ácido del chico conforme seguían a la ama de llaves escaleras
—Si necesita algo señor Min hágamelo saber. —ella hizo una profunda inclinación y se
Ellos quedaron solos. Yoongi abrió la puerta para Jimin, vio al chico titubear y entrar
Su maleta estaba ahí, junto con las de Jimin. Se deshizo del saco y se quitó la corbata
de un tirón, hizo lo mismo con los zapatos y al darse la vuelta se topó con un chiquillo
detente.
Las cejas del mayor se elevaron. —¿Qué has dicho? —zafó el último botón.
Yoongi lucia sereno, lo observó un largo segundo antes de que su boca se curvara en
una cínica sonrisa. El pecho de Jimin se agitó un poco. — ¿Por qué? No soy Agust
—Espero que te quede muy claro eso. —su voz era profunda y serena. —Carezco de
paciencia niño y te conviene que pase algún tiempo antes de que me la agotes.
cabeza que ese chico iba a provocarle a partir de ahora. Sin embargo, esa actitud regia
y la mandíbula inclinada, desafiante, hicieron ver a Jimin interesante a los ojos del Alfa;
—Ya me lo suponía.
En cuanto Yoongi entró al baño, Jimin se permitió calmarse un poco. Miró las maletas
pasaría la noche. Era amplia y elegante, los muebles eran modernos, la cama era
plantearse el hecho de que era su noche de bodas, tendría que compartir la cama con
Su lobo se agitó de anticipación y Jimin se tensó por ello. Pero, realmente ¿Qué podría
Se enfadó de nuevo.
Yoongi salió del baño poco después encontrándolo todavía sentado, enfadado. Las
mejillas del chico se encendieron cuando la toalla que cubría la cintura del mayor
cayeron de sus caderas y este caminó sin pudor a la maleta por un bóxer. Sus ojos
cayeron en primer lugar, en el tatuaje que tenía en la espalda baja, un tipo código de
Yoongi se secó el cabello y le dedicó una mirada serena al chico una vez tuvo los
—Estamos casados, vas a vivir conmigo. Esta noche vamos a quedarnos aquí por
seguridad. —Yoongi cogió su móvil para ver la hora. —Tenemos cuatros horas para
descansar.
Jimin se vió distraído un momento por el cuerpo ajeno. Suga no era robusto pero tenía
contar, claro, su penetrante mirada gris. Entonces, las palabras del mayor se repitieron
—No niño, no voy a reclamarte. —el alivio recorrió su cuerpo. —¿Cuántos años tienes?
¿15? —la mirada burlona y esa sonrisa despectiva le molestaron profundamente. Los
ojos grises le recorrieron de pies a cabeza. — ¿Qué te hace pensar que la perspectiva
Vio la indignación y el coraje en las expresiones del chico. Le había herido el orgullo,
—Oh no por favor. —espetó. —Sólo he dormido cuatro horas esta jodida semana y no
estoy de humor para escuchar tus berridos de adolescente herido ¿Estamos? Así que
“Jodido imbécil”
Jimin evitó parpadear para no derramar sus lágrimas y con todo el aplomo posible se
¿Qué esperaba? Era demasiado obvio que el tipo estaba sumamente irritado y
enfadado por haberse visto obligado a casarse con él, un chiquillo insulso de 16 años
que tan sólo dos meses atrás había tenido su primer celo.
Eso y que la ex prometida de Yoongi, Kim Jennie, era una Omega preciosa, delicada y
madura.
cabellos que comenzaban a rizarse en las puntas. Su maquillaje estaba un poco corrido
por el sudor y la tensión a la que había sido sometido esa noche le había dejado un
aspecto cansado.
Se duchó y cambió con deliberada lentitud, cuando salió, Yoongi estaba dormido boca
abajo en la amplia cama. O parecía estarlo. Consideró el dormir en otro lado pero no
conocía esa casa para andar deambulando por ahí y estaba realmente cansado para
ello.
Con resignación se metió entre las cobijas en el lado derecho, se alejó todo lo posible
del mayor y se sintió estúpido cuando puso unas almohadas entre ellos.
podía concebir una imagen de él y Yoongi teniendo sexo. Se estremeció por ello. El
seguramente todo hubiera sido distinto, el rubio no le hubiese hecho ese desplante.
No, Agust había insinuado suficientes veces el querer tomarlo y estaba por conseguirlo
Subió las sabanas hasta su mentón, apagó la lámpara y miró fijamente la oscuridad.
¿Cómo había reaccionado Agust al recibir la noticia de que su novio se había casado
Jimin ya lo extrañaba.
Apagó el despertador con irritación. Eran las 4:30 de la madrugada, su cuerpo aún se
sentía muy cansado y él apenas y pudo dormir esa noche. El compartir la cama con
alguien más no era algo que sucedía a muy a menudo y ciertamente, no con un
extraño.
Había estado viajando constantemente esa semana por asuntos del trabajo y el juicio
contra su hermano, el día anterior había llegado con el tiempo justo para tomar una
Yoongi talló sus ojos. A su lado, el menor se removió entre suspiros y adoptó una
Estiró una mano y lo sacudió sin mucha delicadeza. Jimin gruñó y se apartó. —
Despierta niño.
Yoongi se levantó y fue a asearse. Jimin seguía dormido cuando salió y la irritación no
aire frío erizó su piel. Abrió los ojos sobresaltado. No había planeado dormirse pero el
Llevaban mas de una hora de camino debido al tráfico, justamente lo que Yoongi quiso
algo de desayunar. Y por supuesto, Jimin había aceptado con una sonrisa y se había
—¿Su casa está en las afueras? —la ventanilla subió de nuevo. —Si es así voy a tener
que madrugar para llegar a tiempo al colegio. —hizo un puchero por ello. —No puedo
—¿Tiene jardín? —otra vez la jodida ventanilla. —Me gustan los jardines, ya sabe, para
caminar en ellos. —se calló un momento. — ¿Es mucho esperar que tenga piscina?
Sus manos apretaron el volante con fuerza. Pero el chico a su lado parecía no darse
—Como no dejes en paz esa ventanilla y no cierres la boca vas a lamentarlo. — siseó.
Jimin apartó los dedos del botón como si quemara pero solo pasó media hora más
—No me gusta el silencio. —soltó. —Es aburrido. —mordió su labio inferior con
muy bien y para ser sincero tampoco usted a mí pero estamos casados, para nuestra
mala suerte y lo vamos a estar un largo tiempo así que… ¿Podemos llevar la fiesta en
paz?
Los ojos grises se posaron en él y se inquietó. Iba a ser difícil acostumbrarse a esa
mirada penetrante.
completo desconocido…
El coche viró con violencia hacia la izquierda y Jimin se sujetó con fuerza del asiento,
asustado.
—Si no tienes nada que valga la pena decir sugiero que cierres esa boquita tuya. —
en un gruñido de los labios del mayor. —No estoy interesado en ello y si realmente no
Obedeció sin rechistar. Habían tomado ya una desviación a las afueras de la ciudad y
convivencia con Yoongi. Lo cierto es que si lo veía desde un punto de vista crítico, le
adentrándose al bosque.
“Bosque”. Sonrió al percibir el aroma a pino y madre selva que entraba por sus fosas
nasales.
Una casa de dos piso estaba parcialmente cubierta por una ancha barda de hierro que
la protegía. Desde el camino sólo era visible el metal y un amplio balcón en una
la brisa y el cielo azul y despejado. Estuvo ansioso por deshacerse de sus sandalias y
Yoongi se detuvo frente a una cabina y el Beta dentro de ella saludó con un profundo
La casa que apareció detrás de ellas tenía una fachada rústica y elegante, con un
peldaños de la entrada.
—Buen día amo Suga. —hizo una venia y al verlo de cerca, Jimin recordó vagamente su
—Buen día JongDae. Ya conoces a Jimin, mi esposo, Jimin te presento a Kim JongDae,
—Vaya, gracias. —comentó incómodo ante la profunda inclinación del hombre. —Lo
mismo digo.
—¿Has hablado ya con Heechul? Pasa Jimin.
El rubio se detuvo en el vestíbulo. La casa de sus padres era elegante y moderna pero
La casa tenía un aire rústico sin perder la elegancia. Los sillones color hueso le gustaron
trasero. El regocijo de Jimin fue grande al ver una alberca allí con camastros dispuestos
—Bien.
Yoongi y Chen se quedaron en la sala charlando y una mujer madura que se presentó
como Rina, la ama de llaves, lo condujo por los pasillos, mostrándole la casa en el
transcurso.
Para su gran satisfacción, había una terraza en la segunda planta con una placentera
sombra con sillones de madera y cojines cómodos para una reunión con amigos.
La casa tenía tres habitaciones, un pequeño gimnasio, una biblioteca, la sala de juegos,
—Al señor le desagrada que entren al estudio o lo molesten cuando trabaja ahí dentro.
Jimin titubeó antes de preguntar. — ¿Qué me dice de Yoongi hyung? ¿De verdad es
tan aterrador?
Ella dio una fugaz mirada al chico. Era tan joven. —Aquí es la habitación principal. Su
—Sólo Jimin, por favor. —sonrió. Le iba costar acostumbrarse a ser llamado con ese
—Si el señor Min pide silencio, obedezca. —había un trasfondo en esas palabras, Jimin
pudo detectarlo.
Lo dejo sólo. El chico tragó duro ante la advertencia y entró a lo que sería su
en toda la estancia.
Jimin se estremeció. Decidió bajar y hablar eso con él pero se debatió un momento.
Cierto es que pese a su atractivo, sus rasgos faciales tan bellos y su increíble parecido a
Agust, Yoongi, por encima de todo, le provocaba miedo y una creciente irritación.
Le caía mal.
¿Por qué? Por su complejo de Alfa dominante. Por su arrogancia y su forma de ser tan
déspota.
Pasó gran parte de la mañana desempacando. Aun no decidía si iba a compartir cama
con Yoongi pero el pelinegro había ordenado que dejaran su equipaje ahí por algo y
Fue llamado para bajar a comer, Yoongi y Jongdae estaban ya ahí aun absortos en su
—Saldré. —le avisó el pelinegro. —No quiero que dejes la casa por el momento.
Quedarse sólo no era una perspectiva atrayente, la compañía de Yoongi tampoco pero
—Sí.
—A propósito… —el menor intentó que su voz fuese lo mas indiferente posible. —Hay
El ceño de Jimin se frunció y mordió sus labios con nerviosismo. — ¿Por qué?
Yoongi lo miro irritado. —Por que así lo he ordenado.—Jimin apretó la mandíbula ante
El menor nunca deseó tanto golpear a alguien como lo hizo en esos momentos. De
pronto, se encontró anhelando la llegada del lunes como nunca anhelo nada mas y así
volver a su rutina.
El fin de semana paso con suma lentitud. Para la buena fortuna de Jimin, Yoongi se
pasó la mayor parte del día y la noche fuera, solo llegó a dormir en la madrugada y se
Habló con Tae, Jin y Jess por el móvil gran parte del tiempo, ambos chicos ansiosos por
saber sobre Jimin y cómo había estado esos días. El rubio ya los extrañaba.
Deambuló por la casa, le fascinó la biblioteca y el reluciente piano negro en ella. Jimin
no sabía nada de instrumentos pero le gustaba la música y tenía voz para el canto. El
gimnasio no estaba nada mal y se planteó el comenzar una rutina de ejercicio, además
Sí, Jimin era amante de la danza, dos días a la semana y los fines de semana iba a la
Le fastidiaba que, por el solo hecho de ser Omega se esperase solo obediencia de su
parte, eso y que se dedicara a parir cachorros como una maquina expendedora. No, él
no quería ser una bonita decoración en una casa ni el trofeo a exhibición de un Alfa.
Sus ambiciones eran grandes, siempre se lo decían. Daeri solía advertirle que mordiera
entrometido no era bien visto. Debía sonreír siempre, ser educado y estar de acuerdo
marido. —ella le había advertido. —Evita avergonzar a tu padre otra vez Jimin al soltar
esa lengua mordaz que tienes ¿Bien? Tu comportamiento es un problema y dudo que
Min lo tolere.
¿Qué más se podía esperar de un joven de 16 años que apenas iba despuntando en la
adolescencia?
aniñadas por sus abultadas mejillas y sus carnosos labios, eso le daba un aspecto tierno
Hacia solo dos meses había pasado su primer celo y fue una experiencia nada
agradable. Quedó claro su estatus de Omega y su madre no pudo estar más orgullosa
de ello.
Él no. Había rogado mucho por ser un Beta. Pero la vida era una perra.
—Solo Jimin, por favor. —pidió con una sonrisa, una vez más.
—No sé si deba…
—En ese caso, voy a ordenarte que solo me digas Jimin ¿Sí? —su sonrisa se ensanchó
más.
Jimin subió las escaleras rebosante de energía, mañana estaría de vuelta en el instituto
la alarma, por primera vez. Se levantó de un salto, el lado izquierdo de la cama estaba
vacío y liso. Jimin dedujo que Yoongi no habría llegado en toda la noche.
—Señ… Jimin. —la Omega titubeó. —El amo Min llamó para decir que Yixing lo llevará
El animo de Jimin flaqueó un poco. Él había esperado ir en su propio auto. —Esta bien,
gracias. —tomó el sobre y sacó una tarjeta de crédito. El hecho de poder disponer de
El desayuno estaba listo, comió con ganas y salió como una flecha de la casa. Un
Nunca se había sentido cómodo con el sumo respeto con el que lo trataban. Él no era
nadie importante ni se consideraba por encima de los demás, siempre trató de ser
—El placer es mío Yixing, llámame Jimin. —le tendió la mano al castaño y este se la
Tenía una bonita sonrisa. El rubio dedujo que era un Beta dado su olor tenue. Él mismo
abrió la puerta y se metió dentro en el lado del copiloto. El coche avanzó momentos
—No conozco muy bien esta zona pero ¿Murakami está muy lejos?
—No, sólo son unos cuantos kilómetros si se toma la desviación en el parque Hang, a la
—Genial, no me perderé cuando vaya solo entonces. —la expresión del chico le dio
curiosidad. — ¿Qué?
—El amo dio instrucciones de que sería su chofer personal y lo llevaría a sus destinos.
—¿Por qué?
—Seguridad.
Quiso rebatir pero sabía que era inútil. Yixing no tenía culpa en nada ni soluciones, él
—No. —Yixing se detuvo cuando Jimin lo pidió. —La entrada es del otro lado. Aquí es
—Disculpe, pensé…
tardó un poco en encontrar un espacio libre lo más cerca posible a las enormes rejas
Ser el centro de atención no era agradable, sin embargo, Jimin estaba acostumbrado a
las miradas, los cuchicheos y los rumores. No era raro que estuviese rodeado de
Era bastante cotidiano de hecho, el llegar al instituto y ser recibido con sonrisas y
saludos joviales por las mismas personas que hablaban a sus espaldas. Pese a ello,
Jimin no sabía hasta que punto las cosas iban a complicarse cuando su compromiso
con Agust fue de conocimiento público. Los cuchicheos, las miradas y los gestos agrios
aumentaron.
Cuando Agust comenzó a cortejarlo, a esperar por él fuera del salón, a comprar su
guapo y popular.
¿Quién era Park Jimin para los demás? Un Omega bonito, problemático y altivo. Un
huracán de problemas.
No era bien visto su comportamiento, su incapacidad para cerrar la boca y tragarse sus
opiniones. Él era todo lo que un Omega no debía de ser y el hecho de ser hijo de uno
de los hombres mas poderosos de Corea le caía como anillo al dedo para ser blanco de
críticas.
Pero a Park no le importaba. Tenía a Taehyung, a Seokjin y a Jess, él estaba bien con
—¡ChimChim! —Tae agitó sus manos para llamar su atención, de pie en la banca en la
estudiantes que obstruían el estacionamiento. Fue consciente del escrutinio al que era
sometido.
Jess y Tae le advirtieron sobre eso. El escandalo del que fue participe con Agust por los
—¡Minnie! —la voz de Jess llegó detrás de él, sintió unos brazos rodearlo y fue
—Oye chica. —Jimin rodeó sus hombros con su brazo y dejó un beso en su coronilla.
Taehyung chocó puños con el rubio, después procedió a hacerle una llave y despeinar
—¡Ya idiota!
—Ustedes son tan ruidosos. —Jess tomó asiento en la banca, mirándolos entretenida.
—Me cuesta lo mío domar mi cabello, tonto. —la risa de Jess fue escandalosa cuando
La sonrisa en la cara del rubio fue sincera y llena de alegría. Realmente extrañó a sus
amigos, pese a lo molesto que Taehyung podía resultar a veces y lo grosera que Jess se
volvía cuando se enfada o lo irritante que era Jin cuando algo no resultaba como
esperaba.
—No otra vez Jess, por piedad. Llevo una semana oyéndolo todo.
El salón era un alboroto de adolescentes charlando, riendo y jugando. Los tres chicos
—Lo veo y no lo creo. —la voz grave de Dae se alzó por encima de los cuchicheos. —Si
es Park Jimin honrándonos con su presencia. —el aludido frunció los labios en una
atención.
—Claro que sí. Sabemos eso, prueba de ello es tu estúpido escándalo el fin de semana
pasado.
La mandíbula de Jimin se apretó con fuerza al escuchar las risas. Dae pudo ver su
—Estas sacando boleto idiota. —Jimin camina hacia él pero Taehyung le dio un ligero
empuje para llevarlo a la butaca, decidido a ignorar los comentarios del chico.
Dae pasó a su lado, golpeando su hombro con fuerza en el proceso. Jimin se tambaleó
un poco y en un acto de reflejo empujó al castaño con la fuerza suficiente como para
que este tropezara con una butaca, Mark impidió su caída. Los demás los rodearon,
Dae lo miró con una sonrisa sumamente divertida. —Ven a por ello, Jimin.
—Tomen asiento jóvenes, considero que es muy temprano para hacer corajes
innecesarios.
Todos hablaron de ustedes la semana pasada. —susurró Jess. —Especularon sobre que
—Por que estabas con él cuando los agredieron y por que te has casado con su
hermano.
—No.
—Vaya. Creí que estabas enterado de la razón de su ausencia. Kang dijo a Lisa que
—No entiendo. No he sabido nada de él y supuse que estaba enfadado por todo el
—No.
Jimin mordió sus labios con preocupación. Ahora que lo pensaba, era bastante extraño
—Que raro. —Jess se inclinó más hacia él para susurrar. — ¿No te parece?
—Pues sí. Y tenías razón en el hecho de que todos me iban a mirar como si tuviese
lepra.
—Yo siempre tengo la razón. Debiste escuchar todo lo que dijeron estos idiotas.
—Pues deberías. Dae solo es uno de tantos que esta celoso de ti.
La expresión se Jimin se agrió. -- ¿Celoso de qué? Si quieren hacer un cambio ¡Pues
que mejor que mejor! No es nada agradable sentir la puta muerte en tu espalda.
—Esa es la cosa Minnie, nadie sabe con exactitud qué ocurrió, solo hay teorías.
Ella tenía un punto. Jimin estaba lo bastante distraído esos días que realmente no
Su boda fue bastante discreta y reservada debido a la gran metedura de pata por su
mas factible fue hacer las cosas de manera discreta para no desatar otro escándalo y
Jimin podía comprender que el repentino cambio de planes sobre su compromiso iba a
tenerlos bajo la lupa en busca de las principales intenciones de todo el asunto. Y tanto
Danwoo como su hijo habían pedido a Eunho que dejasen las cosas en sus manos.
¿El resultado?
La boda había sido lo mas formal y discreta posible, solo con poco mas de un centenar
La finalidad no era ocultar su matrimonio con Yoongi. Tarde que temprano iba a ser de
dominio público debido a que Jimin tendría que estar a un lado de su esposo para los
eventos de etiqueta. La cosa era que, por el momento y hasta que todo el asunto de su
—Solo por el momento Jimin. —había dicho su padre. —Las cosas están bastante
tensas, un cambio de planes tan repentino como esto debe manejarse con astucia para
Jimin chaqueó la lengua y miró a Jess. —De verdad que esto es un lío.
—Así es.
Capítulo III: Primera Jugada
Sunchon
1:20 a.m.
—¿Comprendes Min el peso de tus palabras? —el tono del hombre fue amenazante.
Choi Minho enarcó las cejas en un gesto de claro fastidio. — ¿A qué precio? Ambos
sabemos que Park caerá de la cima y yo ocuparé su lugar sin lugar a dudas. Si estás
El silencio cayó entre ambos hombres. Uno frente al otro, analizándose fríamente. No
eran los únicos en la estancia, los hombres de Choi estaban apostados en la puerta,
Min pudo sentir el peligro en su piel, pudo saborear la rabia del Alfa. La bestia dentro
de él pugnó por dejar salir los instintos primitivos pero se limitó a ver a Choi Minho con
Habían sido socios por un largo tiempo. Min fue el primero en aceptar una asociación
con Choi Mark. El imperio Abrax había sido el único que abrió sus puertas al hombre
Minho lo sabía.
—Hay mucho en juego. Los KoDom han dominado el mercado de armas por años en
Asia. —Min señaló el amplio mapa político en el fondo de la estancia, colgando de una
pared. Un lienzo exquisito de seda tintado en colores profundos, una obra de arte que
abarca cada detalle del relieve. —Con Asumi Takahito y Thomas O’conner respaldando
La risa de Minho fue áspera e irónica. —Park no es nada sin Romeiko, ambos sabemos
—Así es. —Danwoo metió las manos en los bolsillos de su saco y tomó asiento en el
amplio sillón en forma de L. —Vladimir firmó pacto contigo, por mucho que Kim y Park
—No lo hago. Pero esto me pone en una delicada situación Min. Cuando el imperio
KoDom caiga ante mí, el peso de tu decisión en estos momentos caerá sobre tus
hombros.
No le gustó la sonrisa en la cara de Danwoo. Ese rostro pocas veces dejaba entrever
una emoción a menos de que el hombre quisiera hacerlo, como ahora. Sus ojos negros
brillaban con diversión y su afilada sonrisa le dejaba en claro que la derrota no era una
opción en su vida.
Su padre, Mark, y Danwoo se habían conocido hacia varios años. Sobre llevando una
relación cortes y un tanto tirante. Atentos al movimiento del contrario, buscando una
No entendía la postura de Min. El hombre era líder de un imperio poderoso, era el rey
de los narcóticos en casi todo el mercado asiático y era rival para Vladimir Romeiko en
fuente de abastecimiento.
Ambos eran conscientes de que una alianza entre ellos, Choi y Abrax, era todo lo que
japonesa.
Sólo había un pequeño gran problema. Choi no estaba dispuesto a estar bajo su mando
comercio de armas y petróleo, distaba mucho de ser el Alfa que su imperio necesitaba.
Park Eunho no era mas que un Alfa arrogante, orgulloso y metódico. Un hombre que
viejos tiempos, como solo un Park podía, viniendo de una familia antigua de linaje puro
y valioso.
Para Minho, eso era una mera estupidez, sin embargo, el hombre no era alguien a
—Puedes reconsiderarlo Choi. —Min lo miraba con esos ojos grises gélido. Sacó un
bolsillo. —afirmó.
Por el momento, él no figuraba en el juego pero lo haría dentro de poco e iba a estar
—La reunión ha sido programada para mañana a las 3 de la tarde en el hotel Prince, en
la suite. —Chen dejó una USB frente al pelinegro, sobre el escritorio.—Aquí está la
—De acuerdo, llama a Leetuk e informale que quiero verlo hoy en tarde.
Yoongi despegó sus ojos grises de la pantalla para mirar el rostro gatuno frente a él.—
—¿Algo más?
Insertó la USB en el puerto de su laptop y comenzó a traspasar la información.—Es
—Hazlo pasar.
Yoongi minimizó las pestañas en la pantalla y apartó la mirada de ella en cuanto el alto
Alfa de cabellos castaños con destellos rojizos entró en la estancia, tan impecable
—Suga. —Hoseok se limitó a una breve inclinación de cabeza antes de tomar asiento
Una amplia sonrisa burlona adornó su atractivo rostro. El pelinegro cruzó la estancia
hacia el mini bar antes de contestar con total indiferencia. —No he tenido tiempo para
Yoongi chocó el vaso con el contrario pero no bebió de él. —El único satisfecho de
—Es bastante divertido, a decir verdad. El gran Suga se ha casado con un niño ¿Quién
hubiese pensado que de la hermosa Jennie ibas a terminar en la cama con el cachorro
de Park?
—Dime ¿Qué tal tu noche de bodas? —él sonrió aun mas ante la expresión gruñona de
—Venga, dime.
—No. —Yoongi tomó asiento frente a él, aún sin beber del vaso.—No voy a tirarme a
un crío.
—No me vengas con falsa moral Suga. No te queda, que lo sepas.—el castaño movió
sus cejas en un gesto juguetón.—El chiquillo no está nada mal, hermano. Cualquiera
hubiese pensado que te lo ibas a joder con ese traje tan apretado que se cargaba en su
boda.
Yoongi sonrió. Era cierto que jamás pensó que el adorable niño de los Park iba a ser un
adolescente bastante atractivo. La última vez que Suga lo había visto fue en Diciembre,
dos años atrás, en una cena de etiqueta en la que se presentó junto a Jennie, su
entonces prometida.
Entonces Jimin era un chiquillo de 14 años, enano y con rasgos bastante aniñados. Así
que le sorprendió, por un breve momento, ver que la redondez de la infancia había
abandonado casi por completo el rostro de Jimin, dejando solo unas mejillas abultas;
cuerpo había ganado un poco de masa muscular que se concentraban en sus muslos y
más le desconcertó del niño, fue su aroma, uno tan fuerte, peculiar y exótico que no le
desagradó en absoluto.
Pero a él no le iban esas cosas, nunca había sido de tener amantes jóvenes ya que
A sus 26 años, con su entrenamiento riguroso y la vida que había llevado, su carácter
bastante aficionado con tener las cosas bajo control, por ello prefería que sus amantes
fueran Omega con suficiente madurez, cultura y sumisión para tener una charla
inquietas y llenas de energía girando alrededor, las opiniones sin argumentos válidos,
Por ello, cuando Min Danwoo dejó claras sus condiciones para que Suga tomara plena
paciencia. Las cosas hubiesen resultado diferentes, claro está, si su esposo no tuvieras
dos inconvenientes.
En primer lugar, era un chiquillo inmaduro e indómito que por poco lograba su muerte
al burlar la seguridad de su padre para fugarse con su novio que, dicho sea de paso,
era nada más ni nada menos que su hermano menor, Agust. Y ese era el segundo
Ahora, aparte de lidiar con un crío hormonal y lleno de etupidez, también tenía que
lidiar con el impulsivo y agresivo de Agust, que había enfurecido en cuanto su madre le
dio la noticia. Yoongi sabía que su enfado no era precisamente por el niño ricitos de
oro, mas bien por el hecho de que su hermano mayor tuviese las cosas por encima de
él al ser el primogénito.
Hoseok soltó otra risa ahogada.—Con lo que te gusta imponer tu orden. Ve el lado
Las cejas de castaño se enarcaron con evidente sorpresa.—Vas a tener que terminar
16 años, sería como cambiar pañales a ambos.—se largó a reír como solo él podía y fue
—Para ya imbécil.
—Joder.—Hoseok tomó un profundo respiro.—nunca imaginé verte en esta situación
de Park
El castaño sonrió aún más. —No hay nada como un virgen y lo sabes.
El pelinegro sonrió ladino al recordar el aroma tan peculiar en el pequeño rubio en las
mañanas. Provocaba cosquillas en su nariz cada vez que el mocoso se removía en las
mantas.
Jamás se había sentido cómodo el compartir su cama con alguien mas, para él era algo
estaba envuelto.
Despertar esos dos días y ver a ese niño a lado suyo se sentía como una invasión a su
privacidad. Pero había decidido dormir con el crío para que ambos se fuesen
o temprano.
Yoongi tenía suficiente autocontrol como para no caer en la tentación de tomar al crío
y joderlo. Iba a hacerlo, claro que sí, eran esposos a fin de cuentas para un largo
tiempo, por mucho que la idea le irritara, pero primero tenía que asegurarse que el
funcionaba así. Y definitivamente, tenía que dejar en claro que, como matrimonio, no
tendrían más que el mero título. El niño debía aprender a obedecer, acatar órdenes sin
rechistar, evitar esperar algún sentimiento mas allá del simple compañerismo en el
puerta principal, saludaron con sumo respeto a Min en cuanto lo vieron subir los
peldaños, con sus usuales rostros ajenos al ruido que se oía en el interior de la casa.
—Señor Min. —Rina tomó el saco que este le tendió.—¿Cenará hoy en casa?—
—En el gimnasio.
Cruzó el pasillo enfadado y abrió la pesada puerta de cristal con fuerza. El ruido era
sumamente molesto y su ceño se frunció en cuanto vio a Jimin bailar algún tipo de
El niño se movía bien, tenía que reconocer eso. Fue a recargarse en la caminadora y
antes de que el olor a pino y tierra mojada, en una rara combinación de madre selva,
entrara a sus fosas nasales y sus ojos captaran la figura a metros detrás del él a través
del espejo. El rubio se detuvo y volteó, sobresaltado. Sus ojos se toparon con los grises
Yoongi no se movió, Jimin mantuvo su mirada hasta que su instinto lo obligó a bajarla.
—Practicar.
ello, tengo prácticas los Martes y Jueves… ¡Ah! Los Sábados también.
La ceja derecha de Yoongi se arqueó en un bonito ángulo, para envidia de Jimin, que
aun no podía dominar eso. —No pareces del tipo artístico.—los ojos grises bajaron
Aunque trató de evitarlo, el sonrojo se hizo presente en sus mejillas.—Ya son 2 años
depredador que analiza a su presa mientras decide si quiere o no jugar con ella. Su
—Si ya has terminado, ve a darte una ducha y toma algo para disminuir tu aroma. No
La sonrisa de Jimin se esfumó. —Disculpe usted por ser Omega, es inevitable ¿Sabe?
Haciendo caso omiso de su parte racional, obedeció a sus instintos. Dio tres pasos
largos a su izquierda para interponer una bicicleta entre ellos. Yoongi le sonrió de una
forma tan arrebatadoramente cínica que el interior de Jimin se inquietó de tal manera
que bajo la guardia y en algún momento, el Alfa estaba frente a él con esos profundos
No. Definitivamente no. Aún cuando el aroma estaba saturando sus sentidos, Yoongi
—Park no te enseño a cerrar esa boquita tuya ¿A que no?—Jimin se encogió un poco
en su lugar, tenía los lados libres para zafarse pero la mirada sobre él lo mantenía
consecuencias de ello?
Los ojos del mayor cayeron en la definida barbilla que Jimin tenía, la cual mantenía
—Honesto. -casi escupió la palabra.—En nuestro círculo no se conoce esa palabra niño
No había honestidad.
No había moral.
No había clemencia.
No había remordimiento.
Sólo ambición, codicia, sed de muertes, placeres y derroche. Pero para mala suerte, o
buena quizá, de Jimin, Park Eunho siempre lo mantuvo en una burbuja de seguridad
con los ojos atados al mal que lo rodeaba, como el Omega que era.
Yoongi lo sabía, la inocencia en esos ojos claros era tentadora, la alegría que emanaba
el chico daba a entender a gritos que jamás había presenciado el verdadero mal en el
que se veía envuelto. Sonrió, como solo él podía y tomó el cuello de Jimin entre sus
Oh, cuanto le enloquecía el aroma del miedo, despertaba el depredador dentro suyo.
“Tan bueno”.
—¿Q-qué…? —Jimin jadeó cuando los elegantes dedos de Yoongi bloquearon por unos
—Si quieres llevar el asunto en paz, abstente de hacerme enfadar ¿De acuerdo? —
demandó, a sólo escasos centímetros de sus labios. —Jimin asintió con fuerza,
boqueando un poco.
Era una verdadera lástima para Yoongi que no pudiese ir mas allá de eso, Danwoo
—No quiero, bajo ningún concepto, que ese niño tenga en su cuerpo marcas salvo la
cumpla lo acordado.
—No tengo paciencia para hacer de niñera Danwoo. Si pones un mocoso a mi cargo no
—Tendrás que abstenerte de tus métodos, no queremos que Eunho vea a su niño
marcado y azotado, eso nos traerá problemas y ahora mismo, es mejor estar unidos.
dado que la falta de oxígeno solo duró escasos ocho segundos, no suponía gravedad
Jimin asintió, con el rostro enrojecido por la falta de aire y el corazón desbocado.
—S-sí —balbuceó.
El maldito aroma del mocoso invadían las fosas nasales de Yoongi, el olor ácido del
miedo, fue inevitable ignorarlo más y acercar su nariz al níveo cuello del menor para
deleitarse un momento mas antes de apartarse y mirar al chiquillo, quien tenía los ojos
fuertemente cerrados.
Iba a marcharse, iba a hacerlo pero fue un impulso, un impulso insensato, el inclinarse
a atrapar el belfo del niño entre sus delgados labios y tirar de él con suavidad. Jimin
abrió los ojos sumamente sorprendido y sus ojos se toparon con los grises, tan cerca
que podía ver las motas negras en sus pupilas. Pero no hizo ningún movimiento
arrebatadoramente lento.
Yoongi se alejó con su usual rostro impasible. -Voy a trabajar y no quiero ruido.
El rubio asintió todavía aturdido y mareado por el revuelo en su animal interior.
Agust era un chico divertido, bromista y sociable. A Jimin le encantaba cuando el rubio
mayor le abrazaba por la espalda y hundía su rostro en su cuello, dejando su olor en él,
Estaba por cumplir los 16 cuando ocurrió su primer celo. Fue una de las experiencias
mas horrendas que Jimin sintió jamás. Pasó tres días en cama, con dolores en el
vientre y fiebre, soportando apenas por los supresores que le habían suministrado.
Después de ello Jimin estaba consciente de que solo era cuestión de tiempo para que
Agust le gustaba y mucho, su forma de ser y su dedicación para con él. Además, no se
trataba de amor, solo pura y simple atracción hacia el guapo y codiciado chico. Y pese
a su oscura fama, Jimin estaba colado por él aunque no le convenía, por pura
terquedad.
Era un cabezota y por ello cuando Yoongi pidió silencio y se marchó a su despacho,
volumen alto. Permaneció ahí sentado, sin mirarlo realmente, preguntándose cómo
esos dos hermanos podían ser tan parecidos físicamente y tan distintos en carácter.
No iba a mentir que le había dado mucho miedo cuando sintió el agarre en su cuello,
pero Yoongi estaba muy equivocado si creía que iba a dejarse caer y mostrarse sumiso
Park Eunho también era un hombre estricto y despiadado. Jimin había probado el
polvo y los azotes varias veces por su rebeldía, el mas doloroso fue después de ser
rescatado de aquella persecución con Agust y ser llevado a casa. Las piernas le
ardieron una semana por los azotes en ellas con el cinto. Pero a pesar de ello, Jimin
“¿Dónde estas?”
su habitual gruñido por ser abordado por otro Alfa. Estaba preocupado.
Min Agust era muy territorial pero Jimin no sabía hasta qué punto lo era Min Yoongi.
Y desconocía, claro está, la fuerte rivalidad entre los hermanos Min.
Capítulo V
Hacía poco más de una hora que el sol se había ocultado y la penumbra descendió en
Había sido un día bastante estresante con D.O como su sombra. El asunto con los
distritos estaba bastante tenso, Yoongi sabía que tenía que tomar serias medidas de
seguridad. Leetuk le había dado un informe de un barco que fue interceptado por la
Aduana norteamericana, la cantidad que tuvo que pagar para que la mercancía llegara
Agregado a esto, Zi Tao solicitó una reunión urgente para tratar los temas de seguridad
sobre los cargamentos de cocaína que serían enviados a Sri Lanka desde Laos, debido a
que la frontera con Vietnam estaba fuertemente custodiada desde que Choi Mark
Todo era bastante delicado, él lo sabía, Danwoo había estado dándole acceso a la base
de datos y dejando asuntos importantes a su cargo. Como heredero, Yoongi tenía que
comenzar a formar parte esencial del negocio, la época en la que estaba como sombra
junto a su padre había quedado atrás, ahora tenía la autorización para dar la última
El pensamiento le hizo recordar a Darhio, el heredero del imperio KoDom. El chico era
listo y ambicioso, cuando su padre había firmado el acuerdo con Danwoo había
Yoongi, quien no esperaba eso de Darhio, teniendo en cuenta la escasa edad del tipo.
Park Darhio era un hombre del que tenía que tener cuidado. La rivalidad entre ellos fue
instantánea, la mirada que le dio el rubio aquel día fue de cruda advertencia. Ambos
Las condiciones de Min habían sido sólo tres: el total acceso a Japón en el traporte de
narcóticos, parte del territorio Norcoreano en cuanto Choi fuese derrocado y una
condiciones que salvaguardaran sus intereses. Suga se lo había planteado de una sutil
manera, Park podría aceptar y formar una alianza o negarse y correr el riesgo de que
los Abrax se unieran a los Choi y de ser así, los KoDom no tendrían la más mínima
oportunidad.
El tener a Jimin como garantía no era importante, lo relevante era casarlo con Agust y
el plan, hacerse con más poder de una manera lenta y segura. En cuanto Agust
cumpliera la mayoría de edad, la boda iba a realizarse. Faltaban sólo dos meses.
a ofender a Min. Todo lo que Agust tenía que hacer era marcar al niño en cuanto este
—Eres un idiota. —le había espetado Yoongi a su hermano en cuanto lo vio llegar a su
casa tras la persecución con los hombres de Choi. — ¿Qué mierda tenías en la cabeza?
—Iba a marcarlo ¡Joder! Necesitaba un lugar en donde los malditos perros de su padre
no estuviesen rondando.
sus actos hubiesen sido un delíz mas de los tantos que había cometido.
—¿Tan complicado era bajarle los pantalones y metérsela? —la voz del mayor salió
—Jimin es jodidamente complicado. No me iba a abrir las piernas así como así por el
—Lo haría si no tuviese que dar la maldita cara por ti una vez más.
Yoongi no se inmutó ante su arrebato, sentado con los brazos cruzados, lo miraba con
—¡Vete al diablo! En cuanto este maldito asunto se arregle voy a hacerte tragar tus
putas palabras Suga. Jimin va a ser mío y papá y tú pueden irse a tomar por culo y
dejarme en paz.
La expresión del pelinegro se endureció. Con suma lentitud se puso en pie y encaró al
menor. —No será necesario. Danwoo debió escucharme cuando le advertí que ibas a
joderlo todo. Tu estupidez nos ha costado bastante caro Agust, gracias a ti, Eunho
—De que voy a darte la puta paliza de tu vida en cuanto salgas de aquí por ponerme en
Rina entró con la mirada baja. — Señor, la cena está lista ¿Quiere que se la traiga en
una bandeja?
No tenía animo para comer ahí dentro, tampoco deseaba mirar al niño pero no tenía
muchas opciones. Con un gruñido irritado salió del lugar y fue directo al comedor,
Jimin estaba ya ahí, vestido con unos pants negros y una remera sin mangas, su cabello
húmedo y rizado. El aroma del rubio aún se percibía bastante fuerte para su gusto.
La mirada de Jimin estaba fija en su plato, comía en silencio y Yoongi agradeció eso. No
Su gusto no duró mucho. — ¿Puedo tener mi auto? —los ojos claros del niño lo
—No es lo mismo. Además, suelo ir a casa de Jin los viernes a las pijamadas, es una
tradición.
Yoongi le clavó la mirada, Jimin se negó a recular pese al miedo que surgió como un
años tienes?
—¿Entiendes de sarcasmos?
—Claro que sí pero con usted es difícil captarlos hyung. —el mayor lo ignoró, bebió de
—Es divertido. Y para que lo sepa, Jin es mayor e interesante, suele cocinar para
nosotros y nos deja tomar alcohol. —silencio. Yoongi siguió en lo suyo, ajeno al menor.
Jimin agitó sus palillos frente al rostro del pelinegro para llamar su atención. — ¿Está
ignorándome?
Pasaron unos largos segundos en donde solo se oía el ruido de los palillos, el tintineo
—Mira niño, realmente no me interesa que hagas con tus amigos. —habló al fin
Yoongi, sin mirarlo. —Pero dejémos algo en claro. —los fríos ojos grises se posaron en
los suyos. —No voy a dejar que andes por ahí vagando sólo por mero capricho tuyo.
Las cosas están bastante tensas como para que tu seguridad se tome a la ligera. Yixing
La cara de Jimin se iluminó. — ¿Eso quiere decir que puedo quedarme a dormir en casa
de Jin el viernes?
me siento muy solo aquí. Es la primera vez que se sienta a a cenar aquí en estos días
—Como puedes darte cuenta, no gozo con el privilegio de tumbarme en una cama
todo el día.
—Lo sé. Papá y Darhio casi nunca estaban en casa pero mamá estaba ahí conmigo
siempre y es raro y triste estar aquí solo con personas que no conozco.
Jimin le dio una mirada melancólica. Pese a todo, extrañaba su casa y a su familia.
Daeri podía ser bastante déspota a veces pero siempre fue una constante en su vida
diaria, ambos charlaban en la cena sobre cosas tan triviales como el colegio o los
Se desinfló por la tristeza al pensar que solo habían pasado cuatro días desde que
había dejado su hogar. Solo su padre había llamado para hablar con él hasta el
casa, sin embargo, la mirada esperanzada que Jimin le estaba dando le hizo plantearse
era bastante solitaria, ademas que, estaba bastante retirada de la ciudad y Yoongi no
La sonrisa que le dedicó Jimin le hizo reconsiderarlo. Los ojos del rubio se redujeron a
solo dos líneas, sus mejillas se abultaron y el destello de su alegría fue tal que
La comida fue bastante más agradable. Jimin estaba visiblemente relajado y contento.
extensa variedad de alcohol que Yoongi tenía en el bar. Taehyung iba a flipar por la
libertad que le era concedida debido a poder beber cuanto quisiera ahora al estar en
Cuando los platos fueron recogidos, Yoongi fue tomar una ducha y ponerse unos
cómodos pantalones de chándal para andar en la casa, hacía ya unos días que no tenía
la libertad para disfrutar una noche relativamente tranquila. Bajó para servirse una
mayor, el rubio se sentó correctamente. — ¿Tú no tienes tarea o algo que hacer?
Las mejilas del chico se sonrojaron un poco al ver al mayor recargado en la chimenea.
No llevaba camiseta y su pecho duro y levemente marcado estaba a la vista. Jimin tuvo
mucha curiosidad por tocar esa piel tan palida que Yoongi poseía.
Yoongi no era fanático de lo dulce, solía empalagarlo con bastante rapidez, pero
debido a que Jimin había ya estirado su brazo ofreciéndole el bote, Yoongi lo tomó. Era
helado de galleta, se metió a la boca una cucharada y regresó el recipiente. Sus ojos
atentos a Jimin, quien había vuelto a pegar sus ojos a la pantalla tratando duramente
de no mirarlo.
—¿Nunca has visto a un hombre desnudo antes? —preguntó con un toque de mofa en
la voz.
La orejas de Jimin ardieron. —Por supuesto que sí. —alegó pero no lo miró.
Estaba diciendo la verdad, había visto muchos hombres sin camisa o semi desnudos
antes, tanto Omegas como Alfas, los había tocado y admirado. Incluso al propio Agust,
pero el ver a Yoongi era distinto, no el hecho de que estuviese sin camisa, por que el
Alfa no tenía un cuerpo muy trabajado, sin embargo, la incomodidad radicaba en saber
que ese hombre iba a intimar con él en algun momento y la anticipación de ello por
—¿Tienes el mando?
El rubio se lo ofreció, Yoongi hizo zapping unos minutos, hasta finalmente dejar el
—Eso es aburrido.
—No lo és.
helado antes de volver a tenderse en el sofá a pierna suelta. Al diablo, se estaba más
comodo así. Le dedicó una mirada a Yoongi, quien parecía absorto en el partido.
cuchara se deslizó de sus dedos. Yoongi lo observó, los ojos del menor se habían
dormir.
a las escaleras, le dio una sonrisa a Yoongi y un “Buenas noches”. Despues de lavarse
No fue consciente del hecho de que esa noche no dormiría solo hasta que el lado
izquierdo de la cama se hundió con el peso de Yoongi, Jimin abrió los ojos y miró al Alfa
en la penumbra de la habitación.
El olor que desprendía la piel del pelinegro le hizo estremecerse, su lobo se removió en
busca de contacto, el menor se enrolló en las sábanas y se hizo un ovillo, luchando por
conciliar el sueño de nuevo. No supo en qué momento cayó dormido pero el depertar
incómodo.
Jimin se apartó de golpe al caer en cuenta de que era él quien se había acercado mas
mejor posible sin hacer tanto ruido ni encender la luz dado que no quería despertar a
Jimin ahogó una maldición y la mirada de Yoongi cayó en él bajando por todo su
cuerpo húmedo y desnudo. El rostro del rubio no podía estar más rojo en esos
Jimin se apresuró a salir de ahí y se vistió a una velocidad record estando así ya con el
uniforme puesto para cuando Yoongi salió envuelto en una toalla y con vapor saliendo
de su cuerpo. El rubio anudó su corbata y puso crema a los rizos en un intento por
domarlos un poco, mirando a través del espejo a Yoongi cambiarse con unos simples
jeans negros, una remera gris y una camisa blanca encima, con ese atuendo se veía
poco de loción y salió de la habitación con prisa. Toda la escena anterior se le antojaba
plano en la mesa de cristal. —Los Choi han estado desplazándose a lo largo de todas
estas áreas. —sus manos abarcaron una amplia extensión en el papel tintado. —Hann
Suga estudió el plano, a su lado, Hoseok señaló un punto entre las lindes del territorio
—No entra en su jurisdicción. —Darhio se inclinó en su asiento y abarcó con sus dedos
un amplio círculo en el plano. —Esta área está custodiada por el ejército pero no harán
tomando su tiempo pero han sido vistos con mucha frecuencia en los distritos.
—Reforzar la seguridad solo servirá para debilitarnos en el núcleo. Las fronteras estan
—Han pasado ya cuatro meses desde que Minho tomó posesión. Se ha reunido con
Roemiko en Rusia y con Xiao en China incontables veces, su acuerdo comercial está en
marcha, lo que sea que está planeando es bastante minucioso. —Darhio recibió la
atención de todos los hombres en la sala ante sus palabras. —Sólo se ha limitado a
—Estoy de acuerdo contigo. —Suga concordó sin despegar los ojos del plano. —Pero
—No lo será si tiene a Malasia y Taiwan de su parte. Ellos podrían atacar por mar y por
—Zi Tao y YiFan están en nuestro bolsillo, sus familias son las que tienen más peso en
el poder en China.
—Xiao tambien. Escuché que los Oh estan por unir a su hijo menor, un Alfa, con el hijo
de Xiao.
—Eso debe tomarse en cuenta. La alianza es fuerte.
—Puede derrocarse.
—¿Cómo? —Darhio le dio una dura mirada a Suga, esperando su respuesta. —A menos
de que puedas meterte al pequeño Luhan bajo el guante, no hay manera de impedir
ese trato.
—El matrimonio no es el único medio Park. Puedo ofrecerle algo mucho mas tentador
—Buena suerte en ello. Los Xiao custodian muy bien su jodido linaje.
quitó la mirada del rubio. Era razonable que Eunho mandase a su hijo a reunirse con él
y los jefes de los distritos en su lugar. En algunos años Darhio tomaría el lugar de su
padre y el pelinegro estaba consciente de que las relaciones con la familia Park debía
ser mas amenas pero al parecer, el rubito lo tenía entre ceja y ceja debido a que
bastante mayor, experimentado y frío a comparación del niño. Pero pese a todos los
argumentos que Darhio había dado a su padre, no pudo impedir que Eunho siguiese
Danwoo tuvo el suficiente aplomo para aceptar el error de su hijo y ofrecerle una
alternativa a Eunho, sin embargo, no creyó que Park decidiera escarbar mas en el pozo
en el que se había metido. Ciertamente, ninguno de los Min esperó el giro tan drástico
que Eunho hizo y menos que eso los llevara a la posición en la que ahora estaban.
Park Eunho fue bastante astuto, Suga le daba ese merito pero estaba jugando con
fuego.
Yoongi fue el último en salir de la sala junto a Namjoon. Ambos entraron al elevador
—Park.
caminar hacia su propio auto, un Mercedez plateado, sin decir palabra alguna.
—Adelante entonces.
El joven Park permaneció en silencio unos segundos, escogiendo cuidadosamente las
palabras.
—Estás con Choa. —afirmó. Yoongi no se inmutó, tampoco se digno a dar señales de
querer disculparse. Eso cabreó a Darhio. —Estuviste con ella hace dos días según mis
informes.
—Para mi no. —la expresión obstinada de Darhio le recordó a Jimin. Ambos hermanos
rubia, la mandíbula afilada y los íris de un café bastante claro, como la miel. Pero a
diferencia de Jimin, Darhio al ser Alfa era más alto y fornido, incluso un poco más que
—¿Cuál es tu punto? —la voz del pelinegro salió con un matiz de fastidio. —No me
—Tu hermano puso en una situación bastante delicada al mío. No estuve ni estaré de
acuerdo con su unión, sin embargo, respeto los deseos de mi padre. Eso no quiere
decir, claro está, que apruebo el hecho de que tu amante y tú no tengan respeto
La expresión del pelinegro se endureció. La mirada que le dio a Darhio fue afilada. —
Darhio no se acobardó, cuadró sus hombros. —Si Jimin sufre algun daño, de cualquier
—No trates de jugar un juego en el que desconoces todas las reglas Park. Eres un
Suga sacó sus llaves y se metió en su auto. Darhio no despegó la mirada de él hasta
El tipo era bastante intimidante, un Alfa que podía imponer respeto con su mera
presencia pese a su complexión delgada. Darhio admiraba eso del hombre, sin
embargo, el respeto que los Min tenían era prodcuto del miedo que influían a sus
hombres al ser tan despiadados y sádicos. A él le desagradaba de sobremanera sus
Darhio prefería lo simple, eficaz y limpio. Suga era todo lo contrario, prolongaba la
agonía hasta romper la cordura, la tortura era su deleite y cuanta mas sangre fuese
Solo dos veces había visto al hombre en acción. La primera vez fue en una reunión que
habían tenido su padre, Danwoo y los jefes de distritos de ambos imperios. Darhio
Suga estaba ahí con su padre también. Leetuk había entregado los registros de las
palabra para que Suga se pusiera en pie y ordenara inmovilizar al sujeto. Le había
reventado la cabeza en la pared y no se detuvo hasta que el rostro del hombre fue un
—Suficiente. —Danwoo dio la autorización y los pálidos dedos del pelinegro habían
entrever ninguna emoción. Incluso la segunda vez, cuando voló los sesos de Shie DaGu
dolor.
semejante bestia y no por primera vez, su enfado con su padre creció hasta nublarle la
vista.
Darhio había estado de acuerdo en unir a Jimin con Agust, después de todo el cachorro
Min era bastante joven y maleable, no suponía mucha amenaza para sus intereses ni
los lujos, el poder y la atención, Darhio podía darle eso en buena medida.
Pero Suga era harina de otro costal. Suga era una versión bastante más joven y astuta
de su padre. Un hombre adulto y sagaz que no podía ser manipulado ni ser tentado. El
Y su personalidad cambiante era algo que tener muy presente, sobre todo si estaba
Danwoo es un viejo peligroso pero el vástago que lo reemplazará esta cortado con la
misma tijera. El bastardo sabe lo que está criando, un cuervo que no dudará en sacarle
los ojos.
Darhio enciendió el auto y salió a la avenida principal con algo ya en mente. Tomó una
bloques de edificios con amplios ventanales en los que se podía ver a adolescentes
Había llegado temprano pero no faltaba mucho para que Jimin saliera al receso. Su
hermano se sentaría en aquella banca bajo el cerezo con dos chiquillos más para
comer su almuerzo.
Park Eunho podría pensar con la cabeza fría pero Darhio lo hacía con la debilidad de los
No iba a dejar a su hermano sólo en esto. Jimin tenía que saber en lo que lo habían
Agust
Había amanecido ya, Agust podía asegurarlo por la tierna luz de la mañana que se
Se rindió a conciliar el sueño de una puta vez y se incorporó de la cama. El frío de las
losetas caló en la suave carne de la planta del pie causándole una sensación
placentera. Se puso de pie y fue hasta la ventana para hacer a un lado las pesadas
La vista era la misma de siempre, un amplio jardín circular con setos cuidadosamente
podados en figuras de canes con un manto de flores a sus pies. Los senderos estaban
de tres pies de alto, tallada en mármol. La Diosa de Luna acunaba en sus brazos una
criatura de formas indefinidas, de sus ojos brotaba el agua y se deslizaba por su pecho
generoso, la falda del vestido y los rubíes de sus dedos, hasta llegar a los canales por
blindado, los tallados en los pilares y los amplios ventanales con cortinas echadas que
El templo era un lugar sumamente pacífico, hermoso y rutinario. Agust había recorrido
ya el gran jardín incontables veces, la amplia biblioteca y los pasillos de mármol que
Estaba harto.
La frialdad del lugar era desquiciante, aunque no tenía por qué quejarse, la habitación
que le habían asignado era amplia, con una cama matrimonial y sábanas de seda, un
En un principio la satisfacción de saber que iba a pasar todo el tiempo que se llevara a
Nadie metía a un Min a una jodida celda si no quería enfrentarse con la ira del jefe del
imperio Abrax.
Contra toda ley y raciocinio, la Alfa Byun había autorizado que se llevara a Min Agust al
templo de los ancianos para su desintoxicación a petición de Danwoo. Esto por las
No era un secreto que el mediano de los Min tenía un problema con las drogas. Vaya,
no era algo del otro mundo, Agust no veía el por qué del escándalo en Julliet cuando
Su hermano mayor, Yoongi, también consumía, y tenía una predilección por la cocaína.
Él podía apostar que solo era cuestión de tiempo para que el cachorro de la familia,
Pensando en ello, no por primera vez en todos esos días, Agust pasó ambas manos por
su rostro y cabellera, frustrado y nervioso. Cierto era que su consumo diario era un
tanto preocupante, pero él se consideraba con una voluntad tan férrea que podría
dejarlo si se lo proponía. Llevaba limpio dos semanas y las ganas de consumir algún
narcótico nunca se había sentido tan grande como estos tres último días desde que
Él sabía que era el favorito de su madre, podía decirlo con certeza por las
innumerables veces en las que ella abogó y dio la cara por él frente a su padre. Julliet
sacaba las garras cuando se trataba de tomar partido entre sus dos hijos mayores. Y
ojos estaban siempre sobre él y Agust sabía que Julliet trataba de limar las asperezas
de la falta de atención de Danwoo para con ellos dando su completa atención y cariño
Él nunca había estado tan enfadado con su madre como aquél día. Desde que ella
entró a la estancia con su rostro pétreo carente de su cálida sonrisa, él supo que algo
—Estas bastante cómodo. —Julliet había dado una crítica mirada a la habitación antes
—No me puedo quejar. —Agust se mantuvo de pie, receloso. Ella no era del tipo de
abrazar y tener demasiado contacto pero la falta de calidez en su voz despertó una
Julliet sonrió apenas. —Sabes que sí, tu hermano movió todo lo necesario para que
La noticia no le agradó como se suponía. —Espero que no cuentes con que vaya a
Ahí estaba, la usual mueca de enfado en su pequeña boca carmín que aparecía cuando
su pálida piel tenía un poco de color en sus mejillas, sus pequeños ojos rasgados
descuidada.
De los tres hijos, Agust y Yoongi eran tan parecidos a su padre, las mismas facciones
A diferencia de Yoongi, Agust era ligeramente más bajo, su constitución más delgada
Era guapo, muy guapo. Tenía ese aire jovial y despreocupado, ese carisma tonto de un
alguien que había crecido entre lujos y riquezas, acostumbrado a que su voluntad
enfadado. —De cualquier modo, es papá quien esta detrás de todo esto. No quieras
espetó su madre. La mirada de fuego que su hijo le dio le hizo levantar la cabeza
desafiante. —Tu hermano tiene asuntos apremiantes que resolver ahora y no tiene
Agust apretó la mandíbula con fuerza. Estaba enfadado, bastante enfadado. — ¿A qué
has venido? Si es para pasarme por la cara mis errores déjame decirte que tu hijo ya ha
La confusión en el rostro del chico solo duró un segundo pero Julliet lo captó.
Posiblemente no entendía por qué ella no había entrado a hablar con él pero,
tranquilizara.
lado. Sabías lo que había en juego, se te advirtió constantemente sobre ello, ¿Por qué
—Para marcarlo. —ella enarcó ambas cejas pidiendo una explicación. — Papá me dio
un plazo, debía hacerlo antes de cumplir los 18 para que pudiese esposarlo cuanto
antes. Eunho no querría que su cachorro fuera un Omega que había perdido su honor
fuera del matrimonio. El viejo tiene esas ideas bastante arraigadas en su pellejo.
Siendo yo menor de edad al tomarlo, Park no podría verlo como una afrenta.
Su madre asintió. Ella sabía que los Park eran una antigua familia de linaje puro, una
crías.
Julliet chasqueó la lengua al recordar lo disgustado que había estado Eunho al aceptar
que su cachorro se uniera en matrimonio al segundo hijo de los Min, un chico que, a
los ojos del Alfa, no contaba con el poder ni el estatus para tener a un Park en su lecho.
todo el maldito tiempo. No lo dejaban solo ni a sol ni a sombra. —una sonrisa fugaz se
en la frontera.
La sonrisa se borró. —Peiné la zona con anticipación. Las cosas se salieron de control
—¿Tienes idea en la posición en la que esto dejó a tu padre? —no había enfado en su
—Puedo arreglarlo. Jimin está en mis manos ahora, me asegure de ello. — Agust se
acercó a Julliet. —El chico no va a dudar en entregarse a mí, en cuanto salga lo buscaré
pellejo.
—Lo pusiste en riesgo, es lo menos que pudiste hacer. Eunho estuvo a punto de
declararle la guerra a tu padre por la ira que tenía dentro, fue una estupidez de tu
—Vas a salir de aquí en la próxima semana, vas a regresar al instituto y vas a aceptar
todo lo que se indique sin derecho a ningún reclamo. —su voz fue dura ahora. —De lo
Una extraña sensación inquietó a su lobo. Agust arrugó el ceño y levantó la mandíbula
en un gesto obstinado.
—Estas amenazándome.
permanecer aquí y darte otra oportunidad. Oportunidad que vas a aprovechar en todo
—Estamos en una delicada posición con los Kim ahora. El compromiso de Yoongi con
Eso no se lo esperaba. Los Kim eran una familia poderosa y un gran aliado, Agust no
concebía algo tan importante que llevase a Yoongi a romper su compromiso con Jennie
“Por la mierda”.
—¿Qué hay sobre Jimin? Tengo un compromiso con él ahora, no puedes romperlo sin
enfadar a Park.
de cinismo. —La ira de Park ya fue desatada por culpa tuya querido, para aplacarla fue
—Hablo de que te hace falta mucho entrenamiento para curtirte y así aprendas a no
dejarte llevar por tus impulsos de adolescente atolondrado, cariño, tu estupidez nos
costó un compromiso con los Kim, el puerto de Ulsan y cumplir el capricho a Park.
Debes saber, vida mía, que el hombre no iba a quedarse sin aprovechar la oportunidad
de unir a su preciado niño a un hombre que tuviera el estatus y el poder necesario
Julliet no pudo evitar pensar que esa actitud posesiva sobre Jimin iba mas allá de
simple capricho. De ser así y si su instinto de madre eran acertados, las cosas iban a ir
muy mal.
—Jimin no es tuyo para pelearlo ¿Entiendes? —advirtió. Sus ojos marrones miraron a
Agust con dureza. Su voz mordaz. —Saldrás de aquí aceptando el hecho de que no te
Oh, su interior bullía. El chico tomó el borde del escritorio con fuerza hasta que sus
nudillos se tornaron blancos. Rabia apenas contenida, su lobo inquieto dentro de él,
—Te hice una pregunta madre. Respóndela por favor, ¿Quién tomó a Jimin?
No iba a gustarle. Por la postura rígida de Julliet y su rostro tallado en piedra lo supo.
—Tu hermano. —los celos sabían amargos en su garganta. La furia quemó sus venas.
—Eunho puso sus condiciones bastante claras. Jimin sería entregado solamente a
perfil bajo debido al percance que tuviste y los tres hombres muertos de Choi. El
hombre esta furioso por que tu padre le dio la espalda y no esta nada contento con tu
libertad.
—No. Va tras Jimin. El niño llamó su atención según los informes. Es el punto débil de
Eunho y un Omega que podría asegurar una fuerte y valiosa descendencia para
El rostro de Agust se giró a una velocidad tal que Julliet dudó que fuese normal. —
¿Qué?
aplomo para liderar un imperio de tal magnitud y por alguna razón no ha formalizado
ningún compromiso. Eunho lo sabe, por ello no dudó en dar a Jimin a tu hermano y
asegurar su descendencia. Con el niño como su pareja, Yoongi le dará un Alfa digno
Ahora estaba a tres días de salir del encierro. Regresaría a su vida y lo primero que
haría sería comprobar a Jimin, asegurarse que el olor de Yoongi no estuviese en él.
Oh, solo la Diosa sabría lo que Agust sería capaz si encontraba la cicatriz en el cuello
del niño. Yoongi podía tener poder, dinero, mujeres, todo, pero jamás tendría el
corazón de Jimin.
No si él podía impedirlo.
No por amor al niño. Más bien, por su propio orgullo. Jimin era suyo y si ya lo había
—La semana pasada no decías eso. —le recordó Jess. —Incluso tú babeaste por él.
—Lo es. —Jimin miró detrás de Tae, al grupo de chicos que solían sentarse en esa
mesa, los hyungs de último año, los mejores pertenecientes a diversos campos
Tae enarcó las cejas. —Estas hablando de un Min, Mochi, ningún Min se ve tierno.
—El niño sí. —apoyó Jess.
—Sólo le llevas un año Jess, no te sientas muy mayorcita. Además, tú sólo conocías a
—Tengo ya los 17, cabeza de hongo. Y ni falta que me hace conocer a los mayores Min,
encantadora.
en el cual Daeri fue anfitriona. Julliet se presentó con sus dos hijos menores y Jimin se
vio obligado por su madre a entablar conversación con el único chico de su edad en el
evento. Le pareció el chico más tímido, tierno y entretenido que había conocido. Con
Jungkook era como un conejito en un nido de lobos, como el caso de los Min.
Ahora, un año después de aquella charla, el rubio no estaba seguro si debía acercarse y
hablarle. Cierto era que al haberse casado con Yoongi, Kook y él eran familia y debía
entablar una amistad con él, sin embargo, no había un solo momento en el que
Daniel, Sehun y Jackson, los amigos de Agust, lo había aceptado como el reemplazo del
rubio. Además que, Ong y Matt estaban constantemente pegados a sus talones.
—¿Ahora?
Las risas en la mesa central explotaron. Sehun chocó los cinco con Jungkook y Matt
Jimin volvió a mirar al pelinegro. Nada garantizaba que Jungkook fuese el mismo chico
Cosa inesperada. Jimin apostaba que sería un Omega o Beta por el carácter tan
pacífico del pelinegro. Aunque, mirándolo con detalle, Jungkook estaba más alto, un
tanto desgarbado y delgado, pero tenía toda la pinta de que iba a ser tan alto, atlético
Su nariz había sido muy grande para su rostro de niño, pero la pubertad había
Min Jungkook iba a ser un Alfa bastante bien parecido y codiciado en cuanto alcanzara
Y tendría todo la razón de rezumar arrogancia, orgullo y poder como el Min que era.
lugar correspondiente para posteriormente marcharse del lugar, ajenos a una mirada
¿Cuándo regresa tu hermano? El próximo partido va…. ¡Hey! —alzó la voz al verse
Siguió el rumbo de su mirada hasta los tres Omegas saliendo por las gruesas puertas
de cristal en la cafetería.
—Ah. —Sehun, quién había girado su cuerpo para ver también, se sentó
a él.
¿Cómo no reconocerlo?
había atraído su mirada desde que lo vio salir de su Mercedez rojo. El castaño
penetrante y diferente a los dulces que distinguían a la mayoría de los Omegas que
había cruzado con él en el pasillo y tuvo que acercarse demasiado debido a la cantidad
El castaño era alto, tanto como él, delgado y nada delicado. Su comportamiento era
bastante peculiar, todo respondón y cínico. Pero lo que había atrapado su mirada fue
sabía de ellos. El apellido era bastante común, exceptuando por dos grandes Alfas. —
¿Qué Kim?
Fue Sehun quién contestó. —Es uno de los cachorros de Kim Taori.
“Mierda.”
—El chico es una pequeña mierda. –Daniel agregó. —Todos aquí pueden decir mierda
de nosotros por nuestros apellidos y la familia a la que pertenecemos pero ese chico
escupirnos.
“Y probablemente lo tiene. “
Los Kim eran orgullosos y déspotas. Con los KoDom de su lado y los Shin como
subordinados, los Kim eran los príncipes del mercado pesquero y los embarques de
exportación, teniendo como propiedad el gran puerto de Busan con su pariente lejano,
Kim Namjoon, otro Alfa que figuraba en las líneas ilegales pero en el lado de los Abrax,
El viejo Taori era un hombre importante en la mafia. El Alfa distribuía los cargamentos
de Eunho a los puertos que conectaban con Busan alrededor del mundo, en sus
Sehun siguió hablando. —Mi hermana solía decir que Seokjin era insoportable cuando
estudiantil.
“Yoongi.”
—Y un calienta pollas.
Su mirada se desplazó con rapidez hacia Ong, mirándolo con algo parecido a amenaza.
El castaño le devolvió la mirada. Daniel los miró con un brillo divertido en los ojos
—Repítelo. —ordenó.
—No es un secreto que el chico ande enrollándose con todo aquél que le tire los tejos.
—Matt habló. —Es un hipócrita, actúa como si nadie fuese digno de él pero eso no le
provocaba lo suficiente.
de ello.
Sin preguntar.
Sin vacilar.
Sin soltarlo.
La falta de respeto sobre lo suyo era una afrenta que ningún Min iba a tolerar y
Porque tal vez Taehyung no lo supiera pero Jungkook no iba a permitir que nadie
Oh, el pequeño Min estaba equivocado si creía que Kim iba a agradecerle.
—Es Jongdae. —Park Choa cogió el móvil de la mesita de noche y miró a Suga con el
El pelinegro se limitó a quitarle el móvil de las manos y salir de la cama. Los ojos azules
sensualidad que una mujer posee, con sus pronunciadas curvas y su coqueta mirada,
—Reúnete con Leetuk en Gangnam, estaré ahí en cuarenta minutos. —el pelinegro no
cigarrillo.
—Sí. Hubo un ataque en Incheon hace unas horas. —su voz estaba tensa.
Yoongi al fin se volteó. Su rostro serio. Se inclinó hacia ella y le dio un beso rudo,
demandante. Choa ronroneó. El Alfa nunca era delicado, siempre le dejaba marcas y
rudo y masoquista como ella. Que gozara de los azotes, del dolor y la completa
dominación.
Mucho menos Park Jimin, el bonito Omega de apariencia inocente. Él menos que
nadie.
“Mío.”
La noche era bastante solitaria. En una casa con lindes al bosque, demasiado grande y
con sólo una mujer como compañía, Jimin se sentía sumamente aburrido. Cambió de
nuevo el canal sin encontrar nada de su interés y al cabo de una hora decidió apagar
T.V. e ir a dormir.
Entró a la habitación de Yoongi arrastrando los pies, no podía pensar en ella como suya
también, y se quitó la ropa. Cogió una camiseta que le quedaba bastante grande y se
vistió con ella. De cualquier forma eran ya más de medianoche, no era seguro que
Yoongi llegase a dormir y de ser así, había dejado bastante claro que la perspectiva de
sentaba en cama.
—¿Si?
—El mismo. Ha pasado ya el tiempo establecido por papá para contactarte. ¿Cómo va
todo?
Jimin rio con alegría. Ciertamente se había terminado ya el plazo que se imponía a una
pareja recién casada, sobre todo el Omega, en el que se les otorgaba su espacio para
hay una alberca, todavía no la he usado pero lo haré en cuanto el día sea
hermano fuese a colgar en cualquier instante. —Todos me miran como bicho raro lo
cual no es extraño pero ahora es mas incómodo, pero Tae y Jess están conmigo y-
La risa de su hermano le hizo sonreír aún más. —Lo siento, es que, estoy feliz de
hermano.
Oh Diosa, nunca pensó que tendría tantas ganas de llorar al escuchar a su hermano.
—Te quiero.
—No, claro que no. —pero lo estaba.—Es… Hace frío, creo que voy a enfermar.
—No. —suspiró. —Nunca pensé que diría esto pero ahora es lo más emocionante que
hago, ir al instituto.
—Jimin.
—¿Sí?
—¿Cómo estás?
responder a es pregunta.
Lo haría. —Yoongi hyung no está mucho en casa, así que esta bien. Es… Incómodo con
Darhio frunció el ceño. —No esta bien que estés sólo en esa casa por tanto tiempo.
—No te preocupes, hay como un centenar de hombres alrededor de la casa, es
escalofriante.
Hubo un corto silencio antes de que el mayor volviese a hablar. —Mochi, Suga… ¿Te ha
tomado ya? —la sangre se acumuló en el rostro de Jimin. Cubrió sus ojos con su
pequeña mano, avergonzado, pese a saber que su hermano no podía verlo, eso no
—¡No! —contestó con un tono escandalizado. —Es… Complicado, ¿A qué viene eso de
todos modos?
El mayor de los Park guardó silencio. Una gran interrogante se metió en su cabeza.
Podría tener la respuesta a eso. Tal vez era el hecho de que Suga tenía un lazo con
con los Kim de Namjoon, posiblemente no quería causarle mayor daño a la Omega.
Su hermano menor era un Omega hermoso, inocente y virgen. Suga no iba a durar
Jimin suspiró. —Puedes estar tranquilo, él me dejo en claro la primera noche que un
niño como pareja no le tentaba en lo más mínimo. —no pudo evitar el tono enfadado
en voz.
“Por ahora.”
Había miedo en su voz. Darhio lo notó y eso activo una alarma en su cabeza. — ¿Qué
miedo. —No fue así, él… Yo y mi maldita manía de no poder cerrar la boc-
en ira. Jimin le gritó por el móvil que estaba bien, que sólo fue eso y que realmente no
preocupación en la voz del menor. Lo último que él quería era ponerlo nervioso. Talló
ahí y Eunho había sido muy claro en las consecuencias si Darhio desobedecía sus
órdenes. Eso y que los hombres de Suga estaban en la zona. Debía ser inteligente y
—Jimin…
—¡Por favor!
¿Qué podía hacer él contra un Alfa adulto y del calibre de Suga? Por el momento nada
—Bien.
—Gracias.
—Te quiero.
Colgó. Jimin guardó el móvil y se tumbó en la cama, rezando para que su hermano no
cometiera un acto suicida. Una hora después Yoongi llegó a casa en silencio, se
despojó de sus ropas hasta quedar en sus bóxer y se metió entre las sábanas sin
Jimin se tensó ante la presencia del mayor y acto seguido sintió una incertidumbre en
lo profundo de su ser, tal que estuvo a punto de lanzarse sobre el hombre cuando su
Yoongi olía a sangre y a perfume de mujer, un aroma demasiado fuerte y artificial que
Park Choa era una mujer hermosa, con grandes ojos azules y estilizada figura. Su
carácter ingenioso y su sensualidad tan natural eran unas de las principales razones
Eso y que la Beta era una persona madura, sensata y segura de sí misma que tenía una
Ella era gerente de uno de los bancos mas prestigiosos de Seúl a sus 30 años, hermosa,
soltera y útil.
Se habían conocido un año atrás. Byun Jael los presentó en una fiesta privada. Choa
supo en el momento en que vio al pelinegro que era un hombre con el cual tener
cuidado, su porte intimidante y su seguridad le hicieron darse cuenta que Min Suga,
como lo había presentado Jael, era una persona con personalidad fuerte y un ego
El Alfa era jodidamente guapo, con la piel pálida que resaltaba la cabellera negra como
—Lamento decirle, Min, que prefiero el título de soltera. —ella le obsequió una sonrisa
hipnotizada.
El resto de la noche fue maravillosa. Con ambos charlando sobre política, las finanzas,
Ella supo hasta meses después que se había acostado con el heredero al trono del
Pero lejos de hacerla replantearse lo que había sucedido, incrementó su interés por
Min. El peligro la excitó y ni si quiera los gustos tan peculiares del hombre le hicieron
bien con ello. La cuestión de los sentimientos y el compromiso jamás fue para ella,
rehuía de ello.
Era por eso que no tuvo ningún problema cuando Suga se comprometió y formó un
lazo con Jennie porque a pesar que él estaba con la Omega, no la amaba ni la deseaba
Era irremplazable.
Pero Jimin no y ese era un gran inconveniente. Yoongi era su esposo y a pesar de saber
que para un Alfa con el rango de Suga era completamente normal que tuviese amoríos
y amantes, eso no lo hacía menos humillante para el menor. Era una falta de respeto
infidelidad le dejaba bastante claro que como esposo, sólo tenía el título.
La pregunta volvió a Jimin mientras removía su comida sin muchos ánimos. Estaba
atormentándolo.
—Buenos días señor Min. —Rina se apresuró a servir el desayuno al pelinegro en
—Buenos días.
Jimin titubeó.
“¿Debo enfrentarlo?”
Su lobo quería hacerlo pero Jimin era sensato hasta cierto punto y sabía que no tenía
ni voz ni voto sobre las acciones del mayor. Su deber era estar calladito, bonito y
detestaba.
rápido posible para poder irse cuanto antes, sin querer estar ni un minuto mas en
—Me voy. —fue todo lo que dijo antes de salir por la puerta y subirse al auto junto a
Yixing.
Yoongi no lo tomó en cuenta, ajeno a la rabieta del menor.
El coraje de Jimin creció a cada minuto haciéndole sentir patético al sentirse afectado
por algo que le suponía un gran beneficio. Su ceño permaneció fruncido todo el
trayecto y esperó a bajarse del auto, despedirse de Yixing y caminar entre el mar de
Necesitaba de él.
—Darhio… —Jimin vio a Tae salir de su auto y se apresuró a perderse entre los demás,
—¿Todo bien?
—¡No! —se apresuró a contestar. —Es sólo que necesito hablar contigo, por favor.
firmemente apretados.
—Sí.
—¿Jimin?
—¿Umm?
Su hermano resopló. —Los que te siguen a todas partes, ¿Acaso no lo has notado?
—Pues… No.
Su mirada se desplazó a todos lados, atento a cualquier sospechoso pero no vio nada
—¿Vendras a recogerme?
Jimin se abrió paso en los pasillos atestados. — ¿Por qué tanto cuidado?
—Bien.
Guardó el móvil y reanudó sus pasos, giró a la derecha en el pasillo rumbo al gimnasio
e ingresó en él con el conocimiento de que había una puerta que daba al patio trasero
y desde ahí solo era cuestión de cruzar el césped y brincar la frágil malla divisoria entre
total confianza. La mirada gris de Min Jungkook estaba sobre él, rebosante de
—¿A dónde vas? —el pelinegro preguntó, luciendo desenfadado ahí de pie con las
manos metidas en los bolsillos del pantalón. —Tu edificio esta al lado opuesto, lejos de
Las mejillas del menor tomaron un leve rubor. Su mano subió hasta su nuca y acarició
No mentía pero esa no era la razón principal. Había prestado especial atención a qué
salón se dirigía Kim cada mañana cuando se cruzaban en el pasillo, pero eso Jimin no
—Ah. —el rubio no supo que decir. Él realmente no se había percatado de ello.
Generalmente sólo dedicaba más de una mirada al edificio de los Alfas de último año,
el de Agust.
—Entonces… ¿A dónde ibas?
—Oh, eso… —el rubio abrió y cerró la boca, sin argumento alguno hasta que su cabeza
se iluminó con una idea. — Iba a ver a Seokjin, hay algo que me prestó y voy a
devolverlo.
encontrarnos.
—¿Por el patio trasero? —la cara del Alfa dejaba muy en claro que no estaba para
—Sí, bueno, él tiene prisa y es mas rápido por aquí. Ya sabes, con todos apresurados
levantar sospecha alguna. Y solo hasta que cayó en cuenta de lo que estaba haciendo,
se tensó.
—También a ti.
—No hay problema, de cualquier forma, es Lee mi primera clase. —su móvil sonó en
ese momento, Jimin miró el contacto y sus cejas se dispararon en su frente, tratando
sonrisa de disculpa. — ¡Hola! Ya casi estoy ahí Jin, lo siento… Sí, me entretuve un
Colgó. El pelinegro lo observaba con atención, abrió la boca pero antes que de dijese
—¡Debo darme prisa! —gritó mientras se echaba a correr, lejos del chico. — ¡Adiós!
Atravesó el patio mirando por sobre su hombro, rogando por que Jungkook no fuera
tras él.
Cruzar la malla fue fácil, lo había hecho tantas veces antes que no supuso problema
recargado en el capo. Mirarlo ahí, cruzado de brazos, con las gafas de sol puestas y una
sonrisa tan sincera le alegró el alma. Corrió a sus brazos y permitió que lo elevara sin
quejarse por ello, como antes lo hacía, aplastando la mejilla contra el torso ajeno.
—Hola, enano.
ser sostenido por alguien tan cercano y querido. Jimin se sintió en casa.
—Hola, zopenco.
Darhio le revolvió los rizos si obtener protesta alguna por esa irritante acción. —
—Ya he desayunado.
—¡Si!
Subió al auto y abrochó su cinturón sin perder la alegría de su rostro ni el brillo de sus
ojos. Darhio encendió el auto, no sin antes mirar alrededor detenidamente, y salió del
—¿Cómo va la universidad?
—No, él ha estado ocupado con Taori y un asunto sobre un embarque. —Jimin asintió
y miró a su hermano sonriente, apreciando su perfil estilizado. —Así que Jin ¿Eh?
El menor rió. —Tenía que hacer creer a Jungkook que iba a verlo.
tranquilidad y comodidad que se había creado con preguntas que sabían no les iba a
gustar la respuesta.
necesitaba decirlo.
—Cuando estaba con papá él me lo hizo saber pero Yoongi hyung no me ha dicho nada
—Cuatro.
extremadamente sigilosos.
Darhio rodó los ojos. —Conozco a los hombres de Min. Ellos tiene el tatuaje en sus
cuellos.
Oh.
De pronto, el cheese cake ya no sabía tan dulce. Jimin lo hizo a un lado con una mueca
—Hyung tiene una amante. —el hecho de que Darhio no se hubiera inmutado por la
declaración hizo que su ceño se frunciera y su lobo sintiera a su lobo ofuscado. —Lo
sabías. —reprochó.
—Sí. —Darhio jugó con la pajita sin lucir culpable. —Todos lo hacen.
El Alfa suspiró resignado. De cualquier modo, tenía que tocar el tema y cuanto antes,
mejor.
—Park Choa. Una Beta de 30 años que es una hiena en las negociaciones. Es gerente
del banco del CEO Byun Jael, el socio y amigo cercano de Suga.
En esos momentos Jimin no sabía si sentir coraje hacia ella o lástima de sí mismo.
Ahora todo tenía perfecto sentido. Entendía que Yoongi no estuviera interesado en un
inexperto niño que acababa de entrar en la pubertad cuando tenía una mujer culta y
Su ego cayó a sus pies. Darhio pudo notarlo, su hermano pequeño hundió sus hombros
decepción.
Darhio, ella no tenía mas que ofrecer que su cuerpo para buen sexo. Después de todo,
—Ayer llegó apestando a ella. —Jimin estaba enfadado, su tono ácido fue demasiado
evidente
—Ese hijo de perra. —Darhio hizo a un lado su taza de chocolate y alargó la mano para
acariciar la mejilla abultada del niño. —Jimin, no dejes que eso te afecte.
—Pero lo hace. —el menor levantó la mirada, decaído. —Mírame, soy un niño que ni si
Darhio suspiró irritado. Él no iba a dejar que algo como eso afectara a su hermano de
—¿Qué mierda dices? Esas son estupideces, ¿Entiendes? No tiene por qué afectarte ni
Omegas y Betas dispuestas y dispuestos a meterse en sus sábanas, la cosa es, que
—¿Cómo? —le prestó atención, interesado. Sus ojos brillosos y ávidos por saber.
matrimonio se lleva a cabo de la manera en que se pone por encima los intereses y la
eres consciente de tu alrededor Jimin, sabes en qué términos vives y todo lo que te
rodea. Eres joven pero has crecido en el seno de una familia envuelta en la mafia, en el
supervivencia está por encima de cualquier cosa. —él cogió la pequeña mano del niño
destruirte, tus sentimientos van a ser usados en tu contra y solo vas a darle más poder
sobre ti para que te use a su antojo. No debes dejar que él haga eso Jimin, no debes
heredero.
Las palabras calaron hondo en el pequeño rubio. Su ser absorbió cada letra como si
tan peligroso, frío y cínico. Pero el tema del heredero era una cuestión bastante
—Jimin se sonrojó furiosamente. Hablar el tema con su hermano era, sin duda, muy
cómo explicarse.
—¿Cómo?
—Anticonceptivos.
La expresión llena de sorpresa e incredulidad de Jimin fue casi cómica. — ¿Qué? ¡Sabes
que eso esta muy mal visto en una pareja recién casada! —susurró con dientes
Los ojos claros de su hermano mayor llamearon. —Él no puede lastimarte físicamente,
puede ponerte una mano encima para agredirte, ni si quiera Suga o el trató se
romperá y padre declarará la guerra a los Abrax, cerrará las puertas a sus embarques, a
era estar calladito y bonito en su casa criando a sus cachorros, ajeno a todo lo además
pero él sabía los suficiente sobre economía y finanzas, sobre exportaciones e ingresos
para darse cuenta que el asunto en cuestión era delicado y sumamente importante.
Eunho pudiese vigilarlo. No le había tomado importancia hasta ese momento al tema
—Si alguno de los Min te agrede, bastará con hacérnoslo saber y tomaremos medidas
vigilando al cachorro las 24 horas del día, esperando la orden de cogerlo y llevarlo ante
padre.
—¿Lo harás? —sus ojos estaban esperanzados. El mayor asintió. —¿Por qué rompió
—Minnie, ese chico es tan peligroso y vil como todos los Min. Agust aún es joven pero
Él rio. —Oh, nada de eso. Mis manos están tan sucias como las de ellos, lo sé, lo sabes,
tenemos mierda en nuestras cabezas, pero yo hago lo que hago por el mero hecho de
que tiene que hacerse, por que cuido mis intereses y velo por mi familia. No disfruto
hombre hundido hasta el cuello de culpa y sangre pero tengo principios, bastantes
jodidos, pero los tengo, y ustedes van a ser siempre mi prioridad. —un suspiro
resignado abandonó los labios del Alfa antes de volver a hablar con un tono afable. —
Trato con personas Jimin, con armas y con muchas cosas que me garantizan un lugar
compararme con los Min porque no soy ni seré jamás partidario del sufrimiento ajeno
y la sed de sangre. Nací en este círculo y lo tomo como es, mi destino y mi cruz. Me
hubiese gustado otra vida pero esto es lo que hay y mientras tú no te veas envuelto en
—No lo hagas. Estoy bien con ello, lo he aceptado. La cosa es, no estoy de acuerdo con
papá en muchas cosas pero ésta vez lo expresé abiertamente. Tú y mamá están fuera
de juego siempre pero Eunho quiso meterte y tienes que saber a que te enfrentas.
—Lo que oíste. No lo haré, papá lo sabe y es por ello que la descendencia de los Park
“¡Oh Diosa!”
descabellada. Era por ello que Darhio jamás puso atención al compromiso y el por qué
nunca formalizó nada con todas las parejas que tuvo. Por ello Daeri lo presionaba
severamente. No me removieron nada externo pero el daño fue hecho, no iba a poder
tener hijos.
—Oh no.
Jimin quiso llorar. Sus ojos se humedecieron debido a la pena al caer en cuenta que
nunca tendría sobrinos a los que mimar y contar bochornosas anécdotas de su padre.
Su hermano le dio una sonrisa enternecida y se inclinó para besar su frente con infinito
cariño.
—Está bien Minnie, estoy bien con ello. La verdad, conforme crecí lo tomé como algo
quiero traer un hijo al mundo estando en la situación en la que estamos. Ser heredero
—Lo sé. Pero el asunto aquí es que la descendencia Park no recae en mí. —cierto. Cayó
en cuenta de que ahora era él quien tendría que dar un heredero al imperio para
liderar el negocio familiar y eso le hizo sentir repentinamente enfermo. —Lo cual nos
—No puedo embarazarme, no de Min ¿Cierto? —Darhio asintió. — ¿Por qué? Creo
—Voy a emparejarme en unos años, tengo que hacerlo por mucho que me niegue,
pero será solo cuestión de tiempo para que el hecho de mi falta de descendencia sea
de conocimiento publico. Lo cual nos lleva al hecho de que tú serás el que lleve la tarea
a cabo, papá y yo teníamos la esperanza que cuando eso pasara fueses un adulto y
La boca del mayor se frunció en una mueca irritada. —Estábamos en una posición
advertencia, unirnos o darnos la espalda. El bastardo sabe que pese a tener poder y un
fuerte imperio, los KoDom no íbamos a luchar sin tener asegurada la victoria. Y con la
ayuda de los Abrax podemos reducir a los Choi y terminar con su imperio de una
maldita vez por todas. —Jimin comenzó a morder sus labios, su cabeza comenzando a
unir piezas. —Los Min siempre han ambiciado territorio Norcoreano, acciones y más y
ésta era su oportunidad para conseguirlo. Pero en nuestro círculo las palabras y
papeles no valen una mierda cuando se trata de conseguir lo que deseas, así que la
manera más segura de mantener intacto sus garantías fue ponerte a ti como condición
—Sí. —gruñó. —Pero claro, eso no esta permitido. Suga lo sabía y es por ello que
ofreció a su hermano como carnada y garantía. Agust estaría en la mira de papá si algo
—Joder. —murmuró.
Jimin nunca se había sentido tan consciente de su realidad como ahora. Su hermano
sobó el puente de su nariz de botón, rasgo que compartía con Jimin, claramente
frustrado.
—Sí, ellos nos tenían cogidos de las pelotas. Estábamos acorralados entre negarnos y
—Ninguna salida.
—La había pero papá no lo vio necesario. Él siempre nos ha inculcado que un buen
linaje es primordial y no hay mejor candidato que un Min, con sus raíces puras y un
—Exacto. Tus opciones no eran muchas, a menos que optaras por un Alfa extranjero
como los Xiao, los Wu o Lain. Pero las circunstancias en las que estábamos llevaron a
tomar medidas drásticas. Papá no estaba de acuerdo en darte a un Min con una
reputación bastante idiota e inmadura, como las estupideces en las que Agust se ha
irrelevante y pasa a ser un subordinado de su líder, Yoongi. Pero era todo lo que
Jimin sacudió su cabeza. —Yo mismo me puse en esta situación ¿Cierto?— dijo
situación.
—¿Ventaja? —el rubio bufó en claro desacuerdo. —Estoy jodido, me he casado con un
—Te has casado con el hombre que asegurará tu supervivencia en los tiempos tan
duros que corren. —Jimin abrió la boca para hablar pero Darhio levanto la mano en
señal de silencio. —Choi sabe de tu compromiso con Agust, eso supone una amenaza
para él, un matrimonio que una a los KoDom con los Abrax es una alianza de poder, sin
embargo, al ser el cachorro de Park y el cachorro de Min, las cosas podían ser
manejables para él. Choi todavía podía debilitar esa cuestión aunque el hecho de tú
estando en cinta iba a afectar sus planes pero Agust no es más que un adolescente
inexperto y eso estaba a su favor. Su verdadera preocupación era Suga y yo. —Darhio
templó su voz. —Pero el hecho de unirte a ti con el próximo líder de los Abrax cambia
toda la cuestión y supone un gran riesgo para Choi. Tu unión a Suga le da más fuerza a
peligro para Minho. En cuanto se entere de que estas casado a Suga y que estas
El color se fue del rostro sorprendido del niño. Jimin apretó los labios en una fina línea
susurró.
Cierto era que los anticonceptivos iban ser de mucha ayuda pero no para siempre. En
algún momento Yoongi iba a sospechar, en algún momento iba a tener que darle un
hijo.
—Voy a protegerte. Te amo, eres mi hermano y no voy a dejar que algo te pase.
—Dari. —murmuró contra su pecho, aferrando su cintura. —No puedo no darle un
—He pensado en ello Minnie, estoy buscando una solución y creo poder encontrarla
pero antes tengo que analizar muchas cosas. Mírame. —Darhio tomó la barbilla del
menor entre sus dedos y la alzó gentilmente para encontrarse con su inquieta mirada.
El cuerpo del niño temblaba. El mayor consideró el decirle otro hecho que le
preocupaba de sobremanera, pero el pequeño tenía ya suficiente con esto. Tenía que
“Choi irá detrás de ti Jimin, con o sin cachorro en tu vientre. Él te cazará en cuanto tu
Y por ello, Jimin no podía ser la debilidad del Alfa ni Yoongi la de Jimin.
—El amor es un arma de dos filos Jimin. —susurró sobre la rubia cabellera rizada del
Omega.
Capítulo IX
La casa de los Min, una estructura bellamente edificada, situada Seocho-gú, una zona
residencial popular para la clase alta en Seúl, estaba fuertemente custodiada ante
cualquier amenaza, vigilada las 24 horas del día tanto por hombres del imperio como
El Cadillac Escalade se detuvo frente a la fuente del lobo de mármol negro que le daba
un aspecto extravagante al lugar. El agua fluía por la boca del animal y se deslizaba por
rubia, alto y guapo, bajó de la camioneta. El cubre boca ocultaba la mayor parte de su
pálido rostro, dejando a la vista los felinos ojos marrones y los afilados pómulos.
hogar con toda la arrogancia de un Min tras dos semanas de ausencia. Sus pasos
Agust vino al mundo cuando Yoongi recién cumplía los 7 años. La diferencia de edad
era notoria, pero llegó un momento en el cual ambos fueron compañeros de juego y
bromas, donde su inocencia les hizo meterse en serios problemas por sus travesuras.
Yoongi le tenía una infinita paciencia al pequeño rubio hiperactivo que lo seguía a
todos lados, sobre todo cuando Jungkook nació y la atención de Julliet se volcó en él y
mejores amigos y uniéndose para hacer llorar a un pequeño Kook que aun no podía
Agust era una cosita regordeta y rubia de sonrisa gatuna, tan parecido a Yoongi. Desde
pasó desapercibida por sus padres y que Danwoo no dudó en moldear a través de los
años. Siendo dos niños nacidos en una familia envuelta en la mafia, su infancia y
Ellos mordieron el polvo en varias ocasiones, los azotes, castigos y lecciones fueron
Min Danwoo era un hombre duro, frío y metódico. Acostumbrado a tener todo bajo
dolor ajeno. El único ámbito de su vida que no podía manejar adecuadamente era su
matrimonio. El casarse con Jeon Julliet fue, sin duda, una de las decisiones más
precipitadas que pudo haber tomado, encandilado por su belleza y su linaje puro.
Tras su hermosa apariencia de muñeca de porcelana, con sus enormes ojos marrones,
Julliet era una mujer con un carácter inquebrantable, testaruda y ambiciosa, con una
mordaces, miradas afiladas y gestos llenos de reproche. Tres niños que nunca
Así que ellos se tenían unos a otros. Yoongi siempre fue un gran protector para Agust,
Era por ello y por su hermoso aspecto de muñeco con sus facciones delicadas que
Danwoo estaba seguro que Yoongi se presentaría como un Beta u Omega y que Agust,
siendo todo lo contrario a su hermano mayor, con su carácter fiero, sería el Alfa
heredero.
Pero, para sorpresa de todos los Min, Yoongi se presentó como Alfa a los 15 años y su
esto la vida que fue orillado a tomar, Yoongi se forjó como un hombre misterioso y
observador, siempre atento los movimientos ajenos con esa mirada gris que daba
escalofríos.
Fueron varias sesiones de tortura que enseñaron a Yoongi a encerrar sus temores y
tragar su dolor. Fue tanta sangre en sus manos, en su piel y en charcos en el suelo
alrededor de él lo que le hicieron ser insensible ante el agónico chillido de dolor, ante
adicción.
Fueron inumerables las razones por las cuales Agust comenzó a odiar a su hermano. Su
relación tan cálida y amorosa fue rompiéndose lentamente a medida que fueron
Ambos, deseosos de complacer a su padre, de ser lo que él quería que fueran hizo
Fue amargo ver a Yoongi tener todo lo que Agust ansiaba y se le fue prometido; la
con él. Fue dejar de seguirlo para jugar, el verlo introducirse al círculo social de su
padre, el dejar de esperar un abrazo o solo la atención de Yoongi a sus aventuras, fue
el ver perder a un hermano y su amistad. Fue verlo partir sin mirar atrás, sin dedicarle
Min Agust comenzó a albergar un coraje del que apenas fue consciente, el cual creció
dentro de él hasta desbordarse cuando cumplió los 16 y se presentó como Alfa, con un
orgullo que infló su pecho al creer que eso iba a cambiarlo todo.
No lo hizo.
¿Por qué? Porque jamás iba a ser tan perfecto como su hermano. La sombra de Yoongi
cayó sobre él como un oscuro manto que amenazó con asfixiarlo lentamente.
Y en lo único en lo que Agust comenzó a pensar era el hecho de que todo lo que
muy claro incontables veces siendo niños que no quería ser un Alfa y tampoco deseaba
el liderazgo Abrax. Susurrándole por las noches sus más grandes sueños e ilusiones, sus
justa.
La sala, amplia y elegante, lo recibió con la misma frialdad de siempre. La casa era
hermosa pero fueron incontables las veces en las que Agust se sintió como un extraño
Sus ojos captaron de inmediato a las dos personas que más había admirado en su vida,
las dos personas que lo habían hecho a un lado cuando supuso una pérdida de tiempo
lo que tuvo fue una lenta caída a las drogas que nadie prestó atención.
—Bienvenido a casa mi amor. —Julliet cruzó la estancia y lo abrazó con todo el cariño
quieto mientras sus ojos marrones estaban puestos en los grises de su hermano
mayor, dándole una mirada afilada que prometía demasiado odio reprimido.
hermanos mayores stuviesen tan fríos como un cadáver en esos momentos. La tensa
atmósfera que se creó en la sala fue tan pesada que estaba seguro podría cortarse con
un cuchillo.
lanzarse sobre Yoongi, quién permanecía de pie a un lado de su padre con la mirada
Julliet entrelazó el brazo del rubio con el suyo sutilmente, atenta a cualquier
La expresión del rubio cambió radicalmente, se deshizo del cubre boca y su sonrisa
fácil floreció tan hermosa en su rostro al ver a su hermano menor. Sus rasgos se
crecido.
Y así era, Kook le llegaba por encima del mentón y su rostro estaba dejando atrás los
rasgos infantiles, sin embargo, carecía casi por completo de los duros rasgos de los
Min, en cambio, poseía la apariencia cándida y la belleza propia de los Jeon, como su
madre.
Después de casi un año de no verlo, Agust sintió que estaba creciendo demasiado
rápido, dando paso a un adolescente que pronto sería introducido al mundo de mierda
—Ventajas de ser un Alfa. —especuló el menor, orgulloso. —Un buen estirón me hará
como todo hermano menor, admiraba a Yoongi y que todo lo que el mayor hacía
merecía el halago del más joven. Eso le cabreaba, sobre todo porque, de los dos
mayores, era Agust quien mejor trataba al cachorro y mas atención le prestaba, siendo
importaba.
—Esperemos que el estirón venga con una buena ración de sesos. —la voz de Yoongi,
rica y profunda hizo a todos voltear a verlo. Su expresión tan pétrea como si estuviese
esculpido en granito.
Danwoo sonrió con esa sonrisa carente calidez, mirando a sus hijos menores desde su
ansiaba cualquier halago de su padre. —Tan inteligente y sensato como un Alfa debe
ser.
—Debes tener hambre cariño. —Julliet interrumpió. —Tienes comer, iré a pedir que
—Irás sola. —Danwoo le interrumpió con un tono que no permitía discusión alguna. —
Se levantó y se marchó con Yoongi a la zaga, pero antes de que el pelinegro siquiera
diera tres pasos, la voz afilada y cargada de sarcasmo de Agust le hizo detenerse.
ojos de hielo se clavaron en él mientras sus finos labios se curvaban en una sonrisa
torcida llena de satisfacción y cinismo. —Si es lo que deseas y te hace sentir mejor,
adelante.
mientras el mayor le daba la espalda y seguía su camino. Julliet enterró las uñas en el
brazo del rubio, deteniéndolo. —Déjale tranquilo ¿De acuerdo? La Diosa sabe el
Era exactamente por momentos como esos que nunca extrañó su casa. Un hogar frío y
La imagen de un niño rubio y alegre vino a su cabeza, el pequeño Omega que ahora
estaba casado con Yoongi. Park Jimin. Tan joven y ajeno de la disputa de la cual ahora
era parte.
Jungkook pasó las manos por su rostro repetidamente, frustrado. Le iba a tocar ser el
mediador entre Agust y Yoongi ahora que Jimin pasaba a ser el punto de discusión.
Porque él conocía a Agust mejor que nadie y su hermano no dejaba ir tan fácilmente el
Agust amaba el desastre y si era él quien lo creaba, las cosas podía tornarse bastante
complicadas si involucraba a Yoongi. Sólo era cuestión de tiempo para que las cosas
sonreír. El espejo le devolvió la imagen de un chico vestido con pants, una holgada
camiseta gris y una bandana en la cabeza que alejaba los rubios rizos de su frente.
Estaba sudado y era consciente de que su olor era bastante fuerte, sin embargo, pese a
que eso era una seria desventaja y lo ponía en un innecesario peligro, Jimin
En una academia de baile donde la mayoría eran Betas, Jimin estaba relativamente
que se encontrara bañado y cambiado. Aunque eso no lo hacía mas fácil. Fueron
muchas las veces en dónde Tae y los otros dos Omegas del recinto tuvieron que pasar
por amargas situaciones que le hicieron odiar su condición de Omega cada vez un poco
más.
—Bien. —El instructor dio palmadas al aire para llamar la atención. —Tomen sus
posiciones todos.
Jimin obedeció inmediatamente, con Tae a su lado. Tras las instrucciones, la música
Su presentación era dentro de dos meses y quería hacerlo perfecto. Había ensayado
Sus movimientos fluidos dejaban en claro que el don estaba en él. Su rostro serio y
La música se terminó y Jimin sonrió con el sudor en el cuerpo, con su aroma llenando
centro después del segundo giro, no esperes al cuarto y Nina, por favor tienes que
Taehyung tomó un poco de agua, agotado, fue hasta su bolso y tomó la toalla que
siempre guardaba allí para secarse el sudor del rostro. Su mirada estaba en el rubio
que escuchaba atento las palabras del instructor, después miró su reloj. Faltaban
Se apresuró a recoger sus cosas y sonrió aliviado cuando las clases se dieron por
terminadas. Estaba agotado y todo lo quería era ir a su casa y meterse a la cama. Jimin
fue a su lado y juntos se dirigieron a las duchas para quitar la suciedad de sus cuerpos
El rubio tiró la toalla fuera de su bolso de deporte y un frasco cayó rodando en las
en el proceso.
—Sí, gracias.
—Son anticonceptivos.
Taehyung, quien estaba por entrar a la ducha, se detuvo en seco y miró a Jimin, lucía
Tae golpeó su frente con su palma cuando Jimin se detuvo a su lado, rígido, para
La chica le sonrió, hipócrita. —Lo has escuchado. Apenas has pasado por tu primer celo
y ya estas consumiendo anticonceptivos, eres demasiado joven para ello ¿No lo crees?
El lobo del rubio se erizó ante la acusación y Jimin alzó la barbilla en un gesto
Omega muy bonito y tenía un buen físico, lo cual le recordó al caliente y guapo novio
su tonta apariencia desvalida como si fuesen los únicos a los que hay que proteger
Jimin enarcó ambas cejas y cruzó los brazos en su pecho, enfadado. — ¿En qué te
basas para decir esas cosas? Ese no es tu problema para decirlo y agradecería que no
generalizaras.
—Está bien Jimin. —Tae lo tomó del hombro antes de que se embarcara en otra
discusión y se metiera en problemas por su afilada lengua. —¿Solo déjalo pasar ¿De
acuerdo?
El cuerpo del rubio se relajó contra el tacto de su mejor amigo y sin una palabra más
ambos se metieron a las duchas para salir cuanto antes del lugar.
La noche era fresca y agradable, la calle era un bullicio de personas caminando por la
academia Taherin en pequeños grupos, a excepción del par de amigos que caminaban
contraídos en una mueca irritada y su nariz levemente fruncida. No era una imagen
exactamente amenazadora, todo lo contrario, pero de cualquier forma eran raras las
ocasiones en las que el rubio realmente demostraba su molestia. Ambos tomaron
—¿Quien te dio los anticonceptivos Mochi? —Taehyung preguntó con voz vacilante,
Jimin suspiró y le devolvió la mirada con esos preciosos ojos color miel enmarcados en
—Darhio. —confesó, jugando con sus manos en su regazo. —Estuve con él hoy en la
mañana.
La expresión de Tae cambió a una dolida. —Me dijiste que se te había hecho tarde.
Jimin bajó la cabeza, luciendo culpable y arrepentido por haberle mentido. —Lo siento,
—Entiendo si no puedes decirme Mochi. Pero estoy aquí contigo hoy y siempre ¿Bien?
sacar todo lo que le estaba carcomiendo de su sistema. Así que abrió la boca,
dispuesto a soltarlo todo, pero la mirada del castaño se posó más allá de su hombro y
Kim Seokjin, un chico alto y de cabellera castaña caminaba hacia ellos con esa bonita
sonrisa que abultaba sus pómulos. Vestido simplemente con jeans negros, zapatillas
A veces, la belleza tan natural del castaño hacía a Jimin suspirar de admiración. Jin era,
a sus ojos, el Omega perfecto. Tan risueño y juguetón, con su característico humor, su
alta y estilizada figura. Pero sobre todo, le encantaba la sencillez y humildad del chico,
siempre amable, siempre pacífico, cuidando de todos y dando amor a manos llenas
desinteresadamente.
Jin sin duda iba a ser un gran médico por sus cualidades altruistas y la dedicación que
le daba a su carrera.
—¡Jimin! —el mayor de los hermanos Kim le dio un abrazo de oso, en cuanto llegó a
ellos, que despegó al rubio del asfalto por unos breves momentos. —No te he visto
incisivo ligeramente torcido y haciendo sus ojos casi desaparecer en dos líneas
adorables.
—También lo extraño.
—¿Vendrás mañana?
Ante su expresión, Jin le revolvió los rizos con cariño. —En ese caso, veré que puedo
Taehyung también miró a su mayor con ojos de cachorro. —Sí, Jin, vayamos este
sábado.
—Veré lo que puedo hacer ¿De acuerdo? Pero dejen de mirarme así.
— ¡Gracias hyung! —Jimin lo abrazó efusivo con Tae a su lado, ambos atrapando a Jin
en medio.
La risa del castaño mayor fluyó como una fuente, el rico sonido discordante que tanto
encantaba a Jimin por lo contagioso que era y no puede evitar soltar una carcajada
también.
El frío aire de Otoño les dio en la cara, los tres juntos en la acera bajo las luces de las
farolas y las lámparas de neón de los establecimientos hizo a Jimin anhelar los viejos
Un Sedán negro se estacionó frente a ellos y la cabellera negra de Yixing se asomó por
la ventanilla tintada que estaba descendiendo. El Beta salió del auto y esperó
devolvieron.
Jimin soltó un suspiro y se apartó de ellos con pesar. —Llegaron ya por mí.
—Estamos en contacto. —el mayor de los Kim besó su frente. —Hay mucho de que
—Faltan un día para viernes Jin ¿No puedes simplemente esperar? —rezongó su
hermano.
—No, tú y Jess son unos entrometidos. Robaré a Jimin para mí sólo un día de estos.
El rubio rio divertido ante la cara de Taehyung. —Bien, nos vemos. Hasta mañana.
—Chao Minnie.
perdió entre los demás en el acostumbrado tráfico de las siete de la noche en Seúl.
Jin hizo una mueca. Él sabía que ingresar a la casa de Suga iba a ser un jodido dolor de
cabeza por todas las medidas de seguridad que el hombre tenía y obtener su permiso
no estaba al alcance.
—Ya lo veremos, ahora hay que darnos prisa, tengo tarea que terminar.
Echarse en el cómodo sillón y mirar un drama se estaba volviendo peligrosamente una
rutina. Alarmado por ello, Jimin apagó la T.V y se incorporó como un resorte, decidido
a despejarse. Se encaminó hacia el pasillo que llevaba al cancel de vidrio que daba
El aire de la noche era fresco pero no lo suficiente como para suponer un peligro de
hipotermia o gripe si se metía dentro. Y todo estaba tan pacífico y silencioso que no
Con una sonrisa se quitó la amplia remera y pateó sus pantalones fuera. Solo con en
bóxer negros se encaminó hacia las escaleras de metal y con un profundo suspiro bajo
Con el viento meciendo sus rizos, Jimin miró hacia el cielo encontrándolo tan obscuro
Darhio le había dejado en claro que enfrentarse a Suga y exigir explicaciones sobre su
amorío con Park Choa no era una opción. Sería insensato e impulsivo. El hombre tenía
un temperamento bastante voluble y Darhio temía por su hermano. A saber lo que era
—Piensa con la cabeza fría Mochi. —le advirtió. —No puedes hacerle una rabieta o
algo por el estilo, Suga no lo tolerará y si el imbécil te pone una mano encima no voy a
Ese era otro asunto que tenía preocupado al niño. No quería que su hermano se
enfrentara a Yoongi por nada del mundo. Y él no era tan idiota como para ir a echarle a
Min las cosas en cara cuando sabía que, como el Omega que era, no podía contradecir
a su Alfa.
Jimin dio brazadas furiosas, todo lo que quería era su antigua vida devuelta y no estar
encerrado en una casa fría rodeado de desconocidos, casado con un hombre tan
complicado.
Cierto era que Yoongi era guapo, arrebatadoramente guapo con esos ojazos grises que
pero a pesar de todo ello, para Jimin no valía la pena para soportar infidelidad tras
sentimentalmente. Entre ellos nunca habría algo como el amor, el respeto o cariño.
fingiendo ante los demás. Creando juntos una fachada llena de mentiras.
al de sus padres. Y dolió, dolió estar en un círculo vicioso, enredado entre las redes de
—Sólo a ti se te ocurre nadar a estas horas. —la profunda voz de Yoongi lo sobresaltó.
Jimin se hundió un momento para salir del agua entre chapoteos y salpicando gotas
—Joder. —masculló tosiendo. Pasó la mano por su rostro para quitar todo rastro de
agua y al abrirlos observó al Alfa en el borde de la alberca. —No haga eso hyung. —dijo
entre toses.
Vestido informalmente, con pantalones, una sudadera negra y un gorro rojo, Min
Yoongi se veía realmente joven. No es que fuese un viejo pero los trajes le daban un
aspecto adusto y tremendamente serio que se complementaba a la perfección con su
“Sólo son 10 años de diferencia Jimin”. Se dijo mentalmente pero incluso para él diez
—Sal de ahí. —ordenó con un matiz de diversión en la voz ante la cara pasmada del
Jimin sacudió su cabeza para despejarse. El aroma del Alfa estaba inquietando a su
lobo. Nadó hacia las escaleras y subió por ellas. El frío de la noche le dio de lleno en su
mojada piel y comenzó a temblar como una hoja. Abrazándose a sí mismo, Jimin
que pese a que había dejado claro las cosas, eso no quitaba que fuese un Alfa, un
hombre adulto y casi un desconocido. Jimin agachó el rostro para ocultar su estúpido
sonrojo y avanzó con pasos torpes por el frío hasta su ropa apilada en una silla de
mimbre.
Se agachó para recogerla y al levantarse sintió la presencia de Yoongi tras él. Su cuerpo
toque.
—Toma. —él le estaba ofreciendo su sudadera. —No puedes darte el lujo de faltar más
Dudó en tomarlo pero al final lo hizo, el frío era jodido. —Gracias hyung.
El aroma del Alfa lo envolvió por completo y fue inevitable cerrar los ojos y darse unos
Yoongi metió sus manos en los bolsillos de su pantalón y observó la vista, las torneadas
piernas del niño resaltaban por la prenda negra que le tapaba hasta debajo del
respingón trasero.
Había llegado a casa hacía unos veinte minutos y en su camino a la cocina observo la
pálida figura del chico en el agua. Sin detenerse a pensar, salió de la casa con pasos
cubierta de gotitas. Su mirada viajó desde las delicadas facciones, los labios gruesos y
un poco morados, hasta el blanco, terso y lampiño torso del chico, sus pezones
sólo 16 años, el niño era bajito, le llegaba a Yoongi en el hombro pero su fisionomía
dejaba claro que iba a ser alto, posiblemente tanto como él, considerando sus genes.
Su aspecto seguía siendo un tanto infantil, con sus mejillas llenas y su sonrisa
Aún con la sudadera puesta, Jimin seguía temblando, entró a la casa y se dirigió con
prisa a su habitación para meterse bajo el chorro de agua caliente. Sus músculos se
tocador y momento después la puerta del baño era abierta y la silueta de Yoongi se
—Terminarás enfermando como sigas debajo del agua caliente. —el mayor se burló.
—¿El qué— la voz burlona del tipo le hizo hacer una mueca enfadada.
—No, no lo digas, realmente no quiero saberlo.
toalla.
“Bien Jimin, eres un imbécil”. Se recriminó frustrado pero no podía quedarse allí toda
la noche.
Aferró la toalla y salió con pasos seguros, dirigiéndose al gran closet que ocupaba una
documentos.
Jimin abrió las puertas del closet y entró apresurado, cerrando las puertas tras él.
fue algo interesante. La toalla alrededor de sus caderas dejaba ver la tersa espalda y el
“Tómalo”.
El pelinegro sobó el puente de su nariz en un gesto irritado.
Park Jimin era, a sus ojos, un jodido niño, con sólo 16 años recién cumplidos.
¡Por la Diosa! Casi de la misma edad que su hermano menor, Jungkook. Joderlo sería
Él no era un hombre de falsa moral ni estúpidos prejuicios, claro que no, con los actos
que había cometido en su vida, era ridículo detenerse a tomar al niño porque fuese
indebido. El mero hecho de casarse con un mocoso ya iba contra la puta ley pero el
dinero hacía magia y sobornar a las personas necesarias hicieron posible su unión sin
La cosa era, Yoongi no iba a marcar a un crío que estaba en la etapa de los
cama solo en bóxer e inspeccionando los papeles que anteriormente había buscado.
cibernética.
El menor entró de nuevo al baño y cuando salió, Yoongi no pudo evitar observarlo. Los
ojos color miel lucían cansados y el pequeño puño talló el ojo derecho lentamente con
un bostezo.
El pequeño cuerpo avanzó vacilante hacia él. Desafiante, observó los ojos grises de
Yoongi cuando estuvo frente a frente con el hombre, que al estar sentado en la cama,
Si algo tenía que aceptar es que la boca de Jimin eran simplemente irresistible, con sus
Él podía negarse a tomar al niño pero no iba a negarle a su lobo y a él mismo probar
esa preciosa boquita de dulce que estaba tentándolo desde el primer maldito día.
Los instintos de Yoongi lo llevaron a inclinarse y atrapar el grueso belfo inferior entre
Yoongi lo besó. Y maldita sea, el mayor lo estaba besando como nunca nadie lo había
No cerró los ojos y Yoongi tampoco, ambas miradas, una miel y otra gris, se trabaron
durante cinco largos segundos que duró el beso y en todo en lo que podía pensar el
niño era que jamás un beso se sintió tan excitante cuando la lengua del Alfa hizo su
antes niño?
cuántos. —Jimin fue ha sentarse en su lado de la cama con la risa entre dientes de
Yoongi de fondo.
—Es difícil creerlo si tomamos en cuenta tu torpeza. —el rostro de Jimin se calentó de
vergüenza y enfado.
Eso le molestó, que Yoongi, con sólo unas palabras le hiciera dudar de sí mismo.
anterior sólo era para calarlo, para saber la reacción del chico.
Y fue muy grato saber que Jimin no era, sin duda, del todo indiferente a él.
Eso era un punto a favor de Yoongi, por que facilitaría en gran medida los planes que
tenía para con el niño. El mayor iba a llevarlo por un camino de placer y dolor del que
Min se metió en la cama y apagó la lámpara con el aroma de Jimin envolviendo sus
“Todavía no”
alarma y todo lo que él deseaba era volver a acurrucarse entre la cama y dormir por
horas. Hasta que el motivo de su calidez se removió entre las mantas y el niño abrió los
brazo.
Observó al pelinegro durmiendo profundamente boca abajo, con ambos brazos sobre
de ello. Con los sentidos embotados, Jimin decidió tomar una ducha y arreglarse para
el colegio.
El uniforme escolar constaba de pantalones negros que Jimin había hecho pequeños
ajustes para que en vez de caer recto hasta sus tobillos, abrazara sus piernas como una
segunda piel, hoy tocaba su polo rojo vino, dejó abierto el último botón para dejar a la
Se calzó sus converse rojos y peinó lo mejor que pudo sus rizos. Cogió su jersey del
—¡Buenos días! —saludó efusivo cuando entró al comedor. Hoy estaba de buen
humor.
Desayunó con la compañía de Rina y Jae. Cuando se levantó y cogió su mochila, Yoongi
bajaba las escaleras con el móvil en la mano vestido solamente con unos grises
—Me voy. —anunció, cogiendo una pera del frutero de la mesa. Entonces recordó algo
—Dame un minuto Chen. —el pelinegro bajó el móvil y miró a Jimin. —¿Necesitas
algo?
—Sobre la pijama-
Su tono de voz no le gustó en absoluto. Sonaba como una amenaza pero Yoongi estaba
No. Él era Park Jimin y su padre le había enseñado a levantar la cabeza con orgullo ante
Los ojos grises lo miraron con irritación. Yoongi se agachó a su altura hasta tenerlo
frente a frente.
El rubio hizo inconscientemente un puchero. —Pero mis amigos pueden venir ¿Cierto?
Habíamos hablado ya sobre ello. —se apresuró a decir cuando vio a Yoongi abrir la
El gesto que Yoongi hizo con ella al rozar la comisura de su labio con su rosada lengua
provocó que su rostro se calentara un poco, recordando el rudo tacto de esos labios
—De acuerdo.
impulsividad lo que lo llevó a arrojarse al hombre y abrazarlo como lo hacía con sus
padres, amigos o Darhio cuando se le era concedido algo que realmente ansiaba.
No se detuvo a pensar hasta que sintió al hombre tensarse en sus brazos y sujetarlo de
los costados en un acto reflejo. El aroma de Yoongi se estrelló en su rostro y sus ojos se
Su lobo se estremeció de gusto y Jimin no pudo hacer nada contra él salvo quedarse
quieto y sonrojado, mientras las grandes manos de Min tomaban las suyas y las
toda la maldita semana ¿Bien? —murmuró Yoongi contra su cuello, aún sin apartarse,
ser.
—S-sí Yoongi hyung. —Susurró.
El mayor lo miró a los ojos con esa profunda mirada gris durante un breve lapso de
tiempo antes de caer a su boca. Yoongi tomó la barbilla de Jimin entre sus largos y
delgados dedos, delineó el labio inferior del chiquillo atento a sus reacciones torpes.
Jimin apretó sus manos en puños en sus costados y cerró los ojos en un acto reflejo
Jimin abrió los ojos de nuevo y volvió a tomar la llamada, alejándose de él rumbo al
comedor.
“¿Qué diablos?”
un sector privilegiado de Seúl, una escuela que ofrecía la educación básica hasta
Universidad, con edificios asignados para cada nivel escolar divididos por sectores.
Los edificios de cuatro plantas, con amplios pasillos, salones bien equipados e
Murakami contaba con un alto nivel académico y un elevado prestigio en Seúl, siendo
la escuela por excelencia de las familias de clase elevada para sus hijos.
Y como toda escuela, existían los niveles y grupos entre los adolescentes. Asunto que
no agradaba en lo más mínimo a Jimin, que, desde su ingreso al instituto, fue puesto
darles la oportunidad de quitarse de encima las etiquetas que les eran puestas.
Jimin se abrió paso entre los grupos de chicos en el estacionamiento y fue a sentarse
con diversión y altanería la mayor parte del tiempo cuando estaba en la casa, lo cual
era relativamente poco, ya que Yoongi se había pasado el fin de semana fuera y solo
tenían encima.
—Guapo. —Jess tapó la vista, su rostro bonito estaba a centímetros del suyo con una
—Algo así. —Jimin se incorporó para hacer espacio para ella. La castaña se sentó
cabeza.
de sus amigos con plumón indeleble. —Me quebré la cabeza un buen rato también y
—Ni que lo digas. —ella resopló frustrada. —Juro que tomaré una carrera donde no
Ambos juntaron sus cabezas y miraron juntos. Sumidos en su pequeña charla, ajenos al
bullicio que los rodeaba. Los dos chicos sentados bajo el cerezo trataban de entender
Tanto Jimin como Jess levantaron la cabeza, curiosos, y miraron alrededor en busca del
motivo del repentino estallido de las chicas sentadas a unos metros de ellos.
Jimin siguió su mirada, por la glorieta, el flamante BMW gris humo de Jungkook
circulaba llamativo pero no era eso el motivo del repentino silencio expectante de toda
El blanco de cada mirada sorprendida estaba en la Honda CBR tras el deportivo, pero lo
Podría reconocer esa fuerte y masculina figura donde sea, los movimientos sensuales y
Sehun, Daniel y Jackson estaban allí en cuestión de minutos y Jimin alcanzó a ver como
el casco era retirado en un ágil movimiento que le dio un aspecto rudo al Alfa.
Min Agust estaba tan guapo y caliente como siempre.
Los chicos de último año se acercaron entre la jerga a Agust, saludándolo efusivos,
“Está aquí”
Contuvo el aliento y lo soltó lentamente, atolondrado. Pudo jurar que el piso se movió
por un momento.
—No lo sabía.
Darhio no había comentado nada al respecto y mucho menos quiso decirle el paradero
del chico.
intrigada de Jess.
Solo quería huir de ahí y cuanto antes mejor, sin embargo, la suerte no estaba de su
lado.
Habían cruzado ya las amplias puertas de cristal tintado cuando aquella voz profunda
lo llamó.
—¡Jimin!
El rubio se frenó en seco. Los nervios hicieron temblar sus piernas y secar su garganta.
Los pasos se acercaron y Jimin volvió en sí. Reanudó su marcha y caminó apresurado,
ajeno a las miradas que los demás le estaban dando de envidia y expectación.
—Mochi. –Jess susurró, siguiéndole el paso. —Todo el mundo te esta mirando, sólo
detente.
“Ni lo pienses”
No detuvo su andar y giró en el pasillo rumbo a su salón, decidido a refugiarse allí pero
la fuerte mano de Agust tomó su brazo y su ser se congeló en ese instante. Con el
corazón latiendo frenético, todo lo que el niño quería era darse la vuelta y abrazar al
Había una historia ahí, sobre ambos. Una corta e intensa historia que no podía
Fue Jimin emocionado por verlo cada mañana, orgulloso de ser la envidia de todos por
su unión con el rubio, fue el menor lanzándose a sus brazos o riendo con fuerza
Y ahora estaba ahí, frente a él, después de ser separados esa noche en el circuito,
entre culpa y anhelo. Cuando Agust fue metido a un auto y llevado ante su padre sin si
La incertidumbre por saber sobre él durante todo este tiempo siempre estuvo
presente pero sólo en esos momentos Jimin cayó en la cuenta de lo mucho que
ansiaba su presencia.
Fue inevitable.
arrojarse en esos brazos abiertos y ser sostenido por Agust. El fuerte y delicioso aroma
a mandarina, a toronja, a cítrico, lo reconfortó de una manera que jamás creyó posible.
Agust besó su coronilla y lo apretó contra sí. Y por una mierda, tener a Jimin en sus
personas, si todos los miraban, si estaba haciendo una escena, si era incorrecto abrazar
Min Agust era célebre por su impulsividad y no analizar la situación con la cabeza fría.
Y haciendo gala de ello, no se detuvo a pensar cuando tomó la barbilla del niño y se
inclinó para besar esos gruesos labios y degustar la dulce boca del pequeño.
Jimin no se resistió, todo lo que pudo hacer fue aferrarse al polo de Agust con sus
Agust lo apretó más contra su pecho, cubriéndolo con su cuerpo y aferrando su agarre
Diosa, lo deseaba.
Su lobo quería que tomara al chico ahí mismo y morderlo para dejar en claro a quien
secretamente anhelaban.
Para Agust, ver a Jimin sentado en aquella banca, mirándolo con incredulidad fue
sumamente satisfactorio.
Nadie sabía que regresaba al instituto hoy y él prefirió que fuese así. Todo lo que
estaba en su cabeza era “Jimin” y verlo despertó algo en sí mismo que ni si quiera
Jimin estaba tan hermoso como él recordaba, con esa sensualidad que tenía al caminar
y esa mirada coqueta de ojos claros. Con su sonrisa que le daba un aire tierno e
sabía que casi toda, o toda, la población estudiantil de Alfas deseaba domar al precioso
rubio y joderlo.
Eso no iba a pasar. Desde antes que el compromiso fuese hecho, Agust tenía los ojos
No pensó que Jimin iba a ser tan complicado y difícil. Le costó lo suyo hacerse un
espacio en la vida del niño y comenzar a cortejarlo. Y sus jodidos amigos no ayudaban.
Pero Jimin había caído ante él y Agust no iba a permitir que tanto maldito esfuerzo
Jimin se derritió. —También yo. Ni siquiera pude hablar contigo aquel día.
Un beso más.
Jimin ignoró la queja de su lobo, él se sentía de maravilla entre esos fuertes brazos.
No eran conscientes de que eran el foco de atención de cada estudiante del instituto.
Todos ahí, alrededor, mirando el intercambio de susurros, los besos y el abrazo férreo
Incluso Jess les había gritado ya que se largaran a hacer algo con sus vidas pero nadie
había movido un músculo, ni si quiera Agust y Jimin había dado señales de oír a la
Jungkook se abrió paso entre los espectadores para mirar el motivo de su silencio y la
Ambos se separaron, Jimin agitado y Agust enfadado por la intromisión. Pero sus
manos quedaron en las caderas del niño. El mayor se movió sólo lo suficiente para que
Taehyung miró a Jimin ceñudo. —Se hace tarde. —dijo con naturalidad aunque sus
Jimin se soltó del agarre de Agust, dio un paso atrás y evitó mirar en dirección de
Jungkook.
Donde siempre.
Jimin titubeó. El rostro del rubio estaba a centímetros del suyo y los rasgos esculpidos
Ante la expresión indecisa del niño, Agust le sonrió y puso su mejor cara de inocencia.
Él atrapó su boca una vez más, le guiñó un ojo y lo cogió de la mano para dirigirse
fuera.
Taehyung lo tomó del brazo libre y Jimin se detuvo a mirarlo. El castaño le dio una
irritó.
Los demás les abrieron paso con expresiones interrogantes y la duda en sus cabezas
sin saber muy bien por qué el actuar de ese par y toda la tensión entre los Min, Kim y
Park.
Algo no encajaba.
El castaño frunció el ceño sin despegar la mirada del par que se alejaba de Murakami
Kim giró y se topó de lleno con el menor de los Min, quien apartó su mirada del
La adrenalina que corría por sus venas le hizo sentir vivo, el viento alborotaba sus rizos
y el zumbido en sus oídos le dio una sensación de libertad que tanto había ansiado
Estaba eufórico y sumamente a gusto ahí montado, abrazando al chico que le gustaba
andador a orillas de un brazo del río Han en donde las personas podían sentarse o
Era donde ambos solían ir a pasar el rato entre bromas, postres y besos robados. Lugar
—Aquí. —el mayor bajó de la moto y ayudó a Jimin a bajar de la misma tomándolo de
—Gracias. —Jimin murmuró sin mirar al Alfa, en cambio, intentó aplastar sus
Agust lo cogió de la mano con delicadeza y se inclinó un poco para mirarlo a los ojos.
—No lo hago. Nunca lo haría. —los dedos del joven se colocaron en su barbilla y le
La tentación de besar esos gruesos labios rosas fue demasiada y Agust no pudo evitar
volver a besar a Jimin con deliberada lentitud, sintiendo al niño derretirse entre sus
brazos por unos momentos antes de que se apartara con el rostro ardiendo.
La expresión del niño fue de pura incredulidad. — ¿Por qué? ¿Cómo que por qué? —
—¿Qué estas con mi hermano? —casi escupió la última palabra. —Lo sé Jimin.
No dijeron más por unos breves segundos y solo entonces Agust cayó en la cuenta que
acarició su mejilla con ternura. —No puedo simplemente dejar todo así y pretender
que nada pasó, actuar como si nunca te hubiese tenido entre mis brazos y te hubiese
besado, por que lo hice y créeme cuando te digo que jamás olvidaré algo como eso.
—No llamaste, ni una sola vez. —reprochó. —Esperé día tras día. Nadie me quiso decir
donde estabas y… Creí… Llegué a pensar que te vería el día de… De mi boda. —Jimin se
calló un momento, sus ojos tristes miraron al rubio frente a él con derrota. —Tuve la
Esas palabras lo llenaron de una grata satisfacción. Agust lo envolvió en sus brazos y
—No dudes, en ningún momento, que de haber podido ir lo hubiese hecho bonito.
Jimin no pudo evitar aferrarse a él con fuerza y el deseo de volver a aquellos días
—Ven, vayamos a caminar. —Agust lo cogió de la mano y besó sus nudillos. —Creo que
—Lo haces.
El menor le regaló una sonrisa triste y ambos emprendieron el camino. Era lunes
Eran ellos dos, tomados de la mano, caminando en silencio a orillas del cristalino
caudal a su izquierda.
Sumidos en un cómodo silencio, Jimin se dejó abrazar por Agust y se permitió colocar
su mejilla contra el pecho del chico al llegar al pequeño puente que cruzaba el caudal.
Ambos miraron debajo, a su reflejo en el agua que les mostraba a dos jóvenes rubios
—¿Recuerdas cuando te besé aquí en nuestra primera cita? —preguntó el mayor con
diversión.
—Valió la pena.
Silencio de nuevo. Al cabo de unos segundos, Agust volvió a abrir la boca y dejó salir
—Hubieron tres muertos aquella noche, bonito, lo sabes ¿Cierto? —los rizos en su
que tu padre es intocable y hubieron varios testigos que me vieron disparar. Choi
Minho apeló al Consejo mi detención y que se me dieran los cargos necesarios para
mantenerme tras las rejas un largo tiempo, sin embargo, soy menor de edad y mi
padre hizo todo lo posible por que pasara el tiempo que durara el estudio del caso en
un templo de rehabilitación.
Jimin se apartó del pecho del chico y alzó la cabeza, sus ojos denotaban sorpresa.
—¿Qué?
—Fueron órdenes de mi padre mandarme ahí, de esa manera estaría lejos de las
hombre tiene muchos aliados. —Agust colocó un rizo tras la oreja de Jimin y le sonrió.
—El templo Horaza es un lugar agradable, estoy seguro que si hubieses visto el jardín
—Fue una manera de protegerme. A excepción de mi familia y la alfa Lee, nadie sabía
mi paradero. Me mantuvieron allí dos semanas y fue hasta hace dos días que se me
permitió salir y venir a casa. Todo lo que quería era ir a verte pero dada las actuales
La expresión de Jimin fue confusa de leer, los ojos claros lo miraban con algo parecido
sus labios.
—Llegué a pensar que… Que no querías saber nada de mí después del asunto con tu
hermano. —confesó.
Jimin lo miró a través de sus pestañas. —Por que ahora estoy casado con él.
Agust lo tenía presente, lo sabía desde una semana atrás, pero el escucharlo de los
labios del pequeño fue como un golpe bajo. Sus puños se apretaron y giró su cuerpo
demasiado tarde para hacer algo pero todo lo que quise en ese momento fue salir de
allí y buscarte.
Jimin agachó la mirada visiblemente avergonzado por la pregunta tan íntima y ese
gesto fue suficiente para que Agust tirara del cuello de su polo para revisar la zona,
El chiquillo jadeó de sorpresa y en un acto reflejo, empujó al rubio con fuerza lejos de
Agust llevó una mano por su rostro y cabello cuando la realidad del sentimiento de
—No lo ha hecho. —afirmó. Jimin todavía olía como él, a macadamia y lavanda, pero
Agust sabía que Yoongi no necesariamente tenía que poseerlo para marcarle.
Él conocía a su hermano y el hombre era sin duda alguna, un Alfa que no dudaría en
tomar a un chico como Jimin para joderlo de todas las formas posibles. Y eso lo llevó a
Había una gran oportunidad frente a él que no iba a desperdiciar. Jimin no estaba
Jimin iba a entregarse a él, estaba completamente seguro que el crío lo quería, sus
No era tan idiota como para marcar al niño, eso sería firmar su pase a una muerte
segura, sin embargo, podía obtenerlo primero, tanto su cuerpo como su corazón y
posiblemente algo más con el futuro, siempre y cuando supiera jugar sus cartas de
manera eficiente.
—No veo como eso te incumbe. —espetó Jimin antes de darse media vuelta y echar a
andar.
Agust se adelantó en grandes zancadas hasta quedar frente a él e impedir que siguiera
caminando.
A pesar de su relación, durante esos meses, Agust nunca le había dicho esas palabras y
ciertamente Jimin tampoco, porque consideraba que era demasiado pronto para ello y
de cualquier forma, él no estaba seguro de sentirlo del todo, así que escucharlo ahora
—Lo hago Jimin. —prosiguió el mayor. —Aquella noche en el circuito mi prioridad fue
mantenerte a salvo, mi lobo quería protegerte a toda costa aún si eso costaría mi vida
y fue ahí que lo entendí. Que esto que siento por ti vas más allá de la atracción o el
cariño, es algo más fuerte y estas semanas me sirvieron para asimilarlo. Tienes que
hermano y compartiendo su lecho me llena de celos y rabia por que debería ser yo
quien este en su lugar, debería ser a mí a quien llames tu esposo y es conmigo con
reclamándote. —Jimin dejó caer su expresión enfadada para darle paso a una de
lamento, de verdad que lamento, haber actuado como un idiota pero fue inevitable
demasiado tarde Gus.—susurró con voz dolida. —Yo… Desearía que todo hubiese sido
distinto, el casarme contigo era mi más grande ilusión y… Diosa, es tan difícil mirarte
—No fue tu culpa. —Jimin se apresuró a cogerlo del brazo para tranquilizarlo. —Tú no
—Pero debí ser más cuidadoso Jimin ¡Joder! —el cogió su rostro entre sus manos,
Jimin besó a Agust con todo el anhelo que tenía dentro, permitiendo al mayor
introducir su lengua en su boca, aferrándose del cuello contrario para más contacto.
sus manos viajaron a sus caderas para apretarlo con fuerza y posesividad.
—Extrañé esto. —murmuró sobre sus labios, la cabeza rubia del mayor bajó hasta el
cuello de Jimin y dejó un beso en la unión del hombro, aspirando su aroma con suma
que tembló entre sus brazos. —No puedes olvidarte de mi Jimin. —dijo entre
El menor cerró los ojos con fuerza y se abandonó a las sensaciones, anhelo,
interior.
Bueno, Jimin era terco como el infierno y le importaba muy poco que su lobo no
—Tu hermano…
miedo por Yoongi, al rememorar esos profundos y crueles ojos grises, le hizo apartarse
un poco.
—Pero a mi sí.
Agust sonrió aliviado. —Una bastante estúpida, por supuesto. —su bella sonrisa volvió
La expresión del niño se tornó seria. Jimin hizo una mueca y miró hacia abajo, al caudal
hombre.
—Quítate de su camino todo lo posible Mochi. —le dijo cuando Jimin bajo del auto en
—Algo así.
—Jimin. —Darhio le había mirado con apremio. —Un hombre con un carácter voluble
que mantiene bajo un férreo control es como una granada, un solo movimiento en
eso en cuenta y por favor, por lo que más quieras, mantente lejos de él cuando esté
hermano mayor.
Una cosa era hablar con su hermano sobres sus miedos e incertidumbre pero otra muy
Pese a todo, había cosas que simplemente no podían ser dichas. Como la humillación
El aroma del chico lo envolvió cuando este se acercó a su lado y le rodeó los hombros
con un brazo, protectoramente. —Ambos sabemos que sí, la cosa es si estás dispuesto.
—Al diablo con todo Jimin, tú no quieres estar con él y yo no quiero estar sin ti.
Jimin se alejó de nuevo. — ¡No tengo opción! —repitió elevando la voz, visiblemente
La mirada marrón del chico era intensa, una mirada que caló hondo en él y le hizo
considerar las cosas. Sólo por un minuto y Agust vio eso, y definitivamente no dudó en
—Jimin, ambos sabemos que mi hermano tiene una amante. —al ver que el niño bajó
la mirada e hizo una mueca irritada, Agust confirmó el hecho de que ya lo sabía. —Es
El rubio menor soltó una risa sin una pizca de alegría. — ¿Estás ofreciéndote para ser
mi amante?
Agust lo abrazó y acunó entre sus brazos, besando su coronilla. —Estoy ofreciéndome
Jimin quiso negarse pero… ¿Por qué no? Él quería a Agust, le gustaba el rubio y estar
¿Podría hacerlo?
“Park Choa”. Recordó.
La rabia en su interior hirvió de nuevo por su orgullo dañado y eso lo llevó a asentir.
Jimin también podía jugar. Aún si salía mal parado, al menos lo habían intentado.
Y fue todo lo que Agust necesitó para acorralarlo contra el cemento y besarle como si
la vida se le fuese en ello, plenamente consciente de que eran observados por los
hombres de su hermano.
en Murakami.
Suga ignoró el llamado. Concentrado como estaba en dejar salir su estrés con la mujer
La platinada gimió con fuerza y su cabeza cayó hacia atrás al sentir el placer recorrer
Bien. Ahora sí estaba prestando atención. Suga se detuvo un momento para escuchar.
través de la bocina.
—Entendido.
—Eso no te incumbe.
No se dijo más. Sólo los gemidos de ella, el impacto de piel contra piel y los sonidos
Suga la tomó de las muñecas con fuerza sobre su cabeza y se agachó a recorrer sus
Si algo no agradaba a Choa, era que el pelinegro nunca dejase que ella lo tocara
durante el sexo, eso y que Suga jamás dejaba entrever sus emociones o sensaciones
Eso no lo hacia mal amante, ella disfrutaba demasiado con él pero, desgraciadamente,
El orgasmo vino con fuerza y ella se arqueó en las mantas con un gemido cargado de
placer ajena a los pensamientos de su amante, quien hundió el rostro en su cuello para
depositar un pequeño beso ahí con el fino cabello rubio platinado haciendo cosquillas
en su mejilla.
Suga se dejó ir con un bajo gruñido y empujó con fuerza. Su cuerpo vibró de placer y
Una vez su orgasmo menguó, el pelinegro la soltó, dejándole las muñecas con
cardenales, y salió de la cama para entrar al baño a tomarse una ducha y tirar el
condón en la papelera.
momento, por ahora, la curiosidad sobre hasta que punto era capaz de llegar su
—Solo falta que te salga humo de la puñetera nariz. —murmuró Jess a su lado,
Un grupo de chicas rieron bajito cuando el castaño pasó junto a ellas. Él les dedicó su
Todo el maldito día habían estado susurrando a sus espaldas, más de lo acostumbrado.
Todos tenían esa expresión divertida de quien sabe un buen cotilleo y esta ansioso por
No entendía el por qué de todo el embrollo, sin embargo, no tenía ni el más mínimo
Historia.
Antes de que Taehyung pudiese entrar a su salón, la inconfundible voz de Lisa lo
—Ustedes y su infantil manía por ser el centro de atención. —su sonrisa hipócrita irritó
—El pequeño Kim no está de humor para bromas hoy ¿Eh? —la rubia le guiñó el ojo. —
Pensé que estarías bastante satisfecho por lo que provocaste la semana pasada en la
cafetería.
Jess frunció el ceño confundida. El castaño por su parte dio un paso para acercarse a
La sonrisa se esfumó. Lisa endureció el gesto. —A nadie le gusta oír sus verdades
¿Verdad Kim? La semana anterior tú, hoy Park, supongo que mañana será Bae ¿No?
—Puedes irte a la mierda, chica. —Jess cogió a Tae del jersey. —A nadie le interesa tus
gilipolleces.
—Nadie está hablando contigo rarita.
Bien, Jess había tenido suficiente. Tiró con fuerza del jersey del castaño hacia ella y lo
—Todo mundo sabe que le abriste las piernas a Min Jungkook también. Por lo visto
Oh, el infierno iba a arder ahora. La castaña interceptó a Taehyung antes de que el
chico hiciera algo de lo que podría arrepentirse. Pero ante todo pronóstico, el castaño
los presentes.
—¿Quién ha dicho eso? —preguntó entre risas, visiblemente divertido. —Oh, cariño.
—No lo sé. —contestó con una amplia sonrisa. — ¿Tanto te importa? Déjame
En el periodo de Biología, Sulli les había dicho los acontecimientos en cuanto Jess
preguntó.
—Nadie sabe por qué fue exactamente pero Jungkook se abalanzó contra Matt hasta
dejarlo hecho un ovillo en el suelo. Sehun y Daniel los separaron y todo lo que Min dijo
a Matt fue que jamás volviera a referirse a Taehyung de esa manera. —Parloteó
animada. —Seulgi estaba ahí en su mesa y dijo que estaban charlando sobre ti minutos
antes.
—No veo como esto tenga que ver con Tae. —Jess dijo, ocupada en colocar bien la
sonrojo de la chica. Se giró a mirar a su castaño amigo con una sonrisita descarada. —
Así que es eso. Dada tu reputación, todos asumieron que ustedes tuvieron un revolcón
y como es nuevo, ellos piensan que él fue lo suficientemente tonto para defenderte de
las habladurías.
sonrisilla traviesa.
Él no iba a decir nada al respecto ni para desmentirlo, sin embargo, las cosas se
pusieron bastante tirantes en la hora del almuerzo. En la cafetería, cada par de ojos
estuvo dirigido a su persona con susurros que nadie se esforzó por disimular.
Taehyung se había limitado a tomar asiento en su mesa habitual con Jess y comer
un momento mientras ellos tomaban habitual mesa, charlando entre ellos sin
Taehyung no pudo evitar pensar que no eran más que unos imbéciles Alfas pubertos
engreídos.
—Jess, me importa un carajo que Min Jungkook le haya roto la cara a Matt. No voy a
—Deberías tratar de llevar la fiesta en paz con él, lo necesitaremos de nuestro lado. —
Jess le riñó mientras tecleaba una vez más el número de Jimin en su móvil.
visiblemente preocupado. —De verdad que Jimin va a necesitar ayuda divina cuando
se desate el infierno.
Y realmente lo pensaba.
Más tarde, mientras se abrían paso en el patio delantero una vez terminado el horario
vista de todos, y despedirse con una sonrisa cargada de significado, no pudo concebir
Jimin echó a andar hacia ellos, abriéndose paso entre los demás sin dificultad alguna.
—Tae. —Jess se plantó delante de Taehyung con una expresión resuelta antes de que
el rubio llegara a ellos. —Guarda tus palabras para ti mismo, Jimin ha tenido suficiente.
El castaño hizo una mueca irritada. Clavó la mirada en Agust, quien estaba recargado
en el coche de su hermano con sus brazos cruzados en una pose chulesca que le irritó
hasta la médula.
—Alguien tiene que decirle lo que no quiere oír.
Ella chasqueó los dedos en su rostro para llamar su atención hacia su persona. —No es
—¡Hey! —Jimin los alcanzó, sus rizos alborotados por el viento le daban un aspecto
salvaje.
—Mochi. —Jess le dio una enorme sonrisa que ocultaba su preocupación. — ¿Cómo te
fue?
Las mejillas pálidas del chico tomaron un tono escarlata que no pasó desapercibido por
Los ojos del castaño se abrieron en desconcierto y enfado. —No pensé que eras tan
cruda honestidad. No solía morderse la lengua para decir lo que pensaba y esa era una
estilizada. Su sonrisa siempre fue su rasgo más atractivo, contaba además, con poder y
fortuna. En resumidas cuentas, Taehyung lo tenía todo, menos un jodido filtro entre su
cabeza y su lengua.
Eso le había acarreado un sinfín de problemas. Era muy directo y las personas a su
—Por ahora.
Jimin se cruzó de brazos y le frunció el ceño. —Anda, escúpelo. Lo que sea que está en
Una sonrisa onduló en la comisura de los labios del más alto. Era esa la razón por la
cual Park Jimin siempre le pareció un chico genial. El rubio tomaba las cosas siempre a
como venían, sin ofenderse ni cabrearse, sin esperar a que Taehyung endulzara sus
palabras.
—Me importas y mucho. Y sé que ya sabes lo que voy a decirte y me importa un carajo
por que voy a decírtelo de todas formas. —el castaño señaló con la quijada en
por que odiaría que te hagan daño ¿Bien? —Jimin asintió. —Así que, por ello, voy a
ayudarte en todo lo posible para que no te metas en problemas pero que quede claro
que no apruebo lo que sea que estas haciendo con el imbécil oxigenado.
abrazo de oso, de esos que sabía que el rubio odiaba. —Ten cuidado ¿Vale?
El mayor asintió, sin quejarse por la presión ejercida por parte de Taehyung. Jess los
miró con una enorme sonrisa satisfecha y se unió a ellos sin dudarlo, por que ¿Qué
La casa, como de costumbre, estaba tranquila y silenciosa. Jimin subió las escaleras
tras saludar a Rina y fue directo a su habitación. Dejó la mochila sobre un mueble y se
venas. Estar con Agust fue como una inyección de adrenalina y emociones que hacia ya
Quitándose la ropa, se metió en la ducha y se quedó un largo rato debajo del agua
alfombra China, los espejos con marcos de plata labrada, la cama matrimonial con
pilares esculpidos pero sin dosel, las mantas oscuras a juego con las cortinas gruesas
del ventanal. Las paredes tenían un precioso color marfil que contrastaba con las
Nada que ver con su antigua habitación en casa de sus padres, en donde los posters de
sus grupos y solitas favoritos habían estado en las paredes color azul menta. En dónde
toque surrealista a las estrellas que él mismo había confeccionado con cartulinas y
Extrañaba sus fotos pegadas a su pared como un mosaico, esas que había tomado a lo
largo de los años junto a sus amigos; pegando, además, cosas tan llenas de significado
para él como el billete de tren de su escapada a Busan junto a Jess y Tae el año pasado.
O la pulsera que había ganado en un juego de feria o la estampita que le había dado Jin
en San Valentín.
“Está bien Jimin, necesitas hacer algo para sentirte cómodo aquí”.
Y rodeado de tanto lujo, en una habitación donde le daba miedo tocar algo por temor
Además, no era como que podía hacer algo ahí tampoco. No se imaginaba sus cosas
tan infantiles y llenas de colores entre las pertenencias sofisticadas de Yoongi. Como la
cuidadosamente en una repisa que Rina pulía todos los días cuando entraba a hacer el
Recordó las cajas embaladas que Daeri le había mandado días atrás con Derek, su
El tiempo se le fue demasiado rápido en aquella habitación que había tomado como
secretos.
Pegó sus posters, algunas fotografías, acomodó las pertenencias que había traído
Satisfecho con su trabajo, bajó a cenar dando pequeños brincos en las escaleras,
—¿Le sirvo la cena señor Min? — preguntó Rina, su usual expresión impenetrable
estaba siendo dejada de lado poco a poco conforme más tiempo pasaba Jimin en la
casa.
Sentado ahí, con Rina como acompañante y la televisión de fondo haciendo ruido,
sobre su cabeza.
Rina le dio una pequeña sonrisa por su parloteo. —Si me permite la observación,
El rubio negó de inmediato. —Nada de eso. Solía hurtar un poco de la cocina cada que
se me apetecía, Lia me cubría las espaldas. Ella era mi amiga y cocinaba estupendo.
—¡0h, por supuesto! Pero el mejor Kimchi que he probado es de ella, sin duda.
La mujer le sonrió y Jimin se sintió satisfecho por esa sonrisa robada. —Puedo
asegurarle que el ramen que Jae prepara es, sin duda, un manjar.
frente a él. Jimin lo comió lentamente tumbado en el sofá, mirando una una película
—Iré a dormir. Ten una buena noche. —se despidió con un bostezo.
Una vez aseado, se paseó en la habitación con una sonrisa en su rostro mientras
Una hora pasó y el sonido de un deportivo llegó a él. Se asomó por el balcón y vio el
Jimin volvió dentro, apagó su móvil y se metió entre las sábanas, tratando de conciliar
el sueño. Pasaron diez minutos antes de que Rina subiera y tocara su puerta.
lobo. Sobre todo por que era la primera vez que Yoongi lo mandaba a llamar y la
Una vez frente a la puerta, Jimin vaciló con los nudillos en alto, no muy seguro de
—Pasa. —la profunda voz del pelinegro le hizo tomar un respiro antes de girar la
chapa.
El interior estaba muy bien iluminado por dos grandes lámparas en el techo. Un amplio
de óleo. Había también dos sillones de piel enfrente al escritorio y sólo entonces, Jimin
Antes de que si quiera pudiese girarse a inspeccionar el lugar en busca de Yoongi, unas
grandes manos se posaron en sus caderas y la presencia del hombre detrás de él hizo a
baja y ronca.
—Ya veo.
Las manos en sus caderas bajaron un poco, haciendo a Jimin mantener la respiración
unos segundos al sentir el suave tacto sobre la ropa ligera que vestía.
—Hueles tan bien. —Yoongi hundió la nariz en la cabellera rubia del niño, inhalando
con avidez.
Jimin cerró los ojos un momento cuando la nariz del hombre se posó en su cuello y
lentos círculos con sus pulgares y sintió al chico estremecerse entre sus brazos.
Ciertamente, Jimin no entendía que rayos estaba pasando o por qué Yoongi estaba
diciendo eso.
—¿L-le gusta?
—Como no te imaginas.
Jimin soltó un jadeo de sorpresa, acto que Yoongi aprovechó para introducir su lengua
en la dulce cavidad del niño y explorarla a fondo sin ningún pudor, mientras que su
mano aferraba la nuca de Jimin con fuerza para mantenerlo a su merced al mismo
tiempo que su otro brazo se encontraba rodeando las caderas del niño para apretarlo
contra él.
“Joder”.
Jimin sentía que le faltaba el aire, que el piso se movía y que sus piernas temblaban
interior, a él y su lobo.
y extrañamente eróticos.
Yoongi sabía a vino, dulce y fuerte. El sabor explotó en sus papilas gustativas,
Los dientes del pelinegro succionaron el regordete labio inferior de Jimin con fuerza,
Sus pequeñas manos se aferraron a los brazos de Yoongi, mientras tomaba aire unos
segundos antes de que el pelinegro volviese a reclamar su boca de nuevo, sus cuerpos
Si así era de dominante Yoongi con un beso, si con sólo eso le provocaba una marea de
Esa mirada le recordó la manera en la que Agust lo había mirado más temprano en la
mañana. Con tanta amabilidad y anhelo que pensar en él hizo a Jimin colocar sus
pelinegro besó su cuello, sintiendo la piel de Jimin erizarse ahí donde tocaba.
Yoongi lo dominó y se limitó a succionar la lechosa piel con su boca hasta hacer jadear
de madera
—¿Hyung? —Jimin intentó cerrarle el paso entre sus piernas pero las manos del
mordisco allí.
Sintió el duro y fuerte cuerpo del alfa presionar contra él. Un hormigueo recorrió su
La boca de Yoongi volvió a tomar la suya con tanta hambre que el niño a duras penas
podía seguir el ritmo. Jimin hizo un ademán de subir sus manos para apartarlo,
movimiento.
Gimió en la boca de Yoongi cuando los dedos del mayor se clavaron con fuerza en la
—¿Dónde estuviste hoy Jimin? —preguntó en un susurro contra sus hinchados labios.
El cuerpo entre sus brazos se tensó, Yoongi pudo sentirlo y se apartó lo suficiente para
—Sabe dónde. —contestó el menor con voz temblorosa. Sus ojos mostraban ansiedad
y preocupación.
—Quiero que me lo digas, ¿Dónde? —Yoongi mordisqueó mandíbula.
—No intentes mentirme, pequeño. No tolero las mentiras. —advirtió contra la piel de
El niño ahogó un respiro. Frío recorrió sus venas desde los pies a la cabeza. La voz de
Yoongi era templada y no podía ver su expresión dado que el hombre tenía su boca
Guardó silencio.
—Escúchame bien, lindura. Por que no pienso repetirlo. —las grandes manos acunaron
su trasero y dieron un apretón que hizo a Jimin sobresaltarse al sentir a Yoongi tan
cerca. —No te quiero cerca de Agust de nuevo. —su voz adquirió un tono bajo y
amenazador. —Es la última vez que pasa algo como lo que sucedió hoy. No voy a
El niño se removió con fuerza para zafarse y le dio una mirada enfadada con sus ojos
—No puedes mandar sobre mis amistades. —espetó con todo el coraje que tenía.
Las negras cejas de Yoongi se arquearon y se aproximó unos centímetros más. —Puedo
Oh, Yoongi estaba mal de la puta cabeza si creía que Jimin iba ceder con un argumento
tan patético como ese. Sus brazos se sintieron como barrotes de una jaula y Jimin
pensó que iba a asfixiarse por la presencia del tipo como siguiera ahí más tiempo.
—No es mi Alfa. —dijo entre dientes, negándose a apartar la mirada de esos gélidos
ojos grises.
La expresión de Yoongi era serena y hasta cierto punto divertida. Jimin se enfadó más
al sentir que el mayor lo estaba tomando a broma, como si él fuese un patético niño
desafío.
—Es una pena que sea un despistado y un olvidadizo consumado. —soltó, sacando
—En efecto, una verdadera lástima para ti. —Yoongi lamió su cuello y Jimin se tensó
La amenaza colgó en el aire. Jimin mordió sus labios y desvió la mirada a la ventana
pero los fuertes dedos de Yoongi le giraron el rostro hasta que sus ojos se toparon con
los suyos.
—Espero esto no lo olvides, niño. Estoy tratando de ser bastante paciente contigo, no
el vientre de Jimin.
Con una última succión a su lengua, Yoongi se apartó de su cuerpo y lo dejo ir.
—Retírate. —ordenó.
Así lo hizo. Un poco aturdido, Jimin se apresuró a bajarse del escritorio y salir con todo
el aplomo posible del lugar. Aún si sus piernas temblaban y sus manos sudaban. Aún si
Su cuerpo vibraba de miedo por Yoongi, por su amenaza y su abrazadora mirada. Pero
también su cuerpo zumbaba por lo que la cercanía que ese duro cuerpo le provocaba,
No podía estar un minuto más en ese lugar con toda la rabia que estaba corriendo por
sus venas. Las ganas de ir donde Jimin para darle una larga y dolorosa lección que le
Él estaba deseando romper al niño de todas las maneras posibles, de ver su preciosa
carita deformada por el dolor y esos ojos claros derramando lágrimas. Estaba seguro
que arrebatarle la inocencia a Jimin iba a ser sumamente placentero, arrancarle esa
venda que Park Eunho había colocado cuidadosamente de sus ojos y darle a conocer
Yoongi había crecido como un hijo del imperio y eso le había enseñado demasiadas
cosas en su vida. Pero Jimin no, Jimin era un niño malcriado e inmaduro que hasta el
comportamiento que un Omega debería tener. Podía ser por las buenas o podía ser
por las malas y Yoongi esperaba que no fuese de la segunda forma por que entonces él
Iba a romper al chiquillo de todas las formas posibles, le haría conocer el infierno en
carne propia y a no querer salir de allí. Y personalmente, el pelinegro dudaba que Jimin
El auto giró a la izquierda, con rumbo a los edificios Abrax en el área de Gangnam.
Sus pensamientos vagaron hacia Agust y apretó el volante entre sus dedos hasta que
hermano menor. Agust estaba ya bastante crecido para seguir con sus inmaduras
favorito.
En primer lugar, sus actos impulsivos habían traído a Yoongi a esa posición, casado con
un mocoso que acababa de entrar en la maldita pubertad. El que tenía todo el maldito
derecho de estar enfadado era él, por tener que dejar Daegu, dejando atrás su
agradable vida llena de placeres, derroche y adrenalina para estar jugando a la
¡Joder!
Esto no era, en definitiva, lo suyo. Recordar su vida en Daegu le hizo pensar en Jennie.
Pensar en ella era complicado. Había tratado de mantenerla lejos de su cabeza pero
Ella era especial para él, una mujer importante en su vida y la única pareja a la que
nunca quiso hacerle daño de ninguna manera posible. Habían crecido prácticamente
juntos y ambos sabían que iba a terminar de esa forma, así que, la amistad entre ellos
era grande. Y con los años, Yoongi había decidido dar el paso definitivo.
Tenían dos años de relación y compartían un lazo. Porque ambos así lo quisieron, por
Ella sabía todo de él y estaba de acuerdo. Jennie era comprensiva, madura y realista.
no lo desafiaba.
En verdad esperaba que Jennie estuviese todo lo mejor posible ahora, que estuviera
atravesando la separación con aplomo y que algún día pudiese volver a verla.
Quiso llamarla, consideró verla en varias ocasiones para confirmar que ella lo estaba
haciendo bien pero Namjoon había sido firme en su posición y condiciones sobre su
hermana.
Yoongi no la vería, no hasta que ella estuviera lista, no si ella de verdad le importaba.
Ver a Yoongi iba a hacer a Jennie más infeliz ahora que su lazo estaba en proceso de
desvanecerse.
El pelinegro miró por el espejo retrovisor aún con ella en la cabeza y notó dos faros
que lo seguían a una distancia prudente desde que él salió de su casa. Yoongi recorrió
la comisura de su boca con la lengua, gesto que demostraba su irritación, y giró el auto
a la derecha.
Segunda Jugada
Pyongyang
11:20 p.m.
Lee Jinki operaba el mercado de “pieles” en Corea del Norte, siendo un país donde el
principal comercio ilegal eran las armas y las drogas, su demanda no era de suma
importancia, sin embargo, sus ingresos si eran relevantes dada sus distribuciones a
Trabajaba codo a codo con el imperio Choi, en una red de distribución a los
en donde exhibía su mercancía y negociaba con ella al mejor postor, pero sobre todo,
menor demanda.
Los Lee eran una familia millonaria, sin embargo, no eran indispensables y Jinki estaba
consciente de ello, así que, tras la muerte de Mark, no dudo en estar a la completa
disposición de Minho para la guerra de territorios que se avecinaba con la promesa de
sangre.
pesquero de Kim Taori, rumbo a Filipinas. —Lee Jinki, sentado en el amplio sillón en
forma de L, dejó una USB en la superficie de caoba. —Es de esperar que Kunpimook
El pelinegro frente a él observó el objeto sin ningún interés. Sentado como estaba,
reclinado en el sillón negro de piel, con la pierna izquierda por encima de la derecha, el
codo apoyado en la rodilla y sus largos dedos posados en su quijada, le daba un aire
pensativo e imponente.
Choi Minho, con su metro ochenta, cuerpo robusto y atlético, tenía una apariencia que
ondulado y rebelde, estaba sujeto en una pequeña coleta en su nuca con unos cuantos
No hizo ningún movimiento por unos minutos. Observó fijamente la USB, con sus
pensamientos puestos en algo más allá que simple información irrelevante de las
distribuciones de Park.
construido.
—Park Darhio ha asistido a las reuniones de distritos en Seúl, hace unos días fue visto
Jinki frunció el ceño. —El hombre es bastante sigiloso, todo lo que hemos podido
El Alfa de cabellos cobrizos se removió en su asiento. —En un principio creí que era el
hecho de su hermano siendo juzgado por el consejo pero el muchacho salió ayer en la
tarde. —él notó el cambio en la postura de Minho y supo que está tocando terreno
Ese asunto estaba haciendo inquietar a Choi, quien había mantenido fuertemente
vigilado a Suga pero todo lo que consiguió de él fue información vaga y fotos de él
saliendo de prestigiosos hoteles en donde Byun era dueño o con Hoseok en el edifico
de Jung.
—Algo se escapa de mis manos. —Minho dijo, mirando más allá del Alfa frente a él. —
Danwoo está en Japón, afianzando sus relaciones comerciales con Takahito Asumi. Su
hermano, Kao, está en Seúl asumiendo el mando. Eso hace a Suga sobrar en la
ecuación.
—A menos que haya otro asunto que lo retenga tanto tiempo aquí. Hay algo que
debes tomar en cuenta Minho. Min Agust ganó el juicio. —Onew captó su atención. —
querrá realizar el matrimonio entre él y el cachorro de Park cuanto antes para cerrar la
alianza.
Onew lo sabía. El altercado en el circuito había cobrado la vida de los hombres de Choi.
Aún recordaba la furia ciega que invadió a Minho aquella noche cuando el informe
llegó con la desagradable noticia de tres bajas a manos de los hombres de Eunho y la
instante en el asfalto.
más. —Fue un movimiento insensato Minho, no veo como el cachorro de Park figura
en todo esto.
—Ojo por ojo, Onew. —su voz tranquila le hizo mirarlo con suspicacia. —Eunho me ha
—Si quieres devolverle el golpe, derrumba su imperio desde dentro. La muerte del
niño es irrelevante.
El pelinegro pasó una mano por su rostro en un gesto de suma irritación por las
palabras del contario. Lee había dejado bastante claro muchas veces su posición sobre
sus acciones.
Él sabía que no había sido su mejor jugada. Cuando Taemin le hizo saber que el
pequeño Omega estaba en el circuito, en la frontera, todo lo que él quiso fue tener al
niño y hacerle pasar por una larga y agonizante tortura y mandarle a Eunho cada
Hubiese ido él mismo de no haber estado en Musan, tan lejos de la frontera con Sur
analizado fríamente sus opciones y cayó en la cuenta que matar al niño iba a ser un
gran golpe para Eunho pero eso en absoluto debilitaría el hombre y sólo serviría para
cachorro que ni si quiera conocía, pues Park lo tenía muy bien resguardado.
—Voy a hacerlo pero Eunho tiene una deuda mucho más personal conmigo.—su voz
tenía una nota afilada. —Mi padre y él tenían una rivalidad bastante fuerte pero el
El recuerdo del cadáver de su padre sobre un gran charco de sangre y sesos esparcidos
Era públicamente conocido que Park Eunho y Choi Mark eran dos Alfas rivales que
Ese fue el último trato que su padre cerró, le había arrebatado el socio a Park y el
hombre había jurado que Choi iba a pagar por sus acciones, por ello y por los
embarques que jodió en su ingreso a los Estados Unidos, dónde la Aduana lo había
decomisado.
¿Qué más pruebas necesitaba Minho que ello? El método preferido de Eunho para
aniquilar y humillar a su víctima era la corbata colombiana, eso y que el sello que le
—Puedes matar a cada miembro de su familia pero ¿Qué ganas con eso?
—No voy a matarlo Onew. —Minho se levantó del sillón, cansado de la blanda
superficie. Con pasos lentos, se dirigió al barandal de bambú y apoyó sus antebrazos
—¿Quién está en tu mira? ¿Su heredero? Sin él, Eunho no tendría a nadie quien
—No, Darhio está fuera de discusión.— el castaño enarcó las cejas, claramente
confundido. —Sin él fuera del mapa y con la unión del chico Min y el cachorro de Park,
el asunto del heredero estaría resuelto, además que, le haría un favor al hijo de puta
de Danwoo.
Onew lo analizó y realmente, Minho tenía un punto.
Pero no obtuvo respuesta del pelinegro pues Minho estaba concentrado en algo que
del todo.
Algo fallaba.
Algo se le escapaba
—Así es.
—No hay nada fuera de lo normal. Frecuenta a Jung Hoseok y Byun Fann. No hay más,
—Sí. Ha sido habilitada recientemente, en el informe que Zico te hizo llegar venía
—No lo hace. Sólo va al lugar un par de horas. Lo hemos estado vigilando de cerca
¿Por qué Min se había molestado en rehabilitar una casa con hombres de confianza
—No va a marcharse de Seúl. —Minho cayó en cuenta de ello. —Al menos no por un
largo tiempo.
El crepúsculo se atisbaba a las espaldas del hombre, a contra luz, la sombra sobre su
—Incluso con ello, Danwoo no tiene por que tener a su heredero perdiendo el tiempo
en algo tan irrelevante como ello. La diplomacia no es algo que los Min tomen muy en
cuenta.
Onew miró al hombre de pie a unos metros de él. —Los Kim. —Dijo, su voz
sobresaltada.
—Suga y Jennie están prometidos. Ellos tienen un lazo pero ella no está más con él, al
menos no a su alrededor.
El cuerpo del pelinegro se tensó. Jinki pudo verlo, sus hombros en una rígida postura.
—Quiero a alguien que vaya tras los pasos de Kim Jennie, en cuanto tengas algo
—Park Jimin. —la voz del hombre era profunda. —Tengo curiosidad por saber dónde
—Dime, Onew, si tuvieses un hijo pequeño que sufrió ya un atentado contra su vida a
causa de una rebeldía y por un niñato idiota ¿Estarías de acuerdo en casarlo con dicho
culpable?
La sonrisa del hombre abarcó todo su atractivo rostro. —A que el niño esta bajo suma
protección de su padre, entonces ¿Qué hace Eunho en Busan y Darhio en Ilseon? ¿Por
qué Park no hizo nada al respecto contra Min? El acto de Agust fue una afrenta al
se había ocultado y todo lo que Onew pudo ver fue el brillo de su mirada.
había dejado sin resolver. Centrado en los cabos sueltos que él había dejado atrás,
estudiando el mapa y las tácticas eficaces para atacar a Park, para joder sus embarques
Onew echó a andar hacia la puerta. —Si eso deseas, así se hará.
Algo ocultaba Suga. El hombre siempre se había mantenido con un perfil bajo pero
estas últimas semanas sus movimientos habían sido bastante metódicos y calculados,
Él iba a descubrirlo. El necesitaba saber que se traía entre manos el hombre. Que era
Pero era la fotografía en sus manos la que había llamado su completa atención. En ella
delicados.
El chico lucía tan joven, todo mejillas redondas y labios regordetes. Sonrisa
—Park Jimin, es el menor de los dos hijos de Park. —recitó Zico, sentado frente a él en
Era una preciosura de apariencia inocente. Pero aparte de ello, lo que llamó su
He seguido sus órdenes al pie de la letra y me temo que la información que le tengo es
Los ojos castaños se despegaron de la fotografía en sus manos y miró al hombre con
propiedad de Min Suga temprano en la mañana y regresó a ella por la tarde. El hombre
que conduce el auto es Zhang Yixing, un Beta de origen chino que está al servicio de
Sus cejas se elevaron en un perfecto arco. — ¿Qué hay de Min Agust? El chico está
prometido con el niño y al parecer eso sigue en pie, al menos eso me dicen estas
fotografías.
—El chico Min no tiene ninguna relevancia, sigue bajo el techo de sus padres. Lo
—Sin Suga. —Minho dejó la fotografía junto a las demás. —El hombre aparece por ahí
—Sí, pero estuve investigando y cosa rara la que me fui a enterar. Nadie ha visitado la
casa aparte de Suga. Ni un familiar ni mucho menos Agust. El chico salió la semana
pasada del agujero de donde lo tenían y sólo ayer se reunió con Park Jimin durante las
Minho estaba francamente desconcertado. No había una respuesta lógica del por qué
de la estadía del cachorro Park en una propiedad de Suga en vez de estar bajo
—Al parecer se la tragó la tierra. No pude dar con ella. He movido mar y tierra y todo
lo que sé es que la última vez que fue vista fue hace dos meses en compañía de Suga
—Él llegó a Seúl hace poco menos de un mes. —Minho acarició su mentón en un gesto
ahora el cachorro de Park está viviendo en la propiedad del hombre incluso antes de
Tenía menos sentido que antes. Minho había tenido interés en Park Jimin desde el
atentado en el circuito porque todo lo que quería era matarlo, pero ahora, sospechaba
—El chico está bajo suma protección ¿Por qué es tan importante? Ahora incluso los
El pelinegro acarició su mentón con sus largos dedos, su mirada fija en el gran tapiz
frente a él. —El punto débil… ¿De quién? —él se incorporó del asiento. —Mantente
Zico frunció el ceño, aún sentado, alzó la mirada hacia el Alfa que miraba por la
—De Abrax. —su voz salió tensa, enfadada. —Min me dio la espalda y ahora va a
atenerse a las consecuencias. Voy a destruir a Park desde dentro y haré a Danwoo
La clase de inglés era una tortura. Jimin era pésimo en ello, por más que se esforzaba,
entender una mísera palabra del profesor que se empeñaba en hablarles en dicho
idioma.
perdiendo poco a poco sus hojas marrones, dejando el suelo a sus pies cubierto de una
Estaban a mediados de otoño y a él le encantaba esa estación por su clima frío y las
constantes lluvias que se desataban a lo largo del día. Le recordaba viejos tiempos, su
infancia, cuando salía al jardín de su casa junto a Darhio y sus primos a jugar con los
charcos, ataviados con impermeables y botas de plástico. Cada uno con una inmensa
“Darhio”
Jimin quería verlo de nuevo y a su madre también. Quería, además, su auto de vuelta y
conducir en él hasta su casa. Quería tantas cosas que le entristecía saber que les daba
la importancia merecida justo en los momentos en que ya no las tenía con él.
Cuando la clase terminó y ellos salieron del aula, a Jimin le tomó por sorpresa ver a
Agust esperando por él afuera de su salón, rodeado de chicas que intentaban llamar su
atención.
La mirada marrón del mayor se posó en él en cuanto salió por la puerta. Agust le
obsequió una preciosa sonrisa ladeada que lo desarmó casi por completo y su pecho se
hinchó de suficiencia cuando sus admiradoras voltearon curiosas para ver el causante
Agust se apartó de la pared y se despidió de las chicas para echar a andar hacia él con
las manos en los bolsillos del pantalón, caminando con paso seguro y decidido.
Tenía la esperanza que dejara de hacer eso pero ya veo que no. Es tan predecible.
Jimin le dio una dura mirada sobre su hombro. —No vas a cambiar tu actitud con él
¿Cierto?
El rubio rodó sus ojos ante su expresión burlona. —¿Ni si quiera por mí?
—Por ti menos que nadie, guapo. Odias a las personas hipócritas, no intentes
convertirme en uno.
Jimin refunfuñó pero toda réplica murió en sus labios al ver al Alfa cada vez más cerca
—Ya te extrañaba bonito. —Agust se detuvo frente a él a una distancia bastante corta
y tomó su pequeña mano entre las suyas en un gesto dulce. Entonces, su mirada
marrón se levantó lo suficiente para mirar a los dos chicos tras él. Kim y Bae. —Hola
chicos.
canción por lo bajo. Jess, en cambio, le dio una pequeña sonrisa nerviosa. —Hola Min.
La atención de Agust se centró de nuevo en el pequeño rubio. Su sonrisa permanecía y
desastre que eran juntos en dicha materia. El mayor se inclinó un poco y besó su
frente.
hambre.
vienes?
Jimin miró el techo mientras soltaba un suspiro exasperado. —Voy detrás de ustedes.
Agust envolvió a Jimin entre sus brazos y le dio un pequeño beso en cuanto el par de
menor cerró los ojos un momento antes de caer en cuenta del bullicio de los demás
—¿Qué sucede?
Sus ojos claros estudiaron al chico frente a él unos segundos, meditando sobre abrir la
boca y dejar salir las palabras, explicarle los acontecimientos de la noche anterior pero
el recuerdo del cuerpo de Yoongi presionando contra él entre sus piernas y su baja voz
Agust.
Min enarcó ambas cejas. El sonrojo del chico no le pasa desapercibido pero decidió no
hacer preguntas. — ¿Es así? —su expresión era de pura sorpresa fingida, como si
—Debí suponerlo. —Agust se inclinó hacia él de nuevo para cogerlo de la mano. —Ven.
Jimin dudó un momento pero se dejó guiar, tomados de la mano, por el mayor. Se
abrieron paso entre tumulto de adolescentes que hacían su camino hacia la cafetería,
en sentido contrario a ellos. Agust lo condujo entre los pasillos hasta llegar al edificio
donde estaba su salón, que en esos momentos estaba completamente sólo. Abrió la
puerta y tras asegurarse que nadie los miraba entrar, echó el pestillo, encerrándolos
dentro.
—¿Que hacem-¿
El mayor se giró hacia Jimin y le plantó un beso ansioso, interrumpiendo sus palabras,
siendo correspondido de inmediato. Los brazos ajenos rodearon su cuello para acortar
la distancia entre sus cuerpos, permaneciendo tan juntos como les era posible.
—¿Té he dicho que besas de maravilla? —Agust murmuró sobre sus labios pero Jimin
no contestó, en su lugar, levantó su rostro para tomar los delgados labios con los
suyos.
El beso fue lento. Agust lo besaba de manera tan delicada y sin prisas, tomándose su
ambos pudiesen llevar sin sentirse dominados por el otro. Y era tan dulce y tan distinto
a los besos que Yoongi le había dado que Jimin no evitar comparar a ambos hermanos.
—Gus. —murmuró Jimin en cuanto se separaron por aire. —Necesitamos ser muy
—Lo sé Jimin. —las manos del mayor se posaron en sus caderas, acariciando sobre la
—Tu hermano no puede saber esto. —pese a que lo dijo con firmeza, Jimin no pudo
—¿Quién?
—Jungkook.
lucido para nada indiferente el día anterior cuando él se marcho con Agust. Todo lo
Jimin mordió su labio inferior, no del todo convencido. Demasiado consciente de que
estaba caminando sobre una cuerda floja. — ¿Cómo puedes estar tan seguro de ello?
Confío en él.
—¿Y si lo hace?
Agust dejó un ligero beso en sus labios. Después acarició su mejilla con sus nudillos. —
Jimin trató de convencerse de ello aún si su lobo se mostraba receloso del Alfa frente a
él.
¿Por qué estaba tan obstinada su parte animal en alejarse del rubio? Él no lo entendía,
y sinceramente, se le hacía estúpido que se negara a alguien como Agust, que a pesar
de no ser un adolescente ejemplar y tener sus defectos, era bastante guapo y atento
con él.
Agust no podía ser peor que Yoongi, de eso Jimin estaba completamente seguro. Por
mucho que Darhio hubiese despotricado sobre él y sus genes. Era simplemente
Sí, su familia era un nido de víboras. Los Min poseían esa gran reputación de
sanguinarios, crueles y letales. Cada uno tan hermoso y sumamente peligroso, pero
eso quería decir que todos compartían la misma sed de sangre y poder.
Jimin no se engañaba a sí mismo, sabía que el rubio no era ni de cerca un ingenuo
chico inocente. Obviamente el Alfa había sido educado por su padre, Danwoo, y
intencionadamente, al menos.
Los labios de Agust fueron de nuevo a por los suyos y él se abandonó al beso. Aferrado
al cuello del mayor, se fundió en sus brazos, sintiéndose seguro entre ellos.
Rodeado del silencio, iluminados por los tenues rayos del sol que se filtraban por los
amplio escritorio tras su espalda. Las manos de Agust se posaron en sus piernas y
acariciaron lentamente, haciéndose espacio entre sus muslos como en los viejos
Pronto, el beso perdió la ternura para dar paso a un ritmo necesitado, cargado de
El toque en su cuerpo le envió escalofríos placenteros y se dejó hacer cuando los labios
ajenos hicieron su camino por su mandíbula hasta su cuello. Las grandes manos de
Con Agust entre sus piernas, tocándolo y presionado sus cuerpos juntos, la escena se le
antojó tan íntima que sintió la repentina urgencia de salir de ahí al ver los ojos
Min lo miró en silencio unos minutos antes de soltar una risa divertida y depositar un
agitada respiración. Agust colocó un rizo detrás de su oreja antes de darle un guiño y
El menor guardó un silencio, sus pensamientos volando lejos. Ajeno a las miradas
Él había aceptado esto, sí, pero ese sentimiento extraño e inquietante que estaba
hermanos lo habían tocado y se sentía tan incorrecto que se sintió mal consigo mismo.
La mafia coreana estaba disputada por los tres más grandes Imperios.
producían las drogas de alta demanda; sus relaciones con cárteles en México,
familias más influyentes y ricas de Corea del Sur, los Kim, siendo Namjoon el Alfa del
Distrito de Ulsan.
y Busan.
Era una red de negocios ilegales estrechamente relacionados con el imperio KoDom
Afganistán, Japón, Estados Unidos, países donde la delincuencia y las guerras estaban a
El mutuo acuerdo de no intervención que habían firmado los amos de ambos imperios,
Min Yen y Park Huag, habían terminado con su constante enfrentamiento en las calles
poder de Eunho, veinte años atrás, el imperio KoDom tomó una fuerza arrolladora y su
expansión sobre el dominio del mercado ilegal dejó a los Abrax en una posición
delicada.
Danwoo fue consciente del hecho de que Eunho podía reducir su Imperio si lo
Yifan de socio principal, fácilmente le cerraría las puertas y lo acorralaría sin esfuerzo.
Es ahí cuando Choi Mark se volvió su salvavidas. El Alfa era parte de una mafia de
medicamentos ilegales, negocio que estaba prosperando bastante bien en Corea del
Norte, donde su política y sus leyes eran bastantes más rigurosas, país donde ninguna
mafia había logrado dominar hasta el momento, ni si quiera Park, que distribuía
Le ofreció un trato. Choi aceptó y su negoció creció en gran medida con la ayuda de
Danwoo. Las ganancias que obtenían de las drogas y la trata de Omegas fueron
exorbitantes, pero todavía había un campo que no cubrían y ese era el del armamento.
beneficiosa. Con Choi como una potencial competencia para Park, Danwoo mataba dos
comerciaba. Acto que desató una rivalidad encarnizada, constantes ataques de Park
por recuperar los territorios perdidos. Asunto que permitió a Danwoo levantar su
imperio.
Mark estaba en deuda con él y pagó con creces la ayuda obtenida, Danwoo sacó el
La cosa fue, Choi Mark murió una tarde de verano, en su propia casa en Tailandia. Le
habían cortado los genitales y los habían introducido en la abertura que le hicieron en
Mark tenía, como todo amo, demasiados enemigos, demasiada gente que lo quería ver
muerto.
Pero el sello de los KoDom estaba grabado en su arrugado pecho a base de hierro
Eso lo cambió todo. Quien sea que fuese el culpable, había hecho un trabajo
implacable para darle a Choi Minho las razones suficientes para comenzar a moverse.
Era por ello que Danwoo había analizado fríamente sus próximos movimientos. Fue el
momento perfecto para jugar sus cartas y obtener grandes beneficios por medio de un
trato que Park necesitaba. Sin embargo, después del escándalo y la estupidez de Agust,
Sentados frente a frente en un edificio perteneciente a Abrax, con una simple fachada
gris y ubicado en un los barrios bajos de Seúl. Min Danwoo había decidido dar a
conocer su carta.
—Irás a Birmania en mi lugar en unos días, la ubicación del punto de reunión aún está
por confirmarse, te la haré llegar en cuanto tus asuntos en Daegú estén resueltos. —
Yoongi estudió por unos momentos las cuentas, su mente haciendo cálculos y
Los ojos grises se apartaron de los números en las hojas y se posaron en el hombre
ganado mi confianza Yoongi. Considero que estás listo para subir el escalafón.
Yoongi permaneció sereno, mirando a su padre con un brillo en sus ojos. Él podía
—Sí. Kao será trasladado a Daegú e irás con él a ponerlo al tanto de todo lo necesario y
obtener el sello. No puede tomarte más de un par de días. A partir de entonces serás
jefes de distrito. —Sonrió, una sonrisa lenta y satisfecha. —Himchan esperará por ti a
arreglar los embarques a Ulsan, necesitamos tener todo bajo control antes de
—Tendrás completo acceso a la base de datos. —Danwoo se levantó del sillón de piel y
vuelto una perra últimamente y los embarques de opio y marihuana han disminuido
considerablemente. Necesitamos ese tratado con Bang si queremos seguir
padre le ofrecía pero no bebió de ella. —Con lo que Ahn nos hace llegar no es
suficiente.
—Dale prioridad a Jung, si D.O se muestra inconforme ciérrale la boca, el tipo está
comenzando a fastidiarme
Danwoo bebió su copa de un trago. De pie frente al gran ventanal, observó la ciudad
de Seúl a lo lejos, hermosa con su manto de luces bajo el oscuro cielo de noche.
Era otoño y las personas que transitaban por las calles estaban enfundadas en largo
abrigos, caminando apresuradamente, ajenas a todo. Cada una sumida en sus propios
pensamientos y problemas.
—Nadie es indispensable hijo, recuerda eso. Para lograr tu objetivo tienes que
de quien seas.
palabra, un hombre que había matado y sangrado. Dejando atrás al niño asustado y
débil que alguna vez fue para convertirse en un Alfa que demostró su valía, su lealtad
Era el heredero por derecho, sí, pero eso no significaba que los hombres de su padre
iban a respetarlo sólo por ello. Él tenía que ganarlo por sí mismo ahora que estaba a un
Y así como había quienes lo respetaban, estaban aquellos que no lo creían apto o
Yoongi lo tenía muy presente. Hombres como Coups, Daesung y Wang lo habían
cristal. —Me retiro, tengo que dejar resueltos unos asuntos antes de irme.
—¿Qué tipo de asuntos? —su padre preguntó, sin apartar su mirada de la vista frente
a él.
—Personales.
El Alfa miró a su hijo. Yoongi estaba mortalmente serio. —Ahora tu prioridad debe ser
—No te conviene hacerlo. —él lo miró con dureza. —Tu estadía en Birmania tomará
alrededor de una semana si no es que más ¿Qué piensas hacer con Jimin?
—Estoy en ello.
mandado a peinar la zona pero el sujeto se había escabullido en un parpadeo. —Así es,
Choi comienza a sospechar, envió un hombre tras él. Al parecer lo siguieron desde que
salió de mi casa.
—Con mayor razón no puedes dejar al chiquillo ahí solo. Minho puede atar cabos y no
podemos permitir que eso pase, no antes de que asegures a Bang Yongguk en nuestras
La mirada que Danwoo le dio fue dura. —Tu hermano fue un completo imbécil al
El hombre más joven volvió a tomar asiento, sospechaba que esa charla iba a tomar
más tiempo.
—¿Complicarlas para quién? Recuerda que por encima de tu beneficio, está el del
Imperio.
Yoongi sobó el puente de su nariz, irritado. —No veo como embarazar al mocoso sea
—¿Qué tienes en mente? —los ojos grises lo miraron curioso. Danwoo le sonrió.
—Todo a su tiempo, por el momento sólo necesitas saber los asuntos más apremiantes
Pues bien, así como Danwoo tenía sus planes, Yoongi tenía los propios y un cachorro
De cualquier forma, no iba a conservar al niño por mucho más tiempo del requerido. Él
recuperaría su libertad, su antigua vida y a Jennie, así que un lazo con el mocoso y una
Yoongi se abstuvo de replicar. No iba a obtener nada con ello y de cualquier forma, ese
mesa de cristal, se cruzo de brazos. —No. Eunho está al tanto de su hijo, el que le dejes
—Bien.
Yoongi se puso de pie para marcharse de una vez por todas pero en su camino a la
vio por el reflejo del cristal al mayor voltear a verlo y continuó. —No voy a tolerar que
Agust vuelva a ponerle las manos encima, usted y Julliet deben tenerlo en cuenta.
La expresión del hombre mayor, de pronto, mostró cansancio. Soltó un gruñido vago.
—Tu hermano está advertido. Aunque, si estas tan empeñado a no embarazar al niño,
Su lobo se crispó con esas palabras. El cuerpo tenso de Yoongi hizo sonreír a su padre.
—Eso no va a pasar.
Tal vez era hora de que sus hijos se enfrentaran para terminar de una vez por todas
con esa rivalidad y ese odio mutuo. Era lo más conveniente, entonces el más fuerte y
Era pasada la media noche, cuando la casa se sumía en un tranquilo silencio y los
sonidos de la noche entraban por su ventana que Jimin se despertó confundido por el
toque en su costado.
Abrió sus ojos, desorientado, para encontrar a Yoongi de pie a un lado de la cama,
Frunció el ceño. Adormilado como estaba, Jimin se incorporó, tallándose un ojo, quitó
—¿Ugh?
El tacto en su mejilla fue firme. Jimin se inclinó hacia la cálida palma y descansó su
mejilla ahí con una sonrisa adormilada hasta que el pellizco en su oreja le hizo dar un
respingo.
—¡Au! —chilló. Sus ojos se abrieron de golpe para encontrar el rostro de Yoongi a
centímetros de él.
La cara del niño se arrugó de enfado—Es tarde, tengo sueño y mañana hay colegio.
Los dedos dejaron libre su oreja y Jimin llevó una mano a ella, estaba caliente y
posiblemente hinchada.
—Bien.
Sólo le tomó media hora guardar unas mudas de ropa, su uniforme, quitarse el pijama
para también empacarlo y vestirse con un pantalón suelto y una polera blanca. Tomó
—¿Es todo?
Fue olímpicamente ignorado. Yoongi volvió su atención al móvil y salió de la casa con
1:25 a.m.
—Sube.
Jimin hizo una mueca. —No puedo dormir en autos. Es incómodo. —el coche comenzó
Yoongi, él dio indicaciones e ingresó unos códigos en un pequeño panel mientras sus
hombres configuraban las alarmas y demás para un cierre hermético del lugar.
—Hyung ¿Va a decirme a dónde nos dirigimos? —Jimin preguntó, curioso, cuando el
—Tengo asuntos que atender en Birmania. —dijo, dándole una mirada. —Estaré fuera
Oh. Él iba a estar bajo el mismo techo con Agust. Eso le hizo animarse un poco pero
aún así la perspectiva de convivir con la familia Min no le hizo ninguna gracia.
Jimin mordió su labio inferior y puso completa atención al paisaje fuera del auto.—
—No.
Sabía que no iba a tener ninguna respuesta afirmativa pero no por ello se sintió menos
Yoongi lo notó. Miró de nuevo al rubio y tuvo que recordarse que Jimin era un niño de
16 años. Un mocoso puberto que jamás había abandonado el seno familiar y que
personas que no conocía, personas a las que su padre le había echo mirar como
rivales.
Estaba enfadado todavía por los acontecimientos pasados, saber que Jimin había
entenderlo, hasta cierto punto, pero eso no quería decir iba a tolerarlo.
Definitivamente no.
Los ojos claros lo miraron, tristes y un tanto temerosos.— ¿Hyung? — Yoongi lo miró
La sorpresa se mostró unos segundos en el rostro del mayor. —No es necesario. Tengo
No supo por qué pero el saber que no iba a poder hablar con él lo inquietó. Tal vez
Lo había visto en su boda, a él y su hermano mayor, Seokjin. Yoongi los conocía, ellos
Hizo un mohín.— Pero voy a estar en una casa ajena con personas que no conozco y
Yoongi hizo su usual mueca irritada. Su lengua recorrió la comisura de sus labios
movimiento.
Se dejó caer en el asiento con brazos cruzados y sus labios fruncidos en una mueca
afueras de Seúl, no era tan grande como la anterior, tenía vecinos a una distancia
Lo primero que captó la atención de Jimin en cuanto entró en ella fue el lago artificial
acercarse para comprobar que aquellos reflejos que se movían en el agua eran peces
japoneses.
La mirada que el pelinegro le dio estaba cargada de burla. —Claro. —la expresión de
Yoongi cambió cuando vio a Jimin aproximarse más a ella. —¿Es qué tu no entiendes
de sarcasmos?
Jimin resopló. —Con usted no Hyung. ¿Qué caso tiene tener un lago así de bonito y no
Caminaron por un largo pasillo y atravesaron las pesadas puertas de cristal de la sala.
Dentro, la decoración era exquisita, con sillones blancos inmaculados que Jimin
sospechaba que jamás se usaban, la alfombra persa y los muebles negros relucientes.
quien estaba cómodamente sentado, vistiendo un traje negro y sin un cabello fuera de
Verlo hizo a Jimin ponerse nervioso. Sólo en dos ocasiones anteriores había estado en
El hombre era atractivo e imponente, desprendía esa aura de peligro que hacía a su
—Buenas noches señor y señora Min.—saludó con una respetuosa inclinación pero no
—Bienvenidos a casa. —Julliet se levantó y fue hasta ellos. —Es bueno verte por aquí
hijo. —Dio un beso a Yoongi en la mejilla y se giró hacia Jimin para hacer lo mismo. —
El rubio sonrió como su madre le había enseñado a hacerlo y se dejó abrazar por ella,
—Concuerdo con mi esposa. —la gruesa voz de Danwoo vino desde el sofá. —
Bienvenido Jimin.
—Muy amable de su parte, señor Min.
—Tomen asiento, por favor. —ella fue a sentarse. — ¿Cómo has estado, Jiminnie?
Jimin puso su mejor sonrisa al mismo tiempo que tomaba asiento en el amplio sofá a
—Sí, yo también. —comentó haciendo lo posible por que el sarcasmo no fuese tan
notorio.
te trata mi hijo?
Yoongi sonrió de lado. Su mirada cayó en Jimin, parecía tomado por sorpresa.
—No sabría decirle con certeza, Yoongi hyung pasa mucho tiempo fuera de casa.
Su voz salió tan cortés como él esperaba. Ciertamente no iba a mostrarse nervioso y
balbucear como un crío tonto o decirle un alguna queja de su esposo a Danwoo, que
pese a ser su suegro, no dejaba de ser un hombre que estaba asociado con su padre
por mera ambición y conveniencia, no por lealtad, lo cual no garantizaba que fuese a
Los ojos grises de Danwoo lo observaron un largo segundo, su boca curveada en una
—Es de esperarse. —Julliet intervino, su voz amable. —Es un hombre muy ocupado,
—Espero que lo haga. No lo traeré aquí en cada viaje que tenga que realizar, estoy
seguro que Jimin podrá ser perfectamente capaz de estar solo algunos días en la
próxima ocasión.
—Gracias. —fue el único en agradecer cuando ella le llenó la taza y se la ofreció con un
platito debajo.
—Pero justo ahora no es conveniente dejarle solo, Yoon. —Julliet siguió charlando. —
correcto.
—Por el momento. —Jimin hizo el esfuerzo por morderse la lengua antes que de que
dijera que a él no le hacía ninguna gracia estar allí, pero las siguientes palabras de
Danwoo le hicieron mirarlo de inmediato y con una expresión llena de disgusto. —En
La mera mención de “hijos” le incomodó de una manera tal que se hundió un poco en
La cara de Julliet se iluminó. —Oh, eso sería tan agradable, ¿No lo crees Jimin? —el
niño se limitó a llevar la taza a sus labios y beber de ella para mantener su boca
—Julliet. —Yoongi sonaba molesto. —Es tarde, debo marcharme y Jimin tiene que ir
mañana al colegio.
significado que Yoongi y su madre se estaban dando no pasó desapercibida para él.
apresuró a seguir a la mujer escaleras arriba, dando una mirada a los mayores en la
inconveniente en el camino?
—Bien, dejemos que piensen que está dentro de la propiedad por ahora. Haremos lo
—Hablé con Chanyeol esta tarde, Park sigue en Osaka y su hijo no ha regresado de
Tailandia. Envió dos hombres para cuidar de Jimin en cuanto se enteró del hombre de
—Esto es tan molesto. —gruñó. Dio un vistazo a su reloj e hizo una mueca. Él tenía que
—Quiero toda tu atención en los negocios Yoongi, déjame al niño en mis manos.
—Eso hago. Te veo en media hora. — dijo cuando su padre se levantó del sillón y tomó
Estaba cansado, había sido un día de mierda y dudaba que pudiera echar una cabezada
Iba necesitar mantenerse despierto y una dosis no le vendría nada mal aunque
estuviese en desintoxicación.
adorno.
—Julliet, déjame tranquilo. —pidió con voz dura. —He tenido suficiente con Danwoo.
Yoongi, Eunho querrá ver a su hijo en cuanto llegue de Japón y sería muy conveniente
que Jimin deje de mirarte con recelo para ese entonces. Lo he puesto en la habitación
Yoongi no contestó. Julliet era un jodido grano en el culo cuando se ponía en plan de
madre. Transcurridos unos minutos se puso de pie y subió las escaleras rumbo a la
que, a opinión de Yoongi, era sólo pintura salpicada al azar y sospechaba que el niño
había querido escuchar a hurtadillas pero no le había dado tiempo suficiente para
hacerlo.
Jimin lo miró aparentemente sorprendido y Yoongi tuvo que reconocer que era
—¿Te han dicho que es de mala educación escuchar charlas de adultos a hurtadillas?
Las mejillas se sonrojaron. Jimin dio un paso atrás, alejándose y negó. —No escuché a
hurtadillas.
—El té me quitó el sueño y quise salir de mi habitación por mi bolsa donde guarde mi
pijama.
Se cruzó de brazos, obstinado. Yoongi ladeó el rostro en un gesto curioso. —Están aquí
—Lo sé, pero no soy un inútil, Hyung, quiero hacer cosas por mí mismo.
—Mi mamá siempre discutía conmigo por eso, decía que dejara de comportarme
La mirada a la que era sometido hizo a Jimin ponerse nervioso, sintió a su lobo
necesito mi pijama.
—Pued-
bastante discreto, Jimin frunció el ceño e iba a preguntar si pasaba algo cuando la
Los labios de Jimin se hicieron una fina línea. — ¿Te irás siempre sin despedirte? —
soltó lo que le estaba molestando. Eso tomó por sorpresa a ambos. Jimin enrojeció de
pronto. —Quiero decir… Las personas usualmente se despiden cuando van de viaje y…
Volvió a machacar su labio inferior de nuevo. Era un hábito que tenía cuando se ponía
Tomó la perfilada quijada entre sus dedos y volteó el rostro de Jimin hacia él. — ¿Qué
tomaron los suyos y lo besó como lo había hecho las dos ocasiones anteriores, firme y
demandante.
Sabía a té de menta y probablemente Jimin también, su cálida boca encajó con la suya
aún si los labios de Yoongi eran delgados. Las manos de Jimin permanecieron cruzadas
en su pecho pero ahora apretadas fuertemente alrededor de él y cerró los ojos por
instinto.
El cuerpo contrario se apretó un poco contra él, sin estar del todo presionado debido a
sus brazos cruzados; Yoongi se encorvó más hacia el niño y sintió el olor a macadamia
Jimin jadeó entre el beso en busca de aire, Yoongi liberó su boca y dirigió sus labios al
cuello del chico, depositando ahí un beso y acariciando con su nariz el punto exacto
Jimin se sonrojó.
—Recuerda nuestra charla pequeño.—murmuró contra su sensible piel antes de
Justo ahora no iba a discutir sobre ello. Jimin le sostuvo la mirada dos largos segundos
—No tienes nada que hacer en esta parte de la casa Agust. —dijo en voz alta Yoongi en
cuanto el puerta se cerró, sin molestarse a mirar sobre su hombro a la figura que se
—Es mi casa y puedo hacer mi jodida gana, Suga. —su voz era tranquila pero el matiz
—No tientes tu suerte chaval, ambos sabemos que me has dado razones suficientes
—Eres como un perro, Yoongi, ladras mucho pero nunca muerdes. El día en que al final
Su hermano mayor se giró hacia él. Agust vio su usual expresión indiferente en su
rostro tenuemente iluminado por las lámparas del pasillo. —Lo haré y espero que no
huyas a esconderte en las faldas de nuestra madre por una vez en tu patética vida.
Se miraron largo y tendido. La tensión en el aire y en sus cuerpos. Dos depredadores
—Yoongi, ¿Qué está tomándote tanto tiempo? —la voz de Julliet llegó desde las
—Estás jugando con fuego cariño. —Julliet dijo. —Te sugiero que te vayas por donde
viniste ahora.
La mañana llegó demasiado rápido. El sonido de la alarma le hizo lanzar una maldición
No tuvo suerte. Hubo dos toques en la puerta antes de que una voz aguda se oyera a
través de ella. —Señor Min, mi señora ha pedido que baje a desayunar en cuanto esté
listo.
Se incorporó tan rápido que el mundo dio vueltas por un segundo por la sangre
acumulada en su cabeza. Buscó el reloj con la mirada y saltó de la cama al ver que
mañana a diferencia de él que lucía cansado por el desvelo. Tanto así que a pesar de
Julliet le dedicó una sonrisa. —Buenos días cariño ¿Qué tal dormiste?
—Buenos días, bastante bien a decir verdad. —dio su sonrisa brillante. —Hola
Jungkook.
—Hey, Jimin. —Jungkook señaló la silla a su lado y dijo: —Apuesto a que tienes
Así lo hizo. Escuchando atentamente la charla de Julliet para no ser grosero y las
—¿Estas listo? —preguntó el menor cuando los platos fueron retirados y ellos se
levantaron de la mesa, tomó las llaves de su BMW con una mano y la mochila con la
otra.
—En un segundo. —Jimin se apresuró a subir las escaleras para coger su móvil y
cepillar sus dientes. Al bajar, Julliet estaba lista para salir también.
Ella lucía muy bien a sus cuarenta y tantos años, con su delgada figura, era alta, regia y
hermosa como una muñeca de porcelana. Eso le hizo pensar en su madre, Daeri, en la
su pecho la nostalgia.
Daeri no había contactado con él salvo por mensajes cortos y precisos. Él sabía que su
—Ten un buen día Jiminnie. —Julliet le dio un beso en su mejilla. —Cualquier cosa que
Al darse la vuelta, Agust le sonrió desde las escaleras y el pecho de Jimin se calentó
detrás de ellos en su Honda. Él miró por el espejo retrovisor al rubio mayor y sonrió
inconscientemente.
—Jimin. —la voz de Jungkook le hizo voltear a mirarlo. —Disculpa por no haber
—Esta bien. Tampoco yo lo hice así que no hay problema. —él se relajó en el asiento.
El pelinegro lo miró de soslayo con una sonrisa. —Tomando en cuenta que estaba en
un internado de Alfas, sí. Además que, en mi primer día todo el mundo ya me conocía
—Habla por ti. Verás, tengo un temperamento difícil y suelo meterme en muchos
problemas pero es que me jode que haya gente tan estúpida y es imposible
mantenerme con la boca cerrada. Aunque, supongo que a estas alturas eso ya lo
sabes.
La risa del chico era tan melodiosa y divertida como él la recordaba. —He oído unos
—¿Arco qué? —Jimin lo miraba pasmado. — ¿Desde cuándo nos llaman así?
—No lo sé. Sehun se refirió a ustedes una vez de esa forma. Fue el mote que más me
Jimin hizo una mueca. —Ugh, si bueno, como que tienes un punto.
Jimin y él respondió el saludo del mayor con una sacudida de su pequeña mano.
—En realidad no, como que odio los deportes, soy como un imán a las pelotas y se me
dan fatal.
Las cejas castañas del niño se enarcaron con sorpresa y Kook cayó en la cuenta que
que hablas de Daniel y esa bola de tontos, porque estoy acostumbrado a que lo hagan.
—Me refiero a todos, en realidad. —ante la expresión en blanco del rubio, Jungkook
soltó una risa. —No me digas que no reparas en las miradas que te dan los Alfas
—No.
—¿Sabes? Ahora que lo mencionas, en realidad, no creo que sea a mi a quien miran.
—Sí, y uno muy genial. Les has visto ¿Cierto? Es imposible no hacerlo.
—Debería presentártelo, seguro te cae bien. —dijo, esperando una reacción por parte
del pelinegro.
Jimin se abstuvo de preguntarle el por qué de aquella pelea con Matt en la cafetería
presionarlo.
miradas de los adolescentes cayeron sobre él más tiempo de lo normal cuando Jimin
—Dímelo a mi, llevo dos años y aún no lo hago. —Jimin le dio una sonrisa alentadora.
—Posiblemente le cojas el gusto. —el mayor de los tres se unió a ellos. —¿Qué clase te
toca bonito?
—Vamos entonces.
No lo cogió de la mano pero se pegó a él tanto como pudo. Jimin se lo agradeció con la
mirada.
La mirada de ambos hermanos incomodó a Jimin. —Está bien Gus, de cualquier forma,
Y así era, podía sentir la mirada de Tae y Jess desde la banca bajo el desnudo cerezo.
—Claro.
El niño les dio otra sonrisa amistosa antes de emprender su camino hacia sus amigos,
El fresco viento de otoño le revolvió los rizos, Jimin se los quitó del rostro con la nota
El rubio rodó los ojos. —Es bastante temprano para tus gilipolleces ¿No lo crees?
Se sentó entre ellos. Jess lo tomó del brazo. —No te ocuparía, Jungkook está como
quiere pero personalmente, no me gustan más jóvenes, así que si fuese tú, Agust sin
El castaño asomó su cabeza tras el hombro de Jimin para ver a Jess con una mueca
—¿Estas sugiriendo que elegirías a Jungkook? —los ojos del rubio se abrieron con
burla.
codeó.
—Repito ¿Y qué?
La cara de Taehyung mostró exasperación. —Si flipas por ese par de tetos no quiero ni
Los dos chicos a su lado lo miraron en silencio unos largos segundos y las orejas del
castaño enrojecieron.
—Tú no acabas de decir eso. —Jess murmuró, sorprendida. —No con Jimin aquí.
—¿Qué? —el castaño frunció el ceño.
puedo?
—Bah. —Tae se cruzó de brazos y miró hacia otro lado. —Sólo dije la verdad.
Jimin permaneció serio, entonces, se largó a reír mientras esos dos se miraban
echando chispas.
—Y pensar que eres tú el que cuestiona mis gustos. —dijo el rubio entre risas,
—Tae, estamos hablando de un hombre adulto. —Jess dijo. —Sin ofender Mochi pero
—Chica, estoy siendo sincero, tú no conoces a Suga, el hombre es aterrador, sí, pero
puedo decirte que aunque sea mayor no quita el hecho que está que arde. Más que
incrédulo.
Una vez más, el Omega odió no poder morderse la puta lengua. —No lo tomes a mal
La castaña lo miró con ojos entrecerrados. —Te oyes como un fiel admirador del
hombre.
Una vez más, las mejillas de Taehyung se colorearon y eso fue bastante sorprendente
para los otros dos chicos ya que el castaño muy rara vez se mostraba avergonzado.
Los ojos claros de Jimin se abrieron con incredulidad. Jess silbó. —Amigo, dudo que
Y bueno, Jimin no sabía que pensar o qué decir. Se limitó dejar vagar su mirada con la
cabeza zumbando.
entendía, Yoongi poseía una belleza bastante atípica, sus rasgos cincelados hacían un
gran contraste con su personalidad tan reservada que le daba un aura misteriosa que
gritaba peligro.
Min Yoongi era… como un misterio bastante tentador. Y esos ojos tan profundos que
“Tae no lo ha visto semidesnudo” pensó, con las mejillas rojas al recordar el delgado
pero tonificado cuerpo del Alfa. Su piel dura en los lugares exactos y tan pálida que
Su masculino olor, su profunda voz erizante, su tacto firme, ¡Y sus besos! Yoongi
Jess enarcó ambas cejas. —Joder, tienes que presentarme a ese hombre tuyo Jimin.
Él subió las piernas a la banca y las apretó contra su pecho. —Yoongi hyung salió de
viaje. Papá no quiso que me quedara solo en la casa de hyung y como él y Darhio se
encuentran fuera del país, no hubo más remedio que quedarme en donde los Min.
Los ojos de la castaña se abrieron con sorpresa. — ¿Estás viviendo ahora con Agust?
Taehyung le dio un golpe en la cabeza.—No seas tonta y deja por una vez de
nombrarlo. —regañó, después miró a Jimin ignorando las protestas de ella. Su sonrisa
apareció lentamente. — ¿Has oído eso de que cuando las oportunidades se presentan,
se aprovechan?
La risa del rubio fue divertida, sus ojos se hicieron dos líneas y cogió a Tae del cuello
La mafia era un negocio sumamente peligroso, estar dentro tenía grandes beneficios y
cada año había jovenes dispuestos a ser reclutados con la ambición de dejar atrás la
miseria de donde venían y una vez dentro, tras el ritual de ingreso, sólo era cuestión de
Estar siempre armado, a excepción de estar frente al Amo, jefe, del imperio.
vida; de huir o dejar las armas, el desertor sería considerado un traidor y castigado.
La violencia era el último recurso, un hombre debía ser astuto, usar la razón y actuar
con inteligencia.
Pero por encima de todo, estaba la familia de armas, en otras palabras, la mafia, eso
no quería decir, que todo aquel que perteneciera a ella no era un posible enemigo.
Era un mundo donde se tenía que tener sumo cuidado y se necesitaba contar con las
agallas y el carácter inquebrantable para soportar el infierno que conllevaba. Era por
ello que los hombres eran probados, eran sometidos a duras pruebas para ser
Muy pocos eran los que obtenían un buen puesto, los demás tenían que conformarse
En la cultura asiática, un tatuaje era símbolo rebeldía y delincuencia, por ello, la mafia
lo había adoptado entre sus costumbres para marcar a su gente. Los tatuajes,
dependiendo del área del cuerpo en el que eran hechos, los símbolos plasmados y la
El sello oficial del imperio era reservado solamente para el Amo y su sucesor, siendo
este tatuado cuando se anunciaba la otorgación de poder parcial o total por parte del
Era por esta razón, que Min Suga, el heredero del imperio Abrax, estaba de vuelta en
Daegu, la ciudad que lo vió nacer, con el rostro sudado y las venas marcadas en su
cuello por el dolor, sentado en la madriguera de Yean, la Beta que se ocupaba de
marcar a los hombres de Min Danwoo. Cuatro días después de marcharse de Seúl.
Siguiendo las costumbres, ella usaba una aguja de bambú para tatuarlo, un
del tatuador y dependiendo del tatuaje en que se trabajara, era el tiempo que se
requería, a veces ocupando años en finalizarlo, tiempo que era designado por el Amo.
Con suma concentración, ella insertaba la aguja por la pálida piel, dandole forma a las
escamas de las dos serpientes enlazadas en el brazo derecho del Alfa, una de forma
mezclaba con la sangre y el sudor, bajando en delgadas líneas por los biceps.
Dolía como la mierda. Incluso dolía más que el que obtuvo a los 15 años, cuando hizo
el ritual y juró lealtad al Amo justo después de presentarse como Alfa, cuando quedó
El tatuaje siempre estaba oculto por sus pantalones o ropa interior, en la parte baja de
su espalda, eran un diseño parecido a un código de barras, una línea por cada voto,
Había sido hecho con un cincel y martillo en dos sesiones que le supieron a tortura.
Ahora, el dolor era tres veces peor, sin embargo, ninguna queja salía de su boca. Con el
cuerpo tenso y sudoroso, Suga tenía la mirada fija en el altar frente a él, en donde la
imagen del la deidad demoniaca, Abrasax, estaba tallada en en oro, iluminado por el
resplandor de las velas, el incienso formaba una capa de humo que lo envolvía e
Yean, una mujer curtida y de pocas palabras, apartó la aguja de su cuerpo; la sangre
El pelinegro siseó. Sus músculos marcándose con fuerza en todos los lugares.
—Te aconsejo que fumes un poco más. —Yean tiró al cesto de basura el algodón
embadurnado de sangre y cogió otro. —Este diseño va a llevarme mucho tiempo, sus
—Estoy en desintoxicación.
—Toma mi consejo, lo estás haciendo mejor que el promedio, pero pronto iré a por tus
Tenía dos semanas sin consumir nada, estaba limpiando su sistema, algo que hacía
cada cierto tiempo para probarse a si mismo y no caer en un maldito vicio pero lo
necesitaba, él lo sabía.
bolsillo en busca de la caja que había traído consigo. Tan pequeña como una cajetilla
Él fue a sentarse de nuevo en el raído sillón rojo, sacó un rectángulo de hoja de arroz y
—Aquí. —la Beta le ofreció fuego cuando él se lo llevó a los labios. Dio una profunda
que, el llenar de humo sus pulmones no era su agrado, ni el sabor de ella así como del
tabaco.
—Creí que iba a tenerte aquí dentro de algunos años Suga. Viniste bastante pronto. —
La droga estaba haciendo efecto en él. Su cuerpo comenzó a relajarse aún a pesar del
dolor del desgarre de la aguja en su piel. Suga se inclinó sobre sus rodillas, los codos
Él se había enterado tan pronto como el último cadáver se enfrió. Las bajas fueron en
zona E de Chuncheon.
Había sido un movimiento tan repentino y rápido que no hubo siquiera tiempo para
mandar refuerzos. Eso era preocupante. La frontera había sido violada y eso significaba
sólo una cosa, había un traidor en las filas de Eunho. Un hombre con el conocimiento
suficiente como para dar información sobre las rondas de patrullaje en la frontera y la
Como aliado, Yoongi iba a tener que participar en la caza y descubrimiento del soplón,
lo cual no le daba ninguna gracia pero tenía que hacerlo por que eso pasaba a
Iba a encontrarse con Darhio allí y esperaba que el hombre presenciara lo que iba a
hacerle al traidor en cuanto lo cogieran. Él iba a enseñarle a Park una lección con ello y
Sentado en la orilla del lago, Jimin estiró su brazo y removió el agua, creando ondas
Él quería unos también. En su casa nunca le habían dejado tener una mascota, no por
falta de espacio, mas bien por que su madre era alérgica a los gatos y perros, así que
Jimin había rogado por un pez o en el peor de los casos, una aburrida tortuga.
Nunca lo obtuvo.
Tenía que hablarlo con Yoongi pero dado que el hombre pasaba más tiempo fuera de
pequeña sonrisa.
Los ojos castaños de Agust brillaron con malicia. — ¿Y por qué no hacerlo?
El niño lo miró en silencio, una lenta sonrisa abarcando su rostro. —No hablas enserio.
Estamos en otoño.
La carcajada del mayor fue sincera. Tomando las pequeñas manos entre las suyas,
El grito de Jimin cortó el aire. En un segundo, el mayor lo había cogido entre sus brazos
con total facilidad y fue tan rápido que el niño no tuvo momento de procesarlo hasta
La profundidad era poco más de metro y medio. Jimin se deshizo del agarre del mayor
—¡Tú! —el niño le lanzó un chorro de agua cuando golpeó la superficie con sus manos.
— ¡Está helada!
La carcajada de Agust no cesó y sólo fueron cuestión de segundos para que Jimin lo
El griterío, las carcajadas y el sonido del agua fue lo que llevó a Jungkook a ir allí a
Los encontró enrollados en una lucha encarnizada para ver quién tragaba más agua,
Jimin encima de Agust, poniendo todas sus fuerzas en hundir la cabeza el Alfa en el
público, bastaba con mirarlos juntos para saber que había algo allí más allá de mera
amistad.
Pero Jimin dejó de aplicar fuerza, sus brazos bajaron a los hombros de Agust. Su rostro
—Estas temblando. —Agust pasó la mano por su rostro para retirar el exceso de agua.
—Tu culpa. —reprochó. Sus dedos se detuvieron en la frente del mayor y los empujó
El beso que le siguió fue lento. Sus ojos se cerraron y sus cuerpos se juntaron. Ahí,
alrededor, de su discreción y su realidad. Todo lo que tenían ahora era esto, un beso
Una calidez placentera inundó el pecho del rubio mayor al sentir la entrega de Jimin
entre sus brazos, su olor afrodisíaco envolviendo sus sentidos. Lo apretó más sin
Necesitaba sentir a Jimin, tocarlo, besarlo y saberlo suyo desde aquella noche en la
Los celos lo habían embargado como una mala hierba, ver a Jimin siendo besado por
su hermano alteró a su lobo de una manera que nada tenía que ver con la rivalidad
entre ellos.
Esos días habían sido como una lenta tortura, vivir bajo el mismo techo del niño hacía
posible.
Pero no podía. No con Julliet presente a todas horas, a un lado del pequeño rubio
como una prenda, abordándolo en todo momento y llevándolo consigo a comer por
ahí o de compras.
A Jimin no le importaba estar con ella, había descubierto que Julliet era una mujer
cálida. Sus tardes fuera fueron entretenidas, con ellos charlando y yendo de un lado a
otro.
La cosa era cuando la noche caía y la hora de la cena se hacía presente. Era
sumamente incómodo y Jimin no dejaba de sentirse por completo fuera de lugar entre
los Min.
Afortunadamente Danwoo no cenaba con ellos pero no era necesario tenerlo ahí para
que el ambiente fuese tan denso, bastaba con Julliet y Agust mirándose
haciéndole sonrojar.
Ella no decía ni una palabra, tampoco se había enfadado con él pero era bastante claro
Para fortuna de todos, Jungkook estaba ahí, con sus cometarios graciosos, sus charlas
fuera de lugar y su esfuerzo por hacer sentir a Jimin un poco más amena su estadía.
—No siento los dedos de mis pies. —murmuró Jimin contra sus labios.
—No lo dudes.
Un beso más, igual de lento. La situación, a Jimin, se le antojaba tan intima y linda que
Esas palabras le dieron una sensación tan extraña, que Agust no lo comprendía.
cosquillas en la barbilla.
—Lo quiero.
Había una delgada línea entre el querer a alguien y amarlo. Ellos lo sabían, lo tenían
Por un momento, Jimin cerró sus ojos y disfrutó del latido del corazón de Agust en su
“Los sentimientos son una debilidad, Mochi.” Las palabras de Darhio llegaron a él y
soltó un suspiro. Estaba peligrosamente cerca de cruzar esa línea, el lo sabía, la cosa
—Me equivoqué al suponer que iba a encontrarte despierto a estas horas. — la voz de
—Ahí la llevo. Los peces del lago son geniales ¿Podemos tener una pecera?
Yoongi murmuró algo parecido a “Niñato caprichoso” pero no estuvo del todo seguro.
—He cambiado de opinión. Tenemos ya una alberca Hyung, ahora quiero un pez, no…
¡Varios peces!
Hubo un ruido de fondo, el eco de muchas voces, algo similar a una motosierra y
—No. Marqué para avisarte que estaré otra semana fuera. He ordenado a Yixing
noticia lo angustió.
Silencio. Jimin medio esperaba que Yoongi sacara a colación a Agust y pese a que
estaban hablando por el móvil, estaba casi seguro que el hombre iba a notar su
nerviosismo.
Hubo un llamado de fondo y escuchó al Alfa murmurar algo. —Dame un minuto Jimin.
No logró escuchar nada con claridad pero el intercambio de palabras fue brusco y
apremiante.
—Está bien, hyung. —el niño titubeó un poco. —Tenga una buena semana.
Antes de que la llamada terminara, Jimin pudo jurar que escuchó un grito agónico de
fondo. Los vellos se pusieron de punta y apartó el móvil como si este fuera a explotarle
en la cara.
sus narices.
—¿Qué?
Lo primero que hizo el pelinegro fue sonreír divertido. No todos los días era posible ver
—Tu madre llamó hace unos minutos para avisar que pasaría por ti cuando no
El abrazo del rubio fue totalmente inesperado. Jungkook se tambaleó por la sorpresa,
—¡Eres el mejor!
—No veo por qué. —murmuró, atolondrado, pues el aroma del Omega estaba en sus
—Oh, tú no conoces a Daeri. —el rubio al fin lo soltó. —Sé que me ama pero ella suele
—Umm.
le hizo enrojecer.
soledad de la sala de juegos. Todo había comenzado con una charla sobre videojuegos,
ellos habían ido a la sala bajo la atenta mirada de Julliet y se embarcaron en la consola
Al final, Julliet se había aburrido y pensó que dejarlos solos unos momentos no iba a
acostados en el sofá, besándose con prisa, la adrenalina corriendo por sus venas. En un
arrebato, el mayor le había besado el cuello y succionado la piel de allí hasta dejar un
moretón.
—Creo que deberías cubrir eso con maquillaje o algo. —Jungkook lucía incómodo.
—Eso haré. —el rubio quería que la tierra se lo tragara. —Iré a ducharme, gracias otra
—Descuida.
Cerró la puerta y soltó un suspiro tembloroso. Él esperaba que Jungkook fuese tan
genial como Agust decía y no abriera la boca en absoluto para echarle de cabeza en
cuanto Yoongi estuviera de vuelta. Decidió que se preocuparía por ello más tarde,
justo ahora necesitaba arreglarse y así lo hizo. Cuando la chica del servicio subió a
avisarle que su madre estaba esperando por él en la sala, Jimin salió como un
vendaval.
Park Daeri, una Beta de buena familia, de estatura promedio, castaña y de facciones
cómodamente con Julliet. Verla ahí llenó de alegría y amor a Jimin, él realmente no
imaginó que mirar a su madre después de tanto tiempo iba a instalarle un nudo en su
—¡Mamá! —el rubio bajó corriendo las escaleras, Daeri se puso de pie en cuanto lo vió
correr pero antes de que si quiera lo pudiese reñir por ese comportamiento tan
impulsivo, su hijo se lanzó a ella con los brazos abiertos y escondió su rostro en su
cuello.
Y por una vez, ella no lo reprendió, se limitó a estrechar al delgado chico entre sus
De verdad que lo hacía. Para ella no había sido fácil desprenderse de su cachorro y
entregarlo a un hombre como Min, sin embargo, había sido inteligente y sensata al
—Cuando hablamos por móvil y dijiste que posiblemente vendrías el fin de semana
estaba ansioso por que así fuera. —él hablaba lleno de energía.
El asentimiento del niño fue enérgico, aún aferrado a su madre como si ella fuera a
—No sabes cuanto me alegra ver a Jimin así de feliz. —Julliet sonreía. —Bien, supongo
—Me haría muy feliz tenerte más seguido por aquí, por favor, acepta una invitación
—Perfecto.
Y pese a ese intercambio de palabras, Jimin estaba seguro que era mera cordialidad y
pura hipocresía.
No le tomó importancia. Se despidió de Julliet y salió con su madre de la casa.
El Mercedez rojo de ella estaba aparcado en la plaza subterránea con Derek dentro.
—¡Hola! —Jimin le dio una sonrisa encantadora y el chofer perdió su expresión dura
—Joven Park.
Y por segunda vez, Daeri no lo riñó en absoluto por hablar con tanta confianza con un
inferior. Subieron al auto. Jimin no podía mantenerse quieto y eso hizo reír a ella.
—Jimin, tranquilo.
La tomó de sorpresa. La relación madre e hijo que ambos tenían no era exactamente
modales, o riñéndolo por su actitud pero eso no hacía a Jimin quererla menos y
—No creo que sea pronto. Él estará en Japón unos días más.
Esas palabras le hicieron sentir tan reconfortado que Jimin no podía estar más feliz. El
trayecto fue largo y silencioso, un silencio cómodo en donde ellos se limitaron a estar
Y el sentimiento de nostalgia fue muy duro para Jimin al entrar en su antigua casa y ver
que absolutamente nada había cambiado, todo estaba tal cual como él recordaba,
incluso su cómodo y redondo sillón naranja estaba en la sala, desentonando con todo
lo demás.
no lo había tratado mal hasta el momento, salvo aquella vez cuando le cortó la
respiración con sus dedos pero Jimin daba por hecho que su gran boca había
responsable de ello.
—No realmente. No hemos convivido mucho, hyung está fuera todo el tiempo.
—¿No realmente?
—Me refiero a que, es muy serio y todo y a veces suele mirarme como papá me
—Se requiere mucha paciencia contigo Jimin. —ella dijo con una sonrisa. — ¿Va todo
bien en la escuela?
—Supe que Agust está en casa. —no le pasó desapercibido el hecho de que el rubio se
—Sigue igual.
—Jimin. —había un matiz de reprimenda en su voz.
Bien, sólo había una persona con la que iba a ser honesto y esa iba a ser su madre. Ella
tenía que entender ¿No? Después de todo, sus padres se habían casado por imposición
Mordió su labio.—Por qué quiero todo de vuelta, a ti y a papá, a Darhio, ésta casa, mi
—Eso puedo dártelo. —su madre se sentó en el impecable sillón rojo vino a su lado. —
Nunca pensó que anhelaría estar en esa casa que siempre le pareció un aburrido
museo.
—Lo sé.
Nunca se lo había preguntado. Y por la sorpresa en el rostro de ella supo que jamás
—He estado con él más de 20 años de mi vida, puedo decirte que el cariño que le
tengo es mutuo.
¿Qué podía decirle? Ni él mismo comprendía por que sentía esa necesidad de saberlo.
Pensó en Agust, en su sonrisa y sus brazos, en todo de él.
—No creo poder a amar Yoongi hyung nunca. —y de verdad creía en ello. La
sistema. —Él es muy guapo y maduro, pero es tan reservado, tan culto y aterrador que
—Lo he notado, aún hueles como tú. —Jimin se sonrojó. —Dale tiempo Jimin. —ella
siguió. —Pienso que él está esperando a que tu te adaptes a tu nueva vida, después de
todo acabas de cumplir 16 años y pasar por tu primer celo. Él es un hombre adulto y si
Su cara se calentó hasta las orejas. Hablar de sexo con su madre le supo demasiado
incómodo.
—La cosa es… —Jimin miró hacia otro lado. —No quiero que lo haga.
El silencio que le siguió a sus palabras fue largo. El menor miró sus manos, sin querer
Al fin, ella habló. —Es tu esposo, van a tener que enlazarse en algún momento y no
Eso fue como un golpe en su estómago. Se enfadó por que sabía que ella tenía razón,
Daeri notó su desazón, alargó una mano y peinó los rizos del niño.— ¿A qué le temes
Jimin?
“A tantas cosas”.
—No sé si pueda soportar veinte años a su lado. —confesó. —Él tiene a alguien y
La sonrisa comprensiva en en rostro de ella hizo retorcer sus entrañas. Jimin sabía que
decírselo no iba a cambiar nada, podía gritarlo a los cuatro vientos y las cosas seguirían
Daeri se tomó un momento para encontrar las palabras pero no sabía que decirle, no
había nada que decirle a menos que mentiras y ella las odiaba por que había vivido
No la miró, no quise hacerlo por que lo último que quería era romperse ante sus ojos.
Capítulo XVII
Darhio había presenciado muchas atrocidades en su vida. Había sido entrenado para
soportar el dolor, para matar y torturar, pero jamás había disfrutado de ello.
Prefería terminar todo de la manera más limpia y rápida. Una bala en la sien, en el
corazón o la boca.
Fácil.
Pero en esos momentos, iba a ser probado, él lo sabía. Había un brillo malicioso en los
ojos dilatados de Min Suga, el hombre le sonreía de lado en una mueca cruel mientras
Estaba drogado y Darhio podía apostar que había consumido un par de líneas de
El lugar era amplio, deteriorado y equipado solamente con una silla con correas de
cuero y argollas, cadenas que colgaban del techo y una amplia mesa de acero
inoxidable donde todo tipo de herramientas de tortura estaban dispuestos
cuidadosamente.
Los hombres que entraron a continuación eran hombres de Darhio, traían consigo a un
joven Beta semi inconsciente y con el rostro inflamado por los golpes.
Dar con el traidor había sido relativamente fácil. Sólo fue cuestión de un cuidadoso
un claro mensaje para los demás acerca de lo que le pasaba a un traidor y alrededor de
aguardando.
El Beta fue sentado en la silla, gruesos cinturones con grandes argollas fueron
hecho.
No contestó. Darhio se limitó a colocarse los guantes de cuero con deliberada lentitud
sin quitar sus ojos del pelinegro. Cogió un cuchillo mariposa de mango negro y lo
—Dime, Hen. —comenzó Darhio, avanzando hasta él. — ¿Quién te pagó para dar
información?
El muchacho era tan joven, no más de 20 años, delgado y extranjero. Lucía deplorable
y lo miraba con tanta súplica que Park lamentó lo que estaba a punto de hacer.
—No sé su nombre… —el joven alzó la cabeza y lo vio con el único ojo que tenía
—Tu familia era ésta, chico, y la has traicionado. Hiciste unos votos y violaste el código.
—el rubio alzó la voz para que cada hombre en el lugar escuchara su voz. —Murieron
hombres defendiendo el territorio por culpa tuya y en su nombre, te daré el dolor que
Hen se removió con fuerza. — ¡Amo! ¡Por favor! ¡Pied-¡ —Kim Minseok lo tomó de las
mandíbulas con un brazo, ejerciendo presión y abrió su boca con ambas manos,
—Hombres KoDom. —Park dijo, fuerte y claro. —La traición se paga con dolor. Y la
palma. Darhio tiró de ella hacia afuera, aferrándola con fuerza debido a lo escurridizo
que se sentía.
Llevó el cuchillo hasta la lengua y deslizó el filo por ella como si cortase un bloque de
y jadear con agonía. El líquido rojo y espeso se deslizó por la boca abierta, empapando
—La caja. —pidió. Un hombre se apresuró en llevarle una bonita caja labrada en
madera. El rubio metió la lengua en ella. —Este es mi regalo para su familia. Envíala a
su madre.
El rostro de los hombres eran impasible, todos mirando la escena con rostro pétreo,
ajenos al dolor del joven en la silla que comenzaba a ahogarse con su propia sangre.
Lo siguiente fueran los dientes. Con un martillo y un cincel, Darhio dio fuertes golpes a
Suga tomó discretamente una navaja en su mano. Él podía ver que Darhio era
momento adecuado.
Y cuando el rubio se alejó del cuerpo frente a él para tenderle las herramientas a
Minseok, un silbido cortó el aire, un ligero soplo que acaricio su cuello como el beso de
Había sido un movimiento tan rápido que nadie tuvo tiempo si quiera de parpadear
cuando la navaja surcó el aire. El cuerpo de Suga se había movido a una velocidad
sorprendente, su brazo se estiró y con un elegante giro de muñeca, lanzó la navaja con
Darhio dio media vuelta al mismo tiempo que las armas de sus hombres se
desenfundaron y el chasquido del seguro siendo retirado hizo eco en las paredes, le
Min Suga pudo acabar con su vida en un parpadeo y nadie había podido hacer nada al
respecto. Esa navaja iba con un objetivo, no el de matar a Park porque de haberlo
querido lo hubiese logrado; no, mas bien, fue una advertencia, un ultimátum.
La navaja había pasado tan cerca de su cuello que pudo sentir el filo de la hoja.
Los hombres KoDom aguardaron su orden para jalar del gatillo, sin embargo, la
descarada sonrisa de Suga le retaba a desafiarlo ahí frente a todos, cuerpo a cuerpo, si
Y lo hubiera hecho, él también era un pura sangre y había sido enseñado a defender su
lugar e imponerse sobre los demás, pero el pensamiento de un niño rubio y sonriente
le hizo frenarse.
Danwoo y sólo la Diosa sabía lo que Jimin iba a sufrir si él osaba desafiar a Suga y
sobremanera.
sarcasmo.
alrededor se tensaron pero bastó una discreta señal de Darhio para que bajaran las
—He ahí el meollo del asunto, Park.—Suga se apartó de la mesa y echó a andar hacia él
bajo la atenta mirada de los hombres del rubio que estaban listos para lanzarse encima
ante cualquier movimiento que le pusiera en peligro. —Todo se hace mejor cuando se
disfruta de ello.
El pelinegro siguió. —Déjame enseñarte como se hace, estoy de buen humor para
ello.
Miseok, quedando solamente en una remera negra. Sin ninguna otra palabra, el
pelinegro tomó los parpados del chico agonizante que lloraba amargamente y
arriba.
—Se va a poner peor para ti si luchas, chaval. —comentó como quien está charlando
sobre el clima.
Observó con atención la cuenca del ojo y adentró la punta de la navaja sin ninguna
vacilación. El chico, Hen, comenzó a resollar con fuerza cuando, con una meticulosidad
morbosa, Suga aplanó la punta de la hoja e hizo presión para que el ojo comenzara a
salir.
La agonía fue tan cruda que el mirar al hombre trabajar fue repentinamente difícil. El
ojo salió con un ruido gracioso y cayó hacia abajo, un minúsculo nervio lo mantenía
unión.
Los ruidos que salieron de la boca mutilada del Beta fueron desgarradores, perforando
los tímpanos de cada hombre ahí apostado. El cuerpo se sacudió en espasmo de dolor
El pelinegro ofreció el ojo a Darhio con una sonrisita maliciosa, de quien ha hecho una
travesura bastante grande y está orgulloso de ello. —Éstos envíalos a la hermana. Que
El rubio lo tomó sin hacer ninguna mueca. Pero había un rictus de asco en su boca
firmemente apretada.
Suga continuó con el siguiente ojo, ésta vez más rápido y pronto el rostro del joven en
la silla parecía una máscara atroz. De sus cuencas vacías, colgaban hilillos de los
nervios, sangre corriendo por ellos. El chico hacía ruidos ahogados por la sangre en su
La imagen hizo a más de uno apartar la mirada con el rostro ceniciento. Pero Suga sólo
miraba a Darhio, retándolo a desviar los ojos como si fuese un niño asustado.
No lo hizo. Así que pudo ver el brillo satisfecho en los ojos grises del hombre.
La rosada lengua del pelinegro recorrió la esquina de su boca, un gesto sensual que
tenía como hábito y Darhio lo entendió. Este hombre era Min Suga, el sanguinario Alfa
que disfrutaba del dolor ajeno. El que había destripado la cabeza de un hombre contra
una pared.
Un escalofrío le recorrió de pies a cabeza al contemplarlo. Ahí de pie, con las manos
bañadas de sangre, el rostro sonrojado y los ojos negros por las pupilas dilatadas.
no le dio tiempo a usarla pues el pelinegro había deslizado ya el filo de la hoja por la
La imagen fue grotesca. El rostro sin ojos, con la boca deformada y las facciones
bañadas en sangre hizo un sonido burbujeante antes de dejar caer su rostro hacia
entraron por ellas. El trío charlaba alegremente entre ellos y fueron a formarse en la
Los chismes habían pasado de boca en boca toda esas dos semanas, desde la llegada
de Jimin en el auto de Min Jungkook. Los rumores acerca del rubio viviendo ahora con
los Min explotó en el instituto. Aparentemente, tanto Min como Park estaban a un
paso de ir al altar, ellos lo suponían por la manera tan íntima que esos dos hacían todo
seguían de cerca.
Cada alumno encontraba todo tan misterioso que fue imposible no acercarse a Jimin
en busca de respuestas, respuestas que él jamás les dio debido a que Taehyung se
Cada mirada se desplazó hacia las grandes puertas de cristal cuando Park, Kim y Bae
entraron por ellas. El trío charlaba alegremente entre ellos y fueron a formarse en la
Los chismes habían pasado de boca en boca toda esas dos semanas, desde la llegada
de Jimin en el auto de Min Jungkook. Los rumores acerca del rubio viviendo ahora con
los Min explotó en el instituto. Aparentemente, tanto Min como Park estaban a un
paso de ir al altar, ellos lo suponían por la manera tan íntima que esos dos hacían todo
seguían de cerca.
Cada alumno encontraba todo tan misterioso que fue imposible no acercarse a Jimin
en busca de respuestas, respuestas que él jamás les dio debido a que Taehyung se
—Hey, Jimin. —Luna, una simpática chica de último año tocó su hombro. El rubio le dio
una mirada amistosa, la cual fue señal verde para que ella continuara. —Escuche que
El niño se encogió de hombros. —Aún no lo sé. No soy muy fanático de las fiestas y
todo eso.
—La fiesta es para Agust, ya sabes, para darle la bienvenida al equipo de nuevo.
Jimin volvió a encogerse de hombros. Claro que había sido invitado, fue el primero en
saber sobre ello, pero Jimin sabía que no había manera en que él fuera. ¿Qué se
suponía que fuese a hacer? ¿Marcarle a Yoongi para avisarle que iría a emborracharse
Ni de broma.
—Venga, Mochi. —Tae lo tomó de los hombros. —No imaginé que diría esto pero ven
con nosotros.
—Sabes que no puedo Tae. —se disculpó. —No está en mis manos.
—Tiene que haber alguna forma. —la castaña alegó. —Puedes decir que irás a casa de
—¡El hombre ha estado fuera más de dos semanas! —exasperado, Taehyung removió
su comida con fastidio. —A este paso vendrá cuando tengas raíz en esa casa.
El pequeño rubio soltó un suspiro resignado. Esos días en casa de los Min habían
pasado tan rápido. Llegar a esa casa y ser recibido por Julliet con una sonrisa de
pronto le dejó de parecer extraño. Comer con Jungkook y hacer la tarea a su lado,
charlar con Agust y darse besos robados, pasar las tardes acurrucado en el sillón de la
Más de una vez él había reflexionado sobre que esa hubiese sido su vida si no hubiera
metido semejante error aquella noche en el circuito, que ahora parecía tan lejana.
Todo sería tan distinto, tan sencillo. Él había sentido tanto en tan poco, con Agust a su
sentimientos tan confusos y de pronto, pensar en Yoongi era como un mal sueño. Él
como que esperaba que el Alfa no regresara nunca. No había vuelto a hablar con él
enfadado.
Jimin no necesitó preguntar a quién se refería. Pronto, el delicioso aroma a cítricos y
—Hola bonito. —Agust se dejó caer a su lado, tomándole la mano debajo de la mesa.
—Esta bien ¿Has almorzado? —el menor llevó su mano derecha a la mejilla del chico y
—Estoy en ello.
—Hola para ti también, mamón engreído. —Taehyung dio su sonrisa cortante. —No
La chica resopló. Jimin le frunció el ceño. — ¿De qué vas? Sueles ignorarlo cuando te
El castaño tenía una expresión tan inocente que irritó a Jimin de sobremanera. —Tú-
—No, no lo está. —él giró su cuerpo hacia Taehyung. — ¿Qué mierda está mal?
—Estoy con Bae. —Min apretó la pequeña mano de Jimin entre las suyas. —Sólo he
—Esta bien. —Jimin se puso en pie. —He terminado con esto ¿Vamos?
—No. —La mirada que le dio era de puro enfado. —Ni una palabra, he tenido
suficiente.
—¿Suficiente de qué?
—¡Llevas toda la semana con esto! —susurró exasperado. — ¿Qué mierda te pasa?
Taehyung también se puso en pie. Ésta vez, sus palabras fueron hacia Agust. — ¿Te
importa Jimin?
El rostro del castaño se puso rojo.— ¡Hipócrita! —gritó. Las miradas cayeron a su
—Tae, por la Diosa, baja la voz. —Jess lo tomó del brazo, él se zafó.
—Jimin está casado. —espetó, con voz mas moderada ésta vez pero aún goteando
enfado. —Y nada menos que con tu jodido hermano. Si le quieres tantito entonces
deberías ver por su puto bienestar y dejar de ser tan malditamente egoísta. Él va a salir
—¡¿De qué maldito lado estas?! —Jimin dio un golpe a la mesa con su puño.
La cafetería se sumió en un silencio sepulcral.
La cara del chico se arrugó en un segundo. — ¡No se trata de eso y lo sabes! ¿Qué
mierda pretendes? Valórate un poco y abre los ojos ¡Éste imbécil no merece la pena
—¡Tu no te metas! —él volvió a dirigirse a un Jimin sonrojado por el enfado. —Si
Yoongi se entera Jimin, que la Diosa se apiade de tu alma. Dudo que el hecho de saber
que su pareja le pone el cuerno con su jodido hermano le haga demasiada gracia.
La expresión de Tae cayó. —Sabes que jamás haría algo como eso. —susurró, dolido.
—Jimin, por favor, tú conoces a Tae.—Jess le habló. —Él no haría algo como eso.
—No es necesario que yo diga algo. —el castaño le devolvió la mirada, encolerizado. —
Todo aquel que tenga dos ojos se da cuenta de ello, éste imbécil, —señaló a Agust con
—Jimin. —la voz del chico sonó sorprendida y peligrosamente ronca. —Por favor, tú no
—¡Ya! —el rubio lo miró con ojos llorosos. —Me ha quedado bastante claro. —él se
Jimin se marchó de ahí pegado al costado de Min. Las miradas viajaron desde ellos
sumamente desconcertado por el repentino arrebato del par de niños más unidos de
cerca de echar a llorar, sin embargo, el castaño se puso en pie y echó a andar hacia las
puertas que llevaban a los pasillos, en el sentido opuesto en el que Jimin se fue, y
—¡Kim! —el pelinegro subió los escalones de dos en dos. — ¡Hey, Kim!
alcanzarlo.
—¡¿Qué mierda quieres?! —el castaño se giró con una mirada furibunda en sus
bonitas facciones.
Hubo una risa, una corta y sin pizca de gracia. —Estoy de puta madre ¿Algo más que
—¿Por qué no vas a joder a otro lado? —Taehyung lo despidió con un grosero gesto de
su mano.
Toda la semana, Jungkook había tratado duramente de ignorar al chico. No hubo una
sola persona que no le hablara pestes del Omega, todos tenían algo malo que decir en
su contra, sin excepción y él, tras haber intentado saludar a Kim en varias ocasiones a
dejarlo.
Pero ahí estaba, preocupado por un chico hosco que era todo menos delicado.
—¡Todos ustedes son escoria! —le gritó. La paciencia se le había agotado. Él estaba
preocupado como el mentiroso que era, pues bien. En alguien tenía que desquitar su
rabia. —Hablas de Jimin como si te importara una mierda. —siguió. —Pero todo lo que
eres es un egoísta al igual que tu hermano, miran por su propio bien y que se joda Park
¿No?
Min lo entendió entonces. Tae supo el momento en el que lo hizo porque el rostro del
—Son las decisiones de Jimin. —respondió con calma. —Si él quiere ignorar todo lo
demás por Agust entonces no hay nada que nosotros podamos hacer.
—Ah, pues sí, que fácil ¿No? —él le dio un puntapié al cesto de basura en el pasillo. —
Jodido él.
El mayor avanzó hasta Jungkook, quedando tan cerca que sus narices se rozaron. —Si
Se fue, con la amenaza colgando en el aire y todo lo que Jungkook pudo pensar era en
que se veía tan malditamente tierno que su lobo se agitó de todo menos de
miedo.
Jimin no podía recordar una discusión de tal magnitud con Tae anteriormente porque
realmente no lo había.
trozo de pizza, el mando de la T.V o por una estúpida broma, lo aclaraban enredados
entre ellos a base de jaloneos y arañazos que terminaban con ambos mallugados y
Pero nunca se habían gritado o mirado de la forma que lo hicieron esa mañana y Jimin
estaba consciente de que las palabras herían incluso más que un par de rasguños.
Él sabía que Taehyung había dicho la pura verdad pero una cosa era saberlo y otra muy
de Julliet o los intentos de Jungkook y el propio Agust por hablar con él. Con la T.V al
máximo volumen, pateó la base de su cama con toda la frustración que traía dentro.
Los toques en la puerta no cesaron hasta dentro de dos horas más tardes y Jimin nunca
imaginó que iba a añorar la soledad de su casa, la que compartía con Yoongi, como en
esos momentos; donde nadie lo molestaba ni lo presionaba en hablar sobre algo que
no quería.
Quería llorar y romper algo, quería gritar y maldecir a los cuatro vientos. Estaba hecho
Él no quería a Yoongi de vuelta. Todo lo que deseaba era que el hombre se quedara
por siempre en donde sea que estuviese y así fuese todo tan fácil. Jimin sabía que
Taehyung nunca había visto con buenos ojos a Agust pero antes de que todo se fuese a
la mierda y él tuviera que casarse con Yoongi, Tae lo toleraba a regañadientes y trataba
Ahora no. Y el rubio se había hartado de la actitud tan huraña y difícil que su mejor
Su móvil sonó por décima vez en la tarde y Jimin fue a cogerlo con todas las ganas de
decirle a Kim que podía irse a la mierda, pero el nombre del contacto era del hermano
mayor, Seokjin.
Dudó un instante en tomarlo pero sabía que si no lo hacía, Jin era capaz de ir hasta allí
para hablar con él y realmente no necesitaba a Julliet mirándolo preocupada otra vez.
Tomó la llamada y antes de que pudiese hablar, la voz del mayor llegó a él con
preocupación. —Minnie, dime que está pasando, por favor. Tae llegó hecho una furia y
Jimin frunció el ceño y bajó el volumen de la T.V. — ¿Acaso Taehyung no te dijo nada?
—Lo hizo.
Se sintió severamente traicionado. Una cosa era que él hubiese confiado en el castaño
y otra muy distinta era que este hubiese abierto la boca con Jin. No tenía ningún
—Entonces no veo por qué me estás marcando. Si lo haces para limar el asunto no vas
Hubo un silencio tenso en la línea. Cuando el mayor habló, su tono era dolido. —Odio
tener que tocar este tema por el móvil pero si no hay más remedio, voy a hacerlo. —
suspiró. —Minnie, Tae y yo te amamos, lo sabes, y no, no estoy charlando contigo por
que quiera excusarlo. Te he hablado porque me preocupas y sé que no hay nadie ahí
para escucharte y porque, sinceramente, creí que si algo iba mal, sabrías que yo estoy
El dolor en su voz le hizo sentir como la mierda. Jimin ahogó un sollozo. —Tú no lo
entenderías.
—Incluso si no lo hiciera, Jimin. No puedes pasar por todo tu sólo y no voy a dejar que
lo hagas ¿Bien?
Él subió sus piernas a la cama y abrazó sus rodillas. Dejó descansar su barbilla en ellas y
La voz de Jin se dulcificó. —Por supuesto que no. No tengo por qué estarlo.
—¿Entonces?
Tomó aire. Con su mirada fija en sus pies desnudos, Jimin lo consideró.
Él sabía que Jin no iba a reprocharle nada y que iba a escuchar hasta el final pero
decirle las cosas era difícil porque no quería que nadie más lo mirara o le hablara como
—¿Cómo de diferente?
—Estoy con Agust porque quiero estarlo. Nadie me lo ha impuesto y él es todo lo que
siempre quise.
—Le quieres. —llegado a ese punto, Jimin no supo que decir. Jin no esperó respuesta.
—Nadie puede mandar sobre tus sentimientos, que eso siempre te quede muy claro.
Tú sabes Jimin que no fui partidario de ese teatro de boda que tuviste pero, lo hecho,
respecto excepto Yoongi. Así que ¿Estás dispuesto a tomar lo que venga más adelante?
¿Lo vale?
Hubo algo desagradable retorciéndole las entrañas ante la pregunta. Jimin se abrazó
más fuerte.
—¡Diosa!
Decirlo en voz alta se escuchaba tan mal. Jimin cerró lo ojos con fuerza. —Estaré bien,
Jin, no t-
—Jimin. —la voz de Jin fue dura ahora. —Jimin ¿Te has escuchado? ¡Joder! Sé que dije
que nada de sermones pero al diablo con eso, escúchame. —su tono se volvió
¿Entiendes eso?
No lo había pensado de esa manera. Sus ojos se abrieron con miedo. —Yoongi hyung
Había una toma sobre un evento de gala en nombre de una reconocida empresa del
autos.
Había un hombre ahí que le parecía muy familiar. Estaba saliendo de una limusina,
vestido en un pulcro esmoquin negro y se inclinaba hacia la puerta del auto para
Jimin dejó de prestar atención a Jin para subir el volumen de la tv y centrarse en la voz
de la reportera.
“…El evento se ha estado manejando con suma discreción, todo lo que nosotros
podemos obtener es un simple vistazo a los invitados de honor que han estado
llegando en la última media hora. Incluso han aparecido personas del medio artístico y
entre ellas la hermosa y reconocida actriz, Son Seung Wa, quien viene acompañada de
La toma enfocó en ellos. La mujer había salido ya de la limusina. Era hermosa, con
llamativos ojos verdes, su larga cabellera negra caía como una cortina en su espalda y
su piel lucía tan inmaculada en ese corto vestido rojo que delineaba sus grandes curvas
Los ojos de Jimin se abrieron en sorpresa y dejó caer el móvil para acercarse más a la
pantalla.
“Se presume que el hombre que hoy acompaña a la hermosa actriz, sea algo más que
un simple amigo. Diversos medios los han captado anteriormente a lo largo de estos
cercanos”.
Jimin no pudo evitar pensar que ellos se miraban tan bien juntos. Ambos adultos,
hermosos y deslumbrantes.
por apartar a los camarógrafos fuera de su camino. Yoongi iba sosteniendo a la mujer
saliendo de un lujoso hotel abrazados y entrando en un auto. Cada toma era a una
considerable distancia así que la calidad no era del todo buena, pero Jimin podía
Jimin se sintió realmente estúpido. Rabia corrió a través de él en torrente. Tae, Jin y
Kook lo había echo sentir tan mal sobre su relación con Agust, que ahora le daba risa.
¿Quién le aseguraba que el Alfa no había dormido con esa mujer? ¿Con más que sólo
ella?
con rasgos delicados, de ojos vivaces, mejillas rellenas y alborotado cabello rubio que
le daban un aspecto bastante infantil. Y era muy joven, diez años más joven que el
Alfa. Su cuerpo aún estaba desarrollo y en definitiva no contaba con las cuevas de esas
mujeres que Yoongi frecuentaba. Se sintió mal consigo mismo, se sintió tan poco y tan
simple que hundió el rostro entre sus pequeñas manos y presionó las palmas en sus
ojos húmedos.
Él fue a cogerlo de nuevo. Su voz tembló cuando habló. —Lo siento, me he distraído
con algo.
Por favor, hablemos mañana. Ahora no estoy de humor para nada más.
Silencio. Jin respondió con voz preocupada. —De acuerdo pero cualquier cosa, tú sólo
—Sí.
—¿Y Jimin? No seas tan duro con Tae, él de verdad la está pasando mal.
—También yo.
Colgó. Tiró el aparato en la cama y miró alrededor, sintiéndose tan sólo que creyó que
Un pensamiento cruzó por su cabeza. Jimin abrió su armario, cogió unos pantalones
blancos entallados y rasgados, una camisa sin mangas plateada. Se vistió con ellas, se
fajó la camisa y se colocó encima una chaqueta negra de piel. Se calzó botas negras y
se miró al espejo.
No podía hacer mucho con su cabello y no tenía el humor de plancharlos así que se
conformó con poner colocar crema. Bastó sólo un poco de maquillaje en los ojos que le
que el Alfa seguía en la casa. Levantó su mano y dio sendos golpes a la madera con los
sentidos alerta por si llegaba alguna empleada o en el peor de los casos, Julliet.
desde los pies hasta el rostro del niño con una mirada que le hizo sentir a Jimin
hermoso.
El rubio sonrió y empujo a Agust dentro con todas sus fuerzas. Cerró la puerta sin
—Wow. —el mayor sonrió en cuanto Jimin se separó. — ¿Qué fue eso?
La sonrisa del niño era todo menos sincera. Agust pudo verlo. — ¿Sigue en pie lo de la
fiesta?
Sus cejas se enarcaron. —Por supuesto que sí.
Jimin se encogió de hombros con expresión traviesa. —No me importa, sólo sacame de
aquí.
camiseta.
Él fue a sentarse en la cama, su mirada viajó por la amplia habitación y fue inevitable
sonreír divertido al contemplarla. Era una habitación tan normal como la de cualquier
chico. Con un pequeño aro en la esquina para encestar un balón, una pantalla plana
enorme y una consola de videojuegos, un equipo de música donde una canción de rap
salía por los altavoces. Había también una colección de autos clásicos en una repisa,
—Imaginé que estabas listo. —Jimin miró hacia el chico y sus cejas se enarcaron.
El Alfa estaba sin remera, buscando algo en su closet y él pudo apreciar la ancha
Él cogió una remera negra con un estampado de letras rojas en una mano y su
chaqueta de piel en otra. Su cuerpo estaba bien trabajado, era delgado, pero eso no le
Agust lo miró con semblante serio. —Ir y dejarte aquí solo después de lo que pasó esta
Jimin bajó la mirada y suspiro. Pronto, Agust estaba arrodillado frente a él, mirándolo
—No es necesario ir, lo sabes, podemos simplemente quedarnos aquí y mirar una
película.
Y pese a que la idea era bastante tentadora, Jimin necesitaba salir de esa casa que
Taehyung o Yoongi.
—Hay algo más. —Agust tomó su barbilla entre sus dedos para que sus miradas se
Los ojos claros de Jimin bajaron a sus manos. —Yoongi hyung, él… Vi las noticias y…
Mordió sus labios, sin saber cómo proseguir pero no hizo falta que lo hiciera, Agust lo
entendió.
Sus pequeñas manos fueron tomadas entre las del mayor delicadamente. —Una más.
que sea que estuviese pasando por la cabeza rubia del chico pero no pudo mirar más
—Lo supuse.
—Oye. —el mayor le dio un pequeño beso. —Eres hermoso y él es un imbécil por no
valorar eso.
Hubo un pequeño silencio. —De acuerdo. —Él se puso en pie, se vistió, cogió su
Jimin cogió el abrigo y tomó la mano de Agust. Salieron silenciosamente del lugar,
mirando a ambos lados. Faltaba poco para la media noche y la casa estaba en
completo silencio.
—Julliet salió hace poco más de una hora. —Agust le susurró. —Ella creyó que te
Me esperarás tras los arbustos y entrarás al auto en cuanto te haga una seña ¿Bien?
Agust rio. —No te preocupes por ello ¿Has escuchado eso de que si no puedes contra
el enemigo, únetele? Pues eso hice, a veces te sorprendería lo mucho que ellos desean
complacer al hijo del Amo si eso implica que este no abrirá la boca para perjudicarlos.
Jimin imaginó que iba a ser más complicado que esto pero el mayor le había explicado
que, al estar en un bloque residencial, era relativamente más sencillo escapar que si lo
Pronto, Jimin estuvo echo un ovillo en los asientos traseros, en el pequeño hueco,
cubierto por el abrigo. Así que, cuando salieron por la gran reja custodiada, todo lo que
los guardias vieron era a Agust sonriente y una prenda acomodada descuidadamente
en la parte trasera.
—Agradece que estés tan pequeño. —el mayor bromeó en cuanto salieron a la
Una vez sentado, el Omega abrió la ventanilla y sacó la cabeza. —Nunca has conducido
Min se encogió de hombros. —Me flipan los deportivos pero no hay nada como la
Compartieron una sonrisa. Ninguno percatándose del Sedán negro a varios metros
detrás de ellos.
La residencia en donde vivía Sehun estaba bastante cerca. Diez minutos después, ellos
de cristal.
Agust bajó del auto y fue abrir la puerta de Jimin, cogiéndole de la mano, avanzaron
hacia el interior. Absolutamente nadie esperó la aparición de Min con Park, de eso
Jimin estaba completamente seguro. Las miradas fueron desconcertadas y como no, si
él estaba seguro que cada persona ahí había escuchado todo el intercambio de
esmerado en hacer lucir la estancia como una pista de baile con una gran bola de luces
que colgaba del techo proyectando colores en el mar de personas y la música estaba
—¡Hey, Gus! —Sehun se abrió paso entre los demás para saludarlo. Ambos chicos
temas que él no tenía ni puta idea. Pero cada chico ahí le dio más de una mirada
—Oye, Park. —Daniel se inclinó hacia él. — ¿Qué fue todo eso en la cafetería hoy la
presencia no era bienvenida a su lado. —No veo como eso tenga que ver contigo.
Al parecer, Daniel no lo captó la indirecta por que se vio visiblemente más animado. —
Nunca habían hecho un revuelo como el de hoy, fue bastante entretenido de ver pero
siempre he pensado que te miras más lindo con una sonrisa. —dijo, dándole un guiño
coqueto.
comentario del chico que le sonreía descaradamente, con la diversión brillando en sus
—Bonito. —Agust, quien estaba inmerso en una charla con los demás, le dio un beso
—Seguro.
Una pareja se encontraba en una esquina, entre besos y caricias urgentes, ajenos a su
presencia.
Jimin se frenó en seco cuando reconoció la cabellera negra y la constitución del Alfa y
le dio una mirada preocupada a Agust pero él se limitó a restarle importancia con un
encogimiento de hombros y fue a abrir la nevera para sacar dos botellas de cerveza.
La pareja de apartó entonces y Jungkook les dedico una mirada sobre su hombro, sus
ojos se abrieron desconcertados al ver a Jimin frente a él con una sonrisa nerviosa.
—Jimin. —Jungkook se alejó de entre las piernas de la chica un poco para hablar con el
—Es fin de semana Kook, no iba a quedarse en casa a mirar el techo. —Agust contestó
—Agust. —el pelinegro fue hasta su hermano. — ¿Qué mierda haces? —le susurró con
enfado tan cerca como pudo pero Jimin todavía logró escucharlo.
El mayor le dio una mirada llena de advertencia. —No metas tus narices en mis
asuntos. —gruñó.
—¡Jimin! —Crystal apareció en el umbral y les dio una amplia sonrisa. Jungkook se
—Hola, Crystal. —el rubio chocó su botella con la de ella, sintiendo el ambiente tenso
La chica le restó importancia a su comentario con una mano. Cogió un vaso de la barra
Crystal le dio una sonrisa enternecida y volteó a mirar a Agust. —No le quites el ojo,
—Yo como que no entendí de que iba.—Agust rio a carcajadas y lo abrazó. —Eres
Jimin se dejó guiar por el mayor entre las personas. Le gustaba bailar pero no estaba
de humor para hacerlo, sin embargo, accedió de inmediato para evitar la mirada de
Alguien les ofreció otra lata de cerveza, Jimin no conocía a más de la mitad de los
chicos ahí pero lo aceptó con una sonrisa. No había ingerido alimento desde la mañana
y su cuerpo lo resintió. Él era bueno bebiendo, después de todo, las pijamadas en casa
de Jin lo habían preparado para eso, pero tras la sexta ronda, sus sentidos comenzaron
a trastabillar.
En algún momento, la boca de Agust estaba en la suya y sus manos en sus costados. En
algún momento Jimin se pegó a él con ansias y fue suficiente para que el mundo a su
alrededor pasara al olvido. Los pensamientos tristes sobre Tae y la rabia por las
traiciones de Yoongi pasó a un segundo plano y todo lo que podía pensar era en el
Ellos se marcharon bajo las miradas de unos cuantos chicos. Pero a Jimin ya le valía
una mierda. Tropezando y riendo, caminaron por el pasillo en penumbras hasta colarse
El Alfa estaba sonrojado por el alcohol y su respiración era pesada y cálida sobre sus
labios. Jimin llevó sus manos a las mejillas del chico y acarició suavemente.
Fue besado con hambre y deseo, y a pesar de que esos besos no le robaban el aliento,
le fascinaban. Los fuertes brazos lo pegaron más hacia el duro cuerpo del Alfa y no se
No era la primera vez que tenían roces tan íntimos, antes de que su compromiso se
rompiera, ellos habían compartido momentos como este. Y ahora, Jimin estaba listo
para lo siguiente. Y de cualquier forma, no había manera de que Yoongi supiese que
era virgen. Ese era un hecho que el rubio no le había mencionado en absoluto porque
Se quitó la chaqueta con manos torpes y se dejó guiar a la cama entre besos
necesitados. Agust lo recostó sobre las sábanas con delicadeza, sin romper el beso.
Jimin abrió las piernas para darle paso entre ellas y soltó un suspiro cuando el cuerpo
de Agust encajó tan bien con el suyo, su boca besando su cuello, sus manos
La música estaba de fondo y sus sentidos estaban bastante torpes pero estaba
—Te quiero, bonito. —le susurró Agust al oído. Y fue algo extraño porque salió en un
protegerlo. Y Agust enloqueció por un momento cuando todo lo que quiso fue abrazar
Kim tenía toda la razón. Él lo sabía, Jimin le importaba, más de lo que suponía debía de
Jimin sonrió sincero y le regaló un suave beso en sus finos labios cargado de
sentimiento. Sus manos fueron hasta la chaqueta del mayor y lo apremió a retirarla.
Así lo hizo, Agust la tiró lejos y procedió a quitarse la camisa, dejando su duro torso al
descubierto.
El rubio mordió sus labios. Y ese gesto hizo al mayor terminar de endurecerse. El ver a
Jimin debajo de él, con el cabello esparcido en la almohada y el rostro sonrojado fue
Oh, no. Él no podía, no quería, que Yoongi tuviera esto. Su hermano no se lo merecía,
—También yo.
El niño le dio una sonrisa de bienvenida y Agust no perdió tiempo en bajar y besarlo,
Las piernas de Jimin rodearon las caderas de Agust e hicieron presión y jadeó cuando
sintió la erección del chico hacer fricción con la suya sobre la ropa. Jimin clavó sus uñas
en los fuertes brazos mientras la boca del mayor hacía un lento y tortuoso camino
desde el cuello del menor hasta sus clavícula, saboreando la piel, deleitándose con su
Las manos ajenas bajaron por su caderas, sus piernas y volvieron a subir. Los labios de
Agust siguieron su camino hasta su pezón y la boca de Jimin se abrió en busca de aire
bien, se sintió seguro de sí mismo por esas palabras. Su cuerpo se sentía caliente,
necesitado y húmedo.
Con ese pensamiento en mente, Jimin dejó que Agust quitara su fina camiseta sin
mangas, dejándolo expuesto. Y el deseo, la admiración y el cariño que vio en esos ojos
marrones, tan distinto a los de Yoongi, fue suficiente para que el rubio se incorporara
para besar los labios de Agust con deliberada calma, sus propias manos tocando y
explorando.
Fue como una explosión de sentimientos dentro de él, tan contradictorios que cerró
los ojos y se centró en las sensaciones en su piel, dejando de lado la resistencia del
animal en su interior.
pardo entre sus labios, acariciándolo con su lengua y succionando. Jimin jadeó, sus
manos fueron a la rubia cabellera de él y enredó sus dedos en los mechones. Sus ojos
Ellos lo ignoraron.
Agust lo dejó tendido en la cama, sus dedos trazando líneas en la lechosa y suave piel,
delineando su coqueto ombligo y bajando un poco más, hasta el botón del pantalón.
niño soltó el aire mientras asentía. El botón se zafó. La cabeza rubia se inclinó para
Sus manos aferradas a las sábanas al sentir la humedad de la caliente lengua deslizarse
Jimin soltó un tembloroso suspiro al sentir las manos del Alfa tomar el borde de su
Volvieron a aporrear la puerta. —¡Abre! ¡Es urgente! —Su voz alterada hizo a Jimin
—Algo va mal.
—Él sólo está jodiendo.
Con un gruñido de pura irritación, el rubio se apartó del cuerpo de Jimin. Cogió su
Jimin aprovecho para colocarse la camisa lo mejor que pudo y sentarse en la orilla de
Agust abrió la puerta sólo lo suficiente para ver el rostro ansioso de su hermano
menor.
—Se que a ti te vale una mierda, idiota. —le gruñó. — ¿Jimin? —Kook habló al niño a
regresado.
Esas palabras hicieron a Jimin helarse en su lugar. El dulce olor del Omega tomó un
matiz ácido de miedo y eso bastó para que Jungkook hiciera a su hermano a un lado y
entrara en la habitación.
El niño lo miró con los ojos abiertos desmesuradamente, la tez repentinamente pálida
—Llegó hace poco menos de diez minutos. Mamá me ha contactado. —el pelinegro
pasó una mano por su rostro, preocupado. —Jimin, sabe que estás aquí con Agust.
Pánico brilló en los ojos claros del niño. Él se levantó como un resorte de la cama en
Jungkook se giró hacia su hermano. — ¿Por qué mierda lo trajiste? Jimin está
fuertemente custodiado por los hombres de hyung, lo sabes. —espetó y había una
clara acusación en las palabras, Jimin pudo oírlo. — ¿En verdad creíste que no iban a
puta cabeza? ¡Sabías que Yoongi llegaría hoy en la noche! ¡Sabías que iban a darle el
aviso!
Las palabras cayeron como agua fría sobre Jimin. Él miró al rubio en busca de un
rabia.
—Cállate. —espetó.
Sintió su sangre correr por sus venas como un líquido frío que hizo estremecer todo su
—No se lo dijiste ¿Cierto? —Jungkook cayó en cuenta de ello y miró a Jimin con algo
parecido a la lástima. —Él llamó hace unas horas para decir que estaba en camino.
—¿Agust? —el niño miró al mayor con una muda súplica en su voz temblorosa.
cuando le dio la cara. —Pero estabas mal y no quería preocuparte más Jimin.
Rabia. Todo lo que pudo sentir fue rabia. Sus puños se apretaron y se negó a dejar salir
¿Por qué había permitido que llegarán tan lejos cuando sabía las consecuencias? ¿Por
qué no le había dicho nada si era consciente de que iban a ser descubiertos?
—Sabías el riesgo y aún así te callaste y me trajiste aquí. Iba a entregarme a ti y él iba a
saberlo. —dijo con los dientes apretados. —Era eso lo que pretendías ¿No es así?
Silencio. El mayor llevó sus manos a su cabello y tiró de los mechones, exasperado y
—¡No mientas! —gritó dolido. Sus manos hechas puños. — ¡¿De qué ibas?! ¡¿Qué
desesperación.
El pequeño cuerpo se tensó. Él le estaba dando la espalda pero el mayor pudo ver un
—¿Qué?
—No puedes pertenecerle Jimin. No a él. Puede arrebatarme todo lo demás pero no
—Así que de eso se trataba. —susurró con rabia. —Yo sólo era algo que querías tener
para joderle.
—Suéltame. —espetó.
—Jim-
Su lobo se agitó enfurecido y por una vez, Jimin dejó que lo dominara. Se giró en
redondo, su brazo se impulsó y golpeó con toda la ira y las fuerzas que tenía el mentón
dio al Alfa era furibunda, sus ojos llorosos. — ¡Te dije que me soltaras! ¡No soy un
Ambos Min lo miraron estupefactos por el repentino estallido de ira del tierno Omega.
Fuera, una ligera llovizna había comenzado a caer y el frío de la madrugada le dio de
Había sido tan tonto y justo ahora caía en cuenta de ello, demasiado tarde. Él nunca
tuvo oportunidad, jamás. Él estaba siendo vigilado las 24 horas del día, cada
movimiento siendo reportado a Yoongi y Agust lo sabía y pese a ello siguió adelante sin
Idiota de él que había caído en la trampa. Que había creído en Agust y sus estúpidas
palabras vacías. Creyó que de verdad le quería y le importaba pero todo era mentira,
Las lágrimas empañaron su visión pero se negó a llorar por un imbécil que no lo valía,
Oh, Jimin jamás se había sentido tan ingenuo, tan ciego. De pronto, detestó el olor de
Agust en él y se sintió sucio. El niño se detuvo en seco cuando vio el conocido Sedán
negro, con Yixing dentro, aparcado en la calle con otros dos coches más,
flanqueándolo.
Jimin avanzó hacia él con pasos temblorosos y el Beta salió del auto en silencio, le dio
—Buenas noches, Señor Min. El Amo Suga ha ordenado que se le lleve de inmediato a
su casa.
Sintió el mundo caerle en los hombros y sus piernas temblaron. El pulso se le aceleró
Pero Jimin fue amargamente consciente de que no había escapatoria. No había ningún
Pues bien, él era un Park y Eunho le había enseñado que un Park jamás huía con el
rabo entre las piernas. Iba a enfrentar las consecuencias de sus actos con aplomo y
Levantó la cabeza con todo el orgullo posible y avanzó hasta el auto con pasos
decididos.
—Llévame a casa. —pidió con voz ahogada y entró, sin mirar atrás.
Capítulo XIX
Inseguro de nuevo
Peligroso de nuevo
Yoongi vio las gotas deslizarse por el cristal como si fuesen lágrimas. El vidrio
empañado por el frío desdibujaba su reflejo y todo lo que él podía ver era su borroso
rostro cubierto por un cubre boca negro hasta la nariz, dejando libre sólo los afilados
pómulos, los ojos casi negros en su totalidad por las pupilas dilatadas y la rebelde
cabellera negra.
Él había consumido una línea de cocaína anteriormente, antes de abordar el avión,
necesitaba mantenerse despierto por que tenía cosas que resolver en cuanto llegara a
Seúl.
—Amo Suga. —la voz de Yixing fue plana. —Su esposo está en casa.
Colgó sin decir ni una palabra. La rabia que estaba corriendo por su sistema le hacía
El aviso había llegado a Yoongi en cuanto había bajado del avión, ya que debido a la
tromba que se desató durante el vuelo, fue imposible comunicarse con él. La
información fue corta y precisa. Tanto Jimin como Agust habían abandonado la casa
una hora atrás para dirigirse a la residencia de los Oh, en donde permanecían hasta
esos momento.
pedido que no se le molestara en esas dos semanas, a menos que fuese un asunto
de tres semanas de ausencia, Yoongi abrió los archivos y lo que vio en ellos hizo a su
lobo lanzar un bramido de pura rabia. Las tomas eran de Jimin y Agust, cada una en
Murakami y dentro de la casa de los Min. Ellos juntos, abrazados, besándose y
acurrucados. La más reciente era una de esa misma noche, donde se les veía a ambos
chicos a través de un gran ventanal en el centro del salón de la casa de los Oh,
Por las venas de Yoongi corrió un fuego devastador. Una rabia ciega se apoderó de él,
haciendo a su cabeza palpitar de dolor y sus venas marcarse por la tensión. La cocaína
funcionaba en su cuerpo como una explosión de energía que afinaba sus sentidos,
despejaba su mente pero también despertaba el depredador en él. Así que, los efectos
de la droga combinados con la rabia era una letal combinación para su indómito
lobo.
puños; Yoongi salió del auto, en grandes zancadas llegó a la puerta y entró por ella.
—¿Donde está Jimin? —ladró al quitarse el cubre boca. Rina debió ver la furia
Yoongi subió las escaleras y se apresuró por el pasillo. Abrió la puerta de su habitación
encontrándola vacía. La cerró de golpe y caminó hacia la contigua, esa donde Jimin
Giró la chapa y la encontró con pestillo. Él apretó los puños. —¡Jimin!—ladró. — ¡Abre
la puerta!
El dulce olor de Jimin, combinado con la acidez del miedo, llegó a sus narices en un
torrente y su lobo rasgó la superficie con saña. La puerta se abrió y el rubio apareció
tras ella, observándolo con enormes ojos asustados y rostro carente de color. Se había
cuerpo.
—Hyu-
Yoongi entró como un ventarrón y lo cogió del cuello, alzándolo sobre sus pies, lo
empotró en la pared con fuerza, causando el rebote de la cabeza rubia contra la dura
Abrió los ojos y la mirada enfurecida de Yoongi lo estremeció con fuerza. El hombre
—Te dejé muy en claro, niñito idiota, que más te valía no agotar mi paciencia. —
siseó.
—¿Que-¿
La presión en sus vías respiratorias por esos dedos largos le dificultaron el habla. Sus
pequeñas manos viajaron a la muñeca pálida del pelinegro y tiraron con fuerza en
—Te advertí que no debías jugar con fuego. —susurró el mayor con el rostro rojo de
furia a sólo centímetros del suyo. — ¿Querías probar tu suerte? Veamos que tan bien
se te da el soportar el dolor.
y comenzó a patalear desesperado. Quiso hablar pero la presión en sus oídos era
ensordecedora. Yoongi aflojó el agarre y Jimin cayó como un saco de papas al suelo, el
—Te creíste muy listo cariño. —Yoongi se arrodilló a su altura. Cogió un puñado de
rizos en su mano y tiró con fuerza, Jimin gritó. —Tú y mi hermano no son más que
niños idiotas jugando a ser adultos ¿Pensaste que no te vigilaban? Adivina qué. —su
El cuerpo del chico se congeló y Yoongi supo que había dado en el clavo. Soltó al
El rubio tomo una gran bocanada de aire y se sentó en la fría superficie, sus
El clic de la chapa le hizo mirar hacia arriba y vio la espalda de Yoongi de pie frente a la
puerta. La imponente figura del azabache estaba tan tensa como la cuerda de un arco.
fluidos.
Yoongi dejó su abrigo en la silla y se volteó a mirarlo. Sus ojos estaban negros casi en
Jimin era joven pero él sabía reconocer el semblante de alguien que había ingerido,
después de todo, no era totalmente ajeno a ese tipo de cosas. Se puso de pie tan
rápido como le fue posible y retrocedió hasta llegar a la puerta del baño bajo la atenta
con deliberada lentitud. —Si te encierras en ese baño no dudaré el derribar la puerta y
acorralarte.
—¿Qué va a hacer? —preguntó con miedo cuando el Alfa quitó el cinto de un tirón y lo
y me vale una maldita mierda lo que tu querido papi piense al respecto. — declaró.
La sangre se le heló en las venas. —No puedes tocarme. —advirtió con voz temblorosa.
—El acuerd-
—Eunho y mi padre pueden meterse por el culo su puñetero acuerdo ¿Me oíste? ¡Me
importa una jodida mierda! ¡Te entregaron a mi y voy a hacer contigo lo que se me da
la maldita gana! —él se acercó lentamente y Jimin giró la chapa tras él.
Jimin se puso rígido. —Ni de coña. — escupió y con toda la rapidez posible abrió la
Ninguna. Jimin lo sabía pero Yoongi estaba equivocado si creía que no iba a luchar. Aún
si eso empeoraba las cosas, iba a sacar las garras y aruñar. Su lobo despertó de pronto
y todo lo que Jimin supo fue que su instinto animal reinaba en él y le ordenaba luchar
para sobrevivir.
Unas fuertes manos lo cogieron del pelo y tiraron de él hacia atrás. Jimin gimió y
enterró las uñas en el brazo de Yoongi con fuerza hasta sentir la sangre en sus dedos.
—¡Pequeña mierda!
desesperación.— ¡Suéltame!
Entonces, bajo el olor ácido de Jimin, Yoongi pudo detectar el tenue aroma a cítrico de
Agust. Acercó su nariz al cuello del niño y la comprensión fue como una bofetada en su
rostro.
inteligente, que había sido lo suficientemente imbécil como para desafiarlo de esa
manera.
Yoongi apretó a Jimin con fuerza entre sus brazos y lo lanzó a la cama con rudeza. El
chico perdió el aliento cuando sus cotillas impactaron con la orilla de la base. Resolló y
Había caído de bruces. Sus brazos fueron tomados con fuerza y Yoongi tiró de ellos
hacia atrás, sujetó sus muñecas en un agarre de hierro mientras el rubio luchaba por
recuperar el aliento. Jimin gruñó cuando sintió sus muñecas ser amarradas por una
—¡Déjame! ¡Joder, déjame! —el chico gritó e intentó levantarse pero su cabeza fue
sujeta con fuerza contra la cama por una poderosa mano en su nuca.
—Maldito niño. —Yoongi gruño en su oído. — ¿Dónde está Agust ahora? ¡¿Dónde
carajo está?! —él sujeto sus manos amarradas justo por encima de la espalda baja de
Jimin.
—¡No puedes tocarme! —su gritó quedó ahogado por las sábanas debido a la posición
entregarte a mí. —Yoongi observó con atención el níveo cuello del rubio en busca de
—¡No tienes derecho a reclamar nada! —aulló Jimin mientras forcejeaba. — ¡¿Piensas
que no sé de ellas?!
Los ojos claros se abrieron en sorpresa cuando sintió una mano introducirse entre el
hueco de su estómago y la cama y los dedos comenzar a bajar en una lenta caricia que
erizó su piel.
—Me he asegurado de que lo sepas. —le susurró. —Me he asegurado que te quede
Los dedos de Yoongi zafaron el botón de sus pantalones y sintió el pequeño cuerpo
tensarse debajo de él. Sólo bastó que el Alfa tirara de ellos hacia abajo junto a los
—¿Qué haces? ¡Suéltame! ¡He dicho que me sueltes! ¡No soy una de tus putas!
cabeza mientras intentaba comenzar incorporarse pero sus manos atadas dificultaba la
tarea.
—Eres mío. Y nadie toca lo que es mío. —Yoongi gruñó y cogió el cinto.
Jimin había sido golpeado antes. Eunho lo había castigado incontables veces, de
diferentes maneras pero sólo ahora Jimin era consciente de que su padre nunca quiso
Dolía, claro que sí, pero no se comparaba con el dolor de estos momentos, el ardor
cuando el cuero golpeó su delicada carne tres veces seguidas en un sonido sordo y
A pesar de no querer gritar. A pesar de la lucha consigo mismo para cerrar la boca, fue
Yoongi tiró con una fuerza brutal y golpeó de nuevo, toda su rabia impregnado en cada
golpe. Las nalgas de Jimin comenzaron a tornarse rojas y el cinto comenzó a marcarse
en la suave piel, pequeños puntitos con sangre brotaron ahí donde el cuero
golpeaba.
El llanto del chico lo llenó de satisfacción y su lobo gruñó de placer ante la repentina
Hubo tres golpes más y Jimin lloró más fuerte. Su cuerpo se sacudió en espasmos. Su
Yoongi se apartó de él, lo tomó de las caderas y le dio la vuelta, el niño siseó de dolor
por la rudeza del movimiento cuando su lastimada piel hizo contacto con las
sábanas.
El Alfa lo miraba desde arriba, con el cinto enrollado en su brazo derecho y una sonrisa
despectiva. El rostro de Jimin estaba rojo y bañado de lágrimas, sus ojos hinchados por
Silencio.
Sus dedos viajaron hasta el cuello de Jimin y dieron una sutil caricia. — ¿Te ha tomado
Los dedos se hundieron en su piel causándole dolor cuando cerró los labios en un
gesto de terquedad. Sus nalgas ardían como el infierno y Jimin fue plenamente
consciente de su estado.
Alfa, con los pantalones y los bóxer hasta las rodillas, semidesnudo.
La humillación ardía en él. Ante la imponencia del Alfa, ante el aura de furia y poder
Jamás se había sentido tan indefenso, tan patético, tan enfadado consigo mismo por
Él había jugado con fuego. Jimin se había convencido de que iba a poder enfrentar las
grado de violencia podía llegar; sólo había escuchado rumores, habladurías, pues su
estrictamente necesario, así que, todo lo que él sabía de Min era que era un Alfa
despiadado y arrogante.
Pero en la poca convivencia que habían compartido, el hombre se había mostrado
—Si no contestas tendré que comprobarlo por mí mismo ¿Quieres eso? —Yoongi se
inclinó hacia él, sus rostros tan cerca que su fuerte aroma hizo cosquillas en su nariz.
Jimin se tensó. El pavor de ser invadido o tocado por Yoongi de esa manera le causaron
un profundo miedo. Su mirada se desvió a otro lado, negándose a mirar esos gélidos
ojos grises.
Su lobo se agitó enloquecido por el miedo, haciendo a Jimin soltar su aroma con
Pero no hubo nada que pudiese hacer. Las manos del Alfa tomaron sus muslos e
hicieron presión en ellos, abriéndolos. Jimin intentó negarle el paso pero la fuerza de
Yoongi era superior a la suya. Él se colocó entre sus piernas y dejó sus manos en las
Jimin odió su condición de Omega. Odió que su naturaleza fuese tan cobarde y
complaciente. Odió que ella ganara y su boca dejara salir las palabras en un gimoteo
aterrado.
—¿No que?
—No me tocó. —sus ojos se cerraron con fuerza al sentir una mano bajar por
“¿Lo quiero?”
Nunca pensó que iba a analizar esos sentimientos en una situación como esta. Jimin
pensó en Agust y su sonrisa, en los momentos que habían pasado, por mucho que
estos hubiesen sido una completa mentira, pensó en todo lo que él sentía cuando el
rubio lo besaba, lo tocaba. Pensó en el gentil tacto de Agust hacía unas horas, su
Su pecho se agitó. Por mucho que sentirse traicionado por él, no podía engañarse.
Jimin tomo una bocanada de aire y soltó lo que posiblemente sería un grave y fatal
error. —No tienes derecho sobre mis sentimientos. —espetó, con unos ojos cargados
El semblante de Yoongi fue de suma diversión. Se lamió los labios y soltó una risa que
hizo erizar todos los vellos de su cuerpo. El Alfa se inclinó más y el dolor de la
Jimin soltó un fuerte quejido de dolor y sus expresiones se contrajeron por el ardor.
—¿Es así? —Yoongi acaricio su cuello con su nariz en un gesto dominante. —Que
patético.
—¡No!
Pero Yoongi no iba a hacerle ningún caso. El dedo en su interior escosia y Jimin se
sintió repentinamente consciente del peso encima suyo del hombre que desprendía
Suga.
Jamás había sentido tanto pánico ante una persona con problemas de ira, de carácter
suavidad.
La cara del niño era de dolor puro y las ganas de tomarlo y romperlo fueron
desbordantes. Todo lo que Suga quería era terminar con el niño hecho pedazos en sus
brazos, sería tan sencillo apagar el brillo de sus ojos. Sólo un movimiento, sólo unos
cual joder.
—Los sentimientos son una mierda niño, deberías saberlo. —la lengua bajo por sus
mío.
—Yoongi. —la voz de Jimin salió cargada de suplica y pavor. —Te lo suplico, por favor
n-
Su boca fue cubierta por una pesada mano. — ¿Ahora suplicas? ¿Dónde está tu coraje?
—sus ojos casi negros lo miraron con algo parecido al asco.—Dónde está tu dignidad
Gimió de dolor cuando un dedo más fue introducido. Jimin sollozó y miró hacia abajo,
La boca de Yoongi succionó un pezón por encima de la fina remera y Jimin se tensó en
—Esto es lo que querías ¿No? Suplicaste por esto Jimin. —le susurró con voz ronca por
la excitación.
—¡Cierra la boca!
El beso fue duro. Los dientes se encajaron con fuerza en su belfo y aulló por el dolor.
De pronto, ante todo pronóstico, algo se desató en su sistema cuando los dedos en su
arquearse.
Jimin no entendía que estaba pasando. Sus piernas temblaron y su cuerpo respondió
ante el segundo roce de esos dedos. No podía creer que su cuerpo estuviese
maldito sabía lo que hacía, donde tocar y como lograr subyugar a su víctima.
—Vas a pedir por más, pequeño. Siempre lo hacen. —prometió, envolviendo una
mano en su miembro semi duro y dando una lenta caricia, mientras sus dedos
Yoongi observó las facciones del niño, una mezcla de estupefacción, dolor y
excitación. Sonrió, él iba a hacerle perder la razón, lentamente, iba a lograr que Jimin
“Oh, Diosa”.
La vista del rubio se nublo y pese al escozor en sus nalgas, el dolor en su labios y
recorrió cada fibra de su ser, su boca dejó salir un gemido vergonzoso y su entrada
comenzó a lubricar.
Estaba duro y excitado por la manera en la que Yoongi lo estaba tocando y eso le hizo
Había una ruda lucha interna en Jimin, entre él, con su negación a aceptar los que
Enfermo y desquiciado.
mientras sus dedos tocaban una y otra vez el punto en su interior que hacía a su
Un gemido escapó de sus labios. Él cerró los ojos con fuerza, avergonzado, negándose
madre selva, del peso del cuerpo encima de él, de sus labios en su piel, de la dureza de
sus músculos, de su rudo tacto que estaba erizando su piel, poniéndolo al límite,
zona pero todo lo que él pudo sentir fue excitación por la extraña mezcla de placer por
—¡Ahhhhh! —el gemido salió vergonzosamente alto. Él mordió su labio inferior con
La boca de Yoongi dejó su pezón, ahora erecto, e hizo un recorrido húmedo por su
El Alfa gruñó, su propia polla estaba dura como una roca. Líquido pre seminal
Y el dolor y placer mezclados por ello fueron simplemente demasiado para que Jimin
pudiese soportarlo.
imposible mantener la boca cerrada. Se corrió en un grito tan fuerte que hizo arder sus
cielo.
El peso encima de él fue reconfortante por unos momentos y su lobo ganó la lucha
haciéndolo rendirse en sumisión y mostrar más el cuello, cerrando los ojos rendido
mientras el lazo se formaba. La humedad entre sus piernas era clara señal de que
La lengua cálida acarició la piel lastimada y Jimin jadeó por la sensibilidad en la zona.
contemplo su obra.
Jimin estaba sonrojado, hecho un maldito desastre hermoso de llanto, dolor y placer.
Sus rizos esparcidos en las mantas y la sangre brotando de su cuello y de entre sus
piernas. Su respiración era entrecortada, sus preciosos ojos claros estaban dilatados.
Un poco más profundo, un poco más brutal y lo hubiera matado.
La tentación lo volvió loco y Yoongi supo que tenía que marcharse de ahí antes de que
completar el proceso.
Yoongi se inclinó a besar la linda boquita que sabía a sangre y sufrimiento. —No
El peso del mayor se retiró de su cuerpo y se sintió ligero. Sus brazos fueron liberados
del amarre. Jimin se puso en posición fetal y abrazó sus rodillas para hacerse una
bolita en la cama y llorar amargamente por cuando la realidad de lo que había pasado
Nosotros
Aguantando más…
El alba vino tan silenciosa como el susurro de las hojas en otoño. La temperatura
descendió unos grados, la lluvia había cesado y el frío aire hizo mecer las copas de los
estaba Yoongi mirando con atención la danza de las llamas. En su mano izquierda
que se fueran. Después de todo el jaleo y escándalo, Yoongi sabía que la incertidumbre
del repentino silencio los ponía nerviosos y en esos momentos no estaba de humor
Meditando la situación con la cabeza fría y la droga fuera de su sistema, Yoongi aún
estaba lidiando con el hecho de que había perdido el control completamente. Cinco
años habían pasado desde que fue la ultima vez que actuó por impulso.
El interrogante rondaba su cabeza sin descanso. Irritándolo. Cierto era que iba a
“Jennie”
Pensar en ella fue algo bastante difícil. Ellos habían compartido un lazo y Yoongi estaba
seguro como el infierno que no deseaba hacerle algún daño a ella, o al menos
aplazarlo tanto como le fuera posible. Jennie le importaba. Su bienestar era primordial
para él.
detonante que inflamó el deseo de Yoongi por él. No había planeado en absoluto hacer
lo que hizo, el tocar a Jimin de esa manera y morderlo fue un acto impulsivo. Él jamás
imaginó que iba a excitarse por la visión de ese crío hermoso derritiéndose debajo de
él.
Todos sus amantes, tanto hombres como mujeres, solían mostrar el cuello en sumisión
tenido esa mirada desquiciada de cervatillo deslumbrado por la luz, había arañado y
pataleado, había gritado y suplicado. Prueba de ello eran los arañazos en sus
Yoongi se dejo caer en el sofá y cerró los ojos. Estaba cansado, llevaba dos días
despierto y deseaba dormir más que nada. Lástima que su cabeza seguía funcionando
desafiado. Agust iba a a pagar por sus actos, por haber tocado a Jimin, su esposo y
fuego en su cabeza quién era el Alfa del niño. El asunto ahora, era el hecho de que
había agredido a Jimin, había roto la cláusula que Eunho había puesto en ella y eso
Tenía que jugar bien sus cartas o Jungkook iba a pagar las consecuencias y el acuerdo
iba a irse por la borda. Él no podía permitir eso, no ahora cuando las cosas estaban
incorporó y subió las escaleras con deliberada lentitud, cada paso el aroma de Jimin se
El rubio inhaló con ansiedad y el aroma fuerte y embriagador llenó sus fosas nasales.
Había despertado desorientado, dolido y sólo. Se colocó sus bóxer como pudo pero el
dolor en su cuerpo y sus piernas débiles le hicieron tropezar y caer, llevándose una
El niño gimió, o el lobo dentro suyo lo hizo. El pecho de Yoongi vibró en respuesta.
Su pareja lo necesitaba. Estaba pidiendo por él. Con el dulce aroma atormentando sus
Jimin oyó a Yoongi maldecir y golpear la pared. Ahí tendido en el suelo, escondió su
cabeza entre sus rodillas y sollozó, esperando otro ataque de rabia, otra agresión, más
dolor.
El pelinegro lo observó. La expresión corporal del Omega era de miedo y eso le llenó
Los húmedos ojos claros lo miraron con enfado y temor. El mayor alargó una mano
instante.
cerró los ojos, dejando escapar más lágrimas, ni él mismo entendía que estaba
pidiendo.
El aroma tan varonil de Yoongi estaba nublando su juicio.
Pese al pavor que le tenía por los acontecimientos pasados, los instintos traicioneros
Quiso evitarlo, quiso luchar contra ello pero estaba demasiado cansado, agotado tanto
reconocimiento.
Yoongi permaneció estático unos largos segundos con Jimin gimoteando y pegado a su
cuerpo. Él no era partidario del contacto físico, quiso apartar al chico, sus manos
Su paciencia había sido probada una vez, estaba seriamente irritado y aún furioso.
Jimin había recibido ya un castigo y dudaba que el pequeño cuerpo pudiera resistir
más. Su lobo soltó un gruñido. Apremiándolo a obtener más del aroma del rubio, a
tomar al pequeño en sus brazos para sentirlo. Hubo un ruidito en la garganta de Jimin
mujer con un carácter pacífico. Yoongi y ella eran sumamente compatibles, sin
embargo, sus naturalezas animales no eran muy unidas, pese al lazo que formaron.
Él no había sentido esa necesidad de contacto como ahora, esa posesividad y el ansia
de poseer.
Y ahora que el chiquillo gimoteaba y se pegaba a él tanto como le era posible, sus
instintos estaban floreciendo como una mala hierba. Se encontró tomando entre sus
Yoongi se dejó abrazar y permaneció sentado en la cama con Jimin entre sus brazos,
seriamente desconcertado.
Las emociones de Jennie no se habían presentado con tanta claridad como los sentía
ahora con Jimin, con quien el lazo no estaba del todo completo. El Alfa llevó una mano
perdía el puto control y su lobo había dominado sobre él, marcando al rubio como
suyo. Ahora su necesidad de contacto con el Omega era tan jodida que su furia
incrementó de a poco.
“Estoy jodido” Pensó Jimin cuando la calma reinó en su alma al sentir el duro cuerpo
contra él. Tomó en su puño la manga de la camisa de Yoongi y se recostó entre las
Hubo algo parecido a una risa. Baja y profunda. —Me tiene sin cuidado.
voluntad.
—Tu voluntad es irrelevante. —la sonrisa del pelinegro fue burlona. —Estamos
casados y eres menor de edad, soy tu tutor legal. —el ceño del niño se frunció. —Soy
—Mi pad-
—Tu padre puede declararme la guerra. —había tanta calma y seguridad en su voz,
que Jimin sintió un repentino miedo —Estoy listo para ello. Pero él debe recordar que
mi lealtad no es suya, así como decidí unirme a él, puedo unirme a Choi y ambos
La comprensión cayó en Jimin como una piedra en su estómago. Abrió los ojos de
El rostro de Yoongi se endureció en un segundo. —En la mafia no hay tal cosa como el
nada sin ningún esfuerzo, tengo a hombres vigilándolos y te tengo a ti. No voy a
dejarte ir si supones un gran beneficio para mí. Tu padre no hará ningún movimiento
Hubo una pequeña exclamación. El rubio lo miraba con los ojos bien abiertos, ellos
—Eunho fue quien me puso en esta situación. Todo hubiese sido más fácil si no se
hubiera negado a entregarte a Agust. Pero su estúpido orgullo y ego le vendó los ojos.
Eunho es inteligente, sabrá que sólo tiene dos opciones. O me enfrenta o se cruza de
brazos.
Jimin medio se incorporó, dolor en sus facciones por los movimientos. —Jungkook. —
dijo. —Él-
—Eres sólo un chiquillo que no comprende las implicaciones de todo este juego. —el
pálido rostro se ladeó un poco y sus grises ojos tomaron un brillo travieso. —Tu padre
ileso.
Jimin lo soltó. Sus ojos estaban abiertos en incredulidad y pánico. Su aroma delató su
Yoongi se levantó y lo miró desde arriba. —No, mientras seas inteligente y sepas lo que
te conviene. Eres mío ahora, no importa lo que tu padre haga, no voy a soltarte y tú
Yoongi analizó su reacción. El rostro del niño tomó una expresión abatida. Casi pudo
Sus palabras tenían mucha verdad. Jimin podía sentir la necesidad de su lobo, pidiendo
Oh Diosa.
Jimin nunca pensó que el ser marcado se sintiera tan jodidamente incorrecto. Estaba
iba a pasar, su padre estuvo consciente de ello cuando aceptó entregar a su cachorro a
separado de él, aún a pesar del maltrato, si eso iba suponer una agonía para su lobo y
Eunho había creído que podía manipular a Suga, él estaba muy equivocado. Min iba a
jugar ahora bajo sus propias reglas y Jimin iba a cerrar esa boquita suya si quería que
Jimin. Ante la confusión del niño, él sonrió. —Llama a tu padre y dile lo ocurrido. La
decisión es tuya.
Observó al menor con una mirada expectante. Calibrándolo. La pequeña mano tomó el
Sí, la decisión era suya. Jimin lo sabía. Podía llamar a su padre y que este desatara su
furia hacia los Min, él sabía que Eunho no se quedaría de brazos cruzados, no, el
hombre haría pagar cada lágrima que su hijo hubiese derramado. Y la tentación fue
bastante fuerte, aunque supiera que en realidad él no iba a poder escapar de las garras
sabido las consecuencias desde un principio, era injusto que otras personas tuviesen
padre de lo ocurrido, Jimin no iba a salir ileso, de hecho, todo se volvería un maldito
tristeza e impotencia que el pelinegro vio en ellos le hizo saber que tenía a Jimin en su
palma.
El móvil cayó en el colchón. El Alfa enarcó ambas cejas. —Lo supuse. —tomó el aparato
y lo guardó en su bolsillo. —Enviaré a Rina para que te ayude a asearte. Una vez lo
“Soy patético.” Pensó con rabia mientras observaba sus muñecas, brazos y piernas con
En la grabación se podía apreciar con total nitidez al niño de cabellera rubia y rizada,
Minho sólo necesitó observar las cinceladas facciones del joven más alto para saber de
rasgos delicados.
—El cachorro de Park. —Hijoon señaló al niño con su dedo índice en la pantalla.
observaba tres autos negros llegar al lugar, todos con hombres de Suga dentro. Cinco
Un cuarto de hora más tarde, Jimin salía por la puerta con brusquedad, deteniéndose
—El amo Suga ha ordenado llevarle a su casa de inmediato. —la voz del chino se
—Seguí al chico todo el trayecto hasta la propiedad de Min Suga. El Alfa llegó a los diez
minutos e Ian reportó hace una hora que el hombre no ha abandonado el lugar.
La atención del pelinegro volvió al video. Agust había aparecido en escena junto a su
hermano menor. Ambos eran flanqueados por los hombres de Suga y llevados a un
auto estacionado en la oscuridad de la calle. Se podía apreciar la resistencia de Agust y
centro de Seúl.
residencia Min.
—La seguridad del chico aumentó en cuanto Suga salió del país. —Minho caviló. —
Perdimos su rastros tres días esperando que el cachorro saliera de esa casa y cuando
volvimos a dar con él, era imposible acercarse ¿No han obtenido aún nada de Kim
Jennie?
Agust.
Eunho y Darhio estaban fuera del país. Jimin había estado viviendo con Suga y cuando
este salía del Corea del Sur la seguridad del niño se había redoblado y lo localizaron en
Durante ese tiempo, Minho había estado seguro que ambos adolescentes había
cerrado ya el trato. La cosa era, si Jimin y Agust tenía un compromiso, no había razón
para que fuesen separados de esa manera, ni para que el niño fuese llevado a casa de
Suga así como tampoco que este se hubiese encerrado ahí con él.
Una idea llegó a Minho y su mente se iluminó de inmediato. Las piezas se conectaron
completamente.
—El niño pertenece a Suga. —dijo. —Jennie fue dejada de lado en Daegú y Suga llegó a
Seúl cuando su hermano fue cogido por el Consejo. Su estadía aquí se prolongó porque
no va a marcharse, su casa fue habilitada para que el Omega viviera allí con él y el hijo
querían ganar tiempo, por ello se habían limitado a repeler sus ataques.
Habían dado al heredero del imperio Abrax el hijo de Park y esa unión significaba una
poderosa alianza.
Minho recordó la charla que había tenido con Danwoo meses atrás, cuando el Alfa le
“Tómalo como una cortesía” le había dicho Min mientras le entregaba el sobre que
—Llama a Lee y hazle saber que debe reunirse conmigo. —ordenó mientras tomaba su
abrigo. —Quiero que movilices un escuadrón a Seúl, que entren sin ser percibidos y se
Salió del lugar en largas zancadas. Estaba seriamente enfadado. La balanza se había
daba una valía sumamente alta ya que era lo que mantenía el acuerdo en marcha. Si
tan sólo Minho pudiese sacarlo de juego, si tan sólo el cachorro fuese eliminado
Tan fuerte
De niño, Jimin había creído en los relatos de amor, del hilo rojo y la pareja
¿Cómo puedes creer en un sentimiento del cual nunca has sido testigo?
Sus padres lo amaban, a él y a Darhio, pero el amor a un hijo es sumamente diferente
al amor de pareja y Jimin jamás lo había presenciado en su propio hogar. Así que, sus
fantasías perdieron credibilidad conforme fue tomando consciencia de las cosas que lo
habitación y él le había preguntado con toda la inocencia de sus siete años el por qué
tenía la mejilla amoratada. Entonces, el pequeño niño no sabía que ella estaba
sufriendo silenciosamente. Entonces no sabía que eso era un golpe, que el responsable
Daeri le había restado importancia, explicándole que era sólo una reacción de su
—¿Y duele? —había preguntado, con pequeños ojos color miel llenos de
preocupación.
Su madre acarició su mejilla y llevó una mano en su pecho, justo encima de su corazón.
—Duele aquí.
Hubo una sonrisa, pequeña y triste. —Es sólo mi rostro donde tu puedes ver lo que
está mal, pero hay cosas que no puedes mirar con los ojos.
Jimin no lo entendió. Incluso cuando cumplió los doce y tuvo consciencia suficiente
para saber lo que realmente ocurría. A pesar de que él había sido castigado, su corazón
nunca dolió, no realmente, cuando los golpes le hacían tornarse rojo del esfuerzo de
no quejarse porque había sido enseñado a ser responsable de las consecuencias de sus
actos o rebeldía y muchas veces su lengua sin filtro lo había metido en problemas.
horrores y su dignidad por los suelos, Jimin entendió por fin el por qué de muchas
Daeri era una mujer muy reservada y dura, nunca podías saber que estaba pensando o
si algo iba mal con sólo mirarla, porque a lo largo de los años, ella había aprendido a
—Cuida ese carácter tuyo, Jimin, o te traerá muchos problemas. —le había espetado
una vez. —Tienes que usar la cabeza siempre porque tu impulsividad nunca va a
Y no era la primera vez que Jimin confirmaba esas teorías. Hasta el momento, había
metido cometido un sin número de errores y todo por aferrarse a una libertad que
¿Qué haría ahora? Jimin estaba consciente de que tenía que ir con mucho cuidado en
adelante, estaba caminando sobre una frágil escarcha que crujía bajo sus pies y
cualquier paso en falso podría podría hundirlo en un vacío sin fondo del cual
aceptado su destino y le había hablado la semana anterior y supo que no quería ser
como ella, no quería agachar la cabeza con miedo o tragar sus palabras y quejas,
disimular su tristeza bajo una sonrisa educada, soportar cada infidelidad cerrando los
Él iba a ser un rehén, sí, pero por una mierda si iba a ser un maldito títere en las manos
errores como para no aprender de ellos y lo primero que iba a hacer era no demostrar
Jimin se hundió en la amplia tina de baño, el agua caliente relajando casi al instante
sus músculos adoloridos, su piel erizándose al contacto. Cerró sus ojos y se limitó a
lastimada.
Fue inevitable mirarse en el espejo de cuerpo completo frente a él. Sus ojos estaban
hinchados por el llanto y su labio estaba inflamado por las mordidas. Pero lo que hizo
hombro. Tenía un color rojo, estaba inflamada y la piel se abría en media luna. Sangre
alrededor de ella.
Jimin se preguntó si era normal que doliera como una perra al tocarla y si se suponía
Sus pequeños dedos hicieron un recorrido por entre sus piernas, limpió la sangre en su
ingle en lentos movimientos e hizo una mueca de dolor cuando tocó su anillo de
músculos. Escocía.
vergüenza, su rostro sonrojado. Aún no podía creer como su cuerpo había reaccionado
al tacto de Yoongi.
que estaba en la etapa de las hormonas alborotadas y más de una vez se había
acariciado a sí mismo. Sin embargo, jamás había sido tocado de esa manera tan brusca
y despiadada.
Jimin sabía que todo lo que él debía sentir era asco, humillación y pena. No se suponía
que tenía que gemir y retorcerse en los brazos del Alfa, jadeando en busca de más
contacto. Pero fue simplemente inevitable, su cuerpo había reaccionado como un vil
traidor y había disfrutado, hasta cierto punto, del duro tacto y eso estaba jodiendo su
cabeza, sobre todo por que estaba completamente seguro que no era normal su
Jimin sabía que a partir de ese momento, sólo era cuestión de tiempo para que Yoongi
lo tomara para completar el proceso, y si el hombre había sido tan bruto con él al
hicieron soltar una sarta de maldiciones por el dolor, se cubrió con una bata de baño y
con una lentitud agónica llegó hasta el armario. Tomó una holgada camiseta rosa que
le cubría hasta los muslos y unos bóxers de algodón sueltos. Se vistió lentamente,
en ella con sumo cuidado. Había un par de analgésicos en la mesita de noche junto a
un vaso de agua que Rina le había dejado, él los tomó y se hundió en las mantas.
lugar las piernas descubiertas del chico y subieron lentamente hasta el bonito rostro
El pelinegro se recargó su hombro en el pilar de la cama con sus manos metidas en los
—Puedo hacerlo por mi mismo. —contestó con voz tensa. Él no quería ver la lástima
en el semblante de la mujer, suficiente tuvo con la mirada apenada que ella le dio en
cuanto lo ayudó a salir de la cama; y de cualquier forma, no era un completo inútil para
—Por lo visto, puedes hacer muchas cosas por ti mismo, excepto ser inteligente. —El
rubio apretó los labios para no soltar alguna sandez digna de él.
interior ante el aroma tan cargado de Yoongi y enfadado por ser tan consciente de
ello.
—A partir de ahora, vas a obedecer cada una de mis órdenes. —su voz demandante
erizó la piel del chico. —Fui bastante blando contigo Jimin y te conviene que no haya
una próxima vez. —el menor asintió aún sin mirarle. —Vuelvo a saber que mi
creerlas.
Las gruesas cejas de Yoongi se elevaron con diversión. —He cometido crímenes
peores, niño.
Vio el pavor brillar en esos orbes color miel y el estremecimiento que recorrió el
pequeño cuerpo. El lobo de Yoongi gimió de gozo ante el delicioso aroma del miedo. El
quieto cuando los dedos del hombre se dirigieron a la marca en su cuello, tocando
suavemente.
—Sabes lo que esto significa. —Jimin alzó la mirada encontrándose con el rostro del
—La cosa es, —el pelinegro se inclinó a su altura, sus bellas facciones quedando a sólo
unos palmos del rostro de Jimin. —no tengo absoluto interés en ello.
Ardió. Los esponjosos labios se aplanaron en una línea indignada. Jimin tuvo el impulso
—No quiero que me toque. —sus labios se crisparon en las esquinas en una mueca de
—Así es. —los dedos acariciaron su mejilla. Jimin apretó la mandíbula ante su tono
bajo. —No te necesito en mi cama, sin embargo, mi lobo pedirá por ti y no voy a
detenerme en desvirgarte.
Un profundo sonrojo cubrió el rostro de Jimin, tan evidente que una sonrisa divertida
surcó los labios del mayor. Sus manos se movieron por instinto y apartó la mano de
Los ojos del pelinegro se oscurecieron de enfado, tomó las muñecas de Jimin con
fuerza hasta hacerlo jadear de dolor, su rostro quedó a sólo un palmo del niño, sus
narices tocándose.
—Voy a hacerlo, cariño y voy escucharte rogar por más cuando te tenga debajo. —
gruñó con cierta acidez en su palabras ante el apelativo que era todo menos cariñoso.
Las roncas palabras causaron un cosquilleo en el bajo vientre del rubio. Su lobo rasgó
la superficie ante la cercanía del hombre, Jimin incluso podía verse en las pupilas grises
La sonrisa que Yoongi le dio no le gustó en absoluto. Sus muñecas fueron liberadas. Las
manos del mayor se introdujeron por la remera y tomaron sus piernas desnudas. La
piel de Jimin se erizó y fue él quien tomó las muñecas del pelinegro con fuerza,
El ambiente se cargó con una tensión que ninguno prestó demasiada atención.
Los labios de Yoongi se posaron en los de Jimin, sin perder el contacto visual, sólo un
pequeño roce mientras sus manos hacían un lento y tortuoso recorrido hacia la parte
interna de sus muslos. El cuerpo del menor se puso rígido en respuesta, reforzó el
agarre en las muñecas contrarias y apretó los labios, sin embargo, la revolución en su
sistema estaba despertando sus sentidos cuando las manos de Yoongi le abrieron las
Jimin echó la cabeza hacia atrás y sus ojos se cerraron por instinto al sentir los dedos
acariciar la tierna carne del interior de sus muslos, causándole un escalofrío placentero
cuando los dedos hurgaron por debajo de la tela de sus bóxeres para hacer su camino
Los labios de Yoongi rozaron su oído. —No estés tan seguro de ello, niño. —susurró
rubio y no dudó en besar la marca mientras sus manos jugaban con la pretina de su
ropa interior.
Él tuvo que darle a su lobo la razón en algo, el Omega era un chiquillo jodidamente
Jimin jadeó de dolor cuando la lengua de Yoongi cubrió la marca en su cuello para
cicatrizarla, tan concentrado como estaba en el malestar, no registró lo que las manos
del pelinegro estaban haciendo hasta que el ligero apretón en sus nalgas le hicieron
El móvil del Alfa rompió el ambiente en un segundo. Sólo entonces cayó en la cuenta
que tenía a Yoongi entre sus piernas, encima de él. Jimin despertó de su letargo y se
Se miraron un instante con una intensidad cargada de desafío antes de que Yoongi se
al hijo de perra.
Colgó. Una vena saltó en su cuello. Debió suponer que eso pasaría pero estaba tan
cegado por la rabia que no tuvo ni el más mínimo cuidado acerca del encubrimiento de
Yoongi sabía que los hombres de Minho estaban vigilando al chico y después de toda la
mierda cuando sus hombres llevaron a Agust a la casa de sus padres y a Jimin a su
Habían pasado horas y él aún no salía de la casa. La información había sido mandada y
Yoongi estaba seguro que el hombre sabía ya, a estas alturas, que Jimin no solamente
Pasó una mano por su cabello y gruñó frustrado. Bien. Había llegado el momento de
actuar. Se giró hacia Jimin, quien lo miraba con ojos curiosos. Yoongi sacó una caja de
su bolsillo y se la tendió.
—Vas a tomarlos a partir de ahora. —ordenó. —No vas a saltarte ni una sola toma
¿Entendido?
El semblante del menor era un poema cuando levantó el rostro. —¿Por qué…? —su
voz se apagó.
—El mensaje es bastante claro ¿No te parece? No quiero hijos, al menos no contigo.
Jimin soltó un suspiro tembloroso de alivio por él y de decepción por parte de su lobo
ante el rechazo. Él realmente nunca esperó que el mayor le iba a ordenar usar
anticonceptivos y ciertamente, Jimin no iba a decirle que ya los estaba tomando. Fue
No era como si quisiese bebés, de todos modos, no ahora y no con él. Tenía bastante
claro el gran riesgo que iba a suponer quedar en estado, además que Darhio le había
dejado muy en claro que eso complicaría las cosas en cuanto él encontrara una
solución que pudiese dejar a Jimin libre. Y estaba aferrado a esa pequeña esperanza.
“Darhio” recordó que los Min no tenían conocimiento sobre el hecho de que su
Cuando miró al Alfa de nuevo, el hombre estaba quitándose la remera. Lo que vio en
toda la parte izquierda de su torso. Cuando Yoongi alzó los brazos para vestirse de
manera en la que las serpientes ondularon. Las escamas estaban hechas de una
manera tan impresionante que parecían refulgir con la luz de la lámpara de una
El calor subió por su cuerpo y hasta él fue consciente del aumento de su aroma. Así
que, en el momento que Yoongi lo detectó y se giró a mirarlo, el niño estaba color
Su lobo quiso acercarse pero él tenía asuntos urgentes que tratar como para andar
—Rina subirá tu cena. —dijo, tomando sus llaves, un cubre boca y una gorra.
separarse de su Alfa.
menos una palabra de su parte. Enfadado consigo mismo, el rubio se dejó caer en la
cama con el ceño fruncido. Una gota de sudor resbaló por su frente y llevó su palma a
“A de ser por el baño”. Pensó un tanto desconcertado. Pero la pequeña punzada que
El domingo llegó demasiado pronto y con él, la tarde. Los colores del atardecer le
daban una belleza digna de una postal a la ciudad, con sus luces reflejadas en los
vidrios de los altos edificios y rascacielos que se apilaban uno a lado de otro. Anuncios
publicitarios, peatones enfundados en sus abrigos en las calles y el incesante ruido que
estaban enfrascados en una conversación sobre los embarques a Japón, las ganancias
Darhio no tenía voz ni voto en los asuntos. Así que se limitó a hojear los papeles en sus
manos, observando las cifras y las transacciones plasmados en ellos con aparente
interés.
—Im contactó conmigo ayer. —estaba diciendo Suga. —Se detectó movimiento
Eunho se reclinó en su asiento, sus ojos color miel puestos en el pelinegro. —Si Choi
quiere entrar a Corea del Sur lo hará, el hombre tiene contactos y ten por seguro que
migración no va a detenerlo.
El Alfa lucía sereno y diplomático, con el puro entre sus manos enfundadas en guantes
de cuero. Sus rizos rubios estaban completamente domados y peinados hacia atrás,
dejando su amplia frente despejada. Sus rasgos eran duros y afilados, su similitud con
su hijo menor radicaba en el cabello, los ojos color miel y las cejas pobladas. Y al igual
—Tenía entendido que no habría manera de que los hombres de Choi dieran con mi
inexpresivo. —Así es. Pero hubo un inconveniente que tuve que arreglar y mis
hombres bajaron la guardia. Nada que no pueda resolverse Park, que Choi sepa que
Jimin está casado conmigo a estas alturas no repercute en absoluto en mis asuntos.
solamente cuatro horas, no había vuelto a su casa desde la tarde anterior y un dolor de
—De ser así, no veo algún inconveniente para que su matrimonio sea expuesto. —
descontento. Sus ojos grises se posaron en los avellana de Darhio con aburrimiento. —
No lo hay.
—Siendo así, mi hijo ocupará el lugar que le pertenece a partir de ahora. —el tono de
Eunho dejaba claro que no aceptaba réplicas. —A tu lado, como tu Omega en los
Hubo una sonrisa, falsa y tirante. Yoongi llevó una mano a su mentón y sobó su quijada
No estaba de acuerdo, pero sabía que por el momento debía limitarse a escuchar y
ceder, no porque estuviera obligado a hacerlo, más bien, iba a hacerles creer que aún
Cuando Yoongi entró al elevador, el sonido del móvil hizo eco en el reducido espacio,
Hubo una risita. —Muchas cosas ¿Por qué no vienes y nos divertimos toda la noche?
nunca iba a tener verdadera privacidad, por ello, cuando Taehyung irrumpió en su
—Jin. —Tae cayó en la cama a su lado de un salto. —Tengo una alerta roja.
—Umm. —el mayor esperó a que el colchón dejara de bambolearse y prosiguió con su
Seokjin contó hasta tres para guardar la calma y darle a su hermano menor una mirada
asesina. —Lo que sea que vayas a decir hazlo de una buena vez y vete.
cada lío en el que te metes ¿Tienes problemas? Resuélvelos por ti mismo. —espetó.
La atención del castaño fue de inmediato suya. — ¿Qué pasa con él?
Tae frunció la boca. —No es sólo eso, él no ha ido a la academia y nunca falta a las
Hubo largos tonos y después el buzón de voz. Jin lo intentó dos veces más y justo
cuando iba a darse por vencido, la llamada fue tomada pero todo lo que Jin pudo oir
fue un quejido.
—H-hyung. —fue más un jadeo tembloroso que una palabra e hizo al mayor ponerse
—¿A dónde vas? —Tae fue tras él apresuradamente. El mayor cubrió la bocina y se
—¿Por qué?
Pese a querer guardar la calma, Seokjin se alarmó cuando el llanto del niño aumentó,
—Jimin. —su tono se volvió apremiante. — ¿Qué ha pasado? Por favor, háblame.
—Du-duele.
la habitación por sus llaves y salir pitando de su casa e ir donde sea que Jimin
estuviese.
—Mi…celo.
—Oh Diosa. —Jin se llevó una mano a la boca, desconcertado. —Jimin ¿Está Yoongi
hyung ahí?
—No…
Bien. Eso lo alarmó más. — ¿Tienes supresores? Mi niño, debes sentirte como la
No hubo respuesta como tal, sólo un gimoteo que hizo a Jin cambiar el peso de un pie
su celo sólo y sin supresores era alarmante porque no habría nada ni nadie que
calmara el dolor que en esos momentos estaba sintiendo. Pensó en ir a verlo pero
aunque tuviese la dirección de su casa, Jin sabía que no había manera de entrar a ella a
menos de que tuviese el permiso de Suga pero ¿Cómo mierda iba a conseguir eso?
—Yoon…gi, él no… —no pudo terminar. Los sollozos dieron paso al llanto en toda regla
y el mayor tuvo ganas de tirarse de los pelos por la desesperación que lo estaba
embargando.
—Por favor. —la voz rota de Jimin le encogió el corazón. —Sa-sácame de a-aquí.
Jin no pudo recordar otra situación en la que se hubiese sentido tan mal. Él sabía que
no había manera de hacer eso, no podía. Su voz salió temblorosa cuando volvió a
hablar.
—Yo… veré que puedo hacer para que te sientas mejor. —prometió.
Jimin colgó o él lo hizo, no lo supo. Pero cuando volvió a teclear en su móvil y llevárselo
al oído, todo lo que pudo pensar era que lo que estaba a punto de hacer se sentía tan
—Tú nunca serás una molestia. —la profunda voz del mayor se volvió cálida. — ¿A qué
debo tu llamada?
sabía que era la única manera, por mucho que el niño fuese terco. Él miró alrededor,
No podemos….
Capítulo XXII: Fisura
Fisura
Incluso si ya lo sabíamos
No podíamos detenernos
De ninguna manera
El semáforo indicó el rojo. El Camaro SS T-1 negro se detuvo silenciosamente, las gotas
de la lluvia deslizándose por los vidrios blindados como lágrimas. Yoongi llevó una
mano a su rostro e hizo una ligera presión en sus párpados cansados. Podía jurar que
atenazándole el pecho.
8:30 p.m.
Sintió a su lobo muy despierto, sumamente inquieto dentro de él. Él podía sentir a flor
de piel cada sensación de su parte animal. Un gruñido subió por su garganta y vibró en
“¿Qué mierda?”
El pitido del manos libres en su oído le hizo soltar una maldición por el dolor que el
ruido le causó.
cabreado.
—Lo siento Amo pero hay alguien que a pedido hablar con usted, dice que es un tema
—Está esperando en la línea. Ha insistido durante dos horas ¿Desea que le transfiera la
llamada?
—No veo por qué ese mocoso quiera hablar conmigo. Sólo indícale que deje un
mensaje.
—Como ordene Amo. —el Alfa escuchó los tonos de espera, los sonidos taladrando su
cabeza durante dos minutos hasta que la voz de Chen se escuchara de nuevo. —Amo.
—Te escucho.
—Por supuesto.
insolentes; y un tanto curioso acerca de cómo ese chico había conseguido su número.
Un nombre vino a su cabeza casi de inmediato.
“Nam”
Tenía que hablar con él al respecto. Ambos sabían que datos como esos no debían
proporcionarse a la ligera. Namjoon no debía repetir un error como ese sin importar su
De pronto, sintió un latigazo de dolor que llegó a él sin consideración. Sus manos
aferraron el volante hasta que sus nudillos se pusieron blancos y las venas en sus
brazos se marcaron.
Entonces lo entendió.
“Jimin”
unos metros.
Yoongi no se detuvo a pensar en que las emociones y sensaciones que había estado
sintiendo no eran del todo suyas. Su mente trabajando rápidamente, un sinfín de ideas
ataque sorpresa a su propiedad pero lo descartó en un instante, de ser así habría sido
de su casa.
¿Entonces por qué su lobo se removió desesperado por su Omega? ¿Por qué mierda
Pisó el acelerador casi con furia, sus manos aún aferrados al volante, sus sentidos
Quiso buscar su móvil pero fue consciente de que no tenía ni una maldita idea de
donde lo había puesto, su cabeza no podía recordarlo y el manos libres había caído de
bajo del asiento por el brusco giro, así que no había manera de cogerlo a menos de
Nunca el trayecto a su casa se había sentido tan largo. Hizo rugir el motor del Camaro
mientras lanzaba un par de maldiciones porque el jodido auto no podía ir más rápido.
Si algo le pasaba a Jimin, Yoongi estaba consciente de que sería el fin de
absolutamente todo. Y él no podía permitir eso, no ahora, de todos modos. Así que en
La calma que encontró no le gustó en absoluto cuando estuvo a sólo unos metros de la
gran reja de hierro. Yoongi peinó la zona con la mirada, deteniéndose en la oscuridad
del camino con los faros apagados pero no encontró absolutamente nada fuera de
lugar.
Uno de sus hombres giró una gran lámpara hacia él que le dio de lleno en la cara, el
pelinegro alzó una mano para evitar ser deslumbrado y poder observar con atención y
todo lo que vio fue a sus hombres apuntándole en un segundo con sus fusibles ante la
amenaza que representaba, entonces, ellos lo reconocieron y las armas fueron bajadas
al instante.
Él supo que todo estaba en orden, que no había peligro alguno acechando en su casa al
ver a Aaron acercarse al Camaro con su fusil bajo el brazo. —Amo. —el hombre le dio
El ceño del Beta se frunció en consternación ante su tono acusatorio. —En absoluto,
—¿Ocurre algo?
—He dado indicaciones de que los guardias que custodiaban la casa se mantuvieran a
una distancia segura, sé cual son sus órdenes pero ha sido necesario.
El hombre mojó sus labios. —El aroma de su esposo estaba dificultando la labor de mis
hombres.
—Regresa a tu puesto.
El auto se puso en marcha con un rugido, las gruesas rejas se abrieron para él y avanzó
en el volante unos segundos tratando de tomar lo menor posible del olor pero era
jodidamente difícil.
Bajó del auto y avanzó hacia la casa en grandes zancadas, los únicos dos Betas
apostados en las puertas le hicieron una venia e incluso ellos lucían nerviosos. Dentro,
—¿Dónde esta Jimin? —preguntó a Rina en cuanto la vio aparecer por la puerta.
—No se me notificó nada sobre él ¿Por qué? —su voz salió forzosamente calmada.
Hubo una sonrisa, pequeña y divertida de su parte. Dejó las llaves y la billetera en la
mesita de la sala.
—Y yo ordené que todo lo que tenga que ver con mi esposo se me informara de
—Retírate.
Él consideró el dar media vuelta e ir con Choa, donde tendría que estar en esos
momentos, con una mujer que le daría todo lo que él necesitaba en la cama, no ahí
—Maldito mocoso. —masculló irritado cuando se encontró subiendo las escaleras con
el pecho ansioso.
reclamarlo. Sus pasos lo llevaron a la habitación pero fue consciente de que el aroma
menguaba en esa ala de la casa. Abrió la puerta y todo lo que encontró fue la cama
desecha, ropa en la alfombra. Abrió la puerta del baño, vacío también pero los vidrios
empañados y la humedad eran clara señal de que la ducha había sido recientemente
usada.
Una sonrisa divertida invadió su rostro en cuanto un pensamiento cruzó por su cabeza.
El niño tonto estaba escondiéndose de nuevo. Como si eso fuese posible, su olor era
bastante delator. Siguió el aroma con pasos lentos, sonriendo debido a lo ridículo del
asunto.
Agudizó su oído mientras bajaba con deliberada calma las escaleras. Cruzó el pasillo
gruñido salió de su garganta. Su lobo estaba extasiado con el olor del niño.
La puerta tenía el seguro echado. Sonrió abiertamente sin poder evitarlo. Jimin lo
estaba retando y sin saberlo, lo estaba incitando al esconderse. El hecho de tener que
cazarlo activaba su instinto más bajo y profundo, llevándolo a un punto en el que tenía
—Jimin. —llamó.
Silencio. Prestó atención y escuchó su respiración pesada, sus latidos rápidos. El olor
—Jimin. —gruñó. —Te puedo sentir niño, abre la puerta. —silencio de nuevo. Un crudo
silencio. Yoongi sintió el tirón de la necesidad en su propia piel. —No pienso volver a
consecuencias.
—¡Lárgate! —Jimin gritó pero había sonado más como un quejido que un grito.
—Vas a lamentarlo. —susurró. Se impulsó hacia atrás y pateó el pomo de la puerta con
El matiz agridulce de su aroma aumentó y le hizo erizarse de deseo. Jimin, sin poder
Volvió a patear el pomo, ésta vez mas fuerte, la chapa cedió completamente con un
Park Jimin estaba detrás del sofá con una navaja suiza entre sus temblorosas manos,
que había encontrado en una gaveta de un mueble de Yoongi, y las pupilas dilatadas
del miedo. Todo en él temblaba y todo en él pedía a gritos que lo jodiera. Sudaba, su
frente estaba perlada de sudor y sus mejillas estaban rojas. Vestido con una holgada
camiseta y unos pantalones negros que abrazaban sus piernas como una segunda
piel.
El niño desconocía el hecho de que a Yoongi le gustaban los retos. Cierto era que
prefería la completa sumisión de sus parejas y que estas siempre estaban bastantes
dispuestas a que el Alfa hiciese su voluntad con ellas. Pero Jimin se miraba
jodidamente tentador ahí de pie con los rizos alborotados, las mejillas rojas y el cuerpo
temblando de miedo y deseo mientras se aferraba a esa estúpida navaja como si ella
Estaba luchando consigo mismo, su lobo rasgaba su interior apremiándole a tomar más
de ese aroma tan masculino y embriagador, luchando para controlar sus instintos y
adoloridamente preparado para ser tocado, tomado. La humedad entre sus piernas
era prueba de ello. Él era consciente de su estado sumamente vulnerable por su celo y
Yoongi se detuvo y posó sus ojos en el cuerpo del chico, las ganas de ir y empotrarlo
contra el sofá y tomarlo por detrás sin ninguna delicadeza estaban volviéndolo loco,
sólo deseaba joderlo y romperlo, sólo hacerlo sangrar y gritar. Escucharlo pedir por
más con esa maldita boca bonita que tenía y esa expresión que ponía, todo sonrojado
y avergonzado.
—¡No te acerques! —amenazó el menor con voz un poco ronca.
Su mirada se trabó con la del rubio y vio la profundidad en ellos, la oscuridad de sus
pupilas dilatadas. Vio terquedad y lucha interna. Vio miedo, ansias e incertidumbre. El
Yoongi mojó sus labios, dispuesto a ayudarle a calmar ese calor en su cuerpo, a
terminar con esa agonía que lo azotaba de ser jodido. Pero iba a ser a su manera, a su
puta manera.
—Cariño, serás tú quien va a rogarme por que te tome. Puedes luchar todo lo que
Jimin apretó el navaja con más fuerza entre sus manos temblorosas. Su mandíbula
—Te deseo a ti justo ahora Jimin. —su voz salió ronca. El aroma de Jimin estaba
—Bueno. —el chico soltó una risa carente de humor. —No soy su puta para que me
use a tu antojo.
La sonrisa se ensanchó. —No, no lo eres. —Jimin retrocedió otro paso y Yoongi lo vio
El niño abrió los ojos sorprendido y miró al hombre detenidamente, su sonrojo se hizo
en un gimoteo.
El pelinegro gruñó molesto. Jimin tembló, el sudor bajó por su frente y un extraño
deleite embargó a Yoongi al verlo luchar por desobedecer, su cuerpo tenso por la
terquedad.
Oh, el odio hizo doler el pecho del menor cuando perdió la batalla y la navaja cayó al
piso, sus ojos se cerraron con fuerza, negándose a mirar la satisfacción en el rostro del
mayor y llevó las manos al borde de su remera, comenzando a subirla con lentitud.
Min tomó asiento en el sillón y se reclinó en el respaldo, sus brazos en el apoya brazos.
—Por favor….
El enfado en el rostro de Yoongi fue notorio y Jimin se apresuró bajar la mirada en
señal de sumisión, desabrochó su pantalón y los bajó por sus caderas, pateándolos
¿Qué mierda tenía en la cabeza Park Eunho para entregar a su hijo pequeño a un
Iba a joderlo en todos los sentidos. Iba a romperlo, hacerle conocer el dolor y el deseo.
Iba a hacerle cruzar la delgada línea entre ambos hasta hacerle tocar el maldito cielo.
Menos Jimin. Jimin no lo conocía lo suficiente, sólo sabía lo que había escuchado por
rumores. Nadie le dijo a este bonito niño que por más que suplicara Yoongi no iba a
detenerse. Que el verlo llorar, lejos de apiadarse, le ponía más. Que su resistencia a
entregarse y su peleas por no ser tocado sólo aumentaba el deseo del Alfa por él.
Jimin iba a aprender por las malas que Min Yoongi detestaba la piedad y la lástima.
Que odiaba a los seres débiles, aborrecía a los inútiles, llorones. Que no había otra
cosa que le asqueara más que un ser vulnerable; colmaban su paciencia y lo hacía jalar
el gatillo.
Pero el sentimiento por este niño era distinto. Este niño no lo incitaba a matarlo, lo
incitaba a tomarlo con todo el morbo y lujuria posible. Este niño lo empujaba a querer
—Acércate. —Jimin obedeció, caminando con deliberada lentitud. Cuando estuvo justo
frente a él, alargó una mano y acarició su cadera con las puntas de sus dedos. Su
Yoongi sintió la aprobación de su lobo por lo que veía. Sus ojos barrieron el cuerpo
bien formado del rubio, desde su torso ligeramente delineado, bajando por su
pequeña cintura, sus estrechas caderas y gruesos muslos hasta sus lindos tobillos. Y
tuvo que aceptar que, muy en el fondo, él lo deseaba y mucho, desde el momento en
el que lo vio en el altar con esa carita llena de la inocencia propia de su edad.
—Voy a calmar tu dolor Jimin. —templó su voz. El olor del miedo era penetrante. —
Vio sus lagrimas. Gruesas y preciosas caer por sus mejillas sonrojadas. Vio su piel
sensible y erizada. Vio su deseo al ver el bulto en sus bóxer blancos. Supo que deseaba
jadear cuando acunó sus nalgas con ambas manos, redondas y firmes, encajaban
—Hyung… Yo no… —susurró con súplica al comprender su demanda. Todo él tomó una
tonalidad escarlata.
Hubo dos largos segundo en el que el rubio titubeó, sumamente avergonzado. Yoongi
le dio una mirada dura y Jimin cayó en un suave susurro en la acolchada alfombra. Con
la punta de los dedos, el mayor le hizo levantar la mirada al tomarlo por la quijada. Sus
ojos eran dos pozos negros de lucha interna. —Tómalo en tu boca Jimin.
gran bulto en los pantalones del Alfa y tragó al caer en cuenta que Yoongi estaba
excitado, muy excitado, por él, sólo por él . Y de pronto, una poderosa necesidad de
complacerlo, de tener su aprobación llegó a él y supo que su parte animal estaba por
ganar la batalla cuando alargó su mano para abrir la cremallera y sacar su miembro del
bóxer.
Jimin tragó al ver y sentir la gruesa y larga polla en sus pequeñas manos. Era
—Yo… —la voz de Jimin fue un poco ronca. —Yo no sé como hacerlo.
La expresión tímida y culpable del rubio al decirlo, con su voz avergonzada hizo a
Yoongi ponerse duro como una roca en las cálidas manitas del rubio. Min lo miró con
Entonces Yoongi cayó en la cuenta de que Jimin era casi un niño, con 16 años recién
cumplidos, virgen e inexperto, era lógico que estuviese todo torpe y adorablemente
nervioso. Ésta era su primera vez, él iba a ser el primer hombre en su vida y pese a que
la perspectiva de tirarse a un virgen nunca había sido una opción para él, esta vez lo
—Jimin, mírame. —el chico tomó un respiro y lo miró a través de sus pestañas. —Abre
tenía. Ansioso por complacer a su Alfa, abrió los labios e introdujo la polla dentro de su
que podía sin apresurarse. Él sabía la mecánica del sexo oral y lo último que quería era
deteniéndose un momento para lamer con timidez la punta hinchada del pene de su
Min tomó un puño de los suaves rizos de la nuca del menor con fuerza y marcó un
ritmo uniforme, gimiendo ronco en el proceso y ese simple sonido extasiado hizo
comenzando a aumentar y mojar su ropa interior. El niño abrió más la boca, aún si su
“Tan hermoso”. Yoongi pensó, mirándolo de rodillas frente a él, con la boca llena de su
polla, sus mejillas rojas y la saliva bajando por su barbilla. La imagen era tan erótica.
Él iba a conducir al chiquillo a la locura, sí, pero iba a hacerlo con la paciencia de un
Dio embestidas a su boca, lentas y lo más profundas posibles, sin querer atragantarlo.
Jimin lo miraba con atención, fascinado por los gestos cargados de placer de Yoongi,
perfeccionada.
Min gimió y dejó caer su cabeza hacia atrás al sentir la cálida lengua envolver su glande
Jimin hizo una suave succión, Yoongi lo miró ahuecar sus mejillas y chupar el glande
con gula, ganando confianza. Su rubia cabeza subía y bajaba en su polla, con los ojos
Yoongi acarició sus rizos y marcó el ritmo, cada vez más rápido. La sensación de
hormigueo subió por su ingle y sus testículos se tensaron al oír a Jimin soltar un dulce
interior.
—Maldita sea. —gruñó al sentir su orgasmo cerca, alejó al niño lo suficiente como para
que sus labios sólo rodearan la cabeza de su pene y se liberó en un gemido ronco.
Jimin soltó un jadeo de sorpresa cuando el caliente líquido inundó su boca sin previo
aviso. Él tragó apresurado, sin posibilidad alguna de apartarse debido al férreo agarre
en su nuca, sin atreverse a mirar a Yoongi cuando este lo soltó y él limpió sus labios
Yoongi se incorporó del sillón, trayendo a Jimin consigo al tomarlo del brazo.
—¿Qué…? —la queja murió en sus labios cuando fue empujado hacia el lomo del
resplandeciente piano negro. Yoongi lo empotró sin ninguna delicadeza y con una
mano entre sus omoplatos, lo obligó a inclinarse hasta que quedó tendido en la
superficie. Con el pecho y los pezones en la dura superficie y el culo al aire. —Está frío.
—¿Qué hace? —el menor preguntó con cierto miedo cuando el cuero hizo presión en
—Nada de tocarme. —dijo, dejando un camino de besos húmedos desde su nuca hasta
su hombro; bajó por su espalda, sin detenerse, besando su espina dorsal, acariciando
Min tomó sus bóxer y los deslizó hacia abajo por sus piernas. —Espere…
—Shh, sólo abrirás esa boquita tuya para gemir ¿Entiendes? —Se inclinó y besó sus
firmes nalgas. Con una mano, abrió más sus muslos e introdujo un dedo en su entrada
con cuidado, consciente de que el niño podía estar lastimado por los acontecimientos
pasados.
—Auch, aguarda… —dolió un poco, el rubio mordió su labio con fuerza, sus ojos
Yoongi dejó salir un suave suspiro al sentir su dedo siendo succionado por la húmeda y
Y por una mierda él se sentía como si fuese a hacer combustión en cualquier instante
con el calor abrasador que estaba bullendo en su interior con una fuerza inesperada.
Debido al celo, su cuerpo se sentía caliente, adolorido y necesitado, pero esas manos
estaban dándole tanto alivio. Sus piernas temblaban, los dedos de sus pies se
encogieron, en cada respiración el aroma del Alfa lo ponía tan ansioso. Jimin dejó caer
Él perdió la batalla, toda coherencia abandonó su ser y todo lo que pudo sentir fue la
necesidad, el deseo, el anhelo de su lobo, las ansias de ser tocado, acariciado, besado y
tomado por su Alfa, beber de su aroma, estar entre esos pálidos brazos y ser llenado.
—Sí, así… Oh —el suspiro indefenso que escapó de los labios del niño cuando el
segundo dedo ingresó hicieron sonreír a Yoongi. Sus uñas se encajaron en el piano,
Yoongi aumentó la velocidad de sus dedos y embistió con más insistencia el capullo
rosa y palpitante. Jimin comenzó a gemir bajito, desde su posición no podía ver su
rostro, pero los jadeos dulces eran prueba suficiente de que le estaba gustando. Se
inclinó a besar su nuca, lamiendo con una lentitud exasperante la sensible zona detrás
de su oreja.
—Gime para mi, pequeño. —susurró con la voz profunda y ronca. Aspirando su aroma.
—¡Oh Diosa! —Jimin soltó un fuerte jadeo cuando un cosquilleo lo recorrió entero al
oír esas palabras tan sensuales mientras su interior era acariciado con tanta precisión.
El rubio gimió en protesta. Su cuerpo doliendo por la necesidad, ansioso por terminar.
—Por favor…
Fue inevitable para Yoongi acariciarlo, tocar la suave piel lechosa de su menuda
espalda, sus costados y hacer un tortuoso camino hasta sus pezones erectos,
pecho del alfa y dejó caer su cabeza en su hombro al sentir las caricias en sus
botones.
El Alfa tomó su barbilla con una mano e hizo girar su rostro lo suficiente para besar esa
preciosa boca. La sorpresa hizo a Jimin abrir sus labios y la lengua de Yoongi se
Jamás había sido besado de esa manera, con tanta hambre, rudeza y posesividad con
la que el pelinegro estaba tomando su boca, follándola con la lengua. Jimin no podía
pesada, sus mejillas rojas y sus ojos lo miraron a través de su hombro cargados de
súplica. —Hyung…
—¿Sí?
Jimin se sonrojó hasta las orejas cuando levantó su culo respingón en una posición
demasiado sugerente. —Necesito, necesito que… —no pudo seguir, era demasiado
Jimin, su pene palpitante entre las redondas nalgas, rozando su entrada sin tocarla
verdaderamente, los bajos gemidos del chiquillo calentando su polla. —¿Qué quieres?
Dímelo.
Se impulsó hacia delante sin penetrar aún al niño. Jimin abrió la boca en un jadeo
—Tómeme. —pidió con sus preciosos ojos miel abiertos en una expresión suplicante.
Oh, el pelinegro estaba completamente duro, muy duro y su pene palpitaba por
Con un gruñido, Yoongi impactó su mano en la suave y redonda nalga del rubio. Y ante
todo pronóstico, Jimin gimió y echó la cabeza hacia atrás por el azote. —Dilo
correctamente. —demandó.
El rubio jadeó ante un segundo golpe y mordió sus labios en un gesto erótico. —Por
favor hyung, por favor ¡Ah! Lo necesito dentro. —Jimin alzó más las caderas,
acto, necesitaba más, necesitaba ser llenado, necesitaba ser tomado. Y sabía que
El lobo de Yoongi gruñó de aprobación ante ese acto de sumisión y entrega. Él sonrió y
se tomó su tiempo para acariciar esas nalgas rojas por los azotes, sus manos habían
quedado marcadas en la suave piel y las líneas del cinto no se habían borrado por
—Eres mío, Jimin ¿Entiendes eso? —Jimin asintió de inmediato, su cuerpo temblando
ante la anticipación. —Sólo yo voy a tomarte, a joderte. Quiero que lo digas ¿A quién
perteneces?
Los labios del Alfa dieron una juguetona mordida en la nuca del menor.
El rubio cerró los ojos, una pequeña parte de él sabía que estaba siendo manipulado y
estaba tan nublado por el deseo que no le importó. —A ti, sólo a ti. —murmuró.
carne del hombro de Jimin entre sus dientes, tirando de ella hasta dejar una marca. —
Buen niño. —aprobó, sus manos tomando las caderas de Jimin, encajando los dedos
hasta hacerle jadear de dolor.—Abre más las piernas. —el menor obedeció sin
rechistar. Con la respiración agitada y los labios brillosos de saliva, Jimin abrió las
entrada.
Todo el cuerpo del rubio se tensó y un fuerte quejido salió de su garganta al sentir el
dolor de la invasión abriéndolo sin tregua. Un escozor inesperado que le hizo jadear.
de rubio con los ojos cerrados, tratando de controlarse para no embestir al niño
duramente.
Jimin era virgen y por muy hijo de puta que Yoongi fuera, él sabía que era grande y que
de no ser cuidadoso desgarraría al niño. Y era lo último que quería en esos momentos
por que él sabía, desde un principio, que en el momento en que tuviese al menor, el
Omega del dolor. —Relájate Jimin. —dijo con voz suave. —Relájate para mí. —un beso
entrepierna y los besos en sus hombros. Nunca imaginó que esos duros labios, ese
peso detrás suyo y esa voz fueran tan reconfortantes en un momento que ni si quiera
Yoongi movió un poco sus caderas, tentativamente, y el rubio encogió los dedos de los
—Vamos cariño. —el apelativo había perdido todo matiz sarcástico y la suavidad en su
estrechez de Jimin lo estaba enloqueciendo, estrujando su polla con las suaves paredes
calientes. Colocó una mano entre sus omoplatos para mantenerlo firme en esa
caderas y tanteó la zona, buscando el punto dulce de Jimin. Su gruesa polla se perdía
en esas redondas nalgas y ese capullo de rosa en una visión que comenzaba a gustarle
demasiado.
—¡Ah!
Jimin se arqueó y soltó un gemido ahogado. El Alfa sonrió y cambió su ángulo para
Los empujes comenzaron a aumentar de ritmo poco a poco y el verlo chocar una y otra
vez contra la dura superficie conforme lo penetraba era tan erótico que Yoongi no
pudo evitar desear ver su rostro. Sus expresiones y sus preciosos ojos que no
Jimin se levantó tembloroso, giró sobre sus talones y lo miró a los ojos. Sus pupilas
dilatadas, su rostro sudado y sonrojado. Yoongi miró los labios llenos y apetecibles y se
las caderas y lo alzó entre sus brazos, las largas y gruesas piernas rodearon sus caderas
mientras los brazos atados del menor se introducían por encima de su cabeza para
Los ojos de Yoongi abarcaron cada uno de sus rasgos. Tenerlo debajo suyo, con los
ligeramente abiertos en la espera de ser reclamados de nuevo fue una imagen que se
—Voy a partir ese hermoso culo que tienes. —advirtió contra sus labios. Las venas en
Sus ojos claros brillaron, y una sonrisa adorno su rostro. Una que transformaba sus
Colocó los brazos bajo las rodillas de Jimin para tener un mejor acceso, abriendo más
apoyo para impulsarse dentro. Aplastó su boca con la suya y empujó con fuerza, una y
otra vez, penetrando a Jimin sin miramientos hasta hacerlo gritar de dolor y placer.
Yoongi era rudo, muy rudo pero contrariamente a lo que Jimin había asumido, el dolor
positivamente y gozar de ello. Jimin era sumamente receptivo y eso era algo que
La espalda del niño se arqueó cuando la polla se enterró con brutalidad en su interior,
Abrió la boca en busca de aire, sintiendo que estaba comenzando a sofocarse con el
aroma terroso del Alfa que estaba inundando todos sus sentidos a tal punto que ya no
lo sentía sólo en su cuerpo, sino en su cabeza, como un zumbido constante que estaba
niño, respirando su esencia y succionando la piel entre sus dientes hasta dejar
pequeñas marcas violáceas en ese lienzo blanco que era suyo para marcarlo.
Alzó la mirada y se encontró con la tentación de esos gruesos labios de Jimin que
hacerlo, sin importarle que nunca antes había sentido ese impulso. Y él pudo asegurar
en esos momentos, cuando sus sentidos estaban a tope y su raciocinio por los suelos,
El sonido húmedo de sus pieles chocando, el chirrido del sillón de cuero negro, los
gemidos y los jadeos hicieron eco en la estancia, encerrándose en las paredes en una
—Yoongi hyung… —Jimin jadeó, abriendo los ojos y observando a Yoongi, el fuerte y
ancho pecho, los brazos nudosos, los músculos y el tatuaje contrayéndose en cada
embate que Jimin tuvo unas inmensas ganas de tocarlo como jamás quiso nada.
atractivo y esos profundos ojos grises que se habían oscurecido con algo más allá del
placer. Su rostro sudoroso, sus rebeldes cabellos negros como la noche perfilando su
rostro pálido y hermoso. Todo en Yoongi gritaba poder y dominación. Y Jimin dio las
Yoongi no se detuvo a pensarlo, actuó por puro instinto y los colmillos se encajaron
con fuerza en su hombro. Jimin gritó por el dolor en la zona lastimada, su cuerpo se
tensó y en un acto impulsivo, presionó sus brazos que rodeaban el cuello del Alfa para
hicieron estremecer su ser, corriéndose con fuerza entre sus estómagos mientras su
rostro en el cuello del niño, el aroma dulce dominando sus sentidos, sus manos
aferradas a las gruesas piernas. Hundiendo sus dedos en la piel con la fuerza suficiente
—Mierda. —Yoongi maldijo al sentir su placer, sus sensaciones a flor de piel debido al
lazo, aturdiendo sus sentidos y todo su cuerpo reacciono a él. Embistió sin
miramientos el pequeño y tembloroso cuerpo de Jimin, casi dejando caer todo su peso
abierta.
La sensación de hormigueo vino a él y su polla se hinchó en el interior del niño cuando
“Mío”.
—Yoongi… —Jimin balbuceó al sentir el nudo estirarlo, más allá de lo que creyó
posible, en el momento justo en que el pene del Alfa comenzó a palpitar en su interior
El sudor corría por sus cuerpos y el calor se había atenuado sólo lo suficiente como
para que sus pechos agitados recobran el ritmo apropiado para continuar con el
objetivo de sofocarlo.
El menor giró el rostro cuando Yoongi se apartó del hueco de su cuello y hombro, con
un rubor que resaltaba en su piel pálida y hacía refulgir su mirada gris que parecía
No dijo nada. Tan sólo le dio un beso superficial que no ayudó en lo absoluto a
Las manos de Yoongi recorrieron sus piernas con parsimonia. Haciendo pequeños
La afinidad de ambos lobos fue estremecedora, una explosión electrizante entre ellos,
sistema, lentamente.
ellas. Mil sensaciones y secretos bajo la superficie, trabadas en un reto que apenas
estaba comenzando.
El niño bajo suyo se movió un poco, sus caderas meciéndose tentativamente sin
despegar sus labios de los de su Alfa y Yoongi supo que Jimin necesitaría más y él iba a
dárselo.
Y fue justo ahí donde Jimin se abandonó completamente entre sus brazos el resto de la
noche, inconsciente de que la escarcha bajo sus pies había sufrido la primera
fisura.
De ninguna manera
Cayendo…
Capítulo XXIII
La mañana había amanecido nublada y lluviosa, la fuerza del viento golpeando las
gotas contra el cristal de la ventana, creando un ruido incesante. Las gruesas cortinas
madera, Jimin se removió entre sueños cuando un rayo cayó cerca, el ruido que le
siguió fue sorprendente. Su piel se erizó ante el sutil tacto en su cintura desnuda,
Los largos dedos de Yoongi hicieron un lento recorrido en las costillas del niño en una
caricia suave mientras observaba su figura dormida, apoyado como estaba en su brazo
flexionado, podía admirar el perfil dormido del Omega, su nariz de botón, el ligero
piquito de su labio superior y sus largas pestañas rozando sus pómulos. Los rebeldes
Había pasado tres horas desde que Jimin había caído profundamente dormido, sus
parpados se cerraron lentamente cuando Yoongi salió de él. Jimin había soltado un
quejido adolorido cuando sus muñecas fueron liberadas y no perdió tiempo en hundir
suficiente del niño, sin embargo, el espacio en el sillón era bastante reducido para dos
A pesar de que solamente había dormido cuatro horas el día anterior, el sueño no
ensimismado.
Fue así como él aprendió a leer a las personas con sus movimientos corporales, como
ladear la cabeza cada vez que estaba por tener un berrinche o el cambio de tonalidad
Fueron pequeños detalles que fue recogiendo de a poco en cada persona, después en
Pero sin duda alguna, fue Danwoo quien le enseñó a explotar todo ello a su favor, el
sin necesidad si quiera de tocarla. Las palabras eran las mejores armas de un hombre,
Se podía atrapar a una persona en tus redes con el arte de la mentira, susurrando
palabras que sabes que ellos desean escuchar, construyendo un castillo de naipes, tan
para colocar las cartas lentamente, muy lentamente en los lugares correctos, buscando
y que, ciertamente, el niñato no iba a tomarlo del todo bien cuando la razón llegara a
él después de que el calor del celo dejara de nublar su juicio. Pero Yoongi construiría
un castillo alrededor de Jimin. Incluso si el niño era terco, obstinado y rebelde, no iba a
poder resistirse a él, a caer en una mentira tan dulce como lo era el amor disfrazado de
placer.
Otro trueno se oyó a lo lejos. El ruido de unos pasos en el pasillo le hicieron prestar
— ¿Mi Señor?
mirada en el techo. —Déjenlos pasar y hazles saber que los atenderé en un momento.
El murmullo de las voces desde la lejanía hizo a Jimin abrir los ojos lentamente y todo
lo que vio fue oscuridad. Parpadeó un poco hasta que sus pupilas se adaptaron a la
penumbra.
—Sí Amo.
Un aire frío se coló por la puerta entreabierta y su cuerpo desnudo tembló. Su puño
talló su ojo derecho mientras despertaba del todo pero se quedó estático al sentir un
bajo su cuerpo y el aroma a pino y tierra mojada llegaron a él como una exhalación.
El rubio apretó los ojos con fuerza cuando cayó en la cuenta que estaba
aroma de Yoongi en su cuerpo y que, pese al dolor muscular y en su parte baja debido
a la rudeza con la que había sido tomado, la sensación agonizante que lo había azotado
En ese instante de lucidez quiso que la tierra se lo tragara de inmediato cuando cayó
en la cuenta de que se había entregado a Min Yoongi, que por muy esposo suyo que
fuera, era un hombre que por encima de todo, le provocaba una profunda irritación y
Pero a su lobo le gustaba el Alfa, para su estúpido lobo, Yoongi era un candidato
compatible, fuerte y perfecto para él y una valiosa descendencia, y eso era algo que
temprano por mucho que Jimin se negara y que iba a disfrutarlo e iba a rogar por más.
Era tan bochornoso el recordar la manera en la que había actuado la noche anterior.
apartarse del tacto. —No me toque. —siseó mientras se sentaba en el sillón. Lanzó una
Yoongi enarcó ambas cejas. —Eso no te molestó en absoluto hace unas horas. —
sin mirarlo pero la risa ronca le hizo levantar la cabeza y observar las pequeñas
arruguitas en esquinas de los ojos de Yoongi, su sensual boca curvándose en una
—No me di cuenta de ello. —el sarcasmo goteó en sus palabras. — ¿Estás bien ahora?
Jimin apretó los puños. Acto seguido recordó que estaba todavía desnudo y subió sus
piernas hasta su pecho, cruzando sus pies para cubrir todas sus partes vulnerables. Su
mirada se desvió hacia la ventana a su izquierda y pudo ver una ligera claridad entre la
cortina.
El Alfa cogió su sudadera de la mesita de noche y comenzó a tocar entre los bolsillos en
busca de su móvil. —Por si no lo has notado, no traigo un reloj en la frente. —él gruñó
mirarlo.
El pelinegro se detuvo y lo miró sobre su hombro. —No, supongo que ya no, pero a mis
Jimin rodó los ojos y le dio la espalda, indignado. —Bobadas, eso no le impidió follarme
—Anoche lo que hice fue hacerte un favor. —la voz del mayor salió con un matiz de
pasillo.
Buscó alrededor por un reloj pero no pudo distinguir mucho entre la penumbra,
pero sin duda no serían suficientes para tomar una ducha y él no podía prescindir de
ella.
Era consciente de que estaba sudado, pegajoso y se sentía sucio. Se metió la amplia
sudadera negra por la cabeza, apresurado y rodeó el sillón, sus caderas doliendo
todavía un poco. Vio su ropa justo donde la había dejado y fue hasta ella, recogió
gemido y rogado debajo del Alfa, ansioso por tenerlo dentro, extasiado cuando fue
Su rostro se calentó inevitablemente y todo lo que Jimin pudo sentir fue rabia y un
gran odio a la vida, porque era una perra y porque era tan jodido todo que las ganas de
romper algo se volvieron desbordantes. Se sintió estúpido por haber si quiera pensado
en que iba a poder vencer sus instintos y ganar la batalla con su lobo, por albergar la
¿Qué mierda esperaba? ¿Qué Yoongi lo saludara al despertar con un beso después de
sus mejillas. —Maldita sea Jimin. —él pateó la estúpida navaja lejos. —Eres poco
Y así se sentía. Y posiblemente así era. Él fue plenamente consciente de que se había
entregado en charola de plata debido al celo y justamente por ello Yoongi lo había
“Fue sólo un polvo.” Pensó con rabia. “Fue sólo una cogida, Jimin, por la Diosa, no
¿Por qué?
Sí, era su primera vez ¿Y qué? Él no era del tipo romántico y se había resignado a que
esto iba a pasar en algún momento, entonces ¿Por qué mierda seguía dándole tanta
importancia?
Había tenido sexo con Yoongi, bien, no era nada del otro mundo. No tenía que hacer
una jodida tormenta en un vaso de agua. Eso no había significado absolutamente nada
para ambos y de esa forma tenía seguir. Así que Jimin no tenía que hacer de eso algo
raro en absoluto por mucho que ese puñetero sentimiento de incertidumbre estuviese
en su pecho.
Se colocó sus bóxer con cuidado y acunó su ropa contra su pecho, limpiando su rostro
tomar las escaleras, se detuvo de golpe cuando se topó con dos pares de ojos lo
miraron sorprendidos.
levantado y recién jodido, con su cabello hecho un desastre, sus clavículas mordidas a
la vista y vestido solamente con una amplia remera que le llegaba por debajo de la
caballerosamente, siendo Yoongi el único que lo miró atentamente con una sonrisa tan
anhelo.
“¿Qué diablos?”
mirada puesta cuidadosamente en el rostro del niño, sin mirar más allá.
—Así es. Hoseok, Namjoon, les presento a mi esposo. —dijo Yoongi con voz
indiferente.
El otro hombre, castaño, le miró de nuevo y su sonrisa fue tan amplia que Jimin se
hasta sus orejas. —El p-placer es mío. —hizo una venia o un intento de ella, consciente
—Nos hemos visto antes ¿No es así? —Hoseok avanzó unos pasos. Mirándolo con
—Sí, supongo que sí. —la sonrisa hizo acto de presencia de nuevo. Era una bonita
Alfas tras él. Jimin lo miró a los ojos en cuanto sintió su presencia tan cerca,
retrocediendo instintivamente.
aceptaría réplica.
Quiso discutir, sin embargo, con su apariencia y después de todo lo sucedido, no tenía
ningún ánimo de seguir allí. Así que se limitó a asomar su cabeza por el costado de
—Propio.
Yoongi de nuevo, sólo se apresuró a subir por las escaleras lo más rápido posible, tan
absorto en sus cavilaciones que no prestó prestó atención a las lejanas palabras del
—Si eres inteligente Jung, apartarás la mirada ahora mismo. —advirtió Yoongi con un
semblante serio.
Hoseok dejó de admirar las piernas del niño para darle una enorme sonrisa a Suga
Jimin fue directo a su habitación personal, se encerró en ella, corrió las cortinas de
golpe y abrió la ventana. Fuera, la lluvia había amainado un poco, una ligera llovizna
caía sobre el cesped bien cortado, dejando un brillo preciosos en las hojas de los
El frío aire le dio de lleno en la cara y él cerró los ojos, disfrutando de la caricia en su
piel. Tratando duramente de no llorar por el coraje que estaba circulando por sus
pero ¿Cómo si quiera pudo imaginar que alguien como el Alfa iba a encontrarlo
atractivo? Él se había sentido deseado, precioso y suficiente ¿Pero ahora? Ahora caía
No podía ser tan idiota como para creer palabras dichas en el calor del momento.
Ahora sabía mejor que nadie que era en esos instantes dónde se cometían las más
—¿Hola?
—Señor Min, tiene una llamada en la línea. —una voz grave contestó. El rubio frunció
el ceño confundido ¿Desde cuándo tenía una operadora personal? —De parte de Kim
—Eh, gracias. —la anticipación humedeció sus ojos, se sentó en el borde de la cama en
cuanto los tonos de espera sonaron y después un leve pitido. — ¿Tae? —preguntó,
cohibido.
—¡Jimin! —la voz de su amigo fue llena de alivio. —Joder, me tenías demasiado
veces y Jin no quiso decirme nada, el bastardo, —habló atropelladamente. —me dije
hoy al colegio y tu nunca te pierdes un examen y todo esta tan raro por que los
hermanos Min se fueron en cuanto no te vieron llegar y ¿Por qué no estás aquí? ¿Estás
si quiera bien? Todos hablaban sobre la fiesta y no tengo ni puta idea de que mierda y,
Taehyung sonó alarmado. — ¡¿Ese imbécil te ha hecho algo?! ¿Es eso? ¡Dime ahora
mismo y voy a romperle esa puta geta de guaperas que se carga, lo juro!
—¡Y una mierda! ¡Este Omega va a ir a darle una patada en las pelotas como él te haya
hecho algo! Mochi, dime que pasa ¡Joder! Todos dicen que saliste hecho una fiera de
la casa de Sehun y que Agust fue tras de ti con Jungkook y fue todo un embrollo y me
—Oh, Tae. —Jimin sintió su corazón tan lleno de amor por el castaño que otro sollozo
escapó de su garganta.
—No llores ¿Sí? Vamos a solucionarlo, lo que sea que haya pasado vamos a
solucionarlo, Jin está buscando la manera de que Yoongi hyung nos autorice entrar a la
casa, porque Jin dijo que estás en tu casa ¿Verdad? Hemos hablado ya con Namjoon,
hacía en años.
entiendo nada, por favor, no llores ¿Vale? Venga, ricitos, puedes decírmelo.
—Tae… —Jimin tomó una gran bocanada de aire para tranquilizarse un poco, lo soltó
de manera temblorosa y se acurrucó entre las mantas de la cama con una almohada
El nudo en la garganta de Taehyung dolió. —No hay nada que tenga que perdonarte,
Hubo un pequeño silencio antes de que Taehyung volviese a hablar de nuevo. —Dime
que pasó.
El rubio sorbió su nariz roja, las lágrimas bañando su rostro. —Agust es un grandísimo
idiota. —murmuró con voz ronca por el llanto. —Él… Él sólo me veía como algo que
quitarle a su hermano.
—¿Qué?
—Todo lo que quería era acostarse conmigo para poder entregárselo en la cara al
imbécil de Yoongi.
—¡Claro que no! —Jimin chilló. —Yo… Iba a hacerlo, por la Diosa Tae, estuve a punto
de hacerlo.
—Oh no, Jimin. —hubo un sonido susurrante cuando el castaño se removió donde sea
—Sí. Pero fue todo tan repentino, yo no lo había considerado, de verdad que no pero
—¡Es otro hijo de puta! —Tae gruñó, tan encolerizado. —Bien me dijo mi difunta
madre que nunca me fiara de un hombre guapo y poderoso, son una bola de canallas
pollas fáciles ¡Qué ganas de tumbarle algún diente! —masculló con rabia. —Pero,
casa, me estaba asfixiando y no lo pensé, sólo actúe y le pedí a Agust que me llevara
allí ¡Estúpido de mí! Me deje llevar y si no fuera por Jungkook hubiese metido el peor
Taehyung boqueó un poco antes de explotar. — ¡¿QUÉ?! ¡OH POR LA DIOSA! ¡PARK
JIMIN ¿QUÉ DIABLOS?! —él se calló en el momento en que escuchó de nuevo el llanto.
Pero no hubo respuesta inmediata. Los sollozos duraron tres largos minutos antes de
El aire se fue de los pulmones de Taehyung por un momento. —Oh por la sagrada
matarlo. —masculló. —Jimin ¿Yoongi te forzó? ¿Te lastimó? ¿Te hizo algo? Puedes
—No lo sé.
Significaba que Jimin realmente no podía decirlo con exactitud y caer en la cuenta de
ello lo dejó estático un largo momento. Él estaba consciente de que Yoongi había
abusado de él, lo había empujado al abismo aquél día en el que lo mordió, pero ¿La
noche anterior? Había sido distinto, muy distinto. Pese a que en un principio Jimin no
quería que Yoongi lo tocara, no se había negado en absoluto la segunda y tercera vez
Una absoluta confusión nubló su mente. —Yo… tuve mi celo. —balbuceó en un pobre
—Ah. —Tae calló un instante. —Pero tu celo no era hasta dentro de una semana, yo
—Oh, Jimin.
un instante. — ¿Sí?
Ella entró con una bandeja, el delicioso olor de la comida hizo rugir su estómago con
ganas. Su boca se hizo agua y el niño le dio una gran sonrisa agradecida a la mujer.
—¿Mochi?
—También yo Tae. —el rubio sonrió un poco. —Aguarda ¿No deberías estar haciendo
tu exámen?
Hubo una risita. —He dicho que vendría a enfermería por un analgésico para dolor de
cabeza.
Jimin golpeó su frente. —Eres increíble ¡Ve a contestar la puñetera hoja Taehyung!
Esa palabras le robaron una pequeña sonrisa. —No sé que haría sin ustedes. Ahora ve
—Con su permiso.
Ella se retiró y Jimin se dedicó a comer, una vez hubo terminado, se dio una larga
ducha que relajó sus músculos y se obligó a dormir una buena siesta que lo hiciera
dio un sorbo al café negro. Después continuó. —Los renegados han estado
Sentado a su lado, Hoseok deslizó su pulgar sobre la pantalla del móvil, leyendo los
—El asunto ha alcanzado esa magnitud porque Choi está detrás de ello. —el castaño
levantó la mirada. —Es su coartada para distraer la atención del Consejo sobre sus
—No hay que subestimarlo, Hoseok. —el pelinegro acarició su mentón, pensativo. —El
este mes.
Los ojos de Nam fueron atraídos por un cuenco de dulces en la mesita frente a ellos, él
de fresa y un chocolate de avellana. Hasta hace unas semanas atrás, no había ningún
mejillas llenas.
—Estoy al tanto de ello. El comunicado se ha enviado a los jefes de cada distrito para
que no se les tome por sorpresa, la última vez tumbaron dos clubes en Mapo-gu, las
El rubio tomó una paleta, girándola entre sus dedos, y le dio una mirada especulativa a
—Al contrario, me reuní con el hace dos días, Park planea esperar a que Minho
disperse sus tropas, que las coloque alrededor, sólo entonces irá directo a su
El castaño negó repetidamente, su rostro siempre con una sonrisa. —Un movimiento
muy arriesgado. Puede salir mal, muy mal. El hombre no dejará desprotegida su base.
—Lo hará si su atención se centra en algo o alguien que repercuta en sus planes.
—¿Y ese alguien es…?
—Jimin.
circulado.
meticulosa pero cada persona ahí dentro tiene su lealtad neutra o dudosa. Yo estaré
Namjoon frunció el ceño. Sus ojos marrones mostraban confusión. —¿En qué
repercute todo ello? Sé que la alianza cobró fuerza contigo enlazado a ese niño pero
no veo el por qué tenerlo de tu brazo vaya a hacer a Choi perder la cabeza.
—Voy a atacar, pero a diferencia de Park, iré por debajo del agua. Su plan nos llevará
—Dime entonces.
—¿Tú se la proporcionaste?
—No. Fue Danwoo. Él tiene sus propios planes, yo tengo los míos.
Hubo una risa, alegre y corta por parte de Hoseok. —Vas a acorralar a Choi ¿No es así?
fuego de la chimenea.
Bajó el último escalón y cruzó la sala rumbo al comedor, un tanto adormilado aún.
Había pasado la mayor parte del día durmiendo, despertando un momento para comer
estricto en cuanto a la política del promedio mínimo para permanecer dentro y Jimin
Él iba a necesitar un justificante y por mucho que no deseara ver ni hablar con Yoongi,
era la única persona que podía resolver ese problema, siendo el mayor su tutor legal.
Así que, después de terminar de llenar su estómago, preguntó por él y al saber que se
Jimin mordió su labio y giró la chapa. A diferencia de la vez anterior en la que había
estado allí, la estancia estaba bien iluminada, el Alfa se encontraba detrás del
escritorio, una lap top frente a él y una taza humeante de té. El mayor levantó la
—¿Necesitas algo? —el hombre se veía notablemente cansado, Jimin podía ver las
—Sí. —el rubio dio un paso para entrar, cerrando la puerta detrás de él con suavidad.
Esperaba que eso lo dijera todo, al fin de cuentas, era bastante claro ¿No? Pero Yoongi
con sus dedos, un poco cohibido ante su profunda mirada. —No puedo simplemente
faltar.
después de eso pero el niño seguía ahí de pie, mirándose nervioso. — ¿Algo más?
—No me dejarán presentar el examen aún si presento un justificante, hyung, para esto
—Danza. —repitió con voz divertida. — ¿Piensas ir a una universidad a estudiar Danza?
Niño, si vas a ir a perder el tiempo en la escuela al menos asegúrate que sea por algo
—Eres un Omega, chaval, la universidad está de más para ustedes, sobre todo para ti
que no lo necesitas.
—El ser Omega no quiere decir que no pueda estudiar. Tengo derechos y en ningún
Las cejas de Yoongi se enarcaron al verlo hablar con tanto ímpetu, su rostro mostraba
—¿Y qué son los derechos en una sociedad que no los respeta? —él se puso de pie,
rodeando el escritorio hasta quedar frente al pequeño. —Tú tienes ese privilegio por
que naciste en un seno familiar con poder, mira a tu alrededor y dime a cuantos
Omegas asisten si quiera a un Instituto. Eres un niñato que habla de las cosas como si
tuvieses los años para rebatir tu experiencia pero en realidad, sólo estás perdiendo tu
de ello.
Los labios del mayor se curvaron en una preciosa sonrisa, lejos de irritarlo, la actitud
del menor le incitaba a empujarlo al abismo, a mirar el mundo como en realidad era,
criando hijos por el resto de mi vida por que ese se supone que es mi lugar.
Los dedos pálidos del mayor tomaron su barbilla. El rostro del Alfa se inclinó hacia él.
—¿Sí? Déjame decirte que hay decisiones que no son tuyas. Puedes pelear todo lo que
La distancia era corta, muy corta y los ojos del rubio cayeron a los labios del mayor,
una increíble necesidad de volver a tenerlos sobre los suyos lo invadió en un segundo.
vez, la desesperación había menguado y el crudo dolor había dado paso a un ligera
molestia que podía controlar. Ó lo estaba intentando porque no había manera de que
se dejará envolver una vez más por los encantos de ese insoportable hombre que lo
Cuando sus ojos volvieron a subir, Jimin pudo ver absoluta diversión en los ojos grises
del Alfa.
—Has vivido todo éste tiempo en una burbuja Jimin, tu padre supo protegerte muy
bien de toda la mierda, metiéndote ideas tan absurdas en esa cabecita hueca. —
susurró.
El menor frunció las cejas e iba a decir algo pero la boca del pelinegro tomó la suya en
Fue un beso demandante y por un momento, Jimin dejó que su espalda chocara contra
la pared y sus ojos se cerraran, el cosquilleo subiendo por sus pies y viajando a cada
una de sus extremidades de nuevo. Eso lo alarmó y sus manos se movieron al pecho de
Yoongi, empujando para apartarlo pero sus muñecas fueron tomadas con fuerza hasta
El mayor se apartó un poco, sus labios sobre los de Jimin, compartiendo el mismo
—¿Qué te hace pensar que voy a escucharte? —murmuró sobre sus labios.
El rubio movió sus brazos con fuerza pero el agarre en ellos era de hierro. Jimin jadeó
cuando los dedos se hundieron más en su piel. —Me hace daño. —espetó. La sonrisa
de Yoongi fue hermosa. El agarre dolió más. —Duele, hyung, duele. —soltó un gemido
—Modales Jimin ¿No te los enseñaron? —Yoongi le dio un beso en el cuello, el cuerpo
del niño se estremeció un poco. —Al parecer no te enseñaron muchas cosas sobre la
Las muñecas del niño hormiguearon y supo que Yoongi estaba haciendo presión en la
—Aquí no se trata de lo que tu deseas niñato. Tus pedidos no tiene valor alguno. —
Jimin se removió otro poco, el cuerpo del mayor se pegó al suyo y la mera cercanía
besos en su clavícula y la pierna que se introdujo entre las suyas para hacer fricción.
—N-no…. —él cerró los ojos con fuerza. —No quiero que me toque. —gruñó con
enfado.
—Eres tan mentiroso, cariño. —Yoongi impulsó sus caderas y ambas erecciones
chocaron, haciéndoles gruñir al mismo tiempo. El niño apretó los labios y la sonrisa del
—N-No…
Jimin echó la cabeza hacia atrás, su frente comenzó a sudar y sus piernas temblaron
cuando su boca fue tomada en otro beso. La lengua de Yoongi recorrió su cavidad
bucal tan suciamente que su razón se volvió gelatina. El mayor succionó su lengua, un
Sus muñecas seguían bajo un férreo agarre pero el hormigueo en ellas había pasado a
Entonces la boca del Alfa se alejó de la suya y él abrió los ojos desconcertado para
Toda la carita del niño mostró rabia en cuestión de segundos. —No soy su juguete. —
gruñó.
—Déjeme.
—Tus modales Jimin. —Yoongi le sonrió con sorna, ejerciendo más presión.
Las pequeñas manos estaban moradas ahora, volviéndose frías por la falta se sangre.
pecho.
La expresión del pelinegro no cambió. —Buen niño. —le robó un último beso, pequeño
Jimin hizo una mueca al sentir la sangre circulando en sus manos de nuevo pero no
tuviera la más mínima oportunidad, él no iba a dejárselo a Yoongi tan fácil, lucharía
Con la barbilla alzada, él lo rodeó y se apresuró a salir de allí con las mejillas rojas de
De ninguna manera
De ninguna manera…
colores mezclados entre sí. Todo lo que él podía ver eran los autos al frente,
corriendo por sus venas como fuego, calentando su sangre, despertando sus reflejos y
sentidos.
El peligro lo mantenía despierto, ocupado y distraído y era todo lo que
“Jimin”.
Giró a la derecha y la moto se ladeó peligrosamente cerca del asfalto, sus músculos
tensos por mantener el control del manubrio. Se había pasado ya tres altos pero poco
le importaba, todo lo que él quería era suprimir las malditas ganas de conducir hacia la
Estuvo peligrosamente tentado en hacer una estupidez de ese tipo el día anterior,
cuando Jimin no apareció por Murakami en la mañana y el rostro de Kim era la viva
imagen de la preocupación. Quiso acercarse pero la mirada que Taehyung le dio fue de
pura rabia y el Omega estaba tan desconcertado como él que intuyó que tampóco
incluso Jungkook había insistido, siempre con el mismo resultado, buzón de voz.
ansioso y preocupado.
Sí, Min Agust supo que estaba completa y seriamente jodido cuando cayó en la cuenta
que no podía ser indiferente a la seguridad del niño como el creyó que sería porque,
en un principio, le valía una mierda lo que pasara con Jimin en cuanto Yoongi se
preocupado el grado de crueldad del que el mayor era capaz. No hasta ahora, cuando
en todo en lo que podía pensar era en que Jimin estaba sólo con Suga y él no podía
hacer absolutamente nada para irrumpir en esa maldita casa y llevarse al niño con él.
cielo, el sol había salido hacía unas horas pero las nubes grises impedían su paso,
“Jimin”.
Agust apretó la mandíbula, enfadado consigo mismo por ser un idiota descuidado. Por
bajar la maldita guardia y caer a los pies de un Omega y no cualquiera sino un niño
chocantemente hermoso.
Ellos había sido novios anteriormente, habían compartido innumerables besos,
abrazos, manoseos y demás, entonces ¿Qué había cambiado? ¿En qué momento lo
había dejado de ver sólo como una cara linda y un buen cuerpo al que joder?
Fue aquél primer día, después de salir de ese puñetero centro de rehabilitación,
cuando todo lo que quería era comprobar a Jimin, saber que no había sido reclamado.
Y fue, sin duda alguna, esa preciosa expresión de anhelo y desconcierto en esas
lobo, en su maldito ser. Y fue justo en ese momento en que se dio cuenta que no podía
Sí, estaba completa y perdidamente enamorado y aceptarlo era una vil mierda porque
era tan patético que él, siendo quien había entre tejido los hilos alrededor de Jimin,
cuando Jimin y él estaban tan bien, mejor que nunca, seguros uno del otro y a punto
Yoongi era una farsa, una completa y absoluta mentira, un usurpador y un idiota.
Era un secreto a voces que el heredero iba a ser Agust, un niño con el temperamento y
perfil de un Alfa que, a su corta edad de 7 años, contaba con todo lo que a su
debilucho hermano mayor le hacía falta. Todos lo sabían, todos lo decían. Yoongi, con
su pálida piel, alto, delgado, de apariencia frágil, su rostro hermoso con rasgos suaves;
era, sin duda alguna, un chico que daba todas las señales de un Beta u Omega. Siempre
callado, mirando absorto a los demás, con un libro bajo el brazo o ensimismado en su
propio mundo mientras tocaba el piano. Su tío, Kao, lo decía a menudo cuando se reía
ante la sangre.
Él no. Él siempre fue fuerte, sagaz y extrovertido, siempre feroz, rebelde y desafiante.
Curioso sobre los objetos brillantes y ruidosos que su padre, su tío y sus hombres
cargaban consigo.
—Eres un Min, sin duda alguna. —le había dicho Danwoo, orgulloso, una tarde cuando
Agust mostró interés por la pistola que su padre armaba con tanta dedicación.
—Quiero una. —pidió con su aguda voz a los 8 años mientras estaba de puntitas,
—Sostenla del mango. —le indicó, tomando su pequeña mano entre la suya más
grande. —Esto, hijo, es un arma blanca y si eres inteligente, sabrás jugar con ella sin
hacerte daño.
Un objeto tan letal y fascinante para un inocente niño que él no pudo resistirse las
reacción.
matemáticos en sus hojas. Alzó el rostro en cuanto el pequeño rubio llegó a su lado,
Agust todavía recordaba su reacción como si hubiese sido el día anterior. Él había
sacado la navaja de su bolsillo con una sonrisa triunfal y la había empleado como su
padre le había indicado, tomándola del mango y llevándola hacia enfrente con fuerza.
Pero el rostro de su hermano mayor estaba serio, mortalmente serio. Sus cálidos ojos
grises brillaban con preocupación y alarma. Yoongi había tomado la navaja con sumo
—No lo haré. Soy un niño inteligente, papá lo dijo. —su pecho se hinchó de orgullo por
un momento. —Dijo también que iba a ser un líder algún día porque era un Min ¡Y me
va a dar el imperio!
No hubo una sonrisa de orgullo, alegría o algo parecido en su hermano. Todo lo que
mucho que Agust lloró y pataleó. Yoongi simplemente salió de la habitación, rojo de
coraje y no volvió a mirarlo hasta el siguiente día, cuando regresaba de campo de tiro
con una expresión tan enferma que Agust creyó que iba a desmayarse.
Dos meses después, Yoongi se había presentado como un Alfa. Fue enviado lejos y
Agust no obtuvo su navaja de vuelta, ni el arma y mucho menos, todo lo que le fue
Ahora, a sus 18 años, estaba cansándose de toda esa mierda, de permanecer callado y
que era reprendido. Callar todas sus quejas si algo no era de su agrado por que su
—No te metas en los asuntos de tu hermano. —Danwoo fue claro en ello cuando Agust
llegó a casa al salir del centro de rehabilitación. —Si lo haces y Yoongi decide tomar
prácticamente un suicidio, si él fuese otra persona, pero la cosa era que Agust conocía
a Yoongi; habían crecido juntos, jugando, riendo, siendo buenos amigos durante un
largo tiempo. Así que, él estaba completamente seguro de que el peligro al que habría
de enfrentarse no era la gran cosa porque Yoongi no sería capaz de acabar con él; no
con su hermano menor, no con el niño que durmió con él cada noche por miedo a los
Prueba de ello era que Yoongi no lo había buscado, no todavía y dudaba que lo hiciera.
Porque el mayor podía decir una sarta de amenazas, hablar sobre como Agust se
escondía en las faldas de su madre, pero la verdad era que no tenía las agallas para
tocarlo y eso, lejos de causarle algún sentimiento fraternal, le daba una profunda
diversión.
Sí, el letal Min Suga tenía una debilidad y esa eran sus hermanos y la mejor manera de
Había tenido una mala noche, no había podido dormir muy bien dado que estuvo la
mayor parte del tiempo alerta a la puerta de la habitación, rogando porque Yoongi no
entrara por ella y le diera por cumplir su amenaza de volver a meterse entre sus
piernas.
Él no quería repetir la experiencia, no ahora que estaba en su sano juicio, al menos. Las
hematomas seguían en su cuerpo, las marcas de dedos en sus caderas y piernas, los
chupones en sus clavículas y pecho. Mirarse en el espejo del baño esa mañana había
sido duro, sobre todo por la marca que iba a perdurar por siempre en la unión de su
hombro y cuello.
Su cuerpo era, sin duda alguna, una prueba de que el sexo había sido duro y salvaje. Él
había estado bajo la influencia de su celo, cegado por el deseo y el placer pero podía
entraba en él, el dolor de las mordidas, los vergonzosos sonidos que dejaba salir por su
boca y las emociones ondulantes en su subconsciente al enlazarse con él. Y sobre todo,
Así que, ver a Yoongi esa mañana después de todos los sucesos anteriores había sido
sumamente incómodo e irritante, sobre todo por que el Alfa le había dado una sonrisa
burlona cuando Jimin tropezó con él al bajar las escaleras de lo rápido que iba por la
prisa.
—No bajes corriendo, Jimin. —reprendió cuando lo sostuvo del brazo, impidiendo su
caída.
El rubio hizo una mueca al sentir el aroma del Alfa a un palmo de él, inquietando a su
La irritación había calado en Jimin en ese instante. No había dormido bien, tenía
sueño, la alarma no había sonado porque había olvidado activarla dado que su móvil
había estado apagado todo el fin de semana y no estaba de humor para los sarcasmos
del mayor así que no pudo evitar abrir la boca y soltar lo primero que se le vino a la
cabeza.
Las cejas negras de Yoongi se enarcaron. —Como tu padre. —repitió. — ¿Luzco como
tu padre para ti, niño? —el mayor se inclinó hacia él, sus ojos brillantes.
La mirada de Yoongi cayó al pequeño lunar que el menor tenía en la mejilla derecha,
justo bajo su pómulo. La cercanía era tentadora, sus dedos tomaron la mejilla del niño
en un agarre firme y doloroso. Jimin no puso resistencia cuando su rostro fue girado
—Tenlo muy presente Jimin. —murmuró, a sólo un palmo. Entonces lo soltó. —No
vuelvas a correr.
Pasó a su lado, subiendo las escaleras y dejando su aroma como una estela que estaba
—Por favor Yixing hyung ¿Podría ir más rápido? —pidió, mirando su reloj. —No puedo
Jimin observó el cielo, las nubes grises estaban impidiendo el paso del sol de nuevo.
Su vista se desplazó hacia el espejo, pudo ver a cierta distancia dos autos negros
buena cantidad de llamadas perdidas, la mayoría de Tae y Jin, pero había hablado ya
con su castaño amigo así que eso no era el motivo por el cual dudaba en encenderlo.
y su hermano lo conocía demasiado bien para saber que algo andaba verdaderamente
mal, así que decidió simplemente no hablar con ellos, de todas formas, si hubiese algo
llamado a la casa.
Ahora bien, Agust era un asunto completamente distinto. Jimin había tratado de no
pensar en él durante todo el fin de semana, sin embargo, le sorprendió darse cuenta
más importantes, como la manera en la que iba a actuar de ahora en adelante con
Yoongi, consciente de que sus emociones estaban al alcance del Alfa más allá del
Ahora era como un maldito libro abierto para el hombre y eso no era más que una
seria desventaja porque Jimin no tenía ni idea de como diferenciar las emociones de
polarizada y sólo pudo distinguir unos cuantos adolescentes que, al igual que él,
llegaban tarde y se apresuraban a entrar por las puertas. Eso era un alivio, al menos,
pasillos.
—Ten un buen día, Yixing hyung. —se despidió atropelladamente, bajando del auto en
un salto.
segundo cuando vio al par de castaños que aún lo esperaban en su habitual banca, sin
importarles llegar tarde a la primera clase. Taehyung fue el primero en verlo, la sonrisa
El rubio no perdió tiempo, echó a correr hacia ellos con la mochila rebotando a su
había jodido.
—¡Mochi!
Jimin no sabía, hasta ese preciso momento, lo mucho que necesitaba un abrazo
cuando Taehyung y Jess lo rodearon como una coraza y ambos los apretaron en un
abrazo tan reconfortante que sintió un nudo en su garganta, uno doloroso que
prometía lagrimas. Y joder, no quería llorar, ya no, no frente a ellos porque él no
quería preocuparles.
Sí, ambos eran sus mejores amigos pero Jimin estaba muy seguro que no iba a ser
capaz de abrirse a ellos respecto a su vida ahora por que era tan malditamente
vergonzoso.
—Perdón. —dijo una vez más en un suave murmullo, cuando sus cabezas estuvieron
juntas dentro del círculo. —De verdad, siento tanto haber tenido esa estúpida pelea el
viernes.
—No, tonto. No tienes por que pedir disculpas, esas cosas pasan.
separarnos ¿Cierto?
Jimin pudo ver que, pese a la sonrisa del castaño, había preocupación en sus bonitas
ella no estaba enterada de nada y agradecía que Tae no le hubiese dicho, sin embargo,
todos sabían que había sólo una explicación para que su propio aroma fuese
drásticamente reducido a uno más fuerte, más varonil. Sus mejillas se sonrojaron en
un momento y miró sus manos; eso fue suficiente para que la chica diera una
Jimin aplanó los labios y asintió. Su expresión abatida no pasó desapercibida para
ambos chicos.
—¿Jimin? —el rubio alzó la mirada hacia Tae. —Puedes decírnoslo ¿De acuerdo? No
No iba a pasar.
No iba a decirles que había sido golpeado y abusado, que fue tomado contra su
voluntad, porque el hecho de tener un celo y haber sido dominado por sus bajos
humillación que había pasado, que estaba en esa casa bajo chantaje y como un rehén,
a merced de un hombre que le provocaba un profundo miedo y odio, por mucho que
su lobo lo aceptara.
¿Qué lograba con decirlo? ¿Acaso eso lo hacía menos real?
No.
Intentó componer una sonrisa, la mejor que tenía en esos momentos y se encogió de
—Estoy bien. —su voz fue calmada pero pudo ver que Taehyung no se lo tragó del
Su mirada se desplazó lejos de nuevo, sus mejillas estaban más calientes ahora. —No
lo sé.
—Yo… Umm, estaba en celo, no estaba pensando por mi mismo ¿Bien? Simplemente
pasó y… Ya.
El rubio cerró los ojos, sentía las lágrimas tras ellos y no iba a dejarlas salir. Ya no.
Eso era un sí. Tae podía apostarlo y tuvo el repentino impulso de tirar del cuello de
Jimin y comprobar la marca por sí mismo, comprobar todo del Omega en ese instante
pero él sabía que ya había sido muy entrometido en la vida del rubio y si Jimin no
quería hablar ahora tenía que respetar su decisión por mucho que el enfado estuviese
estancado en su pecho.
Vayamos dentro.
Comenzaron a caminar en un pesado silencio. Jimin podía sentir las miradas de soslayo
que Taehyung le estaba dando, preguntándole con la mirada tantas cosas que él no
podía contestar.
Los pasillos estaban vacíos, la campana había sonado dos minutos atrás pero ninguno
se molestó a apresurar el paso. Sus pasos hicieron eco en las baldosas, su mirada se
desplazó hacia los ventanales, observando la plaza vacía de Agust, sólo estaba el BMW
de Jungkook. Quiso preguntar por ellos pero no tuvo el coraje para hacerlo así que se
limitó a guardar silencio y entrar en el aula con las miradas de todos puestos en él.
Estaba ya acostumbrado a ello, a ser mirado como si fuese un estúpido mono de circo.
Y justo ahora le importaba un carajo los murmullos, sólo quería sentarse en su butaca
y mirar por la ventana, distraer sus pensamientos de todo el caos que tenía dentro. No
pensar más en Yoongi, en lo mucho que había querido que lo besara esa mañana; en
Agust y el dolor en su pecho por su ausencia; en su familia y toda la mierda sobre sus
hombros.
—Mochi. —Tae se inclinó hacia él una vez sentados en sus respectivas butacas. —
Jimin soltó un suspiro tembloroso. —Estoy bien Tae. Sólo… Sólo necesito asimilarlo.
—¿Asimilar qué?
—Oye, Jimin. —la voz de Dae le hizo apretar los dientes. —Déjame hacerte una
pregunta.
sonrisa en el rostro.
—Oí que le abriste las piernas a Min en la fiesta de Oh. —comentó, burlón.
tuvo ni la menor oportunidad para detener el golpe. El puño de Jimin dio de lleno en la
En cuestión de segundos, todos estaban de pie, mirando la escena. Dae se puso de pie,
—¿Qué mierda sucede contigo? —ella lo fulminó con la mirada pero todo lo que Jimin
Pero el escozor iba más allá de un insulto. Era su orgullo, era su ego, era él sabiendo
que era cierto, que era totalmente cierto y eso ardía, porque las verdades nunca son
bien recibidas.
El pelirrojo observó su palma con sangre y sonrió. — ¿Vas a seguir negándolo? Es más
Cada mirada estaba sobre él, cada mirada clavándose en su persona como dagas.
su ser. Jimin se abalanzó hacia el muchacho con el puño en alto. Ni si quiera Tae pudo
—¡Jimin detente!
El estruendo de las sillas al ser volcadas resonó en toda la estancia cuando ambos
chicos cayeron al suelo, rodando en una lucha salvaje. Dae golpeó su costado con
fuerza, robándole el aire al rubio. Su cabeza chocó contra la pata de una butaca y
gruñó por el dolor. El pelirrojo aprovecho eso para golpearlo en el rostro, las manos de
Jimin fueron hasta el cuello del Beta y ejerció presión, cortándole el aire.
—¡Tae, sácalo de ahí! —Jess intentó abrirse paso entre el círculo que rodeó a ambos
—¡Acábalo, Dae!
—¡Tae, joder!
El castaño comenzó a dar codazos y empujones, desesperado por llegar hasta el rubio.
Él nunca había llegado hasta ese punto. Jimin nunca había sido violento y jamás cayó
en provocaciones, entonces ¿Por qué se había lanzado a una pelea con un Beta más
desde su posición sólo podía ver a Jimin en el suelo, apresado por el pelirrojo,
intentado defenderse con golpes en sus costados pero el Beta era un poco más alto y
Jimin tiró del cabello rojo con fuerza, su oponente soltó un grito de dolor. Impulsó su
puño derecho y lo estampó en la quijada de Dae con rabia dos veces, su piel ardió pero
la adrenalina estaba impidiendo sintiera el dolor de los golpes. Golpes que iban a
El rubio encogió sus piernas, llevándolas a su pecho, con las rodillas, empujó con fuerza
al Beta mientras alzaba las caderas para poder quitárselo de encima, él sabía que su
punto fuerte eran sus muslos, tenía fuerza en ellas e iba a aprovecharlas sin duda
alguna. Cuando desestabilizó al chico, giró en el suelo, tosiendo por la falta de aire.
Dae se recuperó al instante, de rodillas, gateó hasta él y lo cogió de una pierna para
tirar de él e impedir que se pusiera de pie. Jimin se giró y le dio una patada de lleno en
Sí, el era un Omega, pero era un chico también, un chico que no iba a quedarse en el
Él iba a demostrarles que ese Omega podía defenderse. Porque no tenía el maldito
control en su vida pero al menos lo tendría en ese aspecto, al menos no iba a dejar que
siguiese siendo la burla de cada adolescente, siendo humillado por unos idiotas que
después de haberla probado en un beso aquella noche cuando los dientes de Yoongi
Dae lo miraba desde arriba, su rostro rojo en los lugares en los que el rubio había
pelirrojo se inclinó para tomarlo del cuello, él barrió su pierna para hacerlo caer, el
cuerpo del Beta cayó en seco y Jimin aprovechó la oportunidad para subirse a él en
en su cabellera por el puño de Dae que tiraba de los rizos. — ¡Basta de tus malditas
burlas!
—¡Jimin! —Taehyung lo miró por encima de las cabezas de los demás. — ¡Déjenme
—¡Alguien llame la directora! –gritó una chica, ya que nadie hizo ademán de querer
mierda engreída!
La puerta fue abierta repentinamente, Jess giró el rostro sobresaltada para mirar al
Ellos lo hicieron de inmediato, cada adolescente se apresuró a abrirle paso. Hubo una
—¡Ustedes dos, deténganse! —Woo tomó a Jimin de los brazos y tiró con fuerza para
—¡Ha sido suficiente! —Woo no lo soltó, su mirada se desplazó al chico en el suelo con
—¡No he hecho nada! —el Beta mostró su nariz ensangrentada. — ¡Él me ha atacado!
Jimin le gruñó. — ¡Y volvería a hacerlo, pedazo de mierda!
Woo no permitió que el rubio se zafara de su agarre cuando hizo amago de querer
—Él sólo se defendía. —Jess abogó. —Jimin no golpearía a alguien solamente por
gusto.
—Park atacó primero. —Rose señalo al Beta. —Dae hizo una simple broma.
—¡No fue una simple broma! —Taehyung la miró furioso. — ¡Nunca es una simple
Jimin tomó un respiro, su costado doliendo. —Por favor, suélteme. — pidió al profesor
—P-per-
—Sin objeciones, Dae. —reprendió duramente. —Las peleas están penadas en esta
institución y tanto tú como Min han roto las reglas. —El ceño de muchos se frunció
Taehyung y Jess le dieron a Jimin una mirada preocupada y alarmada cuando lo vieron
coger su mochila del suelo, en donde había caído y echársela al hombro con toda la
dignidad de un Park.
Les dio una sonrisa pero su voz había temblado, ellos pudieron notarlo. Ambos se
quedaron de pie, mirando a Jimin marcharse con la frente en alto tras Woo y Dae,
Jimin guardó completo silencio durante el trayecto a la rectoría, una sonrisa irónica
de ser expulsado. Todos sabían que ese era el castigo para quien alterara el orden y
atacara a un compañero. Lo cual era gracioso porque esa regla había sido establecida
para proteger a los Omegas y había sido justo un Omega quien la había violado.
La directora Yoha, una Alfa estricta y de aspecto severo, los recibió en su amplia e
—Tomen asiento. —ella cerró la laptop donde estaba trabajando y le dio una mirada
—Han iniciado una pelea en mi salón de clases, como puede verlo, los he encontrado
en pleno enfrentamiento.
—Silencio, jovencito. —Yoha le dio una mirada que lo dejó quieto. —No hablas hasta
salón. —en cuanto la puerta fue cerrada, ella volvió a hablar. —Ahora bien, no me
interesa quien comenzó el asunto, quiero saber el motivo. —ninguno la miró. — ¿Min?
manera, lo sé, fue un impulso pero estoy harto de sus burlas y sus bromas. Estoy harto
La mujer asintió, pensativa. — ¿Por qué nunca pusiste una queja hacia él?
Jimin se removió en su asiento. —Por qué de ser así, hubiese tenido que poner
—Lo sé y no me arrepiento ni pediré disculpas. —él alzó el mentón. —Si voy a ser
El niño era orgulloso, ella podía verlo. — ¿Algo que decir Dae?
—Sólo me defendí, no veo por qué tenga que ser expulsado, directora. Él me agredió
—Sólo bromeaba.
—¿Es Min tu amigo? ¿Tienes algún tipo de confianza con él para tener esa clase de
bromas? —preguntó.
El chico lucía perdido, le dio una mirada confundida al rubio, quien no se la devolvió.
—Entonces no tienes por qué gastarle bromas de ese tipo. Es tu compañero y tienes
que respetarlo
ambos tutores y tendré que hablar con ellos al respecto. Ambos tienen un argumento
a sus acciones y ambos han cometido una falta. —Jimin la miró alarmado. —¿Pasa algo
Min?
—¿Es tu padre quien está a tu cargo? —él apretó los labios y negó. —Entonces no veo
—Es que… M-Mi tutor no tiene tiempo, él es un hombre muy ocupado y no creo qu-
—Min. —Yoha levantó su mano, callándolo. —No hay discusión sobre esto.
Todo el cuerpo del rubio se hundió en la silla. Sus hombros cayeron y él bajó la mirada,
resignado cuando Yoha abrió la laptop de nuevo y comenzó a teclear en ella, buscando
Estaba jodido. Muy jodido ahora, él podía imaginarse lo cabreado que Yoongi iba a
ponerse cuando fuese molestado y citado a Murakami por él. Casi se estremeció al
imaginar su enfado, quiso rogar a la mujer cuando ella tomó el teléfono inalámbrico de
No tuvo suerte.
—Buenos días. —la voz de la mujer fue sumamente cortés. — ¿Hablo con Min Yoongi?
—ella enarcó ambas cejas. Jimin retuvo el aire. —De acuerdo, señor Kim, necesito que
me comunique con el señor Min, es urgente. —Jimin soltó un quejido bajito, sus
manos hechas puños sobre el escritorio. —Es sobre su esposo, Min Jimin.
Se lamentó, abatido, cuando la cabeza de Dae giró hacia él a una velocidad tan rápida
que podía competir con el de una lechuza. Sus grandes ojos verdes estaban muy
Jimin lo ignoró. Colocó su cabeza entre sus brazos y maldijo en su mente su mala
suerte.
—El joven Min ha roto una regla de la institución. Esta ahora en detención y en una
asunto ya que corre el riesgo de ser expulsado. —hubo una pausa en la que la mujer
frunció el ceño. —No, señor Kim, debe ser explícitamente el tutor quien debe venir. No
Muchas gracias.
Ella colgó, el rubio había alzado la cara con su semblante temeroso y preocupado,
—Tu tutor será avisado, su asistente ha dicho que hará lo posible porque el señor Min
Jimin soltó todo el aire retenido, llevó sus manos a su rostro adolorido y restregó su
Pero ella hizo oídos sordos, procedió a llamar a los padres del Beta pero ni eso hizo al
chico dejar de mirarle. Dae no le quitó la mirada de encima hasta que fue llevado a la
enfermería y Jimin estaba seguro que al siguiente día, absolutamente todo el instituto
—Ve a enfermería, Min. —Yoha señaló la puerta. —Tu pómulo luce mal, ve a que te
coloquen hielo.
—Estoy bien, directora.
Salió de allí arrastrando los pies, a paso lento, muy lento, dobló la esquina y camino
rectoría estaban alejado de los edificios de clases, así que no había ningún adolescente
—Buenos días. —saludo sin ganas al entrar por la puerta, su nariz se arrugó ante el
—Buen día cariño ¿También necesitas hielo? —Jimin asintió. —Toma asiento en la
En cuanto la mujer desapareció tras una pequeña puerta, Dae se sumergió de lleno a
un interrogatorio.
—Estas casado. —afirmó, su voz era chillona, llena de emoción por la jugosa
información. —Qué guardadito te lo tenías Park ¿O debo decirte Min? —él rio. —Dime
Los ojos miel del niño lo miraron sin una pizca de amabilidad. —Cierra la maldita boca
—Wow, rubito, tranquilo. —Dae alzó los brazos pero su sonrisa burlona era irritante.
—Solo tengo curiosidad. Me has golpeado por decirte puta pero es lo que eres ¿No?
Exhibiéndote con Agust por ahí cuando estas casado y con un familiar suyo.
La sonrisa fue despectiva. —A que eres un hipócrita. Dándote aires de castidad cuando
La enfermera entró de nuevo con una bolsa de hielo en su mano. Jimin se quedó de
pie, debatiéndose entre ir y darle con esa bolsa de hielo al idiota o irse de ahí ahora
antes de que hiciera otra estupidez mayor. Optó por lo segundo. Ya tenía suficientes
problemas.
—Gracias.
Dio media vuelta y se marchó, haciendo oídos sordos al llamado de la enfermera.
Regresando por donde había venido, absorto en sus pensamientos, preocupado por su
situación, por lo que había conseguido. Llevó la bolsa de hielo a su mejilla, sintiendo la
Ni golpear a alguien le salía bien, incluso con eso terminaba mal parado.
trabajo en la computadora.
Jimin prestó atención al reloj, dedicándose a mirar la hora, segundo a segundo, a cada
La madre de Dae, una mujer menuda y pelirroja, llegó en menos de treinta minutos.
desaprobatoria de una mujer que se limitaba a juzgar sobre su hombro sin saber
—¿Si?
Sus labios fueron tomado en beso lento y ella no pudo evitar sonreír al sentir las
—Ajá. —Choa ladeó el cuello, permitiendo que los besos bajaran por su piel. —Muy
enfadada.
Suga levantó el rostro para mirarla, la luz que se colaba por la ventana le daba directo
aspecto hermoso.
Sus bonitas cejas se fruncieron un poco. —No es así. —los ojos azules le miraron sin
una pizca de enfado. —Me dejaste esperando por horas amor, nunca llegaste.
sentada a horcajadas en su regazo, las manos de ella jugando con la corbata negra que
—Tuve asuntos importantes que resolver, sabes que soy un hombre ocupado.
vida.
El pelinegro sonrió, llevó una mano al rebelde mechón platinado en la frente de ella y
Choa inclinó el rostro, mirándolo a través de sus largas pestañas, le dio una sonrisa
traviesa.
—Ilumíname entonces.
Ella le dio un beso, uno pequeño y superficial. — ¿Qué me dices de unas vacaciones
El toque en su espalda subió lentamente hasta sus hombros, erizando su piel. Los
gemido de la Beta.
—No hasta fin de año. —contestó sobre su piel. —No puedo dejar el país en una
pequeña temporada.
Ella iba a decir algo más pero el sonido del móvil captó la atención del Alfa. Era la
Suga negó, una sonrisa en su rostro. —Creo recordar que no querías que contestara.
otro.
El móvil cesó y volvió a sonar. Ella resopló, Suga alargó el brazo y tomó el aparato,
—¿Qué pasa con él? —miró a Choa desde su posición, ella se apartó de su regazo para
—He recibido una llamada de la directora del instituto Murakami hace unos
necesario que se presente su tutor para arreglar el asunto, no admitirán a nadie más.
Él gruñó cuando el glande fue succionado, sus dedos tomaron en un puño la cabellera
platinada e impuso el ritmo, Choa abrió más la boca, introduciendo todo en su cavidad
Frunció el ceño ante eso. Él no esperaba que fuese llamado a dar la cara en la jodida
escuela del mocoso y podía apostar que Jimin había armado algún embrollo
pendientes.
Su mirada cayó en la mujer que engullía su miembro como si fuese una paleta, la
cabellera platinada subiendo y bajando entre sus piernas con tanta experiencia que no
Su lobo soltó un gruñido ante el recuerdo, ansioso por el Omega, preocupado por su
ahora.
—Date la vuelta. —ordenó con voz ronca. —Voy a darte lo que quieres.
Ella sonrió, una sonrisa obscena. —Te quiero a ti, amor, dentro.
Suga la observó. Las preciosas curvas, la tersa piel, las largas y delgadas piernas. Él se
su prioridad.
Capítulo XXV
Se derrumba de nuevo…
Dos horas, diez minutos con quince segundos habían pasado cuando la puerta de
cristal se abrió y el aroma a madre selva entró en su campo de olfato. Jimin levantó la
cubrebocas negro que dejaba a la vista sus afilados pómulos y sus grises ojos
cejas.
El menor se miró las manos, su corazón latiendo rápido, demasiado rápido en cuanto
Yoongi se detuvo frente a él, cruzado de brazos. — ¿Es esta tu manera de hacerme
venir a perder mi tiempo por tu estúpido justificante? —la voz gruesa sonaba ronca
El pelinegro enarcó una ceja. — ¿No? Dejé bastante claro que no tenía tiempo para
perderlo en asuntos irrelevantes como esto. —su tono se volvió brusco. Jimin sintió la
vez que me presento aquí ¿Entiendes? —Él asintió, su cabeza aún gacha. —Contesta.
—¿Sí qué? Si vas a hablar, hazlo fuerte y claro, no quiero balbuceos estúpidos. —
espetó.
El cuerpo del menor se encogió un poco ante el tono de voz. Jimin mordió su labio y
cerró los ojos un momento, sintiéndose como un niño siendo reprendido, como un crío
inepto.
atención de alguien todo el maldito día. Tus acciones infantiles están fastidiando mi
trabajo.
garganta.
—Te he dicho ya que dejes de balbucear. —Yoongi le dio una mirada a la secretaria,
ella bajó los ojos de inmediato a la pantalla. —Tú y yo vamos a arreglar este jodido
obedeció.
Sus ojos mostraban preocupación y miedo. El ceño del Alfa se frunció al ver el rostro
del chiquillo, tenía una mejilla inflamada, arañazos en la mandíbula y el mentón rojo,
su cabello era un desastre y esas gotas oscuras en su camisa color vino bien podía ser
de sangre.
—Y-yo no… —murmuró. —N-no era mi intención, no pensé qu-
—Por lo que veo, pensar no es lo tuyo.—el Alfa lo miraba encolerizado. —¿Qué idiotez
hiciste ahora?
El hombre ladeó la cabeza. — ¿Tú agrediste a alguien? —el niño asintió.— ¿Qué tan
grave?
No pudo saberlo, dado el cubre boca, pero los pómulos se alzaron un poco y el niño
de todo.
—¿Algo más?
Jimin desvió la mirada, cohibido por la intensidad de esos ojos. —No. —guardó silencio
perder el tiempo?
expulsarme.
—Sí, puedes estar feliz con lo que conseguiste. No veo el por qué deba estar aquí,
que no era suya y su lobo quiso tranquilizar a Jimin sabiendo que estaba mal por todo
el asunto, por ser expulsado y las repercusiones que eso traería en cuanto a su
situación académica.
—¿Por qué lo has golpeado Jimin?—su mirada bajó a las pequeñas manos inflamadas.
Sus mejillas se sonrojaron. Jimin volvió a jugar con sus dedos. —Estaba harto de él y
—¿Ningún que?
Los ojos claros lo miraron, altaneros.—No soy nada de lo que ellos dicen y estoy harto
de eso.
La ferocidad en sus ojos le causó diversión porque Jimin simplemente no podía lucir, ni
Jimin un poco.
—Si no lo eres entonces no debes dejar que te afecte. Eso sólo los motiva a no
detenerse.
Yoongi tocó su pómulo lastimado con suavidad, el niño hizo una mueca, sin atreverse a
alejarse.
—No. Tienes que levantar la cabeza y ser inteligente. La impulsividad no genera nada
bueno y a menudo, el mejor resultado es devolver el golpe con el tiempo sin levantar
el puño.
Jimin proceso las palabras. Sus ojos brillaron un momento. — ¿Por qué me dices esto?
—Porque es momento de que comiences a madurar, niño. Si dejas saber que las burlas
te afectan sólo les das poder sobre ti y no van a cesar. Debes aprender a cuidar de ti
Él asintió, cavilando las palabras, tan absorto como estaba, no cayó en cuenta de la
corta distancia entre ambos. Su quijada fue levantada y se encontró con esos ojos tan
confusos, tan vacíos. El aroma del hombre lo envolvió como una manta y una parte de
el señor Min?
Yoongi se irguió en toda su altura, sus ojos grises apartándose del chico. —Así es.
—Yoha Less, un placer. —hizo una reverencia. —Por favor pase. —Ella se giró hacia la
—Claro, señora.
Jimin se puso en pie de inmediato pero la Alfa negó. —Espera aquí. Hablare con tu
tutor en privado.
Compartió una rápida mirada con Yoongi. El pelinegro cruzó la puerta y la cerro tras él.
Jimin echó otro vistazo al reloj y resopló al ver la hora, eran poco más de las diez de la
un poco. Volvió a mirar la puerta cerrada, se hundió en el sofá y dejó caer la cabeza
Dae se había marchado ya media hora atrás con su madre, afortunadamente, había
sido ya suficiente que el chico supiese que estaba casado, no quería que conociera a
Yoongi.
Su lobo se removió un poco, asustado. Jimin no pudo menos que compartir el miedo.
Sabía que nada bueno iba a salir de esto, sobre todo por que iba a ser expulsado y con
una carta de mala conducta de por medio. Podía irse olvidando de su carrera
tanto así que jamás tres míseros minutos le supieron tan largos.
Habían pasado ya poco más de tres horas desde que Jimin había sido llevado a
detención junto a Dae. Taehyung había intentado, junto a Jess, rondar por el edificio
de rectoría con la esperanza de ver a Jimin pero los jodidos prefectos los habían
escoltado de regreso a las puñeteras clases y fueron esos momentos donde Tae
Ahora, a sólo minutos del primer receso, él sabía que no habría impedimento alguno
para colarse por las oficinas. Así que, cuando al fin la maldita cosa dio las once en
rumbo al pasillo que comenzaba a llenarse de alumnos ansioso por tomar su desayuno.
apenas si habían tenido un momento para hablar y si la ley era aplicada a su rubio
Él sabía que algo pasaba con el chico, su comportamiento había sido totalmente
inesperado, y Tae no estaba en contra de que se defendiera pero, joder, que esa no
era la manera.
Ni si quiera él, siendo el chico problema, había llegado hasta ese extremo.
Doblaron la esquina, rumbo a la entrada al edificios de los de primer año. Desde ahí
sólo era cuestión de cruzar el amplio pasillo y tomar la salida al patio, pasar el jardín y
—Me lleva la fregada. —espetó enfadado cuando su mirada cayó en el chico rubio que
—Apártate de mi camino Min. —el castaño gruñó. Él no tenía tiempo para perderlo
Agust levantó las manos en señal de paz. —Tranquilo Kim. No he venido a discutir
contigo.
—¿Qué mierda quieres? —Taehyung soltó la mano de Jess para cruzarse de brazos, su
—¿Qué te hace pensar que puedes venir a exigir saber sobre él? —Tae le dio una
despectiva mirada. —Puedes regresar por donde has venido, no voy a decirte nada
un paso de inmediato.
golpear ese rostro ridículamente atractivo fueron demasiadas, sobre todo porque este
imbécil tenía la maldita cara de preguntar sobre Jimin después de todo los problemas
Él aún no sabía los detalles y Jimin no había tenido la pinta de querer decir nada, pero
su aspecto triste, su rostro decaído, su mirada resignada y el cardenal que había visto
en sus muñecas eran pruebas suficientes de que algo sumamente jodido había pasado
el fin de semana, sobre todo por el comportamiento del rubio esta mañana, golpeando
a Dae con tanta rabia como si estuviese desquitando su furia con el Beta, buscando
El rostro de Agust se enfureció y pudo sentir la abrazadora mirada de Kang sobre él,
Agust.
—Tae, sólo vámonos. —Jess lo cogió del brazo, ansiosa por alejarse de ese par.
Ésta vez fue Kang quien les cerró el paso. En su rostro, una sonrisa divertida. Su mirada
El lobo de Taehyung gruñó ante la presencia del chico, su aroma a chocolate amargo y
—¿Qué si no lo hago? —al fin lo miro, esos orbes color marrones, esos ojos bonitos
que miró tantas veces a sólo centímetros de su rostro. Se negó a mostrarse afectado.
Bien. Agust estaba perdiendo la paciencia y claramente, ese niñito irritante no iba a
decirle una maldita palabra, sin embargo, no le pasó desapercibido lo extraño que era
—¿Agust? —la voz de Jungkook vino a su izquierda, del fondo del pasillo mientras el
otro imbécil.
ellos. Agust se giró hacia su hermano menor con una clara irritación en sus facciones.
Él había recurrido a Kook en primer lugar y el pelinegro había objetado que no sabía si
—¿Qué haces aquí? —las palabras salieron con brusquedad de la boca del menor de
los Min.
severamente enfadado.
pelinegro.
—Es mejor que te vayas. —él apartó los ojos con cierta renuencia para dirigirse a su
hermano.
Tae soltó una maldición. — ¿No puedes tener la maldita boca cerrada?
El rumor sobre Jimin explotó en un par de horas y llegó hasta sus oídos de una manera
demasiado distorsionada para ser real, sin embargo, cuando los cuchicheos fueron tan
similares, las dudas calaron en él y no fue hasta que escuchó que la madre del chico
que se había embarcado en la pelea con Jimin estaba en el recinto que él supo que las
Eso solamente quería decir una cosa, que Yoongi iba a ser llamado a presentarse
cuanto Agust se había contactado con él, Jungkook se había apresurado a echar un
personas ajenas al recinto, él conocía demasiado bien ese deportivo, solamente había
uno en Seúl. Así que, las alarmas se activaron en su cabeza en cuanto Agust llegó en su
—¿Y a ti que te importa? —Taehyung frunció la boca. —Lo que pase con Jimin no es
asunto tuyo.
—No me toques las pelotas Kim, estoy perdiendo la paciencia contigo ¿Qué sucedió
con Jimin?
Jess reforzó su agarre ante el repentino paso que el castaño dio hacia Agust, su
expresión cabreada.
—Contesta.
El rugido fue estremecedor. Tanto Taehyung como Jess retrocedieron un paso, ella
Con el rostro rojo del coraje, Tae bajó la cabeza ante la voz de mando, su boca
pecho, alejándolo del par de Omegas y casi al instante, el gruñido de Kang tensó el
—No te atrevas a usar tu voz con ellos de nuevo. —Jungkook advirtió, sus ojos dos
totalmente quietos e incómodos ante el duelo de miradas entre los hermanos Min.
—¿No? —Agust señaló al castaño con una sonrisita cómplice. —Apuesto que lo tienes
en tu mira.
El mayor se río antes de compartir una mirada cómplice con Daniel. —Lo que digas.
Kang se limitó a permanecer de pie, sin decir palabra alguna, su expresión neutra.
defendieran, Daniel sobre todo, así que tomó la mano de Jess y tiró de ella rumbo a las
puertas, alejándose lo más pronto posible de la mezcla de aromas tan cargados que
Agust hizo ademán de querer impedir su retirada de nuevo pero su hermano le cortó
—Impidiendo que cometas más estupideces, para variar. —Kook señaló el pasillo tras
Agust chasqueó la lengua. —Comienzas a irritarme Kook, no me iré de aquí sin hablar
con Jimin.
—Has hecho ya suficiente ¿No te parece? —espetó. —Deja a un lado tu egoísmo y por
—Siempre he estado por mi cuenta. Si tengo que desafiarlo para conseguir lo que
quiero, lo haré.
—¿Y a qué maldito precio? —el pelinegro se cruzó de brazos, su cuerpo tenso. —Sé
inteligente por una vez y piensa en las consecuencias, no para ti, para Jimin.
Agust lo hizo a un lado de un empujón, abriéndose paso hacia la salida con Daniel
cayendo sobre el bien recortado césped. Ellos pudieron ver al par de castaños
cruzando el patio, rumbo al jardín que los llevaría a las puertas de edifico de rectoría.
El rubio giró sobre sus talones con violencia, completamente furioso por su insistencia.
El menor no se inmutó. —No puedes ir ahí, joder. —el ceño de Agust se frunció.
Jungkook abrió la boca dispuesto a hacerle entrar em razón pero ninguna palabra salió
todo su rostro.
Agust miró sobre su hombro, girando su cabeza lo suficiente para ver el edificio y lo
que vio a través del cristal del pasillo no le gustó en absoluto. El agarre de Kook se
—Sólo vas a perjudicarle. —el pelinegro habló entre dientes. —Venga, Gus, no con
Yoongi ahí.
—No ahora, Agust. Mantente alejado, Jimin ha tenido ya suficientes problemas por
hoy.
Jimin trastabilló un poco, nervioso y bajó la mirada después de un segundo a sus pies,
Yoongi frunció el ceño y le dio una mirada llena de significado cuando comenzó a sentir
poro.
El pelinegro observó al niño, nervioso y decaído. Su aroma era dulzón por sus confusas
hermano menor, Agust, a tan sólo unos metros fuera del edificio, con una postura
tensa, siendo detenido por Jungkook. Y era gracioso para él que Agust se mostrara tan
Él no había tenido tiempo para arreglar ese asunto con su hermano. Su cabeza
ocupada con asuntos más importantes que darle una lección al inmaduro chaval.
Yoongi hubiese querido hacerle tragar sus propias tripas, torturarlo de alguna maldita
manera hasta que Agust suplicara que se detuviera, si Danwoo no le hubiese prohibido
—Va contra el código, Suga. —le dijo por el móvil días atrás. —No agredes a tu propia
familia, la sangre de tu sangre por algo tan insignificante como un Omega. Puedes
Pero iba más allá de eso. Era su autoridad siendo puesta en duda por el impulsivo chico
que estaba encaprichado con Jimin por el simple hecho de que se le fue arrebatado
No. Él tenía sus propios planes y al final de todo, Jimin no iba a ser más que un simple
Yoongi sería líder del imperio algún día, y ese día estaba acercándose, no podía
detestara la idea.
Pero Agust había tocado sus pelotas y no podía no tener una consecuencia a eso, sin
en un lugar público, los asuntos pendientes con su hermano iba a resolverlos, claro
—¡Mochi!
Su mirada se desplazó hasta el par de críos que venían corriendo en su dirección. Una
chica y un chico castaño que parecían haber perdido el aliento en la carrera. Ambos
Taehyung se detuvo en seco en cuanto reparó en Yoongi, Jess chocó con su espalda y
miró sobre su hombro para ver el motivo del abrupto cambio en su amigo.
Jimin estaba de pie con el rostro alarmado a un costado del Alfa, compartió una breve
mirada con ella para después observar al hombre a su lado con infinita cautela, su
hombros anchos y porte elegante. Tenía un aura intimidante que infundía respeto y
pese a que su rostro estaba cubierto casi por completo, el negro resaltaba sus ojos
grises como el metal, claros y brillosos, tan profundos y fríos que le estremeció el
Tae no lucía mejor que ella, el castaño miraba el suelo ahora, repentinamente nervioso
y cohibido, tan quieto sobre sus propios pies que Jess dio, inconscientemente, un paso
atrás.
—Señor Min. —el castaño hizo una profunda inclinación. —Buen día. —Jess lo imitó de
—¿Necesitas algo niño? —su voz, profunda y ronca por la tela, erizó cada vello de sus
cuerpos irremediablemente.
—En realidad… —Tae alzó la mirada, cauteloso. —Estaba preocupado por Jimin.
El aludido miraba al par de castaños con una insistencia demoledora, articulando con
Él no quería a sus amigos ahí, frente al Alfa, sobre todo porque el hombre estaba
Y por la Diosa, Jimin sabía hasta que grado de insistente, terco e irritable podía llegar a
último que necesitaba, él tenía ya suficiente. Sabía que nada bueno iba a salir de todo
esto, sobretodo porque estaba seguro que las consecuencias iba a ser dolorosas, muy
dolorosas para él y lo que menos deseaba era que sus amigos viesen su desasosiego,
Jess aplanó los labios, sin saber que diablos decir y demasiado nerviosa como para
mirar a Yoongi.
“¿Es este el hermano mayor?” Su lobo retrocedió de inmediato ante la fuerte mirada.
“Oh, Jimin”
Ahora entendía las cosas, ahora entendía por que tanta preocupación tanto de Tae
como de Jin sobre el rubio. El por qué de la actitud decaída de Jimin la semana anterior
Min.
—En realidad. —Taehyung se arriesgó a mirar los feroces ojos del pelinegro.—Me
—No tengo tiempo para ello. Hazte a un lado y no estorbes, por favor.
en señal de respeto.
Yoongi pasó a su lado, su aroma terroso con un ligero matiz dulce golpeando en sus
narices.
—Jimin. —Jess susurró cuando el menor pasó a su lado, sus ojos demostraban tanta
Entonces lo vieron alejarse, con la cabeza gacha detrás de su Alfa. Dirigiéndose al final
del pasillo, rumbo a las puertas que daban al estacionamiento, en donde quedarían a
—No le has visto del todo. Sus hermanos son como dos bonitos cachorros a su lado.
Ella hizo una mueca y lo tomó del brazo, acercándose a él para sentir su calor corporal.
Hubo un silencio, corto y pesado, antes de que obtuviera una escueta respuesta.
Las gotas cayeron sobre Jimin en cuanto salió al patio. El viento enredó sus rizos y
obstruyó su visión por un breve momento, cuando los apartó de sus ojos, cayó en la
cuenta de las miradas sobre su persona. Afortunadamente sólo eran unas cuantos
rezagados que llegaban tarde al almuerzo, pero eran suficientes para hacerle sentir tan
incómodo.
Agust, podía sentir su mirada como una manta en su persona, calentando su pecho y
Se enfadó consigo mismo, él no debería sentir nada más por ese idiota que rencor y
odio, por todo lo que había sucedido, por todas sus mentiras y palabras vacías pero era
tan difícil hacerlo cuando no se tiene el control de tus sentimientos, cuando una
sus pensamientos. La puerta del copiloto estaba abierta para él, el pelinegro
Él se limitó a entrar, su mirada puesta en sus manos, sin tener el valor de levantar el
rostro.
Los ojos grises se trabaron con los marrones de Agust. Ambos hermanos compartiendo
una cruda mirada llena de enfado, silenciosas advertencias entre ellos, analizándose
por enojo.
El auto cobró vida, dio marcha atrás y en cuestión de segundos estaba avanzando por
la glorieta, lejos de Murakami, de sus amigos, del chico que tanto quería y sus sueños.
No era necesario preguntar a dónde se dirigían. Él sabía que iba a ser castigado, la
advertencia colgaba en el aire así que cuando el deportivo tomó la autopista y él dirigió
una mirada a la pétrea expresión del Alfa, a sus blancos nudillos que ejercían presión
Cuarta Jugada
Jimin cerró los ojos un momento cuando el Camaro se detuvo frente a la casa y el
ruido del motor cesó. El silencio invadió el reducido espacio, un silencio sumamente
cierta cautela. Su ceño ligeramente fruncido, sus labios contraídos en una línea y los
—Hyung-
—He dicho que bajes, ahora. —Yoongi lo miró entonces, enfadado. —No tengo más
paciencia para lidiar contigo. Tengo cosas importantes que hacer, me has retrasado lo
suficiente y tendré a tu padre encima en cuanto se entere de esto. Has hecho bastante
por hoy, así que limítate a obedecerme si no quieres que pierda los malditos estribos
contigo una vez más. Ahora sal y entra de una puta vez a la casa.
Asustado, el niño abrió la puerta y saltó fuera, su cabeza gacha. Con pasos lentos,
avanzó hasta los escalones de la entrada, sin molestarse en saludar a los Betas que
Sí, él sabía que la había jodido y de una manera bastante escandalosa, a decir verdad.
Había golpeado a alguien, había roto una norma, había sido expulsado por ello
¿Y qué?
Él definitivamente no iba a soportar más agresiones verbales, estaba ya harto de toda
esa mierda y fue en ese maldito preciso instante en que cayó en la cuenta de ello. Lo
soportaba anteriormente por que eran estúpidos comentarios que hacían hacia su
persona por pura y simple envidia, por el sólo hecho de joderle la existencia; y no le
importaba, de verdad que no, por que él sabía que no eran más que eso, simples
palabras.
Todo.
Comenzando por su vida, el giro tan radical que había sufrido. Los acontecimientos
era fácil, nada fácil y el que viniera ése imbécil a quererse pasar de listo fue el colmo,
El apelativo no debía molestarle, no era más que simples palabras vacías que no lo
definían como persona y tal vez el Jimin de antes hubiese ignorado el insulto con una
sonrisa desdeñosa, pero él sabía que había una verdad encerrada en esas palabras y
cuanto le vio el lastimado rostro. —Oh, Diosa, venga conmigo, le limpiaré las heri-
—No es necesario. —la profunda voz vino detrás del menor. Jimin se abrazó a sí mismo
para evitar temblar en cuanto sintió la presencia del hombre a sus espaldas. —Tal ve