ECONOMÍA COLONIAL Y SISTEMA MONETARIO EN LA NUEVA
GRANADA.
1. Economía colonial.
Durante el periodo colonial los territorios americanos quedaron sometidos
económicamente a España mediante un sistema de monopolio comercial, que se
desarrolló en un contexto en que el modelo económico imperante era el
mercantilismo. La economía se basaba en casi todo el territorio en el trabajo
indígena estructurado en el sistema de encomiendas y la mita, que originaron un
sistema basado en el poder y los abusos.
La principal fuente de riqueza era la tierra y sobre ella, los conquistadores
establecieron un sistema feudal. Primero, la propiedad de la tierra se obtuvo por
donación de la Corona, y luego por compra., pero sólo podían convertirse en
propietarios los conquistadores, los pobladores, los beneméritos de las Indias y
sus descendientes.
No cabe duda, que el producto más rentable eran los metales preciosos. Al
principio, los conquistadores se apoderaron de ellos por trueque o saqueo. Luego
los recolectaron naturalmente, donde lo encontraban, sobre todo en el cauce de
los ríos, utilizando a los aborígenes para la tarea. La Corona Española cobraba el
quinto real, o sea el 20% sobre lo extraído por los dueños de las minas, ya que
las minas eran empresa privada, funcionaban con capitales privados de la
localidad.
En sus inicios no fue particularmente fácil la vida económica en las colonias,
donde no existía la moneda como medio de pago, entre aborígenes y
conquistadores., usándose prioritariamente el sistema de trueque. Luego se
usaron ciertos productos como monedas.
1.1. La minería en América.
La minería fue la actividad económica más lucrativa de América. En una primera
etapa los conquistadores se enriquecieron gracias al saqueo de los tesoros
americanos, apoderándose del oro y la plata de los incas y los aztecas. Una vez
agotadas esas riquezas, explotaron las minas de oro y plata que se descubrieron
a lo largo de todo el continente. Para estas faenas se utilizó mano de obra
indígena en diferentes sistemas de trabajo, predominando el reclutamiento
forzado de ella. Los españoles explotaron minas y lavaderos de oro para llevarse
este metal precioso a España.
1.2. La Agricultura.
Inicialmente la agricultura y la ganadería estuvieron muy ligadas a los centros
mineros y empezaron a tomar relevancia a comienzos del siglo XVII, para luego
convertirse en las actividades más importantes de América. En los centros
agrícolas denominados plantaciones, se utilizó gran contingente de mano de obra
esclava. En las haciendas, en cambio, se utilizó mano de obra indígena forzada,
que luego fue reemplazada por indígenas y mestizos libres contratados a cambio
de un jornal o salario. La agricultura fue importante, porque se debía abastecer
con alimentos las zonas mineras y llevar algunos productos a España.
En América, los europeos hallaron especies novedosas para ellos: maíz, tabaco,
cacao y papa, además de otros cultivos, como por ejemplo, tomate, maní,
mandioca, pimiento y yerba mate
En el siglo XVIII, la base de la economía colonial lo constituyó la ganadería, con
la venta de cuero, cebo y grasa, dando nacimiento al grupo económicamente
poderoso de los estancieros, por lo general funcionarios o militares. Las mayores
haciendas se concentraron en México y en el área andina. En agricultura, se
exportaba trigo, lino y cáñamo.
1.3. Clasificación de los tributos en La colonia.
I. Los principales impuestos directos durante la colonia fueron:
a) Tributo de Indias: este tributo era una contribución personal que los indios
debían pagar al rey en reconocimiento del señorío, conforme fue establecido
por carlos v en 1523.
b) Bula de la cruzada: era una limosna que tenía por objeto financiar la lucha
contra los moros y financiar las cruzadas, que buscaban como propósito
recobrar la ciudad de Jerusalén; era pagada por la comunidad y a cada ciudad
importante del virreinato se le asignaba la suma que debería aportar.
c) Medias anatas: fue un impuesto directo que debían pagar los oficios
eclesiásticos a la real hacienda, consistente en la mitad de los ingresos
durante el primer año.
d) Mesada eclesiástica: consistía en una doceava parte de los beneficios
obtenidos por el ejercicio de algún cargo eclesiástico, que era equivalente a
un mes de ingreso de los clérigos con destino a la real hacienda.
e) Espolios: impuesto que consistía en que los bienes de los arzobispos y obispos
al morir pasaban a la real hacienda.
f) Enajenación de oficios o cargos públicos: los principales cargos y oficios eran
rematados en pública subasta por aquellos que tenían las condiciones mínimas
para desempeñarlos, llegando a constituir un ingreso importante de la real
hacienda.
II. Impuestos indirectos.
Los impuestos indirectos se caracterizaban por recaer sobre el consumo o una
actividad industrial determinada o sobre el comercio. Los principales impuestos
indirectos durante la colonia fueron:
a) Diezmos: “consistía en un gravamen del 10% que se aplicaba sobre la
producción agrícola, y que tenía como propósito financiar el mantenimiento
del culto y de sus prelados en américa.
b) Quinto real: “con este nombre se conoció el gravamen que recaía sobre la
explotación de los minerales preciosos en américa
c) Avería: “consistía en una especie de derecho de aduana que gravaba las
mercaderías enviadas de España a las colonias o viceversa. posteriormente
fue establecido el almojarifazgo, que cumplía la misma función”
d) Almojarifazgo: era un impuesto que se cobraba a las mercancías en los
puertos, equivalente a lo que hoy llamamos impuesto de aduanas
e) Alcabala: Tributo establecido sobre el comercio de los bienes muebles e
inmuebles y semovientes.
f) Derecho de puertos: este impuesto fue establecido a las embarcaciones por
el derecho a utilizar los puertos en américa.
g) Impuesto de bodegas: se estableció este impuesto al comercio exterior por
el uso de las bodegas en los puertos para el almacenamiento de mercancías.
h) Pasos reales: impuesto establecido por el uso de los caminos reales
equivalentes a lo que hoy conocemos con el nombre de peajes.
i) Rentas estancadas: se conoce con este nombre el conjunto de ingresos
provenientes de las actividades industriales y comerciales realizadas por la
corona a través del establecimiento de monopolio para generar rentas
tendientes al sostenimiento de la corona y como consecuencia de la
disminución de la tributación. los monopolios más importantes establecidos
durante la colonia fueron los del papel sellado, del tabaco, del aguardiente,
de la pólvora y del platino”
2. Sistema monetario en la nueva granada y la gran Colombia.
Las primeras monedas acuñadas por los españoles en América, en plata y en
oro, no eran redondas (por su acuñación artesanal a martillo) y se conocen con
el nombre de macuquinas.
En la Colonia existían dos tipos de denominaciones para las monedas, según
fueran de plata (reales) o de oro (escudos). Las de plata eran el cuartillo o
cuarto de real (0,86 g), el medio real, el real, los dos reales, los cuatro reales
y los 8 reales (27,48 g).
Tenemos el privilegio de ser el país (colonia entonces) donde se acuñaron las
primeras monedas de oro por los españoles en el Nuevo Mundo. Se conocen
monedas de 1 y 2 escudos acuñadas en Cartagena con fechas 1619 (troquel
prefechado) y 1622, respectivamente.
Debido a los fraudes que se producían en las colonias por el cercenamiento
de las monedas macuquinas en su circulación –recuérdese que valían por su
peso en oro o plata, lo que perjudicaba el comercio y a la ciudadanía–, la corona
comenzó la transición de los procesos de acuñación en las diferentes cecas o
casas de moneda, enviando maquinaria moderna y apropiada (volantes de
acuñación, molinos para laminación, etc.), para producir monedas redondas. La
acuñación en el Nuevo Reino de estas monedas, llamadas de cordoncillo (por
el labrado de seguridad en el borde), comenzó en el año 1756, durante el
reinado de Fernando VI (aunque se conoce una moneda de 4 escudos de
1755). Bajo Fernando, entró en operación una ceca en Popayán.
Un ejemplo de una moneda colonial redonda en plata es el real de 1760 Nuevo
Reino, acuñado durante el reinado de Carlos III. Esta hermosa y rara moneda,
llamada columnaria (por su diseño con las columnas de Hércules, límite del
mundo antiguo), es la única que se acuñó en nuestro país en esta
denominación.
Ejemplo de monedas coloniales redondas en oro son las piezas de 8 escudos
acuñadas en el reinado de Fernando VII, en Santa Fe y Popayán.
Las monedas acuñadas en Santa Fe (Cundinamarca) durante la denominada
Patria Boba (1813-1816) traen una innovación radical: cambian la tradicional
efigie del monarca de turno por la de una india (diseño realizado por Antonio
Nariño).
En las monedas de plata de la Gran Colombia se conserva la india, tal es el
caso de las monedas acuñadas en Bogotá en 1821, cuyo ejemplo es la moneda
de 8 reales.
El sistema decimal en nuestras monedas se introdujo en 1847 (durante la
Nueva Granada) por Tomás Cipriano de Mosquera. La moneda de más baja
denominación que se acuñó fue el medio décimo de real (medio centavo),
emitida con las fechas 1847 y 1848, en cobre. La conocida ‘morrocota’, que
en el imaginario popular se ha asociado con una pieza de oro muy valiosa, son
monedas de 20 pesos en oro (la más alta denominación emitida) que se
acuñaron en las cecas de Bogotá, Medellín y Popayán entre 1859 y 1878 y que
pesan 32,258 g.
Una de las monedas más hermosas acuñadas en nuestro país es la de 8 reales
de plata, conocida como ‘El colombiano’, que se emitió en la Gran Colombia en
los años 1834 a 1836.
Antes de 1813, todos los diseños de los metálicos hacían alusión a los reyes
católicos, pero ese año salió la primera moneda que marcó la era republicana.
En vez de la imaginería monárquica, se ve a la India de Cundinamarca. "Se
acuñó en Bogotá y se le conoce como 'libertad americana'. Allí ya aparece el
nombre de la Nueva Granada".