La glucosa.
La glucosa decimos que es uno de los carbohidratos más importantes, debido a que
es una fuente importante de energía para la gran parte de las células del cuerpo en
especial del cerebro. La glucosa es un monosacárido y esta está compuesta por
carbono, hidrógeno y oxígeno, la fórmula es C6H12O6. Dentro de sus
características podemos encontrar que es una hexosa, esto quiere decir que tiene
seis átomos de carbono, soluble en agua y tiene sabor dulce. Tiene grupos hidroxilo
los cuales también se encuentra en los alcoholes.
Los responsables de mantener un buen equilibrio de la glucosa en la sangre es la
acción que tienen las hormonas de la insulina y el glucagón. Una diferencia de
estos dos es que el glucagón eleva los niveles de la glucosa mientras que la insulina
los disminuye.
La insulina: esta es la encargada de transportar la glucosa al organismo,
para que la misma pueda ser absorbida y que pase a la sangre, para que así
se distribuya por todo el cuerpo y que esta penetre finalmente al interior de
la célula. Dependiendo de la acción de la insulina puede ser de: acción
rápida, acción corta, de acción intermedia o de acción prolongada.
El glucagón: esta es la hormona secretada por las células α del páncreas que
eleva la glicemia mediante la estimulación de la gluconeogenolisis hepática
y la gluconeogénesis, entonces a partir del sustrato no glúcidico la
hipoglucemia y la hiperglucemia se presenta cuando se pierde la
homeostasis de la glucosa.
Debemos saber que cuando hay un aumento de glucosa en la sangre nos referimos
a hiperglucemia. Cuando los niveles están disminuidos, hablamos de
hipoglucemia.
Un factor importante en la glucosa de la sangre es la glicemia, esta se refiere a la
presencia de glucosa en la sangre. La mayoría de nosotros la conocemos como el
azúcar de la sangre, a pesar de que la glucosa no es el único tipo de azúcar que
conocemos. También la conocemos como glucosa sérica o plasmática, ya que la
misma está diluida en la parte líquida de la sangre.
La primera estancia de la glucosa es el hígado, donde la glucosa va ahí para ser
almacenada en forma de glucógeno. La función principal del hígado es la de
mantener el equilibrio en la concentración sérica de la glucosa. Este proceso
consiste en almacenar o liberar la glucosa que se excede, los cuales se llevan a
cabo mediante la glucosa-6-fosfato (G6P). Cuando se pasa un período largo sin
ingerir alimentos, el hígado es el encargado de suplir glucosa continuamente, a
través de la degradación del glucógeno.
El hígado incorpora y transforma el G6P cuando suben los niveles de glucosa en la
sangre, para que esta sea almacenada posteriormente en forma de glucógeno
siendo esta una de las reservas energéticas de los animales. El glucógeno que es
almacenado, solo puede mantener las necesidades de glucosa aproximadamente
por 6 horas. Este proceso es catalizado por la glucocinasa, que, a diferencia de la
hexocinasa, no es inhibida por G6P.
El destino de la glucosa-6-fosfato puede: transformarse en glucosa, almacenarse
en glucógeno, degradarse por la vía de la pentosa, entre otras cosas.
El aumento de la glucosa en la sangre es conocida o llamada como:
La diabetes.
La diabetes mellitus podemos decir que es un grupo de enfermedades que afecta
la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa sanguínea. se debe a la secreción
anormal de insulina y a grados variables de resistencia periférica a la insulina.
La causa de la diabetes puede variar según el tipo. Pero, independientemente del
tipo de diabetes que se presenta, puede provocar un exceso de glucosa en la
sangre.
La diabetes mellitus podría presentarse los síntomas y signos siguientes:
1. Polidipsia
2. Poliuria
3. Polifagia
4. Pérdida de peso repentina
5. Lentitud en la curación de heridas
6. Infecciones recurrentes
7. Visión borrosa
8. Cansancio extremo/falta de energía.
La diabetes se clasifica en: diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2.
La diabetes mellitus tipo 1: esta se general mayormente después de un proceso
viral, por lo que las células B del páncreas son dañadas por el propio sistema
inmunológico, cuando el paciente no produce insulina entonces es considerado
insulino dependiente. Este tipo se da más en niños y adolescentes y corresponde a
un 20% de los casos.
La diabetes mellitus tipo 2: esta mayormente se presenta a partir de los 40 años
y esta va muy de la mano con la obesidad. Este factor lleva daños en los que reciben
la insulina que provoca que este no sea reconocido por la misma. Lo que se
denomina resistencia a la insulina. Esta condición hace que el páncreas, para
remplazar la falta de insulina produzca más hormonas de lo normal. Este tipo
corresponde al 80% de los casos.
Para diagnosticar si el paciente tiene diabetes, el médico debe estudiar los síntomas
y signos que presenta la persona, y pedir los niveles de glucemia. Si la glucosa en
ayuna notifica que es mayor a 126 mg/dL o es mayor de 200 mg/dL es indicativo de
que el paciente tiene diabetes.
La prueba de Curva de tolerancia oral a la glucosa, se hace a los pacientes con
diagnóstico de pre diabetes. Las mismas son utilizadas para investigar los trastornos
metabólicos de los Carbohidratos, esto quiere decir que se evalúa la capacidad
metabólica del organismo frente a un estímulo de carbohidratos.
Existe otro tipo de diabetes que es la gestacional:
Este tipo de diabetes es la que se presenta y es inducida por el embarazo. Con esta
aún no se tiene una causa específica, pero se dice que las hormonas del embarazo
reducen la capacidad que tiene el cuerpo de utilizar y responder a la acción de la
insulina, y tiene como resultado un alto nivel de glucosa en la sangre que como ya
lo he mencionado es denominado hiperglucemia.
Una de las consecuencias que este puede traer es un incremento muy fuerte de
peso del bebe, debido a la hiperglucemia materna, lo que hace que el feto puede
aprovechar esta glucosa con un considerable aumento en los niveles de la insulina
en la sangre. Esto puede más adelante traerle consecuencias de obesidad y de
diabetes tipo 2 cuando se mas adulto.
El test de Sullivan: es un test que mide los niveles de azúcar en la sangre para
determinar la diabetes gestacional. La glucosa en sangre debe ser menor a
140mg/dl. Si los resultados dan unas cifras iguales o mayores a 140 mg/dl que es
lo más normal, entonces se puede sospechar una intolerancia a los hidratos de
carbono o una diabetes gestacional.
Umbral renal de la glucosa en la sangre: esta es la mínima concentración en el
plasma sanguíneo de una sustancia que resulta en la excreción de orina. Es decir
que cuando la glicemia sobrepasa el umbral renal, cuyos valores son de 160 a
180mg/dl y aparecen en la orina. Algunos pacientes con niveles menores pueden
tener glucosuria, mientras que otros mayores no.
Signos y síntomas: los que acompañan a la diabetes mellitus son: poliuria,
polidipsia y pérdida de peso.
Complicaciones: en las complicaciones que desarrollan esta enfermedad
tenemos: retinopatía, neuropatía, angiopatia y nefropatía.
Otras pruebas para diagnosticar la diabetes:
Insulinemia: antes de darse la hiperglucemia, se da la hipersinsulinemia esta trata
de compensar la resistencia de la insulina.
Hemoglobina Glicosilada: esta mide lo que es el porcentaje de hemoglobina A,
que está relacionado a azucares. Se puede determinar gracias a que la glucosa se
adhiere a algunas proteínas, las cuales una de ellas es la hemoglobina. Ocurre en
las personas sin diabetes, pero a un menor grado.
Los métodos de laboratorios más empleados para su determinación son: la
cromatografía, la electroforesis, y los inmunoensayos.
Glucosa post Pandríal: es la glucosa medida en la sangre dos horas después de
ingerir alimentos.
La hipoglucemia: se presenta cuando los valores están por debajo de 45 mg/dl en
ayunas y se manifiesta con síntomas como: letárgicas, confusión y perdida del
conocimiento.
Para el tratamiento de la diabetes hay muchas formas de controlarla, una de las
maneras más simples es comiendo balanceado llevando una dieta acorde a nuestro
organismo diabético, también si el paciente es una persona con sobrepeso o con
obesidad, haciendo ejercicio diariamente ayuda a regular como se siente por dentro
y por fuera. Otro método sería el consumo de pastillas como: Metformina o
Sulfonilureas, y en caso de tener el tipo 1 ya sería tomar insulina y realizar un
recuento de hidratos de carbono, grasa y proteínas y controlar la frecuencia el
azúcar que se ingiere en la sangre.
La importancia la glucosa es que el organismo para mantiene activas las funciones
vitales, ya que su principal función es la de aportar energía al cuerpo, es decir, actúa,
junto con las grasas, como combustible. Además, mantener constantes los niveles
de glucosa en la sangre es importante porque el correcto transporte de estos
azúcares como fuente de energía va a depender de la glucosa sanguínea.