UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MACHALA
UNIDAD ACÁDEMICA DE CIENCIAS AGROPECUARIAS
CARRERA DE MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA
“Calidad, Pertinencia y Calidez”
ENFERMEDADES INFECCIOSAS II
“LEPTOSPIROSIS”
SANDY BARREZUETA TACURI
OCTAVO CICLO
Dr. LENIN AGUILAR
2017
LEPTOSPIROSIS
La leptospirosis es una zoonosis de amplia distribución geográfica que aparece en forma
aislada o en brotes epidémicos estacionales. Constituye un problema emergente de salud
pública, al afectar tanto la salud del hombre y los animales como la economía. Más de
160 especies de animales silvestres y domésticos constituyen el reservorio y la fuente de
infección del hombre, que es un huésped accidental. Las especies más involucradas son
los roedores y los animales domésticos, especialmente el perro, el ganado bovino y el
porcino (Fernández, 2014).
Agente Etiológico: Es una espiroqueta del género Leptospira. Existen especies
patógenas y no patógenas o saprófitas que presentan similitudes y diferencias
antigénicas, características que permiten diferenciarlas. Las cepas patógenas de L.
interrogans afectan tanto a animales como al hombre, y las saprofitas de L. biflexa se
encuentran en ambientes húmedos, como suelos, aguas superficiales, agua de mar e
inclusive agua del grifo. L. interrogans tiene más de 200 serovariedades incluidas en 23
serogrupos. Actualmente se clasifican en genoespecies: Leptospira borgpetersenii, L.
interrogans, L. kirschneri, L. noguchii, L. santarosai, L. weilii (Fernández, 2014).
Epidemiología: La leptospirosis es una zoonosis de distribución mundial y puede
presentarse en zonas urbanas y rurales. A pesar de que se presume existe una importante
subnotificación debido a la gran variedad de presentaciones clínicas, se la considera la
zoonosis más frecuente (Fernández, 2014).
Transmisión: Contacto directo e indirecto. Ingesta de alimentos o agua contaminada,
aerosoles de orina o agua, a través de las mucosas o piel dañada. Orina, fetos abortados
o mortinatos, fetos normales o descargas vaginales después del parto. Se puede aislar de
los órganos reproductivos del macho. La lactancia también es una vía de transmisión al
igual que las mordeduras de roedores (Pérez, 2009).
Signología o Manifestaciones Clínicas:
La enfermedad puede tener dos fases distintas, la fase septicémica febril inicial que
suele durar de 4 a 7 días, a la que sigue la fase de estado (también conocida como
inmune) que se extiende entre 4 y 30 días y coincide con la aparición de anticuerpos
circulantes y en la que se producen los síntomas graves. Sin embargo, estas dos fases
pueden ser clínicamente indistinguibles, como ocurre en muchos casos graves. Luego
de un período de incubación promedio de 10 días (se han observado casos con un
período de incubación de 1 hasta 30 días), podrán aparecer las manifestaciones clínicas.
Entre las personas que desarrollan la enfermedad, se distinguen diferentes formas
clínicas (Fernández, 2014):
a) Leptospirosis anictérica (90%de los casos), que se presenta como un síndrome
febril inespecífico.
b) Leptospirosis ictérica o Síndrome de Weil (5-10%), que presenta diversos
grados de compromiso sistémico: insuficiencia renal, meningitis, neumonía,
manifestaciones hemorrágicas.
c) Síndrome pulmonar hemorrágico grave.
Bovinos Terneros: fiebre, anorexia, conjuntivitis y diarrea. En casos severos ictericia,
hemoglobinuria, anemia, neumonía o signos de meningitis como incoordinación,
salivación y rigidez muscular. La muerte puede ocurrir en 3 a 5 días. Adultos: abortos,
disminución en la fertilidad y baja producción láctea, retención placentaria, infertilidad,
agalactia. La producción láctea se normaliza después de 10-21 días. La ictericia está
presente sólo en animales severamente afectados (Pérez, 2009).
Ovinos y Caprinos: Fiebre, anorexia, ictericia, hemoglobinuria, anemia abortos,
mortinatos, corderos débiles e infertilidad. En los ovinos la presentación clínica es poco
común (Pérez, 2009).
Cerdos: Abortos, infertilidad, mortinatos, momificación o maceración fetal y aumento
en la mortalidad neonatal. Fiebre, disminución en la producción láctea e ictericia. Los
lechones presentan fiebre, anorexia, depresión, diarrea, ictericia, hemoglobinuria y
desórdenes intestinales (Pérez, 2009).
Equinos: La enfermedad ocular es el síndrome más común que ocurre durante la fase
aguda, ésta incluye; fiebre, fotofobia, conjuntivitis, miosis e iritis. La opacidad corneal y
la oftalmia periódica pueden ser secuelas (Pérez, 2009).
Diagnóstico (Pérez, 2009):
Muestra a recolectar: Órganos y secreciones de animales contagiados o
enfermos
Cultivo bacteriano.
Inmunofluorescencia.
PCR
ELISA
Diagnóstico Diferencial (Pérez, 2009):
Bovinos, ovinos y caprinos: Anaplasmosis, Babesiosis, Pasteurellosis,
Brucelosis, Listeriosis, Vibriosis , Trichomonia sis , Toxoplasmosis,
hemoglubinuria postparto y trastornos alimentarios, (en general cuadros que
cursan con: hemoglubinuria, hematuria, hemólisis, aborto, mastitis y
disminución de la producción láctea)
Porcino: Brucelosis, Peste porcina, Listeriosis, Salmonelosis, Erisipela porcina
y deficiencias nutricionales.
Equino: Anemia Infecciosa Equina, Salmonelosis, Babesiosis, Tripanosomiasis,
Arteritis viral equina, Rinoneumonitis viral equina.
Fuente: (Pizarro & Zunino, 2007).
Tratamiento:
Durante décadas se ha conocido la eficacia de varios antimicrobianos frente
a Leptospira sp, tanto in vitro como en infección experimental. Sin embargo, se han
producido controversias en relación con la eficacia clínica. Los resultados terapéuticos
evaluados en algunos trabajos se han considerado insatisfactorios, aún cuando el
tratamiento se iniciara precozmente, durante los cuatro primeros días del cuadro clínico.
El antimicrobiano de primera elección es penicilina, siendo también eficaces ampicilina,
doxiciclina, estreptomicina y otros. Las dosis, vías de administración y duración del
tratamiento recomendadas dependen de la intensidad del cuadro clínico (Pizarro &
Zunino, 2007).
Fuente: (Pizarro & Zunino, 2007).
Medidas de control y prevención
Control: Debe incluir las siguientes acciones: Notificación, aislamiento de
pacientes y desinfección de los artículos contaminados con orina. Además,
investigación de los casos, sus contactos y la(s) fuente(s) de infección
probable(s) (Pizarro & Zunino, 2007).
Prevención: Educación de la población: Evitar contacto con aguas posiblemente
contaminadas; consumir agua hervida si no se dispone de potable, elementos de
protección en los trabajos de riesgo (botas, guantes, etc), control de roedores
alrededor de casas y lugares de trabajo (Pizarro & Zunino, 2007).
Vacunas: Se han utilizado en humanos y animales con resultados limitados. Las
vacunas deben contener serovares representativos de la realidad epidemiológica local
(Pizarro & Zunino, 2007).
Profilaxis antibmicrobiana: En situaciones que conlleven un alto riesgo de exposición,
se han obtenido buenos resultados -como se ha comprobado en la prevención de
leptospirosis en soldados bajo entrenamiento en áreas endémicas- utilizando doxiciclina
200 mg por semana durante cuatro semanas. En el caso de profilaxis post exposición, no
se dispone de una base de evidencia categórica (Pizarro & Zunino, 2007).
ALTERACIONES HEMATOLOGICAS.
En la etapa inicial de la enfermedad las alteraciones de laboratorio pueden ser
inespecíficas. En los estadios avanzados las alteraciones más comunes son (Fernández,
2014):
Hemograma:
Leucocitosis con neutrofilia (> 70%).
Trombocitopenia (menor de 150.000/mm3).
Anemia normocrómica.
Bioquímica:
Aumento de creatinina y urea.
Aumento de la bilirrubina a predominio de directa.
Transaminasas normales o con aumentos que generalmente no
sobrepasan 500 U/I, siendo la TGO más elevada que la TGP.
Eritro sedimentación aumentada, mayor a 40 mm y con frecuencia entre
80 y 100 mm en la primer hora.
CPK muy elevada.
Hipokalemia (presente entre 40 al 70% de los pacientes con insuficiencia
renal).
Acidosis metabólica en los estadios finales de las formas graves.
Tiempo de protrombina prolongado.
Orina:
Proteinuria leve (menor a 1 gramo/24 hs).
Leucocituria, piuria, hematuria microscópica.
Baja densidad. - Presencia de cilindros hialinos o granulosos en pacientes
con compromiso renal
BIBLIOGRAFIA:
Fernández, C. (2014). Enfermedades Infecciosas. Leptospirosis. Guia para el
Equipo de Salud. Argentina. Pp.: 49. Consultado: 05/06/2017. Disponible:
http://www.msal.gob.ar/images/stories/bes/graficos/0000000489cnt-guia-
medica-leptospirosis.pdf
Pérez, J. (2009). Ficha Técnica. Leptospirosis. Ministerio de Agricultura.
Gobierno de Chile. Pp.: 2. Consultado: 05/06/2017. Disponible:
http://www.sag.gob.cl/sites/default/files/f_tecnica_leptospirosis.pdf
Pizarro, R. Zunino, E. (2007). Leptospirosis. Puesta al día. Rev. chil.
infectol. v.24 n.3 Santiago. Revista Scielo. Pp.: 6. Consultado: 05/06/2017.
Disponible:
http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-
10182007000300008