El Gobierno de José Tadeo Monagas 1847
a 1851) y el Fin de los Conservadores.
Publicado el 6 febrero, 2014 por isaura
10- El Gobierno de José Tadeo Monagas 1847 a 1851) y el Fin de los Conservadores.
Monagas era un prestigioso hombre de la independencia, con gran ascendiente en todo el
oriente venezolano.
Páez al proponer a Monagas quería oponer un candidato fuerte al auge de los liberales, y
que fuera al mismo tiempo del agrado de los caudillos militares. Pero también esperaba
Páez que Monagas se sometiera a su voluntad y aceptara su hegemonía; este apoyo de Páez,
se tomó como estrategia para sostener la unidad del partido conservador. Estos cálculos le
resultaron fallidos y el error les costó a Páez y a los conservadores el poder.
José Tadeo Monagas resultó vencedor contra Bartolomé Salom, Manuel Felipe Tovar,
Santos Michelena, Mariño y el mismo General Páez, propuesto por un grupo de amigos.
José Tadeo Monagas toma posesión de la presidencia el 1° de marzo de 1847. Para ese
entonces juramentó un gabinete totalmente conservador, en pago por el apoyo que se le
prestó en las elecciones. Los Ministros fueron: Ángel Quintero, Secretario del Interior y
Justicia; José María Carreño, Secretario de Guerra y Marina y Miguel Herrera, Secretario
de Relaciones Exteriores y Hacienda.
Durante el gobierno del General José Tadeo Monagas terminó el predominio de los
conservadores y llegaron al poder los liberales.
“…se reunían en Monagas varias de las condiciones del caudillo que ya
encontramos en Páez. Se diferenciaban, sin embargo, de éste en la severidad
de su vida doméstica y en su carácter poco dado a expansiones. Por el
contrario, era taciturno, inescrutable, hasta sombrío. Como Páez, había
cultivado su inteligencia natural y era muy astuto. Como Páez había
adquirido extensas posesiones rurales cuando el reparto de haberes militares,
y en ellas vivía habitualmente. Con Páez y con Monagas se define el carácter
de latifundistas, más pecuario que agrícola, que a partir de entonces se repite
en la gran mayoría de los caudillos venezolanos. Tener un hato era el primer
elemento de poderío local que podía transformase en nacional.”
Antonio Arraíz: “José Tadeo Monagas”, El Nacional
Monagas en la presidencia inició un gobierno que no se diferenció al principio del
gobierno conservador de Soublette, a quien había sucedido. En efecto, formó un gabinete
con destacados conservadores, continuó las medidas de persecución contra los liberales y
aplastó las guerrillas alzadas desde el año anterior. Sin embargo, bien pronto comenzó a
producirse un cambio de actitud de Monagas frente a la oligarquía conservadora. Monagas
no era del círculo de la oligarquía y en más de una oportunidad había dado demostraciones
de independencia frente a Páez y al grupo oligarca. En 1830, 1831 y 1835 se había alzado
contra Páez y los conservadores. Y en el mismo año electoral, 1846, en carta al presidente
Soublette, había expresado:
“Yo nunca permitiría una presidencia en que me viera obligado a proceder al
beneplácito de un corto número, desatendiendo los intereses de todos, que es
el deber primordial de un magistrado.”
Para finales de año Monagas, que siempre mostró una conducta personalista, dejo la
influencia de Páez y los paecistas sobre su gobierno, decidido a romper con los
conservadores, enrumbó su política en una dirección contraria a sus antiguos aliados.
Hábilmente consiguió que Páez se separara del ejército y llevó a cabo importantes cambios
en los mandos, incluyendo a los gobernadores de las provincias, poniendo en ellos agente
de su confianza. Luego indultó a varios liberales y por último, conmutó por el destierro la
pena de muerte a que había sido condenado Antonio Leocadio Guzmán. Estas medidas
provocaron la renuncia de los ministros conservadores, a los cuales Monagas sustituyó con
liberales o con gentes enemigas de los conservadores. Se trató de conciliar ambos bandos,
mediante conversaciones entre el Presidente Monagas y Páez, pero nada se logró. A finales
de 1847 hizo el cambio del tren ministerial integrado con los liberales: José Feliz Blanco,
en Relaciones Exteriores y Hacienda, Martín Sanabria, en Relaciones Interiores y Justicia y
Francisco Mejía en Guerra y Marina. Con el ejercicio del Poder Ejecutivo por Parte del
General Monagas, se abrió la época de la llamada Oligarquía Liberal. La oligarquía
Conservadora cesó en el gobierno, con la terminación del mandato del Presidente Carlos
Soublette. Los conservadores se preparaban para enfrentar al Presidente Monagas, los
cuales declararon abierta oposición, mediante el uso de un periódico valenciano “El
Espectador”, de Ángel Quintero, que fue el vocero de los ataques del gobierno. Por su parte
los liberales se movilizaron en apoyo del Presidente. Alineados así ambos bandos, se
enfrentaron cada vez con mayor violencia, hasta culminar en los sucesos del 24 de enero de
1848.
a).- 24 d3 Enero de 1848
La orientación proliberal del Presidente Monagas condujo al rompimiento definitivo con
Páez y los conservadores. Estos dominaban al Congreso gracias a la mayoría que habían
ganado en las elecciones de 1846, y querían utilizarla para enjuiciar al Presidente. Lo
acusaban de haber ejercido facultades extraordinarias ilegalmente; de emplear la fuerza
armada sin consentimiento del Consejo de Gobierno y de haber ejercido la administración
fuera de la capital, todo lo cual era contrario a lo dispuesto por la Constitución. Tras el
juicio contra el Presidente Monagas se ocultaba la intención de destituirlo.
Liberales y conservadores se preparaban para el enfrentamiento que parecía inminente. Los
liberales movilizaban sus partidarios en importantes reuniones públicas y el gobierno
ordenó formar dos batallones, cuyas plazas fueron cubiertas rápidamente por milicianos
liberales. Por su parte, los conservadores organizaron una guardia armada del Congreso,
“de la cual se nombró jefe a Guillermo Smith, exdirector del célebre Banco Nacional,
conservador y paecista probado”.
El plan de los conservadores contemplaba el traslado del Congreso a Puerto Cabello, lejos
de la presión del pueblo liberal de Caracas, para probar la destitución del Presidente.
El 24 de enero de 1848 se reunieron las cámaras legislativas en medio de la mayor
expectación. Ese día se produjo el choque definitivo entre liberales y conservadores, cuyo
resultado fue la caída de la oligarquía gobernante desde 1830.
LOS SUCESOS DEL 24 DE ENERO DE 1848
I.- “El 24 de Enero de 1848 es un episodio culminante de la gran lucha histórica de
liberales y conservadores, que se transforma luego en la lucha de los federales y godos, y
que llena casi todo el siglo XIX de nuestra historia a partir de 1850”.
“Las Cámaras se reúnen el 24 de enero, en medio de una gran expectación, esperando todo
el mundo la chispa que produciría el choque. El Ministro liberal Sanabria ha entrado a las
Cámaras a presentar un mensaje y circula la noticia de que ha sido muerto o detenido, lo
cual provoca un impulso de la multitud por penetrar en el Congreso. La guardia de Smith
dispara contra el pueblo y cae la primera víctima, un hombre del Valle: Rivero, en seguida
el segundo muerto, también del pueblo, Maldonado. Alguien arrebata la bayoneta a un
guardia y la clava a Smith en un costado, mientras de afuera han empezado también a
disparar y se generaliza la pelea. Se disuelve la reunión de la Cámara y al salir varios
representantes son atacados a puñal y muertos tres de ellos. Todo termina cuando Monagas
llega a caballo a restablecer el orden.
Al día siguiente, el mismo Congreso conservador, pero ya sin arrestos bélicos y reclutados
por el mismo Monagas, se reúne. Hay dos gestos que tratan de interpretar la actitud de la
oligarquía conservadora, dos gestos de dos prohombres de esa oligarquía. La de Fermín
Toro “Mi cuerpo pueden llevarlo, pero Fermín Toro n o se prostituye”. Y la de Juan
Vicente González, energúmeno vociferante, que el día siguiente va a servir de humilde
Secretario del Congreso, olvidado de todas las acusaciones contra Monagas y de toda
rebeldía. Al menos a la mayoría conservadora del Congreso la define mejor esta última
actitud, ya que las Cámaras Legislativas continuaron funcionando sin haber oposición. Y
digo que este gesto representa al menos a la mayoría conservadora en el Congreso, porque
allá en los llanos hay otra actitud, la del General Páez, quien después de 17 años de ser
gobierno, pasa ser insurrecto y se levanta en armas contra Monagas…”
(Pedro Ortega Díaz: “El 23 de enero y otras notas de historia”. Caracas 1969)
II.- “El 24 de enero de 1848 ha sido llamado popularmente “el día del fusilamiento del
Congreso”, aunque no hubo tal fusilamiento, ni la Cámara del Senado sufrió atropellos.
Objetivamente lo que ocurrió fue una dispersión tumultuaria de la Cámara de
Representantes, mediante la cual las turbas que habían amenazado a este cuerpo dieron
muerte a los representantes: Jose Antonio Salas, Juan García y Francisco Argote, y resultó
herido el eminente Don Santos Michelena, que falleció a consecuencias de esas heridas, el
12 de marzo. También quedó herido el Jefe de la Guardia del Congreso, Coronel Guillermo
Smith, Procer de la Independencia y respetado político; y fueron asesinados los ciudadanos:
Julian Garcíay Dr. Manuel Maria Aleman, un capitán de milicias y dos milicianos.
El 24 de enero de 1848 es también una fecha nefasta en nuestra historia, porque abre un
período de diez años de despotismo, durante el cual desaparece la discusión por la prensa y
no vuelven a realizarse elecciones libres. El Congreso –atemorizado o corrompido- se
allana a todas las exigencias del Ejecutivo. Se interrumpe la tradición de moralidad
administrativa que había sido mantenida por todo los gobiernos desde la revolución de
1810. Por primera vez se modifica la Constitución con fines desvergonzosamente
personalista, y solo le quedará a la nación, para salir del indefinido predomino familiar de
los Monagas, el azaroso recurso de la rebelión armada”.
Augusto Mijares: “La revolución política (1810-1869)”. Caracas 1962.
b).- Consecuencias del 24 de Enero de 1848
Los historiadores de las más varadas tendencias consideran los hechos del 24 de enero,
como acontecimientos de la mayor importancia. En efecto, estos episodios dieron origen a
una nueva correlación política entre los partidos antagónicos y entre los caudillos Páez y
Monagas, que fueron los principales protagonistas en la crisis. Entre las consecuencias de
estos hechos, debemos señalar las siguientes:
1. Páez y la oligarquía conservadora fueron desplazados del poder, que pasó a manos
de Monagas y los liberales.
2. A partir del 24 de enero de 1848, Páez y los conservadores tomaron el camino de las
armas, tratando de recuperar el poder. Páez se alzó contra Monagas pocos días
después del 24 de enero; pero fue derrotado en los llanos y tuvo que refugiarse en
Nueva Granada. A mediados de 1849 desembarcó al frente de una expedición por la
Vela de Coro. Fue derrotado por las tropas del gobierno, al mando de José
Laurencio Silva, quien le ofreció una capitulación. Pero Monagas se negó a
reconocer los términos de la capitulación ofrecida por Silva y, en consecuencia Páez
estuvo preso en Valencia, Caracas y Cumaná, de donde salió para el destierro hasta
1861.
3. A raíz de los sucesos del 24 de enero el poder Legislativo y el Judicial pierden su
independencia y se someten a la voluntad del Presidente de la República. El
Congreso Nacional, que hasta el día anterior a los sucesos había pretendido
enjuiciar al Presidente y destituirlo, el día siguiente se instaló dócilmente y desde
entonces sirvió de instrumento complaciente al personalismo entronizado en el
poder.
c).- Balance de los Gobiernos de los Monagas
José Tadeo Monagas y su hermano José Gregorio ocuparon la Presidencia alternativamente
de 1847 a 1858. Cuando terminó su primer período (1847-1850) José Tadeo Monagas
entregó la presidencia a su hermano José Gregorio Monagas, quien gobernó el período
1851-18555. Luego volvió a ser elegido presidente José Tadeo Monagas para el período
1855-1859; pero no pudo terminarlo. Porque una revolución, encabezada por el General
Julián Castro, lo derrocó en marzo de 1858.
Durante el gobierno de los Monagas se llevaron a cabo importantes reformas legislativas,
inspiradas en el programa que desde la oposición habían formulado los liberales.
El Congreso de 1848 reformó la Ley del 10 de abril de 1834, sobre libertad de contratos,
eliminando disposiciones injustas de dicha Ley; estableció nuevas normas, basada en la
igualdad y la equidad en favor de los deudores, suprimió los privilegios que contenía en
favor de los usureros. La reforma dispuso que los bienes de los deudores, no podían
rematarse por menos de la mitad de su valor; que el valor de dichos bienes debía
establecerse por peritos; y prohibía cobrar intereses sobre intereses. En este sentido la
legislación liberal propugnaba la intervención del Estado para proteger a los sectores de
menos recursos, en contraposición con la política económica de los conservadores que
favorecía a los usureros.
De acuerdo con esta orientación en 1849 el Congreso reformó también la Ley de Espera y
Quita, permitiendo la espera cono un beneficio legal a favor de los deudores.
En 1849 El Congreso suprimió la pena de muerte en los delitos políticos. La pena máxima
se sustituyó por el destierro perpetuo, la cual “de hecho resultó la más suave de las penas,
por la práctica de indultar o amnistiar al cabo de meses o de pocos años”.
En 1854 el Congreso promulgó la Ley de abolición de la esclavitud en Venezuela.
“…los Monagas, aunque sin ser portadores por razones políticas del inquietante momento de una filosofía de
limpia filiación liberal, que les tocó vivir, tuvieron que abrir las puertas a innovaciones liberales y tolerar que
los rodearan quienes venían clamando por un nuevo orden. Prohíben el ingreso de jesuitas, cierran sus
oratorios, adoptan una nueva división territorial, dan libertad a los esclavos, suprimen la pena capital para
delitos políticos y otras leyes odiosas.”
Antonio Arellano Moreno:“Los Conservadores fueron Conservadores” El Nacional 6-1-75
d).- Caída del Gobierno de José Tadeo Monagas- Causas.
A mediados del segundo gobierno del General José Tadeo Monagas, en 1857, se llevó a
cabo la reforma parcial de la Constitución de 1830 la nueva Constitución dividió la
República en veinte Provincias, estableció el sufragio universal. La Autonomía del Poder
Municipal, abolió la pena de muerte por delitos políticos y ratificó la abolición de la
esclavitud, decretada por el Congreso de 1854. Un aspecto importante de la Constitución de
1857, fue el hecho de autorizar al Congreso para dictar las medidas conducentes al
restablecimiento de la Gran Colombia. La idea de crear la Confederación de Estados de
Colombia había sido consigna del General Monagas en varias oportunidades desde 1830,
pero en 1857 era un pretexto para disfrazar su intención de continuar al frente del
gobierno. En efecto, la nueva Constitución elevo a seis años el período presidencial y
permitía la reelección del Presidente. Era pues, una maniobra del Presidente Monagas para
continuar mandando. Ese tipo de artimañas son conocidas en nuestra historia como
“continuismo”, y a ellas se ha apelado con frecuencia en nuestro proceso político.
Esta maniobra continuista tuvo lugar en momentos de crisis económica provocada por la
baja en los precios del café, los cueros y otros productos de exportación, lo cual acentuaba
el malestar y el descontento de importantes sectores de la población. Además el gobierno
de Monagas había incurrido en errores y prácticas de gobierno que terminaron por restarle
apoyo en el pueblo y animaron a sus enemigos políticos, los conservadores, a seguir contra
él y derrocarlo.
En efecto, el Presidente Monagas había establecido había establecido un gobierno
personalista e introducido el nepotismo como vicio gubernamental. Cuando terminó su
período de gobierno, hizo elegir a su hermano José Gregorio Monagas; y al término de éste,
de nuevo el propio José Tadeo. Otros miembros de su familia ocuparon durante su
gobierno, cargos importantes en la administración. De manera que el exclusivismo que los
liberales achacaron a los conservadores de mantener el gobierno entre un pequeño grupo de
familias, en Monagas se redujo casi a su sola familia. La malversación de los fondos
públicos, el peculado, la corrupción administrativa y moral, la adulación y el irrespeto a los
principios, fueron también vicios que minaron la administración de los Monagas.
Todo esto provocó, después de diez años, la caída de su gobierno.
e).- La Revolución de Marzo (Julián Castro al Poder)
La alianza de algunos líderes del liberalismo y los conservadores, condujo a la preparación
del golpe de militar contra José Tadeo Monagas, que se conoce con el nombre de
“Revolución de marzo”. El pronunciamiento estalló en Valencia el 5 de marzo de 1858,
bajo la jefatura del General Julián Casto; la sublevación no tenía otro objetivo más que
poner fin a la hegemonía de los Monagas, quienes se habían perpetuado en el poder desde
1847.
Castro quien para aquel entonces era gobernador de la provincia de Carabobo se pronunció
contra el gobierno de José Tadeo Monagas, debido a su desacuerdo por la promulgación de
la Constitución de 1857, que contemplaba entre otras cosas, la reelección inmediata del
Presidente de la República y la extensión del mandato presidencial a seis años, lo cual
truncaba las aspiraciones políticas de conservadores y liberales. Asimismo, existía un
descontento generalizado entre la población que veía cómo la crisis política, económica y
social por la que atravesaba el país los asfixiaba, sin que se tomaran medidas pertinentes
para resolverlas.
Todos estos factores contribuyeron a que los conservadores, liberales, bandoleros y
campesinos descontentos se unieran al ejército de Castro, formando un contingente de 5000
hombres, quienes hicieron renunciar a José Tadeo Monagas el 15 de marzo de 1858. Y
aunque la alianza entre conservadores y liberales duró poco, sembró el terrero para que los
más desposeídos lucharan en la Guerra Federal, en defensa de su bienestar, sus derechos y
su dignidad.
Diez días después de pronunciado el golpe militar, el Presidente Monagas presentó su
renuncia al Congreso y se asiló en la delegación francesa. El Congreso aceptó la renuncia y
designó un gobierno provisional hasta el 18 de marzo, fecha de la entrada a Caracas del
nuevo Caudillo, reconocido como “Jefe Supremo del Ejército Libertador. Encargado de la
reorganización de la República”.
La renuncia de Monagas
“Yo puedo aceptar el reto y combatir; estoy seguro de poner un ejército en los llanos y en el
oriente; cuento con el occidente, tengo recursos y elementos en el centro y aquí en la
capital, y es muy probable que venza, pero para esto sería necesario derramar mucha sangre
hermana, y sufriría el país las consecuencias de una guerra larga y dura como tendría que
ser ésta; me parece, pues, lo más prudente y patriótico, ya que hay tantos que n o me
quieren, que me separe del poder, presentándole al Congreso mi renuncia inmediatamente.”
f).- Vuelven los Conservadores
El nuevo gobierno tomó la apariencia de una “fusión” de los dos partidos, bajo el lema de
“olvido de lo pasado”. Sin embargo, la presencia en el gobierno de conservadores y
liberales, enfrentados durante tanto tiempo, dio al traste con tales propósitos de
conciliación. Pronto estallaron las contradicciones entre ambos, con el resultado que
querían los conservadores de deshacerse de sus rivales y tomar el gobierno ellos solos para
volver a su antigua hegemonía.
Los conservadores olvidaron la consigna de “olvido al pasado” y decretaron una comisión
para examinar y revisar las cuentas y la actuación de los funcionarios del antiguo régimen
y establecer su responsabilidad civil, todo con el deliberado propósito de perseguir a los
personeros del gobierno de Monagas. Este decreto tuvo un efecto negativo, pues “creo
temor y desconfianza a muchos de los mismos funcionarios que se habían pronunciado por
la revolución de marzo”.
El nuevo gobierno, bajo la inspiración de los conservadores, trató de enjuiciar al
expresidente, asilado en la legislación francesa. Era la primera vez que en Venezuela un
gobernante derrocado apelaba al derecho de asilo. El empeño del gobierno de enjuiciar a
Monagas movió la solidaridad del Cuerpo Diplomático acreditado en Caracas, en respaldo
al representante de Francia. El Ministro de Relaciones Exteriores, el liberal Wenceslao
Urrutia, firmó con el Cuerpo Diplomático, un acuerdo de garantías, denominado Protocolo,
según el cual Monagas se pondría “por escrito a disposición del gobierno” y éste, a su vez,
garantizaba a Monagas su seguridad personal y se comprometía a expedirle un
salvoconducto para salir al exterior.
El Protocolo Urrutia contiene entre otro, los siguientes compromisos:
“Hoy, día 26 de marzo de 1858, habiendo sido convocado el Cuerpo Diplomático por el
señor Ministro de Relaciones Exteriores, plenamente autorizado por el Gabinete, a una
conferencia en la casa de Gobierno, con el fin de convenir en el mejor modo de lograr los
deseos, tanto del gobierno de la República como del Cuerpo Diplomático, relativamente a
la pronta salida del país del Señor General José Tadeo Monagas y su familia, se reunieron
los señores Carlos Eames, Ministro Residente de los Estados Unidos ; Ricardo Bingham,
Encargado de Negocios de la Gran Bretaña; Leoncio Levraud, Encargado de Negocios del
Imperio Francés; José Pereira Leal, Encargado de Negocios del Imperio de Brasil; José M.
García de Quevedo, Encargado de Negocios de España y Parma; y Pedro Van Rees,
Comisionario Especial de S.M., el Rey de los Países Bajos; y hallándose presente el señor
doctor Wenceslao Urrutia, Ministro de Relaciones Exteriores, empezó la conferencia.
…sentó el señor Urrutia, como base imprescindible de la negociación, que el General
Monagas se pusiese a la disposición del nuevo gobierno. Hicieron presentes algunos
miembros del Cuerpo Diplomático de la delicadísima situación en que se hallaban
colocadas las banderas de las Naciones amigas de Venezuela, bajo cuyo amparo se halla el
General desde el día que hizo renuncia de la Presidencia de la República…
Después de una breve discusión se acordó lo siguiente:
El General Monagas se pondrá por escrito a disposición del Gobierno, protestando al
propio tiempo no tomar parte en ningún plan que se oponga a las miras de la revolución;
este criterio será trasmitido por el señor Encargado de Negocios de Francia al Gobierno de
la República, cuyos miembros todos empeñan su palabra de que no será el General
Monagas sometido a juicio, ni en materia alguna vejado, sino que antes bien se le tratará
con todo el decoro y miramiento.
El Gobernador de la Provincia lo acompañará a su casa particular…Habrá una guardia en la
puerta con el fin de evitar todo vejamen, y dentro de la casa dos personas respetables
comisionadas por el Gobierno para cuidar de que el General Monagas sea bien tratado e
impedir todo desmán o insulto contra su persona.
El Gobierno responde de la seguridad del General durante el tiempo que permanezca en
esta habitación, el señor Urrutia no puede fijar cuantos días durará eta detención… pero
empeña su palabra a nombre suyo y de todo el Gabinete, que será muy corta…
Expirando el plazo, no fijo, pero sí muy corto, se dará al General Monagas, pasaporte y un
salvoconducto para trasladarse con su familia al punto del extranjero que elija… El
Gobierno garantiza su seguridad hasta que salga del territorio nacional.
El Cuerpo Diplomático, individual y colectivamente, empeña su palabra de hacer todos los
esfuerzos que quepan en la esfera de su acción moral sobre el General Monagas para que
las promesas hechas por éste al Gobierno provisional de la República en su carta de
sumisión sean efectivas”.
Este acuerdo fue atacado duramente como una información del Cuerpo Diplomático en los
asuntos internos de Venezuela y los conservadores lo aprovecharon para sacar del Gabinete
al mismo liberal firmante del documento. El Gobierno, en su empeño contra Monagas, se
negó a cumplir el Protocolo, dando origen a un serio incidente diplomático que culminó
con la intervención de buques de guerra de Francia y Gran Bretaña, que bloquearon
nuestros puertos y apresaron embarcaciones venezolanas.
El asilo del General Monagas se prolongó por más de cinco meses.
Fermín Toro, que remplazó a Urrutia en la Cancillería y que al principio había protestado
contra el pacto, tomó en sus manos la defensa del Protocolo y consiguió al fin la
autorización para que Monagas saliera del país con la debida seguridad. Poco después la
Convención Nacional que se había instalado en Valencia el 5 de julio, dictó un decreto por
el cual declaró a Monagas traidor a la patria, lo privó de sus grados militares, le embargó
sus bienes y ,lo expulsó a perpetuidad del país. Con esta medida los conservadores le
cobraban a Monagas el haberlos desplazado del gobierno después de 1846. Pero en las
condiciones políticas que vivía el país, aquellas medidas de la Convención de Valencia
resultaron inútiles e impracticables. El “destierro perpetuo” del General Monagas duró
menos de tres años. En 1861 desembarcó en oriente y participó activamente en la Guerra
Federal.
1851: José Gregorio Monagas se proclamó
Presidente de Venezuela
Publicado: 5 de febrero de 2018 a las 10:10 | Última actualización: 5 de febrero de 2018 a
las 10:10
En 1851 José Gregorio Monagas triunfó con ayuda de su hermano José Tadeo Monagas
como Presidente de Venezuela, durante su presidencia, Monagas proclamó a Venezuela
para ser una nación libre de esclavitud, en un decreto que firmó el 24 de marzo de 1854 y la
eliminación de la pena de muerte. Esta decisión era una de las causas principales de
la Guerra Federal.
Le tocó asumir la Presidencia de la República en medio de una conflictiva situación
política y un precario cuadro económico. Una de sus primeras actuaciones reveló lo que
sería un rasgo de su administración: gobernar con sus familiares y amigos orientales, sobre
todo barceloneses.
Cabe resaltar que Bolívar lo llamó "La Primera Lanza de Oriente" por sus actuaciones al
momento de gobernar.
Asimismo junto con su hermano José Tadeo, estableció un gobierno personalista,
dominado por los intereses de los grandes propietarios de tierras y ganado del Oriente del
país.
En 1858, Monagas fue capturado en Barcelona por el general Justo Briceño y fue enviado
al Castillo de San Carlos del Zulia. En julio de ese mismo año el gobernador de Zulia para
ese entonce, José Serrano, ordenó que fuera transferido a Maracaibo, donde muere a su
llegada el 15 de julio de 1858.
José Tadeo Monagas 1855-1858. La
República venezolana entre 1830 y 1858
Presidencia de José Tadeo Monagas (1855-1858)
Políticas
El general José Tadeo Monagas llega al poder por segunda vez sin rival posible porque
nadie se atrevía a oponérsele.
Este gobierno siguió con el autoritarismo y la imposición de su personalidad.
La reforma de la Constitución, en 1857, en la que se permitía la reelección y se
alargaba el período presidencial a dos años más que por supuesto Monagas cumpliría.
Otro cambio que se realizó en la Constitución fue crear 21 provincias en vez de 13 que
funcionaban para ese entonces.
Estableció el sufragio universal.
Eliminó la pena de muerte.
Sociales
Ratificó la abolición de la esclavitud.
Económicas
Pésimo manejo administrativo y a ello se le sumó la crisis económica tanto interior
como exterior.
Constitución de 1858
Fue sancionada por la Convención Nacional de Valencia el 24 de diciembre de
1858. Esta nueva Constitución otorga más autonomía a las Provincias, la elección del
presidente, vicepresidente y otros funcionarios por votación universal, directa y secreta.
Con períodos presidenciales de 4 años. Está vigente por poco tiempo ya que estalla la
Guerra Federal el 20 de febrero de 1859.