Trabajo Individual
Módulo 2
ALUMNO: JAIME SILVA ESTAY
ASIGNATURA: ÉTICA PROFESIONAL
PROFESOR: RAFAEL HERNÁN SANHUEZA VIVANCO
ABRIL 2022
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Índice
1. Caso: “La rehabilitación sí es posible” 2
2. Preguntas para el análisis 3
3. Bibliografía 6
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1. Caso: “La rehabilitación sí es posible”
No se conocen, pero tienen mucho en común. Jean Paul González y Pablo Neira fueron
detenidos por cometer delitos tras consumir, por años, estupefacientes. Su paso por los
programas de Tribunales de Tratamientos de Drogas les dio la opción de rehabilitarse. Esta
es su historia.
A los 15 años, Jean Paul González (24) ya había probado grandes cantidades de alcohol y
marihuana. Cinco años después, agregó cocaína y, más tarde, pasta base a sus “carretes”
en la población San Gregorio. “Estuve varios meses fumando todo el día. Ahí toqué fondo”,
dice. Recuerda que su relación con las drogas partió en 1999, cuando su padre, también
drogadicto, decidió suicidarse. La vida para él y sus dos hermanos cambió de golpe. Su
madre asumió la mantención de la casa y se convirtió en una figura que él califica de más
ausente. Cuenta que, en una oportunidad, “angustiado” por la falta de dinero para comprar
pasta base, robó dinero de su casa y luego amenazó de muerte a su madre. Este hecho
derivó en su detención, justo cuando su polola cumplía cuatro meses de embarazo.
Pablo Neira (26) vive en la población La Victoria. La pasta base, que fumó desde los 19 a los
25 años, trasformó su vida. Lo abandonó su polola, dejó el colegio y se peleó con su madre,
que lo echó de la casa tras algunos episodios de violencia doméstica y de que vendiera hasta
los libros de su hermano, que hoy es abogado: “Quedé botado en la calle, sin amigos, y me
puse a robar en otros lados para comprar la droga. Ahí fue cuando me detuvieron; estuve
15 meses viviendo en la Fundación Sagrado Corazón de Jesús, en San Miguel. Tuve atención
siquiátrica y sicológica, terapias para el síndrome de abstinencia. Incluso, estudié un
semestre técnico en rehabilitación y prevención de personas dependientes de alcohol y
drogas en la USACH.
Mi hijo ya está grande y quiero terminar la carrera”, dice Jean Paul González, quien ahora
trabaja de cajero. Por otra parte, Pablo Neira estuvo un tiempo similar en el Centro
Paternitas de El Monte. “Hoy trabajo en una buena empresa, aporto en mi casa y mi
hermano otra vez se convirtió en mi mejor amigo”, asegura.
Aparte de la destrucción personal y familiar provocada por el consumo de drogas, la historia
de ambos tiene otro común denominador. Los dos jóvenes pasaron por el programa
Tribunales de Tratamiento de Drogas (TTD), que funcionan dentro de los juzgados de
Garantía. Ahí, los jueces, luego de revisar sus casos y analizar los diversos informes emitidos
por los profesionales psicosociales de las fiscalías, determinaron que fueran derivados a
centros de rehabilitación para adictos. Luego de un año y algunos meses internos, ambos
lograron dejar atrás su adicción, consiguieron trabajos estables, se reinsertaron en la
sociedad y recuperaron a sus familias. Ninguno -aseguran- ha vuelto a probar alguna droga
en años.
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2. Preguntas para el análisis
1. ¿Qué Facultades Humanas tuvieron que colocar en práctica Jean Paúl y Pablo para
superar el dilema vivido?
En la historia de Jean y Pablo podemos destacar las dos facultades que existen:
Entendimiento y voluntad.
El poder lograr un entendimiento respecto a la situación que se está viviendo es el quiebre
clave para empezar a ver un cambio real en la vida. Al tener la inteligencia necesaria de
decir “ya basta” es el inicio de una nueva vida para estas dos personas. Llevar una vida lejos
de los vicios es el principal objetivo para poder así tener una vida “normal”.
Para lograr lo anteriormente comentado debemos hacer uso de la segunda facultad
humana: La voluntad. Tener la fuerza necesaria de seguir con el difícil camino de la
rehabilitación no es tarea fácil. Las recaídas es un tema latente que se vive a cada segundo
cuando un cuerpo destruido y acostumbrado a ciertos químicos saca de sus sistemas estos
vicios. Jean y Pablo tuvieron la fuerza suficiente para poder entender que ese camino no los
llevaba a ningún lado y si alguna vez querían recuperar algo de sus vidas pasadas era
sacando toda droga y mal de su vida para siempre.
2. ¿Qué componente de la personalidad tuvieron que modificar Jean Paúl y Pablo?
Argumente su respuesta.
Los dos componentes de la personalidad que modificaron Jean y Pablo son el
temperamento y el carácter.
El temperamento y carácter definen en gran parte la personalidad de cada persona. El
primero es de carácter innato ya que se nace con él, pero también sufre modificaciones a
través del tiempo. El segundo es netamente adquirido con el pasar de los años a través de
nuestras experiencias.
En el caso de Jean y Pablo, ambos en situaciones muy complejas desde la adolescencia,
vieron cambios abruptos en su personalidad, primero por el entorno y situaciones diarias
que vivían y segundo por el consumo de drogas cada vez más duras.
Entrar a un centro de rehabilitación es una lucha constante contra estos componentes ya
tan arraigado en el ser de cada uno. Tratar de cambiar el temperamento de una persona y
tratar de definir un nuevo carácter frente a las cosas es muy complejo ya que estos se veían
nublado por las drogas. La perseverancia y ganas de ser mejor de estas dos personas fue la
clave para poder salir adelante.
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3. ¿Por qué razón se puede considerar vicio el consumo de drogas de Jean Paúl y de
Pablo?
Un vicio es toda práctica, conducta o hábito que se considera una falta, un defecto, una
enfermedad o un mal hábito.
Jean y Pablo estaban en una circulo vicioso cada vez más torrentoso que nublaba
percepción de las cosas.
A lo largo de sus cortas y jóvenes vida ambos tomaron muy malas decisiones que afectaron
a sus familias, amigos y su propio físico. Fueron abandonados a su suerte haciéndolos caer
aún más hondo.
Todas las actitudes tomadas por estos jóvenes caen perfectas en la definición de vicio ya
que la drogadicción es mal vista como un mal hábito y considerada como una falta, es
perjudicial para la vida del consumidor y para quienes lo rodean y, finalmente, se convierte
en un hábito que no puedes sacar de tu sistema y te hace estar dispuesto a cualquier cosa
para conseguir la satisfacción instantánea y falsa que entrega cualquier droga.
4. ¿Qué virtud (es) tuvieron que adquirir Jean Paúl y Pablo para superar el problema?
Argumente su respuesta considerando la definición de la virtud.
La virtud es una disposición de la persona para obrar de acuerdo con determinados
proyectos ideales como el bien, la verdad, la justicia y la belleza. La virtud se opone al vicio,
y tiene una gran importancia para la vida ética.
Tomando como referencia lo anterior podemos decir que Jean y Pablo adquirieron la
Fortaleza, la cual es una virtud que permite al individuo enfrentar, soportar y vencer los
obstáculos que van en contra del bien y de su parte espiritual. Como tal, la fortaleza es una
fuerza física y moral que permite al individuo ser fuerte, perseverante y vencer el temor
que siente en determinadas situaciones.
Los jóvenes sumidos en el vicio de la droga debieron hacer un giro de 180 grados al rumbo
que estaba llevando sus vidas. Este cambio lleno de sacrificios, dolores y llantos se logra a
través de la fortaleza que tiene la mente por sobre el cuerpo. La fortaleza ganada por estos
jóvenes que luchaban con todo su ser en no recaer en los malos hábitos fue fundamental
para poder salir adelante y poder lograr una vida mejor junto a sus seres queridos.
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5. Para no volver a consumir, ¿qué virtud (es) tienen que seguir practicando Jean Paúl
y Pablo?
Las virtudes que deben seguir practicando en forma continua son la prudencia y la
templanza.
La prudencia refiere a la capacidad de vivir con moderación, actuar de manera justa y
encaminar la vida hacia la felicidad. Jean y Pablo luego de haber vencido a sus demonios
tienen una buena vida junto a sus familias y amigos, con trabajos e insertados de lleno en
la sociedad. Caer en cualquier mal hábito arruinaría todo lo que han conseguido por lo cual
vivir una vida con prudencia es una virtud para destacar ya que moderan y limitan las cosas
que pueden o no hacer para no salir perjudicados ellos ni su entorno.
La virtud de la templanza nos permite gozar de los placeres sensibles de una manera
ordenada y adecuada, sin desviarnos, por tanto, de nuestro fin, la verdadera felicidad.
Deberán ser fuertes y entender que los vicios no son la solución a sus problemas y que solo
los llevarán a la infelicidad de verse alejados nuevamente de sus seres queridos y volver a
perder su libertad.
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3. Bibliografía
https://www.fundacionrecal.org/adiccion-recuperacion/fortalezas-del-caracter-y-
recuperacion/
Programas de Prevención del Consumo de Drogas. MINISTERIO DEL INTERIO,
SUBSECRETARÍA DEL INTERIOR, AGOSTO 2009.