Novela Colombiana: Canon y Marginalidad
Novela Colombiana: Canon y Marginalidad
BOGOTÁ
2016
INFORME DE INVESTIGACIÓN PARA EL PROYECTO INSTITUCIONALIZADO NOVELA
COLOMBIANA HOY: DEL CANON A LA MARGINALIDAD MEDIÁTICA
Informe de investigación para optar por el título de Licenciada en Educación Básica con Énfasis en
Humanidades y Lengua Castellana
BOGOTÁ
2016
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS
PEDRO BAQUERO
COORDINADORA PROYECTO CURRICULAR DE LICENCIATURA EN HUMANIDADES Y
LENGUA CASTELLANA
BOGOTÁ
2016
Nota de aceptación
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Firma del jurado
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Ciudad y fecha
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS
RESUMEN ANALÍTICO
Tipo de Informe de investigación
documento
Título Informe de investigación para el proyecto institucionalizado Novela colombiana hoy: del canon a la
marginalidad mediática
Autor Mayra Lorena Hernández Reyes
Lugar y fecha Bogotá, agosto de 2016
Palabras Canon, categoría problémica, fenomenología, marginalidad mediática, mundo de la vida, novela
clave colombiana.
Descripción En este documento se presentan los resultados de la participación en un proyecto de investigación
institucionalizado, que tuvo como finalidad realizar un estudio analítico-reflexivo sobre las
particularidades estéticas y los problemas evidentes en la novela colombiana que no tiene
reconocimiento mediático de las dos últimas décadas.
Contenido El informe de investigación contiene los hallazgos y las tareas realizadas que contribuyen a la finalidad
del proyecto institucionalizado, el cual consiste en realizar una investigación que resalte la importancia
que tienen para la academia, la escuela y los estudios literarios en general, algunos novelistas
colombianos, entre 2000 y 2013, que no tienen el reconocimiento mediático que prometen los grandes
emporios editoriales, y cuyas obras han ayudado a comprender la cultura del país en cuanto a sus
circunstancias históricas, políticas y sociales. El enfoque teórico es el fenomenológico. De aquí se
tomaron conceptos analíticos como mundo de la vida, actitud natural y actitud reflexiva, muy
indispensables para el análisis del corpus encontrado. Como resultado, además del hallazgo del corpus,
se encuentra el análisis de cinco novelas designadas para este trabajo particular, de las que se hizo un
análisis descriptivo sobre las categorías problémicas que se presentaban: socioeconómica, filosófico-
religiosa, sociológico-sicológica, histórico-política y estética. Después del ejercicio descriptivo se
realizó un análisis reflexivo sobre la forma como se presentan los problemas en las novelas.
Metodología Es de carácter cualitativo. Se realizó en tres fases: la exploratoria, en la que se hizo la búsqueda del
corpus para la investigación, por medio de visitas a casas de la cultura, librerías, bibliotecas y diálogo
con expertos; la descriptiva, en la que se realizó un ejercicio descriptivo sobre seis novelas designadas
para este trabajo particular, de aspectos como la ubicación e identificación de las obras y la
identificación natural de las categorías problémicas; la reflexiva, en la que se desarrolló un ejercicio
reflexivo sobre las categorías problémicas y los problemas específicos en cada una de las novelas
designadas.
Conclusiones La novela colombiana no canónica explora y muestra con profundidad y sentido estético los problemas
fundamentales de la humanidad, reflejados en la violencia, la desigualdad social y los problemas
existenciales. El enfoque fenomenológico fue muy pertinente para la investigación y el análisis de las
novelas que formaron parte del corpus. Respecto a la metodología cualitativa, también fue muy
oportuna ya que llevó a considerar cambios en el curso de la investigación que beneficiaron la finalidad
de esta. No obstante, hubo algunas dificultades a la hora de analizar reflexivamente las novelas, puesto
que fue difícil y muy riguroso englobarlas dentro de las categorías problémicas establecidas.
Finalmente, es importante llevar a cabo este tipo de investigaciones en la escuela, para que se conozcan
otros autores, de tal forma que no se considere solo lo mediático, sino que además se tengan en cuenta
otras formas de ver la realidad, para que el estudio de la literatura sea más incluyente.
Fuentes Guevara, C. et al. (2015). Enseñanza de la literatura: Perspectivas contemporáneas. Bogotá:
principales Universidad Distrital Francisco José de Caldas; Herrera Restrepo, D. (2002). La persona y el mundo
de su experiencia. Bogotá, Universidad San Buenaventura; Husserl, E. (1962). Ideas relativas a una
fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. México: Fondo de Cultura Económica; Vargas
Guillén, G. (2012). Fenomenología, formación y mundo de la vida: Problemas teóricos y
metodológicos de la fenomenología. Saarbrücken, Alemania: Editorial Académica Española.
Dedicado a los seres que han
amados padres.
Quiero ofrecer mis profundos agradecimientos en primer lugar al Padre Celestial y a la Madre Bendita por todas las
enseñanzas académicas y espirituales que obtuve en este camino, por permitirme contar con todas las facultades y
virtudes que como ser me otorgaron para seguir caminando. Les agradezco el haber puesto personas excepcionales
que participaron junto a mí para hacer esto posible. Seres como el maestro Carlos Guevara, quien con su dedicación
y su amor a la enseñanza me permitió conocer el mundo de la investigación, la filosofía y la literatura. Así mismo,
quiero agradecerles a otros maestros de vida que con sus conocimientos y guías he logrado consolidar el ser que soy
hoy: al profesor Carlos Martínez y al profesor Abelardo Ramos.
A los profesores que contribuyeron en mi formación académica: Wilmer Villa, Margot Guzmán, Ximena
Betancourt, Adrián Perea, María Cristina Sánchez, Oscar Bello, Jaime Sarmiento, Sandra Luz Castro, Alexis
Rodríguez, Pedro Vargas, Mario Montoya, Luz Helena Sáenz, Marieta Quintero, Clara Ivonne González y Adriana
Yamile Suarez.
A mis amigos y amigas de la universidad quienes fueron un apoyo y una compañía incondicional, quienes
conocieron una parte de mi ser, con quienes reí, conocí y disfrute: María Fernanda Bello, Alejandro Molina,
Alexandra Ayala, Jessica Lozano, Luris Munar, Eliana Rodríguez, Liliana Quiroga, Erika González, Michael
Sanabria, Janer Rubiano, Laura Lozada, David García, Cindy Casallas y Nick Pérez.
A mis compañeros de semillero: Rubi Vera, María Fernanda Jurado, Carlos Chacón, Tatiana Mantilla y Andrés
Ayala.
Agradezco por todos los esfuerzos realizados a mi querida familia, por apoyarme siempre y estar en todos los
momentos de mi vida: a mi tíos Lucelly, Ruth Helena y Rusbel Hernández, a mi hermano Johan David Hernández, a
mis padres Stella Reyes y Héctor Hernández, a mis abuelos María Dolores Zapata y Aníbal Hernández, a mi
compañero Hair Cardona.
Por último quiero agradecerle muy especialmente a mi pequeña hija Killary Mhuykiia Cardona Hernández quien
fue mi motivación en la etapa final de este proceso. Gracias por tus enseñanzas y por tu paciencia mi niña.
Tabla de contenido
1. Introducción ................................................................................................................................ 1
3. Metodología............................................................................................................................... 13
4. Resultados ................................................................................................................................. 18
5. Conclusiones ............................................................................................................................. 44
Referencias .................................................................................................................................... 50
Anexos ........................................................................................................................................... 52
memoria de las comunidades es quizá uno de los aportes más trascendentales que hace la
literatura al mundo cultural y estético de una sociedad. La literatura es una manifestación humana
que permite la apertura a una experiencia de lo sensible, a un mundo creado en la mente del
en un momento histórico a partir de las costumbres, vivencias, sentires, pensamientos y todo ese
estudiantes interesadas en la investigación y guiadas por el profesor Carlos Guevara, damos vida
a asistir más estudiantes, lo cual consolidó, finalmente, el semillero. A partir de esto, el trabajo
del semillero se hace más constante y se empiezan a organizar sesiones cada ocho días con la
asesoría del profesor Carlos Guevara. A medida que el proceso avanza se nos invita a los
estudiantes de semestres mayores a que hagamos parte de una investigación en la que empezamos
a trabajar con el grupo Imago Literaria. Es en este contexto que se desarrolla la siguiente
trabajaron algunos estudiantes del semillero La Maga Literaria. El grupo lo conforman los
profesores Pedro Vargas, Armando Granda y Carlos Guevara. La investigación tiene como
temática la novela colombiana y se enfoca en las problemáticas presentes en las piezas literarias
de autores y autoras que no son reconocidos dentro del canon literario nacional.
Colombia, la literatura que no forma parte del canon oficial no goza del prestigio y del
reconocimiento con el que cuenta la que sí pertenece y tiene el apoyo de las grandes editoriales.
Esto se debe a la selección de un canon oficial que invisibiliza las voces que no pertenecen a él y
que es producto de diversos factores como: el intercambio de favores entre los mismos escritores
del canon; el interés mediático y comercial por parte de las grandes editoriales, que deciden
publicar las obras de escritores y escritoras conocidos con la seguridad de obtener ganancias
económicas; la difusión mediática de autores y autoras; el exiguo apoyo hacia los escritores y
escritoras independientes; la tendencia a creer entre los lectores que las obras literarias que tienen
mayor calidad son las escritas por autores y autoras prestigiosos que tienen reconocimiento
que no permite que otros escritores que demuestran calidad literaria sean reconocidos, ya que no
cuentan con la bastante difusión mediática, ni con los recursos económicos requeridos para la
publicación de sus obras. Como consecuencia quedan en el olvido aquellas piezas literarias
escritas por autores y autoras “desconocidos” que pueden aportar considerablemente a la cultura
Esto mismo sucede en los ámbitos académicos, en donde se tiende a reproducir la enseñanza
de las obras que pertenecen al canon, dejando de lado otras posibilidades literarias. Pero ¿por qué
importante desligar la literatura del canon oficial para comprender y conocer voces diferentes que
sentido que llevan a la identificación de otras posibilidades estéticas que enriquecen la visión
histórica, cultural, social, política y estética del país. En ese sentido el proyecto se propone
analizar los problemas y singularidades estéticas de novelas escritas en la última década por
autores no reconocidos dentro del canon literario nacional. Siguiendo con esto, la pregunta de
¿Cuáles son las problemáticas y particularidades estéticas puestas en evidencia en las obras de
Así el objetivo general del proyecto institucionalizado Novela colombiana hoy: del canon a la
comienzos del siglo XXI y de sus obras novelísticas que, no obstante pasar desapercibidos para el
mundo académico, literario, mediático, social y cultural del país, han contribuido desde dichas
tratadas en las obras leídas. En ese sentido, el objetivo personal planteado consiste en:
última década.
Lectura de novelas escritas y publicadas por editoriales independientes entre 2000 y 2013.
Para la consolidación de estas tareas y acorde a lo que se pretende mostrar en este informe de
web de novelas de escritores no reconocidos; simultáneamente se asistía a las reuniones del grupo
de investigación en donde se estipulaban las tareas que se debían seguir, se evaluaba el proceso
llevado y se realizaba la formación teórica desde la perspectiva fenomenológica; después se
procedió a la lectura de las obras asignadas a cada integrante del grupo de investigación y a la
elaboración de informes que daban cuenta del análisis realizado a cada novela. En este
documento se específica el camino seguido para el desarrollo de estos pasos en los apartados de
Metodología y Resultados.
Ahora bien: expondré las razones que justifican la participación en este proyecto de
investigación. En primer lugar, hay un interés personal por la literatura. Esta es una manera de
estética que dota de sentido nuestra existencia. La literatura nos permite andar por una extensa
variedad de caminos que nos conducen hacia un reconocimiento de lo que hemos sido y de lo que
somos en cierto momento histórico, hacia las fibras más profundas de nuestra sensibilidad, hacia
vivencias y experiencias que son parte de nosotros. Nos permite la apertura a realidades que solo
son posibles en la narración y que recreamos en la mente, aquellas que evocan emociones,
permiten la desfragmentación de nuestro interior para volvernos a encontrar con lo que no somos,
con lo que fuimos y con lo que seremos. La literatura también nos permite entender nuestro
devenir histórico como motor para seguir hilando el complejo espejo de la humanidad, vincular
nuestro propio existir con otros que ya lo han hecho y continuar con el ánimo de seguir viviendo.
Castellana, hay unos aportes que desde la investigación se le hace a los tres componentes
humanístico.
esta permite que esas otras voces que escriben literatura y que no están enmarcadas dentro del
canon oficial sean llevadas a la escuela, y con esto se promueva una conciencia crítica frente al
acontecer histórico y cultural del país. Por otro lado, desde el ámbito profesional del docente
investigador se hace necesario que este contribuya a la formación de una escuela creativa y
reflexiva para para la formación de un pensamiento crítico y creativo en sujetos que contribuyan
Por el lado del componente semiodiscursivo, se aborda la literatura desde una mirada no
canónica que aporta significativamente a su estudio en tanto se hacen posibles otras visiones y
formas estéticas que dan cuenta de realidades que emergen de voces que no han sido conocidas
integrante para después analizar reflexivamente los componentes de las obras estudiadas; además,
esta posibilita la recuperación de la memoria histórica que reconoce la diversidad cultural del país
a partir del estudio de novelas de autores no canónicos que pertenecen a diferentes regiones.
Para finalizar con esta introducción, se describen las cuatro secciones en las que se divide este
informe. La primera consiste en el marco teórico, en el cual se explican los fundamentos del
del corpus, así como el análisis descriptivo y reflexivo de las obras a partir de unas categorías
problémicas encontradas en estas. Por último, en las conclusiones, se hace un recuento de los
aportes que se hicieron en la investigación, se describen los aprendizajes obtenidos durante ella y
La fenomenología es fundada por Edmund Husserl, quien la define como la ciencia de las
esencias. Husserl parte de una primera intuición: existe una correlación entre el hombre y el
mundo, ello significa que el hombre no puede comprenderse a sí mismo sin su relación con el
mundo, ni viceversa. Esta correlación se da a partir del sentido subjetivo que el hombre le otorga
a cada elemento o ser que lo rodea; es decir, encuentra el eidos —la esencia— de la cosa a partir
de la experiencia personal que ha tenido con esta. La experiencia del ser humano se ve enmarcada
en un mundo circundante que es predado, que ya está ahí desde el inicio de su existir; así, desde
que se nace ya hay una organización social, cultural, política, producto de unas dinámicas
históricas y sociales que repercuten en lo que se es. Para Husserl el mundo es el a priori universal
concreto de todo accionar y conocer, pues es algo que está siempre en el mundo de las vivencias
del ser, ese conjunto de elementos y seres que están dados en el mundo es lo que en
fenomenología se denomina mundo de la vida. Para Husserl, citado por Herrera Restrepo, el
[…] el mundo de la experiencia concreta pre-científica donde el hombre se instala, actúa, construye
proyectos y se realiza como científico, como político, como creyente. Es el mundo de la experiencia
cotidiana donde el Yo que filosofa posee una existencia consciente y en el que se inscriben las ciencias y los
científicos. En este mundo somos objetos entre los objetos y en el polo opuesto, sujetos egológicos
teleológicamente referidos a este mundo como quienes lo experimentan, valoran se preocupan. Un reino, en
fin, de valores y metas, que no es sustituible por manifestación parcial alguna del mismo, como pretende el
objetivismo científico, sino que subyace como sustrato englobante de todo acontecer y de cualquier obrar
(2002, p. 12).
Ese conglomerado de vivencias, sensaciones, percepciones, recuerdos, sueños que el ser
sensible que se despoja de toda pretensión hacia lo mecánico, calculable y metódico, ya que el ser
es movimiento, constituyéndose en una unidad que es el ser de carne y hueso. Es por medio del
cuerpo que se tiene acceso al mundo y al ser propio, se experimentan sensaciones de forma
prereflexiva. Aquí el cuerpo no debe ser entendido como algo que se tiene, sino más bien como
algo que se es, el ser piensa como cuerpo. En este caso el mundo acontece en el torrente de las
Sin embargo el sujeto no solo experimenta el mundo, también es capaz de tomar conciencia
sobre este mundo experimentado, como lo dice Herrera Restrepo (2002), mediante la reflexión de
sí mismo. En esta reflexión hay un yo transcendental que consiste en volver sobre sí mismo y
sobre las cosas que se perciben para darles un sentido y consolidar la experiencia subjetiva del
ser. En ese sentido el yo se aparta del mundo cotidiano para establecer relaciones más profundas
con su ser en el mundo para redescubrir ese mundo; esto es, en palabras de Husserl “para
descubrir la validez de sentido de nuestra vida consciente en formas siempre nuevas” (Herrera
sujeto llene de sentido sus vivencias vividas en la subjetividad (Husserl, citado por Herrera
Restrepo, 2002, p. 52). Esto indica, como lo reconoce Husserl, que el ser humano está en un
constante devenir que hace que sea un ser inacabado con horizontes temporales que se consolidan
en un pasado, un presente y un futuro que están en diálogo y que atienden a un horizonte de
posibilidades que continúan siendo, son y serán, y que configuran la conciencia del ser sobre sí
mismo. Dicho de otro modo, la reflexión en el sujeto permite tener conciencia sobre cómo ha
sido experimentado el mundo, como se está experimentando en este momento y como se podría
tenido el sujeto. Esto implica que esa cosa no es una simple cosa, sino que se constituye como un
elemento que cobra un gran sentido para el sujeto que la vivencia. Para que esto se dé, el sujeto
debe tomar distancia de su experiencia cotidiana, es decir, del mundo como se le es dado en
actitud natural y tomar conciencia de una experiencia significativa para sí, lo que permitirá que
El mundo de la vida le es algo predado al ser humano; este actúa en él en actitud natural, en
el torrente natural de la vida cotidiana que permanece en toda experiencia humana. Fuera de este
mundo no hay nada, pues en él se precede todo tipo de vivencia que conforman todo el complejo
entramado de la vida, con sus sentires, pensamientos, deseos, actividades y todo lo que la
compone. La actitud natural consiste en vivenciar la experiencia tal como se da sin reflexionar
sobre ningún hecho, experimentando el mundo con los sentidos, atentos a la percepción y a la
intuición ingenua del mundo que se da ahí en frente. De este modo, el ser humano da cuenta de su
entorno inmediato reconociendo los elementos que lo componen, en ocasiones de una manera
consciente, en otras de una forma inconsciente, ya que no hace fijaciones profundas sobre ello.
Pero estos elementos no necesariamente son materiales; también pueden ser percibidos como la
cultura, las tradiciones, el lenguaje, la literatura y todo aquello que se concibe también como algo
El método fenomenológico propone el paso de una actitud natural a una actitud reflexiva, lo
que se conoce como epojé; esto quiere decir que se pone la realidad entre paréntesis para fijarse
y para llegar a ese algo hay que ir a la cosa misma abandonando todo lo que se ha dicho, se
conoce o se ha supuesto sobre ese algo, es decir: ir al eidos de la cosa para llegar al significado
La epojé trascendental es una total alteración del Yo, del Yo que vive constantemente, en la vida de sus
actos, del Yo dirigido sobre el terreno del mundo; una alteración a través de la cual el yo concibe una nueva
voluntad de vivir, más que continuar viviendo con base en lo que ha recibido como elemento de su voluntad
de tener, hace posible una ulterior actividad que crea un nuevo tener, concibe la voluntad de aprender a
conocerse a sí mismo en todo su ser precedente y por ello en su ser prediseñado sobre esta base para el
futuro (Herrera Restrepo, 2002, p. 52).
Entonces la actitud reflexiva permite que el sujeto tome conciencia sobre su existencia, a
partir de las vivencias intencionales por medio de las cuales experimenta el mundo y se concibe
como un yo trascendental que realza el vuelo en la temporalidad para descubrir el propio ser,
Ahora bien: tomemos un ejemplo de la vida cotidiana para comprender mejor a qué se refiere
contempla ante sí el mundo que le es predado con su verde vegetación, sus grandes montañas,
árboles de diversos tamaños y formas, flores y frutos de variados colores, olores y sabores, y las
personas que habitan esos lugares que tienen sus tradiciones y costumbres. Si bien estos
elementos le parecen interesantes, no se detiene a reflexionar sobre ninguno. Esto forma parte de
su mundo de una manera empírica. En su recorrido conoce una cascada majestuosa, con sus
aguas cristalinas, ante la cual queda deslumbrado. De repente recuerda el olor a tierra mojada en
el río de su pueblo; cuando de niño salía a jugar con sus hermanos y disfrutaban la simplicidad de
la vida; en este momento hay una fuga hacia el pasado y todo ese cúmulo de sensaciones que
evoca terminan por dotar de sentido esta experiencia. Aquí se identifica la actitud reflexiva, ya
que el joven se detiene ante este paisaje y reflexiona sobre sus vivencias, recuerda su niñez, que
constituye su subjetividad y es parte esencial de su ser. Así, esa cascada cobra gran significado en
partir de una experiencia presente toma conciencia de sí cuando recuerda esas vivencias llenas de
sensaciones, sentimientos y emociones que fueron en el pasado y que ahora formarán parte de su
ser futuro.
presenta de la siguiente forma: dado que en actitud natural el mundo se presenta como algo que
es predado, que ya está ahí sin reflexionar sobre ello, en la investigación se deben identificar esos
elementos que ya están dados, que son las obras literarias como tal y sus datos generales como lo
narrativa y el género. Vale la pena aclarar que puntos como las categorías problémicas y la
descripción general de la novela también forman parte de esta primera actitud, ya que si bien aún
no se genera una reflexión, sí se entra a percibir los contenidos de la novela a partir de un análisis
un poco más profundo. Se puede decir que estos puntos son una transición entre la actitud
La actitud reflexiva se encuentra el último punto del análisis que corresponde a “la
la esencia misma de las cosas, se tomó de cada novela ese eidos, sin el cual la novela no sería esa
novela, es decir, la temática que entretejía su universo literario, y se realizó un escrito de carácter
reflexivo y analítico en el que se relacionaba con problemáticas del mundo de la vida. Por tanto,
se tuvieron en cuenta postulados teóricos que permitían constituir esa esencia de la novela.
3. Metodología
metodología que se sigue es cualitativa. Esta se caracteriza según, Hernández Sampieri y otros,
por utilizar métodos de recolección de datos por medio de descripciones y observaciones, por su
análisis, análisis de los datos y la elaboración del reporte de investigación (Hernández Sampieri et
Este trabajo de investigación es de tipo descriptivo, ya que pretende dar cuenta de las
mediático. Para lograr esto, la investigación se realizó en tres fases: exploratoria, descriptiva y
En esta etapa se hizo la recolección del corpus de la investigación, mediante la búsqueda de las
novelas en librerías, bibliotecas, casas editoriales, sitios web, casas de la cultura y también por
medio del contacto directo con los autores, quienes nos otorgaron sus obras.
Esta fase se dividió en dos momentos. En el primero se hizo una búsqueda general en
librerías, principalmente, bibliotecas y con personas que trabajan en el medio editorial. Dentro de
estas librearías, la Lerner nos aportó una base de datos que incluía novelistas colombianos que
cumplían con las características solicitadas en la investigación, es decir, tener publicaciones con
esta información se empezó a hacer una clasificación de los libros formándose una lista que fue
revisada por el profesor Carlos Guevara junto a algunos integrantes del semillero, para finalmente
En el segundo momento, la búsqueda de autores y autoras continuó al ser delegada una región
del país a cada integrante de la investigación. Esta búsqueda se realizó principalmente por medio
Los criterios que se tuvieron en cuenta para realizar la búsqueda fueron los siguientes: autores
y autoras de novelas colombianas que no tuvieran publicaciones con editoriales reconocidas tanto
nacionales como internacionales; escritores y escritoras que contaran con poco o ningún
reconocimiento mediático; novelistas que han publicado con sellos independientes como
universidades o alcaldías, y aquellos que lo han hecho por su propia cuenta. También se tomó en
cuenta las novelas que fueron publicadas de 2000 a 2012. Para confirmar si eran escritores
importantes para la investigación como la región del país a la cual pertenecían (ver anexo 1), si
habían ganado algún tipo de reconocimiento por parte de editoriales prestigiosas o si tenían
Conjunto a la conformación del corpus, se realizaron reuniones por parte de los integrantes de
tareas para seguir en la construcción del corpus. También se precisaron elementos teóricos y
Teniendo en cuenta que la investigación se enmarca dentro del método fenomenológico en el cual
se identifican dos momentos específicos que son actitud natural y actitud reflexiva. En esta etapa
estudio descriptivo y analítico del corpus conformado. En esta fase se hizo la entrega de las
Para llevar a cabo el ejercicio de lectura se realizó un esquema en el que se debían identificar
diez aspectos en cada novela: 1) título, 2) nombre del autor, 3) editorial, 4) año de publicación, 5)
segunda etapa se tuvieron en cuenta los nueve primeros puntos, ya que en estos se hace la
información encontrada. Para esto se trabajó en grupos entre estudiantes y maestros: tres grupos,
integrado cada uno por un profesor y tres estudiantes. La metodología del trabajo consistió en la
socialización de los esquemas realizados, llegando a acuerdos sobre la organización de los datos
que corresponde a las categorías problémicas y a los problemas específicos que se identificaron
en las novelas; las primeras hacen referencia a categorías como: la socioeconómica, la filosófica,
en relación con estas categorías que podrían ser: la violencia, el amor, las denuncias sociales, la
novelas en total, tres que me fueron asignadas en un primer momento a partir del corpus aportado
por la librería Lerner y luego dos novelas que fueron encontradas en la biblioteca Luis Ángel
Arango.
3.3 Fase analítica y reflexiva
En esta etapa se tomó como eje fundamental el numeral diez del esquema con anterioridad
corresponde con el segundo momento del método fenomenológico, es decir la actitud reflexiva,
sobre las problemáticas halladas en las novelas a partir del mundo de la vida.
decir, aquella que era esencial y envolvía toda la trama de la pieza literaria, para luego
profundizar en ella teniendo en cuenta citas textuales o paráfrasis en las que se evidenciara dicha
abordó la obra, este elemento como reflejo de la subjetividad de cada quien. También fueron
aporte personal para la consolidación de esta. Para esto, en un primer momento se expone la fase
de obtención del corpus que formó parte de la investigación; en segunda instancia, se abordan las
manifiestan las categorías problémicas en cada novela leída. En estos tres momentos se deja en
obtención del corpus, la lectura de las obras asignadas, la elaboración de informes de corte
trabajo para llegar a acuerdos que serían esenciales para determinar el curso de la investigación.
Una de las primeras labores que se delegaron al inicio de la investigación fue la búsqueda de
novelas publicadas por editoriales independientes o por escritores no reconocidos por el canon
oficial. Para esto, en primer lugar se acudió a la librería de la Universidad Nacional, sede centro,
tenían datos exactos sobre las publicaciones de literatura. Otro lugar fue el Ministerio de Cultura,
en donde no se encontró suficiente información, ya que no contaban con una base de datos que
contribuyera en la búsqueda. Para continuar con la búsqueda se acudió a la librería Lerner, sede
centro. En esta se obtuvo una base de datos muy extensa en la que se incluían piezas de literatura
colombiana publicadas por editoriales independientes. Esta fue la lista que formó parte del corpus
de la investigación, además de otras obras que habían sido aportadas por los mismos escritores.
Con la lista aportada por la librería Lerner, la siguiente labor consistió en seleccionar las obras
que cumplían con los parámetros de la investigación, es decir, que fueran de editoriales
independientes, de escritores no reconocidos y que fueran novelas. Para esto se delegó que cada
integrante del semillero visitara la librería e hiciera una elección de las obras, tomando en cuenta
la lista aportada por la Lerner. Las novelas seleccionadas se dejaban separadas. Finalmente se
compraron 37 novelas.
Para continuar con la búsqueda de novelas, se propuso buscar por regiones del país. A mí me
correspondió la región de Cundinamarca, de la cual encontré algunos datos por internet. Otras
obras fueron aportadas por escritores, profesores o expertos en el tema, para, finalmente, contar
con un corpus de 44 novelas. Estas fueron repartidas entre los integrantes del grupo de
investigación.
Cada integrante del grupo de investigación realizó el informe correspondiente de cada novela.
Hubo una segunda fase de búsqueda de novelas la cual corrió por cuenta de cada integrante, ya
que no se contaba con el presupuesto de la Universidad Distrital para obtener las obras. Estas se
investigación, y otras fueron cedidas por la Universidad Central o por los propios autores. Se
completó un corpus de 22 obras en esta fase. Así se logró un corpus total de 66 novelas.
Cabe resaltar que en la primera fase se realizó la lectura de tres novelas las cuales fueron:
En un primer momento, se hizo la identificación de las novelas teniendo en cuenta ocho de los
diez puntos establecidos para el análisis respectivo de cada una. Estos ocho puntos son los
los resultados en la tabla 3 que es producto de la propuesta de la categorización realizada por los
profesores investigadores.
ciudades principales y variadas. Respecto al origen de los escritores, se evidencia que todos
pertenecen a diferentes regiones del país, lo que demuestra una gran variedad en la escritura de
novelas de acuerdo con la cosmovisión de cada autor. En las novelas las técnicas narrativas que
más predominan tienen relación con el tiempo. Por un lado, en dos novelas se recurre a la técnica
lineal, en donde los hechos son narrados en un orden cronológico; por otro lado, se utilizan las
técnicas de saltos en la temporalidad y la de racconto, las cuales tienen que ver con rupturas en el
cuenta los componentes fundamentales de la novela, sin los cuales esta no sería lo que es, su
esencia misma. Así mismo, se identificaron los problemas específicos de cada novela. Para esto
se tuvo en cuenta el punto 6 de los 10 puntos para el análisis de las obras, así como se evidencia
en el anexo 2. De esta manera los hallazgos sobre la identificación de las categorías problémicas
y sus respectivos problemas específicos se muestran en la tabla 4, que hace parte de la propuesta
todas las obras. Las categorías estética y filosófica-religiosa solo aparecen en dos de las novelas.
Dentro de los problemas específicos que tienen más importancia se encuentran la violencia, la
corrupción y la pobreza, los cuales están en cuatro de las novelas. Estos se enmarcan dentro de la
categoría socioeconómica, la cual tiende a ser representativa dentro de las novelas dispuestas para
el análisis. En adelante, se procederá al análisis reflexivo de los problemas que sobresalen en las
cinco novelas.
novela y su relación con el mundo de la vida. Vale la pena aclarar que este ejercicio corresponde
con el punto 10 del análisis de las novelas. Se sugiere al lector que si desea conocer la trama de
Los problemas que se relacionan con esta categoría tienen que ver con la administración de
bienes y recursos de una sociedad, en donde se establecen relaciones de poder que impactan
fuertemente en las formas de ser y de estar dentro de esta, lo que genera acciones que pueden
llegar a alterar el orden social establecido. Estas formas de ser y de estar son determinadas por la
suministración inequitativa causada por unos intereses económicos individuales que prevalecen
por encima del bienestar de la comunidad. Como consecuencia de ello se desprenden acciones
que motivan a los actores sociales ya sean de aprobación o de oposición, en donde sea cual sea el
caso, dan cuenta de lo que se es en ese preciso momento histórico y determina la conciencia
histórica que cada sujeto tiene. Vale la pena resaltar que existen correlaciones entre esta categoría
y otras como la sociológica-sicológica, la política o la filosófica, puesto que las actividades de los
personajes conforman todo un mundo complejo de interacciones humanas que no están aisladas
los cuales tienen gran importancia en cuatro de las novelas analizadas. Así mismo, es a raíz de la
violencia que se desprenden otras categorías como lo son la inseguridad, las desapariciones, el
saqueo y la discriminación. Es por ello por lo que la violencia tiene gran importancia en la
consecución del análisis de esta categoría. La violencia es una manifestación humana que se ha
presentado de diversas maneras a lo largo de la humanidad que, sin embargo, tiene algo en
común: el daño o sufrimiento que es infringido hacia otro ser vivo. Arendt (2006) afirma que la
sustancia de la acción violenta es regida por la categoría medios-fin. Esto implica que hasta que
resulte efectiva para alcanzar el fin que deba justificarla, ésta, como lo dice Arendt, es racional
(p. 85). En ese sentido, han sido innumerables los conflictos violentos que hemos tenido en la
historia de la humanidad, aquellos que se han grabado en la memoria de los pueblos que los han
sufrido, y que los siguen sufriendo. Estos son acontecimientos que se dan en el ámbito histórico-
cultural, y por tanto son fundamentales en la constitución de los sujetos que se han visto
involucrados en ellos, o que se han conmovido profundamente por estos, convirtiéndolos en su
horizonte de sentido frente a la acción creadora. Este último caso es aplicable a la literatura, es
decir, la violencia se enmarca como un horizonte de sentido en ella. Es así como esta se convierte
en uno de los problemas que se destacan en dos de las novelas que forman parte del análisis:
Plop! de Rigoberto Gil Montoya y Toque de queda de Adalberto Agudelo. En Plop! se describe a
pandillas que matan y roban en las ciudades, el narcotráfico, los asesinatos en las urbes, las
quien se ha enterado de que uno de sus amigos ha desaparecido. Nadie en el barrio sabe que ha
pasado con él y se ponen en la labor de buscarlo. El periodista desde su medio intenta hacer una
búsqueda de su amigo, obteniendo como respuesta amenazas hacia su labor. Así, los habitantes
de este lugar viven con la incertidumbre de que en cualquier momento pueden llegar a ser las
Las cosas por estos días eran más aterradoras: nadie parecía escapar a la acción de fuerzas oscuras; nadie
recorría los espacios urbanos sin que desconfiara de los otros o sintiera, al cruzar la esquina o cambiar de
acera, que su destino podría alterarse de repente, porque de un vehículo sin placas dos seres encapuchados se
apoderaban de su cuerpo inerme o un individuo, de hombros anchos piel trigueña, se había acercado a la
víctima, le había susurrado al oído y otro era ya el camino, otro el enigma ante la indiferencia y el miedo de
quienes se persignaban en el acto, porque por lo menos se habían salvado, no era el momento para ellos,
reflexionaban los curiosos de los apartamentos contiguos al lugar de los hechos y al instante las luces de lo
alto se apagaban, no fuera que ojos atentos señalaran a los fisgones y por esa bobadita de estar mirando lo
que no es conmigo, madruguen a saldar cuentas (Gil Montoya, 2006, p. 35).
Ligada a la violencia y como motivo de esta, encontramos otra de las categorías problémicas
que conforman el horizonte de sentido de esta novela: inseguridad. Esta se muestra como un
elemento que se vuelve cotidiano en la vida de las personas, y que cada vez va adquiriendo
mayor importancia en las decisiones y en las acciones de quienes han vivido directa o
Este hombre tiene un fuerte dolor de muelas. Va hasta el patio y ve como su mascota se orina en el árbol de
naranjas. Él hace lo mismo. Piensa que vivir duele, que la cara se hincha, que quién sabe qué injusticia está
pagando hoy. Tiene miedo de salir a la calle. Un vecino suyo ha desaparecido y otro desapareció la tarde del
jueves, por los lados del barrio América. Se especula mucho, pero él sabe que hay una sola verdad y teme
enfrentarla. No irá a trabajar. Llamará por teléfono y dirá que está enfermo, no puede salir, luego llevará la
incapacidad. Más tarde regresara al patio. Allí se sabe a salvo. Dará gracias a dios por este día (Gil Montoya,
2006, p 111)
A partir de la desaparición de alguien, se ven truncados planes que no se han realizado y que
abandonando su hogar, conformado por su esposa Susana y sus dos hijos, sus padres y sus
amigos de barrio. Así como él, estamos expuestos a que en cualquier momento se nos venga la
posibilidades que, dolorosas o no, reciben un nuevo sentido. En este caso, ese cambio de rumbo
es una de las consecuencias de la violencia, que vulnera la estabilidad y nos recuerda lo frágiles
que somos.
Pues porque lo secuestran, hermano y habitamos este espacio de mugre y papa, único, tan indivisible como
bala de cañón. Ya no se necesita pertenecer a un clase privilegiada, para que pongan precio a tu cabeza y te
marquen, o bien con una mano negra, o bien con un código de barras. Todos somos secuestrables, quede
claro que no lo digo con orgullo (Gil Montoya, 2006, p 83).
Solo cuando escenarios de violencia tocan a la puerta de los seres humanos, somos capaces de
entender el valor de lo que somos y tener conciencia sobre nuestra fragilidad innata. La
incertidumbre ante la espera de ese ser querido que ha desaparecido se alimenta de angustia y
espera, pero siempre aparecerá la esperanza como un brillo de dignidad humana. Esto le ocurre a
En síntesis: es tan fácil dejar de ser, hermano, he ahí el misterio de la vida, eso es tan engorroso de explicar,
eso que se escapa en un suspiro hondo o mientras rebanamos un pepino o nos negamos a coger el teléfono o
nos persignamos […] Y al final, esa preocupación de Susana, el destello de unos ojos que se niegan a
alumbrarme, ese cuerpo tan suyo, perdido en la angustia de la espera (Gil Montoya, 2006, p 93).
Esta novela nos muestra una realidad que vivimos en nuestro país: los rostros desconocidos
de los desaparecidos que son consecuencia de la violencia existente en la ciudad. Esta obra tiene
una voz de denuncia hacia injusticias que le pueden ocurrir a un ciudadano cualquiera en las
cercanías de su barrio, como las desapariciones forzadas y hacia las amenazas que reciben
presentado como un constante enfrentamiento entre las fuerzas antimotines y los estudiantes de
las universidades públicas y los colegios. En ella las manifestaciones cobran gran protagonismo,
ya que conmocionan toda una ciudad y dejan como saldo grandes daños a la universidad,
pérdidas en el comercio y un estudiante muerto. La violencia en esta novela no solo es física sino
también ideológica. Es ejercida por parte del Estado y se materializa en los cuerpos de policía que
actúan de forma violenta para mantener “el orden y el control”, dejando como saldo la detención
Un compañero de Medicina aún inconsciente. Los otros heridos fuera de peligro. Nadie detenido. El
allanamiento fue un síntoma de debilidad como todo acto de fuerza en contra de la razón. Es necesario
aprovechar la imprecisión o la imprevisión de sus actos. Sin el cambio de directiva no será posible
reconquistar los privilegios. Vamos por la cabeza de El Piojo (Agudelo, 2008, p. 18).
En fin, siempre resistimos un poco más. Lo que no resistimos fue el asalto final: bolillo en ristre, bita arriba,
escudo de frente. Nos cayeron como una horda de salvajes, silenciosos, sin respirar, arrolladores,
incontenibles. Si lo pescaban a uno no lo soltaban bueno y sano, le daban hasta dejarlo grogui y después lo
tiraban al vuelco de las volquetas del municipio aparecidas entre los curiosos de pie en los andenes y las
zonas verdes, como turmas, con las caimas deshechas del culillo y unas ganas grandes de entrarle a la piedra
(p. 9).
objetivo: la denuncia. Estos hechos son narrados desde el punto de vista de un estudiante quien
Cada cual cumple su papel ineludible: ¿Quién pone la piedra en las manos de quién la lanza? ¿Quién arma a
los locos? ¿Sería posible eludir las provocaciones, el cordón de los antimotín y pasar de largo? En la metas
de la federación no existía otros objetivo más allá de la simple denuncia. Quisieron acallarnos y si nos
amordazan ¿Qué nos queda? (Agudelo, 2008, p. 18)
Todos tenemos miedo. Se palpa en el ambiente la disposición del enemigo para enfrentarnos a sangre y
fuego. “La violencia es el arma de los que no tienen razón” será una de nuestras consignas, pues no hay
tregua para la razón (p. 30).
dan las manifestaciones consecutivas, el lugar en donde acontecen estos hechos histórico-sociales
que llenan de sentido la experiencia del movimiento estudiantil, y de los habitantes de la misma
ciudad que se ven involucrados en los hechos. Todo esto se termina constituyendo como el
mundo histórico del sujeto en el que se deben afrontar problemáticas como los “saqueos a los
Andando, andando. Vitrinas rotas. La ciudad enmuletada y coja, llena de parches en el rostro múltiple y
sonriente. Las calles llenas de pedregones como si la arena fina, los diminutos pedruscos hubieran crecido al
conjuro de la turba. Los comercios vacíos (Agudelo, 2008, p. 88).
La violencia es un instrumento que es usado para justificar un fin; según dice Arendt, si
ponemos como fin al poder, y a este lo entendemos en las relaciones entre mando y obediencia,
encontramos que es gracias a estas relaciones que el poder se mantiene, entonces aquel que ejerce
la violencia en este caso sería aquel que tiene el poder. Recordando lo que Sartre dice sobre la
violencia, citado por Arentd (2006), “un hombre se siente más hombre cuando se impone a sí
placer”, esto para dejar en evidencia que el que ejerce la violencia siente placer, y por eso comete
El bloqueo, desde todos los ángulos posibles, en una operación envolvente, precisa, exacta, obligó a los
muchachos a tomar asiento en el asfalto. Cantando sus himnos, gritando sus consignas de batalla,
denunciando con nombres propios a los culpables de esta rara y espectacular explosión de violencia que no
estaba en los presupuestos estudiantiles. Resistieron uno tras otros los intentos de desalojos (Agudelo, 2008,
p. 77).
Como se nombró anteriormente, otro de los problemas específicos que corresponden con esta
categoría es la pobreza. Esta tiene que ver con la condición socioeconómica de una población en
la que las necesidades básicas tales como la alimentación, la vivienda, la educación entre otras no
son cubiertas en su totalidad, lo que afecta las condiciones de vida. Esta categoría se encuentra en
dos de las novelas analizadas: Historias encontradas de Marlene Manevich y Las glorias de
Matías Godoy. La primera obra la conforman dos propuestas escritas que se encuentran, se
complementan y conforman la gran historia personal de Marlene Manevich, su propia autora. Por
un lado Mi Medellín es un relato autobiográfico que cuenta las diferentes historias que entretejen
la vida familiar de una comunidad judía en la ciudad que lleva como título; luego, en Crónica de
un relato sin tiempo encontramos la vida que se lleva en un pequeño pueblo de Antioquia
llamado Apartadó, que da cuenta de las condiciones de vida y de las costumbres de sus
habitantes. Es en esta última en donde la pobreza se plantea como una problemática sociocultural
y económica, que afecta el desarrollo de una población abandonada por el Estado colombiano.
Apartadó es un pueblo que queda casi entre la selva y se encuentra con una realidad permeada
por la pobreza, la inequidad y la violencia. Así es como la autora caracteriza al pueblo y devela la
Apartadó es un pueblo con un pasado tan negro que ni vale la pena mencionarlo, en donde el tiempo parece
que se hubiera estancado. […] Apartadó, ha sido un pueblo azotado por la violencia, sin embargo sus gentes
están llenas de esperanza y deseos de progresar (Manevich, 2004, p. 113).
recursos de la sociedad. En este caso, Apartadó tiene grandes recursos naturales, ya que está
ubicado por el Urabá antioqueño, conocida zona bananera, pero la intervención de intereses
privados no permiten que sus habitantes tengan una buena calidad de vida. Sus habitantes tienen
arduas jornadas de trabajo que no son remuneradas lo suficiente y además no cuentan con
En medio de esa pobreza, de esos chocoanos que se dedican a cortar banano por unos empolvados y
devaluados pesos, bajo una temperatura de 35 grados centígrados y viviendo en los campamentos de las
fincas en unas condiciones infrahumanas con una dieta a base de carbohidratos, también se ven exóticas
casitas de colores con sembríos de árboles alrededor (Manevich, 2004, p. 118).
A pesar del subdesarrollo y de todas las adversidades que hay en este pueblo- como el no tener agua, ni luz,
ni alcantarillado, ni calles asfaltadas, solo un río que arrastras con toda la basura y del cual se saca el agua
para suministrar a los habitantes y unas cuantas callejas donde está el comercio y unos contados
contrabandistas, el supermercado de doña Liliana donde todas las señoras entran una vez, pero casi nunca
vuelven, no porque no sea bueno el servicio, porque doña Liliana de Jiménez es un amor de persona y tiene
muy buen surtido, pero así mismo son las cuentas y a ese ritmo no hay bolsillo que resista, entonces es mejor
comprarle a los Ibáñez y no darse tanto caché; también quedan allí las farmacias, los bancos, las heladerías,
restaurantes, en fin zona de mayor movimientos del pueblo- los hombres que tienen visión futurista dentro
del negocio tienen los ojos, las esperanzas y las inversiones puestas en Apartadó (p. 114).
En medio de esa Parente quietud, las comercializadoras de banano, que cumplen una importante función
económica en la región, siguen expandiendo su poder y aportando elementos técnicos para el cultivo del
banano, mientras los habitantes siguen esperando a que dentro de cincuenta años vuelva la ventisca arrase
con todo y volver a iniciar nuevamente para caer otra vez en el mismo punto (p. 141).
Otras problemáticas tratadas en esta novela son el acceso limitado a la educación y a la salud,
las cuales se desprenden de la pobreza. Las condiciones de vida para una gran parte de los
habitantes en este pueblo son muy precarias; en contraste, otra parte vive mucho más acomodada,
estos son los grandes bananeros que manejan el negocio en el pueblo. Mientras los trabajadores
viven una situación precaria frente a la salud y la educación de sus hijos, los dueños de las
Hay un hospital regional donde se trabaja mucho, pero como en todos los hospitales rurales del país, aunque
se llama regional, no hay material para trabajar y todo hay que hacerlo con las uñas, bajo la iluminación del
sagrado Corazón de Jesús, así como se hacen todas las cosas importantes en este país (Manevich, 2004,
p.116).
Además del colegio de la gente bien, hay tres colegios para la gente menos bien. El de las monjas, el Liceo
que es el oficial y el Coopertivo, cuyas edificaciones están construidas sobre el lote que donó el dueño de la
Santa Isabel, del barrio caché de Apartadó y de otros cuantos inmuebles (p. 125).
La problemática de la pobreza en Las glorias se presenta como una situación cotidiana en las
calles de Bogotá, que se refleja en el rebusque de los comerciantes de libros piratas y de otros
comercios como las fruterías, y las personas que piden limosnas en las mañanas cerca a la iglesia
Como a la madrugada no hay nadie en el pasaje Veracruz, pues los libreros llegan más tarde y a los piratas
no les gusta el sol, ni en la iglesia de San Francisco ni ante su portón de madera hay nadie hasta después,
cuando llegan los imitadores de santos, ni en la séptima pasa más que uno que otro carro con las luces aún
prendidas, ni en el parque Santander ni alrededor del museo hay nadie tampoco, la luz del alba alumbra todo
del mismo modo, mortecino y sin hacer sombras, pues es una luz sin foco y por tanto sin dirección, que sale
y a medida que despeja lentamente la neblina, lo palidece todo- calles, tejas y palomas- por igual (Godoy,
2001, p. 12).
A los libreros del pasaje Veracruz, sobre todo a los que llevan diez o veinte años en el mismo puesto
tratando de vender el mismo libro al mismo cliente, y aunque tal sedentarismo haya engendrado en ellos una
paciencia de obispo, no les queda un rastro de consideración por los clientes y no están dispuestos a
satisfacerlos a menos que pregunten un título particular y que en ese instante el librero recuerde en qué
anaquel fue que lo puso. Si alguno de eso requisitos no se cumple, se extinguen sus esfuerzos (p. 20).
desarrolla en Bogotá, específicamente en las calles del centro, en donde Pacho, un viejo librero
que tiene una librería de libros de segunda en el pasaje Veracruz, junto a su mejor amigo,
escribir una novela sobre ellos. Debido a que Pacho no cuenta con los suficientes recursos
ejemplares de la obra en su imprenta bajo el sello editorial Alfaguara. Este juego que muestra el
autor hace alusión a la discriminación que hay en el negocio editorial, ya que muchas de las
Esta categoría tiene que ver con los problemas aludidos a la existencia del ser humano que llevan
a la reflexión sobre su propia experiencia en relación con su entorno. Así, el sentido que este le
halla a su ser mismo se ve reflejado en las acciones y decisiones que emprende de acuerdo con su
fantasía, la memoria de la historia personal, la religión como estilo de vida y los rituales de una
comunidad.
Cuando un acontecimiento, una persona o un objeto se convierten en algo más que un mero
fenómeno del mundo circundante para darle un sentido ligado a la propia experiencia, que ha
movido algo dentro sujeto y ahora forma parte de lo que este es, empieza a emerger una actitud
acuerdo a su experiencia subjetiva y así este constituye su ser en el mundo. En tanto el sujeto es
constitución dialógica constante con su ser, este se piensa en relación con el mundo circundante,
el cual conoce por medio de los sentidos que le permiten percibir ese mundo; luego este toma
conciencia del mundo y así le da sentido a sus vivencias. En la novela Tanifabú de Rosalba
coloridas, cálidas y mágicas que hacen reavivar los sentidos, lo cual da lugar a la imaginación,
esa creación dada en imágenes mentales que surgen desaforadamente como una representación de
cuales el sujeto les ha otorgado un sentido. En este caso Rosalba Suarez nos relata su experiencia
imaginativa:
Y ahora para este tiempo, quiero contarles que conocí a Tanifabú en la ensoñación de un cielo
inmensamente azul y luminoso con brillante espejo en donde me podía mirar y mientras me retrataba en los
ojos bellísimos de los peces que me observaban desde el fondo del río a través de sus cristalinas aguas de las
que bebía, para aplacar la sed que el sol me causaba, con sus rayos cayéndome, imaginaba una dimensión de
bellísimo colorido, más allá de las copas pomposas de los árboles y el candoroso vuelo de los pájaros
(Suarez Rivera, 2004, p. 87).
realidad, que son totalmente autónomos y que se crean desde lo esencial. En la fantasía se crean
figuras que tienen infinitas formas en una cadena que desprende cada vez más figuras,
constituyendo todo un universo originario. Así, en la libre fantasía, citando a Husserl, (1962) “se
abre literalmente el acceso a los espacios de las posibilidades propias de las esencias con sus
nuevas que pueden tener cualquier forma. Estas visiones de la fantasía, que se instalan en la
conciencia, son concebidas como fenómenos, pero no son aprehendidas como experiencia (1962,
donde habitan seres únicos que solo son posibles allí, con características que desbordan cualquier
vínculo con la realidad, dando paso al misterio que se desprende ante lo inimaginado y que
recrean todo un mundo literario que es dado fuera de la experiencia física. Los lugares como
Arizabú o los personajes como los Turdines constituyen toda esta atmosfera de fantasía.
Arizabú, es el techo del último universo visibles llamado Tanifabú, porque más allá de sus límites y perdidas
entre montañas de rocío, miel, leche, yuente, chion y trigo solamente existen luces de brillantísimos colores
subiendo y bajando en una preciosa coreografía, que las une y las aleja en líneas paralelas y luego las recoge
en luces de profundos espacios con diversidad de sonidos, que en las bellas melodías se dispersan en
espirales, hacia una fantástica aurora, vista únicamente en contadas ocasiones por algún excelente habitante
de este universo, que en su cotidianidad lleva su mirada hacía recónditos lugares (Suarez Rivera, 2004, p. 5).
Los Turdines son los animales más grandes de Tanifabú, de piel azul, cabeza cubierta de escamas y de
espinas rojas, ojos grandes, blancos y cuadrados, boca pequeña con diminuta lengua que lame una y otra vez
los oídos y la nariz de formas triangulares y alguna que otra vellosidad dorada, y aunque lloran y ríen con
facilidad aparentando fragilidad, son temidos por sus enormes patas con peligrosas ponzoñas destrozadoras
de todo lo que se atraviese o salga a su paso (p. 27).
excepcionales que se organizan bajo unos principios y unas tradiciones en comunidad, los rituales
cobran gran significado en este relato. Aquí el problema específico de “los ritos de una
comunidad” se presenta como un elemento fundamental que dota de sentido la vida de los
habitantes tanifubeños. Cada una de las fiestas y ritos se realizan al son de juegos, cantos, danzas
y pruebas que tradicionalmente son practicadas por la comunidad cada determinado tiempo,
universo, el cual es legendario y es la base para mantener una sana convivencia fundamentada en
el amor y en la alegría.
La fiesta de cada amanecer es la convivencia más importante en el territorio Tanifubeño y entre danzas,
coros, desfiles, declamaciones y otros festejos, se destaca el más importante juego de competencia y de
exclusiva participación de los adultos. Se trata de sumergirse en las heladas aguas del Mar de Garelinú uno
de los más profundos e ilimitados mares de Tanifabú (Suarez Rivera, 2004, p. 11).
La Fiesta Mayor de la Hondanada es una expléndida y maravillosa celebración, que se lleva a cabo cada dos
mil amaneceres y en la que el programa a desarrollar durante los cincuenta amaneceres que duran los
festejos es organizado por la niñez Tanibubeña, creativos por excelencia y hacendosos por naturaleza (p.
44).
Estas fiestas son muy esperadas por los seres de Tanifabú, quienes se preparan con antelación
para recibirlas con trajes que son realizados cuidadosamente para cada uno de los participantes.
los mitos y leyendas que son conocidos por todos los habitantes desde su niñez, bajo los cuales
específico de la memoria de la historia personal se convierte en el tema que dota de sentido este
relato. La memoria permite el hallazgo de un lugar ameno y cálido del ser: el recuerdo. Es en la
memoria en donde surgen los recuerdos personales; así, estos se forman en una cadena
prolongada que le dan un horizonte de sentido a la existencia. Dice Bergson (1977) “los
existencia pasada, constituyen, reunidos, la última y más larga envoltura de nuestra memoria” (p.
58).
Al recordar, se trae la imagen que es virtual y se hace el ejercicio de imaginar algo que
aunque no está físicamente, se ha quedado en la conciencia como un eidos que se vuelve a traer y
que se convierte en una nueva vivencia. Según plantea Bergson (1977), vamos de la percepción a
los recuerdos, y de los recuerdos a la percepción. De esta manera, cuando se vivencia una
situación, la recepción de ese momento es la que queda en el recuerdo, en ese sentido se revive la
percepción cuando se recuerda la cosa. Es la percepción presente la que le da una orientación al
espíritu —como lo afirma Bergson—, pero según el grado de tensión que nuestro espíritu adopte,
según la altura en que se sitúe, esta percepción desarrolla en nosotros un número mayor o menor
Encontradas en el camino de mi vida. Mi Medellín históricamente fue vivida antes. Pero fue escrita después.
Me encontré un día con mi familia, con mis amigos, con mis recuerdos, con mi ciudad natal y no pude parar
de contar cosas hasta el día de hoy que están ustedes ante este libro. Es un encuentro conmigo misma y son
dos historias que se encuentran a través de estas páginas (Manevich, 2004, p. 15).
En fin, miles de recuerdos inundan mi mente de esa infancia tan linda que pasamos en la Bella Villa. Las
“juniniadas” de los viernes por la tarde son históricas. Íbamos a la calle Junín a ver chachos pies- como
decíamos en esa época- en nuestra jeringonza. Nos tocó ver convertir esa calle en un bulevar en donde no
volvieron a pasar carros, sino peatones (p. 64).
Recuerdo con un poco de miedo y emoción el tren fantasma que nos hacían los primos Jorge y Benjamín en
la cocina. Como tenía 2 puertas entrabamos por una y salíamos por la otra. Era divertidísimo. También se
me viene a la mente ese sustico que sentíamos cuando Benjamín abría la puerta del ascensor en la mitad de
un piso y se veía una pared de ladrillo. Una vez hasta hicimos un circo en el patio de la casa, pues también
éramos artistas y hasta cobrábamos la entrada. Se llamaba el circo de la risa (p. 53).
Estas historias son tejidos que se han formado en el trascurrir de la existencia de Manevich,
en el relato ella devela su interior por medio de los recuerdos que le dicen algo sobre su ser en el
Otro problema específico identificado en esta categoría es la religión como estilo de vida, que
creencias que dota de sentido la existencia humana, a partir del cual se consagran unos valores y
unos principios éticos y morales que guían los actos de los sujetos. En Historias encontradas la
protagonista pertenece a una comunidad judía que habita en Medellín; allí se relata cómo desde
las prácticas cotidianas se manifiestan costumbres, ritos, ceremonias que han sido trasmitidas de
generación en generación dentro de esta pequeña comunidad judía, que se siguen conservando a
Se me olvidaba contarles que era una comunidad sin rabino. El señor Sudit oficiaba los rezos, Bar Mitzvas,
matrimonios y hasta los Bar Mitzvas que celebramos por primera vez Masha, Jennie, Rossy y yo (Manevich,
2004, p. 109).
Rezamos, charlamos, compartimos y se me hizo un nudo en la garganta por la nostalgia del pasado y la
emoción de este presente que se vive en una de las comunidades más pequeñas de nuestro país, gracias a la
visión y al deseo de seguir adelante de unos cuantos soñadores que no se rindieron porque muchos se fueron.
Es lindo ver a los niños que no son tantos, pero son muy unidos. El colegio sigue, la sinagoga sigue, Kadima
sigue, la vida comunitaria sigue y la educación judía sigue. Hay una continuidad de los valores judaícos en
esta linda comunidad que no se detiene con el paso del tiempo (p. 110).
En El Poblado hay una sinagoga chiquita y hermosa que alberga las necesidades religiosas de esta pequeña y
extraña comunidad que es Medellín. Digo extraña no porque seamos raros, sino porque somos distintos. Es
una comunidad de tendencia conservadora donde los rabinos han tenido que adaptarse a las costumbres de
los comunitarios y no al revés. La gente conversa y reza por ratos (p. 110).
Para Marlene cada una de las vivencias dentro de su comunidad constituyen un horizonte de
sentido que desemboca en el estilo de vida que ella ha llevado desde su infancia, dotando de
sentido a su propio ser: una formación en valores judaicos en una ciudad en donde la población
de judíos no es muy grande. Así cuenta cómo su familia terminó en Colombia y siguió cultivando
estos principios judíos, que a pesar de las dificultades aún se mantienen y se siguen practicando.
Tomábamos clases de todo. Seguramente porque vi a mi mamá chofereándonos todo el día y apoyándonos
en todo, aprendí a ser una buena mamá, pues eso no se estudia en la universidad. Nos enseñó a ser sensibles,
a través de su excelente trabajo comunitario. Trabajó para el colegio, para el costurero, para el hospital San
Vicente de Paul; ella era la encargada de hacer la campaña. Una vez le celebramos el cumpleaños a Michel
en el albergue infantil para que los niños disfrutaran y tuvieran una fiesta linda. De esa experiencia aprendí
que en la vida es más importante dar que recibir (Manevich, 2004, p. 108).
Éramos un montón de primos. Éramos la descendencia de los doce hermanos Rabinovich que llegaron de
Rusia a Colombia en busca de mejores oportunidades… Vivíamos tíos, abuelos, preocupados de las alegrías
y tristezas de los demás así fue como crecí en familia (p. 85).
actos individuales de los sujetos, que a su vez tienen efecto en las colectividades. Es decir que el
mundo individual de cada quien se ve influenciado por los actos de los demás; asimismo los actos
creativas y acciones políticas. Entonces la existencia del ser humano se consolida a partir del
diálogo permanente entre su interior, su relación con los otros y su mundo histórico-social. Estas
relaciones son las que permiten la interacción entre los actos individuales y los actos colectivos
cual se destaca en la novela Tanifabú. En esta se describe un lugar de sueños que se hacen
realidad, en donde sobresalen valores como la armonía, el amor, la alegría, la vida en comunidad
y la tolerancia. Los habitantes de este lugar son seres mitológicos con características muy
peculiares, que cumplen con unas funciones específicas para que este universo funcione bajo el
amor y la tranquilidad. Aquí las prácticas sociales y culturales que caracterizan la vida en
comunidad se encaminan hacia la armonía de todos los seres que habitan allí quienes aspiran a la
Los Ñupezú son unos de esos seres que cuentan con características excepcionales y que
mantienen la armonía en Tanifabú, así se describen en la novela. “Los Ñupezu son pequeños
seres de color rosado, cabeza erguida, mirada lánguida, movimientos rápidos y seguros…
En este universo llamado Tanifabú se hace fundamental que estos valores sean inculcados
desde la niñez para seguir manteniendo los principios de la vida comunitaria. Para esto se
realizan actos como celebraciones y rituales en los que se involucra a los niños, quienes son
considerados seres muy especiales por su transparencia y sensibilidad. Para tal propósito, hay un
himno específico que es enseñado a los niños en el que se inculcan valores y comportamientos
que son fundamentales para la convivencia en este universo y que permiten un reconocimiento de
su historia.
El vivir, lo ideal,
En una de las regiones de Tanifabú llamada Lugaratí también hay una canción que destaca los
valores más importantes de sus habitantes, quienes son tomados como un ejemplo de vida para
En suma, la exaltación de valores en la novela resguarda todo aquello que se encuentra en las
profundidades del corazón humano, que de cierta forma encierra el anhelo de habitar en un
mundo en donde sean posibles el amor y la armonía como fundamentos organizativos de una
sociedad mejor.
En esta categoría se abarcan las condiciones históricas bajo las que se han constituido las
relaciones de poder político, lo que implica tensiones y luchas que emergen en su consolidación.
Así se destaca la preocupación por el devenir histórico tanto de los individuos como de las
conciencia histórica y la memoria colectiva permiten que los pueblos no pierdan su identidad y
reconozcan su propia historia como fruto de sus propias luchas y no como una recolección
Los problemas específicos que se encuentran en esta categoría son la corrupción institucional
y la estigmatización mediática, los cuales se destacan en la novela Toque de queda del escritor
Adalberto Agudelo. En esta novela encontramos como tema principal las luchas estudiantiles
en las que se involucran jóvenes universitarios y de colegio, quienes resultan ser los personajes
principales de esta historia. En esta novela se hace la denuncia de la corrupción institucional que
afecta la educación pública ante la cual el movimiento estudiantil exige soluciones. Esta sigue
políticas de estado que se han empeñado en realizar cambios estructurales en la educación con el
fin de privatizarla, y de esta manera solo algunos privilegiados podrían ingresar a estudiar. Las
luchas estudiantiles son una muestra de inconformidad hacia la acogida de dichas políticas que
están veladas por unos intereses individuales, y no tienen nada que ver con una educación
pensada para la mayoría de la población colombiana; lo que deja en evidencia la corrupción que
les responden con represión policial. Esta es la situación que se presenta en la novela Toque de
queda y se muestra cuando un estudiante relata la situación: “Ya ves, pedíamos calidad
académica, presupuestos, gentecita bacana para manejar el asunto y la respuesta fue los
Los estudiantes piden la cabeza de El Piojo, uno de los personajes de dudosa reputación
corruptas. Finalmente, este termina cayendo como consecuencia de sus acciones, lo que nos
desde la corrupción.
El allanamiento fue un síntoma de debilidad como todo acto de fuerza en contra de la razón. Es necesario
aprovechar la imprecisión o la imprevisión de sus actos. Sin el cambio de directiva no será posible
reconquistar los privilegios. Vamos por la cabeza de El Piojo (Agudelo, 2008, p. 18).
mediática, en este caso hacia el movimiento estudiantil. En medio de las luchas que se presentan
entre estudiantes y las fuerzas antimotines, existen dos versiones de los hechos: la primera es
narrada por un estudiante que vivenció las manifestaciones y la segunda por un periódico local.
Así empezaron a demolernos lernos. Si nosotros avanzábamos como al principio, ellos avanzaban también y
en el desconcierto de si seguir o retroceder nos fueron pescando: nos salían seis o siete hasta arrinconarnos y
nos molían a pata, escudo, bolillo (Agudelo, 2008, p. 8).
AMP. Manizales
Una verdadera batalla campal se desató en cercanías del estadio olímpico y alrededores de la universidad
cuando cientos de estudiantes se enfrentaron a piedra con las fuerzas del orden las que no respondieron a las
provocaciones guardando en cambio una compostura sinigual encomiada sin reservas por los altos mando
civiles y eclesiásticos cuyas cabezas miran la situación con mucha zozobra. Sin embargo, agitadores
profesionales orientaron la anárquica y juvenil muchedumbre a las aulas escolares donde, con fiereza
bárbara, rompieron puertas, ventanas y cristales, violaron escritorios y bibliotecas… (p. 19)
¿Quién tiene la verdad sobre los hechos? Las acciones de los estudiantes son estigmatizadas
por los medios de comunicación, allí se exalta la labor de la policía como agentes que mantienen
el control y el orden ante el caos irrumpido por los supuestos criminales. Sin embargo, a lo largo
de la novela queda demostrado cuáles son las intenciones de los estudiantes y cómo desde las
mismas directivas se responde con violencia, ante la que los estudiantes también se defienden.
En esta categoría se destacan las manifestaciones que componen el universo simbólico de cada
novela. Cada sujeto constituye su mundo de la vida de acuerdo a sus vivencias personales, por
tanto su sentir y percepción están colmados de subjetividad. La experiencia estética tiene una
contemplación de la misma obra estética que se refleja en la belleza que el espectador percibe.
Entonces la obra de arte, en este caso la novela, se constituye como un cosmos que comprende un
complejo entramado de sensaciones, percepciones, sentidos y opiniones por parte de los autores y
los lectores.
que se ve involucrada la ironía entre la creación de relatos y su publicación, así como la crítica a
la forma de hacer literatura. Este es el caso de la novela Las glorias de Matías Godoy, en donde
su horizonte de sentido.
Pacho es un viejo librero que vende libros de segunda en una librería ubicada en el pasaje
Veracruz de Bogotá; este junto a su mejor amigo Alejandro se han dedicado a la publicación de
libros piratas. Pacho, inspirado en el sueño que siempre ha tenido desde niño de ser un pirata del
siglo XVIII, debido a las lecturas que realizaba, decide escribir una novela sobre piratas. Godoy en
su novela hace un juego interesante que surge del desprendimiento de la narrativa convencional
introduciendo otro mundo de ficción dentro de la misma obra. Este artificio es característico de la
creación contemporánea, la cual es comprendida, según Jaime Alejandro Rodríguez (2000), por
la relación que existe entre literatura y posmodernidad. En ese sentido, la novela que este
que implican principalmente una lectura no homogénea, “una lectura, por tanto, capaz de asumir
encuentro ante una lectura en la que se mezclan dos universos literarios: la historia propiamente
de la novela y el relato de Pacho que aparece en diferentes apartados de esta; por el otro, entre la
realidad de una ciudad y un mundo totalmente ajeno a esta: trae a Bogotá unos piratas del siglo
—Mi buen señor, ¿podríais indicarnos dónde se encuentra el oro que los españoles han extraído de
vuestras exóticas tierras?
—Como así.
—¡El oro, hombre, el oro!
—Ah, ¿son turistas, no? Pues aquí ni más subiendo por esta calle está el Museo del Oro, ¿si me explico?
Y ahí está todo lleno de oro, lógico. Todo es precolombinos y todo eso.
—¿Habláis de ese fuerte que veo detrás de esa plaza, a menos de ochenta pasos, ahí decís que se
encuentran los doblones?
—Ahí nomás; doblones, precolombinos, todo eso.
—Os quedo profundamente agradecido, señor. Buen día. (Godoy, 2001, p. 87)
significación” (Rodríguez. J. 2000. Pág. 68). En Las glorias, además de que el lector se ve
inmerso en una lectura que desconcierta, en la que se deben buscar varios caminos para la
también se hace una crítica a la forma de hacer literatura en la actualidad: se parodia la realidad
de la publicación editorial cuando Pacho mismo es quien imprime los ejemplares de su novela y
lo hace bajo el sello editorial Alfaguara. Resulta que la novela tiene mucho éxito, y se vende
“como pan caliente”, lo que hace que la editorial Alfaguara, en lugar de tomar represalias legales
en contra de su autor, publique la novela legalmente; ahora la novela “pirata” ha sido pirateada
Y más encima Arnulfo sí me dijo que la novela está que se vende como pan caliente y que incluso ya la
piratearon los piratas del norte y eso se sabe que cuando piratean un libro es porque gusta mucho, claro que
el de mi Pachito ya es pirata ¿sí… o no? (Godoy, 2001, p. 93).
Porque Alejandro desconfiaba con razón de la calidad de la Novela Pirata pero sabía algo que Pacho hasta
entonces desconocía y es que para ser una novela pirata con versión original, es decir sin prensa, publicidad
o crítica, había empezado vendiendo muy bien no solo en su librería sino en la novela de don Jorge Castillo,
la del Abuelo y la de Célico, según le habían contado (p. 73).
Si la novela de Pacho no hubiera tenido tanto éxito en las ventas, seguramente la editorial
Alfaguara no hubiera la hubiera publicado. Sin lugar a dudas lo que se pretende mostrar en la
novela es la dificultad que tienen los escritores no reconocidos para publicar sus obras y la
discriminación por parte de las grandes editoriales interesadas en obtener grandes ganancias
económicas. Al final queda el juego irónico en el que nos mete el autor cuando es un librero
pirata quien escribe una novela sobre piratas del siglo XVIII, que a su vez es pirateada por una
gran editorial.
—Todo por la plata, Pachito. Seguro se enteraron de que una de sus novelas estaba vendiendo como loca,
cayeron en cuenta que no era una de sus novelas y en vez de tratar de joderlo a usted por los derechos
decidieron imprimirla y subirse al bus del éxito de su libro, Pacho, y usted sabe eso qué quiere decir.
—Pues no, Pachito, ni más faltaba, pero eso quiere decir publicidad, reseñas, revistas, todo eso, incluso
hasta una entrevista con el autor, ya que los dos se están estafando mutuamente y bien mirado no tienen por
qué pelear. ¿Ah? Dígame si no es algo para festejar. Y cuando la novela esté saliendo en todas partes, las
copias piratas, es decir las originales, las suyas, van a vender todavía más de lo que ya han vendido, Pachito,
Todavía más. Perdóneme pero eso es lo que yo llamo hacer literatura en el siglo XXI. Así que venga y nos
tomamos un traguito y brindamos debidamente (Godoy, 2001, p. 110).
5. Conclusiones
La experiencia como componente del mundo vital abre posibilidades para entender nuestra
participación en este proyecto de investigación permitió expandir los horizontes de sentido hacia
que alimenta nuestra memoria histórica para entender cómo el estudio de obras no canónicas
permite un reconocimiento de la realidad desde otras voces que también recurren a juegos
Esto se evidencia en las cinco novelas que formaron parte de este análisis. En estas, los
autores y autoras demuestran su interés por presentar problemáticas relacionadas con la realidad
colombiana y por presentar propuestas estéticas innovadoras. En las novelas Plop!, de Rigoberto
políticas que vienen afectando al país durante años: la violencia, la cual se manifiesta mediante
corrupción dentro de las universidades. En estas novelas se presenta una voz de denuncia hacia
estas injusticias, que son el pan de cada día en la sociedad. La desigualdad socioeconómica y el
abandono del Estado hacia los pueblos que tienen grandes riquezas de recursos naturales y
culturales son el tema en uno de los relatos de la novela Historias encontradas, de Marlene
Manevich, titulado Crónica de un relato sin tiempo. En esta misma novela, en el relato Mi
quien relata su vida en una pequeña comunidad judía en Medellín. Aquí encontramos una mezcla
de culturas entre las costumbres judías y las paisas. Por su parte, en la novela Tanifabú, de
los anhelos de una mejor humanidad. Por último, en Las glorias, de Matías Godoy, se hace una
apuesta estética muy novedosa en la que dentro de la novela uno de los personajes escribe otra
novela; a su vez, en esta se hace una fuerte crítica al negocio de las editoriales en nuestro país, ya
que el narrador de la novela es un librero pirata que imprime su novela en un taller clandestino
bajo el nombre de una editorial reconocida. Esta es una novela ingeniosa que parodia la
donde encontramos la esencia de los pueblos, por ello es en las voces de diferentes autores y
autoras que se manifiesta el color vívido de la cultura y no solo en un unas cuantas obras que han
sido establecidas como canónicas, que si bien son importantes y gozan de prestigio, no son las
únicas que llevan el legado de nuestra nación y que cuentan con calidad estética. Se debe resaltar
que el poco reconocimiento que tienen las obras que formaron parte de esta investigación y
muchas otras que no fueron abordadas por su innumerable cantidad se debe a la poca difusión
obra literaria partiendo de las vivencias propias del lector a la reflexión profunda que infundía
cada obra. Así se logró la comprensión de los problemas de las novelas en relación con los
sucesos de la vida cotidiana de nuestra nación, mostrándose este como un elemento esencial para
también puede considerarse como un componente estético que permite constituir el conocimiento
del mundo a partir de las sensaciones, experiencias, sentires, recuerdos, vivencias del sujeto que
cada una de las etapas de la investigación siempre hubo un reto que implicaba un proceso de
aprendizaje. Así, en la etapa exploratoria se encontró que llegar a las obras de autores y autoras
no reconocidos fue una tarea difícil debido a su poca difusión. En esta fase fueron varios los
caminos por los que se optaron para recolectar el corpus y era en las reuniones en donde se
discutían diversas estrategias para tal fin. Se acudió al Ministerio de Cultura, casas editoriales,
reconocimiento de los aspectos generales de una obra literaria, además de establecer las
reflexiva se organizó la información básica para analizar el contenido de las obras desde una
encontrar una categoría problémica en la que se enmarcara la novela para luego hacer el ejercicio
de relacionarla con el mundo de la vida. Todas estas etapas fueron muy pertinentes para lograr los
canónicas que aportan a la comprensión de nuestra cultura a partir de esos mundos particulares en
cada novela.
asistencia a las reuniones acordadas con el grupo de investigación para establecer los parámetros
de esta; se hicieron las lecturas de las novelas y los informes correspondientes de cada una; se
Para finalizar esta parte, y a modo de reflexión, surge un interés sobre la difusión de estas
obras en otros ámbitos que no se limiten a la academia. Dado que esta investigación es de
carácter académico, puede suceder que solo se conozca en este círculo, y quede fuera del alcance
de un público más amplio. Por eso se deben generar formas de difusión para que estas obras estén
al alcance de lectores que busquen una literatura con la cual identificarse, una literatura de
calidad que sea novedosa, una literatura que es espejo de nuestra nación contada por otras voces,
una literatura que sea diversa e incluyente. Para esto se pueden usar medios de difusión como la
web, en donde es muy factible emplear herramientas multimedia como videos, páginas web,
redes sociales, entre otras cosas; también se pueden emplear medios alternativos de radio,
periódicos y canales de televisión. Otra forma de hacerlo es trabajando con ellas en las aulas de
clase, compartirlas entre nuestros colegas como sugerencia de lectura y, por último, dándolas a
Para comenzar con esta reflexión es pertinente abarcar la enseñanza de la literatura como un eje
sentido partimos de entender, como lo señala el profesor Carlos Guevara, que “Enseñar literatura
es, en realidad, y certísimamente, posibilitar a los niños y niñas el ingreso a la dimensión poética,
a la dimensión simbólica de la existencia humana. No puede ser otra cosa”. Con esto se debe
y autores literarios, sino que se propone una apertura de la misma enseñanza en donde el eje de
partida es el mundo cotidiano de cada estudiante, con sus pensamientos, sentimientos, emociones,
que constantemente se ponen en juego; así se recrean situaciones y sensaciones que ya han sido
vividas y se recuerdan, o que tal vez no han sucedido pero se imaginan. Es esto a lo que se
los sueños, en el que se conserva la esperanza, en el que se cree para crear y para alimentar el
espíritu. La literatura es una entrada a este mundo y como tal permite la exploración de la
experiencia humana no como algo lineal, rutinario y mecánico, sino como algo dotado de sentido,
que está en constante movimiento y que tiene la fuerza de la transformación. Entonces pensar en
la enseñanza de la literatura es pensar en la forma de hacer atractivo este mundo a los estudiantes;
hay que animarlos a que escriban sobre lo que conocen que es su realidad próxima, mostrarles
piezas literarias con las que se sientan identificados y de este modo lleguen a formar parte de sí
mismos. Es hacerlos sentir y vivir la literatura desde sus propias experiencias. Es pensar en la
perspectiva más amplia que no se limite a cuantificar o intelectualizar lo que nos rodea, sino que
compromiso en la práctica docente, ya que esta hace diferentes aportes que enriquecen los
nuestra nación no como una cadena de eventos enlazados por fechas y protagonistas acartonados,
sino como un vivaz cúmulo de expresiones contadas por voces diferentes a las hegemónicas para
que los estudiantes tengan una visión más amplia de lo que acontece a su alrededor; además de
esto, es fundamental que en esta labor se reconozcan otras apuestas estéticas de calidad que
Por otro lado, llevar estas obras al aula es también motivar a los estudiantes para que se
lancen al mundo de la escritura si así lo sienten, y demostrarles que para entrar a este basta con
desnudar los tintes del alma en cada composición y que no depende de la posición económica
como tal vez lo lleguen a pensar. Es por ello por lo que estas obras deben ser conocidas y
estudiadas por docentes de humanidades y lengua castellana, para que las compartan en el aula y
sean identificados otros horizontes de sentido que permitan la reflexión frente a las problemáticas
que se develan en las obras en el ámbito cultural, social, histórico, político y estético.
Referencias
Análisis sobre obras leídas para el proyecto de investigación Novela colombiana hoy: del
canon a la marginalidad mediática.
Primera Parte
Primera novela
1. Título: ¡Plop!
ISBN: 958-33-8526-3
6. Categorías problémicas
6.1. Sociocultural
En la narrativa nos encontramos con un collage de voces que tejen la historia: la primera
persona, los testimonios de personas que han vivenciado desapariciones de familiares y
conocidos, los recortes de periódicos y reflexiones profundas sobre las desapariciones; dando
como resultado una narrativa fluida que reconstruyen imágenes de la fragilidad humana como
una historieta cómica, mostrando lo trágico como una fotografía de una realidad cruda y fría, pero
con ironía; imágenes que dan cuenta de la cotidianidad de un ser humano que está atravesando un
conflicto, haciendo una reflexión sobre otros muchos desaparecidos que como este personaje
salen un día de casa y nuca más regresan, lo cual nos recuerdan como lo dice el mismo Montoya
(2006) que “todos somos secuestrables”.
8. Técnica narrativa: El autor utiliza una técnica narrativa basada en el fluir de la conciencia de
un personaje. Su discurso no se da en una forma lineal y lógica, sino muestra el trascurrir del
pensamiento empleando situaciones, pensamientos, diálogos interiores, recuerdos y el presente
para desarrollar el hilo narrativo.
“Así que nada hay sin daños, sino que incontables son las formas de muerte e imprevisibles las penas y las
calamidades de los hombres. ¡Pero ojalá me escucharan!”
Arquíloco de Paros.
Esta novela nos sumerge en una atmosfera que no es muy lejana a nuestra realidad colombiana:
las desapariciones forzadas. Se narran historias que cuentan una parte de la gran historia de
nuestro país, el surgimiento en 1977 de los escuadrones de la muerte que raptaban de forma
indiscriminada a la gente. Se describe a un país desangrado por la violencia, atravesado por
acontecimientos como la aparición de pandillas que matan y roban en las ciudades, el
narcotráfico, los asesinatos en las urbes, las desapariciones forzadas, la prostitución, el
desplazamiento forzado y las amenazas a periodistas. Queda en la memoria el recuerdo de
aquellos seres que ya nunca aparecieron, de los cuales se guarda la esperanza de que regresen,
para aliviar el dolor que sus familias han tenido al enfrentar ante la incertidumbre de no saber que
paso con ellos. El estado responde con silencio, con impunidad, pero el pueblo sigue reclamando
que se haga justicia, que se repare a las víctimas, que se develen los acontecimientos tal como
sucedieron.
Nuestra subjetividad está ligada al mundo de la vida, el sujeto es una constitución dialógica
constante con su ser, y de este modo, él se piensa en relación con el mundo circundante que
conoce por medio del cuerpo, de los sentidos que le permiten percibir ese mundo que le es dado;
el ser humano tiene conciencia del mundo con la que le da sentido a sus vivencias , así nos
entendemos como sujetos sentí-pensantes que interactúan constantemente en la cotidianidad, por
medio del accionar que hace la experiencia y que permite que elijamos decisiones para seguir
nuestra constitución como sujetos. Es decir que llevamos a cabo acciones que de inmediato dan
cuenta de una decisión, que siendo acertada o no, puede cambiar el rumbo de la vida, e interferir
en el cambio de rumbo de vida de otro. En la novela Plop! del escritor Rigoberto Gil Montoya
encontramos un universo tejido por la fragilidad de la vida, somos seres vulnerables a situaciones
que pueden causar mucho dolor, tanto en nosotros, como en quienes nos rodean, que en definitiva
hace que nuestra vida coja otro rumbo, así nos lo demuestra este relato lleno de retratos que son
reflejo de una realidad que vivimos en nuestro país: los rostros desconocidos de los
desaparecidos.
Este hombre tiene un fuerte dolor de muelas. Va hasta el patio y ve como su mascota se orina en el
árbol de naranjas. Él hace lo mismo. Piensa que vivir duele, que la cara se hincha, que quién sabe qué
injusticia está pagando hoy. Tiene miedo de salir a la calle. Un vecino suyo ha desaparecido y otro
desapareció la tarde del jueves, por los lados del barrio América. Se especula mucho, pero él sabe que
hay una sola verdad y teme enfrentarla. No irá a trabajar. Llamará por teléfono y dirá que está
enfermo, no puede salir, luego llevará la incapacidad. Más tarde regresara al patio. Allí se sabe a
salvo. Dará gracias a dios por este día (Gil Montoya. R. 2006. Pág. 111).
El cambio de rumbo que puede tener nuestra vida es lo que nos recuerda lo frágiles que
somos, que en cualquier momento podemos encontrarnos inmiscuidos en una tragedia que
cambiara para siempre nuestro destino. Para Pablo García (2004) citando a Nussbaum el cambio
de rumbo está dado por un agente externo: la fortuna, lo que demuestra que aunque nuestra
conciencia nos lleve a actuar de determinada manera, nuestra existencia no depende solo de ello,
pues se pueden desatar una multiplicidad de hechos que no teníamos previstos. Cuando nos
enfrentamos a cualquier tragedia entendemos que la experiencia humana está en el límite de la
fortuna, entonces vale la pena recordar esta pregunta ¿Hasta qué punto es vulnerable la vida
humana? (Quintero M. 2013) Lo que buscamos es ponernos a salvo, vivir una vida en lo posible
lejos de sufrimientos, aun sabiendo que no tenemos ninguna fórmula para tener el bienestar
constante en nuestras manos y ser asertivos en nuestras acciones.
Las cosas por estos días eran más aterradoras: nadie parecía escapar a la acción de fuerzas oscuras; nadie
recorría los espacios urbanos sin que desconfiara de los otros o sintiera, al cruzar la esquina o cambiar de
acera, que su destino podría alterarse de repente, porque de un vehículo sin placas dos seres encapuchados se
apoderaban de su cuerpo inerme o un individuo, de hombros anchos piel trigueña, se había acercado a la
víctima, le había susurrado al oído y otro era ya el camino, otro el enigma ante la indiferencia y el miedo de
quienes se persignaban en el acto, porque por lo menos se habían salvado, no era el momento para ellos,
reflexionaban los curiosos de los apartamentos contiguos al lugar de los hechos y al instante las luces de lo
alto se apagaban, no fuera que ojos atentos señalaran a los fisgones y por esa bobadita de estar mirando lo
que no es conmigo, madruguen a saldar cuentas (Gil Montoya, 2006, p. 35).
Aceptó el apoyo que le brindaba y dijo que cualquier ayuda la recibiría con humildad; necesitaba llenarse de
vigor para darle significado a su vida, valor a sus hijos y para continuar pensando en el regreso de su marido
a sus cosas, a sus niños. Quería llevar a cabo esos planes trazados en la intimidad de su hogar cuando todo
parecía ir tan bien, él en la fábrica de confecciones, ella como auxiliar contable de una empresa que prometía
crecer y donde pronto podría aspirar a un ascenso. Tenían un sueño: conocer las islas del Rosario y comer
pescado frito en la Isla del pirata Morgan. Unos amigos del barrio Berlín los habían entusiasmado con esa
idea. Incluso ya tenían un ahorro para ese plan y ella había separado un vestido de baño, color naranja.
Todo lleno de planes a mediano plazo. María Paula entraría al jardín el año entrante y Juan Camilo cursaría
el tercer grado. Habían pensado ingresar a la universidad una vez los niños fueran más independientes y la
economía familiar les permitiera invertir en sus estudios. (Gil Montoya, 2006, p. 31)
Solo cuando escenarios como estos tocan a la puerta de los seres humanos, somos capaces de
entender el valor de lo que somos, aún más, el sentido que le estamos dando a nuestras vivencias
y nuestra fragilidad innata, la incertidumbre de la espera de ese ser querido que ha desaparecido,
así, siempre aparecerá la esperanza como un brillo de dignidad humana, en relación a lo que nos
ha pasado y lo que puede venir después, que puede ser mejor o peor, en realidad no lo sabemos.
En síntesis: es tan fácil dejar de ser, hermano, he ahí el misterio de la vida, eso es tan engorroso de explicar,
eso que se escapa en un suspiro hondo o mientras rebanamos un pepino o nos negamos a coger el teléfono o
nos persignamos (…) Y al final, esa preocupación de Susana, el destello de unos ojos que se niegan a
alumbrarme, ese cuerpo tan suyo, perdido en la angustia de la espera (Gil Montoya, 2006, p.. 93).
Segunda novela
ISBN: 978-958-44-3192-9
6. Categorías problémicas:
6.1. Socio-político
6.3. Económica
7. Descripción general: En esta novela encontramos como tema principal las luchas estudiantiles
acontecidas en Manizales hacia 1976. Se recrean los enfrentamientos entre estudiantes y policías
antidisturbios, mostrándose toda la violencia, la crudeza y la resistencia que implica esta batalla,
la cual deja como saldo muchos heridos, detenidos, daños al comercio, a la universidad y al final,
un estudiante muerto. Toda una ciudad se conmociona ante estas luchas, y como no hacerlo si es
que los estudiantes se toman las calles en multitudes innumerables, armándose verdaderas
batallas campales entre estudiantes y policías, que terminan afectando el orden y la tranquilidad
de la ciudadanía, dando pie al saqueo en los comercios. Estas manifestaciones son por la defensa
a la educación pública, en las que se involucran jóvenes universitarios y de colegio, los cuales
resultan ser los personajes principales de esta historia. También se hace evidente la corrupción
que se presenta en las universidades públicas, la estigmatización de los medios de comunicación
hacia el movimiento estudiantil y cómo terminan los personajes sumergidos en situaciones que
nunca se esperan, mostrándonos lo frágiles que podemos ser los seres humanos así se tenga el
poder más grande.
Esta novela se caracteriza por narrar en forma de crónica los hechos, dando un espacio para
diferentes versiones, es decir, encontramos en cada capítulo el hecho acontecido a la luz de un
estudiante que escribe en su diario personal, y la versión que aparecerá en el diario local.
8. Técnica narrativa: Es lineal, se presentan los hechos de una manera ordenada en el tiempo y
en el espacio. La historia se va formando a medida que se van contando los hechos,
encontrándose diálogos interiores y apartados de un diario local.
En esta obra vemos una problemática que sigue vigente en la actualidad colombiana: el
movimiento estudiantil en defensa de la educación pública y de calidad. Hemos visto como a lo
largo de los años las políticas de estado se han empeñado en realizar cambios estructurales en el
ámbito de la educación con el fin de privatizarla, y así, solo algunos privilegiados podrían
ingresar a estudiar. Las luchas estudiantiles han demostrado la inconformidad por la acogida de
dichas políticas, que están veladas por unos intereses individuales, que no tienen nada que ver
con una educación pensada para la mayor parte de población colombiana, haciéndose evidente en
la corrupción que hay por dentro de las estructura de las universidades. Encontramos, cómo ante
esta situación los medios de comunicación estigmatizan las acciones de los estudiantes, exaltando
la labor de la policía como los salvadores ante el caos irrumpido por los supuestos criminales.
Todo esto devela la represión ideológica ejercida por parte del estado, materializada en los
cuerpos de policía que actúan de forma violenta para mantener “el orden y el control”, dejando
como saldo la detención de estudiantes, la desaparición de los mismos, heridos y finalmente
víctimas mortales, crímenes que además han quedado en la impunidad, pues no se hacen las
investigaciones debidas para hacer justicia. Todo esto constituye el universo de esta novela,
hechos que son el reflejo de la sociedad colombiana.
Un compañero de Medicina aún inconsciente. Los otros heridos fuera de peligro. Nadie detenido. El
allanamiento fue un síntoma de debilidad como todo acto de fuerza en contra de la razón. Es necesario
aprovechar la imprecisión o la imprevisión de sus actos. Sin el cambio de directiva no será posible
reconquistar los privilegios. Vamos por la cabeza de El Piojo (Agudelo, 2008, p.18).
Husserl nos dice que este horizonte se desplaza al paso de quién en él se mueve. (Herrera,
2002, p.60). En ese sentido las intenciones y las motivaciones de los sujetos que en ellos se
involucran tienen una gran importancia, ya que estos al sentirse afectados por alguna situación
que determinan su corriente de acciones, le dan un sentido en el campo de su experiencia. El
horizonte se ve enmarcado en una toma de decisiones que desencadenan ciertos actos, los
estudiantes deciden irse a asamblea, luego empieza una acción represiva por parte de la
policía antidisturbios. Ellos se van a esos términos demostrando una motivación clara: su
inconformidad con las directivas de la universidad.
La cosa fue tesa llave. A pesar de los otros, vos sabés votamos por unanimidad, bueno casi, la
manifestación. Pero qué va compadre los antimotín sitiaron la U. desde el gran arco y desde el rompoy de la
veintiséis. ¡Qué vainazo! Las dos únicas salidas taponadas por un doble cordón de escudos, cascos,
bolillos… (Agudelo, 2008, p.7)
Este horizonte es abierto, es ilimitado y por tanto en un ámbito de experiencias posibles, que
se conectan con una experiencia concreta. Aquí el sujeto toma una actitud reflexiva al interactuar
en este espacio de una determinada manera, el convertirse en morada de sentido para su
experiencia personal. El correlato de la violencia se vive en la resistencia. Los estudiantes han
encontrado como horizonte de sentido el resistir la violencia infringida por la fuerza policial,
defendiendo su objetivo: la denuncia.
Cada cual cumple su papel ineludible: ¿Quién pone la piedra en las manos de quién la lanza? ¿Quién arma a
los locos? ¿Sería posible eludir las provocaciones, el cordón de los antimotín y pasar de largo? En la metas
de la federación no existía otros objetivo más allá de la simple denuncia. Quisieron acallarnos y si nos
amordazan ¿Qué nos queda? (Agudelo, 2008, p.18)
El ser humano en palabras de Husserl es “una vida que experimenta el mundo”, pero también
es conciencia de ese mundo, es decir que le da sentido a su experiencia, el cual se constituye en el
encuentro entre facticidad y subjetividad, como lo dice Daniel Herrera (2002). Entonces mi yo
está constituido por lo que hago y el sentido que le doy a ese hacer, así soy un sujeto de actos que
tienen una totalidad de vivencias que son intencionales y que son motivadas por mi ser histórico
y libre, demostrando aquí un comportamiento activo. Pero también afirma Husserl, “el ser
humano igualmente se comporta pasivamente: sufre efectos de personas y cosas, se siente
determinado por ellas a valoraciones positivas o negativas, a apetecer o a huir, etcétera. Se siente
influido por personas, se guía por ellas, recibe sus órdenes, da órdenes, etcétera” (Herrera, 2002,
p.48). Es en este sentido que los estudiantes le dan un sentido a su accionar: resistiendo. Sin
embrago las acciones de otros pueden lograr que dicha acción llegue a su límite, y ya no se tenga
fuerza física para seguir emprendiéndola.
En fin, siempre resistimos un poco más. Lo que no resistimos fue el asalto final: bolillo en ristre, bita arriba,
escudo de frente. Nos cayeron como una horda de salvajes, silenciosos, sin respirar, arrolladores,
incontenibles. Si lo pescaban a uno no lo soltaban bueno y sano, le daban hasta dejarlo grogui y después lo
tiraban al vuelco de las volquetas del municipio aparecidas entre los curiosos de pie en los andenes y las
zonas verdes, como turmas, con las caimas deshechas del culillo y unas ganas grandes de entrarle a la piedra
((Agudelo, 2008, p. 9).
El bloqueo, desde todos los ángulos posibles, en una operación envolvente, precisa, exacta, obligó a los
muchachos a tomar asiento en el asfalto. Cantando sus himnos, gritando sus consignas de batalla,
denunciando con nombres propios a los culpables de esta rara y espectacular explosión de violencia que no
estaba en los presupuestos estudiantiles. Resistieron uno tras otros los intentos de desalojos (Agudelo, 2008,
p.77).
La violencia es un instrumento que es usado para justificar un fin, según dice Arend, entonces
si ponemos como fin al poder, y a este lo entendemos en las relaciones entre mando y
obediencia, encontramos que es gracias a estas relaciones que el poder se mantiene, entonces
aquel que ejerce la violencia, en este caso sería aquel que tiene el poder. Recordando lo que
Sartre dice sobre la violencia, citado por Arentd, “un hombre se siente más hombre cuando se
impone a sí mismo y convierte a otros en instrumentos de su voluntad”, lo que le proporciona
“incomparable placer”, esto para dejar en evidencia que el que ejerce la violencia siente placer, y
por eso comete tantos actos atroces, y se abusa del poder.
Todos tenemos miedo. Se palpa en el ambiente la disposición del enemigo para enfrentarnos a sangre y
fuego. “La violencia es el arma de los que no tienen razón” será una de nuestras consignas, pues no hay
tregua para la razón (Agudelo, 2008, p.30).
Alguien rompió el silencio. Gritó ¡Asesinos! Y al instante lo rodearon a pata, puño, batón. (…) Con el llanto
a punto de brotar incontenibles, vio dispersarse la muchedumbre. Y entonces comprendió: gritos,
detonaciones, carreras. Una ciudad en llamas (Agudelo, 2008, p.39).
La ciudad cobra gran protagonismo en esta novela, es el epicentro de actividad en donde se dan
las manifestaciones consecutivas, el lugar en donde acontecen estos hechos históricos-sociales,
que llenan de sentido la experiencia del movimiento estudiantil, y de los habitantes de la misma
ciudad que se ven involucrados en los hechos. Todo esto se termina constituyendo como el
mundo histórico del sujeto.
Andando, andando. Vitrinas rotas. La ciudad enmuletada y coja, llena de parches en el rostro múltiple y
sonriente. Las calles llenas de pedregones como si la arena fina, los diminutos pedruscos hubieran crecido al
conjuro de la turba. Los comercios vacíos (Agudelo, 2008, p.88).
Es un lugar común señalar que la violencia, dice Arendt brota de la rabia y la rabia puede ser,
desde luego, irracional y patológica, pero de la misma manera que puede serlo cualquier afecto
humano. Así la violencia explica el horizonte de sentido frente al accionar de los estudiantes. “La
rabia solo brota allí donde existen razones para sospechar que las condiciones podrían
modificarse y no se modifican” (Arendt, 2006, p. 85).
Fuera escrúpulos. Era indispensable y propicio ofrecer una víctima a los dioses. Si la muchedumbre no
quiere atacar la sirena de toque de queda es porque no conoce las consecuencias. Le daremos una víctima.
Un mártir. Así los civiles negociaran cualquier cosa y los hijos de papimami irán a dormir con un cuchillo de
espanto (Agudelo, 2008, p.66).
Ya ves, pedíamos calidad académica, presupuestos, gentecita bacana para manejar el asunto y la respuesta
fue los antimotín, los arrestos, el allanamiento (Agudelo, 2008, p.95).
Les responden con más violencia, revelándose intenciones oscuras que se materializaran en
acciones que moverán el horizonte de sentido, combinándolo con la rabia, el dolor y finalmente
con la muerte. La violencia política deja como saldo un estudiante muerto.
Tembloroso, sacó el arma de la funda. Lo examino desde la distancia. Lo vio recoger una piedra pequeña, tal
vez la ultima para la defensa de la fortaleza. Rodilla en tierra, cañón al antebrazo, el ojo a la mira, el pulso
firme, firme. Tomó impulso, cinco, diez metros. Miró el objetivo y por un instante los ojos se cruzaron. Le
apunto a la cabeza. Justo entre las cejas. Y Disparó. Dos veces. No pudo lanzar. Un boquete negro, negro,
una ventana pensó, se abrió en su cerebro. Un trueno largo (Agudelo, 2008, p.118).
Tercera novela
1. Título: Tanifabú
5. Extensión: 89 páginas
ISBN: 958-336540-8
6. Categorías problémicas:
6.4. La exaltación de valores que habitan en las profundidades sinceras del corazón del ser
humano, como principales características de los tanifubeños.
6.4. El lenguaje poético como un artificio para recrear el mágico universo de Tanifabú.
7. Descripción general: En esta novela encontramos un universo de fantasía, que hace desbordar
la imaginación con seres y paisajes que solo existen en un lugar mágico llamado Tanifabú “el
último universo visible”. Son seres mitológicos con características muy peculiares, que cumplen
con unas funciones específicas que hacen que dicho universo funcione bajo el amor y la armonía.
Así, se distinguen los Tanifubeños que son los habitantes de este lugar, quienes aspiran a la
felicidad, la convivencia, la fe, el respeto la tolerancia, la salud, la alegría, la belleza y la salud,
siendo esto la vida en su perfección; y otros seres entre animales y monstruos, visibles e
invisibles, con sonidos o silenciosos, componiendo todo este universo de misterios. Se destacan
los juegos y las pruebas como muestra de valentía entre los habitantes, así como también, las
fiestas y los ritos en donde la danza, los cantos y la alegría son los protagonistas; cada uno de
estos se practica cada determinado tiempo, medido en amaneceres. Las leyendas son las que
construyen las creencias en este universo, quedándose en la memoria de cada uno de sus
habitantes. Los olores, los sonidos, los colores, cobran un lugar muy importante en todas las
costumbre de este lugar. El lenguaje alcanza una poesía cadenciosa, que se recrea en imágenes
variopintas, llenas de luz y magia, dándoles vida a la novela.
8. Técnica narrativa: Por su carácter mitológico, encontramos que en esta novela se destaca la
retención, es decir la rememoración de los rituales y las fiestas que se realizan en Tanifabú. Cada
capítulo de la historia es una nueva entrada a este universo, que describe las costumbres de sus
habitantes.
Imaginación y fantasía
El mundo de la vida nos es dado; en él actuamos en actitud natural, reconocemos los objetos
del mundo, sabemos que están allí pero no los tomamos como algo más allá. Después de que
algún acontecimiento, objeto o persona ha movido una parte de nosotros, de nuestro ser, le
empezamos a dar sentido a nuestra experiencia, constituimos nuestra subjetividad, empezamos a
tener una actitud reflexiva del mundo, a ir a la esencia de las cosas, en términos fenomenológicos
al eidos. La imaginación se nos presenta en actitud natural, está a su vez, entra en el campo de
lo subjetivo y se relaciona con la manera de percibir el mundo, aquí, esta se nos da como
imaginación empírica, ligada a la intuición sin que entremos en una reflexión profunda al
observar determinada situación. Cuando alguien esta en una cerca en donde pasan autos, puede
estar hablando con la señora que vende los tintos, a lo lejos se escucha un pito, en ese momento
esa persona intuye que un auto se viene acercando, y de inmediato puede imaginar su forma y su
movimiento. Pero la imaginación también se da en actitud reflexiva, en este caso Husserl la
reconoce como imaginación eidética, que corresponde a la de la “corriente de los eidos”, es decir
así como en el campo de la experiencia tiene lugar la “corriente de las vivencias”, aquí toman
importancia las esencias, y para que estas sean posibles son elementales las vivencias. En la
imaginación se exalta el sentido profundo que se le da a una vivencia: la esencia, se parte de la
percepción sensible para empezar a recrear en la mente objetos, situaciones o personas, imágenes
que aparecen una tras otra, que se inmiscuyen en el pensamiento permaneciendo como una
sucesión y de este modo, dando rienda suelta a la imaginación. Así, la imaginación es una
experiencia subjetiva que establece correlaciones entre la exterioridad (mundo material) y la
interioridad, lugar en donde se constituye el ser. En la novela Tanifabú de Rosalba Suarez
Rivera, encontramos una construcción artística que entra en el marco de la subjetividad, siendo
un producto de la imaginación que aviva el sentido de la acción imaginativa y que tiene origen en
una experiencia sensible. Así como lo afirma Carlos Alberto Villegas (2005) “una imagen poética
puede ser el germen de un mundo imaginado ante las ensoñaciones”. Y precisamente Suarez
rivera nos lo demuestra.
Y ahora para este tiempo, quiero contarles que conocí a Tanifabú en la ensoñación de un cielo
inmensamente azul y luminoso con brillante espejo en donde me podía mirar y mientras me retrataba en los
ojos bellísimos de los peces que me observaban desde el fondo del río a través de sus cristalinas aguas de las
que bebía, para aplacar la sed que el sol me causaba, con sus rayos cayéndome, imaginaba una dimensión de
bellísimo colorido, más allá de las copas pomposas de los árboles y el candoroso vuelo de los pájaros
(Suarez, 2004, p. 87).
Gú… Ahhh… Gú
Ahhh… Ahhh… Gú
Y, éste, llamémoslo sonido, que en la infancia es todo un universo y descubrimiento perfecto; fue la voz de
bautizo, que desde mi memoria fluyo para las aves Gú, que en este texto también dan fe de una razón y de
una verdad; la gratitud, que nunca se perderá en el olvido, no se extraviara, si se sustituirá (Suarez, 2004, p.
89).
Aunque las Rimánas(mariposas) quieren y respetan a los gigantes Turdines, no dejan de apreciar el
legendario misterio de las aves Gú; discretamente las observan y las analizan procurando adentrarse en sus
secretos; pero como nada logran y ante tanta admiración algunas deciden comunicarse con ellas y cuando lo
consiguen una tierna amistad las envuelve (Suarez, 2004, p. 29).
Más allá de la imaginación, en un nivel mucho más avanzado, y en plena conexión con lo
esencial esta la fantasía, ella se acuna en la actividad imaginaria, que es producto de la
percepción sensible, pero la traspasa originando mundos que se escapan a la realidad y que son
totalmente autónomos. Aquí el sentido que se le otorga la vivencia “es acontecer de lo esencial”
(Guevara, 2013), permitiendo una existencia que le es propia, y que no tienen nada que ver con
una mera ficción. La fantasía es originaria de universos enteros en la región de lo espiritual,
surge de la actividad imaginaria, crea mundos desde lo esencial, desde la interioridad del ser que
es totalmente autónoma a la realidad. Tanifabú es la entrada a un mundo de ensoñación, de
fantasía, que recrea imágenes vividas que son construidas detalladamente en el acontecer de la
imaginación. Es un espacio donde habitan seres únicos que sólo son posibles allí, con
características que desbordan cualquier vínculo con la realidad, dando paso al misterio que se
desprende ante lo inimaginado.
Arizabú, es el techo del último universo visibles llamado Tanifabú, porque más allá de sus límites y perdidas
entre montañas de rocío, miel, leche, yuente, chion y trigo solamente existen luces de brillantísimos colores
subiendo y bajando en una preciosa coreografía, que las une y las aleja en líneas paralelas y luego las recoge
en luces de profundos espacios con diversidad de sonidos, que en las bellas melodías se dispersan en
espirales, hacia una fantástica aurora, vista únicamente en contadas ocasiones por algún excelente habitante
de este universo, que en su cotidianidad lleva su mirada hacía recónditos lugares (Suarez, 2004, p. 5).
La fantasía, como lo dice Husserl, hace posible una aprehensión de esencias y así, una
perfecta percepción de estas a través de la representación. Entonces cuando se fantasea, son
desbordantes las imágenes que se recrean que son producto de sensaciones, percepciones y
recuerdos, pero que se salen por completo de la realidad material, quedándose en las
meditaciones los análogos de esta, que sólo son posibles en el mundo de la imaginación. Así, se
tiene conciencia de que ello existe en la fantasía a partir de las vivencias que se experimentan, a
pesar de que esa libre fantasía no se da en el mundo de la experiencia, por medio de una
construcción artística, por ejemplo, se puede hacer que sean comprensibles, y por ende se llenen
de sentido. Tanifabú representa esa región profunda del espíritu que se contempla en la fantasía,
es un universo creado con matices misteriosos que surge en un acto de creación de imaginación
sin límites.
La gritería es extravagante y en esto permanece un buen espacio de tiempo, que súbitamente cancelan
mientras giran y en una danza de preciosa coreografía quitan sus canastas del cuello y se convierten en aves
amarillas de descomunales tamaños, que rápidamente ahuecan sus alas y vuelan buscando la ruta elegida por
los generosos de la parte Ondulada Alta, (…) pero estos Kivixiclues también tienen la propiedad de
volverse diminutos y a medida que van utilizando su dominio entran con facilidad bajo la copisidad de los
árboles y mientras presionan con la sorpresa, cada ovíparo adquiere matices preciosas en sus plumas, que
hacen juego con la sonoridad de sus melodías maravillosamente (Suarez, 2004, p. 83).
En la fantasía se crean figuras que tienen infinitas formas en una cadena que desprende cada
vez más figuras, constituyendo todo un universo originario. Así, en la libre fantasía citando a
Husserl (1962) “se abre literalmente el acceso a los espacios de las posibilidades propias de las
esencias con sus infinitos horizontes de conocimientos esenciales”, se da origen a una
multiplicidad de figuras nuevas que pueden tener cualquier forma. Estas visiones de la fantasía,
que se instalan en la conciencia, son concebidas como fenómenos, pero no son aprehendidas
como experiencia (Husserl, 1962, p. 21). Entonces se es consciente de ese desbordamiento de
imágenes desaforadas que siguen surgiendo en la imaginación, se entra al mundo de la fantasía y
esto se escapa al mundo físico, en donde tiene lugar la experiencia. La fantasía es el horizonte de
sentido que tiene la novela Tanifabú.
Ya moribundos, los peces ciegos lanzan una plegaria que en realidad su último canto; descrito como
DOLOROSAMENTE TRISTE por los anteriores millares de participantes y según la leyenda es señal de la
cercanía del monstruo y también el rápido encuentro de la ruta al túnel de salida, donde una legión de
hermosos seres cubiertos de las más extrañas y exóticas flores lanzan rayos de luz de sus ojos y muestran el
camino a la superficie; obsequiándoles a los expedicionarios conchas doradas repletas de frutas y plantas
marinas y un diminuto hilo plateado, según cuentan, maravilloso regalo, que guarda en su interior el secreto
de la eterna juventud (Suarez, 2004, p. 16)
Referencias
Husser, E. (1962). Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica.
México- Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
Análisis sobre obras leídas para el proyecto de investigación Novela colombiana hoy: del
canon a la marginalidad mediática.
Segunda Parte
Cuarta novela
6. Categorías problémicas:
6.1. Sociocultural
6.2. Económica
Así como son diversas las historias que se relatan, también son muchos los personajes que
aparecen en el transcurso de la obra, que tienen algo común: las experiencias que vivieron en
conjunto y que ahora rememora la autora en su obra. En la primera parte se narra la historia de
una comunidad judía, que viene de Rusia y llegan a Medellín como consecuencia de un exilio en
búsqueda de nuevas oportunidades y se consolidan como una gran familia que empieza a tener
descendencia, y a construir una nueva historia. Aquí Manevich narra gran parte de los
acontecimientos de su vida desde las travesuras que hacía de niña junto con sus familiares y
amigos, pasando por su juventud en donde se caracterizaron por ser los pioneros en muchos
aspectos, hasta cuando decide casarse y tener una familia. En la otra parte, narra parte su
experiencia cuando ella y su esposo deciden irse a vivir por un tiempo a Apartado, un pueblo que
queda casi entre la selva y se encuentra con una realidad permeada por la pobreza, la inequidad y
la violencia.
Historias que se entretejen en el ámbito de nuestra experiencia, formando figuras que dotan de
sentido nuestro mundo de la vida. Historias que se cuentan, se imaginan, se recuerdan, se vuelven
a vivir y siguen latiendo en nuestra memoria. Historias vividas que se encuentran, se
desencuentran, en constantes movimientos que se despliegan en el tiempo y en el espacio.
Historias que se recuerdan y que se instauran en la memoria de quien las vive, para reinventar el
mundo, dotarlo de sentido y volver sobre lo ya vivido, como una nueva vivencia.
Es en la memoria en donde tienen lugar los recuerdos personales, así estos se forman en una
cadena prolongada que le dan un horizonte se sentido a nuestra existencia. “Los recuerdos
personales,- como lo reconoce Bergson- exactamente localizados, y cuya serie diseñará el curso
de nuestra existencia pasada, constituyen, reunidos, la última y más larga envoltura de nuestra
memoria” (Bergson, 1977, p. 58). Esta envoltura se va reduciendo y se va repitiendo en círculos
que se van haciendo cada vez más estrechos y se van concentrando más, en ese sentido el
recuerdo llega a un punto tan reducido que se inserta tan bien en la percepción que ya no se sabe
en dónde termina esta y en donde termina el recuerdo. Hasta el punto que se regulan los
movimientos corporales. Y se trae el recuerdo como un encantamiento, que permea nuestra
realidad en el tiempo presente.
En fin, miles de recuerdos inundan mi mente de esa infancia tan linda que pasamos en la Bella Villa. Las
“juniniadas” de los viernes por la tarde son históricas. Íbamos a la calle Junín a ver chachos pies- como
decíamos en esa época- en nuestra jeringonza. Nos tocó ver convertir esa calle en un bulevar en donde no
volvieron a pasar carros, sino peatones (Manevich, 2004, p. 64).
Cuando recordamos, ese recuerdo tiene un carácter virtual, y debemos disponernos para
recibirlo. “Poco a poco aparece como una nebulosa que se condensa; de virtual pasa al estado
actual; y a medida que sus contorno se dibujan y que su superficie se colorea, tiende a imitar la
percepción” (Bergson, 1977, p 48). Al recordar, traemos la imagen que es virtual, hacemos el
ejercicio de imaginar algo que aunque no está físicamente, que se ha quedado en nuestra
conciencia como un eidos que se vuelve a traer, convirtiéndose en una nueva vivencia.
Entre mis recuerdos la piscina era grande, pero según me contado mi mamá no era tan grande como en mi
imaginación. Recuerdo un restaurante que era con hotel Gambrinus y todavía me impacta el recuerdo de una
puerta horizontal que se abría hacia arriba y abajo estaban las piezas. Creo que me daría claustrofobia dormir
en un sitio así. Eso era por los lados del Boquerón, donde había mucha neblina en la carretera (Manevich,
2004, p. 52).
Según plantea Bergson (1977), vamos de la percepción a los recuerdo, y de los recuerdos a la
percepción. Cuando vivenciamos una situación, la recepción de ese momento es la que queda en
nuestro recuerdo, en ese mismo sentido revivimos la percepción cuando recordamos la cosa. Es la
percepción presente la que le da una orientación al espíritu,-como lo afirma Bergson- pero según
el grado de tensión que nuestro espíritu adopte, según la altura en que se sitúe, esta percepción
desarrolla en nosotros un número mayor o menor de recuerdos.
Recuerdo con un poco de miedo y emoción el tren fantasma que nos hacían los primos Jorge y Benjamín en
la cocina. Como tenía 2 puertas entrabamos por una y salíamos por la otra. Era divertidísimo. También se
me viene a la mente ese sustico que sentíamos cuando Benjamín abría la puerta del ascensor en la mitad de
un piso y se veía una pared de ladrillo. Una vez hasta hicimos un circo en el patio de la casa, pues también
éramos artistas y hasta cobrábamos la entrada. Se llamaba el circo de la risa (Manevich, 2004, p. 53).
La memoria tiene una relación afectiva con el pasado, está presente en la eternidad de la
memoria y es compartida por grupos humanos, así como lo afirma Ricoeur “No tenemos nada
mejor que la memoria para significar que algo tuvo lugar, sucedió, ocurrió, antes de que
declaremos que nos acordemos de ello” (Ricoeur, 2003, p. 41). En la novela de Manivich la
memoria se comparte de generación en generación, desde los inicios de un núcleo familiar, a
través de las historias contadas.
Que sorpresa cuando íbamos a estudiar inglés al Instituto Kennedy donde antes había sido la clínica Santa
Ana. Éramos un montón de primos. Éramos la descendencia de los doce hermanos Rabinovich que llegaron
de Rusia a Colombia en busca de mejores oportunidades… Vivíamos tíos, abuelos, preocupados de las
alegrías y tristezas de los demás así fue como crecí en familia (Manevich, 2004, p. 85).
Quinta novela
ISBN: 978-958-44-9584-6
6. Categorías problémicas:
6.1. Sociocultural
6.2. Económica
7. Descripción general: Esta novela se desarrolla alrededor de una problemática que ha tenido el
mercado de los libros: la existencia y función de los libreros piratas. La historia se desarrolla en
Bogotá, específicamente en las calles del centro, en donde Pacho, un viejo librero que tiene una
librería de libros de segunda en el pasaje Veracruz, junto a su mejor amigo Alejandro se ha
dedicado al negocio de la producción pirata de libros, decide escribir una novela sobre piratas; de
esos piratas que tienen parches y navegan por los océanos en búsqueda de buenos botines. En
realidad Pacho desde niño ha deseado ser un pirata del siglo XVIII, y para hacer de alguna
manera su sueño realidad decide escribir una novela sobre el tema; los personajes de esta se
inspiran en seres reales que habitan la cotidianidad de aquel librero. Pacho mismo es quien
imprime los ejemplares de su novela en su imprenta y lo hace bajo el sello editorial de Alfaguara.
Resulta que la novela tiene mucho éxito, y se vende “como pan caliente”, lo que hace que la
editorial Alfaguara en lugar de tomar represalias legales EN contra de su autor, publica la novela
legalmente, ahora la novela “pirata” ha sido pirateada por una editorial. En Las glorias
encontramos como el escenario principal la ciudad con sus múltiples facetas, con los personajes
peculiares que rodean el mundo de los libreros del pasaje Veracruz, con sus glorias y sus
derrotas.
8. Técnica narrativa: La técnica narrativa utilizada por el autor es la de reconto, en donde se
narra una historia y en esa acción se pasa a otra historia de fantasía que no tiene que ver con la
primera narración.
Como a la madrugada no hay nadie en el pasaje Veracruz, pues los libreros llegan más tarde y a los piratas
no les gusta el sol, ni en la iglesia de San Francisco ni ante su portón de madera hay nadie hasta después,
cuando llegan los imitadores de santos, ni en la séptima pasa más que uno que otro carro con las luces aún
prendidas, ni en el parque Santander ni alrededor del museo hay nadie tampoco, la luz del alba alumbra todo
del mismo modo, mortecino y sin hacer sombras, pues es una luz sin foco y por tanto sin dirección, que sale
y a medida que despeja lentamente la neblina, lo palidece todo- calles, tejas y palomas- por igual (Godoy,
2001, p. 12).
Sitios comunes que son visitados por diferentes personas simultáneamente, sin que unas
tengas que ver con las otras, pero con un interés común: conseguir libros baratos. Es la ciudad el
lugar en donde el comercio crece en gran medida, y el negocio de los libros no se queda atrás.
Los libreros constituyen su mundo de la vida alrededor de costumbres que se vuelven casi un
ritual, que han emergido de unas prácticas cotidianas para configurarse como un horizonte de
sentido.
Las primeras horas en las librerías del pasaje son casi siempre muertas. Más o menos hasta las once, cuando
va la frutería por un pastel Gloria, Alejandro se sienta en su banquito a la entrada de la Destiempo y se pone
a leer La nieve, y a fumar, a fumar mucho porque hay que aprovechar que el aire aún está fresco, y que a las
diez y media, once, hace demasiado calor para fumar y a veces también para leer, y lo único que queda por
hacer es ir a la Frutería a tomarse un cafecito, comerse un pastelito y echar carreta un rato con los otros
libreros, siempre y cuando, sobra decirlo, no este el viejo Salazar (Godoy, 2001, p.19).
A los libreros del pasaje Veracruz, sobre todo a los que llevan diez o veinte años en el mismo puesto
tratando de vender el mismo libro al mismo cliente, y aunque tal sedentarismo haya engendrado en ellos una
paciencia de obispo, no les queda un rastro de consideración por los clientes y no están dispuestos a
satisfacerlos a menos que pregunten un título particular y que en ese instante el librero recuerde en qué
anaquel fue que lo puso. Si alguno de eso requisitos no se cumple, se extinguen sus esfuerzos (Godoy, 2001,
p. 20).
-Mi buen señor, ¿podríais indicarnos dónde se encuentra el oro que los españoles han extraído de vuestras
exóticas tierras?
-Como así.
-Ah, ¿son turistas, no? Pues aquí ni más subiendo por esta calle está el Museo del Oro, ¿si me explico? Y ahí
está todo lleno de oro, lógico. Todo es precolombinos y todo eso.
-¿Habláis de ese fuerte que veo detrás de esa plaza, a menos de ochenta pasos, ahí decís que se encuentran
los doblones?
-Os quedo profundamente agradecido, señor. Buen día (Godoy, 2001, p.87).
La ciudad como un laberinto de posibilidades en donde convergen los sentires propios de una
época cuyo vestigio es la desesperanza, la ausencia y el encuentro con el otro, como un
agotamiento del tiempo que nos queda, que gota a gota nos va atrapando en sus asfixiantes
dinámicas, hasta pactar una cita con la muerte, solo que no se sabe cuándo.
-¡Señora Muerte que se va llevando todo lo bueno que en nosotros topa!... Solos –en un rincón- vamos
quedando los demás… ¡gente mísera de tropa! (Godoy, 2001, p.137)
Doña Gloria no entendía porque había muerto Pacho, por qué había tenido que morir. Entendía las
circunstancias del crimen, entendía que el culpable era Salazar, quien ahora estaba por supuesto
desaparecido, entendía que había sucedido en la librería de Alejandro cuando Alejandro no estaba. (Godoy,
2001, p.133)
Referencias