UNIVERSIDAD MARIANO GÁLVEZ DE GUATEMALA
FACULTAD: CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES
TITULAR DE CÁTEDRA LIC: LESTER ANTONIO ESTRADA LÓPEZ
CURSO: DERECHOS HUMANOS
TÍTULO DEL TRABAJO:
DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES, CULTURALES Y AMBIENTALES
ALUMNO:
CARNÉ:
RIGOBERTO ARGUETA MORÁN 0506-03-9658
SECCIÓN “B”
CUARTO SEMESTRE
CICLO LECTIVO 2020
4TO. SEMESTRE
Fecha: 02/010/2020
¿Qué son los derechos económicos, sociales y culturales y ambientales?
Los Derechos Económicos Sociales y Culturales (DESC) son los derechos
humanos relativos a las condiciones sociales y económicas básicas necesarias
para una vida en dignidad y libertad, y hablan de cuestiones tan básicas como
el trabajo, la seguridad social, la salud, la educación, la alimentación, el agua,
la vivienda, un medio ambiente adecuado y la cultura.
Los derechos humanos proporcionan un marco común de normas y valores
universalmente reconocidos, y establecen obligaciones del Estado para actuar de
determinada manera o de abstenerse de ciertos actos. Constituyen una
herramienta importante para asegurar la rendición de cuentas de los Estados y
cada vez más actores no estatales que han cometido violaciones, y también para
movilizar los esfuerzos colectivos para desarrollar comunidades y marcos globales
que conduzcan a la justicia económica, el bienestar social, la participación y la
igualdad. Los derechos humanos son universales, inalienables, interdependientes
e indivisibles.
¿Dónde se establecen los DESC?
En 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas(link is external) adoptó
la Declaración Universal de los Derechos Humanos(link is external) (DUDH), en la
cual se establecen los derechos civiles, culturales, económicos, políticos y
sociales fundamentales de los que deben disfrutar todas las personas. En 1966,
los DESC quedaron reflejados como derechos legales en el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales(link is external) (PIDESC) - que junto
con la DUDH y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos forman la
denominada Carta Internacional de Derechos Humanos - y en otros tratados
universales(link is external) y mecanismos regionales. Hasta la fecha, más de 160
Estados han ratificado el PIDESC. Asimismo, numerosos países han articulado su
compromiso con los DESC por medio de sus constituciones nacionales y
legislación nacional.
¿Cuáles son los principios fundamentales relativos a los DESC?
El PIDESC esboza una serie de principios importantes para la realización de los
DESC que, a menudo, están incluidos también en otros tratados relacionados con
los DESC. Bajo el PIDESC, un Estado tiene la obligación de tomar medidas
progresivas “con el máximo de sus recursos disponibles” hacia la plena realización
de los DESC. En concreto, un Estado (incluidos sus niveles subnacionales) tiene
las siguientes obligaciones:
Respetar los DESC (abstenerse de violarlos)
Proteger los DESC (impedir que otros los violen)
Cumplir los DESC (tomar las medidas necesarias para hacerlos efectivos,
como aprobar legislación, disponer partidas presupuestarias y otros
procesos administrativos)
Buscar y proporcionar asistencia y cooperación internacional en la
realización de los DESC.
Los Estados deben evitar la discriminación en el acceso a los DESC basada en
motivos especificados en el PIDESC, incluyendo la raza, el color, el sexo, el
idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional o social, la
posición económica y el nacimiento. En su trabajo, el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales(link is external) (CESCR) de la ONU ha
identificado motivos adicionales para prohibir la discriminación, como la
discapacidad, la edad, la nacionalidad, el estado civil y la situación familiar, la
orientación sexual e identidad de género, el estado de salud, el lugar de residencia
y la situación económica y social. La eliminación de la discriminación y ciertas
obligaciones mínimas identificadas por el CESCR en algunas de
sus observaciones generales(link is external), no están sujetas a una realización
progresiva, sino que son obligaciones inmediatas.
El preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos confirma que
“todo individuo y órgano de la sociedad” actuará para promover el respeto a los
derechos humanos y para “asegurar su reconocimiento y aplicación universal”.
Esto se extiende a las empresas, las organizaciones internacionales y
multilaterales y otros actores no estatales.
¿Por qué son importantes los DESC?
La articulación de los DESC en el derecho internacional se produjo tras años de
demandas de estos derechos básicos en todo el mundo, y refleja la preocupación
por la vida de todas las personas, en particular las más vulnerables, tal como
aparece expresado en numerosas tradiciones filosóficas, religiosas y demás.
En una era de creciente globalización económica y desigualdad dentro y entre los
Estados, existe una urgente necesidad para que los grupos de base, las ONG, los
académicos y otras organizaciones y personas se unan para reconocer las
conexiones existentes entre luchas continuas y localizadas, y para realizar en la
práctica los derechos humanos para todas las personas. Al plantear los casos y
los patrones de la pobreza y la privación como violaciones de los DESC – en lugar
de meras circunstancias desafortunadas y fuera del control humano, o como
resultado de carencias individuales – se le impone la obligación al Estado y, cada
vez más, a las empresas y otros actores no estatales, de prevenir y reparar estas
situaciones.
En todo el mundo, el marco de los DESC es utilizado para fortalecer acciones por
la justicia y contra la opresión, y para amplificar alternativas progresivas para
mejorar el ejercicio de los DESC. Los activistas han presentado casos legales
frente a los órganos de tratado de la ONU, tribunales y otras instituciones de
resolución de disputas para exigir cambios; documentaron y publicaron violaciones
recurrentes, movilizaron comunidades, desarrollaron legislación, analizaron
presupuestos nacionales y tratados de comercio internacional para garantizar el
respeto por los derechos humanos, y generaron solidaridad y formaron redes entre
comunidades en el ámbito local y en todo el mundo. Los DESC unen a hombres y
mujeres, migrantes e indígenas, jóvenes y ancianos, personas de todas las razas,
religiones, orientaciones políticas y orígenes económicos y sociales en una
realización común de la libertad y dignidad humana universal.
1. El derecho al trabajo y los derechos de los trabajadores
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho a trabajar, que
comprende el derecho de toda persona a tener la oportunidad de ganarse la vida
mediante un trabajo libremente escogido o aceptado, y tomarán medidas
adecuadas para garantizar este derecho.
Artículo 6: Del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales
1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho a trabajar, que
comprende el derecho de toda persona a tener la oportunidad de ganarse la vida
mediante un trabajo libremente escogido o aceptado, y tomarán medidas
adecuadas para garantizar este derecho.
2. Entre las medidas que habrá de adoptar cada uno de los Estados Partes en el
presente Pacto para lograr la plena efectividad de este derecho deberá figurar la
orientación y formación tecnicoprofesional, la preparación de programas, normas y
técnicas encaminadas a conseguir un desarrollo económico, social y cultural
constante y la ocupación plena y productiva, en condiciones que garanticen las
libertades políticas y económicas fundamentales de la persona humana.
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda
persona al goce de condiciones de trabajo equitativas y satisfactorias.
Artículo 7 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al
goce de condiciones de trabajo equitativas y satisfactorias que le aseguren en
especial:
a) Una remuneración que proporcione como mínimo a todos los trabajadores:
i) Un salario equitativo e igual por trabajo de igual valor, sin distinciones de
ninguna especie; en particular, debe asegurarse a las mujeres condiciones de
trabajo no inferiores a las de los hombres, con salario igual por trabajo igual;
ii) Condiciones de existencia dignas para ellos y para sus familias conforme a las
disposiciones del presente Pacto;
b) La seguridad y la higiene en el trabajo;
c) Igual oportunidad para todos de ser promovidos, dentro de su trabajo, a la
categoría superior que les corresponda, sin más consideraciones que los factores
de tiempo de servicio y capacidad;
d) El descanso, el disfrute del tiempo libre, la limitación razonable de las horas de
trabajo y las vacaciones periódicas pagadas, así como la remuneración de los días
festivos.
Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a garantizar: a) El
derecho de toda persona a fundar sindicatos y a afiliarse al de su elección…
(d) El derecho de huelga…
Artículo 8 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales
1. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a garantizar:
a) El derecho de toda persona a fundar sindicatos y a afiliarse al de su elección,
con sujeción únicamente a los estatutos de la organización correspondiente, para
promover y proteger sus intereses económicos y sociales. No podrán imponerse
otras restricciones al ejercicio de este derecho que las que prescriba la ley y que
sean necesarias en una sociedad democrática en interés de la seguridad nacional
o del orden público, o para la protección de los derechos y libertades ajenos;
b) El derecho de los sindicatos a formar federaciones o confederaciones
nacionales y el de éstas a fundar organizaciones sindicales internacionales o a
afiliarse a las mismas;
c) El derecho de los sindicatos a funcionar sin obstáculos y sin otras limitaciones
que las que prescriba la ley y que sean necesarias en una sociedad democrática
en interés de la seguridad nacional o del orden público, o para la protección de los
derechos y libertades ajenos;
d) El derecho de huelga, ejercido de conformidad con las leyes de cada país.
2. El presente artículo no impedirá someter a restricciones legales el ejercicio de
tales derechos por los miembros de las fuerzas armadas, de la policía o de la
administración del Estado.
3. Nada de lo dispuesto en este artículo autorizará a los Estados Partes en el
Convenio de la Organización Internacional del Trabajo de 1948 relativo a la
libertad sindical y a la protección del derecho de sindicación a adoptar medidas
legislativas que menoscaben las garantías previstas en dicho Convenio o a aplicar
la ley en forma que menoscabe dichas garantías.
¿Qué es el derecho al trabajo?
Toda persona tiene derecho al trabajo. El derecho al trabajo es la base para la
realización de otros derechos humanos y para una vida en dignidad. Incluye la
oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente escogido o
aceptado. En la realización progresiva de este derecho, los Estados están
obligados a garantizar la disponibilidad de orientación técnica y profesional, y a
tomar las medidas apropiadas para crear un entorno propicio para existan
oportunidades de empleo productivo. Los Estados deben garantizar la no
discriminación en relación con todos los aspectos del trabajo. El trabajo forzoso
está prohibido por el derecho internacional.
En estrecha relación con el derecho al trabajo está el derecho a condiciones
equitativas y satisfactorias de trabajo, y los derechos relacionados con los
sindicatos. Los Estados están obligados a garantizar salarios justos, igual salario
por igual trabajo e igualdad de remuneración por trabajo de igual valor. Los
trabajadores deben garantizarse un salario mínimo que permita una vida digna
para ellos mismos y sus familias. Las condiciones de trabajo deben ser seguras,
saludables y no degradantes para la dignidad humana. Se debe ofrecer a los
empleados horas de trabajo razonables, un descanso adecuado y tiempo de ocio,
así como vacaciones periódicas pagadas.
Los trabajadores tienen derecho a asociarse entre sí y a negociar de manera
colectiva para mejorar las condiciones de trabajo y los niveles de vida. Tienen el
derecho a formar y afiliarse a un sindicato de su elección, y los sindicatos tienen
derecho a formar agrupaciones nacionales o internacionales. Los trabajadores
tienen el derecho de huelga, siempre y cuando se realice de conformidad con las
leyes nacionales. Los derechos laborales colectivos no pueden ser objeto de
restricciones por parte de los Estados distintas de las prescritas por la ley y que
son necesarias en una sociedad democrática, de acuerdo con los intereses de
seguridad nacional, orden público, o para la protección de los derechos y
libertades de los demás.
En su Observación General 18(link is external), el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales (CDESC) proporciona una guía detallada a los
Estados con respecto a sus obligaciones de respetar, proteger y garantizar el
derecho al trabajo. El Comité también indica que el derecho incluye las siguientes
características esenciales e interrelacionadas:
Disponibilidad. Los Estados Partes deben contar con servicios
especializados que tengan por función ayudar y apoyar a los individuos
para permitirles identificar el empleo disponible y acceder a él.
Accesibilidad. El acceso al trabajo reviste tres dimensiones: no
discriminación, accesibilidad física y acceso a la información. La
discriminación en el acceso al trabajo y la continuidad del trabajo está
prohibida. Los Estados deben asegurar una razonable adaptación para que
los espacios de trabajo sean accesibles, en particular para las personas con
discapacidades físicas. Todas las personas tienen el derecho a buscar,
obtener e impartir información sobre oportunidades de empleo.
Aceptabilidad y calidad. El derecho al trabajo presenta varios
componentes interrelacionados, incluyendo el derecho a aceptar libremente
empleo, condiciones laborables justas y seguras, en especial condiciones
laborales seguras y el derecho a constituir sindicatos.
Es importante tener en cuenta que el derecho al trabajo y los derechos
relacionados están habilitados e informados por las numerosas normas
internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)(link is external),
un organismo especializado de la ONU.
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al
disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental.
Artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
Artículo 12
1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona
al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental.
2. Entre las medidas que deberán adoptar los Estados Partes en el Pacto a fin de
asegurar la plena efectividad de este derecho, figurarán las necesarias para:
a) La reducción de la mortinatalidad y de la mortalidad infantil, y el sano desarrollo
de los niños;
b) El mejoramiento en todos sus aspectos de la higiene del trabajo y del medio
ambiente;
c) La prevención y el tratamiento de las enfermedades epidémicas, endémicas,
profesionales y de otra índole, y la lucha contra ellas;
d) La creación de condiciones que aseguren a todos asistencia médica y servicios
médicos en caso de enfermedad.
¿Qué es el derecho a la salud?
Toda persona tiene derecho a la salud. Se refiere tanto al derecho de las personas
a obtener un cierto nivel de atención sanitaria y salud, como a la obligación del
Estado de garantizar un cierto nivel de salud pública con la comunidad en general.
La Organización Mundial de la Salud(link is external) define el derecho a la salud
como “un estado de completo bienestar físico, mental y social” y no meramente la
ausencia de enfermedad o dolencia. Los Estados deben asegurar ambas
libertades y derechos. Lo anterior incluye el derecho al control de la salud y el
cuerpo de cada uno, incluyendo la libertad sexual y reproductiva, y la libertad de
interferencias como la tortura, el tratamiento médico no consentido y la
experimentación. Los derechos incluyen el acceso a instalaciones sanitarias
adecuadas y servicios, así como a medidas apropiadas de los Estados en relación
con determinantes socioeconómicos de la salud, tales como la comida, el agua y
el saneamiento, las condiciones de trabajo seguras y saludables, la vivienda y la
pobreza.
El derecho a la salud está estrechamente interconectado con numerosos otros
derechos humanos, incluidos los derechos a la alimentación, el agua, la vivienda,
el trabajo, la educación, la vida, la no discriminación, la privacidad, el acceso a la
información y la prohibición de la tortura, entre otros.
En su Observación General 14(link is external), el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales de la ONU ofrece una orientación detallada a
los Estados en relación a sus obligaciones de respetar, proteger y cumplir el
derecho a la salud. El Comité también indica que el derecho incluye los siguientes
estándares esenciales e interrelacionados:
Disponibilidad. Los Estados deben asegurar la provisión de una
infraestructura suficiente válida de salud pública e individual en todo su
territorio, así como instalaciones de agua y saneamiento seguras, personal
capacitado y adecuadamente compensado y todos los medicamentos
esenciales.
Accesibilidad. El acceso a la salud consiste en cuatro elementos clave: la
no discriminación, la accesibilidad física, la accesibilidad económica y la
accesibilidad de la información. Las instalaciones y servicios de salud
deben ser accesibles a todos, especialmente a los más vulnerables, sin
discriminación de ningún tipo. Las instalaciones y servicios, así como los
factores determinantes básicos de la salud, tales como los servicios de
agua y saneamiento, deben ser accesibles físicamente. Las infraestructuras
de salud, bienes y servicios deben estar al alcance de todos, y cualquier
pago debe estar basado en el principio de equidad para que las familias
más pobres no soporten una carga desproporcionada de los gastos
relacionados con la salud. Los Estados deben garantizar que toda persona
tiene el derecho a buscar, recibir y difundir información sobre la salud, en
equilibrio con la confidencialidad de la información médica.
Aceptabilidad. Las infraestructuras de salud deben ser respetuosas con la
ética médica y la cultura de los individuos y las comunidades, así como
prestar atención a los requisitos de géneros y relativos al ciclo de la vida.
Calidad. Las infraestructuras de salud deben ser científica y médicamente
apropiadas y de buena calidad. Entre otras cosas, esto requiere la provisión
de medicinas y equipos necesarios, profesionales médicos formados y el
acceso a agua y saneamiento.
El derecho al agua
El agua es un recurso natural limitado y un bien público fundamental para la vida y
la salud. El derecho humano al agua es indispensable para vivir dignamente.
Observación General 15 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales de la ONU
¿Qué es el derecho al agua?
Toda persona tiene derecho al agua. El derecho al agua es imprescindible para
una vida digna y es vital para la realización de muchos otros derechos, tales como
los derechos a la salud, a la vida y a un nivel de vida adecuado. Aunque no se
menciona explícitamente en el Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales, es una parte esencial de la realización del derecho a un
nivel de vida adecuado, y ha sido reconocido en un amplio rango de instrumentos
internacionales de derechos humanos.
Todas las personas deben tener acceso a una cantidad suficiente de agua potable
para prevenir la deshidratación y mantener la salud básica, con especial atención
a los más vulnerables de la sociedad. Si bien los Estados deben dar prioridad a
garantizar el suministro de agua para uso personal y doméstico, también se deben
tomar medidas para garantizar la disponibilidad y la sostenibilidad del agua para la
producción de alimentos, la higiene ambiental, la seguridad de los medios de
subsistencia y el disfrute de las prácticas culturales pertinentes. La adecuación del
agua dependerá de la prevalencia de las condiciones sociales, económicas,
culturales, climáticas y ecológicas, ya que el agua debe ser entendida como un
bien social y cultural más que fundamentalmente como un bien económico.
En su Observación General 15(link is external), el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (CDESC) proporciona una guía
detallada a los Estados con respecto a sus obligaciones de respetar, proteger y
garantizar el derecho al agua. El Comité también destaca que el derecho incluye
las siguientes características esenciales e interrelacionadas:
Disponibilidad. Toda persona debe tener acceso a la cantidad de agua
necesaria para satisfacer sus necesidades básicas. Mientras que la
cantidad mínima de agua requerida variará dependiendo del contexto
(incluyendo el estado de salud, el clima y las condiciones de trabajo), los
usos personales y domésticos ordinarios del agua generalmente incluirán el
consumo, el saneamiento, el lavado de la ropa, la preparación de alimentos
y la higiene personal y del hogar.
Calidad. El agua para uso personal y doméstico debe estar libre de
sustancias nocivas tales como microorganismos, sustancias químicas o
radiactivas. Su olor, color y sabor deben ser aceptables para el consumo
humano.
Accesibilidad. El acceso al agua se basa en cuatro elementos clave: la
accesibilidad física, la accesibilidad económica, la no discriminación y el
acceso a la información. El agua, así como las instalaciones y los servicios
relacionados, deberán estar al alcance geográfico de todas las personas,
sin discriminación ni prohibición de ningún tipo. Deberá ser posible tener
acceso al agua dentro o cerca de cada hogar, centro educativo y lugar de
trabajo. Los Estados deben garantizar que las instalaciones y servicios de
agua sean seguros para el acceso, y atender las necesidades de género,
cultura, ciclo de la vida y privacidad. Los costos y cargos directos e
indirectos asociados con el consumo del agua o su uso deben estar al
alcance de todas las personas, y no deben poner en peligro la consecución
de otros derechos humanos. Toda persona tiene derecho a buscar, recibir y
difundir información relativa a los asuntos relacionados con el agua.
El derecho a la Seguridad Social
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda
persona a la seguridad social, incluso al seguro social.
Artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales(link is external)
¿Qué es el derecho a la seguridad social?
odas las personas tienen derecho a la seguridad social. A través de la provisión de
bienestar social o asistencia, los Estados deben garantizar la protección de todos,
especialmente los miembros más vulnerables de la sociedad, en caso de
desempleo, maternidad, accidente, enfermedad, invalidez, vejez u otras
circunstancias de la vida. Los Estados deben realizar progresivamente el derecho
a la seguridad social a través de medidas para ofrecer protección, a través de
dinero en efectivo o en especie, que permita a los individuos y las familias adquirir
la atención sanitaria al menos esencial, abrigo y vivienda básicos, agua y
saneamiento, alimentación, y las formas más básicas de educación.
Debido a su efecto redistributivo, el derecho a la seguridad social es un factor
importante en la inclusión y la cohesión social, así como en la reducción de la
pobreza. La seguridad social debe proporcionarse sobre una base no
discriminatoria, aunque los medios de financiación y de proporcionar seguridad a
la sociedad variarán de un Estado a otro.
En su Observación General 19(link is external), el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales (CDESC) proporciona una guía detallada a los
Estados con respecto a sus obligaciones de respetar, proteger y garantizar el
derecho a la seguridad social. El Comité también indica que el derecho incluye las
siguientes características esenciales e interrelacionadas:
Disponibilidad. Los Estados deben asegurar que un sistema de seguridad
social, con independencia de su composición, garantice las prestaciones
correspondientes ante los impactos a los medios de subsistencia. Dicho
sistema debe ser administrado o regulado por el Estado, y debe ser
sostenible para ofrecer continuidad a lo largo de las generaciones.
Riesgos e imprevistos sociales. Los sistemas de seguridad social de los
Estados deben ofrecer cobertura para las siguientes nueve ramas
principales de la seguridad social: atención de salud, enfermedad, vejez,
desempleo, accidentes laborales, prestaciones familiares, maternidad,
discapacidad, sobrevivientes y huérfanos.
Nivel suficiente. Las prestaciones ofrecidas bajo un sistema de seguridad
social deben ser suficientes en importe y duración a fin de que todos
puedan gozar de sus derechos a la protección y asistencia familiar, de unas
condiciones de vida adecuadas y de acceso suficiente a la atención de
salud,. Para lograr esto, los Estados deben revisar periódicamente los
criterios empleados para determinar el nivel suficiente. Cuando una persona
cotiza a un plan de seguridad social que ofrece prestaciones para suplir la
falta de ingresos, debe haber una relación razonable entre los ingresos, las
cotizaciones abonadas y la cuantía de la prestación pertinente.
Accesibilidad. El acceso a la seguridad social incluye cinco elementos
clave: cobertura, condiciones, asequibilidad, participación e información, y
acceso físico. Todas las personas deben estar cubiertas por el sistema de
seguridad social, incluidas las personas y los grupos más desfavorecidos o
marginados, sin discriminación sobre ningún fundamento prohibido. Los
planes no contributivos serán necesarios para garantizar la cobertura
universal. Las condiciones de calificación deben ser razonables,
proporcionadas y transparentes. Cualquier terminación, suspensión o
reducción de las prestaciones debe ser prescrita por la ley, en base a
motivos razonables, y sujeta al debido proceso. Las contribuciones
requeridas en virtud de un régimen de seguridad social deben solicitarse
con antelación, estar al alcance de todos y no deben poner en peligro otros
derechos humanos. Todas las personas deben tener acceso a la
información sobre los derechos de seguridad social, y ser capaces de
participar en los sistemas de seguridad social disponibles. Los Estados
deben asegurarse de que todo el mundo puede acceder físicamente a los
servicios de seguridad social para acceder a los beneficios e información y
hacer las contribuciones requeridas, con especial atención a las personas
con discapacidad, los inmigrantes y las personas que viven en zonas de
conflicto, remotas, o propensas a los desastres naturales.
El derecho a la vivienda
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda
persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso
alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las
condiciones de existencia.
Artículo 11(1) del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales(link is external)
¿Qué es el derecho a la vivienda?
Toda persona tiene derecho a la vivienda. Una vivienda adecuada, como parte de
un nivel de vida adecuado, es fundamental para el disfrute de todos los derechos
económicos, sociales y culturales. No debe entenderse como limitada solamente a
una vivienda básica. En lugar de ello, los Estados deben promover los entornos
nacionales apropiados para hacer realidad este derecho (incluyendo hacer frente a
las amenazas inmediatas a la vivienda), el desarrollo de políticas y prácticas para
responder a las necesidades de vivienda a largo plazo por los cambios
poblacionales, y la regulación de la provisión de vivienda por parte del sector
privado.
En su Observación General 4(link is external), el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (CDESC) proporciona una guía
detallada a los Estados con respecto a sus obligaciones de respetar, proteger y
realizar el derecho a una vivienda adecuada. El Comité también resalta que el
derecho incluye las siguientes siete características esenciales e interrelacionadas:
Seguridad jurídica de la tenencia. Cada persona debe tener un nivel de
seguridad en su situación de vivienda para estar protegido frente al desalojo
forzoso o arbitrario, el hostigamiento u otras amenazas. Dicha protección
puede adoptar diversas formas, tales como la propiedad legal, el alquiler o
una cooperativa de vivienda.
Disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura.
Los Estados deben garantizar que las viviendas ofrecen las instalaciones
necesarias para la salud, la seguridad, la comodidad y la nutrición. Esto
incluye el acceso permanente a recursos naturales y comunes, el agua
potable, la energía para cocinar, la calefacción e iluminación, las
instalaciones sanitarias y de aseo, el almacenamiento de alimentos, la
eliminación de desechos, el drenaje y los servicios de emergencia.
Asequibilidad. La vivienda y los costos relacionados con la vivienda deben
ser proporcionales a los niveles de ingresos, y en un nivel que no
comprometa otras necesidades básicas. Los Estados deberían crear
subsidios de vivienda para los que no pueden costearse una, poner en
marcha protecciones para los inquilinos frente a los alquileres no
razonables, y asegurar la disponibilidad de materiales naturales en las
sociedades donde estos recursos sean las principales fuentes utilizadas
para la construcción de viviendas.
Habitabilidad. La vivienda adecuada debe proporcionar a sus habitantes
un espacio suficiente, ser segura para vivir y dar protección contra el frío, el
calor, la lluvia y otros elementos de la naturaleza y riesgos estructurales.
Los Estados deben prestar especial atención a la relación entre la vivienda
inadecuada y las amenazas a la salud.
Accesibilidad. Todo el mundo debe tener acceso a una vivienda
adecuada, especialmente los más vulnerables. Los Estados deben ofrecer
vivienda prioritaria a los grupos desfavorecidos, incluyendo, entre otros, los
ancianos, los niños, las personas con discapacidad, los enfermos
terminales y las víctimas de desastres naturales. Los Estados deben
elaborar planes de viviendas apropiadas para aumentar el acceso a la tierra
de las personas sin hogar o los sectores empobrecidos de la sociedad.
Ubicación. En muchos casos, tanto en las ciudades como en las zonas
rurales, el transporte puede ser costoso y consumir mucho tiempo. La
vivienda adecuada debe estar en un lugar que permita el acceso a las
opciones de empleo, servicios de salud y educación y otros servicios
sociales. Las casas no deben construirse en lugares peligrosos o
contaminados.
Adecuación cultural. Los materiales de construcción de las viviendas
deben estar conectados con la expresión de la identidad cultural y la
diversidad de la vivienda, según corresponda a las comunidades dentro del
contexto particular. Los esfuerzos para modernizar la vivienda deben tener
adaptarse a las creencias y necesidades de los habitantes.
En su Observación General 7(link is external), el CDESC confirmó que los
desalojos forzosos sólo pueden justificarse en las circunstancias más
excepcionales y de conformidad con los principios pertinentes del derecho
internacional, tales como los Principios Básicos y Directrices Sobre los
Desalojos y el Desplazamiento Generados por el Desarrollo(link is external).
Entre otras cosas, los Estados deben asegurar las garantías jurídicas, incluida la
no discriminación, la no arbitrariedad, el debido proceso y la equidad procesal,
junto con la consulta y la participación en la toma de decisiones, el acceso a los
recursos, la compensación y el realojamiento adecuado.
El derecho a la alimentación
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda
persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso
alimentación, vestido y vivienda adecuados... Los Estados Partes en el
presente Pacto, reconociendo el derecho fundamental de toda persona a
estar protegida contra el hambre, adoptarán, individualmente y mediante la
cooperación internacional, las medidas, incluidos los programas concretos,
que se necesitan…
Artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales
¿Qué es el derecho a la alimentación?
Toda persona tiene derecho a la alimentación. El derecho a la alimentación es
esencial para una vida digna y es vital para la realización de muchos otros
derechos, como los derechos a la salud y a la vida. La alimentación es importante
no sólo para sobrevivir, sino también para el pleno desarrollo de las capacidades
físicas y mentales.
Los Estados están obligados a desarrollar, individualmente y mediante la
cooperación internacional, una serie de medidas de producción, conservación y
distribución de alimentos para asegurar que todas las personas sean capaces de
acceder a alimentos suficientes para estar protegidas contra el hambre y la
desnutrición. En la realización del derecho a la alimentación, se debe prestar
también atención a conceptos tales como la seguridad alimentaria(link is
external) (la sostenibilidad del acceso a los alimentos para las generaciones
presentes y futuras) y la soberanía alimentaria(link is external) (el derecho de
los pueblos a definir sus propios sistemas alimentarios y agrícolas). El derecho a
la alimentación no se limita al mero hecho de tener una cierta cantidad de calorías
y los nutrientes necesarios en la dieta, sino que también implica que todos deben
tener acceso físico y económico a los alimentos o los medios para producirlos en
todo momento.
En su Observación General 12(link is external), el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (Comité DESC) proporcionó
orientación detallada a los Estados con respecto a sus obligaciones de respetar,
proteger y realizar el derecho a una alimentación adecuada. El Comité también
destacó que el derecho incluye las siguientes características esenciales e
interrelacionadas:
Adecuación. El alimento disponible para el consumo debe ser apropiado
en el contexto social, económico, cultural y medioambiental prevalente.
Disponibilidad. Toda persona debería ser capaz de obtener suficiente
comida de calidad, ya sea a través de los sistemas de mercado o
directamente de la tierra y otros recursos naturales. Las dietas deben
contener una mezcla de los nutrientes necesarios para una vida sana y las
necesidades fisiológicas, durante todo el ciclo de vida y de acuerdo al sexo
y la ocupación. Los alimentos deben estar libres de sustancias nocivas y
ser culturalmente apropiados.
Accesibilidad. El acceso a los alimentos consiste en tres elementos clave:
la no discriminación, la accesibilidad económica y la accesibilidad física. El
acceso a la alimentación debe ofrecerse sin discriminación sobre la base de
cualquier fundamento prohibido. El precio de los alimentos debe estar a un
nivel que no suponga un riesgo para la consecución de otras necesidades
básicas. Esto puede requerir programas especiales para los grupos
vulnerables. La accesibilidad física significa que todos deben tener acceso
a los alimentos, en particular los grupos vulnerables, como los niños, las
personas con discapacidad, los ancianos y las personas afectadas por un
desastre natural o un conflicto.
Sostenibilidad. Los Estados deben garantizar, mediante el desarrollo de
medidas adecuadas y la regulación de los actores privados, que las
prácticas que influyen en la alimentación, la tierra o los recursos naturales
no ponen en peligro la disponibilidad de los alimentos a largo plazo ni su
accesibilidad.
El derecho a la educación
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda
persona a la educación.
Artículo 13 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales(link is external)
¿Qué es el derecho a la educación?
Toda persona tiene derecho a la educación. Los objetivos de la educación
incluyen el pleno desarrollo y la dignidad de cada persona, la capacidad de
participar de manera efectiva en la sociedad y el fortalecimiento del respeto a los
derechos humanos. La educación es importante en sí misma y a menudo es
también un derecho humano “multiplicador”, del mismo modo en que el grado de
acceso a la educación influye en el nivel de disfrute de otros derechos humanos.
El derecho a la educación implica requisitos específicos en los diferentes niveles
de educación. La enseñanza primaria debe ser obligatoria y gratuita para todos, lo
que implicará consideraciones de costos directos e indirectos relacionados con la
educación. La naturaleza obligatoria de la enseñanza primaria protege contra
violaciones de este derecho por parte de los padres o de los gobiernos, elimina la
discriminación basada en los ingresos y acaba con los incentivos para la falta de
asistencia. Los Estados deben elaborar un marco nacional que amplíe y mejore
progresivamente el sistema educativo y que sucesivamente introduzca la
educación gratuita en los demás niveles, como el secundario, superior y educación
fundamental.
Todo Estado debe respetar el derecho a la libertad de enseñanza. Esto incluye el
respeto a las convicciones religiosas y morales de los niños y los padres, el
derecho de los padres o tutores legales de escoger escuelas privadas para sus
hijos, y la libertad para establecer instituciones educativas privadas, siempre y
cuando se ajusten a las normas nacionales de planes de estudio y admisiones.
En su Observación General 13(link is external), el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (CDESC) proporcionó directrices
detalladas a los Estados con respecto a sus obligaciones de respetar, proteger y
garantizar el derecho a la educación. El Comité también señaló que el derecho
incluye las siguientes características esenciales e interrelacionadas:
Disponibilidad. Los Estados deben garantizar la provisión de suficientes
infraestructuras educativas (instituciones y programas) para todas las
personas. Estas deben estar equipadas con todos los materiales y las
instalaciones necesarias para funcionar adecuadamente en el contexto
específico, tales como edificios, equipos didácticos y materiales, personal
capacitado y adecuadamente remunerado, protección ante elementos
naturales, instalaciones sanitarias para ambos sexos y agua potable.
Accesibilidad. El acceso a la educación consiste en tres elementos clave:
la no discriminación, la accesibilidad material y la accesibilidad económica.
Las instituciones educativas deben ser accesibles a todas las personas,
especialmente a los más vulnerables, y nadie puede ser objeto de
discriminación sobre la base de, entre otros motivos, el sexo, el origen
étnico, la ubicación geográfica, la situación económica, la discapacidad, la
ciudadanía o el permiso de residencia, la pertenencia a un grupo
minoritario, la religión, la detención o la orientación sexual. Las escuelas
deben estar a una distancia segura y razonable de las comunidades o, para
las zonas remotas, accesibles a través de tecnología moderna. La
educación debe ser asequible para todas las personas, y los Estados deben
incorporar progresivamente la enseñanza gratuita en todos los niveles.
Aceptabilidad. Sujetos a los objetivos generales de la educación y a las
normas educativas mínimas establecidas por el Estado, los programas de
estudio y de enseñanza deben ser aceptables para los estudiantes y, en los
casos apropiados, para los padres. Esto significa que la educación debe ser
relevante para el contexto, las necesidades y las capacidades evolutivas del
niño, y debe ser de buena calidad y culturalmente apropiada.
Adaptabilidad. La educación debe ser lo suficientemente flexible para
adaptarse y responder a las sociedades cambiantes y las necesidades de
los estudiantes dentro de entornos sociales y culturales diversos.
El derecho a un medio ambiente adecuado y saludable
Toda persona tiene derecho a vivir en un medio ambiente adecuado para su
salud y su bienestar
Resolución de la Asamblea General de la ONU A/RES/45/94(link is external)
¿Qué es el derecho a un medio ambiente adecuado y saludable?
Toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado. Un medio ambiente
adecuado se considera una condición previa para la realización de otros derechos
humanos, incluidos los derechos a la vida, la alimentación, la salud y un nivel de
vida adecuado. Existe una referencia parcial a esto en el derecho a la salud
establecido en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales (PIDESC), que señala que los Estados deben cumplir con el derecho a
la salud mediante, entre otras medidas, la mejora de todos los aspectos de la
higiene ambiental. También se ha reconocido en una amplia gama de
instrumentos regionales de derechos humanos, tales como el Protocolo de San
Salvador(link is external), así como a través del establecimiento de un mandato
de los procedimientos especiales de la ONU sobre los derechos humanos y
el medio ambiente(link is external) en 2012.
Toda persona debería ser capaz de vivir en un ambiente propicio para su salud y
bienestar. Los Estados deben tomar medidas concretas y progresivas,
individualmente y en cooperación con otros, para desarrollar, implementar y
mantener marcos adecuados para habilitar todos los componentes necesarios
para un ambiente saludable y sostenible, que abarque todas las partes del mundo
natural. Esto incluye la regulación de las empresas y otros actores privados en sus
operaciones nacionales y extraterritoriales.
De acuerdo con principios bien establecidos de derecho internacional, incluidas las
disposiciones del PIDESC, la cooperación internacional para el desarrollo y para la
realización de los derechos humanos es una obligación de todos los Estados. Tal
colaboración y apoyo, especialmente por parte de los Estados capaces de ayudar
a los demás, es particularmente importante para abordar los impactos
transnacionales sobre las condiciones ambientales tales como el cambio climático.
Los derechos culturales
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda
persona a: a) Participar en la vida cultural; b) Gozar de los beneficios del
progreso científico y de sus aplicaciones; c) Beneficiarse de la protección de
los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las
producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autor".
Artículo 15 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales
¿Qué son los derechos culturales?
Toda persona tiene derechos culturales, el derecho a la ciencia y el derecho a la
protección de los intereses de autoría. Estos garantizan el derecho a participar y
disfrutar de los beneficios de la cultura y la ciencia, y se refieren a la búsqueda del
conocimiento, la comprensión y la creatividad humana. Estos derechos son una
parte importante de la armonía social y están estrechamente relacionados con los
derechos a la educación y a la libertad de pensamiento, de conciencia y de
religión. Los derechos culturales no pueden, sin embargo, ser utilizados como
justificación de prácticas que discriminen a grupos específicos o violen otros
derechos humanos.
Derechos Culturales
La Declaración de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural(link is
external) establece que “la cultura debe ser considerada el conjunto de los rasgos
distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a
una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras,
los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las
tradiciones y las creencias”. El derecho a participar en la vida cultural tiene
elementos tanto individuales como colectivos. Pueden ejercerse como un
individuo, en asociación con otros, o dentro de una comunidad o grupo. Los
Estados deben prestar especial atención a los derechos culturales de los grupos
minoritarios e indígenas, entre otros, y proporcionar oportunidades tanto para
preservar su cultura como para formar su desarrollo cultural y social, incluyendo la
relación con el lenguaje, la tierra y los recursos naturales.
En su Observación General 12(link is external), el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (CDESC) proporcionó orientación
detallada a los Estados con respecto a sus obligaciones de respetar, proteger y
garantizar el derecho a participar en la vida cultural. El Comité también destacó
que el derecho incluye las cinco siguientes características esenciales e
interrelacionadas:
Disponibilidad. Los bienes y servicios culturales deben estar disponibles
para que todos puedan disfrutar y beneficiarse de ellos, incluidas las
instituciones y los eventos (como bibliotecas, museos, teatros, cines y
estadios deportivos), los espacios abiertos compartidos y los bienes
culturales intangibles (tales como los idiomas, las costumbres, las creencias
y la historia).
o Accesibilidad. El acceso a la cultura consiste en cuatro elementos
clave: la no discriminación, la accesibilidad física, la accesibilidad
económica y la accesibilidad de la información. Los Estados deben
asegurar que todas las personas tengan oportunidades concretas,
eficaces y asequibles para disfrutar de la cultura sin discriminación.
Este acceso debe extenderse a las zonas rurales y urbanas, con
especial atención a las personas con discapacidad, las personas
mayores y las personas en situación de pobreza. Los Estados deben
garantizar que toda persona tiene el derecho a buscar, recibir y
difundir información sobre la cultura en el idioma de su elección.
o Aceptabilidad. En relación con las medidas para hacer realidad los
derechos culturales, los Estados deberían mantener consultas con
las personas y comunidades involucradas para asegurar que estas
aceptan las medidas para proteger la diversidad cultural.
o Adaptabilidad. Los Estados deben adoptar un enfoque flexible a los
derechos culturales y respetar la diversidad cultural de los individuos
y las comunidades.
o Idoneidad. La realización de los derechos culturales debe ser
adecuada en el contexto pertinente, con especial atención por parte
de los Estados a los valores culturales relacionados con, entre otras
cosas, los alimentos y su consumo, el uso del agua, la provisión de
servicios de salud y educación, y el diseño y construcción de
viviendas.
El derecho a la ciencia
El derecho a disfrutar de los beneficios del progreso científico y de sus
aplicaciones abarca no sólo los resultados científicos y sus consecuencias, sino
también el proceso científico, sus metodologías y herramientas. La ciencia puede
ser entendida como la investigación práctica y teórica y el examen en todos los
campos de investigación, incluidas las ciencias sociales.
El derecho a la protección de los intereses morales y materiales de los
autores
Cuando una persona produce cualquier obra científica, literaria o artística, tiene
derecho a beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que
le correspondan. Cabe señalar que esta protección se encuentra a menudo en la
propiedad intelectual en lugar de los instrumentos de derechos humanos; como
derecho humano, está estrechamente relacionado con la dignidad inherente a la
creatividad humana y no puede ser revocado, licenciado o asignado a otra
persona.
En su Observación General 17(link is external), el CDESC proporcionó
orientación detallada a los Estados con respecto a sus obligaciones de respetar,
proteger y garantizar el derecho a la protección de los intereses morales y
materiales relacionados con la autoría. El Comité también destacó que el derecho
incluye las siguientes características esenciales e interrelacionadas:
Disponibilidad. Los Estados deben promulgar leyes y reglamentos
adecuados, así como los recursos correspondientes, para proteger los
intereses de los autores.
Accesibilidad. El acceso a los recursos para la protección de los intereses
de los autores consiste en tres elementos clave: la accesibilidad física, la
accesibilidad económica y el acceso a la información en relación con dicho
marco de recurso.
Calidad de la protección. Los Estados deben garantizar que los
procedimientos para la protección de los intereses de los autores se
administran de manera competente y expeditiva por parte de la autoridad
competente.
EN MI PUNTO DE VISTA:
Todos estos derechos son inevitables para que toda persona pueda vivir
No podemos vivir sin un trabajo sin salud, sin el agua, sin la vivienda sin la
seguridad social, sin los derechos culturales, sin los derechos a un medio
ambiente adecuado, gracias a estas leyes que nos favorecen que nos protegen.
Cada ser humano es un mundo y cada uno busca satisfacer sus necesidades,
desde las más básicas hasta las de carácter superior. El hombre crea muchas
demandas sobre el medio ambiente para satisfacer sus necesidades, el hombre
satisface estas necesidades de diferentes formas, teniendo en cuenta como debe
hacerlo para no agotar los recursos del medio ambiente. Una de esas necesidades
es la alimentación y nutrición que imponen la ingestión de alimentos para
satisfacer su vida y los fenómenos biológicos por los cuales digiere y asimila
sustancias o materias que constituyen su alimento, así mismo la necesidad de
alimentación del ser humano crea una presión de demanda continua hacia la
naturaleza y por eso debe cuidarla y conservarla. Igualmente, si no cuida y
conserva la naturaleza, el hombre afronta un peligro de supervivencia sobre el
planeta. De la misma manera el abrigo e forma de vivienda o de vestido es otra
necesidad básica del ser humano, para satisfacer su necesidad de vestido, el
hombre depende directa o indirectamente de la naturaleza. Todas las necesidades
del hombre se relacionan con la salud y el bienestar, la salud pública implica una
serie de actividades por parte de la sociedad y su gobierno. La educación integra
al individuo a la cultura y a la civilización que ha creado, permitiéndole vivir en la
sociedad, la educación es un proceso de aprendizaje continuo