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Unidades Socio Productivas y Emprendimiento

Este documento analiza las perspectivas de emprendimiento social en relación con las redes socioproductivas de pequeños productores en Venezuela. Examina el desarrollo histórico del emprendimiento desde las comunidades indígenas hasta la actualidad, cuando el gobierno venezolano ha creado leyes y programas para apoyar iniciativas emprendedoras de tipo social. El documento también describe la Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal de Venezuela, la cual establece normas para crear y hacer funcionar organizaciones socioproductivas bajo

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Unidades Socio Productivas y Emprendimiento

Este documento analiza las perspectivas de emprendimiento social en relación con las redes socioproductivas de pequeños productores en Venezuela. Examina el desarrollo histórico del emprendimiento desde las comunidades indígenas hasta la actualidad, cuando el gobierno venezolano ha creado leyes y programas para apoyar iniciativas emprendedoras de tipo social. El documento también describe la Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal de Venezuela, la cual establece normas para crear y hacer funcionar organizaciones socioproductivas bajo

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Unidades socio productivas y emprendimiento.

Cadenas productivas
La conformación de redes socioproductivas en Venezuela, se le da especial
importancia a partir del año 1999 con la nueva constitución, y se avanza en las
numerosas leyes aprobadas en el contexto de ésta, es a partir de 2003, cuando se
inicia su promoción y conformación en la práctica. Se trata de un fenómeno
relativamente reciente con incidencia en el sistema productivo, fundamental para
el desarrollo socioeconómico del país, y por ende de la sociedad venezolana.
Este estudio se desarrolla mediante un diseño de investigación no experimental de
campo, con un tipo de investigación descriptiva, sustentada en un referente teórico
definido previamente, que exigió trascender el conocimiento meramente
académico y considerar las experiencias empíricas, el objetivo general de este
artículo es analizar las perspectivas de emprendimiento social en relación con las
redes socioproductivas de pequeños productores en Venezuela.
Desde lo metodologico esta investigación se orienta bajo un enfoque
epistemológico que se sustenta en lo empírico inductivo, para lo cual se aplica un
instrumento de recolección de datos mediante la técnica encuesta definida por un
cuestionario que consta de un total de 7 preguntas organizadas en tres grandes
variables: Redes socioproductivas, emprendimiento social y capital social, además
se realizaron entrevistas y mesas de trabajo con los integrantes de las
organizaciones. La población objeto de análisis son los pequeños productores,
específicamente aquellos que han generado sus negocios desde las
organizaciones comunitairas.
Los emprendimientos socioproductivos generan bienes y servicios en los
territorios, con el propósito de que los procesos de producción activen al mercado
y facilite el desarrollo personal mediante la integración social de los agentes
sociales excluidos.
Las estrategias de reproducción social, se vinculan al conjunto de prácticas por
medio de las cuales los individuos y las familias tienden, de manera consciente o
inconsciente, a conservar o a aumentar su patrimonio, y correlativamente a
mantener o brindar mejorias a su posición en la estructura de las relaciones de
clase . El ser humano, constantemente busca maneras de modificar y superar su
servicio; por eso, este tipo de estrategias, constituyen otra demostración de la
naturaleza humana y su evolución.

Al respecto, las estrategias de reproducción social dependen de: 1) el volumen y la


estructura del capital que poseen (económico, cultural, social, simbólico) y de su
trayectoria histórica; 2) el estado del sistema de los instrumentos de reproducción;
3) el estado de la relación de fuerzas entre las clases; y 4) de los hábitos
incorporados por los agentes sociales. En todas convergen elementos de diversa
índole que van desde el capital propiamente dicho, sin embargo, no olvida el
aspecto simbólico del ser humano, pasando por los instrumentos de reproducción,
hasta los hábitos de los agentes sociales, que no son otros distintos a los
integrantes de la familia y la comunidad.

Se infiere que el emprendimiento social se deriva de la convergencia de varios


factores entre los que destacan el capital en todos sus tipos, su devenir histórico,
los instrumentos de reproducción y sus relaciones, las diferentes fuerzas que
subyacen en las diferentes situaciones de emprendimiento y sus influjos, así como
el factor humano- social que es preponderante.
A nivel mundial el emprendimiento surge en todas sus formas como un fenómeno
de transformación sociocultural y, principalmente por su trascendencia, se
considera como uno de los medios más eficaces para perfeccionar y democratizar
los procesos económicos basados en el esfuerzo personal y la ayuda mutua. En
términos concretos, el emprendimiento social, tiene su origen en las comunidades
indígenas y ha estado influenciado por los modos de producción ocurridos en
diferentes épocas de la historia de la humanidad.

Al inicio, el extractivismo estuvo asociado al arte de la sobrevivencia, al desarrollo


de técnicas y herramientas para la recolección de alimentos y la protección de los
seres humanos contra los fenómenos naturales y los animales. La dimensión
social entre los pobladores en ese período era relevante, se basaba en la
solidaridad y la ayuda mutua entre individuos y entre comunidades, con las cuales
hacían trueques para el intercambio de productos. La institucionalidad reinante
funcionaba a través de las normas de convivencia impuestas por el líder del grupo.

Posteriormente surge la era del agrarianismo, en la cual la naturaleza era vista


como un medio para transformarla y producir excedentes alimentarios, surgiendo
nuevas técnicas, como la invención del sistema de riego para la sostenibilidad de
la agricultura. En ese periodo se establece un nuevo orden social, se instituyen
reglas políticas y arreglos institucionales. El emprendimiento adquirió una
dimensión económica asociado a la producción y comercialización de bienes y
servicios agrícolas, pecuarios y forestales y a las estrategias de expansión de los
pueblos, en función del acceso a nuevos mercados, materia prima abundante y
mano de obra barata.

Esta situación se hace más intensa en la era de la revolución industrial, cuando


aparece la industria como motor del progreso, y factores como lo humano, social,
ecológico, cultural y ético son considerados obstáculos al crecimiento económico,
por tanto el emprendimiento social es percibido como innecesario. En este tiempo
se materializó la relación Estado-Nación a partir de la cual se crean reglas
políticas, roles epistemológicos y arreglos institucionales imprescindibles para el
buen funcionamiento del sistema capitalista y su correspondiente orden social.

Lo anterior evidencia como el emprendimiento ha estado presente desde el inicio


de la vida en la tierra, sin embargo la valorización y fomento de las iniciativas
emprendedoras, basadas en el trabajo asociativo autogestionado y la propiedad
colectiva es de reciente data y de gran trascendencia en los distintos países de
América Latina, donde los gobiernos han entendido la importancia del
emprendimiento como forma de atenuar la pobreza y el desempleo. En este
contexto surgen programas de apoyo a emprendedores para apoyarles en su
propósito de generar su propia unidad productiva.

Es así como, a partir de la década de los 70, como producto de la crisis social y
económica vivida en ese lapso, se producen una serie de cambios políticos de
importancia para el emprendimiento. Por ejemplo, los Estados asumen nuevas
dimensiones y se pasa de una época de acción centrada en el crecimiento
económico y alto emprendimiento de actores privados, a otra de preocupación
social vulnerable en las acciones de políticas públicas.

Específicamente, durante los últimos 10 años, en Venezuela se han desarrollado


diversas maneras de emprender lo económico y lo social, pasando a ser el país de
América Latina con mayor cuerpo jurídico-normativo en materia de fomento a
iniciativas emprendedoras de tipo social. Una muestra de ello son las leyes
específicas sobre cooperativas, pequeñas y medianas empresas, cajas y fondos
de ahorros, monedas y mercados sociales, las cuales adquieren relevancia
significativa en el marco de una Constitución en la que se considera al poder
popular organizado para ejercer directamente la gestión de las políticas públicas.

De esta manera, el emprendimiento social cuenta en el país con un prolífico marco


jurídico promotor, dentro del cual la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela (CRBV) constituye la base legal preeminente de dicha promoción. En
ella se asume un proyecto de país en donde nuevos actores y procesos
socioeconómicos desarrollan y asumen protagonismo en el ejercicio de su
soberanía, a partir de cuyo seno se origina un nuevo marco institucional,
conformado por leyes, políticas públicas y organismos públicos que impulsan su
desarrollo en todo el territorio nacional y son el sustento de las acciones de los
gobiernos nacional, regionales y locales.

Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal


Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal, publicada en la
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 6.011
Extraordinario de fecha 21 de diciembre de 2010.
Artículo 1. La presente Ley tiene por objeto desarrollar y fortalecer el Poder
Popular, estableciendo las normas, principios, y procedimientos para la creación,
funcionamiento y desarrollo del sistema económico comunal, integrado por
organizaciones socioproductivas bajo régimen de propiedad social comunal,
impulsadas por las instancias del Poder Popular, del Poder Público o por acuerdo
entre ambos, para la producción, distribución, intercambio y consumo de bienes y
servicios, así como de saberes y conocimientos, en pro de satisfacer las
necesidades colectivas y reinvertir social mente el excedente, mediante una
planificación estratégica, democrática y participativa.

Sistema económico comunal

Artículo 2. Es el conjunto de relaciones sociales de producción, distribución,


intercambio y consumo de bienes y servicios, así como de saberes y
conocimientos, desarrolladas por las instancias del Poder Popular, el Poder
Público o por acuerdo entre ambos, a través de organizaciones socioproductivas
bajo formas de propiedad social comunal.

Ámbito de aplicación

Artículo 3. Las disposiciones de la presente Ley, son aplicables a las comunidades


organizadas, consejos comunales, comunas y todas las instancias y expresiones
del Poder Popular, en especial a las organizaciones socioproductivas que se
constituyan dentro del sistema económico comunal y de igual manera a los
órganos y entes del Poder Público y las organizaciones del sector privado, en sus
relaciones con las instancias del Poder Popular.
Finalidades

Artículo 4. La presente Ley tiene por finalidad:

1. Garantizar la participación popular en el proceso económico-productivo.

2. Impulsar el sistema económico comunal a través de un modelo de gestión


sustentable y sostenible para el fortalecimiento del desarrollo endógeno.

3. Fomentar el sistema económico comunal en el marco del modelo productivo


socialista, a través de diversas formas de organización socioproductiva,
comunitaria y comunal en todo el territorio nacional.

4. Dotar a la sociedad de medios y factores de producción que garanticen la


satisfacción de las necesidades humanas, consolidar el ejercicio de la soberanía
nacional y contribuir al desarrollo humano integral para alcanzar la suprema
felicidad social.

5. Asegurar la producción, justa distribución, intercambio y consumo de bienes y


servicios, así como de saberes y conocimientos, generados por las diferentes
formas de organización socioproductiva, orientados a satisfacer las necesidades
colectivas.

6. Promover un sistema de financiamiento para apoyar las iniciativas de las


comunidades sobre proyectos socioproductivos sustentables, con criterios de
equidad y justicia social, donde se reconozcan los saberes, conocimientos y las
potencialidades locales como elementos constitutivos de garantía para la
viabilidad y el cumplimiento.

7. Promover la articulación en redes, por áreas de producción y servicios, de las


organizaciones socioproductivas comunitarias y comunales, para asegurar su
desarrollo, consolidación y expansión.

8. Incentivar en las comunidades y las comunas los valores y principios socialistas


para la educación, el trabajo, la investigación, el intercambio de saberes y
conocimientos, así como la solidaridad, como medios para alcanzar el bien común.

9. Promover la formación integral de las organizaciones socioproductivas en la


planificación productiva basada en la sustentabilidad y sostenibilidad, la
retornabilidad de los recursos, el deber social, la cultura del ahorro y la reinversión
social del excedente.

10. Garantizar la formación y la acreditación de saberes y conocimientos en


materia política, técnica y productiva, de los ciudadanos y ciudadanas integrantes,
o por integrar, de las organizaciones socioproductivas impulsadas por esta Ley.

Principios y valores

Artículo 5. El sistema económico comunal, como herramienta fundamental para


construcción de la nueva sociedad, se inspira en la doctrina de nuestro Libertador
Simón Bolívar, y se rige por los principios y valores socialistas de: Democracia
participativa y protagónica, interés colectivo, propiedad social, equidad, justicia,
igualdad social, complementariedad, primacía de los intereses colectivos,
diversidad cultural, defensa de los derechos humanos, corresponsabilidad,
cogestión, autogestión, cooperación, solidaridad, transparencia, honestidad,
eficacia, eficiencia, efectividad, universalidad, responsabilidad, deber social,
rendición de cuentas, control social, libre debate de ideas, voluntariedad,
sustentabilidad, defensa y protección ambiental, garantía de los derechos de la
mujer, de los niños, niñas y adolescentes y toda persona en situación de
vulnerabilidad, y defensa de la integridad territorial y de la soberanía nacional.

Romero toledo, Hugo, Omar Barriga y Guillermo Henriquez (2007) “Construcción de un


índice de arraigo socioproductivo: hacia un concepto amplio de capital social”. En
REDES, Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales. Barcelona: Universidad
Autónoma de Barcelona   

Hardt, Michael (2002) “Trabajo afectivo”, en: Boletín del Instituto de Investigaciones
de la ESAP, Grupo de Derechos Humanos, N47, abril-junio de 2002. Bogotá: Nova &
Vetera pp. 33-43. [Link] html, 04-1999 

Asamblea Nacional Constituyente (1999). Constitución de la República Bolivariana de


Venezuela. Recuperado de [Link]

[Link]
Documento_completo.Villar,F..pdf?sequence=1&isAllowed=y

[Link]

Perspectivas del emprendimiento social y redes socioproductivas de pequeños


productores en Venezuela [Link]

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