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COMUNIDAD TERAPEUTICAjp

1) El concepto de comunidad terapéutica nace en las décadas de 1920 en Inglaterra, cuando el psiquiatra Maxwell Jones crea un nuevo modelo de tratamiento basado en principios democráticos. 2) Dos modelos influyentes fueron Synanon en EE.UU. en 1958, con una estructura jerárquica, y Daytop en 1963 con inclusión de profesionales. 3) Las comunidades terapéuticas se expandieron globalmente y varían en su enfoque, pero comparten valores como participación, responsabilidad compart

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COMUNIDAD TERAPEUTICAjp

1) El concepto de comunidad terapéutica nace en las décadas de 1920 en Inglaterra, cuando el psiquiatra Maxwell Jones crea un nuevo modelo de tratamiento basado en principios democráticos. 2) Dos modelos influyentes fueron Synanon en EE.UU. en 1958, con una estructura jerárquica, y Daytop en 1963 con inclusión de profesionales. 3) Las comunidades terapéuticas se expandieron globalmente y varían en su enfoque, pero comparten valores como participación, responsabilidad compart

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COMUNIDAD TERAPÉUTICA

Una breve síntesis de su desarrollo

Juan Palacios H.
TS.
1.-ORIGEN DEL CONCEPTO.

El concepto nace con el Dr. Maxwell Jones, Psiquiatra inglés, en las primeras
décadas del siglo veinte a partir de su trabajo con pacientes psiquiátricos crónicos de
los hospitales ingleses de Belmont y Dingleton.

Desde los inicios de su carrera como psiquiatra, Maxwell Jones se percata de


que la institución llamada hospital psiquiátrico en su realidad operacional concreta de la
época, tenía una influencia negativa, marcada y directa en la cronificación de sus
pacientes y que la entrada de una persona a un hospital psiquiátrico significaba muchas
veces su desaparecimiento de la sociedad. Además, se sumaba a este hecho un trato
al paciente muchas veces carcelario por parte del personal.

En su obra clásica en 1952 " Psiquiatría social, un estudio sobre las CC.TT."
revoluciona las expectativas del tratamiento psiquiátrico y médico en general. Analiza la
convivencia, la atmósfera, y la organización terapéutica, el "role-playing", la
confrontación cotidiana a los problemas.
En el tipo de C.T. de Maxwel Jones destaca el staff compuesto por profesionales
y técnicos, donde pacientes y staff están emocionalmente implicados no solo en la
curación sino también en la administración del recinto, siendo para ello imprescindible
una libertad en la comunicación entre staff y pacientes, una flexibilidad que contrasta
con los manicomios clásicos, construyendo así una cultura terapéutica que idealmente
transformara el antiguo tratamiento coercitivo en un proceso educativo y de
reaprendizaje social.

Maxwell Jones comienza entonces a trabajar sobre la idea


original que generará posteriormente el concepto de Comunidad Terapéutica. El lugar
de partida son sus propios pacientes y personal de sala del Hospital de Belmont donde
rediseña una forma de trabajo basada en principios que son centrales en la vida de toda
persona como son la democracia, la solidaridad, la participación, el respeto a la persona
humana, la libertad de expresión, etc.

Su planteamiento operacional de dichos principios se traduce


en la liberación de sus pacientes de la opresión institucional al permitirles que pudieran
influir en su propio medio ambiente y sus tratamientos. Crea nuevas y mejores
condiciones medioambientales y relacionales, entre pacientes y personal, involucra a
familiares y amigos en esta tarea creando una conexión hacia el exterior del hospital lo
que permite a sus pacientes crecer y desarrollarse en un ambiente facilitador y de
carácter libertario.

Este sistema originario de Gran Bretaña llego a convertirse en modelo Europeo,


denominándose también modelo democrático, en contraposición al norteamericano
llamado jerárquico que a posteriori.
En el campo de las adicciones una gran mayoría de Comunidades Terapéuticas
son descendientes lineales de un Programa nacido en los Estados Unidos de América
llamado Synanon.

Todo comienza en California, en 1958, unos pocos años después de la


experiencia de Maxwell Jones, cuando un alcohólico rehabilitado de Alcohólicos
Anónimos, Charles Dederich, inicia el tratamiento con personas Heroinómanas
sustituye lo religioso de alcohólicos anónimos por ideologías más seculares , aunque
aun muy basadas en el carisma del personaje fundador.
A diferencia del modelo mas europeo de Maxwell Jones, este modelo americano,
es un sistema muy jerarquizado, con una pirámide de autoridad que suele recibir
muchas criticas sobre su estilo de manejo, Synanon se fundo con ex - delincuentes y
heroinómanos y se trataba además de "domesticar" a individuos que provenían de los
hospitales psiquiátricos.
En Syanon se ofrece a los internos una escala de ascenso en la pirámide
jerárquica, pudiendo llegar incluso a directivo debido a la ausencia de técnicos
quedando esta figura del técnico apartada a igual que ocurre en AA.
Synanon fue incapaz de adaptarse al progreso. Evolucionó hasta transformar a la
Comunidad en un verdadero culto, que ciertamente se encuentra muy alejado de sus
valores iniciales.

Egresados de Synanon, fundaron la Comunidad Terapéutica de Daytop, en


Nueva York, en 1963, incluyendo profesionales entre sus operadores. En este sentido,
Daytop marca el verdadero comienzo de expansión de las Comunidades Terapéuticas
por el mundo, así como su posterior evolución en instituciones altamente sofisticadas.
Se origina en Italia a través del Proyecto Hombre otro gran grupo de Comunidades
Terapéuticas. El Proyecto Hombre, valiéndose de la formación y experiencia
norteamericana, agrega estratégicamente nuevos instrumentos terapéuticos más
acordes a la realidad cultural y familiar europea y latina.

A partir entonces de estos dos grupos las Comunidades Terapéuticas se han


expandido, literalmente, por todo el mundo.

Por otro lado, surge también una rama no menos importante, también en los
Estados Unidos en 1958, la Fundación Teen Challenge – Desafío Juvenil – por parte
del Pastor protestante David Wilkerson, un movimiento de centros de rehabilitación de
carácter inspiracional-religioso, las llamadas Comunidades Teoterapéuticas, donde
definen como concepto básico el cambio de vida a través de un encuentro personal con
las enseñanzas de Jesús, quien es el modelo de referencia para el mencionado cambio.

Si bien es cierto, originalmente no se llamaron Comunidades Teoterapéuticas, en


los albores de la última década se les reconoce de este modo, originándose a partir de
ellas un fuerte y sólido movimiento evangélico que han tendido a responder a esta
problemática social en muchos países latinoamericanos.

Por último, cabe mencionar que en 1961, nace en Puerto Rico el CISLA ( Centro
de Investigación sobre las Adicciones ) otra rama de centros que más tarde se
transformarían en Comunidad Terapéutica, lo que dio origen a los actuales Hogares
Crea, que se han extendido abundantemente, sobre todo en la América Central y el
Caribe, habiéndose prolongado también a varios países sudamericanos, con una
metodología basada en la escuela de Erick Erickson.

2.- DEFINICIÓN OPERACIONAL.

COMUNIDAD TERAPEUTICA Es un modelo de trabajo y de vida que ayuda a


personas, considerándolas capaces de influir en su propio tratamiento, rehabilitación y/o
reeducación y/o recuperación y/o restauración. Es un modo de trabajo radicalmente
distinto al institucional, sin dominación de jerarquías profesionales e institucionales.

Considera aspectos relevantes para la persona como son su familia y la red


social como los componentes bases de su trabajo. El vivir y trabajar en una Comunidad
Terapéutica Significa el poder compartir experiencias, dentro de un marco de respeto
de los valores y los derechos inalienables del ser humano y en un ambiente de
solidaridad y fraternidad.

La Comunidad Terapéutica es parte de la Comunidad Social, es una base


afectivo-espiritual y utiliza una relación de tipo horizontal, aquí son los propios
residentes los gestores conjuntos en el proceso de crecimiento y desarrollo personal, y
el contacto es directo. La C.T. basa la posibilidad de recuperación en grupo o
comunidad, en que se espera lograr un nuevo estilo de vida basado en los valores
como concebir la familia y los amigos, el sentido de la amistad, el sentido de la vida, y
luego la reinserción social y laboral.

En este sentido, es la propia persona la que responde y genera la recuperación


apoyada por el grupo. En el trabajo en la C.T. los residentes tienen un papel
fundamental, pues ellos son los protagonistas del tratamiento; en sí mismo, el estilo
relacional de la C.T. es el principal elemento terapéutico.

Dentro del trabajo de las Comunidades Terapéuticas en el área de la


dependencia a drogas, es importante destacar que, a pesar de que gran parte de ellas
comparten muchos de los principios básicos y valores aquí enunciados, existen entre
ellas diferencias en la forma en que abordan el problema.

Una tipificación a partir de las diferencias estructurales da los siguientes tipos de


Comunidades Terapéuticas:
 Las mal llamadas Comunidades Terapéuticas “ Institucionales “,que se desarrollan
de acuerdo a cánones institucionales vigentes y con una estructura de trabajo
basada en jerarquías profesionales.

 Comunidades Terapéuticas “ No Institucionales “, las que se desarrollan


preferentemente con una fuerza de trabajo no profesional ( profesionales no
tradicionales ) y respondiendo en su filosofía y orientación a las más variadas
formas ideológicas, religiosas, científicas y experienciales.

Las Comunidades Terapéuticas se diferencian también por el tipo de servicio que


ofrecen: si son servicios Ambulatorios o Residenciales. También se diferencian en la
existencia o no de las llamadas Fases del proceso de rehabilitación como son por lo
general: Fase de Acogida / Enganche; Fase de Rehabilitación / Comunidad; Fase de
Reinserción Socio-Laboral; y Fase de Seguimiento. Por último, existen diferencias
basadas en el tipo de personal, algunas usan como parte de éste a personas que se
han rehabilitado exclusivamente, otras son mixtas.

3.- CONCEPTOS ESENCIALES DE TRABAJO EN EL MODELO DE COMUNIDAD


TERAPÉUTICA.

1. Participación: Las personas son autores activos de su propio proceso de cambio.

2. Compromiso y responsabilidad compartida: Todos los participantes proveen


opiniones y observaciones y se hacen responsables de ellas.

3. Uso de roles modelos: Cada participante es un modelo del proceso de cambio


(ser un espejo en lo que ellos deben y pueden cambiar)

4. Uso de normas y valores compartidos: Reglas, normas sociales y reglamentos


tienen como fin proteger la integridad física, emocional y psicológica de la
Comunidad.

5. Régimen de trabajo y de rutina diaria compartido: Las actividades de la


comunidad se realizan a través de un claro y definido sistema de rutinas y trabajos,
como una forma de romper la forma desordenada de vida de las personas
dependientes. La consigna es volver a la rutina de la “normalidad”, con tiempos
definidos de actividad, terapia y descanso. Toda actividad es comunitaria y
compartida.

6. Comunicación abierta: Se fomenta una comunicación abierta, cara a cara y en


espacios comunitarios. El principio de la confidencialidad es garantizado.
7. Relaciones sociales: La presión social de los miembros de la comunidad es en sí
una forma de presión y de control social, se vive del ejemplo y compromiso de cada
uno de los miembros de la comunidad.Las relaciones que se gestan al interior de la
comunidad crean y son la base de una futura red de apoyo externo.

8. Desarrollo por etapas o fases: Las fases o etapas de desarrollo y de crecimiento


representan incrementos en el aprendizaje de la persona. Esta se moviliza en un
sentido incremental de una fase a otra ganando conocimiento y experiencia.

4.- CARACTERÍSTICAS DE LOS PROGRAMAS DE COMUNIDAD TERAPÉUTICA.

Podemos definir un Programa como un conjunto de elementos que conforman un


proceso apuntado a la rehabilitación y/o reeducación de personas con problemas de
alcohol y otras drogas y otras problemáticas sociales, que, de acuerdo a los diferentes
modelos y enfoques variará considerablemente, sin embargo, en común poseen los
siguientes elementos:

1. Proceso de admisión, requisitos de ingreso


2. Tiempo de duración
3. El Equipo
4. Metodología

1.- PROCESO DE ADMISIÓN.

Ciertamente existen diversas modalidades de admisión e ingreso, dependiendo


de la metodología de la C.T.

La mayoría de los programas exigen cumplir con los siguientes requisitos:

 Contactar vía telefónica para solicitar entrevista


 Participación voluntaria (voluntariedad de cambio)
 Rango etario, dependiendo de la Comunidad (niños, adolescentes o adultos)
 Género, dependiendo de la Comunidad (masculina, femenina o mixta)
 Ser acompañado por familiar o tutor responsable
 Aceptar las reglas y normativa del Programa
En términos generales, los procesos difieren en la cantidad de entrevistas iniciales,
en los instrumentos de diagnóstico aplicados antes de formar parte de la Comunidad
formalmente.
2. TIEMPO DE DURACIÓN.

Este es tremendamente variable de un Programa a otro. Oscilan desde un


mínimo de seis (6) meses a un máximo de 12 meses , existe un proceso de
seguimiento de tiempo no menor a seis meses que se ha ido implementando cada vez
más en los Programas por considerar que es fundamental para evaluar la evolución de
los procesos terapéuticos, y de este modo evaluar también las fortalezas y debilidades
de tales procesos.

Por consiguiente, dependiendo siempre de los plazos estipulados por cada


Programa, se considera como “alta” o “término de proceso” de una persona, el logro de
los siguientes criterios evaluativos, los que coinciden en términos globales con los
conceptos de “éxito” alcanzado:

2.1. Toma de conciencia de su realidad.

Apunta a que la persona haya internalizado y asumido


conscientemente su propia responsabilidad en relación al consumo de drogas, dejando
de lado victimismos que siempre tenderán a culpar a terceros de su situación personal.
Es decir, se hace responsable de sus conductas, y por ende, las modifica por
convicción y conveniencia personal.

2.2. Autoconocimiento.

Apunta al hecho imprescindible de que la persona hay sido capaz


de conocer y reconocer sus fortalezas y debilidades, reconociendo además los factores
facilitadores que favorecieron su consumo y posterior dependencia, con los
consiguientes resultados para su vida personal y familiar.

2.3. Modificaciones Conductuales.

Apunta al aspecto concreto de modificación de conductas


aprehendidas y reforzadas durante el periodo de droga, fundamentalmente las que se
mencionan a continuación:

 Deshonestidad – mentira – falsa imagen (mecanismos de defensa)


 Robos – delincuencia
 Manipulación
 Reacciones compulsivas
 Descontrol de impulsos y expresión inadecuada de sentimientos y/o emociones
 Agresividad exacerbada
 Victimización (no asunción de la responsabilidad personal)
 Irresponsabilidad con la propia vida y con los demás
 Pérdida de hábitos básicos
 Problemas relacionales, en general

Lo esperable es que la persona sea capaz de lograr modificar en sentido positivo la


mayoría de las conductas mencionadas, como requisito mínimo para considerarla apta
para ser dada de alta de su proceso terapéutico.

2.4. Autoestima – auto confianza – confianza en sí mismo– mejor calidad de


vida.

Apunta a que la persona haya sido capaz de elevar considerablemente sus


niveles de autoestima, mediante el conocimiento y reconocimiento de sus
potencialidades y capacidades latentes reales, lo que ciertamente debería redundar en
el logro de altos niveles de auto confianza y seguridad personales. Del mismo modo, se
espera que realicen el aprendizaje concreto de recuperar la confianza en los demás, sin
sentirse a la defensiva o amenazado por éstos. Es decir, que se reconozca como
individuo “existente” con su cuota propia y original para ofrecer a la sociedad, a su
familia, etc.

Dicho de otra manera, que sea capaz de mejorar su calidad de vida que le
permita disfrutarla del modo más positivo y constructivo para sí y para los demás.

EL EQUIPO EN LA COMUNIDAD TERAPÉUTICA

El equipo profesional y el de ex-adictos.

En la comunidad terapéutica tradicional para adictos implantada en los


Estados Unidos, casi todos los miembros del equipo eran adictos recuperados que
fueron antiguos residentes de dicha comunidad. Se habían abierto camino sin que
tuvieran estudios superiores ni credenciales para el puesto de liderazgo terapéutico o
administrativo. Los miembros del equipo eran un modelo para los residentes y estos po-
dían ser miembros del equipo en el futuro.

Los profesionales encargados de las primeras comunidades terapéuticas


solían desempeñar cargos administrativos o de gobierno. Eran, a menudo, mediadores
entre la "loca" comunidad terapéutica y la "íntegra" sociedad exterior.

Lakoff (1978) escribió lo siguiente acerca de la posición de un ex-adicto


miembro del equipo:

"El ex-adicto tiene mucho en común con un terapeuta. Suele ser listo e
ingenioso y estar altamente motivado. Sus impulsos, que mediante la terapia
han sido desviados de la conducta de drogarse, encuentran provechosas
sublimaciones en la ayuda a los demás. Por dicha razón, el ex-adicto puede,
si recibe una preparación adecuada, convertirse en un para-profesional
provechoso. Teniendo en cuenta los requisitos de esta preparación, sería
conveniente reseñar las deficiencias del terapeuta ex-adicto. No son
suficientes doce meses de terapia para cambiar la profunda desconfianza
que la sociedad desarrolla hacia la mayoría de las personas que han vivido
en el mundo de la droga muchos años. Es frecuente un resentimiento
respecto a la comunidad profesional "íntegra", especialmente hacia los
doctores y psiquiatras, los cuales no han sabido ayudarles del modo como lo
han hecho con otras personas con otros tipos de problemas. Para cuando el
ex-adicto se ha convertido en un miembro del equipo, ha aprendido a
controlar adecuadamente sus impulsos, y aunque su resentimiento para con
los profesionales se reprime rápidamente, sin embargo sale con frecuencia a
la superficie, a modo de resistencia pasiva a las sugerencias que se le hacen
y por una tendencia a no consultar".

Un problema de las comunidades terapéuticas, dirigidas principalmente por un


equipo de ex-adictos (p. ej., las comunidades terapéuticas Daytop Village y Phoenix
House en Nueva York) es que, a menudo, existe entre el equipo una actitud de "lo que
fue bueno para mí es bueno para otros" que provoca el mantenimiento de conceptos
bastante rígidos y la resistencia al cambio.

En Europa, al margen de los progresos en Estados Unidos, los que han


desarrollado las comunidades terapéuticas para pacientes psiquiátricos han sido
profesionales del sistema sanitario. Fueron modeladas principalmente en las
actividades modeladas por Maxwell Jones (1953).

Según el modelo de Jones, al paciente se le concedía un rol importante y activo


en el proceso terapéutico. Tanto las funciones del equipo como las de los pacientes
eran discutidas abiertamente en las reuniones diarias de la comunidad. Los
profesionales de las citadas comunidades trataban de ejercer su función a igual nivel
que los pacientes. No obstante, los pacientes recuperados no eran incluidos en el
equipo. Este fue el modelo para algunas de las primitivas comunidades terapéuticas
para adictos de Europa. Tal como anteriormente se describió, este modo de actuar trajo
consigo una situación caótica con decisiones que fueron más bien destructivas para los
residentes mismos y para el programa. Siendo menos en número y tomadas las
decisiones según el principio "un hombre un voto", el equipo se veía incapaz de
imponer limitaciones claras y de implantar una estructura definida (Kooyman, 1975 a,d).

Además el equipo en otras comunidades terapéuticas descubrió que el concepto


de comunidad terapéutica democrática conforme al modelo Maxwell Jones no
funcionaba bien en una comunidad terapéutica para adictos (Schaap, 1977).

Poco a poco, el modelo Jones se transformó en otro de estructura mas clara, con
perfecta distinción de funciones y responsabilidades tanto del equipo como de los clien-
tes. Y así, muchos adoptaron el modelo de Daytop Village/Phoenix House, que
reemplazaría al de Maxwell Jones (Kooyman, 1975 a,d).
Los ex-adictos que habían estado trabajando como miembros de equipos en
Phoenix House, de Nueva York y de Londres, fueron poco a poco contratados como
consultores y ayudaron a equipos en esta transición. Los programas comenzaron a
experimentar problemas, una vez que se contrataron más y más profesionales para
trabajar en estos programas .

Los para-profesionales (como sucedería después también en las comunidades


terapéuticas europeas) habían asumido tareas y responsabilidades que antiguamente
eran dominio exclusivo de psiquiatras altamente especializados , psicólogos y
trabajadores sociales y que eran muy bien pagados,. Los para-profesionales pronto se
sintieron infravalorados económicamente y pidieron aumento salariales al mismo nivel
que los titulados con masteres y doctorados (Bassin, 1973) .Una de las causas mas
comunes de dichos conflictos radicaba en la opinión negativa que tenían los ex-adictos
sobre los profesionales y sus capacidades.

Esta opinión suele estar basada en las experiencias que tuvieron ellos mismos
en el pasado con los profesionales. Además, los para-profesionales suelen pensar que
el trabajo de los profesionales es con frecuencia mas fácil que el de ellos,(Weber,
1957) mientras que el ex-adicto necesita demostrar que es suficientemente bueno para
realizar el trabajo. Hay sentimientos de inferioridad y temores a fracasar, así como una
alta necesidad de recibir un feed-back positivo.

Por otro lado, quizá los profesionales temían que los para-profesionales pudieran
desempeñar mejor su oficio y que su preparación profesional no fuera valida para este
trabajo; por otro lado el equipo profesional tenía dificultades en abandonar su visión de
estas personas como clientes. Les costaba aceptar el cambio de clientes o pacientes a
colegas.

Bibliografía

1.-Kooyman, Martien. La Comunidad Terapéutica para Drogodependientes.


Ediciones Mensajero. Bilbao, España, 1996.

2.-De León, George . La Comunidad Terapéutica y las adicciones ,


Ed. Desclee de Brouwer - Bilbao , España , 2004

3.- Jones , Maxwel : “ Psiquiatría Social: Un estudio sobre las Comunidades


Terapéuticas” – Penguin Books - 1952

Juan Palacios H.
TS.
Santiago , Marzo 2004

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